{N}1,{/}1: \u00bfQu\u00e9 significa este censo de Israel, con sus numerosas repeticiones, y esta disposici\u00f3n ordenada de los campamentos de las doce tribus? Es algo semejante a un juego esc\u00e9nico: Israel se presenta como un pueblo ordenado, los ej\u00e9rcitos de Yav\u00e9 en marcha para conquistar la tierra prometida. Ocupan el primer lugar los hombres de la tribu de Lev\u00ed, o sea, los levitas, dedicados al culto: as\u00ed entendemos que ese pueblo es un pueblo \u00absanto\u00bb, consagrado a Dios.

{N}3,{/}1 Los cap\u00edtulos 3, 4 y 8 se refieren a los sacerdotes y levitas.
En tiempos de Abraham, cada jefe de familia era \u00absacerdote\u00bb de su propio grupo: \u00e9l mismo sacrificaba (G\u00e9n 15,10), cumpl\u00eda ritos sagrados (G\u00e9n 28,18) y bendec\u00eda de parte de Dios (G\u00e9n 27,27).
Posiblemente Mois\u00e9s estableci\u00f3 hombres encargados de celebrar el culto y de ense\u00f1ar las leyes de Yav\u00e9 a Israel. Fue destinado a esta misi\u00f3n el grupo llamado tribu de Lev\u00ed, que al comienzo era tal vez una tribu de guerreros. En el asunto del Becerro de Oro fueron ellos los que se pusieron de parte de Mois\u00e9s, restableciendo la situaci\u00f3n. Los jefes de familia, sin embargo, siguieron oficiando sin leyes ni control (ver Jueces 17).
David y Salom\u00f3n crearon el clero jud\u00edo: en adelante, solamente los hombres de la tribu de Lev\u00ed ser\u00edan sacerdotes. Quiz\u00e1 en la reforma de Jos\u00edas es cuando se hizo una diferencia entre los mismos levitas. Los de grado m\u00e1s alto fueron llamados {C}sacerdotes,{/} y los de grado inferior, {C}levitas {/}(ver 2 Re 22,8). Los que volvieron a Jerusal\u00e9n por orden de Jos\u00edas, con prohibici\u00f3n de celebrar en el Templo, fueron posiblemente los primeros \u00ablevitas\u00bb de rango inferior, mientras el clero de Jerusal\u00e9n ve\u00eda confirmados sus privilegios. Ellos, \u00absacerdotes\u00bb del Templo, formaron en adelante una casta superior, y para diferenciarlos dentro de la misma tribu de Lev\u00ed, fueron considerados descendientes de Aar\u00f3n, hermano de Mois\u00e9s.
El libro de los N\u00fameros atribuye a Mois\u00e9s mismo, de manera ficticia, toda esa organizaci\u00f3n.
Los levitas representan a los primog\u00e9nitos de Israel que Yav\u00e9 hab\u00eda salvado en la primera pascua, cuando mor\u00edan los primog\u00e9nitos de Egipto. Ya que fueron salvados por Yav\u00e9, le pertenecen en adelante.

