{N}1,{/}1: Encontramos aqu\u00ed los mismos temas que en 1 Tes. Una comunidad perseguida. La base de la vida cristiana que son la fe, la esperanza (o perseverancia) y el amor. El D\u00eda de Cristo.

{N}1,{/}6: Cuando los ap\u00f3stoles se dirig\u00edan a los paganos, insist\u00edan en el juicio de Dios (Rom 1,18; H 17,31). Los paganos, en efecto, no ten\u00edan idea de un tal juicio, pues todo el m\u00e1s all\u00e1 se les escapaba. Desde hace casi un siglo ha existido tambi\u00e9n entre nosotros la tendencia a pasar por alto el juicio, como reacci\u00f3n a varios siglos en que ocup\u00f3 un lugar excesivo, unido al miedo a castigos. Pero de hecho, la evangelizaci\u00f3n de los paganos modernos, cuya conciencia no ha sido ni siquiera despertada en la familia, exige que se hable como en tiempos de Pablo.
Saber que el bien y el mal existen, que la vida prepara una salvaci\u00f3n (o una p\u00e9rdida) definitiva y que Dios juzga a los hombres, es una base necesaria para la vida cristiana. Muchos tratan justamente de huir de esa verdad, diciendo, por ejemplo, que Dios es s\u00f3lo amor, o imagin\u00e1ndose una serie de existencias en las que siempre podremos recuperarnos.
{C}Es justo que Dios devuelva sufrimientos a los perseguidores.{/} No olvidemos que las cartas a los Tesalonicenses son las m\u00e1s antiguas de Pablo. Si bien era su deber recordar el juicio, como lo hab\u00edan hecho los profetas y el mismo Jes\u00fas, era dif\u00edcil que Pablo hubiera vaciado su lenguaje de todo lo que expresa una sed de justicia violenta. Esta violencia en contra de los malos ha sido (y lo es todav\u00eda en muchas religiones) un apoyo a la fe, pero Jes\u00fas nos invit\u00f3 a desprendernos de ella (Mt 13,29).
{C}En el d\u00eda que venga del cielo...{/} En tiempos de los ap\u00f3stoles se cre\u00eda que el D\u00eda del Se\u00f1or vendr\u00eda pronto, y todos pensaban que el Juicio universal inaugurar\u00eda el reino de Dios Padre (1 Cor 15,24). Ahora suponemos que no es tan inminente y preferimos pensar en el juicio de cada uno en el momento de su muerte: el \u00abjuicio particular\u00bb.

