{N}1,{/}1: Tenemos que hacer un esfuerzo para mirar esta p\u00e1gina de una manera sencilla. Desde hace ciento cincuenta a\u00f1os ha habido demasiadas discusiones sobre el tema \u00abla creaci\u00f3n seg\u00fan la Biblia y seg\u00fan la ciencia\u00bb. No encontraremos aqu\u00ed datos hist\u00f3ricos o cient\u00edficos, pues los que redactaron este cap\u00edtulo quer\u00edan ense\u00f1arnos cosas muy diferentes y Dios hizo suya su exposici\u00f3n, sin asustarse de que hablaran del cielo como de una b\u00f3veda azul de la que cuelgan las estrellas.
Tenemos, pues, aqu\u00ed una palabra de Dios, pero no leamos ese texto como Si nos entregara \u00abla\u00bb comprensi\u00f3n cristiana del universo. Como todas las religiones del pasado tuvieron sus \u00abcosmogon\u00edas\u00bb, es decir, sus relatos sobre el origen del mundo, as\u00ed tambi\u00e9n la Biblia tuvo los suyos y \u00e9ste es el m\u00e1s importante; pero ella tiene mucho m\u00e1s que decir y lo dice all\u00ed donde muchos no buscan, es decir, en el Nuevo Testamento. Habr\u00e1 que esperar la venida de Cristo para que se revele el misterio de Dios creador: v\u00e9ase Jn 1 y Ef 1.
Este relato r\u00edtmico, con sus repeticiones y su forma lit\u00fargica, es como un prefacio, una obertura del primer n\u00facleo de la Biblia realizado en el siglo V antes de Jes\u00fas, cuando los jud\u00edos retornaron del Exilio de Babilonia.
Pero, \u00bfqu\u00e9 quer\u00eda decir? \u00bfQue Dios lo ha hecho todo? \u00a1Por supuesto! Dios \u00fanico, distinto de ese universo que creaba, y que exist\u00eda antes que \u00e9ste. Pero quer\u00eda decirnos antes que nada que Dios est\u00e1 infinitamente m\u00e1s all\u00e1 de esa creaci\u00f3n que nos maravilla o que nos aplasta, m\u00e1s all\u00e1 de una naturaleza tan rica y tan dominante que f\u00e1cilmente nos dejamos llevar por sus impulsos.
{C}El esp\u00edritu de Dios aleteaba sobre las aguas.{/} Hay que saber que en hebreo la palabra \u00absoplo\u00bb o \u00abviento\u00bb termin\u00f3 por significar \u00abesp\u00edritu\u00bb (v\u00e9ase Jn 3,8). Aqu\u00ed est\u00e1, pues, el Esp\u00edritu de Dios, o su soplo, y lo nombran inmediatamente antes que la Palabra: Palabra y Esp\u00edritu ser\u00e1n como las dos manos de Dios, el Creador. Esto mismo afirma nuestro \u00abCreo en Dios\u00bb: el Esp\u00edritu habl\u00f3 por los profetas. Dios act\u00faa por medio de su Palabra, portadora de sus voluntades. Desde este primer momento la Palabra, apodada en otra parte \u00abla Sabidur\u00eda\u00bb, organiza el universo, pero no como una tierra extra\u00f1a, un mundo que Dios mirar\u00eda Desde arriba, sino como el lugar que vendr\u00eda un d\u00eda a visitar.
{C}Dijo Dios{/}. Con estas palabras se pone como una frontera entre Dios y su criatura. El mundo no es Dios, no es un aspecto de Dios; tampoco sali\u00f3 de Dios como del seno de un Infinito que dejara escapar a sus riquezas sin conocerlas ni dominarlas. El mundo est\u00e1 en Dios de alguna manera, pero Dios es exterior al mundo y no depende de \u00e9l. No habr\u00e1 que olvidarlo cuando posteriormente se nos hable de comuni\u00f3n con Dios: \u00e9sta s\u00f3lo se realizar\u00e1 si Dios nos llama personalmente.
Dios crea, eso quiere decir en primer lugar que Dios pone un orden. {C}Primer d\u00eda, segundo d\u00eda, tercer d\u00eda... {/}No todo est\u00e1 en el mismo plano. Un universo material en el que aparecer\u00e1 luego la vida con sus miles de realizaciones diversificadas y jerarquizadas.
{C}Primer d\u00eda, segundo d\u00eda, s\u00e9ptimo d\u00eda. {/}Dios ordena el mundo y nuestra existencia. Vean como el sol y la luna no est\u00e1n s\u00f3lo para alumbrar sino que determinan tambi\u00e9n el tiempo y el calendario. No hay vida humana ni vida de familia sin fiestas, sin una disciplina y regularidad para levantarse y acostarse, para el trabajo y las horas de comida. Los hebreos divid\u00edan al mundo en tres regiones: el cielo, la tierra y las aguas. Encontramos este orden: d\u00edas 1 y 4, 2 y 5, 3 y 6. Todo acontece a su hora: las criaturas m\u00e1s perfectas vienen despu\u00e9s de las inferiores, y en \u00faltimo lugar el hombre.
{C}Dijo Dios: \u00abHaya luz.\u00bb {/}En la Biblia la luz es como la materia del mundo de Dios. Incluso antes de que aparezca el universo material y visible, Dios es la fuente de un mundo espiritual que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y del espacio, y que est\u00e1 poblado de fuerzas misteriosas pero sometidas a Dios. All\u00ed es donde se originan las grandes l\u00edneas de la historia.
{C}Dios vio que esto era bueno. {/}Nada de todo lo que se ha creado es malo, pero no por eso niega el autor la existencia de fuerzas malas en el mundo, como ser\u00edan el mar y la noche, a las que los israelitas tem\u00edan. Esas fuerzas sin embargo son contenidas: se le asignan l\u00edmites al mar y la noche cede el paso a la luz. Habr\u00e1 sin embargo que preguntarse: \u00bfqui\u00e9n introdujo el mal en el mundo? Ver G\u00e9n 3; Sab 1,14; Sab 11,20; Si 13,1; Sant 1,17.
La obra de Dios se acaba con la creaci\u00f3n del hombre. El texto nos deja tres afirmaciones decisivas que son como la base de la visi\u00f3n cristiana del hombre. Estas certezas han permitido que apareciera la civilizaci\u00f3n moderna y se han impuesto mucho m\u00e1s all\u00e1 del mundo cristiano.
{C}Lo cre\u00f3 a su imagen{/}. Esto es muy importante: siendo imagen del Dios-Verdad, el hombre no est\u00e1 encerrado sin esperanza en el mundo de sus fantasmas y de sus ilusiones, en la prisi\u00f3n de sus categor\u00edas y de sus estructuras, sino que fue creado para la Verdad. Dios puede decirle lo esencial en un lenguaje humano y a trav\u00e9s de experiencias humanas: no estamos condenados a dudar siempre. Somos hechos seg\u00fan la imagen de Dios, y, por supuesto, para darle una respuesta.
{C}Hombre y mujer los cre\u00f3{/}. Aqu\u00ed viene la dignidad de la pareja. Al que Dios crea no es el hombre solo ni la mujer sola, sino la pareja. Y, por m\u00e1s que esto nos sorprenda en una cultura machista, no hay desigualdad entre el hombre y la mujer. Con la Biblia escapamos de las im\u00e1genes simplistas de las teor\u00edas materialistas: la divisi\u00f3n de los sexos no ser\u00eda m\u00e1s que el producto del azar en la mutaci\u00f3n de los cromosomas, y luego el amor resultar\u00eda de aquella divisi\u00f3n de los sexos. En cambio afirmamos que el amor estuvo primero en el plan de Dios, y la larga evoluci\u00f3n de la sexualidad fue su preparaci\u00f3n.
{C}Tengan autoridad.{/}.. Esto no significa que deba actuar en forma tir\u00e1nica, poniendo en peligro hasta la existencia humana en un planeta transformado en un basurero. Pero Dios le entrega el universo entero. El hombre har\u00e1 uso de todo, y de la vida misma, para crecer, madurar y llevar a cabo la aventura humana hasta su vuelta a Dios mismo.
{C}Multipl\u00edquense y llenen la tierra.{/} Dios les da su bendici\u00f3n. Ser\u00eda un error apoyarse en ese texto para justificar una procreaci\u00f3n irresponsable: ver Sab 4,11 donde se elogia a las familias cuyos hijos son \u00fatiles y buenos delante de Dios. Eso no obstante, la Biblia dir\u00e1 que un pueblo que no tiene m\u00e1s ni\u00f1os ha perdido el camino de las bendiciones divinas.
{C}Yo les entrego toda clase de hierbas y \u00e1rboles frutales.{/} Con estas palabras el autor expresa el ideal de un mundo no violento en que ni siquiera se matan los animales. Sin embargo, posteriormente se har\u00e1 una concesi\u00f3n G\u00e9n 9,3 porque Dios toma en cuenta la condici\u00f3n real del hombre.
{C}Dios descans\u00f3 el s\u00e9ptimo d\u00eda {/}(2,2). La observancia de este s\u00e9ptimo d\u00eda llamado en hebreo \u00abel s\u00e1bado\u00bb, es decir, \u00abel descanso\u00bb, es uno de los pilares de la pr\u00e1ctica israelita y cristiana. Este d\u00eda es hecho santo, es decir diferente de los otros, y ayuda a los creyentes a ser personas diferentes; ya no est\u00e1n sometidos al trabajo, sino que tienen tiempo para encontrarse con Dios, con los otros y con ellos mismos (ver Ex 20,8 y las promesas expresadas en Is 56,4; Is 58,13.
{C}LA CREACION Y EL HOMBRE MODERNO{/}
La Biblia establece la grandeza del hombre que procede de Dios y que no es producto del azar. Los pueblos primitivos se cre\u00edan dependientes de los caprichos de sus dioses; hasta los mismos griegos, tan celosos de su libertad, aceptaban el peso de un destino del cual nadie pod\u00eda escapar. El peso de esa fatalidad ha mantenido a la inmensa mayor\u00eda de los pueblos en el temor, ha paralizado sus esfuerzos para superarse y ha apagado la alegr\u00eda verdadera.
La Biblia, en cambio, forma personas que no temen el poder oculto de los astros (no son m\u00e1s que {C}l\u00e1mparas{/} al servicio de Dios), personas que no temen alguna maldici\u00f3n del destino cuando buscan los secretos del universo. No por casualidad la gran trayectoria de la civilizaci\u00f3n ha salido de un occidente cristianizado.
{C}UN MENSAJE PROFETICO{/}
Esta primera p\u00e1gina de la Biblia pone las bases para una visi\u00f3n cristiana de la existencia. Pero tambi\u00e9n decimos que tiene valor prof\u00e9tico en este sentido de que Si la leemos despu\u00e9s de haber recibido el Evangelio, sus viejas palabras dejar\u00e1n traslucir verdades nuevas. Solamente damos algunos ejemplos.
El G\u00e9nesis dice: {C}Al principio,{/} al hablar de la creaci\u00f3n que apareci\u00f3 fuera de Dios en el tiempo; pero Juan nos mostrar\u00e1 otras riquezas de ese{C} principio {/}Jn 1,1 que para Dios no pasa. Pues Dios no est\u00e1 sometido al tiempo, sino que vive en esa plenitud permanente que llamamos eternidad. All\u00ed no hay ni antes ni despu\u00e9s, ni duraci\u00f3n ni cansancio. {C}Al principio{/} Dios se proyecta en su Hijo que es a la vez su imagen y su Palabra (Col 1,15; Heb 1,3). Pero en este principio tambi\u00e9n Dios crea fuera de El al mundo, para distribuir en \u00e9ste las riquezas que contempla en su Hijo. Y es entonces cuando comienza el universo y los esp\u00edritus, el espacio y el tiempo.
Este universo que desaf\u00eda nuestra imaginaci\u00f3n por sus dimensiones y su duraci\u00f3n es pues una expresi\u00f3n del misterio profundo de Dios; toda la historia humana que va a transcurrir en \u00e9l ser\u00e1 una historia sagrada en que Dios realizar\u00e1 un deseo eterno: su voluntad de amarnos, de llevar a los hombres a su madurez y de reunirlos en Cristo.
El Evangelio nos hablar\u00e1 de un nuevo nacimiento \u00abdel agua y del Esp\u00edritu\u00bb, pero ya aqu\u00ed, desde el comienzo de nuestra Biblia, aparecen las dos fuerzas divinas que est\u00e1n activas en nuestro mundo, el soplo y la palabra. Estas dos palabras muy humanas adquirir\u00e1n su pleno sentido con la venida de Jes\u00fas: La Palabra es \u00e9l mismo, el Hijo Jn 1,1, y el soplo es el Esp\u00edritu eterno com\u00fan al Padre y al Hijo.
{C}A su imagen y semejanza. {/}Hemos sido llamados a compartir el misterio de Dios al final de un camino en el que nos vamos haciendo{C} semejantes{/} a \u00e9l: ese camino, nos dice el Nuevo Testamento, es el del amor: 1Cor 13,13; 1Jn 3,1; 1Jn 7,8.
{C}Que domine. {/}A pesar de su fragilidad, la creatura humana ha sido escogida por Dios para ser el enlace entre El y el universo. Desde el primer momento de la creaci\u00f3n, Dios dispuso que su Hijo se har\u00eda hombre Ef 1,1. A \u00e9l se refieren las palabras del Sal 8,1: \u00bfQu\u00e9 es el hombre, para que te acuerdes de \u00e9l? Lo coronaste de gloria y todo le pusiste bajo sus pies (ver 1Cor 15,24.
{C}Y Dios descans\u00f3 el d\u00eda s\u00e9ptimo{/}. Este reposo no significa que ahora Dios mira desde lejos su creaci\u00f3n Jn 5,17. Significa m\u00e1s bien que la creaci\u00f3n entera, y lo mismo el trabajo de los hombres, desembocar\u00e1n en ese d\u00eda sin fin en que descansaremos en Dios, compartiendo su plenitud Heb 4,1.

