{N}1,{/}1: Muchos libros de la Biblia se esmeran en demostrar que los acontecimientos o los personajes de que hablan se arraigan en la historia anterior, pues toda la Biblia saca su fuerza de una continuidad de la historia y de la fidelidad de Dios a sus promesas. Es el sentido de esta \u00abgenealog\u00eda\u00bb o lista de antepasados. Mateo prefiere decir, como los otros libros de la Biblia:{C} libro de los or\u00edgenes{/}.
Esta lista contiene 42 nombres, ordenados en tres series de {C}catorce,{/} cifra simb\u00f3lica; no es una lista completa.
Jes\u00fas es{C} hijo de Abraham,{/} padre de los creyentes, a quien Dios prometi\u00f3 que todas las naciones se reunir\u00edan en torno a su raza. Jes\u00fas es tambi\u00e9n{C} hijo de David,{/} como deb\u00eda de ser el Salvador prometido a Israel.
La primera serie de nombres est\u00e1n en Rut 4,18. Los de la segunda, que son los reyes hijos de David, son recordados en el Libro de los Reyes. La Biblia no dice nada de los descendientes de {C}Zorobabel {/}(Esdras 3 y 4).
El v.16 precisa que Jos\u00e9 s\u00f3lo fue padre adoptivo de Jes\u00fas. Pero esto era suficiente para que Jes\u00fas fuera considerado, como Jos\u00e9, hijo de David.
Cuatro mujeres se nombran, {C}Tamar{/} (G\u00e9n 38), que dio todo para no perder las bendiciones divinas. {C}Rahab,{/} una prostituta extranjera que la Biblia elogia (Jo 2). {C}Rut,{/} otra extranjera de vida ejemplar. La{C} viuda de Ur\u00edas,{/} la bella Betsab\u00e9, que comparti\u00f3 el pecado de David. Todo esto nos anuncia discretamente al que vino a salvar a los pecadores y para abrir el reino de Israel a las muchedumbres venidas de los dem\u00e1s pueblos.
El Salvador es la flor y el fruto de nuestra tierra as\u00ed como de la raza elegida (Is 45,8). Dios hab\u00eda educado pacientemente a su pueblo; la conciencia colectiva y la experiencia religiosa hab\u00edan alcanzado una madurez suficiente para que la venida y la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas tomara su pleno sentido y tuviera valor para la humanidad de todos los tiempos.
Jes\u00fas se arraiga en la humanidad al cabo de siglos de una historia marcada por el pecado y tambi\u00e9n por la esperanza. Entendamos que todos somos solidarios de Cristo por la sangre antes de serlo por la fe. La historia de nuestro tiempo, tanto como la vida de nuestras familias, prepara la segunda venida de Cristo.
Otra genealog\u00eda de Jes\u00fas que encontramos en Lucas 3,23, destacar\u00e1 la solidaridad de Jes\u00fas con la raza humana entera.

{N}1,{/}18: Ya se not\u00f3 la precisi\u00f3n aportada por el vers\u00edculo 16: Jes\u00fas no es hijo de Jos\u00e9. El p\u00e1rrafo que ahora empieza quiere recordar que Jes\u00fas es a la vez el descendiente leg\u00edtimo de David, gracias a Jos\u00e9, y el Hijo de Dios concebido por obra del Esp\u00edritu santo por una madre virgen.
\u00abFrases escuetas, casi t\u00edmidas, no osan deshojar el misterio de Mar\u00eda, la mujer Virgen a trav\u00e9s de la cual la vida de la tierra sube hasta Dios para ofrecerse como un obsequio. Un enviado atraviesa la noche y dialoga con palabras calladas. Sugerencia de un mundo abierto a presencias activas de Dios.\u00bb
En cuanto a la {C}virginidad de Mar\u00eda, {/}ver Lc 1,26.
{C}Mar\u00eda estaba comprometida.{/} En el pueblo jud\u00edo esta situaci\u00f3n daba ya los derechos de la vida conyugal, solamente que la mujer segu\u00eda viviendo en casa de su padre y bajo su autoridad. La sociedad jud\u00eda era tremendamente machista. Toda mujer deb\u00eda pertenecer a un hombre, ya fuera su padre, su esposo, o su hijo, en caso de que fuera viuda. Mar\u00eda ya es {C}esposa{/} de Jos\u00e9, pero \u00e9l no tiene autoridad sobre ella hasta que {C}la reciba{/} en su casa (vs. 20 y 24).
La virginidad de Mar\u00eda iba contra toda la mentalidad jud\u00eda, que pon\u00eda en primer plano la fecundidad. Para Jos\u00e9, sin embargo, aceptar esta situaci\u00f3n no era cosa descabellada. Pues en esa \u00e9poca, entre los jud\u00edos, algunos del partido de los Esenios viv\u00edan el celibato como monjes.
{C}Jos\u00e9 pens\u00f3 despedirla.{/} El Evangelio no precisa por qu\u00e9 lo hac\u00eda, ni si Mar\u00eda lo hab\u00eda puesto al corriente de lo sucedido. En todo caso es dif\u00edcil imaginar a Jos\u00e9 dudando de la fidelidad de Mar\u00eda; ni ella ni \u00e9l eran de ese tipo de personas que pueden traicionar, y \u00e9l lo sab\u00eda.
En el Evangelio la intervenci\u00f3n del \u00e1ngel no es para tranquilizar a Jos\u00e9 sino para informarle de cu\u00e1l es el papel que le corresponde en el plan de Dios: {C}le pondr\u00e1s el nombre..., y lo llamar\u00e1s Jes\u00fas{/} y lo recibir\u00e1s como tu hijo. Jos\u00e9 era descendiente leg\u00edtimo de David. Es muy probable que Mar\u00eda no perteneciera a la tribu de Jud\u00e1, que era la de David, sino que, al igual que su prima Isabel, haya pertenecido a una familia de sacerdotes de la tribu de Lev\u00ed.
{C}Lo llamar\u00e1s{/} {C}Jes\u00fas.{/} Jes\u00fas es la forma castellana de Jeshu\u00e1, nombre que significa Salvador. Este era un nombre bastante com\u00fan entre los jud\u00edos, y ya lo llevaba aquel al que nombramos Josu\u00e9. Ese nombre anticipaba lo que ser\u00eda el ni\u00f1o.
Mateo cita una profec\u00eda de Isa\u00edas (Is 7,14) para confirmar que Jes\u00fas es a la vez el descendiente de David y la presencia de Dios en la tierra, {C}Emanuel,{/} Dios-con-nosotros. Es una manera de recordar el misterio que entra\u00f1a su persona. Jes\u00fas, que nace de Mar\u00eda en el tiempo, es el propio Hijo Unico del Padre, nacido de Dios desde la eternidad; no hay lugar para dos padres. Es as\u00ed como la paternidad adoptiva de Jos\u00e9 encubre y protege un misterio.

{N}2,{/}1: Desde las primeras generaciones cristianas hubo relatos populares que trataban de decir todo lo que no se sab\u00eda de Jes\u00fas y que no se encontraba en los Evangelios. Y esto se parec\u00eda mucho a las historias jud\u00edas sobre la infancia de Abrah\u00e1n y de Mois\u00e9s. De ah\u00ed salieron ciertamente la estrella de los magos y la masacre de los ni\u00f1os de Bel\u00e9n, y es in\u00fatil actualmente inclinarse sobre las tablas astron\u00f3micas para encontrar alg\u00fan cometa que pas\u00f3 en esa \u00e9poca.
En este cap\u00edtulo, pues, Mateo utiliza esas historias sin preocuparse lo m\u00e1s m\u00ednimo por su dudosa autenticidad. Se sirve de ellas para mostrar c\u00f3mo Jes\u00fas revivi\u00f3 a su manera lo que hab\u00eda vivido su pueblo. De ah\u00ed esas diez citas del Antiguo Testamento en las que cada vez se dice: \u00abas\u00ed deb\u00eda cumplirse\u00bb. Es una manera de decir que hay que releer los textos. Estos hablaban del pueblo, y al mismo tiempo anunciaban a Jes\u00fas. En cierto sentido El vivir\u00e1 lo que aqu\u00e9l hab\u00eda vivido: caminatas, b\u00fasqueda, alegr\u00edas, duelos, pero con \u00e9l todo tomar\u00e1 un nuevo sentido.
Los{C} Magos{/} eran sacerdotes muy respetados de la religi\u00f3n de Zoroastro, que tambi\u00e9n eran astr\u00f3logos y adivinos. En este relato los magos representan a las otras religiones que no son las de la Biblia. As\u00ed, pues, mientras los sacerdotes de los jud\u00edos, jefes del pueblo de Dios, no reciben aviso del nacimiento de Jes\u00fas, Dios lo participa a algunos de esos amigos suyos que est\u00e1n muy lejos de su pueblo. Esta lecci\u00f3n vale para todos los tiempos: Jes\u00fas es el Salvador de todos los hombres y no solamente de los que se ubican en su Iglesia.
As\u00ed Dios sabe hablar a todos los hombres por medio de los acontecimientos, y los encuentra all\u00ed mismo donde ellos buscan. Llama a los Magos por medio de una estrella, y a los pescadores despu\u00e9s de una pesca.

{N}2,{/}13: Al narrar la matanza de los inocentes y la huida a Egipto, Mateo cita dos palabras de los profetas Oseas y Jerem\u00edas, referentes a las pruebas que soport\u00f3 el pueblo de Dios en el pasado. Jes\u00fas ha de vivir en el destierro y en la angustia como sus antepasados. Empieza la persecuci\u00f3n cuando nace y lo acompa\u00f1ar\u00e1 hasta la muerte.
Este{C} Herodes{/} no era peor que los gobernantes que, en cualquier \u00e9poca, se muestran m\u00e1s celosos de su poder que deseosos de servir. Pero los enemigos del Evangelio, por m\u00e1s que derramen la sangre inocente, no pueden ahogar a la Iglesia ni contrarrestar los planes de Dios.
La tradici\u00f3n de la Iglesia siempre ha afirmado que esos ni\u00f1os, masacrados en lugar de Jes\u00fas sin haberlo deseado, tambi\u00e9n comparten su gloria sin haberlo merecido. Con esto nos invita a pensar que el misterioso amor de Dios cubre a los millones de ni\u00f1os masacrados y centenas de millones de otros eliminados antes de nacer. \u00bfQu\u00e9 debemos pensar de tantas posibilidades aplastadas? Las personas y las sociedades responsables de este desastre son las que sufren las consecuencias, sembrando en lo m\u00e1s profundo de s\u00ed mismas semillas de muerte. Dios, por su parte, tiene en sus manos todos los destinos y de antemano los conoce; siempre es posible suprimir vidas, pero nunca limitar sus generosidades.

{N}2,{/}19: Jos\u00e9 vuelve a Nazareth. As\u00ed finalizan estas historias que son como una introducci\u00f3n al Evangelio. Figuran de antemano la suerte tr\u00e1gica de Cristo: Salvador desconocido por las \u00e9lites religiosas de los jud\u00edos (los sacerdotes de Jerusal\u00e9n), perseguido por el poder, Jes\u00fas se dirigir\u00e1 a las naciones paganas para darles el Evangelio (pues {C}Galilea{/} era considerada por los jud\u00edos como una provincia medio extranjera y pagana: 4,15). Jes\u00fas va a estar m\u00e1s de treinta a\u00f1os en ese pueblito donde se cr\u00eda, y del que pasa a ser el {C}artesano-carpintero {/}(Mc 6,3), mientras el mundo est\u00e1 esperando su salvaci\u00f3n.

{N}2,{/}21: {C}Lo llamar\u00e1n Nazoreo.{/} Mateo juega con esta palabra que recuerda a la vez {C}nezer,{/} o rama (Is 11,1) y {C}nazir{/} (Num 6). Era el tiempo en que ciertos grupos jud\u00edos predicaban y bautizaban, como hizo Juan Bautista, siendo considerados por el pueblo como nazires. Jes\u00fas era a la vez {C}nezer{/} y {C}nazir. {/}Parece que eran considerados nazireos los integrantes de algunos grupos que, como Juan Bautista, predicaban y bautizaban (ver Jn 3,22-26).
Muchos se preguntan qu\u00e9 hizo Jes\u00fas entre los doce a\u00f1os, edad que ten\u00eda cuando se qued\u00f3 en el Templo (Lc 2,41-51), y los treinta a\u00f1os, edad aproximada de Jes\u00fas cuando empez\u00f3 su ministerio p\u00fablico. Incluso hay farsantes que se basan en este silencio del Evangelio para imaginar que Jes\u00fas fue a ver a los fakires de India o que estuvo con los extraterrestres... No cuesta nada inventar f\u00e1bulas.
Conviene recordar, en primer lugar, que el Evangelio no es una \u00abVida de Jes\u00fas\u00bb, o sea, una historia desde su nacimiento hasta la muerte. El Evangelio pretende s\u00f3lo comunicarnos los hechos m\u00e1s sobresalientes y las palabras con las que Jes\u00fas entreg\u00f3 al mundo su mensaje. Los primeros evangelios empezaban con el bautismo de Juan, que prepar\u00f3 la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas: as\u00ed lo vemos en Marcos (Mc 1,1) y Juan (Jn 1,19). Posteriormente, Mateo y Lucas pusieron algo de su ni\u00f1ez que ayudaba a entender su mensaje y el secreto de su persona.
En segundo lugar, leamos a Mateo 13,54-56 para comprobar que Jes\u00fas se cri\u00f3 en Nazaret. Cuando se extra\u00f1an de su actuaci\u00f3n, no dicen: \u00a1Seguramente viene de otro planeta!, o: \u00a1Se lo habr\u00e1n ense\u00f1ado los sabios extranjeros!, sino: \u00bfQu\u00e9 le pasa al carpintero, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os que lo conocemos?
En tercer lugar, digamos que la palabra de Dios es siempre y al mismo tiempo palabra de hombre. Un profeta puede decir palabras de Dios en cuanto, como hombre, siente algo y ha experimentado fuertemente algo que quiere comunicar. Jes\u00fas habla las palabras de Dios porque, como hombre, tiene un conocimiento excepcional de lo que hay en el hombre (Jn 2,2). Los a\u00f1os de Nazaret no fueron tiempo perdido: Jes\u00fas interioriz\u00f3 la cultura de su pueblo y los acontecimientos que afectaban a su naci\u00f3n; experiment\u00f3 el trabajo, las relaciones humanas, el sufrimiento, la opresi\u00f3n... Todo esto deb\u00eda conocerlo para que sus palabras tuvieran el peso de verdad que hoy todav\u00eda encontramos en ellas.

{N}3,{/}1: Ya dijimos en la Introducci\u00f3n que el verdadero comienzo del evangelio es la predicaci\u00f3n de Juan Bautista. Aqu\u00ed Mateo compara a Jes\u00fas y a Juan, el bautismo de Juan y el bautismo de Jes\u00fas. Ver el comentario de Mc 1,1 y de Lc 3.

{N}3,{/}13: Al juntarse con los que iban a recibir el bautismo de Juan, Jes\u00fas se identifica con su pueblo, m\u00e1s precisamente con ese mundo de personas sin t\u00edtulo que han ido a escuchar un llamado a la conversi\u00f3n.
{C}Respetaremos el debido orden{/} (15) El texto dice: "cumpliremos la justicia", es decir, el plan de salvaci\u00f3n establecido por Dios. Esta es para \u00e9l la oportunidad de vivir una profunda experiencia religiosa que recuerda la de los grandes profetas. \u00bfQu\u00e9 dice la voz? Le da a Jes\u00fas su misi\u00f3n: \u00e9l ser\u00e1 en adelante el Hijo y Servidor del Padre (Sal 2 e Is 42,1).

{N}4,{/}1: Este suceso es comentado en parte en el evangelio de Lucas 4,1-13.
Jes\u00fas es, pues, \u00abHijo de Dios\u00bb, en el sentido que ten\u00eda la palabra en ese tiempo: acaba de ser consagrado como rey, profeta y salvador, y \u00e9l lo sabe. \u00bfPero c\u00f3mo va a ser eso y c\u00f3mo va a actuar Dios con respecto a este hijo? Esto es lo que va a ser cuestionado y que se esclarecer\u00e1 poco a poco. La prueba va a estar presente a lo largo de todo el ministerio de Jes\u00fas: sus adversarios ir\u00e1n a pedirle se\u00f1ales, milagros, y sus propios disc\u00edpulos le pedir\u00e1n que se preocupe un poco m\u00e1s de s\u00ed mismo. Esa prueba permanente es la que el evangelio nos presenta aqu\u00ed por medio de im\u00e1genes. Y pone de prop\u00f3sito esa tentaci\u00f3n en el desierto y al comienzo, para decirnos que Jes\u00fas venci\u00f3 al esp\u00edritu del mal incluso antes de comenzar su misi\u00f3n.
{C}Despu\u00e9s de estar sin comer cuarenta d\u00edas y cuarenta noches.{/} Ese per\u00edodo de tiempo de cuarenta d\u00edas (que representa simb\u00f3licamente las cuarenta semanas que pasa el ni\u00f1o en el seno de su madre, y la preparaci\u00f3n para un nuevo nacimiento) se encontr\u00f3 ya en la vida de Mois\u00e9s y de El\u00edas: Ex 24,18 y 1Re 19,8. Ese ayuno es para Jes\u00fas lo que hab\u00eda sido para Abrah\u00e1n el pedido de sacrificar a su hijo, y para Mois\u00e9s la rebeli\u00f3n del pueblo sediento o el asunto del ternero de oro. En un momento de total lucidez, cuando Jes\u00fas se sent\u00eda espiritualmente fortalecido por su ayuno, el diablo trat\u00f3 de convencerlo de que era imposible cumplir su misi\u00f3n con los medios que Dios le propon\u00eda.
Cosa extra\u00f1a, el Evangelio nos presenta este encuentro entre Jes\u00fas y el tentador (pues eso quiere decir {C}Diablo{/}) como una discusi\u00f3n entre maestros de la Ley, bas\u00e1ndose en textos b\u00edblicos, sin duda para hacernos sentir que hasta los mismos textos b\u00edblicos pueden enga\u00f1arnos si nos falta el esp\u00edritu de obediencia a Dios.
Las tres tentaciones recuerdan a las del pueblo hebreo en el desierto (Ex 16,2; Ex 17,1; Ex 32). En las aguas de Meriba murmura contra Dios que lo lleva por un camino dif\u00edcil; luego, pone a prueba a Dios: "\u00bfPodr\u00e1 hacer algo por nosotros?" Y por \u00faltimo, cambia a Dios, su gloria, por otro dios que se ha fabricado a su medida: el ternero de oro. Y Jes\u00fas responde citando tres textos del Deuteronomio, un libro que se detiene largamente en las rebeliones del pueblo de Dios en el desierto. La perfecta obediencia del Hijo se opone a las infidelidades del pueblo.
Jes\u00fas sale vencedor de la prueba, pero despu\u00e9s de \u00e9l tambi\u00e9n la Iglesia deber\u00e1 afrontar esas tentaciones. Puede ser tentada de satisfacer los deseos de los hombres en vez de ofrecerles la verdadera salvaci\u00f3n. Jes\u00fas nos ense\u00f1a a ser fuertes frente a las astucias del diablo, sirvi\u00e9ndonos igual que \u00e9l de la palabra de Dios.
{C}Se acercaron los \u00e1ngeles...{/} Despu\u00e9s de rechazar la tentaci\u00f3n, Jes\u00fas encuentra una plenitud. Su coraz\u00f3n limpio le da acceso a un mundo espiritual que existe realmente tal como los seres y las cosas que nos rodean, pero que escapa a la mirada del hombre. Ah\u00ed, siendo El Hijo, es rey entre los esp\u00edritus servidores de su Padre (Heb 1).

{N}4,{/}17: {C}El reino de los Cielos est\u00e1 ahora cerca.{/} En aquel tiempo los judios no pronunciaban el nombre de Dios, sino que acostumbraban a designarlo con la expresi\u00f3n \u00abLos Cielos\u00bb (ver com. en 5,1) El reino de los Cielos es el reino de Dios. Dios viene para reinar entre nosotros, lo que significa que desde ahora recibimos la salvaci\u00f3n definitiva.
{C}Renuncien a su mal camino.{/} El texto pone una palabra que puede traducirse: {C}arrepi\u00e9ntanse, {/}o:{C} convi\u00e9rtanse.{/} Pues significa un vuelco en la manera de pensar y de actuar. Se trata de {C}tomar otro camino{/} (ver com. de Mc 1,14). Esto, sin embargo, puede entenderse de mil maneras. En boca de Juan Bautista significaba: ap\u00e1rtense de sus vicios. Pero Jes\u00fas mostrar\u00e1 que esa renovaci\u00f3n de toda la vida procede de un cambio interior, y \u00e9ste es la obra del Esp\u00edritu en nosotros.

{N}5,{/}1: Jes\u00fas subi\u00f3 a la monta\u00f1a: Mateo sit\u00faa este discurso de Jes\u00fas en alg\u00fan lugar de las colinas que bordean el lago de Tiber\u00edades. Eso no obstante, habla de un {C}monte{/} para recordar al monte Sina\u00ed donde Mois\u00e9s hab\u00eda recibido la Ley (Ex 19). Es porque, en este primer "Discurso de Jes\u00fas" (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n), Mateo lo presenta como el Maestro que da a Israel y a todos los hombres la nueva y definitiva Ley.
La f\u00f3rmula:{C} pero yo les digo..{/}. aparecer\u00e1 seis veces para recalcar la oposici\u00f3n entre la Ley de Mois\u00e9s y la nueva ley.
{C}\u00a1Felices!{/} Este primer p\u00e1rrafo nos presenta al nuevo pueblo de Dios a quien le ha sido dada la Ley. No olvidemos que para la Biblia, {C}la Ley{/} no s\u00f3lo son los mandamientos, sino tambi\u00e9n las intervenciones y declaraciones de Dios que han hecho de Israel su propio pueblo, llamado a realizar una misi\u00f3n en el mundo. La ley hab\u00eda sido dada a los "hijos de Abrah\u00e1n y de Israel", a los que Mois\u00e9s hab\u00eda sacado de Egipto. Muchos textos dec\u00edan: "Feliz t\u00fa, Israel!", es decir, tienes mucha suerte de haber sido elegido, y es un gran privilegio para ti ser el pueblo de Dios entre todos los pueblos de la tierra; feliz t\u00fa, porque a ti te ha confiado Dios sus palabras (Dt 33,29; Sal 144,15; Ba 4,4).
Y he aqu\u00ed que de entrada el Evangelio nos habla de otro pueblo de Dios. Ya no es el pueblo de las doce tribus con su tierra, su lengua, sus fronteras y sus ambiciones nacionales, sino que es el pueblo de aquellos que Dios buscar\u00e1 en medio de todas las naciones. \u00bfY qui\u00e9nes son esos elegidos que deben considerarse muy felices por tal llamado? Son los pobres, los que lloran, los que muchas veces se han visto tentados de maldecir su suerte, sus culpas y sus propias contradicciones.
Mateo nos presenta aqu\u00ed ocho Bienaventuranzas, mientras que Lucas 6,20-26 no tiene m\u00e1s que tres (los pobres, los que tienen hambre, los que lloran). Pero eso no importa, pues, en realidad, no desarrollan m\u00e1s que un solo y mismo tema. La principal diferencia entre Mateo y Lucas radica en que sus Bienaventuranzas se dirigen a dos grupos distintos.
Lucas nos da las bienaventuranzas tal como Jes\u00fas las proclam\u00f3. Se dirig\u00eda al pueblo sufrido, siendo uno de ellos, y les hablaba como hac\u00edan los profetas, sin matices y sin entrar en distinci\u00f3n de personas: ustedes, los pobres, son los primeros beneficiarios de las promesas de Dios.
Mateo, en cambio, adapta las palabras de Jes\u00fas para sus oyentes. La Iglesia se hab\u00eda difundido ya y en sus comunidades hab\u00eda de todo: esclavos, gente sencilla y acomodada. Mateo, de alguna manera contempla las maravillas que Dios realiz\u00f3 en ellos cuando pone en boca de Jes\u00fas estas congratulaciones: Felices aquellos que han acogido mi esp\u00edritu,{C} porque ver\u00e1n a Dios{/}. Y Mateo completa su lista con los artesanos de la paz y los de coraz\u00f3n limpio.
En resumen, Lucas dice a qui\u00e9nes se dirige con prioridad la evangelizaci\u00f3n, y es al pueblo m\u00e1s sufrido y postergado. Mateo, por su parte, felicita a los que ya ingresaron a la Iglesia si son dignos de Dios que los llam\u00f3.
Los que son llamados{C} felices{/} no lo son porque sufren, pues esa expresi\u00f3n sonar\u00eda mal, sino porque se les abre el Reino.
{C}De ellos es el Reino de los Cielos{/} (3), e inmediatamente despu\u00e9s: {C}poseer\u00e1n la tierra{/}. La contradicci\u00f3n es s\u00f3lo aparente.
En primer lugar, hay que entender el t\u00e9rmino {C}Cielos{/} en el sentido que ten\u00eda en tiempos de Jes\u00fas. Por respeto a Dios, los Jud\u00edos no quer\u00edan nombrarlo y prefer\u00edan designarlo con otras palabras: el Cielo, el Poder, la Gloria. El{C} Reino de los Cielos{/} significa exactamente: el {C}Reino de Dios,{/} lo mismo que el {C}Padre que est\u00e1 en los Cielos{/} significa el{C} Padre-Dios.{/} No se trata de la recompensa que tendremos despu\u00e9s de la muerte, \u00aben el Cielo\u00bb, sino del Reino de Dios que llega a nosotros en esta tierra con la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas.
Como asimismo hay que dar a{C} la tierra{/} su verdadero sentido. Esa tierra, para la Biblia, era la de Palestina, pues all\u00ed era donde Dios ven\u00eda a salvar a su pueblo. Y el Evangelio, por su parte, no opone lo material a lo espiritual; efectivamente el t\u00e9rmino "espiritual" no figura en ninguna parte del Evangelio. Cuando Dios hablaba por medio de los profetas, promet\u00eda a su pueblo un mundo donde ser\u00edan satisfechas todas sus necesidades: banquetes bien regados (Is 25,6), una larga vida, agua para regar la tierra, la liberaci\u00f3n de todas las opresiones, un reino de justicia. Pero m\u00e1s que todo eso, Dios vivir\u00eda en medio de los hombres y les comunicar\u00eda su Esp\u00edritu: "Ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 su Dios" (Ez 37,27).
De igual modo en las Bienaventuranzas, el Reino de Dios es al mismo tiempo la tierra de Palestina prometida a los hijos de Abrah\u00e1n y la tierra donde reina la paz, pues Dios est\u00e1 all\u00ed presente. Los que{C} tienen hambre de justicia{/} recibir\u00e1n al mismo tiempo el pan y la santidad de Dios, porque en la Biblia {C}justicia{/} significa tambi\u00e9n: ser tales como Dios quiere vernos.
Y as\u00ed es como Jes\u00fas nos dice que seremos saciados y consolados. Nuestro consuelo en la tierra consiste en saber y en ver que Dios nos ama y que se preocupa por nosotros y que, a pesar de todo, cambia la situaci\u00f3n de los oprimidos. Tambi\u00e9n consiste en saber que, aun cuando parezca que no atiende nuestras plegarias, nuestra cruz sin embargo tiene un sentido y un fin. Por \u00faltimo, y esto es lo m\u00e1s, consiste en saber que en la otra vida Dios nos dar\u00e1 m\u00e1s que todo lo que podemos esperar o merecer.
Hasta que lleg\u00f3 Jes\u00fas se estaba esperando. Jes\u00fas nos dice que ha empezado una nueva era: Dios est\u00e1 en medio de nosotros y su Reino est\u00e1 ya a disposici\u00f3n de aquellos {C}que tienen puro el coraz\u00f3n,{/} es decir, que han purificado sus deseos: ver\u00e1n a Dios.
{C}Felices... los perseguidos.{/} Mateo, al igual que Lucas, se explaya m\u00e1s sobre este \u00faltimo punto pues, estemos donde estemos, no podremos vivir el Evangelio sin sufrir persecuci\u00f3n.

