{N}ANUNCIAN A DAVID LA MUERTE DE SA\u00daL{/}

{1}1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La muerte de Sa\u00fal aconteci\u00f3 poco despu\u00e9s que David hubo 
aplastado a los amalecitas: hac\u00eda ya dos d\u00edas que hab\u00eda regresado 
a Siclag. {R}_{I}2_{/}Al tercer d\u00eda lleg\u00f3 un hombre del campamento de 
Sa\u00fal: ten\u00eda la ropa hecha tiras y tierra en la cabeza. Apenas 
lleg\u00f3 donde David, se tir\u00f3 al suelo y se postr\u00f3. {R}_{I}3_{/}David le 
dijo: "\u00bfDe d\u00f3nde vienes?" Respondi\u00f3: "Fui uno de los que se 
salvaron del campamento de Israel".
{R}_{I}4_{/}David le dijo: "\u00bfC\u00f3mo pasaron all\u00e1 las cosas? D\u00edmelo pues". 
Ese hombre respondi\u00f3: "El pueblo huy\u00f3 del campo de batalla, muchos 
del pueblo cayeron, y tambi\u00e9n murieron Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n".
{R}_{I}5_{/}David dijo al joven que le tra\u00eda esa noticia: "\u00bfC\u00f3mo sabes 
que murieron Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n?" {R}_{I}6_{/}Respondi\u00f3: "Me 
encontraba por casualidad en los cerros de Guelbo\u00e9. Sa\u00fal estaba 
apoyado en su lanza, los carros y los jinetes lo ten\u00edan cercado. 
{I}7_{/}Entonces \u00e9l me vio, se dio vuelta y me llam\u00f3. Le dije: "Aqu\u00ed 
me tienes. {I}8_{/}Me dijo: \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? Le dije: Soy un amalecita. 
[=]_{R}_{I}9_{/}Me dijo: Ac\u00e9rcate y dame muerte, todav\u00eda me quedan 
fuerzas pero siento que me voy a desmayar. {I}10_{/}Entonces me 
acerqu\u00e9 y lo mat\u00e9 porque bien sab\u00eda que no sobrevivir\u00eda una vez 
que cayera al suelo; luego tom\u00e9 la corona que ten\u00eda en la cabeza, 
la pulsera que llevaba en el brazo y se los traje a usted, se\u00f1or".
{R}_{I}11_{/}David rasg\u00f3 su ropa, y todos los que estaban con \u00e9l hicieron 
lo mismo. [=]_{R}_{I}12_{/}Se lamentaron mucho, lloraron y ayunaron hasta 
el atardecer por Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n, por el pueblo de Yav\u00e9 y 
por la casa de Israel que hab\u00edan perecido a espada.
{R}_{I}13_{/}Despu\u00e9s le dijo David al joven que le hab\u00eda llevado la 
noticia: "\u00bfDe d\u00f3nde eres?" Respondi\u00f3: "Soy extranjero en este 
pa\u00eds, soy hijo de un amalecita". [=]_{R}_{I}14_{/}David le dijo: "\u00bfC\u00f3mo 
te atreviste a matar al ungido de Yav\u00e9?" {R}_{I}15_{/}Llam\u00f3 David a uno 
de sus compa\u00f1eros y le dijo: "Anda y m\u00e1talo". Le dio un golpe y 
muri\u00f3. {R}_{I}16_{/}David dijo entonces: "Recaiga tu sangre sobre tu 
cabeza. T\u00fa mismo te condenaste cuando dijiste que hab\u00edas herido de 
muerta al ungido de Yav\u00e9".
{R}_{I}17_{/}Luego enton\u00f3 David una lamentaci\u00f3n por Sa\u00fal y su hijo 
Jonat\u00e1n, [=]_{R}_{I}18_{/}y orden\u00f3 que se la aprendieran los hijos de 
Jud\u00e1; es el canto del arco que se puede leer en el Libro del 
Justo.
{R}_{I}19_{/}\u00a1Ay, la gloria de Israel pereci\u00f3 en los montes!
\u00bfC\u00f3mo cayeron esos h\u00e9roes?
[=]_{I}20_{/}\u00a1No lo anuncien en Gat,
ni cuenten la noticia por las calles de Asquel\u00f3n;
no den esa alegr\u00eda a las mujeres filisteas,
a las hijas de los incircuncisos!
[=]_{R}_{I}21_{/}Que nunca m\u00e1s caiga sobre ustedes ni roc\u00edo ni lluvia,
monta\u00f1as de Guelbo\u00e9, campos verdes:
porque all\u00ed fue profanado el escudo de los h\u00e9roes.
El escudo de Sa\u00fal no necesitaba aceite
[=]_{R}_{I}22_{/}sino sangre de heridos y grasa de h\u00e9roes.
Ni el arco de Jonat\u00e1n retroced\u00eda,
ni en el vac\u00edo her\u00eda la espada de Sa\u00fal.
{R}_{I}23_{/}Amados, deseados eran Sa\u00fal y Jonat\u00e1n:
ni la vida ni la muerte pudieron separarlos.
M\u00e1s r\u00e1pidos eran que las \u00e1guilas,
ten\u00edan m\u00e1s fuerza que los leones.
[=]_{R}_{I}24_{/}\u00a1Lloren por Sa\u00fal, hijas de Israel!
Las vest\u00eda con ropas de colores,
joyas de oro pon\u00eda en sus trajes de fiesta.
{R}_{I}25_{/}\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHan muerto esos h\u00e9roes?
\u00bfQui\u00e9n hiri\u00f3 de muerte a Jonat\u00e1n en el combate?
{R}_{I}26_{/}\u00a1Jonat\u00e1n, hermano m\u00edo, por ti tengo partido el coraz\u00f3n,
pues te quer\u00eda tanto! Tu amor era para m\u00ed
m\u00e1s maravilloso que el amor de las mujeres.
{R}_{I}27_{/}\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHan muerto esos h\u00e9roes?
\u00bfC\u00f3mo fueron rotas sus armas?
{N}DAVID, REY DE JUD\u00c1 EN HEBR\u00d3N{/}

{1}2{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso David consult\u00f3 a Yav\u00e9: "\u00bfDebo subir a una 
de las ciudades de Jud\u00e1?" Yav\u00e9 le respondi\u00f3: "Sube". David a\u00f1adi\u00f3: 
"A cu\u00e1l?" Y Yav\u00e9 respondi\u00f3: "A Hebr\u00f3n". [=]_{R}_{I}2_{/}Subi\u00f3 pues David 
con sus dos mujeres, Ajinoam de Yizreel y Abiga\u00edl, mujer de Nabal 
de Carmel. {R}_{I}3_{/}Con \u00e9l subieron sus hombres, cada cual con su 
familia, y se instalaron en las aldeas de Hebr\u00f3n. 
[=]_{R}_{I}4_{/}Entonces se reunieron los hombres de Jud\u00e1 y all\u00ed 
consagraron a David como rey de la casa de Jud\u00e1.
Le informaron a David que la gente de Yab\u00e9s de Galaad hab\u00eda 
enterrado a Sa\u00fal. {R}_{I}5_{/}David mand\u00f3 entonces a sus hombres donde la 
gente de Yab\u00e9s de Galaad con este mensaje: "Que Yav\u00e9 los bendiga 
por haber enterrado a Sa\u00fal, su se\u00f1or, pues se lo deb\u00edan. {I}6_{/}Que 
Yav\u00e9 les muestre su bondad y su fidelidad; por mi parte tambi\u00e9n 
los recompensar\u00e9 por esa hermosa acci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}Y ahora sigan 
valientes y animosos. Aunque Sa\u00fal ha muerto, los hombres de la 
casa de Jud\u00e1 me han consagrado como su rey".
{R}_{I}8_{/}Abner, hijo de Ner, era el jefe del ej\u00e9rcito de Sa\u00fal. Tom\u00f3 a 
Isbaal, hijo de Sa\u00fal y se lo llev\u00f3 a Majanayim. {R}_{I}9_{/}All\u00ed lo 
proclam\u00f3 rey de Galaad, de la tribu de Aser, de Yizreel, de Efra\u00edn 
y Benjam\u00edn; en una palabra, de todo Israel. {R}_{I}10_{/}Isbaal, hijo de 
Sa\u00fal, ten\u00eda cuarenta a\u00f1os cuando pas\u00f3 a ser rey de Israel y rein\u00f3 
dos a\u00f1os, mientras que la casa de Jud\u00e1 segu\u00eda a David. 
[=]_{R}_{I}11_{/}David rein\u00f3 en Hebr\u00f3n siete a\u00f1os y seis meses sobre la 
casa de Jud\u00e1.
{N}LA GUERRA ENTRE EL NORTE Y EL SUR{/}

{R}_{I}12_{/}Abner, hijo de Ner, y la guardia de Isbaal, hijo de Sa\u00fal, 
dejaron Majanayim para dirigirse a Gaba\u00f3n. {R}_{I}13_{/}Joab, hijo de 
Seruya, y la guardia de David marcharon tambi\u00e9n hacia all\u00e1, y 
ambas tropas se encontraron cerca de la laguna de Gaba\u00f3n. Los 
primeros se estacionaron a un lado de la laguna, y los segundos, 
al otro lado.
[=]_{I}14_{/}Abner dijo a Joab: "Que salgan los j\u00f3venes a pelear ante 
nosotros". Joab respondi\u00f3: "De acuerdo, que salgan". {R}_{I}15_{/}Se 
pararon y los contaron: hab\u00eda doce de la tribu de Benjam\u00edn por 
Isbaal, hijo de Sa\u00fal, y doce de la guardia de David. {R}_{I}16_{/}Cada 
uno tom\u00f3 a su adversario por los cabellos y le hundi\u00f3 la espada en 
el costado, de tal modo que cayeron todos juntos. A ese lugar lo 
llamaron el Campo de los costados, y se ubica al lado de Gaba\u00f3n.
{R}_{I}17_{/}Hubo all\u00ed ese d\u00eda una dura batalla; Abner y la gente de 
Israel fueron derrotados por la guardia de David. {I}18_{/}All\u00ed 
estaban los tres hijos de Seruya, Joab, Abisa\u00ed y Azael. Azael, que 
corr\u00eda tan r\u00e1pido como una gacela salvaje, {I}19_{/}se lanz\u00f3 en 
persecuci\u00f3n de Abner sin desviarse ni a la derecha ni a la 
izquierda. {I}20_{/}Abner se dio vuelta y le dijo: "\u00bfEres t\u00fa Azael?" 
Respondi\u00f3: "S\u00ed, yo soy". {I}21_{/}Abner le dijo entonces: "Ap\u00e1rtate a 
la derecha o a la izquierda y l\u00e1nzate sobre uno de esos j\u00f3venes si 
es que quieres apoderarte de su equipo". Pero Azael no quiso 
apartarse de \u00e9l. {I}22_{/}Abner le repiti\u00f3 a Azael: "Ap\u00e1rtate de m\u00ed, 
si no te dejar\u00e9 tirado en el suelo; pero, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda despu\u00e9s 
hablar a tu hermano?" {R}_{I}23_{/}Como no quisiera apartarse de \u00e9l, 
Abner le clav\u00f3 en el est\u00f3mago la punta de su lanza y la lanza le 
sali\u00f3 por la espalda. Cay\u00f3 all\u00ed mismo y muri\u00f3. Todos se deten\u00edan a 
medida que iban llegando al lugar donde Azael hab\u00eda ca\u00eddo herido 
de muerte.
{R}_{I}24_{/}Joab y Abisa\u00ed se lanzaron en persecuci\u00f3n de Abner, y cuando 
el sol ya se pon\u00eda, llegaron a la colina de Amma, al este de Guiaj 
por el camino del desierto de Gaba\u00f3n. {I}25_{/}La gente de Benjam\u00edn se 
agrup\u00f3 entonces detr\u00e1s de Abner en una formaci\u00f3n cerrada, y se 
instalaron en la cumbre de una colina. {I}26_{/}Abner grit\u00f3 a Joab: 
"\u00bfSeguir\u00e1 devorando la espada? \u00bfNo sabes que esto acabar\u00e1 en 
l\u00e1grimas? \u00bfQu\u00e9 esperas para ordenar a tus hombres que dejen de 
perseguir a sus hermanos?"
{I}27_{/}Joab respondi\u00f3: "Tan cierto como que Yav\u00e9 vive que si t\u00fa no 
hubieras hablado, esta gente habr\u00eda seguido persiguiendo a sus 
hermanos hasta la madrugada". [=]_{R}_{I}28_{/}Entonces Joab toc\u00f3 el 
cuerno y se detuvo todo el ej\u00e9rcito, y as\u00ed dejaron de perseguir a 
Israel y termin\u00f3 la batalla.
{R}_{I}29_{/}Abner y sus hombres caminaron toda la noche por la Arab\u00e1, 
cruzaron el Jord\u00e1n y despu\u00e9s de haber caminado adem\u00e1s toda la 
ma\u00f1ana, llegaron a Majanayim. {R}_{I}30_{/}Joab, por su parte, reuni\u00f3 a 
sus tropas despu\u00e9s de haber puesto fin a la persecuci\u00f3n de Abner; 
la guardia de David hab\u00eda perdido a diecinueve de sus hombres 
adem\u00e1s de Azael, {R}_{I}31_{/}pero hab\u00eda dado muerte a trescientos 
sesenta hombres de Benjam\u00edn, en el ej\u00e9rcito de Abner. {R}_{I}32_{/}Se 
llevaron a Azael y lo enterraron en la tumba de su padre en Bel\u00e9n. 
Joab y sus hombres caminaron toda la noche y llegaron a Hebr\u00f3n al 
despuntar el d\u00eda.
{1}3{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La guerra entre la casa de Sa\u00fal y la de David se 
prolong\u00f3. David se iba imponiendo cada vez m\u00e1s, mientras que el 
partido de Sa\u00fal se desmoronaba. [=]_{R}_{I}2_{/}David tuvo hijos en 
Hebr\u00f3n: el mayor fue Amn\u00f3n, nacido de Ajinoam de Yizreel, {R}_{I}3_{/}el 
segundo fue Quileab, nacido de Abiga\u00edl, mujer de Nabal de Carmel; 
el tercero, Absal\u00f3n, hijo de Maaca, que era hija de Talmai, rey de 
Guesur; {I}4_{/}el cuarto fue Adon\u00edas, nacido de Jagit; el quinto, 
Sefat\u00edas, nacido de Abital, {R}_{I}5_{/}el sexto, Yitream nacido de Egla, 
mujer de David. Todos esos hijos de David nacieron en Hebr\u00f3n.
{R}_{I}6_{/}Durante la guerra entre la casa de Sa\u00fal y la casa de David, 
Abner fue haci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s importante en la casa de Sa\u00fal. 
[=]_{R}_{I}7_{/}Sa\u00fal ten\u00eda una concubina llamada Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, la 
que Abner tom\u00f3 para s\u00ed. Isbaal dijo a Abner: "\u00bfPor qu\u00e9 tomaste la 
concubina de mi padre?" {R}_{I}8_{/}Ante esas palabras Abner se enoj\u00f3 
violentamente con Isbaal: "\u00bfAs\u00ed que yo soy una cabeza de perro? He 
tenido todas las atenciones con la casa de Sa\u00fal tu padre, con sus 
hermanos y sus amigos, no he dejado que caigas en manos de David, 
\u00bfy ahora me haces toda una escena por una historia de mujer? 
{R}_{I}9_{/}Mald\u00edgame Dios una y otra vez si no ayudo desde ahora a David 
para que se cumpla lo que Yav\u00e9 ha dicho, [=]_{R}_{I}10_{/}que quitar\u00eda la 
realeza a la casa de Sa\u00fal y har\u00eda a David rey de Israel y de Jud\u00e1, 
desde Dan a Bersab\u00e9. {I}11_{/}Isbaal no se atrevi\u00f3 a contestarle una 
palabra a Abner porque le ten\u00eda miedo.
{R}_{I}12_{/}Abner mand\u00f3 mensajeros a David: "Haz un pacto conmigo y yo 
te ayudar\u00e9 a reunir alrededor tuyo a todo Israel". [=]_{R}_{I}13_{/}David 
le respondi\u00f3: "De acuerdo, har\u00e9 un pacto contigo, pero con una 
condici\u00f3n: Cuando vengas, tr\u00e1eme a Mical, la hija de Sa\u00fal; si no, 
nada sacar\u00e1s con presentarte ante m\u00ed".
[\u0095]_{R}_{I}14_{/}David mand\u00f3 mensajeros a Isbaal, hijo de Sa\u00fal: 
"Devu\u00e9lveme a Mical mi mujer, la que me dieron a cambio de cien 
prepucios de filisteos". {I}15_{/}Isbaal mand\u00f3 entonces que la fueran 
a sacar de la casa de su \u00faltimo marido Paltiel, hijo de Layis. 
{I}16_{/}Su marido sali\u00f3 detr\u00e1s de ella y la acompa\u00f1\u00f3 llorando hasta 
Bajurim. All\u00ed le dijo Abner: "Vu\u00e9lvete a tu casa". Y se volvi\u00f3.
{R}_{I}17_{/}Abner sostuvo conversaciones con los ancianos de Israel; les 
dijo: "Hace tiempo que desean tener a David por rey. {R}_{I}18_{/}Pasen 
ahora a las acciones, porque Yav\u00e9 habl\u00f3 a David en estos t\u00e9rminos: 
Por la mano de mi servidor David salvar\u00e9 a mi pueblo de Israel de 
las manos de los filisteos y de todos sus enemigos". {R}_{I}19_{/}As\u00ed 
habl\u00f3 Abner a los hombres de Benjam\u00edn, y luego fue a Hebr\u00f3n a 
transmitir a David todo lo que hab\u00edan decidido la gente de Israel 
y de Benjam\u00edn.
{N}JOAB ASESINA A ABNER{/}

{R}_{I}20_{/}Abner fue con veinte hombres a Hebr\u00f3n a visitar a David, y 
\u00e9ste dio un banquete a Abner y a los hombres que lo acompa\u00f1aban. 
{R}_{I}21_{/}Abner dijo entonces a David: "Ojal\u00e1 pueda reunir alrededor 
de mi se\u00f1or el rey a todo Israel; har\u00e1n una alianza contigo, y t\u00fa 
reinar\u00e1s sobre todo lo que pudieras desear". Luego David se 
despidi\u00f3 de Abner, que se fue en paz.
{R}_{I}22_{/}Sucedi\u00f3 que Joab y la guardia de David regresaban de una 
incursi\u00f3n, en la que hab\u00edan reunido un enorme bot\u00edn. Abner, por su 
parte, hab\u00eda dejado a David en Hebr\u00f3n; David lo hab\u00eda despedido y 
se volv\u00eda tranquilamente. {R}_{I}23_{/}Cuando llegaron Joab y su tropa, 
le comunicaron a Joab que Abner, hijo de Ner, hab\u00eda estado en casa 
del rey y que \u00e9ste se hab\u00eda despedido de aqu\u00e9l amigablemente. 
{R}_{I}24_{/}Entonces Joab entr\u00f3 en la casa del rey y le dijo: "\u00bfQu\u00e9 
hiciste? \u00bfAs\u00ed que Abner vino a tu casa y dejaste que se fuera? 
{I}25_{/}Conoces bien a Abner, hijo de Ner; vino s\u00f3lo para enga\u00f1arte, 
para saber lo que haces y sientes, y averiguar tus planes".
{R}_{I}26_{/}Apenas sali\u00f3 de la casa de David, y sin decirle nada a \u00e9ste, 
Joab mand\u00f3 unos mensajeros a la cisterna de Sir\u00e1 para que volviera 
Abner. [=]_{R}_{I}27_{/}Cuando Abner lleg\u00f3 a Hebr\u00f3n, Joab lo llev\u00f3 detr\u00e1s 
de la puerta so pretexto de conversar privadamente con \u00e9l, y all\u00ed 
lo hiri\u00f3 en el est\u00f3mago para vengar la sangre de su hermano Azael. 
Abner muri\u00f3.
{R}_{I}28_{/}David s\u00f3lo supo despu\u00e9s lo sucedido. Exclam\u00f3: "Yo y mi reino 
seremos para siempre inocentes ante Yav\u00e9 de la sangre de Abner, 
hijo de Ner. [=]_{I}29_{/}Caiga esa sangre sobre la cabeza de Joab y 
sobre toda la casa de su padre. \u00a1Que haya siempre en la casa de 
Joab enfermos de alg\u00fan flujo o de lepra, hombres que sean buenos 
para trabajar con el huso, v\u00edctimas de la espada, y gente que 
carezca de pan!"
{R}_{I}30_{/}De este modo Joab y su hermano Abisa\u00ed dieron muerte a Abner 
por causa de su hermano Azael, al que Abner hab\u00eda dado muerte en 
la batalla de Gaba\u00f3n.
{R}_{I}31_{/}David dijo despu\u00e9s a Joab y a toda la gente que estaba a su 
alrededor: "Rasguen sus ropas, p\u00f3nganse sacos en su cintura y 
hagan duelo por Abner". El rey David iba detr\u00e1s del cad\u00e1ver. 
{R}_{I}32_{/}Durante el entierro en Hebr\u00f3n, el rey habl\u00f3 en alta voz y 
llor\u00f3 ante la tumba; todo el pueblo llor\u00f3 con \u00e9l. {R}_{I}33_{/}El rey 
enton\u00f3 entonces esta lamentaci\u00f3n por Abner:
"\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00eda que morir Abner
como un hombre cualquiera?
{R}_{I}34_{/}Tus manos no estaban atadas,
tus pies no estaban apretados
por cadenas de bronce,
pero ca\u00edste como cae uno
en manos de criminales".
Todo el pueblo se puso a llorar.
[=]_{R}_{I}35_{/}Todos insist\u00edan a David para que comiera algo mientras 
era de d\u00eda, pero David hizo este juramento: "Que Dios me maldiga y 
remaldiga si pruebo pan o alguna otra cosa antes de la puesta del 
sol". {R}_{I}36_{/}La gente del pueblo qued\u00f3 muy impresionada y 
encontraron que eso estaba bien; adem\u00e1s encontraban que todo lo 
que hac\u00eda el rey estaba muy bien. {R}_{I}37_{/}Todo el pueblo y todo 
Israel comprendieron que el rey nada hab\u00eda tenido que ver con el 
asesinato de Abner, hijo de Ner. {R}_{I}38_{/}El rey dijo a sus 
servidores: "\u00bfNo saben acaso que un jefe, un gran jefe ha ca\u00eddo 
hoy en Israel? [=]_{I}39_{/}Yo, por ahora, a pesar de que he recibido 
la consagraci\u00f3n real, puedo hacer bien poca cosa; esos hombres, 
los hijos de Seruya, son m\u00e1s duros que yo. \u00a1Que Yav\u00e9 haga pagar el 
mal al que lo hizo!"
{N}ISBAAL ES ASESINADO{/}

