{N}1,{/}1: El vers\u00edculo 1 introduce a las profec\u00edas de los doce primeros cap\u00edtulos: se encuentran reunidas palabras que fueron pronunciadas en diferentes oportunidades, en un plazo bastante amplio, y que no est\u00e1n ordenadas cronol\u00f3gicamente seg\u00fan el tiempo en que fueron dichas.
{C}Cri\u00e9 hijos..., pero se rebelaron contra m\u00ed {/}(2). A menudo pensamos que Dios exige lo que le es debido, pero no es as\u00ed: el Se\u00f1or se presenta como un Padre, un Padre desconocido. Se siente herido en su amor, no por tal o cual pecado, sino porque sus hijos viven de una manera est\u00fapida e irresponsable: {C}mi pueblo no entiende{/}.
{C}Hijos perversos {/}(4). Los hombres necesitan que los profetas les digan palabras duras, porque el peso de las pasiones o de las propagandas es tal que nos acostumbramos a una forma de vivir en que todo se respeta, menos la verdad y la vocaci\u00f3n del hombre a ser, a actuar y a pensar como hijo de Dios.
{C}Desde la planta de los pies hasta la cabeza{/} (6). Todo anda mal e Isa\u00edas denuncia esa situaci\u00f3n general de la naci\u00f3n sin acusar a un grupo m\u00e1s que a otro. Todos son culpables si las cosas andan mal, pero todos hallan motivos para no vivir en la verdad.
{C}\u00bfD\u00f3nde quieren que les pegue ahora? {/}(5). La penuria, las malas leyes, la derrota no son de por s\u00ed un castigo de Dios: nosotros mismos las preparamos. Pero, si los que sufren son hijos de Dios, Dios no los puede abandonar. No se los ahorra porque s\u00f3lo el sufrimiento puede instruirlos. Entonces, en un sentido, es Dios mismo quien los castiga.
Aparecen aqu\u00ed varias palabras que se repiten en las p\u00e1ginas siguientes:
{C}La hija de Si\u00f3n{/} (8) significa la ciudad de Si\u00f3n, o sea, Jerusal\u00e9n. Si\u00f3n era el barrio de Jerusal\u00e9n donde David hab\u00eda establecido su residencia.
{C}El Santo de Israel.{/} En el cap\u00edtulo 6, Dios se manifestar\u00e1 como el Santo, es decir, el Dios terrible y misterioso cuyo resplandor no puede soportar criatura alguna, menos a\u00fan el hombre pecador. Isa\u00edas ser\u00e1 el profeta de Dios Santo.
{C}Yav\u00e9 Sabaot,{/} o sea, Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos. Es un t\u00edtulo antiguo de Yav\u00e9. Es, a la vez, el Dios que conduce a la victoria a los ej\u00e9rcitos de Israel y el Dios que manda a los ej\u00e9rcitos del cielo, \u00e1ngeles, estrellas y fuerzas del universo.

{N}1,{/}11: {C}\u00bfPor qu\u00e9 tantos sacrificios en mi honor?{/} Es caracter\u00edstica de los profetas la condenaci\u00f3n del culto exterior que no exprese una entrega real a Dios. Los sacrificios y las fiestas de que se habla, eran ordenados por la ley de Dios; sin embargo, Dios dice que los aborrece, porque realizados en esas condiciones son una mentira ( Sal 40,7 y 50,16; tambi\u00e9n, Mt 5,23).
{C}Den sus derechos al oprimido {/}(17). Los mandamientos de Mois\u00e9s condenaban el robo (Ex 20,14). Los profetas denuncian un sistema social que aplasta a los d\u00e9biles.
Algunas personas gustan de las grandes ceremonias, otras de sus propias devociones y rezos y otras de realizar obras generosas y filantr\u00f3picas. Con eso, tal vez, estamos disfrazando las injusticias que cometemos cada d\u00eda.

{N}1,{/}21:{C} Vengan para que arreglemos cuentas{/} (18){C}.{/} De repente aparece el rostro del Dios misericordioso y salvador. Dios no quiere castigar, sino encontrar a alguien con quien hablar y a quien amar. \u00abVengan, vuelvan\u00bb, repiten los profetas.
Jerusal\u00e9n es la ciudad elegida por Dios; como el hombre que escoge a su novia, Yav\u00e9 eligi\u00f3 a este pueblo. Pero ese pueblo \u00abse ha prostituido\u00bb: ha vendido su coraz\u00f3n y su conciencia a otros dioses. Esos dioses lo han llevado a aplastar a los pobres y a cometer toda clase de cr\u00edmenes. Los que olvidaron a Dios han merecido ser llamados de {C}ad\u00falteros{/}.
Isa\u00edas habla de {C}justicia{/}. Esa es una de las palabras que m\u00e1s se encuentran en la boca de los profetas. En la Biblia, el \u00abjusto\u00bb es el que vive seg\u00fan la verdad, es decir, el que permanece fiel a la alianza con Dios. Los profetas piden insistentemente que la justicia sea fidelidad profunda y no solamente observancia exterior de las leyes, hasta que lleguemos con Jes\u00fas a la \u00abjusticia\u00bb del Esp\u00edritu Santo, que significa la santidad de Dios implantada en el coraz\u00f3n del hombre.
{C}Si\u00f3n ser\u00e1 librada, pero no sin un Juicio{/} (27). Aqu\u00ed tenemos algo muy novedoso. Hasta entonces, se acordaban de Dios cuando estaban en apuros y Dios no pod\u00eda venir sino para salvar a su pueblo. Pero aqu\u00ed Isa\u00edas abre otras perspectivas. Dios viene a juzgar a su pueblo, y los justos son quienes se salvan. Isa\u00edas entrev\u00e9 nuevos tiempos en que ya no reinar\u00e1 la violencia.
N\u00f3tese tambi\u00e9n que ha desaparecido la oposici\u00f3n entre Israel y las naciones, es decir, el resto de la humanidad; los pueblos llegan a Jerusal\u00e9n para encontrar all\u00ed una luz que Dios ha puesto en manos de su pueblo.
Sin decirlo, Isa\u00edas pone en tela de juicio el nacionalismo jud\u00edo, y en los poemas que siguen (7,10; 9,1; 11,1) mostrar\u00e1 la figura de un Salvador que ser\u00e1, de alg\u00fan modo, hijo de David, pero de ninguna manera el hereredo de esos reyes y jueces corrompidos que reinan y gobiernan en nombre de Yav\u00e9.
Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles hablar\u00e1n tambi\u00e9n de un juicio. Dios prepara algo nuevo, y no puede m\u00e1s que condenar y destruir a un mundo envejecido en el mal al que nos hemos acostumbrado demasiado f\u00e1cilmente. Algunas liberaciones en la historia nos hacen pensar en una venida del Reino (como en el Ex y en Is 37, en la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n...). Pero m\u00e1s a menudo son los momentos de angustia los que lo preparan no tanto por las cosas buenas que puedan aportarnos, sino porque destruyen las antiguas estructuras en que se ha instalado el pecado (Lc 21,28 y Ap).

{N}1,{/}29: Aqu\u00ed se mencionan los cultos paganos que se celebraban en huertos y bosques, donde se un\u00edan con las prostitutas consagradas a los baales.

{N}2,{/}1: Esta es una visi\u00f3n aparentemente irreal y que, sin embargo, se va cumpliendo y se cumplir\u00e1.
El peque\u00f1o cerro que domina la ciudad de David y que soporta el Templo de Salom\u00f3n, ha pasado a ser, en esta visi\u00f3n, el ombligo del universo, nada menos que un Machu Picchu a escala mundial, pues all\u00e1 se dirigen todas las naciones. \u00bfPor qu\u00e9 vienen? Porque necesitan de la Palabra de Dios. Y despu\u00e9s de agotar los recursos de la ciencia, de la econom\u00eda y de la pol\u00edtica, reconocen que necesitan de una Ense\u00f1anza, o sea, de una Revelaci\u00f3n de Dios. La palabra \u00abTorah\u00bb, que en tiempos posteriores pasar\u00e1 a designar la \u00abLey\u00bb, significaba al comienzo la ense\u00f1anza entregada por Dios, como traducimos aqu\u00ed.
La Ley de Dios es, m\u00e1s que nada, una ense\u00f1anza sobre lo que es el hombre y sobre cu\u00e1l es su misi\u00f3n. Y la respuesta a tales preguntas est\u00e1 finalmente en la misma persona de Cristo, Hijo de Dios, hecho hombre y modelo para sus hermanos. Recu\u00e9rdese c\u00f3mo Jes\u00fas tambi\u00e9n subi\u00f3 a un alto cerro para ser transfigurado delante de sus ap\u00f3stoles. Ah\u00ed se les present\u00f3 la Ley y la ense\u00f1anza: \u00abEsc\u00fachenlo.\u00bb
{C}Subamos... a la Casa del Dios de Jacob{/} (3). En torno al pueblo de Jacob-Israel y a sus reyes hijos de David, se formar\u00e1 el Reino de Dios. A trav\u00e9s de los tiempos, Dios mantiene en el mundo un Centro, un eje visible del Reino invisible: Israel primero, la Iglesia despu\u00e9s. La escala que Jacob vio bajando del cielo (G\u00e9n 28) se apoyar\u00e1 en el Hijo de Dios hecho hombre (Jn 1,51), y despu\u00e9s de \u00e9l, la Iglesia ser\u00e1 como un signo sobre el monte que se ofrece a la contemplaci\u00f3n de los pueblos.
Es verdad que la Iglesia tiene aspectos poco atrayentes: sus instituciones, su jerarqu\u00eda, sus tradiciones paralizantes no est\u00e1n menos libres de errores y de esc\u00e1ndalos que las de la comunidad jud\u00eda. Pero a lo mejor no sabemos ver las riquezas profundas que la Iglesia transmite al mundo ni tampoco aquellas que desarrolla en los fieles sinceros. Estos mantienen encendido en el mundo el fuego que Cristo vino a prender, y crean siempre, en torno a ellos, como un tejido de relaciones m\u00e1s humanas y de vida m\u00e1s aut\u00e9ntica. Esta levadura de la civilizaci\u00f3n aut\u00e9ntica es la que, alg\u00fan d\u00eda, se pondr\u00e1 \u00absobre los altos montes\u00bb o \u00absobre el candelabro\u00bb para iluminar al mundo (Mt 5,14).
Esto es, en definitiva, lo que prepara la venida de hombres nuevos. La sola persona de Isa\u00edas ha tenido m\u00e1s importancia para el desarrollo moral del mundo que todos los reyes de Asur con sus ej\u00e9rcitos, sus victorias y sus leyes.

{N}2,{/}6: Este texto no se dirige a Jerusal\u00e9n (capital del pa\u00eds de Jud\u00e1), sino al reino del norte (con Samaria por capital), el cual lleva el nombre de su antepasado Jacob-Israel.
El reinado de Samaria vive en ese momento algunos a\u00f1os de prosperidad. Y con ella se van multiplicando los \u00eddolos. En ese tiempo, el que se hac\u00eda rico no sab\u00eda hacer otra cosa con su oro que estatuas y ornamentos, y los consagraba a alg\u00fan dios del que esperaba seguridad y protecci\u00f3n. Isa\u00edas entrev\u00e9 el desastre que se viene acercando sobre esos despreocupados.
Al hablar de las destrucciones de la guerra y el temor de los vencidos, Isa\u00edas los considera como un encuentro del hombre materializado con su Dios, que lo viene a juzgar.
{C}Su pa\u00eds est\u00e1 lleno de \u00eddolos{/} (8). Un \u00eddolo en nuestra vida es como un c\u00e1ncer en el cuerpo; es algo que toma una importancia desordenada y que devora nuestra vida real, as\u00ed como los negocios, las diversiones, la casa, el auto o el dinero, cuando dejan de ser medios para cumplir los planes de Dios y les dedicamos todas nuestras fuerzas y esperanzas.
N\u00f3tese en los vers\u00edculos 9,11 y 17 el refr\u00e1n: {C}El orgullo del hombre ser\u00e1 doblegado{/}. Orgullo de los grandes, orgullo de los sabios, orgullo de los mediocres, orgullo de los falsos humildes. Orgullo del hombre religioso que cree conocer a Dios porque sabe hablar de \u00e9l. Orgullo de la criatura mortal que termina sus d\u00edas sin haber encontrado al Dios vivo. M\u00e1s que una locura, el orgullo es un insulto al Dios Santo y que exige reparaci\u00f3n: cuanto m\u00e1s divino es el amor, m\u00e1s exigente y celoso es.

{N}3,{/}9: Para Isa\u00edas los pobres son tales porque los otros son opresores. El pecado est\u00e1 en las leyes y en aquellos que han olvidado a Dios hasta el punto de adue\u00f1arse del poder. Isa\u00edas denuncia el pecado de los jefes para salvar al pueblo entero del Juicio de Dios.

{N}3,{/}16: Isa\u00edas fustiga a las mujeres ricas de Jerusal\u00e9n, hechas para seducir como los \u00eddolos y cuyas joyas han sido compradas con la sangre de los pobres. Maldiciones semejantes encontraremos en Am\u00f3s 4,1.
Maldiciones que los pa\u00edses pobres pueden actualmente lanzar con toda legitimidad en contra de los pa\u00edses materializados: pensemos en las sumas astron\u00f3micas que se gastan en perros, drogas y pornograf\u00eda, sin contar los cuidados para los que se alimentan demasiado bien.
El resto del discurso se halla en el vers\u00edculo 4,1: el inminente desastre las dejar\u00e1 viudas; buscar\u00e1n a cualquier precio un marido que les d\u00e9 al menos una protecci\u00f3n legal.
En Am\u00f3s 4,1 encontramos cr\u00edticas semejantes dirigidas a aquellas a las que llama \u00ablas vacas gordas\u00bb.