{N}5,{/}13: Jes\u00fas acaba de designar a los que han sido llamados para el Reino. En primer lugar les mostrar\u00e1 cual es su misi\u00f3n. La Iglesia es{C} sal{/} y{C} luz{/}
Los jud\u00edos no se fijaban tanto en que la sal da sabor, sino en que conserva los alimentos.{C} Alianza de sal{/} era la alianza de Dios con los sacerdotes, por cuanto era duradera y aseguraba la permanencia del pueblo elegido por Dios (N\u00fam 18,19). As\u00ed, pues, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas son {C}sal de la tierra,{/} porque ellos hacen entrar el mundo en la alianza de Dios. Deben mantener en el mundo las inquietudes por la justicia verdadera y, con esto, impedir que las sociedades humanas se estanquen en la mediocridad.
El mundo por s\u00ed mismo no sabe para qu\u00e9 lo llama Dios, y los que se presentan como luces no lo ser\u00e1n jam\u00e1s si no se hacen disc\u00edpulos. Pero a{C} ustedes,{/} que no son salvadores ni los mejores del mundo, Dios los ha elegido para que sean esa minor\u00eda por cuyo intermedio \u00e9l se dar\u00e1 a conocer. A ustedes y tambi\u00e9n a la Iglesia les suceder\u00e1n muchas cosas que tal vez les disgusten, pero ser\u00e1n para el mundo una se\u00f1al de Dios.
{C}{/}
{N}5{/}.14: {C}Hijos de la luz:{/} cf. Ef 5,8; 1 Pe 2,12; Tes 5,4.

{N}5,{/}17: Aqu\u00ed comienza la presentaci\u00f3n de la nueva Ley. Estamos lejos de lo que se busca con frecuencia en una religi\u00f3n: pr\u00e1cticas que observar, ayunos, oraciones y buenas obras con las cuales nos merecemos la salvaci\u00f3n. Jes\u00fas casi no hablar\u00e1 de todo eso, pues la Biblia ya se ha extendido ampliamente sobre el tema, y el mismo estudio de la Biblia nos muestra que esas leyes y pr\u00e1cticas est\u00e1n siempre ligadas a una determinada cultura y que deben adaptarse a los tiempos.
{C}La Ley{/} (18): esa palabra designaba a veces a toda la religi\u00f3n de Israel. {C}La Ley y los Profetas {/}era una manera de referirse a toda la Biblia.{C}
Hasta que todo se realice{/}. Jes\u00fas no habla s\u00f3lo de cumplir los mandamientos. M\u00e1s bien es la religi\u00f3n del Antiguo Testamento la que ha de cumplirse. Pues era una etapa transitoria, aunque necesaria, en la historia de la salvaci\u00f3n. Las profec\u00edas ten\u00edan que cumplirse; asimismo los ritos y sacrificios de dicha religi\u00f3n, que expresaban a su manera el misterio del pecado y de la misericordia, deb\u00edan aclararse en la persona de Jes\u00fas.
Y por eso, si bien la observancia de las leyes de la Biblia no es para nosotros la regla suprema, vemos en ellas expresiones del amor verdadero y su protecci\u00f3n. Al mirarlas para interiorizar su esp\u00edritu, nos ponemos a disposici\u00f3n del Esp\u00edritu, que nos llevar\u00e1 m\u00e1s lejos a\u00fan. As\u00ed descubriremos una \u00abjusticia\u00bb o una perfecci\u00f3n muy superior a la de los canonistas de ese tiempo, que eran los escribas y fariseos (5,20).
En el momento en que Jes\u00fas se dispone a ense\u00f1arnos una nueva manera de entender la Ley de Dios, nos pone en guardia contra la tentaci\u00f3n de lo f\u00e1cil. Muchas personas podr\u00edan aprovecharse de las palabras de Jes\u00fas y decir: \u00ab\u00a1Menos mal! Ya no hay tanto que cumplir; la religi\u00f3n va a ser m\u00e1s f\u00e1cil!\u00bb Por eso Jes\u00fas precisa: {C}El que no cumpla hasta lo m\u00e1s m\u00ednimo de la Ley no entrar\u00e1 en el Reino.{/} No entrar\u00e1n los que siempre encuentran pretextos para disculpar su dejaci\u00f3n: \u00abEstos mandamientos no son muy importantes.\u00bb Hay otros, en cambio, que fueron cumplidores de la Ley hasta el d\u00eda en que Jes\u00fas les mostr\u00f3 que lo m\u00e1s importante no era la Ley, sino su esp\u00edritu. Estos, al seguir a Cristo, no pensar\u00e1n haber encontrado un camino m\u00e1s f\u00e1cil, sino el llamado a una vida{C} m\u00e1s perfecta.{/}

{N}5,{/}21: Aqu\u00ed comienzan las oposiciones: Ustedes{C} han escuchado... pero yo les digo.{/} Esta f\u00f3rmula se repetir\u00e1 seis veces.
Jes\u00fas alude a la lectura b\u00edblica que se hac\u00eda cada s\u00e1bado en las sinagogas. Al igual que se hace actualmente en la Iglesia, ten\u00eda sus pasajes asignados para cada semana. Se escuchaba el texto hebreo o se lo traduc\u00eda al arameo, la lengua popular, y los dirigentes de la sinagoga o los invitados ocasionales hac\u00edan el comentario. Jes\u00fas se hab\u00eda dado a conocer tomando la palabra en esas asambleas y es muy probable que m\u00e1s de una vez haya dicho: Ustedes acaban de o\u00edr, pero yo les digo..., pues "hablaba con autoridad" (Mt 7,29).
Jes\u00fas no cuestiona las exigencias de la Biblia ni se contenta tampoco con hacer un comentario de ellas; la ley de Cristo es un llamado a la purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n, es decir, de nuestras intenciones y deseos. Es una nueva lucidez que nace de una mirada puesta en Dios. Cuando nos volvemos hacia el Padre (y esa es la gran novedad: imitar a Dios-Padre: 5,48) descubrimos cu\u00e1n imperfectos son los criterios humanos de moralidad.
Dejemos, pues, de llamar solamente pecado a aquello que los hombres notan y condenan. Mis pecados son los malos pensamientos y deseos que alimento en mi interior y que producen malos frutos cuando se presenta la ocasi\u00f3n. Jes\u00fas volver\u00e1 sobre este punto en 12,34.
26. {C}Hasta que hayas pagado hasta el \u00faltimo centavo.{/} Reparar el mal no es solamente devolver lo que me hab\u00eda llevado. Tambi\u00e9n es ver por qu\u00e9 tengo una personalidad tan poco firme que me dejo llevar por cualquier deseo, y c\u00f3mo podr\u00e9 afirmar mi voluntad. A menudo reconocemos que somos fr\u00edos para amar a Dios, poco perseverantes en el camino del bien. Este es el resultado de muchos pecados y maldades cometidos a lo largo de los a\u00f1os. Hemos logrado olvidarlos, pero no hemos reparado los da\u00f1os que hicieron a nuestra conciencia.
Si no nos purificamos en la vida presente, seremos purificados despu\u00e9s de la muerte, y la Iglesia usa la palabra {C}Purgatorio{/} para designar esta purificaci\u00f3n dolorosa. La transformaci\u00f3n que deber\u00e1 operarse en nosotros (1 Cor 15,51) no podr\u00e1 hacerse sin que el Esp\u00edritu haya quemado las ra\u00edces mismas del mal hasta convertirlas en polvo (Mt 3,11).

{N}5,{/}27:{C} No cometer\u00e1s adulterio{/}: Para muchos la fidelidad conyugal es una ley pesada y pasada de moda, que se contentan con admirar en los dem\u00e1s. Jes\u00fas vuelve a poner la fidelidad entre las leyes del mundo interior, ah\u00ed mismo donde viene a reinar Dios, el Fiel.
29. {C}Si tu ojo derecho... {/}Hay que fijarse en la oposici\u00f3n:{C} tu mano, o tu ojo,{/} y:{C} t\u00fa. {/}Sepan renunciar a todo, dir\u00e1 Jes\u00fas y aqu\u00ed precisa: incluso a su integridad f\u00edsica. Mientras tanto nos gusta la moderaci\u00f3n en todo y cada uno piensa: Hay que vivir "sin prejuicios morales", sentirse bien en su cuerpo... Y para justificar el aborto se dir\u00e1 que \u00abcada mujer dispone de su cuerpo\u00bb. Pero \u00bfqu\u00e9 valor tienen estos criterios? Jes\u00fas responde que la verdadera vida est\u00e1 en otra parte y que el verdadero \u00abyo\u00bb se crea al aceptar mutilaciones de la vida presente.
\u00bfSe trata acaso de sacrificar solamente lo que nos llevar\u00eda a una ca\u00edda y a un pecado grave? Bien es cierto que Mateo coloca esta advertencia a continuaci\u00f3n de la tentaci\u00f3n de infidelidad del vers\u00edculo 28, pero la palabra de Jes\u00fas va m\u00e1s lejos. Por m\u00e1s que nos quejemos de la vida, nos aferramos a ella, y escuchamos el Evangelio hasta que no nos pide arriesgar.
\u00bfY si en esto consistiera el verdadero pecado y la verdadera ca\u00edda, en ese miedo al riesgo, y a sacrificar su vida para responder al llamado de Dios? Aqu\u00ed Jes\u00fas usa la palabra{C} infierno,{/} porque no se puede imaginar nada peor que esto: que nuestra vida no haya producido nada, y que el \u00abyo\u00bb de la eternidad haya abortado.

{N}5,{/}31: {C}El que se divorcie de su mujer: {/}Ver Mc 10,1; Mt 19,3.
Esta palabra de Jes\u00fas viene aqu\u00ed como un ejemplo de las decisiones valientes que debe a veces tomar un cristiano. Dios pide en ciertos momentos sacrificios her\u00f3icos y los que no toman el sendero estrecho pierden una parte del Evangelio. {C}A no ser por motivo de infidelidad.{/} En este caso, los m\u00e1s antiguos escritos cristianos ense\u00f1an que puede haber separaci\u00f3n, pero no nuevo matrimonio.
N\u00f3tese, sin embargo, que donde leemos: {C}a no ser por motivo de infidelidad,{/} tal vez se deba traducir:{C} fuera del caso de uni\u00f3n ileg\u00edtima,{/} pues el texto original es muy equ\u00edvoco. En tal caso Mateo se refer\u00eda al problema de numerosos cristianos de su tiempo, convertidos del paganismo, que al entrar a la Iglesia romp\u00edan uniones ileg\u00edtimas (1 Cor 7,12-16).

{N}5,{/}33: Son muchos los que hablan de Dios en todo momento. \u00bfSer\u00e1 porque lo conocen de verdad? Los jud\u00edos hac\u00edan juramentos por cualquier motivo, y jurar es siempre una manera de invocar el Nombre de Dios. Pero si lo nombramos tan f\u00e1cilmente es porque no sentimos el peso de su presencia. \u00a1Qu\u00e9 cosa tan irreligiosa es hacerlo testigo de nuestra sinceridad cuando ni siquiera sabemos todo lo falso e impuro que hay en nosotros!
37. {C}Cualquier otra cosa que se le a\u00f1ada procede del demonio,{/} y de una preocupaci\u00f3n ansiosa de defendernos y justificarnos ante los dem\u00e1s. Los hijos de Dios dejan al Padre el cuidado y la defensa de su reputaci\u00f3n y de su persona.
Ver tambi\u00e9n Mt 23,16 y Stgo 5,12.

{N}5,{/}38: {C}Ojo por ojo y diente por diente:{/} Lo leemos en la Biblia porque en el mundo de aquel entonces era una m\u00e1xima sana (Dt 19,18-21). Pretend\u00eda poner un l\u00edmite a la sed de venganza y recordaba a los jueces, e incluso a la comunidad, la obligaci\u00f3n de defender sus miembros de aquellos que abusan del d\u00e9bil.{C}
No resistan al malvado:{/} Jes\u00fas nos pide que miremos al adversario con los mismos ojos con que \u00e9l podr\u00eda mirarnos; en ese caso, \u00bfqui\u00e9n es el malvado?{C}
Ofr\u00e9cele tambi\u00e9n la otra: {/}Sal tu primero de la cadena sinf\u00edn de la violencia. As\u00ed como se hace en el yudo, desconcierta al otro haciendo justamente el gesto que no esperaba; a lo mejor se dar\u00e1 cuenta entonces que estaba equivocado. Jes\u00fas no duda de que esa renuncia a la violencia y a nuestros intereses obligar\u00e1 al Padre a manifestarse y a asumir nuestra defensa; no olvidemos que quiere llevarnos a que "veamos a Dios" actuando en nuestra vida.{C}
Si alguien te obliga a llevarle la carga:{/} Jes\u00fas se dirige a un pueblo de agricultores humillados y oprimidos por las tropas extranjeras. Su reacci\u00f3n habitual era la sumisi\u00f3n resignada que disimula el odio y aguarda la revancha. \u00bfSer\u00edan capaces de seguir tal consejo? Pero una cosa es cierta: si lo hubiesen puesto en pr\u00e1ctica, habr\u00edan evitado la ruina de su naci\u00f3n algunos a\u00f1os despu\u00e9s.

{N}5,{/}43:{C} Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo{/}. Hemos llegado a la \u00faltima oposici\u00f3n entre la Ley antigua y la nueva. El Antiguo Testamento hablaba de amar al pr\u00f3jimo, pero se trataba de solidaridad entre los miembros del pueblo de Dios. Con el Evangelio no se trata s\u00f3lo de una ampliaci\u00f3n de aquello, sino que es la entrada en un mundo totalmente diferente. La solidaridad dentro del grupo se apoya en un instinto natural. Pero los grupos sociales s\u00f3lo existen y encuentran su identidad oponi\u00e9ndose unos a otros.
{C}No har\u00e1s amistad con tu enemigo{/}. Eso no se encuentra as\u00ed en la Biblia, pero su equivalente aparece en varios lugares (Dt 7,2). Al hablar de los enemigos de la naci\u00f3n, y no de los enemigos personales, se pide que no se conf\u00ede en ellos, que no se los ayude e incluso que se los extermine antes que compartir sus errores.
Si en la actualidad en muchos pa\u00edses se piensa que el amor al pr\u00f3jimo no tiene fronteras, hay que reconocer que eso es fruto del Evangelio. Jes\u00fas nos ha abierto el esp\u00edritu al amor del pr\u00f3jimo, el cual toma como modelo el amor universal de Dios Padre. Basta con abrir el diario para ver que ese amor al pr\u00f3jimo, cualquiera que \u00e9ste sea, e incluso si pertenece a un grupo social, nacional o religioso en pugna con el nuestro, sigue siendo algo extra\u00f1o a la mayor\u00eda, e incluso a los mismos creyentes de pa\u00edses cristianos.
{C}El amor a los enemigos:{/} Mc 12,31; Lc 10,27; Rom 13,9; G\u00e1l 5,14; Stgo 2,8; Rom 12,20; Lc 23,34; He 7,60; Rom 12,14; 1 Cor 4,12; Ef 5,1.

{N}6,{/}1: Despu\u00e9s de las seis oposiciones ("pero yo les digo...") Mateo nos da tres ejemplos de otro secreto sin el cual no veremos a Dios: actuar s\u00f3lo para \u00e9l, sin querer que alguien lo sepa, y de tal manera que nosotros mismos lo olvidemos pronto.
{C}Los que dan espect\u00e1culo.{/} La expresi\u00f3n va a aparecer tres veces a prop\u00f3sito de las buenas acciones, de la oraci\u00f3n y del ayuno. A menudo se traduce por "hip\u00f3critas" una palabra griega que se emplea aqu\u00ed y que designa de manera mucho m\u00e1s amplia a los que buscan s\u00f3lo aparecer, o que son superficiales y no quieren profundizar nada.
Es dif\u00edcil tal vez no actuar para los dem\u00e1s, pero es mucho m\u00e1s dif\u00edcil hacer el bien sin mirarse a s\u00ed mismo; sin embargo, ese es el secreto que nos abre la puerta de la presencia de Dios.
5. El valor de la oraci\u00f3n no depende de la cantidad de palabras, pues no es s\u00f3lo repetici\u00f3n de f\u00f3rmulas. Lo que da valor a la oraci\u00f3n es antes que nada nuestra actitud interior de fe y amor a Dios. Debemos dirigir nuestro esp\u00edritu y nuestro coraz\u00f3n hacia Dios, Padre y amigo, que nos ama y est\u00e1 siempre esper\u00e1ndonos {C}en lo secreto.{/} Esta expresi\u00f3n no se refiere a lo que decimos a menudo, que Dios todo lo ve (lo que nos inspira muchas veces m\u00e1s temor que confianza), sino a su presencia \u00edntima, de la que los dem\u00e1s no saben nada.
Rezar no significa hablar mucho, ni querer imponer a Dios nuestra voluntad, sino dejar nuestra vida en la manos del Padre que nos ama.

{N}6,{/}9: Jes\u00fas entreg\u00f3 a sus disc\u00edpulos el{C} Padre nuestro{/} como la oraci\u00f3n perfecta que ha de brotar espont\u00e1neamente del coraz\u00f3n de los hijos de Dios, pues en ella expresan todos sus deseos en la forma y con el orden que corresponde. En realidad tenemos dos textos del Padre nuestro, pues Lucas nos ofrece un texto m\u00e1s corto (Lc 11,2-4). Muchos piensan que Mateo presenta una f\u00f3rmula un poco m\u00e1s larga y mejor compuesta, que se habr\u00eda impuesto desde la primera generaci\u00f3n cristiana, pero esto no es seguro del todo. En Mateo hay doce versos que forman siete peticiones: dos n\u00fameros perfectos. Tres (n\u00famero de Dios) que se refieren a Dios, y cuatro (n\u00famero de la tierra) que son para nosotros.
En el idioma de Jes\u00fas, las iniciales de los primeros versos formaban la palabra {C}venir,{/} que es la palabra clave de esta oraci\u00f3n:{C} \u00a1Venga tu Reino!{/} Ya se\u00f1alamos que los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas dec\u00edan \u00abel Cielo\u00bb para designar a Dios mismo, pues, por su gran respeto, no se atrev\u00edan a nombrarlo. Por eso, tambi\u00e9n Jes\u00fas habla del {C}Reino de los Cielos{/} para decir el Reino de Dios, y del{C} Padre de los Cielos{/} para decir el Padre-Dios.
Tambi\u00e9n nosotros mismos seguimos hablando del Cielo para designar otro mundo, otra realidad no material en que Dios comparte su felicidad con aquellos que lo quieren. Por eso, cuando hablamos del{C} Padre de los Cielos,{/} no significa que est\u00e9 lejos o encima de nosotros. M\u00e1s bien tratamos de elevar nuestro esp\u00edritu hacia \u00e9l. Reconocemos que nuestras palabras no son dignas de \u00e9l y que nuestras preocupaciones son muy limitadas y ego\u00edstas comparadas con la grandiosidad de sus pensamientos y la generosidad de su amor. Que podamos dirigirnos a Dios y llamarlo Padre no es algo com\u00fan y corriente, sino un privilegio muy grande.
{C}Padre nuestro,{/} y no "madre nuestra", o "padre y madre", como lo quisieran algunos hoy para escapar del machismo. Si bien Dios transciende la limitaci\u00f3n de los sexos, tambi\u00e9n nos dirigimos a \u00e9l como persona en la persona del que es origen de todo por su propia decisi\u00f3n e iniciativa, y aqu\u00ed conviene mejor la palabra {C}Padre{/}. Adem\u00e1s, debemos considerar la uni\u00f3n de los sexos como un reflejo de aquella alianza que es el fin de toda la obra de Dios: la uni\u00f3n de Dios con la humanidad salvada. Y, bajo este aspecto, un t\u00e9rmino masculino es el que conviene para Dios.
La Biblia habla de Dios y tambi\u00e9n habla del {C}Nombre{/} de Dios. Este t\u00e9rmino sirve para expresar que toda la creaci\u00f3n es una manifestaci\u00f3n de Dios. El llena su creaci\u00f3n, a pesar de que no se encuentra en ning\u00fan lugar determinado, y hablamos de su{C} Nombre{/} para designar su presencia activa, su irradiaci\u00f3n, su esplendor que est\u00e1 sobre toda criatura. Es una manera de mantener alguna distancia entre lo que sabemos de El y lo que es.
{C}Santificado sea tu Nombre,{/} es decir: \u00a1Que tu nombre sea reconocido y proclamado santo! \u00a1Que tu esplendor y generosidad se vean en aquellos que han pasado a ser tus hijos (5,16)! Nosotros necesitamos que venga a nosotros su Reino, pero a \u00e9l no le hace falta. Lo \u00fanico que quiere es irradiar su santidad y felicidad en los hijos que se ha escogido. Quiere imprimir su Nombre en nosotros para que, de d\u00eda y de noche, haya una comunicaci\u00f3n misteriosa entre \u00e9l y nosotros, lo mismo que la hay entre el Padre y el Hijo y quedan unidos por su Esp\u00edritu Santo.
{C}Venga tu Reino.{/} Dios reina en todo lugar al que ha tra\u00eddo la salvaci\u00f3n definitiva. El Reino de Dios ya ha llegado a todo lugar donde los hombres han conocido a Dios por la palabra de Jes\u00fas. Pues all\u00ed puede actuar sin que su actuaci\u00f3n sea mal interpretada. Los creyentes ya no lo ven como aferrado a sus derechos y soberan\u00eda, o como salvador m\u00e1s poderoso que los otros, sino que tambi\u00e9n lo reconocen en las humillaciones de su Hijo y en el amor que los une. De esta verdad primordial, propia del Evangelio, brotan el amor y la misericordia, y con el pasar del tiempo gozaremos algunos frutos de ese Reino. Los hijos de Dios son personas reconciliadas y pasan a ser un fermento en la sociedad; de este modo toda la realidad del hombre, con sus proyectos, sus trabajos, sus construcciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas se encamina hacia una meta com\u00fan: todo y todos han de volver al Padre.
Nos corresponde trabajar y sufrir para que llegue el Reino de justicia y verdad, pero no est\u00e1 sujeto a nuestra buena o mala voluntad, a nuestra indiferencia o flojera. El Reino de Dios vendr\u00e1 con o sin nosotros, porque, en realidad, ya est\u00e1.
{C}H\u00e1gase tu voluntad.{/} Esta frase, que Jes\u00fas pondr\u00e1 en el centro de su oraci\u00f3n en el Huerto (27,39), condena muchas oraciones en las que queremos reemplazar a Dios. Si bien algunas personas creen tener mucha fe porque constantemente esperan de Dios que solucione sus problemas, los hijos de Dios, en cambio, elevan su esp\u00edritu hacia \u00e9l para que la voluntad de Dios pase a ser su propia voluntad.
{C}En la tierra como en el Cielo.{/} Esta precisi\u00f3n vale para las tres peticiones anteriores: {C}santificado sea tu Nombre... h\u00e1gase tu voluntad.{/} Nos recuerda que todo lo que sucede en el universo creado, sujeto al tiempo, depende de otro mundo no creado donde no corre el tiempo: \u00e9ste es el Misterio del Ser Divino. El Padre, fuente del Ser Divino, goza de las riquezas de su infinita perfecci\u00f3n en la entrega mutua de las tres personas divinas, y con El est\u00e1n sus elegidos, tales como ser\u00e1n despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n. Su creaci\u00f3n la ve tal como ser\u00e1 al terminarse la historia, unificada en Cristo. Su voluntad la ve realizada y glorificada por todos. Pero somos nosotros, los que vivimos en el tiempo, los que estamos angustiados por vivir una realidad imperfecta, un mundo en parto, un triunfo aparente de las fuerzas del mal. Y por eso pedimos que todo llegue a ser conforme al proyecto inicial de Dios, que se cumplir\u00e1 infaliblemente.
Pedimos al Padre {C}el pan{/} que se comprometi\u00f3 a darnos si estamos atentos a su palabra (Deut 8,3). El hombre moderno cree que toda su prosperidad material depende s\u00f3lo de su esfuerzo. La Biblia, en cambio, afirma que todo depende a la vez de Dios y del hombre. El hombre solo puede conseguir, por un tiempo, milagros econ\u00f3micos, pero derrochar\u00e1 sin provecho las riquezas acumuladas. El que espera de Dios no \u00absu\u00bb pan, sino{C} nuestro pan,{/} har\u00e1 uso de toda su iniciativa y empe\u00f1o para conseguir trabajo, para trabajar en cosas \u00fatiles y para promover la justicia en el mundo del trabajo.
\u00bfHabr\u00e1 que decir: el pan {C}que necesitamos,{/} o el pan{C} de cada d\u00eda,{/} o {C}supersustancial?{/} Porque el texto original emplea una palabra dif\u00edcil que puede tener diferentes significados. Muchos han entendido que los hijos de Dios sienten la necesidad de m\u00e1s cosas de las que les reclama su cuerpo, y que ya se alud\u00eda en esta petici\u00f3n a la eucarist\u00eda, como se har\u00e1 tambi\u00e9n en el relato de la multiplicaci\u00f3n de los panes.
El Padrenuestro habla de {C}deudas{/} que debemos perdonar (v. 12). Pero, a continuaci\u00f3n, en el v. 14 leemos:{C} las ofensas{/}. Est\u00e1 claro que para Jes\u00fas deudas y ofensas son cosas parecidas. Cuando perdonamos al que {C}pide perd\u00f3n{/} (Lc 17,4), no le hacemos ning\u00fan regalo, ni ganamos alg\u00fan m\u00e9rito: solamente nos liberamos a nosotros mismos de un rencor que nos envenenaba por dentro. El apegarse al propio derecho es siempre una manera de anclarse en este mundo. Dios quiere perdonarnos, o sea, acercarnos a \u00e9l, pero, mientras nos aferramos a estas cosas, \u00bfc\u00f3mo lo har\u00eda \u00e9l?
Jes\u00fas habla a pobres, acostumbrados a vivir con deudas que a menudo no pueden devolver y para quienes la convivencia obligada con un pr\u00f3jimo, muchas veces pesado, multiplica las ocasiones de herirse mutuamente. El estilo de vida independiente promovido por la sociedad moderna, considera como un ideal el no deber nada a nadie, manteniendo al pr\u00f3jimo a cierta distancia; esta suficiencia nos hace muy dif\u00edcil entender la misericordia de Dios con nosotros.
{C}No nos dejes caer en la tentaci\u00f3n.{/} As\u00ed se expresa el que es consciente de su debilidad. Por m\u00e1s que se sienta animado en el momento presente, sabe que si el Se\u00f1or esconde su rostro quedar\u00e1 desamparado. No tiene miedo a emprender cosas dif\u00edciles si Dios se lo pide, porque el que manda tambi\u00e9n da fuerzas para cumplir. Pero no presume de sus fuerzas.
Y ser\u00e1 m\u00e1s prudente todav\u00eda al saber que el enemigo no es el mal, sino {C}el Maligno.{/} Alguien que es m\u00e1s poderoso e inteligente lo est\u00e1 acechando para enga\u00f1arlo, hacer que se desv\u00ede de la fe y luego derribarlo, por poco que se sienta seguro y descuide los medios que Jes\u00fas nos indic\u00f3 para perseverar en la fe y en la Iglesia.

