{N}2,{/}1: El fin de El\u00edas es como una \u00faltima manifestaci\u00f3n de Dios que vive y que da vida al hombre.
El\u00edas, el profeta solitario, parece vivir en las alturas, lejos de la corrupci\u00f3n de los hombres. Por eso, Dios no deja que muera como los dem\u00e1s. Igual que Mois\u00e9s, del cual nadie ha sabido jam\u00e1s el lugar de su tumba (Dt 34,6), tambi\u00e9n El\u00edas dar\u00e1 en cierta manera la impresi\u00f3n de escapar a la muerte; ahora bien estas \u00abdos columnas\u00bb de la Antigua Alianza, Mois\u00e9s y El\u00edas, son los que rodear\u00e1n a Jes\u00fas el d\u00eda de su Transfiguraci\u00f3n. Nada, ni siquiera la muerte, puede vencer al que ardi\u00f3 de amor celoso por Yav\u00e9, su Dios, y que pele\u00f3 por \u00e9l solo.
{C}Yav\u00e9 se llev\u00f3 a El\u00edas al cielo en un remolino (1). {/}Aqu\u00ed vale lo que decimos respecto de la Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas. La gente de ese tiempo cre\u00eda que Dios vive en las alturas, y Dios, que habla a la gente de cada siglo conforme a su propia cultura, quiso que El\u00edas desapareciera visiblemente, como llevado al cielo.
{C}\u00a1Padre m\u00edo, carro de Israel y su caballer\u00edas! {/}La exclamaci\u00f3n de Eliseo se explica por el pasado de Israel. Frente a sus adversarios cananeos que ten\u00edan carros de guerra y caballos, los israelitas, mal equipados, pon\u00edan su confianza en Yav\u00e9, que era la \u00fanica fuerza de los suyos y, para ellos, hac\u00eda las veces de carros y caballer\u00edas. Eliseo ve desaparecer al que era el s\u00edmbolo vivo de la presencia y la fuerza de Dios en medio de Israel.
La extra\u00f1a desaparici\u00f3n de El\u00edas alentar\u00e1 a los jud\u00edos que esperan una venida triunfante de Yav\u00e9 para empezar el reino definitivo. Entre los jud\u00edos nace la convicci\u00f3n de que El\u00edas volver\u00e1 en ese momento y preparar\u00e1 la venida de Yav\u00e9 (Sir 48,1 y Mal 3,32). Ver al respecto la palabra de Jes\u00fas (Mc 9,12).
La Biblia nos deja inciertos sobre la suerte de El\u00edas, despu\u00e9s de la muerte. De esta manera, prepara el anuncio de la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y la fe de la Iglesia en la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda, su madre.

{N}2,{/}19: Entre todos los personajes de la Biblia, Eliseo aparece como el hombre dotado del don de hacer milagros, pero no por eso es considerado m\u00e1s grande. Vive en medio de los \u00abhijos de los profetas\u00bb; esta expresi\u00f3n dice lo mismo que ahora \u00abhermanos profetas\u00bb.
Son hombres pobres, de una fe algo fan\u00e1tica, que viven en comunidades religiosas con sus esposas e hijos, y que tambi\u00e9n ayudar\u00e1n a Eliseo en su misi\u00f3n (ver tambi\u00e9n 1 Sam 19,18).
Eliseo recibe el esp\u00edritu de El\u00edas y contin\u00faa su misi\u00f3n.

{N}4,{/}1: En los cap\u00edtulos que vienen a continuaci\u00f3n se relatan varios milagros de Eliseo.
Entre los profetas de Israel, Eliseo es uno de los que est\u00e1n m\u00e1s cerca de los pobres de su tiempo. Efect\u00faa la mayor parte de sus milagros en medio de ellos y en su favor. Es por eso que los relatos que nos los han transmitido conservan a\u00fan esa gracia, ese algo de pintoresco con que los primeros testigos, esos pobres y marginados, los contaban. Si la leyenda supera aqu\u00ed f\u00e1cilmente a la historia, estos textos nos dicen sin embargo c\u00f3mo esa gente sencilla supo reconocer el poder que Dios hab\u00eda dado a su profeta para proporcionarles alivio y ayuda.