{N}4,{/}2: En la historia agitada de los pueblos, la Biblia deja que se perfile un pueblo peque\u00f1o y de poca apariencia. En este pueblo aparece y luego se afianza un grupo escogido, llamado \u00abresto\u00bb, el cual se va reduciendo como la cumbre de una pir\u00e1mide hasta que no sea m\u00e1s que un hombre, el Salvador. Este es llamado aqu\u00ed \u00abel fruto de la tierra\u00bb. Al mismo tiempo es llamado \u00abbrote\u00bb, porque ser\u00e1 el \u00abbrote\u00bb de la humanidad nueva.
Aqu\u00ed, igual que en 1,27, la descripci\u00f3n del reino de Dios comienza por un juicio. Eso significa que el hombre por s\u00ed mismo no puede construir la ciudad definitiva. Isa\u00edas muestra a la vez el pecado de los individuos y el pecado de la naci\u00f3n como tal. Ning\u00fan pueblo puede presentarse como el reino de Dios en la tierra. El pueblo jud\u00edo, dirigido por la Ley de Mois\u00e9s, y el reino de David consagrado por Dios no representan pues m\u00e1s que una primera etapa de la historia santa. Tendr\u00edan que renunciar a sus ambiciones y a sus l\u00edmites humanos (\u00a1un reino de Dios en Palestina!) para entrar en una nueva alianza con Dios: v\u00e9ase Jerem\u00edas 31,31. Cristo es quien juzga al mundo (Jn 12,31) y quien le concede el perd\u00f3n de los pecados (Jn 20,22).
Tambi\u00e9n, como en 2,2, el Reino de Dios es un lugar en que Dios se hace presente a los hombres: ver la Nube y la columna de fuego en Ex 13,21. \u00abEn el monte Si\u00f3n\u00bb Dios ser\u00e1 toldo contra el calor diurno:
Procurar\u00e1 el descanso a los fatigados: \u00abVengan a m\u00ed y los aliviar\u00e9\u00bb (Mt 11,28).
Las corrientes nuevas del mundo podr\u00e1n quemar al hombre aislado y desprevenido, no al que vive en la comunidad de la Iglesia.
Sin embargo, parece que s\u00f3lo un peque\u00f1o resto est\u00e1 reunido en la colina de Si\u00f3n. No digamos que s\u00f3lo un peque\u00f1o n\u00famero de elegidos (del cual formar\u00edamos parte por supuesto) se salvar\u00e1 por la eternidad. Es mejor decir que la Iglesia tendr\u00e1 siempre en este mundo la apariencia de un peque\u00f1o resto, y en ella, por muy extendida que est\u00e9, s\u00f3lo un {C}peque\u00f1o resto{/} vivir\u00e1 de las promesas de Dios (Lc 12,32).

{N}5,{/}1: Canto del \u00abamor\u00bb de Dios, que al final amenaza con destruir al que lo desprecia. Isa\u00edas lo sabe por haber encontrado a Dios: su amor es suave y terrible.
Los profetas f\u00e1cilmente reemplazaban el lenguaje de la religi\u00f3n por el del amor apasionado: Amigo, Amado, Esposo. Fueron ellos los que prepararon la revelaci\u00f3n del Cantar.
La{C} vi\u00f1a{/} es el pueblo que Yav\u00e9 cri\u00f3 durante siglos de historia y en que trabajaron tantos profetas, reg\u00e1ndolo con sus sudores, cuando no con su sangre. A lo mejor no hay que buscar una significaci\u00f3n precisa para cada detalle de la par\u00e1bola; la torre, el lagar. En un texto algo parecido, en Miqueas 6,1-5, Dios recuerda todo lo que hizo por su pueblo.
Luego de contemplar tantas atenciones de Yav\u00e9, Isa\u00edas denuncia la injusticia y la opresi\u00f3n que rigen la vida diaria en Jerusal\u00e9n. Ah\u00ed ve la prueba de que la ley, los milagros y las bendiciones de Yav\u00e9 han sido in\u00fatiles. La historia del Reino de David ya es un fracaso y Jud\u00e1 ser\u00e1 destruido.
La misma imagen de la vi\u00f1a viene en Isa\u00edas 27,2 y en Jerem\u00edas 2,21. Jes\u00fas la recordar\u00e1 en Juan 15 y en Marcos 12.

{N}5,{/}8: La Biblia no acepta que algunos ocupen toda la tierra cuando tantos no poseen el terreno que les permitir\u00eda vivir (Lev 25,8). Tampoco se justifica la organizaci\u00f3n social que deja todas las riquezas en manos de unos pocos y hace que la mayor\u00eda de los trabajadores no pueda aprovechar las riquezas de su pa\u00eds, ni ejercer sus responsabilidades de hombres en el trabajo y en la naci\u00f3n.
Las seis maldiciones apuntan a los mismos personajes: ricos y nobles que se desentienden de su responsabilidad respecto de su pueblo y derrochan el dinero.
Por obrar en contra de toda justicia, su juicio se ha corrompido: llaman bien al mal y logran que los dem\u00e1s acepten o callen. Culmina el mal, cuando en una sociedad se imponen valores falsos. Este es el esc\u00e1ndalo social del que Jes\u00fas habla en Mateo 18,7.
Isa\u00edas anuncia sin vacilar el destierro. Habr\u00eda sido sabidur\u00eda comprender la voluntad de Dios y la manera como conduce los acontecimientos. Pecado de los que habiendo recibido una educaci\u00f3n superior gozan la vida para s\u00ed y para los suyos, y consideran como algo optativo lo que podr\u00edan hacer en servicio del mundo.
Se notar\u00e1 que el p\u00e1rrafo 5,14-16 rompe el poema: contin\u00faa o reproduce 2,6-22.

{N}6,{/}1: En ese d\u00eda del a\u00f1o 740 Isa\u00edas est\u00e1 en el Templo, o mejor se ve, en esp\u00edritu, en el Templo. En la sala m\u00e1s interior, donde se guarda el Arca, no hay m\u00e1s que la presencia divina: Yav\u00e9 sentado como rey, y el ruedo de su manto llena toda la antesala, como para expresar el derrame de la santidad y el poder de Dios sobre el Lugar Santo y la ciudad de Jerusal\u00e9n.
En esos breves momentos Isa\u00edas se encuentra con Dios de una manera \u00edntima, aut\u00e9ntica, que lo marca para la vida entera. Eso no lo puede expresar; ni siquiera trata de describir a Yav\u00e9, que se comunic\u00f3 espiritualmente con \u00e9l. La visi\u00f3n que tuvo, las im\u00e1genes y las palabras que oy\u00f3 son como destellos surgidos del encuentro misterioso e indecible.
Isa\u00edas habla del Dios {C}Santo,{/} es decir, totalmente otro, infinitamente distinto de la creatura. Al momento de hacerse presente queda fuera de nuestro alcance. Dios Santo es la manera de decir que Dios es misterioso. Isa\u00edas queda suspendido de la presencia de Yav\u00e9 al mismo tiempo que lo invade un temor que no es susto. Frente al Santo, el hombre se siente pecador; no por tal o cual pecado, sino por su misma naturaleza; se siente incapaz de ponerse en manos del Dios que lo envuelve con su presencia.
{C}\u00a1Ay de m\u00ed!, estoy perdido! {/}(5). Pues Dios hab\u00eda dicho: \u00abEl hombre no puede verme y permanecer vivo\u00bb (Ex 33,20). Pero Dios se adelanta: el gesto del seraf\u00edn que se acerca con las brasas, ilustra exteriormente la purificaci\u00f3n interior por el fuego divino. Isa\u00edas es perdonado en el mismo momento en que responde con un acto de fe y acepta totalmente su misi\u00f3n. En adelante, Isa\u00edas sabr\u00e1 y dir\u00e1 que se debe escoger: o creer en Yav\u00e9, o bien ser destruido por el contacto con el Santo.
{C}Serafines,{/} o sea, Ardientes. Los israelitas cre\u00edan desde siempre en los buenos y en los malos esp\u00edritus. Desde su estad\u00eda en el desierto, atribu\u00edan a algunos de esos esp\u00edritus la forma de las llamadas \u00abserpientes-ardientes\u00bb; leer al respecto N\u00fameros 21,4-9 y 2 Reyes 18,4. Estos textos nos ayudan a entender por qu\u00e9 Yav\u00e9 se manifiesta rodeado de serafines fant\u00e1sticos que han tomado rostro humano. Estos, siendo seres superiores al hombre, pueden vivir cerca de Dios, pero deben protegerse del esplendor de su Gloria.
{C}La gloria de Dios{/} designa con frecuencia en la Biblia la irradiaci\u00f3n de Dios y de su misterio. Su poder se extiende desde el Templo de Jerusal\u00e9n, que es como el centro del mundo, hasta los confines de la tierra.
Isa\u00edas recibe su misi\u00f3n:
Ser\u00e1 el portavoz de Yav\u00e9.
- El pueblo en vez de creer se endurecer\u00e1.
- De ah\u00ed resultar\u00e1 la ruina de Jud\u00e1. Solamente subsistir\u00e1 la ra\u00edz de la cual brotar\u00e1 algo nuevo.
{C}Por m\u00e1s que ustedes escuchen...{/} (9). Dios habla aqu\u00ed de manera ir\u00f3nica. {C}Por m\u00e1s que ustedes escuchen{/}...: el mensaje del profeta. {C}Por m\u00e1s que ustedes miren{/}...: los acontecimientos de que son testigos y por medio de los cuales Dios les habla. Isa\u00edas denunciar\u00e1 muchas veces esta doble ceguera (1,12; 28,9-12). El tiempo del verbo hebreo puede traducirse aqu\u00ed en presente o en futuro: es ya verdadero y esto no har\u00e1 m\u00e1s que crecer.
{C}T\u00fa vas a endurecer{/}. El texto dice: \u00abEndurece...\u00bb pero de una manera dif\u00edcil de traducir que significa: T\u00fa vas a hacer o t\u00fa vas a ser la ocasi\u00f3n de que se endurezcan. El fin de la frase muestra que Dios habla de manera ir\u00f3nica: \u00a1qu\u00e9 desgracia para ellos si llegaran a convertirse! Pero s\u00f3lo as\u00ed es como Dios sanar\u00eda las heridas de su pueblo (1,5; 1,26-28).
Es muy evidente que si no se tiene en cuenta esta iron\u00eda, que se encontrar\u00e1 en numerosos pasajes de los profetas, o el modo especial del verbo hebreo, uno podr\u00eda escandalizarse al pensar que Dios env\u00eda al profeta \u00fanicamente \u00abpara que\u00bb no se le escuche y para que el pueblo se pierda.
Estos vers\u00edculos no se aplican solamente a la misi\u00f3n de Isa\u00edas: el mismo Jes\u00fas (Mc 10,4) y despu\u00e9s de \u00e9l los ap\u00f3stoles (He 28,26 y Jn 12,40) se acordar\u00e1n de estas palabras para expresar el resultado de su propia misi\u00f3n. Frente a la palabra de Dios y al lenguaje de los acontecimientos, muchas personas y grupos humanos se cierran y reh\u00fasan el mensaje que habr\u00eda podido salvarlos. La palabra de Dios es para nuestro levantamiento o p\u00e9rdida seg\u00fan la manera como la acojamos (Lc 2,34).

{N}7,{/}1: Este p\u00e1rrafo resume la situaci\u00f3n que se present\u00f3 en el a\u00f1o 736, cuando los pueblos de Aram y de Israel (el reino del norte, con su capital Samaria), invadieron el reino de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n (reino del sur). Asiria, la naci\u00f3n m\u00e1s poderosa, estaba sometiendo a todos los pueblos de Medio Oriente, y estos dos quer\u00edan obligar al rey Ajaz a que se les uniera para resistir a los asirios. Ajaz se neg\u00f3 y llam\u00f3 a los asirios en su ayuda.
A lo mejor varios nombres nos dificultan la comprensi\u00f3n de esas l\u00edneas: Ras\u00edn, rey de Aram, y Pecaj, hijo de Romel\u00eda, rey de Israel (llamado tambi\u00e9n Efra\u00edm: 7,9) son los enemigos.
El rey Ajaz piensa en todo menos en la ayuda de Dios, que se ha comprometido con los herederos de David, con tal de que conf\u00eden en \u00e9l y busquen la justicia. Isa\u00edas se opone al rey, pues, si los asirios intervienen, habr\u00e1 tantas destrucciones en Jud\u00e1 como en Israel y Aram. El rey debe confiar en la alianza y la protecci\u00f3n de Yav\u00e9.

{N}7,{/}10: La profec\u00eda de la Virgen que da a luz es una de las m\u00e1s importantes de la Biblia, a pesar de que deja lugar para varios interrogantes.
El p\u00e1rrafo 7,1-2 resumi\u00f3 la situaci\u00f3n cr\u00edtica del momento. Para confirmar sus advertencias ya expresadas en 7,4-9. Isa\u00edas ofrece al rey una se\u00f1al milagrosa: {C}Pide a Yav\u00e9...{/} (11). Ajaz se niega en t\u00e9rminos piadosos que disimulan su voluntad de no volver atr\u00e1s (12). Entonces estalla la ira del profeta: \u00a1\u00e9stos descendientes de David, que Dios siempre ha protegido, ya no sirven! Otro ser\u00e1 el descendiente de David, capaz de dar la salvaci\u00f3n al pueblo de Dios. Yav\u00e9 se prepara para enviarlo. Su madre (llamada aqu\u00ed {C}la joven{/}: ver a continuaci\u00f3n) le da el nombre del que ser\u00e1 merecedor (14). Pero, antes de que traiga la paz, este futuro rey se criar\u00e1 en la penuria (expresada en 15), porque la pol\u00edtica absurda de Ajaz y sus semejantes va a traer, con toda seguridad, una ruina total del pa\u00eds.
Ahora quedan por aclarar algunas dudas:
1. {C}Emmanuel{/} significa {C}Dios-con-nosotros{/}. Este ni\u00f1o nos regala no s\u00f3lo bendiciones de Dios o liberaciones milagrosas y divinas, sino que, mediante su persona, Dios se hace presente entre los hombres y se verifican las promesas tantas veces escuchadas: {C}Yo ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo{/} (Os 2,25; Ez 37,27; Mt 28,20; Ap 20,3).
2. \u00bfPor qu\u00e9 el Evangelio traduce: {C}la Virgen{/} (Mt 1,23) donde Isa\u00edas dice: la joven (madre)? El t\u00e9rmino utilizado por Isa\u00edas designa en los textos b\u00edblicos tanto a una jovencita como a una joven madre. Se empleaba sin m\u00e1s para designar a la joven reina. Pero tambi\u00e9n los profetas dec\u00edan \u00abla virgen de Israel\u00bb para designar al pueblo amado de Dios. Por esa raz\u00f3n los lectores de siglos posteriores pod\u00edan entender este anuncio de la joven (o virgen) que da a luz como: \u00abla comunidad creyente dar\u00e1 a luz al Mes\u00edas\u00bb.
3. Si tenemos aqu\u00ed un signo que Dios da al pueblo, tendr\u00eda que realizarse en su tiempo, pues de otra manera, \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda el signo?
Puede ser que la {C}joven{/} haya sido la esposa de Ajaz y que su maternidad haya sido entonces un signo de esperanza. Pero Ezequ\u00edas, hijo y sucesor de Ajaz, al que la Biblia considera como un buen rey, ya hab\u00eda nacido. Y m\u00e1s todav\u00eda, \u00bfes posible que Isa\u00edas haya hablado de \u00e9l con tales t\u00e9rminos? (ver tambi\u00e9n 9,1-6).
Podemos pues pensar que esa joven madre es aquella misteriosamente anunciada en Miqueas 5,2 como madre del Mes\u00edas: \u00abaquella que ha de dar a luz\u00bb, y posiblemente no es otra que la comunidad creyente. Es un hecho que la profec\u00eda fue recibida como un anuncio del Mes\u00edas y guardada para los tiempos venideros.
Pero en este caso, \u00bfc\u00f3mo comprender que Isa\u00edas haya presentado este nacimiento como muy cercano y como un signo dado a los que lo escuchaban?
No tenemos c\u00f3mo contestar a estas preguntas. Nunca sabremos exactamente qu\u00e9 fue lo que dijo Isa\u00edas, pues su profec\u00eda nos llega mediante lo que el pueblo creyente record\u00f3 de ella; pero comparando esas lineas con las palabras de Miqueas 5,2, tenemos como una visi\u00f3n \u00abbinocular\u00bb de ella.
4. Es propio de los profetas juntar en una misma visi\u00f3n acontecimientos tal vez muy alejados el uno del otro en el tiempo, pero que trazan una l\u00ednea en la historia. Isa\u00edas est\u00e1 dando un signo a Ajaz, a sus herederos (7,13) y a todos nosotros que vivimos en un mundo devastado por el pecado de los hombres; este signo es el ni\u00f1o Salvador (ver tambi\u00e9n 9,1-6). Lo mismo que en el para\u00edso terrenal perdido se proyectaba la figura de una mujer, o de {C}un hijo de la mujer, {/}que aplasta a la serpiente, aqu\u00ed se proyecta otra figura, la de una virgen con su hijo, {C}Dios-con-nosotros.{/} Enmanuel sufre por los pecados de sus hermanos y por eso puede reconciliarlos con Dios.
5. Muchos jud\u00edos pensaban que el origen del Mes\u00edas habr\u00eda de ser muy extraordinario y ya antes de Jes\u00fas la traducci\u00f3n griega de la Biblia hab\u00eda reemplazado el t\u00e9rmino utilizado por Isa\u00edas, \u00abla joven\u00bb por otro m\u00e1s preciso: \u00abla virgen\u00bb. Los evangelistas, pues, no tendr\u00e1n dificultad en reconocer el cumplimiento de dicha profec\u00eda en el nacimiento virginal de Jes\u00fas.