{N}2,{/}4: Despu\u00e9s de la \u00abinstituci\u00f3n del universo\u00bb, que ocupa el primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis, la Biblia nos ofrece aqu\u00ed un relato mucho m\u00e1s antiguo: el hombre y la mujer en el para\u00edso terrestre. Para nosotros es como el ensue\u00f1o de una felicidad perdida, pero no es as\u00ed como lo entend\u00eda el autor. En aquellos tiempos no se preguntaban: \u00bfa d\u00f3nde vamos?; pensaban que en el pasado, al comienzo, Dios o los dioses hab\u00edan instituido todas las cosas como deb\u00edan ser, y entonces todo andaba bien. As\u00ed que esta historia de la primera pareja era como el espejo en el que se deb\u00eda apreciar el hombre presente, sus decisiones y su porvenir.
No so\u00f1emos, pues, con un Ad\u00e1n superhombre cuyo pecado habr\u00eda tra\u00eddo todas las desgracias de la futura humanidad. Algunos de los Santos Padres de los primeros siglos, como san Ireneo, acertaban mejor al hablar de una pedagog\u00eda de Dios cuya meta era hacer crecer a Ad\u00e1n, es decir, a la raza humana, llev\u00e1ndola a la edad adulta Ef 4,13.
Yav\u00e9, el Dios Santo, es representado aqu\u00ed como el propietario de un jard\u00edn maravilloso ({C}Ed\u00e9n{/} significa: {C}Delicias{/}) en el que le gusta pasearse (3,8). No es necesario imaginar un escenario muy grande: aqu\u00ed solamente est\u00e1n los dos \u00e1rboles, el hombre y su compa\u00f1era. Los animales no hacen m\u00e1s que pasar para someterse al Hombre (es lo que significa su nombramiento en 2,20).
Pero, por muy peque\u00f1o que sea el Ed\u00e9n de la pareja humana, lo que ah\u00ed sucede determina al final la suerte de la tierra entera. Es as\u00ed como, al comienzo, la peque\u00f1a fuente del Ed\u00e9n se considera que alimenta los grandes r\u00edos del mundo, en especial el {C}Eufrates{/} y el {C}Guij\u00f3n{/} que distan uno del otro miles de kil\u00f3metros.
\u00bfDebemos hablar de {C}Ad\u00e1n{/} o del {C}Hombre{/}? Pues en hebreo {C}Ad\u00e1n{/} significa un ser humano cualquiera. Cuando el t\u00e9rmino se utiliza como nombre propio, sin el art\u00edculo (por ejemplo, en 5,1 y 5,3), ponemos {C}Ad\u00e1n{/}. Aqu\u00ed en cambio la Biblia escribe {C}\u00abel\u00bb Ad\u00e1n, {/}o sea {C}el Hombre{/}. Recordemos al respecto la palabra del gran biblista Or\u00edgenes que, viviendo en el siglo III, ya escrib\u00eda: \u00abSolamente entender\u00e1n el sentido profundo de dicha historia quienes sepan que, en idioma hebreo, Ad\u00e1n significa {C}el hombre{/}. En estos p\u00e1rrafos que se presentan como la historia de un tal Ad\u00e1n, Mois\u00e9s expone su ense\u00f1anza sobre la naturaleza humana.\u00bb
Yav\u00e9, como buen artesano, trabaja la arcilla con sus propias manos, teniendo en mente a aquel que todav\u00eda no puede conocerle y prepar\u00e1ndolo para que reciba el aliento y la vida de su propio \u00abaliento\u00bb. V\u00e9ase: {C}Ense\u00f1anza b\u00edblica, {/}{N}83{/} sobre el soplo de vida o {C}alma{/}.
Armon\u00eda del hombre con el universo creado. El est\u00e1 all\u00ed como en un oasis en medio del desierto, y siendo la pareja unida, la naturaleza entera es ordenada.
El Hombre es puesto en el jard\u00edn {C}para cultivarlo{/}: la humanidad se va haciendo a s\u00ed misma trabajando el mundo. Y tendr\u00e1 que trabajar durante muchos siglos para madurar y para saber lo que es y lo que puede.
Dios se ha ausentado, pero el hombre vive por gracia de Dios (el {C}\u00e1rbol de vida{/} era tenido por un privilegio de los dioses). El soplo de Dios lo mantiene despierto para que no se duerma y no vuelva all\u00ed de donde viene. De abandonarlo el Esp\u00edritu, en pocos minutos o en pocas generaciones retornar\u00eda al polvo. \u00bfEl hombre sin Dios? Es f\u00e1cil proclamar la muerte de Dios, pero de hecho el hombre es el que muere junto con sus obras.
\u00bfQu\u00e9 significa el \u00e1rbol {C}de la ciencia del bien y del {/}Mal {C}? {/}El bien y el Mal  designan lo que es bueno y \u00fatil, y lo que no lo es. Este \u00e1rbol, pues, es la sabidur\u00eda, o mejor, el arte de vivir y de ser feliz. Dios abre al hombre un camino de sabidur\u00eda, pero este hombre es libre: \u00bfaceptar\u00e1 acaso no ser \u00e9l quien sepa y decida como se\u00f1or lo que ser\u00e1 bueno para \u00e9l?
{C}No es bueno que el hombre est\u00e9 solo{/} (2,18). Dios, que no conoce la soledad, establece la divisi\u00f3n de los sexos, no porque sea necesaria para transmitir la vida, sino para promover el amor, la entrega mutua y el gozo compartido.
{C}No se encontr\u00f3 a ninguno que fuera a su altura y le ayudara{/} (2,20). La procesi\u00f3n de los animales nos prepara para descubrir el valor irremplazable de la mujer: una compa\u00f1era, y no una sirvienta.
{C}Ad\u00e1n se durmi\u00f3{/} (2,21): para que Dios realizara en \u00e9l una trasmutaci\u00f3n: pasar\u00e1 a ser uno en dos personas, y para cada uno de ellos esto ser\u00e1 como nacer de nuevo.
{C}Ser\u00e1 llamada mujer...{/} En hebreo las palabras hombre y mujer comienzan con la misma s\u00edlaba: s\u00edmbolo de profundo parentesco. V\u00e9ase al respecto Mal  2,15; Lc  8,1; 1Cor 7,4; 7,10; Ef  5,31.
{C}Por eso el hombre deja a su padre y a su madre.{/} La costumbre jud\u00eda quer\u00eda que la mujer dejara su familia para entrar en el clan de su marido. Pero se acordaban de que en los tiempos antiguos era lo contrario: el hombre entraba en el clan de la mujer. En realidad tanto la una como el otro deben asumir el riesgo de separarse del medio familiar para fundar una nueva unidad social.
{C}Y pasan a ser una sola carne{/}: en hebreo esto quiere decir que forman un solo ser. Esta unidad de la pareja es parte de su misi\u00f3n: no ser\u00e1 un acuerdo provisorio para gozar el uno del otro, sino la unidad de una familia en la que se realiza la obra de Dios. La familia, pues, ser\u00e1 fecunda, y ambos devolver\u00e1n a la gran familia humana los tesoros de humanidad que de ella recibieron.
\u00bfQui\u00e9n no sabe que Jes\u00fas volvi\u00f3 a tomar estas palabras en el Evangelio (Mt  19,15)? Las palabras de Jes\u00fas sobre el matrimonio ser\u00e1n de las que menos se comprendan. La voluntad de Dios estaba sin embargo clara en esta p\u00e1gina antigua: los a\u00f1os de vida en com\u00fan, los esfuerzos para escucharse, comprenderse y tomar en conjunto decisiones, la capacidad de perdonarse y de perseverar en la total fidelidad, los riesgos tomados en conjunto para traer al mundo y educar a toda una familia, \u00e9sos son los medios que poco a poco van transformando al hombre y a la mujer, permiti\u00e9ndoles adquirir madurez y sentido de su responsabilidad. Y eso es precisamente lo que Dios quiere encontrar en ellos al t\u00e9rmino de su vida cuando \u00e9l sea todo en todos.
{C}Estaban desnudos, pero no por eso se avergonzaban{/}. En la cultura hebraica la desnudez es lo que nos deja indefensos. Entendemos que el hombre y la mujer se aceptan tales como son sin abusar de sus mutuas debilidades.
{C}LA BIBLIA Y LA EVOLUCION{/}
Ya sabemos que este relato no pretende decir c\u00f3mo empez\u00f3 la raza humana. Si  preguntamos: \u00bfCu\u00e1l ha sido la prehistoria de la raza humana? \u00bfC\u00f3mo se relaciona con las otras formas de vida animal?, \u00e9sas son preguntas que la gente de aquel tiempo no se planteaba y para las cuales la Palabra de Dios no tiene respuesta. Dios deja que lo investiguemos nosotros, y es lo que hacen los cient\u00edficos.
Algunos se escandalizan de que el hombre haya sido formado del barro: \u00bfpero Si  todos los dioses en la literatura de entonces creaban del barro a los seres vivientes? El autor sagrado sigui\u00f3 al folklore de su tiempo, y retom\u00f3 las antiguas leyendas, d\u00e1ndoles un nuevo sentido.
Otras personas se dejan impresionar por el uso que las teor\u00edas materialistas han hecho de la evoluci\u00f3n, as\u00ed que debemos decir dos palabras al respecto. Cuando se cree ver una oposici\u00f3n entre la fe y la visi\u00f3n del mundo en evoluci\u00f3n, esto habitualmente se debe a que se confunden tres cuestiones muy distintas:
1. \u00bf Ha habido una evoluci\u00f3n de todo el universo y en particular de los seres vivos? \u00bfSe puede decir que todas las especies actuales o desaparecidas forman parte de una misma familia y provienen las unas de las otras? Hoy en d\u00eda, todos los que han estudiado esos hechos Dan  una respuesta afirmativa.
2. \u00bfCu\u00e1les son las causas de esa evoluci\u00f3n? Hay que confesar que no se sabe por qu\u00e9. Se conocen las causas de algunas peque\u00f1as evoluciones, pero hasta ahora no se ve ninguna cosa que pudiera explicar lo esencial de la evoluci\u00f3n. Y de all\u00ed se desprende la respuesta a la tercera pregunta:
3. \u00bfLas teor\u00edas de la evoluci\u00f3n se oponen a la fe? Esas teor\u00edas ya no pertenecen a la ciencia sino a la filosof\u00eda o a la imaginaci\u00f3n, aun cuando hayan sido formuladas por hombres de ciencias muy eminentes, como lo fue Darwin. Un creyente o un materialista tendr\u00e1n toda la libertad para sostener puntos de vista opuestos.
Una \u00faltima observaci\u00f3n. Lo grande para nosotros es que cada uno reciba de Dios el esp\u00edritu que lo hace persona a imagen de Dios. Y no importa tanto que nuestro cuerpo lo debamos a padres humanos mientras que los primeros hombres heredaron el suyo de antepasados animales. Dios es el que ha impulsado y orientado toda la evoluci\u00f3n de los seres vivos para que al fin apareciera el Hombre, el cual, en realidad, es primero en el plan de Dios.
{C}UN MENSAJE PROFETICO{/}
Como ya dijimos para el primer cap\u00edtulo, los libros del Nuevo Testamento descubren en estos textos antiguos una prefiguraci\u00f3n de todo aquello que pasar\u00e1 a ser claro \u00aben Cristo\u00bb.
Si  Ad\u00e1n figura toda la raza humana, una en su origen y tambi\u00e9n en su destino, el verdadero Ad\u00e1n es Cristo. Este es en el que se fij\u00f3 Dios al crear. \u00abEn Cristo\u00bb Dios bendijo esta raza en la que cada uno de nosotros aparec\u00eda con su rostro propio, pero inseparable del conjunto (Ef  1,1). Sin duda, nuestro primer antepasado seg\u00fan la carne merece un recuerdo cari\u00f1oso, pero otro es el que nos comunica el Esp\u00edritu y nos pone de pie ante Dios (ver 1Cor 15,45-49).
Tambi\u00e9n la pareja humana es aut\u00e9ntica imagen de Dios que es comuni\u00f3n en su mismo ser eterno. Unidad y comuni\u00f3n, \u00e9sta era la \u00abley del comienzo\u00bb (Mt  19,8). Al crear Dios la pareja, nos da a entender algo del misterio de Cristo y de su llegada a los hombres como \u00abel esposo\u00bb de la humanidad (Mc  2,19). Del lado de Ad\u00e1n dormido nace Eva; del lado de Cristo muerto en cruz sali\u00f3 sangre y agua (Jn  19,34), lo que significaba el nacimiento de la Iglesia purificada por el agua del bautismo y la sangre de Cristo (Ef  5,26 y 31).

{N}3,{/}1: La segunda parte del relato del Ed\u00e9n nos muestra la otra cara de la condici\u00f3n humana. Despu\u00e9s del cap\u00edtulo 2, en que present\u00f3 el plan de Dios, el hombre ideal, el cap\u00edtulo 3 muestra la realidad, la condici\u00f3n presente de la humanidad.
{C}La serpiente era la m\u00e1s astuta...{/} La serpiente, es una criatura a la vez mal\u00e9fica y dotada de poderes divinos en la literatura del Medio Oriente. El Mal  no viene de Dios, ni de otro Dios rival al primero, sino de un personaje muy importante del mundo superior, como es Sat\u00e1n en el libro de Job  (Sab  2,24, Jn  8,44).
La tentaci\u00f3n se disimula en la conquista de la sabidur\u00eda. Recordemos que los hebreos empleaban el verbo {C}comer{/} para designar el aprendizaje de memoria, a fuerza de repetici\u00f3n, de las palabras de los sabios: {C}se comen los frutos{/} de la sabidur\u00eda (Pro 9,5; Sir 24,26). El \u00e1rbol del conocimiento es tanto el arte de vivir y de tener \u00e9xito (v\u00e9ase 1Re  3,11) como la libertad del hombre que le abre "bien o Mal , la vida y la muerte" (Dt  30,15). Ahora bien, Dios puso al hombre en una situaci\u00f3n conflictiva cuando coloc\u00f3 la sabidur\u00eda a su alcance, pero dici\u00e9ndole: {C}No lo toques{/}. Primero deber\u00e1 renunciar a adue\u00f1arse de ella.
El relato distingue tres momentos: la tentaci\u00f3n, el pecado y el juicio.
La tentaci\u00f3n: La serpiente repite al hombre lo que es verdad: nada es demasiado grande para \u00e9l. Pero tambi\u00e9n lleva al hombre a dudar de Dios.
Luego viene el pecado. \u00a1Es rara esta conversaci\u00f3n entre tres: la mujer es la que apetece, pero es el hombre quien comete el verdadero pecado! La mujer tentadora, \u00bfno es esa la realidad, o no era entonces la realidad? El autor, en esos lejanos tiempos, ten\u00eda a la vista la condici\u00f3n inferior de la mujer, y conoc\u00eda el arte que tienen los explotados para aprovecharse de sus se\u00f1ores. Al ver que el sufrimiento era Mal  compartido, sac\u00f3 la conclusi\u00f3n de que seguramente la mujer hab\u00eda sido infiel primero. Pero Dios no aceptar\u00e1 las excusas del hombre.
El pecador siempre es enga\u00f1ado. Dos detalles lo expresan ir\u00f3nicamente. {C}Se les abrir\u00e1n los ojos{/}: y se encontraron desnudos. {C}Conocer\u00e1n el bien y el {/}Mal  : y se quedaron con el Mal .
Otros textos b\u00edblicos referentes a estos temas:
La serpiente antigua: Sab  2,24; Jn  8,44; 2Cor 11,3; Ap  12,17.
El falso concepto de Dios celoso: Mi 6,7; Job  10,13; Mt  25,24.
La rebeld\u00eda contra Dios: Is  14,14; Ez  28,2; Dan  11,36; Lc  15,11; 2Tes 2,4.
La tentaci\u00f3n: Mt  4; 6,13; Sir 15,11; Rom  7,8; 1Cor 10,13; Stgo 1,13.
{C}AD\u00c1N Y EL HIJO PR\u00d3DIGO{/}
Ese pecado de Ad\u00e1n deber\u00e1 ser reinterpretado a la luz del Evangelio, y all\u00ed nos remitiremos a la par\u00e1bola del{C} Hijo pr\u00f3digo{/} (Lc  15,11). Esa par\u00e1bola hace mucho m\u00e1s que ense\u00f1arnos la misericordia infinita de Dios para con el "pecador"; nos dice que la aventura humana con respecto a Dios es la de un hijo pr\u00f3digo. Pero mientras que en el G\u00e9nesis Ad\u00e1n se qued\u00f3 en el descubrimiento de su culpa, en esta par\u00e1bola en cambio, descubre que es hijo, y es esta luz la que le da la verdadera liberaci\u00f3n (Jn  5,19).

