
ANUNCIAN A DAVID LA 
MUERTE DE SA\u00daL{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}La muerte de Sa\u00fal 
aconteci\u00f3 poco despu\u00e9s 
que David hubo aplastado 
a los amalecitas: hac\u00eda 
ya dos d\u00edas que hab\u00eda 
regresado a Siclag. 
{I}2_{/}Al tercer d\u00eda lleg\u00f3 
un hombre del campamento 
de Sa\u00fal: ten\u00eda la ropa 
hecha tiras y tierra en 
la cabeza. Apenas lleg\u00f3 
donde David, se tir\u00f3 al 
suelo y se postr\u00f3. 
{I}3_{/}David le dijo: "\u00bfDe 
d\u00f3nde vienes?" Respondi\u00f3: 
"Fui uno de los que se 
salvaron del campamento 
de Israel".
{I}4_{/}David le dijo: "\u00bfC\u00f3mo 
pasaron all\u00e1 las cosas? 
D\u00edmelo pues". Ese hombre 
respondi\u00f3: "El pueblo 
huy\u00f3 del campo de 
batalla, muchos del 
pueblo cayeron, y tambi\u00e9n 
murieron Sa\u00fal y su hijo 
Jonat\u00e1n".
{I}5_{/}David dijo al joven 
que le tra\u00eda esa noticia: 
"\u00bfC\u00f3mo sabes que murieron 
Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n?" 
{I}6_{/}Respondi\u00f3: "Me 
encontraba por casualidad 
en los cerros de Guelbo\u00e9. 
Sa\u00fal estaba apoyado en su 
lanza, los carros y los 
jinetes lo ten\u00edan 
cercado. {I}7_{/}Entonces \u00e9l 
me vio, se dio vuelta y 
me llam\u00f3. Le dije: "Aqu\u00ed 
me tienes. {I}8_{/}Me dijo: 
\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? Le dije: 
Soy un amalecita. {I}9_{/}Me 
dijo: Ac\u00e9rcate y dame 
muerte, todav\u00eda me quedan 
fuerzas pero siento que 
me voy a desmayar. 
{I}10_{/}Entonces me acerqu\u00e9 
y lo mat\u00e9 porque bien 
sab\u00eda que no sobrevivir\u00eda 
una vez que cayera al 
suelo; luego tom\u00e9 la 
corona que ten\u00eda en la 
cabeza, la pulsera que 
llevaba en el brazo y se 
los traje a usted, 
se\u00f1or".
{I}11_{/}David rasg\u00f3 su ropa, 
y todos los que estaban 
con \u00e9l hicieron lo mismo. 
{I}12_{/}Se lamentaron mucho, 
lloraron y ayunaron hasta 
el atardecer por Sa\u00fal y 
su hijo Jonat\u00e1n, por el 
pueblo de Yav\u00e9 y por la 
casa de Israel que hab\u00edan 
perecido a espada.
{I}13_{/}Despu\u00e9s le dijo 
David al joven que le 
hab\u00eda llevado la noticia: 
"\u00bfDe d\u00f3nde eres?" 
Respondi\u00f3: "Soy 
extranjero en este pa\u00eds, 
soy hijo de un 
amalecita". {I}14_{/}David le 
dijo: "\u00bfC\u00f3mo te atreviste 
a matar al ungido de 
Yav\u00e9?" {I}15_{/}Llam\u00f3 David a 
uno de sus compa\u00f1eros y 
le dijo: "Anda y m\u00e1talo". 
Le dio un golpe y muri\u00f3. 
{I}16_{/}David dijo entonces: 
"Recaiga tu sangre sobre 
tu cabeza. T\u00fa mismo te 
condenaste cuando dijiste 
que hab\u00edas herido de 
muerta al ungido de 
Yav\u00e9".
{I}17_{/}Luego enton\u00f3 David 
una lamentaci\u00f3n por Sa\u00fal 
y su hijo Jonat\u00e1n, {I}18_{/}y 
orden\u00f3 que se la 
aprendieran los hijos de 
Jud\u00e1; es el canto del 
arco que se puede leer en 
el Libro del Justo.
{I}19_{/}\u00a1Ay, la gloria de 
Israel pereci\u00f3 en los 
montes!
\u00bfC\u00f3mo cayeron esos 
h\u00e9roes?
{I}20_{/}\u00a1No lo anuncien en 
Gat,
ni cuenten la noticia por 
las calles de Asquel\u00f3n;
no den esa alegr\u00eda a las 
mujeres filisteas,
a las hijas de los 
incircuncisos!
{I}21_{/}Que nunca m\u00e1s caiga 
sobre ustedes ni roc\u00edo ni 
lluvia,
monta\u00f1as de Guelbo\u00e9, 
campos verdes:
porque all\u00ed fue profanado 
el escudo de los h\u00e9roes.