{N}4,{/}1: En Israel, todos los varones de la tribu de Lev\u00ed eran destinados al culto, y cada clan de dicha tribu estaba destinado a un determinado servicio. Es lo que ense\u00f1a el presente censo de la tribu de Lev\u00ed. Los levitas, consagrados al servicio de Dios para toda su vida, recordaban con su sola presencia que la misi\u00f3n de Israel era el servicio divino.
Ese clero de Israel exist\u00eda tal cual en tiempos de Cristo. Pero desde el principio, la Iglesia naciente se desprendi\u00f3 de esa visi\u00f3n de las cosas: en adelante para ella ya no habr\u00e1 m\u00e1s templo, ya no habr\u00e1 m\u00e1s una \u00abCasa de Dios\u00bb en medio de las casas de los hombres (Jn 2,19; Ap 21,22): Jes\u00fas es el Nuevo Templo en el que reside la plenitud de la divinidad (Col 2,9). La Iglesia por tanto ya no necesita de un clero que asegure el servicio del Templo, ni necesita m\u00e1s de \u00ablevitas\u00bb. Necesita, eso s\u00ed, \u00abministros\u00bb que por sus diferentes servicios aseguren el crecimiento de todo el Cuerpo (Ef 4,11-12).
Pero la Iglesia se desarroll\u00f3 a lo largo de los siglos: pueblos enteros se fueron adhiriendo a la nueva religi\u00f3n a la siga de su rey o de sus pr\u00edncipes. La gran mayor\u00eda de los hombres siente la necesidad de una religi\u00f3n, a pesar de que tal vez no hayan comprendido el llamado a la fe. La mayor\u00eda, pues, era cristiana simplemente porque el cristianismo hab\u00eda destronado a las antiguas creencias. As\u00ed, en un r\u00e9gimen de cristiandad, la Iglesia pas\u00f3 a ser lo que hab\u00eda sido el antiguo Israel: un pueblo religioso animado por una red invisible de creyentes. Las comunidades cristianas crec\u00edan en n\u00famero y el culto en las iglesias reemplazaba las reuniones en las casas particulares. Esto mismo preparaba el terreno para ministerios m\u00e1s acaparadores; la nueva situaci\u00f3n oblig\u00f3 a volver a las perspectivas del Antiguo Testamento. En adelante se iba a necesitar \u00absacerdotes\u00bb y un \u00abclero\u00bb para guiar a los \u00abfieles\u00bb, a los que \u00abs\u00f3lo estaban bautizados\u00bb y quienes muchas veces no iban m\u00e1s all\u00e1 de la religiosidad popular.
Habr\u00e1 que esperar hasta el siglo XX para que sea revalorizado el bautismo. Se comenzar\u00e1 entonces a comprender que la Iglesia necesita ministerios, pero que no todos los ministerios suponen la pertenencia a un clero de c\u00e9libes, de hombres reclutados desde su juventud y formados de antemano en seminarios. Se eligir\u00e1n a otros a partir de los dones que hayan manifestado dentro de la comunidad cristiana, y con la aprobaci\u00f3n de esa comunidad.
5.1 {C}Echen del campamento{/}. No olvidemos que todo esto se escribi\u00f3 en forma figurada. El campamento representa el lugar santo, el Templo. Es una manera de decir qui\u00e9nes no pueden entrar en el Templo.

{N}6,{/}1: Los nazireos eran hombres que se consagraban a Dios por un tiempo o definitivamente. Sans\u00f3n era nazireo (Jue 13,5) y Juan Bautista lo fue posiblemente (ver Lc 1,15). Tambi\u00e9n hab\u00eda nazireos entre los primeros cristianos de raza jud\u00eda (He 21,23). Ver tambi\u00e9n el voto de Pablo (He 18,18).
En Israel no se conoc\u00edan vocaciones religiosas como existen ahora en la Iglesia, pero la ley sobre los nazireos nos muestra c\u00f3mo ciertos creyentes se consagraban a Dios.

{N}6,{/}24: Bendici\u00f3n de Mois\u00e9s que usaba siempre San Francisco de As\u00eds.

{N}10,{/}29: Aqu\u00ed empieza una serie de tradiciones antiguas que formar\u00e1n lo esencial de los cap\u00edtulos 11-14. En esta secci\u00f3n imprimimos en letras corrientes estos relatos antiguos y reservamos la letra cursiva para las partes que se deben a los sacerdotes redactores del libro de los N\u00fameros.

{N}11,{/}1: En este cap\u00edtulo se juntan dos tradiciones:
-_Una referente a las codornices y al man\u00e1, parecida a la de Exodo 16.
-_Otra, sobre el don del \u00abEsp\u00edritu de Yav\u00e9\u00bb a los ancianos, o sea, a los jefes de Israel.