{N}4,{/}8: Se juntan aqu\u00ed todos los elementos de la tragedia humana: esperanza, vida feliz, muerte, coraz\u00f3n angustiado de la madre que no se resigna a la muerte del hijo de sus entra\u00f1as, llamada desesperada al hombre de Dios.
Tambi\u00e9n tiene valor de ejemplo la resurrecci\u00f3n tan conmovedora que obra Eliseo: boca con boca, ojos con ojos, mano con mano, para comunicar su calor y restituir la vida. Es una imagen de lo que realiza Cristo en nosotros, cuando nos \u00abresucita\u00bb y nos llena de vida. Como dec\u00eda San Patricio, lleno de entusiasmo, en sus correr\u00edas misioneras: \u00abCristo delante de m\u00ed, Cristo detr\u00e1s de m\u00ed, Cristo a mi izquierda, Cristo a mi derecha, Cristo en m\u00ed, Cristo sobre m\u00ed.\u00bb
Este relato, muy semejante al de 1 Reyes 17,17, parece que sirvi\u00f3 de modelo para redactar la resurrecci\u00f3n conseguida por la oraci\u00f3n de El\u00edas.

{N}4,{/}42: Habr\u00e1 que comparar esta multiplicaci\u00f3n del pan con las dos multiplicaciones que obr\u00f3 Jes\u00fas; est\u00e1n relatadas de manera bien parecida y, sin embargo, tienen significaci\u00f3n diferente (ver especialmente Jn 6).

{N}5,{/}1: La curaci\u00f3n de Naam\u00e1n ocupa un lugar especial entre los milagros de Eliseo. F\u00e1cilmente descubrimos en ella como una figuraci\u00f3n anticipada del bautismo.
Naam\u00e1n, por general y famoso que sea, no puede nada contra la lepra. Quiere renovarse, dejando su piel contaminada, y se le ofrece una esperanza: en Israel se producen tales milagros.
{C}Ella dijo a su patrona{/} (3). Todo empieza con la palabra de una muchachita, sirvienta de Naam\u00e1n. Del mismo modo, cualquier creyente en el tiempo actual tiene muchas oportunidades para decir la palabra o hacer el gesto peque\u00f1o del cual resultar\u00e1 mucho bien, y para orientar hacia \u00abIsrael\u00bb, la Iglesia, al que busca remedio. La Buena Nueva no se comunica y difunde solamente por obra de grandes ap\u00f3stoles.
Naam\u00e1n es del pa\u00eds de Aram, enemigo de Israel. Sin embargo, viene recomendado por su rey. Su enfermedad los lleva al uno y al otro a que superen las rivalidades de pueblos. En el Evangelio (Lc 4,27), Jes\u00fas se\u00f1ala la curaci\u00f3n de este extranjero con preferencia a todos los leprosos de Israel, como una prueba de que Dios se interesa por todos y no solamente por los que son oficialmente sus fieles.
{C}Eliseo mand\u00f3 un mensajero {/}(10){C}.{/} Ante el profeta, el general\u00edsimo no es m\u00e1s que cualquier hombre. No hay privilegios para \u00e9l, ni atenci\u00f3n especial en consulta privada. Ya que no baj\u00f3 de su carro, tampoco se anticipar\u00e1 Eliseo a saludarlo.
{C}Anda al r\u00edo Jord\u00e1n y l\u00e1vate (10){/}. Naam\u00e1n esperaba algo como \u00abm\u00e1gico\u00bb: gestos o palabras cargados de poder divino. Su curaci\u00f3n vendr\u00e1 sin embargo del simple contacto con las aguas que corren en la tierra de Dios. Israel es una naci\u00f3n muy peque\u00f1a, pero tiene escondidas las riquezas del Se\u00f1or.
{C}Si el profeta te hubiera mandado hacer una cosa dif\u00edcil, \u00bfno lo habr\u00edas hecho?{/} (13). La gente espera maravillas: Dios pide la simple obediencia a una palabra. Jes\u00fas proceder\u00e1 en igual forma (Jn 4,46). Lo importante no es hacer cosas sacrificadas, sino lo que Dios pide. Muchas veces, pasamos al lado de su Reino porque queremos realizar grandes esfuerzos, en vez de hacer las cosas sencillas que \u00e9l pide.
La curaci\u00f3n es gratuita. El tesoro fabuloso que trajo Naam\u00e1n no sirve de nada.
{C}Acompa\u00f1ar\u00e9 a mi rey cuando vaya al templo de su dios Rim\u00f3n{/} (18). Naam\u00e1n sabe ahora que no hay m\u00e1s Dios que el de Israel. Pero no puede salirse del mundo en que vive, donde se honran otros dioses. La respuesta de Eliseo indica la comprensi\u00f3n de Dios ante estas situaciones.
La misma comprensi\u00f3n con los hombres de buena voluntad que tienen otras religiones se expresa en algunos textos del G\u00e9nesis y del Exodo que fueron escritos precisamente por profetas de los mismos grupos que rodeaban a Eliseo (ver G\u00e9n 20,1-7 y Ex 18,1-20).
Naam\u00e1n figura al adulto de buena voluntad infectado por esa enfermedad incurable que es el pecado, y que viene a Cristo para pedir su salud. Es el hombre que viene de muy lejos a la Iglesia, porque descubre que en ella hay una fuente de vida escondida. El agua del bautismo no act\u00faa por s\u00ed sola. Su eficacia viene de que por ella entramos en el pueblo de Cristo, la Iglesia.