{1}4{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando el hijo de Sa\u00fal supo que Abner hab\u00eda sido asesinado en 
Hebr\u00f3n, se le cayeron los brazos y todo Israel se estremeci\u00f3. 
{R}_{I}2_{/}El hijo de Sa\u00fal ten\u00eda dos jefes de banda, dos hijos de Rim\u00f3n 
de Beerot, uno se llamaba Baana y el otro, Recab. (Eran de la 
tribu de Benjam\u00edn porque Beerot formaba parte del territorio de 
Benjam\u00edn. {I}3_{/}La gente de Beerot se hab\u00eda refugiado en Gitayim, y 
han permanecido all\u00ed hasta ese d\u00eda).
{R}_{I}4_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n all\u00ed un hijo de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, que 
ten\u00eda cinco a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a Yizreel la noticia de la muerte de 
Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n. Su nodriza lo tom\u00f3 y huy\u00f3, pero en el apuro se 
le cay\u00f3 el ni\u00f1o y qued\u00f3 cojo; se llamaba Meribaal.
{I}5_{/}Los hijos de Rim\u00f3n de Beerot, Recab y Baana, se dirigieron a 
la casa de Isbaal; llegaron cuando hac\u00eda m\u00e1s calor en el d\u00eda, 
mientras \u00e9ste dorm\u00eda la siesta. {I}6_{/}La mujer que custodiaba la 
puerta se hab\u00eda adormilado y quedado dormida mientras limpiaba 
trigo. Recab y su hermano se acercaron despacito, {R}_{I}7_{/}entraron en 
la casa y encontraron a Isbaal tendido en la cama de su 
dormitorio. Lo golpearon y le cortaron la cabeza, despu\u00e9s 
caminaron toda la noche por el camino de la Arab\u00e1, llevando la 
cabeza. {R}_{I}8_{/}Trajeron a David, en Hebr\u00f3n, la cabeza de Isbaal y 
dijeron al rey: "Esta es la cabeza de Isbaal, el hijo de tu 
enemigo Sa\u00fal que quer\u00eda quitarte la vida. Hoy Yav\u00e9 veng\u00f3 al rey mi 
se\u00f1or de Sa\u00fal y de su raza".
{R}_{I}9_{/}Pero David respondi\u00f3 a Recab y a su hermano Baana, hijos de 
Rim\u00f3n de Beerot: "Por Yav\u00e9 que vive y que me ha librado de todos 
mis problemas, {R}_{I}10_{/}cuando vino un hombre a verme con la noticia 
de que Sa\u00fal hab\u00eda muerto, cre\u00eda que era portador de una buena 
noticia, pero lo hice arrestar y ejecutar en Siclag, en vez de 
recompensarlo por esa buena noticia. {R}_{I}11_{/}\u00a1Con mayor raz\u00f3n ahora 
que unos malhechores han asesinado en su casa a un hombre bueno 
mientras dorm\u00eda, les voy a hacer pagar la sangre que derramaron, y 
los voy a barrer de la tierra!" [=]_{R}_{I}12_{/}David dio \u00f3rdenes a unos 
j\u00f3venes que estaban presentes, quienes les dieron muerte. En 
seguida les cortaron las manos y los pies y los colgaron encima de 
la pileta de Hebr\u00f3n. Tomaron tambi\u00e9n la cabeza de Isbaal y la 
depositaron en la tumba de Abner en Hebr\u00f3n.
{N}DAVID, REY DE ISRAEL, SE APODERA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{1}5{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Todas las tribus de Israel se congregaron en torno a 
David en Hebr\u00f3n y le dijeron: "Somos de tus mismos huesos y de tu 
misma carne. [=]_{R}_{I}2_{/}Ya antes, cuando Sa\u00fal era todav\u00eda nuestro 
rey, t\u00fa eras el que conduc\u00eda a Israel. Yav\u00e9 bien te dijo: T\u00fa ser\u00e1s 
el pastor de mi pueblo Israel, t\u00fa ser\u00e1s el jefe de Israel". 
{R}_{I}3_{/}Todos los ancianos de Israel fueron a Hebr\u00f3n a ver al rey y 
el rey David firm\u00f3 con ellos una alianza en Hebr\u00f3n en presencia de 
Yav\u00e9. Despu\u00e9s de lo cual consagraron a David como rey de Israel.
{R}_{I}4_{/}Cuando David fue rey ten\u00eda treinta a\u00f1os; rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os. 
{R}_{I}5_{/}Hab\u00eda reinado ya siete a\u00f1os y seis meses desde Hebr\u00f3n en 
Jud\u00e1, y rein\u00f3 en todo Israel y Jud\u00e1 treinta y tres a\u00f1os desde 
Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}6_{/}El rey y sus hombres avanzaron sobre Jerusal\u00e9n para atacar a 
los jebuseos que viv\u00edan por entonces en la regi\u00f3n. Estos dijeron a 
David: "T\u00fa no entrar\u00e1s aqu\u00ed, aunque los ciegos y los cojos fueran 
los defensores". {R}_{I}7_{/}Pero David se apoder\u00f3 de la fortaleza de 
Si\u00f3n, que es la ciudad de David. {R}_{I}8_{/}Pues ese d\u00eda hab\u00eda dicho 
David: "El que quiera derrotar a los jebuseos, que suba por el 
canal. David maldice a esos cojos y a esos ciegos". De ah\u00ed que se 
diga ahora: "Los ciegos y los cojos no entrar\u00e1n en la Casa de 
Dios".
{R}_{I}9_{/}David se instal\u00f3 en la fortaleza y la llam\u00f3 la ciudad de 
David, luego construy\u00f3 en su derredor, desde el Milo hacia el 
interior. {R}_{I}10_{/}David segu\u00eda creciendo sin cesar, y Yav\u00e9 Sabaot 
estaba con \u00e9l.
[=]_{R}_{I}11_{/}El rey de Tiro, Hiram, despach\u00f3 una misi\u00f3n donde David 
con madera de cedro, carpinteros y canteros, que construyeron una 
casa para David. {R}_{I}12_{/}Entonces David comprendi\u00f3 que Yav\u00e9 lo hab\u00eda 
confirmado como rey de Israel y que har\u00eda glorioso su reinado por 
su pueblo de Israel.
{R}_{I}13_{/}Despu\u00e9s que lleg\u00f3 David de Hebr\u00f3n, se escogi\u00f3 en Jerusal\u00e9n a 
otras mujeres y concubinas; tuvo de ellas hijos e hijas. 
{R}_{I}14_{/}Estos son los nombres de los hijos que tuvo en Jerusal\u00e9n: 
Sam\u00faa, Sobab, Nat\u00e1n, Salom\u00f3n, {I}15_{/}Yibjar, Elis\u00faa, Nefeg, Yafia, 
{I}16_{/}Elisama, Baal-Jada y Elifelet.
{R}_{I}17_{/}Cuando supieron los filisteos que David hab\u00eda sido 
consagrado como rey de todo Israel, subieron todos para apoderarse 
de \u00e9l; le avisaron a David y \u00e9ste baj\u00f3 al refugio. {R}_{I}18_{/}Llegaron 
los filisteos y se desplegaron en el valle de los Refa\u00edm, {R}_{I}19_{/}y 
David consult\u00f3 a Yav\u00e9: "\u00bfDebo atacar a los filisteos? \u00bfLos pondr\u00e1s 
en mis manos?" Yav\u00e9 respondi\u00f3 a David: "At\u00e1calos, pues pondr\u00e9 a 
los filisteos en tus manos". {R}_{I}20_{/}David se dirigi\u00f3 a Baal-
Perasim, y all\u00ed los derrot\u00f3. "Yav\u00e9, dijo, fue como un torrente, me 
abri\u00f3 una brecha en las filas enemigas". Por eso llamaron a ese 
lugar Baal-Perasim (el Se\u00f1or de la Brecha). {R}_{I}21_{/}Los filisteos 
dejaron all\u00ed sus \u00eddolos, los que fueron tomados por David y sus 
hombres.
{R}_{I}22_{/}De nuevo subieron los filisteos y se desplegaron en el valle 
de los Refa\u00edm. {R}_{I}23_{/}David consult\u00f3 a Yav\u00e9 quien le respondi\u00f3: "No 
los ataques de frente, t\u00f3malos por la retaguardia, pasa por el 
lado del bosque. {R}_{I}24_{/}Cuando oigas un ruido de pasos por encima 
de los \u00e1rboles, apres\u00farate porque es Yav\u00e9 que va delante de ti 
para aplastar al ej\u00e9rcito de los filisteos". {R}_{I}25_{/}David hizo lo 
que Yav\u00e9 le hab\u00eda ordenado, y atac\u00f3 a los filisteos desde Gaba\u00f3n 
hasta la entrada de Guezer.
{N}DAVID TRAE A JERUSAL\u00c9N EL ARCA DE LA ALIANZA{/}

{1}6{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}David reuni\u00f3 entonces a todo lo mejor de Israel, unos 
treinta mil hombres, {R}_{I}2_{/}y se dirigi\u00f3 a Baala de Jud\u00e1, acompa\u00f1ado 
de todo su pueblo. Quer\u00eda traer el Arca de Dios sobre la cual ha 
sido pronunciado el Nombre de Yav\u00e9 Sabaot, quien se sienta en ella 
sobre los Querubines.
[=]_{R}_{I}3_{/}Sacaron el Arca de Dios de la casa de Abinadab, en la 
cumbre de la colina, y la pusieron en una carreta nueva; la hab\u00eda 
sacado de la casa de Abinadab. Uza y Aj\u00edo, los hijos de Abinadab, 
conduc\u00edan la carreta; {R}_{I}4_{/}Uza iba al lado del Arca de Dios y Aj\u00edo 
iba delante de ella. [=]_{R}_{I}5_{/}David y todos los israelitas 
bailaban delante de Yav\u00e9 con todas sus fuerzas; cantaban al son de 
guitarras, arpas, tamboriles, c\u00edmbalos y toda clase de 
instrumentos. {R}_{I}6_{/}Cuando se acercaban a la era de Nac\u00f3n, los 
bueyes dieron un paso en falso. Uza quiso sujetar el Arca de Dios 
y le puso la mano. [=]_{R}_{I}7_{/}Entonces Yav\u00e9 se enoj\u00f3 con Uza y Dios 
lo hiri\u00f3 all\u00ed mismo; muri\u00f3 al lado del Arca de Dios. {R}_{I}8_{/}David 
qued\u00f3 indignado porque Yav\u00e9 hab\u00eda herido de muerte a Uza; luego de 
ese incidente este lugar se llam\u00f3 Perez-Uza.
[=]_{R}_{I}9_{/}Ese d\u00eda sinti\u00f3 David un verdadero temor por Yav\u00e9 y se 
dijo: "\u00bfY el Arca de Yav\u00e9 va a entrar en mi casa?" {R}_{I}10_{/}David no 
quiso pues guardar el Arca de Yav\u00e9 en su casa, en la ciudad de 
David, y orden\u00f3 que la llevaran donde Obed-Edom de Gat. 
[=]_{R}_{I}11_{/}El Arca de Yav\u00e9 permaneci\u00f3 tres meses en casa de Obed-
Edom de Gat, y Yav\u00e9 bendijo a Obed-Edom y a toda su familia.
{R}_{I}12_{/}Le comunicaron a David que Yav\u00e9 hab\u00eda bendecido a la familia 
de Obed-Edom y todo lo que le pertenec\u00eda debido al Arca de Dios. 
David entonces fue para all\u00e1 y con gran alegr\u00eda hizo transportar 
el Arca de Dios desde la casa de Obed-Edom hasta la ciudad de 
David.
{R}_{I}13_{/}Cuando los hombres que llevaban el Arca de Yav\u00e9 dieron los 
seis primeros pasos, se ofreci\u00f3 como sacrificio un buey y un 
ternero gordo.
[\u0095]_[=]_{R}_{I}14_{/}David bailaba y hac\u00eda piruetas con todas sus fuerzas 
delante de Yav\u00e9; estaba s\u00f3lo en pa\u00f1os menores. {R}_{I}15_{/}David y todos 
los israelitas fueron llevando el Arca de Yav\u00e9 al son de la 
fanfarria y del cuerno. {R}_{I}16_{/}Cuando el Arca entr\u00f3 en la ciudad de 
David, Mical, hija de Sa\u00fal, estaba mirando en la ventana. Vio al 
rey que saltaba y se contorneaba delante de Yav\u00e9, y lo despreci\u00f3 
en su coraz\u00f3n.
[=]_{R}_{I}17_{/}Trajeron pues el Arca de Yav\u00e9 y la colocaron en su sitio 
en medio de la tienda que David hab\u00eda levantado para ella, y David 
ofreci\u00f3 a Yav\u00e9 holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Cuando 
David hubo terminado de ofrecer holocaustos y sacrificios de 
comuni\u00f3n, bendijo al pueblo en nombre de Yav\u00e9 Sabaot; {I}19_{/}despu\u00e9s 
distribuy\u00f3 a todo el mundo, a todos los israelitas, tanto hombres 
como mujeres, a cada uno, un pastel, una porci\u00f3n de carne, un 
dulce de pasas, y todo el mundo regres\u00f3 a su casa.
{R}_{I}20_{/}David tambi\u00e9n regres\u00f3 a su casa para bendecirla. Entonces 
Mical, la hija de Sa\u00fal, sali\u00f3 al encuentro de David y le dijo: 
"\u00a1Realmente el rey de Israel se ha cubierto de gloria hoy d\u00eda! Te 
has quitado la ropa ante los ojos de las mujeres de tus servidores 
como lo har\u00eda un hombre cualquiera". {R}_{I}21_{/}Pero David respondi\u00f3 a 
Mical: "Bailaba en presencia de Yav\u00e9. Por Yav\u00e9 que vive, por \u00e9l 
que me eligi\u00f3 prefiri\u00e9ndome a tu padre y a toda tu familia para 
hacerme el jefe de su pueblo Israel, yo seguir\u00e9 bailando en 
presencia de Yav\u00e9. {I}22_{/}Me rebajar\u00e9 m\u00e1s a\u00fan y ser\u00e9 nada a tus 
ojos, pero en cambio ser\u00e9 grande a los ojos de esas mujeres de las 
que hablabas".
{R}_{I}23_{/}Y Mical, hija de Sa\u00fal, no tuvo nunca hijos.
{N}LA PROFEC\u00cdA DE NAT\u00c1N{/}

{1}7{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey se hab\u00eda trasladado a su casa, y Yav\u00e9 hab\u00eda 
limpiado de enemigos todos los alrededores. [=]_{R}_{I}2_{/}Entonces dijo 
al profeta Nat\u00e1n: "Yo vivo en una casa de cedro, mientras que el 
Arca de Dios est\u00e1 todav\u00eda en una tienda; \u00bfqu\u00e9 dices de eso?" 
{R}_{I}3_{/}Nat\u00e1n respondi\u00f3 al rey: "Haz todo lo que estimes conveniente, 
porque Yav\u00e9 est\u00e1 contigo".
{R}_{I}4_{/}Pero esa noche le fue dirigida a Nat\u00e1n la palabra de Yav\u00e9: 
[=]_{R}_{I}5_{/}Le dir\u00e1s a mi servidor David: Esto dice Yav\u00e9: \u00bfAs\u00ed que t\u00fa 
me vas a construir una casa para que habite en ella? 
[=]_{R}_{I}6_{/}Desde el d\u00eda en que saqu\u00e9 a los israelitas de Egipto 
hasta el d\u00eda de hoy, no he tenido casa donde morar, sino que 
estaba con ellos y ten\u00eda como morada s\u00f3lo una tienda. 
[=]_{R}_{I}7_{/}Todo el tiempo que he caminado en medio de los 
israelitas, jam\u00e1s he dicho a alguno de los jueces de Israel, a los 
que hab\u00eda puesto como pastores de mi pueblo de Israel: \u00bfPor qu\u00e9 no 
me construyen una casa de cedro?
[=]_{R}_{I}8_{/}Le transmitir\u00e1s pues a mi servidor David esta palabra de 
Yav\u00e9 Sabaot: Te fui a buscar al potrero cuando andabas detr\u00e1s de 
las ovejas, e hice de ti el jefe de mi pueblo de Israel. 
[=]_{I}9_{/}Doquiera ibas yo estaba contigo, elimin\u00e9 delante de ti a 
todos tus enemigos. Har\u00e9 grande tu nombre tanto como el de los m\u00e1s 
grandes de la tierra [=]_{R}_{I}10_{/}y pondr\u00e9 en el lugar que le 
corresponde a mi pueblo de Israel. All\u00ed lo plantar\u00e9 y all\u00ed se 
quedar\u00e1. Ya no ser\u00e1 m\u00e1s sacudido; los malvados ya no seguir\u00e1n 
oprimi\u00e9ndolo como antes, {R}_{I}11_{/}cuando establec\u00ed jueces en mi 
pueblo Israel; lo librar\u00e9 de todos sus enemigos. Y Yav\u00e9 te manda a 
decir esto: Yo te construir\u00e9 una casa.
[=]_{I}12_{/}Cuando tus d\u00edas hayan concluido y te acuestes con tus 
padres, levantar\u00e9 despu\u00e9s de ti a tu descendiente, al que brota de 
tus entra\u00f1as, y afirmar\u00e9 su realeza. [=]_{I}13_{/}El me construir\u00e1 una 
casa y yo, por mi parte, afirmar\u00e9 su trono real para siempre. 
[=]_{I}14_{/}Ser\u00e9 para \u00e9l un padre y \u00e9l ser\u00e1 para m\u00ed un hijo; si hace 
el mal lo corregir\u00e9 como lo hacen los hombres, lo castigar\u00e9 a la 
manera humana. [=]_{R}_{I}15_{/}Pero no me apartar\u00e9 de \u00e9l as\u00ed como me 
apart\u00e9 de Sa\u00fal y lo ech\u00e9 de mi presencia. [=]_{I}16_{/}Tu casa y tu 
realeza estar\u00e1n para siempre ante m\u00ed, tu trono ser\u00e1 firme para 
siempre".
{R}_{I}17_{/}Fue pues Nat\u00e1n a hablar con David y le transmiti\u00f3 todas esas 
palabras y esa visi\u00f3n. [=]_{R}_{I}18_{/}Entonces el rey David fue a 
sentarse ante Yav\u00e9: "\u00bfQui\u00e9n soy yo Se\u00f1or Yav\u00e9? \u00bfQu\u00e9 es mi familia 
para que me hayas conducido hasta ac\u00e1? {R}_{I}19_{/}Pero eso te parece 
todav\u00eda muy poco, Se\u00f1or Yav\u00e9, ya que ahora extiendes tus promesas 
a la familia de tu servidor para un futuro lejano; \u00bfes ese un 
destino normal para un hombre, Se\u00f1or Yav\u00e9?
[=]_{R}_{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda a\u00f1adir tu servidor David? T\u00fa lo conoces, 
Se\u00f1or Yav\u00e9. {I}21_{/}T\u00fa has llevado a cabo libremente esas grandes 
cosas para honrar tus promesas, que acabas de comunicar a tu 
servidor. {R}_{I}22_{/}Eres grande, Se\u00f1or Yav\u00e9; nadie es como t\u00fa; de 
acuerdo a todo lo que hemos escuchado con nuestros propios o\u00eddos, 
no hay otro Dios fuera de ti. {R}_{I}23_{/}Y \u00bfqui\u00e9n es como tu pueblo 
Israel? \u00bfHay otra naci\u00f3n en la tierra que haya sido comprada por 
un Dios para hacerla su pueblo, para darle un nombre, para 
ejecutar en favor de ella grandes y terribles cosas y para 
expulsar ante ese pueblo a las dem\u00e1s naciones con sus dioses?
{R}_{I}24_{/}T\u00fa estableciste a tu pueblo Israel para que fuera tu pueblo 
para siempre, y t\u00fa, Yav\u00e9, llegaste a ser su Dios. {I}25_{/}Ahora pues, 
Se\u00f1or Yav\u00e9, haz que sea siempre cierta la palabra que acabas de 
pronunciar respecto a tu servidor y a su familia; haz lo que 
dijiste. {R}_{I}26_{/}Entonces ser\u00e1 glorificado tu nombre para siempre y 
dir\u00e1n: \u00a1Yav\u00e9 Sabaot es Dios de Israel!
La casa de tu servidor David permanecer\u00e1 firme delante de ti, 
{R}_{I}27_{/}ya que eres t\u00fa Yav\u00e9 Sabaot, el Dios de Israel, quien ha 
hecho esta revelaci\u00f3n a tu servidor: "Te edificar\u00e9 una casa". Por 
eso tu servidor tiene la audacia de dirigirte esta plegaria: 
{R}_{I}28_{/}Se\u00f1or Yav\u00e9, t\u00fa eres realmente Dios, tus palabras son 
verdaderas, y t\u00fa eres quien hace la promesa a tu servidor. 
{I}29_{/}Ahora d\u00edgnate bendecir la familia de tu servidor; que tu 
bendici\u00f3n acompa\u00f1e siempre a mi familia, como t\u00fa, Se\u00f1or Yav\u00e9, lo 
has dicho".
{N}LAS GUERRAS DE DAVID{/}