{N}3,{/}14: El juicio de Dios es un modo de expresar lo que es nuestra condici\u00f3n: Ad\u00e1n vive su vida lejos de Dios, en medio del sufrimiento y de las contradicciones. Su Mal  va a desfigurar lo mejor de su existencia:
- el nacimiento y la educaci\u00f3n de los hijos;
- las relaciones entre marido y mujer;
- el trabajo, que ya no es creatividad y realizaci\u00f3n de s\u00ed mismo, sino una necesidad y un peso.
{C}Maldita seas{/}. Dios maldijo a la serpiente pero no al hombre. El plan primitivo no puede fracasar: la felicidad y la paz est\u00e1n al final, pero el hombre s\u00f3lo podr\u00e1 alcanzarlas al precio de una historia que nos desconcierta y que muchas veces nos parece un fracaso (1Cor 1,21): eso ser\u00e1 la redenci\u00f3n con y por Jes\u00fas.
{C}Ella te pisar\u00e1 la cabeza.{/} El autor b\u00edblico pensaba en la lenta victoria del pueblo de Dios sobre el Mal : la descendencia de la mujer, siempre herida pero conducida por Dios a nuevas esperanzas. Esta esperanza de una victoria definitiva sobre el Mal , que anima toda la historia b\u00edblica, se revel\u00f3 plenamente en el Evangelio, y nos mantiene ahora despiertos en un mundo donde todo se concierta para enajenarnos o para doparnos, hasta el d\u00eda en que la muerte tenga la \u00faltima palabra.
Ad\u00e1n da nombre a su mujer, promesa de un nuevo punto de partida pero tambi\u00e9n signo de autoridad. Dios, por su parte, inaugura la larga serie de sus "misericordias", para hablar como lo har\u00e1 la Biblia. As\u00ed es como le da a Ad\u00e1n y a Eva el taparrabos que es ahora necesario para su dignidad. Pero acord\u00e9monos de que debemos invertir el orden aparente del relato. El Para\u00edso, en la primera parte de la historia, era el t\u00e9rmino para el que Dios nos crea; y ahora, con Ad\u00e1n mortal, es nuestra misma realidad en esta tierra. La debilidad y la muerte de Ad\u00e1n forman parte del plan salv\u00edfico de Dios. Pablo nos dir\u00e1 que nuestra vida es un ascenso continuo, dEsd e la vida de Ad\u00e1n - animal y mortal - hacia la santidad y la incorruptibilidad de otro Ad\u00e1n, Cristo (1Cor 15,45).
{C}NO TOMAR TODO AL PIE DE LA LETRA{/}
Ya dijimos que el autor de estas p\u00e1ginas sac\u00f3 de cuentos antiguos algunas de las figuras del relato, la serpiente por ejemplo. Conserv\u00f3 asimismo algunas expresiones extra\u00f1as, en especial \u00e9sta: {C}Miren que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros...,{/} que proven\u00eda de las leyendas paganas. All\u00ed los dioses quer\u00edan impedir que los hombres les hiciesen la competencia. Asimismo, {C}los querubines con el remolino que disparaba rayos{/} aluden a ciertas figuras que se pon\u00edan a la entrada de las ciudades para alejar los malos esp\u00edritus. Aqu\u00ed estas comparaciones expresan que la humanidad est\u00e1 "bajo la c\u00f3lera de Dios" (Jn  3,36; Ef  2,3). Esto quiere decir que los hombres est\u00e1n a la espera de una reconciliaci\u00f3n con Dios.
{C}EL PECADO ORIGINAL{/}
No se volver\u00e1 a recordar la historia de Ad\u00e1n y de su pecado a lo largo del Antiguo Testamento (salvo una breve alusi\u00f3n en Sab  10,1; en Sir 25,24 parece ser dicho en tono de broma). Pero s\u00ed se encontrar\u00e1, en forma vital, la verdad que aqu\u00ed se expresa en forma figurada, y es que todos, con m\u00e1s o con menos responsabilidad, tenemos parte en la infidelidad de la raza humana a Dios. Israel es elegido por Dios, y luego se hace un ternero de oro (Ex 32); Mois\u00e9s \u00a1el mismo Mois\u00e9s! duda de Dios y le falla (N\u00fam  20); David llega a ser homicida y ad\u00faltero; el reino de Israel, apenas formado, se divide (1Re  12). Y cada vez la conclusi\u00f3n es la misma: Dios mantiene sus promesas, pero todo el porvenir es se\u00f1alado con sufrimientos y muerte.
As\u00ed, pues, el pecado de Ad\u00e1n no es un pecado m\u00e1s antiguo que nuestras rebeld\u00edas, un pecado del que no somos responsables pero que, sin embargo, se suma a nuestras propias faltas. Es m\u00e1s bien otra manera de considerar el pecado dentro de nuestra raza. Al recapacitar en la historia, el autor ha entendido que nuestros pecados no son los pecados de individuos aislados; cada uno de nosotros est\u00e1 inmerso en un  mundo de violencia y de ignorancia de Dios dEsd e su nacimiento y aun antes de haber nacido (Sal  51,7). Sus parientes, su cultura, sus primeras experiencias le han ense\u00f1ado el pecado. 
Ni una palabra de Ad\u00e1n y su pecado hay en los evangelios: solamente una alusi\u00f3n al demonio homicida en Jn  8,44, y no se encontrar\u00eda nada en todo el Nuevo Testamento Si  no estuviera la Carta a los Romanos. Pero ah\u00ed la  historia de Ad\u00e1n vuelve al primer plano: ver al respecto el comentario de Rom  5,12.
El cap\u00edtulo 5 de esta carta ha sido la base en que se han fundado las afirmaciones cristianas respecto al "pecado de la raza humana", al que se llamar\u00e1 "pecado original" en tiempos posteriores. Se juntan aqu\u00ed dos afirmaciones: 
-todos somos solidarios en una rebeld\u00eda contra Dios que trae sus consecuencias de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n (Rom  5,10);
-ninguno de nosotros es por naturaleza hijo de Dios, sino que a todos nos hace falta una reconciliaci\u00f3n (Ef  2,12). Es preciso que Dios d\u00e9 el primer paso para salvarnos "en Cristo".
Todo esto va m\u00e1s all\u00e1 de lo que pretend\u00eda el antiguo relato, y es como una manera de re-leerlo partiendo de la fe en Cristo y la salvaci\u00f3n que trae al mundo. Pero no por esto se han perdido las primeras intuiciones del G\u00e9nesis. Su autor quer\u00eda contestar a estas preguntas: \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 el Mal  en el mundo? y \u00bfpor qu\u00e9 son pecadores los hijos de Ad\u00e1n?
Responde que el Mal  procede de la desobediencia a Dios, pero tambi\u00e9n dice claramente que el Mal  fue introducido por un personaje de alto nivel del mundo creado. Aqu\u00ed tenemos, ya en estas primeras p\u00e1ginas de la Biblia, una afirmaci\u00f3n que hoy lleva a muchos a sonre\u00edr, y es que el mundo est\u00e1 bajo el control de un Sat\u00e1n o Diablo o Demonio, aquel mismo al que el ap\u00f3stol Juan llama "el gobernador de este mundo" (Jn  12,31; 14,30). En un lenguaje m\u00e1s moderno hablar\u00edamos de una superpotencia espiritual asociada a la obra creadora de Dios.
\u00bfEstaba acaso Pablo equivocado al afirmar que el plan salv\u00edfico de Dios y la venida de su  Hijo hecho hombre, b\u00edpedo y terreno, e incluso muerto en el pat\u00edbulo, era un esc\u00e1ndalo para toda criatura, empezando con aquellas potencias ocultas o luminosas que manejan el mundo presente (1Cor 1,8; Col  2,15)? De ah\u00ed provienen estos relatos antiguos, estas catequesis de anta\u00f1o algo polvorientas despu\u00e9s de tantos siglos, en que se afirmaba que el pecado de los "angeles" (un dato permanente de la tradici\u00f3n jud\u00eda), hab\u00eda sido primero la rebeld\u00eda del m\u00e1s grande de los seres espirituales. Se habr\u00eda rebelado al ver que Dios iba a prescindir de \u00e9l, viniendo a tomar ra\u00edces en lo m\u00e1s bajo del universo, para luego atraer todo a \u00e9l (Jn  12,32).
{C}LA MUJER LA INMACULADA CONCEPCION{/}
Al hablar de la {C}descendencia de la Mujer,{/} el autor pensaba en la lucha contra el Mal  de la humanidad, constantemente herida y por fin victoriosa. Pero, con el tiempo, se destac\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s la cara de un vencedor, el Hijo del Hombre, protagonista del combate decisivo.
{C}La Mujer,{/} pues, pas\u00f3 a ser la humanidad, la cual dar\u00eda a luz al Salvador, a su Salvador, fecundada por la gracia de Dios (Is  45,8). De ella se hablar\u00e1 en Apocalipsis 12. Esta figura luego podr\u00e1 referirse tanto a Mar\u00eda como a la Iglesia, pues tanto Mar\u00eda como la Iglesia entraron en el desposorio divino: de Mar\u00eda naci\u00f3 Jes\u00fas; la Iglesia, a su vez, es la madre de todos aquellos que nacen del agua y del Esp\u00edritu y pasan a ser como un cuerpo de Cristo m\u00e1s amplio, que se va extendiendo poco a poco a todos los hombres.
Si  los artistas representan a Mar\u00eda aplastando la cabeza de la serpiente, esto tambi\u00e9n tiene un sentido. DEsd e los primeros siglos la Iglesia ha cre\u00eddo que Dios la preserv\u00f3 del Mal  que afecta a nuestra raza. Dios no quiso que mediara, entre el primer instante de su concepci\u00f3n y la primera manifestaci\u00f3n de Dios en ella, este lapso de tiempo en que la libertad humana anda ciega y se afirma deform\u00e1ndose. DEsd e el principio, El la previno con la plenitud de su gracia para que toda su vida se ordenara y madurara seg\u00fan la perfecci\u00f3n del esp\u00edritu filial. Este privilegio de Mar\u00eda es lo que llamamos su {C}Inmaculada Concepci\u00f3n{/}.
Mar\u00eda es la criatura perfecta, inseparable del hijo de la mujer, Jesucristo, que Dios puso al lado de una masa de pecadores a los que ella deb\u00eda socorrer. Una {C}Mujer{/} (Jn  2,4; 19,26) es el modelo de todos aquellos que ser\u00e1n salvados. Esta es la \u00abnueva Eva\u00bb.

{N}4,{/}1: La historia de Ca\u00edn, al comienzo, no ten\u00eda nada que ver con la de Ad\u00e1n y Eva ni con su descendencia. El escritor b\u00edblico que la recogi\u00f3 y la coloc\u00f3 en este lugar, la relacion\u00f3 con lo anterior, haciendo de Ca\u00edn, en forma ficticia, el hijo de Ad\u00e1n. Nos descubre la violencia como factor decisivo de nuestra historia. Sus ra\u00edces est\u00e1n en el coraz\u00f3n del hombre (4,7) y sus primeras v\u00edctimas son los que, como Abel, agradan a Dios (4,5). La sangre derramada clama a Dios (4,10), el que hace justicia a su manera, no como hacemos nosotros, vengativos y violentos (4,15).
Aqu\u00ed tenemos, pues, una palabra de Dios, pero es de suma importancia notar que queda profundamente humana y que ha guardado el sello del tiempo en que ha nacido, y tambi\u00e9n del tiempo en que ha sido redactada.
Era parte de las tradiciones de los {C}cainitas {/}(o {C}quenitas: {/}Jue  1,16; 4,17), que pasaron a integrarse en Israel. Como sucede en numerosas leyendas antiguas, Ca\u00edn, el fundador de la tribu, hab\u00eda dado muerte a su hermano que, como tal, era su rival, y, con esto se hab\u00eda impuesto como fundador. Luego naci\u00f3 una sociedad con oficios diferenciados (vv. 19-22); luego, Lamec se hace el portavoz del orgullo nacional (v. 23): el pueblo sabr\u00e1 desquitarse de sus agresores. Abel, sal\u00eda perdedor, y por ende era el malo de la pel\u00edcula. Pero el autor b\u00edblico endereza el juicio y denuncia el crimen.
Pero hay otros aspectos del conflicto. Abel era pastor, y Ca\u00edn, labrador. En esta historia los antiguos israelitas, todav\u00eda n\u00f3madas, proyectaron sus propios conflictos con los cananeos sobre cuyos terrenos acampaban y tra\u00edan sus reba\u00f1os. Ellos eran los buenos, y los labradores, los malos: Si  a ellos los atacaban, eran v\u00edctimas, Si  se impon\u00edan a los dem\u00e1s, estaban defendiendo los derechos de Dios. El Antiguo Testamento no lograr\u00e1 superar estas perspectivas (ver G\u00e9n 34; Sab  18). Es que en todo grupo humano uno sabe de antemano qui\u00e9nes son los buenos: hasta en las pel\u00edculas los buenos son t\u00edpicos de la raza que ha sabido imponerse.
Abel es, en la Biblia, el primero y el modelo de los inocentes asesinados, con esta sospecha de que los eliminaron por ser justos (Mt  23,35; Heb  11,4; Jn  8,44; 1Jn  3,12).

{N}4,{/}17: Los autores sagrados incluyeron entre los or\u00edgenes del mundo y el comienzo de su propia historia (el llamado a Abrah\u00e1n) lo que sab\u00edan del pasado de la humanidad. Lo sab\u00edan a su manera, por tradiciones y leyendas.

{N}5,{/}27: \u00a1Matusal\u00e9n vivi\u00f3 novecientos sesenta y nueve a\u00f1os! Era necesario a toda costa dar la idea de un largo tiempo transcurrido dEsd e el comienzo del mundo hasta los antepasados del pueblo de Dios, y no se pod\u00edan multiplicar los nombres. As\u00ed como los babil\u00f3nicos pon\u00edan antes del diluvio a once reyes cuya vida hab\u00eda sido fabulosa, as\u00ed tambi\u00e9n los israelitas necesitaban algunos Matusalenes. Por lo dem\u00e1s pensaban que sus lejanos antepasados hab\u00edan sido mejores que ellos y que por esa raz\u00f3n hab\u00edan sido recompensados con una vida muy larga. Las cifras, como los nombres, tienen valores simb\u00f3licos.
Dentro de esta n\u00f3mina legendaria de los antepasados de la humanidad aparece la figura de Henoc, el justo, que Dios lleva al cielo, igual que El\u00edas (2 R 2; Heb  11,5).