{N}6,{/}16: Aqu\u00ed Jes\u00fas no justifica ni condena el ayuno: \u00e9l mismo tambi\u00e9n ayun\u00f3 (ver 4,2; 9,15; 17,21). Tan s\u00f3lo afirma que el ayuno no tiene valor si buscamos m\u00e1s el aprecio de los dem\u00e1s que el de Dios.
Todas las religiones han practicado{C} el ayuno.{/} Es una manera de llamar la atenci\u00f3n de Dios, especialmente cuando nos caen encima grandes desgracias (Jl 2,12). El ayuno conviene a los que se sienten culpables y quieren mover a compasi\u00f3n al que los puede perdonar (Jon 3,5). Tambi\u00e9n es un medio para domar nuestros instintos y estimular nuestras energ\u00edas con el fin de disponernos para las comunicaciones divinas (Ex 34,28).
La Biblia reconoce al ayuno un lugar bastante limitado; los profetas afirmaban que el ayuno no sirve si no va acompa\u00f1ado de una actitud m\u00e1s comprensiva y m\u00e1s justa con el pr\u00f3jimo (Is 58; Zac 7,4).
Algunas personas y algunos grupos sociales se sirven del ayuno como de un arma pol\u00edtica para atraer la atenci\u00f3n sobre sus reinvindicaciones. Eso est\u00e1 bien, pero es algo muy diferente del ayuno de que habla Jes\u00fas, el cual va dirigido a Dios y no a la opini\u00f3n p\u00fablica (Mt 6,18). Implica, por parte del ayunante, una disposici\u00f3n interior de conversi\u00f3n y de pesar por sus propios pecados.

{N}6,{/}19: {C}No junten tesoros y reservas aqu\u00ed en la tierra.{/} El Evangelio dice: "no atesoren tesoros", pero "tesoro" tiene m\u00e1s sentido de riqueza que se guarda que de cosa amada.
Durante siglos la mayor\u00eda de los hombres casi no tuvieron reservas personales: la familia o el clan se hac\u00edan cargo de ellos en caso de adversidad. Actualmente cada uno debe preocuparse por s\u00ed mismo; tal vez sea mejor, pero \u00bfc\u00f3mo escapar a esa obsesi\u00f3n por asegurar el futuro? Jes\u00fas nos invita una vez m\u00e1s a creer en la Providencia del Padre: si nos encargamos de sus asuntos, \u00e9l se encargar\u00e1 de los nuestros.
{C}All\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n{/}. En la cultura jud\u00eda el coraz\u00f3n es el lugar donde se juzga y se toman decisiones. No soy yo quien posee las cosas, sino que son \u00e9stas las que me poseen y me imponen poco a poco tal o cual estilo de vida.
{C}All\u00ed estar\u00e1 tu coraz\u00f3n{/}: Esa es la certeza que inspira cualquier b\u00fasqueda de la "pobreza evang\u00e9lica". Se trata de liberarse al m\u00e1ximo para actuar y para amar. Jes\u00fas nos llama a la acci\u00f3n desinteresada, pero al mismo tiempo nos previene en contra de un apego desordenado a las personas, a las ideas y a las cosas propias: se puede llevar a cabo cualquier cosa, pero no debemos apegarnos a los frutos de la acci\u00f3n.

{N}6,{/}22: El {C}ojo {/}es aqu\u00ed la conciencia. Pero por otro lado tener el ojo iluminado significaba entonces generosidad, y tenerlo oscuro, mezquindad. Jes\u00fas recalca lo que acaba de decir: nuestra conciencia extraviada nos extrav\u00eda y nos repliega sobre nosotros mismos.

{N}6,{/}24:{C} Nadie puede servir a dos patrones.{/} Este comienzo nos indica que debemos mantenernos libres para servir mejor a Dios.
Se hab\u00eda dicho en la Biblia que debemos escoger entre Dios y los falsos dioses. Aqu\u00ed Jes\u00fas afirma que el falso Dios es {C}el Dinero,{/} porque nos ofrece felicidad y seguridad para el porvenir, pero nos hace perder nuestra verdadera riqueza, que es el momento presente.
Entend\u00e1monos: el dinero y la cuenta bancaria son medios necesarios para la sociedad moderna y no se trata de condenarlos; como con todos los medios, se puede hacer de ellos un uso bueno o malo. Pero el dinero es el medio para tener todo lo dem\u00e1s; m\u00e1s a\u00fan, es lo que se pone a resguardo para asegurar el porvenir. {C}Servir al dinero,{/} es contar con \u00e9l para pasarlo bien en el presente (Lc 12,15) y para asegurar nuestro porvenir, siendo que, en realidad, todo depende a cada instante directamente de Dios.
Mientras s\u00f3lo pensemos en asegurar el porvenir como buenos avaros de la cuenta en el banco, seremos incapaces de vivir verdadera y libremente; descuidaremos nuestro progreso personal y el de nuestros familiares, callaremos ante el mal y la mentira, nos desentenderemos de los compa\u00f1eros y nos arrastraremos ante los de arriba.
{C}No anden tan preocupados...{/} Despu\u00e9s de habernos inquietado porque falta el dinero, porque vamos a pasar un mal rato, porque se demoran los trabajos, nos sentimos avergonzados con s\u00f3lo encontrar una de esas personas sencillas que acaban de compartir con otros m\u00e1s pobres lo \u00faltimo que ten\u00edan y no por eso se ven afligidos ni tampoco creen haber hecho algo grande. Liberaci\u00f3n es toda la obra de Dios en la historia, pero \u00bftendremos bastante fe para liberarnos de tantas preocupaciones?
La comparaci\u00f3n con las flores y los p\u00e1jaros no significa que debamos cruzarnos de brazos; pues si Dios nos hizo con brazos y cerebro es para usarlos. M\u00e1s bien Jes\u00fas nos dice que si Dios cuida y viste de belleza a sus criaturas m\u00e1s \u00ednfimas, tambi\u00e9n se interesa de que la vida de cada uno de nosotros sea algo hermoso y perfecto.
{C}Busquen primero el Reino y la justicia de Dios.{/} Se trata aqu\u00ed de dos cosas muy concretas: el{C} Reino,{/} es decir, una transparencia de Dios en nuestra vida; su {C}justicia,{/} es decir, un ordenamiento bajo su mirada de todo lo que somos y hacemos. Es un gran riesgo para un joven o para una pareja comenzar a pensar en el porvenir, la familia y las actividades apost\u00f3licas seg\u00fan los criterios del Evangelio y no con el temor a no alcanzar para s\u00ed o para los  hijos un determinado nivel de vida.

{N}7,{/}1: Es probable que Jes\u00fas haya pronunciado estas palabras en el mismo sentido que las que se leen en 5,43. Com\u00fanmente los que se creen el partido de los buenos, o el grupo de los convertidos, juzgan a los que est\u00e1n en el bando contrario, preocupados por enderezarlos. Esa es una forma de orgullo a la que los autores espirituales llaman el "defecto de los principiantes". Est\u00e1 de tal manera inscrito en la naturaleza humana que muchos de los "justos" de la Biblia expresaban su reprobaci\u00f3n por "los pecadores" que no observan la ley de Dios. La nueva ley en cambio nos dice que no nos creamos superiores o nos hagamos jueces de los que van -o que Dios lleva- por un camino distinto al nuestro.{C}
No juzguen.{/} Debemos juzgar en el sentido de discernir entre el bien y el mal en lo que se hace a nuestro lado. A pesar de que es m\u00e1s diplom\u00e1tico no descontentar a nadie si queremos tener \u00e9xito, habr\u00e1 que ser bastante valiente para decir a veces a otros que est\u00e1n actuando mal. Pero aqu\u00ed {C}juzgar{/} tiene el sentido de hacernos jueces de nuestro pr\u00f3jimo. A menudo juzgamos y condenamos a otros con el solo fin de juzgarnos buenos a nosotros mismos. Jes\u00fas nos revela la unidad profunda de todo y todos en Dios: en cuanto negamos a otros la misericordia, nos dejamos caer del mundo de Dios y somos nosotros los que perdemos.
{C}No juzguen:{/} Rom 2,1; 14,4; 1 Cor 5,12; Stgo 4,11; G\u00e1l 6,1-5.

{N}7,{/}6: {C}No echen sus perlas a los cerdos.{/} Jes\u00fas piensa en las dificultades que van a encontrar sus seguidores viviendo en un mundo hostil. No decir todo a todos. A cada uno de nosotros Dios ha hecho algunos favores preciosos; no conviene comunicarlos a cualquiera de buenas a primeras...

{N}7,{/}7: Ver comentario de Lc 11,9. y tambi\u00e9n: Mc 11,24; Jn 14,13; 15,7; 16,23; Stgo 1,5.

{N}7,{/}13:{C} Entren por la puerta angosta.{/} Tal vez acababan de preguntar a Jes\u00fas: \u00bfQui\u00e9n se salvar\u00e1? (19,25).
Jes\u00fas nunca dijo si ser\u00edan muchos o pocos los que compartir\u00e1n la felicidad de Dios (\u00ablos que ir\u00e1n al cielo\u00bb). Pero s\u00ed dijo repetidas veces que {C}ser\u00e1n pocos los elegidos entre muchos llamados.{/} Esto significa que entre tantas personas que tuvieron la suerte de encontrarlo y que, con eso fueron {C}llamadas{/} a compartir su misi\u00f3n, pocos aceptan cambiar su vida y comprometerse con \u00e9l. Los{C} elegidos{/} son los que perseveran en busca de la verdadera libertad y perfecci\u00f3n.
{C}Muchos toman el camino que conduce a la perdici\u00f3n.{/} No toman el camino en que Cristo ser\u00eda todo para ellos, derrochan los dones de Dios y, aparentemente, se vuelven in\u00fatiles para el Reino; pero, no por eso escapan a la misericordia del Padre.

{N}7,{/}15: Es probable que Mateo cite estas palabras de Jes\u00fas a prop\u00f3sito de algunos que se daban el t\u00edtulo de profetas carism\u00e1ticos en la Iglesia primitiva y que tal vez hab\u00edan recibido dones del Esp\u00edritu, pero que con el tiempo se hab\u00edan deformado. De un modo m\u00e1s amplio las palabras de Jes\u00fas se dirigen a todos los que fomentan la divisi\u00f3n, la mentira y la violencia, aun cuando pretendan servir a una causa justa.
Los profetas que recuerda la Biblia se cubr\u00edan con una piel de oveja, pero un lobo pod\u00eda esconderse dentro. Siempre ha habido {C}falsos profetas{/} en el mundo, habitualmente profetas de la felicidad c\u00f3moda, y si la Palabra de Dios los condena, muchos dir\u00e1n que esta Palabra ha sido mal interpretada. Ser\u00eda bueno sin embargo preguntarse por qu\u00e9 el liberalismo moral (para muchos santo y sagrado) siembra la muerte por doquier y asfixia en tantas personas la capacidad de creer y de esperar.
{C}\u00bfCosechar\u00edan ustedes uvas de los espinos...?{/} Los planes y las teor\u00edas se juzgan en la pr\u00e1ctica y Jes\u00fas nos invita a mirar los hechos para luego sacar las conclusiones. Pero a nosotros nos cuesta enjuiciar la realidad que vivimos. Nos gusta m\u00e1s defender ideas que analizar las situaciones concretas. Jes\u00fas, en cambio, educado por el trabajo manual, desconf\u00eda de los discursos y de las teor\u00edas.

{N}7,{/}21: {C}Aquel d\u00eda muchos me dir\u00e1n.{/}.. Es probable que Mateo cite estas palabras pensando en profetas carism\u00e1ticos que siembran el desorden en sus comunidades y se dispensan de obedecer las reglas comunes. Ya sea que ense\u00f1emos o hagamos milagros, estos dones o ministerios son para bien de la comunidad y no significan que vivimos en gracia de Dios. La fe que nos salva obra mediante el amor (G\u00e1l 5,6) y nos hace cumplir la Ley (Stgo 2,8).
24. {C}Si uno escucha estas palabras m\u00edas.{/} Jes\u00fas se refiere a los que acogieron su palabra y se convirtieron, y con eso ya se creen salvados. Pero si no aprovechan el tiempo del primer entusiasmo para construir su vida con esos cimientos necesarios que son la meditaci\u00f3n b\u00edblica, el desprendimiento, la lucha contra sus tendencias malas y la vivencia de la comunidad cristiana, todo se vendr\u00e1 abajo en el per\u00edodo que siga.
Con esta p\u00e1gina finaliza el primer {C}Discurso{/} del Evangelio de Mateo. Un nuevo Discurso empezar\u00e1 con el cap\u00edtulo 10.

{N}8,{/}1: En esta segunda secci\u00f3n de su Evangelio (8,1-9,35) Mateo puso una colecci\u00f3n de milagros. Para \u00e9l estos milagros no son \u00fanicamente cosas extraordinarias, sino que adem\u00e1s contienen lecciones sobre lo que es ser disc\u00edpulo de Cristo.
Para comenzar, la curaci\u00f3n del leproso: un acto de valent\u00eda de Jes\u00fas, y un acto que viola abiertamente la \u00abley de la pureza\u00bb. V\u00e9ase comentario a Mc 1,40.
A continuaci\u00f3n (8,5) la fe del centuri\u00f3n, un oficial romano. Jes\u00fas habla de los jud\u00edos que van a ser excluidos del Reino de Dios.
4. {C}Pues t\u00fa tienes que hacerles una declaraci\u00f3n.{/} El texto dice: \u00abpara darles un testimonio\u00bb, pero esto no significa que Jes\u00fas manda al leproso donde los sacerdotes para convencerlos de que \u00e9l hizo un milagro. Jes\u00fas no se preocup\u00f3 por convencer a los sacerdotes, a los que su misma funci\u00f3n les hac\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil que a otros acercarse a \u00e9l y convertirse - lo mismo que pas\u00f3 con Juan Bautista-. Aqu\u00ed Jes\u00fas pide al leproso que cumpla con la Ley, la cual exig\u00eda que lo examinaran los sacerdotes antes de que pudiera reintegrarse a la comunidad (Lev 14,2).
En esto comprobamos el respeto de Jes\u00fas por la Ley de Moises, ley de Dios para su pueblo en el Antiguo Testamento. Es cierto que Jes\u00fas quebrant\u00f3 a prop\u00f3sito la ley del s\u00e1bado en algunas oportunidades, pero esto cobra su pleno sentido por el hecho de que Jes\u00fas fue habitualmente muy respetuoso de la Ley, como lo dijo sin ninguna hipocres\u00eda en Mt 5,19. Jes\u00fas particip\u00f3 fielmente a las asambleas del s\u00e1bado, a pesar de que, en Nazaret, la peque\u00f1a comunidad no deb\u00eda destacarse por su nivel intelectual o espiritual; ah\u00ed participaba en el culto que el pueblo de Dios debe rendir a su Dios, y daba gloria, \u00e9l tambi\u00e9n, a su Padre.
Lo mismo sub\u00eda a Jerusal\u00e9n para las fiestas, observaba en su modo de vestir y de rezar las costumbres de los jud\u00edos piadosos (Mt 9,20).
Es importante ver que para Jes\u00fas, \u00abadorar a Dios en esp\u00edritu y verdad\u00bb (Jn 4,24) no significaba despreciar los usos de la comunidad religiosa. No se vive m\u00e1s en la verdad replieg\u00e1ndose en la oraci\u00f3n privada o en comunidades de nuestra elecci\u00f3n, y no haciendo m\u00e1s caso del pueblo de Dios con sus ritos y sus fiestas, frutos de una larga tradici\u00f3n. Jes\u00fas criticar\u00e1 con toda libertad el peso de las tradiciones, y Pablo se opondr\u00e1 a que se imponga a gente de otra cultura lo que tuvo sentido para cierto tiempo y lugar, pero lo har\u00e1n como quienes saben que un pueblo sin tradiciones se descompone rapidamente.

{N}9,{/}7: Ver el comentario de Mc 2,1 y de Lc 5,17.
{C}Alab\u00f3 a Dios por haber dado tal poder a los hombres.{/} Esta f\u00f3rmula es un poco oscura. La muchedumbre se asombra al ver c\u00f3mo el poder salvador de Dios acaba de manifestarse entre los hombres y por medio de un hombre, Jes\u00fas. Pero Mateo no quiere separar a la Iglesia de Cristo: toda comunidad cristiana recibe dones de Dios para sanar y para reconciliar. Se sabe que los ministros de la Iglesia tienen autoridad para perdonar, pero la gracia de Dios pasa tambi\u00e9n por muchos otros canales (1 Cor 5,3-5; 2 Cor 2,5-11). Con aceptar humildemente la correcci\u00f3n fraterna, con el perd\u00f3n mutuo que se dan los esposos, Cristo es el que perdona, y lo perdonado{C} en la tierra{/} es perdonado {C}en el cielo{/} (ver Mt 18,18).

{N}9,{/}9: Ver el comentario de Mc 2,13. Se llamaban {C}pecadores{/} a los que no observaban la Ley de Mois\u00e9s y a los que cooperaban con las autoridades extranjeras (como los cobradores de impuestos).
{C}El novio{/} (15). El pueblo de Dios era{C} la novia,{/} y Yahv\u00e9 estaba para venir como el esposo. Est\u00e1 claro, pues, que Jes\u00fas era muy consciente de ser Dios-Hijo venido a los hombres

{N}9,{/}18: Ver el comentario de Mc 5,21.
{C}Toc\u00f3 el fleco de su manto{/} (20). Jes\u00fas, como buen jud\u00edo, ten\u00eda flecos en su manto. El fleco, con hilo morado, color del cielo, era algo casi sagrado (N\u00fam 15,38 y Mt 23,5).

{N}9,{/}27: {C}Lo siguieron dos ciegos que gritaban...{/} \u00bfC\u00f3mo, si estaban ciegos? A tropezones y haci\u00e9ndose conducir. Si hemos pecado, gritemos a Dios y sigamos en busca de Cristo.

{N}9,{/}36: {C}Sinti\u00f3 compasi\u00f3n, porque estaban... como ovejas sin pastor.{/} Ver: N\u00fam. 27,17; Ez 34,5; Zac 10,2. Tambi\u00e9n Jn 4,35; Mc 6,34; Lc 10,2.
{C}SANACIONES{/}
Con este p\u00e1rrafo, que resume en pocas l\u00edneas el ministerio de Jes\u00fas en Galilea, Mateo quiere demostrar que el Reino de Dios ha llegado y que el mal ya ha recibido un golpe mortal.
En Jes\u00fas, Dios mismo ven\u00eda a sanar a la humanidad. Y como esta obra es larga y lenta, deb\u00edan darse signos visibles a la gente para que creyera en esta curaci\u00f3n poco perceptible. Por eso Jes\u00fas deb\u00eda sanar a los enfermos y por eso tambi\u00e9n hoy las comunidades cristianas deben dar signos de la salvaci\u00f3n que anuncian y que traen. Los dones de curaci\u00f3n de los enfermos no son suficientes, pues el demonio est\u00e1 tambi\u00e9n presente en las plagas que afectan a la sociedad. Las comunidades cristianas, pues, mostrar\u00e1n que son capaces de salvar la familia y que traen una renovaci\u00f3n cultural.
Jes\u00fas nos pide a cada uno de nosotros que ponga sus talentos al servicio de la humanidad para sanar sus dolencias, pero tambi\u00e9n necesita {C}obreros para la cosecha{/} del Reino de Dios, es decir, para transmitir el llamado de Dios y para congregar a la Iglesia. {C}Rueguen,{/} dice Jes\u00fas..., y tal vez comprender\u00e1n que a ustedes los llama Dios.
Por supuesto que cada comunidad cristiana pide a Dios, y el Esp\u00edritu hace surgir en ella los carismas y los ministros que necesita. Pero Jes\u00fas se refiere m\u00e1s bien aqu\u00ed a los que ser\u00e1n obreros para la misi\u00f3n: \u00e9stos son y ser\u00e1n siempre poco numerosos, especialmente los que se dediquen a evangelizar y a edificar la Iglesia entre los pobres.

{N}10,{/}1: Hasta ese momento, Jes\u00fas se dio a conocer por sus predicaciones en las sinagogas cercanas a Cafarna\u00fan. Pero ahora Jes\u00fas tiene medios, o sea, fama y cooperadores para reunir muchedumbres.
Este es el momento en que Jes\u00fas constituye el grupo de los {C}Doce.{/} Los necesita para organizar sus reuniones, para transmitir sus ense\u00f1anzas, para multiplicar los signos milagrosos que realiza en los enfermos.
Tambi\u00e9n Jes\u00fas est\u00e1 proyectando su Iglesia y quiere darle una cabeza: \u00e9sta ser\u00e1 el grupo de los ap\u00f3stoles. Ellos van a ser, en medio de los hombres, los testigos de Jes\u00fas, y a este fin les ense\u00f1a una manera de vivir y de convivir que servir\u00e1 de modelo a la Iglesia.
{C}Llam\u00f3 a los que \u00e9l quiso{/} (ver Jn 15,16). Estos a su vez llamar\u00e1n a otros. En la Iglesia todos son llamados a hacer un trabajo apost\u00f3lico, pero nadie puede llegar a ser ap\u00f3stol, es decir un testigo oficial de Cristo, si no es llamado.