{1}8{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso David venci\u00f3 a los filisteos, quienes 
se declararon sus s\u00fabditos; as\u00ed puso fin David al dominio 
filisteo. {R}_{I}2_{/}Venci\u00f3 igualmente a los moabitas. Los hac\u00eda tender 
en tierra y medir con un cordel: dos cordeles para los que estaban 
destinados a la muerte, y un cordel, a los que se perdonaba la 
vida. Los moabitas quedaron sometidos a David y le pagaron 
contribuciones.
{R}_{I}3_{/}David venci\u00f3 a Hadadezer, hijo de Rejob, rey de Saba, cuando 
\u00e9ste llev\u00f3 a cabo una expedici\u00f3n para ser nuevamente due\u00f1o del 
R\u00edo. [=]_{R}_{I}4_{/}Le captur\u00f3 mil setecientos combatientes en carros y 
veinte mil hombres de infanter\u00eda. David cort\u00f3 los jarretes a todos 
los caballos y se qued\u00f3 s\u00f3lo con cien. {R}_{I}5_{/}Los arameos de Damasco 
quisieron socorrer a Hadadezer, rey de Saba, pero David les mat\u00f3 
veinte mil hombres. {R}_{I}6_{/}Despu\u00e9s de eso, David puso gobernadores 
en la regi\u00f3n de Damasco y los arameos pasaron a ser s\u00fabditos de 
David; le pagaban un tributo. As\u00ed fue como Yav\u00e9 daba la victoria a 
David adondequiera que iba. {R}_{I}7_{/}David tom\u00f3 los escudos de oro que 
llevaban los guardias de Hadadezer y los llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n. 
{R}_{I}8_{/}Asimismo en Tebaj y Berotai, las ciudades de Hadadezer, se 
apoder\u00f3 de gran cantidad de bronce.
{R}_{I}9_{/}Cuando Tu\u00fa, rey de Jamat, supo que David hab\u00eda aplastado al 
ej\u00e9rcito de Hadadezer, {R}_{I}10_{/}envi\u00f3 donde David a su hijo Hadoram 
para que lo saludara y lo felicitara por haber luchado con 
Hadadezer y haberlo vencido. Pues Hadadezer estaba constantemente 
en guerra con Tu\u00fa. Hadoram llev\u00f3 consigo objetos de plata, oro y 
bronce. {R}_{I}11_{/}El rey David lo consagr\u00f3 todo a Yav\u00e9 junto con la 
plata y el oro provenientes de todas las naciones que le estaban 
sometidas: {R}_{I}12_{/}Aram, Moab, los amonitas, los filisteos, Amalec; 
tambi\u00e9n estaba all\u00ed el tesoro que hab\u00eda quitado a Hadadezer, hijo 
de Rejob, rey de Saba.
{R}_{I}13_{/}David se hizo m\u00e1s c\u00e9lebre todav\u00eda cuando regres\u00f3 despu\u00e9s de 
haber vencido a los edomitas en el valle de la Sal: eran dieciocho 
mil. {R}_{I}14_{/}Puso gobernadores en Edom y todos los edomitas fueron 
s\u00fabditos de David. Yav\u00e9 daba la victoria a David doquiera \u00e9ste 
iba.
[\u0095]_{R}_{I}15_{/}David rein\u00f3 en todo Israel, hac\u00eda respetar el derecho y 
administraba justicia a su pueblo. [=]_{I}16_{/}Joab, hijo de Seruya 
comandaba el ej\u00e9rcito; Josafat, hijo de Ajilud, era el archivero; 
{R}_{I}17_{/}Sadoc y Ebiatar, hijos de Ajimelec, hijo de Ajitub, eran 
sacerdotes; Seraya era secretario; {R}_{I}18_{/}Benayas, hijo de Yoyada, 
comandaba la guardia de los quereteos y peleteos; los hijos de 
David eran sacerdotes.
{1}9{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}David pregunt\u00f3: "\u00bfHay todav\u00eda alg\u00fan sobreviviente de la 
familia de Sa\u00fal para que lo trate con bondad en recuerdo de 
Jonat\u00e1n?" {R}_{I}2_{/}Ahora bien, la familia de Sa\u00fal ten\u00eda un mayordomo 
que se llamaba Siba. Lo llevaron donde David y el rey le dijo: 
"\u00bfT\u00fa eres Siba?" Respondi\u00f3: "Para servirte". [=]_{R}_{I}3_{/}El rey le 
pregunt\u00f3: "\u00bfQueda todav\u00eda alg\u00fan sobreviviente de la familia de 
Sa\u00fal para que lo trate con bondad digna de Dios?" Siba respondi\u00f3 
al rey: "Todav\u00eda queda un hijo de Jonat\u00e1n que est\u00e1 tullido de 
ambas piernas". {R}_{I}4_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?" pregunt\u00f3 el rey. Siba respondi\u00f3 
al rey: "Est\u00e1 en la casa de Maquir, hijo de Ammiel, en Lo-Debar". 
{R}_{I}5_{/}El rey David lo mand\u00f3 buscar a la casa de Maquir, hijo de 
Ammiel, en Lo-Debar.
{R}_{I}6_{/}Cuando lleg\u00f3 donde David, Meribaal, hijo de Jonat\u00e1n, hijo de 
Sa\u00fal, se postr\u00f3 con el rostro en tierra. David le dijo: 
"\u00a1Meribaal!" Respondi\u00f3: "Soy yo tu servidor". {R}_{I}7_{/}Entonces David 
le dijo: "No temas, quiero tratarte con bondad debido a tu padre 
Jonat\u00e1n. Te devolver\u00e9 todas las tierras de Sa\u00fal tu abuelo, y todos 
los d\u00edas comer\u00e1s a mi mesa". {I}8_{/}Se postr\u00f3 de nuevo y dijo: 
"\u00bfQui\u00e9n es tu servidor para que pongas atenci\u00f3n en un perro 
despanzurrado como yo?"
{R}_{I}9_{/}El rey llam\u00f3 a Siba, el servidor de Sa\u00fal, y le dijo: "Doy a 
tu patr\u00f3n todo lo que pertenec\u00eda a Sa\u00fal y a su familia. {I}10_{/}T\u00fa, 
junto con tus hijos y tus esclavos, trabajar\u00e1s la tierra para \u00e9l, 
har\u00e1s las cosechas y as\u00ed asegurar\u00e1s para la familia de tu patr\u00f3n 
el alimento que necesita. Pero Meribaal, el hijo de tu patr\u00f3n, 
comer\u00e1 todos los d\u00edas a mi mesa". Siba ten\u00eda quince hijos y veinte 
esclavos, {R}_{I}11_{/}y respondi\u00f3 al rey: "Tu servidor har\u00e1 lo que el 
rey mi se\u00f1or mand\u00f3 a su servidor".
De ese modo Meribaal com\u00eda a la mesa de David como uno de los 
hijos del rey; {I}12_{/}Meribaal ten\u00eda un peque\u00f1o hijo que se llamaba 
Mica. Toda la gente de Siba trabajaba para Meribaal, {R}_{I}13_{/}pero 
Meribaal resid\u00eda en Jerusal\u00e9n donde todos los d\u00edas com\u00eda a la mesa 
del rey. Era tullido de ambas piernas.
{1}10{/}

{R}_{I}1_{/}Por ese entonces muri\u00f3 el rey de los amonitas, y su hijo Am\u00fan 
rein\u00f3 en su lugar. {R}_{I}2_{/}David se dijo: "Le har\u00e9 atenciones a Am\u00fan, 
hijo de Najaz, as\u00ed como su padre lo hizo conmigo". David envi\u00f3 
pues a sus servidores para presentarle sus condolencias con motivo 
de la muerte de su padre. Pero cuando los servidores de David 
llegaron donde los amonitas, {R}_{I}3_{/}los pr\u00edncipes de los amonitas 
dijeron a su se\u00f1or Am\u00fan: "\u00bfCrees t\u00fa que David mand\u00f3 a sus 
mensajeros con condolencias s\u00f3lo para honrar a tu padre? 
Seguramente los mand\u00f3 para que vinieran a espiar la ciudad, para 
que conocieran sus defensas y poder as\u00ed apoderarse de ella". 
{R}_{I}4_{/}Am\u00fan tom\u00f3 entonces a los servidores de David, les rasur\u00f3 la 
mitad de su barba, les cort\u00f3 la ropa a la altura de las nalgas y 
los mand\u00f3 de vuelta. {R}_{I}5_{/}Al saber eso, David envi\u00f3 a alguien que 
fuera a encontrarlos, pues esos hombres estaban llenos de 
verg\u00fcenza. Les mand\u00f3 decir: "Qu\u00e9dense en Jeric\u00f3 hasta que les 
crezca la barba, y despu\u00e9s regresen".
{R}_{I}6_{/}Los amonitas se dieron cuenta de que se hab\u00edan vuelto odiosos 
para David; contrataron por tanto a su servicio a los arameos de 
Bet-Rejob y a los arameos de Soba, en una cantidad de veinte mil 
hombres, y doce mil hombres de Tob. {R}_{I}7_{/}Cuando David supo eso, 
mand\u00f3 a Joab con todo el ej\u00e9rcito y los de la guardia. {I}8_{/}Los 
amonitas salieron y se pusieron en orden de batalla a la entrada 
de la puerta, mientras que los arameos de Soba y de Rejob m\u00e1s la 
gente de Tob y de Maac\u00e1 se quedaban a pleno campo.
{R}_{I}9_{/}Joab se encontr\u00f3 pues con enemigos tanto delante como detr\u00e1s 
de \u00e9l. Separ\u00f3 la guardia de Israel y la form\u00f3 en filas frente a 
los arameos, {I}10_{/}luego encomend\u00f3 a su hermano Abisa\u00ed el resto del 
pueblo, y \u00e9ste lo form\u00f3 frente a los arameos. {I}11_{/}Dijo entonces: 
"Si los arameos son m\u00e1s poderosos que yo, t\u00fa vendr\u00e1s a ayudarme, y 
si los amonitas son m\u00e1s poderosos que t\u00fa, yo ir\u00e9 a ayudarte. 
{R}_{I}12_{/}Ten valor, demostremos que somos valientes por nuestro 
pueblo y por las ciudades de nuestro Dios; Yav\u00e9 har\u00e1 lo que mejor 
le parezca".
{I}13_{/}Cuando avanz\u00f3 Joab con su ej\u00e9rcito para atacar a los arameos, 
\u00e9stos salieron huyendo. {R}_{I}14_{/}Al ver los amonitas que hu\u00edan los 
arameos, dieron tambi\u00e9n la espalda a Abisa\u00ed y entraron en la 
ciudad. Entonces Joab puso fin a la expedici\u00f3n en contra de los 
amonitas y regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}15_{/}Al ver que hab\u00edan sido derrotados por Israel, los arameos 
reunieron sus fuerzas. {I}16_{/}Hadadezer mand\u00f3 mensajeros para 
convocar a todos los arameos que viv\u00edan al otro lado del r\u00edo y se 
concentraron en Jelam; Sobac, el jefe del ej\u00e9rcito de Hadadezer, 
los mandaba a todos. {R}_{I}17_{/}Cuando David lo supo, reuni\u00f3 a todo 
Israel, atraves\u00f3 el Jord\u00e1n y lleg\u00f3 a Jelam. {R}_{I}18_{/}Los arameos se 
pusieron en orden de batalla frente a David y se trab\u00f3 el combate. 
Los arameos dieron vuelta la espalda ante Israel y David les mat\u00f3 
setecientos caballos y cuarenta mil hombres. Sobac, su comandante 
en jefe, fue derribado y muri\u00f3 all\u00ed mismo. {R}_{I}19_{/}Cuando todos los 
reyes vasallos de Hadadezer vieron que hab\u00edan sido derrotados por 
Israel, solicitaron la paz a los israelitas y se declararon sus 
s\u00fabditos; desde ese d\u00eda los arameos no se atrevieron m\u00e1s a 
socorrer a los amonitas.
{N}EL ADULTERIO DE DAVID{/}

{1}11{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}A vuelta de a\u00f1o, en la \u00e9poca en que los reyes hacen 
sus campa\u00f1as, David mand\u00f3 a Joab con su guardia y todo Israel. 
Derrotaron completamente a los amonitas y sitiaron Rabb\u00e1, mientras 
David se quedaba en Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}2_{/}Una tarde en que David se hab\u00eda levantado de su siesta y daba 
un paseo por la terraza, divis\u00f3 desde lo alto de la terraza a una 
mujer que se estaba ba\u00f1ando; la mujer era muy hermosa. {R}_{I}3_{/}David 
pregunt\u00f3 por la mujer y le respondieron: "Es Betsab\u00e9, hija de 
Eliam, la esposa de Ur\u00edas el hitita". [=]_{R}_{I}4_{/}David mand\u00f3 a 
algunos hombres para que se la trajeran. Cuando lleg\u00f3 a la casa de 
David, \u00e9ste se acost\u00f3 con ella justamente despu\u00e9s que se hab\u00eda 
purificado de su regla, luego se volvi\u00f3 a su casa. {R}_{I}5_{/}Al ver que 
ten\u00eda atraso, la mujer le mand\u00f3 decir a David: "Estoy embarazada".
{R}_{I}6_{/}Entonces David envi\u00f3 este mensaje a Joab: "M\u00e1ndame a Ur\u00edas el 
hitita". Y Joab mand\u00f3 a Ur\u00edas donde David. {R}_{I}7_{/}Cuando lleg\u00f3 
Ur\u00edas, David le pidi\u00f3 noticias del ej\u00e9rcito y de la guerra, 
{R}_{I}8_{/}despu\u00e9s dijo a Ur\u00edas: "Anda a tu casa, te has ganado el 
derecho de lavarte los pies". Apenas sali\u00f3 Ur\u00edas de la casa del 
rey, \u00e9ste despach\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l un presente de su mesa. {I}9_{/}Pero 
Ur\u00edas no entr\u00f3 en su casa, sino que se acost\u00f3 a la puerta del 
palacio con todos los guardias de su se\u00f1or.
{R}_{I}10_{/}Le dijeron a David: "Ur\u00edas no ha ido a su casa". David 
pregunt\u00f3 a Ur\u00edas: "\u00bfNo vienes de un viaje? \u00bfPor qu\u00e9 no has bajado 
a tu casa?" [=]_{R}_{I}11_{/}Ur\u00edas respondi\u00f3 a David: "El Arca de Dios, 
Israel y Jud\u00e1 se alojan en tiendas. Mi jefe Joab y la guardia del 
rey, mi se\u00f1or, est\u00e1n acampando a pleno campo, y \u00bfyo voy a entrar a 
mi casa para comer y beber y para acostarme con mi mujer? Juro por 
Yav\u00e9 que vive y por tu vida que nunca har\u00e9 tal cosa". 
{R}_{I}12_{/}Entonces David dijo a Ur\u00edas: "Qu\u00e9date por hoy aqu\u00ed y ma\u00f1ana 
te ir\u00e1s de vuelta". Ur\u00edas se qued\u00f3 pues en Jerusal\u00e9n aquel d\u00eda. Al 
d\u00eda siguiente {R}_{I}13_{/}David lo invit\u00f3 a su mesa a comer y a tomar y 
lo emborrach\u00f3. Sin embargo, Ur\u00edas tampoco baj\u00f3 a su casa esa 
noche; se acost\u00f3 con los sirvientes de su se\u00f1or.
{R}_{I}14_{/}A la ma\u00f1ana siguiente, David escribi\u00f3 una carta a Joab y se 
la pas\u00f3 a Ur\u00edas para que se la llevara. {I}15_{/}En la carta escribi\u00f3 
esto: "Coloca a Ur\u00edas en lo m\u00e1s duro de la batalla, luego d\u00e9jenlo 
solo para que lo ataquen y muera". {I}16_{/}Joab, que estaba sitiando 
la ciudad, coloc\u00f3 a Ur\u00edas en el lugar donde estaban los mejores 
defensores. {R}_{I}17_{/}La gente de la ciudad efectu\u00f3 una salida y 
atacaron a Joab; hubo varios muertos entre los oficiales de David 
y uno de ellos fue Ur\u00edas el hitita.
{R}_{I}18_{/}Joab mand\u00f3 a David noticias de las operaciones, {R}_{I}19_{/}y dio 
esta orden al mensajero: "Cuando hayas terminado de contar al rey 
todos los detalles de la batalla, {R}_{I}20_{/}a lo mejor el rey se va a 
enojar y te dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9 se acercaron a la ciudad? \u00bfNo saben que 
les disparan desde lo alto de las murallas? [=]_{I}21_{/}\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a 
Abimelec, hijo de Yerubaal? \u00bfNo fue una mujer que dej\u00f3 caer sobre 
\u00e9l una piedra de molino de lo alto de los muros de Teb\u00e9s, y as\u00ed 
muri\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 se acercaron tanto a las murallas? Entonces t\u00fa 
sencillamente le responder\u00e1s: "Tu servidor Ur\u00edas el hitita muri\u00f3 
tambi\u00e9n".
{R}_{I}22_{/}Parti\u00f3 el mensajero y a su arribo le transmiti\u00f3 a David todo 
el mensaje de Joab. David se enoj\u00f3. {I}23_{/}Entonces el mensajero le 
respondi\u00f3: "Esos hombres trataron de efectuar un ataque en contra 
nuestra, hicieron una salida a descampado, y nosotros los hicimos 
retroceder hasta la puerta de la ciudad. {R}_{I}24_{/}Pero entonces los 
arqueros dispararon desde lo alto de las murallas contra tus 
servidores, murieron varios guardias del rey y entre ellos estaba 
Ur\u00edas el hitita".
{R}_{I}25_{/}David dijo al mensajero: "Dile a Joab que no se preocupe m\u00e1s 
por este asunto, porque la espada devora tanto aqu\u00ed como acull\u00e1. 
Dile que refuerce su ataque contra la ciudad hasta que la 
destruya; que se mantenga firme".
{R}_{I}26_{/}Supo la mujer de Ur\u00edas que su marido hab\u00eda muerto. Hizo 
duelo por \u00e9l, {R}_{I}27_{/}y cuando se terminaron los d\u00edas de duelo, 
David la mand\u00f3 a buscar. La llev\u00f3 a su casa, la tom\u00f3 por mujer y 
ella le dio un hijo; pero lo que David hab\u00eda hecho le pareci\u00f3 
p\u00e9simo a Yav\u00e9.
{N}LOS REPROCHES DE NAT\u00c1N A DAVID{/}