El escudo de Sa\u00fal no 
necesitaba aceite
{I}22_{/}sino sangre de 
heridos y grasa de 
h\u00e9roes.
Ni el arco de Jonat\u00e1n 
retroced\u00eda,
ni en el vac\u00edo her\u00eda la 
espada de Sa\u00fal.
{I}23_{/}Amados, deseados 
eran Sa\u00fal y Jonat\u00e1n:
ni la vida ni la muerte 
pudieron separarlos.
M\u00e1s r\u00e1pidos eran que las 
\u00e1guilas,
ten\u00edan m\u00e1s fuerza que los 
leones.
{I}24_{/}\u00a1Lloren por Sa\u00fal, 
hijas de Israel!
Las vest\u00eda con ropas de 
colores,
joyas de oro pon\u00eda en sus 
trajes de fiesta.
{I}25_{/}\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHan muerto 
esos h\u00e9roes?
\u00bfQui\u00e9n hiri\u00f3 de muerte a 
Jonat\u00e1n en el combate?
{I}26_{/}\u00a1Jonat\u00e1n, hermano 
m\u00edo, por ti tengo partido 
el coraz\u00f3n,
pues te quer\u00eda tanto! Tu 
amor era para m\u00ed
m\u00e1s maravilloso que el 
amor de las mujeres.
{I}27_{/}\u00bfC\u00f3mo? \u00bfHan muerto 
esos h\u00e9roes?
\u00bfC\u00f3mo fueron rotas sus 
armas?
DAVID, REY DE JUD\u00c1 EN 
HEBR\u00d3N{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso 
David consult\u00f3 a Yav\u00e9: 
"\u00bfDebo subir a una de las 
ciudades de Jud\u00e1?" Yav\u00e9 
le respondi\u00f3: "Sube". 
David a\u00f1adi\u00f3: "A cu\u00e1l?" Y 
Yav\u00e9 respondi\u00f3: "A 
Hebr\u00f3n". {I}2_{/}Subi\u00f3 pues 
David con sus dos 
mujeres, Ajinoam de 
Yizreel y Abiga\u00edl, mujer 
de Nabal de Carmel. 
{I}3_{/}Con \u00e9l subieron sus 
hombres, cada cual con su 
familia, y se instalaron 
en las aldeas de Hebr\u00f3n. 
{I}4_{/}Entonces se reunieron 
los hombres de Jud\u00e1 y 
all\u00ed consagraron a David 
como rey de la casa de 
Jud\u00e1.
Le informaron a David que 
la gente de Yab\u00e9s de 
Galaad hab\u00eda enterrado a 
Sa\u00fal. {I}5_{/}David mand\u00f3 
entonces a sus hombres 
donde la gente de Yab\u00e9s 
de Galaad con este 
mensaje: "Que Yav\u00e9 los 
bendiga por haber 
enterrado a Sa\u00fal, su 
se\u00f1or, pues se lo deb\u00edan. 
{I}6_{/}Que Yav\u00e9 les muestre 
su bondad y su fidelidad; 
por mi parte tambi\u00e9n los 
recompensar\u00e9 por esa 
hermosa acci\u00f3n. {I}7_{/}Y 
ahora sigan valientes y 
animosos. Aunque Sa\u00fal ha 
muerto, los hombres de la 
casa de Jud\u00e1 me han 
consagrado como su rey".
{I}8_{/}Abner, hijo de Ner, 
era el jefe del ej\u00e9rcito 
de Sa\u00fal. Tom\u00f3 a Isbaal, 
hijo de Sa\u00fal y se lo 
llev\u00f3 a Majanayim. 
{I}9_{/}All\u00ed lo proclam\u00f3 rey 
de Galaad, de la tribu de 
Aser, de Yizreel, de 
Efra\u00edn y Benjam\u00edn; en una 
palabra, de todo Israel. 
{I}10_{/}Isbaal, hijo de 
Sa\u00fal, ten\u00eda cuarenta a\u00f1os 
cuando pas\u00f3 a ser rey de 
Israel y rein\u00f3 dos a\u00f1os, 
mientras que la casa de 
Jud\u00e1 segu\u00eda a David. 
{I}11_{/}David rein\u00f3 en 
Hebr\u00f3n siete a\u00f1os y seis 
meses sobre la casa de 
Jud\u00e1.
LA GUERRA ENTRE EL NORTE 
Y EL SUR{/}

{I}12_{/}Abner, hijo de Ner, 
y la guardia de Isbaal, 
hijo de Sa\u00fal, dejaron 
Majanayim para dirigirse 
a Gaba\u00f3n. {I}13_{/}Joab, hijo 
de Seruya, y la guardia 
de David marcharon 
tambi\u00e9n hacia all\u00e1, y 
ambas tropas se 
encontraron cerca de la 
laguna de Gaba\u00f3n. Los 
primeros se estacionaron 
a un lado de la laguna, y 
los segundos, al otro 
lado.
