{N}HISTORIA DE ANA{/}

{1}1{/}

[\u0095]_[*]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda un hombre de Ram\u00e1tayim, un sufita de la monta\u00f1a 
de Efra\u00edn, que se llamaba Elcana. Era hijo de Jerojam, hijo de 
Elij\u00fa, hijo de Toj\u00fa, hijo de Suf, de la tribu de Efra\u00edn. 
[=]_{I}2_{/}Ten\u00eda dos mujeres, una se llamaba Ana, la otra, Penina. 
Penina hab\u00eda tenido hijos, pero Ana, no. {R}_{I}3_{/}Ese hombre sub\u00eda 
cada a\u00f1o de su pueblo para adorar y ofrecer sacrificios a Yav\u00e9 
Sabaot en el santuario de Silo; los dos hijos de Hel\u00ed, Jofni y 
Finjas, serv\u00edan como sacerdotes de Yav\u00e9 en ese lugar.
[=]_{R}_{I}4_{/}Un d\u00eda Elcana ofreci\u00f3 un sacrificio; dio sus porciones a 
su mujer Penina y tambi\u00e9n a sus hijos e hijas; {I}5_{/}a Ana, en 
cambio, le sirvi\u00f3 una doble porci\u00f3n pues era su preferida, a pesar 
de que Yav\u00e9 la hab\u00eda vuelto est\u00e9ril. {I}6_{/}Su rival la humillaba por 
esto y no hac\u00eda m\u00e1s que aumentar su pena.
{I}7_{/}Cada a\u00f1o, cuando ella sub\u00eda a la casa de Yav\u00e9, pasaba lo 
mismo: la otra reviv\u00eda su pena y Ana se pon\u00eda a llorar y no com\u00eda 
m\u00e1s. [=]_{I}8_{/}Elcana, su marido, le dijo: "Ana, \u00bfpor qu\u00e9 lloras, 
por qu\u00e9 no comes, por qu\u00e9 est\u00e1s tan triste? \u00bfNo valgo para ti m\u00e1s 
que diez hijos?"
{R}_{I}9_{/}Ese d\u00eda, despu\u00e9s que comieron y bebieron en Silo, Ana vino a 
presentarse ante Yav\u00e9 mientras el sacerdote Hel\u00ed estaba sentado en 
su sill\u00f3n junto a la puerta del Santuario de Yav\u00e9. {I}10_{/}Muy 
apenada rez\u00f3 a Yav\u00e9 sin dejar de llorar; {R}_{I}11_{/}le hizo esta 
promesa: "Yav\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, mira con bondad la pena de tu 
sirvienta y acu\u00e9rdate de m\u00ed. No te olvides de tu sirvienta, sino 
que dale un ni\u00f1ito. Lo consagrar\u00e9 a Yav\u00e9 para el resto de sus d\u00edas 
y la navaja no pasar\u00e1 por su cabeza".
{I}12_{/}Estuvo orando all\u00ed un largo rato delante de Yav\u00e9 mientras 
Hel\u00ed la miraba. {I}13_{/}Como Ana oraba en el fondo de su coraz\u00f3n, 
casi no mov\u00eda los labios y no se o\u00eda lo que dec\u00eda. {I}14_{/}Hel\u00ed pens\u00f3 
que estaba ebria y le dijo: "\u00bfHasta cu\u00e1ndo te vas a quedar ah\u00ed en 
ese estado? \u00a1Vete a dormir la mona!"
{I}15_{/}Ana le respondi\u00f3: "Se\u00f1or, yo s\u00f3lo soy una mujer que tiene 
pena; no he tomado vino ni bebida alcoh\u00f3lica, sino que estaba 
expandiendo mi coraz\u00f3n delante de Yav\u00e9. {I}16_{/}No tomes a tu 
sirvienta por una mujer cualquiera; si me qued\u00e9 tanto rato orando 
ha sido porque mi sufrimiento y mi pena son muy grandes".
{R}_{I}17_{/}Hel\u00ed retom\u00f3 la palabra y le dijo: "Vete en paz, y que el 
Dios de Israel atienda la oraci\u00f3n que acabas de hacerle". 
{I}18_{/}Ella le dijo a su vez: "\u00a1Ojal\u00e1 tu sirvienta sea bien vista 
por ti!" Se levant\u00f3, comi\u00f3, y su cara ten\u00eda otro aspecto. {I}19_{/}Se 
levant\u00f3 muy temprano y despu\u00e9s de haberse postrado ante Yav\u00e9, 
emprendieron el regreso a su casa de Ram\u00e1. {R}_{I}20_{/}Elcana tuvo 
relaciones con su mujer Ana y Yav\u00e9 se acord\u00f3 de ella. Cuando se 
hubo cumplido el plazo, Ana dio a luz un ni\u00f1o, al que puso el 
nombre de Samuel, porque dec\u00eda: "Se lo ped\u00ed a Yav\u00e9".
{R}_{I}21_{/}Elcana, su marido, subi\u00f3 con toda su familia para ofrecer a 
Yav\u00e9 el sacrificio como lo hac\u00eda cada a\u00f1o y cumplir su promesa. 
{I}22_{/}Ana no subi\u00f3 sino que dijo a su marido: "Cuando el ni\u00f1o deje 
de mamar, lo llevar\u00e9 yo misma donde Yav\u00e9 y se quedar\u00e1 all\u00ed para 
siempre". {I}23_{/}Elcana le respondi\u00f3: "Haz como mejor te parezca. 
Qu\u00e9date aqu\u00ed hasta que no le des m\u00e1s pecho, y que Yav\u00e9 realice lo 
que acabas de decir". La mujer se qued\u00f3, y dio de mamar a su hijo 
hasta que fue destetado.
[=]_{I}24_{/}Despu\u00e9s que le hubo quitado el pecho, lo hizo subir junto 
con ella a la casa de Yav\u00e9 en Silo; llevaba tambi\u00e9n un toro de 
tres a\u00f1os, una medida de harina y un cuero de vino. El ni\u00f1o era 
a\u00fan muy peque\u00f1o.
{I}25_{/}Sacrificaron el toro y llevaron el ni\u00f1o a Hel\u00ed. {I}26_{/}Ana le 
dijo: "Perdona, se\u00f1or, tan cierto como que t\u00fa vives, se\u00f1or, que yo 
soy la mujer que estuvo cerca de ti or\u00e1ndole a Yav\u00e9. {I}27_{/}Yo 
rezaba por este ni\u00f1o y Yav\u00e9 me concedi\u00f3 lo que le ped\u00eda. {I}28_{/}Yo 
ahora se lo cedo a Yav\u00e9 para el resto de sus d\u00edas; \u00e9l ser\u00e1 donado 
a Yav\u00e9". As\u00ed fue como se qued\u00f3 al servicio de Yav\u00e9.
{N}EL C\u00c1NTICO DE ANA{/}

{1}2{/}

[\u0095]_[=]_{I}1_{/}Entonces Ana pronunci\u00f3 este c\u00e1ntico:
"Mi coraz\u00f3n se alegra con Yav\u00e9,
lleno de fuerza me siento con Yav\u00e9;
ya puedo responder a mis enemigos
porque me salvaste, y soy feliz.
[=]_{R}_{I}2_{/}No hay otro Santo que Yav\u00e9,
nadie hay fuera de ti
ni otra roca fuera de nuestro Dios.
{R}_{I}3_{/}Basta de palabras altaneras,
no salga m\u00e1s la arrogancia de su boca.
Yav\u00e9 es un Dios que todo lo sabe,
\u00e9l es quien pesa las acciones.
{I}4_{/}Se hace trizas el arco del forzudo,
pero de fuerza se ci\u00f1en los d\u00e9biles.
[=]_{I}5_{/}Los satisfechos trabajan por un pan,
pero los hambrientos ahora descansan;
la que era est\u00e9ril tiene siete partos,
otra, con muchos hijos, queda sola;
[=]_{R}_{I}6_{/}Yav\u00e9 da muerte y vida,
hace bajar al lugar de los muertos
y hace que de all\u00ed vuelvan.
{I}7_{/}Yav\u00e9 empobrece y enriquece,
El humilla, pero luego levanta.
[=]_{I}8_{/}Saca del polvo al peque\u00f1o
y retira al pobre del esti\u00e9rcol
para que se siente entre los grandes
y para darle un trono de gloria.
De Yav\u00e9 son la tierra y sus columnas,
sobre ellas el mundo estableci\u00f3.
{R}_{I}9_{/}Cuida los pasos de sus fieles,
pero los malos perecen en las tinieblas:
la fuerza del hombre no da la victoria.
{I}10_{/}\u00a1Cuando truena en los cielos el Alt\u00edsimo,
los que odian a Yav\u00e9 son aplastados!
Yav\u00e9 manda hasta el conf\u00edn del mundo,
da la fuerza a su rey
y hace invencible a su Mes\u00edas".
{I}11_{/}Elcana se volvi\u00f3 a su casa en Ram\u00e1, mientras que el ni\u00f1o se 
qued\u00f3 al servicio de Yav\u00e9, bajo la custodia del sacerdote Hel\u00ed.
{N}LA HISTORIA DE HEL\u00cd{/}

{I}12_{/}Los hijos de Hel\u00ed eran unos desalmados, no respetaban a Yav\u00e9 
{R}_{I}13_{/}ni la ley de los sacerdotes con respecto al pueblo. Cuando 
alguien ofrec\u00eda un sacrificio, ven\u00eda el sirviente del sacerdote 
mientras se estaba cociendo la carne y con un tenedor de tres 
dientes {I}14_{/}picaba en el caldero, o en la olla, o en el c\u00e1ntaro o 
en la vasija, y todo lo que pescaba el tenedor era para el 
sacerdote. As\u00ed se hac\u00eda con todos los israelitas que iban a Silo. 
{R}_{I}15_{/}Incluso antes de que se quemara la grasa, llegaba el 
sirviente del sacerdote y dec\u00eda al que estaba ofreciendo el 
sacrificio: "Dame carne para as\u00e1rsela al sacerdote, \u00e9l no aceptar\u00e1 
carne cocida, sino \u00fanicamente carne para asarla". [=]_{I}16_{/}Y si 
alguien le respond\u00eda: "Espera primero a que se queme la carne, 
luego toma lo que quieras", le replicaba: "\u00a1No, tienes que d\u00e1rmelo 
en seguida, si no lo tomar\u00e9 a la fuerza!" {I}17_{/}El pecado de esos 
j\u00f3venes era muy grande a los ojos de Yav\u00e9 porque desacreditaban la 
ofrenda que se hace a Yav\u00e9.
{R}_{I}18_{/}Samuel era todav\u00eda un ni\u00f1o, estaba al servicio de Yav\u00e9 y 
llevaba un pantaloncito de lino. [=]_{R}_{I}19_{/}Su madre le 
confeccionaba todos los a\u00f1os una peque\u00f1a t\u00fanica que le llevaba 
cuando sub\u00eda con su marido para el sacrificio anual. {I}20_{/}En una 
de esas ocasiones Hel\u00ed bendijo a Elcana y a su mujer: "Yav\u00e9, le 
dijo, te d\u00e9 hijos de esta mujer a cambio del hijo que ella 
consagr\u00f3 a Yav\u00e9". Despu\u00e9s de lo cual regresaron a su casa. 
{R}_{I}21_{/}Yav\u00e9 se acord\u00f3 de Ana: concibi\u00f3 y dio a luz tres hijos y dos 
hijas. Samuel mientras tanto crec\u00eda bajo la mirada de Yav\u00e9.
[=]_{R}_{I}22_{/}Hel\u00ed era muy viejo. Supo lo mal que se portaban sus 
hijos ante todo Israel, pues se acostaban con las mujeres que 
estaban de servicio a la entrada de la Tienda de las Citas. 
{I}23_{/}Les dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 se portan as\u00ed? Todo el mundo me habla de 
sus fechor\u00edas. {I}24_{/}\u00a1No, hijos m\u00edos! Lo que oigo no es nada de 
bueno: ustedes pecan contra Yav\u00e9. {R}_{I}25_{/}Si un hombre peca contra 
otro hombre, Dios har\u00e1 de mediador, pero si uno peca contra Yav\u00e9, 
\u00bfqui\u00e9n interceder\u00e1 por \u00e9l?" Sin embargo no hicieron caso a los 
consejos de su padre, pues Yav\u00e9 ya hab\u00eda decidido su perdici\u00f3n.
[=]_{R}_{I}26_{/}Samuel mientras tanto d\u00eda a d\u00eda crec\u00eda y se hac\u00eda mejor 
tanto a los ojos de Yav\u00e9 como a los de los hombres.
{R}_{I}27_{/}Un hombre de Dios fue a ver a Hel\u00ed y le dijo: "Escucha esta 
palabra de Yav\u00e9: Me di a conocer claramente a la casa de tu padre 
cuando estaban en Egipto a las \u00f3rdenes del Fara\u00f3n. {R}_{I}28_{/}Lo eleg\u00ed 
entre todas las tribus de Israel para que fuera mi sacerdote, para 
que subiera a mi altar, quemara el incienso y llevara el efod 
delante de m\u00ed. Le di a la casa de tu padre todas las ofrendas que 
los Israelitas sacrifican por medio del fuego. {R}_{I}29_{/}\u00bfPor qu\u00e9 
ahora desacreditan los sacrificios y las ofrendas que he ordenado 
en mi casa? Has tenido m\u00e1s miramientos con tus hijos que conmigo y 
has dejado que engorden con lo mejor de las ofrendas que presenta 
mi pueblo de Israel.
[=]_{R}_{I}30_{/}Por eso, esto dice Yav\u00e9, el Dios de Israel: Yo hab\u00eda 
declarado que tu casa, la de tu padre, permanecer\u00eda para siempre a 
mi servicio. \u00a1Pero ahora, dice Yav\u00e9, se acab\u00f3! Porque honro a los 
que me honran, pero los que me desprecian ser\u00e1n menospreciados. 
{I}31_{/}Vendr\u00e1 un d\u00eda en que te romper\u00e9 los brazos a ti y a la 
familia de tu padre, y ya no habr\u00e1 m\u00e1s viejos en tu casa. 
{R}_{I}32_{/}Ver\u00e1s todo el bien que har\u00e9 a Israel, mientras que tu morada 
quedar\u00e1 sumergida en la angustia: nunca m\u00e1s se ver\u00e1 en ella gente 
de edad. [=]_{R}_{I}33_{/}Har\u00e9 que permanezca siempre cerca de mi altar 
uno de tus descendientes para que lo vean sus ojos y sea 
humillado, pero todos los dem\u00e1s que nazcan en tu casa perecer\u00e1n 
por la espada de los hombres. {I}34_{/}T\u00fa mismo tendr\u00e1s una se\u00f1al de 
lo que suceder\u00e1: tus dos hijos, Jofni y Finjas, morir\u00e1n ambos el 
mismo d\u00eda.
[=]_{R}_{I}35_{/}Har\u00e9 que surja un sacerdote fiel que actuar\u00e1 seg\u00fan mi 
coraz\u00f3n y seg\u00fan mi alma; le har\u00e9 una casa inamovible y cumplir\u00e1 
siempre su cargo bajo la mirada de aquel que he elegido. {I}36_{/}Los 
que queden de tu casa vendr\u00e1n a arrodillarse ante \u00e9l por una 
monedita o por un mendrugo de pan y dir\u00e1n: Dame, por favor, alg\u00fan 
cargo en el sacerdocio para tener un pedazo de pan que comer".
{N}DIOS LLAMA A SAMUEL{/}

{1}3{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El joven Samuel serv\u00eda a Yav\u00e9 bajo la mirada de Hel\u00ed. En 
ese tiempo la palabra de Yav\u00e9 era muy rara y las visiones poco 
frecuentes.
{I}2_{/}Ese d\u00eda estaba Hel\u00ed acostado en su cama; sus ojos estaban tan 
d\u00e9biles que ya no ve\u00eda. {R}_{I}3_{/}Todav\u00eda no se hab\u00eda apagado la 
l\u00e1mpara de Dios y Samuel estaba acostado en el santuario de Yav\u00e9, 
all\u00ed donde estaba el arca de Dios. [=]_{R}_{I}4_{/}Yav\u00e9 lo llam\u00f3: 
"\u00a1Samuel! \u00a1Samuel!" Respondi\u00f3: "Aqu\u00ed estoy". {R}_{I}5_{/}Corri\u00f3 donde 
Hel\u00ed y le dijo: "Aqu\u00ed estoy ya que me llamaste". Hel\u00ed le 
respondi\u00f3: "Yo no te he llamado, vuelve a acostarte". Y Samuel se 
fue a acostar. {R}_{I}6_{/}Yav\u00e9 lo llam\u00f3 de nuevo: "\u00a1Samuel! \u00a1Samuel!" Se 
levant\u00f3 y se present\u00f3 ante Hel\u00ed: "Aqu\u00ed estoy, le dijo, puesto que 
t\u00fa me llamaste". Hel\u00ed le respondi\u00f3: "Yo no te he llamado, hijo 
m\u00edo, vuelve a acostarte".
{R}_{I}7_{/}Samuel no conoc\u00eda todav\u00eda a Yav\u00e9: la palabra de Yav\u00e9 no le 
hab\u00eda sido todav\u00eda revelada. {R}_{I}8_{/}Cuando Yav\u00e9 llam\u00f3 a Samuel por 
tercera vez, se levant\u00f3 y fue a ver a Hel\u00ed: "Aqu\u00ed estoy, le dijo, 
ya que me llamaste". Hel\u00ed comprendi\u00f3 entonces que era Yav\u00e9 quien 
llamaba al muchacho, {R}_{I}9_{/}y dijo a Samuel: "Anda a acostarte; si 
te llaman, responde: "Habla, Yav\u00e9, que tu servidor escucha". Y 
Samuel volvi\u00f3 a acostarse.
{R}_{I}10_{/}Yav\u00e9 entr\u00f3, se detuvo y llam\u00f3 igual que las veces 
anteriores: "\u00a1Samuel! \u00a1Samuel!" Samuel respondi\u00f3: "Habla, que tu 
servidor escucha". [=]_{R}_{I}11_{/}Yav\u00e9 dijo entonces a Samuel: "Voy a 
realizar en Israel una cosa tan tremenda que le tintinear\u00e1n las 
orejas a quien lo oiga. {I}12_{/}Har\u00e9 que caiga sobre Hel\u00ed la condena 
que he pronunciado contra su casa, desde principio a fin. {R}_{I}13_{/}Le 
dir\u00e1s que condeno su casa para siempre porque sab\u00eda que sus hijos 
maldec\u00edan a Dios y no los corrigi\u00f3. {R}_{I}14_{/}Por eso, se lo juro a su 
casa, que ning\u00fan sacrificio, ninguna ofrenda podr\u00e1 borrar el 
pecado cometido por la familia de Hel\u00ed".
{R}_{I}15_{/}Samuel se acost\u00f3 de nuevo hasta la ma\u00f1ana, luego abri\u00f3 las 
puertas del santuario de Yav\u00e9. Samuel ten\u00eda miedo de contarle a 
Hel\u00ed la visi\u00f3n, {R}_{I}16_{/}pero Hel\u00ed lo llam\u00f3 y le dijo: "Samuel, hijo 
m\u00edo". "Aqu\u00ed estoy", le respondi\u00f3. {R}_{I}17_{/}Hel\u00ed le pregunt\u00f3: "\u00bfCu\u00e1l 
fue la palabra que se te dijo? No me ocultes nada. Te maldiga Dios 
y te remaldiga si me ocultas una sola palabra de lo que te dijo". 
{R}_{I}18_{/}Entonces Samuel se lo cont\u00f3 todo sin ocultarle nada. Hel\u00ed 
dijo: "Es Yav\u00e9, que haga como mejor le parezca".
{R}_{I}19_{/}Samuel hab\u00eda crecido; Yav\u00e9 estaba con \u00e9l y sus palabras 
nunca dejaban de cumplirse. {R}_{I}20_{/}De esta manera todo Israel, 
desde Dan hasta Bersab\u00e9, supo que Samuel era verdaderamente un 
profeta de Yav\u00e9. {R}_{I}21_{/}Yav\u00e9 continu\u00f3 manifest\u00e1ndose en Silo; all\u00ed 
se revelaba a Samuel mientras Hel\u00ed segu\u00eda envejeciendo y sus hijos 
hundi\u00e9ndose en su mala conducta.
{N}LA DERROTA: CAPTURA DEL ARCA{/}

{1}4{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}En esos d\u00edas los filisteos se reunieron para atacar a 
Israel y los Israelitas salieron a su encuentro para enfrentarlos. 
Acamparon cerca de Eben-Ha-Ezer, mientras que los filisteos 
acampaban en Afec. {R}_{I}2_{/}Los filisteos se dispusieron para la 
batalla frente a los israelitas y el combate fue violento. Israel 
fue vencido por los filisteos, quienes dieron muerte a m\u00e1s o menos 
cuatro mil en el campo de batalla. [=]_{R}_{I}3_{/}Cuando el pueblo 
regres\u00f3 al campamento, los ancianos de Israel se preguntaron: 
"\u00bfPor qu\u00e9 Yav\u00e9 nos aplast\u00f3 hoy ante los filisteos? \u00a1Vamos a Silo y 
traigamos el arca de Dios! Que est\u00e9 aqu\u00ed con nosotros y que nos 
salve de nuestros enemigos". {R}_{I}4_{/}El pueblo mand\u00f3 entonces a 
buscar a Silo el arca de Yav\u00e9 de los ej\u00e9rcitos, que se sienta 
sobre los querubines. Los dos hijos de Hel\u00ed, Jofni y Finjas, la 
acompa\u00f1aban.
{R}_{I}5_{/}Cuando el arca de Yav\u00e9 entr\u00f3 en el campamento, todo Israel se 
puso a gritar haciendo temblar el suelo. {R}_{I}6_{/}Al o\u00edr esos gritos, 
los filisteos se dijeron: "\u00bfQu\u00e9 significar\u00e1 esa inmensa aclamaci\u00f3n 
en el campamento de los hebreos?" Cuando supieron que el arca de 
Yav\u00e9 hab\u00eda llegado al campamento, {R}_{I}7_{/}los filisteos tuvieron 
miedo: "Dios ha llegado a su campamento, dijeron, ay de nosotros, 
porque hasta ahora nunca hab\u00eda ocurrido eso. {R}_{I}8_{/}\u00a1Ay de nosotros! 
\u00bfQui\u00e9n nos librar\u00e1 de la mano de esos dioses poderosos? \u00bfNo fueron 
ellos los que castigaron a los egipcios con toda clase de plagas 
en los tiempos del desierto? {R}_{I}9_{/}\u00a1Animo, filisteos! Luchemos como 
hombres, no vayamos a someternos a esos hebreos como ellos se han 
sometido a nosotros hasta ahora; \u00a1seamos valientes y luchemos!"
{R}_{I}10_{/}Los filisteos presentaron batalla; los israelitas fueron 
derrotados y cada cual huy\u00f3 para su casa. Fue un gran desastre: 
treinta mil combatientes cayeron de entre las filas de Israel. 
{R}_{I}11_{/}El arca de Dios cay\u00f3 prisionera y los dos hijos de Hel\u00ed, 
Jofni y Finjas, murieron.
{R}_{I}12_{/}Un hombre de Benjam\u00edn se escap\u00f3 y lleg\u00f3 ese mismo d\u00eda a 
Silo, con la ropas hecha tiras y la cabeza cubierta de polvo. 
{R}_{I}13_{/}Cuando lleg\u00f3, Hel\u00ed estaba sentado en su sill\u00f3n muy cerca del 
camino porque su coraz\u00f3n temblaba por el arca de Dios. Cuando el 
hombre lleg\u00f3 al pueblo llevando la noticia, surgi\u00f3 de all\u00ed una 
gran lamentaci\u00f3n. {R}_{I}14_{/}Cuando Hel\u00ed la oy\u00f3, pregunt\u00f3: "\u00bfA qu\u00e9 se 
debe esa lamentaci\u00f3n?" El hombre corri\u00f3 donde Hel\u00ed para 
comunic\u00e1rselo; {I}15_{/}\u00e9l ten\u00eda entonces noventa y ocho a\u00f1os, su 
mirada estaba fija y ya no ve\u00eda. {I}16_{/}El mensajero dijo a Hel\u00ed: 
"Vengo del campo de batalla, hoy mismo hu\u00ed de las l\u00edneas". Hel\u00ed le 
pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3, hijo m\u00edo?" {R}_{I}17_{/}El mensajero respondi\u00f3: 
"Israel huy\u00f3 ante los filisteos, fue una terrible derrota para el 
pueblo. Tus dos hijos murieron tambi\u00e9n y el arca de Dios fue 
capturada". {R}_{I}18_{/}En cuanto mencion\u00f3 el arca de Dios, Hel\u00ed cay\u00f3 de 
espaldas de su silla, atraves\u00e1ndose en la puerta. Se rompi\u00f3 la 
nuca y muri\u00f3, porque el viejo era pesado. Hab\u00eda juzgado a Israel 
durante cuarenta a\u00f1os.
{R}_{I}19_{/}Su nuera, la mujer de Finjas, estaba embarazada y a punto de 
dar a luz. Al saber la captura del arca de Dios, la muerte de su 
suegro y de su marido, le vinieron los dolores, se puso en 
cuclillas y dio a luz. {I}20_{/}Las mujeres que la asist\u00edan, al verla 
que estaba a punto de morir, le dijeron: "\u00a1Animo! \u00a1Animo! \u00a1Has 
dado a luz un ni\u00f1o! Pero ella no respondi\u00f3 ni puso atenci\u00f3n. 
{R}_{I}21_{/}Puso al ni\u00f1o el nombre de Icabod (\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Gloria?) 
porque dijo: "La Gloria ha sido arrancada de Israel". Pensaba 
tanto en el Arca como en su suegro y en su marido. {R}_{I}22_{/}Al decir: 
"La Gloria", se refer\u00eda al arca de Dios".
{1}5{/}