{1}12{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Yav\u00e9 mand\u00f3 donde David al profeta Nat\u00e1n. Este fue y le 
dijo: "Hab\u00eda en una ciudad dos hombres: uno era rico y el otro, 
pobre. {I}2_{/}El rico ten\u00eda mucho ganado mayor y menor; {I}3_{/}el pobre, 
en cambio, s\u00f3lo ten\u00eda una oveja que hab\u00eda comprado. La alimentaba, 
crec\u00eda a su lado junto con sus hijos, com\u00eda de su pan, tomaba de 
su copa y dorm\u00eda en su regazo; era para \u00e9l como una hija.
{I}4_{/}Un d\u00eda el rico recibi\u00f3 a una visita. Como no quer\u00eda sacrificar 
ning\u00fan animal de su ganado para preparar una cena al que acababa 
de llegar, rob\u00f3 la oveja del pobre y se la prepar\u00f3 a su visita".
{R}_{I}5_{/}David se enoj\u00f3 mucho con ese hombre y dijo a Nat\u00e1n: "Por Yav\u00e9 
que vive, el hombre que hizo eso merece la muerte. 
[=]_{I}6_{/}Devolver\u00e1 cuatro veces m\u00e1s por la oveja por haber actuado 
as\u00ed sin ninguna compasi\u00f3n".
{R}_{I}7_{/}Entonces Nat\u00e1n dijo a David: "Ese hombre eres t\u00fa. Esto dice 
Yav\u00e9, el Dios de Israel: Te consagr\u00e9 como rey de Israel, te libr\u00e9 
de las manos de Sa\u00fal, {R}_{I}8_{/}te di la casa de tu se\u00f1or y las mujeres 
de tu se\u00f1or, te di la casa de Israel y la de Jud\u00e1, y por si esto 
fuera poco, habr\u00eda hecho mucho m\u00e1s por ti. {I}9_{/}\u00bfPor qu\u00e9 pues 
despreciaste la palabra de Yav\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 hiciste esa cosa tan 
mala a sus ojos de matar por la espada a Ur\u00edas el hitita? Te 
apoderaste de su mujer y lo mataste por la espada de los amonitas. 
{I}10_{/}Por eso, la espada ya no se apartar\u00e1 m\u00e1s de tu casa, porque 
me despreciaste y tomaste a la mujer de Ur\u00edas el hitita para 
hacerla tu propia mujer.
{I}11_{/}Esto dice Yav\u00e9: Har\u00e9 que te sobrevenga la desgracia desde tu 
propia casa; tomar\u00e9 a tus mujeres ante tus propios ojos y se las 
dar\u00e9 a tu pr\u00f3jimo que se acostar\u00e1 con ellas a plena luz del sol. 
{R}_{I}12_{/}T\u00fa hiciste esto en secreto, pero yo llevar\u00e9 a cabo eso en 
presencia de todo Israel, a pleno d\u00eda".
[=]_{R}_{I}13_{/}David dijo a Nat\u00e1n: "\u00a1Pequ\u00e9 contra Yav\u00e9!" Y Nat\u00e1n le 
respondi\u00f3: "Yav\u00e9 te perdona tu pecado, no morir\u00e1s. {I}14_{/}Sin 
embargo, puesto que con esto despreciaste a Yav\u00e9, el hijo que te 
naci\u00f3 morir\u00e1"
[\u0095]_{R}_{I}15_{/}Mientras Nat\u00e1n regresaba a su casa, Yav\u00e9 hiri\u00f3 al hijo 
que la mujer de Ur\u00edas hab\u00eda dado a David, que cay\u00f3 enfermo. 
[=]_{R}_{I}16_{/}David pidi\u00f3 a Dios por su hijo, se negaba a comer y 
cuando regres\u00f3 a su casa, dorm\u00eda en el suelo. {I}17_{/}Los ancianos de 
su casa le insist\u00edan para que se levantara, pero se negaba y no 
ingiri\u00f3 ning\u00fan alimento con ellos. {R}_{I}18_{/}Al s\u00e9ptimo d\u00eda, el ni\u00f1o 
muri\u00f3. Los servidores de David no se atrev\u00edan a comunicarle la 
noticia, pues se dec\u00edan: "Si cuando el ni\u00f1o estaba todav\u00eda vivo, 
le habl\u00e1bamos y no quer\u00eda hacernos caso, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1 ahora cuando 
le comuniquemos que el ni\u00f1o muri\u00f3?" {R}_{I}19_{/}David se dio cuenta de 
que los servidores cuchicheaban entre s\u00ed; comprendi\u00f3 entonces que 
el ni\u00f1o hab\u00eda muerto y dijo a sus servidores: "\u00bfMuri\u00f3 el ni\u00f1o?" Le 
respondieron: "S\u00ed, muri\u00f3".
{R}_{I}20_{/}Entonces David se levant\u00f3, se ba\u00f1\u00f3, se perfum\u00f3 y se cambi\u00f3 
de ropa. Entr\u00f3 en la Casa de Yav\u00e9 donde se postr\u00f3; luego regres\u00f3 a 
su casa y pidi\u00f3 que le sirvieran algo y comi\u00f3. {R}_{I}21_{/}Sus 
servidores le dijeron: "\u00bfQu\u00e9 haces? Cuando el ni\u00f1o estaba vivo, 
ayunabas, llorabas, y ahora que est\u00e1 muerto, te levantas y comes". 
{I}22_{/}Respondi\u00f3: "Mientras el ni\u00f1o estaba a\u00fan con vida, ayunaba y 
lloraba, pues me dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n sabe? A lo mejor Yav\u00e9 tiene piedad 
de m\u00ed y sana al ni\u00f1o. {R}_{I}23_{/}Pero ahora que est\u00e1 muerto, \u00bfpara qu\u00e9 
ayunar? \u00bfPuedo acaso hacer que reviva? En vez de que vuelva a m\u00ed, 
ser\u00e9 yo m\u00e1s bien quien vaya donde \u00e9l".
{R}_{I}24_{/}David consol\u00f3 a su mujer Betsab\u00e9, la fue a ver y se acost\u00f3 
con ella, quien concibi\u00f3 y dio a luz a un ni\u00f1o, al que le puso el 
nombre de Salom\u00f3n. Yav\u00e9 am\u00f3 a ese ni\u00f1o, {R}_{I}25_{/}y mand\u00f3 al profeta 
Nat\u00e1n, que lo llam\u00f3 Yedidya, es decir, amado de Yav\u00e9, por encargo 
suyo.
{I}26_{/}Joab atac\u00f3 Rabb\u00e1 de los amonitas y se apoder\u00f3 de esa ciudad 
real; {R}_{I}27_{/}despu\u00e9s mand\u00f3 mensajeros donde David para decirle: 
"Ataqu\u00e9 Rabb\u00e1 y me apoder\u00e9 de la ciudad baja. {I}28_{/}Ya es tiempo de 
que congregues al resto del pueblo. Ven pues a acampar frente a la 
ciudad y a apoderarte de ella; no vaya a ser que la tome yo y que 
le den mi nombre". {R}_{I}29_{/}Congreg\u00f3 pues David a todo el pueblo y 
sali\u00f3 rumbo a Rabb\u00e1; atac\u00f3 la ciudad y se apoder\u00f3 de ella. 
{R}_{I}30_{/}Le quit\u00f3 al dios Milcom su corona que pesaba un talento de 
oro y que ten\u00eda engarzada una piedra preciosa, la que pronto luci\u00f3 
en la cabeza de David. Se apoder\u00f3 de un inmenso bot\u00edn. 
{R}_{I}31_{/}Despu\u00e9s desterr\u00f3 a todos los habitantes de la ciudad, los 
conden\u00f3 a trabajos forzados con el serrucho, la picota o el hacha 
y los emple\u00f3 en la fabricaci\u00f3n de ladrillos. As\u00ed actu\u00f3 David con 
todas las ciudades de los amonitas, y despu\u00e9s regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n 
con todo su ej\u00e9rcito.
{N}TRAGEDIAS EN LA FAMILIA DE DAVID{/}

{1}13{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Poco despu\u00e9s aconteci\u00f3 esto: Absal\u00f3n, hijo de David, 
ten\u00eda una hermana que era muy bella y que se llamaba Tamar; Amn\u00f3n, 
otro hijo de David, se enamor\u00f3 de ella. {I}2_{/}Amn\u00f3n se atormentaba 
de tal forma que hasta se enferm\u00f3 pensando en su media hermana 
Tamar; \u00e9sta era virgen y Amn\u00f3n no ve\u00eda c\u00f3mo lo podr\u00eda hacer.
{R}_{I}3_{/}Amn\u00f3n ten\u00eda un amigo que se llamaba Yonadab, hijo de Simea, 
hermano de David; Yonadab era muy astuto. {R}_{I}4_{/}Le dijo: "\u00bfQu\u00e9 te 
pasa, hijo de rey, que tan temprano te ves ya alica\u00eddo? \u00bfQuieres 
dec\u00edrmelo?" Amn\u00f3n le respondi\u00f3: "Es que quiero a Tamar, la hermana 
de mi hermano Absal\u00f3n". {I}5_{/}Entonces Yonadab le dijo: "Anda a 
acostarte, pon cara de enfermo, y cuando vaya tu padre a verte, 
dile: Dale permiso a mi hermana Tamar para que venga a servirme la 
comida. Que prepare un guiso ante mi vista y me lo sirva de su 
mano". {R}_{I}6_{/}Amn\u00f3n se fue a acostar y se hizo el enfermo. El rey lo 
fue a ver y Amn\u00f3n dijo al rey: "Dale permiso a mi hermana Tamar 
para que venga, prepare unos pastelillos en mi presencia y me los 
sirva de su mano".
{R}_{I}7_{/}David mand\u00f3 a buscar a Tamar a la casa: "Anda a la casa de tu 
hermano Amn\u00f3n y prep\u00e1rale alguna comida". {I}8_{/}Tamar fue a casa de 
su hermano Amn\u00f3n que estaba en cama, prepar\u00f3 la masa, la sob\u00f3 y 
ante la vista de \u00e9l molde\u00f3 unos pastelillos que puso a cocer. 
{I}9_{/}Tom\u00f3 despu\u00e9s la sart\u00e9n y la vaci\u00f3 delante de \u00e9l, pero no quiso 
comer. Amn\u00f3n dijo entonces: "Manden a todos afuera", y salieron 
todos. {I}10_{/}Amn\u00f3n dijo entonces a Tamar: "Trae la comida a la 
pieza para que la reciba de tus manos". Tamar tom\u00f3 los pastelillos 
que hab\u00eda preparado y se los llev\u00f3 a su hermano Amn\u00f3n a su pieza. 
{I}11_{/}Cuando ella se los present\u00f3, la agarr\u00f3 y le dijo: "Hermana 
m\u00eda, ven a acostarte conmigo". [=]_{R}_{I}12_{/}Pero ella le respondi\u00f3: 
"No, hermano m\u00edo, no me tomes a la fuerza, pues no se act\u00faa as\u00ed en 
Israel. No cometas esta falta. {R}_{I}13_{/}\u00bfA d\u00f3nde ir\u00eda con mi 
verg\u00fcenza? Y t\u00fa ser\u00edas como un maldito en Israel. Habla mejor con 
el rey, que no se negar\u00e1 a darme a ti". {I}14_{/}Pero \u00e9l no quiso 
hacerle caso, la agarr\u00f3 a la fuerza y se acost\u00f3 con ella.
{I}15_{/}Pero luego Amn\u00f3n la detest\u00f3. Era un odio m\u00e1s grande a\u00fan que 
el amor que le ten\u00eda. Amn\u00f3n le dijo: "\u00a1P\u00e1rate y \u00e1ndate! {I}16_{/}Ella 
respondi\u00f3: "\u00a1No, hermano m\u00edo, no me eches! Eso ser\u00eda peor que lo 
que acabas de hacer". {I}17_{/}Pero no quiso o\u00edrla, sino que llam\u00f3 a 
un joven que estaba a su servicio y le dijo: "Echala fuera, lejos 
de m\u00ed, y cuando salga cierra la puerta con candado".
{R}_{I}18_{/}Ella llevaba una t\u00fanica con mangas, porque as\u00ed se vest\u00edan 
las hijas del rey cuando todav\u00eda eran v\u00edrgenes. El sirviente la 
ech\u00f3 fuera y cuando sali\u00f3 cerr\u00f3 la puerta con candado.
{I}19_{/}Tamar se ech\u00f3 ceniza en la cabeza, rasg\u00f3 su t\u00fanica con mangas 
y se puso una mano en la cabeza, luego parti\u00f3 lanzando gritos. 
[=]_{I}20_{/}Su hermano Absal\u00f3n le dijo: "\u00bfAs\u00ed que tu hermano Amn\u00f3n se 
acost\u00f3 contigo? Esc\u00fachame, hermana m\u00eda, no digas nada a nadie. \u00bfNo 
es tu hermano? No tomes tan a pecho lo sucedido". Tamar se qued\u00f3 
desamparada en la casa de su hermano Absal\u00f3n.
{R}_{I}21_{/}Cuando el rey David se enter\u00f3 del asunto, se enoj\u00f3 mucho 
pero no quiso llamarle la atenci\u00f3n a su hijo Amn\u00f3n, porque era su 
preferido por ser el mayor. {I}22_{/}Absal\u00f3n tampoco le dijo nada, ni 
buenas ni malas palabras, pero sent\u00eda odio por \u00e9l debido a que 
hab\u00eda violado a su hermana Tamar.
{R}_{I}23_{/}Dos a\u00f1os despu\u00e9s, Absal\u00f3n iba a hacer la esquila en Baal-
Jazor, al lado de Efra\u00edn. Absal\u00f3n invit\u00f3 a ella a todos los hijos 
del rey. {R}_{I}24_{/}Absal\u00f3n dijo al rey: "Ahora que tu servidor va a 
recibir a los esquiladores, venga el rey con toda su gente a mi 
casa". {R}_{I}25_{/}Pero el rey respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: "No, hijo m\u00edo, no 
podemos ir todos, pues ser\u00eda demasiado gasto para ti". Absal\u00f3n 
sigui\u00f3 insistiendo ante el rey, quien no quiso ir y se content\u00f3 
con bendecirlo. {R}_{I}26_{/}Absal\u00f3n le dijo entonces: "\u00a1De acuerdo, pero 
al menos acepta que venga conmigo mi hermano Amn\u00f3n". El rey le 
respondi\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 tiene que ir contigo?" {R}_{I}27_{/}Pero Absal\u00f3n 
insisti\u00f3 tanto que el rey dio permiso para que fuera Amn\u00f3n con los 
dem\u00e1s hijos del rey.
Absal\u00f3n prepar\u00f3 un banquete real [=]_{I}28_{/}y dio esta orden a sus 
muchachos: "Cuando Amn\u00f3n est\u00e9 borracho, les dir\u00e9: \u00a1Denle a Amn\u00f3n! 
E inmediatamente lo matar\u00e1n. No teman nada, pues yo soy quien se 
lo ordena. \u00a1Animo, no se acobarden!" {R}_{I}29_{/}Los servidores de 
Absal\u00f3n hicieron con Amn\u00f3n tal como Absal\u00f3n se lo hab\u00eda ordenado. 
Al ver eso, todos los dem\u00e1s hijos del rey se levantaron, cada cual 
ensill\u00f3 su mula y huyeron.
{R}_{I}30_{/}Todav\u00eda estaban en camino cuando lleg\u00f3 la noticia donde 
David: "Absal\u00f3n mat\u00f3 a todos los hijos del rey y nadie escap\u00f3". 
{R}_{I}31_{/}El rey se levant\u00f3, rasg\u00f3 su ropa y se acost\u00f3 en el suelo; 
todas las personas que estaban con \u00e9l rasgaron tambi\u00e9n su ropa.
{R}_{I}32_{/}Yonadab, hijo de Simea, hermano de David, tom\u00f3 entonces la 
palabra, diciendo: "Se\u00f1or, no crea que murieron todos los hijos 
del rey; s\u00f3lo muri\u00f3 Amn\u00f3n, pues era una idea fija en la cabeza de 
Absal\u00f3n desde el d\u00eda en que Amn\u00f3n viol\u00f3 a su hermana Tamar. 
{R}_{I}33_{/}No tome, mi se\u00f1or, tan en serio la cosa, ni piense tampoco 
que murieron todos los hijos del rey. No, s\u00f3lo muri\u00f3 Amn\u00f3n, y 
Absal\u00f3n seguramente sali\u00f3 huyendo".
{R}_{I}34_{/}El joven que estaba de vig\u00eda divis\u00f3 un grupo importante que 
bajaba por el camino de Bajurim, y fue a informar al rey: "Vi unos 
hombres que bajan por el camino de Bajurim por la falda del 
cerro". {R}_{I}35_{/}Yonadab dijo entonces al rey: "Ves que tu servidor 
no estaba equivocado". {R}_{I}36_{/}Todav\u00eda estaba hablando cuando 
entraron los hijos del rey, lanzando exclamaciones y llorando. El 
rey se puso a llorar tambi\u00e9n junto con sus servidores.
[=]_{R}_{I}37_{/}Mientras tanto Absal\u00f3n hab\u00eda huido y se hab\u00eda refugiado 
en casa de Talmai, hijo de Ammijud, rey de Guesur; {R}_{I}38{/}b all\u00ed 
estuvo tres a\u00f1os. {I}38_{/}El rey hizo duelo por largos d\u00edas por su 
hijo, {R}_{I}39_{/}despu\u00e9s se consol\u00f3 de la muerte de Amn\u00f3n y se le pas\u00f3 
el enojo con Absal\u00f3n.
{1}14{/}

{R}_{I}1_{/}Joab, hijo de Seruya, se dio cuenta de que el rey estaba 
preocupado por Absal\u00f3n, {I}2_{/}y mand\u00f3 buscar a Tecoa, una mujer 
astuta: "Oyeme bien, le dijo, vas a ponerte ropa de luto; no te 
perfumar\u00e1s y te comportar\u00e1s como una mujer que est\u00e1 de luto mucho 
tiempo por un difunto. {R}_{I}3_{/}Ir\u00e1s donde el rey y le contar\u00e1s toda 
la historia que te voy a decir".
[=]_{R}_{I}4_{/}La mujer de Tecoa fue donde el rey, se postr\u00f3 con el 
rostro en tierra y se puso a gritar: "\u00a1Ay\u00fadame, se\u00f1or rey!" 
{R}_{I}5_{/}El rey le pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 tienes?" Respondi\u00f3: "\u00a1Ay! Soy 
viuda, mi marido muri\u00f3. [=]_{I}6_{/}Tu sirvienta ten\u00eda dos hijos. Se 
pelearon en el campo, no hab\u00eda all\u00ed nadie para separarlos, y uno 
mat\u00f3 al otro. {R}_{I}7_{/}Ahora toda la familia se lanz\u00f3 en mi contra. Me 
dicen: Entr\u00e9ganos al que dio muerte a su hermano para que lo 
matemos y as\u00ed pague por la vida de su hermano. \u00a1Pero me van a 
quitar al heredero! Van a apagar la brasita que me queda todav\u00eda, 
me dejaran en la tierra sin marido, sin nombre, sin descendencia".
{R}_{I}8_{/}El rey dijo a la mujer: "Regresa a tu casa y yo mismo 
intervendr\u00e9 en tu asunto". [=]_{R}_{I}9_{/}La mujer de Tecoa dijo al rey: 
"\u00a1Se\u00f1or rey, que este problema me afecte s\u00f3lo a m\u00ed y a mi familia, 
pero que el rey y su trono no tengan por qu\u00e9 preocuparse!" 
{R}_{I}10_{/}El rey replic\u00f3: "Tr\u00e1eme al que te amenaz\u00f3 y te prometo que 
no volver\u00e1 m\u00e1s a hacerte el mal". {R}_{I}11_{/}Ella le dijo: "Que me 
prometa el rey en nombre de Yav\u00e9 su Dios que el vengador de la 
sangre no aumentar\u00e1 mi pena ni har\u00e1 que perezca mi hijo". El le 
dijo: "\u00a1Por Yav\u00e9 que vive, no caer\u00e1 en tierra un solo cabello de 
tu hijo!"
{R}_{I}12_{/}La mujer retom\u00f3 la palabra diciendo: "Perm\u00edtale el se\u00f1or rey 
a su sirvienta decir todav\u00eda una palabra". {R}_{I}13_{/}Le dijo: "Habla". 
La mujer respondi\u00f3: "Al pronunciar ese juramento el rey se conden\u00f3 
solo; pues lesiona al pueblo de Dios cuando se niega a que regrese 
el que desterr\u00f3. {R}_{I}14_{/}Todos estamos condenados a morir: no se 
recupera el agua que se derrama en el suelo; Dios no hace que 
vuelvan los muertos. Que el rey, pues, busque los medios para que 
regrese el que fue exiliado. {R}_{I}15_{/}Por eso vine a contarle al rey 
toda esa historia de personas que me atemorizaban. Me dije: 
Hablar\u00e9 al rey, a lo mejor har\u00e1 lo que le pide su sirvienta. 
{R}_{I}16_{/}A lo mejor el rey me atiende y quiere librarme del que 
quiere cercenarnos a m\u00ed y a mi hijo de la herencia de Dios. 
[=]_{R}_{I}17_{/}Y me dije: "Ojal\u00e1 el se\u00f1or rey pudiera decir tan s\u00f3lo 
una palabra apaciguante, porque el rey es como un \u00e1ngel de Dios, 
que comprende el bien y el mal. Que Yav\u00e9 tu Dios est\u00e9 contigo".