{N}10,{/}5: Mateo fue preparando este tercer "discurso de Jes\u00fas" desde el p\u00e1rrafo que comienza en 9,35. Jes\u00fas, que ha comenzado la misi\u00f3n, forma y env\u00eda los misioneros. Ap\u00f3stol quiere decir "enviado" y misi\u00f3n quiere decir tambi\u00e9n "env\u00edo".
El Padre ha enviado a su Hijo a la tierra y el Hijo a su vez env\u00eda a sus ap\u00f3stoles. El Padre env\u00eda a los mensajeros de su palabra, pero tambi\u00e9n env\u00eda a su Esp\u00edritu para que toque el coraz\u00f3n y el esp\u00edritu de los que escuchan. Gracias al Esp\u00edritu reconocer\u00e1n la palabra de Dios en los pobres discursos de esos mensajeros sin mayor instrucci\u00f3n. El Esp\u00edritu proporcionar\u00e1 se\u00f1ales: curaciones y gracias asombrosas que apoyar\u00e1n el testimonio de los enviados.
Los sucesores de los ap\u00f3stoles ser\u00e1n, como ellos, misioneros. No ser\u00e1n primero los administradores de una Iglesia establecida, sino que, viviendo como pobres en medio de los pobres, har\u00e1n que surjan nuevas Iglesias (v\u00e9ase 1 Cor 3,10; 12,28).
Este nuevo cap\u00edtulo nos habla pues de la misi\u00f3n, que es la principal preocupaci\u00f3n de la comunidad cristiana. En la primera parte (5-16) Jes\u00fas se dirige a los primeros misioneros de Galilea. En la segunda parte (17-42), Mateo re\u00fane palabras que Jes\u00fas pronunci\u00f3 en circunstancias muy diversas y las adapta para sus lectores en el preciso momento en que la Iglesia empezaba a ser perseguida en el mundo greco-romano.
{C}No vayan a tierras de paganos.{/} Jes\u00fas obedece el plan de salvaci\u00f3n de su Padre, ya expresado en la Biblia: el Salvador deb\u00eda reunir primero a las{C} ovejas dispersas{/} del pueblo de Israel; despu\u00e9s llevar\u00eda la salvaci\u00f3n a todas las naciones (Is 49,6; 60,1-10; Za 14,16; Mt 15,24).
{C}El que los recibe a ustedes{/} (vers. 40): rechazar a los mensajeros es deso\u00edr el llamado del Padre.


{N}10,{/}17: {C}LOS MARTIRES{/}
 Mateo ha recogido aqu\u00ed las advertencias que Jes\u00fas hizo a sus testigos sobre como encarar las persecuciones. Jes\u00fas vivi\u00f3 largas semanas en la semi-clandestinidad, y sus primeros misioneros experimentaron las mismas amenazas. Mateo, al relatar estas palabras, a lo mejor las adapt\u00f3 un poco a la situaci\u00f3n de los cristianos de su tiempo, pero no las invent\u00f3.
Acabamos de hablar de{C} testigos,{/} y en griego testigo se dice: m\u00e1rtir. Algunos de esos m\u00e1rtires fueron glorificados inmediatamente, pero la mayor parte permaneci\u00f3 desconocida. A menudo fueron desfigurados por las calumnias (5,11; Lc 21,17), lo que permiti\u00f3 aislarlos, aun de la comunidad cristiana, y luego eliminarlos.
En algunos casos fueron masacradas comunidades enteras como en tiempos del Imperio romano, o m\u00e1s cerca de nosotros, como ocurri\u00f3 con los Armenios. Y eso contin\u00faa en nuestros d\u00edas en algunos pa\u00edses sin que la prensa hable de ello. En muchos otros casos, los m\u00e1rtires estuvieron sumidos en una situaci\u00f3n compleja, y tomaron una postura peligrosa que los ha llevado a la muerte. Cuando Esteban fue asesinado (Hech 7) no se persegu\u00eda a los ap\u00f3stoles y muchos pudieron pensar que era un exaltado. Cuando las j\u00f3venes cristianas del Imperio romano eran perseguidas porque hab\u00edan decidido permanecer v\u00edrgenes, muchos dec\u00edan: \u00bfPor qu\u00e9 menosprecian sus obligaciones familiares? Cuando los cat\u00f3licos de Inglaterra, de Francia o de China se negaron a formar Iglesias nacionales separadas de la comuni\u00f3n cat\u00f3lica de Roma, \u00bfno eran rebeldes a las leyes de su naci\u00f3n?
Tal vez haya que reconocer que es una gracia ser m\u00e1rtir y que \u00e9sta no se concede a todos. Muchos estar\u00edan dispuestos a dar su vida por Cristo, pero frente a determinadas situaciones de violencia o de corrupci\u00f3n, no ven la necesidad de hacer un esc\u00e1ndalo y se someten para evitar lo peor. Otros, en cambio, comprenden que Dios les pide que den un testimonio (18) de esa Buena Nueva en la que creen y que es lo contrario de lo que se les impone; al hacer esto se exponen a las medidas de represi\u00f3n por medio de las cuales se defiende la sociedad. Jes\u00fas dir\u00e1 qu no es necesario ir en busca de la muerte (23), pero por otro lado sostiene que la persecuci\u00f3n y los procesos a sus testigos har\u00e1n que la evangelizaci\u00f3n avance (18), y Pablo recibir\u00e1 la misma certidumbre (Hech 27,24; Ef 6,19). El Apocalipsis ir\u00e1 m\u00e1s lejos al afirmar que la muerte de los testigos har\u00e1 que avance la Historia sagrada.
{C}El hermano entregar\u00e1 a la muerte a su hermano...{/} {C}ser\u00e1n odiados por todos{/}. Es lo habitual en un clima de terror. Pero sin llegar hasta all\u00ed, los testigos de Cristo podr\u00e1n verse ignorados por todos o por casi todos en su Iglesia, mientras que sus detractores tal vez reciban el reconocimiento (Lc 6,26). Con el tiempo, el Esp\u00edritu Santo impondr\u00e1 la verdad, pero la mayor\u00eda de las veces, los peque\u00f1os, aquellos que han sufrido m\u00e1s y que tal vez son los m\u00e1s grandes, permanecer\u00e1n ignorados hasta el d\u00eda en que Jes\u00fas mismo{C} los reconozca delante de su Padre.{/}
En realidad, Jes\u00fas no habla \u00fanicamente de los que son masacrados. Muchos m\u00e1s numerosos y sin duda mucho m\u00e1s cerca de nosotros est\u00e1n los que han tenido que vencer el miedo (26; 28; 31) para ser sus testigos en las calles, en las escuelas y en los sitios de reuni\u00f3n de ese mundo pervertido y malvado (G\u00e1l 1,4; Fil 2,15).

{N}10,{/}19:{C} No se preocupen...{/} Los testigos de Jes\u00fas no trabajan por cuenta propia, y se identifican mejor con Jes\u00fas cuando son perseguidos y enjuiciados. Entonces no deben dudar de la asistencia que recibir\u00e1n del Esp\u00edritu. La preocupaci\u00f3n por{C} preparar su defensa{/} s\u00f3lo les har\u00eda perder la paz que el Esp\u00edritu confiere a los perseguidos.

{N}10,{/}23: {C}No terminar\u00e1n de recorrer...{/} Esta frase estar\u00eda mejor ubicada en la primera parte del Discurso, 10,5-16 referente a la misi\u00f3n en Galilea. Pero al ponerla en este lugar, Mateo le da otro sentido: los misioneros no terminar\u00e1n de convertir al mundo antes de la segunda venida de Jes\u00fas.

{N}10,{/}28: Somos cobardes y Jes\u00fas lo sabe. Ya dijo:{C} No teman,{/} cuando invitaba a no buscar la seguridad del dinero. Ahora, trat\u00e1ndose del miedo a las medidas de represi\u00f3n, a\u00f1ade: Si ustedes no pueden deponer su cobard\u00eda, piensen d\u00f3nde est\u00e1 la mayor amenaza, con Dios o con los hombres.
Este es el \u00fanico lugar donde Jes\u00fas dice:{C} Teman a Dios.{/} Cuando la Biblia habla de temer a Dios, habitualmente no se trata de tenerle miedo, sino de respetarlo; el respeto est\u00e1 muy lejos del miedo. Dios no nos amenaza con echarnos al infierno; m\u00e1s bien nos recuerda que perderlo a \u00e9l es perdernos a nosotros mismos.

{N}10,{/}32:{C} Al que se ponga de mi parte.{/} Despu\u00e9s de recalcar el poder soberano de su Padre, Jes\u00fas se alza al mismo nivel: \u00e9l decidir\u00e1 nuestra suerte eterna. Jes\u00fas no habla \u00fanicamente de aceptarlo a \u00e9l, es decir, de no renegar de nuestra fe cristiana delante de los dem\u00e1s; sus palabras se aplican tambi\u00e9n a las exigencias de todos los d\u00edas. No debemos avergonzarnos de actuar o de hablar como creyentes.

{N}10,{/}34: {C}No piensen que he venido a traer la paz{/}. La paz del creyente nace de la certeza de que es amado por Dios: as\u00ed lo dicen los \u00e1ngeles en Bel\u00e9n (Lc 2,14). Pero Jes\u00fas no da la paz al mundo, porque la paz del mundo est\u00e1 hecha de confusiones, de certezas aproximadas, de equilibrio entre codicias y temor a los riesgos. La paz del mundo, ya sea en la sociedad o en las familias, encubre habitualmente un orden injusto impuesto por el m\u00e1s fuerte o una mediocridad compartida. Y el Evangelio siempre despierta el esp\u00edritu cr\u00edtico. La presencia de un solo cristiano que vive en la verdad basta para inquietar a muchas personas (Jn_3,20;15,18).
El Evangelio nos lleva a tomar nuestras decisiones con m\u00e1s libertad, despreciando el juicio de los que nos rodean cuando vemos que no se inspira en criterios evang\u00e9licos. Pensemos en casos como el de la ni\u00f1a embarazada que se resiste cuando sus padres exigen un aborto para \u00absalvar el honor de la familia\u00bb. En varios pa\u00edses se persigui\u00f3 al cristianismo porque pon\u00eda una ley divina por encima de la autoridad de los padres, que era considerada entonces como la autoridad suprema. Este ha sido el caso de Vietnam, Corea y China.
Por otra parte, el demonio levanta persecuciones contra cualquiera que emprenda el camino de Cristo, para asustarlo y as\u00ed se vuelva atr\u00e1s (Mt 12,43; 13,21).
{C}No es digno de m\u00ed{/} (37). Jes\u00fas no habla s\u00f3lo para los misioneros o las personas con una misi\u00f3n excepcional. Cada uno de nosotros debe romper muchas formas de dependencia mutua dentro de la familia, que no favorecen el crecimiento humano y espiritual ni del uno ni del otro. El que ama a Cristo encuentra mil motivos para liberarse de gestos, convivencias y preocupaciones por los suyos que, en realidad, manten\u00edan a unos y otros en la mediocridad.

{N}11,{/}1:{C} {/}Jes\u00fas ha enviado a los primeros misioneros; para Mateo es el momento de mostrar c\u00f3mo llega el Reino cuya venida han proclamado. La visita de los disc\u00edpulos de Juan ser\u00e1 la ocasi\u00f3n para precisar lo que Jes\u00fas nos trae, y lo que no hay que esperar de \u00e9l.
El p\u00e1rrafo que sigue en 11,25, nos mostrar\u00e1 a su manera que todo lo importante del Reino est\u00e1 en la persona misma de Jes\u00fas.
{C}EVANGELIZACION PRIORITARIA DE LOS POBRES{/}
5.{C} Una buena nueva llega a los pobres.{/} Debemos unir este texto con Mt 11,25; Mt 12,17; Lc 4,18; Mt_5,1-11.
Ser\u00eda interpretar mal este texto pensar que Jes\u00fas s\u00f3lo nos pide que vayamos a ense\u00f1ar a las personas menos instruidas o de condici\u00f3n social inferior. Los fariseos ya consideraban que era deber suyo ense\u00f1ar la religi\u00f3n al pueblo ignorante. Jes\u00fas, en cambio, env\u00eda a sus ap\u00f3stoles, pobres en medio de pobres, para anunciarles que Dios ha llegado a ellos y para ayudarles a descubrir la presencia y la actuaci\u00f3n de Dios, primero entre ellos mismos. Es entre ellos y a partir de ellos que tendr\u00e1n lugar experiencias decisivas, llamadas a renovar el mundo y la vida de fe, tanto de los grandes como de los peque\u00f1os. Ver com. en Lc 7,18.
Si la Iglesia solamente \u00abse preocupara por los pobres\u00bb catequizando a los ni\u00f1os de sus poblaciones y distribuyendo ayudas, estar\u00eda muy lejos de lo que pide Jes\u00fas. La proclamaci\u00f3n del amor de Dios va a la par con la formaci\u00f3n de comunidades y con una promoci\u00f3n humana a partir de aquellos que reciben el mensaje, y la fuerza del Evangelio se manifestar\u00e1 plenamente si los que emprenden esta tarea se presentan sin ayudas ni dinero.
11. {C}No se ha manifestado uno m\u00e1s grande que Juan.{/} Esto de manifestarse apuntaba necesariamente a un hombre importante, rey o a un profeta.
12. Estas palabras podr\u00edan tambi\u00e9n ser traducidas as\u00ed: \u00abel Reino de Dios se abre caminos por la fuerza\u00bb (ver Rm 1,16). El Reino de Dios es la fuerza que lleva adelante la historia, aprovechando los cambios lentos o violentos de la condici\u00f3n humana. Los creyentes son llamados a tomar parte en esa constante transformaci\u00f3n.

{N}11,{/}20: {C}Coroza\u00edn y Betsaida.{/} Estas dos ciudades ten\u00edan escuelas superiores de religi\u00f3n, pero no hab\u00edan acogido el Evangelio. {C}Tiro y Sid\u00f3n{/} eran dos ciudades paganas, maldecidas por los profetas y, luego, destruidas.

{N}11,{/}25: Esta breve oraci\u00f3n de Jes\u00fas nos revela su actitud profunda para con su Padre. Jes\u00fas oraba y su oraci\u00f3n impresionaba a sus disc\u00edpulos. Aqu\u00ed tenemos una breve acci\u00f3n de gracias inspirada por los \u00faltimos acontecimientos.
{C}Has mantenido cocultas estas cosas a los sabios.{/} Los sabios y entendidos no est\u00e1n excluidos de la fe, por supuesto, pero la gloria de Dios requiere que la fe nunca aparezca como un privilegio de los sabios, pues la sabidur\u00eda humana no proporciona lo que es esencial, sino que m\u00e1s bien lo oculta. Hab\u00eda entonces en Palestina algunos sabios y muchos medio sabios, pero no abundaban entre los disc\u00edpulos de Jes\u00fas.
{C}Mi Padre ha puesto todas las cosas en mis manos.{/} Dios ha hecho lo necesario para que, en todo tiempo y lugar, los hombres dispongan de mil caminos para ir hacia \u00e9l, pero s\u00f3lo con Jes\u00fas tenemos la revelaci\u00f3n del Padre ya en la vida presente.
{C}Aprendan de m\u00ed, que soy paciente y humilde de coraz\u00f3n. {/}La humildad de Jes\u00fas nos revela la de Dios mismo que nunca busca rebajarnos o intimidarnos, pero por el contrario quiere elevarnos hacia \u00e9l. Esta humildad no le impide que sea Dios, y podr\u00e1 exig\u00edrnoslo todo porque no nos fuerza desde afuera, sino que su influencia alcanza a lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n.
{C}Vengan a m\u00ed.{/} No les quitar\u00e9 {C}la carga,{/} sino que, al imponerles {C}mi yugo,{/} les dar\u00e9 el medio de llevar su carga.
Jes\u00fas juega con las palabras {C}yugo{/} y {C}carga,{/} pues los jud\u00edos sol\u00edan llamar carga a la ense\u00f1anza divina que se transmite a los alumnos, y yugo al balanceo de las sentencias del maestro, que memorizaban.
Jes\u00fas, el maestro{C} paciente y humilde,{/} nos hace descubrir en toda la vida y en nuestra misma cruz la misericordia de Dios; nos la muestra presente en las mismas exigencias de su Ley. S\u00f3lo Dios es bueno, y {C}buena{/} es la autoridad de Cristo.

{N}12,{/}1: \u00bfPor qu\u00e9 el Evangelio insiste en esos conflictos? Tal vez sea porque las obligaciones religiosas de los jud\u00edos eran muy pesadas en tiempos de Jes\u00fas y no ayudaban a los creyentes a que descubrieran a Dios. Tal vez, y con m\u00e1s probabilidad, porque los nuevos cristianos se hab\u00edan hecho r\u00e1pidamente otras leyes a las que otorgaban una importancia exagerada.
Si Jes\u00fas viol\u00f3 deliberadamente la m\u00e1s sagrada de las leyes dadas por Dios a Mois\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 se puede pensar de nuestras leyes eclesi\u00e1sticas que no est\u00e1n garantizadas por la Palabra de Dios? En nombre de leyes hechas por hombres y para un contexto que no era el nuestro, se ha llegado a veces a paralizar las comunidades cristianas, y muchos han preferido no ver c\u00f3mo pueblos enteros formaban nuevas iglesias, donde pudieran contar con las comunidades y los pastores de que carec\u00edan.

{N}12,{/}22: Ver el comentario en Mc 3,22.
{C}La gente de ustedes {/}(27). Jes\u00fas se refiere a los exorcistas jud\u00edos que tambi\u00e9n echaban demonios con f\u00f3rmulas y oraciones, como sucede en He 19,13.
{C}Calumniar al Esp\u00edritu Santo:{/} se trata del que atribuye al Maligno las actuaciones buenas y propias del Esp\u00edritu Santo, como vemos en Mc 3,30.
{C}Ni en este mundo ni en el otro{/} (32). Este es un modismo de los jud\u00edos para decir que esta calumnia es imperdonable, tanto a los ojos de Dios como de los hombres.
{C}Planten ustedes un \u00e1rbol buen{/}o (33)Es otra aplicaci\u00f3n de la sentencia ya le\u00edda en 7,16. Aqu\u00ed se trata de las acusaciones de los fariseos contra Jes\u00fas: si lo calumnian, es porque tienen un coraz\u00f3n malintencionado.
{C}Tus propias palabras te justificar\u00e1n{/} (37). V\u00e9ase Lc 19,22. No ser\u00e1n s\u00f3lo algunos actos aislados de nuestra vida los que ser\u00e1n juzgados. A lo largo de todos nuestros a\u00f1os nos hemos ido construyendo una filosof\u00eda pr\u00e1ctica y una visi\u00f3n de la existencia. Bas\u00e1ndonos en ello juzgamos todo lo que en los dem\u00e1s pone en tela de juicio nuestras propias elecciones. Y justamente eso, esas {C}palabras {/}con las que nos justificamos a nosotros mismos y condenamos a los dem\u00e1s, ser\u00e1 lo que nos merecer\u00e1 una condenaci\u00f3n.

{N}12,{/}38: Jes\u00fas no hizo milagros aquel d\u00eda porque aquellos especialistas de la religi\u00f3n le ped\u00edan cuentas en vez de escucharlo.
{C}Raza perversa e infiel.{/} Esta expresi\u00f3n designa en la Biblia al creyente infiel, que sin negar a Dios con la boca, tiene otro dios, un \u00eddolo, en su coraz\u00f3n.
Lo del {C}esp\u00edritu malo,{/} se\u00f1ala a la generaci\u00f3n contempor\u00e1nea de Jes\u00fas. Oyeron el llamado de Juan Bautista y por un tiempo cambiaron su conducta, pero no tuvieron una experiencia de Dios ni descubrieron la fuerza interior que les hubiera permitido seguir adelante. Por eso volver\u00e1n a su ceguera.
{C}La se\u00f1al de Jon\u00e1s{/} es la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Notemos sin embargo que Mateo no interpreta este signo de la misma manera que lo hace Lucas 11,30.
{C}Los hombres de N\u00ednive:{/} ver Jon\u00e1s 3,5.
{C}La reina del Sur:{/} ver 1 Reyes 10.

{N}12,{/}46:{C} Su madre y sus hermanos.{/} Si se tratara de verdaderos hermanos de Jes\u00fas, el evangelio dir\u00eda: \u00abSu madre y los hijos de su madre\u00bb, pues \u00e9sta era la forma de expresarse de los jud\u00edos. Este punto es tratado m\u00e1s ampliamente en Mc 3,31.

{N}13,{/}1: Aqu\u00ed comienza el tercer "discurso de Jes\u00fas" en el Evangelio de Mateo (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n). Jes\u00fas ha hecho proclamar por medio de sus ap\u00f3stoles la venida del Reino; se han visto sus primeras se\u00f1ales: curaciones y victorias sobre los demonios, pero tampoco han estado ausentes las oposiciones y da la impresi\u00f3n de que el conjunto del pueblo no se abre. \u00bfQu\u00e9 pensar de ese "Reino de Dios" que cambia tan poco la realidad que vivimos? Mateo entrega una respuesta en las siete par\u00e1bolas siguientes.
Jes\u00fas hablaba por medio de comparaciones, usando la manera concreta de expresarse de los campesinos y de los trabajadores manuales. Proverbios y par\u00e1bolas siempre han sido el gran medio de transmitir la sabidur\u00eda. Pero no cualquier comparaci\u00f3n es una par\u00e1bola, sino aquella que hace tomar conciencia de su situaci\u00f3n al que escucha, y lo obliga a definirse.
Para los auditores de Jes\u00fas el Reino de Dios significaba en primer lugar una liberaci\u00f3n de su pueblo oprimido, y quer\u00edan que sobre eso se pronunciara claramente. Pero Jes\u00fas, por su parte, s\u00f3lo pod\u00eda dar una respuesta a sus seguidores; pues el Reino forma parte de esas cosas que brotan a trav\u00e9s del mundo, que fermentan infaliblemente pero que no se pueden ver mientras no se crea en ellas. Jes\u00fas se referir\u00e1 a \u00e9l s\u00f3lo a trav\u00e9s de im\u00e1genes, y nosotros las entenderemos en la medida en que tengamos ya alguna experiencia de \u00e9l.
Para esta par\u00e1bola del Sembrador, que se\u00f1ala las grandes l\u00edneas de este cap\u00edtulo, v\u00e9ase el comentario de Mc 4,1 y Lc 8,4.
Jes\u00fas es el {C}Sembrador,{/} y como el sembrador vive para el futuro. Jes\u00fas se ha lanzado a una empresa desesperada: salvar a su pueblo cuando aparentemente nadie es ya capaz de frenar la ola de violencia que est\u00e1 subiendo en ese pueblo fan\u00e1tico y oprimido. Y no cuenta m\u00e1s que con la fuerza de la Palabra proclamada y puesta en pr\u00e1ctica para revertir la corriente de la historia. Habr\u00e1 sin duda una buena parte de fracaso, pero tambi\u00e9n habr\u00e1 que cosechar, con tal que el grano acepte morir en la tierra.

{N}13,{/}11: {C}A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino.{/} A ustedes que tomaron en serio el llamado de Jes\u00fas y se decidieron a seguirlo. Y porque han pasado a ser los cooperadores de Cristo, el Padre les revelar\u00e1 sus secretos.
Las palabras de Isa\u00edas que aqu\u00ed se recuerdan pueden sorprendernos porque conocemos la forma hebraica de expresarse: ver al respecto el comentario de Mc 4,11. \u00bfAcaso Jes\u00fas habla en par\u00e1bolas porque los oyentes no quieren comprender, o para que no comprendan? Tal vez lo uno y lo otro al mismo tiempo (comparar v.13 y 15).
{C}Al que tiene se le dar\u00e1 m\u00e1s.{/} El verbo \u00abtener\u00bb aqu\u00ed significa producir, como el \u00e1rbol que tiene frutos. Es decir, que se dar\u00e1 al que hace fructificar los dones de Dios.
{C}El Reino de los Cielos.{/} Ya dijimos que la expresi\u00f3n {C}los Cielos{/} era un modismo propio de los jud\u00edos para designar a Dios. El{C} Reino de los Cielos{/} es el {C}Reino de Dios,{/} lo mismo que el{C} Padre de los Cielos{/} es el {C}Padre-Dios.{/} Por no conocer este uso, muchos se han equivocado, pensando que el Evangelio solamente hablaba del Reino de Dios en el Cielo, despu\u00e9s de la presente vida. En realidad Jes\u00fas proclamaba que Dios hab\u00eda empezado a reinar entre nosotros.
{C}\u00bfReino de Dios, {/}o{C} Reinado de Dios?{/} Ver el comentario en Lc 8,10.

{N}13,{/}18: Qui\u00e9n acoger\u00e1 la palabra de Dios? Esto no es cuesti\u00f3n de inteligencia o capacidad para reflexi\u00f3nar, o de inter\u00e9s por las cosas religiosas: la reciben los que est\u00e1n abiertos a la esperanza.
A los que est\u00e1n{C} a lo largo del camino{/} no les interesa la palabra que les lleg\u00f3, sea porque no ven m\u00e1s all\u00e1 de sus intereses (son personas ego\u00edstas o de poca visi\u00f3n), sea porque ya han orientado su vida por otro camino.
A continuaci\u00f3n encontramos a los que no saben enfrentar la contradicci\u00f3n y se desaniman o se acobardan:{C} inmediatamente se vienen abajo.{/} Esperar es mantenerse firme a pesar de los obst\u00e1culos. La esperanza es perseverancia y valent\u00eda.
Luego vienen los que {C}se sembraron entre espinos.{/} Estos creen, pero no se sienten satisfechos con los frutos que se rebuscan en el camino dif\u00edcil. Quieren \u00absalvar su vida\u00bb, y sirven a la vez a Dios y al Dinero. La b\u00fasqueda del \u00e9xito material los tiene amarrados y, en ellos, la esperanza del Reino no es m\u00e1s que un deseo impotente.