{N}6,{/}8: Destacamos esta narraci\u00f3n, algo adornada con leyendas, que nos muestra las intervenciones de Eliseo en la vida nacional. Eliseo recibi\u00f3 la misi\u00f3n de reemplazar tanto al rey de Israel, responsable de la infidelidad religiosa de su pueblo, como al de Aram. Joram y Benhadad, de que aqu\u00ed se habla, ser\u00e1n asesinados dentro de poco.
Los profetas de Israel son mensajeros y encargados de Dios para la salvaci\u00f3n de Israel, y esta salvaci\u00f3n no significa solamente que nuestras almas vayan al cielo, como lo cree bastante gente, sino que toda la vida de un pueblo debe llevarlo a ser m\u00e1s consciente y responsable. El pueblo de Israel no pod\u00eda madurar (y tampoco lo pueden nuestros pueblos) sin una larga experiencia de la violencia, de la injusticia y de la mentira, y tambi\u00e9n de los remedios que permiten superarlas.
{C}Dales pan y agua {/}(22). Gesto prof\u00e9tico: vencer el mal con el bien.
{C}Abre sus ojos para que vea... Haz que no vean{/} (17, 18, 20). Estas palabras expresan el contraste entre quienes ven la situaci\u00f3n como Dios la ve y quienes se pierden en su propia sabidur\u00eda. \u00a1Cu\u00e1nto tiempo perdemos y cu\u00e1ntas veces nos quedamos paralizados por nuestros temores, en vez de tomar la decisi\u00f3n de arriesgar y tirar adelante, confiados en que Dios no puede faltar!
{C}Cast\u00edgueme el Se\u00f1or si a Eliseo... le queda hoy la cabeza... {/}(31). Estas palabras del rey dan a entender que Eliseo hab\u00eda alentado la resistencia a los arameos frente a gobernantes que no se atrev\u00edan. Si los profetas, que eran en su tiempo testigos de la justicia de Dios, no tuvieron miedo de asumir sus responsabilidades en los problemas nacionales, \u00bfpor qu\u00e9 los cristianos, profetas de Dios actualmente, permanecen ausentes de la vida pol\u00edtica de su tiempo?

{N}9,{/}1: Mientras en Jud\u00e1 siguen reinando los descendientes de David, en Israel se suceden los golpes de estado. Eliseo es el que mand\u00f3 ungir, o sea, consagrar con aceite a Jeh\u00fa.

{N}9,{/}30: Jeh\u00fa ser\u00e1 un buen militar, nada m\u00e1s. Parece incluso que no tuvo \u00e9xito en sus guerras y perdi\u00f3 la provincia al este del Jord\u00e1n, el pa\u00eds de Galaad. Pero estaba muy dedicado a la fe (ver 10,22), y se esperaba de \u00e9l que contrarrestara la influencia de las religiones extranjeras introducidas por Jezabel, cosa que hizo, en efecto.
Muere Jezabel, que quedar\u00e1 como ejemplo de la mujer imp\u00eda y asesina de los servidores de Dios (ver Apoc 2,20).