{R}_{I}18_{/}El rey respondi\u00f3 a la mujer: "No me ocultes nada y 
resp\u00f3ndeme esta pregunta". La mujer le dijo: "Hable mi se\u00f1or rey". 
{R}_{I}19_{/}El rey le dijo: "\u00bfDetr\u00e1s de todo este asunto no est\u00e1 acaso 
Joab?" La mujer le respondi\u00f3: "Tan cierto como que t\u00fa vives, se\u00f1or 
rey, que uno no puede desviarse ni a derecha ni a izquierda de 
todo lo que dice el rey mi se\u00f1or. S\u00ed, fue tu servidor Joab quien 
me encarg\u00f3 esto. El fue quien puso todas esas palabras en mi boca. 
{R}_{I}20_{/}Tu servidor Joab disfraz\u00f3 la situaci\u00f3n pendiente con esta 
historia, pero la sabidur\u00eda del rey mi se\u00f1or es como la sabidur\u00eda 
de un \u00e1ngel de Dios, pues sabe todo lo que pasa en la tierra".
{R}_{I}21_{/}Entonces el rey dijo a Joab: "\u00bfAs\u00ed que t\u00fa inventaste este 
cuento? Trae de vuelta al joven Absal\u00f3n". {R}_{I}22_{/}Joab se postr\u00f3 con 
el rostro en tierra y bendijo al rey, diciendo: "Ahora que el rey 
solucion\u00f3 el problema de su servidor, tengo la prueba de que est\u00e1 
lleno de atenciones para m\u00ed". {R}_{I}23_{/}Joab parti\u00f3 para Guesur y 
trajo a Absal\u00f3n a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}24_{/}Sin embargo el rey dijo: "Que 
se vaya a su casa y que no se presente ante m\u00ed". Absal\u00f3n se retir\u00f3 
pues a su casa y no se present\u00f3 ante el rey.
{R}_{I}25_{/}Nadie era m\u00e1s buen mozo que Absal\u00f3n en todo el territorio de 
Israel. Todos cantaban sus alabanzas: de pies a cabeza no hab\u00eda en 
\u00e9l ning\u00fan defecto. {R}_{I}26_{/}Absal\u00f3n se cortaba el cabello cuando ya 
le pesaba mucho, y cuando se lo cortaba se lo pesaba. Pues bien, 
pesaba doscientos siclos seg\u00fan el peso del rey (un kilo y medio). 
{I}27_{/}Absal\u00f3n tuvo tres hijos y una hija a la que llam\u00f3 Tamar: \u00e9sta 
era muy hermosa. {R}_{I}28_{/}Absal\u00f3n estuvo dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n sin 
presentarse ante el rey; {R}_{I}29_{/}transcurrido ese tiempo mand\u00f3 
buscar a Joab para mandarlo donde el rey, pero Joab no quiso ir. 
Lo mand\u00f3 buscar por segunda vez, pero tampoco quiso ir. 
{I}30_{/}Entonces dijo a sus sirvientes: "\u00bfVen ustedes el campo de 
Joab que est\u00e1 al lado del m\u00edo, en el que se sembr\u00f3 cebada? Pues 
bien, vayan y pr\u00e9ndanle fuego". Los sirvientes de Absal\u00f3n 
prendieron fuego al campo. Inmediatamente fueron los sirvientes de 
Joab a buscarlo con la ropa hecha tiras y le dijeron: "Los 
sirvientes de Absal\u00f3n prendieron fuego a todo el campo".
{I}31_{/}Joab se par\u00f3 y fue a la casa de Absal\u00f3n, y le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 
tus sirvientes prendieron fuego a mi campo?" {R}_{I}32_{/}Absal\u00f3n 
respondi\u00f3 a Joab: "Te mand\u00e9 a buscar con este recado: Ven que 
quiero mandarte donde el rey. Le preguntar\u00e1s por qu\u00e9 orden\u00f3 que 
volviera de Guesur. Me hubiera valido m\u00e1s quedarme all\u00e1 abajo. 
Ahora quiero presentarme al rey; si comet\u00ed un crimen, que me 
condene a muerte".
{R}_{I}33_{/}Joab fue a contar todo eso al rey, quien mand\u00f3 llamar a 
Absal\u00f3n. Este lleg\u00f3 a la casa del rey, se postr\u00f3 con el rostro en 
tierra, y el rey lo abraz\u00f3.

{1}15{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso Absal\u00f3n se compr\u00f3 un carro, caballos y contrat\u00f3 
a cincuenta hombres que iban corriendo delante de \u00e9l. {R}_{I}2_{/}Muy 
temprano iba Absal\u00f3n a pararse al lado del camino que lleva a la 
puerta de la ciudad. Cada vez que un hombre ten\u00eda un pleito y 
deb\u00eda presentarse en casa del rey para el juicio, Absal\u00f3n lo 
llamaba y le preguntaba: "\u00bfDe qu\u00e9 ciudad eres t\u00fa?" Si el otro 
respond\u00eda: "Tu servidor es de tal tribu de Israel", {R}_{I}3_{/}Absal\u00f3n 
le dec\u00eda: "Mira, tu causa es buena y justa, pero no habr\u00e1 nadie en 
la casa del rey para escucharte". {I}4_{/}Luego Absal\u00f3n agregaba: 
"\u00a1Ah, si yo estuviera encargado de la justicia en este pa\u00eds! Todos 
los que tuvieran un pleito vendr\u00edan a verme y yo les har\u00eda 
justicia". {I}5_{/}Y cuando alguien se acercaba para postrarse ante 
\u00e9l, Absal\u00f3n le tend\u00eda la mano, lo levantaba y lo abrazaba. 
{R}_{I}6_{/}As\u00ed se comportaba Absal\u00f3n con todos los israelitas que iban a 
ver al rey por alg\u00fan pleito, y con eso se ganaba el coraz\u00f3n de 
todos los israelitas.
[=]_{R}_{I}7_{/}Al cabo de cuatro a\u00f1os, Absal\u00f3n dijo al rey: "D\u00e9jame ir a 
Hebr\u00f3n a cumplir una manda que hice a Yav\u00e9. {R}_{I}8_{/}Cuando estaba en 
Guesur, en Aram, hice esta manda: "Si Yav\u00e9 permite que vuelva a 
Jerusal\u00e9n, ir\u00e9 a honrarlo a Hebr\u00f3n". {R}_{I}9_{/}El rey le dijo: "Anda en 
paz". Absal\u00f3n entonces se prepar\u00f3 y parti\u00f3 para Hebr\u00f3n.
{N}ABSAL\u00d3N SE REBELA CONTRA SU PADRE{/}

[\u0095]_{R}_{I}10_{/}Absal\u00f3n mand\u00f3 a decir a todas las tribus de Israel: "En 
cuanto oigan el sonido del cuerno, ustedes proclamar\u00e1n: \u00a1Absal\u00f3n 
es rey en Hebr\u00f3n!" {R}_{I}11_{/}Doscientas personas invitadas por Absal\u00f3n 
hab\u00edan salido con \u00e9l de Jerusal\u00e9n, pero iban sin saber, sin 
conocer nada de lo que se tramaba. [=]_{R}_{I}12_{/}Mientras Absal\u00f3n 
ofrec\u00eda sacrificios, mand\u00f3 buscar a Guil\u00f3 a un consejero de David 
que se llamaba Ajitofel de Guil\u00f3. La conspiraci\u00f3n aumentaba d\u00eda a 
d\u00eda y los partidarios de Absal\u00f3n iban siendo cada vez m\u00e1s 
numerosos.
{R}_{I}13_{/}Alguien fue a informarle a David: "Los hombres de Israel se 
pasaron a Absal\u00f3n". {R}_{I}14_{/}David entonces dijo a sus servidores y a 
los que estaban con \u00e9l en Jerusal\u00e9n: "\u00a1R\u00e1pido, huyamos, porque en 
caso contrario no escaparemos de Absal\u00f3n! Salgamos inmediatamente, 
porque si nos alcanza, nos derrotar\u00e1 y pasar\u00e1 a cuchillo la 
ciudad". {R}_{I}15_{/}Los servidores del rey le dijeron: "Adondequiera 
que vaya nuestro se\u00f1or el rey, all\u00ed estar\u00e1n sus servidores".
{R}_{I}16_{/}El rey sali\u00f3 a pie con toda su familia, dejando en la ciudad 
a diez concubinas para que cuidaran el palacio. {R}_{I}17_{/}El rey iba a 
pie acompa\u00f1ado de toda su gente, e hicieron un alto a la \u00faltima 
casa. [=]_{R}_{I}18_{/}Todos sus servidores estaban a su lado mientras 
desfilaban delante del rey los mercenarios quereteos y peleteos: 
\u00e9stos eran seiscientos hombres que hab\u00edan venido de Gat con \u00e9l.
{R}_{I}19_{/}El rey dijo a Ita\u00ed de Gat: "\u00bfPor qu\u00e9 vienes tambi\u00e9n con 
nosotros? Vu\u00e9lvete y qu\u00e9date con el nuevo rey. T\u00fa eres un 
extranjero y ya has tenido que dejar tu pa\u00eds. {I}20_{/}Has llegado 
hace poco y \u00bfvoy a hacerte salir cuando no s\u00e9 a d\u00f3nde voy? Regresa 
con tus hermanos y que Yav\u00e9 te pague tu bondad y tu fidelidad". 
[=]_{R}_{I}21_{/}Pero Ita\u00ed respondi\u00f3 al rey: "Por Yav\u00e9 que vive y por la 
vida del rey mi se\u00f1or, donde est\u00e9 mi se\u00f1or el rey all\u00ed estar\u00e1n 
para m\u00ed la vida y la muerte". {R}_{I}22_{/}David dijo entonces a Ita\u00ed: 
"Adelante, pasa". E Ita\u00ed sigui\u00f3 adelante con todos sus hombres y 
sus familias.
[=]_{R}_{I}23_{/}El pueblo iba pasando y todos lloraban a gritos. El rey 
atraves\u00f3 el torrente del Cedr\u00f3n y toda la gente pas\u00f3 al este del 
camino que pasa por el desierto.
{R}_{I}24_{/}Tambi\u00e9n estaba all\u00ed Sadoc junto con todos los levitas que 
transportaban el Arca de la Alianza de Dios; hab\u00edan dejado el Arca 
en el suelo mientras el pueblo que ven\u00eda de la ciudad sub\u00eda y 
desfilaba. {R}_{I}25_{/}El rey dijo entonces a Sadoc: "Lleva el Arca de 
Dios a la ciudad. Si merezco consideraci\u00f3n a los ojos de Yav\u00e9, me 
traer\u00e1 de vuelta y volver\u00e9 a ver el Arca y su Morada. 
[=]_{I}26_{/}Pero si dice: Ya no quiero m\u00e1s de ti; aqu\u00ed estoy, que me 
trate como mejor le parezca".
{R}_{I}27_{/}El rey dijo adem\u00e1s al sacerdote Sadoc: "Vuelve en paz a la 
ciudad con tu hijo Ajimaas y con Jonat\u00e1n, hijo de Ebiatar. 
{R}_{I}28_{/}F\u00edjense, me quedar\u00e9 en los desfiladeros del desierto hasta 
que reciba de ustedes alg\u00fan mensaje con noticias". {R}_{I}29_{/}Sadoc y 
Ebiatar llevaron pues de vuelta a Jerusal\u00e9n el Arca de Dios y se 
quedaron all\u00ed.
{R}_{I}30_{/}Mientras David sub\u00eda el cerro de los Olivos, iba llorando, 
con un velo en la cabeza y caminando descalzo. Todos los que 
estaban con \u00e9l llevaban tambi\u00e9n la cabeza cubierta y sub\u00edan 
llorando.
{N}HUMILLACI\u00d3N DE DAVID{/}

[=]_{R}_{I}31_{/}Transmitieron a David esta noticia: "\u00a1Ajitofel es uno de 
los conjurados, est\u00e1 con Absal\u00f3n!" David entonces exclam\u00f3: "\u00a1Oh 
Yav\u00e9, vuelve locos los consejos de Ajitofel!"
{R}_{I}32_{/}Cuando David lleg\u00f3 a la cumbre, all\u00ed donde se adora a Dios, 
vio que ven\u00eda a su encuentro uno de sus familiares, Jusa\u00ed el 
arquita, quien llevaba rota su t\u00fanica y la cabeza cubierta de 
polvo. {R}_{I}33_{/}David le dijo: "Si vienes conmigo, ser\u00e1s una carga 
para m\u00ed. {R}_{I}34_{/}Podr\u00edas volver a la ciudad y decir a Absal\u00f3n: 
Estar\u00e9 a tu servicio, se\u00f1or rey; antes serv\u00ed a tu padre pero ahora 
te sirvo a ti. As\u00ed me har\u00e1s un servicio embrollando los consejos 
de Ajitofel. {R}_{I}35_{/}Contigo estar\u00e1n los sacerdotes Sadoc y Ebiatar. 
Todo lo que veas en el palacio se lo transmitir\u00e1s a los sacerdotes 
Sadoc y Ebiatar. {R}_{I}36_{/}Sus dos hijos, Ajimaas, hijo de Sadoc y 
Jonat\u00e1n, hijo de Ebiatar, est\u00e1n con ellos y por su intermedio me 
dar\u00e1n a conocer todo lo que sepan".
{R}_{I}37_{/}Jusa\u00ed, familiar de David, entr\u00f3 de vuelta en la ciudad, en 
el mismo momento en que Absal\u00f3n llegaba a Jerusal\u00e9n.
{1}16{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Cuando David lleg\u00f3 a la cumbre, Siba, el servidor de 
Meribaal, sali\u00f3 a su encuentro con un par de burros. Llevaba 
doscientos panes, cien racimos de pasas, cien frutas de la 
estaci\u00f3n y un cuero de vino. {R}_{I}2_{/}El rey dijo a Siba: "\u00bfQu\u00e9 vas a 
hacer con todo eso?" Siba le respondi\u00f3: "Los burros servir\u00e1n para 
que monten en ellos la familia del rey; el pan, las frutas de la 
estaci\u00f3n servir\u00e1n como alimento de sus compa\u00f1eros. Y a los que se 
cansen en el desierto les dar\u00e1n a beber vino". {R}_{I}3_{/}Entonces le 
dijo el rey: "Pero, d\u00f3nde est\u00e1 el hijo de tu se\u00f1or Sa\u00fal?" Siba 
dijo al rey: "Se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n, pues piensa que la casa de 
Israel le devolver\u00e1 hoy la realeza de su padre". [=]_{R}_{I}4_{/}El rey 
dijo a Siba: "Todo lo que tiene Meribaal te pertenece". Siba 
respondi\u00f3: "\u00a1S\u00f3lo puedo inclinarme, que siempre cuente con el 
favor del rey mi se\u00f1or!"
[=]_{R}_{I}5_{/}Como el rey David se acercara a Bajurim, sali\u00f3 un hombre 
de la familia de Sa\u00fal que se llamaba Sime\u00ed, hijo de Guera. 
Mientras caminaba, iba lanzando toda clase de maldiciones. {R}_{I}6_{/}Y 
tiraba piedras a David y a los servidores del rey, mientras el rey 
David caminaba rodeado a derecha e izquierda por el pueblo y su 
guardia. {I}7_{/}Sime\u00ed lo maldec\u00eda: "\u00a1Andate, \u00e1ndate! No eres m\u00e1s que 
un sanguinario y un criminal! {R}_{I}8_{/}Yav\u00e9 ha hecho recaer sobre ti 
la sangre de la familia de Sa\u00fal; as\u00ed como t\u00fa le quitaste el trono, 
as\u00ed tambi\u00e9n ahora Yav\u00e9 se lo da a tu hijo Absal\u00f3n. Te ha venido la 
desgracia porque eres un sanguinario".
[=]_{R}_{I}9_{/}Abisa\u00ed, hijo de Seruya, dijo al rey: "\u00bfPor qu\u00e9 ese perro 
despanzurrado maldice al rey mi se\u00f1or? D\u00e9jame pasar el torrente y 
le corto la cabeza". [=]_{R}_{I}10_{/}Pero el rey le respondi\u00f3: "Hijo de 
Seruya, no te metas en mis asuntos; tal vez me maldice porque Yav\u00e9 
le dijo: \u00a1Maldice a David! \u00bfy qui\u00e9n tendr\u00e1 derecho a preguntarle 
por qu\u00e9 lo hace?" {R}_{I}11_{/}David dijo entonces a Abisa\u00ed y a sus 
servidores: "Si mi hijo, el que sali\u00f3 de m\u00ed, quiere atentar contra 
mi vida, con cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n ese hombre de Benjam\u00edn. D\u00e9jenlo 
que maldiga si Yav\u00e9 se lo dijo. {I}12_{/}A lo mejor Yav\u00e9 toma en 
cuenta esta mi pena para devolverme la felicidad despu\u00e9s de la 
maldici\u00f3n de hoy".
{R}_{I}13_{/}David y sus hombres continuaron su camino mientras Sime\u00ed 
segu\u00eda en la misma direcci\u00f3n pero al otro lado de la quebrada; 
maldec\u00eda, tiraba piedras y levantaba polvo.
{R}_{I}14_{/}El rey y todo su pueblo, agotados, se detuvieron por fin 
para respirar un poco.
{R}_{I}15_{/}Absal\u00f3n y todo el pueblo de Israel entraron en Jerusal\u00e9n; 
con \u00e9l iba Ajitofel. {R}_{I}16_{/}Jusa\u00ed el arquita, consejero de David, 
fue a presentarse a Absal\u00f3n, le dijo: "\u00a1Viva el rey! \u00a1Viva el 
rey!" {I}17_{/}Absal\u00f3n le respondi\u00f3: "\u00a1Esa es la fidelidad a tu amigo! 
\u00bfPor qu\u00e9 no fuiste a reunirte con tu amigo?" {R}_{I}18_{/}Pero Jusa\u00ed 
respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: " \u00bfNo fue a ti a quien eligieron Yav\u00e9, todo 
ese pueblo y todos los hombres de Israel? Te pertenezco pues y me 
quedo contigo. {I}19_{/}Y adem\u00e1s, \u00bfa qui\u00e9n voy a servir? \u00bfNo eres t\u00fa 
su hijo? Te servir\u00e9 pues igual como serv\u00ed a tu padre".
{I}20_{/}Absal\u00f3n dijo a Ajitofel: "Reunamos al consejo para saber lo 
que vamos a hacer". {R}_{I}21_{/}Ajitofel dijo a Absal\u00f3n: "Anda donde las 
concubinas de tu padre, las que dej\u00f3 para que cuidaran el palacio. 
As\u00ed sabr\u00e1 todo Israel que te has vuelto odioso para tu padre, y 
todos tus partidarios se sentir\u00e1n m\u00e1s comprometidos contigo".
{R}_{I}22_{/}Instalaron, pues, una tienda en la terraza del palacio y 
ante los ojos de todo Israel Absal\u00f3n se uni\u00f3 a las concubinas de 
su padre. {R}_{I}23_{/}Por ese entonces todos los consejos de Ajitofel 
eran como palabras de Dios; as\u00ed los consideraban tanto David como 
Absal\u00f3n.
{1}17{/}

