
{1}1{/}

{I}1_{/}Estas son las 
palabras que dijo Mois\u00e9s 
a todo Israel, al otro 
lado del Jord\u00e1n, en el 
desierto. Estaba en la 
Arab\u00e1 frente a Suf, entre 
Par\u00e1n y Tofel, entre 
Labam, Haserot y Dishab. 
{I}2_{/}Desde el Horeb hasta 
Cad\u00e9s Barn\u00e9, hab\u00edan 
corrido once d\u00edas de 
camino por los montes de 
Se\u00edr. {I}3_{/}El a\u00f1o 40 
despu\u00e9s de la salida de 
Egipto, el d\u00eda primero 
del und\u00e9cimo mes, Mois\u00e9s 
comunic\u00f3 a los hijos de 
Israel todo cuanto Yav\u00e9 
le hab\u00eda ordenado 
respecto a ellos.
{I}4_{/}Esto sucedi\u00f3 despu\u00e9s 
de derrotar a Sij\u00f3n, rey 
de los amorreos, que 
habitaba en Jesb\u00f3n, y a 
Og, rey de Bas\u00e1n, que 
reinaba en Astarot y en 
Edre\u00ed, {I}5_{/}pues estaban 
en el pa\u00eds de Moab, al 
otro lado del Jord\u00e1n, 
cuando Mois\u00e9s comenz\u00f3 a 
exponer esta ley. Y les 
dijo:
PRIMER DISCURSO DE 
MOIS\u00c9S: LOS JUECES{/}

{I}6_{/}"Yav\u00e9, nuestro 
Dios, nos habl\u00f3 as\u00ed en el 
monte Horeb: "Ustedes han 
demorado bastante tiempo 
en esta monta\u00f1a. {I}7_{/}En 
marcha, partan. Ustedes 
entrar\u00e1n en el territorio 
de los amorreos y en los 
territorios vecinos: la 
Arab\u00e1, la Monta\u00f1a, la 
Tierra Baja, el Negueb y 
la costa del mar, es 
decir todo el pa\u00eds de 
Cana\u00e1n y el L\u00edbano, hasta 
el gran r\u00edo Eufrates.
{I}8_{/}Miren: \u00e9sta es la 
tierra que les he 
reservado; vayan y tomen 
posesi\u00f3n de la tierra que 
Yav\u00e9 jur\u00f3 dar a sus 
padres, Abrah\u00e1n, Isaac y 
Jacob y a todos sus 
descendientes."
{I}9_{/}Fue entonces cuando 
les dije: 'No puedo 
hacerme cargo yo solo de 
todos ustedes. {I}10_{/}Yav\u00e9, 
el Dios de ustedes, los 
ha multiplicado y son 
ahora tan numerosos como 
las estrellas del cielo. 
{I}11_{/}\u00a1Yav\u00e9, Dios de sus 
padres, los haga crecer 
mil veces m\u00e1s y los 
bendiga como se lo 
prometi\u00f3! {I}12_{/}Pero \u00bfc\u00f3mo 
los atender\u00e9 yo solo y me 
har\u00e9 cargo de sus 
pleitos? {I}13_{/}Busquen, 
pues, entre ustedes 
hombres sabios, 
perspicaces y 
experimentados de cada 
una de sus tribus, y yo 
los pondr\u00e9 al frente del 
pueblo.
{I}14_{/}Ustedes me 
respondieron: "Est\u00e1 bien 
lo que t\u00fa nos propones 
hacer". {I}15_{/}Tom\u00e9 
entonces de entre los 
jefes de sus tribus 
hombres sabios y 
experimentados y los puse 
al frente de ustedes como 
jefes de millar, de cien, 
de cincuenta y de diez, 
as\u00ed como tambi\u00e9n 
secretarios para cada una 
de las tribus.
{I}16_{/}Entonces di a los 
jueces las siguientes 
instrucciones: 'Ustedes 
atender\u00e1n las quejas de 
sus hermanos, y 
decidir\u00e1n, sea que el 
pleito oponga un 
israelita a su hermano, o 
bien un israelita a uno 
de los extranjeros que 
viven en medio de 
nosotros.
{I}17_{/}Cuando juzguen, no 
se dejar\u00e1n influenciar 
por persona alguna, sino 
que escuchar\u00e1n lo mismo 
al pobre que al rico, al 
poderoso que al d\u00e9bil, y 
no tendr\u00e1n miedo de 
nadie, pues el juicio es 
cosa de Dios. Si un 
problema les resulta 
demasiado dif\u00edcil, me lo 
pasar\u00e1n a m\u00ed, y yo lo 
ver\u00e9.
{I}18_{/}As\u00ed, pues, en aquel 
entonces les orden\u00e9 a 
ustedes todo lo que 
ten\u00edan que hacer".
RECUERDA LA REBELD\u00cdA DE 
CAD\u00c9S{/}

{I}19_{/}Al fin, habiendo 
partido del Horeb, 
enfrentamos aquel enorme 
y temible desierto que 
vieron, camino de la 
monta\u00f1a del amorreo, como 
Yav\u00e9 nos lo mandaba, y 
llegamos a Cad\u00e9s Barn\u00e9.
{I}20_{/}Entonces les dije: 
"Hemos llegado a esta 
monta\u00f1a del amorreo, que 
Yav\u00e9, nuestro Dios, nos 
da. {I}21_{/}Mira, Israel, 
Yav\u00e9 pone a tu 
disposici\u00f3n todo este 
territorio; sube, pues, y 
toma posesi\u00f3n de \u00e9l como 
Yav\u00e9, el Dios de tus 
padres te ha dicho. No 
tengas miedo ni te 
desanimes."
{I}22_{/}Entonces todos 
ustedes se acercaron a m\u00ed 
y me dijeron: "Manda 
mejor algunos hombres 
delante de nosotros para 
que exploren el pa\u00eds y 
nos ense\u00f1en los caminos 
que llevan a las ciudades 
que podremos asaltar".
{I}23_{/}Me pareci\u00f3 bien esa 
propuesta y tom\u00e9 de entre 
ustedes doce hombres, uno 
por tribu, {I}24_{/}los 
cuales partieron, 
subieron a los cerros y 
llegaron hasta el Valle 
del Racimo, que 
recorrieron a pie. 
{I}25_{/}All\u00ed tomaron de las 
frutas del valle y, al 
volver, nos contaron c\u00f3mo 
les hab\u00eda ido. Nos 
dijeron: "Buena es la 
tierra que Yav\u00e9 nos da."
{I}26_{/}Ustedes, sin 
embargo, no quisieron 
subir, sino que se 
rebelaron contra las 
\u00f3rdenes de Yav\u00e9. {I}27_{/}Y 
empezaron a murmurar en 
sus tiendas: "Yav\u00e9 no nos 
quiere; nos hizo salir de 
Egipto para entregarnos a 
los amorreos, que 
acabar\u00e1n con todos 
nosotros. {I}28_{/}\u00bfA d\u00f3nde 
nos est\u00e1n llevando? Los 
mensajeros dicen que la 
gente de all\u00e1 es m\u00e1s 
fuerte y m\u00e1s numerosa que 
nosotros; las ciudades 
son grandes y con 
murallas que llegan al 
cielo; incluso se han 
visto all\u00ed gigantes. Con 
esto se nos ha ido abajo 
el \u00e1nimo."
{I}29_{/}Entonces yo les 
dije: {I}30_{/}"No teman ni 
tengan miedo de ellos. 
Yav\u00e9, nuestro Dios, que 
los conduce a ustedes, 
pelear\u00e1 por ustedes como 
ya lo hizo en Egipto 
{I}31_{/}y en el desierto. 
Han visto c\u00f3mo los llev\u00f3 
durante todo el camino, 
como un padre lleva a su 
hijo, hasta que llegamos 
a este lugar."
{I}32_{/}Pero ni aun as\u00ed 
creyeron a Yav\u00e9, nuestro 
Dios. {I}33_{/}El, sin 
embargo, era quien hab\u00eda 
ido delante de ustedes 
durante todo el viaje, 
ense\u00f1\u00e1ndoles los sitios 
donde deb\u00edan levantar su 
campamento, se\u00f1al\u00e1ndoles 
el camino, de noche con 
la columna de fuego y de 
d\u00eda con la nube.
{I}34_{/}Al escuchar Yav\u00e9 sus 
quejas, se indign\u00f3 y 
jur\u00f3: {I}35_{/}"Ning\u00fan hombre 
de esta generaci\u00f3n 
perversa ver\u00e1 la 
espl\u00e9ndida tierra que yo 
jur\u00e9 dar a sus padres, 
{I}36_{/}excepto Caleb, hijo 
de Jefon\u00e9; \u00e9l la ver\u00e1 y 
yo le dar\u00e9 a \u00e9l y a sus 
hijos la tierra que ha 
pisado, porque ha seguido 
fielmente a Yav\u00e9".
{I}37_{/}Por culpa de ustedes 
Yav\u00e9 se enoj\u00f3 tambi\u00e9n 
conmigo y me dijo: 
"Tampoco t\u00fa entrar\u00e1s 
all\u00ed; {I}38_{/}ser\u00e1 tu 
ayudante Josu\u00e9, hijo de 
Nun, el que entrar\u00e1. Dale 
autoridad, pues \u00e9l ha de 
entregar a Israel su 
herencia. {I}39_{/}All\u00ed 
entrar\u00e1n los peque\u00f1os de 
ustedes, de los que 
dijeron que iban a ser 
presa de sus enemigos; 
ellos s\u00ed entrar\u00e1n, pues 
no conocen todav\u00eda el 
bien y el mal. A ellos se 
la dar\u00e9, y ellos la 
poseer\u00e1n. {I}40_{/}Pero 
ustedes vuelvan atr\u00e1s y 
partan hacia el desierto 
del Mar Rojo."
{I}41_{/}Ustedes me 
respondieron: "Hemos 
pecado contra Yav\u00e9, 
nuestro Dios. Iremos y 
combatiremos como \u00e9l nos 
ha ordenado." Y tomaron 
cada uno sus armas y les 
pareci\u00f3 f\u00e1cil escalar los 
cerros. {I}42_{/}Pero Yav\u00e9 me 
dijo: "Advi\u00e9rteles que no 
vayan a pelear, pues yo 
no estoy con ellos, no 
sea que sean derrotados 
por el enemigo."
{I}43_{/}Yo se lo dije, pero 
ustedes no escucharon; 
desobedecieron la orden 
de Yav\u00e9 y subieron a los 
cerros. {I}44_{/}Entonces los 
amorreos, habitantes de 
aquellos cerros, les 
salieron al encuentro, 
los persiguieron como 
hacen las abejas y los 
acuchillaron desde Se\u00edr 
hasta Jorm\u00e1. {I}45_{/}Ustedes 
al volver lloraron en 
presencia de Yav\u00e9, pero 
\u00e9l no quiso escucharlos 
ni atender sus ruegos. 
{I}46_{/}Ustedes entonces se 
establecieron por largos 
a\u00f1os en Cad\u00e9s; ustedes 
saben cu\u00e1nto tiempo 
estuvimos all\u00e1.
EL CAMINO POR EL 
DESIERTO{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Luego volvimos al 
desierto por el camino 
del Mar Rojo, como Yav\u00e9 
me hab\u00eda ordenado, y 
anduvimos largo tiempo 
rodeando los cerros de 
Se\u00edr.
{I}2_{/}Entonces Yav\u00e9 me 
habl\u00f3: {I}3_{/}"Ustedes 
llevan mucho tiempo 
rodeando estos cerros; 
vayan hacia el norte. 
{I}4_{/}Pero t\u00fa dar\u00e1s esta 
orden al pueblo: 'Van a 
pasar por el territorio 
de sus hermanos, los 
hijos de Esa\u00fa, que 
habitan en Se\u00edr. Ellos 
los temen a ustedes, 
pero, mucho cuidado, 
{I}5_{/}no los ataquen, 
porque yo no les dar\u00e9 
nada de su tierra, ni 
siquiera donde poner el 
pie. Sepan que los cerros 
de Se\u00edr se los he dado en 
posesi\u00f3n a Esa\u00fa, {I}6_{/}y 
ustedes les comprar\u00e1n con 
plata los alimentos que 
coman, e incluso el agua. 
{I}7_{/}Piensen que Yav\u00e9 nos 
ha bendecido en todas 
nuestras obras; \u00e9l hab\u00eda 
previsto nuestro camino 
por el desierto y hace ya 
cuarenta a\u00f1os que Yav\u00e9 
est\u00e1 con ustedes, sin que 
nada les haya faltado."
{I}8_{/}Pasamos, pues, por el 
lado de nuestros 
hermanos, los hijos de 
Esa\u00fa que habitan en Se\u00edr. 
Dejamos el camino que 
lleva a la Arab\u00e1 desde 
Elat y Asi\u00f3n Gaber y 
avanzamos por el camino 
del desierto de Moab.
{I}9_{/}Yav\u00e9 me dijo 
entonces: "No ataques a 
Moab ni lo provoques al 
combate, pues yo no te 
dar\u00e9 nada de su pa\u00eds. 
Quise que la ciudad de Ar 
perteneciera a los hijos 
de Lot."
{I}10_{/}(Antiguamente 
habitaban all\u00ed los em\u00edos, 
pueblo grande, numeroso y 
de alta estatura, como 
los enaceos. {I}11_{/}Tanto a 
ellos como a los enaceos 
se los ten\u00eda por 
gigantes, pero los 
moabitas los llamaban 
em\u00edos. {I}12_{/}Asimismo en 
Se\u00edr habitaron 
antiguamente los horeos, 
pero los hijos de Esa\u00fa 
los echaron, los 
exterminaron y se 
establecieron en su 
lugar, como lo hizo 
Israel en la tierra que 
Yav\u00e9 le dio como posesi\u00f3n 
suya.)
{I}13_{/}"Y ahora \u00a1pasen el 
torrente de Zared!"
{I}14_{/}Pasamos, pues, el 
torrente de Zared. El 
tiempo que estuvimos 
caminando desde Cad\u00e9s 
Barn\u00e9 hasta el paso del 
torrente fue de treinta y 
ocho a\u00f1os, hasta que hubo 
desaparecido del pueblo 
toda la generaci\u00f3n de los 
hombres aptos para la 
guerra, como les hab\u00eda 
dicho Yav\u00e9. {I}15_{/}La mano 
de Yav\u00e9 hizo lo necesario 
para eliminarlos del 
campamento hasta que 
desaparecieran todos.
{I}16_{/}Muertos, finalmente, 
todos aquellos guerreros, 
{I}17_{/}Yav\u00e9 me dijo: 
{I}18_{/}"T\u00fa vas a pasar hoy 
por las fronteras de 
Moab, frente a la ciudad 
de Ar, {I}19_{/}y te 
encontrar\u00e1s con los 
amonitas. No los ataques 
ni los provoques, pues yo 
no te dar\u00e9 nada de la 
tierra de los amonitas: 
sepan que se la di a los 
hijos de Lot."
{I}20_{/}(Esta tierra tambi\u00e9n 
fue considerada como pa\u00eds 
de gigantes, pues en ella 
habitaban antiguamente 
unos refa\u00edtas, o 
gigantes, que los 
amonitas llaman 
zamzumitas, {I}21_{/}pueblo 
grande, numeroso y de 
altura descomunal, a 
semejanza de los enaceos. 
Yav\u00e9 los extermin\u00f3 por 
mano de los amonitas e 
hizo que \u00e9stos poblaran 
la tierra en su lugar. 
{I}22_{/}Lo mismo hab\u00eda hecho 
con los horitas que 
fueron exterminados en 
Se\u00edr por los hijos de 
Esa\u00fa. Y los amonitas 
habitaron la tierra de 
los refa\u00edtas hasta el d\u00eda 
de hoy. {I}23_{/}En aquel 
tiempo los avitas tambi\u00e9n 
viv\u00edan en campamentos 
extendi\u00e9ndose hacia Gaza, 
pero fueron exterminados 
por los caftoreos que 
hab\u00edan salidos de Caftor, 
los cuales ocuparon su 
lugar.)
{I}24_{/}"Marchen, pues, y 
pasen el torrente de 
Arn\u00f3n. Miren, yo pongo en 
manos de ustedes a Sij\u00f3n, 
rey de Jesb\u00f3n, el 
amorreo, y todo su pa\u00eds. 
Empieza, pues, desde 
ahora, a ocupar su tierra 
y a hacerle la guerra, 
{I}25_{/}y yo, por mi parte, 
comienzo a infundir 
terror y miedo de ti 
entre todos los pueblos 
que hay debajo del cielo. 
Al o\u00edr tu nombre 
temblar\u00e1n y se desmayar\u00e1n 
ante ti."
LA VICTORIA SOBRE SIJ\u00d3N Y 
OG{/}

{I}26_{/}Del desierto de 
Quedemot envi\u00e9 mensajeros 
a Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n, 
con estas palabras de 
paz: {I}27_{/}"Quiero pasar 
por tu pa\u00eds, pero seguir\u00e9 
el camino sin desviarme 
ni a la derecha ni a la 
izquierda. {I}28_{/}V\u00e9ndenos 
los alimentos que 
consumamos, lo mismo que 
el agua que bebamos, 
{I}29_{/}y d\u00e9janos pasar tan 
s\u00f3lo como lo hicieron los 
hijos de Esa\u00fa que habitan 
en Se\u00edr y los moabitas 
que moran en Ar, hasta 
que lleguemos al Jord\u00e1n y 
entremos en la tierra que 
nos da Yav\u00e9, nuestro 
Dios."
{I}30_{/}Pero Sij\u00f3n, rey de 
Jesb\u00f3n, no quiso dejarnos 
pasar por all\u00ed, pues 
aquel d\u00eda Yav\u00e9, nuestro 
Dios, quiso que se 
pusiera duro y cerrado, 
para que as\u00ed cayera en 
nuestras manos.
{I}31_{/}Entonces Yav\u00e9 me 
habl\u00f3: "Ya ves que he 
comenzado a entregarte 
Sij\u00f3n y su tierra; 
ustedes empezar\u00e1n la 
conquista conquistando su 
tierra." {I}32_{/}Sali\u00f3, 
pues, Sij\u00f3n con toda su 
gente a presentarnos 
batalla en Yahas {I}33_{/}y 
Yav\u00e9, nuestro Dios, nos 
lo entreg\u00f3 y lo 
derrotamos junto con sus 
hijos y toda su gente. 
{I}34_{/}En ese tiempo 
tomamos todas sus 
ciudades y las 
consagramos en anatema, 
matando a sus habitantes, 
hombres, mujeres y ni\u00f1os, 
sin perdonar vida alguna, 
{I}35_{/}salvo la de los 
animales, que fueron 
parte del bot\u00edn como los 
despojos de las ciudades 
que ocupamos.
{I}36_{/}Desde Aroer, ciudad 
situada sobre la 
pendiente del torrente 
Arn\u00f3n, y la ciudad que 
est\u00e1 abajo, hasta Galaad, 
no hubo aldea ni ciudad 
que no tom\u00e1ramos: Yav\u00e9, 
nuestro Dios, nos las 
entreg\u00f3 todas. {I}37_{/}Pero, 
como Yav\u00e9, nuestro Dios 
nos hab\u00eda prohibido la 
tierra de los amonitas, 
no tocamos las ciudades 
de la pendiente del Yaboc 
ni las ciudades de los 
cerros.
{1}3{/}

{I}1_{/}Dando una larga 
vuelta, tomamos el camino 
de Bas\u00e1n. Og, rey de 
Bas\u00e1n vino a nuestro 
encuentro con todo su 
pueblo y nos present\u00f3 
batalla en Edre\u00ed. 
{I}2_{/}Yav\u00e9 me dijo: "No le 
tengas miedo porque yo lo 
he entregado en tus manos 
con toda su gente y con 
su misma tierra, para que 
hagas con \u00e9l lo mismo que 
hiciste con Sij\u00f3n, el rey 
amorreo que habitaba en 
Jesb\u00f3n."
{I}3_{/}Y Yav\u00e9 entreg\u00f3 en 
nuestras manos a Og, rey 
de Bas\u00e1n, con todo su 
pueblo; los derrotamos en 
tal forma que no qued\u00f3 
nadie con vida. {I}4_{/}Nos 
adue\u00f1amos de todas sus 
ciudades, no hubo 
poblaci\u00f3n que se nos 
escapara; nos apoderamos 
de sesenta ciudades: toda 
la comarca de Argob, del 
reino de Og, en Bas\u00e1n. 
{I}5_{/}Todas eran ciudades 
fortificadas con muros 
altos, con puertas y 
trancas, sin contar los 
pueblos del campo, que 
eran innumerables.
{I}6_{/}Los consagramos en 
anatema, exterminando a 
aquella gente, como lo 
hab\u00edamos hecho con Sij\u00f3n, 
rey de Jesb\u00f3n: acabamos 
con todas las ciudades, 
hombres, mujeres y ni\u00f1os. 
{I}7_{/}Solamente guardamos 
los despojos de las 
ciudades y todo el 
ganado.
{I}8_{/}Nos hicimos, pues, 
due\u00f1os de la tierra de 
los dos reyes amorreos, 
el pa\u00eds de Trasjordania, 
desde el torrente de 
Arn\u00f3n hasta el monte 
Herm\u00f3n {I}9_{/}(los sidonios 
llaman Siry\u00f3n al Herm\u00f3n y 
los amorreos lo llaman 
Senir). {I}10_{/}Y tomamos 
todas las ciudades de la 
meseta y toda la tierra 
de Galaad y de Bas\u00e1n 
hasta Selca y Edre\u00ed, 
ciudades del reino de Og, 
en Bas\u00e1n. {I}11_{/}Og, rey de 
Bas\u00e1n, era el \u00faltimo 
superviviente de la raza 
de los gigantes. En 
Rabba, ciudad de los 
amonitas, se muestra su 
cama de hierro, la cual 
tiene cuatro metros 
cincuenta de largo y dos 
de ancho.
{I}12_{/}Nos adue\u00f1amos, pues, 
en aquel tiempo de ese 
pa\u00eds. Yo di a las tribus 
de Rub\u00e9n y de Gad la 
mitad de los cerros de 
Galaad con sus ciudades, 
desde Aroer, situada a la 
orilla del torrente de 
Arn\u00f3n. {I}13_{/}Y entregu\u00e9 a 
la media tribu de Manas\u00e9s 
la otra mitad de Galaad y 
el Bas\u00e1n, el reino de Og, 
o sea toda la comarca de 
Argob y el Bas\u00e1n. Era 
llamado tierra de los 
refa\u00edtas.
{I}14_{/}Yah\u00edr, hijo de 
Manas\u00e9s, se adue\u00f1\u00f3 de 
toda la comarca de Argob 
hasta los t\u00e9rminos de los 
gesuritas y de los 
macatitas. Dio su nombre 
a estos pueblos que 
todav\u00eda hoy se llaman 
aldeas de Yah\u00edr. {I}15_{/}Lo 
que es a Maquir, le di 
parte de Galaad.
{I}16_{/}A las tribus de 
Rub\u00e9n y de Gad les di 
parte de Galaad hasta el 
torrente de Arn\u00f3n. Sus 
fronteras pasaban por el 
medio del torrente y, por 
el lado de los amonitas, 
el torrente de Yabok 
serv\u00eda de frontera. 
{I}17_{/}Tambi\u00e9n les di la 
Arab\u00e1, siendo el Jord\u00e1n 
su frontera desde Kineret 
hasta el mar de la Arab\u00e1, 
llamado Mar Salado, al 
pie del monte Pisga, al 
oriente.
{I}18_{/}Entonces yo les di 
estas \u00f3rdenes: "Yav\u00e9, 
nuestro Dios, les ha dado 
esta tierra en propiedad. 
Y mientras los guerreros, 
todos los hombres 
valientes, ir\u00e1n armados 
al frente de sus hermanos 
israelitas, {I}19_{/}sus 
mujeres, sus hijos y sus 
reba\u00f1os, sus numerosos 
reba\u00f1os, se quedar\u00e1n en 
los pueblos que yo les he 
dado. {I}20_{/}En cuanto Yav\u00e9 
haya dado a sus hermanos 
un lugar de descanso, 
como ya hizo para 
ustedes, y se hayan 
adue\u00f1ado de la tierra que 
les dar\u00e9 al otro lado del 
Jord\u00e1n, entonces cada uno 
de ustedes volver\u00e1 aqu\u00ed a 
la heredad que les he 
dado.
{I}21_{/}En aquel tiempo di 
tambi\u00e9n instrucciones a 
Josu\u00e9. Le dije: "Con tus 
propios ojos has visto lo 
que Yav\u00e9 ha hecho con 
estos dos reyes: as\u00ed lo 
har\u00e1s con todos los 
reinos donde has de 
pasar; {I}22_{/}no los teman, 
porque Yav\u00e9 combate por 
ustedes."
{I}23_{/}Entonces supliqu\u00e9 
as\u00ed a Yav\u00e9: {I}24_{/}"Yav\u00e9, 
mi se\u00f1or, t\u00fa has 
comenzado a manifestar tu 
grandeza y tu mano 
fuerte; pues \u00bfqu\u00e9 Dios 
hay en los cielos o en la 
tierra que pueda hacer 
obras y haza\u00f1as como las 
tuyas? {I}25_{/}D\u00e9jame, por 
favor, pasar y ver esta 
espl\u00e9ndida tierra del 
otro lado del Jord\u00e1n, 
aquellos espl\u00e9ndidos 
cerros y tambi\u00e9n el 
L\u00edbano."
{I}26_{/}Pero Yav\u00e9 se hab\u00eda 
enojado conmigo por culpa 
de ustedes y no me 
escuch\u00f3, antes bien me 
dijo: "Basta ya, no me 
hables m\u00e1s de eso, 
{I}27_{/}pero sube a la 
cumbre del Pisga y desde 
all\u00ed mira al oeste y al 
norte, al sur y al 
oriente. T\u00fa ver\u00e1s la 
tierra, pero no pasar\u00e1s 
ese Jord\u00e1n. {I}28_{/}Da tus 
\u00f3rdenes a Josu\u00e9, dale 
autoridad y dale \u00e1nimo, 
pues \u00e9l es quien ha de 
encabezar a ese pueblo y 
le distribuir\u00e1 la tierra 
que vas a ver." {I}29_{/}Nos 
quedamos, pues, en el 
valle frente a Bet-Peor.
OBSERVEN LA LEY{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}Y ahora, Israel, 
escucha las normas y los 
mandamientos que yo te 
ense\u00f1o, para que los 
pongas en pr\u00e1ctica. As\u00ed 
vivir\u00e1s, y entrar\u00e1s al 
pa\u00eds que te da Yav\u00e9, Dios 
de tus padres, y tomar\u00e1s 
posesi\u00f3n de \u00e9l.
{I}2_{/}No a\u00f1adir\u00e1s nada a lo 
que yo te mando, y no le 
quitar\u00e1s nada, sino que 
guardar\u00e1s los 
mandamientos de Yav\u00e9, tu 
Dios, tal como yo se lo 
ordeno. {I}3_{/}Has visto con 
tus propios ojos lo que 
hizo Yav\u00e9 en Baal-Peor, 
pues acab\u00f3 con todos 
aquellos que se fueron 
tras el baal. {I}4_{/}En 
cambio ustedes, que 
fueron fieles a Yav\u00e9, su 
Dios, est\u00e1n hoy todos 
vivos.
{I}5_{/}Mira: como Yav\u00e9, mi 
Dios, me ha ordenado, te 
he ense\u00f1ado normas y 
leyes para que las pongas 
en pr\u00e1ctica en la tierra 
en que vas a entrar y que 
pasar\u00e1 a ser tuya. {I}6_{/}Si 
las guardan y las 
practican, pasar\u00e1n por 
sabios e inteligentes a 
los ojos de los pueblos 
que tengan conocimiento 
de todas estas leyes; y 
dir\u00e1n: "\u00a1Qu\u00e9 pueblo tan 
grande! S\u00f3lo \u00e9l tiene 
sabidur\u00eda e 
inteligencia."
{I}7_{/}En verdad, \u00bfqu\u00e9 
naci\u00f3n hay tan grande, 
cuyos dioses se acerquen 
a ella como lo hace para 
nosotros, siempre que lo 
invocamos, Yav\u00e9, nuestro 
Dios? {I}8_{/}\u00bfY qu\u00e9 naci\u00f3n 
hay tan grande que tenga 
normas y mandamientos tan 
justos como esta ley que 
yo te entrego hoy?
{I}9_{/}Pero \u00a1f\u00edjate bien! 
Ten mucho cuidado de no 
olvidarte de estas cosas 
que tus ojos han visto. 
Gu\u00e1rdalas en tu interior 
todos los d\u00edas de tu 
vida, y rep\u00edteselas a tus 
hijos y a tus nietos.
{I}10_{/}Me refiero al 
d\u00eda en que ustedes 
estuvieron en presencia 
de Yav\u00e9 en el monte Horeb 
y \u00e9l me dijo: "Re\u00faneme al 
pueblo para que oiga mis 
palabras. As\u00ed me temer\u00e1n 
mientras vivan en esa 
tierra y ense\u00f1ar\u00e1n estas 
palabras a sus hijos." 
{I}11_{/}Entonces ustedes se 
acercaron y permanecieron 
al pie del monte. Este 
ardi\u00f3 en llamas hasta el 
mismo cielo entre 
tinieblas de nube y 
espesa niebla. {I}12_{/}Yav\u00e9 
les habl\u00f3 entonces en 
medio del fuego. Ustedes 
oyeron el rumor de las 
palabras, pero no vieron 
figura alguna, s\u00f3lo o\u00edan 
una voz.
{I}13_{/}Y Yav\u00e9 les dio a 
conocer su Alianza, en la 
que les orden\u00f3 observar 
sus diez mandamientos, y 
los escribi\u00f3 en las dos 
tablas de piedra. {I}14_{/}En 
aquel d\u00eda a m\u00ed me orden\u00f3 
ense\u00f1arles las normas y 
los mandamientos que 
ustedes pondr\u00e1n en 
pr\u00e1ctica en la tierra 
donde van a entrar y que 
pasar\u00e1 a ser suya.
{I}15_{/}Mediten bien lo que 
van a hacer. Ustedes no 
vieron figura alguna el 
d\u00eda en que Yav\u00e9 les habl\u00f3 
en el monte Horeb en 
medio del fuego. {I}16_{/}Por 
tanto no vayan a 
corromperse: no se hagan 
un \u00eddolo, o sea, 
cualquier cosa esculpida 
con forma de hombre o de 
mujer; {I}17_{/}ni con forma 
de alg\u00fan animal de los 
que viven en la tierra, o 
de alg\u00fan ave que vuela en 
el cielo; {I}18_{/}ni de 
alg\u00fan reptil de los que 
se arrastran sobre la 
tierra, ni de alg\u00fan pez 
de los que viven en el 
agua debajo de la tierra. 
{I}19_{/}Cuando mires al 
cielo y veas el sol, la 
luna, las estrellas y 
todos los astros del 
firmamento, no te dejes 
arrastrar a adorarlos 
como dioses y a 
servirlos, pues Yav\u00e9, tu 
Dios, dej\u00f3 que fueran la 
parte de los dem\u00e1s 
pueblos, {I}20_{/}pero a 
ustedes los tom\u00f3 y los 
sac\u00f3 del horno que es 
Egipto, para que fueran 
su propio pueblo como lo 
son ahora.
{I}21_{/}Por culpa de ustedes 
Yav\u00e9 se enoj\u00f3 contra m\u00ed y 
jur\u00f3 que yo no pasar\u00eda el 
Jord\u00e1n ni entrar\u00eda en la 
espl\u00e9ndida tierra que \u00e9l 
les da en herencia. 
{I}22_{/}Pero aunque yo muera 
en este pa\u00eds y no pase el 
Jord\u00e1n, ustedes lo 
pasar\u00e1n y poseer\u00e1n esa 
espl\u00e9ndida tierra. 
{I}23_{/}Gu\u00e1rdate, pues, de 
olvidar la Alianza que 
Yav\u00e9 ha pactado contigo y 
no te hagas \u00eddolos, o sea 
im\u00e1genes de todo lo que 
Yav\u00e9 tu Dios te ha 
prohibido. {I}24_{/}Sepas que 
Yav\u00e9, tu Dios, es un 
fuego devorador, un Dios 
celoso.
{I}25_{/}Cuando tengas 
hijos y nietos y hayan 
envejecido en el pa\u00eds, no 
vayan a corromperse 
teniendo \u00eddolos y 
haciendo lo que desagrada 
a Yav\u00e9. {I}26_{/}Pues si lo 
irritan, desaparecer\u00e1n de 
la tierra que va a ser de 
ustedes, al pasar el 
Jord\u00e1n; el cielo y la 
tierra son testigos de 
mis advertencias: ustedes 
ser\u00e1n reducidos a nada.
{I}27_{/}Yav\u00e9 los dispersar\u00e1 
entre los pueblos y s\u00f3lo 
quedar\u00e1 de ustedes un 
peque\u00f1o n\u00famero, 
repartidos entre las 
naciones a las que Yav\u00e9 
los llevar\u00e1. {I}28_{/}All\u00ed 
tendr\u00e1n que servir a 
dioses fabricados, que no 
son m\u00e1s que madera y 
piedra, que ni ven, ni 
oyen, ni comen, ni 
sienten. {I}29_{/}All\u00ed 
buscar\u00e1s a Yav\u00e9, tu Dios, 
y lo encontrar\u00e1s si lo 
buscas con todo tu 
coraz\u00f3n y toda tu alma.
{I}30_{/}Cuando estas 
desgracias te hayan 
venido encima, volver\u00e1s 
por fin a Yav\u00e9 en medio 
de tu angustia y har\u00e1s 
caso a sus palabras. 
{I}31_{/}Pues Yav\u00e9, tu Dios, 
es un Dios 
misericordioso, que no te 
rechaza ni te destruye 
del todo, ni olvida la 
Alianza que jur\u00f3 a tus 
padres.
HAS SIDO ELEGIDO POR 
DIOS{/}