{N}6,{/}1: Esta historia retoma leyendas del Medio Oriente: en tiempos lejanos la tierra hab\u00eda sido poblada por gigantes nacidos de la uni\u00f3n de los dioses con mujeres. Esos dioses de segunda clase hab\u00edan cometido en esto un gran pecado y las fechor\u00edas de los gigantes orgullosos hab\u00edan sido castigadas con el diluvio. En la Biblia esos dioses pasan a ser {C}hijos de Dios,{/} es decir, \u00e1ngeles. Es as\u00ed como aparece en la Biblia la afirmaci\u00f3n de que, al comienzo del mundo, los \u00e1ngeles fueron probados y muchos cayeron. En tiempos posteriores no se hablar\u00e1 m\u00e1s de esta leyenda de los gigantes, pero s\u00ed de los \u00e1ngeles ca\u00eddos (Mt  25,41; Ap  12,4; 12,7).
Al autor le importaba mostrar que cuanto m\u00e1s fuerte y capaz es el hombre, m\u00e1s orgulloso se pone; y por m\u00e1s que se crea due\u00f1o del cielo, no encuentra los caminos de Dios.

{N}6,{/}5: Hay tiempos en que podr\u00eda parecer que el Mal  se ha adue\u00f1ado de nuestro planeta, pero la historia nos muestra que las crisis sobrevienen a su tiempo para purificar eliminando. Es lo que Dios intenta con el Diluvio, seg\u00fan dice esta p\u00e1gina, pero no destruye todo, sino que salva al Justo, a No\u00e9, para que de \u00e9l salga una raza santa.
En la historia sagrada Dios traer\u00e1 sobre su pueblo infiel las peores desgracias, pero siempre preservar\u00e1 un Resto (Is  4,2-6; 6,13). Es as\u00ed como elige a No\u00e9 entre toda la descendencia de Ad\u00e1n; m\u00e1s tarde elegir\u00e1 a Abrah\u00e1n entre todos los descendientes de No\u00e9. Despu\u00e9s David entre los hijos de Abrah\u00e1n, y por fin, a uno de los descendientes de David, a Cristo, representante y Salvador de toda la humanidad. La Biblia resalta este contraste: mientras el pecado de uno solo, Ad\u00e1n, se extiende a toda la humanidad y desvirt\u00faa los progresos de la civilizaci\u00f3n, Dios, al rev\u00e9s, va concentrando su atenci\u00f3n en un solo pueblo, una sola familia, un solo hombre que salvar\u00e1 a todos (Rom  5).
El creyente es, como No\u00e9, el que acepta entrar en los planes de Dios y cooperar con \u00e9l en la salvaci\u00f3n del mundo. Frente a los negligentes, a los flojos y a los corrompidos, No\u00e9, el hombre de fe, se pone a trabajar. Y no duda ni se desanima mientras construye su barco rid\u00edculo y aparentemente in\u00fatil. Hasta que Dios elimine a los desprevenidos que prefirieron gozar lo inmediato antes que trabajar por el futuro que Dios les se\u00f1alaba (Mi 3,9-12; Sof  2,1-3; Mt  24,38).
La historia de No\u00e9 se inspira en leyendas muy antiguas. No por casualidad No\u00e9 aterriza en los montes de Ararat (el Armenia), que seg\u00fan las creencias del Medio Oriente eran la residencia de los dioses. Esta historia se escribi\u00f3 una primera vez en tiempos del rey Salom\u00f3n. Mucho m\u00e1s tarde los sacerdotes jud\u00edos a\u00f1adieron los p\u00e1rrafos que ponemos aqu\u00ed en letra cursiva m\u00e1s peque\u00f1a.
{C}COMPRENSION CRISTIANA DE UN MENSAJE ANTIGUO{/}
La historia del diluvio se recuerda en varios lugares del Nuevo Testamento (ver 1Pe 3,20 y 2Pe  2,5). Limpieza y salvaci\u00f3n: la Iglesia primitiva reconoc\u00eda estas dos caracter\u00edsticas en el bautismo. Y no sin raz\u00f3n los creyentes entend\u00edan que toda la cultura del mundo en que viv\u00edan hab\u00eda de pasar, como ellos, por un bautismo, revis\u00e1ndose hasta los fundamentos de su cultura.
Tambi\u00e9n la Iglesia aparec\u00eda como el Arca del nuevo No\u00e9. Seguramente ser\u00eda un error encerrarnos en la Iglesia como en el refugio de los salvados y, dEsd e all\u00ed, condenar todo lo que se hace en el mundo, olvidando que nuestra misi\u00f3n es de salvar al mundo (Jn  3,17). Pero tambi\u00e9n es cierto que la Iglesia es la \u00fanica esperanza del mundo y que nada de lo que producen los hombres puede entrar al Reino Si  no pasa por las aguas purificadoras y destructoras.

{N}8,{/}20:{C} Nunca m\u00e1s maldecir\u00e9 la tierra por causa del hombre.{/} Los errores y los cr\u00edmenes de los hombres no podr\u00e1n llevar al caos la historia. No solamente el sol dar\u00e1 su calor y la tierra el pan, sino que, en cada siglo, la humanidad encontrar\u00e1 una soluci\u00f3n para sus problemas.

{N}9,{/}1: La bendici\u00f3n de Dios a No\u00e9 y a sus hijos (o sea, a toda la humanidad), es como un comentario de la promesa anterior. Notemos los puntos siguientes:
El hombre es confirmado en su funci\u00f3n de mayordomo de la creaci\u00f3n (v. 2).
El hombre puede comer la carne de los animales (v. 3), pero no la sangre (comparar con 1,29). Pues la cultura hebrea consideraba que la sangre contiene el alma, o sea, la vida del ser viviente, y comer la carne de animales sin sangrar les parec\u00eda una profanaci\u00f3n de esta cosa tan sagrada que es la vida (ver Lev  17,10-14).
El compromiso de Dios con la humanidad (v. 8), y con todo lo que ha salido del Arca, significa un inter\u00e9s de Dios por todo lo que crean los hombres: su cultura, sus invenciones, sus ambiciones leg\u00edtimas. Dios no es solamente el Dios de los creyentes, sino de todos. Dios no quiere solamente la salvaci\u00f3n de las almas: procura que la obra creadora de la humanidad le permita progresar en conciencia y en responsabilidad y prepare su unificaci\u00f3n por el Esp\u00edritu Santo.
Mientras los hombres viven en el pecado, Dios no puede manifestarse abiertamente. Pero les da signos de su Providencia y de su bondad en los acontecimientos diarios: es lo que quiere expresar cuando los invita a fijarse en el arco iris para recordar su alianza (12). En ese tiempo, adosar su arco al muro era el signo de tiempo de paz: el arco iris es ese arco que Dios cuelga en el cielo que es su tienda.

{N}9,{/}18: En las culturas primitivas, el hombre en busca de experiencias sobrenaturales ha hecho de la embriaguez un rito sagrado. Y cree reconocer en el vino esas fuerzas vitales que le permitir\u00edan escapar al correr del tiempo. La Biblia, recogiendo estas ideas, celebra a No\u00e9 antes que condenarlo.

{N}10,{/}1: Los tres hijos de No\u00e9 representan en forma simb\u00f3lica los tres grupos humanos que, seg\u00fan los israelitas, formaban la humanidad:
El de ellos, bendecido por Dios, los semitas (que incluye, entre otros, a los \u00e1rabes). Llamaban a su antepasado Sem, es decir, \u00abel Nombre\u00bb, el que conoce y guarda el Nombre, o sea, la Presencia de Dios.
Otro grupo, Jafet, lo formaban los pueblos de Europa, los que iban a ser el imperio de los griegos y romanos.
Otro grupo era el de los pueblos de Africa: especialmente Misraim, o sea, Egipto, y Cus, o sea, Etiop\u00eda. Tambi\u00e9n los cananeos, que ocupaban la Tierra Santa antes que la conquistaran los israelitas. Y como la inmoralidad sexual era muy com\u00fan entre los cananeos, por eso se le atribuye a su antepasado Cam una falta de pudor.
En esta lista de antepasados se mezclan nombres de h\u00e9roes legendarios y n\u00f3minas de pueblos y ciudades \u00abhijos\u00bb de tal o cual raza. Para dar un ejemplo, todos los nombrados en los vers\u00edculos 2-6 son pueblos y tribus y no personas.

{N}11,{/}1: Pueblos han marchado{C} hacia oriente,{/} es decir, hacia Mesopotamia. Ven\u00edan de m\u00e1s all\u00e1 en el oriente, as\u00ed que era una marcha hacia el oeste. Encontraron tierras nuevas, inventaron nuevas t\u00e9cnicas y levantaron un rascacielos, s\u00edmbolo de su poder. La \u00abBabilonia de las naciones\u00bb ha visto en el lenguaje \u00fanico un primer paso hacia la dominaci\u00f3n del mundo: ser\u00e1 en un fracaso.
Muralla de China, carrera armamentista, imperialismo econ\u00f3mico, los grandes proyectos para los cuales se sacrifican alegremente los derechos leg\u00edtimos de millones de esclavos quedan inconclusos. Dios se indigna: esta manera de edificar la humanidad no es la que \u00e9l ha previsto. El construir\u00e1 a partir de los humildes, y as\u00ed es como llamar\u00e1 a Abrah\u00e1n en el cap\u00edtulo siguiente.
Ser\u00eda f\u00e1cil mostrar que este relato de la Torre de Babel reproduce en parte leyendas referentes a Babel, o Babilonia, la capital m\u00e1s famosa de aquel tiempo, con sus edificios de ladrillos y sus templos que se levantaban como pir\u00e1mides inconclusas. El escritor b\u00edblico conserva en 11,7 una expresi\u00f3n ambigua de esas leyendas: all\u00ed los dioses se asustaban ante la soberbia de los hombres, que los amenazaban hasta en sus casas celestiales.
El libro de los Hechos (c. 2) mostrar\u00e1 c\u00f3mo Dios re\u00fane a los pueblos de lenguas diversas. Cuando, en Pentecost\u00e9s, vino el Esp\u00edritu Santo al coraz\u00f3n de los creyentes, los hizo entenderse en el lenguaje \u00fanico del amor. Los creyentes construyen con Dios gracias a la comunicaci\u00f3n y aceptaci\u00f3n mutua en el Esp\u00edritu (Ef  2,14).
La diversidad de lenguas humanas intrigaba entonces tanto como lo hace ahora la diversidad de culturas. Actualmente se cree que el hombre habla dEsd e hace varias decenas de miles de a\u00f1os; pero una lengua est\u00e1 siempre en evoluci\u00f3n, mucho m\u00e1s a\u00fan cuando la escritura no est\u00e1 presente para fijarla. En un tiempo en que grupos humanos poco numerosos, dispersos por los continentes, viv\u00edan casi sin contacto unos con otros, bastaban algunas pocas generaciones para que las lenguas se multiplicaran al infinito.

{N}11,{/}26:{C} Ter\u00e1 fue padre de Abram.{/} Este Abram no es otro que Abrah\u00e1n, el padre de los creyentes (ver 17,5). Ya dijimos en la Introducci\u00f3n que la historia de Abrah\u00e1n no es hist\u00f3rica en todos sus episodios. Es como un libro acerca de la fe en que se nos presentan los pasos y las pruebas m\u00e1s t\u00edpicos, protagonizados por Abrah\u00e1n, que cada creyente encuentra en un momento u otro de su vida.
Es f\u00e1cil reconocer en el mapa el arco que forman los f\u00e9rtiles r\u00edos de Mesopotamia y las llanuras de Cana\u00e1n. Al interior de este arco se extienden mesetas y desiertos que recorr\u00edan tribus n\u00f3madas medio hambrientas, siempre en busca de pastizales para sus ovejas y sus burros. Fue as\u00ed como los padres de Abrah\u00e1n se fueron de Ur llegando con sus reba\u00f1os a Jar\u00e1n (11,31) donde se quedaron.

{N}12,{/}1: Siendo Abrah\u00e1n ya anciano, numerosos grupos a su alrededor sal\u00edan hacia el sur en busca de tierras mejores. Pero \u00e9l, \u00bfpor qu\u00e9 los seguir\u00eda? Su vida estaba detr\u00e1s de \u00e9l, y lo peor era que no ten\u00eda hijos. \u00bfC\u00f3mo este hombre rehar\u00eda su vida? Pero Dios lo llama: \u00abSal , t\u00fa tambi\u00e9n, algo te espera.\u00bb Y Abrah\u00e1n sale, igual que los numerosos emigrantes de nuestra \u00e9poca, a los que los cambios econ\u00f3micos obligan a irse de su tierra sin saber a d\u00f3nde ir\u00e1n ni en qu\u00e9 parar\u00e1 su vida.
{C}Anda a la tierrra que yo te mostrar\u00e9{/}. Abrah\u00e1n s\u00f3lo sabe que Dios quiere concederle lo que dese\u00f3 toda su vida, y acoge esa promesa. A pesar de su edad sabe todav\u00eda esperar lo imposible, y esa disponibilidad de coraz\u00f3n, o esa capacidad de renacer, agrada m\u00e1s a Dios que cualquier otra obra buena.
{C}Deja tu pa\u00eds, a los de tu raza y a la familia de tu padre{/}. Estas son unas de las primeras palabras de Dios en la Sagrada Escritura. Este llamado a Abrah\u00e1n todav\u00eda forma parte de un mundo de leyendas, como los cap\u00edtulos precedentes del G\u00e9nesis, pero tambi\u00e9n se\u00f1ala la partida de una historia verdadera que se extender\u00e1 por los siglos y que est\u00e1 lejos de acabarse: la historia de Israel y del pueblo cristiano. Si  lo llamamos el padre de los creyentes, no es sin raz\u00f3n, pues ese llamado que recibi\u00f3 y esa partida suya a tierras desconocidas es lo mismo que nos pasa a nosotros cuando comenzamos a creer.
{C}LA FE
Deja tu pa\u00eds, a los de tu raza y a la familia de tu padre...{/}A muchos de nosotros Dios nos dir\u00e1 m\u00e1s bien: \u00abOlv\u00eddate de tu sabidur\u00eda.\u00bb Pues Si  Dios habla, esto no es para decirnos lo que ya sabemos. M\u00e1s bien nos pone a prueba, nos golpea en el coraz\u00f3n para ver cu\u00e1l ser\u00e1 el eco: \u00bfseremos capaces de librarnos de nuestra propia sabidur\u00eda para entrar en su proyecto? Pensamos saber lo que valemos y a d\u00f3nde debemos ir, pero \u00bfy Si  \u00e9l hubiera ya dispuesto de nosotros, Si  nos conociera mejor de lo que nos conocemos?
Abrah\u00e1n no fue el que tom\u00f3 la iniciativa, sino que Dios lo llam\u00f3, y con esto lo liber\u00f3. Pues a consecuencia del pecado, todo hombre nace y vive como en tierra extranjera. Su propia realidad se le escapa mientras no se ha arraigado en Dios y no est\u00e1 en comuni\u00f3n con \u00e9l. Sus religiones y sus ideolog\u00edas, por cuanto son unos productos de su cultura, no le permiten traspasar los l\u00edmites de un mundo que hizo a su propia medida. Para que tome conciencia de su vocaci\u00f3n, es necesario que Dios lo llame y que \u00e9l responda.
No habr\u00e1 fe sin rupturas, y por eso Dios ha dispuesto en la vida de cada uno crisis y rupturas. El hombre crece superando las \u00abcrisis\u00bb de su vida: sale de su familia, entra al trabajo, se casa... La fe, luego, nos lleva a enfrentar otras rupturas m\u00e1s dolorosas con las que nos ponemos m\u00e1s enteramente al servicio de Dios. El verdadero creyente nunca piensa que ha merecido el descanso y la seguridad, sino que, hasta el fin de su vida, ser\u00e1 un errante, en busca de otra justicia y de otra perfecci\u00f3n que no es humana (Mt  5,20; Lc  12,32; Heb  11,13).
La fe ya est\u00e1 toda cuando Abrah\u00e1n responde al llamado de Dios, y el cap\u00edtulo 15 del G\u00e9nesis volver\u00e1 a expresar lo mismo. Encontramos en la Biblia fundadores o reformadores de religi\u00f3n, como es Mois\u00e9s; encontramos sabios y libros de sabidur\u00eda. Pero hay antes que nada hombres y mujeres que responden a la llamada de Dios. Y las promesas que Dios hizo a Abrah\u00e1n valen tambi\u00e9n para todos los creyentes: gracias a ellos la salvaci\u00f3n de Dios se hace realidad en el mundo. Lo dice la Biblia:{C} En ti ser\u00e1n benditas todas las razas de la tierra{/}.
En un mundo dividido, en que cada cual defiende su predio, Dios ha escogido un hombre que no tiene tierra propia para empezar el Reino en que reunir\u00e1 a todos. En adelante, Dios escoger\u00e1 a los pobres, a las minor\u00edas, y a los que no tienen asegurada su vida, para dar al mundo lo que el mundo no puede descubrir por s\u00ed mismo. A ellos, tal como a Abrah\u00e1n, les promete la Ciudad definitiva (Heb  11,8).
{C}La descendencia de Abrah\u00e1n{/}: ver Mt  3,7; Jn  8,33; He  3,25; 13,26; Rom  4,13; G\u00e1l  3,8.
{C}Abram y Abrah\u00e1n{/}: G\u00e9n 17,5.