{N}11,{/}24: El primer conocimiento que los israelitas tuvieron del Esp\u00edritu de Dios, lo sacaron de la actuaci\u00f3n de los profetas. Estos eran hombres que sab\u00edan algo de los secretos de Dios, hombres a quienes Dios participaba algo de su sabidur\u00eda, hombres que en ciertas ocasiones dispon\u00edan de una fuerza irresistible. Por su actuaci\u00f3n, los israelitas comprendieron que Dios comunicaba su esp\u00edritu a manera de un viento violento e imprevisto (en hebreo la misma palabra significa esp\u00edritu y viento). Ver al respecto 1 Sam 10,1-13 y 19,18-24.
Este relato nos ense\u00f1a que son muy diversas las actuaciones del Esp\u00edritu (ver 1 Cor 12 y 14). Una cosa es decir y hacer cosas extra\u00f1as, hablar en lenguas, etc. Otra cosa, m\u00e1s importante, es el haber recibido el cargo de dirigir y de ense\u00f1ar al pueblo de Dios. De Mois\u00e9s, representante de Dios (que no hablaba en lenguas ni {C}profetizaba {/}con trances), el Esp\u00edritu se derrama sobre los inspirados.
El suceso de Eldad y Medad muestra que no siempre Dios comunica su esp\u00edritu a trav\u00e9s de los canales oficiales. Bien es cierto que Eldad y Medad estaban en la lista, pero no estaban junto a Mois\u00e9s. As\u00ed, pues, las autoridades del pueblo de Dios no deber\u00e1n extra\u00f1arse si el Esp\u00edritu se comunica a veces all\u00ed donde ellos no est\u00e1n o sin pedirles permiso: \u00e9ste ser\u00e1 el caso de Cornelio (He 10) y de Pablo (He 9).
{C}Ojal\u00e1 que todo el pueblo fuera profeta... les diera a todos su esp\u00edritu {/}(29) (ver Jl 3,1 y He 2,17).

{N}12,{/}1: En el Evangelio, Jes\u00fas asegura que ning\u00fan profeta es reconocido por su propia familia (ver Mc 6,4). Miriam y Aar\u00f3n, \u00abhermanos\u00bb de Mois\u00e9s, critican su actuaci\u00f3n, y posiblemente ellos tienen la raz\u00f3n. Pero es para ellos una manera de igualarse a Mois\u00e9s, y Dios interviene para defender a su profeta. La respuesta de Dios da a entender dos cosas:
Mois\u00e9s ocupa un lugar especial en la revelaci\u00f3n: \u00e9l ha puesto las bases de la fe en Dios Liberador, Justo, Santo y Misericordioso, que ning\u00fan profeta en adelante podr\u00e1 cambiar. M\u00e1s a\u00fan, los profetas deber\u00e1n ser reconocidos por las autoridades del pueblo de Dios, que son los sucesores de Mois\u00e9s.
{C}Y le hablo cara a cara {/}(8). Ver el comentario de Ex 33,18.
{C}Mois\u00e9s era un hombre muy humilde:{/} signo distintivo del que ha encontrado a Dios.

{N}13,{/}16: La tierra prometida a los hebreos se llama en este tiempo Cana\u00e1n y la ocupan los cananeos. M\u00e1s tarde se llamar\u00e1 Israel, por ser los israelitas sus due\u00f1os. Se llamar\u00e1 tambi\u00e9n Palestina. Esta tierra la ve\u00edan en sue\u00f1os como un para\u00edso. {C}Cortaron un sarmiento con un racimo de uva{/} que transportaron con un palo entre dos. Este detalle fabuloso expresa la tierra hermosa \u00abque mana leche y miel\u00bb.
La Biblia nos pinta en este lugar uno de los grandes pecados de Israel, igual que en Ex 32. A Israel no se le habr\u00eda hecho muy dif\u00edcil creer en Yav\u00e9 si El no les hubiera impuesto una conquista que les daba miedo. Asimismo, hoy son much\u00edsimos los cristianos que se sienten llenos de fervor espiritual, pero se asustan cuando la Iglesia les pide emprender la obra de ordenar su vida y de poner justicia en todas las esferas del mundo actual.