{I}32_{/}Pregunta a los 
tiempos pasados. 
Investiga desde el d\u00eda en 
que Dios cre\u00f3 al hombre 
sobre la tierra. Pregunta 
desde un extremo a otro 
del mundo: \u00bfHubo jam\u00e1s 
una cosa tan 
extraordinaria como \u00e9sta? 
\u00bfSe ha o\u00eddo cosa 
semejante? {I}33_{/}\u00bfHa 
quedado con vida alg\u00fan 
pueblo despu\u00e9s de haber 
o\u00eddo como t\u00fa a Dios vivo 
hablando en medio del 
fuego?
{I}34_{/}\u00bfAcaso alg\u00fan dios ha 
intentado tomarse un 
pueblo y sacarlo de en 
medio de otro pueblo a 
fuerza de pruebas y de 
se\u00f1ales, de milagros y de 
combates, actuando con 
mano firme y dando 
grandes golpes, 
realizando esas cosas 
grandes que Yav\u00e9 hizo por 
ustedes en Egipto y que 
t\u00fa viste con tus propios 
ojos?
{I}35_{/}Y porque lo has 
visto, ahora sabes que 
Yav\u00e9 es Dios y que no hay 
otro fuera de \u00e9l. 
{I}36_{/}Desde el cielo te 
hizo o\u00edr su voz, para que 
lo temas, y sobre la 
tierra viste su gran 
fuego: desde en medio del 
fuego o\u00edste sus palabras, 
{I}37_{/}y quedaste con vida. 
Porque amaba a tus 
padres, eligi\u00f3 a su 
descendencia despu\u00e9s de 
ellos; \u00e9l mismo vino a 
sacarte de Egipto con 
mucho poder. {I}38_{/}Expuls\u00f3 
delante de ti pueblos m\u00e1s 
numerosos y m\u00e1s fuertes 
que t\u00fa, y te hizo entrar 
en su tierra: hoy te la 
dio en herencia.
{I}39_{/}Por tanto, reconoce 
ahora y trata de 
convencerte de que Yav\u00e9 
es el \u00fanico Dios del 
cielo y de la tierra, y 
que no hay otro. 
{I}40_{/}Guarda sus leyes y 
sus mandamientos que yo 
te ordeno hoy, y te ir\u00e1 
bien a ti y a tus hijos 
despu\u00e9s de ti. As\u00ed 
vivir\u00e1s largos a\u00f1os en la 
tierra que Yav\u00e9, tu Dios, 
te da."
SEGUNDO "DISCURSO DE 
MOIS\u00c9S"{/}

{I}41_{/}Mois\u00e9s design\u00f3 
tres ciudades al otro 
lado del Jord\u00e1n, hacia el 
oriente, {/}{I}42_{/}para que 
all\u00ed se refugiara el que 
involuntariamente diera 
muerte a su pr\u00f3jimo, 
siempre que no hubiese 
sido antes su enemigo. 
Con refugiarse en una de 
esas ciudades estar\u00eda a 
salvo.{/}

{I}43_{/} Estas fueron las 
ciudades: Basar, en la 
meseta del desierto, para 
la tribu de Rub\u00e9n; Ramot, 
en Galaad, para la tribu 
de Gad, y Gol\u00e1n, en 
Bas\u00e1n, para la tribu de 
Manas\u00e9s.{/}

{I}44_{/}Esta es la Ley que 
Mois\u00e9s dio a los hijos de 
Israel. {I}45_{/}Estos son 
los preceptos, decretos y 
leyes que Mois\u00e9s dict\u00f3 a 
los hijos de Israel a su 
salida de Egipto, {I}46_{/}al 
otro lado del Jord\u00e1n, en 
el valle fronterizo a 
Bet-Peor, en el pa\u00eds de 
Sij\u00f3n, rey de los 
amorreos. A este Sij\u00f3n, 
que viv\u00eda en Jesb\u00f3n, 
Mois\u00e9s y los hijos de 
Israel lo hab\u00edan 
derrotado a su salida de 
Egipto {I}47_{/}y se hab\u00edan 
apoderado de su pa\u00eds, as\u00ed 
como del de Og, rey de 
Bas\u00e1n. Los territorios de 
estos reyes amorreos 
estaban al oriente del 
Jord\u00e1n. {I}48_{/}Se extend\u00edan 
desde Aroer, situada en 
la orilla del torrente 
Arn\u00f3n, hasta el monte 
Siri\u00f3n, llamado tambi\u00e9n 
Herm\u00f3n, {I}49_{/}y abarcaban 
toda la llanura al 
oriente del Jord\u00e1n hasta 
el Mar Muerto, al pie del 
monte Pisga.
OTRA FORMULACI\u00d3N DEL 
DEC\u00c1LOGO{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Mois\u00e9s convoc\u00f3 a todo 
Israel y le dijo: 
"Escucha, Israel, las 
normas y los mandamientos 
que te ense\u00f1o en este 
d\u00eda; ustedes los 
aprender\u00e1n y cuidar\u00e1n de 
ponerlos en pr\u00e1ctica. 
{I}2_{/}Nuestra es la alianza 
que nos dio Yav\u00e9, nuestro 
Dios, en el Horeb. 
{I}3_{/}Pues su alianza, no 
la tiene pactada con 
nuestros padres, sino m\u00e1s 
bien con nosotros que hoy 
estamos aqu\u00ed todos vivos. 
{I}4_{/}Yav\u00e9 nos habl\u00f3 cara a 
cara en el monte, desde 
en medio del fuego. 
{I}5_{/}Entonces yo estaba 
entre Yav\u00e9 y ustedes y 
los tuve informados, pues 
aquel fuego los manten\u00eda 
a distancia, y ustedes no 
subieron al monte. Estas 
fueron sus palabras:
{I}6_{/}"Yo soy Yav\u00e9, tu 
Dios, que te saqu\u00e9 de la 
tierra de Egipto, de la 
casa de la esclavitud. 
{I}7_{/}No tendr\u00e1s otro dios 
delante de m\u00ed.
{I}8_{/}No te har\u00e1s \u00eddolos, 
no te har\u00e1s figura alguna 
de las cosas que hay 
arriba en el cielo o aqu\u00ed 
debajo en la tierra, ni 
de lo que hay en las 
aguas debajo de la 
tierra. {I}9_{/}Ante ellas no 
te hincar\u00e1s ni les 
rendir\u00e1s culto; porque 
yo, Yav\u00e9, tu Dios, soy un 
Dios celoso, que castigo 
la maldad de los padres 
en los hijos hasta la 
tercera y cuarta 
generaci\u00f3n de los que me 
odian. {I}10_{/}Pero mantengo 
mi favor por mil 
generaciones a los que me 
aman y guardan mis 
mandamientos.
{I}11_{/}No har\u00e1s mal uso del 
nombre de Yav\u00e9, tu Dios, 
porque Yav\u00e9 no dejar\u00e1 sin 
castigo a quien se 
aproveche de su nombre.
{I}12_{/}Cuida de santificar 
el d\u00eda s\u00e1bado, como Yav\u00e9, 
tu Dios, te lo manda. 
{I}13_{/}Seis d\u00edas tienes 
para trabajar y hacer tus 
quehaceres. {I}14_{/}Pero el 
d\u00eda s\u00e9ptimo es el 
Descanso en honor de 
Yav\u00e9, tu Dios. No har\u00e1s 
ning\u00fan trabajo, ni t\u00fa, ni 
tu hijo, ni tu hija, ni 
tu servidor, ni tu 
sirvienta, ni tu buey, ni 
tu burro u otro de tus 
animales. Tampoco 
trabajar\u00e1 el extranjero 
que est\u00e1 en tu pa\u00eds. Tu 
servidor y tu sirvienta 
descansar\u00e1n as\u00ed como t\u00fa, 
{I}15_{/}pues no olvides que 
fuiste esclavo en la 
tierra de Egipto, de la 
que Yav\u00e9, tu Dios, te 
sac\u00f3 actuando con mano 
firme y dando grandes 
golpes; por eso Yav\u00e9, tu 
Dios, te manda guardar el 
d\u00eda s\u00e1bado.
{I}16_{/}Honra a tu padre y a 
tu madre, como Yav\u00e9, Dios 
tuyo, te lo tiene 
mandado, y tus d\u00edas se 
prolongar\u00e1n por mucho 
tiempo y te ir\u00e1 bien en 
la tierra que Yav\u00e9, tu 
Dios, te da.
{I}17_{/}No matar\u00e1s.
{I}18_{/}No cometer\u00e1s 
adulterio.
{I}19_{/}No robar\u00e1s.
{I}20_{/}No dar\u00e1s falso 
testimonio contra tu 
pr\u00f3jimo.
{I}21_{/}No desear\u00e1s la mujer 
de tu pr\u00f3jimo. No 
codiciar\u00e1s la casa de tu 
pr\u00f3jimo, ni su campo, ni 
su servidor, ni su 
sirvienta, ni su buey, ni 
su burro, ni cosa alguna 
suya."
{I}22_{/}Estas son las 
palabras que dijo Yav\u00e9 a 
toda la asamblea que 
estaba en el monte, desde 
en medio del fuego y la 
espesa nube. Dichas 
palabras resonaron con 
estruendo y no se les 
a\u00f1adi\u00f3 nada. Y luego Yav\u00e9 
las escribi\u00f3 en dos 
tablas de piedra que me 
entreg\u00f3.
{I}23_{/}Cuando oyeron 
aquella voz en medio de 
las tinieblas, mientras 
que el monte ard\u00eda, se 
acercaron a m\u00ed todos los 
jefes de sus tribus y los 
ancianos. {I}24_{/}Y dijeron: 
"Yav\u00e9, Dios nuestro, 
acaba de mostrarnos su 
gloria y su grandeza y 
hemos o\u00eddo su voz en 
medio del fuego. Hoy 
hemos visto a Dios 
hablando al hombre sin 
que \u00e9ste muriera; 
{I}25_{/}pero nosotros vamos 
a morir si nos quedamos 
escuchando la voz de 
Yav\u00e9, nuestro Dios, pues 
nos va a consumir este 
fuego terrible {I}26_{/}\u00bfQu\u00e9 
hombre quedar\u00e1 con vida 
despu\u00e9s de escuchar la 
voz de Dios vivo hablando 
de en medio del fuego, 
como lo hace ahora con 
nosotros? {I}27_{/}Mejor 
ac\u00e9rcate t\u00fa para o\u00edr todo 
lo que diga Yav\u00e9, nuestro 
Dios, y luego t\u00fa nos las 
dices para que las 
pongamos en pr\u00e1ctica."
{I}28_{/}Yav\u00e9 oy\u00f3 estas 
palabras mientras ustedes 
me hablaban, y me dijo: 
"He o\u00eddo lo que dice este 
pueblo; en todo han 
hablado bien. 
{I}29_{/}\u00a1Ojal\u00e1 que 
siempre tengan el mismo 
esp\u00edritu, me teman y 
guarden todos mis 
preceptos!, pues entonces 
les ir\u00eda bien a ellos y a 
sus hijos eternamente.
{I}30_{/}Ahora les vas a 
decir que vuelvan a sus 
tiendas de campa\u00f1a. 
{I}31_{/}Pero t\u00fa te quedar\u00e1s 
conmigo, para que yo te 
diga todos los 
mandamientos, preceptos y 
leyes que habr\u00e1s de 
ense\u00f1arles y as\u00ed los 
pongan en pr\u00e1ctica en la 
tierra que yo quiero que 
sea suya."
{I}32_{/}Ustedes guardar\u00e1n y 
cumplir\u00e1n lo que Yav\u00e9 les 
tiene ordenado. No se 
desv\u00eden ni a la derecha 
ni a la izquierda, 
{I}33_{/}sino que sigan en 
todo el camino que Yav\u00e9 
les ha marcado; as\u00ed 
vivir\u00e1n y tendr\u00e1n \u00e9xito, 
y sus d\u00edas se prolongar\u00e1n 
en la tierra que pasar\u00e1 a 
ser suya.
ESCUCHA, ISRAEL: YAV\u00c9 ES 
EL \u00daNICO{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Estos son los 
preceptos, las normas y 
los mandamientos que 
Yav\u00e9, Dios de ustedes, me 
mand\u00f3, para que yo se los 
ense\u00f1e y ustedes los 
cumplan en la tierra que 
va a ser de ustedes. 
{I}2_{/}Temer\u00e1s a Yav\u00e9, tu 
Dios, y guardar\u00e1s todos 
los d\u00edas de tu vida sus 
mandamientos y sus normas 
que te ense\u00f1o hoy. Que 
los guarden tus hijos y 
los hijos de tus hijos, 
para que vivan largos 
a\u00f1os.
{I}3_{/}Escucha, pues, 
Israel, y cuida de poner 
en pr\u00e1ctica lo que ha de 
traerte felicidad y 
prosperidad en esta 
tierra que mana leche y 
miel, como lo prometi\u00f3 
Yav\u00e9, Dios de tus padres.
{I}4_{/}Escucha, Israel: 
Yav\u00e9, nuestro Dios, es 
Yav\u00e9-\u00fanico. {I}5_{/}Y t\u00fa 
amar\u00e1s a Yav\u00e9, tu Dios, 
con todo tu coraz\u00f3n, con 
toda tu alma y con todas 
tus fuerzas. {I}6_{/}Graba en 
tu coraz\u00f3n los 
mandamientos que yo te 
entrego hoy, 
{I}7_{/}rep\u00edteselos a tus 
hijos, habla de ellos 
tanto en casa como cuando 
est\u00e9s de viaje, cuando te 
acuestes y cuando te 
levantes. {I}8_{/}Gr\u00e1balos en 
tu mano como una se\u00f1al y 
p\u00f3ntelos en la frente 
como tu distintivo; 
{I}9_{/}escr\u00edbelos en los 
postes de tu puerta y a 
la entrada de tus 
ciudades.
{I}10_{/}Y cuando Yav\u00e9 te 
haya llevado a la tierra 
que jur\u00f3 darte -pues se 
lo dijo a tus padres, 
Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob-, 
con ciudades grandes y 
pr\u00f3speras que t\u00fa no 
edificaste, {I}11_{/}con 
casas abastecidas de todo 
lo que t\u00fa no llenaste, 
con pozos que t\u00fa no 
cavaste, vi\u00f1as y olivares 
que t\u00fa no plantaste; 
cuando hayas comido y te 
hayas saciado, {I}12_{/}no te 
olvides de Yav\u00e9 que te 
sac\u00f3 de Egipto, donde 
eras esclavo.
{I}13_{/}Temer\u00e1s a Yav\u00e9, tu 
Dios; a \u00e9l servir\u00e1s, e 
invocar\u00e1s su nombre si 
debes hacer alg\u00fan 
juramento. {I}14_{/}No vayas 
tras dioses extra\u00f1os, 
tras los dioses de los 
pueblos que te rodean, 
{I}15_{/}porque Yav\u00e9, tu 
Dios, que est\u00e1 en medio 
de ti, es un Dios celoso. 
No sea que estalle el 
furor de Yav\u00e9 tu Dios, y 
te haga desaparecer de la 
superficie de la tierra.
{I}16_{/}Ustedes no pondr\u00e1n a 
prueba a Yav\u00e9, su Dios, 
como lo hicieron en Mas\u00e1. 
{I}17_{/}M\u00e1s bien hagan 
empe\u00f1o en guardar los 
preceptos, los 
mandamientos y las normas 
que les he mandado. 
{I}18_{/}Haz lo que es recto 
y bueno a los ojos de 
Yav\u00e9, para que seas feliz 
y llegues a tomar 
posesi\u00f3n de la espl\u00e9ndida 
tierra que prometi\u00f3 con 
juramento a tus padres, 
{I}19_{/}pues \u00e9l destruir\u00e1 
delante de ti a todos tus 
enemigos.
{I}20_{/}Tal vez un d\u00eda 
tu hijo te pregunte: 
"\u00bfQu\u00e9 son estos 
preceptos, mandamientos y 
normas que Yav\u00e9, nuestro 
Dios, les ha ordenado?" 
{I}21_{/}T\u00fa responder\u00e1s a tu 
hijo: "Nosotros \u00e9ramos 
esclavos de Fara\u00f3n en 
Egipto, y Yav\u00e9 nos hizo 
salir de Egipto con mano 
firme. {I}22_{/}Y lo vimos 
hacer milagros grandes, y 
terribles prodigios 
contra Fara\u00f3n y toda su 
gente, {I}23_{/}y a nosotros 
nos sac\u00f3 de all\u00ed para 
conducirnos a la tierra 
que prometi\u00f3 a nuestros 
padres.
{I}24_{/}Entonces fue cuando 
Yav\u00e9 nos orden\u00f3 poner en 
pr\u00e1ctica todos estos 
preceptos y temerle a \u00e9l, 
nuestro Dios, pues por 
ese camino nos ir\u00eda bien 
y \u00e9l nos dar\u00eda vida, como 
hoy es el caso. {I}25_{/}El 
camino recto para 
nosotros consiste en 
guardar y practicar estos 
mandamientos como \u00e9l lo 
ha ordenado."
{1}7{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9, tu Dios, te 
introducir\u00e1 en la tierra 
adonde vas y que pasar\u00e1 a 
ser tuya; arrojar\u00e1 
delante de ti a muchos 
pueblos, al heteo y al 
guergaseo, al amorreo y 
al cananeo, al fereceo, 
al jeveo y al jebuseo, 
siete naciones mucho m\u00e1s 
numerosas y poderosas que 
t\u00fa. {I}2_{/}Cuando las 
entregue en tus manos y 
t\u00fa las derrotes, los 
exterminar\u00e1s seg\u00fan la ley 
del anatema. No har\u00e1s 
alianza con ellas ni les 
tendr\u00e1s compasi\u00f3n. {I}3_{/}No 
te emparentar\u00e1s con 
ellas, dando tus hijas a 
sus hijos, ni tomando sus 
hijas para tus hijos, 
{I}4_{/}porque seducir\u00edan a 
tus hijos para que me 
abandonen y adoren a 
dioses extranjeros, con 
lo que la ira de Yav\u00e9 se 
encender\u00eda contra ustedes 
y luego los eliminar\u00eda.
{I}5_{/}Por el contrario, 
esto es lo que deben 
hacer: derriben sus 
altares y hagan pedazos 
las im\u00e1genes, arrasen sus 
bosques sagrados y quemen 
sus \u00eddolos.
C\u00d3MO PREMIA DIOS A SUS 
FIELES{/}