{R}_{I}1_{/}Ajitofel dijo a Absal\u00f3n: "Perm\u00edteme que elija a doce mil 
hombres, pues quiero perseguir a David esta misma noche. {R}_{I}2_{/}Lo 
atacar\u00e9 mientras se encuentra fatigado y con las manos cansadas, 
sembrar\u00e9 el p\u00e1nico entre el pueblo y el pueblo huir\u00e1. Entonces me 
bastar\u00e1 con ultimar al rey, {R}_{I}3_{/}y te traer\u00e9 a todo el pueblo tal 
como vuelve una novia donde su novio. No necesitas m\u00e1s que la vida 
de un hombre, y al pueblo no le pasar\u00e1 nada".
{R}_{I}4_{/}Le pareci\u00f3 buena la cosa a Absal\u00f3n y a todos los dirigentes 
de Israel. {I}5_{/}Pero Absal\u00f3n dijo: "Llamen a Jusa\u00ed el arquita, para 
que oigamos su consejo". {I}6_{/}Jusa\u00ed se acerc\u00f3 a Absal\u00f3n y \u00e9ste le 
dijo: "Ajitofel nos dio este consejo. \u00bfTenemos que seguirlo? 
Porque si no, \u00bfqu\u00e9 propones t\u00fa?". {I}7_{/}Jusa\u00ed respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: 
"Por esta vez el consejo de Ajitofel no es bueno". {I}8_{/}Y Jusa\u00ed 
a\u00f1adi\u00f3: "Sabes bien que tu padre y sus compa\u00f1eros son valientes, 
est\u00e1n enfurecidos igual que una osa salvaje a la que le han 
quitado sus cr\u00edas, o como el jabal\u00ed en la pradera. Tu padre es un 
buen soldado, y ciertamente no dejar\u00e1 que el ej\u00e9rcito cierre los 
ojos; {I}9_{/}en este momento, con toda seguridad, debe estar oculto 
en alguna caverna o en cualquier otro lugar. Si los nuestros 
pierden hombres desde el comienzo, correr\u00e1 el rumor y dir\u00e1n: El 
ej\u00e9rcito de Absal\u00f3n sufri\u00f3 una derrota. {R}_{I}10_{/}Entonces hasta los 
m\u00e1s valientes, los que tienen un coraz\u00f3n de le\u00f3n, se desanimar\u00e1n, 
porque todo Israel sabe que tu padre y los que est\u00e1n con \u00e9l son 
valientes. {R}_{I}11_{/}Por eso m\u00e1s bien te aconsejo que mandes reunir a 
todo Israel, desde Dan hasta Berseb\u00e1, y t\u00fa mismo marchar\u00e1s al 
frente de ese ej\u00e9rcito tan numeroso como las arenas del mar.
{I}12_{/}Lo atacaremos, est\u00e9 donde est\u00e9, nos dejaremos caer sobre \u00e9l 
tal como cae el roc\u00edo en el suelo y no dejaremos con vida ni a \u00e9l 
ni a sus compa\u00f1eros. [=]_{R}_{I}13_{/}Si se atrinchera en una ciudad, 
todo Israel juntar\u00e1 cordeles para tirar esa ciudad al torrente, de 
tal modo que no se encontrar\u00e1 all\u00ed ni una piedra".
[=]_{R}_{I}14_{/}Absal\u00f3n y toda la gente de Israel exclamaron: "El 
consejo de Jusa\u00ed el arquita es mejor que el de Ajitofel". Es que 
Yav\u00e9 hab\u00eda decidido que no se tomara en cuenta el consejo de 
Ajitofel que era el bueno, para que as\u00ed le fuera mal a Absal\u00f3n.
{R}_{I}15_{/}Jusa\u00ed dijo entonces a los sacerdotes Sadoc y Ebiatar: 
"Ajitofel dio este consejo a Absal\u00f3n y a los ancianos de Israel, 
pero esto es lo que yo les aconsej\u00e9. {R}_{I}16_{/}Vayan ahora r\u00e1pidamente 
a avisarle a David. D\u00edganle: No te quedes esta noche en los 
desfiladeros del desierto. Apres\u00farate en atravesar, si no el rey y 
su ej\u00e9rcito corren el riesgo de ser aniquilados".
[=]_{R}_{I}17_{/}Jonat\u00e1n y Ajimaas estaban cerca de la fuente de Roguel y 
una sirvienta ten\u00eda que comunicarse con ellos para que llevaran la 
noticia al rey, porque no quer\u00edan entrar en la ciudad y que los 
vieran. {R}_{I}18_{/}Pero un joven los vio y dio aviso a Absal\u00f3n. 
Entonces ambos salieron huyendo y se refugiaron en casa de un 
hombre de Bajurim. Hab\u00eda en el patio un pozo donde se escondieron. 
[=]_{R}_{I}19_{/}La mujer tom\u00f3 un pedazo de cuero, lo extendi\u00f3 sobre el 
brocal del pozo y desparram\u00f3 encima grano, de tal modo que no se 
ve\u00eda nada.
{R}_{I}20_{/}Los servidores de Absal\u00f3n llegaron donde la mujer y le 
preguntaron: "\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Ajimaas y Jonat\u00e1n?" La mujer les 
respondi\u00f3: "Siguieron su camino hacia el Jord\u00e1n". Los buscaron, y 
como no los encontraron, retornaron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}21_{/}Despu\u00e9s que 
se fueron, Ajimaas y Jonat\u00e1n salieron del pozo y fueron a prevenir 
a David: "Salgan inmediatamente, apres\u00farense en atravesar, porque 
esto fue lo que respecto a ustedes aconsej\u00f3 Ajitofel". {R}_{I}22_{/}David 
y todo el ej\u00e9rcito que lo acompa\u00f1aba iniciaron la marcha, pasaron 
el Jord\u00e1n y al alba todos hab\u00edan atravesado el Jord\u00e1n.
{I}23_{/}Cuando Ajitofel vio que no se hab\u00eda seguido su consejo, 
ensill\u00f3 su burro y regres\u00f3 a la casa que ten\u00eda en la ciudad, puso 
todo en orden en su casa y se ahorc\u00f3.
{R}_{I}24_{/}Mientras Absal\u00f3n atravesaba el Jord\u00e1n con todos los 
israelitas, David ya hab\u00eda llegado a Majanayim. {I}25_{/}Absal\u00f3n hab\u00eda 
nombrado comandante en jefe del ej\u00e9rcito a Amasa en vez de Joab 
(Amasa era hijo de Yitra el ismaelita, quien se hab\u00eda unido a 
Abiga\u00edl, hija de Jes\u00e9, y hermana de Seruya, la madre de Joab). 
{R}_{I}26_{/}Israel y Absal\u00f3n instalaron su campamento en el territorio 
de Galaad.
{R}_{I}27_{/}Cuando David lleg\u00f3 a Majanayim, Sobi, hijo de Najaz de Rabb\u00e1 
de los amonitas, Matri, hijo de Ammiel de Lo-Debar, y Barcillai de 
Roglim de Galaad, {I}28_{/}le llevaron colchonetas, frazadas, copas y 
vajilla. Tambi\u00e9n le llevaron trigo y cebada, harina, trigo 
tostado, habas y lentejas, {R}_{I}29_{/}miel y leche cuajada, quesos de 
oveja y de vaca, para que se alimentaran David y el pueblo que lo 
acompa\u00f1aba. Pues se hab\u00edan dicho: "Despu\u00e9s de la caminata por el 
desierto, este pueblo debe estar fatigado, con hambre y con sed".
{1}18{/}

{R}_{I}1_{/}David pas\u00f3 revista a los hombres que estaban con \u00e9l y puso al 
frente de ellos a jefes de mil y de cien. {R}_{I}2_{/}Luego David dividi\u00f3 
al ej\u00e9rcito en tres: un tercio se lo pas\u00f3 a Joab, otro a Abisa\u00ed, 
hijo de Seruya y hermano de Joab, y el \u00faltimo a Ita\u00ed de Gat. El 
rey dijo a la tropa: "Yo tambi\u00e9n ir\u00e9 con ustedes". [=]_{I}3_{/}Pero la 
tropa respondi\u00f3: "No, es mejor que no vengas, porque si damos 
vuelta la espalda, nadie se fijar\u00e1 en eso. Si muere la mitad de 
nosotros, nadie reparar\u00e1 en ello, pero t\u00fa, t\u00fa eres como diez mil 
de nosotros. Es mejor que te quedes en la ciudad para que as\u00ed 
puedas ayudarnos".
{R}_{I}4_{/}El rey les dijo: "Har\u00e9 lo que a ustedes mejor les parezca". 
Se qued\u00f3 pues en la puerta de la ciudad y sali\u00f3 toda la tropa en 
destacamentos de a cien y de a mil. {R}_{I}5_{/}El rey dio esta orden a 
Joab, Abisa\u00ed y a Ita\u00ed: "Por respeto a m\u00ed traten bien al joven 
Absal\u00f3n". Todo el ej\u00e9rcito oy\u00f3 la orden que hab\u00eda dado el rey a 
los jefes con respecto a Absal\u00f3n.
{N}DERROTA Y MUERTE DE ABSAL\u00d3N{/}

[\u0095]_{R}_{I}6_{/}El ej\u00e9rcito de David sali\u00f3 al encuentro de Israel y la 
batalla tuvo lugar en los bosques de Efra\u00edn. {R}_{I}7_{/}Fue una gran 
derrota para el ej\u00e9rcito de Israel, la gente de David los 
aplastaron y perdieron veinte mil hombres. {I}8_{/}La batalla 
prosigui\u00f3 luego por todo el sector y ese d\u00eda perecieron m\u00e1s 
hombres en las barrancas del bosque que en el combate.
[=]_{R}_{I}9_{/}Los hombres de David hallaron a Absal\u00f3n por casualidad; 
iba montado en su mula y \u00e9sta pas\u00f3 debajo de las ramas de una gran 
encina. Sus cabellos se enredaron en la encina y qued\u00f3 colgando 
entre el cielo y la tierra mientras la mula segu\u00eda su carrera. 
{R}_{I}10_{/}Un hombre lo vio y le avis\u00f3 a Joab: "Vi a Absal\u00f3n que est\u00e1 
colgado de una encina". {I}11_{/}Joab dijo al que le trajo la noticia: 
"\u00a1As\u00ed que lo viste! \u00bfY por qu\u00e9 no lo mataste all\u00ed mismo? Te habr\u00eda 
dado diez piezas de plata y un cintur\u00f3n". {R}_{I}12_{/}Pero el hombre le 
respondi\u00f3: "Aunque tuviera en mis manos mil piezas de plata, no 
pondr\u00eda la mano encima del hijo del rey. Ante todos nosotros el 
rey dio esta orden a ti, a Abisa\u00ed y a Ita\u00ed: Por respeto a m\u00ed, no 
maten al joven Absal\u00f3n. {R}_{I}13_{/}Aunque yo no lo hubiera dicho, el 
rey lo habr\u00eda sabido, y t\u00fa te habr\u00edas corrido". {I}14_{/}Joab le dijo: 
"Estoy perdiendo el tiempo contigo". Y yendo al \u00e1rbol de donde 
colgaba Absal\u00f3n, le clav\u00f3 personalmente tres dardos en el coraz\u00f3n, 
cuando a\u00fan estaba vivo. {I}15_{/}Entonces se acercaron diez j\u00f3venes 
escuderos de Joab y lo remataron.
{R}_{I}16_{/}Joab toc\u00f3 entonces el cuerno para que la tropa se detuviera 
y dejara de perseguir a Israel. {I}17_{/}Tomaron a Absal\u00f3n y lo 
echaron en una gran fosa en medio del bosque, y amontonaron 
piedras encima. Los israelitas, por su parte, hab\u00edan huido, yendo 
cada cual a su lugar.
[=]_{R}_{I}18_{/}Absal\u00f3n se hab\u00eda levantado en vida una estela en el 
Valle del rey, porque dec\u00eda: "No tengo hijos para que se conserve 
mi nombre". Le puso su nombre a la piedra que erigi\u00f3 y todav\u00eda hoy 
se la llama "el monumento de Absal\u00f3n".
{R}_{I}19_{/}Ajimaas hijo de Sadoc dijo entonces: "Voy a ir corriendo 
donde el rey a comunicarle esta buena noticia de que Yav\u00e9 le ha 
hecho justicia y lo libr\u00f3 de sus enemigos". {R}_{I}20_{/}Pero Joab le 
dijo: "T\u00fa no ser\u00e1s por ahora el mensajero, pues la noticia no es 
buena, sino mala, siendo que ha muerto el hijo del rey. Ser\u00e1 para 
otra vez". {R}_{I}21_{/}Joab dijo entonces al Cusita: "Anda a anunciar al 
rey lo que viste". El cusita se inclin\u00f3 ante Joab y sali\u00f3 
corriendo.
{I}22_{/}Ajimaas hijo de Sadoc retom\u00f3 la palabra y dijo a Joab: "No 
importa lo que pase. Yo tambi\u00e9n quiero correr tras ese cusita". 
Joab le dijo: "\u00bfPara qu\u00e9 vas a correr, hijo, si no obtendr\u00e1s 
ninguna recompensa?" {I}23_{/}El respondi\u00f3: "No importa, quiero ir". 
Joab le dijo entonces: "Muy bien, corre". Ajimas sali\u00f3 corriendo, 
tom\u00f3 el camino de la llanura y adelant\u00f3 al cusita.
{N}ANUNCIAN A DAVID LA MUERTE DE ABSAL\u00d3N{/}

{R}_{I}24_{/}David estaba sentado entre las dos puertas y el centinela 
hac\u00eda la ronda por el techo de la puerta encima de las murallas. 
Levant\u00f3 la vista y divis\u00f3 a un hombre que corr\u00eda solo.
{R}_{I}25_{/}El centinela grit\u00f3 la noticia al rey, quien exclam\u00f3: "Si 
viene solo, es porque trae buenas noticias". {R}_{I}26_{/}Mientras se 
acercaba el hombre, el centinela divis\u00f3 a otro que corr\u00eda detr\u00e1s, 
llam\u00f3 al portero y le dijo: "Hay otro hombre que tambi\u00e9n viene 
corriendo solo". El rey dijo: "Tambi\u00e9n ese trae buenas noticias".
[=]_{R}_{I}27_{/}El centinela replic\u00f3: "Reconozco al primero por su 
manera de correr: es Ajimaas, hijo de Sadoc". El rey dijo: "Es un 
hombre valioso, seguramente trae una buena noticia". {R}_{I}28_{/}Cuando 
Ajimaas estuvo muy cerca, grit\u00f3: \u00a1Salud!" Luego se postr\u00f3 con el 
rostro en tierra ante el rey. "\u00a1Bendito sea Yav\u00e9 tu Dios, dijo, 
porque destruy\u00f3 a los hombres que se hab\u00edan rebelado contra el rey 
mi se\u00f1or!" {R}_{I}29_{/}El rey dijo entonces: "\u00bfEst\u00e1 a salvo el joven 
Absal\u00f3n?" Ajimaas respondi\u00f3: "Cuando tu servidor Joab me envi\u00f3, vi 
una gran confusi\u00f3n, pero no supe qu\u00e9 era". {R}_{I}30_{/}El rey le dijo: 
"Ponte all\u00ed y aguardemos". Se puso a un lado y esper\u00f3.
{R}_{I}31_{/}Detr\u00e1s de \u00e9l lleg\u00f3 el cusita, quien dijo: "Reciba esta buena 
noticia el rey mi se\u00f1or: Yav\u00e9 te hizo hoy justicia, te libr\u00f3 de 
todos los que se hab\u00edan alzado contra ti". {R}_{I}32_{/}El rey pregunt\u00f3 
al cusita: "\u00bfEst\u00e1 a salvo el joven Absal\u00f3n?" El cusita le 
respondi\u00f3: "Que los enemigos del rey mi se\u00f1or, que todos los que 
se rebelan contra \u00e9l para hacerle mal corran la misma suerte que 
ese joven".
{1}19{/}

{R}_{I}1_{/}El rey entonces se conmocion\u00f3, subi\u00f3 a la pieza que hab\u00eda 
encima de la puerta y se puso a llorar. Caminando de uno a otro 
lado hablaba as\u00ed: "\u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! \u00a1Hijo m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo 
Absal\u00f3n! \u00bfPor qu\u00e9 no mor\u00ed yo en vez de ti? \u00a1Absal\u00f3n, hijo m\u00edo! 
\u00a1Hijo m\u00edo!" {R}_{I}2_{/}Le dijeron a Joab: "El rey llora y se lamenta por 
Absal\u00f3n". {R}_{I}3_{/}Ese d\u00eda la victoria se transform\u00f3 en duelo para 
todo el pueblo, porque todo el pueblo se dio cuenta de que el rey 
estaba desesperado a causa de su hijo. {I}4_{/}Por eso, ese d\u00eda el 
pueblo regres\u00f3 sin ruido a la ciudad, como gente que han huido 
durante la batalla y que regresan avergonzados pasando 
inadvertidos. {R}_{I}5_{/}El rey, mientras tanto, se hab\u00eda puesto un velo 
en la cara y exclamaba en alta voz: "\u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! \u00a1Absal\u00f3n 
hijo m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo!"
{R}_{I}6_{/}Joab entr\u00f3 en la pieza del rey y le dijo: "Hoy cubres de 
verg\u00fcenza a todos tus servidores. Te salvaron la vida, la vida de 
tus hijos y de tus hijas, la vida de tus mujeres y de tus 
concubinas. {I}7_{/}Pero t\u00fa amas a los que te odian y odias a los que 
te aman. Lo est\u00e1s demostrando ahora: tus servidores y sus jefes 
son nada para ti, y si Absal\u00f3n estuviera ahora con vida y todos 
nosotros muertos, t\u00fa estar\u00edas muy feliz. {I}8_{/}\u00a1Arr\u00e9glate pues, sal 
y habla a tus servidores! Lo juro por Yav\u00e9, si no sales, nadie 
quedar\u00e1 a tu lado esta noche, y ser\u00e1 para ti una desgracia m\u00e1s 
grande que todas las que te han sobrevenido desde tu juventud 
hasta hoy".
{N}DAVID REGRESA A JERUSAL\u00c9N{/}