{N}14,{/}1: Tenemos a la vista experiencias bien parecidas a esta rebeli\u00f3n. El miedo es un mal consejero y vuelve violentos a los cobardes.
Los mediocres matan a los profetas para conservar su tranquilidad o para volver atr\u00e1s, \u00aba la esclavitud de Egipto\u00bb. Sin embargo, Dios socorre al que por orden suya se enfrenta a la muchedumbre.
{C}\u00bfHasta cu\u00e1ndo van a tener poca confianza en m\u00ed? {/}(11) Un pueblo de Dios paralizado por sus temores y que desconf\u00eda de las promesas de Dios. \u00abHombres de poca fe\u00bb, dir\u00e1 Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles.
{C}Perdona, pues, el pecado de este pueblo {/}(19). Otra vez aparece Mois\u00e9s en su papel de intercesor. Pues aprendi\u00f3 de Yahv\u00e9 que Dios es rico en bondad y lleno de misericordia.
Dios perdona. Esto no impide que el pueblo deba pagar el precio de sus errores. La rebeli\u00f3n de Cad\u00e9s y la derrota que la sigue son presentados como la causa de la larga permanencia de los hebreos en el desierto. De hecho pasaron un tiempo muy largo, {C}cuarenta a\u00f1os{/} en los alrededores de Cad\u00e9s. La palabra es dura: todos los que se negaron a participar en la conquista morir\u00e1n a las puertas de la Tierra Prometida.

{N}15,{/}1: En los cap\u00edtulos 15-19 encontramos de nuevo leyes y costumbres de Israel.

{N}15,{/}17: La invitaci\u00f3n a ofrecer{C} las primicias{/} del pan, o sea, los primeros panes de la cosecha. El pueblo de Dios ser\u00e1 pueblo bien educado y cort\u00e9s, que no come sin dar gracias ni se sirve primero, sino que ofrece al levita o al pobre la primera parte, lo que es ofrecerla a Dios.
37. El hilo de color p\u00farpura violeta se podr\u00eda asemejar a las insignias que mucha gente hoy lleva. Signo exterior que vale en la medida en que corresponde a una disposici\u00f3n interior. Jes\u00fas se conform\u00f3 con esta prescripci\u00f3n (Mt 9,20), pero critica a los que llevan grandes flecos para aparentar (Mt 23,5).

{N}16,{/}1: {C}Todo el pueblo es sagrado y Yav\u00e9 est\u00e1 en medio de \u00e9l{/} (3). Es verdad, pero Dios escoge y llama a los que conf\u00eda una misi\u00f3n particular en su pueblo, como m\u00e1s tarde lo recordar\u00e1 el autor de la carta a los Hebreos.
Esta p\u00e1gina se escribi\u00f3 mezclando dos relatos diferentes:
-_En el primero, el levita Cor\u00e9 reclamaba para s\u00ed los privilegios de los sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n, y lo devor\u00f3 el fuego del cielo, junto con sus doscientos partidarios.
-_En el segundo, Dat\u00e1n y Abir\u00f3n, de la tribu de Rub\u00e9n, se rebelaban contra Mois\u00e9s, hasta que la tierra los trag\u00f3.

{N}16,{/}28: Comparar con Jn 5,19 y 5,36.

{N}17,{/}1: Varios prodigios muestran la autoridad de Aar\u00f3n, la eficacia de su oraci\u00f3n, por ser el sacerdote elegido por Dios.
{C}La varilla de Aar\u00f3n hab\u00eda florecido{/}. Aar\u00f3n es el representante de los sacerdotes que, como el resto de los Levitas, no tiene tierra en Israel. Y sin embargo su ramo seco e improductivo es el que florece. Esta leyenda ser\u00e1 conservada en la tradici\u00f3n bizantina y aplicada a san Jos\u00e9: seg\u00fan la leyenda, el hecho de que su ramo hubiera florecido hizo que se lo eligiera entre doce pretendientes como el esposo de Mar\u00eda, la Virgen fecunda.