{N}13,{/}24: Con la par\u00e1bola de{C} la maleza,{/} Jes\u00fas responde a los que se escandalizan al ver el mal presente en todas partes. Hasta el fin del mundo los buenos y los malos estar\u00e1n mezclados; lo bueno y lo malo estar\u00e1 mezclado en las personas y en las instituciones.
Dios respeta a los hombres; sabe que el mal es a menudo m\u00e1s fuerte que sus buenas intenciones. Sabe que necesitan tiempo para afirmarse en el bien.
Dios es paciente: la reconciliaci\u00f3n de los grupos y de las fuerzas tan diversas que gu\u00edan al mundo se conseguir\u00e1 solamente al final de la historia. Mientras tanto, no nos corresponde decidir tajantemente que \u00e9stos o aquellos no sirven para nada.
Jes\u00fas coment\u00f3 esta par\u00e1bola: vers. 36 y ss.

{N}13,{/}31: {C}La levadura que toma una mujer y la introduce...{/} El Evangelio dice m\u00e1s bien {C}entierra{/} o {C}esconde{/} (como en 13,44). Es necesario enterrar y esconder largo tiempo la semilla del Reino para que pueda dar fruto. Y, al rev\u00e9s, poco se puede confiar de lo que sale al aire r\u00e1pidamente.
{C}LA IGLESIA DE JESUS{/}
Con la par\u00e1bola del grano de mostaza, Jes\u00fas nos muestra que el Reino de Dios debe ser una se\u00f1al: se desarrollar\u00e1 de tal manera que nadie en el mundo podr\u00e1 ignorarlo. Una corriente espiritual, lo mismo que una aspiraci\u00f3n cultural o un movimiento revolucionario, necesita concretizarse en una o varias instituciones que le den \u00abcuerpo\u00bb, o sea, una existencia m\u00e1s clara, m\u00e1s visible, m\u00e1s eficaz. Asimismo Jes\u00fas proyecta su Iglesia como portadora (pero no propietaria exclusiva) del Reino de Dios. {C}Iglesia{/} significa: Asamblea de los que han sido convocados. Aqu\u00ed se indican dos caracter\u00edsticas de esta Iglesia:
-_por una parte ser\u00e1 algo bien visible en el mundo, como {C}el \u00e1rbol{/} que cobija a los p\u00e1jaros;
-_por otra se mezclar\u00e1 \u00edntimamente con la masa humana, sin que los creyentes se aparten de los que no creen. Pues ellos son {C}la levadura{/} del mundo.
Jes\u00fas no se conforma con una \u00abIglesia invisible\u00bb, o sea, una fraternidad sentimental y una comuni\u00f3n espiritual de todos aquellos que por todas partes del mundo creen en \u00e9l. Se necesita un \u00e1rbol grande (en otro lugar Jes\u00fas dice: {C}una ciudad edificada en una cumbre),{/} en que todos reconozcan que la semilla era buena y llena de vida. Se necesitan comunidades cristianas organizadas, lazos entre estas comunidades, una jerarqu\u00eda... Pero tambi\u00e9n es necesario que los creyentes no se encierren en sus capillas, que no dediquen toda su atenci\u00f3n a las actividades propias de su Iglesia, sino que sean \u00fatiles en el mundo junto con todos los dem\u00e1s hombres de buena voluntad. Deben ser levadura en la masa, y no una masa aparte que quisiera ser m\u00e1s refinada que la otra. La levadura transforma la historia humana, no con traer a todos a la iglesia, sino comunicando a todas las actividades humanas el esp\u00edritu que da vida.

{N}13,{/}34: {C}No les dec\u00eda nada sin usar par\u00e1bolas.{/} Al leer Mt. 13,12, pareciera que Jes\u00fas hablaba con par\u00e1bolas para ocultar su ense\u00f1anza. Pero aqu\u00ed se nos da otra parte de la verdad: Jes\u00fas habla con par\u00e1bolas porque este es el medio m\u00e1s apto para dar una ense\u00f1anza que perdure a lo largo de la historia.
{C}Hablar\u00e9 en par\u00e1bolas.{/} Estas son las primeras palabras del salmo 78, modificadas y adaptadas por el evangelista. Quiere decirnos que Jes\u00fas, al ense\u00f1arnos los secretos del Reino de Dios, contesta a los interrogantes m\u00e1s esenciales de la humanidad. Desde los comienzos de la civilizaci\u00f3n el hombre est\u00e1 abocado a problemas y desaf\u00edos que no puede solucionar o superar con los recursos de su propia sabidur\u00eda, y Jes\u00fas le da la clave de sus contradicciones. La ciencia conoce todos o casi todos los elementos de nuestro destino. Pero todav\u00eda nos queda por descubrir qui\u00e9nes somos.
Las respuestas de Jes\u00fas no se presentan como una teor\u00eda y por eso desconciertan a los peque\u00f1os intelectuales acostumbrados al lenguaje de los libros. Pero nos ofrecen algo mucho m\u00e1s rico a trav\u00e9s de esas figuras o enigmas que exigen de nosotros una comprensi\u00f3n m\u00e1s activa y a las cuales debemos volver. Cada uno deber\u00e1 profundizarlas a lo largo de su vida y a lo largo de la historia. S\u00f3lo con el tiempo llegaremos a descubrir todo su sentido.

{N}13,{/}36: {C}El campo es el mundo.{/} Esta par\u00e1bola no se refiere a lo que pasa en cada uno de nosotros, o dentro de la Iglesia, como ocurre con la{C} red{/} (13,47). Nos invita a mirar c\u00f3mo el Reino de Dios va madurando a trav\u00e9s de toda la historia humana: Historia Sagrada no es solamente la historia antigua del pa\u00eds de Jes\u00fas, sino toda la historia humana de la que Cristo es el Se\u00f1or.
{C}As\u00ed suceder\u00e1 al fin del mundo.{/} Jes\u00fas nos habla de un juicio... La espera de un juicio de Dios sobre el mundo era un elemento esencial de la predicaci\u00f3n de los profetas. No debemos ver en ello \u00fanicamente un deseo de venganza de parte de las personas honradas que han sufrido el mal. El saber con certeza que nuestra vida va a ser juzgada por el que ve el fondo de los corazones, es una de las bases de la visi\u00f3n cristiana de la existencia. Comprendemos as\u00ed el car\u00e1cter tr\u00e1gico de las decisiones que tomamos d\u00eda tras d\u00eda y que van trazando como un camino hacia la verdad o un rechazo de la luz.
Esta certeza choca a muchos de nuestros contempor\u00e1neos, as\u00ed como en el pasado asustaba a la mayor\u00eda de los hombres. Por eso se han refugiado tan a menudo en las teor\u00edas de la metempsicosis, es decir, de una serie de existencias: los pecados de la vida presente se pueden reparar en la siguiente. Se pone en duda la importancia de las elecciones que hacemos y desaparece el sentido del pecado junto con el de la presencia de Dios. Pronto se llega a dudar del valor \u00fanico de nuestra vida y del valor \u00fanico de la persona humana.
Pero junto con reafirmar el juicio, esta breve par\u00e1bola contiene un elemento muy revolucionario: el juicio es un secreto de Dios, y hasta el fin del mundo, el bien y el mal estar\u00e1n mezclados en cada uno de nosotros y tambi\u00e9n en las instituciones. Cuando leemos la Biblia, nos impacta tal vez ver c\u00f3mo, no s\u00f3lo en el Antiguo Testamento sino a\u00fan en el Nuevo, se divide siempre el mundo en buenos y malos. Y nos parece que esto no debe ser, pues el interior del hombre es un misterio. No existe un grupo de buenos (que ser\u00edamos nosotros, por supuesto, los que creen en Dios y los que observan la misma moral que nosotros...) y otro de malos. \u00bfPor qu\u00e9 entonces Jes\u00fas divide as\u00ed a los hombres?
Respondamos inmediatamente diciendo que Jes\u00fas hablaba como lo hac\u00edan los profetas. Hablar de buenos y malos era una manera sencilla, adaptada a la mentalidad de pueblos menos evolucionados que nosotros, para mostrar que cada uno de nosotros, en cualquiera de sus actos, da un paso en una de las dos direcciones opuestas. Durante siglos los hombres se han sentido interpretados por esta manera de hablar; incluso para nosotros es convincente y pedag\u00f3gica en muchos momentos. Pero es muy importante observar aqu\u00ed que Jes\u00fas no se deja enga\u00f1ar por las im\u00e1genes; para la mayor\u00eda de nosotros la separaci\u00f3n a\u00fan no se ha hecho, aunque hayamos dado pasos decisivos despu\u00e9s de una o m\u00e1s conversiones.
Los{C} trabajadores{/} representan a los creyentes, pero de un modo muy especial a los \u00abresponsables\u00bb de la Iglesia. Su celo en reprimir a los que consideran extraviados, para preservar as\u00ed lo que para ellos es bueno, est\u00e1 tal vez viciado desde adentro. \u00bfQuerr\u00edan acabar con todos los errores? Pero en realidad no creen m\u00e1s que en la fuerza o en la autoridad. Si los \u00abmaestros\u00bb de la fe no dejaran que los fieles tengan la posibilidad de pensar y de equivocarse, la Iglesia estar\u00eda condenada a muerte.
Dios prefiere que las cosas se aclaren por s\u00ed solas y quiere que los hombres vivan su propia experiencia. El mal forma parte del misterio de la cruz: al hacer el bien y al vivir en la luz, venceremos al mal (Rom 12,21).

{N}13,{/}44: Las par\u00e1bolas del tesoro y de la perla nos invitan a que no dejemos pasar la ocasi\u00f3n cuando el Reino viene a nosotros.
Muchos han buscado durante a\u00f1os la palabra, o la persona, o la esperanza que dar\u00eda un nuevo sentido a su vida. Y un d\u00eda les sale al encuentro. A veces el hallazgo fue modesto: una palabra de perd\u00f3n, un gesto de amistad verdadera, el primer compromiso que nos ofrecieron y que nosotros tomamos. Pero comprendimos al instante que \u00e9ste era el encuentro con lo que realmente vale, y entramos alegres al Reino.
Pero dice la par\u00e1bola: {C}lo vuelve a esconder.{/} Habitualmente Dios es el que vuelve a esconder ese tesoro que nos mostr\u00f3 una primera vez y deja que trabajemos y perseveremos largos a\u00f1os para hacerlo nuestro.
{C}Va, vende todo lo que tiene.{/} Habr\u00e1 que despojarse de costumbres y diversiones que ocupaban nuestra vida sin llenarla. Y cuando caiga sobre nosotros la noche y el viento fr\u00edo de las pruebas, no se deber\u00e1 olvidar el tesoro que encontramos hasta que volvamos a tenerlo. El fil\u00f3sofo Plat\u00f3n dijo: Es de noche cuando es hermoso creer en la luz.


{N}13,{/}47: {C}EL MAL EN LA IGLESIA {/}
La Iglesia ha dado el Reino a aquellos que han entrado en ella, pero no por ello tienen la seguridad de que no lo perder\u00e1n.
Al hablarnos de una {C}red,{/} Jes\u00fas nos recuerda que la Iglesia es para la misi\u00f3n (\u00abpescadores de hombres\u00bb), y esto incluso si muchos de los que acuden a ella no llegan a perseverar. Una Iglesia que se encierra en s\u00ed misma nunca estar\u00e1 segura de que s\u00f3lo cuenta con los buenos.
{C}EL INFIERNO{/}
{C}Los arrojar\u00e1n al horno ardiente.{/} Jes\u00fas no duda en retomar esta imagen del fuego, que formaba parte de su cultura y que Mateo ha querido conservar de modo especial\u00edsimo (5,22; 7,19; 13,30; 25,41). Ninguna acci\u00f3n mala escapar\u00e1 al juicio: a Dios s\u00f3lo llega lo que es puro, lo dem\u00e1s se quema.
La Iglesia adopt\u00f3 hacia el siglo XII la palabra "purgatorio" para designar la dolorosa purificaci\u00f3n que experimentar\u00e1n despu\u00e9s de la muerte todos los salvados, a menos que no hayan sufrido ya en la tierra la quemaz\u00f3n del puro amor de Dios. Esta afirmaci\u00f3n del purgatorio les choca a quienes no han experimentado la santidad divina y tienen demasiado f\u00e1cilmente en la boca la gran bondad de Dios: \u00bfhan sopesado de veras lo que exige de nosotros "hacerse Dios en Dios"?
La idea de un infierno eterno, que parece muy presente tras estas im\u00e1genes, ya no nos impresiona. Hay que reconocer que hemos hecho un uso abusivo de la misma durante siglos. La raz\u00f3n es simple: no se viv\u00eda entonces en un r\u00e9gimen de derecho, y el temor del infierno resultaba saludable para educar a los b\u00e1rbaros y apartarlos del mal. Pero ha llegado la hora de proponer la verdad del evangelio: hay que distinguir el estilo de una predicaci\u00f3n popular y la actitud de Dios con los pecadores.
Jes\u00fas nos muestra el resultado de nuestras malas acciones como consecuencia de nuestro rechazo a actuar: nosotros nos perdemos lejos de Dios, que es lo m\u00e1s terrible. Jes\u00fas no habla s\u00f3lo de cr\u00edmenes o de faltas graves: en la gran par\u00e1bola de Mt 25,31-46 env\u00eda al infierno todas las faltas que nosotros cometemos diariamente. Pero despu\u00e9s de haber dicho esto, conviene recordar que Dios salva a los pecadores: leamos en particular los p\u00e1rrafos de Romanos 5, donde Pablo afirma que la muerte y la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas son m\u00e1s fuertes que el poder del mal en el mundo y ya nos han asegurado desde ahora la salvaci\u00f3n de la humanidad como un todo.
Jes\u00fas ten\u00eda un conocimiento profundo y verdadero de Dios y del hombre: si \u00e9l hubiera visto en estas palabras y este "castigo" algo contrario a la bondad infinita de Dios, lo habr\u00eda dicho sin preocuparse por el esc\u00e1ndalo. Pero \u00e9l habl\u00f3 as\u00ed para que el amor infinito de Dios no nos quite la libertad de alejarnos de \u00e9l y de desafiarlo. La misericordia de Dios nos espera a la hora de la muerte y ella har\u00e1 renacer, incluso en los grandes criminales que nunca han reparado, al hijo de Dios ciudadano de la Jerusal\u00e9n celestial. Pero esto no impide que haya pasado la hora de hacer el bien y de reparar nuestras faltas; los talentos que Dios nos hab\u00eda dado para construir el mundo y realizarnos, si no han llegado a fructificar, pasar\u00e1n a otros. Nos salvaremos, s\u00ed, pero como peque\u00f1os elegidos.
Podemos preguntarnos por la existencia de un infierno eterno, pero tendremos que responder tambi\u00e9n a esta cuesti\u00f3n: si Jes\u00fas quer\u00eda decir que cada uno de nosotros puede perder la eternidad en Dios, \u00bfc\u00f3mo deb\u00eda decirlo para que no lo dud\u00e1ramos? El misterio sigue, pues, en pie. Pero si hemos comprendido lo que Dios nos ofrece, la eternidad en el sentido m\u00e1s fuerte del t\u00e9rmino, y que la vida es \u00fanica, \u00bfhay palabras demasiado fuertes para aquel que ha perdido la vida y el tiempo?

{N}13,{/}53: Comparar con Lc 4,14. Ver comentario de Mc 3,31.

{N}14,{/}1: Para los cap. 14 y 15, ver comentario de Mc 6 y 7.

{N}14,{/}13: Ver comentarios de Mc 6,32 y Jn 6.
Parece que esta seguidilla de relatos que ocupan los cap\u00edtulos 14 y 15 y el comienzo del 16 formaba todo un conjunto desde los primeros a\u00f1os de la Iglesia; se la encuentra id\u00e9ntica en Marcos y en parte en Lucas. Como en todos los textos que han sido transmitidos oralmente durante un tiempo, hab\u00eda ideas comunes y palabras-claves que ayudaban a concatenar unos relatos con otros. Uno de los puntos comunes debi\u00f3 haber sido aqu\u00ed {C}el pan.{/}
No olvidemos que el pan era el alimento por excelencia, y comer el pan significaba servirse una verdadera comida, no \u00fanicamente una fruta o un bocado (as\u00ed lo tradujimos en 15,2). Por otra parte, no exist\u00edan muchas otras necesidades fuera de la comida y de la ropa, y con mucha naturalidad la religi\u00f3n conced\u00eda un lugar importante a todo lo que se refer\u00eda a la alimentaci\u00f3n. De ah\u00ed las preguntas planteadas en estos cap\u00edtulos y las respuestas entregadas por Jes\u00fas. Incluso el{C} pan de los hijos{/} (15,26) servir\u00e1 de ocasi\u00f3n para completar las ense\u00f1anzas sobre la eucarist\u00eda que se sacaron de las dos multiplicaciones de los panes.

{N}14,{/}22: Ver comentario de Mc 6,45.
{C}Se asustaron{/} a causa de su falta de fe, porque lo tomaban por un fantasma. Una fe sana domina al miedo inspirado por las creencias y supersticiones.
{C}Manda que yo vaya a ti.{/} Mateo no quiere subrayar la vacilaci\u00f3n de Pedro, sino su fe. S\u00f3lo \u00e9l se atrevi\u00f3 a desear para s\u00ed lo que parec\u00eda reservado a Jes\u00fas. Y cuando volvi\u00f3 a estar con sus compa\u00f1eros, deb\u00eda de haber sido renovado por esta experiencia que su ba\u00f1o forzado no pudo hacerle olvidar.
{C}\u00a1Hombre de poca fe!{/} Otra vez Jes\u00fas reserva este reproche a sus mejores disc\u00edpulos, para convencer a esos otros disc\u00edpulos que somos nosotros, de que nos falta mucho todav\u00eda (ver 6,30; 8,26; 16,8; 17,20).

{N}15,{/}1: Ver el comentario de Mc 7,1.
{C}No se lavan las manos.{/} Los fariseos defend\u00edan algo excelente y que nosotros mismos practicamos. Pero Jes\u00fas ve\u00eda m\u00e1s lejos; todas esas buenas costumbres y pr\u00e1cticas religiosas (incluyendo los ayunos y las pr\u00e1cticas de meditaci\u00f3n) se convierten f\u00e1cilmente en una cortina de humo que nos oculta lo esencial: una disponibilidad constante para responder a los llamados de Dios, y la confianza absolutamente simple en su misericordia, que es la \u00fanica que nos puede salvar.
Ver tambi\u00e9n el comentario de Mc 7,14.

{N}15,{/}10: Ver el comentario de Mc 7,14.
Todas las sociedades sienten la necesidad de distinguir el bien del mal, pero lo hacen con criterios humanos. Jes\u00fas juzga esos criterios.
{C}Puro e impuro.{/} Para la sociedad jud\u00eda, el culto de Dios era lo esencial, y se preocupaban antes que nada por distinguir lo puro de lo impuro. Jes\u00fas muestra que la verdadera pureza no es la que ellos buscan. El hombre no es puro por {C}lo que entra en \u00e9l{/} (alimentos, contactos, ritos exteriores), sino por lo que {C}sale{/} de \u00e9l: conciencia e intenciones buenas que producen actos agradables a Dios.
No es seguro que los c\u00f3digos de buena conducta de nuestra sociedad y de sus numerosas buenas sociedades no sean una manera m\u00e1s de distinguir a los puros de los impuros. Hasta en la misma Iglesia, en los siglos pasados, hubo una tendencia a atribuir a los ministros consagrados una "pureza" que les reservaba s\u00f3lo a ellos el contacto con las cosas santas. De ah\u00ed que, durante la edad media, se lleg\u00f3 a no dar la comuni\u00f3n en la mano como se hab\u00eda hecho durante m\u00e1s de diez siglos.

{N}15,{/}29: Jes\u00fas multiplic\u00f3 el pan dos veces. Es uno de los milagros que m\u00e1s nos impresionan, pues la palabra "milagro" es con frecuencia desvalorizada. La Biblia emplea diversas palabras para designar lo que realmente aparece como una obra de Dios: signo, prodigio, obra poderosa. El milagro, en su sentido estricto, es todo eso a la vez: un \u00absigno\u00bb por el cual Dios nos descubre su querer y el orden invisible del mundo; un \u00abprodigio\u00bb que desconcierta nuestras previsiones, una \u00abobra\u00bb que s\u00f3lo Dios es capaz de realizar.
La multiplicaci\u00f3n de los panes es la clase de milagros que m\u00e1s choca a nuestros contempor\u00e1neos y a su fe absoluta en las "leyes de la naturaleza", que ni siquiera Dios tendr\u00eda el poder de sobrepasar o de ignorar sin contradecirse. Y a\u00fan cuando no se niegue abiertamente el testimonio de los ap\u00f3stoles, se prefiere muchas veces evitar una toma de posici\u00f3n, diciendo por ejemplo: "El milagro es m\u00e1s bello a\u00fan si uno se imagina que Jes\u00fas solamente invit\u00f3 a la gente a que compartiera sus provisiones individuales, y as\u00ed hubo suficiente para todos: "\u00a1un milagro de solidaridad!"
Pero el Evangelio no pretende ensalzar la solidaridad; m\u00e1s bien quiere celebrar la libertad absoluta de Dios y de Cristo: hasta la naturaleza debe callarse, porque aqu\u00ed se resucita a los muertos. Para un cristiano la creaci\u00f3n no es una gran m\u00e1quina que Dios entreg\u00f3 a los hombres despu\u00e9s de haberla construido; al contrario, es un reflejo vivo de Dios. Las leyes naturales, que son sombra de la sabidur\u00eda, del orden y de la justicia que hay en Dios, no excluyen jam\u00e1s la libertad.
A lo largo de la historia cristiana, el Se\u00f1or ha multiplicado y sigue multiplicando el pan, los alimentos y hasta los tarros de conserva, muy especialmente para aquellos que lo han dado todo o que lo arriesgan todo por \u00e9l: basta o\u00edr los testimonios.

{N}16,{/}1: {C}Una se\u00f1al milagrosa que viniera del Cielo,{/} o sea de Dios, seg\u00fan el modo de hablar de los jud\u00edos. Quer\u00edan una prueba de que Dios estaba con \u00e9l.
{C}Pero se\u00f1al no tendr\u00e1n.{/} Jes\u00fas se niega a hacer prodigios para demostrar su autoridad. Los que aman la verdad y buscan las cosas aut\u00e9nticas, sabr\u00e1n reconocer la firma de Dios en las actuaciones de Jes\u00fas y de sus ap\u00f3stoles, aun cuando mil propagandas hablen en contra.
{C}La se\u00f1al de Jon\u00e1s{/} es la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (ver Mt 12,40). En alg\u00fan sentido la resurrecci\u00f3n es la se\u00f1al m\u00e1s decisiva de su misi\u00f3n, pero solamente la entienden los que creen. Los que exigen milagros para creer no tendr\u00e1n respuesta.

{N}16,{/}5: El Evangelio ha guardado muy pocas cosas de lo que conversaban entre s\u00ed Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles durante esos largos meses de vida en com\u00fan. Qu\u00e9 bueno que al menos se hayan referido aqu\u00ed a una de las muchas tonter\u00edas que dijeron delante de \u00e9l. Si entendieron al rev\u00e9s su advertencia, fue porque estaban muy preocupados por esas cosas "necesarias" que siempre convendr\u00eda m\u00e1s dejarlas en las manos de Dios.
{C}Desconf\u00eden de la levadura de los fariseos y saduceos:{/} ver Mc 8,11. Con mucha frecuencia el Evangelio asocia estos dos nombres. Ya hemos visto que los saduceos eran el partido de los jefes de los sacerdotes. Eran por derecho de familia los responsables de la vida nacional y religiosa del pueblo de Dios. Los fariseos en cambio se adher\u00edan personalmente a su partido que se dedicaba a la defensa de la Ley de Dios. Eran enemigos de los saduceos.
No digamos que "\u00a1eran hip\u00f3critas y gente perversa!" Las autoridades civiles y religiosas del pueblo de Israel se opusieron muy naturalmente a Jes\u00fas. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda Dios visitar a su pueblo y ser bien acogido por la mayor\u00eda de sus jefes, mientras \u00e9stos se sienten propietarios ya sea de sus t\u00edtulos o de su autoridad, ya sea de sus talentos o de sus propios m\u00e9ritos?