{N}2,{/}1: {C}No se asusten...{/} En Tesal\u00f3nica suced\u00eda lo que es frecuente en toda comunidad perseguida: se daba la tendencia a evadirse de la vida real. Corr\u00edan rumores de que la venida de Cristo estaba muy cercana y la esperanza se convert\u00eda en histeria. Por eso Pablo recuerda algunas verdades que no son totalmente nuevas, pues el Antiguo Testamento hab\u00eda hablado m\u00e1s de una vez de las crisis que preceder\u00edan al Juicio. No podemos tomar al pie de la letra todo lo que los profetas hab\u00edan dicho al respecto, pues hablaban con im\u00e1genes propias de su tiempo. Sin embargo, todos ellos concordaban en anunciar tiempos muy dif\u00edciles para los creyentes y un triunfo casi total de los enemigos de Dios en un primer momento. Jes\u00fas no los hab\u00eda desaprobado.
{C}Tiene que producirse la apostas\u00eda...{/} Antes del regreso de Cristo habr\u00e1 una \u00abapostas\u00eda\u00bb, es decir, un abandono de la fe a escala mundial.
{C}...y aparecer el adversario de la religi\u00f3n. {/}Es cierto que se han encontrado anticristos en todos los siglos: 1 Jn 2,18. Al final, sin embargo, habr\u00e1 un anticristo m\u00e1s t\u00edpico que todos los que lo han precedido. Cristo volver\u00e1 en el momento en que la Iglesia parezca vencida.
{C}Ustedes saben qu\u00e9 es lo que ahora lo detiene{/} (6). Tal vez lo sab\u00edan ellos, pero la cosa es para nosotros muy oscura. Para Pablo, la {C}apostas\u00eda{/} es la de las naciones ya convertidas al Evangelio, y la fuerza del mal ya est\u00e1 actuando en ellas (7). Pero es probable que Pablo siguiera el pensamiento de autores \u00abapocal\u00edpticos\u00bb, algunas obras de los cuales forman parte de la Biblia (entre ellos Ezequiel 38-39, Daniel 2-10); cada crisis acontece en el momento fijado por Dios, y cada actor de la historia dura el tiempo que necesita para cumplir el bien y el mal que lleva consigo.
No puede pues haber ni apostas\u00eda ni anticristo mientras no se cumplan los roles precedentes; por una parte que el Evangelio tiene que ser proclamado a todas las naciones (Mc 13,10), y por otra, que el juicio de Dios no ha ca\u00eddo todav\u00eda sobre la naci\u00f3n jud\u00eda. La no realizaci\u00f3n de estos dos factores, muy especialmente del segundo (1 Tes 2,16) es tal vez para Pablo lo que {C}retiene{/} la venida del anticristo.
Pablo no pod\u00eda ni sospechar que el \u00abtiempo de las naciones\u00bb mencionado por Lucas (21,24) iba a durar tantos siglos; para \u00e9l era s\u00f3lo cuesti\u00f3n de a\u00f1os. Retengamos sin embargo su manera de visualizar el fin del mundo: todo lo que hay en la historia humana debe madurar; la historia acabar\u00e1 en una \u00faltima aventura inspirada por un orgullo diab\u00f3lico; la fe o la negaci\u00f3n del Evangelio ser\u00e1n el centro de la confrontaci\u00f3n mundial.
{C}Dios les dirige las fuerzas del enga\u00f1o... {/}(11). Esto no quiere decir que Dios quiera el mal, sino que una vez m\u00e1s encontramos este modismo hebreo que deber\u00eda traducirse: Dios deja que lleguen a ellos. Deja sin defensa frente a los errores a los que rechazan la luz; por eso, \u00a1cu\u00e1nta credulidad y supersticiones hay actualmente en medios que se creen demasiado inteligentes para creer!

{N}2,{/}13: Al igual que en 1 Tes 4, Pablo invita a la Iglesia a seguir sus instrucciones y sus reglas. Vuelve a tratar con mayor severidad la obligaci\u00f3n de trabajar (1 Tes 4,11): si todos trabajaran, la comunidad estar\u00eda m\u00e1s equilibrada.

{N}3,{/}6: F\u00edjense en el t\u00e9rmino {C}tradiciones{/} (6). Las tradiciones son las costumbres y las ense\u00f1anzas que se transmiten de una generaci\u00f3n a otra. Cada comunidad tiene sus costumbres, sus ritos y su modo de vida que se deben adoptar al entrar en ella.
Jes\u00fas hab\u00eda condenado la importancia excesiva que los fariseos daban a sus propias tradiciones, hasta el punto de anular los mandamientos de Dios (Mc 7,5). Pero durante toda su vida con los ap\u00f3stoles, les hab\u00eda ense\u00f1ado una determinada manera de orar, de actuar y de vivir en comunidad. No somos \u00e1ngeles, sino que lo m\u00e1s espiritual de nuestra vida se expresa conforme a las im\u00e1genes, a las f\u00f3rmulas y a los gestos que hemos heredado de nuestros padres y de nuestra cultura. Esto es lo que hace necesarias las formas de la liturg\u00eda y de la vida comunitaria en la Iglesia; \u00e9stas deben educar y amoldar nuestra persona, aun cuando difieran seg\u00fan los lugares, los tiempos, y la composici\u00f3n social de la comunidad. Al decir que la Iglesia es cat\u00f3lica, o sea, universal, queremos expresar que ella tiene una respuesta, y m\u00e1s de una respuesta, para cada uno de los ambientes humanos, en cualquier cultura que sea.
V\u00e9ase tambi\u00e9n \u00abTradiciones y Tradici\u00f3n\u00bb en el comentario a Marcos 7,1-14.