{R}_{I}9_{/}Sali\u00f3 entonces el rey y fue a sentarse al lado de la puerta. 
Cuando se supo que el rey estaba sentado a la puerta, todo el 
pueblo se present\u00f3 ante el rey.
La gente de Israel hab\u00eda huido a su casa, {R}_{I}10_{/}y en todas las 
tribus de Israel se discut\u00eda y se dec\u00eda: "El rey nos libr\u00f3 de las 
manos de todos nuestros enemigos, nos libr\u00f3 de los filisteos y 
ahora por culpa de Absal\u00f3n tuvo que huir del pa\u00eds. {R}_{I}11_{/}Ese 
Absal\u00f3n al que hab\u00edamos consagrado como rey muri\u00f3 en la batalla, 
entonces, \u00bfno haremos nada para reponer al rey?"
{R}_{I}12_{/}Todo lo que se dec\u00eda en Israel llegaba a o\u00eddos del rey. El 
rey dio este encargo a los sacerdotes Sadoc y Ebiatar: "Transmitan 
este mensaje a los ancianos de Jud\u00e1: "\u00bfPor que han de ser ustedes 
los \u00faltimos en reinstalar al rey en su casa? {R}_{I}13_{/}\u00bfNo son ustedes 
mis hermanos, y mi carne y mis huesos? \u00bfPor qu\u00e9 van a ser los 
\u00faltimos en reinstaurar al rey? {R}_{I}14_{/}Tambi\u00e9n dir\u00e1n a Amasa: \u00bfNo 
eres t\u00fa como mi carne y mis huesos? Mald\u00edgame Dios si no te nombro 
comandante en jefe en vez de Joab". {R}_{I}15_{/}Con esas palabras se 
gan\u00f3 la confianza de todos los hombres de Jud\u00e1, quienes de com\u00fan 
acuerdo enviaron al rey este mensaje: "Vuelve donde tus 
servidores".
{R}_{I}16_{/}En vista de eso el rey volvi\u00f3 y lleg\u00f3 al Jord\u00e1n. La gente de 
Jud\u00e1 hab\u00eda venido a su encuentro y lo esperaba en Guilgal, para 
ayudarlo a atravesar el r\u00edo. [=]_{R}_{I}17_{/}Simei hijo de Guera, el 
benjaminita de Bajurim, baj\u00f3 junto con la gente de Jud\u00e1 a 
encontrar al rey, {R}_{I}18_{/}y lo acompa\u00f1aban mil hombres de la tribu 
de Benjam\u00edn. Tambi\u00e9n Siba, el mayordomo de la casa de Sa\u00fal, hab\u00eda 
bajado al Jord\u00e1n junto con sus quince hijos y sus veinte 
sirvientes al encuentro del rey David, {R}_{I}19_{/}para ayudar a 
atravesar a la familia del rey y para cualquier otra cosa que 
pudiera \u00e9ste necesitar.
Simei hijo de Guera se ech\u00f3 a los pies del rey cuando \u00e9ste 
empezaba a atravesar el Jord\u00e1n. {R}_{I}20_{/}Dijo al rey: "Olvide mi 
se\u00f1or mi falta, y no me guarde rencor. Olv\u00eddese del mal que tu 
servidor hizo al se\u00f1or mi rey, el d\u00eda en que sal\u00eda de Jerusal\u00e9n. 
{R}_{I}21_{/}Tu servidor sabe muy bien que pec\u00f3, pero ahora ha sido el 
primero de toda la casa de Israel en venir al encuentro del rey mi 
se\u00f1or".
{R}_{I}22_{/}Abisa\u00ed, hijo de Seruya, tom\u00f3 la palabra y dijo: "Simei 
merece la muerte porque maldijo al rey ungido por Yav\u00e9". 
[=]_{R}_{I}23_{/}Pero David respondi\u00f3: "No se metan en mis asuntos, hijos 
de Seruya, ustedes me perjudicar\u00edan si muriera ahora alguien en 
Israel. S\u00e9 muy bien que soy ahora rey de todo Israel". {R}_{I}24_{/}Y el 
rey le hizo a Simei este juramento: "No morir\u00e1s".
{R}_{I}25_{/}Tambi\u00e9n Meribaal, el hijo de Sa\u00fal, hab\u00eda bajado para 
encontrar al rey. Desde el d\u00eda en que el rey se hab\u00eda ido, hasta 
ese d\u00eda en que retornaba en paz, Meribaal no se hab\u00eda lavado ni 
los pies ni las manos, tampoco se hab\u00eda recortado el bigote ni 
lavado su ropa. {R}_{I}26_{/}Cuando lleg\u00f3 desde Jerusal\u00e9n ante el rey, 
\u00e9ste le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 no viniste conmigo, Meribaal?" 
{R}_{I}27_{/}Respondi\u00f3: "Se\u00f1or rey, mi servidor me enga\u00f1\u00f3. Como t\u00fa sabes, 
yo soy enfermo, y yo le hab\u00eda dicho: "Ensilla mi burra, la montar\u00e9 
para irme con el rey". {R}_{I}28_{/}Pero mira c\u00f3mo me ha calumniado ante 
ti. Mas mi se\u00f1or el rey es como el \u00e1ngel de Yav\u00e9, que act\u00fae ahora 
como mejor le parezca. [=]_{R}_{I}29_{/}La familia de mi padre s\u00f3lo pod\u00eda 
esperar del rey mi se\u00f1or la muerte y sin embargo t\u00fa me has puesto 
entre los que comen a tu mesa. \u00bfCon qu\u00e9 derecho podr\u00eda pedirle 
ahora algo al rey?" {R}_{I}30_{/}El rey le dijo: "\u00a1Basta de discursos! 
Desde ahora t\u00fa y Siba compartir\u00e1n las tierras". {R}_{I}31_{/}Meribaal 
dijo al rey: "Que se quede con todo, ya que el rey mi se\u00f1or ha 
vuelto a su casa en paz".
{R}_{I}32_{/}Barcilay de Galaad hab\u00eda bajado desde Roglim, hab\u00eda pasado 
el Jord\u00e1n con el rey antes de despedirse de \u00e9ste. {R}_{I}33_{/}Ahora 
bien, Barcilay era muy anciano, ten\u00eda ochenta a\u00f1os; \u00e9l fue quien 
aprovision\u00f3 al rey mientras estuvo en Majanayim, porque era un 
hombre muy rico.
{R}_{I}34_{/}El rey dijo a Barcilay: "Qu\u00e9date conmigo y yo te mantendr\u00e9 
en Jerusal\u00e9n". [=]_{R}_{I}35_{/}Pero Barcilay le respondi\u00f3: "\u00bfCu\u00e1ntos 
d\u00edas, cu\u00e1ntos a\u00f1os de vida me quedan para que vaya con el rey a 
Jerusal\u00e9n? [=]_{R}_{I}36_{/}Tengo ya ochenta a\u00f1os y no distingo bien 
entre lo que es bueno y lo que es malo, no siento gusto a lo que 
como o a lo que tomo, ni tampoco oigo la voz de los cantores y de 
las cantantes. \u00bfPara qu\u00e9 pues va a ser tu servidor una carga m\u00e1s 
para el rey mi se\u00f1or? {R}_{I}37_{/}Tu servidor te acompa\u00f1ar\u00e1 todav\u00eda un 
poco m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n, pero \u00bfpor qu\u00e9 el rey me va a dar tal 
recompensa? {R}_{I}38_{/}Perm\u00edteme regresar y morir en mi ciudad, cerca 
de la tumba de mi padre y de mi madre. Pero mi hijo Quinj\u00e1n, tu 
servidor, acompa\u00f1ar\u00e1 al rey mi se\u00f1or y t\u00fa har\u00e1s para \u00e9l lo que 
estimes conveniente". {R}_{I}39_{/}El rey le dijo: "Muy bien, que Quinj\u00e1n 
se quede conmigo. Har\u00e9 para \u00e9l lo que t\u00fa quieras y todo lo que me 
pidas lo har\u00e9 por ti".
[\u0095]_{R}_{I}40_{/}Todo el pueblo atraves\u00f3 el Jord\u00e1n despu\u00e9s del rey. Este 
abraz\u00f3 a Barcilay y lo bendijo, y as\u00ed regres\u00f3 a su casa.
{R}_{I}41_{/}El rey se dirigi\u00f3 a Guilgal en compa\u00f1\u00eda de Quinj\u00e1n; todo el 
pueblo de Jud\u00e1 acompa\u00f1aba al rey, como tambi\u00e9n la mitad del pueblo 
de Israel. {R}_{I}42_{/}Fue entonces cuando los hombres de Israel fueron 
donde el rey y le dijeron: "\u00bfPor qu\u00e9 nuestros hermanos, los 
hombres de Jud\u00e1, fueron a buscarte junto con tu familia para 
ayudarte a atravesar el Jord\u00e1n siendo que ten\u00edas all\u00ed a toda tu 
guardia?" {R}_{I}43_{/}Los hombres de Jud\u00e1 respondieron a los israelitas: 
"\u00bfNo es el rey de nuestra tribu? \u00bfPor qu\u00e9 pues se enojan? \u00bfAcaso 
el rey nos dio de comer o alguna otra cosa?" {R}_{I}44_{/}Los israelitas 
respondieron a los hombres de Jud\u00e1: ""Nosotros ten\u00edamos diez veces 
m\u00e1s derechos que ustedes sobre el rey. \u00bfPor qu\u00e9 pues nos 
despreciaron? Nosotros fuimos los primeros en pedir el regreso de 
nuestro rey". Pero los hombres de Jud\u00e1 contestaron con palabras 
m\u00e1s duras.
{N}LA REBELI\u00d3N DE SEB\u00c1{/}

{1}20{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda all\u00ed un hombre malvado, llamado Seb\u00e1, hijo de 
Bicri, de la tribu de Benjam\u00edn. Toc\u00f3 el cuerno y proclam\u00f3: "Nada 
tenemos que ver con David, nada tenemos que esperar del hijo de 
Jes\u00e9. \u00a1Israel, regresa a tus tiendas!" {R}_{I}2_{/}Todos los hombres de 
Israel abandonaron entonces a David y siguieron a Seb\u00e1, hijo de 
Bicri, mientras que los de Jud\u00e1 se quedaron con el rey y lo 
acompa\u00f1aron desde el Jord\u00e1n hasta Jerusal\u00e9n.
[=]_{R}_{I}3_{/}David entr\u00f3 nuevamente en su palacio de Jerusal\u00e9n, orden\u00f3 
que salieran las diez concubinas que hab\u00eda dejado para que 
cuidaran el palacio y las puso en una casa bajo vigilancia. 
Asegur\u00f3 su manutenci\u00f3n pero no se acerc\u00f3 m\u00e1s a ellas. Hasta el d\u00eda 
de su muerte estuvieron all\u00ed encerradas llevando una vida de 
viudas.
{R}_{I}4_{/}El rey dijo a Amasa: "Tienes tres d\u00edas para reunir a los 
hombres de Jud\u00e1 y presentarte ante m\u00ed". {R}_{I}5_{/}Parti\u00f3 Amasa para 
reunir a Jud\u00e1, pero tard\u00f3 m\u00e1s del plazo que le hab\u00eda fijado el 
rey. {R}_{I}6_{/}Entonces el rey dijo a Abisa\u00ed: "Seb\u00e1, hijo de Bicri, 
ser\u00e1 pronto m\u00e1s peligroso para nosotros que Absal\u00f3n. Sal al frente 
de la guardia de tu amo y pers\u00edguelo, porque si no podr\u00eda 
apoderarse de alguna ciudad fortificada y escap\u00e1rsenos". 
{R}_{I}7_{/}Joab, los quereteos, los peleteos y todos los valientes 
salieron de campa\u00f1a. A las \u00f3rdenes de Abisa\u00ed dejaron Jerusal\u00e9n y 
se lanzaron en persecuci\u00f3n de Seba, hijo de Bicri. {R}_{I}8_{/}Estaban 
cerca de la gran roca que se halla en Gaba\u00f3n, cuando Amasa se 
present\u00f3 ante ellos. Joab llevaba encima de su ropa un cintur\u00f3n 
del cual pend\u00eda una espada con su vaina; la espada se sali\u00f3 y 
cay\u00f3. {I}9_{/}Joab dijo a Amasa: "Hermano m\u00edo, \u00bfestamos en paz?" Y con 
la mano derecha tom\u00f3 la barba de Amasa como para abrazarlo. 
{R}_{I}10_{/}Amasa no desconfi\u00f3 de la espada que Joab ten\u00eda en la mano: 
Joab se la enterr\u00f3 en el vientre y las tripas se desparramaron por 
el suelo. No hubo necesidad de un segundo golpe pues Amasa hab\u00eda 
ya muerto. Entonces Joab y su hermano Abisa\u00ed se lanzaron en 
persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, hijo de Bicri.
{R}_{I}11_{/}Le pidieron a uno de los compa\u00f1eros de Joab que se quedara 
al lado del cuerpo de Amasa; \u00e9l dec\u00eda: "\u00a1Los que est\u00e1n por David y 
aman a Joab, sigan a Joab!" {I}12_{/}Porque Amasa estaba en un charco 
de sangre en medio del camino y todos los hombres del ej\u00e9rcito que 
llegaban all\u00ed se deten\u00edan. Al ver eso, el muchacho sac\u00f3 el cuerpo 
de Amasa fuera del camino y lo tap\u00f3 con un manto. {I}13_{/}Apenas lo 
hubo retirado del camino, todos corrieron tras Joab y se lanzaron 
en persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, hijo de Bicri.
{R}_{I}14_{/}Seb\u00e1 recorri\u00f3 todas las tribus de Israel hasta Abel-Bet-
Maac\u00e1. Los hombres del clan de Bicri se hab\u00edan reunido y se hab\u00edan 
ido con \u00e9l. {I}15_{/}Joab siti\u00f3 a Seb\u00e1 en Abel-Bet-Maac\u00e1, levantaron 
un terrapl\u00e9n para alcanzar la ciudad que llegaba hasta la muralla. 
Cuando todo el ej\u00e9rcito de Joab cavaba para hacer caer la muralla, 
{I}16_{/}una mujer criteriosa que estaba en la ciudad exclam\u00f3: 
"\u00a1Oigan, oigan! Digan a Joab que se acerque hasta ac\u00e1, porque 
quiero hablarle".
{I}17_{/}Joab se acerc\u00f3 y la mujer le dijo: "\u00bfEres t\u00fa Joab?" El 
respondi\u00f3: "S\u00ed, yo soy". Ella le dijo: "Escucha lo que tengo que 
decirte". Respondi\u00f3: "Escucho". {R}_{I}18_{/}Ella le dijo: "Antes era 
costumbre decir: En Abel y en Dan les ense\u00f1ar\u00e1n las antiguas 
costumbres de Israel; {R}_{I}19_{/}\u00bfy t\u00fa intentas destruir una ciudad que 
es madre de ciudades de Israel? \u00bfPor qu\u00e9 vas a destruir la 
herencia de Yav\u00e9?" {I}20_{/}Joab respondi\u00f3: "De ninguna manera quiero 
yo destruir ni arruinar. {R}_{I}21_{/}Solamente buscamos a Seb\u00e1, hijo de 
Bicri, hombre de la monta\u00f1a de Efra\u00edn, el que se ha rebelado 
contra el rey David. Entr\u00e9guenmelo y me alejar\u00e9 de la ciudad".
La mujer respondi\u00f3 a Joab: "Muy bien, te tiraremos su cabeza por 
encima de la muralla". {R}_{I}22_{/}La mujer supo expresarse y convenci\u00f3 
a los habitantes de la ciudad; le cortaron la cabeza a Seb\u00e1, hijo 
de Bicri, y se la tiraron a Joab. Este toc\u00f3 inmediatamente el 
cuerno: se dispersaron y cada cual se volvi\u00f3 a su hogar. Joab por 
su parte regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n donde el rey.
[=]_{R}_{I}23_{/}Joab fue el comandante en jefe de todo el ej\u00e9rcito de 
Israel, Bena\u00edas, hijo de Yoyada, mandaba los peleteos y quereteos. 
{I}24_{/}Adoram era supervisor de los trabajos impuestos; Josafat, 
hijo de Ajilud, era el archivero; {R}_{I}25_{/}Siya era secretario; los 
sacerdotes eran Sadoc y Ebiatar; {R}_{I}26_{/}Is\u00e1 el Yairita, tambi\u00e9n era 
sacerdote de David.
{1}21{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Hubo bajo el reinado de David una hambruna que dur\u00f3 tres 
a\u00f1os. David consult\u00f3 a Yav\u00e9 y \u00e9ste le respondi\u00f3: "Sa\u00fal y su 
familia tienen pendiente una deuda de sangre porque Sa\u00fal dio 
muerte a los gabaonitas". {R}_{I}2_{/}Estos gabaonitas no eran 
israelitas, pues descend\u00edan de los antiguos amoreos, pero los 
israelitas se hab\u00edan comprometido con ellos con juramento. A pesar 
de eso, Sa\u00fal hab\u00eda tratado de eliminarlos llevado por su celo por 
Israel y Jud\u00e1.
David convoc\u00f3 entonces a los gabaonitas, {I}3_{/}y les dijo: "\u00bfQu\u00e9 
tenemos que hacer como reparaci\u00f3n para que ustedes bendigan la 
herencia de Yav\u00e9?" {R}_{I}4_{/}Los gabaonitas le respondieron: "No 
tenemos ning\u00fan problema de plata o de oro ni con Sa\u00fal ni con su 
familia, ni tampoco queremos que haya m\u00e1s v\u00edctimas en Israel". 
David les dijo: "Har\u00e9 por ustedes lo que me digan". 
[=]_{R}_{I}5_{/}Respondieron al rey: "Un hombre nos masacr\u00f3, quer\u00eda 
destruirnos y eliminarnos del territorio de Israel. 
{R}_{I}6_{/}Entr\u00e9guennos ahora a siete de sus hijos para que los 
ahorquemos delante de Yav\u00e9 en Gaba\u00f3n, en el cerro de Yav\u00e9". El rey 
les dijo: "Se los entregar\u00e9". [=]_{R}_{I}7_{/}No tom\u00f3 en cuenta sin 
embargo a Meribaal, el hijo de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, debido al 
juramento que hab\u00eda hecho a Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, ante Yav\u00e9. 
{R}_{I}8_{/}Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, hab\u00eda dado dos hijos a Sa\u00fal, Armon\u00ed y 
Meribaal. Merab, hija de Sa\u00fal, hab\u00eda dado a Adriel, hijo de 
Barcilay de Mejola, cinco hijos. {R}_{I}9_{/}David los mand\u00f3 apresar y se 
los entreg\u00f3 a los gabaonitas, quienes los ahorcaron en el cerro 
ante Yav\u00e9; los siete murieron juntos.
Fueron ejecutados el primer d\u00eda de la cosecha, al comienzo de la 
cosecha de la cebada. {I}10_{/}Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, tom\u00f3 un saco y lo 
extendi\u00f3 para ella sobre una roca del cerro, y desde el principio 
de la cosecha hasta la \u00e9poca de las primeras lluvias, impidi\u00f3 que 
se acercaran a ellos de d\u00eda las aves del cielo y de noche las 
fieras salvajes.
{R}_{I}11_{/}Comunicaron a David lo que Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda y concubina 
de Sa\u00fal, estaba haciendo. {R}_{I}12_{/}David fue entonces a buscar los 
huesos de Sa\u00fal y de su hijo Jonat\u00e1n que estaban en Yab\u00e9s de 
Galaad. Pues los filisteos hab\u00edan colgado sus cuerpos en la plaza 
de Bet-se\u00e1n despu\u00e9s de su victoria sobre Sa\u00fal en Guelbo\u00e9, pero la 
gente de Yab\u00e9s de Galaad se los hab\u00eda robado. {R}_{I}13_{/}David trajo 
pues los huesos de Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n, luego junt\u00f3 los huesos de 
los que hab\u00edan sido ahorcados, {R}_{I}14_{/}y enterraron los huesos de 
Sa\u00fal en la tumba de su padre Quis, en Sel\u00e1, en territorio de 
Benjam\u00edn. All\u00ed tambi\u00e9n sepultaron los huesos de su hijo Jonat\u00e1n y 
los de los ahorcados. Se hizo todo lo que el rey hab\u00eda ordenado, 
despu\u00e9s de lo cual Dios tuvo compasi\u00f3n del pa\u00eds.
{R}_{I}15_{/}Se reinici\u00f3 la guerra entre los filisteos e Israel. David 
baj\u00f3 con su guardia para pelear con los filisteos. {R}_{I}16_{/}En un 
momento en que David estaba cansado, trat\u00f3 de matarlo un 
descendiente de Raf\u00e1, llamado Isb\u00f3-Benob. Llevaba una lanza de 
bronce que pesaba trescientos siclos (tres kilos y medio) y ten\u00eda 
adem\u00e1s una espada nueva. [=]_{R}_{I}17_{/}Pero Abisa\u00ed, hijo de Seruya, 
fue a auxiliar a David, hiri\u00f3 al filisteo y lo mat\u00f3. Los hombres 
de David le insistieron entonces: "No vengas m\u00e1s a la guerra con 
nosotros, pues no debe apagarse la l\u00e1mpara de Israel". 
{R}_{I}18_{/}Despu\u00e9s de eso hubo todav\u00eda otra batalla con los filisteos; 
en esa ocasi\u00f3n Sibeca\u00ed de Jus\u00e1 dio muerte a un descendiente de 
Raf\u00e1, llamado Saf.
[=]_{R}_{I}19_{/}Se reinici\u00f3 una vez m\u00e1s la guerra con los filisteos en 
Gob, y Eljan\u00e1n, hijo de Yair, de Bel\u00e9n, mat\u00f3 a Goliat de Gat; el 
astil de su lanza era como un palo de un telar. {R}_{I}20_{/}Hubo adem\u00e1s 
otro combate en Gat; all\u00ed se encontraba un hombre alto que ten\u00eda 
seis dedos en cada mano y seis dedos en cada pie, en total 
veinticuatro dedos. Este tambi\u00e9n era descendiente de Raf\u00e1. 
[=]_{R}_{I}21_{/}Como insultara a Israel, le dio muerte Jonat\u00e1n, hijo de 
Simea, hermano de David.
{R}_{I}22_{/}Los cuatro eran hombres de Gat descendientes de Raf\u00e1. Fueron 
muertos por las manos de David y de sus guardias.
{N}EL C\u00c1NTICO DE DAVID{/}