{N}11,{/}1: Atal\u00eda era hija de Ajab y de Jezabel. Cuando muri\u00f3 su hijo Ocoz\u00edas, rey de Jud\u00e1, pens\u00f3 apoderarse del poder matando a todos sus nietos. En el caso presente, el \u00e9xito de Atal\u00eda habr\u00eda significado el fin de la descendencia de David, es decir, un fracaso de las promesas de Yav\u00e9. Jo\u00e1s escapa de la muerte por circunstancias milagrosas. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, el jefe de los sacerdotes hace un complot, ayudado por \u00abel pueblo del pa\u00eds\u00bb, o sea, por los hombres libres que ten\u00edan plenos derechos de ciudadan\u00eda (14, 18, 19...). Estos se mantienen fieles a la familia de David.
La historia ha mostrado varias veces c\u00f3mo el pueblo es el que salva la fe cuando fallan las autoridades. As\u00ed, en el siglo IV despu\u00e9s de Cristo, los errores de Arrio, que negaba que Cristo fuera Dios, pasaron a numerosos obispos apoyados por el emperador romano. En una Iglesia en la cual la autoridad viene de lo alto, pero donde en realidad los obispos eran nombrados por el emperador, la situaci\u00f3n parec\u00eda desesperada a pesar de la valent\u00eda de algunos grandes obispos como San Hilario y San Atanasio. Pero fue la resistencia del pueblo cristiano la que asegur\u00f3 la victoria de la fe.
El jefe de los sacerdotes, que restablece al rey ni\u00f1o, quiere orientarlo bien. Se firma un convenio por el cual el pueblo y el rey se comprometen a ser fieles en adelante a la Alianza de Yav\u00e9.

{N}12,{/}1: Los seis cap\u00edtulos que vienen a continuaci\u00f3n narran la vida de los reinos de Israel y de Jud\u00e1, desde Jo\u00e1s hasta la destrucci\u00f3n del reino de Israel (el del norte), en el 721. Transcurren m\u00e1s de cien a\u00f1os.
En Jerusal\u00e9n, capital de Jud\u00e1, pasaron cuatro reyes solamente, reinando los dos primeros cuarenta a\u00f1os cada uno. El cuarto reinado ser\u00e1 el de Ajaz y, en sus d\u00edas, actuar\u00e1 el profeta Isa\u00edas.
En Israel, los hijos de Jeh\u00fa conocen al principio muchos reveses. El tercero de sus descendientes, Jeroboam II, lograr\u00e1 con sus victorias cuarenta a\u00f1os de prosperidad. Mientras tanto, los poderosos reyes de Asur est\u00e1n haciendo conquistas por todas partes y pronto amenazar\u00e1n a Israel.

{N}14,{/}23: La Biblia no dedica m\u00e1s que este p\u00e1rrafo al reino de Jeroboam II, rey de Israel (783-743), a pesar de que restableci\u00f3 la grandeza y prosperidad del reino. El autor ve en las victorias de Jeroboam II una \u00faltima gracia de Dios para su pueblo humillado.
Esa prosperidad, sin embargo, acarrea la explotaci\u00f3n del pueblo. Es el momento en que los profetas Oseas y Am\u00f3s anuncian, ante la incredulidad de todos, que dicha prosperidad ser\u00e1 breve, por ser injusta. Al morir Jeroboam, el reino de Samaria se acerca a su fin.
Por otra parte, sigue la divisi\u00f3n religiosa y los israelitas del norte, aislados del centro religioso de Jerusal\u00e9n, no lograr\u00e1n mantener su fe frente a las corrientes paganas.