{N}8,{/}1: Los profetas ense\u00f1an con palabras y tambi\u00e9n con sus actuaciones. Aqu\u00ed, el nombre extra\u00f1o que Isa\u00edas da a su hijo sirve de anuncio para toda la gente. Este, con el Emmanuel del presente cap\u00edtulo, forman pareja, y sus nombres se complementan para designar a la vez la invasi\u00f3n asiria provocada por Ajaz y la liberaci\u00f3n que vendr\u00e1 a continuaci\u00f3n.
La piscina de {C}Silo\u00e9 {/}(6) es el \u00fanico lugar de abastecimiento de agua en Jerusal\u00e9n, situada en una planicie. Es el s\u00edmbolo de la secreta protecci\u00f3n de Yav\u00e9, presente en medio de su pueblo y en que todos deber\u00edan apoyar su fe. Al contrario, el rey de Asiria, a quien llam\u00f3 Ajaz para que lo socorriera, ser\u00e1 como el r\u00edo cuyas aguas embravecidas inundan todo. Destruir\u00e1 a los enemigos de Jud\u00e1, pero tambi\u00e9n a Jud\u00e1 lo dejar\u00e1 arruinado. En esto se profetiza la suerte de las naciones modernas que creen solucionar sus problemas internos atando su carro al de alguno m\u00e1s grande.

{N}8,{/}11: {C}En el momento en que me tom\u00f3 de su mano.{/} Isa\u00edas se refiere a uno de esos encuentros decisivos en que Dios lo hizo su profeta y \u00e9l estuvo bajo el dominio de su Esp\u00edritu.
{C}No digan ustedes: \u00a1Conspiraci\u00f3n!{/} Dios obra en sus profetas; primero los libera del miedo y ya no se dejan impresionar por los temores del mundo en que viven: \u00e9sta es la condici\u00f3n para que puedan ver y mostrar caminos nuevos.
{C}Somos para Israel como se\u00f1ales {/}(18). Isa\u00edas ha concluido sus diligencias y no lo han escuchado. Ahora no puede sino esperar callado que se realicen los acontecimientos. Sus dos hijos a los que dio nombres simb\u00f3licos: {C}Pronto-saqueo-r\u00e1pido-bot\u00edn{/} (8,2) y {C}Un-resto-volver\u00e1{/} (7,3) son para todos el recuerdo de sus anuncios. El primero de sus nombres se refiere al futuro inmediato; el segundo, al t\u00e9rmino de la crisis (ver 10,20).
{C}Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos es el \u00fanico a quien ustedes deben tener por Santo, a quien deben temer {/}(13). En vez de atemorizarse ante los peligros humanos, los jud\u00edos deber\u00edan mirar a \u00e9l y obedecer. El es, en medio de ellos, como la piedra que apenas sobresale del suelo, pero que hace caer al que no la ve. Jes\u00fas, a su vez, se presentar\u00e1 como la piedra que hace tropezar (Mt 21,44).
{C}Yav\u00e9 esconde su rostro al pueblo de Jacob {/}(17). La gente de Jerusal\u00e9n tiene motivos humanos para no seguir la orden de Yav\u00e9 que les transmite Isa\u00edas, y Dios no hace ning\u00fan milagro para convencerlos, sino que \u00abse esconde\u00bb, pues la fe verdadera se apoya en su palabra y no exige milagros.

{N}8,{/}19: Para Israel, que no ha escuchado la palabra de Dios vivo, solamente queda el recurso de consultar a los muertos por medio de los adivinos y espiritistas: Isa\u00edas se burla de ellos (19-20).

{N}9,{/}1: Este poema fue dicho posiblemente en el a\u00f1o 732, cuando el rey de Asiria destruy\u00f3 al reino de Israel del Norte, el pueblo hermano y enemigo. Seg\u00fan la costumbre de los asirios, llev\u00f3 al otro extremo de su imperio a una parte de la poblaci\u00f3n. Eran los pobladores del territorio de Zabul\u00f3n y Neftal\u00ed (ver el p\u00e1rrafo anterior), que, siglos despu\u00e9s, pasar\u00eda a ser la Galilea. Dispersos entre los paganos, sal\u00edan de la Historia Sagrada para entrar {C}en las tinieblas.{/}
La liberaci\u00f3n que se les promete es presentada como una victoria aplastante de Yav\u00e9, que inaugurar\u00e1 un reino de paz, asociado a la persona de Emmanuel, el ni\u00f1o reci\u00e9n nacido.
{C}El pueblo que caminaba en la noche...{/} El Evangelio (Mt 4,15) reconoce en ese pueblo las muchedumbres a las que se dirige Jes\u00fas:
- Pueblo subyugado por los opresores de toda clase.
- Pueblo que busca la luz y no tiene esperanza.
{C}Un ni\u00f1o nos ha nacido{/} (5): no perder\u00e1, al crecer, las cualidades del ni\u00f1o, sino que sabr\u00e1 poner fin al orgullo de las naciones.
Este ni\u00f1o es sin duda aquel que era llamado Emmanuel en 7,15. Aqu\u00ed una vez m\u00e1s, su nombre nos dice lo que Dios va a hacer por medio de \u00e9l. Por su intermedio Dios se va a revelar como el {C}Consejero admirable,{/} es decir, aquel cuyo \u00abconsejo\u00bb, cuyos planes son de una sabidur\u00eda admirable. {C}Dios Padre,{/} como lo era para David, {C}Dios fuerte{/} como lo era para Jacob. {C}El Pr\u00edncipe de la Paz,{/} es tal vez tambi\u00e9n Dios, pero lo ser\u00e1 al otorgarle la victoria a su rey, a su \u00abmes\u00edas\u00bb como lo hac\u00eda con David.
Como en el caso del nombre de Emmanuel, Dios con nosotros, estas apelaciones que parecen en primer lugar ser para Dios, pueden tambi\u00e9n aplicarse al futuro rey que ser\u00e1 \u00absu\u00bb rey, lo que com\u00fanmente expresamos con la palabra Mes\u00edas. \u00bfEs voluntaria o no esta confusi\u00f3n entre Dios y su Mes\u00edas? De todas maneras, ella anuncia prof\u00e9ticamente lo que ser\u00e1, en realidad, y lo que para nosotros sigue siendo un gran misterio: que Dios mismo haya venido en la persona de Jes\u00fas.
Este nuevo anuncio de una liberaci\u00f3n definitiva y de un Salvador no precisa el cu\u00e1ndo. Ya dijimos respecto de 7,10-15 que las promesas de Dios pueden demorarse mucho m\u00e1s de lo que creemos.
{C}NO DEJAMOS DE ESPERAR{/}
En la Biblia abundan los ejemplos de esta promesa de Dios que parece estar por realizarse el d\u00eda de ma\u00f1ana:
A Abraham se le promete un hijo y nace Isaac; pero la descendencia verdadera es Cristo. Se le promete una tierra para sus hijos, y de hecho poseer\u00e1n la tierra de Cana\u00e1n, pero la tierra verdadera es el Reino de Dios. A David se le promete un heredero y un reino definitivo; pero Salom\u00f3n no es el rey definitivo, lo ser\u00e1 Cristo.
Al respecto conviene leer en Hebreos 11 el elogio de aquellos creyentes que, siglo tras siglo, est\u00e1n buscando la ciudad definitiva.
La Biblia educa nuestra esperanza. Nos muestra los diferentes objetivos de la vida, todo lo que Dios nos hace esperar, como los pelda\u00f1os de una subida a la Herencia de la que gozaremos al final de nuestra vida, y al t\u00e9rmino de la historia. Dios est\u00e1 ya con nosotros desde las primeras etapas. As\u00ed, es como el ni\u00f1o que nace en una familia trae consigo toda la alegr\u00eda del Reino, toda la certeza de Dios que viene a darse en persona.

{N}9,{/}7: El poema que aqu\u00ed empieza, y que acaba en 10,4, fue escrito a\u00f1os antes del que acabamos de comentar. 
Se dirige al pueblo de Israel ya debilitado por sus derrotas, pero que sigue despreocupado e indiferente a Dios.
Lo que el profeta condena de parte de Dios es la falta de justicia en la vida social.
10,2, {C}La viuda, el hu\u00e9rfano,{/} es decir, los que no tienen protecci\u00f3n. La Biblia nos llama la atenci\u00f3n sobre ellos con frecuencia; adem\u00e1s, menciona tambi\u00e9n al extranjero, es decir, al inmigrante.

{N}10,{/}5: El poema habla de los asirios en el momento en que eran una amenaza, posiblemente en la campa\u00f1a del a\u00f1o 701 (ver comentario del c. 31).

{N}10,{/}20: Ya se habl\u00f3 en 8,3 de un hijo de Isa\u00edas al que simb\u00f3licamente hab\u00eda llamado \u00abPronto saqueo-r\u00e1pido-bot\u00edn\u00bb. Aqu\u00ed se aclara el nombre de su otro hijo, mencionado en 7,3: \u00abUn resto volver\u00e1.\u00bb Encontramos varias veces en la Biblia Resto para designar el Resto de Israel, es decir, la peque\u00f1a minor\u00eda que subsistir\u00e1 despu\u00e9s que Dios lo castigue por sus infidelidades (Am 5,15).
Desde el momento en que Dios habl\u00f3 a El\u00edas de los \u00absiete mil hombres\u00bb (1 Re 19,18), los profetas no cesan de recordar que los pecados de Israel no anular\u00e1n el designio de Dios. De Israel destruido quedar\u00e1 un resto, el cual {C}volver\u00e1{/}. Esta palabra tiene doble sentido:
- Volver\u00e1n de los pa\u00edses adonde fueron desterrados.
- Volver\u00e1n interiormente a su Dios, se convertir\u00e1n de coraz\u00f3n a Yav\u00e9. Donde leemos la palabra \u00abconvertirse\u00bb o \u00abarrepentirse\u00bb en nuestras Biblias, el texto hebreo dec\u00eda simplemente: {C}volver{/}.

{N}11,{/}1: Quien ha le\u00eddo el Nuevo Testamento sabe que los jud\u00edos en el tiempo de Jes\u00fas esperaban un Mes\u00edas. Pero no lo hab\u00edan esperado siempre. De Abraham a David, los israelitas esperaban una tierra prometida por Dios, y la conquistaron. Despu\u00e9s de David, pensaron que no se podr\u00eda hallar alguien mejor que \u00e9l, y, durante los dos siglos y medio que siguieron, esperaron solamente que los reyes presentes y venideros se le parecieran. La misma promesa hecha por Dios a David con respecto a sus descendientes (2 Sam 7,14) no se entend\u00eda en aquel tiempo como el anuncio de un Mes\u00edas futuro.
Isa\u00edas es el primero que anuncia al Mes\u00edas, es decir, a un rey parecido a David pero superior a \u00e9l. Aqu\u00ed lo presenta como el {C}brote{/} que sale de la ra\u00edz, despu\u00e9s de cortado el \u00e1rbol. As\u00ed, da a entender que los presentes reyes, pecadores y poco creyentes, van a desaparecer. El Emmanuel, m\u00e1s que un descendiente de David, ser\u00e1 un nuevo David (se lo llama {C}hijo de Jes\u00e9,{/} como David).
Ser\u00e1 el hombre del esp\u00edritu, como los profetas y m\u00e1s que ellos. Estos eran impulsados por la fuerza misteriosa llamada \u00abEsp\u00edritu de Dios\u00bb, pero no constantemente. En cambio, \u00e9l tendr\u00e1 el Esp\u00edritu permanentemente en s\u00ed:
- Esp\u00edritu de sabidur\u00eda e inteligencia, como Salom\u00f3n.
- Esp\u00edritu de prudencia y de fuerza, como David.
- Esp\u00edritu para conocer y respetar a Yav\u00e9, como Mois\u00e9s y los Patriarcas.
{C}Hacer justicia a los d\u00e9biles{/} era y contin\u00faa siendo la principal funci\u00f3n de los gobernantes. El Mes\u00edas-Rey ser\u00e1 el enviado de Dios, atento a los pobres; debe recibir \u00abel Esp\u00edritu\u00bb, el soplo de Dios para esa misi\u00f3n. No debemos contraponer la construcci\u00f3n de un mundo m\u00e1s justo con el apostolado espiritual, como si los creyentes tuvieran que dejarles a otros la tarea de construir un mundo m\u00e1s justo. Pues la obra de Dios que salva a las personas no puede estar separada de la educaci\u00f3n de los pueblos: siempre habr\u00e1 que {C}reprimir al violento y gobernar con el temor del Se\u00f1or{/}. No vayamos a pensar que la sed de justicia se termina con Cristo. El amor y el perd\u00f3n que Jes\u00fas proclama est\u00e1n al servicio de una salvaci\u00f3n de la humanidad por la verdad, la justicia y el alimento compartido. Si nos olvid\u00e1ramos de esas exigencias, nuestro amor \u00abevang\u00e9lico\u00bb no ser\u00eda m\u00e1s que una ilusi\u00f3n.
La renovaci\u00f3n del pueblo de Dios se comunicar\u00e1 a la naturaleza: {C}el le\u00f3n comer\u00e1 pasto{/}. Esto podr\u00eda decirse en t\u00e9rminos m\u00e1s modernos: la t\u00e9cnica, la ecolog\u00eda y una mejor cooperaci\u00f3n entre los pueblos permiten controlar las fuerzas de la naturaleza.
A partir de Isa\u00edas, los profetas contemplar\u00e1n al Mes\u00edas, o sea al Rey futuro ungido por Dios, como al hombre del Esp\u00edritu. Ver en la segunda parte del libro Isa\u00edas 42,1. En el Evangelio Jes\u00fas dir\u00e1: \u00abEl Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 sobre m\u00ed\u00bb (Lc 4,18). Cuando se comunica el Esp\u00edritu de Dios a los creyentes por el sacramento de la confirmaci\u00f3n, la Iglesia les recuerda el Esp\u00edritu de sabidur\u00eda, de inteligencia, de fuerza, etc.