{1}22{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}David dedic\u00f3 a Yav\u00e9 las palabras de este c\u00e1ntico, el d\u00eda 
en que Yav\u00e9 lo libr\u00f3 de las manos de todos sus enemigos y de las 
manos de Sa\u00fal.
[=]_{R}_{I}2_{/}Yav\u00e9 es mi roca, y mi fortaleza,
mi salvador y mi Dios.
{R}_{I}3_{/}El es mi roca, en \u00e9l me refugio.
Es mi escudo, mi salvaci\u00f3n,
mi ciudadela y mi refugio:
mi salvador me salva de la violencia.
{I}4_{/}Le oro a Yav\u00e9 que es digno de confianza
y me veo libre de mis enemigos.
{R}_{I}5_{/}Las olas de la muerte me envolv\u00edan,
los torrentes devastadores me aterraban,
{R}_{I}6_{/}en las redes del mundo infernal estaba preso,
ve\u00eda delante de m\u00ed las trampas de la muerte:
{R}_{I}7_{/}y en mi angustia clam\u00e9 a Yav\u00e9,
le grit\u00e9 a mi Dios.
Mi grito lleg\u00f3 hasta su presencia,
desde su templo escuch\u00f3 mi voz.
{I}8_{/}Tembl\u00f3 entonces la tierra, se estremeci\u00f3,
bambolearon los cimientos del cielo,
temblaban al sentir su c\u00f3lera.
{I}9_{/}Sal\u00eda vapor de sus narices,
y de su boca, un fuego devorador,
un chorro de carbones encendidos.
{I}10_{/}Inclin\u00f3 los cielos y baj\u00f3,
una nube oscura ten\u00eda bajo sus pies.
{I}11_{/}Vol\u00f3, montado en un querub\u00edn,
transportado en alas del viento.
{I}12_{/}A su alrededor una cortina de tinieblas,
nubes aborregadas formaban su tienda.
{I}13_{/}Un resplandor iba delante de \u00e9l,
brasas ardientes lo alumbraban.
{I}14_{/}Tron\u00f3 Yav\u00e9 desde lo alto,
hizo resonar su voz el Alt\u00edsimo.
{I}15_{/}Dispar\u00f3 sus flechas, dispers\u00f3 a sus enemigos,
el rayo los llen\u00f3 de pavor.
{R}_{I}16_{/}Apareci\u00f3 el fondo del mar,
desnudas quedaron las bases de la tierra,
ante la amenaza de Yav\u00e9,
al estremecerlos el soplo de sus narices.
{I}17_{/}De lo alto extendi\u00f3 la mano y me agarr\u00f3,
y me sac\u00f3 de las aguas profundas.
{I}18_{/}Me libr\u00f3 de mis terribles enemigos,
de enemigos m\u00e1s fuertes que yo.
{I}19_{/}Me asaltaron el d\u00eda que me iba mal,
pero Yav\u00e9 fue mi protector.
{I}20_{/}Me sac\u00f3 del peligro,
me salv\u00f3 porque me ama.
{I}21_{/}Yav\u00e9 me trat\u00f3 seg\u00fan mis m\u00e9ritos,
limpias son mis manos, y \u00e9l me lo paga.
{R}_{I}22_{/}He ido por los caminos de Yav\u00e9,
y no hice el mal lejos de mi Dios.
{I}23_{/}Ante m\u00ed estaban todas sus sentencias,
jam\u00e1s me apartaba de sus leyes.
{I}24_{/}Estaba ante \u00e9l sin ni un reproche,
me cuidaba de cometer cualquier falta.
{I}25_{/}Yav\u00e9 me recompensa seg\u00fan mis m\u00e9ritos,
ha visto mi pureza con sus ojos.
{I}26_{/}Con el que es bueno t\u00fa eres bueno,
con el que es perfecto, eres perfecto.
{R}_{I}27_{/}Eres recto con el que es recto,
pero pillas al hombre si es tramposo.
{I}28_{/}Acudes a ayudar a un pueblo humilde,
y humillas a los ojos altaneros.
{I}29_{/}\u00a1Oh Yav\u00e9, t\u00fa eres mi luz!
El, Yav\u00e9, ilumina mis tinieblas.
{R}_{I}30_{/}Contigo me lanzo contra los asaltantes,
con mi Dios yo salto la muralla.
{R}_{I}31_{/}El camino de Dios es perfecto,
la palabra de Dios es infalible.
El es un escudo para los que en \u00e9l se refugian.
{R}_{I}32_{/}\u00bfQui\u00e9n es Dios fuera de Yav\u00e9?
\u00bfQui\u00e9n es la roca sino nuestro Dios?
{R}_{I}33_{/}Dios es mi asilo y mi fortaleza,
me abre un camino real.
{I}34_{/}Asemeja mis pies a los de la cierva,
y me mantiene de pie en las alturas.
{R}_{I}35_{/}Adiestra mis manos para el combate,
y mis brazos tensan el arco de bronce.
{R}_{I}36_{/}T\u00fa me das tu escudo de salvaci\u00f3n,
y tus favores me agrandan.
{I}37_{/}Me haces que alargue el paso
y mis tobillos no van a flaquear.
{I}38_{/}Persigo a mis enemigos, los aplasto,
no vuelvo sin haberlos derrotado.
{I}39_{/}Rotos, aniquilados, no se levantan m\u00e1s,
y caen bajo mis pies.
{I}40_{/}Me llenas de fuerza para el combate,
doblegas mis enemigos bajo mis pies.
{I}41_{/}Haces que mis adversarios den la espalda,
aniquilo a todos los que me odian.
{I}42_{/}Aunque griten, nadie los salvar\u00e1,
Yav\u00e9 ya no les responde.
{I}43_{/}Los muelo como el polvo de la tierra,
los pisoteo como el barro del camino.
{I}44_{/}Me libras de las demandas de mi pueblo.
Me pones a la cabeza de las naciones,
pueblos que no conoc\u00eda me obedecen.
{I}45_{/}Los extranjeros buscan mi amistad,
apenas oyen mi voz, me obedecen.
{I}46_{/}Sin fuerzas est\u00e1n los extranjeros,
tras sus fortalezas se atrincheran.
{R}_{I}47_{/}\u00a1Viva Yav\u00e9! \u00a1Bendita sea mi roca!
\u00a1Alabado sea el Dios que me salva!
{R}_{I}48_{/}\u00a1Oh Dios, me concedes el desquite,
y colocas los pueblos a mis pies!
{I}49_{/}T\u00fa me libras de todos mis enemigos,
del agresor me haces el amo,
t\u00fa me liberas de los violentos.
{I}50_{/}Por eso te alabo entre las naciones
y quiero cantar a tu Nombre.

{R}_{I}51_{/}Le da a su rey victoria tras victoria,
y sigue con sus favores a su ungido,
a David y a su raza para siempre".
{1}23{/}

{R}_{I}1_{/}Estas fueron las \u00faltimas palabras de David:
"Or\u00e1culo de David, hijo de Jes\u00e9,
or\u00e1culo del que fue puesto en lo m\u00e1s alto,
del hombre que consagr\u00f3 el Dios de Jacob,
del que cantaba los salmos de Israel.
[=]_{R}_{I}2_{/}Por m\u00ed habl\u00f3 el esp\u00edritu de Yav\u00e9,
y en mi boca reside su palabra.
[=]_{R}_{I}3_{/}Habl\u00f3 el Dios de Israel,
dijo la roca de Israel:
Un justo que es conductor de hombres,
que los gu\u00eda con el temor de Dios,
{I}4_{/}es luz de la ma\u00f1ana al caer el sol,
es como una ma\u00f1ana sin nubes
en que brilla tras la lluvia el c\u00e9sped de la tierra.
{R}_{I}5_{/}\u00bfNo es eso mismo mi casa para Dios,
para el que me reserv\u00f3 una alianza eterna
bien ordenada y bien garantizada?
\u00bfNo har\u00e1 que germine mi salvaci\u00f3n,
todo lo que yo he deseado?
{R}_{I}6_{/}La gente sin fe ni ley es s\u00f3lo espinas,
que se tiran, no se toman con la mano.
[=]_{I}7_{/}El que quiere atreverse con ellas,
se arma de un fierro o de un astil de lanza,
se queman, se consumen con el fuego".
{N}LOS VALIENTES DE DAVID{/}

[\u0095]_{R}_{I}8_{/}Estos son los nombres de los valientes que estuvieron al 
servicio de David: Isbaal el jacmonita, el jefe de los "Tres", 
quien con su lanza ultim\u00f3 de una vez a ochocientos hombres.
{R}_{I}9_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, Eleazar hijo de Dod\u00f3 el Ajojita, quien era uno 
de los tres valientes; estuvo con David en Pasdam\u00edn cuando los 
filisteos se concentraron para pelear. Los israelitas se 
retiraban, {R}_{I}10_{/}pero \u00e9l les hizo frente; pele\u00f3 con los filisteos 
hasta quedar con la mano tan cansada que se le crisp\u00f3 en la 
espada. Ese d\u00eda Yav\u00e9 otorg\u00f3 una gran victoria. El ej\u00e9rcito volvi\u00f3 
inmediatamente, pero no tuvo m\u00e1s que despojar a los enemigos. 
{R}_{I}11_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, Samma hijo de Ela, el jararita. Los filisteos 
se hab\u00edan reunido en Leji; hab\u00eda all\u00ed un campo de lentejas y el 
ej\u00e9rcito dio la espalda ante los filisteos. {R}_{I}12_{/}Entonces \u00e9l se 
puso en medio del campo, se abri\u00f3 paso y derrot\u00f3 a los filisteos. 
Yav\u00e9 concedi\u00f3 una gran victoria.
{R}_{I}13_{/}Entre los "Treinta" hubo tres que bajaron a reunirse con 
David en tiempo de la cosecha, en la gruta de Adulam, cuando una 
compa\u00f1\u00eda de filisteos acampaba en el valle de los Refaim; 
{R}_{I}14_{/}David estaba en el refugio y hab\u00eda un destacamento de 
filisteos en Bel\u00e9n. {R}_{I}15_{/}David tuvo un deseo y dijo: "\u00bfQui\u00e9n 
pudiera traerme agua para tomar del pozo que est\u00e1 a la entrada de 
Bel\u00e9n?" {R}_{I}16_{/}Los tres valientes se abrieron paso a trav\u00e9s del 
campamento de los filisteos, sacaron agua del pozo que est\u00e1 a la 
entrada de Bel\u00e9n, la llevaron y se la pasaron a David. Pero \u00e9ste 
no quiso tomarla y la derram\u00f3 como ofrenda ante Yav\u00e9. 
{R}_{I}17_{/}Declar\u00f3: "L\u00edbreme Dios de tomar esta agua que es la sangre 
de esos hombres que arriesgaron su vida". No quiso pues tomarla. 
Eso fue lo que hicieron esos tres valientes.
{R}_{I}18_{/}El jefe de los "Treinta" era Abisa\u00ed, hermano de Joab e hijo 
de Seruya. Se hizo famoso entre los "Treinta" cuando, blandiendo 
su lanza, dio muerte a trescientos. {I}19_{/}Fue el m\u00e1s c\u00e9lebre de los 
"Treinta" y lleg\u00f3 a ser su jefe, (pero no alcanz\u00f3 el nivel de los 
"Tres").
[=]_{R}_{I}20_{/}Bena\u00edas, hijo de Yoyada, era un valiente, autor de 
numerosas haza\u00f1as, ven\u00eda de Cabuel. El fue quien derrot\u00f3 a los dos 
h\u00e9roes de Moab; un d\u00eda de nieve baj\u00f3 a un pozo para matar all\u00ed a 
un le\u00f3n. [=]_{I}21_{/}Tambi\u00e9n derrot\u00f3 a un egipcio muy alto; el 
egipcio ten\u00eda en su mano una lanza, Bena\u00edas avanz\u00f3 contra \u00e9l con 
un garrote. Le quit\u00f3 la lanza de la mano al egipcio y lo mat\u00f3 con 
su propia lanza. {I}22_{/}Esas fueron las haza\u00f1as de Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada. Se hizo famoso entre los treinta valientes {R}_{I}23_{/}y fue a\u00fan 
m\u00e1s c\u00e9lebre que los "Treinta", (pero no se lo cont\u00f3 entre los 
"Tres"). David lo hizo entrar en su guardia personal.
{I}24_{/}Azael, hermano de Joab, formaba parte de los "Treinta". 
{R}_{I}25_{/}Lo mismo Eljan\u00e1n, hijo de Dod\u00f3, de Bel\u00e9n. {I}26_{/}Jel\u00e9s de Bet-
Pel\u00e9, Ira, hijo de Iqu\u00e9s de Tecoa, {I}27_{/}Abiecer de Anatot, Sibecai 
de Jus\u00e1, {I}28_{/}Salm\u00f3n de Ajoj, Majrai de Netofa, {I}29_{/}Jeled, hijo 
de Baana, de Netofa, Ita\u00ed, hijo de Riba\u00ed, de Guibea de Benjam\u00edn, 
{I}30_{/}Bena\u00edas de Pireat\u00f3n, Jidda\u00ed de los Torrentes de Gaas, 
{I}31_{/}Abibaal de Betaaraba, Azmavet de Bajurim, {R}_{I}32_{/}Eliajba de 
Saalb\u00f3n, Yas\u00e9n de Guimzo, Jonat\u00e1n, {I}33_{/}hijo de Samma, de Jarar, 
Ajiam, hijo de Sarar de Jarar, {I}34_{/}Elifelet, hijo de Ajasba\u00ed, de 
Betmaac\u00e1, Eliam, hijo de Ajitofel, de Guil\u00f3, {R}_{I}35_{/}Jesra\u00ed de 
Carmelo, Para\u00ed de Arab, {R}_{I}36_{/}Yiguel, hijo de Nat\u00e1n de Soba, Bar\u00fa 
de Gad, {I}37_{/}Selec, el amonita, Najrai de Beerot, quien era 
escudero de Joab, hijo de Seruya, {I}38_{/}Ira de Yattir, Gareb de 
Yattir, {I}39_{/}Ur\u00edas el hitita. En total treinta y siete.
{N}EL CENSO DE DAVID{/}

{1}24{/}

[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}De nuevo se encendi\u00f3 contra Israel la c\u00f3lera de Yav\u00e9, 
quien impuls\u00f3 a David a causar su desgracia. "Anda, le dijo, y haz 
el censo de Israel y Jud\u00e1".
{R}_{I}2_{/}El rey dijo a Joab, el jefe del ej\u00e9rcito, que estaba con \u00e9l: 
"Recorre todas las tribus de Israel desde Dan hasta Berseb\u00e1. 
Cuenta al pueblo, as\u00ed sabr\u00e9 cu\u00e1ntos son. {R}_{I}3_{/}Joab dijo al rey: 
"Que Yav\u00e9 tu Dios multiplique cien veces al pueblo, y que lo vean 
los ojos de mi se\u00f1or el rey. \u00bfPero por qu\u00e9 el rey mi se\u00f1or quiere 
tal cosa?" {R}_{I}4_{/}Pero como la palabra del rey era una orden para 
Joab y los jefes del ej\u00e9rcito, sali\u00f3 de la casa del rey junto con 
los jefes del ej\u00e9rcito para ir a hacer el censo de la poblaci\u00f3n de 
Israel.
{R}_{I}5_{/}Atravesaron el Jord\u00e1n y acamparon al sur de Aroer; la ciudad 
est\u00e1 en medio del Torrente de Gad. Continuaron luego hacia Yazer, 
{R}_{I}6_{/}despu\u00e9s llegaron a Galaad, al territorio de los hititas, a 
Cad\u00e9s y de all\u00ed a Dan. Recorrieron los alrededores en direcci\u00f3n a 
Sid\u00f3n, {R}_{I}7_{/}llegaron a la fortaleza de Tiro y atravesaron las 
ciudades de los hivitas y de los cananeos. Luego salieron hacia 
Berseb\u00e1, en el Neguev de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Recorrieron pues todo el pa\u00eds 
y regresaron a Jerusal\u00e9n al cabo de nueve meses y veinte d\u00edas. 
{R}_{I}9_{/}Joab le entreg\u00f3 al rey el n\u00famero exacto de la poblaci\u00f3n: 
Israel contaba con ochocientos mil hombres de armas capaces de 
manejar la espada, y Jud\u00e1, con quinientos mil.
[=]_{R}_{I}10_{/}Pero en seguida el coraz\u00f3n de David se puso a palpitar; 
\u00a1hab\u00eda censado al pueblo! Le dijo a Yav\u00e9: "Comet\u00ed un grand\u00edsimo 
pecado. Perdona, Yav\u00e9, ahora, el pecado de tu servidor: actu\u00e9 como 
un tonto".
{R}_{I}11_{/}Al d\u00eda siguiente, mientras David se levantaba, la palabra de 
Yav\u00e9 fue dirigida al profeta Gad, el vidente de David: {R}_{I}12_{/}Ve a 
transmitir a David esta palabra de Yav\u00e9: Te propongo tres cosas, 
elige una y la llevar\u00e9 a cabo". {R}_{I}13_{/}Gad se present\u00f3 ante David y 
le dijo: "\u00bfQu\u00e9 elegir\u00edas: tres a\u00f1os de hambruna en todo el pa\u00eds, 
tres meses huyendo de un enemigo que te persigue, o tres d\u00edas de 
peste en el pa\u00eds? Pi\u00e9nsalo, t\u00fa me dir\u00e1s qu\u00e9 respuesta debo llevar 
al que me envi\u00f3". {R}_{I}14_{/}David dijo a Gad: "Estoy en un gran 
aprieto, pero es mejor para nosotros caer en las manos de Yav\u00e9, 
porque \u00e9l es rico en misericordia, antes que caer en manos de los 
hombres". {R}_{I}15_{/}Y David escogi\u00f3 la peste.
Era el tiempo de la cosecha del trigo, y Yav\u00e9 envi\u00f3 la peste a 
Israel desde esa ma\u00f1ana hasta el plazo fijado. El flagelo golpe\u00f3 
al pueblo y murieron setenta mil hombres desde Dan hasta Berseb\u00e1.
[=]_{R}_{I}16_{/}El \u00e1ngel exterminador extendi\u00f3 su mano hacia Jerusal\u00e9n, 
pero Yav\u00e9 se arrepinti\u00f3 del mal y dijo al \u00e1ngel exterminador: 
"\u00a1Detente! \u00a1Retira tu mano!" El \u00e1ngel de Yav\u00e9 estaba en ese 
momento cerca de la era de Arauna el jebuseo.
[=]_{R}_{I}17_{/}Cuando David vio al \u00e1ngel que castigaba a la poblaci\u00f3n, 
se volvi\u00f3 hacia Yav\u00e9 y le dijo: "Yo pequ\u00e9, yo comet\u00ed esa gran 
falta, pero \u00bfqu\u00e9 hizo el reba\u00f1o? Que tu mano se abata s\u00f3lo sobre 
m\u00ed y la casa de mi padre".
{R}_{I}18_{/}Ese d\u00eda el profeta Gad fue a ver a David y le dijo: "Sube y 
levanta un altar a Yav\u00e9 en la era de Arauna el jebuseo". 
{R}_{I}19_{/}David subi\u00f3 entonces, de acuerdo a la palabra de Gad, tal 
como Yav\u00e9 lo hab\u00eda ordenado. {R}_{I}20_{/}Ahora bien Arauna estaba 
mirando, vio al rey y a sus servidores que ven\u00edan donde \u00e9l. Arauna 
sali\u00f3 y se postr\u00f3 con el rostro en tierra delante del rey, 
{R}_{I}21_{/}luego le pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 el rey mi se\u00f1or viene a la casa 
de su sirviente?" David le respondi\u00f3: "Vengo a comprarte la era 
para levantar all\u00ed un altar a Yav\u00e9, pues as\u00ed cesar\u00e1 el flagelo que 
se abate sobre el pueblo". {R}_{I}22_{/}Arauna dijo entonces a David: 
"Que el rey mi se\u00f1or tome y ofrezca todo lo que estime 
conveniente. Aqu\u00ed est\u00e1n los bueyes para el holocausto, la rastra y 
los yugos de los bueyes proporcionar\u00e1n la le\u00f1a. {R}_{I}23_{/}Todo eso, 
se\u00f1or, se lo da Arauna al rey". Arauna le dijo adem\u00e1s: "Que Yav\u00e9 
tu Dios acepte tu sacrificio".
Pero el rey respondi\u00f3 a Arauna: {R}_{I}24_{/}"No, quiero pagarte su justo 
precio, no quiero ofrecer a Yav\u00e9 mi Dios holocaustos que nada me 
cuestan". David compr\u00f3 entonces la era y los bueyes por cincuenta 
siclos de plata. {R}_{I}25_{/}David levant\u00f3 all\u00ed un altar a Yav\u00e9 y 
ofreci\u00f3 en \u00e9l holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n. Entonces Yav\u00e9 
tuvo piedad de Israel y se apart\u00f3 la peste de Israel.