{I}6_{/}Eres un pueblo 
consagrado a Yav\u00e9, tu 
Dios. Yav\u00e9 te ha elegido 
de entre todos los 
pueblos que hay sobre la 
faz de la tierra, para 
que seas su propio 
pueblo. {I}7_{/}Yav\u00e9 se ha 
ligado a ti, y te ha 
elegido, no por ser el 
m\u00e1s numeroso de todos los 
pueblos (al contrario, 
eres el menos numeroso). 
{I}8_{/}M\u00e1s bien te ha 
elegido por el amor que 
te tiene y para cumplir 
el juramento hecho a tus 
padres. Por eso Yav\u00e9, con 
mano firme, te sac\u00f3 de la 
esclavitud y del poder de 
Fara\u00f3n, rey de Egipto.
{I}9_{/}Reconoce, pues, que 
Yav\u00e9, tu Dios, es "el" 
Dios. Es el Dios fiel, 
que guarda su Alianza y 
su misericordia hasta mil 
generaciones a los que lo 
aman y cumplen sus 
mandamientos, {I}10_{/}pero 
castiga en su propia 
persona a quien lo odia, 
y lo sanciona sin demora.
{I}11_{/}Guarda, pues, los 
mandamientos, normas y 
ordenanzas que yo te 
mando hoy poner en 
pr\u00e1ctica. {I}12_{/}Si te 
fijas en estas normas, 
las guardas y las 
practicas, Yav\u00e9 te 
mantendr\u00e1 la alianza y la 
benevolencia que prometi\u00f3 
a tus padres. {I}13_{/}Te 
amar\u00e1, te bendecir\u00e1 y te 
multiplicar\u00e1. Te 
conceder\u00e1 numerosos hijos 
y cosechas abundantes: 
trigo, vino y aceite; 
multiplicar\u00e1 las cr\u00edas de 
tus vacas y de tus ovejas 
en la tierra que prometi\u00f3 
a tus padres para ti.
{I}14_{/}Ser\u00e1s favorecido m\u00e1s 
que todos los pueblos; no 
habr\u00e1 macho o hembra 
est\u00e9ril entre tu gente ni 
en tu ganado, {I}15_{/}Yav\u00e9 
alejar\u00e1 de ti toda 
enfermedad, no dejar\u00e1 
caer sobre ti ninguna de 
las plagas de Egipto que 
t\u00fa conoces. En cambio, 
las har\u00e1 caer sobre 
aquellos que te odien. 
{I}16_{/}As\u00ed, pues, extermina 
todos los pueblos que 
Yav\u00e9, tu Dios, pondr\u00e1 en 
tus manos. No tengas 
piedad de ellos, ni 
sirvas a sus dioses: 
\u00e9stos ser\u00edan una trampa 
para ti.
{I}17_{/}Tal vez dir\u00e1s en tu 
coraz\u00f3n: Estos pueblos 
son m\u00e1s numerosos que yo, 
\u00bfc\u00f3mo los voy a 
desalojar? {I}18_{/}Mas no 
temas, acu\u00e9rdate de lo 
que hizo Yav\u00e9, tu Dios, 
con Fara\u00f3n y con todos 
los egipcios; {I}19_{/}de 
aquellas terribles 
pruebas que vieron tus 
ojos, y de los prodigios 
y se\u00f1ales, de la mano 
fuerte y de los grandes 
golpes con que te libert\u00f3 
Yav\u00e9, tu Dios. {I}20_{/}Lo 
mismo har\u00e1 con todos los 
pueblos a quienes temes. 
Incluso enviar\u00e1 Yav\u00e9 
avispas para destruir a 
los que hayan quedado y 
se hayan escondido para 
escapar de ti.
{I}21_{/}No les tengas miedo, 
porque Yav\u00e9, tu Dios, 
Dios grande y terrible, 
est\u00e1 en medio de ti. 
{I}22_{/}El mismo ir\u00e1 
achicando a tu vista 
estas naciones poco a 
poco y por partes, pues 
no te conviene acabar con 
ellas de una sola vez, no 
sea que se multipliquen 
contra ti las fieras 
salvajes. {I}23_{/}Pero Yav\u00e9, 
tu Dios, los pondr\u00e1 en 
tus manos y los llenar\u00e1 
de espanto hasta que 
desaparezcan del todo. 
{I}24_{/}Entregar\u00e1 sus reyes 
en tus manos para que 
borres sus nombres de 
debajo del cielo; nadie 
podr\u00e1 resistir ante ti 
hasta que los hayas 
destruido.
{I}25_{/}Ustedes quemar\u00e1n las 
im\u00e1genes de sus dioses y 
no codiciar\u00e1n el oro ni 
la plata que los recubre. 
No lo tomes para ti, no 
sea que te quedes 
atrapado: debes saber que 
Yav\u00e9 lo odia. Nada de 
esto entrar\u00e1 en tu casa, 
no sea que te vuelvas 
maldici\u00f3n, como ello es 
maldici\u00f3n. {I}26_{/}Los 
tendr\u00e1s por cosa 
abominable, porque, de 
hecho, son "anatema", o 
sea, maldici\u00f3n.
NO OLVIDES A DIOS CUANDO 
LO TENGAS TODO{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Cuiden de cumplir 
con todos los 
mandamientos que hoy les 
ordeno. Si lo hacen, 
vivir\u00e1n y se 
multiplicar\u00e1n y ser\u00e1n 
due\u00f1os de la tierra que 
prometi\u00f3 Yav\u00e9 con 
juramento a sus padres.
{I}2_{/}Acu\u00e9rdate del camino 
que Yav\u00e9, tu Dios, te 
hizo recorrer en el 
desierto por espacio de 
cuarenta a\u00f1os. Te hizo 
pasar necesidad para 
probarte y conocer lo que 
hab\u00eda en tu coraz\u00f3n, si 
ibas o no a guardar sus 
mandamientos. {I}3_{/}Te hizo 
pasar necesidad, te hizo 
pasar hambre, y luego te 
dio a comer man\u00e1 que ni 
t\u00fa ni tus padres hab\u00edan 
conocido. Quer\u00eda 
ense\u00f1arte que no s\u00f3lo de 
pan vive el hombre, sino 
que todo lo que sale de 
la boca de Dios es vida 
para el hombre. {I}4_{/}Ni tu 
vestido se ha gastado, ni 
tu pie se ha lastimado a 
lo largo de estos 
cuarenta a\u00f1os. 
{I}5_{/}Comprende, pues, que 
del mismo modo que un 
padre educa a su hijo, 
as\u00ed Yav\u00e9 te ha educado a 
ti.
{I}6_{/}Guardar\u00e1s los 
mandamientos de Yav\u00e9, tu 
Dios y seguir\u00e1s sus 
caminos; a \u00e9l habr\u00e1s de 
respetar. {I}7_{/}Pues Yav\u00e9, 
tu Dios, es el que te 
introduce a esa tierra 
buena, tierra de arroyos 
y de vertientes, de aguas 
subterr\u00e1neas que brotan 
en los valles y en las 
monta\u00f1as, {I}8_{/}tierra de 
trigo y de cebada, de 
vi\u00f1as e higueras, de 
granados y olivos, tierra 
de aceite y miel; 
{I}9_{/}tierra donde el pan 
que comas no ser\u00e1 
racionado y donde nada te 
faltar\u00e1; tierra donde las 
piedras tienen hierro y 
de cuyas monta\u00f1as 
extraer\u00e1s el cobre. 
{I}10_{/}Comer\u00e1s hasta 
satisfacerte y bendecir\u00e1s 
a Yav\u00e9 por el buen pa\u00eds 
que te dio.
{I}11_{/}Por eso, gu\u00e1rdate de 
olvidar a Yav\u00e9, tu Dios, 
descuidando los 
mandamientos, los 
preceptos y las normas 
que yo te prescribo hoy. 
{I}12_{/}No sea que cuando 
comas y quedes 
satisfecho, cuando hayas 
construido casas c\u00f3modas 
y vivas en ellas, 
{I}13_{/}cuando se 
multipliquen tus ganados, 
cuando tengas plata y oro 
en abundancia y se 
acrecienten tus bienes de 
toda clase, {I}14_{/}tu 
coraz\u00f3n se ponga 
orgulloso.
No olvides a Yav\u00e9, tu 
Dios, que te sac\u00f3 del 
pa\u00eds de Egipto, de la 
Casa de la esclavitud, 
{I}15_{/}y que te ha 
conducido a trav\u00e9s de 
este desierto grande y 
terrible, lleno de 
serpientes-abrasadoras y 
escorpiones, tierra \u00e1rida 
donde no hay agua. Pero 
para ti la hizo brotar de 
una roca dura, {I}16_{/}y te 
aliment\u00f3 en el desierto 
con el man\u00e1, que no 
conoc\u00edan tus padres. As\u00ed 
que te hizo pasar 
necesidad y te puso a 
prueba, para colmarte 
mejor despu\u00e9s.
{I}17_{/}\u00bfNo podr\u00eda ser que 
digas: "Con mi propio 
esfuerzo me consegu\u00ed esta 
buena situaci\u00f3n"? 
{I}18_{/}M\u00e1s bien acu\u00e9rdate 
de Yav\u00e9, tu Dios, que te 
dio fuerzas para 
conseguir este bienestar, 
cumpliendo as\u00ed la alianza 
que bajo juramento 
prometi\u00f3 a tus padres, 
como en este d\u00eda sucede.
{I}19_{/}Pero, si olvidas a 
Yav\u00e9 y sigues a otros 
dioses, si les das culto 
y te postras ante ellos, 
te advierto desde ahora 
que perecer\u00e1s sin 
remedio. {I}20_{/}Del mismo 
modo que Yav\u00e9 destruy\u00f3 
las naciones que les 
cerraban el camino, as\u00ed 
tambi\u00e9n perecer\u00e1n ustedes 
si desobedecen a Yav\u00e9, su 
Dios.
{1}9{/}

{I}1_{/}Escucha, Israel: Hoy 
vas a pasar el Jord\u00e1n 
para desalojar naciones 
m\u00e1s grandes y m\u00e1s fuertes 
que t\u00fa, con ciudades 
grandes cuyas murallas 
llegan hasta el cielo. 
{I}2_{/}Es un pueblo grande, 
de alta estatura, los 
enaceos, que t\u00fa mismo has 
visto y de quienes se 
dice que nadie puede 
vencerlos.
{I}3_{/}Pero debes saber que 
Yav\u00e9, tu Dios, pasar\u00e1 el 
Jord\u00e1n delante de ti; \u00e9l 
los exterminar\u00e1 y te los 
someter\u00e1 para que les 
quites la tierra y los 
hagas desaparecer 
r\u00e1pidamente, como \u00e9l te 
lo dijo. {I}4_{/}Cuando Yav\u00e9, 
tu Dios, los haya 
deshecho en tu presencia, 
no pienses as\u00ed: "Yo 
merec\u00eda que Yav\u00e9 me lleve 
a esta tierra y me la 
d\u00e9." M\u00e1s bien desaloj\u00f3 
Yav\u00e9 a esas naciones a 
causa de su maldad. 
{I}5_{/}No por tus m\u00e9ritos ni 
porque seas bueno 
conquistar\u00e1s su tierra, 
sino que Yav\u00e9 se la quita 
porque ellos han obrado 
mal, y tambi\u00e9n para 
cumplir lo que prometi\u00f3 
con juramento a tus 
padres, Abrah\u00e1n, Isaac y 
Jacob.
T\u00da ERES UN PUEBLO 
REBELDE{/}

{I}6_{/}Sepas, pues, que 
no por tus m\u00e9ritos te ha 
dado Yav\u00e9 tu herencia, 
esta tierra excelente, ya 
que t\u00fa eres un pueblo 
rebelde. {I}7_{/}Acu\u00e9rdate y 
no olvides que por tu 
culpa se enoj\u00f3 Yav\u00e9 en el 
desierto. Has sido 
rebelde a Yav\u00e9 desde el 
d\u00eda en que saliste de 
Egipto hasta que llegaste 
aqu\u00ed.
{I}8_{/}Ya en el Horeb 
despertaron su enojo, y 
\u00e9l los quiso destruir. 
{I}9_{/}Yo hab\u00eda subido al 
monte para recibir las 
tablas de piedra, las 
tablas de la Alianza que 
Yav\u00e9 hab\u00eda pactado con 
ustedes, permaneciendo en 
el monte cuarenta d\u00edas y 
cuarenta noches, sin 
comer ni beber. 
{I}10_{/}Entonces me dio Yav\u00e9 
las dos tablas de piedra 
escritas por el dedo de 
Dios. Todas sus palabras 
estaban ah\u00ed escritas, 
todas las palabras que 
les dijo en el monte, 
desde en medio del fuego, 
en el d\u00eda de la asamblea. 
{I}11_{/}Y Yav\u00e9 me dio las 
dos tablas de piedra, las 
tablas de la Alianza, al 
terminarse los cuarenta 
d\u00edas y las cuarenta 
noches.
{I}12_{/}Pero luego me dijo: 
"Vete, baja a toda prisa 
porque tu pueblo que t\u00fa 
sacaste de Egipto se ha 
corrompido; han 
abandonado bien pronto el 
camino que yo les ense\u00f1\u00e9 
y se han hecho un \u00eddolo 
de metal."
{I}13_{/}Y Yav\u00e9 me dijo: "Ya 
veo que \u00e9ste es un pueblo 
rebelde. {I}14_{/}D\u00e9jame que 
lo destruya y borre su 
nombre de debajo del 
cielo. De ti, en cambio, 
har\u00e9 nacer otra naci\u00f3n 
m\u00e1s numerosa y m\u00e1s grande 
que \u00e9sta." {I}15_{/}Baj\u00e9, 
pues, de la cumbre 
ardiente, teniendo en mis 
manos las dos tablas de 
la Alianza, {I}16_{/}y vi que 
hab\u00edan pecado contra 
Yav\u00e9, su Dios, y que se 
hab\u00edan hecho un ternero 
de metal. Muy r\u00e1pido se 
hab\u00edan desviado del 
camino que Yav\u00e9 les hab\u00eda 
ense\u00f1ado. {I}17_{/}Arroj\u00e9, 
entonces, con ambas manos 
las tablas que llevaba y 
las hice pedazos a la 
vista de todos.
{I}18_{/}Luego me postr\u00e9 ante 
Yav\u00e9 y, como la otra vez, 
estuve cuarenta d\u00edas y 
cuarenta noches sin comer 
pan ni beber agua, por el 
pecado que hab\u00edan 
cometido; pues hab\u00edan 
hecho lo que es malo a 
los ojos de Yav\u00e9 hasta 
irritarlo. {I}19_{/}Yo estaba 
espantado a causa de la 
c\u00f3lera y furor de Yav\u00e9 
contra ustedes, ya que 
quer\u00eda destruirlos. Pero 
una vez m\u00e1s Yav\u00e9 me 
escuch\u00f3. {I}20_{/}Yav\u00e9 estaba 
tambi\u00e9n muy enojado con 
Aar\u00f3n y quer\u00eda hacerlo 
perecer. Del mismo modo 
interced\u00ed por Aar\u00f3n.
{I}21_{/}En cuanto al pecado, 
ese ternero que ustedes 
se hab\u00edan hecho, lo ech\u00e9 
al fuego, lo hice pedazos 
y lo mol\u00ed hasta reducirlo 
a polvo. Luego tir\u00e9 el 
polvo al arroyo que baja 
de la monta\u00f1a.
{I}22_{/}Del mismo modo 
despertaron la ira de 
Yav\u00e9 en Taber\u00e1, en Mas\u00e1, 
y en Quibrot-hatav\u00e1.
{I}23_{/}Y cuando Yav\u00e9 les 
mand\u00f3 que salieran de 
Cad\u00e9s-Barn\u00e9, diciendo: 
"Suban a tomar posesi\u00f3n 
de la tierra que les di", 
ustedes se rebelaron otra 
vez contra las \u00f3rdenes de 
Yav\u00e9, su Dios; no 
creyeron a Yav\u00e9 ni le 
hicieron caso. {I}24_{/}Han 
sido rebeldes a Yav\u00e9 
desde el d\u00eda en que yo 
los conozco.
{I}25_{/}Me postr\u00e9, pues, 
delante de Yav\u00e9. Lo hice 
mil veces en esos 
cuarenta d\u00edas y cuarenta 
noches porque hablaba de 
acabar con ustedes. 
{I}26_{/}Supliqu\u00e9 a Yav\u00e9 y le 
dije: "Ah, Se\u00f1or Dios, no 
destruyas a ese pueblo 
que es tu propio pueblo, 
y que te ganaste con tu 
poder\u00edo, a los que 
sacaste de Egipto con 
mano firme. 
{I}27_{/}Acu\u00e9rdate de tus 
siervos Abrah\u00e1n, Isaac y 
Jacob y olvida que este 
pueblo es pesado, malo y 
pecador. {I}28_{/}De otra 
manera dir\u00edan en el pa\u00eds 
de donde los sacaste: 
'Yav\u00e9 no fue capaz de 
llevarlos a la tierra que 
les hab\u00eda prometido; le 
dieron tanto asco que, 
despu\u00e9s de sacarlos de 
Egipto, los hizo morir en 
el desierto.' {I}29_{/}Ellos 
son tu pueblo y tu 
pertenencia, a los que 
sacaste de Egipto con 
mano firme y a fuerza de 
golpes."
{1}10{/}

{I}1_{/}En ese tiempo Yav\u00e9 me 
dijo: "Labra dos tablas 
de piedra semejantes a 
las primeras y sube hacia 
m\u00ed en el monte; har\u00e1s 
tambi\u00e9n un Arca de 
madera. {I}2_{/}Yo escribir\u00e9 
en las tablas las 
palabras que hab\u00eda en las 
primeras que rompiste y 
las pondr\u00e1s en el Arca." 
{I}3_{/}Hice, pues, un arca 
de madera de acacia, 
labr\u00e9 dos tablas de 
piedra como las primeras 
y sub\u00ed al cerro 
llev\u00e1ndolas.
{I}4_{/}Yav\u00e9 escribi\u00f3 en las 
tablas eso mismo que 
hab\u00eda en las primeras, 
las diez palabras que les 
dijo en el monte desde en 
medio del fuego, en el 
d\u00eda de la Asamblea, y me 
las dio. {I}5_{/}A la vuelta, 
bajando del monte, puse 
las tablas en el Arca que 
hab\u00eda hecho , y quedaron 
all\u00ed como me lo mand\u00f3 
Yav\u00e9.
{I}6_{/}(Los hijos de Israel 
partieron de los pozos de 
Jac\u00e1n, caminando hacia 
Mosera. All\u00ed muri\u00f3 Aar\u00f3n 
y fue sepultado, y su 
hijo Eleazar lo sucedi\u00f3. 
{I}7_{/}De all\u00ed pasaron a 
Gudgoda, y de Gudgoda a 
Yotbata, tierra de aguas 
y arroyos. {I}8_{/}Fue 
entonces cuando Yav\u00e9 puso 
aparte la tribu de Lev\u00ed 
para que llevaran el Arca 
de la Alianza, para que 
fueran sus servidores y 
sus adoradores, y para 
que bendijeran invocando 
su nombre, como lo hacen 
hasta el d\u00eda de hoy. 
{I}9_{/}Por eso Lev\u00ed no ha 
compartido la herencia 
con sus hermanos; Yav\u00e9 es 
su heredad, como Yav\u00e9, tu 
Dios, se lo dijo.)
{I}10_{/}Yo, pues, estuve en 
el monte cuarenta d\u00edas y 
cuarenta noches, como la 
primera vez, y tambi\u00e9n 
esa vez escuch\u00f3 Yav\u00e9 mi 
s\u00faplica y renunci\u00f3 a 
destruirte.
{I}11_{/}Luego Yav\u00e9 me dijo: 
"Lev\u00e1ntate y ponte al 
frente de este pueblo 
para que vayan a tomar 
posesi\u00f3n de la tierra que 
jur\u00e9 dar a sus padres."
SERVIR Y AMAR A DIOS{/}

{I}12_{/}Ahora, pues, 
Israel, \u00bfqu\u00e9 es lo que 
pide Yav\u00e9, tu Dios, sino 
que temas a Yav\u00e9, tu 
Dios, que sigas todos sus 
caminos y que lo ames y 
lo sirvas con todo tu 
coraz\u00f3n y con toda tu 
alma? {I}13_{/}Guarda los 
mandamientos de Yav\u00e9 y 
sus leyes que hoy te 
ordeno para tu bien.
{I}14_{/}Mira: a Yav\u00e9, tu 
Dios, pertenecen los 
cielos visibles e 
invisibles, la tierra y 
cuanto hay en ella. 
{I}15_{/}Pero s\u00f3lo con tus 
padres estableci\u00f3 Yav\u00e9 
lazos de amor, y despu\u00e9s 
de ellos eligi\u00f3 a su 
descendencia, a ustedes 
mismos, con preferencia a 
todos los pueblos, como 
hoy puedes ver.
{I}16_{/}Ustedes, pues, 
necesitan otra 
circuncisi\u00f3n, que es la 
del coraz\u00f3n, para que ya 
no le presenten una 
frente desafiante. 
{I}17_{/}Porque Yav\u00e9 es el 
Dios de los dioses y el 
Se\u00f1or de los se\u00f1ores, el 
Dios grande, el Dios 
fuerte y terrible, el que 
da un trato igual a todos 
y no se deja comprar con 
regalos. {I}18_{/}Hace 
justicia al hu\u00e9rfano y a 
la viuda, y ama al 
forastero d\u00e1ndole pan y 
vestido. {I}19_{/}Ama, pues, 
al forastero, porque 
forastero fuiste t\u00fa mismo 
en el pa\u00eds de Egipto.
{I}20_{/}A Yav\u00e9, tu Dios, 
temer\u00e1s, a \u00e9l servir\u00e1s, a 
\u00e9l seguir\u00e1s e invocar\u00e1s 
su nombre si debes hacer 
alg\u00fan juramento. {I}21_{/}A 
\u00e9l ir\u00e1n tus alabanzas, 
pues El es tu Dios, que 
ha hecho por ti las cosas 
asombrosas que has visto. 
{I}22_{/}Cuando bajaron a 
Egipto, tus antepasados 
no eran m\u00e1s de setenta 
personas, y ahora Yav\u00e9, 
tu Dios, te ha hecho un 
pueblo numeroso como las 
estrellas del cielo.
{1}11{/}