{N}11,{/}10: El poema 11,10-16 fue escrito m\u00e1s tarde, en tiempos del destierro. Fue colocado aqu\u00ed como un desarrollo de la profec\u00eda sobre el \u00abbrote de Jes\u00e9\u00bb.
En los vers\u00edculos 10 y 12 n\u00f3tese el tema de la \u00abse\u00f1al alzada para las naciones\u00bb, que se encuentra, en forma diferente, en Lucas 2,35.
A continuaci\u00f3n, vienen dos estrofas de acci\u00f3n de gracias. {C}Las vertientes de la salvaci\u00f3n{/}: (ver Is 55,1 y lo de la Samaritana: Jn 4,1).

{N}13,{/}1: Los cap\u00edtulos 13-33 re\u00fanen una serie de or\u00e1culos contra los pueblos vecinos. La Biblia los llama {C}las naciones,{/} y ya que ninguno de estos pueblos conoc\u00eda al Dios que habla, eran paganos. As\u00ed, pues, cuando la Biblia dice \u00ablas naciones\u00bb, podemos traducir \u00ablos paganos\u00bb o \u00ablos extranjeros\u00bb.
Hay que reconocer que estos cap\u00edtulos re\u00fanen poemas muy diversos en cuanto a la fecha y al esp\u00edritu. Algunos son de Isa\u00edas y no son en realidad \u00abcontra\u00bb pueblos vecinos, sino m\u00e1s bien son advertencias a la gente de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n para que conf\u00eden en la protecci\u00f3n de Yav\u00e9 en vez de dejarse arrastrar por las coaliciones contra Asiria.
Por ejemplo, 14,28-32. Una embajada de filisteos ha llegado a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de alg\u00fan rev\u00e9s de los asirios. El mensaje de Isa\u00edas es: Asiria se levantar\u00e1, Jud\u00e1 se salvar\u00e1 si se queda aparte, confiando en Yav\u00e9.
Lo mismo en el cap\u00edtulo 16. Moab ha sido arrasado por las tropas asirias y viene a pedir ayuda a Jud\u00e1, recordando el tiempo en que Moab era protegido de los reyes de Jerusal\u00e9n y les pagaba un tributo de lana y de carneros. Isa\u00edas dice: \u00a1D\u00e9jenlos que lloren!
El poema 13, 1-22 fue insertado con posterioridad en el libro de Isa\u00edas, ciertamente mucho despu\u00e9s del fin de Babilonia, el cual narra. Lo mismo ocurre con 14,1-2 y 14,22-23.
En el 13,2 se mencionan{C} los Santos,{/} es decir, los personajes celestes llamados tambi\u00e9n \u00abhijos de Dios\u00bb o \u00ab\u00e1ngeles\u00bb. En los \u00faltimos siglos antes de Cristo, se pensaba que Dios dirig\u00eda la historia por su intermedio (Dn 4,14).
14,2 \u00a1Se est\u00e1 muy lejos a\u00fan del Evangelio y del esp\u00edritu misionero!

{N}14,{/}3: Estas palabras fueron pronunciadas con ocasi\u00f3n de la muerte de un rey asirio: aqu\u00ed fueron aplicadas, mucho m\u00e1s tarde, a la ruina de Babilonia que hab\u00eda llegado a ser el s\u00edmbolo de la ca\u00edda de los enemigos de Dios.
En 14,13, alusi\u00f3n a esos \u00abmontes del Norte\u00bb (el monte Ararat del arca de No\u00e9), los que, seg\u00fan la tradici\u00f3n del Medio Oriente, eran la residencia de los dioses.
T\u00e9ngase presente que esos imperios de Asiria, Babilonia y Egipto, que subyugaron al mundo e hicieron temblar a los jud\u00edos, desaparecieron sin dejar herencia.

{N}17,{/}1: A pesar de su t\u00edtulo que lo hace aparecer entre las profec\u00edas en contra de las naciones, este poema es una advertencia al pueblo de Israel. Los vers\u00edculos 10-11 aluden sin duda al culto al dios Adonis cuya muerte y retorno a la vida eran un s\u00edmbolo del rebrote de la vegetaci\u00f3n. Al parecer, para sus fiestas se cultivaban plantas precoces que crec\u00edan r\u00e1pidamente y que se secaban pronto: entonces se celebraba el duelo de Adonis. El profeta ve en eso una imagen de lo que producen los \u00eddolos en la vida de Israel.

{N}18,{/}1: Ver el comentario de 13,1. Se notar\u00e1n en 18,7 y 19,16-24, dos a\u00f1adiduras que fueron colocadas aqu\u00ed mucho m\u00e1s tarde. Uno de los jud\u00edos establecidos en Etiop\u00eda y Egipto, en el siglo V, escribi\u00f3 estas l\u00edneas expresando su fe de que alg\u00fan d\u00eda las naciones paganas se convertir\u00edan al Dios verdadero.

{N}20,{/}1: Resulta f\u00e1cil imaginar el impacto de este gesto simb\u00f3lico. Egipto era uno de los grandes de entonces. Frente a Asiria, que representaba m\u00e1s bien el poder militar, era el pa\u00eds m\u00e1s rico y de civilizaci\u00f3n m\u00e1s refinada. Los jud\u00edos contaban con Egipto y ped\u00edan su ayuda: carros y caballos. \u00ab\u00a1Ay de aquel que conf\u00eda en el hombre!\u00bb (Jer 17,5).

{N}22,{/}1: {C}Contra el valle de Hinom, {/}o sea, el valle maldito \u00abGehena\u00bb, que limitaba a Jerusal\u00e9n por el sur. Toda la gente subi\u00f3 a expresar su contento. \u00bfExito militar de Ezequ\u00edas o capitulaci\u00f3n a precio de oro ante los asirios? Isa\u00edas sabe que este pobre \u00e9xito significa derrota y humillaci\u00f3n para ma\u00f1ana. Si lo hubieran escuchado a \u00e9l, en vez de contar con sus fuerzas y su diplomacia, Yav\u00e9 los habr\u00eda salvado.

{N}22,{/}8: Los jud\u00edos se han dejado arrastrar en una nueva coalici\u00f3n contra Asiria (a\u00f1os 705-701). Ezequ\u00edas fortalece las defensas de Jerusal\u00e9n antes de que lleguen los ej\u00e9rcitos de Senaquerib. Isa\u00edas contempla la agitaci\u00f3n de esos hombres que no quisieron escuchar el llamado de Yav\u00e9: \u00e9l les ped\u00eda que se quedaran fuera de las luchas est\u00e9riles y se dedicaran a realizar la justicia.
Ni Asur ni Egipto son los salvadores que necesita Israel. Asur y Egipto, que pelean entre si por el predominio, no son los que preparan la civilizaci\u00f3n del ma\u00f1ana. En el momento en que vive Isa\u00edas nadie sabe todav\u00eda que Asur y Egipto est\u00e1n cerca de desaparecer o de perder toda influencia, ni pueden adivinar que los siglos siguientes ser\u00e1n dominados por culturas nuevas originadas por valores morales (el budismo) o por un sentido nuevo de la personalidad creadora del hombre (la cultura griega). E Israel tambi\u00e9n crear\u00e1 una de esas culturas, gracias al sentido de responsabilidad, la exigencia de justicia y la sumisi\u00f3n a la Palabra de Dios, que Isa\u00edas est\u00e1 proclamando.
Aparentemente, Isa\u00edas desconoce la pol\u00edtica y est\u00e1 olvidando lo que requiere la seguridad de su pa\u00eds, demasiado peque\u00f1o para sobrevivir sin alguna tutela. En realidad indica los deberes m\u00e1s imperativos de la pol\u00edtica, cuando habla de establecer la vida nacional sobre bases justas y morales. Esta es la manera de preparar un ma\u00f1ana desconocido, sabiendo que Dios es el que manda los acontecimientos.
El pueblo se divierte para olvidar su tr\u00e1gica suerte. \u00abComamos y bebamos, que ma\u00f1ana moriremos.\u00bb Pablo recuerda estas palabras en 1 Corintios 15,32.

{N}23,{/}1: El poema contra Tiro tal vez sea de Isa\u00edas. Tiro, el gran puerto a las puertas de Palestina, era lo que son para nosotros los grandes centros de comercio internacional.
Los vers\u00edculos 15-18 fueron escritos sin duda varios siglos m\u00e1s tarde, cuando Tiro se encontraba por un tiempo en la \u00f3rbita de la naci\u00f3n jud\u00eda. El profeta habla de {C}prostituci\u00f3n{/}: all\u00ed estaba el embri\u00f3n de lo que podemos reprocharle a la sociedad de consumo.

{N}24,{/}1: Cuando Isa\u00edas anunciaba la venida del Emmanuel y una nueva \u00abvictoria de Madi\u00e1n\u00bb, la esperaba para pronto. Ve\u00eda que los acontecimientos corr\u00edan hacia una crisis en que Dios dar\u00eda la victoria a su pueblo.
Pero cuando, despu\u00e9s del destierro y de la vuelta a Palestina, el tiempo se fue alargando, muchos jud\u00edos se desesperaron al ver que la historia no sal\u00eda de su cauce. Desconfiaron de las fuerzas humanas para preparar algo realmente nuevo y pusieron toda su esperanza en una intervenci\u00f3n sobrenatural de Dios que conmover\u00eda el orden del mundo.
Esta espera es caracter\u00edstica de los libros llamados \u00abapocal\u00edpticos\u00bb, y se manifiesta en una parte de los poemas de los cap\u00edtulos 24-27, que fueron intercalados en el libro de Isa\u00edas mucho despu\u00e9s de \u00e9l.
Hay que poner entre par\u00e9ntesis los vers\u00edculos 24, 7-12, que son del mismo esp\u00edritu que 16,7-12 y rompen el hilo del poema. Este cap\u00edtulo apocal\u00edptico anuncia una intervenci\u00f3n c\u00f3smica de Yav\u00e9. La tierra es arrasada, pero hay sobrevivientes en todos los pueblos paganos. Estos reconocen al verdadero Dios y cantan su gloria.
21-23. Toda la naturaleza es juzgada, las Potencias de los cielos, esp\u00edritus c\u00f3smicos encargados del buen orden del universo, como tambi\u00e9n los reyes de la tierra encargados de hacer justicia aqu\u00ed abajo.

{N}25,{/}1: En los cap\u00edtulos 25 y 26, 1-6: una acci\u00f3n de gracias a Yav\u00e9 que puso fin a la presencia del opresor. Su ciudadela instalada, al parecer, en el mismo Jerusal\u00e9n, ha sido arrasada. El p\u00e1rrafo 25,6-9 recuerda que esta victoria es s\u00f3lo una etapa: la gran esperanza es el banquete de los elegidos, despu\u00e9s del juicio, cuando Dios suprima la muerte. Juan utilizar\u00e1 estas im\u00e1genes en el Apocalipsis 7,17 y 21,4.

{N}26,{/}7:: Salmo de esperanza que destacamos. Fue escrito mucho tiempo despu\u00e9s de Isa\u00edas, y expresa la piedad jud\u00eda en los siglos que siguieron a la vuelta a su pa\u00eds despu\u00e9s del destierro.
El pueblo ha vuelto del exilio, lleno de bellas esperanzas. Los amos a los que han estado sometidos son tal vez los extranjeros o tal vez sus propios reyes antes del exilio (13-14). Pero se ha dado vuelta la p\u00e1gina y ahora la comunidad no quiere ning\u00fan otro soberano fuera de Dios y s\u00f3lo cuenta con la Ley (8 y 16).
Esperaban ver un mundo mejor, pero esto no se ve mucho (18), pues se mantienen los paganos en la Tierra Santa y siguen dificultando la vida de los creyentes (10-12). Por eso, el pueblo pide a Dios que venga la hora de su restauraci\u00f3n. Y, porque Dios es justo, no solamente dar\u00e1 a los vivos la liberaci\u00f3n esperada, sino que resucitar\u00e1 a todas las v\u00edctimas inocentes que han confiado en \u00e9l, para que tambi\u00e9n ellos conozcan la Paz de Dios (19-21).

{N}27,{/}2: Un canto a la vi\u00f1a en contraste con el canto amenazante de 5,1-7.

{N}28,{/}1: En estos cap\u00edtulos 28-35 se mezclan sin orden poemas de origen muy variado.
En 28,1-14: or\u00e1culos contra Samaria que fueron pronunciados en el per\u00edodo inmediatamente anterior a su destrucci\u00f3n (721); ver comentario de 2,6-19.
7. Aqu\u00ed viene un poema muy importante. Para comprenderlo no olvidemos que Isa\u00edas se dirige a gente impregnada de una cultura religiosa. No hacen nada sin consultar a sacerdotes y profetas. Se sabe que estos profetas son miembros de especies de cofrad\u00edas, cuyo oficio es guiar a los que buscan un consejo de Yav\u00e9: pero en el fondo todo eso es por inter\u00e9s y no se busca la voluntad de Dios.
En los vers\u00edculos.9-13 n\u00f3tese: los sacerdotes y los falsos profetas se burlan de Isa\u00edas; dicen que sus palabras no tienen m\u00e1s sentido que las cantillanas de los ni\u00f1os. Isa\u00edas responde: ya que no quieren entender las claras advertencias de Yav\u00e9, \u00e9l les va a hablar muy fuerte por medio de acontecimientos que los dejar\u00e1n desconcertados (lo mismo 29,14). En 1 Corintios 1,21, Pablo usa el mismo argumento.
14. En ese texto (14-19), los consejeros del rey entran en alianzas pol\u00edticas, maniobrando a Egipto contra Siria. Isa\u00edas les pide que busquen la salvaci\u00f3n fuera de esas maniobras que los llevar\u00e1n al desastre. Y es en medio de esos reproches que viene la palabra conocida sobre la \u00abpiedra angular\u00bb.
{C}Yo mismo voy a colocar una piedra en Si\u00f3n{/} (16). El Se\u00f1or construye los cimientos de la nueva Jerusal\u00e9n. En la piedra fundamental leemos: {C}El que se apoye en ella no se mover\u00e1{/}. Dios est\u00e1 presente en los acontecimientos en que se agitan las \u00e9lites y los pol\u00edticos de su pueblo. Pero comienza a crear a su manera una nueva historia, y desde ya coloca en medio de su pueblo lo que, o al que, nadie podr\u00e1 rechazar, y en el que se apoyar\u00e1n, creyendo en \u00e9l. Debemos saber que en hebreo la misma palabra significa \u00abcreer\u00bb y \u00abapoyarse en\u00bb.

