{N}1,{/}3:{C} Reaviva el don de Dios que recibiste.{/} V\u00e9ase 1 Tim 4,14. Pablo trata de comunicar a Timoteo su propia energ\u00eda y le recuerda tanto el amor de Dios como sus promesas.{C} La sana doctrina,... el precioso dep\u00f3sito... lo que me has o\u00eddo decir{/} (v. 13-14): v\u00e9ase 1 Tim 1,3. Si bien la doctrina de la fe no debe ser alterada, tampoco puede guardarse en conserva. Debe ser vivida, lo que pone en juego nuestra creatividad, as\u00ed como tambi\u00e9n la del Esp\u00edritu Santo que la hace redescubrir cada d\u00eda.
{C}Para guardarme... lo que deposit\u00e9 en sus manos{/} (12). Estas palabras nos invitan a recordar cu\u00e1l es el sentido exacto de la palabra \u00abfe\u00bb. En hebreo, en el Antiguo Testamento, la palabra fe ten\u00eda la misma ra\u00edz que \u00abafirmarse\u00bb y \u00abser firme\u00bb. En griego, la palabra que se us\u00f3 para \u00abfe\u00bb significaba tanto la confianza que se pod\u00eda tener en un deudor como la garant\u00eda que hab\u00eda dado. Pablo considera, pues, toda su vida apost\u00f3lica como el dep\u00f3sito que ha puesto en las manos de Dios. Al igual que \u00e9l, el hombre de fe gasta su vida en una labor a menudo ingrata y persevera como si ya viera lo que a\u00fan no puede ver (He 11,27).

{N}2,{/}1: {C}Conf\u00edalo a personas que merecen confianza...{/} (2) Hemos visto que, en las primeras misiones, Pablo se preocupaba de establecer responsables en cada comunidad (He 14,23). V\u00e9ase tambi\u00e9n Tito 1,6. Estos deben ser capaces de preservar la fe. Muchas veces valorizamos m\u00e1s la eficacia inmediata de nuestra acci\u00f3n que la exactitud doctrinal. Pero, a la larga, no hay error que no se pague. San Ireneo sostiene que la principal misi\u00f3n de la Iglesia es mantener en el mundo el conocimiento verdadero de Dios Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. V\u00e9ase sin embargo el comentario a G\u00e1l 2,5.
En seguida Pablo invita a Timoteo a darse por entero, con la seguridad de que sus esfuerzos ser\u00e1n recompensados.
El testigo de Cristo es mensajero del Cristo victorioso, con la firme esperanza de la fe; se mostrar\u00e1 animoso y fuerte, convencer\u00e1 por su propia convicci\u00f3n. Debe evitar las p\u00e9rdidas de tiempo: conversaciones in\u00fatiles, entretenimientos que solamente nos ayudan a olvidar que nos aburrimos y ya no sabemos luchar y vivir, falsos problemas religiosos que nos apartan de la misi\u00f3n tan urgente.
{C}El que se alista...{/} (4) Pablo tuvo que ganarse la vida al mismo tiempo que predicaba (2 Cor 11,9; 2 Tes 3,7). Este p\u00e1rrafo sin embargo, y las citas b\u00edblicas que trae, apuntan a los que pierden el tiempo ganando su subsistencia, cuando debiera ser la comunidad quien tendr\u00eda que preocuparse de sus necesidades. Para un ministro de la Iglesia el trabajo puede ser una manera de situarse en el mundo y en medio de los hombres; pero tambi\u00e9n puede ser una manera de escapar de las dificultades y de las humillaciones de cualquier trabajo apost\u00f3lico.

{N}2,{/}14: La carta vuelve sobre las experiencias del trabajo apost\u00f3lico. Con el tiempo los convertidos son puestos a prueba; unos progresan y otros se pierden. El ap\u00f3stol no debe extra\u00f1arse, pues, de ninguna ca\u00edda, y ning\u00fan esc\u00e1ndalo puede conmover los s\u00f3lidos cimientos puestos por Dios (19): La Iglesia jam\u00e1s ser\u00e1 vencida.
{C}Dicen que la resurrecci\u00f3n ya tuvo lugar{/} (18). La fe en la resurrecci\u00f3n era tan dif\u00edcil de aceptar en ese tiempo como lo es hoy, y muchos trataban de conservar la palabra sin cargar con un Dios que quiebra todos nuestros esquemas de pensamiento. Tal vez los nombrados aqu\u00ed dec\u00edan que en el bautismo hab\u00eda tenido lugar una resurrecci\u00f3n espiritual y que no hab\u00eda que esperar otra despu\u00e9s de la muerte. A este respecto v\u00e9ase en el Evangelio de San Juan la precisi\u00f3n aportada por 5,28, justamente despu\u00e9s de 5,25.