{R}_{I}1_{/}Los filisteos que hab\u00edan capturado el arca de Dios la 
llevaron de Eben-Ha-Ezer a Asdod. {R}_{I}2_{/}Tomaron el arca de Dios y 
la pusieron en el templo de Dag\u00f3n al lado de la estatua de Dag\u00f3n. 
[=]_{R}_{I}3_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, cuando se levantaron los 
habitantes de Asdod, muy temprano, Dag\u00f3n estaba en el suelo: 
estaba ca\u00eddo con su cara delante del arca de Yav\u00e9. Lo levantaron y 
lo pusieron de nuevo en su lugar. {R}_{I}4_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, 
cuando se levantaron, Dag\u00f3n estaba de nuevo en el suelo delante 
del arca de Yav\u00e9. El tronco estaba en su lugar, pero le faltaban 
la cabeza y las dos manos que estaban tiradas en el umbral; 
[=]_{R}_{I}5_{/}es por eso que los sacerdotes de Dag\u00f3n y todos los que 
entran en el templo de Dag\u00f3n en Asdod, a\u00fan hoy, no pisan el umbral 
de Dag\u00f3n.
{I}6_{/}La mano de Yav\u00e9 se dej\u00f3 caer sobre los habitantes de Asdod, 
los atorment\u00f3 y les envi\u00f3 tumores tanto a Asdod como a sus 
alrededores. {R}_{I}7_{/}Al ver lo que les pasaba, dijeron: "Que el arca 
del Dios de Israel no quede m\u00e1s con nosotros : vean c\u00f3mo ha tenido 
pesada la mano con nosotros y con nuestro dios Dag\u00f3n". 
{R}_{I}8_{/}Mandaron pues una citaci\u00f3n a todos los pr\u00edncipes de los 
filisteos y los reunieron en su ciudad. Les dijeron: "\u00bfQu\u00e9 haremos 
con el arca del Dios de Israel?" Los dem\u00e1s respondieron: "El arca 
del Dios de Israel ir\u00e1 a Gat". Llevaron all\u00e1 el arca del Dios de 
Israel.
{R}_{I}9_{/}Pero, apenas llegaron con ella, el peso de la mano de Dios se 
hizo sentir en la ciudad: se produjo un gran p\u00e1nico. Castig\u00f3 a los 
habitantes, desde el m\u00e1s chico al m\u00e1s grande, haci\u00e9ndoles salir 
tumores. {R}_{I}10_{/}Enviaron entonces el arca de Dios a Ecr\u00f3n; pero 
cuando el arca de Dios lleg\u00f3 a Ecr\u00f3n, los habitantes de la ciudad 
se pusieron a gritar: "\u00a1Nos han tra\u00eddo el arca del Dios de Israel 
para que perezcamos nosotros y nuestro pueblo!" {R}_{I}11_{/}Se reunieron 
todos los pr\u00edncipes de los filisteos: "Devolvamos el arca del Dios 
de Israel, dijeron, que vuelva al lugar de donde vino. Porque si 
no, vamos a morir nosotros y nuestro pueblo". Se hab\u00eda producido 
en toda la ciudad un p\u00e1nico terrible pues la mano de Dios se hab\u00eda 
vuelto muy pesada. {I}12_{/}Los que no mor\u00edan se llenaban de tumores, 
y desde la ciudad sub\u00eda al cielo una gran lamentaci\u00f3n.
{1}6{/}

{R}_{I}1_{/}El arca de Yav\u00e9 estuvo siete meses en territorio filisteo. 
{R}_{I}2_{/}Los filisteos llamaron finalmente a los sacerdotes y a los 
adivinos: "\u00bfQu\u00e9 haremos con el arca de Yav\u00e9?, dijeron, d\u00edgannos 
c\u00f3mo debemos devolverla a su lugar". {R}_{I}3_{/}Estos respondieron: "Si 
devuelven el arca del Dios de Israel, no la devuelvan sola; 
h\u00e1ganle una ofrenda de reparaci\u00f3n, de ese modo sanar\u00e1n ustedes y 
sabr\u00e1n por qu\u00e9 se abati\u00f3 sobre ustedes la mano de Dios". {R}_{I}4_{/}Les 
preguntaron tambi\u00e9n: "\u00bfQu\u00e9 reparaci\u00f3n podr\u00edamos enviar?" Los 
adivinos dijeron: "Cinco tumores de oro y cinco ratas de oro, de 
acuerdo al n\u00famero de los pr\u00edncipes de los filisteos, pues la misma 
plaga los hiri\u00f3 a ustedes y a sus pr\u00edncipes. {R}_{I}5_{/}Hagan estatuas 
de sus tumores y de las ratas que asolan su pa\u00eds, y den gloria al 
Dios de Israel. A lo mejor as\u00ed dejar\u00e1 su mano de castigarlos, 
tanto a ustedes como a sus dioses y a su pa\u00eds. [=]_{R}_{I}6_{/}\u00bfPor qu\u00e9 
son tan testarudos como los egipcios y su Fara\u00f3n? Dios los castig\u00f3 
de tal manera que al final tuvieron que dejarlos partir.
{I}7_{/}Por lo que toca a ustedes, preparen ahora una carreta nueva, 
tomen dos vacas que todav\u00eda est\u00e9n dando leche a sus cr\u00edas y que 
nunca han sido enyugadas. Enyugar\u00e1n las vacas a la carreta y 
dejar\u00e1n en el establo a sus terneros. {R}_{I}8_{/}Tomar\u00e1n el arca de Yav\u00e9 
y la pondr\u00e1n en la carreta, y los objetos de oro que le ofrecer\u00e1n 
en reparaci\u00f3n los pondr\u00e1n en un cofre al lado del Arca, y dejar\u00e1n 
que se vayan. {R}_{I}9_{/}Miren entonces. Si el Arca se va a su pa\u00eds en 
direcci\u00f3n a Bet-Sem\u00e9s, su Dios fue seguramente el que nos trajo 
estas plagas. Si no, sabremos que no fue su mano la que nos 
castig\u00f3, sino que todo esto nos pas\u00f3 por casualidad".
{I}10_{/}Lo hicieron pues as\u00ed: tomaron dos vacas que todav\u00eda daban 
leche a sus terneros, las enyugaron a la carreta y dejaron a sus 
cr\u00edas en el establo. {R}_{I}11_{/}Pusieron el arca de Yav\u00e9 en la carreta 
junto con el cofre que conten\u00eda las ratas de oro y las estatuas de 
los tumores. {R}_{I}12_{/}Inmediatamente las vacas se fueron por el 
camino a Bet-Sem\u00e9s; segu\u00edan su camino mugiendo, sin apartarse a 
derecha ni a izquierda. Los pr\u00edncipes de los filisteos las 
siguieron hasta la frontera con Bet-Sem\u00e9s.
{R}_{I}13_{/}La gente de Bet-Sem\u00e9s estaba cosechando el trigo en la 
llanura. Al levantar la vista, divisaron el Arca y muy contentos 
salieron a su encuentro. [=]_{R}_{I}14_{/}Cuando la carreta lleg\u00f3 al 
campo de Josu\u00e9 de Bet-Sem\u00e9s, se detuvo. Hab\u00eda all\u00ed una gran roca. 
Partieron la madera de la carreta y ofrecieron las vacas como 
holocausto a Yav\u00e9. {R}_{I}15_{/}Los levitas hab\u00edan bajado el arca de Yav\u00e9 
junto con el cofre que estaba a su lado y que conten\u00eda los objetos 
de oro. Lo pusieron todo encima de la roca. Los hombres de Bet-
Sem\u00e9s ofrecieron ese d\u00eda a Yav\u00e9 holocaustos y sacrificios.
{R}_{I}16_{/}Los cinco pr\u00edncipes de los filisteos fueron testigos de todo 
eso; el mismo d\u00eda regresaron a Ecr\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Esta es la lista de 
tumores de oro que los filisteos hab\u00edan ofrecido como reparaci\u00f3n a 
Yav\u00e9: uno por Asdod, uno por Gaza, uno por Asquel\u00f3n, uno por Gat y 
uno por Ecr\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Hab\u00eda tantas ratas de oro cuantas ciudades, 
contando las ciudades fortificadas de los cinco pr\u00edncipes y 
tambi\u00e9n las aldeas. La gran roca en la que se deposit\u00f3 el arca de 
Yav\u00e9 conserva su recuerdo: todav\u00eda est\u00e1 all\u00ed en el campo de Josu\u00e9 
de Bet-Sem\u00e9s.
{R}_{I}19_{/}Los hijos de Jecon\u00edas, de Bet-Sem\u00e9s, no participaron en la 
fiesta cuando volvieron a ver el arca de Yav\u00e9. Yav\u00e9 castig\u00f3 a 
setenta de ellos y el pueblo hizo duelo porque Yav\u00e9 lo hab\u00eda 
corregido duramente. [=]_{R}_{I}20_{/}Entonces la gente de Bet-Sem\u00e9s se 
dijo: "\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 comparecer ante Yav\u00e9, el Dios Santo? \u00bfA d\u00f3nde 
podr\u00edamos enviar el Arca?" {R}_{I}21_{/}Mandaron mensajeros a los 
habitantes de Quiriat-Yearim: "Los filisteos, les dec\u00edan, han 
devuelto el arca de Yav\u00e9, bajen y ll\u00e9vensela a su casa".
{1}7{/}

{R}_{I}1_{/}La gente de Quiriat-Yearim fue y subi\u00f3 el arca de Yav\u00e9. La 
dejaron en la casa de Abinadab en la colina, y consagraron a su 
hijo Eleazar como guardi\u00e1n del arca de Yav\u00e9.
{N}SAMUEL LIBERA A ISRAEL{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}2_{/}Transcurrieron muchos a\u00f1os desde que el Arca fue 
instalada en Quiriat-Yearim; cerca de veinte. Todo el pueblo de 
Israel se volvi\u00f3 entonces a Yav\u00e9. [=]_{R}_{I}3_{/}Samuel declar\u00f3 a todo 
el pueblo de Israel: "Si realmente ustedes quieren volver a Yav\u00e9, 
quiten de en medio de ustedes los dioses extranjeros y las 
Astart\u00e9s. Pongan su coraz\u00f3n en Yav\u00e9 y s\u00f3lo s\u00edrvanlo a \u00e9l; s\u00f3lo as\u00ed 
los librar\u00e1 de las manos de los filisteos". {R}_{I}4_{/}Los israelitas se 
desprendieron de los Baales y de las Astart\u00e9s para servir s\u00f3lo a 
Yav\u00e9.
{R}_{I}5_{/}Samuel a\u00f1adi\u00f3: "Re\u00fanase todo Israel en Misp\u00e1: all\u00ed 
interceder\u00e9 por ustedes a Yav\u00e9". [=]_{R}_{I}6_{/}Se reunieron en Misp\u00e1. 
Sacaron agua la que derramaron delante de Yav\u00e9, y ayunaron todo el 
d\u00eda, porque reconoc\u00edan que hab\u00edan pecado contra Yav\u00e9. Y all\u00ed, en 
Misp\u00e1, Samuel actu\u00f3 como jefe de los israelitas.
{R}_{I}7_{/}Cuando los filisteos supieron que los israelitas se hab\u00edan 
reunido en Misp\u00e1, se pusieron en marcha para atacar a Israel. Los 
israelitas al saberlo, tuvieron miedo de los filisteos. 
{R}_{I}8_{/}Dijeron entonces a Samuel: "No dejes de suplicar a Yav\u00e9 
nuestro Dios por nosotros para que nos salve de las manos de los 
filisteos". {R}_{I}9_{/}Samuel tom\u00f3 entonces un corderito y lo ofreci\u00f3 en 
holocausto a Yav\u00e9. Samuel suplic\u00f3 a Yav\u00e9 por Israel, y Yav\u00e9 lo 
escuch\u00f3.
{R}_{I}10_{/}Mientras Samuel ofrec\u00eda el sacrificio, los filisteos se 
acercaron para atacar a Israel, pero ese d\u00eda Yav\u00e9 tron\u00f3 con gran 
fuerza contra los filisteos. Salieron huyendo y fueron vencidos 
por Israel. {R}_{I}11_{/}Los israelitas salieron de Misp\u00e1 y persiguieron 
a los filisteos; los acosaron hasta m\u00e1s abajo de Bet-Car.
{R}_{I}12_{/}Samuel tom\u00f3 entonces una gran piedra y la puso entre Misp\u00e1 y 
Yesana, y le puso el nombre de Eben-Ha-Ezer, porque dijo: "Hasta 
aqu\u00ed lleg\u00f3 Yav\u00e9 con su socorro". {R}_{I}13_{/}Los filisteos hab\u00edan sido 
humillados y no regresaron m\u00e1s al territorio de Israel. La mano de 
Israel se dej\u00f3 sentir pesada sobre los filisteos durante toda la 
vida de Samuel. {R}_{I}14_{/}Israel recuper\u00f3 los pueblos que le hab\u00edan 
conquistado los filisteos desde Ecr\u00f3n a Gat; Israel logr\u00f3 que su 
territorio quedara libre de las manos de los filisteos. Entonces 
hubo paz entre Israel y los amoreos.
{R}_{I}15_{/}Samuel fue el juez de Israel durante toda su vida. 
{R}_{I}16_{/}Cada a\u00f1o hac\u00eda una gira por Betel, Guilgal y Misp\u00e1 y desde 
all\u00ed gobernaba a Israel. {R}_{I}17_{/}Luego se volv\u00eda a Ram\u00e1 donde estaba 
su casa y desde all\u00ed tambi\u00e9n gobernaba a Israel. En Ram\u00e1 levant\u00f3 
un altar para Yav\u00e9.
{N}EL PUEBLO PIDE UN REY. SAMUEL DENUNCIA LA TIRAN\u00cdA{/}

{1}8{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Samuel fue de edad, estableci\u00f3 a sus hijos como 
jueces de Israel. {I}2_{/}El mayor se llamaba Joel y el menor, Abiya; 
gobernaban desde Bersab\u00e9. [=]_{I}3_{/}Pero sus hijos no siguieron su 
ejemplo, se dejaron seducir por el dinero, y en vez de hacer 
justicia aceptaban cohechos. {R}_{I}4_{/}Todos los ancianos de Israel se 
congregaron en la casa de Samuel en Ram\u00e1. [=]_{R}_{I}5_{/}Le dijeron: "Te 
has vuelto viejo y tus hijos no siguen tus pasos, ya es tiempo de 
que nos des un rey para que nos gobierne como se hace en todas las 
naciones".
{R}_{I}6_{/}Lo que disgust\u00f3 a Samuel fue: "\u00a1Danos un rey para que nos 
gobierne!" Samuel se dirigi\u00f3 entonces a Yav\u00e9, {R}_{I}7_{/}y Yav\u00e9 dijo a 
Samuel: "Atiende a todo lo que te dice este pueblo, porque no es a 
ti a quien rechazan sino a m\u00ed. Ya no quieren que reine sobre 
ellos. {R}_{I}8_{/}Act\u00faan contigo como lo han hecho siempre conmigo, 
desde el d\u00eda en que los saqu\u00e9 de Egipto, cuando me abandonaron y 
sirvieron a dioses extranjeros. {R}_{I}9_{/}Acoge su demanda, pero diles 
bien c\u00f3mo mandar\u00e1 el rey que los gobernar\u00e1".
{R}_{I}10_{/}Samuel transmiti\u00f3 a la gente que le hab\u00eda pedido un rey 
todas las palabras de Yav\u00e9. [=]_{R}_{I}11_{/}Y les dijo: "Miren c\u00f3mo 
mandar\u00e1 el rey que reinar\u00e1 sobre ustedes: tomar\u00e1 a los hijos de 
ustedes para que cuiden de sus carros y de sus caballos y corran 
delante de su carro. {I}12_{/}Los tomar\u00e1 como jefes de mil y jefes de 
cincuenta, los tomar\u00e1 para que trabajen sus campos, para que 
cosechen su trigo, para que fabriquen sus armas de guerra y los 
arneses de sus carros. {I}13_{/}Tomar\u00e1 a las hijas de ustedes para que 
sean sus perfumistas, sus cocineras o sus panaderas. {I}14_{/}Tomar\u00e1 
lo mejor de los campos, de las vi\u00f1as y de los olivares de ustedes 
y se lo dar\u00e1 a sus servidores. {I}15_{/}Cobrar\u00e1 el diezmo de sus 
cosechas y de su uva para d\u00e1rselo a sus eunucos y a sus 
servidores. {I}16_{/}Tomar\u00e1 lo mejor de sus sirvientes, de sus 
sirvientas, de sus j\u00f3venes, de sus burros y los emplear\u00e1 en sus 
trabajos. {I}17_{/}Les cobrar\u00e1 el diezmo de su ganado y ustedes 
pasar\u00e1n a ser sus esclavos. [=]_{R}_{I}18_{/}Entonces se lamentar\u00e1n a 
causa del rey que se eligieron, pero ese d\u00eda Yav\u00e9 no les 
responder\u00e1".
{R}_{I}19_{/}El pueblo no quiso hacerle caso a Samuel. Le dijeron: "No 
importa, queremos un rey. {R}_{I}20_{/}As\u00ed seremos como todas las 
naciones, nuestro rey nos gobernar\u00e1; ir\u00e1 al frente de nosotros y 
comandar\u00e1 nuestras guerras".
{R}_{I}21_{/}Samuel oy\u00f3 todas las palabras del pueblo y las transmiti\u00f3 a 
Yav\u00e9. {R}_{I}22_{/}Yav\u00e9 dijo entonces a Samuel: "Hazle caso a ese pueblo 
y dale un rey". Y Samuel dijo a los hombres de Israel: "V\u00e1yase 
cada uno a su pueblo".
{1}9{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda un hombre que se llamaba Quis, hijo de Seor, hijo 
de Becoral, hijo de Afiaj, de la tribu de Benjam\u00edn. Viv\u00eda en 
Guibea de Benjam\u00edn y era un hombre valeroso. {R}_{I}2_{/}Sa\u00fal, su hijo, 
era joven y buen mozo, no podr\u00eda haberse encontrado un hombre m\u00e1s 
hermoso en Israel: era m\u00e1s alto que todos los dem\u00e1s por una 
cabeza.
[=]_{R}_{I}3_{/}Como se perdieran las burras de Quis, el padre de Sa\u00fal, 
aqu\u00e9l dijo a su hijo Sa\u00fal: "Ll\u00e9vate contigo a uno de los 
sirvientes y anda a buscar las burras". {R}_{I}4_{/}Fueron a la monta\u00f1a 
de Efra\u00edn y atravesaron el territorio de Salisa, pero no 
encontraron nada. Atravesaron luego el territorio de Saalim, pero 
tampoco estaban all\u00ed. Recorrieron el territorio de Benjam\u00edn sin 
hallar nada. {R}_{I}5_{/}Cuando llegaron al territorio de Suf, Sa\u00fal dijo 
a su sirviente: "Mejor regresemos, pues nuestro padre se va a 
preocupar m\u00e1s por nosotros que por las burras". [=]_{R}_{I}6_{/}El 
sirviente le respondi\u00f3: "En ese pueblo hay un hombre de Dios. Es 
un hombre muy estimado, todo lo que predice ocurre. Vamos a verlo, 
a lo mejor nos indica el camino que debemos seguir".
[=]_{R}_{I}7_{/}Sa\u00fal dijo al muchacho: "Si vamos a verlo, \u00bfqu\u00e9 podremos 
ofrecer a ese hombre? Ya no tenemos pan en nuestros bolsos y no 
tenemos ning\u00fan regalo que ofrecer al hombre de Dios. \u00bfQu\u00e9 podemos 
obsequiarle?" {R}_{I}8_{/}El sirviente le respondi\u00f3: "Me queda todav\u00eda un 
cuarto de siclo de plata, se lo dar\u00e9 a ese hombre de Dios para que 
nos indique el camino". {R}_{I}10_{/}Sa\u00fal dijo a su sirviente: "Tienes la 
raz\u00f3n, vamos para all\u00e1". Y se dirigieron al pueblo donde estaba el 
hombre de Dios.
{N}SAMUEL CONSAGRA A SA\u00daL{/}

[\u0095]_{R}_{I}11_{/}En el camino que sub\u00eda al pueblo se encontraron con 
algunas j\u00f3venes que iban a buscar agua. Les preguntaron: "\u00bfEst\u00e1 
all\u00ed el vidente?" {R}_{I}9_{/}Porque antes se dec\u00eda en Israel: "Vamos 
donde el vidente" para decir que iban a consultar a Dios. Porque 
no se hablaba de profetas como ahora sino de videntes. {I}12_{/}Ellas 
respondieron: "S\u00ed, est\u00e1 all\u00ed; acaba de llegar a la ciudad, porque 
hoy se har\u00e1 un sacrificio por el pueblo en el santuario alto. 
{R}_{I}13_{/}Apenas lleguen a la ciudad, vayan inmediatamente a verlo 
antes de que suba al santuario para la comida, porque el pueblo no 
comer\u00e1 antes de que llegue. El es quien debe ofrecer el sacrificio 
y los invitados s\u00f3lo comer\u00e1n despu\u00e9s. Suban pues r\u00e1pido, para que 
lo encuentren".
{R}_{I}14_{/}Siguieron caminando a la ciudad, y apenas entraron, se 
encontraron con Samuel: sal\u00eda para ir al santuario. {R}_{I}15_{/}Ahora 
bien, la v\u00edspera de la llegada de Sa\u00fal, Yav\u00e9 hab\u00eda hecho una 
revelaci\u00f3n a Samuel: [=]_{R}_{I}16_{/}Ma\u00f1ana a esta hora te enviar\u00e9 a un 
hombre del territorio de Benjam\u00edn, al que consagrar\u00e1s como jefe de 
mi pueblo Israel. Ese hombre va a salvar a mi pueblo de las manos 
de los filisteos, porque he visto la aflicci\u00f3n de mi pueblo y su 
clamor ha subido hasta m\u00ed".
{R}_{I}17_{/}Cuando Samuel divis\u00f3 a Sa\u00fal, Yav\u00e9 le dijo: "Ese es el hombre 
de que te habl\u00e9, \u00e9l gobernar\u00e1 a mi pueblo". {R}_{I}18_{/}Sa\u00fal se dirigi\u00f3 
a Samuel que estaba en medio de la puerta y le pregunt\u00f3: "\u00bfPodr\u00edas 
indicarme d\u00f3nde est\u00e1 la casa del vidente?"
{R}_{I}19_{/}Samuel respondi\u00f3 a Sa\u00fal: "Yo soy el vidente, sube delante de 
m\u00ed al Lugar Alto. Ustedes comer\u00e1n ahora conmigo, y ma\u00f1ana te dir\u00e9 
todo lo que te preocupa; luego dejar\u00e9 que te vayas. {R}_{I}20_{/}Sobre 
todo no te preocupes por las burras que perdiste hace tres d\u00edas, 
porque ya las hallaron. Pero \u00bfpara qui\u00e9n ser\u00e1n los primeros 
puestos en Israel? \u00bfTal vez para ti y la casa de tu padre?" 
{R}_{I}21_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3: "Soy de la tribu de Benjam\u00edn, la m\u00e1s peque\u00f1a 
de las tribus de Israel, y en la tribu de Benjam\u00edn mi familia es 
la m\u00e1s peque\u00f1a. \u00bfPor qu\u00e9 me dices esas palabras?"
{R}_{I}22_{/}Samuel hizo pasar a Sa\u00fal y a su sirviente al sal\u00f3n donde 
hab\u00eda unos treinta invitados, y les dio el primer puesto. 
{R}_{I}23_{/}Luego Samuel dijo al cocinero: "La parte que te pas\u00e9 para 
que la pusieras aparte, s\u00edrvela ahora". {R}_{I}24_{/}El cocinero sac\u00f3 
entonces la paleta y todo lo que la rodea y la puso delante de 
Sa\u00fal. Samuel le dijo: "Ante ti tienes la parte que se puso aparte, 
c\u00f3mela". Y ese d\u00eda Sa\u00fal comi\u00f3 con Samuel.
{R}_{I}25_{/}Cuando bajaron del santuario a la ciudad, prepararon a Sa\u00fal 
una cama en la terraza {R}_{I}26_{/}y se acost\u00f3 all\u00ed. Al amanecer Samuel 
llam\u00f3 a Sa\u00fal, que estaba en la terraza, y le dijo: "Lev\u00e1ntate 
porque te voy a indicar tu camino". Sa\u00fal se levant\u00f3 y ambos, \u00e9l y 
Samuel, salieron. {R}_{I}27_{/}Cuando se acercaban a la salida de la 
ciudad, Samuel dijo a Sa\u00fal: "Dile a tu sirviente que se adelante 
un poco, pero t\u00fa qu\u00e9date aqu\u00ed para que te comunique una palabra de 
Dios".
{1}10{/}