{N}28,{/}16: El nuevo pueblo de Dios ser\u00e1 un pueblo de creyentes y ninguna potencia los dominar\u00e1. Pero \u00bfhay que entender por \u00ablo que\u00bb, es decir una nueva etapa de la historia, en la que Dios ya no toma m\u00e1s en cuenta a los reyes de Jerusal\u00e9n, o por \u00abel que\u00bb, es decir, el Salvador? Isa\u00edas da a entender que se trata de una nueva historia en que la justicia ser\u00e1 el criterio, reemplazando a los juegos pol\u00edticos.
Pero ya antes de Cristo, los jud\u00edos pensaban que esa \u00abpiedra\u00bb designaba al Mes\u00edas (v\u00e9ase el Sal 118,22). Isa\u00edas no lo dice; de todos modos se niega a hablar de un \u00abrey consagrado por Dios\u00bb (es el sentido de Mes\u00edas), pues ya se hab\u00eda visto que los reyes no hac\u00edan m\u00e1s que decepcionar. La salvaci\u00f3n prometida por Dios ir\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que se puede esperar de un salvador.
Jes\u00fas se aplicar\u00e1 esta par\u00e1bola (Mt 21,42 y Ef 2,21). Pablo recuerda tambi\u00e9n esta nueva fundaci\u00f3n en 2 Timoteo 2,19. Cristo est\u00e1 en medio de su pueblo, y est\u00e1 tambi\u00e9n en medio de su Iglesia, aun cuando creamos que la construimos nosotros..
23. La par\u00e1bola del labrador. Recordemos que todos los pueblos antiguos consideraban que Dios, o los dioses, les hab\u00edan ense\u00f1ado los secretos de la agricultura. De ah\u00ed que Isa\u00edas diga: vean c\u00f3mo Yav\u00e9 supo ense\u00f1arles los secretos de la tierra, para que plantaran en el momento adecuado y llegara a su tiempo la cosecha. Sepan que de igual modo la palabra de Dios es el medio seguro para sembrar en la historia y para que las decisiones pol\u00edticas dejen frutos que recoger.

{N}29,{/}1: Estos p\u00e1rrafos: {N}29,{/}1-12; {N}30,{/}27-33 y {N}33,{/}7-16 apuntan a Asiria y su rey Senaquerib. {C}Ariel {/}o \u00abLe\u00f3n de Dios\u00bb (pero puede tambi\u00e9n interpretarse como \u00abfog\u00f3n de Dios\u00bb) designa a Jerusal\u00e9n.
En el vers\u00edculo 11 el profeta es el que sabe leer los mensajes de Dios y que lee para aquellos que no saben; pero lo que Dios tiene que decir est\u00e1 oculto y no hay acceso a ello.

{N}29,{/}13: Varios or\u00e1culos pronunciados durante la crisis del 701:
Si dejamos de ser buscadores de Dios, si no orientamos nuestra vida de tal manera que Dios entre en ella, nuestra religi\u00f3n se convertir\u00e1 pronto en un conjunto de creencias y de pr\u00e1cticas, como las de todos los grupos sociales, de cosas que forman parte de un programa escolar. Jes\u00fas lo recordar\u00e1 en Marcos 7,6.

{N}30,{/}1: Poema que condena la alianza con Egipto. Se pens\u00f3 en protegerse del peligro pagando los servicios de un pa\u00eds rico, lo que ha exigido impuestos forzados (12), siendo que hab\u00eda palabras de Dios para oponerse a ello (9). Comparar con Isa\u00edas 8,11-15. Pensemos en las peque\u00f1as naciones y minor\u00edas de hoy, y tambi\u00e9n en el \u00abpeque\u00f1o reba\u00f1o\u00bb.

{N}30,{/}18: Dios nos ama y educa. El presente poema dice todo lo que uno descubre maravillado al encontrar a Dios en las l\u00e1grimas.
{C}Encontrar\u00e1s que son impuros tus \u00eddolos {/}(22). El hombre ha tomado conciencia de que serv\u00eda a falsos dioses. Idolatr\u00eda no es solamente guardar estatuas, sino confiar en personas, servir a organizaciones y codiciar cosas que estas im\u00e1genes representan. Siguiendo a Ezequiel 23,8-17 podemos distinguir:
-_Idolatr\u00eda de los egipcios: confianza en el Estado superorganizado que asegura a cada cual el pan, pero le quita toda libertad.
-_Idolatr\u00eda de los asirios: culto de la fuerza y machismo.
-_Idolatr\u00eda de los babilonios: la b\u00fasqueda del dinero y la rutina del trabajo han invadido toda la existencia. El hombre no tiene tiempo para vivir ni se pregunta sobre sus razones de vivir.

{N}31,{/}1: Este texto prolonga el poema 30,1 y presenta a los tres protagonistas del conflicto pol\u00edtico. Hay dos \u00abgrandes\u00bb y, entre ellos, el peque\u00f1o pueblo jud\u00edo que trata de sobrevivir. Los reyes llaman a Egipto contra Asiria y, despu\u00e9s, a Asiria contra Egipto.
La ense\u00f1anza de Isa\u00edas es firme: antes de meterse en los peligrosos juegos pol\u00edticos, que el rey sea justo y que el pueblo sea fiel a los mandamientos. Entonces todos podr\u00e1n confiar en Dios, su Roca.

{N}32,{/}1: Otro poema que dice las esperanzas puestas en el rey por venir, el Pr\u00edncipe de la Paz (Is 11).
El rey justo comunicar\u00e1 su esp\u00edritu a los gobernantes y a los responsables. El pueblo entonces empezar\u00e1 a conocer a Yav\u00e9; se anular\u00e1n las maldiciones expresadas en 6,10.

{N}33,{/}17: Este poema, insertado m\u00e1s tarde en el libro de Isa\u00edas, recalca la espera de una era de paz en que la opresi\u00f3n no ser\u00e1 m\u00e1s que un recuerdo.
Si\u00f3n, Jerusal\u00e9n, es {C}la tienda que nunca se mover\u00e1 {/}(20). Tiene la protecci\u00f3n secreta de Yav\u00e9, ya expresada en 8,1, con la imagen de la fuente de Silo\u00e9. Presencia discreta, pero m\u00e1s poderosa que la de las grandes naciones. Estas est\u00e1n ubicadas a orillas de amplios r\u00edos (Babilonia, Egipto y tambi\u00e9n Tiro, a orillas del mar) y se sienten orgullosas con sus grandes barcos.
En Si\u00f3n, la ciudad que no tiene poder ni riquezas, pero se mantiene bajo la Ley de Dios, el creyente se siente seguro frente a los acontecimientos.

{N}34,{/}1: El juicio de Yav\u00e9 sobre Edom. Ver Introducci\u00f3n al cap\u00edtulo 24.

{N}35,{/}1: El regreso de los desterrados y el anuncio de los tiempos del Mes\u00edas. Ver los comentarios de Isa\u00edas 40-41.

{N}36,{/}1: Los dos cap\u00edtulos que vienen son una reproducci\u00f3n de los cap\u00edtulos 18 y 19 de 2 Reyes, y nos relatan el sitio de Jerusal\u00e9n por el ej\u00e9rcito de Senaquerib. El primer relato lo comentamos en 2 Reyes 18,17.
He aqu\u00ed el comentario del segundo:
Isa\u00edas anima a la resistencia; aunque no haya ninguna esperanza humana de poder defenderse,. promete una intervenci\u00f3n de Dios y \u00e9sta se produce bajo la forma de una epidemia:{C} un \u00e1ngel de Yav\u00e9{/} extermina al ej\u00e9rcito asirio.
Notamos respecto a 22,8 la oposici\u00f3n de Isa\u00edas a cualquier compromiso con las grandes potencias, actitud aparentemente negativa para un peque\u00f1o pueblo, incapaz de resistir. Aqu\u00ed interviene con el solo poder de su fe, como El\u00edas en tiempos anteriores, y salva a su naci\u00f3n.

{N}37,{/}21: Profec\u00eda de Isa\u00edas: Dios no soporta el orgullo de los poderosos que, al despreciar a los humildes, desprecian a Dios mismo.
La promesa de liberaci\u00f3n va a la par con la promesa de renovaci\u00f3n nacional: los sobrevivientes ser\u00e1n como una planta nueva.

{N}38,{/}1: Esto debi\u00f3 suceder antes del sitio del a\u00f1o 701. Yav\u00e9 tiene una mirada m\u00e1s amplia que el piadoso Ezequ\u00edas. Si lo sana, por muy rey que sea, lo hace con miras a su propio proyecto de salvaci\u00f3n para todos. Isa\u00edas ofrece la curaci\u00f3n, de parte de Dios, lo cual va a la par con la promesa de amparar y defender a la Ciudad Santa.
El \u00abc\u00e1ntico de Ezequ\u00edas\u00bb es un salmo de acci\u00f3n de gracias semejante a otros del libro de los Salmos. Expresa los sentimientos de esos creyentes del Antiguo Testamento que todav\u00eda no cre\u00edan en la Resurrecci\u00f3n. Para ellos, morir significaba perder todo, y trataban de convencer a Dios de que no ganaba nada al dejar que sus fieles desaparecieran para siempre.
 
{N}40,{/}1: Muy discretamente el profeta nos dice c\u00f3mo fue llamado. C\u00f3mo Isa\u00edas, es introducido en el Consejo Celestial, donde Yav\u00e9 toma sus decisiones rodeado de sus \u00e1ngeles. Ah\u00ed se le revela un hecho misterioso:
{C}Habl\u00e9n a Jerusal\u00e9n y d\u00edganle... que ha sido pagada su culpa{/}. Yav\u00e9 ha perdonado a su pueblo. Y porque los perdon\u00f3 los va a restablecer en la Tierra Prometida. Que no se impresionen por el prestigio de la invencible Babilonia: {C}Toda carne es hierba (6),{/} o sea que la ciudad famosa pasar\u00e1 como las ambiciones del hombre (Stgo 1,10); en cambio, siempre se cumplir\u00e1n las promesas de Yav\u00e9.
A los \u00e1ngeles se les ordena preparar la vuelta de los desterrados. El camino \u00e1rido y peligroso del desierto ser\u00e1 allanado para ellos. Para {C}toda carne,{/} es decir: para todos los hombres de la tierra, los prodigios ser\u00e1n tan evidentes que reconocer\u00e1n a Yav\u00e9, el Dios \u00fanico.
Luego, el profeta se dirige a trav\u00e9s del tiempo y del espacio a la comunidad nueva que va a nacer, para anunciarle la {C}Buena Nueva{/}. Estas palabras las encontramos aqu\u00ed por primera vez en la Biblia.
Otra palabra nueva es {C}consuelo{/}. Esta no significa, en la Biblia, que Dios nos lleva a la resignaci\u00f3n, sino que nos levanta el \u00e1nimo para que sigamos nuestra misi\u00f3n. Por eso, en los cap\u00edtulos que siguen, el profeta animar\u00e1 a los jud\u00edos para que vuelvan, a pesar de las dificultades. Volveremos a encontrar las palabras consolar y consuelo en las Cartas de pablo. Cuando nos promete el consuelo de Dios, nos invita como los profetas a luchar perseverantemente contra las fuerzas del mal.
{C}Abran el camino a Yav\u00e9 en el desierto (3){/}. El profeta ve\u00eda a Yav\u00e9 caminando al frente de su pueblo para conducirlo a la patria definitiva. Pero cuando los desterrados volvieron a Palestina, se dieron cuenta de que no por eso hab\u00edan encontrado a Dios ni la patria definitiva; hac\u00eda falta algo, que se cumplir\u00eda siglos m\u00e1s tarde. En efecto, al tiempo fijado apareci\u00f3 Juan Bautista, predicando en el desierto, y tras \u00e9l vino Dios , como lo nota el Evangelio (Lc 3,4).

{N}40,{/}12:: En los cap\u00edtulos que vienen se leer\u00e1n otros poemas semejantes a \u00e9ste, que enfatiza la grandeza de Yav\u00e9 Creador. No nos extra\u00f1e esta insistencia. El profeta repite los mismos argumentos contra los \u00eddolos, no tanto para convencernos, como para encantarse a s\u00ed mismo con la repetici\u00f3n de la misma alabanza al Dios Unico.
En Babilonia, donde los jud\u00edos no ten\u00edan Templo ni culto organizado, ve\u00edan el esplendor de los cultos paganos. La ciudad imperial afirmaba tranquilamente la superioridad de sus dioses seculares y de sus templos famosos. Fue entonces cuando el pueblo jud\u00edo, disperso entre naciones extranjeras, descubri\u00f3 que su fe era capaz de vencer al mundo; s\u00f3lo \u00e9l sab\u00eda de d\u00f3nde ven\u00eda el universo y a d\u00f3nde iba la historia.
Tal vez necesitamos tambi\u00e9n actualizar nuestra visi\u00f3n de Cristo, Se\u00f1or de la historia; \u00bfhemos buscado solamente ejemplos y consuelo en el m\u00e1s \u00edntimo de los amigos, en el que m\u00e1s ha amado y ha sido amado, o hemos encontrado en \u00e9l la misma plenitud del universo? Si el mundo moderno sabe que un mismo movimiento, una misma ley arrastra a las estrellas, los \u00e1tomos y hasta los impulsos de nuestro coraz\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos entregarnos al que no sea m\u00e1s grande que el mundo y al que no podamos adorar como al Creador de todo?

{N}41,{/}1: Los primeros versos del poema (1-3) presentan a Ciro, el vencedor que progresa en su conquista del Medio Oriente. En tiempos anteriores, los reyes paganos eran mandados por Yav\u00e9 para castigar a su pueblo. Ahora, uno de ellos es elegido por Yav\u00e9 para salvar a su pueblo. Esa es una lecci\u00f3n de humildad para los creyentes: Dios no escoge siempre a santos o a creyentes para libertar a los pueblos.
Los vers\u00edculos 6-7, sobre la idolatr\u00eda, parecen estar fuera del lugar, lo mismo que 40,19-20.

{N}41,{/}8: Los primeros vers\u00edculos del cap\u00edtulo han celebrado las victorias de Ciro, pero ahora, Dios se dirige a Israel. Este ser\u00e1 librado de su Exilio, se prepara una nueva partida m\u00e1s magn\u00edfica de lo que fue la salida de Egipto, para que los jud\u00edos puedan volver a su patria.
\u00a1Pero, qu\u00e9 exageraci\u00f3n en apariencias! El regreso del Exilio iba a ser obra de peque\u00f1as caravanas que se topar\u00edan con muchas dificultades. Sin embargo, es un hecho que gracias a ellas la naci\u00f3n se levantar\u00eda y la historia sagrada seguir\u00eda su curso. All\u00ed est\u00e1 ya la figura de lo que Dios ofrece a las minor\u00edas de creyentes, las peque\u00f1as comunidades que se aferran a la esperanza del Evangelio: a menudo tenemos la impresi\u00f3n de que no estamos realizando gran cosa, pero sin embargo es toda la aventura del Reino la que est\u00e1 en juego en nuestra voluntad de existir.