{N}19,{/}1: La Carta a los Hebreos se refiere especialmente a este cap\u00edtulo, cuando habla de los sacrificios del Antiguo Testamento que no pod\u00edan darnos la pureza interior y solamente anunciaban el sacrificio perfecto de Cristo (ver Heb 9,13 y 13,11).
En los vers\u00edculos 17-21 se habla del agua de purificaci\u00f3n. Numerosos pueblos usaron agua para sus ritos religiosos. Aqu\u00ed vemos c\u00f3mo la usaban los jud\u00edos.
La Iglesia, despu\u00e9s de lavarnos por el bautismo, usa tambi\u00e9n el agua bendita. No le reconoce un poder m\u00e1gico, pero sabe que los signos materiales nos ayudan a ponernos en cierta actitud: el signo de la cruz con agua bendita, si se hace con atenci\u00f3n y fe, ayuda a dejar el polvo de las preocupaciones diarias a la entrada del templo.
Con los cap\u00edtulos 20-25 volvemos a las tradiciones antiguas sobre los acontecimientos del desierto.

{N}20,{/}1: Este relato forma parte de los textos redactados por los sacerdotes al regreso del cautiverio. Retoma el episodio narrado en Ex 17,1-7 pero introduce en \u00e9l un \u00abpecado de Mois\u00e9s\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9? Un problema se les planteaba a esos sacerdotes: \u00bfc\u00f3mo era posible que Mois\u00e9s, ese \u00abhombre el m\u00e1s humilde que haya producido la tierra\u00bb (N\u00fam 12,3), ese profeta con quien \u00abDios hablaba cara a cara\u00bb (Ex 33,11) hubiera sido excluido de la tierra prometida? Pues Mois\u00e9s hab\u00eda muerto misteriosamente sobre el monte Nebo.
No se pod\u00eda dudar de que Dios es justo, y si Mois\u00e9s no hab\u00eda entrado en la tierra prometida, esto se deb\u00eda seguramente a alguna falta suya. Se hab\u00eda entonces vuelto a escribir el relato del Exodo, pero achac\u00e1ndole a Mois\u00e9s un pecado: que hab\u00eda dudado de Dios. Un caso semejante se ver\u00e1 al comparar los dos relatos de la muerte de Jos\u00edas, el rey justo (2 Re 22,2 y 23,29, comparado con 2 Cr\u00f3n 35,19-25).
\u00bfDe qu\u00e9 otro modo iban a entender los sacerdotes la \u00abmuerte del justo\u00bb? Unicamente el cumplimiento de las Escrituras pod\u00eda esclarecer plenamente la misi\u00f3n de Mois\u00e9s. Mois\u00e9s hab\u00eda recibido la misi\u00f3n de guiar al pueblo de Dios hasta las puertas de la tierra prometida; habiendo llegado all\u00e1, pod\u00eda retirarse y decir como Juan Bautista, el \u00faltimo profeta del Antiguo Testamento: \u00abEs necesario que \u00e9l crezca y que yo disminuya.\u00bb En ese momento comenzaba la misi\u00f3n de Josu\u00e9: abrir al pueblo de Dios las puertas de la tierra prometida para \u00abtomar posesi\u00f3n de ella\u00bb. La doble vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s y de Josu\u00e9 prefigura y aclara la misi\u00f3n del Antiguo Testamento y la de Jes\u00fas (en hebreo Josu\u00e9 y Jes\u00fas se dicen de la misma manera).

