{N}1,{/}1: Desde el comienzo se dividen los hombres en dos grupos. Por una parte, los sabios, que incluyen a los inteligentes, a los astutos, a los buenos y a los hombres responsables. Por otra parte, los insensatos, que abarcan tambi\u00e9n a los tontos, a los mentirosos y a los malos.
{C}El comienzo del saber es el temor de Yav\u00e9 (7).{/} La palabra \u00abtemor\u00bb no tiene aqu\u00ed el sentido que tiene hoy entre nosotros, pues no se trata de tenerle miedo a Dios. M\u00e1s bien uno debe estar consciente de que est\u00e1 actuando bajo su mirada y de que es responsable ante \u00e9l. {C}Los que temen a Yav\u00e9{/} hacen de la fidelidad y de la obediencia a su palabra la base de sus decisiones.

{N}1,{/}20: Invitaci\u00f3n a convertirse hoy. Ma\u00f1ana ser\u00e1 tarde. Jes\u00fas lo volver\u00e1 a decir (Mt 7,21 y 25,1).
{C}La sabidur\u00eda grita por las calles (20).{/} \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 decir que nadie vino a despertarlo y mostrarle el camino? Las condiciones de vida infrahumanas hacen un pueblo irresponsable, pero tambi\u00e9n los hombres irresponsables hacen un mundo infrahumano. Todos debemos salir de nuestra pasividad.
{C}No eligieron el temor a Yav\u00e9 (29){/}. Ah\u00ed est\u00e1 el pecado del hombre dejado. F\u00e1cilmente uno se excusa a s\u00ed mismo: \u00abNo tengo mala voluntad, es un descuido.\u00bb La sabidur\u00eda rechaza estos recursos. El descuido es una forma de desprecio a Dios.

{N}2,{/}1: La sabidur\u00eda de Dios protege a sus amantes contra las malas influencias. Ya no son paja llevada por cualquier viento, o en nuestro mundo, un n\u00famero perdido en una masa, sometidos d\u00f3cilmente a las presiones de los medios de comunicaci\u00f3n o a los atractivos del consumo. Resisten al llamado de los alcoh\u00f3licos o de los drogadictos, de la mujer liviana y de los compa\u00f1eros poco escrupulosos.

{N}3,{/}5: En el primer p\u00e1rrafo se recuerdan las disposiciones que conducen a la sabidur\u00eda: humildad, estar dispuesto a sacrificar lo que Dios exija, no desanimarse cuando Yav\u00e9 corrige, es decir, cuando vienen las pruebas (ver Heb 12,5 y Ap 3,19).
Los Proverbios recalcan el valor de los consejos, de la disciplina, de la correcci\u00f3n; vivir a nuestro antojo, seg\u00fan nuestra fantas\u00eda, acarrea toda clase de desgracias; es un refr\u00e1n de los Proverbios (ver 5,12).
{C}Eso ser\u00e1 un remedio para tu cuerpo (8){/}. Las ense\u00f1anzas de la sabidur\u00eda aseguran vida y bienestar. Sus preceptos son para beneficio del hombre. Es saludable incluso para el propio cuerpo (3,8 y 4,22).

{N}4,{/}23: {C}Vigila tu coraz\u00f3n, porque en \u00e9l est\u00e1 la fuente de la vida{/}. No olvidemos que {C}el coraz\u00f3n{/} significa en la Biblia todo lo que est\u00e1 dentro del hombre: su conciencia, sus deseos profundos, sus propios criterios. Es un llamado a no dejarse llevar por el activismo, a no cerrar los ojos sobre tal o cual aspecto de nuestra conducta, a ahondar en nuestras motivaciones en las que tan f\u00e1cilmente una buena intenci\u00f3n puede ir acompa\u00f1ada de otras que no lo son tanto. Lucidez y voluntad de ponerlo todo bajo la luz de la fe.