{N}16,{/}13: {C}LA IGLESIA - PEDRO - EL PAPA {/}
Una de las p\u00e1rabolas del Reino de Dios ya anunciaba de alguna manera a la Iglesia (Mt 13,31-33). Ahora el presente texto nos habla nuevamente de la Iglesia.
Nos dice cu\u00e1l es su base: la fe en Jes\u00fas, Cristo e Hijo de Dios. Realza la dignidad propia de Pedro entre todos los ap\u00f3stoles. Sugiere que la Iglesia siempre necesitar\u00e1 esa cabeza visible.
La fe en Cristo, Hijo de Dios, que Pedro proclama el primero entre los ap\u00f3stoles, es realmente algo que viene de Dios. Nuestra fe no es una opini\u00f3n humana, una adhesi\u00f3n sentimental; no viene de{C} la carne ni de la sangre,{/} expresi\u00f3n que, entre los jud\u00edos, designaba lo que en el hombre es puramente humano, lo que el ser mortal hace y comprende con sus propias capacidades. La fe en Cristo es mucho m\u00e1s que una convicci\u00f3n humana, y las palabras con que Jes\u00fas felicita a Pedro: {C}Feliz eres Sim\u00f3n...{/} valen tambi\u00e9n para todo verdadero creyente. El Padre es el que nos ha elegido y nos ha atra\u00eddo hacia Cristo (ver Jn 6,37 y 6,44).
Despu\u00e9s se enfatiza la dignidad de Pedro. Hablamos de Pedro, a pesar de que su nombre era Sim\u00f3n, pues Jes\u00fas le dio este apodo de{C} Piedra{/} que nosotros deformamos en Pedro. Este cambio de nombre significa que Dios le ha dado una misi\u00f3n, como ya hab\u00eda ocurrido con Abrah\u00e1n y Jacob (G\u00e9n 17,5 y 32,29). Otros textos en el Evangelio atestiguan el liderazgo y la fe de Pedro: Mt 10,2; 14,28; 17,25; Lc 5,8-10; 22,32; Jn 6,68 y 21,15-19.
Pero lo que Jes\u00fas dice a Pedro, \u00bfvale tambi\u00e9n para sus sucesores? Nadie puede negar que ya en el Antiguo Testamento Dios quiso que su pueblo tuviera un centro visible, Jerusal\u00e9n, y la naci\u00f3n se hab\u00eda ordenado en torno al Templo y a los reyes, hijos de David. Cuando Dios eligi\u00f3 a David, le prometi\u00f3 que sus hijos estar\u00edan para siempre encabezando el Reino de Dios; esta promesa se verific\u00f3 en Jes\u00fas. Ahora Jes\u00fas elige a Pedro, que ser\u00e1 para siempre la base visible del edificio. En adelante los sucesores de Pedro ser\u00e1n lo que \u00e9l mismo fue en la primitiva Iglesia.
Para los jud\u00edos, {C}atar y desatar{/} significaba declarar lo que est\u00e1 prohibido y lo que est\u00e1 permitido. As\u00ed a Pedro y a sus sucesores los Papas les corresponde determinar, en \u00faltima instancia, qui\u00e9nes pertenecen y qui\u00e9nes no pertenecen al cuerpo de los creyentes, y qu\u00e9 es parte o no de la fe de la Iglesia.
La historia de la Iglesia primitiva manifiesta que, ya en los primeros siglos, las iglesias locales eran conscientes de la autoridad suprema del obispo de Roma, sucesor de Pedro.
Su rol no pudo sino ampliarse a lo largo de la historia, ya que era tanto m\u00e1s necesario cuanto m\u00e1s fuertes se hac\u00edan las tensiones entre los cristianos de diversos continentes y culturas, cada vez m\u00e1s distintos en sus expresiones religiosas.
Sin embargo, el hecho de reconocer esa misi\u00f3n del sucesor de Pedro no quiere decir que su palabra deba acallar todas las otras voces dentro de una Iglesia silenciosa, ni que su autoridad justifique una estructura que aplaste la vida. Este texto no suprime otras palabras del Evangelio muy importantes, en las que la base de la Iglesia es un \u00abcolegio\u00bb de ap\u00f3stoles, y donde nada se hace sin di\u00e1logo. Pedro es el \u00abportero\u00bb (Mc 13,34), pero no es el \u00abMaestro\u00bb ni el \u00abPadre\u00bb (Mt 23,9). La misi\u00f3n que le fue entregada de fortalecer en la fe a sus hermanos, no significa que \u00e9stos sean menores de edad en la fe. Su responsabilidad universal cobra todo su sentido en una Iglesia en la que cada uno tiene el deber de pensar por s\u00ed mismo y la libertad de expresarse.
{C}Los poderes de la muerte {/}(18){C}.{/} El texto original dice \u00ablas puertas del Hades\u00bb. \u00abLas puertas\u00bb designaban entonces la sede del gobierno; el Hades designa el mundo subterr\u00e1neo abandonado a los muertos y a los poderes demon\u00edacos. Por m\u00e1s que las fuerzas de la muerte se esfuercen por hundir a la Iglesia o por desarrollar en ella fermentos de corrupci\u00f3n, no le impedir\u00e1n que cumpla su misi\u00f3n salvadora. Este enfrentamiento se describe en Ap 12,17.
Otros textos presentan a los Doce ap\u00f3stoles como los cimientos de la Iglesia (Ef 2,20 y Ap 21,14). Tambi\u00e9n ellos reciben el poder de {C}atar{/} y {C}desatar{/} en Jn 20,21, pero, en ese lugar, se refiere claramente al perd\u00f3n de los pecados. (Ver tambi\u00e9n Mt 18,18).
Hay otras palabras de Jes\u00fas a Pedro (Lc 22,31 y Jn 21,15).
Al leer los relatos de Mc 8,27 y Lc 9,18 se plantean algunas preguntas respecto a esta \u00abfe\u00bb de Pedro: ver comentario de Lc 9,18.
Jes\u00fas, {C}piedra de base:{/} Mc 12,10; 1 Cor 3,11; 1P 2,6.

{N}16,{/}21: Ver el comentario en Mc 8,31.
Despu\u00e9s de ponerse al servicio del Reino, Pedro no pod\u00eda aceptar que la injusticia y la fuerza del mal salieran vencedoras. Jes\u00fas, en cambio, sabe que para destruir el poder del mal no hay otro camino que el sacrificio de s\u00ed mismo.
{C}\u00a1Pasa detr\u00e1s de m\u00ed, Satan\u00e1s!{/} Pedro se pone frente a Jes\u00fas para cerrarle el camino que lleva a la cruz y Jes\u00fas reconoce en su intervenci\u00f3n la misma voz que lo tent\u00f3 en el desierto. Por eso Jes\u00fas lo llama{C} Satan\u00e1s,{/} que significa {C}Tentador{/} o {C}Estorbo.{/} Que Pedro pase m\u00e1s bien {C}detr\u00e1s{/} de Jes\u00fas y lo siga, como conviene a un disc\u00edpulo.
{C}El que quiera asegurar su vida la perder\u00e1{/}. (25). Jes\u00fas recuerda la gran opci\u00f3n de toda vida humana: nadie podr\u00e1 encontrar a Dios ni llevar a bien su vida si no es sacrific\u00e1ndola. Fuera de eso, todo es palabrer\u00eda. Es una opci\u00f3n que, mientras m\u00e1s prometedora se nos presente la vida, m\u00e1s nos espanta. Y esa es la raz\u00f3n por la cual los compromisos definitivos dan miedo a muchos.

{N}17,{/}1: Ver comentario en Mc 9,2 y Lc 9,28.

{N}17,{/}14: Ver comentario en Mc 9,14.

{N}17,{/}22: Varias veces Jes\u00fas anunci\u00f3 su muerte (ver 16,21 y 20,17). En ning\u00fan momento la present\u00f3 como un accidente que podr\u00eda contrarrestar sus proyectos. Juan nos dir\u00e1 que Jes\u00fas la ha deseado como el medio de dar gloria a su Padre y de reconciliar a los hombres (Jn 17). Jes\u00fas habla de s\u00ed mismo en tercera persona, {C}el Hijo del Hombre,{/} pues mira su propia suerte como desde fuera. Esta es la voluntad del Padre y \u00e9l no se toma en cuenta a s\u00ed mismo.

{N}17,{/}24: Todos los jud\u00edos {C}pagaban el impuesto{/} para el mantenimiento del Templo, y los cobradores se acercan a Pedro por ser \u00e9l el due\u00f1o de la casa en que Jes\u00fas se aloja.
Jes\u00fas observa la Ley, pero aprovecha la oportunidad para dar a entender qui\u00e9n es \u00e9l: los cobradores no saben que se est\u00e1n dirigiendo {C}al Hijo.{/} Se ve el dominio del Se\u00f1or sobre toda criatura y, tambi\u00e9n, su solidaridad m\u00e1s estrecha con Pedro.
Tal vez la presencia de este texto se deba a que los cristianos de origen jud\u00edo, para quienes escrib\u00eda Mateo, se preguntaban si todav\u00eda deb\u00edan pagar ese impuesto.

{N}18,{/}1: Aqu\u00ed comienza el tercer Discurso del Evangelio de Mateo, que no es muy homog\u00e9neo, pero que est\u00e1 centrado en la vida de la comunidad. Pues es evidente que los que dicen \u00abPadre Nuestro\u00bb no est\u00e1n aislados. Jes\u00fas les ofrece, en reemplazo de la naci\u00f3n de Israel, su Iglesia, que es ante todo comunidades.
- 6-11: preocupaci\u00f3n por los \u00abpeque\u00f1os\u00bb;
- 12-14: preocupaci\u00f3n por los extraviados;
- 15-20: comuni\u00f3n fraterna en presencia de Cristo;
- 21-35: perd\u00f3n.
El primer p\u00e1rrafo de este cap\u00edtulo se comenta en Marcos (ver Mc 9,33).
{C}LOS PEQUE\u00d1OS{/}
6. A continuaci\u00f3n Jes\u00fas pasa de los ni\u00f1os a {C}los peque\u00f1os,{/} es decir, a la gente sencilla. Son {C}peque\u00f1os{/} en el sentido de que no cuentan mucho en la sociedad.
Jes\u00fas piensa en las personas que hacen caer a los peque\u00f1os por su mal ejemplo, porque su situaci\u00f3n, su dinero o su poder les permiten presionar a los pobres y a los desamparados.
{C}\u00a1Ay del mundo a causa de los esc\u00e1ndalos!{/} \u00bfSer\u00e1 necesario recordar el sentido genuino del esc\u00e1ndalo? El \u00abscandalon\u00bb es la peque\u00f1a piedra que sobresale y en la que tropieza el desprevenido. El esc\u00e1ndalo no es lo que hace mucho ruido o lo que perturba a la sociedad, sino lo que siembra confusi\u00f3n en las conciencias y hace caer a los que se ten\u00edan por gente de confianza.
Los peque\u00f1os son, muchas veces, gente que se esfuerza por salir de su condici\u00f3n y llegar a ser m\u00e1s independientes, gracias a una mejor educaci\u00f3n y a mayores entradas econ\u00f3micas. Pero a menudo la sociedad les hace muy dif\u00edcil lograr una superaci\u00f3n a quienes no entran en juegos sucios o se niegan a imitar el modo de vivir de las personas ego\u00edstas. Debido a esto, no raras veces los peque\u00f1os deben resignarse a un fracaso, a {C}perder su ojo,{/} antes que renunciar a lo m\u00e1s importante, que es{C} vivir{/} bajo la mirada de Dios.
{C}\u00a1Ay del mundo...!{/} Jes\u00fas nos invita a tomar conciencia del pecado tanto individual como social: las estructuras malas ser\u00e1n derribadas de cualquier manera, con l\u00e1grimas y sangre (Lc 23,28).
{C}Tiene que haber esc\u00e1ndalos.{/} Jes\u00fas vivi\u00f3 en un tiempo de violencia y, aparentemente, no se queja de que el mundo sea como es. Nunca nos invit\u00f3 a so\u00f1ar con un para\u00edso en la tierra. Dejemos que algunas comunidades cristianas sue\u00f1en con ser un reba\u00f1o de corderitos muy simp\u00e1ticos, d\u00f3cilmente ordenados en torno a su buen pastor. Diferente es la visi\u00f3n que Jes\u00fas tiene de la existencia cristiana.
El mundo real, o sea, el que Dios cre\u00f3 y que Dios salva, no fue destinado a ser un oasis de felicidad, sino que es el lugar donde se forman personas libres, mediante la lucha y la superaci\u00f3n constante. Los esc\u00e1ndalos son parte de este mundo, y el poder del Mal no disminuye en absoluto la gloria que Dios recibir\u00e1 de su creaci\u00f3n al final. El sufrimiento y la sed de justicia ser\u00e1n fuente de santidad, siendo los medios por los cuales Dios har\u00e1 crecer el amor.
{C}Es mejor para ti que entres en la vida sin una mano o un pie.{/} Jes\u00fas recalca el valor incomparable de la vida eterna: esta sentencia ya se ley\u00f3 y se coment\u00f3 en 5,29.

{N}18,{/}12: La comparaci\u00f3n de las{C} cien ovejas{/} est\u00e1 tambi\u00e9n en el Evangelio de Lucas (Lc 15,1): la Iglesia no debe parecerse al grupo de los fariseos, que quer\u00edan ser \u00ablos buenos\u00bb y cre\u00edan serlo. Una comunidad preocupada por buscar a los pecadores y acogerlos tiene ciertamente menos atractivo que una comunidad de gente considerada, pero en ella se vive con m\u00e1s confianza y con m\u00e1s alegr\u00eda.
Varios de los m\u00e1s grandes comentaristas de la Iglesia antigua han establecido una relaci\u00f3n entre esta par\u00e1bola y la menci\u00f3n de los \u00e1ngeles en el vers\u00edculo 10. Ve\u00edan all\u00ed una figura de la venida del Creador quien, teniendo noventa y nueve ovejas buenas, los innumerables \u00e1ngeles de la creaci\u00f3n, viene personalmente a buscar a la que hab\u00eda perdido: la humanidad.
Esto parecer\u00e1 tal vez pueril a los cristianos modernos, convencidos, al igual que sus contempor\u00e1neos, de que el hombre es la medida del universo y de que nadie m\u00e1s existe en \u00e9l. Con todo, si bien los grandes sabios de la Iglesia antigua no conoc\u00edan como nosotros la inmensidad de los a\u00f1os luz, ten\u00edan en cambio la ventaja de sentir el peso de ese universo. Viv\u00edan bajo un verdadero cielo, lleno de estrellas y no una capa de smog, sometidos al ritmo inevitable del d\u00eda y de la noche: una noche sin equipos sonoros, ni motores ni electricidad. Pero parece que esta formidable presencia no los enajenaba y comprend\u00edan que la masa del universo material tiene muy poco que ver con lo infinito de Dios. Para ellos, Dios hab\u00eda lanzado a la existencia a multitudes de criaturas semejantes a El, espirituales, por supuesto, y nuestro universo de materia y espacio no era m\u00e1s que el \u00faltimo de esos reflejos en el que se extingue poco a poco el fuego de Dios. Pero he aqu\u00ed que se manifest\u00f3 la incre\u00edble generosidad divina: precisamente all\u00ed, en esa humanidad tan poco espiritual, vendr\u00eda a hacerse carne la Palabra. Y en El reunir\u00eda a esos innumerables mundos espirituales a partir de esos b\u00edpedos implumes lentos para comprender, y tan satisfechos de s\u00ed mismos, que tanto necesitan de una reeducaci\u00f3n.

{N}18,{/}15: {C}LA IGLESIA SACRAMENTO DE DIOS{/}
Dos palabras de Jes\u00fas a la Iglesia:
{C}Si tu hermano ha pecado.{/} Jes\u00fas hab\u00eda dicho a Pedro: \u00abTodo lo que ates en la tierra ser\u00e1 atado en el cielo.\u00bb Aqu\u00ed lo dice a toda la Iglesia. Todos los conflictos han de solucionarse con lacerteza de que Cristo est\u00e1 en medio de nosotros; esto mismo significa su nombre, \u00abEmanuel\u00bb (1,23).
{C}Reunidos en el Nombre de Jes\u00fas.{/} La oraci\u00f3n de la comunidad, de un equipo apost\u00f3lico, de una pareja cristiana.
\u00bfHemos reparado en lo corto que es este cap\u00edtulo sobre la Iglesia? Y eso que Mateo es el que m\u00e1s piensa en la Iglesia de Jes\u00fas, ya sea en las par\u00e1bolas del Reino o en la profesi\u00f3n de fe de Pedro. No parece que Jes\u00fas haya dado algo a sus ap\u00f3stoles respecto a las estructuras que habr\u00eda que establecer (o que por lo mismo podr\u00edan desaparecer): s\u00f3lo les habla de un esp\u00edritu comunitario. La acogida a los pobres, el perd\u00f3n continuo y la aceptaci\u00f3n de los dem\u00e1s, la oraci\u00f3n de una comunidad que tiene ansias apost\u00f3licas y que pide a Dios a gritos que le d\u00e9 lo que le pide, esos son toda la sabidur\u00eda y todos los medios con que cuenta la Iglesia para afrontar los desaf\u00edos de la evangelizaci\u00f3n.
Mientras participamos en el traj\u00edn de la comunidad, superando los conflictos inevitables y perseverando en la labor apost\u00f3lica, aprendemos a conocer al Padre. La Iglesia, pues, es el lugar sagrado en que encontramos a Dios y, para expresar esta realidad, decimos que la Iglesia es {C}sacramento {/}de Dios.
Tambi\u00e9n hablamos de varios {C}sacramentos:{/} el Bautismo, la Eucarist\u00eda..., etc. Algunos quieren recibir los sacramentos sin comprometerse con la Iglesia, pero olvidan que los ritos religiosos tienen un valor sagrado en cuanto son gestos de la Iglesia, la cual es{C} el Sacramento{/} de Dios. Dios no est\u00e1 contenido en cosas, sino que se expresa por medio de la familia de Cristo:{C} todo lo que aten en la tierra...{/} Vivir en armon\u00eda con la comunidad, aun cuando no la aprobemos, es un signo de que estamos en gracia de Dios.

{N}18,{/}21:{C} Setenta y siete veces.{/} Esto se contrapone a la sed de venganza expresada en G\u00e9n 4,24. Ver tambi\u00e9n el texto de Lc 17,3; debemos perdonar, pero tambi\u00e9n el que ha actuado mal tiene que manifestar su arrepentimiento.
N\u00f3tese que el texto de 18,15 es dudoso. Tal vez estaba escrito: {C}Si tu hermano ha pecado, vete a hablar...{/} En este caso, se refer\u00eda al esfuerzo de la comunidad por corregir al hermano que anda por mal camino.

{N}18,{/}23:{C} EL PERDON{/}
Las ofensas que nos hacen {C}los compa\u00f1eros{/} no son nada en comparaci\u00f3n con nuestras ofensas a Dios. Y mientras Dios{C} perdona todo,{/} nosotros ni siquiera damos un plazo. Dios no hace valer sus derechos y parece que ni siquiera los conociera, porque es el Padre. En cambio nosotros, al hacer valer nuestros derechos, nos portamos como {C}siervos malos.{/} Mt 5,43.
Esta par\u00e1bola apunta m\u00e1s all\u00e1 de nuestros pecados personales. O\u00edmos hablar diariamente del peso de odio y de rencores que los m\u00e1s diversos pueblos tienen acumulado unos contra otros, muchas veces debido a conflictos de razas o de religiones; el mundo necesita que le ense\u00f1en a perdonar. No sabemos perdonar porque no conocemos bien todo lo que Dios nos ha perdonado y cu\u00e1n grande es su misericordia. Y nosotros, al no perdonar, nos cerramos al perd\u00f3n de Dios.
Con esta par\u00e1bola finaliza el {C}cuarto Discurso{/} del Evangelio de Mateo: con el deber del perd\u00f3n. La Iglesia estuvo siempre bien lejos de ser santa como deb\u00eda serlo. Sin embargo, nadie puede negar que, en todo tiempo, la Iglesia fue el lugar donde se ense\u00f1\u00f3 la misericordia de Dios y donde los hombres aprendieron a perdonar.

{N}19,{/}1: Ver comentario en Mc 10,2 y Mt 5,31.
Toda sociedad humana tiene sus leyes sobre el matrimonio, y lo mismo suced\u00eda en Israel. Ten\u00eda una ley sobre el divorcio que reflejaba la diferencia de status del hombre y de la mujer; la encontramos en la Escritura (Dt 24,1). Jes\u00fas no entra en las discusiones de los Maestros e int\u00e9rpretes de la Ley sobre cu\u00e1les son los antecedentes que justifican un divorcio; m\u00e1s bien contrapone a esta ley otra palabra de la Escritura que presenta el punto de vista de Dios frente a las actitudes humanas que tolera.
Jes\u00fas nos muestra con su actuaci\u00f3n de qu\u00e9 manera lleva la ley a su \u00abperfecci\u00f3n\u00bb (5,17). Pero es evidente que esta \u00abley de Dios\u00bb s\u00f3lo puede ser entendida por los que han recibido de Jes\u00fas el Esp\u00edritu; de ah\u00ed la reacci\u00f3n de los disc\u00edpulos (v. 10).
{C}Es mejor no casarse{/} (10). Seg\u00fan su costumbre, Jes\u00fas no trata de excusarse por sus palabras muy exigentes, sino que, al contrario, propone algo m\u00e1s dif\u00edcil de entender todav\u00eda. Y alaba a quienes recibieron esa gracia de escoger el celibato por amor al Reino.

{N}19,{/}16: Ver comentario en Mc 10,17.
Se le plantea a Jes\u00fas una pregunta. El descubre los diversos aspectos de la misma y da tres respuestas:
{C}Uno solo es el Bueno:{/} Este hombre ha sido seducido por la persona de Jes\u00fas quien lo reenv\u00eda al Padre, como lo hace siempre. En efecto, existe una distorsi\u00f3n de la fe cristiana, que es peligrosa porque es sutil, en que s\u00f3lo se habla de Jes\u00fas: \u00abJes\u00fas te mira; Jes\u00fas te ama; Jes\u00fas es amor...\u00bb, como si no tuvi\u00e9ramos que vivir para Dios. Amar al Padre significa ser perfectos a la manera del Padre y trabajar por su Reino. Ante todo ser\u00e1 necesario quedar libre, y el rico s\u00f3lo ser\u00e1 libre por la pobreza voluntaria.
Ese hombre quer\u00eda saber tambi\u00e9n c\u00f3mo se adquiere la vida eterna, (el texto dice seg\u00fan el estilo hebraico \u00abtenerla en herencia\u00bb) y Jes\u00fas dir\u00e1 finalmente que aunque uno observe los mandamientos, no por eso \u00abmerecer\u00e1\u00bb la vida eterna; pues la salvaci\u00f3n es siempre un regalo de Dios.
Por \u00faltimo viene la pregunta que m\u00e1s nos preocupa, pues todo lo que ata\u00f1e al dinero nos llega al coraz\u00f3n, y es ah\u00ed donde el Evangelio nos hace temblar: {C}Es m\u00e1s f\u00e1cil para un camello...{/}
Este llamado al joven rico ha sido siempre considerado como el modelo de la vocaci\u00f3n religiosa y apost\u00f3lica. Sin la pobreza efectiva y voluntaria no se lograr\u00e1 jam\u00e1s la uni\u00f3n con Dios, que es el fin \u00faltimo del verdadero religioso. Por otra parte, mientras los ap\u00f3stoles compartan la vida de la gente de mejor condici\u00f3n socioecon\u00f3mica, podr\u00e1n ser sus amigos, pero no obtendr\u00e1n nunca conversiones profundas. Y durante todo ese tiempo no atender\u00edan m\u00e1s que del exterior al inmenso mundo de los pobres.
Pero el problema de la pobreza est\u00e1 tambi\u00e9n en el coraz\u00f3n de la familia en el mundo moderno: para la mayor\u00eda, creyentes o no, las alegr\u00edas y gracias que Dios reserva a la familia numerosa s\u00f3lo ser\u00e1n dadas a las que hayan renunciado a medirlo todo seg\u00fan los criterios del dinero y de la seguridad.

{N}20,{/}1: Muchos se sorprenden con esta par\u00e1bola. Les parece injusto que se d\u00e9 lo mismo a todos, sin tomar en cuenta sus obras y sus sacrificios.
Bien es cierto que Jes\u00fas quiso desconcertarnos y sacarnos de la mente que tengamos m\u00e9ritos el que Dios debe premiar. Pero tambi\u00e9n conviene mirar m\u00e1s de cerca la par\u00e1bola, pues Jes\u00fas establece una comparaci\u00f3n, no entre varios trabajadores, sino entre diversos grupos de trabajadores. Cada grupo puede representar un pueblo o una clase social y, mientras unos recibieron la Palabra de Dios hace muchos siglos, otros reci\u00e9n llegan a la fe.
A lo largo de la historia, Dios llama a los diversos pueblos a que vengan a trabajar a su vi\u00f1a. Para empezar llam\u00f3 a Abraham y le encarg\u00f3, a \u00e9l y a sus descendientes, su obra en el mundo. M\u00e1s tarde, en tiempo de Mois\u00e9s, mucha gente se junt\u00f3 a su grupo para salir de Egipto, y lo mismo sucedi\u00f3 en los siglos siguientes. Los antiguos reivindican constantemente su derecho a ser tratados mejor que los dem\u00e1s, pero la vi\u00f1a no les ha sido encargada en forma exclusiva.
Despu\u00e9s, con la venida de Cristo, el Evangelio fue llevado a otros pueblos, hasta entonces paganos. Entraron en la Iglesia y formaron la cristiandad. Tambi\u00e9n ellos pensaron que el Reino de Dios y la Iglesia eran cosa suya. El rey de Espa\u00f1a se llamaba el rey muy cat\u00f3lico, y mucha gente consideraba que los indios entrar\u00edan en el Reino de Dios al mismo tiempo que se somet\u00edan al rey de Espa\u00f1a.
Hasta nuestros d\u00edas no han faltado las familias que se extra\u00f1an cuando la Iglesia critica sus privilegios y ya no les concede los primeros asientos en el templo. Dicen que la Iglesia los traiciona, porque siempre han pensado que la Iglesia era suya.
En la par\u00e1bola todos son puestos en pie de igualdad y reciben el mismo {C}denario,{/} la moneda de plata del sueldo diario. \u00a1Que se alegren por haber sido llamados a trabajar cuando estaban desocupados!

{N}20,{/}20: Ver comentario en Mc 10,35. Comparar Mt 20,30 y Mc 10,46.