{R}_{I}1_{/}Samuel tom\u00f3 su alcuza de aceite y la derram\u00f3 sobre la cabeza 
de Sa\u00fal, luego lo abraz\u00f3 y le dijo: "Yav\u00e9 te ha consagrado como 
jefe de su pueblo Israel. T\u00fa gobernar\u00e1s el pueblo de Yav\u00e9 y t\u00fa lo 
librar\u00e1s de las manos de sus enemigos. \u00bfQuieres estar seguro de 
que Yav\u00e9 te consagr\u00f3 como jefe de su heredad? Estas ser\u00e1n las 
se\u00f1ales: {R}_{I}2_{/}Hoy mismo, despu\u00e9s que me hayas dejado, hallar\u00e1s a 
dos hombres cerca de la tumba de Raquel, en el territorio de 
Benjam\u00edn, ellos te dir\u00e1n: "Encontraron las burras que saliste a 
buscar; tu padre ya no est\u00e1 preocupado ahora por las burras sino 
por ustedes, y se pregunta qu\u00e9 hacer por su hijo". {R}_{I}3_{/}Seguir\u00e1s 
tu camino y llegar\u00e1s a la Encina de Tabor. All\u00ed te encontrar\u00e1s con 
tres hombres que van al santuario de Dios en Betel. Uno llevar\u00e1 
tres cabritos, otro, tres panes redondos, y el \u00faltimo, un cuero de 
vino. {I}4_{/}Te saludar\u00e1n y te dar\u00e1n dos panes, los que t\u00fa aceptar\u00e1s. 
{R}_{I}5_{/}Despu\u00e9s llegar\u00e1s a Guibea de Dios, donde hay un comisario 
filisteo. En cuanto entres al pueblo, te cruzar\u00e1s con una banda de 
profetas que bajan del santuario alto con arpas, tamboriles, 
flautas y c\u00edtaras, en actitud de profetizar. {R}_{I}6_{/}Entonces te 
tomar\u00e1 el esp\u00edritu de Yav\u00e9 y ser\u00e1s cambiado en otro hombre.
{R}_{I}7_{/}Cuando se cumplan estas se\u00f1ales, t\u00fa har\u00e1s lo que mejor te 
parezca, porque Dios est\u00e1 contigo. {I}8_{/}T\u00fa llegar\u00e1s primero que yo 
a Guilgal, y all\u00ed me reunir\u00e9 contigo para ofrecer holocaustos y 
sacrificios de comuni\u00f3n. Me esperar\u00e1s all\u00ed siete d\u00edas y despu\u00e9s te 
dar\u00e9 a conocer lo que tienes que hacer".
{R}_{I}9_{/}Apenas Sa\u00fal volvi\u00f3 la espalda para alejarse de Samuel, Dios 
le cambi\u00f3 el coraz\u00f3n y ese mismo d\u00eda se cumplieron todas las 
se\u00f1ales. {R}_{I}10_{/}Al llegar a Guibea, Sa\u00fal y su sirviente se 
encontraron con la banda de profetas: el esp\u00edritu de Dios se 
apoder\u00f3 de \u00e9l y se puso a profetizar en medio de ellos.
[*]_{R}_{I}11_{/}Al verlo que profetizaba junto con los profetas, todos 
los que lo conoc\u00edan de antes se dec\u00edan unos a otros: "\u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3 
al hijo de Quis? \u00bfAs\u00ed que Sa\u00fal entr\u00f3 a los profetas?" 
[=]_{R}_{I}12_{/}Uno de ellos respondi\u00f3: "\u00a1De gente cuyo padre es un don 
nadie!" Y as\u00ed fue como surgi\u00f3 ese refr\u00e1n: "\u00a1Sa\u00fal entr\u00f3 a los 
profetas!"
{I}13_{/}Despu\u00e9s que termin\u00f3 de profetizar, regres\u00f3 a su casa. 
{R}_{I}14_{/}Su t\u00edo les pregunt\u00f3 a \u00e9l y a su sirviente: "\u00bfD\u00f3nde 
anduvieron?" Respondi\u00f3: "Hicimos un recorrido buscando las burras, 
pero como no las hallamos, fuimos a ver a Samuel". {R}_{I}15_{/}Su t\u00edo le 
dijo: "Cu\u00e9ntame lo que les dijo Samuel". {R}_{I}16_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3 a su 
t\u00edo: "Unicamente nos dijo que hab\u00edan encontrado las burras". No le 
convers\u00f3 de lo que Samuel le hab\u00eda dicho respecto a la realeza.
[\u0095]_{R}_{I}17_{/}Samuel convoc\u00f3 al pueblo junto a Yav\u00e9 en Misp\u00e1. 
{R}_{I}18_{/}Dijo a los israelitas: "Esto dice Yav\u00e9, el Dios de Israel: 
"Yo saqu\u00e9 a Israel de Egipto, yo los libr\u00e9 de las manos de los 
egipcios y de las manos de todos los reyes que los oprim\u00edan. 
{R}_{I}19_{/}Pero ahora ustedes est\u00e1n hastiados con su Dios que los salv\u00f3 
de todas sus desgracias y de todas sus aflicciones; le dijeron: 
\u00a1Basta, danos un rey! Pues bien, pres\u00e9ntense ahora ante Yav\u00e9 por 
tribu y por familia".
[=]_{R}_{I}20_{/}Samuel orden\u00f3 entonces que se acercaran todas las tribus 
de Israel y la suerte recay\u00f3 en la tribu de Benjam\u00edn. {R}_{I}21_{/}Orden\u00f3 
que se acercaran las diferentes familias de la tribu de Benjam\u00edn y 
la suerte recay\u00f3 en la familia de Matri. Pidi\u00f3 que se acercaran 
los hombres de la familia de Matri, y fue elegido a la suerte 
Sa\u00fal, hijo de Quis. Lo buscaron pero no lo encontraron. 
{R}_{I}22_{/}Hicieron entonces esta pregunta a Yav\u00e9: "\u00a1Vino para ac\u00e1 
Sa\u00fal?" Yav\u00e9 respondi\u00f3: "Fue a esconderse donde est\u00e1 el equipaje". 
{I}23_{/}Corrieron all\u00e1 y lo trajeron para presentarlo al pueblo: \u00a1era 
m\u00e1s alto que todo el mundo por una cabeza! [=]_{R}_{I}24_{/}Samuel dijo a 
todo el pueblo: "Vean al elegido de Yav\u00e9. No hay nadie como \u00e9l en 
todo el pueblo". Y todos lanzaron exclamaciones gritando: "\u00a1Viva 
el rey!"
[=]_{R}_{I}25_{/}Samuel dijo luego al pueblo cu\u00e1les eran los derechos del 
rey y los anot\u00f3 en un libro que deposit\u00f3 ante Yav\u00e9; despu\u00e9s Samuel 
mand\u00f3 a todo el pueblo a su casa. {R}_{I}26_{/}Sa\u00fal tambi\u00e9n se fue a su 
casa en Guibea y algunos hombres valientes, a los que Dios les 
hab\u00eda tocado el coraz\u00f3n, se fueron con \u00e9l. {I}27_{/}Pero hubo gente 
malvada que dijo: "\u00a1Qu\u00e9 nos va a librar \u00e9se!" Lo despreciaron y no 
le ofrecieron ning\u00fan regalo.
{1}11{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Poco m\u00e1s de un mes despu\u00e9s, Najaz el amonita puso sitio a 
Yab\u00e9s de Galaad. Toda la gente de Yab\u00e9s dijo a Najaz: "\u00a1Haz la paz 
con nosotros y te serviremos!" {R}_{I}2_{/}Pero Najaz el amonita 
respondi\u00f3: "Har\u00e9 la paz con ustedes con esta condici\u00f3n: les sacar\u00e9 
a todos el ojo derecho, para que as\u00ed quede humillado todo Israel". 
{R}_{I}3_{/}Los ancianos de Yab\u00e9s le dijeron: "Danos una tregua de siete 
d\u00edas para que mandemos mensajeros a todo el territorio de Israel, 
y si nadie viene a ayudarnos, nos rendiremos a ti".
{R}_{I}4_{/}Llegaron los mensajeros a Guibea de Sa\u00fal y le contaron todo 
el problema al pueblo: todo el pueblo lanz\u00f3 una gran lamentaci\u00f3n y 
se pusieron a llorar. {R}_{I}5_{/}Pues bien, en ese momento Sa\u00fal 
regresaba del campo arriando sus bueyes. Pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 
llorando as\u00ed el pueblo?" Le repitieron las palabras de la gente de 
Yab\u00e9s. [=]_{R}_{I}6_{/}Al o\u00edr Sa\u00fal esas palabras se apoder\u00f3 de \u00e9l el 
esp\u00edritu de Dios y se puso furioso. {R}_{I}7_{/}Tom\u00f3 el par de bueyes, 
los despedaz\u00f3 y distribuy\u00f3 los pedazos por todo el territorio de 
Israel por intermedio de los mensajeros de Yab\u00e9s; estos ten\u00edan el 
encargo de decir: "Al que no marche tras Sa\u00fal y tras Samuel le 
har\u00e9 lo que hice con estos bueyes". Entonces se apoder\u00f3 de todo el 
pueblo el temor de Yav\u00e9 y todos marcharon como un solo hombre. 
{R}_{I}8_{/}Sa\u00fal les pas\u00f3 revista en Bezeq, los israelitas eran 
trescientos mil y los hombres de Jud\u00e1, treinta mil.
{I}9_{/}Entonces despidieron a los mensajeros con esta respuesta: 
"Digan esto a la gente de Yab\u00e9s de Galaad: Ma\u00f1ana, cuando comience 
el sol a calentar, recibir\u00e1n ayuda". Y los de Yab\u00e9s, llenos de 
alegr\u00eda con esta noticia, {I}10_{/}dijeron a Najaz: "Ma\u00f1ana nos 
rendiremos a ti y ustedes podr\u00e1n hacer con nosotros lo que les 
parezca".
[=]_{R}_{I}11_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, Sa\u00fal distribuy\u00f3 al pueblo en tres 
grupos, los que invadieron el campamento de los amonitas antes que 
amaneciera y lucharon con ellos hasta lo m\u00e1s caluroso del d\u00eda. Los 
que no murieron se dispersaron y no quedaron ni dos de ellos 
juntos.
[=]_{R}_{I}12_{/}El pueblo dijo entonces a Samuel: "\u00bfQui\u00e9nes fueron los 
que se atrevieron a decir: Sa\u00fal no reinar\u00e1 sobre nosotros? 
Entr\u00e9ganos a esos hombres para que les demos muerte". {R}_{I}13_{/}Pero 
Samuel respondi\u00f3: "Hoy no morir\u00e1 nadie, porque hoy es un d\u00eda en 
que Yav\u00e9 ha salvado a Israel". {R}_{I}14_{/}Samuel a\u00f1adi\u00f3: "Vengan y 
reun\u00e1monos en Guilgal: vamos a inaugurar la realeza". {R}_{I}15_{/}Todo 
el pueblo se reuni\u00f3 en Guilgal y all\u00ed fue proclamado rey Sa\u00fal ante 
Yav\u00e9. Ofrecieron a Yav\u00e9 sacrificios de comuni\u00f3n, y fue un d\u00eda de 
gran fiesta para Sa\u00fal y para todos los israelitas.
{N}SAMUEL SE RETIRA{/}

{1}12{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Samuel dijo a todo Israel: "Los he atendido en todo lo 
que me han pedido y les he dado un rey. {R}_{I}2_{/}Pues bien, que el rey 
se encargue ahora de los asuntos de ustedes, porque yo ya soy 
viejo, tengo blancos los cabellos, y mis hijos est\u00e1n ahora con 
ustedes.
Desde mi juventud y hasta el d\u00eda de hoy he ido al frente de 
ustedes; [=]_{I}3_{/}digan, pues, y atestig\u00fcen ante Yav\u00e9 y ante su 
elegido si he tomado el buey o el burro de alguno de ustedes. \u00bfLe 
he robado a alguien o lo he maltratado? \u00bfHe aceptado alg\u00fan regalo 
para callarme con respecto a la conducta de tal o cual? Estoy 
listo a devolverlo". {I}4_{/}Todos respondieron: "T\u00fa nunca nos has 
maltratado, nunca le has robado a nadie ni has aceptado regalo de 
la mano de nadie". {R}_{I}5_{/}Samuel les dijo: "Pues bien, Yav\u00e9 es 
testigo y el que acaba de ser elegido puede atestiguarlo ahora: 
ustedes no tienen nada de qu\u00e9 reprocharme". Le respondieron: 
"Ellos son testigos".
{R}_{I}6_{/}Entonces Samuel dijo al pueblo: " Yav\u00e9 es testigo, \u00e9l que les 
dio a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n y que sac\u00f3 a sus padres del pa\u00eds de Egipto. 
{I}7_{/}Comparezcan pues conmigo ante el tribunal de Yav\u00e9: quiero 
recordarles todo lo bueno que ha hecho Yav\u00e9 por ustedes y por sus 
padres. {R}_{I}8_{/}Cuando Jacob lleg\u00f3 a Egipto, los egipcios los 
oprimieron y los padres de ustedes clamaron a Yav\u00e9. El les mand\u00f3 
entonces a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n para sacar a sus padres de Egipto e 
instalarlos en este lugar. [=]_{R}_{I}9_{/}Despu\u00e9s de eso se olvidaron de 
Yav\u00e9 su Dios, quien permiti\u00f3 que cayeran en manos de S\u00edsera, el 
general del ej\u00e9rcito de Jasor, en manos de los filisteos y del rey 
de Moab que les declararon la guerra. {R}_{I}10_{/}Entonces clamaron a 
Yav\u00e9: Hemos pecado y hemos abandonado a Yav\u00e9. Hemos servido a los 
Baales y a las Astart\u00e9s, l\u00edbranos ahora de manos de nuestros 
enemigos y te serviremos.
[=]_{R}_{I}11_{/}Yav\u00e9 les dio entonces a Jerubaal, Barac, Jeft\u00e9 y Samuel, 
los libr\u00f3 de sus enemigos y les volvi\u00f3 a dar la paz. {R}_{I}12_{/}Sin 
embargo, cuando vieron ustedes a Najaz, rey de los amoneos, 
marchar con su ej\u00e9rcito contra ustedes, me dijeron: \u00a1No! 
Necesitamos un rey que gobierne sobre nosotros. Y sin embargo 
Yav\u00e9, su Dios, reinaba sobre ustedes.
{R}_{I}13_{/}Yav\u00e9 les ha dado ahora al rey que ustedes se eligieron. Si 
temen a Yav\u00e9 y le sirven, si le obedecen sin rebelarse contra sus 
\u00f3rdenes, [=]_{R}_{I}14_{/}si ustedes y el rey que reina sobre ustedes 
siguen a Yav\u00e9 su Dios, todo ir\u00e1 bien. {R}_{I}15_{/}Pero si no obedecen a 
Yav\u00e9, si se rebelan contra sus \u00f3rdenes, la mano de Yav\u00e9 se har\u00e1 
pesada para ustedes y para su rey.
{I}16_{/}No se vayan todav\u00eda, para que vean este gran prodigio que 
Yav\u00e9 va a realizar ante sus ojos. [=]_{R}_{I}17_{/}\u00bfNo es ahora la 
cosecha del trigo? Pues bien, voy a invocar a Yav\u00e9 y \u00e9l va a 
mandar truenos y lluvia. Entonces comprender\u00e1n que cometieron un 
gran pecado con Yav\u00e9 al pedirle un rey".
[=]_{R}_{I}18_{/}Samuel invoc\u00f3 a Yav\u00e9 y Yav\u00e9 mand\u00f3 ese mismo d\u00eda truenos 
y lluvia. Todo el pueblo se llen\u00f3 de temor ante Yav\u00e9 y ante 
Samuel. {R}_{I}19_{/}El pueblo dec\u00eda a Samuel: "Intercede ante Yav\u00e9 tu 
Dios por tus siervos, para que no muramos, porque al pedir un rey 
hemos llegado al colmo de nuestros pecados".
{R}_{I}20_{/}Samuel dijo al pueblo: "No teman. Es cierto que cometieron 
un pecado, pero no se aparten de Yav\u00e9 y s\u00edrvanlo de todo coraz\u00f3n. 
{I}21_{/}Si se apartan de \u00e9l, \u00bfa qui\u00e9n seguir\u00e1n? A \u00eddolos que son 
nada, ni nada valen, que son incapaces de salvarlos porque nada 
son. {I}22_{/}Pero Yav\u00e9 no abandonar\u00e1 a su pueblo porque ser\u00eda 
desacreditar a su nombre, despu\u00e9s de lo que ha hecho por su propio 
pueblo. {I}23_{/}En cuanto a m\u00ed, si dejara de orar por ustedes, 
pecar\u00eda contra Yav\u00e9; les indicar\u00e9 pues el camino bueno y derecho. 
[=]_{I}24_{/}Ustedes teman a Yav\u00e9, s\u00edrvanle sinceramente, desde el 
fondo de su coraz\u00f3n, ahora que lo han visto hacer cosas tan 
extraordinarias. {R}_{I}25_{/}Si hacen el mal, ciertamente que perecer\u00e1n 
ustedes y su rey.
{1}13{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Sa\u00fal era rey y gobernaba a Israel. {R}_{I}2_{/}Se eligi\u00f3 a tres 
mil hombres de entre los israelitas; dos mil estaban con \u00e9l en 
Micm\u00e1s y en la monta\u00f1a de Betel, y los mil restantes se los confi\u00f3 
a Jonat\u00e1n, en Guibea de Benjam\u00edn. Por lo que toca a los dem\u00e1s, 
Sa\u00fal los mand\u00f3 de vuelta a su tienda.
{R}_{I}3_{/}Jonat\u00e1n mat\u00f3 al jefe de los filisteos que estaba en Guibea, y 
los filisteos supieron la noticia. {R}_{I}4_{/}Sa\u00fal orden\u00f3 entonces que 
se tocara el cuerno en todo el pa\u00eds para decir: "\u00a1S\u00e9panlo los 
hebreos!" Y todo Israel supo la noticia: "Sa\u00fal mat\u00f3 al jefe de los 
filisteos, Israel se ha vuelto odioso para los filisteos". 
Inmediatamente se reuni\u00f3 el pueblo tras Sa\u00fal en Guilgal.
{N}EL PECADO DE SA\u00daL{/}