{N}15,{/}8: Aqu\u00ed se describe la ca\u00edda del reino del norte. Samaria es tomada el a\u00f1o 721 antes de Cristo. Sus habitantes son desterrados al otro extremo del imperio asirio, muy posiblemente a los territorios que hoy forman el Afganist\u00e1n. Habitantes de esas provincias lejanas son tra\u00eddos en su lugar, mezcl\u00e1ndose con el pueblo del campo. Esta era la costumbre de los conquistadores asirios: desplazar y mezclar las poblaciones para impedir que se sublevaran.
A partir de este momento, los samaritanos, o sea, los israelitas del norte, ser\u00e1n un pueblo mestizo, racial y religiosamente, por lo que los israelitas de Jud\u00e1 nunca los considerar\u00e1n como sus iguales. En el tiempo de Jes\u00fas, siete siglos despu\u00e9s, los samaritanos ser\u00e1n los vecinos con los que no se convive, porque hay m\u00e1s recelos que comunes recuerdos.
As\u00ed desaparece el m\u00e1s importante de los reinos originarios del de David y Salom\u00f3n: dos siglos han transcurrido desde la muerte de \u00e9ste. Entre los jud\u00edos quedar\u00e1 una esperanza: cuando venga el Mes\u00edas reunir\u00e1 a Jud\u00e1 e Israel y llamar\u00e1 a todos los que estaban dispersos entre las naciones (Ez 37,15).

{N}17,{/}7: El Reino de Israel desapareci\u00f3 con la conquista de su capital Samaria por los asirios. Nos parece obvio que no pod\u00eda resistir su poderoso vecino, pero la Biblia nos hace ver la causa profunda del desastre: {C}hab\u00edan pecado contra Yav\u00e9, su Dios.{/} Pues Dios nunca abandona a las personas o las instituciones a las cuales entreg\u00f3 alguna misi\u00f3n. Israel hab\u00eda sido elegido para servir a los planes de Dios y, si no serv\u00eda, deb\u00eda ser destruido.
{C}Sirvieron a sus repugnantes \u00eddolos{/} (12). A pesar de que, en un comienzo, \u00eddolo significaba imagen, los \u00eddolos no son las im\u00e1genes de Cristo o de sus servidores los santos, como piensan creyentes de corta vista. Es \u00eddolo lo que toma el lugar de Dios en nuestro coraz\u00f3n y nuestra vida. El es Dios vivo y da vida a los que lo sirven. Los {C}repugnantes \u00eddolos {/}traen plagas, enfermedades y confusi\u00f3n a la sociedad que los sirve. Bien sean artefactos (\u00abobras de manos humanas\u00bb, dice la Biblia) facilidades de una vida c\u00f3moda, \u00eddolos de carne y sangre, su esclavitud nos deja tristes y sucios.
Pero tambi\u00e9n los \u00eddolos significaban algo m\u00e1s para los israelitas. Eran una peque\u00f1a naci\u00f3n, con menos adelantos que sus vecinos. Los \u00eddolos, pues, eran el s\u00edmbolo y el medio de penetraci\u00f3n de una cultura extranjera y alienante. Con los \u00eddolos importados de Cana\u00e1n o Asiria, codicia, culto del sexo y violencia tambi\u00e9n entraban.
Lo mismo pasa ahora cuando pueblos menos desarrollados se hacen esclavos de nuevos \u00eddolos. Cuando las familias miran religiosamente los juegos de azar, los programas er\u00f3ticos y todo lo que ha sido programado para ellas por la sociedad de consumo, se tornan incapaces de construir su propia vida a partir de su propia realidad. No solamente se ha perdido la propia cultura, sino que el ensue\u00f1o de construir una naci\u00f3n en la justicia pasa a ser pura ilusi\u00f3n.
{C}Fueron tras dioses vanos y se hicieron vanos{/} (15). Jerem\u00edas tambi\u00e9n dir\u00e1: \u00abSirvieron a dioses extranjeros y por eso yo los enviar\u00e9 como esclavos a pa\u00edses extranjeros\u00bb (Jer 16,13). Ver tambi\u00e9n (Jue 3,7; Rom 1,24).

{N}17,{/}24: Los extranjeros que fueron tra\u00eddos a Samaria encuentran dificultades que despiertan en ellos una inquietud religiosa: \u00bfacaso estar\u00e1 enojado contra nosotros el dios de este territorio por el hecho de que no le ofrecemos sacrificios?
Frente a esta reacci\u00f3n de gente religiosa, pero que no entiende de la fe propia del pueblo de Dios, el autor destaca las exigencias de la fe:
-_no basta honrar a Yav\u00e9 junto con otros dioses. El es el \u00fanico, y pide que el hombre destruya todos los dioses que se forj\u00f3.
-_no basta con ofrecer sacrificios a Yav\u00e9, es preciso cumplir su voluntad.

