{N}2,{/}3: Ageo hace resaltar lo modesto de la obra realizada. Mejor as\u00ed, pues no construyeron el Templo por el Templo y por orgullo, sino para mostrar su entrega a Yav\u00e9.
{C}No tengan miedo, porque mi Esp\u00edritu est\u00e1 entre ustedes{/}. Ya se se\u00f1al\u00f3 que la presencia del Esp\u00edritu produce la uni\u00f3n.
{C}Dentro de muy poco... todos los objetos preciosos vendr\u00e1n a parar aqu\u00ed{/} (7). La misma pobreza del Templo invita a Dios a que apresure el tiempo de visitarlo para llenarlo de su gloria. El, dentro de poco, acabar\u00e1 el mundo provisional en que viven los jud\u00edos y establecer\u00e1 su reino.

{N}2,{/}10: La pregunta a los sacerdotes se hace seg\u00fan la mentalidad de entonces, comentada en Lev\u00edtico 8,1 y 11,1: hay cosas y personas \u00abpuras\u00bb o \u00absantas\u00bb, que se pueden acercar a Dios, y otras \u00abimpuras\u00bb o \u00abprofanas\u00bb, que no deben entrar en el Templo. Adem\u00e1s, la \u00abimpureza\u00bb es considerada como algo que se transmite por contacto.
La conclusi\u00f3n es la siguiente: este pueblo es impuro mientras no d\u00e9 a su Dios una casa digna de \u00e9l; entonces, todas sus oraciones y ofrendas son impuras con s\u00f3lo pasar por sus manos.

{N}2,{/}20: Ageo, igual que Zacar\u00edas (Za 6,12), piensa que Zorobabel, descendiente de David, podr\u00eda ser el Mes\u00edas que restablecer\u00e1 la naci\u00f3n de Israel. No lo dice claramente, pero lo da a entender, interpretando una palabra de Dios que felicitaba a Zorobabel. En esto, el profeta se equivocaba; este error suyo nos muestra hasta qu\u00e9 punto se puede mezclar la verdad divina y la interpretaci\u00f3n humana, siempre falible, aun en los discursos de un profeta aut\u00e9ntico.