{N}41,{/}21: Este pasaje alude una vez m\u00e1s a las victorias de Ciro: promesas de paz para los jud\u00edos y para las peque\u00f1as naciones del Cercano Oriente, las que desde hac\u00eda dos siglos viv\u00edan entre guerras incesantes, masacres y hambrunas.
Pero Dios (por boca del profeta) recuerda que \u00e9l hab\u00eda anunciado todo eso de antemano, lo que nadie m\u00e1s hab\u00eda hecho. Y recrimina a todos esos dioses y a sus sacerdotes que no dijeron nada.

{N}42,{/}1: Este es el primero de los cantos del servidor de Yav\u00e9 (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n de este libro). Los otros poemas del servidor se hallan en 49,1; 50,4; 52,13.
El {C}servidor{/} en un sentido es Israel, en otros pasajes es la minor\u00eda de los fieles conscientes de su vocaci\u00f3n que tratan de luchar contra la indiferencia de la masa. Y tambi\u00e9n lo ser\u00e1 el profeta (o los profetas) que entregan a esos fieles la palabra de Dios.
En diversos pasajes del Evangelio Jes\u00fas les declara a sus disc\u00edpulos que son , y los ap\u00f3stoles, a su vez, comprender\u00e1n que {C}el Servidor{/} por excelencia es Jes\u00fas (Mt, 12,18, He 3,13; 4,27). Jes\u00fas, servidor de su Padre e hijo de su sirvienta (Sal 116,16 y Lc 1,38).
Se acaban de celebrar las victorias de Ciro. En realidad, \u00e9stas no hacen m\u00e1s que anunciar otra avanzada victoriosa, la del pueblo creyente, que libre de la cautividad de Babilonia, comunicar\u00e1 al mundo su fe y su esperanza.
Esa minor\u00eda es{C} la alianza del pueblo{/}: gracias a ella Dios contin\u00faa interes\u00e1ndose por ese pueblo jud\u00edo cuya mayor\u00eda no lo escucha; ella es la que restablecer\u00e1 la alianza con Dios. Luego, dar\u00e1 a{C} las naciones{/} (a los pueblos de oriente) y a {C}las islas{/} (al mundo de occidente) la{C} justicia,{/} es decir, el nuevo orden querido por Dios.
{C}Este es mi siervo, al que escog\u00ed yo{/}. Son las mismas palabras que se oir\u00e1n en el Bautismo de Jes\u00fas y en su Transfiguraci\u00f3n (Jn 1,19, Lc 3,22, Mt 17,5).
{C}He puesto mi Esp\u00edritu sobre El{/} (Is 11,2 y 61,1; Jn 3,34).
{C}No clama, no grita (2){/}. Para salvar al mundo, Jes\u00fas no recurre a la propaganda, a la demagogia o a la violencia: \u00e9l es el maestro humilde de coraz\u00f3n que nos descarga de nuestro peso (Mt 11,29).
Hay en el texto un juego de palabras sobre {C}quebrar{/} y {C}vacilar{/}. El servidor muestra comprensi\u00f3n para los que est\u00e1n quebrados o que vacilan, pero personalmente ni vacila ni se deja quebrar: es fuerte y comprensivo con los d\u00e9biles.
{C}Yo te he llamado para abrir los ojos a los ciegos y sacar a los presos de la c\u00e1rcel (7).{/} El siervo de Yav\u00e9 empezar\u00e1 salvando a Israel. Dar\u00e1 la vista, es decir, la fe, a los ciegos incr\u00e9dulos (Is 35,5 y 32,3). Sacar\u00e1 de la prisi\u00f3n, es decir de Babilonia, a los cautivos.
{C}Luz para todas las naciones (6).{/} (Lucas 2,32). Recu\u00e9rdese aqu\u00ed lo dicho respecto a 40,12. Los jud\u00edos dispersos entre pueblos extranjeros tienen ahora la conciencia de que el Dios de todos los hombres no los salvar\u00e1 a ellos sin procurar, al mismo tiempo, la reconciliaci\u00f3n de todas las naciones.

{N}42,{/}10: Los pasos de Ciro son la victoria de Dios. Yav\u00e9 avanza como un Dios guerrero (Jue 5,4), pero llevado por un amor maternal.
El poema recuerda la misi\u00f3n asignada a Isa\u00edas (6,9):  Yav\u00e9 ha perdonado y quiere sanar a este pueblo que no supo ver y que ya fueron llamados ciegos en 42,7. Despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n ser\u00e1n los testigos del Dios que salva.
A veces nos parece que los profetas se equivocaron al anunciar tantas veces la venida de Dios como muy pr\u00f3xima, cuando solamente presenciaban una etapa m\u00e1s de la historia. En realidad, no eran diferentes de nosotros, que creemos tenerlo todo cuando gan\u00f3 uno de nuestros abanderados, sea en una elecci\u00f3n, sea en una competici\u00f3n deportiva. Nos alejamos de Cristo, \u00fanico salvador y \u00fanica esperanza, cuando luchamos por esperanzas muy humanas, y nos apasionamos por salvadores hombres. Con ellos hacemos un trecho de camino, y poco a poco descubrimos que Cristo nos invita a mirar m\u00e1s all\u00e1.

{N}43,{/}10: La seguridad del Dios Triunfador salta a la vista m\u00e1s a\u00fan que en los poemas anteriores: {C}Yo, Yo, Yo Soy{/}... El  es odioso en la boca de los hombres, pero s\u00ed que le conviene a Dios.  fue la revelaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s en la zarza (Ex 3). Y tambi\u00e9n Jes\u00fas dir\u00e1 repetidas veces  para dar a entender qui\u00e9n es (Juan 8,12).
Este es el Dios que nos levanta el \u00e1nimo. {C}Si pasas por medio de las llamas, no te quemar\u00e1s{/}. Todo es posible, hasta vivir seg\u00fan el Evangelio en un ambiente materializado.
{C}Para rescatarte, entregar\u00eda pueblos (3-4).{/} Con esta expresi\u00f3n figurada se reafirma el amor sin par de Yav\u00e9 para Israel: \u00e9l lo ha elegido para dar un sentido a la historia del mundo, y ese pueblo es el \u00fanico que no puede faltar ni desaparecer.
En el final, 43,16-21, se vuelve a decir: la nueva salida de Babilonia aventajar\u00e1 a la de Egipto: ustedes han contemplado bastante el pasado; miren, pues, al porvenir.

{N}43,{/}23: {C}No me has tra\u00eddo tus ovejas para v\u00edctimas{/}. Dios se queja de que su pueblo sea ingrato; pero tambi\u00e9n recordemos que en Babilonia los jud\u00edos desterrados no ten\u00edan templo ni ceremonias. Y Yav\u00e9 toma pie de eso para decirles: vengo a salvar, no es que hayan comprado mis favores con sus sacrificios.
{C}Soy yo quien ten\u00eda que borrar tus faltas y no acordarme m\u00e1s de tus pecados (25). {/}Despu\u00e9s de lo que dijo por medio de Jerem\u00edas y de Ezequiel, Dios sigue declarando su amor despreciado por los hombres. Aunque diferentes, todos los profetas usan el lenguaje del amor. Pues ellos saben que el pecado no es solamente una falta contra las \u00f3rdenes y las leyes sagradas, sino m\u00e1s bien un rechazo del amor de Dios.

{N}44,{/}9: Hay que leer aparte el trozo 9-20, que probablemente fue colocado aqu\u00ed, aunque procedente de otra mano: es una burla de los fabricantes de \u00eddolos que leemos casi id\u00e9ntica en otros lugares. Pero nunca estar\u00e1 de m\u00e1s denunciar nuestros \u00eddolos y purificarnos de ellos (52,11). Como si no bastaran todos los \u00eddolos que sigue fabricando nuestra sociedad a la medida de sus progresos t\u00e9cnicos, tambi\u00e9n est\u00e1n las criaturas y los dones de Dios a los que tanto preciamos, porque ya nos va faltando la sed de Dios. Hasta la Iglesia puede volverse un \u00eddolo para quienes la tienen en sus manos.
Ver el comentario de Isa\u00edas 30,22 y Jerem\u00edas 2,13.

{N}45,{/}1: Nuevo mensaje de Yav\u00e9 para Ciro vencedor, semejante al de 41,25.
Cosa \u00fanica en la Biblia, ese rey pagano es llamado el {C}ungido de Dios,{/} igual que los hijos de David y que Cristo, . \u00a1Qu\u00e9 cosa m\u00e1s incre\u00edble para los jud\u00edos, acostumbrados a pensar que Yav\u00e9 era solamente su Dios! La historia nos dice que Ciro fue un padre para sus pueblos, y la Biblia recordar\u00e1 que su primer acto, despu\u00e9s de tomar a Babilonia, fue devolver la libertad a todos los que ah\u00ed viv\u00edan desterrados (Esd 1,1). Pero aqu\u00ed el profeta no elogia m\u00e1s que a Dios mismo, el que dirige infaliblemente nuestra historia, y nunca dejar\u00e1 que desmienta sus promesas al pueblo elegido.

{N}45,{/}8: Aqu\u00ed se expresa magnificamente la obra del Dios salvador. Como lo dijimos respecto a Isa\u00edas 11,1 no se trata de oponer o de separar la salvaci\u00f3n que procura Dios y la que los hombres pueden realizar. M\u00e1s bien se juntan la actuaci\u00f3n de Dios y la cooperaci\u00f3n del hombre para esta obra \u00fanica que es encaminarnos hacia el t\u00e9rmino de nuestros trabajos.
La {C}justicia{/} es la rectitud total del hombre; es tambi\u00e9n un orden nuevo establecido en la historia. Esta justicia tiene que venir de Dios, el \u00fanico que puede crear un hombre nuevo. Y, de hecho, llegar\u00e1 en la persona de Cristo, {C}el Justo{/} (Jn 16,10), el que nace entre nosotros como el primer {C}brote{/} de una humanidad renovada. Cristo no har\u00e1 irrupci\u00f3n en el mundo,  glorioso del cielo, sino que ser\u00e1 el {C}fruto{/} de nuestra tierra, siendo jud\u00edo nacido de jud\u00edos, hombre verdadero nacido de una madre virgen. Tampoco Cristo cumplir\u00e1 solo la obra de nuestra salvaci\u00f3n, la cual ha de realizarse a lo largo de la historia: Justicia y Salvaci\u00f3n ser\u00e1n los frutos de la humanidad fecundada por la misericordia de {C}los Cielos{/}.
La {C}salvaci\u00f3n{/} significa aqu\u00ed la liberaci\u00f3n total del hombre.
Este texto tiene como su complemento el salmo 85. Ah\u00ed se usa otra figura: dos manos se juntan, tendida una desde el cielo y la otra alz\u00e1ndose de la tierra, para realizar la alianza definitiva de Dios y de los hombres en el {C}amor{/} y la {C}fidelidad{/} (Jn 1,17).

{N}45,{/}9: Los mismos temas contin\u00faan con expresiones diferentes.
Yav\u00e9, libre creador de todo, dirige tambi\u00e9n como soberano la historia. Jerem\u00edas 18,1 us\u00f3 la misma comparaci\u00f3n del alfarero y su greda para decir algo muy diferente.

{N}45,{/}14: El profeta contempla a los poderosos de ayer, vencidos por Ciro. Los egipcios y los et\u00edopes vencidos vuelven encadenados a Palestina siguiendo el mismo camino por el que llegaron orgullosos. Al pasar cerca de Jerusal\u00e9n, la ven gloriosa y colmada de los favores de Dios, y postr\u00e1ndose en su direcci\u00f3n piden a Yav\u00e9 que los salve tambi\u00e9n a ellos.
La liberaci\u00f3n de Israel es el medio por el cual Yav\u00e9 se dar\u00e1 a conocer al mundo; reconocer\u00e1n a Yav\u00e9 por la manera como restableci\u00f3 a un pueblo muerto. Vendr\u00e1n a adorar al Se\u00f1or del universo  en un pueblo sin apariencia.
Eso mismo se va verificando en la Iglesia mientras m\u00e1s la desprecian. Alg\u00fan d\u00eda los pueblos reconocer\u00e1n que ella mantuvo en el mundo el fuego de Dios y la verdad del hombre.

{N}46,{/}1: El profeta anticipa la ca\u00edda de Babilonia. Imagina a los caldeos gastando sus energ\u00edas para salvar a sus \u00eddolos. En cambio, Israel no tiene que portar sus dioses: Yav\u00e9 es el que porta a los suyos (46,1-7) y les da vida.

{N}47,{/}1: Aqu\u00ed vale lo dicho en Isa\u00edas 13,1: es un canto de duelo sobre Babilonia, que pasar\u00e1 a ser la figura de la ciudad imp\u00eda. Por eso, Juan llama Babilonia al imperio romano que persigue a los cristianos (Ap, cc.17 y 18).
{C}Virgen hija de Babel{/} es Babel (o sea, Babilonia) seg\u00fan la manera hebrea de designar a las capitales. Ella dice: {C}nunca ser\u00e9 viuda{/}; eso puede significar: nunca ser\u00e9 privada de mis dioses, o nunca se me escapar\u00e1 el poder. Babilonia pensaba que sus magos, c\u00e9lebres en los pa\u00edses de Oriente, asegurar\u00edan su porvenir, pues pretend\u00edan leerlo en los astros. En todos los siglos la misma seguridad inspira a los que creen dominar el progreso.
{C}Sobre el anciano hiciste caer tu yugo aplastante (6){/}. Es el tipo de criterios con el que los profetas aprecian una civilizaci\u00f3n.

{N}48,{/}1: El profeta echa una mirada al pasado de Israel. Esto se parece a lo del para\u00edso perdido. Si hubieran obedecido, se habr\u00eda realizado el deseo de Yav\u00e9 de colmarlos de sus bendiciones y se habr\u00edan verificado las promesas de Dios a Abraham. Pero Dios intervendr\u00e1 nuevamente como Redentor de su pueblo.