{N}12,{/}10: {C}Di que eres mi hermana para que me traten bien en consideraci\u00f3n a ti. {/}Algunos se escandalizan al ver el nivel poco elevado de la moralidad de ese tiempo, aun del mismo Abrah\u00e1n. Cuando Dios lo llam\u00f3 para que fuera su amigo, no lo cambi\u00f3 de repente. Este cambio moral deb\u00eda hacerse lentamente a trav\u00e9s de los siglos: Dios es paciente.
Este incidente sin embargo no es narrado aqu\u00ed por casualidad: nos comunica a trav\u00e9s de im\u00e1genes cosas importantes. Dios acababa de prometerle a Abrah\u00e1n una tierra, pero no le hab\u00eda dicho d\u00f3nde ni c\u00f3mo se la dar\u00eda. Abrah\u00e1n pens\u00f3 primero en Egipto, tierra rica por excelencia con su valle regado tan distinto a las secas colinas de Palestina. Y para salvar su vida no dud\u00f3 en ceder su mujer al Fara\u00f3n. Pero dar la mujer era como establecer una alianza con el Fara\u00f3n, con Egipto -y el pueblo de Israel aprender\u00e1 m\u00e1s tarde a sus expensas que todo anda Mal  cuando en vez de contentarse con la Alianza con Dios se busca la de Egipto. Por otra parte, Saray es su verdadera esposa, la \u00abmujer libre\u00bb, que en el plan de Dios debe dar a luz al heredero de Abrah\u00e1n. Al querer actuar por su cuenta en vez de esperar la hora de Dios, Abrah\u00e1n lo estaba echando todo a perder. La bendici\u00f3n de Dios no ir\u00e1 a buscar a Abrah\u00e1n al pa\u00eds de los ricos: para sus descendientes Egipto no ser\u00e1 m\u00e1s que la tierra de la esclavitud.

{N}13,{/}5: Se produce una pelea entre los servidores de Abrah\u00e1n y los de Lot. Abrah\u00e1n antepone la paz a sus propios intereses y deja que Lot elija su terreno.
Si {C} t\u00fa te vas por la izquierda, yo me ir\u00e9 por la derecha{/}. Abrah\u00e1n ya posee las intuiciones de la fe. No sabe todav\u00eda que la tierra que va a escoger es s\u00f3lo una imagen de la tierra misteriosa que es el reino de Dios en nosotros. Sin embargo, en vez de escoger \u00e9l, cede a Lot la primera opci\u00f3n. Sin darse cuenta, hace un acto de caridad. Sin quererlo, ha descubierto la tierra verdadera, esto es, el coraz\u00f3n del hombre, que es donde se realiza el Reino de Dios. Aparentemente, Lot escoge lo mejor. En realidad lo pierde.
{C}Toda la tierra que ves, te la voy a dar a ti para siempre.{/} Esta es la tierra de Cana\u00e1n, hoy llamada Palestina. Es la tierra que mana leche y miel (N\u00fam  13,27), o sea, la tierra que recibi\u00f3 una bendici\u00f3n de fecundidad. Pero esta tierra todav\u00eda no la poseer\u00e1 Abrah\u00e1n en propiedad; Dios s\u00f3lo le promete que ser\u00e1 suya. Por el momento se halla ocupada por los cananeos.
Toda la historia de Israel, y toda su fe se relacionar\u00e1 con esta tierra. Les fue prometida, deber\u00e1n conquistarla, y Dios les dir\u00e1 que no la guardar\u00e1n sino manteni\u00e9ndose fieles a su alianza. En toda esa primera etapa de la historia sagrada, Dios educ\u00f3 a los hombres con la promesa de una tierra que deb\u00edan hacer suya. Y es que el hombre no puede descubrir su dignidad de hijo de Dios Si  no tiene esperanzas concretas tales como la tierra y la casa. El hombre no puede desarrollar su personalidad Si  no tiene algo que cuidar y que defender, algo por qu\u00e9 luchar.

{N}14,{/}14: \u00bfDe d\u00f3nde surgi\u00f3 la leyenda que leemos en el presente cap\u00edtulo y que se insert\u00f3 muy tarde en la historia de Abrah\u00e1n? Ver el comentario de Heb  7.
Muchos autores cristianos han visto en el sacrificio de Melquisedec, el \u00fanico que menciona pan y vino en el Antiguo Testamento, una prefiguraci\u00f3n de la eucarist\u00eda. El autor de la Carta a los Hebreos se fija m\u00e1s bien en la persona de Melquisedec, pues en la tradici\u00f3n b\u00edblica los reyes no se confund\u00edan con los sacerdotes, y ve en este personaje una figura de Cristo (Heb  5,6; 7).
Pero hay aqu\u00ed algo m\u00e1s que notar:{C} Melquisedec era sacerdote del Dios Alt\u00edsimo, Creador del cielo y de la tierra.{/} Es decir que conoc\u00eda a Dios sin haber recibido su palabra, como era el caso de Abrah\u00e1n. El encuentro de Melquisedec con Abrah\u00e1n tiene, pues, el mismo significado que la venida de los Magos al pesebre: esos hombres representan a la inmensa mayor\u00eda de los pueblos, que han conocido a Dios y lo han servido en las m\u00e1s diversas religiones. Y son tantas las p\u00e1ginas de la Biblia en que las naciones y las religiones extranjeras son presentadas como los enemigos del pueblo de Dios, que debemos valorar estos escasos p\u00e1rrafos de otra inspiraci\u00f3n. Tanto el pueblo de Dios como las otras naciones son parte del mismo plan de salvaci\u00f3n.
Pero mientras los Magos vienen a adorar al Salvador, aqu\u00ed Melquisedec es el que da la bendici\u00f3n a Abrah\u00e1n. Se dijo a Abrah\u00e1n que la \u00abbendici\u00f3n\u00bb prometida a sus descendientes alcanzar\u00eda todas las naciones; pero luego Dios bendice a Abrah\u00e1n por medio de Melquisedec.
Aqu\u00ed tenemos para meditar. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos hemos sentido avergonzados, o hemos sido ayudados por la manera de actuar de familiares y amigos que, a pesar de no ser cristianos, ten\u00edan una conciencia m\u00e1s recta y m\u00e1s generosa que la muestra? S\u00f3lo Dios sabe por qu\u00e9 pone a los hombres en tantos y tan diversos caminos.

{N}15,{/}1: {C}Se\u00f1or Yav\u00e9, yo soy un hombre sin hijos{/}. A partir de cierta edad el hombre se inquieta por lo que va a quedar de su vida: su matrimonio, sus hijos, sus a\u00f1os de trabajo. En ese preciso momento Abrah\u00e1n demuestra su fe al confiar en promesas aparentemente irrealizables. La Alianza con Dios es el comienzo de una amistad rec\u00edproca.
{C}Yav\u00e9 lo consider\u00f3 un hombre justo.{/} No porque t\u00fa eres un hombre muy bueno, o porque has ayudado mucho a tu pr\u00f3jimo, o porque me has servido durante muchos a\u00f1os..., sino porque te dije: \u00abNo temas\u00bb, y t\u00fa has puesto en mis manos todas tus angustias.
{C}Aquel d\u00eda Yav\u00e9 pact\u00f3 una Alianza con Abram{/} (18). Se habla mucho de Alianza a lo largo de la Biblia, pero \u00bfqu\u00e9 significa esto de que Dios hace alianza con los hombres?
Dios ama a todos los hombres y a todos los quiere salvar, aun cuando ellos no lo conozcan. Pero tambi\u00e9n quiere llevar a su madurez la raza humana y, para que esto se haga realidad, es necesario que en el mundo una minor\u00eda, por lo menos, haya encontrado a Dios en forma personal, siendo este encuentro el principio de las experiencias m\u00e1s valiosas.
Es as\u00ed como, a lo largo de la historia, Dios llama a los que El ha elegido seg\u00fan su designio y predestinaci\u00f3n eterna. Al hacer con ellos un pacto o alianza, les da la oportunidad de entrar en una vida de fidelidad. Estos conocer\u00e1n a Dios como persona viva y lo tratar\u00e1n como tal.
Por eso, al empezar su obra de salvaci\u00f3n en la historia humana, Dios quiere que un hombre, por lo menos, comparta su secreto y se alce a la altura de sus proyectos: {C}Abrah\u00e1n crey\u00f3 a Dios{/}.
Mediante esa fe, el decreto eterno de Dios se hospeda en el coraz\u00f3n y la mente de un creyente, y eso vale m\u00e1s que un mont\u00f3n de obras buenas. En adelante, una complicidad misteriosa une para siempre a Abrah\u00e1n y a Dios: \u00e9sta es{C} la Alianza.{/}
Dios hace con Abrah\u00e1n una Alianza seg\u00fan las costumbres de aquella \u00e9poca. Cuando los hombres firmaban un pacto, ambos pasaban entre las dos mitades de un animal sacrificado (ver Jer  34,18). Abrah\u00e1n cumple con ese rito y, por Dios, pasa un fuego que lo representa, ya que es \u00e9l el que se compromete y hace la promesa.
La fe nos hace {C}amigos de Dios{/}: Hab  2,4; Rom  4,2; G\u00e1l  3,6; Heb  11,11.

{N}16,{/}1: Abrah\u00e1n se preocupa por la promesa de Dios que no se realiza. Este hijo que Dios promete al anciano, \u00bfacaso no lo podr\u00eda tener de Agar, su otra esposa? Para que sea considerado hijo de Saray, \u00bfno bastar\u00eda que \u00e9sta lo adoptara seg\u00fan las costumbres de ese tiempo? Dios calla y deja que Abrah\u00e1n solucione estos problemas seg\u00fan se lo dicte su conciencia todav\u00eda muy primitiva.
Pero fracasa el plan de Abrah\u00e1n: el heredero que Dios le prometi\u00f3 no ser\u00e1 hijo procreado y nacido \u00abseg\u00fan la carne\u00bb, o sea, con los recursos humanos, sino un hijo del milagro. En esto se nota la libertad de Dios, que prefiere realizar sus promesas en el momento en que parecen imposibles de conseguir.
{C}APARICIONES Y ANGELES{/}
\u00bfQu\u00e9 pensar de esas apariciones de \u00e1ngeles? \u00bfRealidad o manera de decir? Precisemos lo siguiente:
No debemos confundir los \u00e1ngeles y el Angel de Yav\u00e9. Solamente en los libros m\u00e1s tard\u00edos del Antiguo Testamento (y, por supuesto, en el Nuevo) se habla de \u00e1ngeles con el sentido que les damos: criaturas espirituales que ocupan un lugar en el ordenamiento del mundo y en la salvaci\u00f3n de los hombres. As\u00ed, en Za 1 y 2. Tambi\u00e9n en Dn 9,21 y 10,12-21. En cambio, los antiguos israelitas hablaban del Angel de Yav\u00e9, o sea, de un Mensajero de Yav\u00e9 para expresar muchas cosas que no sab\u00edan explicar y que denotaban una intervenci\u00f3n de Dios. Cuando una epidemia destruye providencialmente el ej\u00e9rcito asirio, es el {C}\u00e1ngel de Yav\u00e9: {/}ver Is  37,36 y tambi\u00e9n 2Sam  24,16. Sabiendo que a Dios nadie lo puede ver, cuando alguien ten\u00eda una aparici\u00f3n se hablaba del Angel de Yav\u00e9: ver Jue  6,11.
Toda la Biblia muestra que Dios se da a conocer a los que lo buscan, usando un sinn\u00famero de medios. Habla por medio de los acontecimientos; ilumina el coraz\u00f3n del que lee la Palabra; habla por medio de nuestras intuiciones y sue\u00f1os; habla por medio de visiones o palabras y, a veces, como en el caso de los grandes profetas, en forma m\u00e1s directa, en un contacto \u00edntimo y espiritual.
Pero no podemos tomar al pie de la letra todo lo que se dice de apariciones o palabras recibidas de Dios, porque los pueblos antiguos no se expresaban como nosotros. Cuando un hombre se preguntaba a s\u00ed mismo o era tentado por el Mal , ellos expresaban a veces esta meditaci\u00f3n interior por medio de personajes y dec\u00edan que el demonio o Dios dialogaban con ese hombre: ver Jos  7,10 y 1 R 3,4.
Muy posiblemente, Dios no actuaba con los hombres antiguos de la Biblia de la misma manera que en nuestro tiempo. Ahora, despu\u00e9s de la venida de Cristo, todo lo tenemos en \u00e9l y en su Iglesia, y Dios habitualmente reserva visiones y apariciones para los que lleva por un camino especial. En cambio, en los primeros siglos de la Biblia, Dios se comunicaba mucho m\u00e1s con estos medios m\u00e1s ostensibles, pero inferiores.

{N}16,{/}7: {C}Regresa donde tu se\u00f1ora.{/} Esta es una palabra del Se\u00f1or para tantas personas que conocen una suerte injusta; para las muchachas que, en una sociedad clasista, deben aceptar trabajos humillantes para no morir de hambre junto con sus padres; para los j\u00f3venes que, despu\u00e9s de estudiar en la universidad, comprenden que, fuera de una \u00e9lite reducida, solamente se necesitan barrenderos y peones.
{C}Ponte a sus \u00f3rdenes con humildad{/}. No porque su tiran\u00eda sea justa, sino porque t\u00fa tambi\u00e9n debes liberarte de tu soberbia. Tienes la raz\u00f3n al pensar que vales m\u00e1s de lo que te ofrece la sociedad, pero Si  el Se\u00f1or, por medio de las circunstancias, te humilla, conf\u00eda en \u00e9l y piensa que esta humillaci\u00f3n te prepara para una misi\u00f3n m\u00e1s grande que aquella en que pensabas. Si  te quedas consciente de que Dios te llama a ser persona libre y que libera a los otros, \u00e9l te dar\u00e1 la oportunidad de hacerlo.