{I}1_{/}Amar\u00e1s, pues, a Yav\u00e9, 
tu Dios, y cumplir\u00e1s 
todos los d\u00edas cuanto te 
tiene ordenado: sus 
ordenanzas, sus 
mandamientos y sus 
preceptos. 
{I}2_{/}Ustedes a quienes 
me dirijo me entienden; 
tal vez sea m\u00e1s dif\u00edcil 
para sus hijos que no 
habr\u00e1n conocido ni visto 
las lecciones que dio 
Yav\u00e9 con su mano firme y 
sus grandes golpes, 
{I}3_{/}ni sus milagros e 
intervenciones en Egipto 
contra Fara\u00f3n y contra 
todo el pa\u00eds. 
{I}4_{/}Recuerden lo que hizo 
con el ej\u00e9rcito egipcio, 
con sus caballos y sus 
carros, cuando los 
sepult\u00f3 bajo las aguas 
del Mar Rojo, 
destruy\u00e9ndolos cuando nos 
persegu\u00edan.
{I}5_{/}Acu\u00e9rdate tambi\u00e9n de 
cuanto ha hecho Yav\u00e9 por 
ustedes en el desierto, 
hasta que llegaron a este 
lugar, {I}6_{/}lo que hizo 
con Dat\u00e1n y Abir\u00f3n, hijos 
de Eliab, de la tribu de 
Rub\u00e9n, cuando la tierra 
abri\u00f3 su boca y los trag\u00f3 
en medio de todo Israel, 
con toda su familia, sus 
tiendas y sus seguidores. 
{I}7_{/}Ustedes han visto con 
sus propios ojos todas 
estas grandes 
intervenciones de Yav\u00e9.
{I}8_{/}Por eso, guardar\u00e1n 
todos estos mandamientos 
que yo les doy, para que 
sean fuertes y tomen 
posesi\u00f3n de la tierra a 
donde van a pasar para 
apoderarse de ella. {I}9_{/}Y 
prolongar\u00e1n sus d\u00edas en 
el pa\u00eds que Yav\u00e9 jur\u00f3 dar 
a sus padres y a su 
descendencia, tierra que 
mana leche y miel.
{I}10_{/}Porque la tierra que 
van a poseer no es como 
el pa\u00eds de Egipto de 
donde salieron, en el 
cual despu\u00e9s de haber 
sembrado hab\u00eda que regar 
a fuerza de brazos, como 
en las huertas, {I}11_{/}sino 
que es tierra de montes y 
valles, que bebe el agua 
de la lluvia del cielo. 
{I}12_{/}De esta tierra cuida 
Yav\u00e9, tu Dios, y sus ojos 
est\u00e1n constantemente 
puestos en ella, desde 
que comienza el a\u00f1o hasta 
que termina.
{I}13_{/}Si obedeces 
puntualmente los 
mandamientos que te 
entrego hoy, si amas a 
Yav\u00e9, tu Dios, y me 
sirves con todo tu 
coraz\u00f3n y toda tu alma, 
{I}14_{/}yo dar\u00e9 a tus 
tierras la lluvia a su 
tiempo, en oto\u00f1o y en 
primavera, y podr\u00e1s 
cosechar tu trigo, tus 
uvas y tu aceite fresco. 
{I}15_{/}Tu campo te dar\u00e1 
hierba para tu ganado y 
comer\u00e1s hasta saciarte.
{I}16_{/}Pero no te dejes 
seducir. No sea que 
ustedes sirvan a dioses 
extra\u00f1os y se postren 
ante ellos, pues la ira 
de Yav\u00e9 se encender\u00eda 
contra ustedes. 
{I}17_{/}Cerrar\u00eda los cielos 
y no habr\u00eda m\u00e1s lluvia; 
la tierra no dar\u00eda sus 
frutos y pronto 
desaparecer\u00edas en esta 
espl\u00e9ndida tierra que 
Yav\u00e9 te da.
{I}18_{/}Pon estas palabras 
m\u00edas en tu coraz\u00f3n y en 
tu alma, que sean para ti 
como una se\u00f1al ligada a 
tu mano, un signo puesto 
en medio de tu frente. 
{I}19_{/}Ens\u00e9\u00f1aselas a tus 
hijos. Habla de ellas, 
sea que est\u00e9s sentado en 
tu casa o que vayas de 
viaje, cuando te acuestas 
o cuando te levantas; 
{I}20_{/}las grabar\u00e1s en tus 
puertas y a la entrada de 
tus ciudades. 
{I}21_{/}Entonces tus d\u00edas y 
los de tus hijos se 
prolongar\u00e1n en la tierra 
que Yav\u00e9 jur\u00f3 dar a tus 
padres, y permanecer\u00e1s en 
ella mientras permanezca 
el cielo sobre la tierra.
{I}22_{/}Si ustedes guardan 
estos mandamientos que yo 
les mando practicar, si 
aman a Yav\u00e9 y siguen sus 
caminos, abraz\u00e1ndose a 
\u00e9l, {I}23_{/}Yav\u00e9 echar\u00e1 
fuera a todas esas 
naciones delante de 
ustedes y, por m\u00e1s que 
sean grandes y poderosas, 
ustedes les quitar\u00e1n la 
tierra. {I}24_{/}Todo lugar 
donde pongan el pie ser\u00e1 
de ustedes, desde el 
desierto hasta el L\u00edbano 
y desde el r\u00edo Eufrates 
hasta el mar occidental: 
\u00e9stas ser\u00e1n sus 
fronteras. {I}25_{/}Nadie 
podr\u00e1 resistirles; en 
toda la extensi\u00f3n de la 
tierra que han de pisar, 
Yav\u00e9 har\u00e1 que, al o\u00edr 
hablar de ustedes, los 
pueblos teman y tengan 
miedo, como \u00e9l les ha 
dicho.
{I}26_{/}Miren que en 
este d\u00eda yo pongo delante 
de ustedes la bendici\u00f3n y 
la maldici\u00f3n. 
{I}27_{/}Bendici\u00f3n, si 
obedecen los mandamientos 
de Yav\u00e9 que yo les 
prescribo hoy; 
{I}28_{/}maldici\u00f3n, si 
desobedecen dichos 
mandamientos y se desv\u00edan 
del camino que yo ahora 
les muestro, para seguir 
a dioses extra\u00f1os que no 
son suyos. {I}29_{/}Cuando 
Yav\u00e9, Dios de ustedes, 
los haya introducido en 
la tierra que van a 
conquistar, pondr\u00e1n la 
bendici\u00f3n sobre el monte 
Garizim, y la maldici\u00f3n 
sobre el monte Ebal. 
{I}30_{/}(Estos montes est\u00e1n 
al otro lado del Jord\u00e1n, 
detr\u00e1s del camino del 
oeste, en el pa\u00eds de los 
cananeos que habitan en 
la Arab\u00e1, frente a 
Guilgal, cerca de la 
encina de Mor\u00e9.)
{I}31_{/}Ustedes ahora van a 
pasar el Jord\u00e1n para 
tomar posesi\u00f3n de la 
tierra que Yav\u00e9 les da; 
ustedes la tomar\u00e1n y se 
establecer\u00e1n en ella. 
{I}32_{/}Pero cuiden de 
cumplir todas las leyes y 
preceptos que les 
propongo ahora.
HABR\u00c1 UN SOLO SANTUARIO{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Estos son los 
preceptos, y los 
mandamientos que 
procurar\u00e1s poner en 
pr\u00e1ctica todos los d\u00edas 
de tu vida en la tierra 
que te da Yav\u00e9, Dios de 
tus padres.
{I}2_{/}Ustedes destruir\u00e1n 
totalmente todos los 
sitios en donde los 
pueblos que van a 
desalojar han dado culto 
a sus dioses. {I}3_{/}Ustedes 
lo har\u00e1n tanto en los 
altos cerros como en las 
lomas y bajo los \u00e1rboles 
frondosos. Demuelan, 
pues, sus altares, rompan 
sus pedestales, quemen 
sus troncos sagrados y 
hagan pedazos las 
esculturas de sus dioses. 
Procuren borrar, en 
dichos lugares, hasta el 
nombre de sus dioses.
{I}4_{/}Yav\u00e9 no les pide nada 
semejante. {I}5_{/}Ustedes 
ir\u00e1n a buscar a Yav\u00e9 al 
lugar que \u00e9l escoja entre 
todas las tribus para 
poner all\u00ed su Nombre y 
habitar en \u00e9l. {I}6_{/}All\u00ed 
llevar\u00e1n sus v\u00edctimas 
consumidas por el fuego y 
sus sacrificios, los 
diezmos y las ofrendas. 
All\u00ed presentar\u00e1n lo que 
prometieron a Dios, lo 
que ofrecen 
voluntariamente y los 
primeros nacidos de sus 
vacas y de sus ovejas. 
{I}7_{/}All\u00ed comer\u00e1n en 
presencia de Yav\u00e9 y se 
alegrar\u00e1n junto con sus 
familias, disfrutando de 
todo lo que hayan 
cosechado por la 
bendici\u00f3n de Yav\u00e9.
{I}8_{/}No actuar\u00e1n cada cual 
seg\u00fan le d\u00e9 la gana; as\u00ed 
lo hacemos hoy nosotros 
en este lugar, {I}9_{/}porque 
todav\u00eda no hemos llegado 
al lugar del descanso, al 
pa\u00eds que Yav\u00e9 nos da.
{I}10_{/}Cuando pasen el 
Jord\u00e1n y habiten en la 
tierra que Yav\u00e9 les da en 
herencia, cuando \u00e9l haya 
asegurado todas sus 
fronteras y vivan con 
tranquilidad, 
{I}11_{/}entonces llevar\u00e1n al 
lugar elegido por Yav\u00e9 
para morada de su Nombre, 
todo lo que yo les 
prescribo: las v\u00edctimas 
consumidas por el fuego, 
los sacrificios, los 
diezmos y las primicias 
del trabajo de sus manos, 
y lo que hayan prometido 
por voto a Yav\u00e9, pues 
querr\u00e1s ofrecerle lo 
mejor.
{I}12_{/}All\u00ed estar\u00e1n de 
fiesta delante de Yav\u00e9 
con sus hijos e hijas, 
sus servidores y sus 
sirvientas, sin olvidar a 
los levitas que viven 
entre ustedes, ya que 
ellos no tienen propiedad 
ni herencia como la 
tienen ustedes.
{I}13_{/}Tengan cuidado de no 
ofrecer holocausto en 
cualquier lugar; 
{I}14_{/}s\u00f3lo en el lugar 
elegido por Yav\u00e9 en una 
de tus tribus podr\u00e1s 
ofrecer tus holocaustos y 
s\u00f3lo all\u00ed har\u00e1s todo lo 
que ordeno. {I}15_{/}No 
obstante, podr\u00e1s 
sacrificar y comer carne 
en todas tus ciudades, 
siempre que lo desees y 
que no te falte por el 
favor de Yav\u00e9; pero \u00e9sta 
ser\u00e1 carne de la que 
todos podr\u00e1n comer, est\u00e9n 
puros o impuros, como si 
se tratara de gacela o de 
ciervo. {I}16_{/}Cuiden tan 
s\u00f3lo de no comer la 
sangre sino que la 
derramar\u00e1n en la tierra 
como se derrama el agua.
{I}17_{/}No podr\u00e1s comer en 
tus ciudades el diezmo de 
tu trigo, vino y aceite, 
ni los primeros nacidos 
de tu ganado, ya sean 
vacas u ovejas, ni 
tampoco de todas aquellas 
cosas que por voto y 
espont\u00e1neamente hayas 
ofrecido a Yav\u00e9. 
{I}18_{/}Solamente lo comer\u00e1s 
delante de Yav\u00e9, en el 
lugar que Yav\u00e9 haya 
elegido, y contigo tus 
hijos, tus siervos y 
siervas; estar\u00e1s de 
fiesta delante de Yav\u00e9, 
tu Dios, comiendo el 
fruto de tu trabajo. 
{I}19_{/}Cuando est\u00e9s en tu 
tierra, cuidar\u00e1s de no 
abandonar al levita 
mientras vivas.
{I}20_{/}Cuando Yav\u00e9 haya 
ensanchado tus fronteras, 
como te tiene prometido, 
y quieras comer carne, 
podr\u00e1s hacerlo siempre 
que quieras. {I}21_{/}Si el 
lugar elegido por Yav\u00e9 
para su morada est\u00e1 muy 
lejos, podr\u00e1s matar del 
ganado mayor o menor que 
Yav\u00e9 te ha concedido del 
modo que yo te prescribo; 
lo podr\u00e1s comer en tus 
ciudades a la medida de 
tus deseos, {I}22_{/}pero lo 
comer\u00e1s como se come la 
gacela o el ciervo: de \u00e9l 
comer\u00e1n igualmente el que 
se encuentre puro y el 
que no.
{I}23_{/}Cuidar\u00e1s tan s\u00f3lo de 
no comer la sangre, 
porque la sangre es la 
vida y no debes comer la 
vida con la carne. 
{I}24_{/}No la comer\u00e1s, sino 
que la verter\u00e1s como agua 
sobre la tierra; {I}25_{/}as\u00ed 
har\u00e1s lo que es correcto 
a los ojos de Yav\u00e9, y te 
ir\u00e1 bien a ti y a tus 
hijos despu\u00e9s de ti.
{I}26_{/}En cambio, las cosas 
que hayas consagrado y 
ofrecido por voto a Yav\u00e9, 
las tomar\u00e1s contigo y 
vendr\u00e1s al lugar que haya 
elegido Yav\u00e9. {I}27_{/}All\u00ed 
sacrificar\u00e1s tus 
holocaustos, tanto la 
carne como la sangre, 
sobre el altar de Yav\u00e9, 
tu Dios. La sangre de tus 
sacrificios se derramar\u00e1 
tambi\u00e9n sobre este altar, 
y luego comer\u00e1s la carne.
{I}28_{/}Escucha y observa 
todas las cosas que te 
mando, y siempre te ir\u00e1 
bien a ti y a tus hijos 
despu\u00e9s de ti, por hacer 
lo que es bueno y 
correcto a los ojos de 
Yav\u00e9.
{I}29_{/}Cuando Yav\u00e9, tu 
Dios, haya exterminado 
las naciones del pa\u00eds en 
que vas a entrar y las 
hayas desalojado, te 
establecer\u00e1s en su 
tierra. {I}30_{/}Pero ten 
cuidado, no sea que esa 
gente siga siendo para ti 
una trampa despu\u00e9s que la 
hayas destruido. No mires 
a sus dioses ni preguntes 
por ellos; no digas: 
"\u00bfC\u00f3mo serv\u00eda esta gente 
a sus dioses? \u00bfNo debo yo 
hacer lo mismo?"
{I}31_{/}No puedes honrar a 
Yav\u00e9, tu Dios, con las 
mismas pr\u00e1cticas que esas 
naciones, ya que hicieron 
para sus dioses todo lo 
que Yav\u00e9 aborrece, e 
incluso quemaron a sus 
hijos e hijas en honor de 
ellos.
NO DEJEN QUE LOS APARTEN 
DE LA FE{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}T\u00fa observar\u00e1s todo lo 
que yo te prescribo, sin 
quitar ni a\u00f1adir nada.
{I}2_{/}Tal vez se presente 
en tu pueblo alg\u00fan 
profeta o so\u00f1ador 
profesional y pronostique 
alguna se\u00f1al o prodigio. 
{I}3_{/}Si ocurre esta se\u00f1al 
o este prodigio, y \u00e9l te 
dice: Vamos, sigamos a 
otros dioses, dioses que 
no son de nosotros, y 
sirv\u00e1mosles, {I}4_{/}no hagas 
caso a las palabras de 
aquel profeta o so\u00f1ador; 
porque Yav\u00e9, tu Dios, te 
prueba para saber si 
realmente lo amas con 
todo tu coraz\u00f3n y con 
toda tu alma. {I}5_{/}A Yav\u00e9, 
tu Dios, seguir\u00e1s y a \u00e9l 
temer\u00e1s, guardar\u00e1s sus 
mandamientos y escuchar\u00e1s 
su voz, a \u00e9l servir\u00e1s y a 
\u00e9l te abrazar\u00e1s.
{I}6_{/}Ese profeta o 
so\u00f1ador debe morir porque 
habl\u00f3 de traicionar a 
Yav\u00e9, tu Dios, que te 
sac\u00f3 del pa\u00eds de Egipto y 
te rescat\u00f3 de la casa de 
la esclavitud. Debe morir 
porque quiso desviarte 
del camino que Yav\u00e9 te ha 
ordenado seguir. As\u00ed 
har\u00e1s desaparecer el mal 
de en medio de ti.
{I}7_{/}Si tu hermano, hijo 
de tu padre, si tu hijo o 
tu hija, o la mujer que 
descansa en tu regazo o 
el amigo a quien amas 
tanto como a ti mismo, 
trata de seducirte en 
secreto, dici\u00e9ndote: 
"Vamos a servir a otros 
dioses", dioses que no 
conociste ni t\u00fa ni tus 
padres, {I}8_{/}dioses de los 
pueblos pr\u00f3ximos o 
lejanos que te rodean de 
un extremo a otro de la 
tierra, {I}9_{/}no le har\u00e1s 
caso ni lo escuchar\u00e1s. No 
tendr\u00e1s piedad de \u00e9l, no 
lo perdonar\u00e1s ni lo 
encubrir\u00e1s, {I}10_{/}sino que 
lo matar\u00e1s. Tu mano ser\u00e1 
la primera en caer sobre 
\u00e9l, y despu\u00e9s lo har\u00e1 
todo el pueblo. {I}11_{/}Lo 
apedrear\u00e1n hasta que 
muera, porque trat\u00f3 de 
apartarte de Yav\u00e9, tu 
Dios, el que te sac\u00f3 del 
pa\u00eds de Egipto, de la 
casa de la esclavitud. 
{I}12_{/}Al o\u00edr esto todos 
temer\u00e1n en Israel, y ya 
no se atrever\u00e1n a hacer 
semejante cosa.
{I}13_{/}Si te dicen respecto 
de alguna de las ciudades 
que Yav\u00e9 te dar\u00e1 para 
habitar: {I}14_{/}"All\u00ed se 
han manifestado unos 
desgraciados, y han 
pervertido a sus 
conciudadanos, 
invit\u00e1ndolos a servir a 
dioses extranjeros que no 
son nada para ustedes", 
{I}15_{/}inf\u00f3rmate con 
cuidado, averigua bien la 
verdad del hecho. Si es 
cierto el asunto y se 
comprueba que esta 
abominaci\u00f3n se ha 
cometido, {I}16_{/}pasar\u00e1s a 
cuchillo a todos los 
habitantes de aquella 
ciudad. Echar\u00e1s la 
maldici\u00f3n sobre la ciudad 
y todo lo que hay en 
ella; pasar\u00e1s a cuchillo 
a todos los animales y, 
{I}17_{/}luego, amontonar\u00e1s 
los despojos en medio de 
la plaza y prender\u00e1s 
fuego a la ciudad con 
todos sus despojos para 
cumplir la maldici\u00f3n de 
Yav\u00e9. Esta ciudad quedar\u00e1 
convertida en un mont\u00f3n 
de ruinas para siempre, y 
jam\u00e1s volver\u00e1 a ser 
edificada.
{I}18_{/}No guardar\u00e1s en tu 
poder ni la cosa m\u00e1s 
peque\u00f1a de esta ciudad, 
para que Yav\u00e9 aplaque su 
c\u00f3lera y sea 
misericordioso contigo y 
te bendiga como tiene 
jurado a tus padres que 
lo har\u00e1, {I}19_{/}a condici\u00f3n 
de que escuches la voz de 
Yav\u00e9, guardando todos sus 
mandamientos que yo te 
prescribo hoy, y haciendo 
lo que es correcto a los 
ojos de Yav\u00e9, tu Dios.
{1}14{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9, Dios de 
ustedes, los tiene por 
sus hijos.
No se hagan incisiones ni 
se corten el pelo en la 
frente por un difunto. 
{I}2_{/}Pues t\u00fa eres un 
pueblo santo y consagrado 
a Yav\u00e9, tu Dios. Yav\u00e9 te 
ha elegido de entre todos 
los pueblos que hay sobre 
la faz de la tierra, para 
que seas su propio 
pueblo.
ANIMALES "PUROS" E 
"IMPUROS"{/}

{I}3_{/}No comer\u00e1n nada 
que sea impuro. Estos son 
los animales que podr\u00e1n 
comer: {I}4_{/}el buey, la 
oveja y la cabra, {I}5_{/}el 
ciervo, la gacela y el 
gamo, la cabra mont\u00e9s, el 
ant\u00edlope, el b\u00fafalo y la 
gamuza. {I}6_{/}O sea, que 
pueden comer cualquier 
animal rumiante de pezu\u00f1a 
partida en dos mitades.
{I}7_{/}Pero no comer\u00e1n de 
los que solamente rumian, 
o que solamente tienen la 
pezu\u00f1a partida: el 
camello, la liebre y el 
conejo que, si bien 
rumian, no tienen la 
pezu\u00f1a partida; los 
tendr\u00e1n por impuros. 
{I}8_{/}Tampoco comer\u00e1n carne 
de cerdo, que tiene la 
pezu\u00f1a partida, pero no 
rumia. Ustedes lo tendr\u00e1n 
por impuro: no comer\u00e1n su 
carne ni tocar\u00e1n su 
cad\u00e1ver.
{I}9_{/}De todos los animales 
que viven en el agua, 
comer\u00e1n todo lo que tiene 
aletas y escamas. 
{I}10_{/}Pero no los que no 
tienen aletas y escamas: 
a \u00e9stos los considerar\u00e1n 
impuros. {I}11_{/}Pueden 
comer toda ave pura. 
{I}12_{/}No coman las 
siguientes: el \u00e1guila, el 
quebrantahuesos, {I}13_{/}el 
\u00e1guila marina, el buitre, 
las diferentes especies 
de halc\u00f3n {I}14_{/}todas las 
especies de cuervos, 
{I}15_{/}el avestruz, la 
lechuza, la gaviota y las 
diferentes especies de 
gavilanes, {I}16_{/}el b\u00faho, 
el ibis, el cisne, 
{I}17_{/}el pel\u00edcano, el 
calam\u00f3n, el somormujo, la 
cig\u00fce\u00f1a, {I}18_{/}las 
diferentes especies de 
garza real, la abubilla y 
el murci\u00e9lago. {I}19_{/}Todo 
insecto que tiene alas 
ser\u00e1 impuro para ustedes: 
no lo coman. {I}20_{/}En 
cambio comer\u00e1n toda ave 
pura.
{I}21_{/}No comer\u00e1n de ning\u00fan 
animal hallado muerto. Se 
lo dar\u00e1s al forastero que 
reside en tu ciudad o 
bien lo vender\u00e1s a un 
extranjero, sabiendo que 
t\u00fa eres un pueblo 
consagrado a Yav\u00e9, tu 
Dios. No cocer\u00e1s el 
cabrito en la leche de su 
madre.
LOS DIEZMOS{/}

{I}22_{/}Cada a\u00f1o 
separar\u00e1s el diezmo de 
todo lo que hayas 
sembrado y que haya 
crecido en tus tierras. 
{I}23_{/}Comer\u00e1s en presencia 
de Yav\u00e9, en el lugar que 
El haya escogido para 
morada de su Nombre, el 
diezmo de tu trigo, de tu 
aceite y de tu vino, as\u00ed 
como los primeros nacidos 
de tu ganado mayor y 
menor. Con eso aprender\u00e1s 
a honrar a Yav\u00e9, tu Dios, 
todos los d\u00edas de tu 
vida.
{I}24_{/}Pero, cuando Yav\u00e9 
los haya multiplicado, 
podr\u00eda ser que el camino 
sea demasiado largo y, 
por eso, no puedas llevar 
ese diezmo al lugar que 
Yav\u00e9 ha elegido para 
morada de su Nombre. 
{I}25_{/}En ese caso, 
cambiar\u00e1s todo por 
dinero, e ir\u00e1s al lugar 
elegido por Yav\u00e9 llevando 
el dinero. {I}26_{/}All\u00ed 
comprar\u00e1s todo lo que 
desees, sean vacas u 
ovejas, as\u00ed como tambi\u00e9n 
vino o bebida fermentada, 
todo lo que gustes y lo 
comer\u00e1s all\u00ed en presencia 
de Yav\u00e9. Estar\u00e1s de 
fiesta, t\u00fa y los de tu 
casa, {I}27_{/}sin olvidar al 
levita que habita en tus 
ciudades, ya que \u00e9l no 
tiene propiedades ni 
herencia como t\u00fa tienes.
{I}28_{/}Cada tres a\u00f1os 
separar\u00e1s el diezmo de 
todas las cosechas del 
a\u00f1o, pero lo guardar\u00e1s en 
tu ciudad. {I}29_{/}Vendr\u00e1 
entonces a comer el 
levita, que no tiene 
herencia propia entre 
ustedes, y el extranjero, 
el hu\u00e9rfano y la viuda, 
que habitan tus ciudades, 
y comer\u00e1n hasta saciarse. 
As\u00ed Yav\u00e9 bendecir\u00e1 todas 
las obras de tus manos, 
todo lo que hayas 
emprendido.
EL A\u00d1O DE LA REMISI\u00d3N{/}

{1}15{/}

{I}1_{/}Cada siete a\u00f1os 
ustedes perdonar\u00e1n las 
deudas. {I}2_{/}Esta remisi\u00f3n 
se har\u00e1 de la siguiente 
manera: Aquel a quien su 
pr\u00f3jimo o su hermano deba 
algo perdonar\u00e1 a \u00e9ste, y 
dejar\u00e1 de exig\u00edrselo en 
cuanto se proclame la 
remisi\u00f3n de Yav\u00e9. {I}3_{/}Del 
extranjero podr\u00e1s exigir 
que te pague sus deudas; 
en cambio perdonar\u00e1s la 
deuda de tu hermano, 
{I}4_{/}pues no debe haber 
pobres en medio de ti 
mientras Yav\u00e9 te d\u00e9 
prosperidad en la tierra 
que es tu herencia y que 
ha pasado a ser tuya. 
{I}5_{/}Si escuchas la voz de 
Yav\u00e9, tu Dios, y observas 
todas las cosas que yo te 
recuerdo ahora, {I}6_{/}\u00e9l te 
bendecir\u00e1 como te tiene 
prometido; prestar\u00e1s a 
muchas naciones y de 
nadie pedir\u00e1s prestado, 
dominar\u00e1s sobre muchas 
naciones y ninguna tendr\u00e1 
dominio sobre ti.
POBRES Y ESCLAVOS{/}

{I}7_{/}Si se encuentra 
alg\u00fan pobre entre tus 
hermanos, que viven en 
tus ciudades, en la 
tierra que Yav\u00e9 te ha de 
dar, no endurezcas el 
coraz\u00f3n ni le cierres tu 
mano, {I}8_{/}sino \u00e1brela y 
pr\u00e9stale todo lo que 
necesita. {I}9_{/}No te dejes 
llevar por 
consideraciones indignas 
como de ser \u00e9sta: "Ya 
pronto llega el a\u00f1o 
s\u00e9ptimo, el a\u00f1o de la 
remisi\u00f3n", y mires 
entonces con malos ojos a 
tu hermano pobre y no le 
prestes nada. No sea que 
llame contra ti a Yav\u00e9 y 
cargues t\u00fa con un pecado. 
{I}10_{/}Debes darle, y de 
buena gana, porque por 
esto te bendecir\u00e1 Yav\u00e9, 
tu Dios, en todas tus 
obras y empresas.
{I}11_{/}Nunca faltar\u00e1n 
pobres en este pa\u00eds, por 
esto te doy yo este 
mandato: debes abrir tu 
mano a tu hermano, a 
aquel de los tuyos que es 
indigente y pobre en tu 
tierra.
{I}12_{/}Si tu hermano 
hebreo, var\u00f3n o mujer, se 
vende a ti, te servir\u00e1 
durante seis a\u00f1os y al 
s\u00e9ptimo lo dejar\u00e1s libre. 
{I}13_{/}Al dejarlo libre, no 
lo despedir\u00e1s con las 
manos vac\u00edas, {I}14_{/}sino 
que le dar\u00e1s algo de tus 
reba\u00f1os, de tu trigo y de 
tu bodega, algo de los 
bienes con que Yav\u00e9 te ha 
bendecido. {I}15_{/}Acu\u00e9rdate 
de que t\u00fa tambi\u00e9n fuiste 
esclavo en la tierra de 
Egipto y que Yav\u00e9, tu 
Dios, te dio la libertad: 
por esto hoy te doy este 
mandato.
{I}16_{/}Tal vez tu esclavo 
te diga: "No quiero 
irme", porque te ama a ti 
y tu casa y reconoce que 
le va bien contigo. 
{I}17_{/}En ese caso tomar\u00e1s 
un punz\u00f3n y le horadar\u00e1s 
la oreja en uno de los 
postes de tu puerta, y \u00e9l 
te servir\u00e1 para siempre. 
Lo mismo har\u00e1s con tu 
esclava. {I}18_{/}No se te 
haga demasiado duro el 
darle la libertad, porque 
durante seis a\u00f1os ganaste 
con \u00e9l dos veces m\u00e1s que 
con un asalariado.
{I}19_{/}Todo primer nacido, 
ya sea de tus vacas u 
ovejas, si es macho, lo 
consagrar\u00e1s a Yav\u00e9. No 
har\u00e1s trabajar al 
primerizo de la vaca, ni 
esquilar\u00e1s los primerizos 
de las ovejas. {I}20_{/}Todos 
los a\u00f1os los comer\u00e1s en 
presencia de Yav\u00e9 con 
toda tu familia, en el 
lugar que haya elegido 
Yav\u00e9. {I}21_{/}Si tiene alg\u00fan 
defecto, si es cojo o 
ciego, no lo sacrificar\u00e1s 
a Yav\u00e9, {I}22_{/}sino que lo 
comer\u00e1s en tu casa y 
tanto el hombre puro como 
el impuro podr\u00e1n comer de 
\u00e9l, como si se tratara de 
una gacela o de un 
ciervo. {I}23_{/}Solamente te 
cuidar\u00e1s de no comer la 
sangre, que derramar\u00e1s en 
el suelo, como el agua.
LAS TRES FIESTAS DE 
ISRAEL{/}

{1}16{/}

{I}1_{/}Nota el mes de 
Abib para celebrar en \u00e9l 
la Pascua en honor de 
Yav\u00e9, ya que en ese mes 
te sac\u00f3 de Egipto, 
durante la noche. {I}2_{/}En 
la Pascua sacrificar\u00e1s a 
Yav\u00e9 bueyes y ovejas en 
el lugar que El haya 
elegido para morada de su 
nombre. {I}3_{/}En la cena de 
Pascua no comer\u00e1s pan con 
levadura, sino que, 
durante siete d\u00edas, 
comer\u00e1s pan \u00e1zimo, pan de 
miseria; porque la salida 
de Egipto se hizo en 
forma precipitada. As\u00ed te 
acordar\u00e1s todos los d\u00edas 
de tu vida del d\u00eda en que 
saliste de Egipto.
{I}4_{/}Por siete d\u00edas no se 
ver\u00e1 la levadura en todo 
tu territorio; y de la 
carne que hayas 
sacrificado la tarde del 
primer d\u00eda no quedar\u00e1 
nada para el d\u00eda 
siguiente.
{I}5_{/}No podr\u00e1s sacrificar 
la Pascua en ninguna de 
las ciudades que Yav\u00e9 te 
dar\u00e1, {I}6_{/}sino s\u00f3lo en el 
lugar elegido por \u00e9l para 
morada de su Nombre.
{I}7_{/}Sacrificar\u00e1s la 
v\u00edctima de la Pascua por 
la tarde, a la puesta del 
sol, a la hora que 
saliste de Egipto. La 
asar\u00e1s y la comer\u00e1s en el 
lugar elegido por Yav\u00e9, 
tu Dios, y luego, por la 
ma\u00f1ana te volver\u00e1s a tu 
casa. {I}8_{/}Comer\u00e1s panes 
\u00e1zimos durante seis d\u00edas; 
el d\u00eda s\u00e9ptimo celebrar\u00e1s 
una reuni\u00f3n solemne en 
honor a Yav\u00e9 y no 
trabajar\u00e1s.
{I}9_{/}Luego contar\u00e1s siete 
semanas; las contar\u00e1s 
desde el d\u00eda en que 
comiences a cortar el 
trigo. {I}10_{/}Entonces 
celebrar\u00e1s la fiesta de 
las Siete Semanas a Yav\u00e9, 
tu Dios, haci\u00e9ndole 
ofrendas voluntarias 
seg\u00fan lo que hayas 
cosechado por la gracia 
de Yav\u00e9, tu Dios. {I}11_{/}En 
el lugar que Yav\u00e9 haya 
elegido para morada de su 
Nombre, estar\u00e1s de 
fiesta, y contigo tu hijo 
y tu hija, tu siervo y tu 
sierva, el levita que 
vive en tus ciudades, el 
forastero, el hu\u00e9rfano y 
la viuda que viven entre 
ustedes. {I}12_{/}Te 
acordar\u00e1s de que fuiste 
esclavo en Egipto y 
cuidar\u00e1s de poner en 
pr\u00e1ctica estos preceptos.
{I}13_{/}Celebrar\u00e1s tambi\u00e9n 
la fiesta de las Tiendas 
durante siete d\u00edas, 
despu\u00e9s de recoger el 
producto de tu era y de 
tu lagar. {I}14_{/}Durante 
esta fiesta te alegrar\u00e1s, 
t\u00fa, tu hijo y tu hija, tu 
siervo y tu sierva, el 
levita, el forastero, el 
hu\u00e9rfano y la viuda que 
viven en tu ciudad. 
{I}15_{/}Siete d\u00edas durar\u00e1 
esta fiesta en honor a 
Yav\u00e9, en el lugar elegido 
por \u00e9l; pues Yav\u00e9 te 
bendecir\u00e1 en todas tus 
cosechas y en toda obra 
de tus manos, as\u00ed que te 
dar\u00e1s todo a la alegr\u00eda.
{I}16_{/}Tres veces al a\u00f1o se 
presentar\u00e1n todos tus 
varones ante Yav\u00e9, tu 
Dios, en el lugar elegido 
por \u00e9l: en la fiesta de 
los Azimos, en la fiesta 
de las Semanas y en la 
fiesta de los 
Tabern\u00e1culos. Y no se 
presentar\u00e1n con las manos 
vac\u00edas, {I}17_{/}sino que 
cada uno ofrecer\u00e1 en 
proporci\u00f3n a lo que 
tenga, seg\u00fan la bendici\u00f3n 
que Yav\u00e9 le haya 
otorgado.
REFERENTE A LA JUSTICIA{/}

{I}18_{/}Establecer\u00e1s jueces 
y magistrados para tus 
tribus en cada una de las 
ciudades que Yav\u00e9 te d\u00e9, 
para que juzguen al 
pueblo seg\u00fan la justicia. 
{I}19_{/}No torcer\u00e1s el 
derecho ni te fijar\u00e1s en 
la condici\u00f3n de las 
personas. No aceptar\u00e1s 
regalos, porque los 
regalos ciegan los ojos 
de los sabios y se hacen 
en perjuicio de los 
justos. \u00a1Justicia! 
{I}20_{/}Busca la justicia si 
quieres vivir y conservar 
la tierra que te da Yav\u00e9, 
tu Dios.
{I}21_{/}No plantar\u00e1s tronco 
sagrado ni \u00e1rbol alguno 
cerca del altar que 
levantes para tu Dios. 
{I}22_{/}Tampoco levantar\u00e1s 
piedras, porque Yav\u00e9 
aborrece estas cosas.
{1}17{/}