{N}5,{/}15: {C}Toma el agua de tu propia cisterna (15).{/} Que el hombre se haga responsable primeramente en su vida conyugal. El presente cap\u00edtulo desarrolla las consecuencias del libertinaje. Tambi\u00e9n invita al hombre a valorar la intimidad de su matrimonio y a ser capaz despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de seguir como \u00abel novio\u00bb de su esposa: {C}permanece siempre prendado de su amor (19){/}.
Es raro que sea necesario recordar hoy estas cosas en pa\u00edses en que la infidelidad es muy encomiada como si fuese ella a multiplicar las posibilidades de gozar y de encontrarse a s\u00ed mismo. El menosprecio por la fidelidad y la familia es la causa principal por la que muere un pa\u00eds: los ni\u00f1os se vuelven escasos y el ego\u00edsmo pasa a ser la ley. La Biblia, por otra parte, sabe que el hombre s\u00f3lo madura respetando una ley, y que el libertinaje sexual no trae m\u00e1s beneficio que el envejecimiento y el desenga\u00f1o del coraz\u00f3n.

{N}6,{/}1: Vienen a continuaci\u00f3n varios consejos.
1-5: El hombre responsable, por muy generoso y servicial que sea, reflexiona siempre antes de comprometerse.
9-11: La flojera para levantarse ver 26,14.
Despu\u00e9s de este pasaje viene un largo discurso sobre las consecuencias del adulterio, el cual trae consigo una vida de mentiras y de esclavitud cada vez mayor.

{N}8,{/}1: En este poema habla otra vez la Sabidur\u00eda. Damos por entendido que esta Sabidur\u00eda no es otra que la que contienen los libros de la Biblia. Las palabras de la Biblia son Palabra de Dios y es por esto que, aun cuando parezcan sencillas o a veces un poco anticuadas, son siempre portadoras de vida (Jes\u00fas dir\u00e1 que la palabra de Dios es una semilla).
Se enumeran todos los beneficios que recibir\u00e1 uno al ser lector asiduo de la Biblia: para empezar, el temor de Dios, o sea, el aprecio a Dios por encima de todo. Luego, la cultura, que permite dirigir a los hombres y desempe\u00f1ar tareas de responsabilidad. Por fin, el \u00e9xito en la vida.
Muchas personas que no hicieron estudios piensan que siempre ser\u00e1n inferiores; se creen incapacitadas para trabajar, tanto en el apostolado como en la promoci\u00f3n de los dem\u00e1s. Han de saber que el estudio habitual de la Biblia, adem\u00e1s de fortalecer su fe, ser\u00e1 la partida de una cultura humana y los har\u00e1 capaces de guiar a otros.

{N}8,{/}22: {C}Yav\u00e9 me cre\u00f3 -fu\u00e9 el inicio de su obra-.{/} N\u00f3tese esta manera po\u00e9tica de presentar la Sabidur\u00eda como si fuera alguien, digamos como si fuera una hija de Dios: {C}continuamente jugaba en su presencia (30){/}. Estas figuras de estilo acompa\u00f1an un descubrimiento religioso de los \u00faltimos siglos antes de Cristo.
Desde much\u00edsimo tiempo atr\u00e1s, la Biblia insist\u00eda en que Dios es uno solo y nada tiene que ver con los numerosos dioses de los paganos. Pero ahora, el creyente presiente que falta algo en el conocimiento que tiene de Yav\u00e9. Pues, \u00bfc\u00f3mo Dios puede ser fuente de vida y de amor si est\u00e1 encerrado en su soledad? Ya sabe el creyente, gracias a la Biblia, que Yav\u00e9, adem\u00e1s de ser el Dios Alt\u00edsimo y Santo, se hace presente entre los suyos, como, por ejemplo, en el Templo y en la Nube, y se comunica a los profetas, a los que env\u00eda su Esp\u00edritu.
Por eso, en los \u00faltimos libros del Antiguo Testamento se acostumbra a hablar del Esp\u00edritu, de la Sabidur\u00eda, del Poder, de la Providencia de Dios como si fueran a la vez algo de Dios y algo distinto de \u00e9l, semejantes a unos personajes que compartieran su vida misteriosa y por medio de los cuales interviniera en los asuntos humanos.
Era una manera de preparar la gran revelaci\u00f3n del Nuevo Testamento: Dios es uno en tres personas y, desde el principio, el Hijo, que no es otro que la Sabidur\u00eda, estaba con el Padre (ver Jn 1,1-4; Col 1,15 y Heb 1,2-3).
As\u00ed, pues, la Sabidur\u00eda es una figura de Cristo. Pero los cristianos llegaron a considerarla tambi\u00e9n como una figura de su madre, Mar\u00eda. En efecto, m\u00e1s que cualquier criatura, estuvo presente en los planes de Dios al principio, y merece ser llamada \u00abTrono de la Sabidur\u00eda\u00bb por haberse unido de una manera tan \u00edntima a su Hijo, Sabidur\u00eda de Dios.
{C}Feliz el que me escucha{/} (34). As\u00ed habla la Sabidur\u00eda de Dios al principiante que da los primeros pasos en la b\u00fasqueda de la sabidur\u00eda.
\u00bfQui\u00e9n es ese principiante? Tal vez el que se inscribi\u00f3 para un curso de alfabetizaci\u00f3n porque deseaba salir de su situaci\u00f3n inferior; o bien el que sacrifica d\u00edas de descanso para seguir un cursillo de sindicalismo con el fin de servir mejor a sus compa\u00f1eros; o el que estudia de noche despu\u00e9s de su trabajo, o bien el que no se acuesta sin leer con su esposa un trozo de la Biblia, etc.
Ese que estudia no alcanzar\u00e1 tal vez un saber muy preciado, ni ser\u00e1 graduado en el mundo presente. Esto no importa. Porque decidi\u00f3 llevar una vida m\u00e1s responsable y desarrollar sus capacidades humanas, Dios lo reconoce por uno de sus hijos y, alg\u00fan d\u00eda, le entregar\u00e1 la sabidur\u00eda verdadera que est\u00e1 en \u00e9l.