{N}21,{/}1:{N} {/}Ver comentario en Mc 11.
Mateo, Marcos y Lucas hacen coincidir con esta entrada a Jerusal\u00e9n el suceso de los vendedores del Templo. Por el contrario, Juan habla de los vendedores al comienzo del ministerio de Jes\u00fas. Una vez m\u00e1s vemos, pues, que cada uno de los evangelistas dispone los acontecimientos seg\u00fan el plan que se hab\u00eda trazado para desarrollar el Misterio de la salvaci\u00f3n. Su objetivo no es redactar una vida de Jes\u00fas en la que los hechos vayan apareciendo en el orden exacto en que tuvieron lugar.
Adem\u00e1s, varios detalles de esta entrada triunfal nos hacen pensar en la fiesta de los Tabern\u00e1culos (que se celebraba en septiembre) m\u00e1s que en los d\u00edas anteriores a la Pascua:
- alegr\u00eda del pueblo, propia de dicha fiesta, la m\u00e1s popular de todas,
- ramas y palmas, como en la procesi\u00f3n de dicha fiesta, que se dirig\u00eda a la fuente de Silo\u00e9 cantando el salmo 118: Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or! y aclamaba los \u00a1Hosanah! (o sea: \u00a1S\u00e1lvanos!),
- menci\u00f3n al monte de los Olivos en que se levantaban las chozas de la fiesta.
Ver al respecto Za 14, que se refiere a esta fiesta (14,16) y anuncia la purificaci\u00f3n del Templo.
{C}Llegaron a Betfag\u00e9.{/} El pueblito de Betfag\u00e9 era la puerta del distrito de Jerusal\u00e9n, al oriente. Seg\u00fan la Ley, la Pascua deb\u00eda celebrarse en Jerusal\u00e9n, pero siendo la ciudad demasiado exigua para hospedar a los cien mil o m\u00e1s peregrinos de la fiesta, el l\u00edmite jur\u00eddico de la ciudad hab\u00eda sido ampliado para incluir algunos pueblos, entre ellos Betfag\u00e9. Durante esos d\u00edas, Jes\u00fas se alojar\u00e1 en Betania (21,17).

{N}21,{/}12: Ver comentario en Mc 11,15.
Jes\u00fas limpia el Templo, realizando la profec\u00eda de Zacar\u00edas, 14,21. Tambi\u00e9n este gesto recuerda a Malaqu\u00edas 3: el Se\u00f1or viene a purificar a su pueblo y su Templo. Jes\u00fas viene como profeta para exigir el respeto a Dios. Tambi\u00e9n, como Dios, se presenta para inaugurar los tiempos nuevos de la religi\u00f3n en esp\u00edritu y en verdad. As\u00ed lo entiende Juan (2,21), que nos habla del Templo Nuevo, Cristo.
{C}T\u00fa mismo has puesto tus alabanzas...{/} (16). Estas palabras del Salmo 8 se dirig\u00edan a Dios, pero Jes\u00fas se las aplica a s\u00ed mismo, como hizo en otras oportunidades.

{N}21,{/}18: El hecho anterior nos ayuda a comprender la actuaci\u00f3n extra\u00f1a de Cristo, que {C}busc\u00f3 higos{/} fuera de temporada y luego {C}maldijo el \u00e1rbol{/} como si \u00e9ste fuera el responsable. Fue un gesto destinado a captar la atenci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, seg\u00fan la manera de ense\u00f1ar de los profetas. La higuera es figura del pueblo de Dios que no di\u00f3 (mejor, que dio tan poco) de los frutos que Dios esperaba.

{N}21,{/}23: Jes\u00fas era lo que hoy llamar\u00edamos un simple laico. Respetaba a los sacerdotes de Dios y a los sumos sacerdotes. Pero aqu\u00ed les demuestra que si quieren pedir cuentas, deben estar listos para dar una respuesta sobre las cosas de Dios cuando el pueblo se lo solicite. Y cuando se trat\u00f3 de Juan Bautista no quisieron dar esas respuestas.

{N}21,{/}28: Muchos pecadores se convirtieron por la palabra de Juan y reconocieron sus pecados. Estaban, pues, en mejor situaci\u00f3n para recibir el mensaje de Jes\u00fas que les abr\u00eda el Reino de Dios y les revelaba el rostro de Dios Padre. Por eso {C}preceden{/} a los sacerdotes que se quedaron indiferentes frente al llamado de Juan, pues no sent\u00edan ni deseo ni necesidad de convertirse.
Recordemos una vez m\u00e1s que {C}Reino de los Cielos{/} no se refiere al \u00abcielo\u00bb, recompensa nuestra despu\u00e9s de la muerte, sino que significa lo mismo que Reino de Dios y se refiere al Reino que empieza para nosotros cuando descubrimos a la vez nuestra miseria y el perd\u00f3n de Dios.

{N}21,{/}33: Ver el comentario en Mc 12,1.
{C}Se les quitar\u00e1 el Reino de los Cielos. {/}(43). La palabra de Jes\u00fas no se dirige \u00fanicamente al pueblo jud\u00edo de su tiempo; observemos el envejecimiento y la esterilidad apost\u00f3lica de muchos sectores de nuestra Iglesia. Durante ese tiempo, otros luchan y conquistan, otras iglesias avanzan y hacen, a su manera, una evangelizaci\u00f3n buena o mala. \u00bfY si estuviera en el plan de Dios dar a otros ese Reino por el que no hemos sabido vivir ni sacrificarnos?

{N}22,{/}1: {C}EL BANQUETE{/}
Hay dos partes en esta par\u00e1bola.
En la primera Dios nos llama a un banquete en el que hay lugar para todos. Ha enviado a sus profetas a lo largo de la historia para predicar la justicia, la misericordia y la confianza en Dios. Pero el pueblo jud\u00edo, que no hizo mucho caso de los profetas, menos a\u00fan har\u00e1 caso de Jes\u00fas. No fallar\u00e1 por esto el proyecto de Dios, sino que enviar\u00e1 a sus ap\u00f3stoles a predicar el Evangelio a los pueblos que todav\u00eda no lo conocen para que entren en la Iglesia de Jes\u00fas. Algunos jud\u00edos, sin embargo, {C}los pocos escogidos entre tantos llamados,{/} formar\u00e1n el n\u00facleo de la Iglesia primitiva.
El Rey celebra las bodas de su {C}Hijo,{/} que es Cristo, el cual merece ser llamado el esposo de la humanidad, porque la ha reunido en un solo cuerpo para unirla a s\u00ed. Esta obra grandiosa de reunir a los hombres para luego resucitarlos es la que se va realizando a lo largo de toda la historia. Cristo resucitado es el que dirige; el Esp\u00edritu de Dios es el que va transformando y resucitando a los hombres para que puedan sentarse a la mesa de los vivos (para usar esta figura del{C} banquete{/} que Jes\u00fas propone aqu\u00ed).
La eucarist\u00eda es habitualmente la \u00fanica{C} mesa{/} de Cristo, que los cristianos conocen, pero, al participar en ella, no debemos olvidar lo anterior. Nuestro encuentro en la misa ha de recordarnos que Dios nos llama a preparar en la vida diaria el banquete que reserva a toda la humanidad. Es tarea nuestra unir y reconciliar a todos los hombres.
\u00bfY si no respondemos? Entonces la vida de la Iglesia Santa se retirar\u00e1 poco a poco de nuestras asambleas de cristianos c\u00f3modos, y otros se levantar\u00e1n para hacerse cargo de la obra de Dios: {C}conviden a la boda.{/}
Viene luego la segunda parte de la par\u00e1bola: T\u00fa, cristiano, que has entrado en la Iglesia, \u00bftienes el{C} traje nuevo,{/} es decir, una vida justa, pura y responsable? No pensemos que el invitado sorprendido sin traje de fiesta era alg\u00fan pobre: en ese tiempo se acostumbraba proporcionar a los invitados las t\u00fanicas que usar\u00edan en la fiesta. Este la recibi\u00f3 y no se la puso: por eso {C}qued\u00f3 callado {/}sin tener qu\u00e9 responder.

{N}22,{/}14:{C} Muchos son llamados...{/} Algunos se inquietan: \u00bfa qui\u00e9n se refiere esta sentencia? Si la referimos a la primera parte de la par\u00e1bola, significa que, de los primeros invitados, pocos llegaron al banquete. Estos invitados eran los jud\u00edos, y en realidad pocos fueron los que entraron en la Iglesia de Jes\u00fas.
Si la referimos a la segunda parte, significa que pocos de los que entran en la Iglesia tienen las disposiciones necesarias y que, en el momento del juicio, la mayor\u00eda ser\u00e1n condenados. Pero esto contrar\u00eda lo que le\u00edmos anteriormente, pues uno solo de tantos comensales fue echado fuera.
Es mejor no ligar demasiado esta sentencia con la par\u00e1bola del banquete. Jes\u00fas nos advierte (como en 7,13) que son pocos los que descubren con el Evangelio la libertad verdadera y la nueva existencia. Y los otros \u00bfest\u00e1n salvados? S\u00ed y no, pues para Jes\u00fas la salvaci\u00f3n no significa escapar del infierno, sino llegar a la perfecci\u00f3n.

{N}23,{/}1: Aqu\u00ed comienza el quinto discurso del Evangelio de Mateo. Estamos a pocos d\u00edas de la partida de Jes\u00fas de este mundo, y Mateo pone en esta ocasi\u00f3n palabras y par\u00e1bolas de Jes\u00fas que esclarecen la actitud que deber\u00e1n adoptar sus disc\u00edpulos frente a los nuevos tiempos que se avecinan para ellos.
Apenas nacida, la Iglesia deber\u00e1 hacer frente a la poderosa oposici\u00f3n de las instituciones y partidos jud\u00edos, sobre todo a la de los fariseos. Deber\u00e1 seguir entonces su propio camino y separarse de las comunidades jud\u00edas. Es el fondo del cap\u00edtulo 23. El cap\u00edtulo 24 declara que Dios va a confirmar esta separaci\u00f3n con la ruina de la naci\u00f3n jud\u00eda.
La Iglesia deber\u00e1 entonces volverse al porvenir y aguardar el regreso de Cristo. Que no pierda el tiempo esperando el fin del mundo, sino que est\u00e9 atenta con una vigiliancia activa.

{N}23,{/}2:{C} LAS AUTORIDADES RELIGIOSAS{/}
Jes\u00fas no era de la tribu de Lev\u00ed, de la que sal\u00edan los sacerdotes y los encargados del culto. Tampoco pertenec\u00eda a una instituci\u00f3n religiosa como la de los fariseos. Estaba de parte del pueblo y miraba c\u00f3mo actuaban los jefes del pueblo de Dios y las \u00e9lites.
Jes\u00fas critica a los fariseos (Mc 8,11). Sin lugar a dudas, Mateo desea que las palabras de Jes\u00fas recaigan sobre los personajes importantes de sus comunidades; para \u00e9l Jes\u00fas juzga de antemano a las autoridades de la Iglesia, y, m\u00e1s all\u00e1 de ellas, a todo grupo que crea ser el mejor, el m\u00e1s consciente o el m\u00e1s eficiente. Los fariseos cre\u00edan serlo, y en alg\u00fan sentido, lo eran.
{C}Los maestros de la Ley han ocupado el puesto que dej\u00f3 Mois\u00e9s.{/} El Evangelio dice en forma m\u00e1s precisa: \u00ab{C}se sentaron en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s{/}\u00bb. Esta f\u00f3rmula es algo ir\u00f3nica, pues da a entender que en el pueblo de Dios los ambiciosos se han tomado los puestos, y Dios lo tolera hasta cierto punto. Mateo, pues, nos invita a mantener la igualdal fundamental de los creyentes; la comunidad es la que goza de la presencia del Esp\u00edritu Santo, y los \u00abdoctores\u00bb no tendr\u00edan autoridad si no estuvieran profundamente arraigados en esta vivencia fraternal. Pablo usar\u00e1 la comparaci\u00f3n del cuerpo y de la cabeza para aclarar las relaciones de Cristo con su Iglesia. Asimismo la autoridad del obispo va a la par con la fidelidad a su Iglesia; la ha aceptado como es y no trata de imponerle sus propios proyectos.{C}
Hagan y cumplan todo lo que ellos dicen.{/} La mala conducta de los responsables no desacredita la palabra de Dios que ense\u00f1an. Tampoco desvirt\u00faa el principio de autoridad. Si Jes\u00fas pide que se escuche a quienes eran los sucesores de Mois\u00e9s, con mayor raz\u00f3n hay que prestar atenci\u00f3n ahora a quienes son los sucesores de sus ap\u00f3stoles. Ellos no pueden renunciar a su autoridad bajo pretexto de servicio humilde, o convertirse en los ejecutores de lo que decide la mayor\u00eda.
{C}No se dejen llamar \u00abpadre\u00bb o \u00abmaestro\u00bb{/}. \u00abMaestro\u00bb es el que sabe y en cuya presencia uno calla; \u00abpadre\u00bb es el que veneramos e imitamos, olvidando de mirar directamente a Aquel que solo es bueno. En la Iglesia nadie debe eclipsar al \u00fanico Padre. Muchos, por supuesto, van a decir que la palabra Padre s\u00f3lo expresa cari\u00f1o y respeto, pero Jes\u00fas nos afirma que este t\u00e9rmino tiene efectos perversos. El culto de la personalidad siempre perjudica a la pureza de la fe, que se somete s\u00f3lo a Dios. La Iglesia, pues, debe ser una comunidad de personas libres que se expresan con toda franqueza.

{N}23,{/}13: {C}Ustedes cierran a la gente el Reino de los Cielos{/}. Recordemos a\u00fan otra vez que el Reino de los Cielos significa el Reino de Dios. Numerosos maestros del pueblo de Dios son un obst\u00e1culo en el camino del conocimiento de Dios Padre. Los jud\u00edos ten\u00edan maestros de la Ley en los pueblos m\u00e1s insignificantes, pero de hecho, eran multitudes que ven\u00edan a pedir a Jes\u00fas lo que ellos no les daban. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos olvidar que muchas veces en la Iglesia la educaci\u00f3n religiosa se ha limitado al comportamiento moral y el cumplimiento de normas religiosas? La escucha y la meditaci\u00f3n constante de la Palabra de Dios habr\u00edan favorecido el despertar de grandes ambiciones: la b\u00fasqueda de Dios y las iniciativas apost\u00f3licas.
{C}Ustedes dicen: Jurar por el Templo{/}... (16). Jes\u00fas se refiere a usos de su tiempo. Algunos maestros encontraban argumentos para no respetar todos los juramentos. Con esto quien era experto en religi\u00f3n pod\u00eda jurar cosas falsas y enga\u00f1ar a su interlocutor, haciendo juramentos que parec\u00edan fuertes, pero en forma tal que no lo compromet\u00edan gravemente.
{C}LOS DEFENSORES DE LA FE{/}
\u00bfC\u00f3mo pudo Jes\u00fas llamar {C}hip\u00f3critas{/} a esos hombres tan bien preparados en el conocimiento de la Biblia?
En el idioma de Jes\u00fas, la palabra hip\u00f3crita designa tambi\u00e9n al que juzga seg\u00fan las apariencias y al que se burla de las cosas de Dios. No todos los fariseos eran hip\u00f3critas, por supuesto, pero Jes\u00fas denuncia una deformaci\u00f3n que se ve a menudo en las \u00e9lites religiosas. Y nos invita a mirar siempre con mucho recelo las instituciones que, nacidas de los poseedores de la cultura y del dinero, pretenden guiar a los dem\u00e1s y dirigir la Iglesia, sin haber antes aprendido de los pobres ni guardado la verdadera humildad.
Dios es tan grande que nadie puede presentarse como su lugarteniente. Estos practicaban, ense\u00f1aban, consegu\u00edan nuevos adeptos para la fe, pero por m\u00e1s que ayunaran y dieran limosnas, no se deshac\u00edan de su orgullo y de su amor al dinero.

{N}13,{/}29:{C} LOS PROFETAS{/}
Por una parte est\u00e1n {C}los profetas,{/} y por otra {C}los que matan a los profetas.{/} Y la Biblia nos muestra que los profetas tienen muchos adversarios en el pueblo de Dios, y en especial entre sus responsables. Est\u00e1 el pueblo de Dios, que necesita instituciones para permanecer fiel a su misi\u00f3n; sin embargo este pueblo sigue obedeciendo a reacciones y prejuicios sociales, por lo que toda instituci\u00f3n, aun la nacida del Esp\u00edritu, se vuelve pesada hasta anquilosarse con el tiempo. Los profetas son habitualmente condenados cuando ponen en tela de juicio la unidad en la mediocridad o incluso la infidelidad a la Palabra de Dios.
El pueblo jud\u00edo, acosado por la presi\u00f3n extranjera, apretaba filas en torno al Templo, la pr\u00e1ctica religiosa y el grupo de los fariseos. Inspirados por el miedo, los jud\u00edos hac\u00edan lo que se hace en cualquier sociedad que se siente amenazada: se volv\u00edan fan\u00e1ticamente conservadores, y s\u00f3lo se sent\u00edan seguros con las instituciones que Dios les hab\u00eda dado en el pasado.
Actualmente observamos el mismo fen\u00f3meno. Nuestra generaci\u00f3n se enfrenta bruscamente en muchos terrenos a crisis y amenazas a escala mundial para las que no est\u00e1bamos preparados; todas nuestras certezas son puestas en tela de juicio, y as\u00ed es como surgen en todas las religiones grupos fundamentalistas que ofrecen una visi\u00f3n aseguradora, encerr\u00e1ndose en estructuras y sistemas de pensamiento -o de no pensamiento- heredados del pasado.
En cuanto a los jefes, defensores de la fe, tampoco estaban dispuestos a escuchar. Una cosa era honrar a los profetas del pasado y los libros sagrados, y otra recibir las cr\u00edticas que Dios les dirig\u00eda en esos d\u00edas, no escritas en un libro sagrado, sino proferidas por el carpintero Jes\u00fas. De este modo dejaron pasar la hora en que {C}Dios los visitaba{/} y siguieron la senda que llevaba a su naci\u00f3n a la ruina.
El ejemplo del pueblo jud\u00edo debe servirnos de advertencia. Nuestras comunidades cristianas, enfrentadas hoy en d\u00eda a una crisis mayor, \u00bfsabr\u00e1n edificar una Iglesia m\u00e1s pobre, m\u00e1s exigente? \u00bfEstar\u00e1n m\u00e1s preocupadas del Evangelio que se da al mundo que de su propia sobrevivencia?

{N}23,{/}37: Los profetas hab\u00edan visto en la primera destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n el castigo de sus infidelidades. Ahora Jes\u00fas anuncia una tragedia muy cercana de mayores proyecciones hist\u00f3ricas: ...la sangre de {C}los profetas{/} pasados, la de Jes\u00fas, la de los m\u00e1rtires de todos los tiempos.
{C}Su Templo vac\u00edo.{/} En este templo, coraz\u00f3n de la naci\u00f3n jud\u00eda, descansaba la presencia de Dios. Dios lo abandona nuevamente (ver Ez 8), para ir a residir entre quienes hayan acogido a Jes\u00fas, encontrando en El el templo verdadero.

{N}24,{/}1: Para este discurso, ver el comentario de Marcos 13.
En este discurso el Evangelio usa el estilo de los libros apocal\u00edpticos (v\u00e9ase la introducci\u00f3n al Apocalipsis). En este g\u00e9nero de literatura se da por entendido que los grandes acontecimientos son anunciados mediante se\u00f1ales. De ah\u00ed la pregunta de los \u00edntimos de Jes\u00fas: {C}\u00bfQu\u00e9 se\u00f1ales anunciar\u00e1n tu venida y el fin de la historia?{/}
El discurso que sigue est\u00e1 compuesto de palabras pronunciadas por Jes\u00fas en circunstancias muy diversas. Jes\u00fas rechaza las especulaciones y nos recuerda que la historia cristiana est\u00e1 hecha de persecuciones; nos anima a ser fieles.
- En el p\u00e1rrafo 4-28 Jes\u00fas habla de{C} una prueba muy grande{/} (21 y 29), que preceder\u00e1 a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, de la cual ser\u00e1n testigos los auditores de Jes\u00fas. Podr\u00e1n huir antes del desastre (15-20).
- {C}La abominaci\u00f3n del invasor:{/} El Evangelio usa una expresi\u00f3n del profeta Daniel 9,27 para designar a las tropas romanas que se apoderar\u00e1n del Templo (ve\u00e1se comentario de Mc 13,14).
Este ser\u00e1 un tiempo de evangelizaci\u00f3n, de persecuciones, de testimonio cristiano frente al mundo jud\u00edo o pagano (9-14). El pueblo jud\u00edo que no reconoci\u00f3 a Jes\u00fas, su salvador, se dejar\u00e1 llevar por m\u00e1s de un salvador o {C}mes\u00edas{/} (o sea, enviado de Dios), sublevado contra los romanos.
- En el p\u00e1rrafo 26-28 Jes\u00fas muestra que esta confusi\u00f3n general respecto del verdadero salvador est\u00e1 muy lejos de lo que pasar\u00e1 cuando \u00e9l venga de verdad al fin de la historia.
- En 29-31 Jes\u00fas habla de su venida gloriosa. Y vuelve a reafirmar dos cosas: los acontecimientos y se\u00f1ales que se refieren al fin de Jerusal\u00e9n ser\u00e1n para la presente generaci\u00f3n (32-35). En cambio,{C} el d\u00eda{/} de Jes\u00fas, el del Juicio (36 y 42) se producir\u00e1 mucho m\u00e1s tarde.
La comparaci\u00f3n de los dos hombres (o mujeres) que trabajan juntos significa que, al venir Jes\u00fas, se producir\u00e1 el juicio; dentro de un mismo grupo social o familiar podr\u00e1 haber separaci\u00f3n: unos llevados al encuentro de Cristo, y otros condenados (37,41).
\u00bfPor qu\u00e9 este evangelio coloca juntos la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y el fin del mundo? Sencillamente porque Mateo se dirige a cristianos que acaban de presenciar el primer acontecimiento y esperan el segundo. Y ese es el momento en que se esboza la visi\u00f3n cristiana de la historia en sus dos grandes etapas.
Primero est\u00e1n los tiempos del Antiguo Testamento, o de la Antigua Alianza. Dios educ\u00f3 la fe de Israel y lo hizo madurar de tal forma que su historia y sus experiencias fueran una luz para los otros pueblos. Al final de dicha etapa, vino Jes\u00fas en medio de una crisis nacional, para ayudar a su pueblo a que diera un paso decisivo. Y les dijo claramente:{C} Crean o perecer\u00e1n.{/} S\u00f3lo una minor\u00eda crey\u00f3 y sobre la naci\u00f3n \u00abestall\u00f3 la C\u00f3lera\u00bb (Lc 21,23).
Entonces empezaron los tiempos del Nuevo Testamento, y el mensaje fue llevado a las otras naciones. Ese es el tiempo en que la Iglesia se hace educadora de todos los pueblos, que deben madurar como pueblos y como cristianos. La Biblia da a entender que todo esto desembocar\u00e1 en una crisis, universal esta vez, en la que el Evangelio ser\u00e1 m\u00e1s de actualidad que nunca: {C}Crean o perecer\u00e1n.{/} Y es entonces cuando terminar\u00e1n, a la vez, el Nuevo Testamento y la historia de la humanidad.

{N}25,{/}1: {C}LA FIDELIDAD{/}
Las tres par\u00e1bolas que siguen nos dicen que tenemos que esperar la venida de Cristo despiertos y activos. La primera, la par\u00e0bola de las "diez v\u00edrgenes", como dice el texto griego, es la par\u00e1bola m\u00e1s bella sobre la fidelidad. Las diez, seg\u00fan la costumbre, esperaban de noche al novio para llevarlo a la casa de la novia. El novio tarda en llegar, lo que no deber\u00eda extra\u00f1ar a nadie. Pero de la esposa no se habla: a lo mejor las muchachas descubrir\u00e1n al final que la esposa no es otra que ellas mismas.
{C}Se quedaron dormidas{/}: Una vez que se pone el sol, todo es negro y no se puede hacer nada (Jn 9,4). Lo que se espera pues de ellas no es trabajo sino la fidelidad del coraz\u00f3n (Cant 5,2): necesitar\u00e1n aceite para mantener la l\u00e1mpara encendida.
Aqu\u00ed como en muchos otros lugares, el evangelio nos muestra que no todo est\u00e1 hecho con la conversi\u00f3n y el primer entusiasmo: hay que durar (7,24). Asegurarse una reserva de aceite es conseguirse los medios que permitir\u00e1n perseverar en nuestra vocaci\u00f3n. Algunos dir\u00e1n que Mateo puso aqu\u00ed esta par\u00e1bola a prop\u00f3sito de los primeros cristianos, pues, despu\u00e9s de haber aguardado el regreso de Cristo, ve\u00edan que nada pasaba. Pero es un error. Jes\u00fas se dirige a los creyentes de todos los tiempos para quienes, uno u otro d\u00eda, la fidelidad se hace pesada. "No ten\u00eda idea entonces a qu\u00e9 me compromet\u00eda". All\u00ed est\u00e1 justamente la grandeza de la fidelidad. No se puede saber de antemano; entregar su mano a Dios es dar un salto en lo Desconocido. No hay otro camino fuera de la perseverancia para salvarse (Mt 24,13), es decir, para encontrarse a s\u00ed mismo.
No porque somos cristianos somos mejores que los dem\u00e1s, sino que el Se\u00f1or nos ha llamado para una misi\u00f3n especial. A los que escoge, Dios les pide antes que nada fidelidad y perseverancia, ambas cosas muy escasas en este mundo; y es con ellas que somos luz.