{I}14_{/}Abner dijo a Joab: 
"Que salgan los j\u00f3venes a 
pelear ante nosotros". 
Joab respondi\u00f3: "De 
acuerdo, que salgan". 
{I}15_{/}Se pararon y los 
contaron: hab\u00eda doce de 
la tribu de Benjam\u00edn por 
Isbaal, hijo de Sa\u00fal, y 
doce de la guardia de 
David. {I}16_{/}Cada uno tom\u00f3 
a su adversario por los 
cabellos y le hundi\u00f3 la 
espada en el costado, de 
tal modo que cayeron 
todos juntos. A ese lugar 
lo llamaron el Campo de 
los costados, y se ubica 
al lado de Gaba\u00f3n.
{I}17_{/}Hubo all\u00ed ese d\u00eda 
una dura batalla; Abner y 
la gente de Israel fueron 
derrotados por la guardia 
de David. {I}18_{/}All\u00ed 
estaban los tres hijos de 
Seruya, Joab, Abisa\u00ed y 
Azael. Azael, que corr\u00eda 
tan r\u00e1pido como una 
gacela salvaje, {I}19_{/}se 
lanz\u00f3 en persecuci\u00f3n de 
Abner sin desviarse ni a 
la derecha ni a la 
izquierda. {I}20_{/}Abner se 
dio vuelta y le dijo: 
"\u00bfEres t\u00fa Azael?" 
Respondi\u00f3: "S\u00ed, yo soy". 
{I}21_{/}Abner le dijo 
entonces: "Ap\u00e1rtate a la 
derecha o a la izquierda 
y l\u00e1nzate sobre uno de 
esos j\u00f3venes si es que 
quieres apoderarte de su 
equipo". Pero Azael no 
quiso apartarse de \u00e9l. 
{I}22_{/}Abner le repiti\u00f3 a 
Azael: "Ap\u00e1rtate de m\u00ed, 
si no te dejar\u00e9 tirado en 
el suelo; pero, \u00bfc\u00f3mo 
podr\u00eda despu\u00e9s hablar a 
tu hermano?" {I}23_{/}Como no 
quisiera apartarse de \u00e9l, 
Abner le clav\u00f3 en el 
est\u00f3mago la punta de su 
lanza y la lanza le sali\u00f3 
por la espalda. Cay\u00f3 all\u00ed 
mismo y muri\u00f3. Todos se 
deten\u00edan a medida que 
iban llegando al lugar 
donde Azael hab\u00eda ca\u00eddo 
herido de muerte.
{I}24_{/}Joab y Abisa\u00ed se 
lanzaron en persecuci\u00f3n 
de Abner, y cuando el sol 
ya se pon\u00eda, llegaron a 
la colina de Amma, al 
este de Guiaj por el 
camino del desierto de 
Gaba\u00f3n. {I}25_{/}La gente de 
Benjam\u00edn se agrup\u00f3 
entonces detr\u00e1s de Abner 
en una formaci\u00f3n cerrada, 
y se instalaron en la 
cumbre de una colina. 
{I}26_{/}Abner grit\u00f3 a Joab: 
"\u00bfSeguir\u00e1 devorando la 
espada? \u00bfNo sabes que 
esto acabar\u00e1 en l\u00e1grimas? 
\u00bfQu\u00e9 esperas para ordenar 
a tus hombres que dejen 
de perseguir a sus 
hermanos?"
{I}27_{/}Joab respondi\u00f3: "Tan 
cierto como que Yav\u00e9 vive 
que si t\u00fa no hubieras 
hablado, esta gente 
habr\u00eda seguido 
persiguiendo a sus 
hermanos hasta la 
madrugada". {I}28_{/}Entonces 
Joab toc\u00f3 el cuerno y se 
detuvo todo el ej\u00e9rcito, 
y as\u00ed dejaron de 
perseguir a Israel y 
termin\u00f3 la batalla.
{I}29_{/}Abner y sus hombres 
caminaron toda la noche 
por la Arab\u00e1, cruzaron el 
Jord\u00e1n y despu\u00e9s de haber 
caminado adem\u00e1s toda la 
ma\u00f1ana, llegaron a 
Majanayim. {I}30_{/}Joab, por 
su parte, reuni\u00f3 a sus 
tropas despu\u00e9s de haber 
puesto fin a la 
persecuci\u00f3n de Abner; la 
guardia de David hab\u00eda 
perdido a diecinueve de 
sus hombres adem\u00e1s de 
Azael, {I}31_{/}pero hab\u00eda 
dado muerte a trescientos 
sesenta hombres de 
Benjam\u00edn, en el ej\u00e9rcito 
de Abner. {I}32_{/}Se 
llevaron a Azael y lo 
enterraron en la tumba de 
su padre en Bel\u00e9n. Joab y 
sus hombres caminaron 
toda la noche y llegaron 
a Hebr\u00f3n al despuntar el 
d\u00eda.