{I}1_{/}No sacrificar\u00e1s a 
Yav\u00e9, tu Dios, buey u 
oveja que tenga alguna 
tara o defecto, porque 
Yav\u00e9 aborrece esto.
{I}2_{/}Si, en medio de ti, 
en alguna de las ciudades 
que Yav\u00e9 te dar\u00e1, un 
hombre o una mujer hacen 
lo que desagrada a Yav\u00e9, 
hasta quebrantar su 
alianza, {I}3_{/}si van a 
servir a otros dioses y 
se postran ante ellos, 
sean el sol, o la luna, o 
las estrellas del cielo, 
respecto a los cuales no 
te di ning\u00fan mandato, 
{I}4_{/}en cuanto te lo 
denuncien o en cuanto lo 
sepas, empezar\u00e1s por 
investigar bien todo. Si 
compruebas que esta 
abominaci\u00f3n se ha 
cometido en Israel, 
{I}5_{/}sacar\u00e1s a las puertas 
de la ciudad al hombre o 
a la mujer que cometieron 
esta fechor\u00eda, y los 
apedrear\u00e1s hasta que 
mueran.
{I}6_{/}Exigir\u00e1s las 
declaraciones de dos o 
tres testigos para 
condenarlos a muerte. 
Nadie ser\u00e1 condenado a 
muerte por la acusaci\u00f3n 
de un solo testigo. 
{I}7_{/}La mano de los 
testigos ser\u00e1 la primera 
en tirar piedras para 
matarlo. Despu\u00e9s, todo el 
pueblo lo apedrear\u00e1. As\u00ed 
har\u00e1s desaparecer el mal 
de en medio de ti.
{I}8_{/}Si se te presenta un 
caso demasiado dif\u00edcil, 
ya sea un asunto de 
sangre, un litigio o una 
querella por heridas, o 
una disensi\u00f3n entre las 
autoridades de la ciudad, 
subir\u00e1s al lugar elegido 
por Yav\u00e9, tu Dios, 
{I}9_{/}ir\u00e1s a los sacerdotes 
levitas y al juez que 
entonces est\u00e9 en 
funciones. Los 
consultar\u00e1s y ellos te 
indicar\u00e1n el fallo de la 
causa. {I}10_{/}Te ajustar\u00e1s 
al fallo que te hayan 
indicado en este lugar 
elegido por Yav\u00e9, y 
procurar\u00e1s actuar 
conforme a lo que te 
hayan ense\u00f1ado. 
{I}11_{/}Seguir\u00e1s las 
instrucciones que te 
hayan dado y la sentencia 
que te dicten, sin 
desviarte ni a la derecha 
ni a la izquierda del 
fallo que te se\u00f1alen.
{I}12_{/}El hombre que se 
atreva a actuar en otra 
forma y no escuche al 
sacerdote que se 
encuentra all\u00ed al 
servicio de Yav\u00e9, ni al 
juez, morir\u00e1. Har\u00e1s 
desaparecer el mal de 
Israel. {I}13_{/}As\u00ed todo el 
pueblo, al saberlo, 
temer\u00e1 y ya no propasar\u00e1 
el derecho.
LOS REYES{/}

{I}14_{/}Cuando llegues a 
la tierra que Yav\u00e9, tu 
Dios, te da, cuando la 
conquistes y habites en 
ella, tal vez digas: 
"Quiero tener un rey como 
todas las naciones 
vecinas." {I}15_{/}En todo 
caso pondr\u00e1s a tu cabeza 
un rey elegido por Yav\u00e9 
de entre tus hermanos. No 
pondr\u00e1s a tu cabeza un 
rey extranjero que no sea 
hermano tuyo.
{I}16_{/}Que tu rey no tenga 
muchos caballos, no sea 
que traiga de vuelta a 
Egipto a su pueblo con el 
fin de tener m\u00e1s 
caballos. Pues Yav\u00e9 te 
orden\u00f3 que no volvieras 
jam\u00e1s por aquel camino. 
{I}17_{/}Tampoco se buscar\u00e1 
muchas mujeres, no sea 
que se pervierta su 
coraz\u00f3n. Y que tampoco se 
haga rico en oro y plata.
{I}18_{/}Cuando suba al 
trono, deber\u00e1 copiar para 
su uso esta ley, del 
libro de los sacerdotes 
levitas. {I}19_{/}La llevar\u00e1 
consigo, la leer\u00e1 todos 
los d\u00edas de su vida, para 
que aprenda a temer a 
Yav\u00e9, guardando todas las 
palabras de la Ley y 
poniendo en pr\u00e1ctica sus 
preceptos.
{I}20_{/}As\u00ed no mirar\u00e1 en 
menos a sus hermanos, y 
no se apartar\u00e1 de estos 
mandamientos ni a la 
derecha ni a la 
izquierda, y \u00e9l y sus 
hijos prolongar\u00e1n los 
d\u00edas de su reinado en 
medio de Israel.
LOS SACERDOTES DE LA 
TRIBU DE LEV\u00cd{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}Los sacerdotes 
levitas, toda la tribu de 
Lev\u00ed, no compartir\u00e1n con 
los dem\u00e1s la herencia de 
Israel, sino que se 
alimentar\u00e1n con las 
v\u00edctimas consumidas por 
el fuego en honor de 
Yav\u00e9, y las cosas que le 
fueron consagradas. 
{I}2_{/}El levita no tendr\u00e1 
parte en la herencia que 
reciben sus hermanos, 
porque Yav\u00e9 es su 
herencia, como \u00e9l se lo 
tiene dicho.
{I}3_{/}Este ser\u00e1 el derecho 
de los sacerdotes 
respecto del pueblo. 
Cuando se ofrezca ya sea 
buey u oveja, se le dar\u00e1 
al sacerdote la 
espaldilla, las quijadas 
y el vientre. {I}4_{/}Le 
dar\u00e1s tambi\u00e9n las 
primicias de tu trigo, de 
tus vinos y de tu aceite, 
as\u00ed como las primicias de 
la esquila de tus ovejas. 
{I}5_{/}Porque a \u00e9l lo eligi\u00f3 
Yav\u00e9 de entre todas las 
tribus para oficiar en su 
nombre, \u00e9l y sus hijos 
para siempre.
{I}6_{/}Si un levita llega de 
otra parte, sea cual 
fuere la ciudad de Israel 
donde reside, porque 
tiene un deseo sincero de 
estar en el Lugar elegido 
por Yav\u00e9, {I}7_{/}podr\u00e1 
oficiar en el nombre de 
Yav\u00e9, su Dios, como todos 
sus hermanos levitas que 
est\u00e1n all\u00ed al servicio de 
Yav\u00e9; {I}8_{/}comer\u00e1 una 
porci\u00f3n igual a la de los 
dem\u00e1s, aparte de lo que 
saque de sus bienes 
patrimoniales.
LOS PROFETAS Y "EL" 
PROFETA{/}

{I}9_{/}Cuando hayas 
entrado en la tierra que 
Yav\u00e9, tu Dios, te da, no 
imites las costumbres 
perversas de aquellos 
pueblos. {I}10_{/}Que no haya 
en medio de ti nadie que 
haga pasar a su hijo o a 
su hija por el fuego; que 
nadie practique 
encantamientos o consulte 
a los astros; que no haya 
brujos ni hechiceros; 
{I}11_{/}que no se halle a 
nadie que se dedique a 
supersticiones o consulte 
los esp\u00edritus; que no se 
halle ning\u00fan adivino o 
quien pregunte a los 
muertos. {I}12_{/}Porque Yav\u00e9 
aborrece a los que se 
dedican a todo esto, y 
los expulsa delante de ti 
a causa de estas 
abominaciones. {I}13_{/}T\u00fa, 
en cambio, te portar\u00e1s 
bien en todo con Yav\u00e9, tu 
Dios. {I}14_{/}Esos pueblos 
que vas a desalojar 
escuchan a hechiceros y 
adivinos, pero a ti, 
Yav\u00e9, tu Dios, te dio 
algo diferente.
{I}15_{/}Yav\u00e9 har\u00e1 que se 
levante para ti, de en 
medio de tus hermanos, un 
profeta como yo: a \u00e9l 
habr\u00e1n de escuchar. 
{I}16_{/}Acu\u00e9rdate de lo que 
pediste a Yav\u00e9, tu Dios, 
en el Horeb, el d\u00eda de la 
Asamblea; t\u00fa dijiste: "No 
puedo seguir m\u00e1s oyendo 
la voz de Yav\u00e9, ni 
soportar este gran fuego, 
y si me quedo mirando, 
voy a morir." 
{I}17_{/}Entonces Yav\u00e9 me 
dijo: "Dicen bien. 
{I}18_{/}Yo har\u00e9 que se 
levante de en medio de 
sus hermanos un profeta, 
lo mismo que hice 
contigo. Yo pondr\u00e9 mis 
palabras en su boca y \u00e9l 
les dir\u00e1 todo lo que yo 
mande.
{I}19_{/}Si alguno no escucha 
mis palabras, cuando 
habla el profeta de parte 
m\u00eda, yo mismo le pedir\u00e9 
cuentas. {I}20_{/}Pero si un 
profeta pretende hablar 
en mi nombre sin que lo 
haya mandado, o si habla 
en nombre de otros 
dioses, morir\u00e1."
{I}21_{/}Acaso preguntas: 
"\u00bfC\u00f3mo vamos a saber que 
una palabra no viene de 
Yav\u00e9?" {I}22_{/}Si alg\u00fan 
profeta habla en nombre 
de Yav\u00e9 y lo que dice no 
sucede, t\u00fa sabr\u00e1s que 
esta palabra no viene de 
Yav\u00e9. El profeta habr\u00e1 
hablado para jactarse y 
no le har\u00e1s caso.
LAS CIUDADES DE REFUGIO{/}

{1}19{/}

{I}1_{/}Cuando Yav\u00e9, tu 
Dios, haya exterminado a 
las naciones cuyo pa\u00eds te 
va a dar, cuando las 
hayas desalojado y vivas 
en sus ciudades, ocupando 
sus casas, {I}2_{/}reservar\u00e1s 
tres ciudades del pa\u00eds 
que Yav\u00e9, tu Dios, te da. 
{I}3_{/}Tendr\u00e1s libre y 
franco el camino de 
acceso a ellas y 
dividir\u00e1s en tres partes 
el territorio que Yav\u00e9, 
tu Dios, te da en 
posesi\u00f3n: esto para que 
todo el que haya dado 
muerte a un hombre pueda 
refugiarse en esas 
ciudades.
{I}4_{/}Mira en qu\u00e9 caso el 
que dio muerte a un 
hombre podr\u00e1 refugiarse 
all\u00ed para salvarse: si 
hiri\u00f3 involuntariamente a 
su hermano al que no 
ten\u00eda odio. {I}5_{/}Por 
ejemplo, si alguno va al 
bosque con un compa\u00f1ero a 
cortar le\u00f1a y mientras 
maneja el hacha para 
cortar el \u00e1rbol, se sale 
el hierro del mango y va 
a herir mortalmente a su 
compa\u00f1ero; \u00e9ste puede 
huir a una de estas 
ciudades y as\u00ed salvarse. 
{I}6_{/}No sea que el 
vengador de la sangre se 
deje llevar por la 
c\u00f3lera, persiga al que 
caus\u00f3 la muerte, lo 
alcance si es muy largo 
el camino, y lo mate, 
cuando en realidad \u00e9ste 
no es reo de muerte, ya 
que no odiaba 
anteriormente a su 
compa\u00f1ero.
{I}7_{/}Por esto, te mando yo 
que separes estas tres 
ciudades. {I}8_{/}Pero si 
Yav\u00e9 ensancha tus 
fronteras, como lo tiene 
jurado a tus padres, y te 
da todo el pa\u00eds que te 
prometi\u00f3, {I}9_{/}con la 
condici\u00f3n de que guardes 
sus mandamientos y hagas 
lo que hoy te digo, esto 
es, que ames a Yav\u00e9, tu 
Dios, y sigas sus caminos 
en todo tiempo, entonces 
a\u00f1adir\u00e1s otras tres 
ciudades a las 
antedichas, duplicando 
as\u00ed el n\u00famero de ciudades 
de refugio. {I}10_{/}As\u00ed, no 
se derramar\u00e1 sangre 
inocente en medio de la 
tierra que Yav\u00e9, tu Dios, 
te da en herencia; y no 
ser\u00e1s culpable de este 
derramamiento.
{I}11_{/}Pero si un hombre, 
por odio a su pr\u00f3jimo, le 
tiende una emboscada, se 
lanza sobre \u00e9l y lo hiere 
de muerte, si luego el 
agresor huye a una de 
estas ciudades, {I}12_{/}los 
jefes de su ciudad 
mandar\u00e1n prenderlo all\u00ed, 
al lugar de asilo, y lo 
entregar\u00e1n en manos del 
pariente del muerto para 
que le quiten la vida. 
{I}13_{/}No tendr\u00e1s piedad de 
\u00e9l, sino que har\u00e1s 
desaparecer de en medio 
de Israel el 
derramamiento de sangre 
inocente y as\u00ed tendr\u00e1s 
prosperidad.
{I}14_{/}No mover\u00e1s los 
deslindes de tu vecino 
del lugar en que los 
pusieron tus padres para 
delimitar la herencia 
familiar, en el pa\u00eds que 
Yav\u00e9, tu Dios, te dar\u00e1.
{I}15_{/}Un solo testigo no 
es suficiente para 
condenar a un hombre, sea 
cual fuere el delito o 
falta de que se le acusa; 
s\u00f3lo por el testimonio de 
dos o tres testigos se 
decidir\u00e1 la causa. 
{I}16_{/}Si un solo testigo 
se levanta contra un 
hombre y lo acusa de 
alg\u00fan delito, {I}17_{/}los 
dos hombres cuyo pleito 
se trata comparecer\u00e1n 
ante Yav\u00e9, en presencia 
de los sacerdotes y 
jueces que haya en aquel 
tiempo. {I}18_{/}Los jueces 
examinar\u00e1n 
minuciosamente, y si 
resulta que el testigo ha 
dicho una mentira, 
acusando falsamente a su 
hermano, {I}19_{/}le 
impondr\u00e1n a \u00e9l la pena 
que pretend\u00eda imponer a 
su hermano. As\u00ed 
arrancar\u00e1s el mal de en 
medio de ti, {I}20_{/}porque 
los dem\u00e1s al saberlo 
temer\u00e1n y no cometer\u00e1n 
cosas semejantes. {I}21_{/}No 
te compadecer\u00e1s de \u00e9l, 
sino que le har\u00e1s pagar 
vida por vida, ojo por 
ojo, diente por diente, 
mano por mano, pie por 
pie.
EL ESTADO DE GUERRA{/}

{1}20{/}

{I}1_{/}Cuando vayas a la 
guerra contra tus 
enemigos y veas caballos, 
carros y un ej\u00e9rcito m\u00e1s 
numeroso que el tuyo, no 
les tengas miedo, porque 
est\u00e1 contigo Yav\u00e9, tu 
Dios, aquel que te sac\u00f3 
de Egipto.
{I}2_{/}Cuando se acerque la 
hora del combate, se 
adelantar\u00e1 el sacerdote y 
dirigir\u00e1 estas palabras 
al pueblo: {I}3_{/}"Escucha, 
Israel, est\u00e1s para 
enfrentar a tus enemigos; 
que no desmaye tu 
coraz\u00f3n, no tengas miedo 
ni te turbes, ni tiembles 
delante de ellos, 
{I}4_{/}porque Yav\u00e9, tu Dios, 
est\u00e1 contigo. El pelear\u00e1 
en favor tuyo contra tus 
enemigos y te salvar\u00e1."
{I}5_{/}Entonces los 
oficiales dir\u00e1n al 
pueblo: "\u00bfHay alguno de 
ustedes que tenga su casa 
nueva reci\u00e9n terminada y 
no la haya estrenado 
todav\u00eda? Vaya y regrese a 
su casa; no sea que muera 
en la batalla y otro la 
estrene. {I}6_{/}\u00bfHay alguien 
entre ustedes que haya 
plantado una vi\u00f1a nueva y 
que todav\u00eda no ha podido 
disfrutar de ella? Vaya y 
regrese a su casa, no sea 
que muera en la guerra y 
otro pase a ser due\u00f1o de 
ella. {I}7_{/}\u00bfHay alguno que 
est\u00e9 prometido en 
matrimonio y que todav\u00eda 
no se haya casado? 
Regrese en seguida a su 
casa, no sea que muera en 
el combate y otro se case 
con su prometida."
{I}8_{/}Dicho esto, a\u00f1adir\u00e1n 
todav\u00eda: "\u00bfHay aqu\u00ed alg\u00fan 
hombre que tenga miedo o 
al que falte el \u00e1nimo? 
Regrese inmediatamente a 
su casa para que no 
contagie con su miedo a 
sus hermanos." {I}9_{/}Cuando 
hayan terminado de 
hablar, los oficiales se 
pondr\u00e1n al frente del 
pueblo.
{I}10_{/}Cuando te acerques a 
una ciudad para sitiarla, 
le propondr\u00e1s la paz. 
{I}11_{/}Si ella te la acepta 
y te abre las puertas, 
toda la gente que en ella 
se encuentre salvar\u00e1 su 
vida. Te pagar\u00e1n 
impuestos y te servir\u00e1n. 
{I}12_{/}Si no acepta la paz 
que t\u00fa le propones y te 
declara la guerra, la 
sitiar\u00e1s. {I}13_{/}Y cuando 
Yav\u00e9, tu Dios, la 
entregue en tus manos 
pasar\u00e1s a cuchillo a 
todos los varones, 
{I}14_{/}pero las mujeres y 
ni\u00f1os, el ganado y las 
dem\u00e1s cosas que en ella 
encuentres, ser\u00e1n tu 
bot\u00edn y comer\u00e1s de los 
despojos de tus enemigos 
que Yav\u00e9 te haya 
entregado.
{I}15_{/}As\u00ed har\u00e1s con todas 
las ciudades que est\u00e9n 
muy distantes de ti, y 
que no sean de aquellas 
de las cuales has de 
tomar posesi\u00f3n. {I}16_{/}En 
cambio, no dejar\u00e1s a 
nadie con vida en las 
ciudades que Yav\u00e9 te da 
en herencia, {I}17_{/}sino 
que las destruir\u00e1s 
conforme a la ley del 
anatema, ya sean heteos, 
amorreos, cananeos, 
fereceos, jeveos y 
jebuseos. As\u00ed te lo tiene 
mandado Yav\u00e9, tu Dios, 
{I}18_{/}para que no te 
ense\u00f1en a imitar todas 
esas cosas malas que 
ellos hac\u00edan en honor de 
sus dioses, con lo cual 
t\u00fa pecar\u00edas contra Yav\u00e9, 
tu Dios.
{I}19_{/}Si, al atacar una 
ciudad, tienes que 
sitiarla por mucho tiempo 
para tomarla, no 
destruir\u00e1s los \u00e1rboles 
frutales que est\u00e9n 
alrededor ni les meter\u00e1s 
el hacha, ya que deben 
ser tu alimento. No los 
cortar\u00e1s, pues, \u00bfson 
acaso hombres los \u00e1rboles 
del campo para que los 
trates como a sitiados? 
{I}20_{/}Si hay \u00e1rboles que 
no son frutales, c\u00f3rtalos 
y haz con ellos escaleras 
e instrumentos que te 
sirvan para tomar la 
ciudad que te opone 
resistencia.
ALGUNOS PUNTOS DE 
DERECHO{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}Cuando encuentres en 
el campo, en el pa\u00eds que 
Yav\u00e9, tu Dios, te da, el 
cad\u00e1ver de una persona 
asesinada, sin que se 
sepa qui\u00e9n la mat\u00f3, 
{I}2_{/}tus jueces y tus 
jefes ir\u00e1n a medir la 
distancia entre la 
v\u00edctima y los pueblos 
vecinos. {I}3_{/}Entonces los 
jefes del pueblo m\u00e1s 
cercano traer\u00e1n una 
ternera que no haya 
trabajado ni llevado 
yugo, {I}4_{/}la bajar\u00e1n a un 
arroyo que corre todo el 
a\u00f1o, donde no se haya 
arado ni se siembre, y 
all\u00ed le romper\u00e1n la nuca. 
{I}5_{/}Estar\u00e1n presentes los 
sacerdotes, hijos de 
Lev\u00ed, pues fueron 
elegidos por Yav\u00e9 para 
que le sirvan y den la 
bendici\u00f3n en su nombre, y 
son ellos los que deciden 
todo litigio o asunto 
criminal.
{I}6_{/}Entonces todos los 
ancianos del pueblo m\u00e1s 
pr\u00f3ximo al crimen se 
lavar\u00e1n las manos en el 
arroyo sobre la ternera 
desnucada, {I}7_{/}y 
pronunciar\u00e1n estas 
palabras: "Nuestras manos 
no han derramado esa 
sangre y nuestros ojos no 
han visto nada. 
{I}8_{/}Perdona, oh Yav\u00e9, a 
tu pueblo de Israel al 
que rescataste, y no le 
imputes la sangre 
inocente derramada en 
medio de \u00e9l." {I}9_{/}As\u00ed se 
les perdonar\u00e1 esta 
sangre; as\u00ed quitar\u00e1s de 
en medio de ti la sangre 
inocente y obrar\u00e1s 
rectamente a los ojos de 
Yav\u00e9.
{I}10_{/}Cuando vayas a la 
guerra contra tus 
enemigos, y Yav\u00e9, tu 
Dios, te los entregue, 
{I}11_{/}ver\u00e1s tal vez entre 
las cautivas a una mujer 
hermosa, te enamoras de 
ella y querr\u00e1s hacerla tu 
esposa. {I}12_{/}Entonces la 
llevar\u00e1s a tu casa, donde 
se rapar\u00e1 la cabeza y se 
cortar\u00e1 las u\u00f1as. 
{I}13_{/}Dejar\u00e1 el vestido 
que llevaba cuando fue 
tomada, y quedar\u00e1 en tu 
casa durante un mes, 
haciendo duelo por su 
padre y su madre. Despu\u00e9s 
te juntar\u00e1s con ella y t\u00fa 
ser\u00e1s su marido y ella tu 
esposa. {I}14_{/}Si con el 
tiempo ya no te agrada, 
la despedir\u00e1s; pero no 
podr\u00e1s venderla por 
dinero, ni hacerla tu 
esclava, ya que la 
tomaste.
{I}15_{/}Cuando un hombre 
tiene dos mujeres, de las 
cuales a una quiere y a 
la otra, no, puede ser 
que las dos le den hijos 
y que el primog\u00e9nito sea 
hijo de la mujer menos 
amada. {I}16_{/}El d\u00eda que 
reparta la herencia entre 
sus hijos, no podr\u00e1 dar 
los derechos de 
primogenitura al hijo de 
la mujer a la que quiere, 
en perjuicio del 
primog\u00e9nito que le dio la 
mujer no amada. {I}17_{/}Al 
contrario, deber\u00e1 
reconocer como 
primog\u00e9nito al hijo de la 
mujer menos amada y darle 
una parte doble de toda 
su herencia. Al que 
engendr\u00f3 primero, a \u00e9ste 
le corresponden los 
derechos de primog\u00e9nito.
{I}18_{/}Si un hombre tiene 
un hijo rebelde y 
desvergonzado, que no 
atiende lo que mandan su 
padre o su madre, ni los 
escucha cuando lo 
corrigen, {I}19_{/}sus padres 
lo agarrar\u00e1n y llevar\u00e1n 
ante los jefes de la 
ciudad, a la puerta donde 
se juzga, {I}20_{/}y les 
dir\u00e1n: "Este hijo nuestro 
es rebelde y 
desvergonzado, no nos 
hace caso, es un vicioso 
y un borracho." 
{I}21_{/}Entonces todo el 
pueblo le tirar\u00e1 piedras 
hasta que muera. As\u00ed 
har\u00e1s desaparecer el mal 
de en medio de ti, y todo 
Israel, al saberlo, 
temer\u00e1.
{I}22_{/}Si un hombre, 
culpable de alg\u00fan delito 
que merece la muerte, ha 
sido ajusticiado y 
colgado de un \u00e1rbol, 
{I}23_{/}su cuerpo no pasar\u00e1 
la noche colgado, sino 
que lo enterrar\u00e1s el 
mismo d\u00eda, porque un 
colgado es maldici\u00f3n de 
Dios. As\u00ed no har\u00e1s impura 
la tierra que Yav\u00e9, tu 
Dios, te da por herencia.
SI ENCUENTRAS ALG\u00daN 
OBJETO PERDIDO{/}

{1}22{/}

{I}1_{/}Si encuentras 
extraviado el buey o la 
oveja de tu hermano, no 
te har\u00e1s el desentendido, 
sino que se lo llevar\u00e1s a 
tu hermano. {I}2_{/}Si este 
hermano no es vecino tuyo 
y no sabes a qui\u00e9n 
pertenece el animal, lo 
guardar\u00e1s en tu casa 
hasta que su due\u00f1o vaya a 
buscarlo. Entonces se lo 
devolver\u00e1s. {I}3_{/}Lo mismo 
har\u00e1s con su burro, y lo 
mismo con su vestido, y 
lo mismo con cualquier 
objeto que se le extravi\u00f3 
a tu hermano, el d\u00eda que 
lo encuentres. No puedes 
hacer como si no 
supieras. {I}4_{/}Si ves el 
burro de tu hermano o su 
buey que caen en el 
camino, no puedes 
desentenderte, sino que 
ayudar\u00e1s a levantarlo.
{I}5_{/}La mujer no llevar\u00e1 
vestido de hombre, ni el 
hombre vestido de mujer, 
porque Yav\u00e9 aborrece al 
que hace tal cosa.
{I}6_{/}Si encuentras en tu 
camino un nido de p\u00e1jaros 
en un \u00e1rbol o en el 
suelo, y la madre est\u00e1 
echada sobre los 
polluelos o sobre los 
huevos, no te llevar\u00e1s a 
la madre con las cr\u00edas, 
{I}7_{/}sino que dejar\u00e1s que 
ella se vaya y tomar\u00e1s 
para ti s\u00f3lo las cr\u00edas. 
As\u00ed tendr\u00e1s prosperidad y 
larga vida.
{I}8_{/}Cuando construyas una 
casa nueva, har\u00e1s 
alrededor de la azotea un 
peque\u00f1o muro, no sea que 
alguien se caiga desde 
arriba y tu casa quede 
manchada con sangre.
{I}9_{/}No sembrar\u00e1s en tu 
vi\u00f1a ninguna otra 
semilla, porque de 
hacerlo, tanto los 
productos de esta siembra 
como las uvas de tu vi\u00f1a 
quedar\u00edan prohibidos. 
{I}10_{/}No arar\u00e1s con un 
buey y un burro juntos. 
{I}11_{/}No te vestir\u00e1s con 
un pa\u00f1o tejido mitad de 
lana y mitad de lino.
{I}12_{/}Te har\u00e1s una borla 
en las cuatro puntas del 
manto con que te cubras.
{I}13_{/}Aqu\u00ed viene el caso 
de un hombre que se ha 
casado con una mujer y 
despu\u00e9s deja de quererla. 
{I}14_{/}Este hombre empieza 
a reprocharla por su 
conducta y a difamarla, y 
se le ocurre decir: "Me 
cas\u00e9 con esta mujer, y al 
acostarme con ella, no le 
encontr\u00e9 las se\u00f1as de su 
virginidad." {I}15_{/}En ese 
caso el padre y la madre 
de la joven tomar\u00e1n el 
pa\u00f1o en que est\u00e1n las 
se\u00f1as de su virginidad y 
lo mostrar\u00e1n a los jueces 
de la ciudad. {I}16_{/}El 
padre de la joven dir\u00e1 a 
los jueces: "He dado a mi 
hija por esposa a este 
hombre, pero ya no la 
quiere, y ahora pretende 
que no la tom\u00f3 virgen. 
{I}17_{/}Vean, pues, ah\u00ed las 
pruebas de la virginidad 
de mi hija." Y extender\u00e1n 
el pa\u00f1o delante de los 
jueces de la ciudad. 
{I}18_{/}Si el hombre es 
culpable, los jueces lo 
tomar\u00e1n preso y lo 
azotar\u00e1n. {I}19_{/}Lo 
multar\u00e1n adem\u00e1s en cien 
monedas de plata, que 
entregar\u00e1n al padre de la 
joven, por haber difamado 
a una virgen de Israel. 
El marido tendr\u00e1 que 
tomarla como esposa y no 
podr\u00e1 repudiarla en toda 
su vida.
{I}20_{/}Pero si es verdad lo 
que el hombre dice, y no 
aparecen las pruebas de 
su virginidad, 
{I}21_{/}entonces la sacar\u00e1s 
a la puerta de la casa de 
su padre y morir\u00e1 
apedreada por el pueblo, 
por haber cometido una 
infamia en Israel, 
prostituy\u00e9ndose mientras 
todav\u00eda estaba en la casa 
de su padre. As\u00ed har\u00e1s 
desaparecer el mal de en 
medio de ti.
{I}22_{/}Si se sorprende a un 
hombre acostado con una 
mujer casada, morir\u00e1n los 
dos, el ad\u00faltero y la 
ad\u00faltera. As\u00ed har\u00e1s 
desaparecer el mal de 
Israel.
{I}23_{/}Si una joven est\u00e1 
prometida en matrimonio a 
un hombre, y otro hombre 
la encuentra en la ciudad 
y se acuesta con ella, 
{I}24_{/}los llevar\u00e1n a los 
dos y los apedrear\u00e1n 
hasta que mueran: la 
joven porque no grit\u00f3 y 
no pidi\u00f3 ayuda, estando 
en la ciudad, y el 
hombre, porque deshonr\u00f3 a 
la mujer de su pr\u00f3jimo. 
As\u00ed har\u00e1s desaparecer el 
mal de en medio de ti.
{I}25_{/}Pero si el hombre 
encuentra en el campo a 
una joven prometida en 
matrimonio, y a la fuerza 
la viola, s\u00f3lo el hombre 
que la viol\u00f3 morir\u00e1. 
{I}26_{/}No har\u00e1s nada a la 
joven; ella no merece la 
muerte, porque as\u00ed como 
un salteador se arroja 
sobre un hombre y lo 
asesina, de la misma 
manera fue asaltada la 
joven. {I}27_{/}Estaba sola 
en el campo, grit\u00f3 y 
nadie le prest\u00f3 ayuda.
{I}28_{/}Si un hombre 
encuentra a una joven 
virgen, no prometida en 
matrimonio a otro hombre, 
y a la fuerza la viola y 
luego son sorprendidos, 
{I}29_{/}el hombre que se 
acost\u00f3 con ella dar\u00e1 al 
padre de la joven 
cincuenta monedas de 
plata, y la tomar\u00e1 por 
esposa. Y no podr\u00e1 
repudiarla en toda su 
vida, ya que la deshonr\u00f3.
LEYES QUE RESALTAN EL 
CAR\u00c1CTER SAGRADO DEL 
PUEBLO DE ISRAEL{/}

