{2}CARTA DE SANTIAGO{/}

\u00bfQui\u00e9n es este Santiago? Sin duda el \u00abhermano del Se\u00f1or\u00bb mencionado en el Evangelio cuando se habla de su madre ([Mc_15,40] y [Mc_16,1]). Y sin embargo, algunos a\u00f1os despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s, aparece siendo el jefe, dir\u00edamos el obispo de la comunidad de Jerusal\u00e9n [He_21,18]. Cuando el Evangelio comenz\u00f3 a propagarse, parece que fue considerado como el responsable de todas las comunidades cristianas con mayor\u00eda jud\u00eda establecidas en Palestina. De todos modos, no hay que confundirlo con Santiago, hermano de Juan, hijo de Zebedeo. De todos los ap\u00f3stoles era el m\u00e1s apegado a las tradiciones jud\u00edas (a la inversa de Pablo).
Tal vez esta carta fue dirigida a los cristianos de origen jud\u00edo de su inmensa di\u00f3cesis y en ella escuchamos el eco de sus predicaciones dominicales. Les ense\u00f1a cosas sencillas y pr\u00e1cticas, inspiradas en la sabidur\u00eda del Antiguo Testamento: la religi\u00f3n aut\u00e9ntica se reconoce en la manera de vivir y en c\u00f3mo tratamos a los que nos rodean. Pero tambi\u00e9n parece que esta carta fue redactada, en la forma en que la recibimos, posteriormente a las cartas de Pablo, ver [He_2,14].
Los cristianos de origen jud\u00edo son llamados aqu\u00ed las {C}doce tribus dispersas{/} en todas las naciones; se usaba entonces el t\u00e9rmino \u00abla di\u00e1spora\u00bb, esto es \u00abla dispersi\u00f3n\u00bb, para designar a los jud\u00edos que viv\u00edan fuera de su patria.