{1}3{/}

{I}1_{/}La guerra entre 
la casa de Sa\u00fal y la de 
David se prolong\u00f3. David 
se iba imponiendo cada 
vez m\u00e1s, mientras que el 
partido de Sa\u00fal se 
desmoronaba. {I}2_{/}David 
tuvo hijos en Hebr\u00f3n: el 
mayor fue Amn\u00f3n, nacido 
de Ajinoam de Yizreel, 
{I}3_{/}el segundo fue 
Quileab, nacido de 
Abiga\u00edl, mujer de Nabal 
de Carmel; el tercero, 
Absal\u00f3n, hijo de Maaca, 
que era hija de Talmai, 
rey de Guesur; {I}4_{/}el 
cuarto fue Adon\u00edas, 
nacido de Jagit; el 
quinto, Sefat\u00edas, nacido 
de Abital, {I}5_{/}el sexto, 
Yitream nacido de Egla, 
mujer de David. Todos 
esos hijos de David 
nacieron en Hebr\u00f3n.
{I}6_{/}Durante la guerra 
entre la casa de Sa\u00fal y 
la casa de David, Abner 
fue haci\u00e9ndose cada vez 
m\u00e1s importante en la casa 
de Sa\u00fal. {I}7_{/}Sa\u00fal ten\u00eda 
una concubina llamada 
Risp\u00e1, hija de Ay\u00eda, la 
que Abner tom\u00f3 para s\u00ed. 
Isbaal dijo a Abner: 
"\u00bfPor qu\u00e9 tomaste la 
concubina de mi padre?" 
{I}8_{/}Ante esas palabras 
Abner se enoj\u00f3 
violentamente con Isbaal: 
"\u00bfAs\u00ed que yo soy una 
cabeza de perro? He 
tenido todas las 
atenciones con la casa de 
Sa\u00fal tu padre, con sus 
hermanos y sus amigos, no 
he dejado que caigas en 
manos de David, \u00bfy ahora 
me haces toda una escena 
por una historia de 
mujer? {I}9_{/}Mald\u00edgame Dios 
una y otra vez si no 
ayudo desde ahora a David 
para que se cumpla lo que 
Yav\u00e9 ha dicho, {I}10_{/}que 
quitar\u00eda la realeza a la 
casa de Sa\u00fal y har\u00eda a 
David rey de Israel y de 
Jud\u00e1, desde Dan a 
Bersab\u00e9. {I}11_{/}Isbaal no 
se atrevi\u00f3 a contestarle 
una palabra a Abner 
porque le ten\u00eda miedo.
{I}12_{/}Abner mand\u00f3 
mensajeros a David: "Haz 
un pacto conmigo y yo te 
ayudar\u00e9 a reunir 
alrededor tuyo a todo 
Israel". {I}13_{/}David le 
respondi\u00f3: "De acuerdo, 
har\u00e9 un pacto contigo, 
pero con una condici\u00f3n: 
Cuando vengas, tr\u00e1eme a 
Mical, la hija de Sa\u00fal; 
si no, nada sacar\u00e1s con 
presentarte ante m\u00ed".
{I}14_{/}David mand\u00f3 
mensajeros a Isbaal, hijo 
de Sa\u00fal: "Devu\u00e9lveme a 
Mical mi mujer, la que me 
dieron a cambio de cien 
prepucios de filisteos". 
{I}15_{/}Isbaal mand\u00f3 
entonces que la fueran a 
sacar de la casa de su 
\u00faltimo marido Paltiel, 
hijo de Layis. {I}16_{/}Su 
marido sali\u00f3 detr\u00e1s de 
ella y la acompa\u00f1\u00f3 
llorando hasta Bajurim. 
All\u00ed le dijo Abner: 
"Vu\u00e9lvete a tu casa". Y 
se volvi\u00f3.
{I}17_{/}Abner sostuvo 
conversaciones con los 
ancianos de Israel; les 
dijo: "Hace tiempo que 
desean tener a David por 
rey. {I}18_{/}Pasen ahora a 
las acciones, porque Yav\u00e9 
habl\u00f3 a David en estos 
t\u00e9rminos: Por la mano de 
mi servidor David salvar\u00e9 
a mi pueblo de Israel de 
las manos de los 
filisteos y de todos sus 
enemigos". {I}19_{/}As\u00ed habl\u00f3 
Abner a los hombres de 
Benjam\u00edn, y luego fue a 
Hebr\u00f3n a transmitir a 
David todo lo que hab\u00edan 
decidido la gente de 
Israel y de Benjam\u00edn.