{1}23{/}

{I}1_{/}Ninguno tomar\u00e1 por 
esposa a la de su padre; 
que no se atreva a 
deshonrar a su padre.
{I}2_{/}El hombre que tenga 
los test\u00edculos aplastados 
o el pene mutilado no 
ser\u00e1 admitido en la 
asamblea de Yav\u00e9. 
{I}3_{/}Tampoco el mestizo 
ser\u00e1 admitido en la 
asamblea de Yav\u00e9, ni aun 
en la d\u00e9cima generaci\u00f3n. 
{I}4_{/}El amonita y el 
moabita no se admitir\u00e1n 
jam\u00e1s en la asamblea de 
Yav\u00e9, ni aun despu\u00e9s de 
la d\u00e9cima generaci\u00f3n. 
{I}5_{/}Porque, cuando 
ustedes ven\u00edan de Egipto, 
no les salieron al 
encuentro con pan y agua 
sino que trajeron a 
Balaam, hijo de Beor de 
la ciudad de Petar en 
Mesopotamia, para que los 
maldijera. {I}6_{/}Pero Yav\u00e9, 
tu Dios, no escuch\u00f3 a 
Balaam y cambi\u00f3 la 
maldici\u00f3n por bendici\u00f3n, 
porque Yav\u00e9 te ama. {I}7_{/}A 
estos pueblos nunca les 
proporcionar\u00e1s 
prosperidad ni bienestar.
{I}8_{/}Pero no aborrecer\u00e1s 
al edomita, pues es 
hermano tuyo. No 
aborrecer\u00e1s al egipcio, 
porque fuiste peregrino 
en su tierra. {I}9_{/}A la 
tercera generaci\u00f3n, sus 
descendientes podr\u00e1n ser 
admitidos en la asamblea 
de Yav\u00e9.
{I}10_{/}Cuando salgas de 
campa\u00f1a contra tus 
enemigos, te guardar\u00e1s de 
toda acci\u00f3n mala. {I}11_{/}Si 
hay entre los tuyos un 
hombre que no est\u00e9 puro 
por causa de una poluci\u00f3n 
nocturna, saldr\u00e1 fuera 
del campamento y no 
volver\u00e1 a entrar. {I}12_{/}Al 
llegar la tarde se lavar\u00e1 
y a la puesta del sol 
podr\u00e1 entrar de nuevo al 
campamento.
{I}13_{/}Habr\u00e1 un lugar 
afuera del campamento 
para satisfacer las 
necesidades naturales. 
{I}14_{/}Llevar\u00e1s una 
estaquita al cintur\u00f3n, 
con la cual har\u00e1s un hoyo 
antes de ponerte en 
cuclillas, y luego 
tapar\u00e1s el excremento con 
la tierra sacada. 
{I}15_{/}Porque Yav\u00e9, tu 
Dios, recorre el 
campamento para 
protegerte y entregar en 
tus manos al enemigo. Por 
eso tu campamento debe 
ser cosa limpia y 
sagrada, en que Yav\u00e9 no 
vea nada indecente; de lo 
contrario se apartar\u00eda de 
ti.
{I}16_{/}No entregar\u00e1s a su 
amo al esclavo que huy\u00f3 
de su casa y se acogi\u00f3 a 
ti. {I}17_{/}Se quedar\u00e1 
contigo entre los tuyos, 
en el lugar que \u00e9l elija 
en una de tus ciudades, 
donde mejor le parezca; 
no lo molestar\u00e1s.
{I}18_{/}No habr\u00e1 entre las 
hijas de Israel 
prostituta sagrada, ni 
prostituto sagrado entre 
los hijos de Israel. 
{I}19_{/}Sea cual fuere el 
voto que hayas hecho, no 
llevar\u00e1s a la casa de 
Yav\u00e9, tu Dios, regalo de 
prostitutas, ni salario 
de perro, o sea, 
prostituto, porque ambas 
cosas son abominables a 
los ojos de Yav\u00e9.
{I}20_{/}No prestar\u00e1s con 
inter\u00e9s a tus hermanos, 
ni dinero, ni alimentos, 
ni cualquier otra cosa 
por la que se cobran 
intereses. {I}21_{/}Al 
extranjero podr\u00e1s 
prestarle con inter\u00e9s, 
pero a tu hermano, no. 
Con esto conseguir\u00e1s que 
Yav\u00e9, tu Dios, te bendiga 
en todas tus empresas, en 
la tierra que vas a 
poseer.
{I}22_{/}Si haces alg\u00fan voto 
a Yav\u00e9, no tardes en 
cumplirlo, porque sin 
duda Yav\u00e9 te lo reclamar\u00e1 
y t\u00fa cargar\u00edas con un 
pecado. {I}23_{/}Pero si no 
haces votos, no cometes 
pecado alguno. 
{I}24_{/}Cumplir\u00e1s tus 
promesas y, si haces 
alg\u00fan voto, ofrecer\u00e1s 
seg\u00fan hayas prometido a 
Yav\u00e9.
{I}25_{/}Si entras en la vi\u00f1a 
de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s 
comer las uvas que 
quieras, pero no podr\u00e1s 
llevarte ninguna. {I}26_{/}Si 
pasas por los sembrados 
de tu pr\u00f3jimo, podr\u00e1s 
arrancar espigas con tu 
mano, pero no meter\u00e1s la 
hoz en las mieses de tu 
pr\u00f3jimo.
{1}24{/}

{I}1_{/}Si un hombre toma una 
mujer y se casa con ella, 
puede ser que le 
encuentre alg\u00fan defecto y 
ya no la quiera. En ese 
caso, escribir\u00e1 un 
certificado de divorcio 
que le entregar\u00e1 antes de 
despedirla de su casa.
{I}2_{/}Habiendo salido de su 
casa, puede ser la mujer 
de otro. {I}3_{/}Pero si \u00e9ste 
tambi\u00e9n ya no la quiere y 
la despide con un 
certificado de divorcio, 
o bien si llega a morir 
este otro hombre que la 
tom\u00f3 como mujer suya, 
{I}4_{/}el primer marido que 
la repudi\u00f3 no podr\u00e1 
volver a tomarla por 
esposa, ya que pas\u00f3 a ser 
para \u00e9l como impura. 
Ser\u00eda una abominaci\u00f3n a 
los ojos de Yav\u00e9 que la 
volviera a tener. No 
manches la tierra que 
Yav\u00e9 te dar\u00e1 en herencia.
POR UNA SOCIEDAD 
SOLIDARIA{/}

{I}5_{/}Si un hombre est\u00e1 
reci\u00e9n casado, no ir\u00e1 a 
la guerra ni se le 
molestar\u00e1 con otro 
servicio. Que est\u00e9 exento 
de todo durante un a\u00f1o 
para as\u00ed quedar en su 
casa y hacer feliz a su 
esposa.
{I}6_{/}No se tomar\u00e1 en 
prenda el molino, ni la 
muela de piedra del 
molino, porque ello ser\u00eda 
tomar en prenda la vida 
misma.
{I}7_{/}Si se descubre a un 
hombre que haya raptado a 
un israelita, es decir, a 
uno de sus hermanos, y lo 
haya vendido como 
esclavo, el raptor debe 
morir. As\u00ed cortar\u00e1s el 
mal entre tu gente.
{I}8_{/}Cu\u00eddate de las lepras 
contagiosas. Observa y 
pon en pr\u00e1ctica lo que te 
ense\u00f1en los sacerdotes 
levitas; cumple lo que yo 
les mand\u00e9. {I}9_{/}Acu\u00e9rdate 
de lo que Yav\u00e9, tu Dios, 
hizo con Miriam, cuando 
el pueblo estaba en 
camino, al salir de 
Egipto.
{I}10_{/}Si prestas algo a tu 
pr\u00f3jimo, no entrar\u00e1s en 
su casa para tomar alguna 
prenda. {I}11_{/}Esperar\u00e1s 
afuera, y el deudor 
saldr\u00e1 de la casa para 
entregarte la prenda. 
{I}12_{/}Si has tomado como 
prenda el manto de un 
pobre, no te acostar\u00e1s 
guard\u00e1ndolo, {I}13_{/}sino 
que se lo devolver\u00e1s a la 
puesta del sol y as\u00ed \u00e9l 
se acostar\u00e1 en su manto. 
El pobre te bendecir\u00e1 y 
t\u00fa tendr\u00e1s m\u00e9ritos a los 
ojos de Yav\u00e9, tu Dios.
{I}14_{/}No explotar\u00e1s al 
jornalero humilde y 
pobre, ya sea uno de tus 
hermanos o un forastero 
que se encuentre en tu 
tierra, en algunas de tus 
ciudades. {I}15_{/}Le pagar\u00e1s 
cada d\u00eda, antes de la 
puesta del sol, porque es 
pobre y est\u00e1 pendiente de 
su salario. No sea que 
clame a Yav\u00e9 contra ti, 
pues t\u00fa cargar\u00edas con un 
pecado.
{I}16_{/}No se matar\u00e1 a los 
padres por la culpa de 
sus hijos, ni a los hijos 
por la de sus padres. 
Cada cual pagar\u00e1 por su 
propio pecado.
{I}17_{/}No violar\u00e1s el 
derecho del forastero, ni 
del hu\u00e9rfano, ni tomar\u00e1s 
en prenda las ropas de la 
viuda. {I}18_{/}Recuerda que 
fuiste esclavo en Egipto 
y que Yav\u00e9, tu Dios, te 
rescat\u00f3. Por eso te mando 
hacer esto.
{I}19_{/}Cuando cortes el 
trigo en tu campo, si se 
te cae alguna gavilla, no 
volver\u00e1s a recogerla, 
sino que quedar\u00e1 para el 
forastero, el hu\u00e9rfano y 
la viuda. As\u00ed Yav\u00e9 te 
bendecir\u00e1 en todos tus 
trabajos. {I}20_{/}Cuando 
coseches tus olivos, no 
pasar\u00e1s otra vez para 
sacudirlos: el resto ser\u00e1 
para el forastero, el 
hu\u00e9rfano y la viuda. 
{I}21_{/}Cuando vendimies tu 
vi\u00f1a, no volver\u00e1s a 
buscar lo que haya 
quedado. Esto ser\u00e1 la 
parte del forastero, del 
hu\u00e9rfano y de la viuda. 
{I}22_{/}Acu\u00e9rdate de que 
fuiste esclavo en Egipto. 
Por eso te mando hacer 
esto.
{1}25{/}

{I}1_{/}Cuando haya pleito o 
contienda entre dos 
hombres, se recurrir\u00e1 a 
los jueces para que 
juzguen. Se declarar\u00e1 
justo al que lo es y se 
condenar\u00e1 al culpable. 
{I}2_{/}Si \u00e9ste merece 
azotes, el juez le har\u00e1 
echarse al suelo en su 
presencia y har\u00e1 que lo 
azoten con un n\u00famero de 
golpes proporcionado a su 
culpa. {I}3_{/}Podr\u00e1n darle 
cuarenta azotes, no m\u00e1s, 
no sea que al golpearlo 
m\u00e1s, sea mucho el castigo 
y tu hermano quede 
deshonrado a tus ojos.
{I}4_{/}No pondr\u00e1s bozal al 
buey que trilla.
{I}5_{/}Si dos hermanos viven 
juntos y uno de ellos 
muere sin tener hijos, la 
mujer del difunto no ir\u00e1 
a casa de un extra\u00f1o, 
sino que la tomar\u00e1 su 
cu\u00f1ado para cumplir el 
"deber del cu\u00f1ado." 
{I}6_{/}El primer hijo que de 
ella tenga retomar\u00e1 el 
lugar y el nombre del 
muerto, y as\u00ed su nombre 
no se borrar\u00e1 de Israel.
{I}7_{/}En el caso de que el 
hombre se niegue a 
cumplir su deber de 
cu\u00f1ado, ella se 
presentar\u00e1 a la puerta de 
la ciudad y dir\u00e1 a los 
ancianos: "Mi cu\u00f1ado se 
niega a perpetuar el 
nombre de su hermano en 
Israel, no quiere ejercer 
en mi favor su deber de 
cu\u00f1ado." {I}8_{/}Entonces los 
ancianos lo llamar\u00e1n y le 
hablar\u00e1n. Si \u00e9l porf\u00eda en 
decir: "No quiero tomarla 
por mujer", {I}9_{/}su cu\u00f1ada 
se acercar\u00e1 a \u00e9l y en 
presencia de los jueces 
le sacar\u00e1 la sandalia de 
su pie, le escupir\u00e1 a la 
cara y le dir\u00e1 estas 
palabras: "As\u00ed se trata 
al hombre que no hace 
revivir el nombre de su 
hermano." {I}10_{/}Su casa 
ser\u00e1 llamada en Israel 
"la casa del descalzo."
{I}11_{/}Si dos hombres 
pelean entre s\u00ed y la 
mujer de uno de ellos se 
acerca para librar a su 
marido de los golpes del 
otro, alarga la mano y 
agarra a \u00e9ste por las 
verg\u00fcenzas, {I}12_{/}har\u00e1s 
cortar la mano de la 
mujer sin piedad.
{I}13_{/}No tendr\u00e1s en tu 
bolsa diferentes pesas, 
unas mayores y otras 
menores, {I}14_{/}ni habr\u00e1 en 
tu casa una medida grande 
y otra menor. 
{I}15_{/}Tendr\u00e1s un peso 
justo y exacto, e 
igualmente una medida 
justa y exacta, para que 
se prolonguen tus d\u00edas en 
la tierra que Yav\u00e9, tu 
Dios, te da. {I}16_{/}Porque 
Yav\u00e9 aborrece al que hace 
tales cosas y a toda 
injusticia.
{I}17_{/}Acu\u00e9rdate de lo que 
hizo Amalec con ustedes 
cuando estaban en camino, 
al salir de Egipto. 
{I}18_{/}Vino a tu encuentro 
en el camino y atac\u00f3 por 
la espalda a todos los 
que iban agotados en la 
retaguardia, cuando t\u00fa 
estabas cansado y 
extenuado; no tuvo temor 
a Dios. {I}19_{/}Por eso, 
cuando Yav\u00e9, tu Dios, 
despu\u00e9s de someter a 
todos tus enemigos 
alrededor, te d\u00e9 descanso 
en la tierra que \u00e9l te 
da, borrar\u00e1s el recuerdo 
de Amalec de debajo de 
los cielos. No lo 
olvides.
EL ISRAELITA PROCLAMA SU 
FE{/}

{1}26{/}

{I}1_{/}Cuando llegues a la 
tierra que Yav\u00e9, tu Dios, 
te da en herencia, cuando 
haya pasado a ser tuya y 
habites en ella, 
{I}2_{/}tomar\u00e1s los primeros 
productos de la tierra 
que Yav\u00e9, tu Dios, te da, 
los pondr\u00e1s en un canasto 
y los llevar\u00e1s al lugar 
elegido por Yav\u00e9, tu 
Dios, para morada de su 
Nombre.
{I}3_{/}Te presentar\u00e1s al 
sacerdote que est\u00e9 en 
funciones en aquellos 
d\u00edas y le dir\u00e1s: "En este 
d\u00eda yo reconozco que 
Yav\u00e9, mi Dios, me hizo 
entrar a la tierra que 
prometi\u00f3 a nuestros 
padres que nos dar\u00eda." 
{I}4_{/}Y el sacerdote tomar\u00e1 
de tus manos el canasto y 
lo depositar\u00e1 ante el 
altar de Yav\u00e9, tu Dios.
{I}5_{/}Entonces t\u00fa dir\u00e1s 
estas palabras ante Yav\u00e9: 
{I}6_{/}"Mi padre era un 
arameo errante, que baj\u00f3 
a Egipto y fue a 
refugiarse all\u00ed, siendo 
pocos a\u00fan; pero en ese 
pa\u00eds se hizo una naci\u00f3n 
grande y poderosa. Los 
egipcios nos maltrataron, 
nos oprimieron y nos 
impusieron dura 
servidumbre.
{I}7_{/}Llamamos pues a Yav\u00e9, 
Dios de nuestros padres, 
y Yav\u00e9 nos escuch\u00f3, vio 
nuestra humillaci\u00f3n, 
nuestros duros trabajos y 
nuestra opresi\u00f3n. 
{I}8_{/}Yav\u00e9 nos sac\u00f3 de 
Egipto con mano firme, 
demostrando su poder con 
se\u00f1ales y milagros que 
sembraron el terror. 
{I}9_{/}Y nos trajo aqu\u00ed para 
darnos esta tierra que 
mana leche y miel. {I}10_{/}Y 
ahora vengo a ofrecer los 
primeros productos de la 
tierra que t\u00fa, Yav\u00e9, me 
has dado."
Los depositar\u00e1s ante 
Yav\u00e9, te postrar\u00e1s y 
adorar\u00e1s a Yav\u00e9, tu Dios. 
{I}11_{/}Despu\u00e9s comer\u00e1s y 
celebrar\u00e1s una fiesta, t\u00fa 
y tu familia, con todos 
los bienes que Yav\u00e9 te ha 
dado. Tambi\u00e9n comer\u00e1n y 
estar\u00e1n de fiesta 
contigo, tanto el levita 
como el forastero que 
viven junto a ti.
{I}12_{/}El tercer a\u00f1o, a\u00f1o 
del diezmo, cuando hayas 
acabado de separar el 
diezmo de todas tus 
cosechas y se lo hayas 
dado al levita, al 
forastero, a la viuda y 
al hu\u00e9rfano, para que lo 
coman en tu misma ciudad 
hasta saciarse, 
{I}13_{/}dir\u00e1s en presencia 
de Yav\u00e9:
"He sacado de mi casa lo 
que pertenece a Yav\u00e9: se 
lo he dado al levita, al 
forastero, al hu\u00e9rfano y 
a la viuda, seg\u00fan los 
mandamientos que me has 
dado. No he traspasado 
ninguno de ellos ni los 
he olvidado. {I}14_{/}De lo 
que quedaba no he comido 
nada durante mi duelo, 
nada hay impuro en \u00e9l, 
nada he ofrecido a los 
\u00eddolos, sino que he 
obedecido la voz de Yav\u00e9, 
mi Dios, y he obrado en 
todo como me lo hab\u00edas 
mandado. {I}15_{/}Desde tu 
Santuario, desde lo alto 
de los cielos, mira a tu 
pueblo Israel y 
bend\u00edcelo, as\u00ed como a la 
tierra que nos has dado 
seg\u00fan lo ten\u00edas dicho a 
nuestros padres, esta 
tierra que mana leche y 
miel."
{I}16_{/}Has de saber que ese 
mismo d\u00eda Yav\u00e9, tu Dios, 
te manda cumplir sus 
normas y sus 
mandamientos. T\u00fa los 
guardar\u00e1s y los pondr\u00e1s 
en pr\u00e1ctica con todo tu 
coraz\u00f3n y toda tu alma. 
{I}17_{/}Pues acabas de decir 
a Yav\u00e9 que \u00e9l ser\u00e1 tu 
Dios y t\u00fa seguir\u00e1s sus 
caminos, observar\u00e1s sus 
normas, sus mandamientos 
y sus leyes y escuchar\u00e1s 
su voz. {I}18_{/}Yav\u00e9, a su 
vez, te manda decir hoy 
que ser\u00e1s el pueblo que 
le pertenece, como \u00e9l te 
lo tiene dicho, y t\u00fa 
guardar\u00e1s todos sus 
mandamientos. {I}19_{/}El, 
por su parte, te dar\u00e1 
honor, renombre y gloria 
y te pondr\u00e1 por encima de 
todas las naciones que 
hizo, mientras t\u00fa pasas a 
ser un pueblo consagrado 
a Yav\u00e9, tu Dios, como \u00e9l 
te ha dicho."
CONCLUSI\u00d3N DEL "DISCURSO 
DE MOIS\u00c9S"{/}

{1}27{/}

{I}1_{/}Mois\u00e9s y los 
ancianos de Israel dieron 
al pueblo esta orden: 
"Guarden todos los 
mandamientos que yo les 
prescribo hoy.
{I}2_{/}Cuando pasen el 
Jord\u00e1n para ir a la 
tierra que Yav\u00e9, tu Dios, 
te da, erigir\u00e1s grandes 
piedras y las blanquear\u00e1s 
con cal. {I}3_{/}Y al pasar 
escribir\u00e1s en ellas todas 
las palabras de esta Ley, 
con el fin de asegurar tu 
entrada a la tierra que 
Yav\u00e9, tu Dios, te da como 
lo tiene dicho a tus 
padres, tierra que mana 
leche y miel.
{I}4_{/}Cuando hayas pasado 
el Jord\u00e1n, levantar\u00e1s 
estas piedras en el monte 
Ebal, como hoy te mando, 
y las blanquear\u00e1s con 
cal. {I}5_{/}Levantar\u00e1s all\u00ed 
en honor de Yav\u00e9 un altar 
de piedras, sin labrarlas 
con hierro. {I}6_{/}Con 
piedras sin labrar har\u00e1s 
el altar de Yav\u00e9 y sobre 
este altar ofrecer\u00e1s 
holocaustos a Yav\u00e9, tu 
Dios. {I}7_{/}All\u00ed tambi\u00e9n 
inmolar\u00e1s sacrificios de 
comuni\u00f3n, los comer\u00e1s y 
te alegrar\u00e1s en presencia 
de Yav\u00e9, tu Dios. 
{I}8_{/}Escribir\u00e1s en estas 
piedras todas las 
palabras de esta Ley. 
D\u00e9jalas bien grabadas."
{I}9_{/}Despu\u00e9s, Mois\u00e9s y los 
sacerdotes de la tribu de 
Lev\u00ed hablaron as\u00ed al 
pueblo de Israel: 
"Atiende y escucha, 
Israel. Hoy has pasado a 
ser el pueblo de Yav\u00e9, tu 
Dios; {I}10_{/}escuchar\u00e1s, 
pues, su voz y pondr\u00e1s en 
pr\u00e1ctica los mandamientos 
y normas que yo hoy te 
prescribo."
{I}11_{/}Aquel d\u00eda Mois\u00e9s dio 
esta orden al pueblo: 
{I}12_{/}"Cuando hayan pasado 
el r\u00edo Jord\u00e1n, las tribus 
de Sime\u00f3n, Lev\u00ed, Jud\u00e1, 
Isacar, Jos\u00e9 y Benjam\u00edn 
se pondr\u00e1n en el monte 
Garizim para repetir las 
bendiciones sobre el 
pueblo, {I}13_{/}mientras que 
las de Rub\u00e9n, Gad, Aser, 
Zabul\u00f3n, Dan y Neftal\u00ed 
estar\u00e1n en el monte Ebal 
para repetir las 
maldiciones. 
{I}14_{/}Entonces los levitas 
tomar\u00e1n la palabra y 
dir\u00e1n en voz alta para 
que lo oigan todos los 
israelitas:
{I}15_{/}Maldito sea el que 
hace un \u00eddolo de metal, 
cosa odiosa a Yav\u00e9, obra 
de manos de art\u00edfice, y 
lo coloca en un lugar 
oculto. Todo el pueblo 
responder\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}16_{/}Maldito aquel que 
desprecia a su padre o a 
su madre. Y responder\u00e1 
todo el pueblo: \u00a1Am\u00e9n!
{I}17_{/}Maldito el que corre 
los l\u00edmites de la heredad 
de su pr\u00f3jimo. Todo el 
pueblo responder\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}18_{/}Maldito el que 
desv\u00eda a un ciego en el 
camino. Todo el pueblo 
responder\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}19_{/}Maldito el que no 
respeta el derecho del 
forastero, del hu\u00e9rfano y 
de la viuda. Todo el 
pueblo responder\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}20_{/}Maldito el que se 
acueste con la mujer de 
su padre y deshonre as\u00ed 
su cama. Todo el pueblo 
responder\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}21_{/}Maldito el que peca 
con cualquier animal que 
sea. Responder\u00e1 el 
pueblo: \u00a1Am\u00e9n!
{I}22_{/}Maldito el que se 
acuesta con su hermana, 
hija de su padre o de su 
madre. Todo el pueblo 
responder\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}23_{/}Maldito el que se 
acuesta con su suegra. 
Todo el pueblo dir\u00e1: 
\u00a1Am\u00e9n!
{I}24_{/}Maldito aquel que 
mata a traici\u00f3n a su 
pr\u00f3jimo. Todo el pueblo 
dir\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
{I}25_{/}Maldito el que 
acepta soborno para matar 
a un inocente. Todo el 
pueblo dir\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!