[\u0095]_{R}_{I}5_{/}Los filisteos se movilizaron para atacar a Israel. Ten\u00edan 
tres mil carros y seis mil jinetes, su pueblo era tan numeroso 
como la arena de la orilla del mar. Subieron para acampar en 
Micm\u00e1s, al este de Bet-Av\u00e9n. [=]_{I}6_{/}Los israelitas tuvieron que 
retroceder. Al verse en peligro se escond\u00edan en las cavernas, los 
matorrales, las rocas, las grutas y en las cisternas. {R}_{I}7_{/}Algunos 
hebreos atravesaron el Jord\u00e1n rumbo a Gad y al territorio de 
Galaad. Sa\u00fal estaba todav\u00eda esperando en Guilgal, pero todo el 
pueblo que estaba con \u00e9l temblaba.
{R}_{I}8_{/}Sa\u00fal esper\u00f3 siete d\u00edas de acuerdo al plazo que hab\u00eda fijado 
Samuel, pero como Samuel no llegaba nunca a Guilgal, la gente 
comenz\u00f3 a irse. {R}_{I}9_{/}Entonces Sa\u00fal dijo: "Tr\u00e1iganme el holocausto 
y los sacrificios de comuni\u00f3n". Y \u00e9l ofreci\u00f3 el holocausto. 
{R}_{I}10_{/}Reci\u00e9n acababa de ofrecer el holocausto, cuando lleg\u00f3 
Samuel. Sa\u00fal sali\u00f3 a su encuentro para saludarlo.
{R}_{I}11_{/}Samuel le dijo: "\u00bfQu\u00e9 hiciste?" Y Sa\u00fal le respondi\u00f3: "Vi que 
la gente empezaba a irse porque t\u00fa no llegabas para la fecha 
convenida, y ya los filisteos se reun\u00edan en Micm\u00e1s. {R}_{I}12_{/}Entonces 
me dije: Los filisteos van a bajar a atacarme en Guilgal sin que 
haya tenido tiempo para implorar a Yav\u00e9. Por eso decid\u00ed ofrecer un 
sacrificio por mi cuenta".
{R}_{I}13_{/}Samuel le dijo: "Te has portado como un tonto: no cumpliste 
la orden que te hab\u00eda dado Yav\u00e9 tu Dios cuando te dijo que te 
har\u00eda rey de Israel para siempre. {R}_{I}14_{/}Por eso ahora tu realeza 
no se mantendr\u00e1. Yav\u00e9 ya se busc\u00f3 un hombre seg\u00fan su coraz\u00f3n para 
ponerlo como jefe de su pueblo, porque t\u00fa no respetaste las 
\u00f3rdenes de Yav\u00e9".
{R}_{I}15_{/}Samuel se fue, dej\u00f3 Guilgal y sigui\u00f3 su camino. El resto del 
pueblo sali\u00f3 tras Sa\u00fal para enfrentar a los enemigos. De Guilgal 
subi\u00f3 a Guibea de Benjam\u00edn, donde Sa\u00fal pas\u00f3 revista a la gente que 
estaba con \u00e9l, eran m\u00e1s o menos seiscientos. {R}_{I}16_{/}Sa\u00fal, su hijo 
Jonat\u00e1n y la gente que estaba con ellos, se quedaron en Guibea de 
Benjam\u00edn mientras que los filisteos acampaban en Micm\u00e1s. 
{R}_{I}17_{/}Sali\u00f3 del campamento de los filisteos una tropa, dividida en 
tres secciones. Una se dirigi\u00f3 por el camino de Ofra al territorio 
de Sual, {R}_{I}18_{/}otra tom\u00f3 la direcci\u00f3n de Bet-Hor\u00f3n y una tercera 
se dirigi\u00f3 a la colina que domina el valle de Jienes, hacia el 
desierto. {R}_{I}19_{/}En ese tiempo no hab\u00eda herreros en todo el 
territorio de Israel, porque los filisteos se hab\u00edan dicho: "De 
ning\u00fan modo los hebreos se fabricar\u00e1n espadas o lanzas". 
[=]_{R}_{I}20_{/}Por eso, todos los israelitas bajaban donde los 
filisteos para afilar su arado, su hacha, sus guada\u00f1as o su 
azad\u00f3n. {I}21_{/}Por afilar los arados y las hojas se pagaban dos 
tercios de siclo; por afilar las hachas o enderezar las horquetas, 
se pagaba un tercio de siclo. {R}_{I}22_{/}A eso se deb\u00eda que el d\u00eda del 
combate ninguno de los hombres que estaban con Sa\u00fal y Jonat\u00e1n 
ten\u00eda en su mano una lanza o una espada. Unicamente Sa\u00fal y Jonat\u00e1n 
portaban armas.
{I}23_{/}Sali\u00f3 un destacamento filisteo para ocupar el paso de Micm\u00e1s.
{1}14{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jonat\u00e1n, el hijo de Sa\u00fal, dijo al joven que llevaba sus 
armas. "Vamos y pasemos al puesto de los filisteos que est\u00e1 al 
otro lado". Pero nada le dijo a su padre. {R}_{I}2_{/}Sa\u00fal mientras tanto 
se hab\u00eda instalado en la frontera de Guibea, bajo el granado que 
est\u00e1 al lado de la era, y con \u00e9l hab\u00eda alrededor de seiscientos 
hombres. [=]_{R}_{I}3_{/}Ajiya, hijo de Ajitub, hermano de Icabod, hijo 
de Finjas, llevaba el efod. Nadie de la tropa se dio cuenta de que 
Jonat\u00e1n hab\u00eda partido.
{R}_{I}4_{/}En el desfiladero que trataba de atravesar Jonat\u00e1n para 
llegar al puesto filisteo, hay dos rocas sobresalientes a uno y 
otro lado; una se llama Bos\u00e9s y la otra Senn\u00e9. {I}5_{/}La primera roca 
se sit\u00faa al norte, frente a Micm\u00e1s, la segunda al sur frente a 
Gueba. [=]_{R}_{I}6_{/}Jonat\u00e1n dijo al joven que llevaba sus armas: 
"Vamos y atravesemos hasta el puesto de esos incircuncisos. A lo 
mejor Yav\u00e9 hace algo por nosotros, porque nada detiene a Yav\u00e9. Ya 
sea con muchos o con pocos, \u00e9l puede siempre salvar". {I}7_{/}El joven 
le respondi\u00f3: "Haz lo que mejor te parezca, estoy contigo y har\u00e9 
lo que t\u00fa me digas". {R}_{I}8_{/}Jonat\u00e1n le dijo: "Escucha, iremos donde 
esos hombres y dejaremos que nos vean. {I}9_{/}Si nos dicen: 
\u00a1Det\u00e9nganse, esperen que vayamos! nos quedaremos donde estemos y 
no subiremos donde ellos. {I}10_{/}Pero si nos dicen: \u00a1Suban donde 
nosotros!, subamos. Esa ser\u00e1 la se\u00f1al de que Yav\u00e9 los ha puesto en 
nuestras manos.
{R}_{I}11_{/}Se dejaron ver pues ambos por el destacamento de los 
filisteos. Estos pensaron: "Miren a los hebreos que salen de los 
hoyos donde se hab\u00edan escondido". {R}_{I}12_{/}Los hombres del puesto se 
dirigieron a Jonat\u00e1n y al joven que transportaba sus armas, 
dici\u00e9ndoles: "Suban hacia nosotros, tenemos algo que ense\u00f1arles". 
Jonat\u00e1n dijo a su compa\u00f1ero: "Sube detr\u00e1s de m\u00ed, porque Yav\u00e9 los 
ha entregado a las manos de Israel".
{R}_{I}13_{/}Jonat\u00e1n subi\u00f3 escalando con manos y pies, y su compa\u00f1ero lo 
segu\u00eda. Los filisteos ca\u00edan ante Jonat\u00e1n y su compa\u00f1ero los 
remataba detr\u00e1s de \u00e9l. {R}_{I}14_{/}Jonat\u00e1n y su compa\u00f1ero hicieron all\u00ed 
una primera masacre: veinte hombres cayeron en un espacio que no 
med\u00eda m\u00e1s de un medio surco. {R}_{I}15_{/}Cundi\u00f3 el terror por el 
campamento, por el campo y por todo el pueblo. Se apoder\u00f3 tambi\u00e9n 
el miedo del puesto y de toda la tropa de soldados, la tierra 
tembl\u00f3, era como un terror que ven\u00eda de Dios.
{R}_{I}16_{/}Los centinelas de Sa\u00fal que estaban en Guibea de Benjam\u00edn 
vieron que el campamento de los filisteos se dispersaba por todos 
los lados. {R}_{I}17_{/}Entonces Sa\u00fal dijo a los que estaban con \u00e9l: 
"Pasen revista al pueblo y vean qui\u00e9n sali\u00f3 de entre nosotros". 
Pasaron revista al pueblo y s\u00f3lo faltaban Jonat\u00e1n y el joven que 
llevaba sus armas. {R}_{I}18_{/}Sa\u00fal dijo a Ajiya: "Trae el efod". Pues 
\u00e9l era quien llevaba el efod ante todo Israel. {R}_{I}19_{/}Pero mientras 
Sa\u00fal conversaba con el sacerdote, fue creciendo la confusi\u00f3n en el 
campamento de los filisteos.
Por \u00faltimo Sa\u00fal le dijo al sacerdote: "Saca tu mano". 
[=]_{R}_{I}20_{/}Luego Sa\u00fal y toda su tropa se juntaron y llegaron al 
sitio del combate. All\u00ed se hab\u00eda producido un p\u00e1nico enorme: se 
atacaban con su espada unos a otros. {R}_{I}21_{/}Los hebreos que se 
hab\u00edan enrolado con los filisteos y que hab\u00edan subido con ellos al 
campamento, desertaron para juntarse con los israelitas que 
estaban con Sa\u00fal y Jonat\u00e1n. {R}_{I}22_{/}Todos los israelitas que se 
hab\u00edan escondido en la monta\u00f1a de Efra\u00edn, se lanzaron tambi\u00e9n en 
persecuci\u00f3n de los filisteos que hu\u00edan delante de ellos. {R}_{I}23_{/}Ese 
d\u00eda Yav\u00e9 dio la victoria a Israel.
La batalla se extendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de Bet-Av\u00e9n. {R}_{I}24_{/}En el momento 
en que los israelitas estaban cercados por todas partes, Sa\u00fal 
hab\u00eda declarado solemnemente delante de todo el pueblo: "\u00a1Maldito 
sea el que coma algo antes del anochecer, antes de que me haya 
vengado de mis enemigos!" Y todo el pueblo se qued\u00f3 en ayunas.
{I}25_{/}Hab\u00eda miel en ese lugar. {R}_{I}26_{/}El pueblo entr\u00f3 en el bosque y 
vio la miel que goteaba. Pero nadie llev\u00f3 su mano a la boca porque 
el pueblo ten\u00eda presente la maldici\u00f3n que hab\u00eda pronunciado el 
rey. {R}_{I}27_{/}Jonat\u00e1n, empero, no hab\u00eda o\u00eddo el juramento de su 
padre, acerc\u00f3 la punta de su bast\u00f3n, lo hundi\u00f3 en el panal de miel 
y lo llev\u00f3 a su boca: sus ojos se iluminaron. {I}28_{/}Alguien de los 
soldados le dijo: "Tu padre declar\u00f3 solemnemente delante de todo 
el pueblo: Maldito sea el que coma algo hoy". {R}_{I}29_{/}Jonat\u00e1n 
respondi\u00f3: "Mi padre le ha hecho un gran da\u00f1o al pa\u00eds; f\u00edjense 
c\u00f3mo se iluminaron mis ojos en cuanto prob\u00e9 un poco de miel. 
{R}_{I}30_{/}Si todo el pueblo hubiera hoy tomado algo para comer del 
bot\u00edn de sus enemigos, la derrota de los filisteos habr\u00eda sido con 
toda seguridad m\u00e1s grande".
{R}_{I}31_{/}Ese d\u00eda aplastaron a los filisteos desde Micm\u00e1s hasta 
Ayal\u00f3n, pero el pueblo estaba completamente agotado. {I}32_{/}El 
pueblo se abalanz\u00f3 entonces sobre el bot\u00edn, tom\u00f3 cabras u ovejas, 
bueyes, terneros, los mataron all\u00ed mismo y comieron encima de la 
sangre. {R}_{I}33_{/}Le avisaron a Sa\u00fal: "El pueblo est\u00e1 pecando contra 
Yav\u00e9: la gente come carne al lado de la sangre". Sa\u00fal exclam\u00f3: 
"\u00a1Todos ustedes son unos infieles! Hagan rodar hasta aqu\u00ed una 
piedra grande". {R}_{I}34_{/}Luego a\u00f1adi\u00f3 Sa\u00fal: "Disp\u00e9rsense entre medio 
del pueblo y d\u00edganles que cada cual traiga aqu\u00ed su buey o su 
carnero. Los inmolar\u00e1n y los comer\u00e1n, pero no pequen contra Yav\u00e9 
comiendo encima de la sangre". Cada cual llev\u00f3 lo que ten\u00eda en su 
mano esa tarde e hicieron la inmolaci\u00f3n en ese lugar. 
[=]_{R}_{I}35_{/}Sa\u00fal levant\u00f3 all\u00ed un altar para Yav\u00e9; fue el primer 
altar que le levant\u00f3.
{R}_{I}36_{/}Sa\u00fal les dijo luego: "Bajemos para perseguir a los filisteos 
durante la noche; ataqu\u00e9moslos hasta que brille el alba y no 
dejemos a nadie de ellos con vida". Le respondieron: "\u00a1Haz lo que 
piensas!" El sacerdote dijo entonces: "Tenemos que consultar a 
Dios". {R}_{I}37_{/}Sa\u00fal consult\u00f3 a Dios: "\u00bfTengo que bajar para 
perseguir a los filisteos? \u00bfLos pondr\u00e1s en manos de Israel?" Pero 
ese d\u00eda Dios no le respondi\u00f3.
[=]_{R}_{I}38_{/}Entonces dijo Sa\u00fal: "Ac\u00e9rquense ustedes, jefes del 
pueblo, y verifiquen en qu\u00e9 consisti\u00f3 el pecado. {R}_{I}39_{/}Lo juro por 
la vida de Yav\u00e9 que acaba de salvar a Israel: aunque sea mi hijo 
Jonat\u00e1n el que haya pecado, morir\u00e1". Pero nadie de todo el pueblo 
le respondi\u00f3. {R}_{I}40_{/}Luego dijo a todo Israel: "Ustedes se pondr\u00e1n 
a un lado, yo y mi hijo Jonat\u00e1n nos pondremos al otro". El pueblo 
dijo a Sa\u00fal: "\u00a1Haz como piensas!" {R}_{I}41_{/}Sa\u00fal pregunt\u00f3 a Yav\u00e9: 
"Dios de Israel, \u00bfpor qu\u00e9 no respondiste hoy a tu servidor? Si ese 
pecado est\u00e1 en m\u00ed o en mi hijo Jonat\u00e1n, da los Urim. Pero si ese 
pecado se halla en el lado de tu pueblo Israel, da los Tumim". 
Resultaron designados Jonat\u00e1n y Sa\u00fal, mientras que el pueblo sali\u00f3 
libre de culpa. {R}_{I}42_{/}Sa\u00fal dijo: "Hagan el sorteo entre m\u00ed y mi 
hijo Jonat\u00e1n". Y sali\u00f3 sorteado Jonat\u00e1n.
{R}_{I}43_{/}Entonces Sa\u00fal dijo a Jonat\u00e1n: "Dime lo que hiciste". Jonat\u00e1n 
le respondi\u00f3: "Simplemente prob\u00e9 un poco de miel con la punta del 
bast\u00f3n que ten\u00eda en la mano, pero estoy dispuesto a morir". 
{R}_{I}44_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3: "\u00a1Mald\u00edgame Dios, y remald\u00edgame si t\u00fa no 
mueres, Jonat\u00e1n!" [=]_{R}_{I}45_{/}Pero el pueblo dijo a Sa\u00fal: "\u00bfC\u00f3mo es 
posible que muera Jonat\u00e1n, que le ha dado a Israel una victoria 
tan grande? \u00a1Ni siquiera pensarlo! Por la vida de Yav\u00e9, no caer\u00e1 
en tierra ni un solo cabello de su cabeza porque \u00e9l actu\u00f3 hoy con 
Dios". Y as\u00ed fue como el pueblo salv\u00f3 la cabeza de Jonat\u00e1n. 
{R}_{I}46_{/}Sa\u00fal dej\u00f3 de perseguir a los filisteos; subi\u00f3 de vuelta 
mientras que los filisteos se volv\u00edan a sus casas.
{R}_{I}47_{/}Sa\u00fal hab\u00eda afirmado su realeza en Israel; combati\u00f3 con todos 
sus enemigos: Moab, los hijos de Am\u00f3n, Edom, los reyes de Soba y 
los filisteos. Doquiera se volviera, resultaba vencedor. 
{R}_{I}48_{/}Aplast\u00f3 a Amalec a lo largo de una gran expedici\u00f3n, y libr\u00f3 
a Israel de los ataques de los asaltantes.
{R}_{I}49_{/}Los hijos de Sa\u00fal eran Jonat\u00e1n, Isyo y Malqui-Su\u00e1. Tuvo dos 
hijas, la mayor se llamaba Merob y la segunda Mical. {R}_{I}50_{/}La 
mujer de Sa\u00fal era Ajinoam, hija de Ajimaas. El jefe de su ej\u00e9rcito 
era Abner, hijo de Ner, t\u00edo de Sa\u00fal. {R}_{I}51_{/}Quis, el padre de Sa\u00fal 
y Ner, el padre de Abner, eran hijos de Abniel. {R}_{I}52_{/}Durante toda 
la vida de Sa\u00fal hubo una guerra encarnizada contra los filisteos. 
Cada vez que Sa\u00fal ve\u00eda a un hombre robusto y valiente, lo enrolaba 
en su servicio.
{N}SA\u00daL NO OBEDECE A SAMUEL EN LA GUERRA CONTRA AMALEC{/}

{1}15{/}

{R}_{I}1_{/}Samuel dijo a Sa\u00fal: "Yav\u00e9 me envi\u00f3 para consagrarte como rey 
de su pueblo Israel. Escucha ahora a Yav\u00e9. {R}_{I}2_{/}Esto dice Yav\u00e9 de 
los ej\u00e9rcitos. Quiero castigar a Amalec por lo que hizo a Israel 
cuando sub\u00eda de vuelta de Egipto: le cerr\u00f3 el camino. {R}_{I}3_{/}Anda 
pues a castigar a Amalec y lanza el anatema sobre todo lo que le 
pertenece. No tendr\u00e1s piedad de \u00e9l, dar\u00e1s muerte a los hombres, a 
las mujeres, a los ni\u00f1os, a los bueyes y corderos, a los camellos 
y burros".
{R}_{I}4_{/}Sa\u00fal reuni\u00f3 al pueblo y le pas\u00f3 revista en Telam; hab\u00eda 
doscientos mil hombres de a pie y diez mil de Jud\u00e1. {R}_{I}5_{/}Sa\u00fal 
avanz\u00f3 hasta la ciudad de Amalec y se escondi\u00f3 en la quebrada. 
{R}_{I}6_{/}Sa\u00fal les mand\u00f3 decir entonces a los quenitas: "Al\u00e9jense, 
sep\u00e1rense de los amalecitas porque si no ser\u00e1n exterminados junto 
con ellos, siendo que ustedes se mostraron bondadosos con los 
israelitas cuando sub\u00edan de Egipto". Los quenitas se alejaron de 
los amalecitas.
{R}_{I}7_{/}Sa\u00fal aplast\u00f3 a Amalec desde Javila hasta Sur que est\u00e1 al este 
de Egipto. {R}_{I}8_{/}Hizo prisionero a Agag, rey de los amalecitas y 
pas\u00f3 a cuchillo a toda la poblaci\u00f3n debido al anatema. 
[=]_{R}_{I}9_{/}Pero Sa\u00fal y su ej\u00e9rcito no quisieron condenar al anatema 
a Agag y a lo mejor del ganado menor y mayor, los animales gordos 
y los corderos, en una palabra, todo lo que era bueno. Al 
contrario, exterminaron todo lo que, en el ganado, era malo y sin 
valor.
[=]_{R}_{I}10_{/}Le lleg\u00f3 entonces a Samuel una palabra de Yav\u00e9: {R}_{I}11_{/}Me 
pesa de haber dado la realeza a Sa\u00fal, porque se apart\u00f3 de m\u00ed y no 
obedeci\u00f3 mis \u00f3rdenes". Samuel se sinti\u00f3 muy disgustado por eso y 
suplic\u00f3 a Yav\u00e9 toda la noche. {R}_{I}12_{/}Muy de ma\u00f1ana Samuel sali\u00f3 
para encontrarse con Sa\u00fal, y le dijeron: "Sa\u00fal fue a Carmel para 
levantar all\u00ed un monumento en recuerdo de su victoria, luego 
parti\u00f3 de all\u00ed y baj\u00f3 a Guilgal". {R}_{I}13_{/}Cuando Samuel lleg\u00f3 donde 
estaba Sa\u00fal, \u00e9ste le dijo: "Yav\u00e9 te bendiga, he ejecutado las 
\u00f3rdenes de Yav\u00e9". {R}_{I}14_{/}Pero Samuel le contest\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 ruido es 
ese que siento de cabras y ovejas? \u00bfQu\u00e9 ruido es ese que siento 
tambi\u00e9n de bueyes y burros?" {R}_{I}15_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3: "Los trajimos 
de los amalecitas. El pueblo separ\u00f3 lo mejor del ganado menor y 
del mayor para ofrecerlo en sacrificio a Yav\u00e9 tu Dios, pero todo 
lo dem\u00e1s fue condenado al anatema".
{R}_{I}16_{/}Entonces Samuel dijo a Sa\u00fal: "\u00a1Basta! Voy a comunicarte lo 
que me dijo Yav\u00e9 esta noche". Sa\u00fal le dijo: "Habla". {R}_{I}17_{/}Samuel 
le dijo: "\u00bfNo te convertiste en jefe de las tribus de Israel? \u00bfNo 
te consagr\u00f3 Yav\u00e9 como rey de Israel cuando eras tan poca cosa a 
tus propios ojos? [=]_{I}18_{/}Yav\u00e9 te hab\u00eda confiado una misi\u00f3n, te 
hab\u00eda dicho: Anda, condena al anatema a los amalecitas; har\u00e1s la 
guerra a esos pecadores hasta exterminarlos. {I}19_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no 
hiciste caso a las palabras de Yav\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 te abalanzaste sobre 
el bot\u00edn? \u00bfPor qu\u00e9 hiciste lo que es malo a los ojos de Yav\u00e9?
{R}_{I}20_{/}Sa\u00fal respondi\u00f3 a Samuel: "Hice caso a la voz de Yav\u00e9, hice 
una expedici\u00f3n por donde Yav\u00e9 me hab\u00eda mandado. Captur\u00e9 a Agag, 
rey de Amalec, y conden\u00e9 a Amalec al anatema. {R}_{I}21_{/}Pero el pueblo 
separ\u00f3 del bot\u00edn lo mejor del ganado menor y mayor. Lo excluy\u00f3 del 
anatema para ofrec\u00e9rselo a Yav\u00e9 tu Dios en sacrificio, en 
Guilgal". [=]_{R}_{I}22_{/}Samuel le contest\u00f3: "\u00bfPiensas acaso que a Yav\u00e9 
le gustan m\u00e1s los holocaustos y los sacrificios que la obediencia 
a su palabra? La obediencia vale m\u00e1s que el sacrificio, y la 
fidelidad, m\u00e1s que la grasa de los carneros. {I}23_{/}La rebeli\u00f3n es 
un pecado tan grave como la brujer\u00eda; la desobediencia es un 
crimen tan grave como la idolatr\u00eda. \u00a1Ya que rechazaste la palabra 
de Yav\u00e9, Yav\u00e9 te echa de la realeza!"
{R}_{I}24_{/}Sa\u00fal dijo a Samuel: "Tuve miedo al pueblo e hice lo que me 
ped\u00eda, por esta raz\u00f3n pequ\u00e9 y desobedec\u00ed la orden de Yav\u00e9 y sus 
palabras. {I}25_{/}Ahora, por favor, perdona mi pecado y ven conmigo 
para que me postre delante de Yav\u00e9". {R}_{I}26_{/}Pero Samuel dijo a 
Sa\u00fal: "Esta vez no ir\u00e9 contigo. Ya que despreciaste la palabra de 
Yav\u00e9, Yav\u00e9 te ha desechado: ya no reinar\u00e1s m\u00e1s sobre Israel". 
{R}_{I}27_{/}Y como Samuel hiciera adem\u00e1n de irse a su casa, Sa\u00fal quiso 
retenerlo tom\u00e1ndolo del borde de su manto, que se rasg\u00f3. 
{R}_{I}28_{/}Entonces Samuel le dijo: "Hoy Yav\u00e9 te ha arrancado la 
realeza de Israel, y se la ha dado a tu pr\u00f3jimo que es mejor que 
t\u00fa. {R}_{I}29_{/}El que es la Gloria de Israel no puede mentir ni 
arrepentirse". {R}_{I}30_{/}Sa\u00fal dijo: "Es cierto, he pecado. Pero no me 
vayas a humillar ante los ancianos de mi pueblo y ante Israel. Ven 
conmigo para que vaya a postrarme delante de Yav\u00e9 tu Dios". 
{R}_{I}31_{/}Samuel se fue pues con Sa\u00fal y \u00e9ste se postr\u00f3 delante de 
Yav\u00e9.
{R}_{I}32_{/}Luego dijo Samuel: "Tr\u00e1iganme a Agag, rey de Amalec". Agag 
se dec\u00eda a s\u00ed mismo: "seguramente se alej\u00f3 la amargura de la 
muerte"; cuando lleg\u00f3 temblando, {R}_{I}33_{/}Samuel le dijo: "As\u00ed como 
tu espada priv\u00f3 a las mujeres de sus hijos, as\u00ed tambi\u00e9n tu madre 
ser\u00e1 una mujer privada de su hijo". Y Samuel despedaz\u00f3 a Agag en 
presencia de Yav\u00e9, en Guilgal.
{R}_{I}34_{/}Samuel se volvi\u00f3 a Ram\u00e1, mientras que Sa\u00fal regresaba a su 
casa de Guibea de Sa\u00fal. {R}_{I}35_{/}Samuel no volvi\u00f3 a ver m\u00e1s a Sa\u00fal 
hasta el d\u00eda de su muerte, pues se sent\u00eda molesto por el hecho de 
que a Yav\u00e9 ahora le pesaba haber hecho a Sa\u00fal rey de Israel.
{N}SAMUEL CONSAGRA A DAVID{/}

{1}16{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 dijo a Samuel: "\u00bfHasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1s llorando 
por Sa\u00fal? \u00bfNo fui yo quien lo rechaz\u00f3 para que no reine m\u00e1s en 
Israel? Llena pues tu cuerno de aceite y anda. Te env\u00edo donde Jes\u00e9 
de Bel\u00e9n, porque me escog\u00ed un rey entre sus hijos". {R}_{I}2_{/}Samuel 
respondi\u00f3: "\u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 ir? Si Sa\u00fal se entera, me matar\u00e1". Pero 
Yav\u00e9 le dijo: "Tomar\u00e1s una ternera y dir\u00e1s que has ido a ofrecer 
un sacrificio a Yav\u00e9. [=]_{R}_{I}3_{/}Invitar\u00e1s al sacrificio a Jes\u00e9, y 
yo te dar\u00e9 a conocer lo que tienes que hacer: me consagrar\u00e1s al 
que te mostrar\u00e9".
{R}_{I}4_{/}Samuel hizo como le hab\u00eda dicho Yav\u00e9. Cuando lleg\u00f3 a Bel\u00e9n, 
los ancianos salieron temblando a su encuentro. Le dijeron: 
"\u00bfVienes en son de paz?" {R}_{I}5_{/}S\u00ed, respondi\u00f3, en son de paz. He 
venido a ofrecer un sacrificio a Yav\u00e9. Purif\u00edquense y vengan 
conmigo al sacrificio". Fue a purificar a Jes\u00e9 y a invitarlo al 
sacrificio junto con sus hijos.
{R}_{I}6_{/}Cuando entraron, Samuel divis\u00f3 a Eliab y pens\u00f3: "Seguramente 
\u00e9se ser\u00e1 el que Yav\u00e9 va a consagrar". {R}_{I}7_{/}Pero Yav\u00e9 dijo a 
Samuel: "Olv\u00eddate de su apariencia y de su gran altura, lo he 
descartado. Porque Dios no ve las cosas como los hombres: el 
hombre se fija en las apariencias pero Dios ve el coraz\u00f3n". 
{R}_{I}8_{/}Jes\u00e9 llam\u00f3 a Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel. Pero 
Samuel le dijo: "Este tampoco es el elegido de Yav\u00e9". {R}_{I}9_{/}Jes\u00e9 
hizo pasar a Samma, pero Samuel le dijo: "Yav\u00e9 tampoco lo ha 
elegido". {R}_{I}10_{/}Finalmente Jes\u00e9 hizo pasar a sus siete hijos ante 
Samuel, y Samuel dec\u00eda a Jes\u00e9: "Yav\u00e9 no ha elegido a ninguno de 
estos".
[=]_{R}_{I}11_{/}Entonces Samuel dijo a Jes\u00e9: "\u00bfEsos son todos tus 
hijos?" Respondi\u00f3: "Todav\u00eda falta el menor, que cuida el reba\u00f1o". 
Samuel le dijo: "M\u00e1ndalo a buscar porque no nos sentaremos a la 
mesa hasta que no est\u00e9 aqu\u00ed". {I}12_{/}Fueron pues a buscarlo y lleg\u00f3; 
era rubio con hermosos ojos y una bella apariencia. Yav\u00e9 dijo 
entonces: "P\u00e1rate y cons\u00e1gralo; es \u00e9l". {R}_{I}13_{/}Samuel tom\u00f3 su 
cuerno con aceite y lo consagr\u00f3 en medio de sus hermanos. Desde 
entonces y en adelante el esp\u00edritu de Yav\u00e9 se apoder\u00f3 de David. 
Por lo que respecta a Samuel, se levant\u00f3 y se volvi\u00f3 a Ram\u00e1.
[\u0095]_[=]_{R}_{I}14_{/}El esp\u00edritu de Yav\u00e9 se retir\u00f3 de Sa\u00fal y un mal 
esp\u00edritu que proven\u00eda de Yav\u00e9 le produc\u00eda terror. [=]_{R}_{I}15_{/}Los 
servidores de Sa\u00fal le dijeron: "Un mal esp\u00edritu de Dios te produce 
esos sustos. {R}_{I}16_{/}Basta con que nuestro se\u00f1or lo ordene, ya que 
tus servidores estamos para atenderte, y buscaremos a un hombre 
que sepa tocar la c\u00edtara, y en cuanto se deje caer sobre ti el mal 
esp\u00edritu, \u00e9l tocar\u00e1 y t\u00fa te mejorar\u00e1s". {R}_{I}17_{/}Sa\u00fal dijo, pues, a 
sus servidores: "B\u00fasquenme a un hombre que sea un buen m\u00fasico y 
tr\u00e1iganmelo". {R}_{I}18_{/}Uno de los servidores pidi\u00f3 la palabra y dijo: 
"Conozco a un hijo de Jes\u00e9 de Bel\u00e9n que sabe tocar m\u00fasica. Es un 
muchacho valiente, un buen guerrero; es inteligente, es buen mozo 
y Yav\u00e9 est\u00e1 con \u00e9l". {R}_{I}19_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 a uno de sus mensajeros 
donde Jes\u00e9 para que le dijera: "M\u00e1ndame a tu hijo David, el que 
cuida el reba\u00f1o". {R}_{I}20_{/}Jes\u00e9 tom\u00f3 un pan, un cuero de vino y un 
cabrito, y se los mand\u00f3 a Sa\u00fal por intermedio de su hijo David.
{R}_{I}21_{/}As\u00ed fue como David lleg\u00f3 a la casa de Sa\u00fal y se puso a su 
servicio. Sa\u00fal lo quer\u00eda mucho y David lleg\u00f3 a ser el que llevaba 
sus armas. {R}_{I}22_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 a decir a Jes\u00e9: "Dale permiso a David 
para que se quede a mi servicio porque me cae simp\u00e1tico".
{R}_{I}23_{/}Y as\u00ed, cuando el esp\u00edritu de Dios maltrataba a Sa\u00fal, David 
tomaba la c\u00edtara y la tocaba; eso le hac\u00eda bien a Sa\u00fal, se sent\u00eda 
aliviado y el mal esp\u00edritu se alejaba de \u00e9l.
{1}17{/}