{N}3,{/}1: {C}En los \u00faltimos d\u00edas:{/} v\u00e9ase 1 Tim 4,1. Ni siquiera la presencia del mal en la Iglesia nos debe sorprender.
El p\u00e1rrafo 3,14-17 ha querido dejarnos, en pocas palabras, todo un mensaje sobre la meditaci\u00f3n b\u00edblica: {C}las Escrituras te dar\u00e1n la sabidur\u00eda{/} (15). La meditaci\u00f3n b\u00edblica es la mejor manera de hacer madurar la fe (v. 15-17). Cuando se escribieron estas l\u00edneas,{C} la Escritura{/} era esencialmente el Antiguo Testamento, pero ya la Iglesia pose\u00eda y consideraba como \u00abEscrituras\u00bb varios evangelios y algunas cartas de Pablo.
Justo antes de la menci\u00f3n de la Escritura, leemos: aquello {C}de lo que est\u00e1s seguro... sabiendo de quienes lo recibiste.{/} La lectura b\u00edblica es inseparable de la \u00abTradici\u00f3n de los Ap\u00f3stoles\u00bb, que es adem\u00e1s la \u00abTradici\u00f3n\u00bb de la Iglesia. Es una manera de entrar en la comprensi\u00f3n de la Biblia, as\u00ed como Jes\u00fas, inmediatamente despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, abri\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a una nueva manera de releer la historia santa.
{C}Toda Escritura est\u00e1 inspirada por Dios {/}(16), y nosotros buscamos en ella el mensaje de Dios a su pueblo m\u00e1s bien que un pretexto para la especulaci\u00f3n personal. El mismo Esp\u00edritu que dirige a la Iglesia es el que ha inspirado a los autores b\u00edblicos.
Durante largos a\u00f1os se ha hablado de la \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb de la Biblia, pero no ante todo para animar su lectura en la familia o en la comunidad, sino para afirmar que no contiene ning\u00fan error. Esto se debi\u00f3 a que muchas personas ve\u00edan contradicciones entre la Biblia y la ciencia. Tales problemas han sido en parte superados. Por un lado, todo libro de la Biblia es como los autores humanos lo escribieron, reflejando su cultura y sus limitaciones; (antes de la venida de Cristo, el conocimiento de la fe no hab\u00eda alcanzado su madurez; antes de la ciencia, no se hablaba seg\u00fan los esquemas de la ciencia). Pero tambi\u00e9n la Biblia entera es de Dios, y todo texto es parte de un mensaje definitivo. Ah\u00ed est\u00e1 la verdad de Dios, y no en la exactitud puntual de los detalles
Pero hay que recordar, sobre todo, que la palabra de Dios es el alimento normal de la fe. Es \u00fatil, y no s\u00f3lo para {C}ense\u00f1ar,{/} pues la lectura b\u00edblica tiene valor de sacramento para el esp\u00edritu cristiano. Ninguna predicaci\u00f3n, ning\u00fan catecismo, ni siquiera \u00abb\u00edblico\u00bb, puede reemplazar, para el desarrollo de la fe, la lectura meditada y frecuente de la palabra de Dios.

{N}4,{/}1: {C}Predica la Palabra{/} (2): es el \u00faltimo consejo de Pablo y \u00e9sta debe ser la principal preocupaci\u00f3n de la Iglesia y de cualquier responsable de la Iglesia.
Pablo sabe que no ser\u00e1 liberado y que ser\u00e1 condenado a muerte. Al igual que Jes\u00fas, asume su propio sacrificio. Vuelven entonces las comparaciones, que tanto le gustaban a Pablo, con el soldado y el atleta. En esa \u00e9poca los atletas recib\u00edan una corona de laureles, s\u00edmbolo de la inmortalidad.