{N}49,{/}1: Este canto se refiere, como 42,1-9, a un {C}servidor{/} de Dios, pero, esta vez, lo llama {C}Israel {/}(49,3). No se trata del pueblo de Israel en su conjunto, pues en 49,5 su misi\u00f3n es reunir a ese pueblo de Israel. A lo mejor, con este nombre designa la minor\u00eda m\u00e1s creyente del pueblo jud\u00edo desterrado, esas comunidades que, en Babilonia, mantienen viva la esperanza en Yav\u00e9 salvador. Ellas son el verdadero Israel que traer\u00e1, a su pueblo primero, y luego, al mundo entero (49,6), {C}la luz{/} de la salvaci\u00f3n.
{C}Yav\u00e9 me llam\u00f3 desde el vientre de mi madre madre{/} como a Jerem\u00edas (Jer 1,1), y como lo ser\u00e1n m\u00e1s tarde Juan Bautista y Pablo. Se compaginan la designaci\u00f3n misteriosa de Dios, que llama a una persona determinada a un papel excepcional, y la respuesta de este, que acepta su misi\u00f3n.
- Hombre de la Palabra: como Jerem\u00edas, cuyas palabras destru\u00edan a las naciones, sus palabras ser\u00e1n la espada vencedora. El es el \u00faltimo recurso, {C}la flecha reservada {/}por la cual Yav\u00e9 vencer\u00e1.
- Siervo de Yav\u00e9, totalmente entregado a su misi\u00f3n, que se cans\u00f3 y aparentemente no tuvo \u00e9xito hasta que Yav\u00e9 diera fruto a sus trabajos. Estas pruebas ser\u00e1n m\u00e1s detalladas en los otros dos poemas.
- Designado para una misi\u00f3n universal, a diferencia de los profetas, que hasta entonces solamente reun\u00edan a las tribus de Israel. N\u00f3tese la fe extraordinaria del profeta que escribi\u00f3 estas l\u00edneas. Viviendo en el tiempo del exilio, anuncia la venida entre los suyos del que dar\u00e1 la luz a todos los pueblos.
Es f\u00e1cil ver que este texto se aplica tambi\u00e9n a Jes\u00fas de manera personal: as\u00ed fue como lo entendieron los ap\u00f3stoles. El es la palabra de Dios, espada afilada (Heb 4,12 y Ap 19,5).
El es el siervo obediente que fue humillado y que Dios glorific\u00f3 (Flm 2,8).
Tambi\u00e9n Pablo se aplica a s\u00ed mismo estos versos: (G\u00e1l 1,15; He 13,47; 2 Cor 10,4; 12,8).
Pero esta doble interpretaci\u00f3n personal y colectiva no tiene por qu\u00e9 asombrarnos: el \u00fanico Salvador no es nunca un salvador solo. Jes\u00fas quiso formar un cuerpo con esa minor\u00eda que cree, que sufre y persevera, preparando la salvaci\u00f3n del mundo.

{N}49,{/}7: El amor de madre de Yav\u00e9 para con su pueblo.
Lo saca de la desesperaci\u00f3n y del desprecio. Reconstruye Jerusal\u00e9n y re\u00fane a los dispersos. Atrae a todas las naciones para que vengan a reconocer la ciudad verdadera.
Aqu\u00ed Dios se dirige una vez m\u00e1s a las minor\u00edas m\u00e1s conscientes de Israel, a los que no renegaron de su ideal ni de sus esperanzas cuando estaban perdidos en la ciudad grande, rica -y pagana- de Babilonia. Ellos levantar\u00e1n a su pueblo y ser\u00e1n la luz del mundo.
Estas promesas empezaron a cumplirse cuando los jud\u00edos, de vuelta a su tierra, se hicieron los misioneros del Dios \u00fanico en todos los pa\u00edses del mundo griego y sirio. Luego, iban a tomar un significado nuevo para la Iglesia, que Cristo fund\u00f3 como una {C}nueva Jerusal\u00e9n{/}. Esta parece a veces muy deca\u00edda y sin vida; y tambi\u00e9n ocurre que desaparece en tal o cual lugar del mundo. Dios, sin embargo, le reserva nuevos hijos que vendr\u00e1n de otros continentes. Nos invita a mirar m\u00e1s all\u00e1 de nuestras comunidades hacia los que todav\u00eda no han recibido el anuncio del Reino de Dios.

{N}50,{/}4:  (He 8,34). Pues el servidor puede ser como en 49,1 la minor\u00eda fiel o tal vez el profeta mismo, o qui\u00e9n sabe, el Profeta que vendr\u00e1. El autor se niea a elegir entre  o  servidores.
Las mismas oposiciones les hab\u00edan tocado a los anteriores profetas. Mois\u00e9s hab\u00eda tenido que soportar a un pueblo rebelde; Jerem\u00edas hab\u00eda sido perseguido, encarcelado (Jer 20,7 y 37). A partir de esos ejemplos se dibuja la figura y la misi\u00f3n del perfecto{C} servidor{/} de Yav\u00e9. Este ser\u00e1 Jes\u00fas, pero cada uno de sus profetas puede retomar todas estas palabras para s\u00ed.
Se notar\u00e1 el comienzo del poema. El siervo podr\u00e1 transmitir la palabra y animar de parte de Dios, porque \u00e9l mismo escucha {C}cada ma\u00f1ana{/} y tiene el {C}o\u00eddo abierto{/}. Para sostener al que est\u00e1 cansado, hay que ser ense\u00f1ado por Dios: el profeta verdadero es hombre de oraci\u00f3n y d\u00f3cil al Esp\u00edritu de Dios.  (1 Cor 2,11).

{N}51,{/}9: Este poema es un doble llamado, a Yav\u00e9 y a Jerusal\u00e9n, para que despierten. Se llama a Yav\u00e9 como a un h\u00e9roe dormido, y a Jerusal\u00e9n como a una mujer humillada y desanimada. Se llama a los dos al mismo tiempo, porque la resurrecci\u00f3n de Jerusal\u00e9n se har\u00e1 en una acci\u00f3n com\u00fan: Yav\u00e9 es el que indica el momento, que prepara las condiciones hist\u00f3ricas para que sea factible y que pone la esperanza en el coraz\u00f3n de los hombres. Los hijos de Jerusal\u00e9n tienen que desear primeramente su propia liberaci\u00f3n, y luego ir a reconstruir.
Dios parece ausente del mundo mientras que los hombres lo arreglan todo a su antojo. Dios parece dormir hasta que llegue su hora. No por esto vamos a ser fatalistas y pensar que los problemas se solucionar\u00e1n cuando Dios as\u00ed lo decida. Llamar a Dios para que se despierte significa tambi\u00e9n emprender la marcha cuando la neblina no se ha despejado a\u00fan.
\u00bfA qui\u00e9n est\u00e1 animando Dios? A hombres fracasados y que padecen los males que se merecieron. No habla a santos sino a pecadores y les dice que al perdonarles sus errores pasados los hace fuertes para construir la Ciudad Santa.
Es f\u00e1cil criticar las expresiones realistas y primitivas con las que la Biblia habla a veces de este Dios de los Ej\u00e9rcitos. Pero no ganar\u00edamos nada cambiando la imagen del Conquistador por la de un Dios tranquilo y bonach\u00f3n feliz de vernos sonrientes y repletos. Aqu\u00ed se anunciaban acontecimientos que deb\u00edan volcar el curso de la historia.
N\u00f3tese de paso las expresiones {C}vendidos{/} y {C}comprados{/} que ya se usaron en 50,1. El hombre pertenece a Dios y se encuentra libre obedeci\u00e9ndole. Si rechaza esta dependencia, recae en otra: no est\u00e1 hecho para otra libertad que la que se desarrolla cara a cara con otro, y el primero entre esos  es Dios Padre. Cristo nos  o nos libra de cualquier servidumbre como dice Isa\u00edas 53,10 (Rom 6,15) pero haci\u00e9ndonos hijos.

{N}52,{/}7: Los profetas, mensajeros del Dios victorioso: ese es el sentido de {C}buena nueva{/}. Este t\u00e9rmino que m\u00e1s tarde ser\u00e1 traducido por Evangelio, aparece aqu\u00ed en la Biblia por primera vez: v\u00e9ase Romanos 1,1; 2 Co 2,14.

{N}52,{/}13: {C}Mi servidor ser\u00e1 exaltado{/}. Es el cuarto y el \u00faltimo canto del Servidor de Yav\u00e9; aqui es donde el profeta conocido como el  entrega todo su mensaje y es tal vez la \u00faltima palabra del Antiguo Testamento con respecto a la Redenci\u00f3n.
El profeta entrega a Israel el significado de sus pruebas y le precisa su misi\u00f3n. Israel ha sido puesto en el centro de la historia y no puede esperar reposo en el mundo mientras las otras naciones no han descubierto al Dios verdadero mediante sus pruebas y sus humillaciones. Israel no tiene m\u00e1s t\u00edtulo que ser el servidor de Dios, y no alcanzara la gloria ni se salvar\u00e1 \u00e9l mismo mientras su misi\u00f3n no lo haya llevado a la muerte. Israel hab\u00eda de ser v\u00edctima, y si Dios enviaba un Salvador, \u00e9ste tambi\u00e9n ser\u00eda la v\u00edctima.
Desde hac\u00eda miles de a\u00f1os, los hombres acostumbraban sacrificar animales y, a veces, humanos, pensando que pod\u00edan descargarse sobre ellos de sus propios pecados y, luego, eliminarlos. Pero estos sacrificios o esta eliminaci\u00f3n de los que se consideraban responsables del enojo de Dios, nunca interrump\u00edan el ciclo de la violencia. Aqu\u00ed, en cambio, se nos presenta la respuesta de Dios a nuestros males: \u00e9l salva a los hombres por el sufrimiento de los inocentes y, m\u00e1s todav\u00eda, por el sacrificio voluntario del que acepta llevar sobre s\u00ed el pecado del mundo.
El profeta, al escribir, ten\u00eda a la vista el peque\u00f1o grupo de los jud\u00edos fieles en el destierro a Babilonia: ellos no eran m\u00e1s que {C}basura de los hombres{/}. Pero sus humillaciones no las hab\u00edan merecido por sus propias culpas, sino que {C}llevaban las dolencias{/} del mundo violento y pecador en que viv\u00edan. Estos creyentes {C}eran castigados por los cr\u00edmenes de su pueblo,{/} Israel, pero Dios har\u00eda de ellos la semilla de una raza santa: {C}ver\u00edan a sus descendientes{/} y tendr\u00edan larga vida. Esta obra de Dios ser\u00eda m\u00e1s grande que todas las anteriores, y{C} los reyes, al verlo, se quedar\u00e1n{/} asombrados.
Este canto es para asombrarnos. El profeta que escrib\u00eda cinco siglos antes de Cristo se refer\u00eda, aparentemente, a las humillaciones del pueblo de Dios que, en su tiempo como en el nuestro, es instrumento de la salvaci\u00f3n; pero su poema trazaba de antemano la figura del Dios hecho hombre, que se rebaj\u00f3 a s\u00ed mismo hasta la muerte de la cruz. Y los ap\u00f3stoles, al presentar a Jes\u00fas como el salvador, se refirieron varias veces al presente texto. Ver He 8,32; 1 Pe 2,24.

{N}53,{/}1: {C}\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 creer la noticia?{/} \u00bfC\u00f3mo los oyentes de Pedro, de Pablo o de Juan aceptar\u00edan su proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas, salvador crucificado? (Jn 12,38; 1 Cor 1,22; Rom 10,16). Y ahora, tal vez muchos cristianos no entienden lo que pasa en torno a ellos cuando tantos inocentes mueren v\u00edctimas de la injusticia y se persigue especialmente a los cristianos.
{C}El ofreci\u00f3 su vida como sacrificio por el pecado (10).{/} En varios lugares, la Biblia nos invita a tomar esta actitud cuando sufrimos injustamente (1 Pe 1,20; 4,13). Pero uno solo cumpli\u00f3 perfectamente esta misi\u00f3n redentora desde el comienzo hasta el final de su vida: Cristo (Heb 10; Jn 2,29; Rom 5,6).
{C}Mi siervo har\u00e1 una multitud de justos (11).{/} O sea, que los reconciliar\u00e1 con Dios y los har\u00e1 tales como Dios los quiere.{C} Muchos{/}; el hebreo dice , y esta expresi\u00f3n significa: la muchedumbre. Jes\u00fas se refiere a este texto cuando celebra la Eucarist\u00eda: , o sea, por la muchedumbre (Mc 14,24). En ese lugar, Jes\u00fas expresa claramente que su muerte es el sacrificio voluntario y perfecto anunciado en el presente poema.

{N}54,{/}1: Este poema concluye los precedentes en que Isa\u00edas se dirigi\u00f3 a Jerusal\u00e9n: 49, 14, 51, 17.
{C}Jerusal\u00e9n{/} es una visi\u00f3n grandiosa, el pueblo del porvenir, el pueblo de Dios que renacer\u00e1 de sus ruinas y que alcanzar\u00e1 el reino de paz. Jerusal\u00e9n es la ciudad ideal con la que cada uno de nosotros ha so\u00f1ado una que otra vez y que Dios quiere darnos.
{C}Te hab\u00eda abandonado un momento (7).{/} Aqu\u00ed viene toda la historia del amor de Dios con los hombres; amor total de Dios, infidelidad y pecado nuestro. El profeta anuncia la nueva Jerusal\u00e9n, la amada de Yav\u00e9, que nunca m\u00e1s ser\u00e1 abandonada.
Sabemos que la Iglesia es, en cierto sentido, ese nuevo pueblo de Dios unido a \u00e9l por una alianza eterna. Pero sigue siendo un pueblo de Dios muy infiel: comunidades rutinarias que se mantienen m\u00e1s bien que viven, instituciones en que se busca en vano el Esp\u00edritu de Jes\u00fas, responsables de la Iglesia que quieren ordenarla a imagen y semejanza suya... La nueva Jerusal\u00e9n ya est\u00e1, pero tambi\u00e9n es verdad decir que seguimos busc\u00e1ndola.
{C}Grita de j\u00fabilo, oh t\u00fa, que estabas est\u00e9ril.{/} El pueblo jud\u00edo se vino abajo a consecuencia de sus errores y ya no tiene porvenir, seg\u00fan los criterios humanos. Pero esto le conviene a Dios que quiere inclinarse hacia \u00e9l. Pues ya no ser\u00e1 m\u00e1s aquel a quien se pide favores, sino aquel que se da a s\u00ed mismo: {C}Tendr\u00e1s como esposo a tu creador{/}.
{C}Todos tus hijos ser\u00e1n instruidos por Yav\u00e9 (13){/}. Es el mismo anuncio de una nueva alianza que hab\u00eda proclamado Jerem\u00edas. La fe tendr\u00e1 siempre que apoyarse en la palabra de Dios y guiarse por sus mandamientos, pero lo esencial de la uni\u00f3n con Dios ser\u00e1 una comunicaci\u00f3n de esp\u00edritu a esp\u00edritu, una comuni\u00f3n que nos sumerge en la verdad \u00fanica. Hay all\u00ed un tipo de conocimiento que no ense\u00f1a ninguna verdad en particular, pero que nos permite apreciar, juzgar y ordenar todas las verdades fragmentarias; es un instinto de Dios. Ese instinto de Dios nos hace descubrir en profundidad a la persona de Cristo a trav\u00e9s de los testimonios siempre demasiado breves de nuestras Escrituras y, a partir de \u00e9l, \u00e9l nos da los secretos de la Biblia (Jn 6,45).
Meditando estos poemas es como entendemos mejor la virginidad que Dios hace fecunda. No solamente naci\u00f3 Jes\u00fas de una madre virgen, sino que su nacimiento vino a concluir la espera de : (Is 7,14).