JOAB ASESINA A ABNER{/}

{I}20_{/}Abner fue con veinte 
hombres a Hebr\u00f3n a 
visitar a David, y \u00e9ste 
dio un banquete a Abner y 
a los hombres que lo 
acompa\u00f1aban. {I}21_{/}Abner 
dijo entonces a David: 
"Ojal\u00e1 pueda reunir 
alrededor de mi se\u00f1or el 
rey a todo Israel; har\u00e1n 
una alianza contigo, y t\u00fa 
reinar\u00e1s sobre todo lo 
que pudieras desear". 
Luego David se despidi\u00f3 
de Abner, que se fue en 
paz.
{I}22_{/}Sucedi\u00f3 que Joab y 
la guardia de David 
regresaban de una 
incursi\u00f3n, en la que 
hab\u00edan reunido un enorme 
bot\u00edn. Abner, por su 
parte, hab\u00eda dejado a 
David en Hebr\u00f3n; David lo 
hab\u00eda despedido y se 
volv\u00eda tranquilamente. 
{I}23_{/}Cuando llegaron Joab 
y su tropa, le 
comunicaron a Joab que 
Abner, hijo de Ner, hab\u00eda 
estado en casa del rey y 
que \u00e9ste se hab\u00eda 
despedido de aqu\u00e9l 
amigablemente. 
{I}24_{/}Entonces Joab entr\u00f3 
en la casa del rey y le 
dijo: "\u00bfQu\u00e9 hiciste? \u00bfAs\u00ed 
que Abner vino a tu casa 
y dejaste que se fuera? 
{I}25_{/}Conoces bien a 
Abner, hijo de Ner; vino 
s\u00f3lo para enga\u00f1arte, para 
saber lo que haces y 
sientes, y averiguar tus 
planes".
{I}26_{/}Apenas sali\u00f3 de la 
casa de David, y sin 
decirle nada a \u00e9ste, Joab 
mand\u00f3 unos mensajeros a 
la cisterna de Sir\u00e1 para 
que volviera Abner. 
{I}27_{/}Cuando Abner lleg\u00f3 a 
Hebr\u00f3n, Joab lo llev\u00f3 
detr\u00e1s de la puerta so 
pretexto de conversar 
privadamente con \u00e9l, y 
all\u00ed lo hiri\u00f3 en el 
est\u00f3mago para vengar la 
sangre de su hermano 
Azael. Abner muri\u00f3.
{I}28_{/}David s\u00f3lo supo 
despu\u00e9s lo sucedido. 
Exclam\u00f3: "Yo y mi reino 
seremos para siempre 
inocentes ante Yav\u00e9 de la 
sangre de Abner, hijo de 
Ner. {I}29_{/}Caiga esa 
sangre sobre la cabeza de 
Joab y sobre toda la casa 
de su padre. \u00a1Que haya 
siempre en la casa de 
Joab enfermos de alg\u00fan 
flujo o de lepra, hombres 
que sean buenos para 
trabajar con el huso, 
v\u00edctimas de la espada, y 
gente que carezca de 
pan!"
{I}30_{/}De este modo Joab y 
su hermano Abisa\u00ed dieron 
muerte a Abner por causa 
de su hermano Azael, al 
que Abner hab\u00eda dado 
muerte en la batalla de 
Gaba\u00f3n.
{I}31_{/}David dijo despu\u00e9s a 
Joab y a toda la gente 
que estaba a su 
alrededor: "Rasguen sus 
ropas, p\u00f3nganse sacos en 
su cintura y hagan duelo 
por Abner". El rey David 
iba detr\u00e1s del cad\u00e1ver. 
{I}32_{/}Durante el entierro 
en Hebr\u00f3n, el rey habl\u00f3 
en alta voz y llor\u00f3 ante 
la tumba; todo el pueblo 
llor\u00f3 con \u00e9l. {I}33_{/}El rey 
enton\u00f3 entonces esta 
lamentaci\u00f3n por Abner:
"\u00bfPor qu\u00e9 ten\u00eda que morir 
Abner
como un hombre 
cualquiera?
{I}34_{/}Tus manos no estaban 
atadas,
tus pies no estaban 
apretados
por cadenas de bronce,
pero ca\u00edste como cae uno
en manos de criminales".
Todo el pueblo se puso a 
llorar.
{I}35_{/}Todos insist\u00edan a 
David para que comiera 
algo mientras era de d\u00eda, 
pero David hizo este 
juramento: "Que Dios me 
maldiga y remaldiga si 
pruebo pan o alguna otra 
cosa antes de la puesta 
del sol". {I}36_{/}La gente 
del pueblo qued\u00f3 muy 
impresionada y 
encontraron que eso 
estaba bien; adem\u00e1s 
encontraban que todo lo 
que hac\u00eda el rey estaba 
muy bien. {I}37_{/}Todo el 
pueblo y todo Israel 
comprendieron que el rey 
nada hab\u00eda tenido que ver 
con el asesinato de 
Abner, hijo de Ner. 