{N}21,{/}4: A prop\u00f3sito de la serpiente de bronce se pueden plantear dos interrogantes bien distintas. La primera: \u00bfcu\u00e1l es el origen hist\u00f3rico de ese relato? La respuesta es f\u00e1cil: cerca de las minas del Sina\u00ed se honraba a un dios curandero, y en agradecimiento se le ofrec\u00edan peque\u00f1as serpientes de bronce. Los relatos de los viajeros debieron haber inspirado ese relato. Pero la pregunta importante es la segunda: \u00bfqu\u00e9 quiere decir esta p\u00e1gina del libro sagrado?
{C}El pueblo murmur\u00f3 contra Dios {/}(5). Los israelitas vuelven a quejarse: es la rebeli\u00f3n interior del que no acepta el sacrificio y echa la culpa a los dem\u00e1s.
{C}Haz una serpiente-ardiente {/}(8). Orden extra\u00f1a para los israelitas. Pero es un gesto prof\u00e9tico: Dios quiere sanar el pecado por el mismo instrumento del pecado.
{C}Miraba la serpiente y se sanaba {/}(9). Otro gesto prof\u00e9tico. El pecador no tendr\u00e1 que cumplir prescripciones rigurosas: que empiece m\u00e1s bien por mirar con fe la se\u00f1al que Dios le otorga para su curaci\u00f3n. Jes\u00fas dir\u00e1: \u00abComo Mois\u00e9s erigi\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed el Hijo del Hombre tiene que ser elevado de la tierra (en cruz), a fin de que quien cree en \u00e9l tenga vida eterna\u00bb (Jn 3,14).
El relato de la serpiente es en la Biblia una de esas im\u00e1genes de sentido oculto que esperaban el d\u00eda en que Cristo les diera significado, lo mismo que el suceso de Melquisedec (G\u00e9n 14) o la historia de Jos\u00e9. As\u00ed en nuestra vida, en nuestro pasado, hay varios acontecimientos que no tienen explicaci\u00f3n o sentido inmediato. \u00bfPor qu\u00e9 me toc\u00f3 esto? Alg\u00fan d\u00eda, la luz de Cristo vendr\u00e1 a darle su significaci\u00f3n.

{N}21,{/}21: Cuando se cumplieron los a\u00f1os de su reclusi\u00f3n en Cad\u00e9s, los israelitas volvieron a emprender con Mois\u00e9s su marcha hacia la tierra de Cana\u00e1n.
Rodearon el pa\u00eds por el sur y el este, y se establecieron provisionalmente en los territorios al este del Jord\u00e1n. Aqu\u00ed tuvieron lugar dos grandes victorias y los israelitas comprobaron otra vez que Dios salva a su pueblo. En el salmo 136, despu\u00e9s de alabar a Dios, \u00abque hizo atravesar el Mar Rojo, porque eterno es su amor\u00bb, se recuerda que \u00abhiri\u00f3 de muerte a grandes reyes: Sij\u00f3n, rey de los amorreos, y Og, rey de Bas\u00e1n\u00bb.

{N}22,{/}2: Aqu\u00ed empieza la muy significativa historia de Balaam, cuya narraci\u00f3n es desarrollada en forma de leyenda.
Al tomar el camino de la libertad, el pueblo de Dios se enfrent\u00f3 a varios enemigos, tambi\u00e9n a su propia cobard\u00eda ante los sacrificios que se le exig\u00edan. Pero ahora un peligro m\u00e1s grande todav\u00eda lo amenaza sin que lo sepa \u00e9l: Balaam, el brujo, ha sido pagado para que le lance un maleficio. Todos sabemos, aunque utilicemos t\u00e9rminos m\u00e1s modernos para expresar esta maldici\u00f3n, que nuestros propios demonios pueden llevarnos al desastre: radicalizaci\u00f3n de los conflictos, rehusar el riesgo, y otros pecados en contra de la vida.
En la continuaci\u00f3n de la Biblia, Dios recuerda a Israel c\u00f3mo lo protegi\u00f3 en el asunto de Balaam: no solamente lo ampar\u00f3 contra los enemigos visibles, de carne y de sangre, sino tambi\u00e9n contra los invisibles, que ni el hombre ni los gobernantes pueden prever o detener (ver Josu\u00e9 24,9 y Miqueas 6,5).
{C}A lo mejor pequ\u00e9, pero no sab\u00eda que t\u00fa estabas impidi\u00e9ndome el paso {/}(34). \u00a1Qu\u00e9 brujo m\u00e1s simp\u00e1tico es ese Balaam, porfiado en sus proyectos torcidos hasta que descubre que Dios mismo le cierra el paso!