{N}18,{/}1: Empieza la \u00faltima parte de los libros de los Reyes: la historia del \u00fanico reino de Jud\u00e1. La ca\u00edda de Samaria y la desaparici\u00f3n del reino del norte alientan una renovaci\u00f3n religiosa en el del sur.
{C}Ezequ\u00edas hizo lo recto a los ojos de Yav\u00e9 (3). {/}Es el momento en que el profeta Isa\u00edas est\u00e1 presente junto al rey Ezequ\u00edas (716-687 antes de Cristo). Este fue uno de los reyes reformadores.
{C}Suprimi\u00f3 los santuarios de las lomas (4).{/} Aqu\u00ed notamos el esfuerzo de los reyes de Jud\u00e1 para que no hubiera otro lugar de culto que el Templo de Jerusal\u00e9n. Pues en los numerosos santuarios de la provincia, se hac\u00edan celebraciones en que, ordinariamente, se mezclaban muchas pr\u00e1cticas paganas. Al destacar el monopolio del Templo de Jerusal\u00e9n, donde sacerdotes y levitas m\u00e1s instruidos vigilan la pureza de la fe, Ezequ\u00edas favorece la reforma de la religi\u00f3n.
Respecto a la serpiente de bronce que Ezequ\u00edas destruy\u00f3, ver N\u00fameros 21,3.
Es cierto tambi\u00e9n que numerosos levitas vinieron del norte durante los \u00faltimos d\u00edas de Samaria y se refugiaron en Jerusal\u00e9n. Varios de ellos hab\u00edan procurado mantener la fe de Yav\u00e9 y la unidad religiosa. Llevaban consigo libros sagrados y numerosas tradiciones antiguas sobre Mois\u00e9s y el pasado de Israel. Este aporte iba a ser de suma importancia, tanto para la redacci\u00f3n de la Biblia como para la reforma de Jos\u00edas, un siglo m\u00e1s tarde (2 Re 22).

{N}18,{/}13: En el a\u00f1o 701 (antes de Cristo), Senaquerib sitia a Jerusal\u00e9n, y Ezequ\u00edas debe pagar un fuerte rescate para alejarlo. En ese momento se ubica la enfermedad de Ezequ\u00edas, relatada en el cap\u00edtulo 20.
A partir de 18,17 y hasta el fin del cap\u00edtulo 19 hallamos el relato de la liberaci\u00f3n milagrosa de Jerusal\u00e9n. En realidad hay dos relatos que corresponden posiblemente a dos liberaciones sucesivas con ocasi\u00f3n de dos invasiones asirias.
En el 701, desde Laquis, el rey de Asur, env\u00eda a sus generales para exigirle a Ezequ\u00edas que se rinda. Pero tiene que volver a su pa\u00eds y no puede cumplir sus amenazas. Este relato est\u00e1 en 18,17-19, y se concluye en 19,36-37.
En el 690, nueva intervenci\u00f3n contada en 19,9-35. Esa vez \u00absali\u00f3 el \u00e1ngel de Yav\u00e9 y mat\u00f3 en el campamento asirio a ciento ochenta y cinco mil soldados\u00bb. El \u00ab\u00e1ngel de Yav\u00e9\u00bb es una manera de designar cualquier acontecimiento providencial, a lo mejor una peste (Sal 76). En el momento en que la Ciudad Santa iba a caer y en que, por lo tanto, las promesas de Dios parec\u00edan fallar, algunos ratones tal vez llevan el virus mort\u00edfero: Jerusal\u00e9n es liberada como lo hab\u00eda anunciado Isa\u00edas.
Estos dos cap\u00edtulos est\u00e1n reproducidos casi en los mismos t\u00e9rminos en el libro de Isa\u00edas cc. 36 y 37. Por eso, destacamos aqu\u00ed solamente el relato de la primera liberaci\u00f3n y, en Isa\u00edas 37, se destaca el de la segunda liberaci\u00f3n.
{C}Hagan las paces conmigo y p\u00f3nganse a mi servicio{/} (31). El rey de Asiria propone la paz con esta condici\u00f3n: que los habitantes de Jerusal\u00e9n sean desterrados. Esto significa para los jud\u00edos perder su vida nacional y religiosa, al ser dispersados en otros pueblos. Tambi\u00e9n significa que se quita el poder a los descendientes de David y, seg\u00fan las ideas de este tiempo, Yav\u00e9 ha sido vencido por los dioses del conquistador. Tal desastre sobrevendr\u00e1 efectivamente un siglo y medio despu\u00e9s, mas por ahora no est\u00e1 todav\u00eda maduro y es por eso que Dios va a intervenir.
Jerusal\u00e9n queda inviolada, contra todas las esperanzas humanas. Es la imagen del dirigente al que han querido derribar a causa de su honradez y que se mantiene. Es el estudiante que permanece firme, a pesar de que sus compa\u00f1eros se burlan de su fe. Son los j\u00f3venes que viven puros en un ambiente sin moralidad. Es la Iglesia reducida a un escaso n\u00famero de fieles y aparentemente vencida por las fuerzas pol\u00edticas, pero siempre vencedora.