{N}17,{/}1:  {C}Abram{/} significa: Padre venerado, y {C}Abrah\u00e1n{/}: Padre de una muchedumbre. Al cambiar Dios el nombre de su servidor, le concede que empiece una nueva vida y que sea realmente lo que expresa el nombre nuevo. As\u00ed proceder\u00e1 Jes\u00fas con el primer responsable de su Iglesia: Jn  1,42.
{C}Laha\u00ef Ro\u00ef:{/} el que vive y ve (7). Por cierto es una etimolog\u00eda popular, pero el texto la refiere para indicar la muy fuerte experiencia que hab\u00eda tenido Agar. Haber visto que Dios vive y que nos ve, es suficiente para darnos alas.
Cuando Mahoma se presente como el nuevo profeta, recordar\u00e1 que seg\u00fan las tradiciones b\u00edblicas, los \u00e1rabes descienden de Abrah\u00e1n, por Ismael. Pero, al mismo tiempo, dejar\u00e1 vac\u00edas de su contenido las promesas de Dios a Abrah\u00e1n. Para \u00e9l Abrah\u00e1n y Mois\u00e9s ser\u00e1n en primer lugar los encargados de transmitir las \u00f3rdenes de Dios y de hacer que se observen las oraciones y los mandamientos.

{N}17,{/}9: La circuncisi\u00f3n era una costumbre antigua de los pueblos orientales. Esta operaci\u00f3n era uno de esos \u00abritos de iniciaci\u00f3n\u00bb con que en algunos pueblos hacen entrar al adolescente en la sociedad de los adultos. Era un rito religioso destinado a procurar la fecundidad.
{C}Es una alianza perpetua {/}(13){C}. {/}En Israel, la circuncisi\u00f3n revisti\u00f3 una significaci\u00f3n nueva: era considerada como la se\u00f1al distintiva de los que pertenecen al pueblo escogido. S\u00f3lo por la circuncisi\u00f3n entraba un extranjero a la comunidad religiosa de Israel: el no-circunciso era considerado como una persona impura para la que Dios siente repulso. Este rito obligatorio expresaba una verdad profunda: por m\u00e1s que Dios quiera a todas sus criaturas, y mucho m\u00e1s a los hombres, cada uno de nosotros al nacer y al crecer, recibe su parte de la ceguera y de la rebeld\u00eda de nuestro mundo respecto de Dios. Un corte es siempre necesario, y esta separaci\u00f3n de muchas cosas que parecen normales a todos los otros nos aparece a veces como una mutilaci\u00f3n, a pesar de que nos pone en un camino m\u00e1s exigente.
Sin embargo, los profetas ense\u00f1ar\u00e1n que lo importante es la circuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n, es decir, el despojarse de sus vicios. Pues el rito exterior no tiene ning\u00fan valor Si  uno no vive lo que expresa este signo. Ver Jer  9,24; Deut 10,16; G\u00e1l  5,4; Fil 3,3; Rom  2,25.
Para los cristianos ya no importa \u00abhaber sido circuncidado o no\u00bb: He  11,3-15; 1Cor 7,19; G\u00e1l  6,15; Col  2,11 y 2,16-22.

{N}18,{/}1: Las promesas de Dios eran para los descendientes de Abrah\u00e1n: \u00e9l mismo nunca ver\u00eda su cumplimiento. Pero Dios da a su amigo una prueba de lo que va a realizar: Isaac nace en circunstancias milagrosas. Era de temer que los descendientes de Abrah\u00e1n se creyeran superiores a los dem\u00e1s y pensaran ser salvados por el solo hecho de pertenecer a su raza (Lc  3,8). En realidad, Dios reconoci\u00f3 por herederos de Abrah\u00e1n a los puros descendientes de Isaac, el hijo del milagro, el hijo de Sara, y no a sus otros hijos nacidos de mujeres esclavas. Con esto nos ense\u00f1a que nadie tiene derechos sobre \u00e9l por haber nacido en tal o cual familia. Sus promesas ser\u00e1n para nosotros Si  imitamos a Abrah\u00e1n en su fe (G\u00e1l  4,21-31; Rom  4,13-17).
Adm\u00edrese esta narraci\u00f3n tan sencilla: Dios, con sus apariencias humanas, viene a pedirle la hospitalidad a su amigo antes de colmarlo de favores. Dios no se presenta solo, sino acompa\u00f1ado por dos \u00e1ngeles, como para desvirtuar la imagen del Dios solitario propia de aquellos que todav\u00eda no saben del misterio de las Tres Personas divinas.
{C}\u00bfPor qu\u00e9 se ha re\u00eddo Sara?{/} (13). Lo de la risa de Sara es otra de esas explicaciones de tipo folkl\u00f3rico que la Biblia proporciona respecto de los nombres de lugares y de personas: pues su hijo se llamar\u00e1 Isaac, nombre que suena como \u00abha re\u00eddo\u00bb en idioma hebreo.
{C}\u00bfHay algo imposible para Dios?{/} Ver Lc  1,37; 18,27; Mc  11,22.

{N}18,{/}16: {C}\u00bfOcultar\u00e9 a Abrah\u00e1n lo que voy a hacer?{/} Al hacernos amigos suyos, Dios nos conf\u00eda una responsabilidad sobre el mundo. Como la amistad que existe entre hombres, la amistad con Dios significa compartir todo. Dios nos ense\u00f1a a pensar como \u00e9l y a actuar con \u00e9l, y nos invita a pedir.
No pensemos que con mucho insistir en la oraci\u00f3n conseguiremos de Dios lo que \u00e9l no quiere darnos, porque no nos conviene. Pero le gusta que sepamos luchar e insistir para lograr lo que \u00e9l mismo quiere dar en su misericordia. No quiere imponerlo en forma unilateral, sino darlo al que sabe desearlo de la misma manera que \u00e9l lo desea: \u00abYo no quiero que el imp\u00edo muera, sino que cambie su mala conducta y viva\u00bb (Ez  33,11).
{C}S\u00e9 que es una osad\u00eda de mi parte hablar as\u00ed a mi Se\u00f1or{/} (31). Esta osad\u00eda de Abrah\u00e1n, que empieza a regatear con mucha discreci\u00f3n y firmeza, demuestra su fe. El anciano discute con Dios de la misma manera que lo har\u00eda con un amigo al concluir alg\u00fan negocio. N\u00f3tese c\u00f3mo Abrah\u00e1n sigue sentado mientras el Se\u00f1or est\u00e1 de pie ante \u00e9l. Este trato tan sencillo pareci\u00f3 falta de respeto a los que ulteriormente leyeron la Biblia; entonces cambiaron la frase: \u00abAbrah\u00e1n estaba de pie para conversar con Yav\u00e9 sentado.\u00bb Pero tambi\u00e9n Jes\u00fas dijo que atender\u00eda a sus fieles servidores como un sirviente a sus se\u00f1ores (Lc  12,37).

{N}19,{/}1: El salar del Mar Muerto y las ruinas de dos ciudades destruidas por terremotos, Sodoma y Gomorra, proporcionaron tal vez una ocasi\u00f3n para reflexionar. No olvidemos que en ese tiempo los hombres ve\u00edan castigos de Dios en las cat\u00e1strofes, y su bendici\u00f3n en la prosperidad. De ah\u00ed naci\u00f3 el presente relato, como una manera de ense\u00f1ar algunas verdades:
- El respeto a los hu\u00e9spedes, que hay que acoger siempre como \u00e1ngeles de Dios.
- El horror a la homosexualidad.
Sodoma y Gomorra quedar\u00e1n en la historia sagrada como nombres tr\u00e1gicos, pruebas de que uno no debe burlarse de los juicios de Dios o tomarlos a la ligera. Los profetas recordar\u00e1n esta cat\u00e1strofe al amenazar a los que se niegan a convertirse (ver Isa\u00edas 1,9; Ez  16,49), y tambi\u00e9n Jes\u00fas en el Evangelio (Mt  10,15; Lc  17,29).
El presente relato no olvida subrayar, en la persona de Lot, que Dios nunca olvida ni a uno siquiera de sus hijos, aunque se hallen aislados en medio de los malos.
{C}La respuesta de Lot (v. 8) nos parece incre\u00edble. Corresponde, sin embargo, a las ideas de aquel tiempo. La hospitalidad era un deber sagrado; en cambio a las mujeres se las consideraba como personas de segunda clase. Ver algo muy parecido en Jueces 19.{/}

{N}19,{/}26: No olvidemos que \u00e9sas son tradiciones legendarias del pueblo israelita, referentes al origen de los pueblos vecinos y su relaci\u00f3n con ellos. Ya que un odio secular separaba a los israelitas de los amonitas y moabitas, la presente explicaci\u00f3n no estaba destinada precisamente a elogiarlos.

{N}20,{/}1: Los israelitas guardaban recuerdos de conflictos entre sus antepasados errantes y los pueblos entre los cuales viv\u00edan. En tres lugares del G\u00e9nesis encontramos el presente suceso protagonizado por personas diferentes y en diversas circunstancias (ver 12,14 y 26,7). El que lea esos relatos uno despu\u00e9s de otro ver\u00e1 un progreso: por una parte, mayor delicadeza para hablar de la conducta del antepasado; por otra, un sentido m\u00e1s exacto del pecado.

{N}21,{/}1: {C}Yav\u00e9 visit\u00f3 a Sara tal como lo hab\u00eda anunciado{/}. As\u00ed, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, Dios cumple su promesa a Abrah\u00e1n (cap.18). Isaac es el hijo de la promesa, pues naci\u00f3 contra toda esperanza humana para cumplir una promesa de Dios (ver G\u00e1l  4,22; Rom  9,7).
Ella, siendo vieja, dio a luz un hijo de Abrah\u00e1n. En la Biblia hay algunos nacimientos fuera de las leyes normales de la naturaleza: Samuel, Sans\u00f3n, Juan Bautista..., todos salvadores. Estos nacimientos anuncian y figuran el nacimiento virginal del Salvador Jes\u00fas, y anuncian el segundo nacimiento de los que la Iglesia da a luz por el bautismo.

{N}21,{/}8:  Hay problemas en la familia de Abrah\u00e1n como en la de cualquier otro, y Dios se aprovecha de ellos para llevar a bien sus planes. Es bueno que se vaya Agar con su hijo, pues con esto Isaac recibir\u00e1 todos los cuidados de su padre. El heredar\u00e1, no algo material para s\u00ed, sino las promesas de Dios para sus descendientes. Dios ejecuta sus proyectos con firmeza, pero no atropella a nadie: v\u00e9ase c\u00f3mo se compadece de Agar.
Es f\u00e1cil ver que este relato es otra versi\u00f3n de lo que fue contado en el c. 16. Pero en ese cap\u00edtulo Dios es llamado por su nombre de Yav\u00e9, y se menciona un pozo del desierto del sur; esa tradici\u00f3n, pues viene de la tribu de Jud\u00e1 en el sur. En cambio el cap\u00edtulo se debe a las tribus de Israel en el norte.
Abrah\u00e1n ten\u00eda varias mujeres, como los hombres importantes de su pueblo. Durante muchos a\u00f1os los israelitas siguieron considerando normal esta costumbre. Solamente con el tiempo Dios les hizo descubrir las exigencias del matrimonio.
{C}El hijo de la esclava no heredar\u00e1 con el de la mujer libre{/}: G\u00e1l  4,28; 2Cor 6,14.

{N}22,{/}1: Dios no deja en paz a sus amigos, sino que los prueba para que crezcan en la fe. Reserva sus mayores dones a los que se mantienen firmes en el momento en que \u00e9l les quita toda esperanza. Abrah\u00e1n ha vivido confiado en las promesas de Dios para su hijo. Ahora, \u00bfest\u00e1 dispuesto a sacrificar a este hijo y estas promesas? Dios lo ha puesto en un camino, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 el d\u00eda en que el camino est\u00e9 cerrado?
Este relato, sin embargo, nos choca: \u00bfc\u00f3mo puede Dios pedirle a Abrah\u00e1n que sacrifique a su hijo? Para comprender este texto, debemos hacer una doble lectura. En un primer tiempo, este texto quer\u00eda ser una condenaci\u00f3n formal de cualquier sacrificio humano. No olvidemos que en la \u00e9poca en que se redact\u00f3, los cananeos practicaban con frecuencia sacrificios de ni\u00f1os; y muchos israelitas, al ver el ejemplo de los cananeos, segu\u00edan esas costumbres muy antiguas. Por eso los profetas lucharon con todas sus fuerzas en contra de ese tipo de sacrificios (v\u00e9ase Jer  19). Aqu\u00ed, en un primer momento, Abrah\u00e1n considera que es voluntad de Dios que inmole a su hijo Isaac, pero al final del relato Dios interviene de manera categ\u00f3rica para detenerlo en su acci\u00f3n.
Este texto tambi\u00e9n quiere justificar la ley del rescate de los primog\u00e9nitos (Ex 13,13). Todas las primicias pertenecen a Dios; pero al rev\u00e9s de los primog\u00e9nitos de los animales que deben ser inmolados, los del hombre son rescatados.
Si  bien estos problemas nos parecen pertenecer al pasado, este relato no ha dejado de instruir la conciencia cristiana:
- Nuestra sensibilidad se rebela al ver c\u00f3mo Dios impone a Abrah\u00e1n el sacrificio m\u00e1s costoso para un padre: \u00bfno habr\u00e1 otro camino para llevarnos al amor perfecto? Pero Abrah\u00e1n, por creyente y amigo de Dios que sea, es un hombre pecador y solamente una operaci\u00f3n quir\u00fargica puede purificar su coraz\u00f3n. En este acto, es Abrah\u00e1n el que muere, no Isaac, y con su sacrificio alcanza la Vida (ver Lc  17,33; Rom  4,17; Heb  11,19).
- Abrah\u00e1n es aqu\u00ed el modelo de otros padres a los que Dios pide sacrificar el tiempo y los cuidados que pod\u00edan dar a sus propios hijos, para trabajar en la tarea de salvar a sus hermanos. Seguramente que, para seguir a Jes\u00fas, algunos de los ap\u00f3stoles, como Pedro, dejaron a su mujer y a sus hijos (Mc  10,28).
- Abrah\u00e1n es tambi\u00e9n como una figura del Padre Dios sacrificando a su propio Hijo para salvar a los pecadores (Rom  5,8; 8,32); Si  bien los t\u00e9rminos sacrificio, sufrimiento, amor, no tienen para \u00e9l el mismo sentido que para los humanos, no debemos pensar que un Dios indiferente e inaccesible a la compasi\u00f3n nos exige sacrificios de los que \u00e9l no tiene experiencia.

{N}23,{/}1: Abrah\u00e1n recorri\u00f3 Palestina sin tener en ella ni siquiera donde poner el pie (He  7,9); todo lo tiene en promesa, siendo en esto el modelo de los creyentes. Sin embargo, la muerte de Sara le da la oportunidad de comprar, por lo menos, el lugar donde enterrarla.