{R}_{I}1_{/}Los filisteos movilizaron sus tropas para la guerra. Se 
reunieron en Soco de Jud\u00e1: su campamento se situaba en Ef\u00e9s-Damim, 
entre Soco y Azeca. {R}_{I}2_{/}Sa\u00fal y los Israelitas se concentraron 
tambi\u00e9n, instalaron su campamento en el valle del Terebinto y se 
dispusieron en orden de batalla frente a los filisteos. {R}_{I}3_{/}Los 
filisteos estaban en una de las laderas de los cerros y los 
israelitas, en la otra; solamente los separaba un valle.
{N}DAVID Y GOLIAT{/}

[\u0095]_{R}_{I}4_{/}Un guerrero destacado, de nombre Goliat, sali\u00f3 de las 
filas de los filisteos; era un hombre de Gat que med\u00eda m\u00e1s de dos 
metros. {R}_{I}5_{/}Ten\u00eda en su cabeza un casco de bronce e iba revestido 
de una coraza de escamas. El peso de su coraza de bronce era de 
sesenta kilos. {R}_{I}6_{/}Llevaba polainas de bronce y a la espalda una 
lanza de bronce; {I}7_{/}el palo de su lanza era tan grueso como el 
que conforma el marco de un telar y la punta de hierro de su lanza 
pesaba nada menos que siete kilos. Un escudero iba delante de \u00e9l.
{R}_{I}8_{/} Se puso frente a las filas de Israel y les grit\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 
han salido en son de guerra? \u00bfNo soy yo el filisteo, y ustedes, 
los servidores de Sa\u00fal? Elijan pues al que me enfrentar\u00e1 en nombre 
de ustedes. {I}9_{/}Si es capaz de vencerme y derribarme, entonces 
seremos sus esclavos; pero si yo lo venzo y lo derribo, ustedes 
ser\u00e1n nuestros esclavos y nos servir\u00e1n".
[=]_{R}_{I}10_{/}El filisteo agreg\u00f3: "Les lanzo pues, hoy, un desaf\u00edo a 
las tropas de Israel: denme un hombre para que me enfrente solo a 
solo". {R}_{I}11_{/}Cuando Sa\u00fal e Israel oyeron las palabras del 
filisteo, quedaron asustados y desmoralizados.
{R}_{I}12_{/}David era hijo de Jes\u00e9, un efrateo de Bel\u00e9n de Jud\u00e1, quien 
ten\u00eda ocho hijos. {R}_{I}13_{/}En tiempos de Sa\u00fal, Jes\u00e9 ya era viejo, 
pero hab\u00eda enviado hombres al ej\u00e9rcito. Sus tres hijos mayores 
Eliab, el primog\u00e9nito, Abinadab, el segundo, y Sam\u00e1, el tercero, 
se fueron a la guerra con Sa\u00fal. {R}_{I}14_{/}David era el menor, y como 
los tres mayores se hab\u00edan ido con Sa\u00fal, {R}_{I}15_{/}David alternaba sus 
viajes al campamento de Sa\u00fal con el cuidado del reba\u00f1o de su padre 
en Bel\u00e9n.
{I}16_{/}El filisteo se presentaba cada ma\u00f1ana y cada tarde, y as\u00ed lo 
hizo durante cuarenta d\u00edas.
{R}_{I}17_{/}Jes\u00e9 dijo a David: "Toma para tus hermanos una bolsa de 
trigo tostado y diez panes. Se los llevar\u00e1s al campamento a tus 
hermanos, {I}18_{/}y dar\u00e1s estos diez quesillos al jefe de mil. 
Preguntar\u00e1s por la salud de tus hermanos y me traer\u00e1s alg\u00fan 
recuerdo de ellos."
{R}_{I}19_{/}Tanto ellos como los hombres de Israel estaban con Sa\u00fal en 
el valle del Terebinto, peleando contra los filisteos.
{R}_{I}20_{/}David se levant\u00f3 de madrugada, dej\u00f3 el reba\u00f1o encargado a un 
pastor, tom\u00f3 su bolsa y se fue tal como Jes\u00e9 se lo hab\u00eda ordenado. 
Cuando lleg\u00f3, el ej\u00e9rcito estaba dejando el campamento para tomar 
sus posiciones y lanzar el grito de guerra. {R}_{I}21_{/}Los israelitas y 
los filisteos se pusieron en fila frente a frente.
{R}_{I}22_{/}David encarg\u00f3 su bolsa al que cuidaba los equipajes y corri\u00f3 
al frente de la tropa. Fue a saludar a sus hermanos. 
{R}_{I}23_{/}Mientras estaba conversando con ellos sali\u00f3 de las filas 
Goliat, el coloso filisteo de Gat, a lanzar su desaf\u00edo, y David lo 
oy\u00f3. {I}24_{/}Los israelitas, apenas lo vieron, empezaron a 
retroceder, llenos de miedo. [=]_{R}_{I}25_{/}Un hombre de Israel dijo: 
"\u00bfHan visto a ese hombre que sale de las filas filisteas para 
insultar a Israel? Al que logre derrotarlo, el rey lo colmar\u00e1 de 
riquezas, le dar\u00e1 a su hija, y eximir\u00e1 a la casa de su padre de 
cualquier impuesto".
{R}_{I}26_{/}David pregunt\u00f3 a los hombres que estaban a su rededor: "\u00bfQu\u00e9 
le har\u00e1n al que venza a ese filisteo y logre vengar el insulto que 
se hace a Israel? \u00a1Qui\u00e9n es ese filisteo incircunciso para que 
insulte as\u00ed a las tropas del Dios vivo!" {R}_{I}27_{/}Y la gente repiti\u00f3 
las mismas palabras: "Esto har\u00e1n con el hombre que lo venza".
{R}_{I}28_{/}Eliab, su hermano mayor, oy\u00f3 que conversaba con los soldados 
y se enoj\u00f3 con David. Le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 viniste para ac\u00e1? \u00bfA 
qui\u00e9n dejaste encargadas las ovejas que tenemos en el desierto? 
\u00a1Ah, ya s\u00e9, t\u00fa andas buscando la ocasi\u00f3n y viniste ac\u00e1 s\u00f3lo para 
ver la batalla". {R}_{I}29_{/}David le respondi\u00f3: "Pero, \u00bfqu\u00e9 he hecho 
yo? \u00bfAcaso uno no tiene derecho a hablar?" {I}30_{/}Se dirigi\u00f3 a otro 
y le hizo la misma pregunta, pero las personas le dieron la misma 
respuesta que la primera vez.
{R}_{I}31_{/}Oyeron las palabras de David y se las transmitieron a Sa\u00fal, 
quien lo mand\u00f3 llamar.
{R}_{I}32_{/}David dijo a Sa\u00fal: "\u00a1No hay por qu\u00e9 tenerle miedo a \u00e9se! Yo, 
tu servidor, ir\u00e9 a pelear con ese filisteo". {R}_{I}33_{/}Pero Sa\u00fal dijo 
a David: "T\u00fa no podr\u00e1s pelear con \u00e9l, eres s\u00f3lo un ni\u00f1o y \u00e9l en 
cambio es un hombre que pelea desde su juventud". {R}_{I}34_{/}David dijo 
a Sa\u00fal: "Cuando estaba guardando el reba\u00f1o de mi padre y aparec\u00eda 
un le\u00f3n o un oso para llevarse una oveja del reba\u00f1o, {R}_{I}35_{/}yo lo 
persegu\u00eda y lo golpeaba y le quitaba la presa del hocico. Y si se 
volv\u00eda contra m\u00ed, lo tomaba de la quijada y lo golpeaba hasta 
matarlo. Yo he matado leones y osos; lo mismo har\u00e9 con ese 
filisteo que ha insultado a los ej\u00e9rcitos del Dios vivo.
{R}_{I}36_{/}\u00a1As\u00ed como tu servidor ha vencido al le\u00f3n y al oso, lo mismo 
har\u00e1 con ese filisteo que ha insultado las tropas del Dios vivo!" 
{R}_{I}37_{/}David dijo adem\u00e1s: "De la misma manera que Yav\u00e9 me ha 
librado de las garras del le\u00f3n y de las zarpas del oso, as\u00ed 
tambi\u00e9n me librar\u00e1 de las manos de ese filisteo". Entonces Sa\u00fal 
dijo a David: "Anda y que Yav\u00e9 est\u00e9 contigo".
{R}_{I}38_{/}Sa\u00fal pas\u00f3 a David su propio equipo de combate; le puso en la 
cabeza un casco de bronce y lo revisti\u00f3 con una coraza. 
{R}_{I}39_{/}David se ci\u00f1\u00f3 la espada por encima de su traje, trat\u00f3 de 
caminar, pero no estaba acostumbrado a eso. Entonces dijo a Sa\u00fal: 
"No puedo caminar con todo esto porque no tengo costumbre". Y 
David se quit\u00f3 todo. {I}40_{/}Tom\u00f3 su palo y recogi\u00f3 del lecho del 
arroyo cinco piedras bien planas. Las puso en su morral de pastor, 
en su bolsa de cuero, tom\u00f3 la honda en la mano y avanz\u00f3 hacia el 
filisteo.
{R}_{I}41_{/}El filisteo iba y ven\u00eda y se acerc\u00f3 a David; su escudero iba 
delante de \u00e9l. {R}_{I}42_{/}El filisteo dio a David una mirada de 
desprecio, porque no era m\u00e1s que un muchacho, (David era rubio y 
de buena apariencia). {R}_{I}43_{/}El filisteo dijo a David: "\u00bfAcaso soy 
un perro para que vengas a atacarme con palos? El filisteo maldijo 
a David por todos sus dioses, [=]_{I}44_{/}y en seguida le dijo: "Ven 
para ac\u00e1 para entregarte como comida a los buitres y a las 
fieras".
{R}_{I}45_{/}David respondi\u00f3 al filisteo: "T\u00fa me atacas con la espada, la 
lanza y la jabalina, pero yo me lanzo contra ti en nombre de Yav\u00e9 
de los ej\u00e9rcitos, el Dios de las tropas de Israel que has 
insultado. {R}_{I}46_{/}Hoy Yav\u00e9 te entregar\u00e1 en mis manos, te derribar\u00e9 
y te arrancar\u00e9 la cabeza. Hoy mismo dar\u00e9 tu cad\u00e1ver y los 
cad\u00e1veres del ej\u00e9rcito filisteo a las aves de rapi\u00f1a y a las 
fieras salvajes. Toda la tierra sabr\u00e1 que hay un Dios en Israel, 
[=]_{I}47_{/}y todos los que est\u00e1n aqu\u00ed reunidos sabr\u00e1n que Yav\u00e9 no 
necesita espada o lanza para dar la victoria, porque la suerte de 
la batalla est\u00e1 en sus manos: \u00e9l los va a poner a ustedes en 
nuestras manos".
{R}_{I}48_{/}En ese momento el filisteo avanz\u00f3 y se acerc\u00f3 a David. Este 
sali\u00f3 hacia adelante al encuentro del filisteo, {I}49_{/}meti\u00f3 
r\u00e1pidamente la mano en el morral, sac\u00f3 de all\u00ed una piedra y la 
lanz\u00f3 con la honda. Le dio al filisteo en la frente, la piedra se 
le hundi\u00f3 en la frente y cay\u00f3 de bruces al suelo.
{R}_{I}50_{/}As\u00ed es como David venci\u00f3 al filisteo con una honda y una 
piedra: lo derrib\u00f3 y le dio muerte. Pero no ten\u00eda espada. 
{R}_{I}51_{/}Entonces corri\u00f3, se detuvo ante el filisteo, le quit\u00f3 la 
espada que ten\u00eda en la vaina, y espada en mano, le cort\u00f3 la 
cabeza. As\u00ed acab\u00f3 con \u00e9l.
Los filisteos, que hab\u00edan visto la muerte de su campe\u00f3n, salieron 
huyendo. {R}_{I}52_{/}Los hombres de Israel y de Jud\u00e1 se levantaron, 
lanzaron su grito de guerra y persiguieron a los filisteos hasta 
la entrada de Gat y hasta las puertas de Ecr\u00f3n. Y los cad\u00e1veres de 
los filisteos quedaron esparcidos por todo el camino, desde 
Saarayim hasta Gat y Ecr\u00f3n. {R}_{I}53_{/}Cuando regresaron los israelitas 
de esa persecuci\u00f3n a los filisteos, saquearon su campamento. 
{R}_{I}54_{/}David tom\u00f3 la cabeza del filisteo y la llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n; 
sus armas, en cambio, las dej\u00f3 en su propia tienda.
{R}_{I}55_{/}Al ver como David iba a enfrentarse con el filisteo, Sa\u00fal 
hab\u00eda dicho a Abner, el jefe de su ej\u00e9rcito: "Abner, \u00bfde qui\u00e9n es 
hijo ese muchacho?" Abner le respondi\u00f3: "Por mi vida, oh rey, que 
no lo s\u00e9". {R}_{I}56_{/}El rey le dijo: "Inf\u00f3rmate para saber de qui\u00e9n es 
hijo ese muchacho". {R}_{I}57_{/}Cuando David regres\u00f3 despu\u00e9s de haber 
derrotado al filisteo, Abner lo llev\u00f3 donde Sa\u00fal; ten\u00eda en la mano 
la cabeza del filisteo. {R}_{I}58_{/}Sa\u00fal le dijo: "Joven, \u00bfde qui\u00e9n eres 
hijo?" Y David le respondi\u00f3: "Soy hijo de tu servidor Jes\u00e9 de 
Bel\u00e9n".
{N}DAVID, SA\u00daL Y JONAT\u00c1N{/}

{1}18{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}A\u00fan no hab\u00eda terminado de hablar David, cuando el coraz\u00f3n 
de Jonat\u00e1n sinti\u00f3 afecto por David, y desde ese d\u00eda, Jonat\u00e1n am\u00f3 a 
David tanto como a s\u00ed mismo. {R}_{I}2_{/}Ese d\u00eda Sa\u00fal aloj\u00f3 a David en su 
casa y no dej\u00f3 que volviera donde su padre. [=]_{R}_{I}3_{/}Jonat\u00e1n por 
su parte hizo un pacto con David porque lo amaba como a s\u00ed mismo. 
{R}_{I}4_{/}Jonat\u00e1n se quit\u00f3 el manto que llevaba puesto y se lo dio a 
David junto con su traje, su espada, su casco y su cintur\u00f3n. 
{R}_{I}5_{/}En todas las expediciones a donde lo enviaba Sa\u00fal, David 
ten\u00eda pleno \u00e9xito y Sa\u00fal lo puso a la cabeza de todos sus hombres 
de guerra. Era querido por todo el pueblo y tambi\u00e9n por los 
servidores del rey.
[=]_{R}_{I}6_{/}Cuando volvieron, despu\u00e9s que David hubo dado muerte al 
filisteo, las mujeres de todas las ciudades de Israel salieron al 
encuentro del rey Sa\u00fal, cantando y bailando, con tamboriles y 
arpas, canciones festivas. {R}_{I}7_{/}El coro de las bailarinas entonaba 
este canto: "Sa\u00fal mat\u00f3 a mil, pero David mat\u00f3 a diez mil". 
{R}_{I}8_{/}Eso le disgust\u00f3 mucho a Sa\u00fal quien se enoj\u00f3. Se dijo: "Le han 
dado diez mil a David y a m\u00ed s\u00f3lo mil, no le falta m\u00e1s que la 
realeza". {R}_{I}9_{/}Desde ese d\u00eda, Sa\u00fal mir\u00f3 a David con malos ojos.
[=]_{R}_{I}10_{/}Al d\u00eda siguiente, se apoder\u00f3 de Sa\u00fal un mal esp\u00edritu de 
Dios, y estaba como loco en su casa. David le tocaba la c\u00edtara 
como todos los d\u00edas, pero Sa\u00fal hab\u00eda tomado su lanza. {R}_{I}11_{/}Le 
dispar\u00f3 la lanza pensando: "Voy a clavar a David en el muro". Pero 
David eludi\u00f3 el golpe las dos veces. {R}_{I}12_{/}Sa\u00fal empez\u00f3 a temer a 
David porque Yav\u00e9 estaba con \u00e9l mientras que se retiraba de Sa\u00fal.
{R}_{I}13_{/}Sa\u00fal alej\u00f3 a David de su casa y lo hizo jefe de mil: \u00e9ste 
iba y ven\u00eda a la cabeza del pueblo. {R}_{I}14_{/}David resultaba 
victorioso en todas sus expediciones, porque Yav\u00e9 estaba con \u00e9l. 
{R}_{I}15_{/}Sa\u00fal vio el \u00e9xito de David y le temi\u00f3. {R}_{I}16_{/}Todo Israel y 
Jud\u00e1 amaban a David porque \u00e9ste iba y ven\u00eda al frente del pueblo. 
{R}_{I}17_{/}Sa\u00fal dijo entonces a David: "Conoces a mi hija mayor Merob. 
Te la dar\u00e9 como esposa si demuestras ser valiente a mi servicio 
cuando dirijas las guerras de Yav\u00e9". Pues Sa\u00fal se dec\u00eda: "Que no 
muera por mis manos sino por las de los filisteos". {R}_{I}18_{/}David 
dijo a Sa\u00fal: "\u00bfQui\u00e9n soy yo? \u00bfQu\u00e9 vale mi vida? \u00bfQu\u00e9 es la familia 
de mi padre en Israel para que yo llegue a ser el yerno del rey?" 
{R}_{I}19_{/}Pero cuando lleg\u00f3 el d\u00eda en que deb\u00eda d\u00e1rsele a David la 
hija de Sa\u00fal, \u00e9sta hab\u00eda sido dada como esposa a Adriel de Mejola.

{R}_{I}20_{/}Mical, la segunda hija de Sa\u00fal, amaba a David, y se lo 
dijeron a Sa\u00fal, quien se sinti\u00f3 feliz por eso. [=]_{R}_{I}21_{/}Pues se 
dijo: "Se la dar\u00e9, pero ser\u00e1 para \u00e9l una trampa. As\u00ed conseguir\u00e9 
que caiga en manos de los filisteos". Sa\u00fal llam\u00f3 a David por 
segunda vez: "Ahora s\u00ed que ser\u00e1s mi yerno". {R}_{I}22_{/}Sa\u00fal dio esta 
orden a sus servidores: "Conversen discretamente con David y 
d\u00edganle: El rey te quiere. Sabes que todos sus servidores te aman, 
acepta pues ser ahora el yerno del rey". {R}_{I}23_{/}Los servidores de 
Sa\u00fal transmitieron estas palabras a David, y David les respondi\u00f3: 
"Parece que para ustedes es muy sencillo llegar a ser yerno del 
rey. Pero \u00bfse han fijado en que yo soy un hombre sin dinero y 
humilde?" {R}_{I}24_{/}Los servidores de Sa\u00fal se lo repitieron: "Esta es 
la respuesta de David".
{R}_{I}25_{/}Sa\u00fal les dijo: "As\u00ed hablar\u00e1n a David: Para ese matrimonio el 
rey no quiere dinero sino \u00fanicamente cien prepucios de filisteos, 
para vengarse as\u00ed de sus enemigos". De ese modo pensaba Sa\u00fal que 
David iba a caer en manos de los filisteos. {R}_{I}26_{/}Los servidores 
transmitieron esas palabras a David a quien le pareci\u00f3 que ser\u00eda 
bueno ser el yerno del rey. A\u00fan no se cumpl\u00eda el plazo, 
{R}_{I}27_{/}cuando David sali\u00f3 de campa\u00f1a con sus hombres. Mat\u00f3 a 
doscientos filisteos y se trajo sus prepucios, que mand\u00f3 al rey 
para ser as\u00ed su yerno. Entonces Sa\u00fal le dio como esposa a su hija 
Mical.
{R}_{I}28_{/}En esa oportunidad Sa\u00fal se dio cuenta de que Yav\u00e9 estaba con 
David; Mical, por su parte, la hija de Sa\u00fal, quer\u00eda a David. 
{R}_{I}29_{/}Sa\u00fal tem\u00eda a David cada vez m\u00e1s, su odio a David se hab\u00eda 
vuelto habitual. {R}_{I}30_{/}Cada vez que los jefes de los filisteos 
sal\u00edan de campa\u00f1a, David ten\u00eda m\u00e1s \u00e9xito que los dem\u00e1s servidores 
de Sa\u00fal. Se hizo c\u00e9lebre.
{1}19{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Sa\u00fal dijo a su hijo Jonat\u00e1n y a todos sus servidores que 
ser\u00eda bueno asesinar a David; pero Jonat\u00e1n, el hijo de Sa\u00fal, era 
muy amigo de David. {R}_{I}2_{/}Le advirti\u00f3 pues a David: "Sa\u00fal, mi 
padre, trata de matarte; mant\u00e9nte en guardia ma\u00f1ana temprano, 
ponte a resguardo y esc\u00f3ndete. {I}3_{/}Yo saldr\u00e9 y me pondr\u00e9 al lado 
de mi padre en el campo donde t\u00fa est\u00e9s; hablar\u00e9 de ti a mi padre y 
ver\u00e9 lo que pasa. Te lo comunicar\u00e9 en seguida".
{R}_{I}4_{/}Jonat\u00e1n defendi\u00f3 a David ante su padre Sa\u00fal dici\u00e9ndole: "No 
haga da\u00f1o el rey a su servidor David, pues \u00e9l no te ha hecho 
ning\u00fan da\u00f1o y lo que ha hecho te ha servido mucho. {R}_{I}5_{/}Arriesg\u00f3 
su vida para derribar al filisteo y Yav\u00e9 dio all\u00ed una gran 
victoria a todo Israel. Cuando t\u00fa lo viste, te sent\u00edas bien 
contento. \u00bfPor qu\u00e9 pues pecar\u00edas manch\u00e1ndote con sangre inocente 
si mandas asesinar a David sin raz\u00f3n?" {R}_{I}6_{/}Sa\u00fal escuch\u00f3 a Jonat\u00e1n 
y le jur\u00f3: "Por la vida de Yav\u00e9 que David no morir\u00e1". 
{R}_{I}7_{/}Inmediatamente Jonat\u00e1n llam\u00f3 a David y le cont\u00f3 esa 
conversaci\u00f3n; luego llev\u00f3 a David donde Sa\u00fal, y se puso a su 
servicio como antes.
{R}_{I}8_{/}La guerra se reinici\u00f3. David sali\u00f3 de campa\u00f1a contra los 
filisteos y les infligi\u00f3 una gran derrota; salieron huyendo ante 
\u00e9l. [=]_{R}_{I}9_{/}Mientras Sa\u00fal estaba sentado en su casa con la lanza 
en la mano, se apoder\u00f3 de \u00e9l un mal esp\u00edritu de Yav\u00e9. David se 
puso a tocarle la c\u00edtara. {R}_{I}10_{/}Sa\u00fal trat\u00f3 de clavar a David en el 
muro con su lanza, pero David esquiv\u00f3 el golpe de Sa\u00fal, y la lanza 
se enterr\u00f3 en el muro. David sali\u00f3 huyendo y escap\u00f3 una vez m\u00e1s.
Esa misma noche, {R}_{I}11_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 unos hombres para que cercaran 
la casa de David y lo asesinaran en la ma\u00f1ana. Pero Mical, la 
mujer de David, le dio este aviso: "Si no escapas esta misma 
noche, ser\u00e1s asesinado ma\u00f1ana". [=]_{R}_{I}12_{/}Mical ayud\u00f3 a David a 
bajar por la ventana; se alej\u00f3, sali\u00f3 huyendo y se puso a 
resguardo. {I}13_{/}Mical acost\u00f3 entonces en la cama uno de los \u00eddolos 
que ten\u00eda en la casa, le puso en la cabeza una peluca de pelo de 
cabra y lo tap\u00f3 con una manta.
{R}_{I}14_{/}A los hombres que Sa\u00fal hab\u00eda mandado para apresar a David 
les dijo: "Est\u00e1 enfermo". {R}_{I}15_{/}Pero Sa\u00fal mand\u00f3 de nuevo a sus 
hombres con el encargo de que vieran a David, dici\u00e9ndoles: 
"Tr\u00e1iganmelo en su cama, para que le d\u00e9 muerte". {I}16_{/}Entraron los 
mensajeros y encontraron al \u00eddolo en la cama con la peluca de pelo 
de cabra en la cabeza. {R}_{I}17_{/}Sa\u00fal dijo a Mical: "\u00bfPor qu\u00e9 te has 
burlado de m\u00ed? Dejaste que mi enemigo se fuera, y escap\u00f3". Mical 
respondi\u00f3 a Sa\u00fal: "Es que \u00e9l me dijo: Si no me dejas salir, te 
mato".
{N}SA\u00daL Y LOS PROFETAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}18_{/}David se libr\u00f3 pues al huir y lleg\u00f3 a la casa de Samuel 
en Ram\u00e1; le cont\u00f3 a \u00e9ste todo lo que le hab\u00eda hecho Sa\u00fal. Con 
Samuel se fue a vivir a las Celdas de los profetas. {R}_{I}19_{/}Le 
avisaron a Sa\u00fal: "David est\u00e1 en las Celdas, cerca de Ram\u00e1". 
[=]_{R}_{I}20_{/}Sa\u00fal mand\u00f3 entonces unos hombres para que se apoderaran 
de David. Cuando se encontraron con un grupo de profetas que 
estaban profetizando, y Samuel los presid\u00eda, el esp\u00edritu de Dios 
se apoder\u00f3 de los enviados de Sa\u00fal, quienes se pusieron a 
profetizar. {R}_{I}21_{/}Se lo comunicaron a Sa\u00fal, quien mand\u00f3 a otros 
mensajeros, los que tambi\u00e9n profetizaron. Por tercera vez Sa\u00fal 
mand\u00f3 mensajeros y \u00e9stos tambi\u00e9n se pusieron a profetizar.
{R}_{I}22_{/}Sali\u00f3 \u00e9l mismo entonces rumbo a Ram\u00e1 y lleg\u00f3 a la gran 
cisterna que est\u00e1 en Sec\u00fa. All\u00ed pregunt\u00f3: "\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Samuel y 
David?" Le respondieron: "Est\u00e1n en las Celdas, cerca de Ram\u00e1". 
{R}_{I}23_{/}Y mientras se dirig\u00eda a las Celdas cerca de Ram\u00e1, el 
esp\u00edritu de Dios se apoder\u00f3 de \u00e9l y continu\u00f3 su camino 
profetizando hasta que entr\u00f3 a las Celdas, cerca de Ram\u00e1. 
{R}_{I}24_{/}Adem\u00e1s se quit\u00f3 sus ropas y profetiz\u00f3 delante de Samuel 
hasta que se desmay\u00f3. Permaneci\u00f3 desnudo en el suelo todo el d\u00eda y 
toda la noche. Por eso se dice: "\u00bfAs\u00ed que tambi\u00e9n Sa\u00fal est\u00e1 entre 
los profetas?"
{1}20{/}