{I}38_{/}El rey dijo a sus 
servidores: "\u00bfNo saben 
acaso que un jefe, un 
gran jefe ha ca\u00eddo hoy en 
Israel? {I}39_{/}Yo, por 
ahora, a pesar de que he 
recibido la consagraci\u00f3n 
real, puedo hacer bien 
poca cosa; esos hombres, 
los hijos de Seruya, son 
m\u00e1s duros que yo. \u00a1Que 
Yav\u00e9 haga pagar el mal al 
que lo hizo!"
ISBAAL ES ASESINADO{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}Cuando el hijo de 
Sa\u00fal supo que Abner hab\u00eda 
sido asesinado en Hebr\u00f3n, 
se le cayeron los brazos 
y todo Israel se 
estremeci\u00f3. {I}2_{/}El hijo 
de Sa\u00fal ten\u00eda dos jefes 
de banda, dos hijos de 
Rim\u00f3n de Beerot, uno se 
llamaba Baana y el otro, 
Recab. (Eran de la tribu 
de Benjam\u00edn porque Beerot 
formaba parte del 
territorio de Benjam\u00edn. 
{I}3_{/}La gente de Beerot se 
hab\u00eda refugiado en 
Gitayim, y han 
permanecido all\u00ed hasta 
ese d\u00eda).
{I}4_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n all\u00ed un 
hijo de Jonat\u00e1n, hijo de 
Sa\u00fal, que ten\u00eda cinco 
a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a 
Yizreel la noticia de la 
muerte de Sa\u00fal y de 
Jonat\u00e1n. Su nodriza lo 
tom\u00f3 y huy\u00f3, pero en el 
apuro se le cay\u00f3 el ni\u00f1o 
y qued\u00f3 cojo; se llamaba 
Meribaal.
{I}5_{/}Los hijos de Rim\u00f3n de 
Beerot, Recab y Baana, se 
dirigieron a la casa de 
Isbaal; llegaron cuando 
hac\u00eda m\u00e1s calor en el 
d\u00eda, mientras \u00e9ste dorm\u00eda 
la siesta. {I}6_{/}La mujer 
que custodiaba la puerta 
se hab\u00eda adormilado y 
quedado dormida mientras 
limpiaba trigo. Recab y 
su hermano se acercaron 
despacito, {I}7_{/}entraron 
en la casa y encontraron 
a Isbaal tendido en la 
cama de su dormitorio. Lo 
golpearon y le cortaron 
la cabeza, despu\u00e9s 
caminaron toda la noche 
por el camino de la 
Arab\u00e1, llevando la 
cabeza. {I}8_{/}Trajeron a 
David, en Hebr\u00f3n, la 
cabeza de Isbaal y 
dijeron al rey: "Esta es 
la cabeza de Isbaal, el 
hijo de tu enemigo Sa\u00fal 
que quer\u00eda quitarte la 
vida. Hoy Yav\u00e9 veng\u00f3 al 
rey mi se\u00f1or de Sa\u00fal y de 
su raza".
{I}9_{/}Pero David respondi\u00f3 
a Recab y a su hermano 
Baana, hijos de Rim\u00f3n de 
Beerot: "Por Yav\u00e9 que 
vive y que me ha librado 
de todos mis problemas, 
{I}10_{/}cuando vino un 
hombre a verme con la 
noticia de que Sa\u00fal hab\u00eda 
muerto, cre\u00eda que era 
portador de una buena 
noticia, pero lo hice 
arrestar y ejecutar en 
Siclag, en vez de 
recompensarlo por esa 
buena noticia. {I}11_{/}\u00a1Con 
mayor raz\u00f3n ahora que 
unos malhechores han 
asesinado en su casa a un 
hombre bueno mientras 
dorm\u00eda, les voy a hacer 
pagar la sangre que 
derramaron, y los voy a 
barrer de la tierra!" 
{I}12_{/}David dio \u00f3rdenes a 
unos j\u00f3venes que estaban 
presentes, quienes les 
dieron muerte. En seguida 
les cortaron las manos y 
los pies y los colgaron 
encima de la pileta de 
Hebr\u00f3n. Tomaron tambi\u00e9n 
la cabeza de Isbaal y la 
depositaron en la tumba 
de Abner en Hebr\u00f3n.
DAVID, REY DE ISRAEL, SE 
APODERA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Todas las tribus 
de Israel se congregaron 
en torno a David en 
Hebr\u00f3n y le dijeron: 
"Somos de tus mismos 
huesos y de tu misma 
carne. {I}2_{/}Ya antes, 
cuando Sa\u00fal era todav\u00eda 
nuestro rey, t\u00fa eras el 
que conduc\u00eda a Israel. 
Yav\u00e9 bien te dijo: T\u00fa 
ser\u00e1s el pastor de mi 
pueblo Israel, t\u00fa ser\u00e1s 
el jefe de Israel". 