{N}24,{/}1: {C}No tomar\u00e1s para mi hijo una mujer de raza cananea.{/} Pues Isaac es el \u00abhijo de la Promesa\u00bb, y la fidelidad a esta promesa es la gran inquietud de la vida de Abrah\u00e1n. El matrimonio de su hijo con una cananea, acostumbrada a los cultos paganos, sin duda alguna podr\u00eda poner en peligro esta fidelidad.
Tambi\u00e9n Rebeca, para entrar en la familia de Abrah\u00e1n y ser madre del pueblo elegido, debe abandonar su casa y su tierra.
{C}Haz que sea ella la que t\u00fa has destinado para Isaac {/}(14){C}.{/} Dios gu\u00eda a los que al contraer matrimonio desean antes que nada hacer su voluntad; les har\u00e1 encontrar a la persona que les permita realizar mejor ese deseo. Esta ser\u00e1 tambi\u00e9n la lecci\u00f3n del libro de Tob\u00edas.

{N}25,{/}1:  {C}Mad\u00e1n, Madi\u00e1n, Saba, Ded\u00e1n:{/} \u00e9stos son nombres de tribus y pueblos de Arabia. Porque los israelitas los consideraban parientes de ellos por la raza y el idioma, quisieron que tambi\u00e9n ellos fueran descendientes de Abrah\u00e1n.

{N}25,{/}21: Al principio del cap\u00edtulo 12 vimos c\u00f3mo los autores del G\u00e9nesis describ\u00edan a su antepasado Abrah\u00e1n como el padre y el modelo de los creyentes. No deja entonces de ser extra\u00f1o que los israelitas se hayan llamado los hijos de Israel (o hijos de Jacob) en vez de los hijos de Abrah\u00e1n. En primer lugar, recordemos lo que se dijo en la Introducci\u00f3n: la secuencia \u00abAbrah\u00e1n padre de Isaac, padre de Jacob\u00bb no es m\u00e1s que una construcci\u00f3n de esa historia de los primeros padres del pueblo de Dios. Esos tres nombres se conservaban en tradiciones originarias de diferentes regiones, y los personajes correspondientes no hab\u00edan vivido en la misma \u00e9poca. Abrah\u00e1n debi\u00f3 haber vivido en el siglo 18 antes de Cristo, Isaac sin duda un poco m\u00e1s tarde, pero en otro rinc\u00f3n del sur de Palestina, en Guerar, y Jacob en el siglo XVI o XV.
Si  el nombre de Abrah\u00e1n fue eclipsado de hecho en la historia de Israel por el de Jacob, se debe probablemente al siguiente motivo: Abrah\u00e1n era el gran patriarca del sur de Palestina; su punto de arraigo era Mambr\u00e9, cerca de Hebr\u00f3n; se lo consideraba como el antepasado de David, el que hab\u00eda reinado en Hebr\u00f3n. En cambio las tradiciones populares referidas en la Biblia, y en especial aqu\u00ed, nos muestran a Israel instalado en Palestina central, all\u00ed donde, despu\u00e9s de la separaci\u00f3n, se instalar\u00e1 el poderoso reino de Israel del norte. Fue all\u00ed donde la figura de Abrah\u00e1n pas\u00f3 a segundo plano y se le dio el primer lugar a Israel-Jacob, para hacer descender de sus doce hijos a las doce tribus.
De hecho, representaron a Jacob con trazos m\u00e1s humanos y menos idealizados que Abrah\u00e1n. Se reconoc\u00edan mejor en Jacob, el hombre astuto y algo tramposo que en Abrah\u00e1n, el creyente modelo.
{C}Dos naciones hay en tu seno{/} (23). No olvidemos que, en esta historia, cada personaje representa alg\u00fan pueblo del mismo nombre. Lo mismo como Jacob-Israel era el antepasado del pueblo de Israel, as\u00ed tambi\u00e9n Esa\u00fa o Edom (25,31) era considerado antepasado del pueblo de Edom, vecino y rival de los israelitas.
Dios se ha comprometido con los descendientes de Abrah\u00e1n, pero se queda libre de escoger entre esos descendientes a quien ser\u00e1 el beneficiario de sus promesas. Estas no van al hijo mayor de Isaac, que, seg\u00fan la costumbre, hereda casi todas las prerrogativas del padre.
En estos cap\u00edtulos se Dan  tres motivos para el rechazo de Esa\u00fa:
Un primer texto (c. 25) muestra a Esa\u00fa como culpable: \u00e9l mismo despreci\u00f3 sus derechos sagrados de hijo mayor.
- Un segundo (26,34) habla de su matrimonio con extranjeras.
- El tercero (c. 27) muestra c\u00f3mo Dios se vale de una trampa de Jacob para lograr sus fines. Los israelitas no ten\u00edan tantos escr\u00fapulos respecto a la mentira. Para ellos, la trampa de Jacob demostraba solamente que estaba decidido a conseguir las promesas de Dios por cualquier medio y, con esto, se hac\u00eda merecedor de dichas promesas.
En Hebreos 12,16, Esa\u00fa es presentado como un imp\u00edo que cambia la bendici\u00f3n de Dios por un plato de comida. \u00a1Cu\u00e1ntas ocasiones perdemos tambi\u00e9n en nuestra vida: las estupideces de la vida nos hechizan y nos hacen perder la \u00fanica cosa que no debe perderse.

{N}26,{/}1: Respecto al p\u00e1rrafo 7,11, ver 20,2.
En los p\u00e1rrafos 12-33 nos topamos con dos realidades t\u00edpicas de la vida de los patriarcas: son errantes que viven bajo las tiendas de campa\u00f1a; van en busca de agua y cavan pozos (ver 21,21-34).
{C}Viven bajo tiendas de campa\u00f1a, {/}es decir, en lo provisorio. La Biblia aprecia la labor del hombre para construir en este mundo algo que dure: elogia la fundaci\u00f3n de un hogar, la plantaci\u00f3n de una vi\u00f1a, la edificaci\u00f3n de una casa (Deut 20,5-7). Pues todo esto se relaciona con la misi\u00f3n creadora del hombre. Pero tambi\u00e9n recuerda como un ideal que no debe perderse, la vida errante de los antepasados. El creyente no se apega a nada de este mundo, ya sea familia, patria o modo de vida. Levanta su tienda en cualquier lugar donde pueda ampliar su experiencia, pero no se fija en ninguno. Viviendo como forastero en este mundo, le ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil encontrar a Dios, que tambi\u00e9n pasa como forastero entre nosotros (en Jn  1,14, la traducci\u00f3n precisa ser\u00eda: el Verbo {C}levant\u00f3 su tienda entre nosotros{/}). Ver Ex 33,7; 40,34; 2Sam  7,7; Ecclo 24,8; 2Cor 5,1-4; 1Pe  2,11.
Los patriarcas {C}cavan{/} {C}pozos{/}. En el desierto no encuentran vertientes de agua viva, sino que deben cavar trabajosamente los pozos que hacen florecer el desierto y Dan  de beber a los reba\u00f1os. A veces se agota el agua; otras veces los filisteos los tapan con tierra. Todo esto representa el esfuerzo humano por encontrar la sabidur\u00eda; a menudo los hombres quedan con su sed, y no faltan quienes enturbien las fuentes del saber. Por eso, estar\u00e1n corriendo de un pozo a otro hasta que Cristo les d\u00e9 el agua viva {C}salida de la Roca {/}que es \u00e9l mismo. Ver Ex 17,1; Jn  4,5-10; 7,38; 1Cor 10,4; Jer  2,13.

{N}28,{/}10: {C}Jacob se dirigi\u00f3 hacia Jar\u00e1n{/}. Jacob va a buscar trabajo y esposa a la tierra de sus antepasados. En el camino tiene una visi\u00f3n en que Dios renueva con \u00e9l su Alianza.
A diferencia de Abrah\u00e1n, que Dios llam\u00f3 cuando ya era anciano y conoc\u00eda lo que vale la vida, Jacob es el hombre que poco a poco toma conciencia de su vocaci\u00f3n. Primero compr\u00f3 a Esa\u00fa sus derechos de primog\u00e9nito, porque lo hab\u00eda juzgado y lo consideraba irresponsable; no por eso sab\u00eda el precio de la bendici\u00f3n del Dios de sus padres. Luego fue necesario que su madre le diera \u00e1nimo para que se arriesgara a robar la bendici\u00f3n. El se dej\u00f3 persuadir y solamente despu\u00e9s comprendi\u00f3 las consecuencias de su gesto: deb\u00eda huir para salvar su vida.
Pero en el momento en que Jacob debe enfrentar la vida azarosa de un forastero y pr\u00f3fugo, encuentra a Dios y por primera vez toma conciencia de su propia responsabilidad: \u00e9l es en el mundo el \u00fanico portador de las promesas de Dios. Responsable es la persona que sabe que debe dar cuentas, y que es capaz de responder de sus actos. Jacob entiende que deber\u00e1 responder ante el Dios que lo ha elegido.
{C}Dios est\u00e1 en este lugar {/}(16){C}.{/} Jacob se acuesta solo e indefenso, pr\u00f3ximo a una ciudad poblada por extranjeros. Dios, sin embargo, le renueva las promesas hechas a sus padres y lo asegura con su protecci\u00f3n: esta tierra alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1 suya.
{C}Esta es la Puerta del Cielo {/}(17){C}.{/} Jacob ha visto el cielo abierto y los \u00e1ngeles de Dios que hac\u00edan un puente vivo entre el cielo y la tierra: es la figura de la comuni\u00f3n con Dios que los hombres buscan con sus tan diversas religiones. Estas nos proporcionan alg\u00fan conocimiento de Dios; el hombre pecador, sin embargo, por m\u00e1s que interiorice su b\u00fasqueda de Dios, no lo puede encontrar en el fondo de s\u00ed mismo, mientras Dios no ponga la escala.
El \u00fanico puente entre Dios y los hombres es Cristo, Hijo de Dios hecho hombre, Dios y hombre a la vez. Jes\u00fas, aludiendo al presente texto (Jn  1,51), afirmar\u00e1 que \u00e9l mismo es la Puerta del Cielo, porque, en su Persona, Dios ha estrechado a la humanidad.
{C}Llam\u00f3 a ese lugar Betel {/}(19){C}.{/} Aqu\u00ed encontramos, como en cap\u00edtulos anteriores, leyendas populares. En Betel estaba dEsd e siglos el templo del dios Betel, y tambi\u00e9n estaban las piedras levantadas y consagradas a las que se alude en 28,18.{C} Betel{/} puede interpretarse: Casa de Dios, y el escritor b\u00edblico atribuye a Jacob esta apelaci\u00f3n, as\u00ed como la costumbre que hubo un tiempo de pagar el diezmo para el templo de Betel.
{C}LOS SUE\u00d1OS
A todos nos impresionan los sue\u00f1os y tratamos de interpretarlos. Las m\u00e1s de las veces no anuncian nada, sino que indican lo que est\u00e1 pasando en nuestro interior, en nuestro subconsciente, lo que no podemos conocer claramente de nuestro propio esp\u00edritu. La psicolog\u00eda puede valerse de los sue\u00f1os para descubrir huellas y heridas causadas en el pasado.
Los sue\u00f1os pueden tambi\u00e9n indicar y expresar presentimientos e intuiciones. Y la Biblia nos muestra a Dios (o sus \u00e1ngeles) que se vale de los sue\u00f1os para comunicarse con nosotros. En eso, Dios toma al hombre tal como es y teniendo en cuenta su manera de pensar. Cuando Dios interviene en un sue\u00f1o, se reconoce por las consecuencias. \u00abEl \u00e1rbol se conoce por sus frutos\u00bb, dice Jes\u00fas. En tales casos, Dios mismo da la interpretaci\u00f3n, sin que haya que buscar ni recurrir a nadie y nos deja con una paz total.
Los hombres que tienen una fe purificada e instruida no pueden atribuir a los sue\u00f1os la importancia que les daban los pueblos primitivos de la Biblia. Y sabemos que el Esp\u00edritu de las Tinieblas puede disfrazarse de \u00e1ngel ({/}2Cor {C}11,14). Cuando, ahora, amplios sectores de la humanidad tienden a dirigir su vida por los sue\u00f1os, esto no tiene nada que ver con la fe. En la misma Biblia, adem\u00e1s de las condenaciones de Deut 18,10, se puede ver el ataque de {/}Jer {C} 29,8 contra los que provocan los sue\u00f1os que desean. Ver tambi\u00e9n en Sir 34,1.{/}

{N}29,{/}1: Los cap\u00edtulos 29-31 presentan a Jacob trabajador esforzado, astuto, confiado en las promesas de Dios. Al final logra \u00e9xito, no por sus propios recursos sino por la bendici\u00f3n del Dios de su padre. Al respecto hay que recalcar esta expresi\u00f3n \u00abDios de su padre\u00bb (31,5; 42; 53). Entre los pueblos amoritas (y Jacob lo era al igual que Abrah\u00e1n), el jefe del clan daba su adhesi\u00f3n ordinariamente al \u00abDios de su padre\u00bb, al que su padre hab\u00eda adoptado para proteger la familia.
Ya hemos dicho c\u00f3mo las tradiciones antiguas explican mediante una etimolog\u00eda bastante discutible el sentido de los nombres de personas o lugares. Ese fue el caso para los hijos de Jacob: {C}Rub\u00e9n{/}: \u00abha visto mi humillaci\u00f3n\u00bb. {C}Sime\u00f3n{/}: \u00abha o\u00eddo\u00bb. {C}Lev\u00ed{/}: \u00abme amar\u00e1\u00bb. {C}Jud\u00e1{/}: \u00abalabar\u00e9 a Yav\u00e9...\u00bb De hecho, Gad y Aser eran probablemente nombres de dioses que tra\u00edan suerte.

{N}32,{/}4: Las bendiciones de Dios acompa\u00f1an a Jacob pr\u00f3fugo. Despu\u00e9s de quince a\u00f1os, vuelve a su patria y se prepara para enfrentarse con Esa\u00fa, su hermano y rival.
{C}Jacob se llen\u00f3 de miedo y se desesper\u00f3{/}. Angustiado, Jacob eleva una oraci\u00f3n a Dios record\u00e1ndole precisamente su promesa y sus \u00abfidelidades\u00bb, o sea, todo lo que hizo por \u00e9l y sus padres. Y Dios le responde a su manera, en forma algo misteriosa, en la visi\u00f3n de la noche.