{R}_{I}1_{/}David hab\u00eda huido de las Celdas de Ram\u00e1. Fue a ver a Jonat\u00e1n 
y le dijo: "\u00bfQu\u00e9 hice? \u00bfCu\u00e1l es mi falta y cu\u00e1l es mi pecado con 
tu padre para que quiera matarme?" {R}_{I}2_{/}Jonat\u00e1n respondi\u00f3: "No, t\u00fa 
no morir\u00e1s. Mi padre nada me oculta de lo que hace, sea importante 
o no. \u00bfPor qu\u00e9 pues mi padre me ir\u00e1 a ocultar eso? T\u00fa te 
equivocas". {R}_{I}3_{/}Pero David le dijo: "Tu padre conoce muy bien la 
amistad que t\u00fa sientes por m\u00ed y se dice: Jonat\u00e1n no debe saberlo 
porque le parecer\u00e1 muy mal. Pero, te lo juro por la vida de Yav\u00e9 y 
por mi propia cabeza: no hay m\u00e1s que un paso entre la muerte y 
yo".
{R}_{I}4_{/}Entonces Jonat\u00e1n dijo a David: "\u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ti?" 
{R}_{I}5_{/}David le respondi\u00f3: "Ma\u00f1ana es luna nueva y yo tengo que 
sentarme al lado del rey para cenar; sin embargo d\u00e9jame que me 
vaya y me esconder\u00e9 en el campo hasta la tercera noche. {R}_{I}6_{/}Si tu 
padre se da cuenta de mi ausencia, le dir\u00e1s: David me pidi\u00f3 
permiso para ir a Bel\u00e9n, su pueblo natal, pues celebran all\u00ed el 
sacrificio anual para la familia. {R}_{I}7_{/}Si tu padre te responde: 
Est\u00e1 bien, tu servidor nada tendr\u00e1 que temer; pero si se enoja, 
sabr\u00e1s que ya decidi\u00f3 mi muerte. [=]_{I}8_{/}Ya que t\u00fa hiciste un 
pacto conmigo en nombre de Yav\u00e9, te pido en base a esa amistad que 
si hay en m\u00ed alg\u00fan pecado, mejor me mates. \u00bfPara qu\u00e9 me llevar\u00edas 
donde tu padre?" {R}_{I}9_{/}Jonat\u00e1n respondi\u00f3: "De ninguna manera; si 
llego a saber que mi padre decidi\u00f3 tu muerte, yo mismo te 
avisar\u00e9". {R}_{I}10_{/}David dijo a Jonat\u00e1n: "\u00bfQui\u00e9n me avisar\u00eda en el 
caso en que tu padre te mintiera?"
{R}_{I}11_{/}Jonat\u00e1n dijo a David: "Ven, vamos al campo". Y ambos 
salieron al campo.
[\u0095]_{R}_{I}12_{/}Jonat\u00e1n dijo entonces a David: "Por Yav\u00e9 Dios de Israel, 
que desde ma\u00f1ana o pasado ma\u00f1ana ver\u00e9 lo que mi padre tiene en la 
cabeza. Si todo va bien para ti, te enviar\u00e9 a alguien para que te 
lo comunique. {R}_{I}13_{/}Si no lo hago, \u00a1que Dios me maldiga una y otra 
vez! Y si mi padre quiere hacerte da\u00f1o, tambi\u00e9n te lo comunicar\u00e9. 
Te dejar\u00e9 pues irte en paz; Yav\u00e9 estar\u00e1 contigo as\u00ed como lo estuvo 
con mi padre. {R}_{I}14_{/}Si todav\u00eda estoy en este mundo, no me des 
muerte; que tu bondad para conmigo sea como la de Yav\u00e9. 
[=]_{I}15_{/}No apartes jam\u00e1s tu benevolencia de mi familia cuando 
Yav\u00e9 haya exterminado a tus enemigos de la superficie de la 
tierra. {R}_{I}16_{/}Si el nombre de Jonat\u00e1n desapareciera junto con la 
familia de Sa\u00fal, Yav\u00e9 le pedir\u00e1 cuenta de ello a la familia de 
David". {R}_{I}17_{/}Y de nuevo Jonat\u00e1n hizo un juramento a David en 
nombre de su amistad porque lo amaba como a s\u00ed mismo.
{R}_{I}18_{/}Jonat\u00e1n le dijo: "Ma\u00f1ana es la luna nueva y se notar\u00e1 tu 
ausencia cuando vean tu puesto vac\u00edo. {I}19_{/}Espera hasta el tercer 
d\u00eda; entonces bajar\u00e1s y vendr\u00e1s al lugar donde te escondiste la 
primera vez. Te quedar\u00e1s al lado del deslinde, {I}20_{/}y yo disparar\u00e9 
tres flechas para el lado donde t\u00fa est\u00e9s como si ese fuera el 
blanco. {I}21_{/}Luego mandar\u00e9 a mi sirviente, dici\u00e9ndole: Anda a 
buscarme las flechas. Si le digo: Mira, las flechas est\u00e1n detr\u00e1s 
de ti, tr\u00e1emelas. Entonces podr\u00e1s venir porque no tendr\u00e1s de qu\u00e9 
temer; por la vida de Yav\u00e9 que no habr\u00e1 ning\u00fan peligro para ti. 
{I}22_{/}Pero si digo al sirviente: Mira, las flechas est\u00e1n delante de 
ti, entonces ponte a salvo, pues Yav\u00e9 mismo te lo pide. {I}23_{/}Por 
lo que respecta a nuestro pacto, Yav\u00e9 mismo estar\u00e1 entre t\u00fa y yo 
para siempre".
{R}_{I}24_{/}David fue a esconderse en los campos. Cuando lleg\u00f3 la luna 
nueva, el rey se sent\u00f3 a la mesa para la cena. {R}_{I}25_{/}Se sent\u00f3 
igual que siempre en el asiento que estaba pegado a la muralla. 
Jonat\u00e1n estaba sentado al frente y Abner al lado de Sa\u00fal, pero el 
puesto de David estaba desocupado. {R}_{I}26_{/}Ese d\u00eda Sa\u00fal nada dijo 
pues pens\u00f3: "No est\u00e1 puro, es algo que pasa. Seguramente no est\u00e1 
puro". {R}_{I}27_{/}Al d\u00eda siguiente de la luna nueva, el puesto de David 
segu\u00eda desocupado. Sa\u00fal dijo a su hijo Jonat\u00e1n: "\u00bfPor qu\u00e9 el hijo 
de Jes\u00e9 no ha venido a la comida ni ayer ni hoy?" {R}_{I}28_{/}Jonat\u00e1n 
respondi\u00f3 a Sa\u00fal: "David me pidi\u00f3 permiso para ir a Bel\u00e9n. 
{R}_{I}29_{/}Me dijo: Perm\u00edteme que vaya, porque tenemos un sacrificio en 
familia en mi pueblo natal, y mi hermano me lo pidi\u00f3; dame permiso 
para ausentarme y ver a mis hermanos. Por eso que no ha venido a 
comer con el rey".
{R}_{I}30_{/}Al o\u00edr esas palabras, Sa\u00fal se enoj\u00f3 con Jonat\u00e1n y le dijo: 
"\u00a1Hijo de prostituta! Ya lo sab\u00eda que t\u00fa tomaste partido por el 
hijo de Jes\u00e9, para verg\u00fcenza tuya y de la desnudez de tu madre. 
{R}_{I}31_{/}Mientras el hijo de Jes\u00e9 est\u00e9 en este mundo no habr\u00e1 paz ni 
para ti ni para tu reino. Manda pues a buscarlo porque merece la 
muerte". {R}_{I}32_{/}Jonat\u00e1n respondi\u00f3 a su padre Sa\u00fal: "\u00bfPor qu\u00e9 tendr\u00e1 
que morir? \u00bfQu\u00e9 ha hecho?" [=]_{R}_{I}33_{/}Pero Sa\u00fal tom\u00f3 su lanza 
amenaz\u00e1ndolo con tir\u00e1rsela, y Jonat\u00e1n entendi\u00f3 que su padre hab\u00eda 
decidido la muerte de David. {R}_{I}34_{/}Jonat\u00e1n estaba tan sentido que 
se levant\u00f3 de la mesa. Ese segundo d\u00eda de la luna nueva no se 
sirvi\u00f3 nada; sent\u00eda mucha pena por David, y tambi\u00e9n porque su 
padre lo hab\u00eda insultado.
{R}_{I}35_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, Jonat\u00e1n sali\u00f3 al campo para reunirse 
con David; con \u00e9l iba su muchacho. {R}_{I}36_{/}Jonat\u00e1n le dijo: "Corre y 
tr\u00e1eme las flechas que tire". El muchacho corr\u00eda pero Jonat\u00e1n 
tiraba las flechas mucho m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l, {R}_{I}37_{/}y mientras el joven 
iba a buscar la flecha donde la hab\u00eda tirado Jonat\u00e1n, \u00e9ste le 
gritaba: "Oye, \u00bfno estar\u00e1 m\u00e1s lejos la flecha?" {R}_{I}38_{/}Jonat\u00e1n 
grit\u00f3 de nuevo a su sirviente: "R\u00e1pido, apres\u00farate, no te 
detengas". El joven recogi\u00f3 la flecha y volvi\u00f3 donde su patr\u00f3n. 
{R}_{I}39_{/}El no sab\u00eda nada de todo eso, s\u00f3lo Jonat\u00e1n y David estaban 
enterados. {R}_{I}40_{/}Luego Jonat\u00e1n pas\u00f3 sus armas a su muchacho 
dici\u00e9ndole: "Anda y ll\u00e9vatelas a la ciudad".
{R}_{I}41_{/}Cuando se fue, David sali\u00f3 de su escondite, se ech\u00f3 de 
bruces en el suelo y se inclin\u00f3 tres veces. En seguida se 
abrazaron y lloraron un largo rato el uno sobre el otro, pero 
hab\u00eda llegado el momento de la partida para David. {R}_{I}42_{/}Entonces 
Jonat\u00e1n le dijo: "Anda en paz. Nos hemos hecho un juramento el uno 
al otro en nombre de Yav\u00e9, Yav\u00e9 estar\u00e1 entre t\u00fa y yo, entre mi 
raza y tu raza para siempre".
{N}DAVID HUYE LEJOS DE SA\u00daL{/}

{1}21{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}David se levant\u00f3, se fue y Jonat\u00e1n regres\u00f3 a la ciudad.
{R}_{I}2_{/}David lleg\u00f3 a Nob, a la casa del sacerdote Ajimelec. Este 
sali\u00f3 temblando al encuentro de David y le pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 
est\u00e1s solo? \u00bfPor qu\u00e9 no hay nadie contigo?" {R}_{I}3_{/}David respondi\u00f3 
al sacerdote Ajimelec: "El rey me dio una orden, me dijo: Nadie 
debe saber la misi\u00f3n que te he encargado ni la orden que te he 
dado. Por eso cit\u00e9 a mis hombres en este lugar. {I}4_{/}Ahora, \u00bfqu\u00e9 
tienes a mano? Si tuvieras unos cinco panes o alguna otra cosa, 
d\u00e1melos". {R}_{I}5_{/}El sacerdote dijo a David: "No tengo a mano ning\u00fan 
pan com\u00fan sino s\u00f3lo pan consagrado. Con tal que tus hombres no 
hayan tenido relaciones con mujeres..."
{R}_{I}6_{/}David respondi\u00f3 al sacerdote: "Hasta ahora se nos prohib\u00eda la 
mujer cada vez que sal\u00eda; mis hombres se manten\u00edan puros en lo que 
se refiere al sexo, y adem\u00e1s se trataba de expediciones profanas. 
Con cuanta mayor raz\u00f3n ahora. Todos est\u00e1n en estado de pureza con 
respecto al sexo". [=]_{I}7_{/}Entonces el sacerdote le dio pan 
consagrado porque no hab\u00eda m\u00e1s pan que los panes que se retiran de 
delante de Yav\u00e9 para reemplazarlos por pan fresco el d\u00eda en que se 
reponen.
{R}_{I}8_{/}Ahora bien, uno de los sirvientes de Sa\u00fal se hab\u00eda detenido 
ese mismo d\u00eda en el santuario de Yav\u00e9; se llamaba Doeg el edomita, 
y era el m\u00e1s importante de los pastores de Sa\u00fal.
{R}_{I}9_{/}David dijo a Ajimelec: "\u00bfPor casualidad no tienes a mano 
alguna lanza o espada? El asunto del rey era tan urgente que no 
tuve tiempo de tomar mi espada ni mis armas". {R}_{I}10_{/}El sacerdote 
le respondi\u00f3: "Aqu\u00ed est\u00e1 la espada del filisteo Goliat al que 
mataste en el valle del Terebinto; est\u00e1 envuelta en una manta 
detr\u00e1s del efod. Si la quieres, t\u00f3mala, no hay ninguna otra". 
David le respondi\u00f3: "No hay ninguna otra como esa, d\u00e1mela".
[\u0095]_{R}_{I}11_{/}Ese d\u00eda David huy\u00f3 lejos de Sa\u00fal y lleg\u00f3 donde Aquis, 
rey de Gat. [=]_{R}_{I}12_{/}Los servidores de Aquis le dijeron: "\u00a1Pero, 
majestad, si \u00e9se es David! \u00bfNo era a prop\u00f3sito de \u00e9l que bailaban 
y cantaban: Sa\u00fal mat\u00f3 a mil, y David, diez mil?"
{R}_{I}13_{/}Esos comentarios preocuparon mucho a David y tuvo miedo de 
Aquis, rey de Gat. {I}14_{/}Entonces les hizo creer que estaba loco, y 
se comport\u00f3 como un insano en medio de ellos: tamborileaba las 
puertas y dejaba correr la baba por su barba. {I}15_{/}Aquis dijo a 
sus servidores: "Si vieron que est\u00e1 loco, \u00bfpara qu\u00e9 me lo 
trajeron? {I}16_{/}\u00bfEs que me hacen falta locos, para que me traigan a 
\u00e9ste y que me moleste con sus locuras? \u00a1Falta poco para que entre 
en mi casa!"
{1}22{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}David sali\u00f3 de all\u00ed y se refugi\u00f3 en la caverna de Adulam. 
Sus hermanos y su familia lo supieron y bajaron por \u00e9l a ese 
lugar. {I}2_{/}Se le juntaban todos los que ten\u00edan problemas, todos 
los que eran perseguidos por un acreedor o que se sent\u00edan 
descontentos. Se hizo su jefe, y con \u00e9l hab\u00eda m\u00e1s o menos unos 
cuatrocientos.
{R}_{I}3_{/}De all\u00ed se fue David a Misp\u00e9 de Moab. Dijo al rey de Moab: 
"Me gustar\u00eda que mi padre y mi madre se quedaran contigo hasta que 
sepa lo que Dios me tiene reservado". {R}_{I}4_{/}Llev\u00f3 pues a sus padres 
donde el rey de Moab y all\u00ed permanecieron hasta el d\u00eda en que 
David abandon\u00f3 ese refugio.
{R}_{I}5_{/}El profeta Gad dijo un d\u00eda a David: "No te quedes en ese 
refugio, vuelve al territorio de Jud\u00e1". David sali\u00f3 de all\u00ed y 
lleg\u00f3 al bosque de Jeret.
{R}_{I}6_{/}Supo Sa\u00fal que hab\u00eda noticias de David y de los hombres que 
andaban con \u00e9l. Por esos d\u00edas estaba Sa\u00fal sentado en Guibea bajo 
el tamarindo que est\u00e1 en la colina: ten\u00eda en la mano su lanza y 
todos sus servidores estaban de pie a su alrededor. [=]_{R}_{I}7_{/}Sa\u00fal 
dijo entonces a sus servidores reunidos a su alrededor: "\u00a1Oigan, 
hombres de Benjam\u00edn! \u00bfCreen que el hijo de Jes\u00e9 les dar\u00e1 a todos 
ustedes campos y vi\u00f1as, y que los har\u00e1 jefes de mil y de cien? 
{I}8_{/}\u00bfPor qu\u00e9 se han puesto todos de acuerdo en contra m\u00eda? Nadie 
me comunic\u00f3 que mi hijo hab\u00eda hecho un pacto con el hijo de Jes\u00e9. 
Ninguno de ustedes se preocup\u00f3 de m\u00ed, nadie me comunic\u00f3 que mi 
hijo hab\u00eda soliviantado contra m\u00ed a mi servidor, convirti\u00e9ndolo en 
mi adversario, como es ahora el caso".
[=]_{R}_{I}9_{/}Doeg el edomita, que era uno de los jefes de los 
sirvientes de Sa\u00fal, pidi\u00f3 la palabra: "Vi al hijo de Jes\u00e9 cuando 
llegaba a Nob a la casa de Ajimelec hijo de Ajitub. {I}10_{/}Este 
consult\u00f3 por \u00e9l a Yav\u00e9, le dio provisiones y le pas\u00f3 la espada de 
Goliat, el filisteo". {R}_{I}11_{/}Entonces Sa\u00fal mand\u00f3 llamar al 
sacerdote Ajimelec hijo de Ajitub y a toda su familia, los 
sacerdotes de Nob; todos fueron a la casa del rey. {R}_{I}12_{/}Sa\u00fal le 
dijo: "Oyeme bien, hijo de Ajitub". Este respondi\u00f3: "Aqu\u00ed me 
tienes, se\u00f1or". {R}_{I}13_{/}Sa\u00fal le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 has conspirado 
contra m\u00ed t\u00fa y el hijo de Jes\u00e9? \u00bfAs\u00ed que le diste pan y una 
espada, consultaste a Dios por \u00e9l, para que se sublevara contra m\u00ed 
y se convirtiera en mi adversario como se ve ahora?"
{R}_{I}14_{/}Ajimelec respondi\u00f3 al rey: "\u00bfQui\u00e9n es m\u00e1s fiel que David 
entre todos los servidores del rey? El es yerno del rey, est\u00e1 
adscrito a su guardia personal y recibe honores en su casa. 
{R}_{I}15_{/}Ciertamente no es la primera vez que consulto a Dios por \u00e9l. 
El rey nada tiene que reprocharme, ni menos a toda la familia de 
mi padre, pues tu servidor nada sab\u00eda de eso, absolutamente nada". 
{R}_{I}16_{/}Pero el rey le dijo: "Ajimelec vas a morir, y contigo toda 
la familia de tu padre". {R}_{I}17_{/}Luego el rey dijo a los soldados 
que estaban a su alrededor: "Adelante, den muerte a los sacerdotes 
de Yav\u00e9 porque ellos tambi\u00e9n apoyan a David. Sab\u00edan que estaba 
huyendo de m\u00ed y no me lo dijeron". Pero los servidores del rey no 
quisieron herir a los sacerdotes de Yav\u00e9.
{R}_{I}18_{/}Entonces el rey dijo a Doeg: "Ven t\u00fa y mata a los 
sacerdotes". Y Doeg el edomita dio unos pasos adelante e hiri\u00f3 de 
muerte a los sacerdotes. Ese d\u00eda dio muerte a ochenta y cinco 
hombres que llevan entrepiernas de lino. {R}_{I}19_{/}Nob, la ciudad de 
los sacerdotes, fue pasada a cuchillo, incluyendo hombres y 
mujeres, ni\u00f1os y beb\u00e9s, todo fue pasado a cuchillo hasta los 
bueyes, burros y corderos.
[=]_{R}_{I}20_{/}S\u00f3lo se salv\u00f3 un hijo de Ajimelec hijo de Ajitub, que se 
llamaba Ebiatar. Corri\u00f3 a juntarse con David. {R}_{I}21_{/}Ebiatar cont\u00f3 
a David c\u00f3mo Sa\u00fal hab\u00eda dado muerte a los sacerdotes de Yav\u00e9, 
{R}_{I}22_{/}y David le dijo: "Doeg el edomita estaba all\u00ed ese d\u00eda y yo 
sab\u00eda que le avisar\u00eda a Sa\u00fal. Yo fui el causante de la muerte de 
toda tu familia. {I}23_{/}Qu\u00e9date conmigo y no temas, el que atente 
contra tu vida atentar\u00e1 contra la m\u00eda; a mi lado estar\u00e1s seguro".
{N}C\u00d3MO DAVID CONSULTABA A DIOS{/}