{N}21,{/}1: La liberaci\u00f3n milagrosa de Jerusal\u00e9n no detuvo el curso de los acontecimientos. Ya antes de que se termine el reinado de Ezequ\u00edas, el reino de Jud\u00e1 ha tenido que someterse al poder asirio. Esto explica en parte por qu\u00e9 el hijo de Ezequ\u00edas, Manas\u00e9s, empez\u00f3 a reprimir el culto de Yav\u00e9 que era el alma de la resistencia jud\u00eda a los poderes extranjeros. Manas\u00e9s persigue a los creyentes y promueve los cultos asirios, como hab\u00eda hecho Jezabel en Israel con los cultos cananeos. Fue un reino de cincuenta y cinco a\u00f1os durante los cuales, tanto los profetas como el pueblo fiel tuvieron que callarse o esconderse. La traici\u00f3n a la alianza de Yav\u00e9 fue tal que, despu\u00e9s de muerto Manas\u00e9s, los profetas lo hicieron responsable de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n.
Esta experiencia tr\u00e1gica del pueblo de Dioso no debe sorprendernos, pues m\u00e1s de una vez hemos visto que los favores que pedimos a Dios y que \u00e9l escuch\u00f3 fueron seguidos de fracasos y de sufrimientos que no se pod\u00edan esperar.

{N}22,{/}1:{C} Jos\u00edas sigui\u00f3 el recto camino, como David, su padre.{/} En los \u00faltimos d\u00edas del reino de Jud\u00e1, un rey \u00absemejante a David\u00bb va a dedicarse a una renovaci\u00f3n de la fe y de la alianza de Yav\u00e9, y a una reconquista del territorio de los antepasados.
Muertos los reyes perseguidores, los fieles despiertan lentamente. En el a\u00f1o 622 antes de Cristo, el descubrimiento casual de la \u00abLey\u00bb sacude el reino.
{C}He hallado el libro de la Ley en la Casa de Yav\u00e9 (8){/}. Durante los reinados precedentes, los libros sagrados hab\u00edan sido olvidados o escondidos. Lo que se descubri\u00f3 fue seguramente lo esencial del G\u00e9nesis, del Exodo y del Deuteronomio. Este \u00faltimo se deb\u00eda principalmente a los levitas y sacerdotes que llegaron del norte a la ca\u00edda de Samaria. Insist\u00eda sobre la fidelidad a la alianza de Yav\u00e9, afirmando sin vacilar que \u00e9ste era asunto de vida o muerte para el pueblo de Dios.
Se puede notar el impacto de la palabra sagrada. Desde ese momento, Jos\u00edas (que tiene entonces veintis\u00e9is a\u00f1os) se dedica antes que nada a modelar su vida y la de su pueblo sobre las exigencias de la Ley. Se da cuenta que la protecci\u00f3n de Yav\u00e9 es lo \u00fanico que puede salvar a su pueblo frente a las grandes naciones. La descripci\u00f3n de todo lo que hubo de destruir da una idea de la ola de paganismo que, en tiempo de Manas\u00e9s, lo hab\u00eda sumergido todo.