{I}26_{/}Maldito el que no 
sigue fiel a las palabras 
de esta ley poni\u00e9ndolas 
en pr\u00e1ctica, y todo el 
pueblo dir\u00e1: \u00a1Am\u00e9n!
LAS BENDICIONES Y LAS 
MALDICIONES{/}

{1}28{/}

{I}1_{/}Ahora bien, si t\u00fa 
obedeces de verdad a la 
voz de Yav\u00e9, tu Dios, 
practicando y guardando 
todos los mandamientos 
que te prescribo hoy, 
Yav\u00e9, tu Dios, te 
levantar\u00e1 por encima de 
todas las naciones de la 
tierra. {I}2_{/}Entonces 
vendr\u00e1n sobre ti y te 
alcanzar\u00e1n todas las 
bendiciones siguientes, 
por haber obedecido a la 
voz de Yav\u00e9, tu Dios:
{I}3_{/}Bendito ser\u00e1s en la 
ciudad y en el campo. 
{I}4_{/}Bendito ser\u00e1 el fruto 
de tus entra\u00f1as y el 
fruto de tu tierra, las 
cr\u00edas de tus burras, el 
parto de tus vacas y 
ovejas. {I}5_{/}Benditos tu 
canasta de frutos y tu 
reserva de pan. 
{I}6_{/}Bendito ser\u00e1s cuando 
salgas y bendito tambi\u00e9n 
cuando vuelvas. {I}7_{/}Yav\u00e9 
har\u00e1 huir ante ti a los 
enemigos que te ataquen; 
por un camino saldr\u00e1n a 
tu encuentro y por siete 
huir\u00e1n de ti.
{I}8_{/}Yav\u00e9 ordenar\u00e1 a la 
bendici\u00f3n que est\u00e9 
contigo en tus graneros y 
en tus empresas para que 
seas bendecido en la 
tierra que Yav\u00e9, tu Dios, 
te da.
{I}9_{/}Yav\u00e9 har\u00e1 de ti su 
pueblo santo, como te ha 
jurado si t\u00fa guardas sus 
mandamientos y sigues sus 
caminos. {I}10_{/}Todos los 
pueblos de la tierra 
ver\u00e1n que te protege el 
Nombre de Yav\u00e9, y te 
respetar\u00e1n.
{I}11_{/}Yav\u00e9 te colmar\u00e1 de 
toda clase de bienes, 
multiplicando el fruto de 
tu vientre, el fruto de 
tus ganados y el fruto de 
tu tierra, la cual 
prometi\u00f3 Yav\u00e9 con 
juramento a tus padres 
que te la dar\u00eda.
{I}12_{/}Yav\u00e9 abrir\u00e1 para ti 
los cielos, su rico 
tesoro, para dar a su 
tiempo la lluvia que 
necesiten tus campos, y 
para mandar la bendici\u00f3n 
sobre todo cuanto 
emprendas. T\u00fa prestar\u00e1s a 
naciones numerosas y no 
pedir\u00e1s prestado a 
ninguna. {I}13_{/}Yav\u00e9 te 
pondr\u00e1 a la cabeza de los 
pueblos y no a la cola; 
siempre estar\u00e1s encima y 
nunca debajo si cumples 
los mandamientos de Yav\u00e9, 
tu Dios, que yo hoy te 
prescribo, guard\u00e1ndolos y 
poni\u00e9ndolos en pr\u00e1ctica, 
{I}14_{/}sin apartarte ni a 
la derecha ni a la 
izquierda, para seguir y 
adorar a otros dioses.
{I}15_{/}Pero si no obedeces 
la voz de Yav\u00e9, tu Dios, 
y no pones en pr\u00e1ctica 
todos sus mandamientos y 
normas que hoy te 
prescribo, vendr\u00e1n sobre 
ti todas estas 
maldiciones:
{I}16_{/}Maldito ser\u00e1s en la 
ciudad y en el campo. 
{I}17_{/}Maldita ser\u00e1 tu 
canasta de frutos y tu 
reserva de pan. 
{I}18_{/}Maldito el fruto de 
tus entra\u00f1as y el fruto 
de tus tierras, los 
partos de tus vacas y las 
cr\u00edas de tus ovejas. 
{I}19_{/}Maldito ser\u00e1s cuando 
salgas y maldito tambi\u00e9n 
cuando vuelvas.
{I}20_{/}Yav\u00e9 mandar\u00e1 la 
desgracia, la derrota y 
el susto sobre todo lo 
que tus manos toquen, 
hasta que seas 
exterminado, y perecer\u00e1s 
en poco tiempo por las 
malas acciones que 
cometiste, traicionando a 
Yav\u00e9. {I}21_{/}El har\u00e1 que se 
te pegue la peste hasta 
que desaparezcas de este 
pa\u00eds que, hoy, pasa a ser 
tuyo. {I}22_{/}Yav\u00e9 te 
castigar\u00e1 con 
tuberculosis, fiebre, 
inflamaci\u00f3n, quemaduras, 
tiz\u00f3n y roya del trigo, 
que te perseguir\u00e1n hasta 
que mueras.
{I}23_{/}El cielo que te 
cubre se volver\u00e1 de 
bronce, y la tierra que 
pisas, de hierro. {I}24_{/}En 
vez de lluvia, Yav\u00e9 te 
mandar\u00e1 cenizas y polvo, 
que caer\u00e1n del cielo 
hasta que te hayan 
barrido.
{I}25_{/}Yav\u00e9 har\u00e1 que seas 
derrotado por tus 
enemigos. Por un camino 
ir\u00e1s a pelear en su 
contra y por siete 
caminos huir\u00e1s de ellos. 
Al verte se horrorizar\u00e1n 
todos los pueblos de la 
tierra. {I}26_{/}Tu cad\u00e1ver 
servir\u00e1 de comida a todas 
las aves del cielo y a 
todas las bestias de la 
tierra, sin que nadie las 
corra. {I}27_{/}Te herir\u00e1 
Yav\u00e9 con las \u00falceras y 
plagas de Egipto, con 
tumores, sarna y ti\u00f1a, de 
las que no podr\u00e1s sanar.
{I}28_{/}Te castigar\u00e1 Yav\u00e9 
con la locura, la ceguera 
y la p\u00e9rdida de los 
sentidos. {I}29_{/}Andar\u00e1s a 
tientas en pleno 
mediod\u00eda, como anda el 
ciego en la oscuridad, y 
fracasar\u00e1s en tus 
empresas. Siempre ser\u00e1s 
un hombre oprimido y 
despojado, sin que nadie 
salga en tu defensa.
{I}30_{/}Tendr\u00e1s una 
prometida y otro hombre 
la har\u00e1 suya. Edificar\u00e1s 
una casa y no la podr\u00e1s 
habitar. Plantar\u00e1s una 
vi\u00f1a y no comer\u00e1s sus 
uvas. {I}31_{/}Tu buey ser\u00e1 
sacrificado delante de ti 
y no comer\u00e1s de \u00e9l. Ante 
tus ojos te robar\u00e1n tu 
burro y no te lo 
devolver\u00e1n, tus ovejas 
ser\u00e1n entregadas a tus 
enemigos y nadie te 
defender\u00e1.
{I}32_{/}Tus hijos y tus 
hijas ser\u00e1n entregados a 
pueblos extranjeros y 
enfermer\u00e1s con tanto 
mirar hacia ellos, pero 
no podr\u00e1s hacer nada. 
{I}33_{/}El fruto de tus 
campos, todos tus 
esfuerzos, los comer\u00e1 un 
pueblo que no conoces y 
t\u00fa no ser\u00e1s m\u00e1s que un 
explotado y oprimido toda 
la vida. {I}34_{/}Te volver\u00e1s 
loco por lo que veas. 
{I}35_{/}Yav\u00e9 te herir\u00e1 con 
\u00falceras malign\u00edsimas en 
las rodillas y en las 
piernas, de las que no 
podr\u00e1s sanar, desde la 
planta de los pies hasta 
la coronilla de tu 
cabeza.
{I}36_{/}Yav\u00e9 te llevar\u00e1 a ti 
y al rey que t\u00fa hayas 
elegido a una naci\u00f3n que 
ni t\u00fa ni tus padres 
conoc\u00edan, y all\u00ed servir\u00e1s 
a otros dioses de piedra 
y de madera. {I}37_{/}Andar\u00e1s 
perdido, siendo el 
juguete y la burla de 
todos los pueblos donde 
Yav\u00e9 te llevar\u00e1.
{I}38_{/}Echar\u00e1s en tus 
campos mucha semilla y 
ser\u00e1 muy poco lo que 
coseches, porque la 
langosta lo devorar\u00e1. 
{I}39_{/}Plantar\u00e1s una vi\u00f1a y 
la cultivar\u00e1s, pero no 
beber\u00e1s vino ni comer\u00e1s 
uvas, porque los gusanos 
la roer\u00e1n. {I}40_{/}Tendr\u00e1s 
olivos por todo tu 
territorio, pero no te 
dar\u00e1n ni siquiera aceite 
con que ungirte, porque 
se caer\u00e1n las aceitunas y 
se pudrir\u00e1n. {I}41_{/}Tendr\u00e1s 
hijos e hijas, pero no 
ser\u00e1n para ti, porque se 
los llevar\u00e1n cautivos. 
{I}42_{/}Todos los \u00e1rboles y 
frutos de tu tierra ser\u00e1n 
atacados por los 
insectos. {I}43_{/}El 
forastero que vive 
contigo se har\u00e1 cada d\u00eda 
m\u00e1s rico, y t\u00fa cada d\u00eda 
ser\u00e1s m\u00e1s pobre. {I}44_{/}El 
te prestar\u00e1 y t\u00fa tendr\u00e1s 
que pedir prestado; \u00e9l 
estar\u00e1 a la cabeza y t\u00fa a 
la cola.
{I}45_{/}Todas estas 
maldiciones caer\u00e1n sobre 
ti, te perseguir\u00e1n y 
oprimir\u00e1n hasta que hayas 
sido eliminado, porque no 
escuchaste la voz de 
Yav\u00e9, tu Dios, ni 
guardaste sus 
mandamientos ni las 
normas que te orden\u00f3. 
{I}46_{/}Se apegar\u00e1n a ti y a 
tus descendientes para 
siempre y ser\u00e1n una se\u00f1al 
asombrosa a la vista de 
todos.
{I}47_{/}Por no haber servido 
con gozo y alegr\u00eda de 
coraz\u00f3n a Yav\u00e9, tu Dios, 
cuando nada te faltaba, 
{I}48_{/}servir\u00e1s con hambre, 
sed, falta de ropa y toda 
clase de miseria a los 
enemigos que Yav\u00e9 enviar\u00e1 
contra ti. Ellos pondr\u00e1n 
sobre tu cuello un yugo 
de hierro hasta que te 
destruyan del todo. 
{I}49_{/}Yav\u00e9 har\u00e1 venir 
contra ti de un pa\u00eds 
remoto, como un vuelo de 
\u00e1guila, a un pueblo cuya 
lengua no entender\u00e1s. 
{I}50_{/}Ese pueblo cruel no 
tendr\u00e1 respeto por el 
anciano ni compasi\u00f3n del 
ni\u00f1o. {I}51_{/}Devorar\u00e1 las 
cr\u00edas de tus ganados y 
los frutos de tus 
cosechas, para que as\u00ed 
perezcas, pues no te 
dejar\u00e1 trigo, ni vino, ni 
aceite, ni las cr\u00edas de 
tus vacas y de tus 
ovejas, hasta acabar 
contigo.
{I}52_{/}Te asediar\u00e1n en 
todas tus ciudades, hasta 
que caigan en todo tu 
pa\u00eds las murallas m\u00e1s 
altas y fortificadas en 
las que t\u00fa pon\u00edas tu 
confianza. Quedar\u00e1s 
sitiado dentro de tus 
ciudades en todo el pa\u00eds 
que te da Yav\u00e9, tu Dios. 
{I}53_{/}Te comer\u00e1s el fruto 
de tus entra\u00f1as, la carne 
de tus hijas e hijos que 
te haya dado Yav\u00e9, en el 
asedio y angustia a que 
te reducir\u00e1 tu enemigo.
{I}54_{/}El hombre m\u00e1s 
refinado de tu pueblo se 
esconder\u00e1 de su hermano e 
incluso de su esposa y de 
los hijos que le queden, 
{I}55_{/}neg\u00e1ndose a 
compartir con ellos la 
carne de los hijos que se 
estar\u00e1 comiendo, porque 
nada le quedar\u00e1 durante 
el asedio y la angustia a 
que tu enemigo te 
reducir\u00e1 en todas tus 
ciudades. {I}56_{/}La mujer 
m\u00e1s tierna y delicada de 
tu pueblo, tan delicada y 
tierna que hac\u00eda ademanes 
para posar en tierra la 
planta de su pie, se 
esconder\u00e1 del hombre que 
se acuesta con ella, e 
incluso de su hijo o de 
su hija, {I}57_{/}mientras 
come la placenta salida 
de su seno y a los hijos 
que dio a luz, por falta 
de todo otro alimento, 
cuando tu enemigo te 
sitie en tus ciudades y 
te reduzca a la m\u00e1s 
extrema miseria.
{I}58_{/}Si no guardas ni 
pones en pr\u00e1ctica las 
palabras de esta Ley 
tales como est\u00e1n escritas 
en este libro, y no temes 
a ese Nombre glorioso y 
terrible, a Yav\u00e9, tu 
Dios, {I}59_{/}\u00e9l te 
castigar\u00e1, a ti y a tus 
descendientes, con plagas 
asombrosas, plagas 
grandes y duraderas, 
enfermedades malignas e 
incurables. {I}60_{/}Har\u00e1 
caer sobre ti todas las 
plagas de Egipto, a las 
que tanto miedo ten\u00edas; y 
se apegar\u00e1n a ti. 
{I}61_{/}M\u00e1s todav\u00eda, todas 
las enfermedades y plagas 
que no se mencionan en 
este libro de la Ley, te 
las mandar\u00e1 Yav\u00e9 hasta 
aniquilarte. {I}62_{/}Por no 
haber obedecido a la voz 
de Yav\u00e9, tu Dios, no 
quedar\u00e1n m\u00e1s que unos 
pocos de ustedes, que 
eran tan numerosos como 
las estrellas del cielo.
{I}63_{/}Suceder\u00e1, pues, que 
de la misma manera que 
Yav\u00e9 se complac\u00eda en 
hacerles el bien y en 
multiplicarlos, as\u00ed se 
complacer\u00e1 en 
perseguirlos y 
destruirlos. Ser\u00e1n 
arrancados de la tierra 
en la que entran para 
conquistarla. {I}64_{/}Yav\u00e9 
te dispersar\u00e1 entre todos 
los pueblos, de un 
extremo a otro de la 
tierra, y all\u00ed servir\u00e1s a 
otros dioses, de madera y 
de piedra, que ni t\u00fa ni 
tus padres han conocido. 
{I}65_{/}En aquellas naciones 
no encontrar\u00e1s paz ni 
estabilidad. Yav\u00e9 te dar\u00e1 
all\u00ed un coraz\u00f3n cobarde, 
atemorizado e inquieto de 
d\u00eda y de noche. {I}66_{/}Tu 
vida estar\u00e1 ante ti como 
pendiente de un hilo y 
andar\u00e1s asustado de noche 
y de d\u00eda. {I}67_{/}Por la 
ma\u00f1ana dir\u00e1s: "\u00a1Ojal\u00e1 
fuera ya de noche!", y 
por la noche dir\u00e1s: 
"\u00a1Ojal\u00e1 estuvi\u00e9ramos ya a 
la ma\u00f1ana!", a causa del 
miedo que estremecer\u00e1 tu 
coraz\u00f3n, al contemplar lo 
que ver\u00e1n tus ojos.
{I}68_{/}Yav\u00e9 te volver\u00e1 a 
llevar a Egipto por 
tierra y por mar, a pesar 
de que te dijo: "No 
volver\u00e1s a verlos." All\u00ed 
ustedes querr\u00e1n venderse 
a sus enemigos como 
esclavo y como 
sirvientas, pero no habr\u00e1 
comprador.
{I}69_{/}Estas son las 
palabras de la Alianza 
que Yav\u00e9 mand\u00f3 a Mois\u00e9s 
ratificar con los hijos 
de Israel en el pa\u00eds de 
Moab, adem\u00e1s de la que 
hizo con ellos en el 
Horeb."
OTRA CONCLUSI\u00d3N{/}

{1}29{/}

{I}1_{/}Mois\u00e9s convoc\u00f3 a 
todo el pueblo de Israel. 
Les dijo: "Han visto todo 
lo que Yav\u00e9 hizo ante sus 
propios ojos con Fara\u00f3n, 
con sus ministros y con 
todo su pa\u00eds, 
{I}2_{/}aquellas grandes 
plagas que ustedes mismos 
presenciaron, aquellos 
prodigios y se\u00f1ales. 
{I}3_{/}Pero hasta el d\u00eda de 
hoy Yav\u00e9 no les ha dado 
coraz\u00f3n para entender, 
ojos para ver ni o\u00eddos 
para o\u00edr.
{I}4_{/}Durante cuarenta 
a\u00f1os, Yav\u00e9 los ha hecho 
caminar por el desierto, 
sin que se les hayan 
gastado los vestidos, ni 
se haya roto de puro 
viejo el calzado de sus 
pies. {I}5_{/}No ten\u00edan pan 
que comer, ni vino o 
licor fermentado que 
beber, y as\u00ed fue como 
descubrieron que yo, 
Yav\u00e9, soy el Dios de 
ustedes. {I}6_{/}Llegamos 
luego a este lugar, donde 
nos salieron al encuentro 
Sij\u00f3n, rey de Jesb\u00f3n, y 
Og, rey de Bas\u00e1n, para 
pelear contra nosotros, 
{I}7_{/}pero los derrotamos a 
todos y nos apoderamos de 
sus tierras, que dimos a 
Rub\u00e9n, a Gad y a la media 
tribu de Manas\u00e9s.
{I}8_{/}Guarden, pues, las 
condiciones de esta 
Alianza y p\u00f3nganlas en 
pr\u00e1ctica, para que tengan 
\u00e9xito en todas sus 
empresas. {I}9_{/}Aqu\u00ed est\u00e1n 
todos hoy, en presencia 
de Yav\u00e9, su Dios: sus 
jefes, sus tribus, sus 
ancianos, sus oficiales, 
todos los hombres de 
Israel, {I}10_{/}con sus 
hijos, hijas y esposas. 
Tambi\u00e9n el forastero que 
vive en tu campo para 
cortar la le\u00f1a o para 
acarrear agua. {I}11_{/}Ha 
llegado la hora de entrar 
en la Alianza de Yav\u00e9, tu 
Dios, mediante el 
juramento. {I}12_{/}El quiere 
hacer de ti su pueblo y 
ser, \u00e9l, tu Dios, como te 
lo dijo y como lo jur\u00f3 a 
tus padres, Abrah\u00e1n, 
Isaac y Jacob.
{I}13_{/}Y no s\u00f3lo con 
ustedes hago yo hoy esta 
alianza y este juramento, 
{I}14_{/}sino que lo hago 
tambi\u00e9n con los que est\u00e1n 
aqu\u00ed junto a nosotros en 
presencia de Yav\u00e9 y con 
los ausentes. {I}15_{/}Bien 
saben ustedes de qu\u00e9 
manera hemos vivido en el 
pa\u00eds de Egipto y c\u00f3mo 
hemos atravesado por 
medio de otras naciones. 
{I}16_{/}Ustedes han visto 
las abominaciones y los 
sucios \u00eddolos que guardan 
ellas: piedra, madera, 
oro y plata. {I}17_{/}Ojal\u00e1 
no haya, pues, entre 
ustedes hombre o mujer, 
familia o tribu, cuyo 
coraz\u00f3n se aparte hoy de 
Yav\u00e9 para ir a servir a 
los dioses de esas 
naciones. Ojal\u00e1 no broten 
entre ustedes plantas 
venenosas y amargas.
{I}18_{/}Si alguien cree que 
estas maldiciones no lo 
alcanzar\u00e1n y se dice a s\u00ed 
mismo: "Har\u00e9 lo que 
quiera y no tendr\u00e9 
problemas: justos y 
pecadores perecen 
juntos." {I}19_{/}Yav\u00e9 no lo 
perdonar\u00e1. Su furor y sus 
celos se encender\u00e1n 
contra este hombre, al 
que acechar\u00e1n todas las 
maldiciones escritas en 
este libro. Yav\u00e9 borrar\u00e1 
su nombre de debajo de 
los cielos {I}20_{/}y lo 
separar\u00e1 de todas las 
tribus de Israel para su 
desgracia, conforme a 
todas las maldiciones de 
la Alianza expresadas en 
este libro de la Ley.
{I}21_{/}Las generaciones 
futuras, los que nacer\u00e1n 
despu\u00e9s de ustedes, el 
extranjero llegado de un 
pa\u00eds lejano, ver\u00e1n las 
plagas de esta tierra y 
las enfermedades con que 
Yav\u00e9 la castigar\u00e1, {I}22_{/}y 
dir\u00e1n: "Azufre, salitre, 
tierra quemada, eso es su 
tierra entera; no volver\u00e1 
a ser sembrada, ni 
germinar\u00e1 m\u00e1s, ninguna 
hierba volver\u00e1 a crecer 
en ella, como en la 
cat\u00e1strofe de Sodoma y 
Gomorra, Adama y Seboyim, 
que Yav\u00e9 asol\u00f3 en su 
c\u00f3lera y en su furor."
{I}23_{/}Todas las naciones 
preguntar\u00e1n: \u00bfPor qu\u00e9 
Yav\u00e9 ha tratado as\u00ed a 
este pa\u00eds? \u00bfCu\u00e1l es la 
causa de tanto enojo? 
{I}24_{/}Y contestar\u00e1n: Esto 
sucedi\u00f3 porque 
abandonaron la Alianza 
que Yav\u00e9, Dios de sus 
padres, pact\u00f3 con ellos 
al sacarlos de Egipto; 
{I}25_{/}porque se han ido a 
servir a otros dioses y 
los han adorado, dioses 
que no eran suyos y a 
quienes Yav\u00e9 no hab\u00eda 
encargado. {I}26_{/}Por eso 
se ha encendido la ira de 
Yav\u00e9 contra ese pa\u00eds 
hasta traer sobre \u00e9l toda 
la maldici\u00f3n escrita en 
este libro. {I}27_{/}Yav\u00e9 los 
arranc\u00f3 de su suelo con 
c\u00f3lera, furor y gran 
indignaci\u00f3n, y los arroj\u00f3 
a otro pa\u00eds, como hoy se 
puede ver.
{I}28_{/}Las cosas secretas 
pertenecen a Yav\u00e9, 
nuestro Dios, pero las 
que nos dio a conocer nos 
comprometen, a nosotros y 
nuestros hijos para 
siempre, y tenemos que 
poner en pr\u00e1ctica todas 
las disposiciones de esta 
Ley.
{1}30{/}

{I}1_{/}Cuando te sucedan 
todas estas cosas acerca 
de la bendici\u00f3n o 
maldici\u00f3n que te he 
propuesto, te acordar\u00e1s 
de ellas en medio de las 
naciones donde Yav\u00e9, tu 
Dios, te haya arrojado. 
{I}2_{/}Volver\u00e1s a \u00e9l, t\u00fa y 
tus hijos; escuchar\u00e1s su 
voz con todo tu coraz\u00f3n y 
con toda tu alma, 
obedeciendo todo lo que 
hoy te mando.
{I}3_{/}Entonces Yav\u00e9, tu 
Dios, har\u00e1 que vuelvan 
los cautivos de tu 
pueblo, tendr\u00e1 piedad de 
ti y te reunir\u00e1 de nuevo 
de en medio de todos los 
pueblos donde Yav\u00e9 te 
haya dispersado. 
{I}4_{/}Aunque tus 
desterrados est\u00e9n en el 
otro extremo de la 
tierra, de all\u00ed te sacar\u00e1 
Yav\u00e9, {I}5_{/}y te llevar\u00e1 de 
nuevo a la tierra que era 
de tus padres, para que 
tambi\u00e9n sea tuya; te har\u00e1 
feliz y te multiplicar\u00e1 
m\u00e1s que a tus padres.
DIOS NO PIDE COSAS 
IMPOSIBLES{/}

{I}6_{/}Yav\u00e9, tu Dios, 
circuncidar\u00e1 tu coraz\u00f3n y 
el coraz\u00f3n de tus 
descendientes para que 
ames a Yav\u00e9 con todo tu 
coraz\u00f3n y con toda tu 
alma y para que vivas. 
{I}7_{/}Entonces Yav\u00e9, tu 
Dios, har\u00e1 caer todas 
estas maldiciones sobre 
tus enemigos, contra los 
que te hayan perseguido 
porque te odian.
{I}8_{/}T\u00fa volver\u00e1s a 
escuchar a Yav\u00e9 y pondr\u00e1s 
en pr\u00e1ctica todos sus 
mandamientos, que yo te 
prescribo hoy. {I}9_{/}Yav\u00e9, 
tu Dios, te dar\u00e1 
abundante prosperidad en 
todo lo que hagas, 
multiplicar\u00e1 a tus hijos 
y las cr\u00edas de tus 
ganados; tu tierra ser\u00e1 
fecunda y tendr\u00e1s de todo 
en abundancia. De nuevo 
se complacer\u00e1 Yav\u00e9 en 
tratarte bien, como hizo 
con tus padres, 
{I}10_{/}porque t\u00fa habr\u00e1s 
vuelto a Yav\u00e9, tu Dios, 
con todo tu coraz\u00f3n y con 
toda tu alma, y guardar\u00e1s 
sus mandamientos y sus 
normas, en una palabra, 
lo que est\u00e1 escrito en el 
libro de esta Ley.
{I}11_{/}Este mandamiento que 
yo te doy no es superior 
a tus fuerzas ni est\u00e1 
fuera de tu alcance. 
{I}12_{/}No est\u00e1 en el cielo, 
para que puedas decir: 
"\u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 al cielo y 
nos lo traer\u00e1? Entonces 
escucharemos y lo 
pondremos en pr\u00e1ctica." 
{I}13_{/}Tampoco est\u00e1 al otro 
lado del mar, para que 
tengas que decir: "\u00bfQui\u00e9n 
pasar\u00e1 hasta el otro lado 
y nos lo traer\u00e1? Entonces 
escucharemos y lo 
pondremos en pr\u00e1ctica." 
{I}14_{/}Todo lo contrario, 
mi palabra ha llegado 
bien cerca de ti; ya la 
tienes en la boca y la 
sabes de memoria, y s\u00f3lo 
hace falta ponerla en 
pr\u00e1ctica.
\u00a1ESCOGE EL CAMINO DE LA 
VIDA!{/}

{I}15_{/}Mira que te he 
ofrecido en este d\u00eda el 
bien y la vida, por una 
parte, y por la otra, el 
mal y la muerte. Lo que 
hoy te mando es que t\u00fa 
ames a Yav\u00e9, tu Dios, y 
sigas sus caminos. 
{I}16_{/}Observa sus 
preceptos, sus normas y 
sus mandamientos, y 
vivir\u00e1s y te 
multiplicar\u00e1s, y Yav\u00e9 te 
dar\u00e1 su bendici\u00f3n en la 
tierra que vas a poseer. 
{I}17_{/}Pero, si tu coraz\u00f3n 
se desv\u00eda y no escuchas, 
sino que te dejas 
arrastrar y te postras 
ante otros dioses para 
servirlos, {I}18_{/}yo 
declaro hoy que perecer\u00e1s 
sin remedio. No durar\u00e1s 
largo tiempo en el pa\u00eds 
que vas a ocupar al otro 
lado del Jord\u00e1n.
{I}19_{/}Que los cielos y la 
tierra escuchen y 
recuerden lo que acabo de 
decir; te puse delante la 
vida o la muerte, la 
bendici\u00f3n o la maldici\u00f3n. 
Escoge, pues, la vida 
para que vivas t\u00fa y tu 
descendencia. {I}20_{/}Ama a 
Yav\u00e9, escucha su voz, 
uni\u00e9ndote a \u00e9l, para que 
vivas y se prolonguen tus 
d\u00edas, mientras habites en 
la tierra que Yav\u00e9 jur\u00f3 
dar a tus padres, 
Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob."
JOSU\u00c9 SUCESOR DE MOIS\u00c9S{/}