{1}23{/}

{R}_{I}1_{/}Le llevaron esta noticia a David: "Los filisteos llegaron 
para atacar a Queila y se apoderaron de las eras". {R}_{I}2_{/}Entonces 
David consult\u00f3 a Yav\u00e9, pregunt\u00e1ndole: "\u00bfDebo marchar contra los 
filisteos?" Yav\u00e9 respondi\u00f3 a David: "Anda, derrotar\u00e1s a los 
filisteos y librar\u00e1s a Queila". {R}_{I}3_{/}Pero los hombres de David le 
dijeron: "\u00bfNo tenemos ya bastante que temer aqu\u00ed en Jud\u00e1 para que 
vayamos ahora a buscar a los filisteos en Queila?" [=]_{R}_{I}4_{/}David 
consult\u00f3 de nuevo a Yav\u00e9 y \u00e9ste le respondi\u00f3: "Lev\u00e1ntate, baja a 
Queila porque yo he puesto a los filisteos en tus manos". 
{R}_{I}5_{/}Parti\u00f3 pues David para Queila con sus hombres y se trab\u00f3 en 
combate con los filisteos. Les quit\u00f3 sus reba\u00f1os y les infligi\u00f3 
una gran derrota; as\u00ed fue como David libr\u00f3 a los habitantes de 
Queila.
{R}_{I}6_{/}(Cuando Ebiatar hijo de Ajimelec hab\u00eda huido donde David a 
Queila, hab\u00eda bajado con el efod).
{R}_{I}7_{/}Le avisaron a Sa\u00fal que David hab\u00eda entrado en Queila; Sa\u00fal 
dijo: "Dios lo ha puesto en mis manos, pues al entrar en una 
ciudad con puertas y candados se ha encerrado solo". {R}_{I}8_{/}Sa\u00fal 
convoc\u00f3 a todo el pueblo para la guerra y bajaron a Queila para 
sitiar a David y a sus hombres. {R}_{I}9_{/}Cuando David supo que Sa\u00fal 
tramaba algo en su contra, dijo al sacerdote Ebiatar: "Trae el 
efod". {R}_{I}10_{/}David hizo esta consulta: "Yav\u00e9, Dios de Israel, tu 
servidor ha sabido que Sa\u00fal trata de apoderarse de Queila y 
destruir la ciudad por mi culpa. \u00bfBajar\u00e1 realmente Sa\u00fal tal como 
tu servidor lo oy\u00f3 decir? {R}_{I}11_{/}Yav\u00e9, Dios de Israel, 
comun\u00edcamelo, por favor". Yav\u00e9 respondi\u00f3: "Vendr\u00e1". {R}_{I}12_{/}David 
dijo: "\u00bfLos habitantes de Queila me entregar\u00e1n a Sa\u00fal junto con 
mis hombres?" Yav\u00e9 respondi\u00f3: "Los entregar\u00e1n". {R}_{I}13_{/}Entonces 
David se levant\u00f3 junto con sus hombres, que eran m\u00e1s o menos unos 
seiscientos, salieron de Queila y anduvieron errantes.
Cuando Sa\u00fal supo que David hab\u00eda huido de Queila, desisti\u00f3 de su 
expedici\u00f3n.
{R}_{I}14_{/}David permaneci\u00f3 en los refugios del desierto, en la monta\u00f1a 
y en el desierto de Zif. Sa\u00fal lo buscaba todos los d\u00edas, pero Dios 
no lo puso en sus manos. {R}_{I}15_{/}Cuando David estaba en Jorsa, en el 
desierto de Zif, supo que Sa\u00fal hab\u00eda organizado una expedici\u00f3n 
para matarlo. {R}_{I}16_{/}Fue entonces cuando Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, fue 
a Jorsa a visitar a David, para darle \u00e1nimo de parte de Dios. 
{R}_{I}17_{/}Le dijo: "No temas, mi padre no te hallar\u00e1. T\u00fa reinar\u00e1s en 
Israel y yo ser\u00e9 tu segundo, mi padre Sa\u00fal lo sabe muy bien". 
{R}_{I}18_{/}Ambos concluyeron un pacto ante Yav\u00e9. David se qued\u00f3 en 
Jorsa, mientras que Jonat\u00e1n regres\u00f3 a su casa.
{R}_{I}19_{/}La gente de Zif fue a Guibea a ver a Sa\u00fal para decirle: 
"\u00bfSabes que David est\u00e1 escondido en medio de nosotros en los 
refugios de Jorsa, en la colina de Jaquila que se sit\u00faa al sur de 
la estepa? {R}_{I}20_{/}Vaya cuando quiera nuestro se\u00f1or y nosotros 
entregaremos a David en las manos del rey". {R}_{I}21_{/}Sa\u00fal les dijo: 
"Que Yav\u00e9 los bendiga por haber tenido piedad de m\u00ed. {I}22_{/}Regresen 
ahora e inf\u00f3rmenme exactamente del lugar donde se esconde, porque 
me han dicho que es muy astuto. {R}_{I}23_{/}Observen e inf\u00f3rmense de 
todos los escondites donde pudiere hallarse, y vuelvan a verme. 
Entonces yo me ir\u00e9 con ustedes. Si est\u00e1 en esa regi\u00f3n lo buscar\u00e9 
en todos los clanes de Jud\u00e1".
Regresaron pues a Zif precediendo a Sa\u00fal. {R}_{I}24_{/}David y sus 
hombres se encontraban en el desierto de Ma\u00f3n, en el valle que 
est\u00e1 al sur de la Estepa. {R}_{I}25_{/}Sa\u00fal y sus hombres fueron a 
buscarlo, pero David lo supo y baj\u00f3 a la Roca. Se qued\u00f3 en el 
desierto de Ma\u00f3n. Lo supo Sa\u00fal y se puso a perseguir a David por 
el desierto de Ma\u00f3n. {R}_{I}26_{/}Sa\u00fal iba por un lado del cerro, y David 
con sus hombres, por el otro. David y sus hombres caminaban r\u00e1pido 
para escapar de Sa\u00fal, mientras que \u00e9ste y sus hombres trataban de 
cercar a David y a sus compa\u00f1eros para apresarlos. {R}_{I}27_{/}Lleg\u00f3 
entonces un mensajero donde estaba Sa\u00fal dici\u00e9ndole: "Ven 
inmediatamente pues los filisteos acaban de invadir nuestro pa\u00eds". 
{R}_{I}28_{/}En vista de eso Sa\u00fal desisti\u00f3 de perseguir a David y se fue 
a combatir a los filisteos; por eso ese lugar se llam\u00f3 la Roca de 
las Separaciones.
{N}DAVID RESPETA LA VIDA DE SA\u00daL{/}

{1}24{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}De all\u00ed subi\u00f3 David a los refugios de Engadi y se instal\u00f3 
all\u00ed. {R}_{I}2_{/}Cuando regres\u00f3 Sa\u00fal de su expedici\u00f3n contra los 
filisteos, le dijeron: "David est\u00e1 en el desierto de Engadi". 
{R}_{I}3_{/}Sa\u00fal eligi\u00f3 entonces de entre todo Israel a tres mil hombres 
y sali\u00f3 con ellos en busca de David al este del Cerro de las 
Gamuzas. {R}_{I}4_{/}Lleg\u00f3 a unos corrales para ovejas que est\u00e1n a la 
orilla del camino; hab\u00eda all\u00ed una caverna donde entr\u00f3 Sa\u00fal para 
hacer sus necesidades. Ahora bien, David y sus hombres estaban 
sentados en el fondo de la caverna.
{R}_{I}5_{/}Los compa\u00f1eros de David le dijeron: "Ahora Yav\u00e9 te entrega en 
tus manos a tu enemigo. Puedes hacerle ahora todo lo que quieras". 
[=]_{I}7_{/}Les dijo: "\u00a1Oh no! \u00a1Por la vida de Yav\u00e9 que no pondr\u00e9 mi 
mano sobre \u00e9l. \u00a1No puedo hacerle a mi se\u00f1or tal cosa porque es el 
ungido de Yav\u00e9! {R}_{I}8_{/}Y mediante esas palabras David impidi\u00f3 que 
sus hombres se lanzaran contra Sa\u00fal. David se par\u00f3 y fue a cortar 
suavemente un trozo del manto de Sa\u00fal, {I}6_{/}pero despu\u00e9s de eso le 
saltaba el coraz\u00f3n por haber cortado un trozo del manto de Sa\u00fal.
Sa\u00fal se par\u00f3, sali\u00f3 de la caverna y sigui\u00f3 su camino. {R}_{I}9_{/}David a 
su vez se par\u00f3 tambi\u00e9n, sali\u00f3 de la caverna y se puso a gritar 
detr\u00e1s de Sa\u00fal: "\u00a1Se\u00f1or rey!" Sa\u00fal se dio vuelta y David se postr\u00f3 
con la cara contra el suelo. {R}_{I}10_{/}Entonces David dijo a Sa\u00fal: 
"\u00bfPor qu\u00e9 les haces caso a los que te dicen que trato de matarte? 
{I}11_{/}M\u00edralo t\u00fa mismo, hoy Yav\u00e9 te puso en mis manos en esa 
caverna, y me dijeron que te matara, pero tuve piedad de ti. Me 
dije: No pondr\u00e9 mi mano sobre mi se\u00f1or, porque es el ungido de 
Yav\u00e9. {I}12_{/}Mira, padre m\u00edo, mira el trozo de tu manto que tengo en 
la mano. Cuando cort\u00e9 ese pedazo del manto, podr\u00eda haberte matado. 
Reconoce entonces que no hay en m\u00ed ni malicia ni maldad; yo no te 
he hecho da\u00f1o, t\u00fa en cambio me buscas para matarme. {I}13_{/}Que Yav\u00e9 
juzgue entre t\u00fa y yo. Que Yav\u00e9 me vengue de ti, pero mi mano no se 
alzar\u00e1 contra ti. {I}14_{/}Como bien dice el proverbio de los 
antiguos: La maldad sale de los malvados. Por eso mi mano no se 
levantar\u00e1 contra ti. {R}_{I}15_{/}\u00bfTras qui\u00e9n sali\u00f3 el rey de Israel? \u00bfA 
qui\u00e9n persigue? \u00bfA un perro muerto, a una pulga? {I}16_{/}Que Yav\u00e9 
juzgue entre t\u00fa y yo. Que \u00e9l examine y asuma mi defensa, que me 
haga justicia y me libre de tu mano".
{R}_{I}17_{/}Cuando David hubo terminado de pronunciar esas palabras, 
Sa\u00fal dijo: "\u00bfEs realmente tu voz, hijo m\u00edo David?" Y Sa\u00fal estall\u00f3 
en sollozos. {R}_{I}18_{/}Dijo a David: "Eres m\u00e1s bueno que yo, porque t\u00fa 
me haces el bien y yo te hab\u00eda hecho el mal. {I}19_{/}Hoy demostraste 
tu bondad para conmigo, porque Yav\u00e9 me puso en tus manos pero t\u00fa 
no me mataste. {R}_{I}20_{/}Cuando un hombre encuentra a su enemigo, \u00bflo 
deja proseguir su camino? Yav\u00e9 te recompensar\u00e1 el bien que me has 
hecho hoy. {R}_{I}21_{/}Ya lo s\u00e9 desde ahora: t\u00fa reinar\u00e1s y tu realeza en 
Israel ser\u00e1 inamovible. {R}_{I}22_{/}J\u00farame pues por Yav\u00e9 que no 
suprimir\u00e1s mi descendencia despu\u00e9s de mi muerte ni que har\u00e1s 
desaparecer mi nombre de la familia de mi padre". {R}_{I}23_{/}David 
entonces le jur\u00f3 a Sa\u00fal. Y Sa\u00fal se volvi\u00f3 a su casa mientras que 
David y sus compa\u00f1eros sub\u00edan a su refugio.
{N}DAVID Y ABIGAIL{/}

{1}25{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Por esos d\u00edas muri\u00f3 Samuel. Se reuni\u00f3 todo Israel e 
hizo una lamentaci\u00f3n por \u00e9l; lo enterraron en su casa en Ram\u00e1. 
David baj\u00f3 entonces al desierto de Ma\u00f3n.
{R}_{I}2_{/}Hab\u00eda en Ma\u00f3n un hombre cuya finca estaba en Carmel. Era un 
hombre muy importante, ten\u00eda tres mil ovejas y mil cabras; por ese 
entonces estaba en Carmel para la esquila de sus ovejas. {R}_{I}3_{/}Ese 
hombre se llamaba Nabal y su mujer, Abiga\u00edl. La mujer ten\u00eda mucho 
criterio y era hermosa, pero el hombre era duro y malo: pertenec\u00eda 
al clan de Caleb.
{R}_{I}4_{/}Mientras estaba en el desierto, supo David que Nabal estaba 
esquilando sus ovejas. {R}_{I}5_{/}Mand\u00f3 entonces David a diez de sus 
hombres con este encargo: "Suban a Carmel, entren en la casa de 
Nabal y sal\u00fadenlo de mi parte. [=]_{I}6_{/}Le hablar\u00e1n as\u00ed: "\u00a1Hermano, 
que tengas salud y haya paz en tu casa y paz en todo lo que te 
pertenece! {I}7_{/}S\u00e9 que los esquiladores est\u00e1n ahora en tu casa. 
Debes saber que cuando tus pastores estaban con nosotros, no les 
creamos ning\u00fan problema, nada de lo que les pertenec\u00eda desapareci\u00f3 
mientras estuvieron en Carmel. {R}_{I}8_{/}Preg\u00fanta a tus sirvientes y te 
lo dir\u00e1n. Ten pues hoy un gesto de amistad con mis muchachos ya 
que llegamos en un d\u00eda de fiesta. Por favor, dales a tus 
servidores y a tu hijo David lo que te dicte tu coraz\u00f3n".
{R}_{I}9_{/}Los muchachos de David fueron donde Nabal a transmitirle el 
mensaje de David, y luego se pusieron a descansar. {R}_{I}10_{/}Nabal dio 
esta respuesta a los hombres de David: "\u00bfQui\u00e9n es ese David? 
\u00bfQui\u00e9n es el hijo de Jes\u00e9? \u00a1Hay ahora muchos esclavos escapados de 
la casa de su due\u00f1o!" {I}11_{/}\u00bf\u00a1Y voy a tomar mi pan, mi vino, la 
carne de los animales que he degollado para los esquiladores y dar 
todo eso a esa gente que viene de no se sabe d\u00f3nde!?"
{R}_{I}12_{/}Los muchachos de David retomaron su camino, volvieron y 
transmitieron a David todas esas palabras. [=]_{R}_{I}13_{/}David les 
dijo: "Tome cada uno su espada". Cada cual tom\u00f3 su espada y David 
tom\u00f3 la suya. Los que subieron tras David eran cuatrocientos, y 
los que se quedaron custodiando el equipaje, doscientos.
{R}_{I}14_{/}Uno de sus mozos le comunic\u00f3 a Abiga\u00edl, la mujer de Nabal, 
lo que hab\u00eda pasado, dici\u00e9ndole: "David envi\u00f3 desde el desierto 
unos mensajeros para que saludaran a nuestro patr\u00f3n, pero \u00e9ste los 
mand\u00f3 de vuelta. {I}15_{/}Sin embargo esos hombres siempre fueron 
correctos con nosotros, nunca nos trataron mal mientras estuvimos 
en el campo, ni tampoco perdimos nada mientras estuvimos con 
ellos. {I}16_{/}Han sido para nosotros como una protecci\u00f3n tanto de 
d\u00eda como de noche, por todo el tiempo que hemos tenido nuestros 
reba\u00f1os en medio de ellos. {I}17_{/}Ahora piensa y ve qu\u00e9 es lo que se 
debe hacer porque la suerte de nuestro patr\u00f3n y de toda su casa ya 
est\u00e1 echada y \u00e9l es muy malo para poder conversarle".
{I}18_{/}Abiga\u00edl junt\u00f3 r\u00e1pidamente doscientos panes, dos cueros de 
vino, cinco ovejas ya preparadas, cinco bolsas de trigo tostado, 
cien racimos de uva seca y dos tortas de higo, y lo puso todo en 
unos burros. {I}19_{/}En seguida dijo a sus mozos: "Vayan delante m\u00edo, 
que yo los seguir\u00e9". Pero nada le dijo a su marido Nabal.
{R}_{I}20_{/}Montada en su burro baj\u00f3 por un lado del cerro mientras 
David y sus hombres bajaban por el otro. {R}_{I}21_{/}David se dec\u00eda: 
"Proteg\u00ed todo lo que ese hombre ten\u00eda en el desierto y cuid\u00e9 de 
que nada de lo que le pertenec\u00eda desapareciera, pero fue por nada, 
ya que ahora me devuelve mal por bien. {R}_{I}22_{/}Maldiga Dios a David 
si de aqu\u00ed a ma\u00f1ana dejo con vida a uno solo de sus hombres".
{R}_{I}23_{/}Al divisar a David, Abiga\u00edl salt\u00f3 del burro, se puso con la 
cara contra el suelo delante de David y se agach\u00f3. {I}24_{/}Agachada a 
sus pies le dijo: "Se\u00f1or, perdona mi audacia. Perm\u00edtele a tu 
sirvienta decir una palabra; escucha las palabras de tu sirvienta. 
{I}25_{/}No tome en cuenta, se\u00f1or, a ese bruto de Nabal, pues su 
nombre quiere decir El Loco, y \u00e9l se ha dejado llevar por su 
locura. Yo, tu sirvienta, no pude ver a los muchachos que mand\u00f3 mi 
se\u00f1or. {I}26_{/}\u00a1Por la vida de Yav\u00e9 y por tu propia vida, que tus 
enemigos y que todos los que buscan tu mal, se\u00f1or, conozcan ahora 
la suerte de Nabal. Pero f\u00edjate: Yav\u00e9 te ha impedido que te 
mancharas con sangre haci\u00e9ndote justicia por ti mismo. {I}27_{/}Que 
los j\u00f3venes que acompa\u00f1an a mi se\u00f1or tomen los regalos que su 
sirvienta le trae ahora.
{I}28_{/}Perdona, por favor, la falta de tu sierva. En verdad Yav\u00e9 
har\u00e1 inconmovible la casa de mi se\u00f1or porque t\u00fa eres el 
combatiente de las guerras de Yav\u00e9 y nunca se te ha sorprendido en 
una falta durante toda tu vida. {R}_{I}29_{/}Si un hombre quisiera 
perseguirte y quitarte la vida, el alma de mi se\u00f1or estar\u00e1 segura 
al lado de Yav\u00e9. Yav\u00e9 te proteger\u00e1, y en cambio lanzar\u00e1 lejos de 
s\u00ed, como una honda, el alma de tus enemigos. {R}_{I}30_{/}De ese modo, 
cuando Yav\u00e9 haya cumplido contigo todas las promesas que te hizo, 
cuando te haya establecido como jefe de Israel, {I}31_{/}t\u00fa no podr\u00e1s 
sentir remordimiento de haber derramado sangre sin motivo y de 
haberte hecho justicia por ti mismo. \u00a1Cuando Yav\u00e9 colme a mi 
se\u00f1or, acu\u00e9rdese de su sierva!"
{R}_{I}32_{/}David respondi\u00f3 a Abiga\u00edl: "\u00a1Bendito sea Yav\u00e9, Dios de 
Israel, que te mand\u00f3 hoy a encontrarme! {I}33_{/}Bendita seas por tu 
prudencia, bendita porque me has impedido hoy que me manche con 
sangre y que haga justicia por m\u00ed mismo. {R}_{I}34_{/}Porque, te lo juro 
por la vida de Yav\u00e9, el Dios de Israel, que me impidi\u00f3 hacer el 
mal, si t\u00fa no hubieras venido tan r\u00e1pido a verme, aun antes de que 
se levantara el sol no le habr\u00eda quedado a Nabal un solo hombre 
con vida". {R}_{I}35_{/}David recibi\u00f3 en sus manos todo lo que ella le 
hab\u00eda tra\u00eddo, y luego le dijo: "Vuelve en paz a tu casa, ya te 
escuch\u00e9 y cuenta conmigo".
{I}36_{/}Cuando regres\u00f3 Abiga\u00edl, Nabal estaba sentado a la mesa en su 
casa para un banquete real. Nabal estaba muy alegre, completamente 
borracho, pero ella no le cont\u00f3 nada hasta la ma\u00f1ana siguiente. 
{I}37_{/}Al d\u00eda siguiente cuando se le hubo pasado la borrachera, su 
mujer le cont\u00f3 lo que le hab\u00eda pasado. Le dio un ataque y qued\u00f3 
como piedra. {I}38_{/}M\u00e1s o menos diez d\u00edas despu\u00e9s, Yav\u00e9 hiri\u00f3 a 
Nabal, quien muri\u00f3.
[=]_{R}_{I}39_{/}Cuando David supo que Nabal hab\u00eda muerto, dijo: 
"\u00a1Bendito sea Yav\u00e9 que hizo pagar a Nabal quien me hab\u00eda insultado 
y me ahorr\u00f3 a m\u00ed una mala acci\u00f3n! Yav\u00e9 hizo que recayera sobre la 
cabeza de Nabal su propia maldad". David entonces mand\u00f3 a decir a 
Abiga\u00edl que la tomar\u00eda por mujer. {R}_{I}40_{/}Los servidores de David 
llegaron pues a Carmel a la casa de Abiga\u00edl, y le dijeron esto: 
"David nos ha mandado donde ti; quiere que seas su mujer". 
{I}41_{/}Ella se levant\u00f3, se postr\u00f3 en tierra y dijo: "Tu sirvienta 
ser\u00e1 para ti como una esclava, para lavar los pies de los 
sirvientes de mi se\u00f1or".
{R}_{I}42_{/}Abiga\u00edl se decidi\u00f3 inmediatamente y subi\u00f3 a su burro 
acompa\u00f1ada de cinco sirvientas j\u00f3venes. Sali\u00f3 tras los enviados de 
David y pas\u00f3 a ser su mujer. {R}_{I}43_{/}David hab\u00eda tomado tambi\u00e9n por 
mujer a Ajinoam de Jezrael, y ambas fueron sus esposas. {R}_{I}44_{/}En 
cuanto a su otra esposa, Micol, hija de Sa\u00fal, hab\u00eda sido dada a 
Palt\u00ed, hijo de Lais, del pueblo de Galim.
{1}26{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La gente de Zif fue a Guibea a ver a Sa\u00fal: "\u00bfNo sabes, le 
dijeron, que David est\u00e1 escondido en la colina de Jaquila, al este 
de la Estepa?" {R}_{I}2_{/}Sa\u00fal baj\u00f3 inmediatamente al desierto de Zif 
con tres mil hombres selectos de Israel; fue en busca de David al 
desierto de Zif. {R}_{I}3_{/}Mientras Sa\u00fal acampaba en la colina de 
Jaquila, que est\u00e1 a orillas del camino al este de la Estepa, 
avisaron a David, que viv\u00eda en el desierto, que Sa\u00fal ven\u00eda a 
buscarlo en su desierto. {R}_{I}4_{/}Mand\u00f3 esp\u00edas y supo que Sa\u00fal hab\u00eda 
llegado.
{R}_{I}5_{/}Entonces David fue al mismo lugar donde acampaba Sa\u00fal. David 
observ\u00f3 el sitio donde estaban acostados Sa\u00fal y Abner, hijo de 
Ner, el jefe del ej\u00e9rcito. Sa\u00fal estaba acostado al centro y la 
gente de su tropa en derredor de \u00e9l. [=]_{R}_{I}6_{/}David pregunt\u00f3 a 
Ajimelec el hitita y a Abisa\u00ed hijo de Seruya, hermano de Joab: 
"\u00bfQui\u00e9n quiere venir conmigo hasta el campamento donde est\u00e1 Sa\u00fal?" 
Abisa\u00ed respondi\u00f3: "Yo ir\u00e9 contigo". {R}_{I}7_{/}David y Abisa\u00ed llegaron 
pues de noche hasta el campamento. Sa\u00fal dorm\u00eda en el centro del 
campamento y su lanza estaba clavada de pie a su lado, y todos sus 
hombres dorm\u00edan a su derredor. {R}_{I}8_{/}Abisa\u00ed dijo entonces a David: 
"Hoy puso Dios a tu enemigo en tus manos. D\u00e9jame clavarlo en 
tierra con su lanza, no tendr\u00e9 necesidad de hacerlo por segunda 
vez".
{R}_{I}9_{/}Pero David respondi\u00f3 a Abisa\u00ed: "\u00a1No lo hieras! \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda 
poner su mano en el ungido de Yav\u00e9 y quedar sin castigo?" 
{R}_{I}10_{/}David le dijo adem\u00e1s: "Por Dios, Yav\u00e9 mismo lo castigar\u00e1; o 
bien morir\u00e1 porque ese ser\u00e1 el d\u00eda, o bien morir\u00e1 en el combate. 
{R}_{I}11_{/}Pero no pongas la mano encima del ungido de Yav\u00e9. Tan s\u00f3lo 
toma la lanza que est\u00e1 a su lado y la cantimplora de agua, y 
v\u00e1monos". {R}_{I}12_{/}David tom\u00f3 la lanza y la cantimplora que estaban 
al lado de Sa\u00fal y se fueron. Nadie lo vio, nadie lo supo, nadie se 
movi\u00f3; todos dorm\u00edan porque Yav\u00e9 les hab\u00eda enviado un sue\u00f1o muy 
pesado.
{R}_{I}13_{/}David pas\u00f3 al otro lado y se puso bien distante en la cima 
del cerro; los separaba un gran espacio. {R}_{I}14_{/}David llam\u00f3 
entonces a los hombres de la tropa y a Abner, hijo de Ner: 
"\u00bfAbner, no respondes?" Abner respondi\u00f3: "\u00bfQui\u00e9n me llama?" 
{R}_{I}15_{/}David dijo a Abner: "\u00bfNo eres t\u00fa un valiente? \u00bfY qui\u00e9n como 
t\u00fa en Israel? \u00bfPor qu\u00e9 entonces proteges tan mal al rey, tu se\u00f1or? 
Cualquiera puede entrar y asesinar al rey, tu se\u00f1or. {R}_{I}16_{/}Has 
actuado muy mal; ustedes merecen la muerte por no haber protegido 
a su patr\u00f3n, al que Yav\u00e9 consagr\u00f3. Mira d\u00f3nde est\u00e1n la lanza y la 
cantimplora de agua que estaban al lado del rey".
{R}_{I}17_{/}Sa\u00fal reconoci\u00f3 la voz de David y dijo: "\u00bfEs esa tu voz, hijo 
m\u00edo David?" David respondi\u00f3: "\u00a1S\u00ed, yo soy, se\u00f1or rey!" {I}18_{/}Y 
a\u00f1adi\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 mi se\u00f1or se lanza a perseguir a su servidor? 
\u00bfQu\u00e9 he hecho? \u00bfQu\u00e9 crimen comet\u00ed? {I}19_{/}Por favor, se\u00f1or, oiga 
bien las palabras de su servidor. Si fue Yav\u00e9 quien te incit\u00f3 
contra m\u00ed, le presentar\u00e9 una ofrenda para apaciguarlo. Pero si son 
los hombres, que Yav\u00e9 los maldiga, porque ahora me han echado de 
la heredad de Yav\u00e9, tal como si dijeran: \u00a1Anda y sirve a otros 
dioses! {R}_{I}20_{/}Y el rey de Israel organiza expediciones para cazar 
a un hombre como si se tratara de perseguir a una perdiz por los 
cerros. \u00a1Que no caiga mi sangre en una tierra extra\u00f1a, lejos de 
Yav\u00e9!"
{R}_{I}21_{/}Sa\u00fal le respondi\u00f3: "\u00a1Pequ\u00e9! Vuelve, hijo m\u00edo David, ya no te 
har\u00e9 mal. \u00a1T\u00fa me respetaste hoy la vida, y yo me he comportado 
como un tonto, he cometido un gran pecado!" {R}_{I}22_{/}David le dijo: 
Aqu\u00ed est\u00e1 tu lanza, se\u00f1or, que venga uno de tus muchachos a 
buscarla. {I}23_{/}Yav\u00e9 recompensar\u00e1 a cada cual seg\u00fan su justicia y 
su fidelidad. Hoy Yav\u00e9 te hab\u00eda puesto en mis manos y yo no quise 
poner mi mano encima del que Yav\u00e9 consagr\u00f3. {I}24_{/}As\u00ed como hoy he 
tenido un gran respeto por tu vida, as\u00ed tambi\u00e9n Yav\u00e9 tendr\u00e1 un 
gran respeto por la m\u00eda y me librar\u00e1 de todo peligro". {R}_{I}25_{/}Sa\u00fal 
dijo a David: "Bendito seas, hijo m\u00edo. Ciertamente te ir\u00e1 bien en 
todo lo que hagas".
Despu\u00e9s de eso, David sigui\u00f3 su camino y Sa\u00fal se regres\u00f3 a su 
casa.
{N}DAVID SE VA A VIVIR ENTRE LOS FILISTEOS{/}