{N}55,{/}1: Este \u00faltimo cap\u00edtulo concluye con un llamado a la esperanza.
1-3. \u00bfNo est\u00e1n cansados de todas las felicidades que pensaron adquirir sin esfuerzo en el lugar del destierro?
Dios es quien da y siempre da primero. Solamente espera que le abramos la puerta. Jes\u00fas ofrecer\u00e1 el reposo (Mat 11,28), ofrecer\u00e1 el pan de vida (Jn 6), se dar\u00e1 a s\u00ed mismo como  amigo (Ap 3,20).
4-5. Una misi\u00f3n universal espera a Israel en su pa\u00eds, despu\u00e9s de volver.
6-9. D\u00e9jense vencer por el amor de Yav\u00e9, que les est\u00e1 preparando mucho m\u00e1s de lo que pod\u00edan pensar. Pablo hablar\u00e1 el mismo lenguaje en su carta a los Romanos 5,1-11.
10-11. La palabra de Dios aparece aqu\u00ed como una fuerza e incluso una persona. Ya es mucho m\u00e1s que palabras proferidas por los profetas. Esta palabra que viene del Padre y vuelve a \u00e9l, nos la presentar\u00e1 el ap\u00f3stol Juan en el primer cap\u00edtulo de su Evangelio: es Cristo.
Ver tambi\u00e9n lo dicho respecto a 45,8.

{N}56,{/}1: La ley jud\u00eda, atenta a consideraciones propias de su tiempo, exclu\u00eda de las asambleas religiosas tanto a los extranjeros, en determinadas condiciones, como a los eunucos, es decir, a los hombres castrados. El profeta manifiesta que dichas exclusiones de ninguna manera pueden valer para Dios.
9. Son poemas contra los jefes de Jud\u00e1 y contra la idolatr\u00eda, muy parecidos a los de Jerem\u00edas.

{N}58,{/}3: {C}Ayunamos y t\u00fa no lo ves.{/} La gente de Jud\u00e1 ayuna para que Dios escuche sus s\u00faplicas. Tal vez son oraciones p\u00fablicas para pedir la lluvia.
{C}Seg\u00fan dicen..., me andan buscando y se esfuerzan por conocer mis caminos (2){/}. A pesar de que tienen la conciencia tranquila, sienten inquietud frente al silencio de Dios. \u00bfQuiz\u00e1 tendr\u00e1n alg\u00fan pecado que cometieron sin saber? \u00bfTal vez a Dios le guste ver al hombre humillado pedirle sus favores? Por eso, se recuestan sobre saco y ceniza. Y se parecen a muchos cristianos que se conforman con  sin ver que la pr\u00e1ctica que Dios pide es dar la paz a todo su pueblo.
\u00bf{C}Acaso se trata nada m\u00e1s que de doblar la cabeza...? (5).{/} Dios no quiere la muerte del pecador, ni la humillaci\u00f3n de su criatura. Dios ama a los hombres, pero los ama a todos y no solamente a los peque\u00f1os propietarios de Jud\u00e1 temerosos por sus cosechas; tambi\u00e9n quiere a los obreros y esclavos de estos peque\u00f1os propietarios. Las exigencias de Dios son claras: desatar las cadenas y compartir con los dem\u00e1s.
{C}Desatar las amarras del yugo (6).{/} Aqu\u00ed vislumbramos el inmenso esfuerzo que se requiere de parte de los hombres para acabar con todas las formas de esclavitud. Desde los peque\u00f1os privilegios que los compa\u00f1eros de trabajo defienden unos contra otros, hasta las leyes que mantienen marginadas a clases enteras. {C}Romper el yugo,{/} desde la prepotencia del marido respecto a su se\u00f1ora hasta los l\u00edos entre vecinos en que nadie quiere dar el primer paso.
{C}Desatar las amarras{/}. No basta  a Dios, sino que la conversi\u00f3n se hace cambiando a la vez las estructuras e instituciones. Pues \u00e9stas nos hacen participar a todos en las injusticias y los pecados de la sociedad en que vivimos. Un sinn\u00famero de pecados: corrupci\u00f3n, prostituci\u00f3n, violencias, se deben a la situaci\u00f3n de colonizaci\u00f3n y dependencia econ\u00f3mica de Latinoam\u00e9rica, como lo recordaron los obispos reunidos en Puebla.
{C}Compartir\u00e1s tu pan con el hambriento (7).{/} Y esto a escala mundial, pues el Hombre es uno, el \u00fanico Ad\u00e1n del cual Cristo es la cabeza.
{C}Tu luz surgir\u00e1 como la aurora (8){/}. Vemos c\u00f3mo los responsables de las naciones se re\u00fanen y discuten y estudian para solucionar los problemas urgentes de la humanidad. Pero no surge la luz. Es sabido que la b\u00fasqueda de un investigador no lo lleva derecho a los grandes descubrimientos, sino que, muchas veces, encuentra de repente la soluci\u00f3n ah\u00ed donde no la esperaba. Lo mismo, los problemas humanos se resisten a las soluciones te\u00f3ricas, pero se encontrar\u00e1n salidas inesperadas el d\u00eda que cada naci\u00f3n y cada fracci\u00f3n de la sociedad acepte compartir y apartar el gesto amenazante.

{N}59,{/}15: Como en 63,1, Yav\u00e9 se presenta como un guerrero. Aqu\u00ed aparece con las armas propias de su reino:
-La {C}justicia.{/} Aqu\u00ed significa la fuerza de Dios que viene a hacer justicia en la tierra.
-La {C}salvaci\u00f3n{/}. Es la liberaci\u00f3n total del hombre para hacerlo santo.
-El {C}celo{/}. Es el amor celoso de Yav\u00e9 para sus fieles.
El libro de la Sabidur\u00eda mencionar\u00e1 estas palabras en 5,17 y tambi\u00e9n Pablo en Ef 6,14.

{N}60,{/}1: El profeta mira a la Jerusal\u00e9n humilde que apenas renace de sus ruinas. Esta, de repente, se transfigura con la luz de la futura Jerusal\u00e9n, llena de las riquezas de Yav\u00e9, que ser\u00e1 su propia esposa. All\u00ed se realizar\u00e1n todas las aspiraciones de una humanidad purificada y reunida a la luz de Dios (ver Ap 21). All\u00ed, la humanidad tendr\u00e1 plenamente lo que anhelaba.
\u00bfVes todos esos hombres que se afanan? Pues bien, todo lo que en ellos bulle, de arte, de ciencia y de pensamiento, todo esto es para ti. \u00a1Vamos, abre tus brazos y tu coraz\u00f3n y acoge como a tu Se\u00f1or Jes\u00fas la oleada, la inundaci\u00f3n de la savia humana! Recibe esa savia porque, sin su bautismo, te marchitar\u00e1s sin anhelos, como una flor sin agua; y s\u00e1lvala, porque sin tu sol se desparramar\u00e1 localmente en ramas est\u00e9riles\u00bb (Teilhard de Chardin).

{N}61,{/}1: El profeta recuerda la misi\u00f3n que recibi\u00f3 de Dios, la cual se parece a la del autor del Mensaje de Consuelo (Is 40). Le toca anunciar a los pioneros jud\u00edos que han vuelto a Jerusal\u00e9n que Dios bendecir\u00e1 sus esfuerzos. Las ruinas se reconstruir\u00e1n; sus hermanos volver\u00e1n m\u00e1s numerosos de los pa\u00edses extranjeros; los que dudan o que est\u00e1n desanimados deben perseverar porque pronto llegar\u00e1 Dios a visitar a su pueblo.
Jes\u00fas, hablando en la sinagoga de Nazaret, ley\u00f3 este texto y dijo:  (Lc 4,16). Y sus oyentes repet\u00edan:  Sin embargo, los que venimos despu\u00e9s de \u00e9l nos preguntamos: Si Cristo ha tra\u00eddo la salvaci\u00f3n de Dios hace veinte siglos, \u00bfpor qu\u00e9 tantos hombres est\u00e1n esperando todav\u00eda el anuncio feliz de su liberaci\u00f3n?
Es que el Evangelio es una semilla y la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas no trae de inmediato la transformaci\u00f3n del mundo. Si el pueblo jud\u00edo tuvo quince siglos de b\u00fasqueda y de pruebas antes de que llegara su Salvador, \u00bfc\u00f3mo los otros pueblos conseguir\u00edan la paz definitiva del Reino de Dios sin antes haber pasado por las grandes pruebas que preceden a la vuelta de Cristo? Ya es mucho que \u00e9l est\u00e9 en medio de nosotros y su Esp\u00edritu, sobre nosotros.
{C}Sanar, consolar, perfumes y coronas{/}: la venida de Dios hace brotar en nosotros las fuentes de la felicidad, la que nada tiene que ver con el miedo o el hast\u00edo, tan frecuentes en el coraz\u00f3n de las pr\u00e1cticas religiosas.

{N}62,{/}1: Vale aqu\u00ed lo que se dijo respecto al cap\u00edtulo 60. Este poema repite, en forma nueva, lo que se dijo de la futura Jerusal\u00e9n, tanto en 4,2 como en los cap\u00edtulos 40-55.
Jerusal\u00e9n, ciudad definitiva de los hijos de Dios, desposada de Yav\u00e9, colmada de sus riquezas, que hace las delicias de su Dios. \u00bfPor qu\u00e9 nos recuerda Dios tantas veces esas maravillas que no se concretan todav\u00eda?
Para que mantengamos nuestra esperanza en las pruebas y tiempos oscuros (as\u00ed, Pablo nos alienta en Rom 8,16). Tambi\u00e9n en los momentos en que las cosas nos salen bien y vivimos llenos de esperanzas terrenales, la misma visi\u00f3n debe ayudarnos a ser desprendidos en todo esto, sabiendo que nos espera algo mucho mejor todav\u00eda.
Por otra parte, la Jerusal\u00e9n celestial ya est\u00e1 presente. El que ha entrado en la communidad cristiana ya tiene los favores prometidos a David de los que reci\u00e9n hablamos (55,3); \u00e9stos son los dones del Esp\u00edritu Santo (ver He 13,34).

{N}63,{/}1: El pueblo vecino, el de Edom, hab\u00eda aprovechado la ruina de Jerusal\u00e9n para unirse a sus destructores y participar en el saqueo. Por eso, bastaba con mencionarlo para despertar el deseo de venganza de los jud\u00edos. Los profetas s\u00ed deseaban la destrucci\u00f3n de una naci\u00f3n en la que solamente se ve\u00eda el pecado y que no ten\u00eda ninguna misi\u00f3n en los planes de Dios. En este poema se imagina a Dios contando su victoria sobre los pueblos paganos.
Los creyentes que leyeron este poema despu\u00e9s de Cristo lo entendieron en otro sentido, figurado \u00e9se: en la persona del h\u00e9roe que rescata a su pueblo, ve\u00edan a Cristo, ensangrentado por su propia sangre (ver Ap 19,13). Esta es la verdadera victoria de Dios y su manera de restablecer la justicia.

{N}63,{/}7: Aqu\u00ed viene un salmo de penitencia: \u00a1Yav\u00e9, perd\u00f3nanos! Recuerda las maravillas del pasado y expresa la espera ansiosa de nuevos favores. Se notar\u00e1 especialmente 63,19-64-3, que se entendi\u00f3 despu\u00e9s como un llamado a la venida del Salvador.

{N}65,{/}13: Los cap\u00edtulos 65-66 son otro anuncio del juicio de Yav\u00e9 sobre la tierra. El crear\u00e1 cielos nuevos y tierra nueva para sus servidores. Los vers\u00edculos 13-14 preparan las bienaventuranzas y las maldiciones expresadas en Lucas 6,20-26.

{N}65,{/}17: El Cielo Nuevo que Dios nos reserva, nadie lo podr\u00eda imaginar (Mc 12,18). Sin embargo, alegr\u00e9monos de que el profeta lo describa con estos ejemplos concretos. Para nosotros, la felicidad del m\u00e1s all\u00e1 es parte de nuestra fe; sin embargo, en esa \u00e9poca, no estaba todav\u00eda claro para los jud\u00edos y para el profeta. Cre\u00edan que Dios recompensaba en esta tierra y se prefer\u00eda no pensar en la suerte de los que ya hab\u00edan muerto o que iban a morir antes de que llegara ese tiempo de felicidad. Dios lo hizo todo para que su pueblo no descuidara sus obligaciones terrenales so pretexto de esperar un m\u00e1s all\u00e1.

{N}66,{/}18: Anuncio del d\u00eda en que Yav\u00e9 vencer\u00e1 a las naciones paganas reunidas contra \u00e9l, y despu\u00e9s las salvar\u00e1 reuni\u00e9ndolas en su nuevo pueblo. Pocos pasajes de la Biblia expresan una visi\u00f3n tan universal de la salvaci\u00f3n dada por Dios . As\u00ed se la hab\u00eda prometido a Abrah\u00e1n, pero se hab\u00eda oscurecido de tal modo con los rencores y los odios entre los pueblos, ciudades y religiones, que casi no se le hab\u00eda prestado atenci\u00f3n.
Cuidado con la expresi\u00f3n {C}vengo a reunir{/}. Ya vimos en Isa\u00edas 6,9 c\u00f3mo los jud\u00edos hablaban de Dios, por estar convencidos que \u00e9l lo dirige todo. Cuando alguien emprend\u00eda algo dec\u00edan que Dios lo hab\u00eda movido a emprender, y cuando alguien hac\u00eda alg\u00fan mal que Dios despu\u00e9s aprovechar\u00eda para sus propios planes, dec\u00edan que Dios lo hab\u00eda impulsado. Aqu\u00ed, {C}vengo a reunir{/} significa: 
Las naciones se re\u00fanen contra Jerusal\u00e9n como en tiempos de Senaquerib (ver Is 31,4-9) y son vencidas en forma prodigiosa; pero esta vez los sobrevivientes, testigos del milagro, dar\u00e1n a conocer al verdadero Dios por todas partes. Ser\u00e1n admitidos en el pueblo de Dios y compartir\u00e1n los privilegios de los jud\u00edos ({C}de ellos tomar\u00e9 para sacerdotes y levitas{/}).
El poema concluye con la visi\u00f3n de un mundo definitivamente juzgado por Yav\u00e9:
dentro de la ciudad, los que se han consagrado a su servicio y lo vienen a adorar en su templo;
fuera, los cad\u00e1veres de los que fueron exterminados permanecer\u00e1n siempre como signo de la justicia invencible de Dios.
\u00a1Qu\u00e9 visi\u00f3n m\u00e1s tremenda! Pero ser\u00eda demasiado simplista decidir que estas visiones son propias de un tiempo al que todav\u00eda le faltaba mucho que descubrir de Dios y de su bondad, y tambi\u00e9n de la complejidad de la realidad humana. El Juicio de Dios es una realidad, a pesar de que nos queda muy misterioso, y Jes\u00fas alude a este texto en Marcos 9,48.