{N}9,{/}1: Encontramos dos textos algo parecidos a \u00e9ste en Sabidur\u00eda 7,21 y Sir\u00e1cides 24,5.
La Sabidur\u00eda es en realidad el propio Hijo de Dios.
Reconocemos en estos pocos versos la invitaci\u00f3n al banquete de Mateo 22,4 y Lucas 14. Todos est\u00e1n llamados a entrar en un camino de sabidur\u00eda, los ricos y los pobres, los que son inteligentes y los que no lo son.
{C}El pan y el vino{/} (5) que da la Sabidur\u00eda ser\u00e1n un d\u00eda el cuerpo y la sangre de Jes\u00fas (ver Jn 6).
En nuestra vida, Dios est\u00e1 constantemente presente, se entrega a s\u00ed mismo y alimenta al hombre. Se nos invita a alargar la mano para tomar lo que Dios ofrece. El da cada d\u00eda lo que necesitamos para solucionar los problemas de la humanidad de hoy.

{N}10,{/}1: Viene a continuaci\u00f3n la parte m\u00e1s antigua del libro de los Proverbios. Es una colecci\u00f3n de proverbios y refranes atribuidos al rey Salom\u00f3n, pero m\u00e1s veros\u00edmilmente reunidos por sus sabios (cc. 11-22). A continuaci\u00f3n, se encontrar\u00e1n proverbios de otra procedencia. (ver: 22,17; 24,23; 25,1; 30,1; 31,1).
Aqu\u00ed conviene insistir, m\u00e1s que en otros lugares, en el hecho que las palabras de la Biblia son a la vez Palabra de Dios y palabras humanas. Como Palabra de Dios contienen una ense\u00f1anza que siempre tendr\u00e1 valor. Pero tambi\u00e9n son palabras humanas, palabras de sabidur\u00eda recopiladas por un pueblo antiguo a partir de una experiencia y de una cultura diferentes a la nuestra. No podemos pues exigir las intuiciones cristianas que s\u00f3lo pod\u00edan venir mucho m\u00e1s tarde en el plan de Dios. Este es un buen educador y se tom\u00f3 siglos para darle a su pueblo la sabidur\u00eda.
Estos proverbios se\u00f1alan las cualidades propias del hombre responsable:
Previsor, due\u00f1o de s\u00ed mismo, capaz de perseverancia en su conducta y no flojo.
Hombre prudente y que no conf\u00eda en cualquiera (ver 12,23; 14,6; 14,15; 25,17).
Hombre justo y que sabe perdonar (28,2; 31,8; 21,26; 25,21).
Due\u00f1o de su lengua (11,3).
Hombre que sabe corregir a sus hijos (13,1).