{1}31{/}

{I}1_{/}Mois\u00e9s fue a 
decir estas palabras a 
todo Israel. Luego les 
dijo: {I}2_{/}"Tengo ya 
ciento veinte a\u00f1os. Ya se 
me van las fuerzas y Yav\u00e9 
me advirti\u00f3 que no 
pasar\u00eda el r\u00edo Jord\u00e1n. 
{I}3_{/}Pero ahora Yav\u00e9, tu 
Dios, ir\u00e1 delante de ti; 
\u00e9l destruir\u00e1 a tu vista 
estas naciones y t\u00fa las 
desalojar\u00e1s. Es Josu\u00e9 
quien estar\u00e1 al frente de 
ustedes, como ya lo tiene 
dicho Yav\u00e9.
{I}4_{/}Yav\u00e9 tratar\u00e1 a estas 
ciudades tal como trat\u00f3 a 
Sij\u00f3n y a Og, los reyes 
amorreos, y a su pa\u00eds, a 
los cuales destruy\u00f3. 
{I}5_{/}As\u00ed, pues, cuando les 
haya entregado estas 
naciones ustedes har\u00e1n lo 
mismo, seg\u00fan les tengo 
mandado. {I}6_{/}Sean 
valientes y firmes, no 
teman ni se asusten ante 
ellos, porque Yav\u00e9, tu 
Dios, est\u00e1 contigo; no te 
dejar\u00e1 ni te abandonar\u00e1."
{I}7_{/}Despu\u00e9s de esto, 
Mois\u00e9s llam\u00f3 a Josu\u00e9 y le 
dijo en presencia de todo 
Israel: "S\u00e9 valiente y 
firme, t\u00fa entrar\u00e1s con 
este pueblo en la tierra 
que Yav\u00e9, hablando a sus 
padres, jur\u00f3 darles; y 
sortear\u00e1s la parte que le 
corresponder\u00e1 a cada uno. 
{I}8_{/}Yav\u00e9 ir\u00e1 delante de 
ti. El estar\u00e1 contigo; no 
te dejar\u00e1 ni te 
abandonar\u00e1. No temas, 
pues, ni te desanimes."
{I}9_{/}Mois\u00e9s puso esta Ley 
por escrito y se la 
entreg\u00f3 a los sacerdotes, 
hijos de Lev\u00ed, que 
llevaban el Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9, as\u00ed como 
tambi\u00e9n a todos los jefes 
de Israel, {I}10_{/}d\u00e1ndoles 
esta orden: "Cada siete 
a\u00f1os, en el a\u00f1o de la 
Remisi\u00f3n, en el tiempo 
fijado que es la fiesta 
de las Tiendas, 
{I}11_{/}cuando todo Israel 
se junte para presentarse 
ante Yav\u00e9 en el lugar 
elegido por \u00e9l, ustedes 
leer\u00e1n esta Ley en 
presencia de todo Israel.
{I}12_{/}Re\u00fane al pueblo, 
hombres, mujeres y ni\u00f1os, 
y al forastero que vive 
en tus ciudades, para que 
escuchen, aprendan a 
temer a Yav\u00e9 y cuiden de 
poner en pr\u00e1ctica todas 
las palabras de esta Ley. 
{I}13_{/}Tus hijos, que 
todav\u00eda no la conocen, la 
oir\u00e1n y aprender\u00e1n a 
temer a Yav\u00e9, tu Dios, 
todos los d\u00edas que vivan 
en el pa\u00eds que vas a 
conquistar despu\u00e9s de 
pasar el Jord\u00e1n.
{I}14_{/}Yav\u00e9 dijo a Mois\u00e9s: 
"Ya se acerca el d\u00eda en 
que vas a juntarte con 
tus padres. Llama a Josu\u00e9 
y pres\u00e9ntense los dos en 
la Tienda de las Citas, 
para que yo le d\u00e9 mis 
\u00f3rdenes." Mois\u00e9s fue con 
Josu\u00e9 y se presentaron en 
la Tienda de las Citas. 
{I}15_{/}Yav\u00e9 se les apareci\u00f3 
en la Tienda, en la 
columna de nube; la 
columna estaba a la 
entrada de la Tienda. Y 
Yav\u00e9 dijo a Mois\u00e9s:
{I}16_{/}"Apenas hayas ido a 
descansar con tus padres, 
este pueblo empezar\u00e1 a 
rebelarse y se 
prostituir\u00e1 siguiendo a 
dioses extra\u00f1os. Me 
abandonar\u00e1n y romper\u00e1n la 
Alianza que tengo pactada 
con ellos. {I}17_{/}Aquel d\u00eda 
me enojar\u00e9 contra ellos, 
los abandonar\u00e9 y les 
ocultar\u00e9 mi rostro; 
entonces no les quedar\u00e1 
m\u00e1s que ser devorados, y 
los alcanzar\u00e1n muchos 
males y adversidades. 
Aquel d\u00eda dir\u00e1n: \u00bfNo me 
habr\u00e1n llegado estos 
males porque mi Dios ya 
no est\u00e1 en medio de 
nosotros? {I}18_{/}Pero yo 
ocultar\u00e9 mi rostro aquel 
d\u00eda a causa de todo el 
mal que habr\u00e1n hecho 
y\u00e9ndose detr\u00e1s de otros 
dioses.
{I}19_{/}Escribe, pues, este 
libro y ens\u00e9\u00f1aselo a los 
hijos de Israel para que 
lo recen de memoria. Este 
c\u00e1ntico me servir\u00e1 de 
testimonio contra los 
hijos de Israel. 
{I}20_{/}Pues los estoy 
llevando a la tierra que 
bajo mi juramento promet\u00ed 
a sus padres, tierra que 
mana leche y miel, y 
ellos, despu\u00e9s de comer 
hasta saciarse y engordar 
bien, se volver\u00e1n hacia 
otros dioses, les dar\u00e1n 
culto y a m\u00ed me 
despreciar\u00e1n y romper\u00e1n 
mi Alianza.
{I}21_{/}Y cuando les sucedan 
males y calamidades 
sinn\u00famero, este c\u00e1ntico 
dar\u00e1 testimonio contra 
ellos, ya que sus 
descendientes no lo 
olvidar\u00e1n. Pues conozco 
esa gente y no se me 
escapan sus malas 
disposiciones cuando 
todav\u00eda no han entrado en 
la tierra que les tengo 
prometida."
{I}22_{/}Mois\u00e9s, pues, 
escribi\u00f3 aquel d\u00eda este 
c\u00e1ntico y se lo ense\u00f1\u00f3 a 
los hijos de Israel. 
{I}23_{/}Luego dio orden a 
Josu\u00e9, hijo de Nun: "S\u00e9 
valiente y firme, porque 
t\u00fa llevar\u00e1s a los hijos 
de Israel a la tierra que 
les tengo prometida, y yo 
estar\u00e9 contigo."
{I}24_{/}Cuando termin\u00f3 de 
escribir en un libro las 
palabras de esta Ley, 
{I}25_{/}Mois\u00e9s dio esta 
orden a los levitas que 
llevaban el Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9: 
{I}26_{/}"Tomen el libro de 
esta Ley y p\u00f3nganlo al 
lado del Arca de la 
Alianza de Yav\u00e9, nuestro 
Dios. All\u00ed quedar\u00e1 como 
testimonio contra 
ustedes. {I}27_{/}Porque yo 
conozco su esp\u00edritu 
rebelde y su cabeza dura. 
Si hoy, que vivo yo entre 
ustedes, son rebeldes a 
Yav\u00e9, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s lo 
ser\u00e1n despu\u00e9s de mi 
muerte?
{I}28_{/}Re\u00fanan junto a m\u00ed a 
todos los ancianos y los 
oficiales de todas las 
tribus, que voy a 
pronunciar en sus o\u00eddos 
estas palabras, y pedir\u00e9 
al cielo y la tierra que 
sean testigos contra 
ellos. {I}29_{/}Porque s\u00e9 que 
despu\u00e9s de mi muerte 
obrar\u00e1n perversamente y 
se apartar\u00e1n del camino 
que les he se\u00f1alado, y la 
desgracia vendr\u00e1 sobre 
ustedes en el futuro por 
haber hecho lo que es 
malo a los ojos de Yav\u00e9, 
enoj\u00e1ndolo con sus 
obras."
{I}30_{/}Luego, ante toda la 
asamblea de Israel, 
Mois\u00e9s recit\u00f3 este 
c\u00e1ntico hasta el fin:
C\u00c1NTICO DE MOIS\u00c9S{/}

{1}32{/}

{I}1_{/}"Cielos, presten 
o\u00eddos, que voy a hablar, 
y la tierra toda escuche 
las palabras de mi boca.
{I}2_{/}Como lluvia se 
derrame mi doctrina,
caiga como roc\u00edo mi 
palabra,
como suave lluvia sobre 
la verde hierba,
como aguacero sobre el 
c\u00e9sped.
{I}3_{/}Voy a proclamar el 
nombre de Yav\u00e9:
\u00a1alaben a nuestro Dios!
{I}4_{/}El es la Roca, cuya 
obra es perfecta,
y todos sus caminos son 
justicia.
Es Dios leal, enemigo del 
mal,
es recto y justo.
{I}5_{/}Se portaron mal con 
\u00e9l, \u00a1hijos indignos!
generaci\u00f3n perversa y 
depravada.
{I}6_{/}\u00bfAs\u00ed pagas a Yav\u00e9,
pueblo tonto y est\u00fapido?
\u00bfNo es \u00e9l tu Padre, el 
que te cre\u00f3,
el que te hizo y te 
estableci\u00f3?
{I}7_{/}Acu\u00e9rdate de los d\u00edas 
pasados,
recuerda las generaciones 
anteriores.
Interroga a tu padre, que 
te cuente,
a tus ancianos, que te 
expliquen.
{I}8_{/}Cuando el Alt\u00edsimo 
dio a cada pueblo su 
tierra,
cuando reparti\u00f3 a los 
hijos de Ad\u00e1n,
fij\u00f3 las fronteras de los 
pueblos
seg\u00fan el n\u00famero de los 
Hijos de Dios.
{I}9_{/}Pero la parte de Yav\u00e9 
fue su pueblo,
Jacob fue su propio 
dominio.
{I}10_{/}Lo encontr\u00f3 en el 
desierto,
en la soledad rugiente,
y lo cubri\u00f3, lo aliment\u00f3,
lo cuid\u00f3 como a la ni\u00f1a 
de sus ojos.
{I}11_{/}Como un \u00e1guila cubre 
a sus polluelos,
y revolotea sobre ellos,
as\u00ed \u00e9l extendi\u00f3 sus alas 
y lo tom\u00f3
y lo llev\u00f3 sobre sus 
plumas.
{I}12_{/}S\u00f3lo Yav\u00e9 lo guiaba,
no estaba con \u00e9l ning\u00fan 
dios ajeno.
{I}13_{/}Lo estableci\u00f3 en las 
tierras altas,
lo aliment\u00f3 de los frutos 
del campo,
le dio a gustar la miel 
de una pe\u00f1a
que sale como aceite del 
hueco de la roca,
{I}14_{/}la crema de la vaca 
y la leche de las ovejas,
la grasa de los corderos,
y la flor de los granos 
de trigo;
tuvo por bebida el jugo 
de la uva.
{I}15_{/}Comi\u00f3 el Regal\u00f3n y 
se saci\u00f3,
engord\u00f3 Israel y dio 
coces,
rechaz\u00f3 a Dios, que lo 
form\u00f3,
despreci\u00f3 a su Roca, que 
lo salv\u00f3.
{I}16_{/}Despertaron sus 
celos con dioses ajenos,
lo irritaron con sus 
\u00eddolos.
{I}17_{/}Sacrificaron, no a 
Dios, sino a demonios.
a dioses que no eran 
suyos,
dioses nuevos, reci\u00e9n 
llegados,
a los que nunca veneraron 
sus padres.
{I}18_{/}\u00bfC\u00f3mo? Olvidas a la 
Roca que te cre\u00f3,
ignoras al Dios que te 
engendr\u00f3?
{I}19_{/}Yav\u00e9 lo ha visto, y 
desprecia
a sus hijos e hijas que 
lo han ofendido.
{I}20_{/}Les voy a esconder 
mi rostro,
a ver qu\u00e9 ser\u00e1 de ellos.
Estos son una generaci\u00f3n 
perversa,
hijos de los que uno no 
se puede fiar.
{I}21_{/}Me pusieron celoso 
con lo que no es Dios,
me molestaron con cosas 
que no sirven.
Por eso yo los pondr\u00e9 
celosos
de una gente que no es 
pueblo,
y los molestar\u00e1 una 
naci\u00f3n que no sirve.
{I}22_{/}\u00a1Miren que salt\u00f3 
fuego de mi c\u00f3lera
y la llama consume hasta 
el mundo de abajo,
devora la tierra y sus 
frutos,
abrasa los cimientos de 
los cerros!
{I}23_{/}Descargar\u00e9 mis 
plagas sobre ellos
y agotar\u00e9 en ellos mis 
dardos.
{I}24_{/}Los consumir\u00e1n el 
hambre, la peste
y las fiebres mortales.
Dientes de fiera mandar\u00e9 
contra ellos,
y el veneno de los 
reptiles.
{I}25_{/}Por fuera la espada 
har\u00e1 estragos
y dentro reinar\u00e1 el 
espanto.
Caer\u00e1n sobre el joven y 
la doncella,
el ni\u00f1o de pecho y el 
viejo encanecido.
{I}26_{/}\u00bfAcaso dir\u00e9: A polvo 
los reducir\u00e9,
borrar\u00e9 su recuerdo de en 
medio de los hombres?
{I}27_{/}Temo que se jacten 
sus enemigos,
ya que no entender\u00edan
y dir\u00edan: "Les ganamos 
nosotros,
no es Yav\u00e9 quien lo 
hizo."
{I}28_{/}Israel no sabe 
conducirse
y no hay en ellos 
sensatez.
{I}29_{/}Si fueran 
inteligentes, lo 
entender\u00edan,
y sabr\u00edan en qu\u00e9 van a 
parar:
{I}30_{/}Un solo enemigo 
persigue a mil de ellos
y dos ponen en fuga a 
diez mil,
\u00bfno ser\u00e1 porque su Roca 
los ha vendido,
porque Yav\u00e9 los ha 
entregado?
{I}31_{/}El enemigo, su roca 
no es como nuestra Roca,
no hay sabidur\u00eda en 
nuestros adversarios.
{I}32_{/}Porque su vi\u00f1a es 
vi\u00f1a de Sodoma
y de las plantaciones de 
Gomorra
uvas venenosas son sus 
uvas,
racimos amargos sus 
racimos.
{I}33_{/}Su vino es veneno de 
serpiente,
mortal ponzo\u00f1a de \u00e1spid.
{I}34_{/}\u00bfQu\u00e9 suerte les 
tengo reservada,
sellada y guardada junto 
a m\u00ed?
{I}35_{/}\u00a1A m\u00ed la venganza y 
la sanci\u00f3n
en el momento que su pie 
vacile!
Pues se acerca el d\u00eda de 
su ruina,
y pronto llega su fin.
{I}36_{/}Porque Yav\u00e9 har\u00e1 
justicia a su pueblo
y se apiadar\u00e1 de sus 
siervos,
cuando vea que su fuerza 
se agota,
que no queda ya ni hombre 
libre ni esclavo.
{I}37_{/}Y les dir\u00e1: \u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1n sus dioses,
la roca en la que 
buscaban su refugio,
{I}38_{/}los que com\u00edan la 
grasa de sus sacrificios
y beb\u00edan el vino de sus 
ofrendas?
\u00a1Que se levanten y los 
salven a ustedes!,
\u00a1sean ellos su amparo y 
refugio!
{I}39_{/}Vean ahora que Yo, 
s\u00f3lo Yo soy,
y que no hay m\u00e1s Dios que 
yo.
Yo doy la muerte y la 
vida,
yo hiero, y soy yo mismo 
el que sano,
y no hay qui\u00e9n se libre 
de mi mano.
{I}40_{/}S\u00ed, yo alzo al cielo 
mi mano y digo:
"Tan cierto como vivo yo 
para siempre,
{I}41_{/}afilar\u00e9 la punta de 
mi espada,
y mi mano empu\u00f1ar\u00e1 el 
Juicio;
me vengar\u00e9 de mis 
adversarios,
y dar\u00e9 el pago a quienes 
me aborrecen.
{I}42_{/}Embriagar\u00e9 de sangre 
mis saetas,
y mi espada se hartar\u00e1 de 
carne:
sangre de muertos y 
cautivos,
cabezas de caudillos 
enemigos.
{I}43_{/}\u00a1Que los cielos 
festejen a su pueblo!
\u00a1Hijos de Dios, p\u00f3strense 
ante \u00e9l!
Porque \u00e9l venga la sangre 
de sus siervos
y devuelve la venganza a 
sus adversarios,
mientras purifica la 
tierra de su pueblo."
{I}44_{/}Mois\u00e9s pronunci\u00f3 las 
palabras de este c\u00e1ntico 
ante el pueblo que lo 
escuchaba, y Josu\u00e9, hijo 
de Nun, estaba con \u00e9l.
{I}45_{/}Cuando Mois\u00e9s acab\u00f3 
de pronunciar estas 
palabras a todo Israel, 
les dijo: {I}46_{/}"Est\u00e9n 
bien atentos a todas 
estas palabras que 
contienen mi declaraci\u00f3n 
contra ustedes, y digan a 
sus hijos que cuiden de 
ponerlas todas en 
pr\u00e1ctica. {I}47_{/}Porque no 
es cosa de poca 
importancia: esta palabra 
es su vida y, por ella, 
ustedes prolongar\u00e1n sus 
d\u00edas en el pa\u00eds que van a 
conquistar despu\u00e9s de 
pasar el Jord\u00e1n."
{I}48_{/}Yav\u00e9 habl\u00f3 a Mois\u00e9s 
en aquel mismo d\u00eda y le 
dijo: {/}{I}49_{/} "Sube a los 
cerros de los Abarim, en 
el pa\u00eds de Moab, frente a 
Jeric\u00f3, y contempla la 
tierra de Cana\u00e1n que yo 
doy a los hijos de 
Israel. Morir\u00e1s en el 
cerro al que vas a subir, 
{/}{I}50_{/}y te reunir\u00e1s con 
tus padres, igual que tu 
hermano Aar\u00f3n, que muri\u00f3 
en el cerro de Hor y fue 
a reunirse con los suyos. 
{/}{I}51_{/} Bien sabes que han 
desconfiado de m\u00ed en las 
aguas de Merib\u00e1, en el 
desierto de Zin, cuando 
no me proclamaron frente 
al pueblo. {/}{I}52_{/} Por eso 
no entrar\u00e1s en la Tierra; 
s\u00f3lo la contemplar\u00e1s de 
lejos."{/}

LAS BENDICIONES DE 
MOIS\u00c9S{/}

{1}33{/}

{I}1_{/}Estas son las 
bendiciones que Mois\u00e9s 
dio a los hijos de Israel 
antes de morir. Dijo:
{I}2_{/}"Yav\u00e9 ha salido del 
Sina\u00ed; para ellos se ha 
levantado sobre el 
horizonte de Se\u00edr; 
resplandeci\u00f3 desde el 
monte Par\u00e1n; para ellos 
lleg\u00f3 a Meriba de Cad\u00e9s 
acompa\u00f1ado de sus 
\u00e1ngeles.
{I}3_{/}Yav\u00e9 ama a todos los 
pueblos, pero en su mano 
est\u00e1 el pueblo de sus 
santos. Ah\u00ed est\u00e1n, 
postrados a sus pies, 
esperando sus 
instrucciones.
{I}4_{/}Mois\u00e9s nos dio la Ley 
que es la herencia de la 
asamblea de Jacob; 
{I}5_{/}Israel ten\u00eda un rey 
cuando estaban reunidos 
los jefes y las tribus de 
Israel eran unidas.
{I}6_{/}Viva Rub\u00e9n y no 
muera, a pesar de que sus 
hijos son tan escasos.
{I}7_{/}Aqu\u00ed est\u00e1 lo que dijo 
para Jud\u00e1: Escucha, Yav\u00e9, 
la voz de Jud\u00e1 y haz que 
se junte a su pueblo. Sus 
manos luchar\u00e1n y t\u00fa lo 
ayudar\u00e1s contra sus 
adversarios.
{I}8_{/}Dijo para Lev\u00ed: Tus 
Tumim y tus Urim, oh 
Yav\u00e9, est\u00e1n en manos del 
que te es fiel, a quien 
probaste en Masa y al que 
reprochaste en Merib\u00e1. 
{I}9_{/}El que fue capaz de 
decir a sus padres: "A 
ustedes no los conozco"; 
y no les hizo caso a sus 
hermanos e hijos. Est\u00e1n a 
cargo de tus palabras y 
cuidan de tu Alianza. 
{I}10_{/}Ellos ense\u00f1an a 
Jacob tus decisiones, a 
Israel tu Ley. Hacen 
subir hacia ti el olor 
del incienso y ponen las 
ofrendas en tu altar. 
{I}11_{/}Bendice, \u00a1oh, Yav\u00e9!, 
su valent\u00eda y acepta su 
servicio. Hiere en el 
dorso a los que contra \u00e9l 
se alcen y que sus 
enemigos no se levanten 
jam\u00e1s.
{I}12_{/}Dijo para Benjam\u00edn: 
Amado de Yav\u00e9, descansa 
confiado en el que lo 
protege desde las lomas 
en que tiene su 
santuario.
{I}13_{/}Dijo para Jos\u00e9: \u00a1Que 
Yav\u00e9 bendiga su tierra 
con el roc\u00edo del cielo y 
las aguas que surgen del 
abismo, {I}14_{/}los frutos 
que madura el sol y lo 
que hace germinar la 
luna, {I}15_{/}lo mejor de 
los viejos montes y de 
las antiguas lomas, 
{I}16_{/}la tierra generosa y 
las cosechas abundantes! 
\u00a1Descienda sobre la 
cabeza de Jos\u00e9 la 
bendici\u00f3n del que se 
apareci\u00f3 en la zarza, 
pues es el elegido entre 
sus hermanos! {I}17_{/}Jos\u00e9 
es su toro primog\u00e9nito: 
\u00a1gloria a \u00e9l! Son sus 
cuernos, cuernos de 
b\u00fafalo, con los que hiere 
a todos los pueblos hasta 
los confines de la 
tierra. \u00a1Miren las 
muchedumbres de Efra\u00edm y 
los millares de Manas\u00e9s!
{I}18_{/}Dijo para Zabul\u00f3n: 
S\u00e9 feliz, Zabul\u00f3n, cuando 
viajes, y t\u00fa, Isacar, en 
tus tiendas. {I}19_{/}Ellos 
llamar\u00e1n a los pueblos a 
la monta\u00f1a sagrada, ah\u00ed 
ofrecer\u00e1n sacrificios 
justos, pues gozan de las 
riquezas del mar y los 
tesoros escondidos en la 
arena.
{I}20_{/}Dijo para Gad: 
\u00a1Bendito el que ensanche 
a Gad. Como leona se 
halla tumbado y desgarra 
el brazo y la cabeza! 
{I}21_{/}El escogi\u00f3 la parte 
mejor, la parte que fue 
reservada para el jefe. 
Encabeza el pueblo, pues 
ha cumplido la justicia 
de Yav\u00e9 y sus decisiones 
respecto a Israel.
{I}22_{/}Dijo para Dan: Dan 
es un cachorro de le\u00f3n 
que salta de Bas\u00e1n.
{I}23_{/}Dijo para Neftal\u00ed: 
Neftal\u00ed es colmado de 
favores, lleno de la 
bendici\u00f3n de Yav\u00e9. 
\u00a1Exti\u00e9ndete hacia el sur 
y hacia el mar!
{I}24_{/}Dijo para Aser: 
Bendito sea Aser entre 
los hijos. {I}25_{/}Sea \u00e9l 
preferido entre sus 
hermanos y meta sus pies 
en el aceite. Sean de 
hierro y bronce tus 
cerrojos. Seas fuerte 
mientras vivas.
{I}26_{/}Nadie hay como Dios 
\u00a1oh, Israel!, el que 
atraviesa los cielos para 
socorrerte, cabalgando 
majestuoso sobre las 
nubes. {I}27_{/}El Dios 
eterno es tu refugio, te 
protegen sus brazos para 
siempre. Arroja ante ti 
al enemigo y te dice: 
Acaba con \u00e9l.
{I}28_{/}Israel habita 
seguro. La fuente de 
Jacob corre aparte en una 
tierra de trigo y de 
vino, y le llega roc\u00edo 
del cielo. {I}29_{/}Feliz 
eres, \u00a1oh, Israel! \u00bfQui\u00e9n 
semejante a ti, pueblo 
salvado por Yav\u00e9? El es 
el escudo que te ampara, 
la espada que te da la 
victoria. Tus enemigos 
quisieran apaciguarte, 
pero t\u00fa, al fin, les 
pisas el cuello."
LA MUERTE DE MOIS\u00c9S{/}

{1}34{/}

{I}1_{/}Mois\u00e9s subi\u00f3 del 
llano est\u00e9ril de Moab al 
cerro de Nebo, a la 
cumbre de Pisga, frente a 
Jeric\u00f3,{/} y Yav\u00e9 le mostr\u00f3 
toda la Tierra: de Galaad 
hasta Dan, {I}2_{/}todo 
Neftal\u00ed, la tierra de 
Efra\u00edm y de Manas\u00e9s, toda 
la tierra de Jud\u00e1, hasta 
el mar occidental, {I}3_{/}el 
Negueb, la llanura, el 
valle de Jeric\u00f3, ciudad 
de las Palmeras, hasta 
Soar.
{I}4_{/}Y le dijo Yav\u00e9: "Esta 
es la tierra que promet\u00ed 
a Abrah\u00e1n, a Isaac y a 
Jacob, y jur\u00e9 que se la 
dar\u00eda a su descendencia. 
Dejo que la veas con tus 
propios ojos, pero no 
entrar\u00e1s en ella." 
{I}5_{/}All\u00ed muri\u00f3 Mois\u00e9s, 
siervo de Yav\u00e9, en el 
pa\u00eds de Moab, conforme 
Yav\u00e9 lo hab\u00eda dispuesto. 
{I}6_{/}Lo sepultaron en el 
valle, en el pa\u00eds de Moab 
frente a Baal Peor, pero 
nadie hasta hoy ha 
conocido su tumba.
{I}7_{/} Ten\u00eda Mois\u00e9s ciento 
veinte a\u00f1os cuando muri\u00f3. 
No hab\u00eda perdido su vigor 
y sus ojos ve\u00edan a\u00fan 
claramente. {/}{I}8_{/} Los 
hijos de Israel hicieron 
duelo por \u00e9l en los 
campos de Moab; durante 
treinta d\u00edas estuvieron 
en duelo. {/}{I}9_{/} Pero 
ten\u00edan a Josu\u00e9, hijo de 
Nun, el cual qued\u00f3 lleno 
del esp\u00edritu de sabidur\u00eda 
porque Mois\u00e9s hab\u00eda 
puesto sus manos sobre 
\u00e9l. Los hijos de Israel 
le obedecieron y actuaron 
en todo seg\u00fan Yav\u00e9 hab\u00eda 
ordenado a Mois\u00e9s.{/}

{I}10_{/}No ha vuelto a 
surgir en Israel profeta 
semejante a Mois\u00e9s. Con 
\u00e9l, Yav\u00e9 hab\u00eda tratado 
cara a cara. 
{I}11_{/}\u00a1Cu\u00e1ntos milagros y 
maravillas hizo en Egipto 
contra Fara\u00f3n, contra su 
gente y todo su pa\u00eds! 
{I}12_{/}\u00a1Qu\u00e9 mano tan 
poderosa y qu\u00e9 autoridad 
para obrar estos 
prodigios a los ojos de 
todo Israel!