{I}3_{/}Todos los ancianos de 
Israel fueron a Hebr\u00f3n a 
ver al rey y el rey David 
firm\u00f3 con ellos una 
alianza en Hebr\u00f3n en 
presencia de Yav\u00e9. 
Despu\u00e9s de lo cual 
consagraron a David como 
rey de Israel.
{I}4_{/}Cuando David fue rey 
ten\u00eda treinta a\u00f1os; rein\u00f3 
cuarenta a\u00f1os. {I}5_{/}Hab\u00eda 
reinado ya siete a\u00f1os y 
seis meses desde Hebr\u00f3n 
en Jud\u00e1, y rein\u00f3 en todo 
Israel y Jud\u00e1 treinta y 
tres a\u00f1os desde 
Jerusal\u00e9n.
{I}6_{/}El rey y sus hombres 
avanzaron sobre Jerusal\u00e9n 
para atacar a los 
jebuseos que viv\u00edan por 
entonces en la regi\u00f3n. 
Estos dijeron a David: 
"T\u00fa no entrar\u00e1s aqu\u00ed, 
aunque los ciegos y los 
cojos fueran los 
defensores". {I}7_{/}Pero 
David se apoder\u00f3 de la 
fortaleza de Si\u00f3n, que es 
la ciudad de David. 
{I}8_{/}Pues ese d\u00eda hab\u00eda 
dicho David: "El que 
quiera derrotar a los 
jebuseos, que suba por el 
canal. David maldice a 
esos cojos y a esos 
ciegos". De ah\u00ed que se 
diga ahora: "Los ciegos y 
los cojos no entrar\u00e1n en 
la Casa de Dios".
{I}9_{/}David se instal\u00f3 en 
la fortaleza y la llam\u00f3 
la ciudad de David, luego 
construy\u00f3 en su derredor, 
desde el Milo hacia el 
interior. {I}10_{/}David 
segu\u00eda creciendo sin 
cesar, y Yav\u00e9 Sabaot 
estaba con \u00e9l.
{I}11_{/}El rey de Tiro, 
Hiram, despach\u00f3 una 
misi\u00f3n donde David con 
madera de cedro, 
carpinteros y canteros, 
que construyeron una casa 
para David. {I}12_{/}Entonces 
David comprendi\u00f3 que Yav\u00e9 
lo hab\u00eda confirmado como 
rey de Israel y que har\u00eda 
glorioso su reinado por 
su pueblo de Israel.
{I}13_{/}Despu\u00e9s que lleg\u00f3 
David de Hebr\u00f3n, se 
escogi\u00f3 en Jerusal\u00e9n a 
otras mujeres y 
concubinas; tuvo de ellas 
hijos e hijas. {I}14_{/}Estos 
son los nombres de los 
hijos que tuvo en 
Jerusal\u00e9n: Sam\u00faa, Sobab, 
Nat\u00e1n, Salom\u00f3n, 
{I}15_{/}Yibjar, Elis\u00faa, 
Nefeg, Yafia, 
{I}16_{/}Elisama, Baal-Jada y 
Elifelet.
{I}17_{/}Cuando supieron los 
filisteos que David hab\u00eda 
sido consagrado como rey 
de todo Israel, subieron 
todos para apoderarse de 
\u00e9l; le avisaron a David y 
\u00e9ste baj\u00f3 al refugio. 
{I}18_{/}Llegaron los 
filisteos y se 
desplegaron en el valle 
de los Refa\u00edm, {I}19_{/}y 
David consult\u00f3 a Yav\u00e9: 
"\u00bfDebo atacar a los 
filisteos? \u00bfLos pondr\u00e1s 
en mis manos?" Yav\u00e9 
respondi\u00f3 a David: 
"At\u00e1calos, pues pondr\u00e9 a 
los filisteos en tus 
manos". {I}20_{/}David se 
dirigi\u00f3 a Baal-Perasim, y 
all\u00ed los derrot\u00f3. "Yav\u00e9, 
dijo, fue como un 
torrente, me abri\u00f3 una 
brecha en las filas 
enemigas". Por eso 
llamaron a ese lugar 
Baal-Perasim (el Se\u00f1or de 
la Brecha). {I}21_{/}Los 
filisteos dejaron all\u00ed 
sus \u00eddolos, los que 
fueron tomados por David 
y sus hombres.
{I}22_{/}De nuevo subieron 
los filisteos y se 
desplegaron en el valle 
de los Refa\u00edm. {I}23_{/}David 
consult\u00f3 a Yav\u00e9 quien le 
respondi\u00f3: "No los 
ataques de frente, 
t\u00f3malos por la 
retaguardia, pasa por el 
lado del bosque. 
{I}24_{/}Cuando oigas un 
ruido de pasos por encima 
de los \u00e1rboles, 
apres\u00farate porque es Yav\u00e9 
que va delante de ti para 
aplastar al ej\u00e9rcito de 
los filisteos". 