{N}25,{/}14:{C} TRABAJAR. - CONFIAR EN SI MISMO{/}
En tiempos de Jes\u00fas, el {C}talento{/} equival\u00eda a unos 35 kilos de metal precioso. Pero en esta par\u00e1bola Jes\u00fas se sirvi\u00f3 de los talentos para figurar las capacidades que Dios distribuye a cada uno, y se ha conservado el sentido nuevo de la palabra.
{C}Siervo bueno y fiel.{/} Fiel: mejor ser\u00eda traducir por: "con quien se puede contar". No se ve ning\u00fan t\u00e9rmino de car\u00e1cter religioso en esta par\u00e1bola: Dios eval\u00faa la manera o el c\u00f3mo se han hecho multiplicar sus talentos, y el pecado consiste en haber guardado para s\u00ed lo que uno hab\u00eda recibido. \u00a1Qu\u00e9 condenaci\u00f3n para una sociedad en que es tan com\u00fan consumir lo que se ha recibido: la formaci\u00f3n humana y los conocimientos que se han heredado de su patria y que no se transmitir\u00e1n a una descendencia, los beneficios de una familia en la que los padres han sabido sacrificarse por sus hijos, y tal vez la Palabra de Dios que se debi\u00f3 poner en pr\u00e1ctica para realizar el gran designio de Dios sobre el mundo!
{C}Yo te voy a confiar mucho m\u00e1s:{/} Lo que construimos en la tierra no es lo definitivo, sino s\u00f3lo el andamio: muy distintas ser\u00e1n las riquezas que Dios distribuir\u00e1 a los que vivir\u00e1n en \u00e9l.
{C}Si sab\u00edas que cosecho donde no he sembrado{/} (26). Como en Lucas 18,1, Jes\u00fas reconoce nuestra desconfianza tenaz con respecto a Dios y nos toma la palabra. Si no aspiramos al puesto que el Esposo tiene reservado para la esposa (25,1) tratemos al menos de no ser servidores buenos para nada.
Muchas oportunidades se presentan de asumir riesgos y de emprender algo, y a menudo tenemos miedo de ofrecernos para ello: "No soy el m\u00e1s capaz". \u00bfY si los que son capaces no se han movido? Entonces: {C}Qu\u00edtenle el talento y d\u00e9nselo a otro.{/}

{N}25,{/}31: {C}EL JUICIO UNIVERSAL{/}
Sabemos que los cristianos son tan s\u00f3lo una minor\u00eda en el mundo. Como lo hacemos nosotros ahora, los jud\u00edos pensaban de cuando en cuando en esa mayor parte de la humanidad que no conoc\u00eda a Dios y sus promesas. La ve\u00edan como una masa tremenda, lista para engullirlos, un mundo inquietante al que Dios alg\u00fan d\u00eda deber\u00eda imponer su ley. Y lo llamaban{C} las naciones.{/}
En esta \u00faltima par\u00e1bola Jes\u00fas deja atr\u00e1s estas perspectivas. Nos ense\u00f1a c\u00f3mo juzgar\u00e1 a todos los hombres sin hacer ninguna discriminaci\u00f3n por concepto de sus or\u00edgenes, el d\u00eda en que venga como {C}Rey de las naciones.{/} Todos los que, sin conocer a Cristo, compartieron el destino com\u00fan de la humanidad, ser\u00e1n juzgados por \u00e9l. En realidad, \u00e9l nunca los abandon\u00f3, sino que puso a su lado a esos{C} peque\u00f1os que son sus hermanos{/} como representantes suyos.
El Rey pone al descubierto los innumerables gestos humanos que han construido lo mejor de nuestra civilizaci\u00f3n y, puestos ante \u00e9l, los hombres contemplan asombrados al Dios que amaron o despreciaron en la persona de su pr\u00f3jimo. Aunque la mayor\u00eda no pensaron mucho en el m\u00e1s all\u00e1, en el juicio se les presenta el Reino {C}preparado desde siempre y para siempre,{/} cuya \u00fanica ley es el amor.
No hay lugar neutral.{C} El fuego{/} es la figura del tormento de quienes se perdieron a s\u00ed mismos cuando cerraron y esterilizaron su coraz\u00f3n hasta ser incapaces de amar. Durante su vida vivieron indiferentes a la desgracia de sus hermanos marginados y hambrientos; ahora la irradiaci\u00f3n del Dios que es amor los quema y atormenta.
{C}Cuando lo hicieron con alguno de los m\u00e1s peque\u00f1os de estos mis hermanos{/} (40). Jes\u00fas habla de atender a nuestro pr\u00f3jimo, bien sea amigo o enemigo, y no de servir a la comunidad, o a la clase, o a la naci\u00f3n en forma general. Pues tanto la naci\u00f3n como la clase o la humanidad son conceptos que nosotros formamos y deformamos seg\u00fan nuestra ideolog\u00eda, y siempre con estas palabras se excluye a una parte de nuestros hermanos que no son de nuestra naci\u00f3n o de nuestro grupo. En cambio, el que ama de verdad, reconoce a sus hermanos sin dar mayor importancia a las etiquetas; las personas son las que existen y las que viven para Dios.
{C}Y \u00e9stos ir\u00e1n a un suplicio eterno{/} (46). Hoy en d\u00eda esa divisi\u00f3n de los hombres entre buenos y malos no s\u00f3lo nos molesta, sino que adem\u00e1s nos parece un punto de vista ya caduco. (V\u00e9ase comentario a Mt 13,36). Y esto es cierto en alg\u00fan sentido. Hasta la Edad Moderna casi no hab\u00eda m\u00e1s que gente \u00abde una sola idea\u00bb. Uno pod\u00eda tener a los pocos a\u00f1os una visi\u00f3n completa de las diversas opciones de la vida; en su medio no ve\u00eda casi m\u00e1s que una religi\u00f3n, y desde su juventud escog\u00eda el camino \u00abbueno\u00bb o \u00abmalo\u00bb. Bien es cierto que se daban algunas conversiones para el bien o para el mal (Ez 18), pero en general parec\u00eda que la humanidad estaba dividida en buenos y malos.
Pero hoy es muy distinto, pues nuestras elecciones son muy complejas y necesitamos mucho tiempo para ver las cosas con claridad. Se vive toda la vida, o gran parte de ella, llevando consigo tanto al personaje bueno como al malo.
Debemos, pues, entender que Jes\u00fas hablaba el lenguaje de los profetas, esquematizando las opciones. Pero si la gente de hoy es mucho m\u00e1s lenta para hallarse a s\u00ed misma, eso no impide que cada uno se incline poco a poco a una elecci\u00f3n definitiva. Dios quiera que la inmensa mayor\u00eda no rechace la verdad; pero algunos elegir\u00e1n conscientementre perderse, y son capaces de ir hasta el fin. Decir que Dios es tan bueno que los salvar\u00e1 en el \u00faltimo momento, es afirmar algo que Jes\u00fas nunca quiso decir. Eso significar\u00eda, en el fondo, que todo lo que uno ha vivido en su vida casi no tendr\u00eda importancia y que nuestra libertad no ser\u00eda m\u00e1s que un juego.
Lo que dice Jes\u00fas en esta p\u00e1gina vale para todos. Pero ser\u00eda un error citar esta par\u00e1bola como si cubriese todas las responsabilidades de un cristiano. El mundo no necesita tanto de pan, agua o ropa, sino de la verdad y de la esperanza que Dios ha confiado a los que se eligi\u00f3. Los cristianos ser\u00edan infieles a su misi\u00f3n si se limitaran a hablar de ayuda o albergues, etc. y se olvidaran de lo que es vida para la humanidad; en primer lugar la Palabra de Dios, el conocimiento y el amor de su Se\u00f1or. El ser\u00e1 siempre el primero, y necesitamos que lo sea para nosotros.

{N}26,{/}47: Ver el comentario de Mc 14,43.
El {C}beso{/} de Judas: para un disc\u00edpulo, esa era la manera de saludar a su maestro.
{C}Uno sac\u00f3 la espada.{/} Pedro, junto con otros ap\u00f3stoles que hab\u00edan participado en grupos de resistencia al opresor romano, hab\u00edan tra\u00eddo espadas (Lc 22,49).
{C}Quien usa la espada.{/} Esta sentencia no condena a militares y polic\u00edas, necesarios en un mundo violento, pero s\u00ed afirma que la fuerza no establece el Reino de Dios ni lleva a la vida. Siempre trae la muerte de alguna manera a quienes la usan, aun cuando lo hagan por necesidad.

{N}26,{/}57: Encontramos dos acusaciones contra Jes\u00fas. La primera: {C}Yo soy capaz de destruir{/}... es falsa en cierto sentido, pero se refiere a palabras de Jes\u00fas que anunciaban la sustituci\u00f3n del Templo de Jerusal\u00e9n por otra religi\u00f3n centrada en su propia persona (Jn 2,19), y esto era muy subversivo.
Para los jud\u00edos no hab\u00eda nada m\u00e1s sagrado que el Templo de Jerusal\u00e9n. Pero tambi\u00e9n atacar al Templo era amenazar la posici\u00f3n de los sacerdotes, cuyo poder se basaba en que solamente ellos pod\u00edan celebrar el culto con los sacrificios en el Templo. Y a ellos llegaban las ofrendas y tasas para el Templo.
En cuanto a la segunda acusaci\u00f3n, que es la m\u00e1s importante, ver el comentario en Mc 14,53.
{C}Jes\u00fas se qued\u00f3 callado{/} (63). No por desprecio a aquellos hombres, detentores de la autoridad religiosa, sino porque era in\u00fatil discutir, y se qued\u00f3 con la paz de quien ha entregado a Dios su causa.
{C}As\u00ed es, tal como t\u00fa lo has dicho{/} (64). Esta respuesta de Jes\u00fas deber\u00eda tal vez traducirse: {C}T\u00fa eres el que lo dice.{/} Ser\u00eda como decir que Jes\u00fas no entiende estas palabras como las entend\u00eda Caif\u00e1s. La expresi\u00f3n {C}hijo de Dios{/} designaba a los reyes y, por supuesto, al rey-Mes\u00edas de Israel, y Jes\u00fas era{C} El Hijo {/}de Dios en un sentido muy diferente. Por eso, Jes\u00fas se define citando la profec\u00eda de Daniel 7,13, que anuncia un Salvador, un Hijo de Hombre, venido de Dios mismo y saliendo de la eternidad.

{N}26,{/}69: Muy asombrosa es esta negaci\u00f3n de Pedro. Su amigo Juan, conocido en la casa del sumo sacerdote, hizo que entrara junto a \u00e9l (Jn 18,16). La muchachita sabe muy bien qui\u00e9n es Juan y no le dice nada. Solamente una palabra ir\u00f3nica para Pedro. Nadie lo amenaza, ni siquiera los hombres, que m\u00e1s bien se burlan de \u00e9l, un provinciano de Galilea como Jes\u00fas. Pero eso es suficiente para que Pedro se desconcierte y se derrumbe.
Al colocar este episodio justo despu\u00e9s del testimonio de Jes\u00fas ante el sumo Sacerdote, el evangelio quiere oponer la actitud de Pedro a la de su Maestro. No olvidemos que, para Mateo, Pedro es la imagen del creyente, pero esos creyentes tambi\u00e9n merecen a cada rato ser llamados hombres de poca fe.

{N}27,{/}1: \u00bfPor qu\u00e9 esta segunda comparecencia de Jes\u00fas ante el Sanhedr\u00edn o Consejo Supremo de los jud\u00edos? Los evangelios no concuerdan en todo y lo m\u00e1s probable ser\u00eda la sigiente explicaci\u00f3n.
En la noche Jes\u00fas fue presentado a An\u00e1s, exsumo sacerdote, cuyos cinco hijos y su yerno Caif\u00e1s le sucedieron. Conservaba mucha autoridad entre los jefes de los sacerdotes, o sea, los jefes de las familias sacerdotales m\u00e1s pudientes que se repart\u00edan los cargos, a pesar de que, seg\u00fan la Ley, el sumo sacerdocio era vitalicio. Ah\u00ed no estuvo todo el Consejo Supremo, que no se pod\u00eda reunir legalmente de noche, y cuyos setenta y un miembros tampoco pod\u00edan caber en la casa de Caif\u00e1s. Despu\u00e9s, el Consejo en pleno se re\u00fane en la ma\u00f1ana. Pero para los enemigos de Jes\u00fas el interrogatorio privado era el m\u00e1s importante. Por eso Mateo y Marcos colocan aqu\u00ed (Mt 26,57-64) todo lo que saben del proceso de Jes\u00fas, que tuvo lugar, en realidad, en la ma\u00f1ana.

{N}27,{/}3: Judas, apenas realiza su traici\u00f3n, deja de existir. Ni siquiera se sabe lo que pas\u00f3 con las treinta monedas: ver He 1,18.

{N}27,{/}15: Seg\u00fan textos muy antiguos del evangelio de Mateo, el nombre del agitador era {C}Jes\u00fas,{/} y su apodo {C}Barrab\u00e1s;{/} Pilato propon\u00eda al pueblo que eligiera entre Jes\u00fas, llamado Barrab\u00e1s, y Jes\u00fas, llamado el Cristo.

{N}27,{/}24: {C}Pilato pidi\u00f3 agua...{/} Este gesto, para los jud\u00edos, expresaba la negativa de Pilato a hacerse el acusador o el juez de Jes\u00fas (ver Dt 21,6; Sal 26,6).

{N}27,{/}27: En el patio interior, llamado pretorio, a la vista de Pilato y de toda la gente ocupada en los varios quehaceres del palacio, los soldados se burlan de Jes\u00fas.
{C}Le colocaron en la cabeza una corona{/} (29). Seg\u00fan toda probabilidad era de juncos trenzados en forma de gorro y entrelazados con espinas grandes.
Los soldados se divierten con el juego del rey derribado. En muchas culturas el rey es un personaje divino; pero tambi\u00e9n es la v\u00edctima a la que se responsabiliza de todos los males. Por eso no faltan los juegos sobre la ca\u00edda del rey. En Jerusal\u00e9n se ha encontrado una loza en que est\u00e1 grabado un juego de soldados, con el recorrido del rey que, pasando por varias pruebas, llegaba al suplicio.
Los soldados hacen del juego realidad; y no saben hasta qu\u00e9 punto est\u00e1n en la verdad. El triunfo de los Ramos prepar\u00f3 el apresamiento de Jes\u00fas, pero tambi\u00e9n la humillaci\u00f3n de Jes\u00fas lo prepara para ser el rey que salva a todos, tal como lo expresaba la antigua historia de Jos\u00e9 (G\u00e9n 37-44) y, con mucha m\u00e1s fuerza, la profec\u00eda de Isa\u00edas (52,13-53,12).
Jes\u00fas es Salvador porque es v\u00edctima. Jes\u00fas rompe el engranaje de la violencia porque ha soportado la violencia m\u00e1xima sin ser violento. Jes\u00fas manifiesta la grandeza y la fuerza de Dios en su humillaci\u00f3n. Jes\u00fas re\u00fane en su persona todas las humillaciones de los indefensos, de los expulsados, de las v\u00edctimas sobre las cuales se descarg\u00f3 la violencia ciega de los pueblos y de sus due\u00f1os. Pero Jes\u00fas lleva sobre s\u00ed el pecado del mundo, como lo anunci\u00f3 Isa\u00edas. En adelante los hombres no podr\u00e1n mirarlo sin descubrir su propia maldad y lamentarse por \u00e9l, que fue su v\u00edctima (Za 12,12). De este encuentro inesperado con un Dios despreciado y eliminado, tan diferente al que ubicamos en el Cielo, nacer\u00e1 para los hombres una fuente de perd\u00f3n y de purificaci\u00f3n (Za 13,1).
{C}Le dieron a beber vino mezclado con hiel {/}(34). En realidad, seg\u00fan Marcos, le dieron vino agridulce, bebida de los soldados, mezclado con mirra, que adormec\u00eda el dolor. Lo hab\u00edan preparado seg\u00fan la costumbre las damas caritativas de Jerusal\u00e9n, tal vez las mismas de las que Lucas habla en 23,28. Pero Mateo habla de vino mezclado con hiel (cosa insoportable), para dar a entender todas las amarguras que Jes\u00fas debi\u00f3 tragarse por nosotros.
{C}Este es Jes\u00fas, el rey de los jud\u00edos{/} (37). Esta expresi\u00f3n designaba, para Pilato y para todos, un l\u00edder nacionalista que pretend\u00eda encabezar la liberaci\u00f3n del yugo de los romanos.
Los jud\u00edos son el pueblo de Dios y \u00e9l hab\u00eda dispuesto que ser\u00edan asociados a la salvaci\u00f3n de Cristo de un modo muy especial. De hecho, posteriormente fueron sometidos a muchas pruebas y persecuciones. Muchos jud\u00edos inocentes sufrieron como Jes\u00fas, sin creer en \u00e9l, pero confiados en las promesas de Dios y en el Reino de justicia.
En lat\u00edn las letras I.N.R.I. (que leemos en estampas de la crucifixi\u00f3n) son las iniciales de Jes\u00fas Nazareno Rey de los Jud\u00edos.
{C}Tambi\u00e9n crucificaron con \u00e9l a dos ladrones{/}. Posiblemente eran, como Barrab\u00e1s, terroristas de inspiraci\u00f3n nacionalista. Podr\u00edan haber sido compa\u00f1eros suyos, y as\u00ed su ejecuci\u00f3n realzaba el indulto concedido a Barrab\u00e1s. Faltando \u00e9ste, tendr\u00e1n que morir al lado de Jes\u00fas. Pero tambi\u00e9n podr\u00edan haber sido bandidos, de los que asaltaban a los peregrinos en los cerros de Palestina.

{N}27,{/}51: En este p\u00e1rrafo Mateo usa el estilo y las figuras propias del estilo \u00abapocal\u00edptico\u00bb, para expresar el significado de la muerte de Jes\u00fas, y es que la salvaci\u00f3n definitiva ha llegado. Este gran temblor es una manera de subrayar que esta es la gran intervenci\u00f3n de Dios en la historia.
Las apariciones de difuntos son interpretadas como un signo de que se han cumplido las profec\u00edas de Dn 12,2 y Zac 14,4 referentes al D\u00eda de la Salvaci\u00f3n. Tambi\u00e9n dan a entender que, antes de su resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas hab\u00eda \u00abbajado donde los muertos\u00bb. Esta expresi\u00f3n antigua que decimos en nuestro Credo (\u00abdescendi\u00f3 a los infiernos\u00bb) significa que Jes\u00fas se reuni\u00f3 de una manera misteriosa, pero real, con las multitudes hist\u00f3ricas o prehist\u00f3ricas que lo estaban esperando para entrar en la vida misma de Dios.
Recordemos que {C}los infiernos{/} designaban la morada de los muertos, mientras que {C}el infierno {/}es una palabra cristiana que se refiere a un lugar de castigo.

{N}28,{/}1: Respecto a las apariciones de Jes\u00fas resucitado, v\u00e9ase el comentario de Lc 24,1.
Este primer p\u00e1rrafo est\u00e1 a\u00fan escrito en estilo apocal\u00edptico, con su \u00e1ngel resplandeciente y ese nuevo terremoto. Pero el Evangelio se niega a describir una salida triunfante de Jes\u00fas como lo habr\u00edan deseado sus lectores. Jes\u00fas resucitado s\u00f3lo es visto por los que creen; las mujeres que lo buscaban lo vieron; los soldados y los dirigentes, que no lo buscaban, no comprendieron.
Se nombran a Mar\u00eda Magdalena y a la otra Mar\u00eda, madre de Santiago y de Jos\u00e9 (Mt 27,55), dos de los "hermanos de Jes\u00fas" (Mt 13,55). Era pariente de Mar\u00eda, madre de Jes\u00fas.
{C}En eso Jes\u00fas les sali\u00f3 al encuentro{/} (9). Es evidente que Mateo combina dos hechos diferentes: uno es el descubrimiento del sepulcro vac\u00edo; otro fue, posteriormente, la aparici\u00f3n s\u00f3lo a Mar\u00eda de Magdala, narrada en Jn 20,11-18.
{C}Que se dirijan a Galilea.{/} \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas da esta cita, si debe manifestarse el mismo d\u00eda en Jerusal\u00e9n? (Lc 24,13-42). La cosa no es nada clara y, a lo mejor, los evangelistas han desplazado ciertas apariciones para comodidad de su relato. Pero de todas maneras, era necesaria una maduraci\u00f3n para que los disc\u00edpulos creyeran en la resurrecci\u00f3n y entendieran algo de la misma. Despu\u00e9s de las dos primeras apariciones en Jerusal\u00e9n, en las que Jes\u00fas trat\u00f3 de convencerlos de que no era un fantasma ni un esp\u00edritu, deb\u00edan volver a su provincia y a su ambiente, lejos de esta capital en la que hab\u00edan sido traumatizados, para interiorizar su nueva experiencia. En Galilea Jes\u00fas se manifestar\u00e1 de una manera diferente, d\u00e1ndoles a entender que ya ha sido glorificado y su existencia ya no es como la de antes.
Una mujer, Mar\u00eda de Magdala, transmite el recado, como para indicar que en la Iglesia no todo vendr\u00e1 de las autoridades, y Dios se comunica con quien quiere, comunicando mensajes prof\u00e9ticos a personas sencillas y a mujeres.
El Evangelio habla muy brevemente de las apariciones de Jes\u00fas resucitado. Es que para la Iglesia primitiva, este hecho tan importante y misterioso deb\u00eda ser proclamado y como demostrado por la actuaci\u00f3n del Esp\u00edritu en las comunidades cristianas. \u00bfEstaremos en una situaci\u00f3n diferente a la de ellos? La Iglesia que habla bien de Cristo resucitado no es una Iglesia poderosa que dispone de buenos medios de propaganda, sino una Iglesia resucitada. Si la Iglesia, si nuestras comunidades, est\u00e1n constantemente en situaciones tales que aparentemente no hay para ellas esperanza de salvaci\u00f3n y sin embargo reviven por gracia de Dios, entonces estar\u00e1n atestiguando que su Se\u00f1or ha resucitado y que les ha dado a ellas el poder de resucitar.

{N}28,{/}16: Jes\u00fas env\u00eda a sus ap\u00f3stoles a evangelizar el mundo. Este \u00faltimo encuentro es narrado de la manera m\u00e1s sencilla. Nada de aparici\u00f3n s\u00fabita ni de miedo; nada de demostraci\u00f3n f\u00edsica de la realidad de Jes\u00fas. Lo importante son las palabras de Jes\u00fas Maestro.
{C}Aunque algunos todav\u00eda dudaban{/} (17). Mateo resume as\u00ed las \u00faltimas apariciones de Jes\u00fas. No todos los disc\u00edpulos (los Once y los dem\u00e1s) se convencieron tan r\u00e1pidamente de la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.
{C}Hagan que todos los pueblos sean mis disc\u00edpulos.{/} Jes\u00fas hab\u00eda reunido un grupo de disc\u00edpulos que conviv\u00edan con \u00e9l, conforme a como hac\u00edan los maestros jud\u00edos. El maestro conoc\u00eda a sus disc\u00edpulos y \u00e9stos a su vez conoc\u00edan a su maestro compartiendo con \u00e9l la vida diaria. Esto vale todav\u00eda hoy, pues la evangelizaci\u00f3n supone un compartir. Evangelizar es ayudar a una persona a profundizar sus experiencias pasadas hasta el momento en que reconozca a Cristo, y su muerte y su resurrecci\u00f3n como la verdad que ilumina su propia existencia.
Los que hayan cre\u00eddo ser\u00e1n bautizados en el {C}Nombre{/} {C}\u00fanico del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo,{/} pues son las tres personas que nos ense\u00f1\u00f3 Cristo. Y, por supuesto, que las nombr\u00f3 separadamente, porque el Padre no es el Hijo y el Hijo no es el Esp\u00edritu Santo, a pesar de que los tres son el mismo Dios. Los bautizados entrar\u00e1n en comuni\u00f3n con el Padre, con el Hijo y con el Esp\u00edritu al ingresar en una Iglesia que, en primer lugar, es una comuni\u00f3n.
Ver en Hechos 19,6 respecto del bautismo {C}en el Nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas.{/}
{C}Ens\u00e9\u00f1enles a cumplir todo lo que yo les he encomendado a ustedes.{/} Estas ense\u00f1anzas de Cristo ocupan el primer lugar en el Evangelio de Mateo; est\u00e1n en los cinco discursos, y nosotros tendremos que hacer la voluntad del Padre tal como Jes\u00fas nos la revel\u00f3.
{C}Yo estoy con ustedes todos los d\u00edas.{/} Volvemos a encontrar esa certeza que ya fue expresada con el nombre de Emanuel en 1,23: Jes\u00fas es el Dios-con-nosotros.
{C}Hasta el fin de la historia.{/} La primera generaci\u00f3n cristiana pens\u00f3 que Cristo no tardar\u00eda en volver, pero ya en el momento en que se escribi\u00f3 el Evangelio entend\u00eda que la historia iba a durar; la naci\u00f3n de Israel hab\u00eda rechazado la salvaci\u00f3n que se le ofreci\u00f3 y s\u00f3lo una minor\u00eda hab\u00eda cre\u00eddo. Jes\u00fas ahora se hab\u00eda comprometido con sus ap\u00f3stoles y con su Iglesia.
La Iglesia cat\u00f3lica se distingue de las Iglesias \u00abreformadas\u00bb porque solamente ella se considera obligada a permanecer unida en torno a los sucesores de los ap\u00f3stoles, que son los obispos. Nos cuesta mantener esta unidad y continuidad en muchas circunstancias en que parecer\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil fundar una nueva comunidad reformada, al lado de la Iglesia. Pero tambi\u00e9n esta obediencia a la voluntad del Padre es el medio que a \u00e9l le permite ejercitar y purificar nuestra fe. Jes\u00fas es y seguir\u00e1 siendo due\u00f1o del destino de \u00absu\u00bb Iglesia.