{N}32,{/}23:{C} Alguien luch\u00f3 con \u00e9l hasta el amanecer.{/} Al luchar esa noche con Dios, Jacob comprende que sus trabajos y pruebas han sido mucho m\u00e1s que un enfrentamiento con la sociedad y los hombres. Dios le prometi\u00f3 el \u00e9xito, pero no lo dar\u00e1 antes de que Jacob haya llegado al extremo de sus fuerzas.
Y porque Jacob comprende mejor el motivo de tantas pruebas y demoras, tambi\u00e9n se dirige personalmente al que solo puede cambiar las disposiciones de Esa\u00fa. Jacob se hace fuerte contra Dios; no le pide un favor, una ayudita, sino que le exige que cumpla sus promesas: {C}no te dejar\u00e9 marchar hasta que no me des tu bendici\u00f3n.{/}
Pues orar no es solamente aceptar la voluntad de Dios como cosa escrita de antemano en el cielo, o pedirle fuerzas para aceptarla; tambi\u00e9n es presionar a Dios, confiando en sus promesas y a sabiendas de que nos atiende. Si  no pudi\u00e9ramos tener alguna parte en las decisiones divinas que a nosotros se refieren o al gobierno del mundo, la palabra Alianza ser\u00eda un enga\u00f1o. En las encrucijadas de la vida, el creyente, apretado entre la posibilidad de estancarse y la de superarse, sabe que Dios le dar\u00e1 esto \u00faltimo, con tal de que se lo pida con fe.
{C}Se disloc\u00f3 la cadera.{/} Jacob se enfrenta con Dios cuando, despu\u00e9s de su largo exilio, quiere forzar la entrada de la Tierra Prometida. En realidad, entrar en la Tierra no es otra cosa que adentrarse en el misterio de Dios, y eso no es posible para el hombre que se siente fuerte, seguro de s\u00ed mismo y de sus caminos. Sea cual sea el golpe o el percance o la crisis que nos toca atravesar, nos deja heridos y ya como extranjeros en este mundo: Jacob entra cojeando en la Tierra Prometida.
Aqu\u00ed tambi\u00e9n, como en muchos otros relatos antiguos de la Biblia, los descubrimientos modernos contribuyen a un nuevo esclarecimiento del texto, lo que nos permite tal vez leerlo de otra manera, aparentemente m\u00e1s aterrizada, pero tambi\u00e9n muy rica dEsd e un punto de vista espiritual. Excavaciones recientes efectuadas en ese lugar nos revelan que el dios de Panuel estaba encargado de poner a los hombres en el buen camino y que su profeta Balaam (v\u00e9ase N\u00fam  23,25) transmit\u00eda sus amenazas. De hecho, las historias m\u00e1s antiguas de Jacob Dan  a entender que Dios lo hab\u00eda corregido (Os  12, 4-5); y as\u00ed se explicar\u00eda su nombre de Ichrael: \u00abcorregido por Dios\u00bb. Pero m\u00e1s tarde ese nombre se transform\u00f3 en Israel, porque en Palestina central hab\u00eda dificultad para pronunciar el sonido \u00abch\u00bb (v\u00e9ase Jue  12,6) y se lo interpret\u00f3 como \u00abfuerte contra Dios\u00bb, lo que era mucho m\u00e1s satisfactorio para el orgullo nacional.
Se puede pues pensar que en la tradici\u00f3n primitiva, cuando Jacob regresaba, orgulloso de sus mujeres, de sus hijos y de lo que hab\u00eda adquirido de manera m\u00e1s o menos honrada, Dios lo hab\u00eda detenido, amenazado y herido. Y \u00e9l hab\u00eda tenido que humillarse para recibir las bendiciones prometidas a sus padres: {C}En adelante te llamar\u00e1s Israel.{/}

{N}35,{/}1: Uno no puede vivir su fe qued\u00e1ndose solo. Por eso Jacob exige de toda su gente que se deshaga de sus \u00eddolos; al dar este paso concreto y visible, que significa para ellos un sacrificio grande, pasan a ser la primera comunidad capaz de dar al mundo el testimonio de su fe en el Dios \u00fanico.

{N}35,{/}23: Dijimos respecto de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, que la Biblia conserva algunos recuerdos de ellos desarrollados en forma de leyendas (ver en 11,26). Pero est\u00e1 comprobado que otros nombres, como Rub\u00e9n, Sime\u00f3n, Jud\u00e1... no se refieren a personajes reales. Es que las tribus errantes ten\u00edan su manera propia de recordar los sucesos del pasado. Creaban relatos en que cada pueblo era representado por una persona del mismo nombre. As\u00ed, por ejemplo, doce tribus se hab\u00edan unido en un solo pueblo: lo expresaban diciendo que doce antepasados llevando los nombres de estas tribus, eran hijos de un mismo padre, Jacob. Como cuatro de estas tribus, las de Rub\u00e9n, Sime\u00f3n, Lev\u00ed y Jud\u00e1, formaban al comienzo un grupo diferente del integrado por las de Jos\u00e9 y Benjam\u00edn, los del primer grupo eran considerados hijos de una madre, L\u00eda, esposa de Jacob, y los otros, hijos de otra esposa de Jacob, Raquel.
Lo contado en el cap\u00edtulo 34 se refiere a un episodio violento que opuso las tribus de Sime\u00f3n y Lev\u00ed al pueblo de Siquem (Siquem es una ciudad y no una persona). Asimismo debemos interpretar lo referente a \u00abLab\u00e1n, el arameo\u00bb (c. 31), a Jud\u00e1 y sus hijos (38), y a Esa\u00fa, que figura al pueblo de Edom, vecino y rival de Israel (26,30 y 36,1).
Esto nos explica que, dEsd e tiempos antiguos, los conocedores de la Biblia hayan interpretado en forma simb\u00f3lica muchos datos de la historia de los Patriarcas.
Doce tribus integraban el pueblo de Israel, que siempre quiso recordar esta cifra considerada sagrada (ver c. 48). Jes\u00fas recordar\u00e1 esta estructura antigua del pueblo de Dios cuando funde su Iglesia como el nuevo pueblo de Dios y escoja a doce ap\u00f3stoles para dirigirla.
De las doce tribus predominaron dos: la de Jos\u00e9 y la de Jud\u00e1. Ver al respecto, comentario de Josu\u00e9 (c. 13). Por ello las tradiciones sobre los \u00abpatriarcas\u00bb, o sea, los padres, nos hablan especialmente de esos dos hijos de Jacob.

{N}37,{/}2: La larga y conmovedora historia de Jos\u00e9, vendido por su hermano y que se convierte despu\u00e9s en su salvador, es una obra maestra de los letrados del tiempo de Salom\u00f3n, pero se apoya en tradiciones m\u00e1s antiguas y se inspira tambi\u00e9n en libros egipcios. Pero, \u00bfse daban ellos cuenta de que expresaban todo el plan de redenci\u00f3n: Dios nos salva por las pruebas de un justo perseguido por sus hermanos? La larga historia tan conmovedora de Jos\u00e9, vendido por sus hermanos, y salvador de ellos, es en la Biblia la primera figura de la Pasi\u00f3n, de la Muerte y de la Resurrecci\u00f3n de Cristo.
{C}Israel quer\u00eda a Jos\u00e9 m\u00e1s que a sus otros hijos{/}. El hijo m\u00e1s querido y tambi\u00e9n el m\u00e1s delicado. Entre sus hermanos, rudos y poco escrupulosos, Jos\u00e9 demuestra nobleza: dEsd e su juventud ese hijo de pastores manifiesta que est\u00e1 hecho para grandes cosas.
La envidia llega hasta la locura y el crimen entre hermanos. Dios acepta que los hermanos sigan caminos opuestos, unos hacia el bien, otros hacia el Mal , pero esto no quiere decir que los \u00abbuenos\u00bb se aparten y se olviden de los \u00abmalos\u00bb: Jos\u00e9 salvar\u00e1 a sus hermanos.

{N}38,{/}1: En el suceso que viene a continuaci\u00f3n, el patriarca Jud\u00e1 no aparece en un papel honroso, seg\u00fan nuestras ideas cristianas. Sin embargo, en ese tiempo de costumbres y de moralidad muy primitivas, la Biblia no insiste tanto en el aspecto de la moral sexual, sino m\u00e1s bien en el deber de tener hijos para hacer efectivas las promesas de Dios a los antepasados.
El pecado de On\u00e1n consiste en haberse negado a engendrar un hijo que despu\u00e9s no le pertenecer\u00eda (sobre esta obligaci\u00f3n de dar un hijo a la viuda de su hermano v\u00e9ase Rut  3,12).
Y la nobleza de Tamar est\u00e1 en la voluntad de buscar por todos los medios un hijo que lleve el nombre de su primer esposo, Er, y que, por tanto, sea el heredero de Jud\u00e1. Raras veces intervienen las mujeres en la Biblia. Cuando aparecen es, muy a menudo, para dar a los hombres una lecci\u00f3n de humanidad. Aqu\u00ed, Jud\u00e1, despu\u00e9s del suceso que hizo entrar a Tamar en su vida, se pone a reflexionar, lo que significa algo nuevo en su conciencia.
Tamar aparece en la lista de los antepasados de Jes\u00fas (Mt  1,3).

{N}39,{/}1: Despu\u00e9s de su desgracia, Jos\u00e9 se porta como modelo de honradez, de fidelidad y de constancia. Es el primero de esos justos humillados de la Biblia que esperan de Dios su premio.
En la Biblia hubo muchos hombres libertadores y salvadores antes de que llegara el Salvador Hijo de Dios. Todos fueron probados antes de tener \u00e9xito; muchos fueron despreciados por los suyos.
El relato de la actitud correcta de Jos\u00e9 con la esposa de Putifar es una lecci\u00f3n sobre la verdadera hombr\u00eda. La Biblia ve en la fidelidad y el respeto al matrimonio una de las virtudes del hombre aut\u00e9ntico.

{N}41,{/}1: Esos sue\u00f1os y los sucesos que los acompa\u00f1an nos pintan al vivo el drama que viv\u00eda Egipto entre lluvias, riegos y sequ\u00edas. La tradici\u00f3n hebrea atribuye a Jos\u00e9 la organizaci\u00f3n estatal que almacena los excedentes con miras a la sequ\u00eda. Se insiste en la fidelidad de Jos\u00e9 y en que Dios nunca le falt\u00f3. Pues, en ese tiempo, los creyentes no sab\u00edan del m\u00e1s all\u00e1. Por eso les importaba poner en evidencia c\u00f3mo el justo Jos\u00e9 recibi\u00f3 en esta vida el premio de su constancia.

{N}42,{/}1: Empieza el largo relato del encuentro de Jos\u00e9 con sus hermanos. N\u00f3tese c\u00f3mo Jos\u00e9, el salvador, obliga a sus hermanos a expiar el crimen que cometieron. Uno de ellos debe sacrificarse por su hermano, antes de que \u00e9l se d\u00e9 a conocer. El perd\u00f3n no suprime la necesidad y el deber de reparar el Mal  que hemos hecho.
Se notar\u00e1 que en esos cap\u00edtulos dos tradiciones diferentes est\u00e1n entretejidas, lo que ha originado repeticiones. As\u00ed como en el cap\u00edtulo 37 Ruben y Jud\u00e1 hac\u00edan el mismo esfuerzo para salvar a Jos\u00e9, aqu\u00ed Jud\u00e1 vuelve a intervenir despu\u00e9s de Rub\u00e9n.

{N}46,{/}1: Las aventuras de Jos\u00e9 tienen aqu\u00ed una consecuencia de importancia. Jacob viene a Egipto con toda su familia. Los hebreos vienen a radicarse en Egipto y parecen olvidar la tierra de Cana\u00e1n que Abrah\u00e1n y Jacob hab\u00edan recorrido con sus reba\u00f1os y que Dios les hab\u00eda prometido. En Egipto se van a quedar algunos siglos, hasta que Dios les env\u00ede a Mois\u00e9s, quien los conducir\u00e1 de vuelta a la tierra de las promesas. Esta larga demora formaba parte del plan de Dios.

{N}47,{/}13: En Egipto, todas las tierras pertenec\u00edan al Fara\u00f3n; a trav\u00e9s de una administraci\u00f3n muy estricta le permit\u00eda exigir a todos los agricultores una parte de su cosecha. El presente cap\u00edtulo atribuye a Jos\u00e9 toda esa organizaci\u00f3n administrativa, que es la que dar\u00e1 explicaci\u00f3n a tantas cosas posteriores.

{N}48,{/}1: Las doce tribus de Israel eran en realidad trece. Pero las de Efra\u00edm y Manas\u00e9s se llamaban juntas tribus de Jos\u00e9. As\u00ed se logra la cifra de doce. El presente cap\u00edtulo explica esta particularidad. Efra\u00edm y Manas\u00e9s ser\u00e1n considerados como dos hijos de Jacob en reemplazo de Jos\u00e9. La bendici\u00f3n de Jacob va, como la de Isaac, su padre, no al mayor, sino al menor de los hermanos. Dios, como se ve, da sus favores a quien quiere, y no seg\u00fan el derecho de sucesi\u00f3n ni seg\u00fan el deseo de los padres.

{N}49,{/}1: Las bendiciones de Jacob se dirigen, no a sus hijos, sino a las doce tribus que llevar\u00e1n sus nombres. Estas tribus tendr\u00edan en lo sucesivo suertes muy desiguales. La bendici\u00f3n de Jacob es como una manera de afirmar que esos destinos eran conocidos de Dios dEsd e antemano y eran parte de su plan de salvaci\u00f3n, que beneficia a todos, pero no da lo mismo a todos.
Las dos tribus de Jud\u00e1 y de Jos\u00e9 dominan el reparto. Al parecer esta antigua profec\u00eda quer\u00eda decir que Jud\u00e1 iba a vivir aparte de los dem\u00e1s hasta que viniera aquel a quien los pueblos obedecer\u00edan. Pero este texto ha sido maltratado y es dudoso. \u00bfSe quer\u00eda s\u00f3lo celebrar la venida del rey David, o era el anuncio de un gran destino para el reino de Jud\u00e1, o se trataba de la espera de un Rey Salvador? De hecho, los reyes del pueblo de Dios, y Jes\u00fas despu\u00e9s de ellos, salieron de esa tribu. Jud\u00e1 es pues considerado aqu\u00ed como el heredero de las promesas hechas a Abrah\u00e1n y a Jacob.
A Jos\u00e9 se le profetizan grandeza y prosperidad: es que el reino de Israel fue m\u00e1s fuerte que el de Jud\u00e1 en el sur, a pesar de que no deb\u00eda levantarse de su ruina.

{N}50,{/}24: N\u00f3tese c\u00f3mo mueren Jacob y Jos\u00e9, esos creyentes de tiempos antiguos que todav\u00eda no sab\u00edan de la Resurrecci\u00f3n de los Muertos. Hab\u00edan vivido plenamente la vida que Dios les daba en esta tierra, llevados por la certeza de que, siendo fieles a su misi\u00f3n, trabajaban por un mundo mejor que ver\u00edan sus descendientes. La vejez larga y dichosa que Dios les conced\u00eda al final de sus pruebas les daba a entender que Dios es justo y generoso con todos.
Sin embargo, mientras no ten\u00edan esperanza de una vida m\u00e1s all\u00e1, \u00a1cu\u00e1nto les faltaba para ser personas colmadas! Pensaban que, al morir el hombre, algo de \u00e9l iba a vivir debajo de la tierra junto con sus padres, en un lugar del que Dios estaba tan ausente como las inquietudes y la bulla de los vivos. As\u00ed, pues, Dios, su amigo y fiel defensor, \u00a1dejaba que lo perdieran para siempre! Seguramente que deb\u00edan reprimir sus anhelos y acallar sus dudas para convencerse de que esto era lo bueno y lo justo.
Sus esfuerzos por resignarse hac\u00edan de ellos hombres graves, concienzudos, sometidos a la voluntad misteriosa de Dios; pero, a cambio de esto, se les escapaban la alegr\u00eda, la espontaneidad propia de los ni\u00f1os y el amor apasionado por su Salvador. En esto no difer\u00edan mucho de los que hoy viven sin la fe en la Resurrecci\u00f3n.