{N}23,{/}15: Jos\u00edas, aprovechando la decadencia del imperio asirio, acababa de conquistar una parte del pa\u00eds de Israel del norte que desde un siglo atr\u00e1s era provincia asiria. Ah\u00ed tambi\u00e9n va a destruir todos los santuarios, \u00eddolos y costumbres que ofenden las exigencias de Yav\u00e9.
Durante unos pocos a\u00f1os, los profetas creyeron que no se cumplir\u00edan las tan frecuentes amenazas de Yav\u00e9, que anunciaban la destrucci\u00f3n total de Israel. A\u00fan ven en la reconquista el anuncio de los tiempos felices en que el Mes\u00edas reunir\u00e1 a Jud\u00e1 e Israel en un solo pueblo con una sola alianza (Jer 31,31).

{N}23,{/}28: Jos\u00edas, el rey reformador, muere v\u00edctima de un error pol\u00edtico. Desde siglos atr\u00e1s, Israel estaba estrechado entre Egipto y Asiria, siendo esta \u00faltima la naci\u00f3n m\u00e1s brutal y cruel de ese tiempo. Cuando, en esos a\u00f1os, Babilonia empez\u00f3 a destruir el poder asirio, el Fara\u00f3n, inquieto ante el dinamismo de este nuevo \u00abgrande\u00bb, quiso ayudar a la debilitada Asiria, olvidando su antigua rivalidad.
Jos\u00edas no quiso permit\u00edrselo: la conciencia jud\u00eda anhelaba la destrucci\u00f3n de la \u00abnaci\u00f3n cruel\u00bb (ver las profec\u00edas de Nah\u00fam). \u00bfC\u00f3mo Dios pudo permitir la muerte de Jos\u00edas, el rey santo y reformador? Este fue tal esc\u00e1ndalo para la conciencia jud\u00eda que el autor de este libro prefiere callarse. Mucho m\u00e1s tarde, se tratar\u00e1 de justificar el fin tr\u00e1gico de Jos\u00edas por una falta suya (2 Cr\u00f3n 35,21). Su muerte inspira en parte la gran profec\u00eda de Zac 12,10 y el nombre de Meguido pasar\u00e1 a ser en la Biblia s\u00edmbolo de maldici\u00f3n (Ap 16,16).

{N}24,{/}8: La destrucci\u00f3n del reino de Jud\u00e1 se hace en dos etapas:
-_598 antes de Cristo. Acaba de morir Joaquim. En la ciudad sitiada, su hijo Joaqu\u00edn se rinde. Primer destierro a Babilonia de las \u00e9lites del pa\u00eds. Los caldeos (los hombres de Babilonia) imponen a Sedec\u00edas como rey.
-_587. Sedec\u00edas se rebela contra los caldeos; \u00e9stos vienen a destruir Jerusal\u00e9n, y su Templo. Segundo destierro a Babilonia.
La Biblia afirma que esta destrucci\u00f3n, como la de Samaria, no habr\u00eda sucedido, porque Dios es fiel a su alianza, sin una acumulaci\u00f3n de faltas y rebeld\u00edas. Hasta los \u00faltimos momentos, todo pod\u00eda salvarse si el rey Sedec\u00edas hubiera escuchado las advertencias del profeta Jerem\u00edas (Jer 38).
Por otra parte, contra toda esperanza, la naci\u00f3n jud\u00eda va a renacer de sus cenizas setenta a\u00f1os despu\u00e9s de su destrucci\u00f3n. La historia nos muestra que los grandes imperios, heteos, asirios, caldeos, desaparecieron definitivamente; solamente se encuentran sus estatuas en los museos y sus archivos desenterrados despu\u00e9s de treinta siglos de total olvido. Al contrario, el pueblo de Jud\u00e1 volver\u00e1 a su tierra. Purificado por la prueba y alentado por los profetas, volver\u00e1 en busca de una nueva alianza con su Dios, m\u00e1s sincera e interior. Volver\u00e1 del destierro guiado por Zorobabel, descendiente del rey Joaqu\u00edn y antepasado de Jes\u00fas.