{N}24,{/}15: Esta profec\u00eda nos muestra c\u00f3mo Dios quiere proclamar a todo el mundo el destino maravilloso de su pueblo, incluso por boca de Balaam. Destacamos el m\u00e1s famoso de los poemas, o profec\u00edas, de Balaam (24,15-19), que anuncia la estrella de Jacob. Esta estrella se refer\u00eda al rey David, elegido de Dios e iniciador del Reino de Dios en Israel. Pero, a trav\u00e9s de su persona, reconocemos al otro y verdadero elegido de Dios, que es Cristo, el que permanece para siempre.

{N}25,{/}1: El libertinaje sexual no es cosa indiferente para la vida de un pueblo. No es algo de moral privada, sino que pesa fuertemente en el desarrollo social, por cuanto se relaciona con el nivel de responsabilidad y la capacidad de sacrificarse. En la Biblia, la lucha contra la inmoralidad sexual va constantemente unida con la fidelidad a Dios.
Cuando los israelitas se apoderaron de la tierra de Cana\u00e1n, los cultos paganos de este pa\u00eds fueron para ellos una continua tentaci\u00f3n. Una de las pr\u00e1cticas m\u00e1s comunes de dichos cultos era la de relacionarse con prostitutas consagradas al dios Baal. Aqu\u00ed nos cuentan, a manera de lecci\u00f3n, que ya en el tiempo de Mois\u00e9s, el pueblo hab\u00eda cometido semejante pecado, y nos dicen cu\u00e1l fue el castigo. Unirse a la prostituta era unirse al dios Baal, y el Dios \u00fanico no tolera semejante traici\u00f3n. Doble es la prostituci\u00f3n, la que se comete materialmente y la infidelidad del hombre que traiciona a su Salvador.
{C}Se mostr\u00f3 lleno de celo por su Dios {/}(13). No tuvo miedo de que lo tachasen de puritano, hombre de prejuicios anticuados, persona de car\u00e1cter intolerante. No se conform\u00f3 con re\u00edr y pasar indiferente.

{N}26,{/}1: Aqu\u00ed finalizan las tradiciones antiguas referentes al tiempo de Mois\u00e9s. En el cap\u00edtulo 34 del Deuteronomio, sin embargo, se encuentran los recuerdos de la muerte de Mois\u00e9s.
Las cifras del presente censo, al salir del desierto, no son m\u00e1s hist\u00f3ricas que las del primer cap\u00edtulo. Tampoco son pura fantas\u00eda. Estas cifras, tomadas individualmente y en su conjunto, ten\u00edan un valor simb\u00f3lico y daban pretexto a ense\u00f1anzas religiosas.

{N}31,{/}1: El presente cap\u00edtulo se refiere a la \u00abguerra santa\u00bb. Es importante recordar que todo eso fue escrito en los siglos VI-VII antes de Cristo, cuando Israel ya no ten\u00eda medios como para atacar a ning\u00fan otro pueblo (leer al respecto el comentario de Jos 6). El autor del relato quer\u00eda recalcar lo peligroso que era para los israelitas casarse o acercarse a mujeres de pueblos paganos.

{N}32,{/}1: No todos los israelitas partieron juntos de Cad\u00e9s, oasis del desierto donde estuvieron \u00abcuarenta a\u00f1os\u00bb. La imagen tradicional del pueblo israelita partiendo como un solo hombre para conquistar la tierra de Cana\u00e1n es m\u00e1s po\u00e9tica que hist\u00f3rica. Estos hombres eran de car\u00e1cter independiente y cada grupo andaba libremente tras sus reba\u00f1os fuera de los momentos m\u00e1s dif\u00edciles en que se reun\u00edan, como sucedi\u00f3 con Mois\u00e9s. Varios partieron de Cad\u00e9s antes o despu\u00e9s de Mois\u00e9s: el grupo m\u00e1s importante fue el que penetr\u00f3 en Galaad, al otro lado del Jord\u00e1n, donde se instalaron pac\u00edficamente en medio de otros pueblos.
El p\u00e1rrafo 32,20-22 recalca la solidaridad entre los israelitas.

{N}35,{/}9: Estas leyes sobre las ciudades de refugio se parecen a las comentadas en Deut 19,1.