{1}27{/}

{R}_{I}1_{/}David se dijo: "Un d\u00eda de estos Sa\u00fal me va a matar. Es mejor 
que me refugie entre los filisteos. As\u00ed dejar\u00e1 Sa\u00fal de buscarme en 
todo el territorio de Israel y yo me escapar\u00e9 de sus manos". 
{R}_{I}2_{/}Pas\u00f3 entonces David con seiscientos hombres a donde el rey de 
Gat, Aquis, hijo de Maoc. {R}_{I}3_{/}David se instal\u00f3 con sus hombres 
cerca de Aquis, en Gat. Cada cual hab\u00eda tra\u00eddo a su familia; David 
a sus dos mujeres: Ajinoam de Yizreel y Abiga\u00edl, mujer de Nabal de 
Carmel. {R}_{I}4_{/}Le informaron a Sa\u00fal que David hab\u00eda huido a Gat, y 
Sa\u00fal dej\u00f3 de perseguirlo.
{R}_{I}5_{/}David dijo a Aquis: "Si realmente cuento con tu amistad, dame 
un sitio en uno de los pueblos de los alrededores y me instalar\u00e9 
all\u00ed. No hay ning\u00fan motivo para que viva a tu lado aqu\u00ed en la 
capital". {R}_{I}6_{/}Aquis le dio ese d\u00eda Siclag y desde entonces Siclag 
pertenece a los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}7_{/}David permaneci\u00f3 en territorio 
filisteo un a\u00f1o y cuatro meses.
{R}_{I}8_{/}David y sus hombres hicieron incursiones contra los 
guesuritas, los guergueseos y los amalecitas: esas tribus ocupan 
la regi\u00f3n que se extiende desde Telam en direcci\u00f3n a Sur y al 
Egipto. {R}_{I}9_{/}David devast\u00f3 el territorio; no dejaba a nadie con 
vida, ni hombre ni mujer; les quitaba las ovejas, los bueyes, los 
burros, los camellos y todas sus prendas de vestir; luego 
regresaba donde Aquis. {R}_{I}10_{/}Aquis le dec\u00eda: "\u00bfA d\u00f3nde fueron 
hoy?" Y David respond\u00eda: "Al Negueb de Jud\u00e1, o al Negueb de 
Yerajmeel o al Negueb de los quenitas". {R}_{I}11_{/}David no dejaba 
hombre ni mujer con vida, para no tener que llevarlos a Gat, pues 
dec\u00eda: "No sea que hablen contra nosotros y nos denuncien a los 
filisteos."
As\u00ed actu\u00f3 David mientras vivi\u00f3 entre los filisteos. {R}_{I}12_{/}Pero 
Aquis ten\u00eda confianza en David y se dec\u00eda: "Como los israelitas, 
la gente de su pueblo ya no pueden aguantarlo m\u00e1s y se quedar\u00e1 
para siempre a mi servicio".
{1}28{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Por esos d\u00edas, los filisteos concentraron todas sus 
tropas en un solo ej\u00e9rcito para atacar a Israel. Aquis dijo a 
David: "Quiero comunicarte que vendr\u00e1s conmigo a la guerra junto 
con tus hombres". {R}_{I}2_{/}David le respondi\u00f3: "As\u00ed sabr\u00e1s t\u00fa tambi\u00e9n 
de lo que es capaz tu servidor". Aquis dijo adem\u00e1s a David: "Desde 
ahora te hago el guardi\u00e1n de mi persona".
{N}SA\u00daL, ABANDONADO, CONSULTA A LOS MUERTOS{/}

[\u0095]_{R}_{I}3_{/}Samuel hab\u00eda muerto, todo Israel lo hab\u00eda llorado y lo 
hab\u00edan enterrado en su ciudad, Ram\u00e1.
{R}_{I}4_{/}Los filisteos se reunieron en Sunem e instalaron all\u00ed su 
campamento. Sa\u00fal moviliz\u00f3 tambi\u00e9n a todo Israel, e instal\u00f3 su 
campamento en Guelbo\u00e9. {R}_{I}5_{/}Cuando Sa\u00fal vio el campamento de los 
filisteos, tuvo miedo y su coraz\u00f3n se estremeci\u00f3. {R}_{I}6_{/}Sa\u00fal 
consult\u00f3 a Yav\u00e9, pero Yav\u00e9 no respondi\u00f3, ni por los sue\u00f1os, ni por 
el urim ni por los profetas. [=]_{R}_{I}7_{/}Sa\u00fal dijo entonces a sus 
servidores: "B\u00fasquenme a una mujer que invoque a los muertos e ir\u00e9 
a consultarla". ({I}3b_{/} Sa\u00fal hab\u00eda echado del pa\u00eds a los adivinos y 
a los que consultan a los esp\u00edritus de los muertos.)
Sus servidores le dijeron: "En En-Dor hay una mujer que invoca a 
los muertos".
[=]_{R}_{I}8_{/}Sa\u00fal se disfraz\u00f3, se puso otras ropas y sali\u00f3 acompa\u00f1ado 
de dos hombres. Llegaron de noche a la casa de esa mujer y Sa\u00fal le 
dijo: "An\u00fanciame el futuro invocando a los esp\u00edritus: haz que suba 
de la morada de los muertos al que yo te diga". {R}_{I}9_{/}La mujer le 
respondi\u00f3: "Debes saber que Sa\u00fal hizo desaparecer del pa\u00eds a todos 
los adivinos y a los que invocan a los esp\u00edritus, \u00bfme est\u00e1s 
tendiendo una trampa?" {R}_{I}10_{/}Sa\u00fal le jur\u00f3 por Yav\u00e9: "Por Yav\u00e9 que 
vive, nada te pasar\u00e1 por eso". {R}_{I}11_{/}La mujer le dijo: "\u00bfA qui\u00e9n 
debo hacer salir de la morada de los muertos?" Respondi\u00f3: "Haz que 
suba Samuel".
{R}_{I}12_{/}Cuando la mujer vio a Samuel lanz\u00f3 un grito. Dijo a Sa\u00fal: 
"\u00bfPor qu\u00e9 me enga\u00f1aste? \u00a1T\u00fa eres Sa\u00fal!" {R}_{I}13_{/}El rey le dijo: "No 
temas. \u00bfQu\u00e9 viste?" La mujer dijo: "Veo a un ser superior que sube 
desde lo profundo de la tierra". {R}_{I}14_{/}Sa\u00fal pregunt\u00f3: "\u00bfC\u00f3mo es?" 
Ella respondi\u00f3: "El que sube es un anciano, envuelto en su manto".
Sa\u00fal comprendi\u00f3 que se trataba de Samuel, se arrodill\u00f3, la cara 
contra el suelo y se inclin\u00f3. {R}_{I}15_{/}Samuel dijo entonces a Sa\u00fal: 
"\u00bfPor qu\u00e9 me has molestado y me haces subir desde la morada de los 
muertos?" Sa\u00fal le respondi\u00f3: "Me siento muy angustiado, los 
filisteos me hacen la guerra, Dios se ha retirado de m\u00ed y ya no me 
responde ni por medio de los profetas ni por los sue\u00f1os. Te he 
llamado para que me digas lo que debo hacer".
{R}_{I}16_{/}Samuel le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 me consultas? \u00bfPorque Yav\u00e9 se 
retir\u00f3 de ti y est\u00e1 ahora con tu pr\u00f3jimo? {R}_{I}17_{/}Yav\u00e9 ya realiz\u00f3 lo 
que me hab\u00eda encargado de anunciarte: te quit\u00f3 la realeza de tu 
mano y se la dio a tu servidor David. {I}18_{/}Acu\u00e9rdate que no has 
obedecido la voz de Yav\u00e9 cuando te orden\u00f3 que fueras el 
instrumento de su venganza contra los amalecitas. Por eso Yav\u00e9 te 
trata hoy de esta manera. {R}_{I}19_{/}Yav\u00e9 te va a entregar a ti y a 
Israel en manos de los filisteos. Ma\u00f1ana, t\u00fa y tus hijos estar\u00e1n 
aqu\u00ed conmigo, y Yav\u00e9 dejar\u00e1 que caiga el campamento de Israel en 
manos de los filisteos. {R}_{I}20_{/}Sa\u00fal se estremeci\u00f3 y cay\u00f3 de bruces 
en tierra; adem\u00e1s le faltaban fuerzas porque no hab\u00eda comido nada 
durante ese d\u00eda ni esa noche.
{R}_{I}21_{/}Al verlo tan abatido, la mujer se acerc\u00f3 a Sa\u00fal y le dijo: 
"Tu sirvienta te obedeci\u00f3, arriesgu\u00e9 mi vida por hacer lo que me 
ped\u00edas. {I}22_{/}Esc\u00fachame ahora, acepta este trozo de pan que te 
ofrezco; c\u00f3melo y recupera tus fuerzas para que prosigas tu 
camino". {I}23_{/}Pero \u00e9l se negaba y dec\u00eda: "No comer\u00e9". Los 
servidores y la mujer insistieron tanto que termin\u00f3 por hacerles 
caso: se levant\u00f3 y se sent\u00f3 en el div\u00e1n. {I}24_{/}La mujer ten\u00eda un 
ternero gordo; fue inmediatamente a matarlo. Tom\u00f3 harina, la amas\u00f3 
e hizo panes sin levadura, {R}_{I}25_{/}luego les sirvi\u00f3 esa comida a 
Sa\u00fal y a sus servidores. Comieron, despu\u00e9s se pararon y se fueron 
esa misma noche.
{1}29{/}

[*]_{R}_{I}1_{/}Los filisteos concentraron todas sus fuerzas en Afec; los 
israelitas, por su parte, acampaban al lado de la fuente que est\u00e1 
en la llanura de Yizreel. {R}_{I}2_{/}Los jefes de los filisteos 
desfilaban con sus compa\u00f1\u00edas de cien y de mil; David y sus hombres 
iban a la retaguardia con Aquis. {R}_{I}3_{/}Los jefes de los filisteos 
preguntaron a Aquis: "\u00bfQui\u00e9nes son esos hebreos?" Aquis les 
respondi\u00f3: "Pero si es David, el servidor de Sa\u00fal rey de Israel. 
Hace ya mucho tiempo, tal vez dos a\u00f1os, que est\u00e1 conmigo y nunca 
he tenido que quejarme de \u00e9l desde que se pas\u00f3 a mi lado".
{R}_{I}4_{/}Los jefes de los filisteos se enojaron con Aquis y le 
dijeron: "\u00a1Despide a ese hombre y que vuelva al lugar de donde 
vino! Que no venga con nosotros a la batalla pues bien podr\u00eda 
volverse en contra nuestra. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera podr\u00eda comprar el 
perd\u00f3n de su amo sino con las cabezas de nuestros hombres? 
{R}_{I}5_{/}\u00bfNo era con respecto a ese David que bailaban y cantaban: 
Sa\u00fal mat\u00f3 mil, pero David, diez mil?" {R}_{I}6_{/}En vista de eso, Aquis 
llam\u00f3 a David y le dijo: "Tan cierto como que Yav\u00e9 vive que t\u00fa 
eres un hombre honrado. Por lo que a m\u00ed respecta, me siento feliz 
de que est\u00e9s conmigo, porque no has merecido ninguna cr\u00edtica desde 
que llegaste hasta ahora, pero eres muy mal visto por los jefes. 
{R}_{I}7_{/}Regr\u00e9sate, pues, \u00e1ndate en paz y no nos indispongamos con los 
jefes de los filisteos". {R}_{I}8_{/}David dijo a Aquis: "\u00bfQu\u00e9 he hecho? 
\u00bfQu\u00e9 tienes que criticarle a tu servidor desde que llegu\u00e9 hasta 
ahora para que no me permitas que combata a los enemigos del rey 
mi se\u00f1or?"
{R}_{I}9_{/}Aquis respondi\u00f3 a David: "Lo s\u00e9, t\u00fa nos das tanta seguridad 
como un \u00e1ngel de Dios, pero los jefes de los filisteos han 
decidido que t\u00fa no entres al combate con nosotros. {I}10_{/}Lev\u00e1ntate 
pues muy temprano, t\u00fa y los que vinieron contigo, y regresen al 
lugar que les asign\u00e9. No lo tomes a mal, pues sabes que te estimo. 
Ma\u00f1ana temprano se levantar\u00e1n r\u00e1pidamente, y apenas aclare el d\u00eda, 
se ir\u00e1n". {R}_{I}11_{/}David y sus hombres se levantaron pues muy de 
ma\u00f1ana y partieron temprano al pa\u00eds de los filisteos; los 
filisteos, en cambio, subieron hasta Yizreel.
{N}EL ASALTO A SICLAG{/}

{1}30{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}David lleg\u00f3 a Siclag con sus hombres dos d\u00edas despu\u00e9s. 
Ahora bien, los amalecitas hab\u00edan hecho una incursi\u00f3n por el 
Negueb hasta Siclag, se hab\u00edan apoderado del pueblo y lo hab\u00edan 
incendiado. {I}2_{/}Tambi\u00e9n hab\u00edan capturado a las mujeres y a todos 
los que se encontraban all\u00ed, peque\u00f1os y grandes, pero sin matar a 
nadie; y se hab\u00edan vuelto por donde hab\u00edan venido llev\u00e1ndose a 
todo el mundo. {R}_{I}3_{/}Cuando David y sus compa\u00f1eros llegaron al 
pueblo, lo encontraron incendiado, y vieron que sus mujeres, hijos 
e hijas hab\u00edan sido llevados cautivos. {R}_{I}4_{/}David y el pueblo que 
lo acompa\u00f1aba se pusieron a gritar y a llorar hasta que quedaron 
sin aliento para llorar. {R}_{I}5_{/}Las dos mujeres de David, Ajinoam de 
Yizreel y Abiga\u00edl, mujer de Nabal de Carmel, tambi\u00e9n hab\u00edan sido 
llevadas cautivas.
{R}_{I}6_{/}David se vio en un gran apuro porque su gente hablaba de 
apedrearlo, pues tan grande era la desesperaci\u00f3n de cada uno por 
sus hijos e hijas. Pero David recuper\u00f3 su confianza en Yav\u00e9 su 
Dios. [=]_{R}_{I}7_{/}Dijo al sacerdote Ebiatar, hijo de Ajimelec: 
"Tr\u00e1eme el efod". Ebiatar trajo el efod a David. {R}_{I}8_{/}David 
consult\u00f3 a Yav\u00e9: "Tengo que perseguir a esa banda? \u00bfLa alcanzar\u00e9?" 
La respuesta fue: "Pers\u00edguelos, los alcanzar\u00e1s y librar\u00e1s a los 
cautivos".
[=]_{R}_{I}9_{/}David sali\u00f3; caminaron con \u00e9l seiscientos compa\u00f1eros 
hasta el torrente de Besor, {R}_{I}10_{/}pero s\u00f3lo cuatrocientos 
prosiguieron la persecuci\u00f3n con David, porque los otros doscientos 
estaban muy cansados para atravesar el torrente de Besor, y all\u00ed 
se detuvieron. {R}_{I}11_{/}Hallaron en descampado a un egipcio y lo 
llevaron donde David. Le dieron pan y agua, comi\u00f3 y bebi\u00f3. 
{I}12_{/}Adem\u00e1s le dieron un trozo de torta de higos y dos racimos de 
pasas; despu\u00e9s que comi\u00f3 recuper\u00f3 sus sentidos, porque no hab\u00eda 
comido ni bebido hac\u00eda tres d\u00edas y tres noches.
{R}_{I}13_{/}David le dijo: "\u00bfA qui\u00e9n perteneces y de d\u00f3nde vienes?" 
Dijo: "Soy un joven egipcio esclavo de un amalecita; mi amo me 
abandon\u00f3 hace tres d\u00edas porque estaba enfermo. {R}_{I}14_{/}Nosotros 
hab\u00edamos hecho una incursi\u00f3n por el Negueb de los quereteos, por 
el Negueb de Jud\u00e1 y por el Negueb de Caleb; adem\u00e1s incendiamos 
Siclag. {R}_{I}15_{/}David le dijo: "\u00bfPuedes llevarnos donde esos 
salteadores?" Respondi\u00f3: "Si me juras por tu Dios que no me 
matar\u00e1s ni me entregar\u00e1s a mi amo, te llevar\u00e9 donde esos 
salteadores".
{R}_{I}16_{/}Los llev\u00f3 all\u00e1. Los salteadores estaban dispersos, comiendo, 
tomando, celebrando una fiesta con todo el bot\u00edn que hab\u00edan 
juntado en territorio filisteo y de Jud\u00e1. {R}_{I}17_{/}David los masacr\u00f3 
desde el alba hasta el atardecer y acab\u00f3 con ellos. No escap\u00f3 
ninguno, salvo cuatrocientos j\u00f3venes que huyeron en sus camellos. 
{R}_{I}18_{/}David recuper\u00f3 todo lo que le hab\u00edan quitado los amalecitas, 
y recuper\u00f3 tambi\u00e9n a sus dos mujeres. {R}_{I}19_{/}No qued\u00f3 nadie de los 
amalecitas, ni chico ni grande, ni joven ni muchacha; tampoco les 
qued\u00f3 algo de todo el bot\u00edn que hab\u00edan juntado; David se lo llev\u00f3 
todo. {R}_{I}20_{/}David tom\u00f3 el ganado menor y mayor y su gente lo 
arriaba delante de \u00e9l, diciendo: "\u00a1Este es el bot\u00edn de David!"
{R}_{I}21_{/}Cuando David lleg\u00f3 cerca de los doscientos hombres que se 
hab\u00edan detenido, demasiado cansados, ante el torrente de Besor, 
\u00e9stos salieron al encuentro de David y de la tropa que lo 
acompa\u00f1aba. David se dirigi\u00f3 donde ellos y los salud\u00f3, {I}22_{/}pero 
los m\u00e1s malos y ma\u00f1osos de sus acompa\u00f1antes tomaron la palabra: 
"Ya que esos hombres no vinieron con nosotros, no les daremos 
ninguna cosa del bot\u00edn que hemos ganado. S\u00f3lo les devolveremos a 
sus mujeres e hijos y dejaremos que se vayan". {R}_{I}23_{/}Pero David 
les dijo: "No, hermanos, no hagan tal cosa despu\u00e9s de lo que Yav\u00e9 
ha hecho por nosotros. Vean c\u00f3mo nos protegi\u00f3 entregando en 
nuestras manos a esa banda de salteadores que hab\u00edan venido a 
atacarnos. {I}24_{/}\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda estar de acuerdo con ustedes? El 
combatiente y el que custodia el equipaje tendr\u00e1n partes iguales".
[=]_{R}_{I}25_{/}Desde ese d\u00eda, esta ha sido la regla y ha pasado a ser 
una costumbre en Israel.
{R}_{I}26_{/}Cuando regres\u00f3 a Siclag, David envi\u00f3 una parte del bot\u00edn a 
los ancianos de Jud\u00e1, dici\u00e9ndoles: "Ah\u00ed tienen un regalo del bot\u00edn 
que arrebatamos a los enemigos de Yav\u00e9". {I}27_{/}Lo envi\u00f3 a Betul, a 
Ram\u00e1 del Neguev, a Yatir, {I}28_{/}a Aroer, a Sifmot, a Estemoa, 
{R}_{I}29_{/}a Carmel, a las ciudades de Yerajmeel, a las ciudades de los 
quenitas, {I}30_{/}a Jorma, a Bor-As\u00e1n, a Eter, {R}_{I}31_{/}a Hebr\u00f3n, y a 
todos los lugares que hab\u00eda frecuentado David con sus compa\u00f1eros; 
cada uno recibi\u00f3 su parte.
{N}LA MUERTE DE SA\u00daL{/}

{1}31{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Los filisteos atacaron a Israel y los hombres de Israel 
salieron huyendo ante los filisteos. Fueron muchos los que cayeron 
heridos de muerte en los cerros de Guelbo\u00e9. {R}_{I}2_{/}Los filisteos se 
ensa\u00f1aron con Sa\u00fal y sus hijos, y mataron a Jonat\u00e1n, Abinadab y 
Malquis\u00faa, los tres hijos de Sa\u00fal. {R}_{I}3_{/}Luego dirigieron el ataque 
contra Sa\u00fal; los arqueros lo descubrieron y lo hirieron muy 
gravemente. {R}_{I}4_{/}Entonces Sa\u00fal dijo a su escudero: "Toma tu espada 
y m\u00e1tame, no sea que vengan esos incircuncisos a matarme y 
ultrajarme". Su escudero no quer\u00eda hacerlo porque ten\u00eda miedo; 
entonces Sa\u00fal tom\u00f3 su espada y se dej\u00f3 caer sobre ella. {R}_{I}5_{/}Al 
ver que Sa\u00fal estaba muerto, el escudero se dej\u00f3 caer tambi\u00e9n sobre 
su espada y muri\u00f3 con \u00e9l. {R}_{I}6_{/}As\u00ed fue como el mismo d\u00eda murieron 
Sa\u00fal y sus tres hijos, su escudero y todos sus hombres.
{R}_{I}7_{/}Cuando se supo que los israelitas hab\u00edan huido y que Sa\u00fal y 
sus hijos hab\u00edan muerto, los israelitas que estaban al otro lado 
de la llanura y los que estaban a este lado del Jord\u00e1n abandonaron 
sus ciudades y huyeron. Llegaron all\u00ed los filisteos y se 
instalaron en su lugar.
{R}_{I}8_{/}Al d\u00eda siguiente los filisteos fueron a despojar a los 
muertos; hallaron muertos a Sa\u00fal y a sus tres hijos en los cerros 
de Guelbo\u00e9. {R}_{I}9_{/}Le cortaron la cabeza y le quitaron sus armas, y 
despu\u00e9s mandaron que se publicara la noticia en todo el pa\u00eds de 
los filisteos, en los templos de sus \u00eddolos y entre el pueblo. 
{R}_{I}10_{/}Depositaron las armas de Sa\u00fal en el templo de Astart\u00e9 y 
colgaron su cad\u00e1ver de las murallas de Bet-se\u00e1n.
{R}_{I}11_{/}Cuando los habitantes de Yab\u00e9s de Galaad supieron lo que los 
filisteos hab\u00edan hecho con Sa\u00fal, {R}_{I}12_{/}los m\u00e1s valientes de entre 
ellos salieron y caminaron toda la noche. Retiraron de las 
murallas de Bet-se\u00e1n los cuerpos de Sa\u00fal y de sus hijos, 
regresaron a Yab\u00e9s y los quemaron. {I}13_{/}Tomaron sus huesos y los 
enterraron debajo del tamarindo de Yab\u00e9s, y despu\u00e9s ayunaron siete 
d\u00edas.