{I}25_{/}David hizo lo que 
Yav\u00e9 le hab\u00eda ordenado, y 
atac\u00f3 a los filisteos 
desde Gaba\u00f3n hasta la 
entrada de Guezer.
DAVID TRAE A JERUSAL\u00c9N EL 
ARCA DE LA ALIANZA{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}David reuni\u00f3 
entonces a todo lo mejor 
de Israel, unos treinta 
mil hombres, {I}2_{/}y se 
dirigi\u00f3 a Baala de Jud\u00e1, 
acompa\u00f1ado de todo su 
pueblo. Quer\u00eda traer el 
Arca de Dios sobre la 
cual ha sido pronunciado 
el Nombre de Yav\u00e9 Sabaot, 
quien se sienta en ella 
sobre los Querubines.
{I}3_{/}Sacaron el Arca de 
Dios de la casa de 
Abinadab, en la cumbre de 
la colina, y la pusieron 
en una carreta nueva; la 
hab\u00eda sacado de la casa 
de Abinadab. Uza y Aj\u00edo, 
los hijos de Abinadab, 
conduc\u00edan la carreta; 
{I}4_{/}Uza iba al lado del 
Arca de Dios y Aj\u00edo iba 
delante de ella. 
{I}5_{/}David y todos los 
israelitas bailaban 
delante de Yav\u00e9 con todas 
sus fuerzas; cantaban al 
son de guitarras, arpas, 
tamboriles, c\u00edmbalos y 
toda clase de 
instrumentos. {I}6_{/}Cuando 
se acercaban a la era de 
Nac\u00f3n, los bueyes dieron 
un paso en falso. Uza 
quiso sujetar el Arca de 
Dios y le puso la mano. 
{I}7_{/}Entonces Yav\u00e9 se 
enoj\u00f3 con Uza y Dios lo 
hiri\u00f3 all\u00ed mismo; muri\u00f3 
al lado del Arca de Dios. 
{I}8_{/}David qued\u00f3 indignado 
porque Yav\u00e9 hab\u00eda herido 
de muerte a Uza; luego de 
ese incidente este lugar 
se llam\u00f3 Perez-Uza.
{I}9_{/}Ese d\u00eda sinti\u00f3 David 
un verdadero temor por 
Yav\u00e9 y se dijo: "\u00bfY el 
Arca de Yav\u00e9 va a entrar 
en mi casa?" {I}10_{/}David 
no quiso pues guardar el 
Arca de Yav\u00e9 en su casa, 
en la ciudad de David, y 
orden\u00f3 que la llevaran 
donde Obed-Edom de Gat. 
{I}11_{/}El Arca de Yav\u00e9 
permaneci\u00f3 tres meses en 
casa de Obed-Edom de Gat, 
y Yav\u00e9 bendijo a Obed-
Edom y a toda su familia.
{I}12_{/}Le comunicaron a 
David que Yav\u00e9 hab\u00eda 
bendecido a la familia de 
Obed-Edom y todo lo que 
le pertenec\u00eda debido al 
Arca de Dios. David 
entonces fue para all\u00e1 y 
con gran alegr\u00eda hizo 
transportar el Arca de 
Dios desde la casa de 
Obed-Edom hasta la ciudad 
de David.
{I}13_{/}Cuando los hombres 
que llevaban el Arca de 
Yav\u00e9 dieron los seis 
primeros pasos, se 
ofreci\u00f3 como sacrificio 
un buey y un ternero 
gordo.
{I}14_{/}David bailaba y 
hac\u00eda piruetas con todas 
sus fuerzas delante de 
Yav\u00e9; estaba s\u00f3lo en 
pa\u00f1os menores. {I}15_{/}David 
y todos los israelitas 
fueron llevando el Arca 
de Yav\u00e9 al son de la 
fanfarria y del cuerno. 
{I}16_{/}Cuando el Arca entr\u00f3 
en la ciudad de David, 
Mical, hija de Sa\u00fal, 
estaba mirando en la 
ventana. Vio al rey que 
saltaba y se contorneaba 
delante de Yav\u00e9, y lo 
despreci\u00f3 en su coraz\u00f3n.
{I}17_{/}Trajeron pues el 
Arca de Yav\u00e9 y la 
colocaron en su sitio en 
medio de la tienda que 
David hab\u00eda levantado 
para ella, y David 
ofreci\u00f3 a Yav\u00e9 
holocaustos y sacrificios 
de comuni\u00f3n. {I}18_{/}Cuando 
David hubo terminado de 
ofrecer holocaustos y 
sacrificios de comuni\u00f3n, 
bendijo al pueblo en 
nombre de Yav\u00e9 Sabaot; 
{I}19_{/}despu\u00e9s distribuy\u00f3 a 
todo el mundo, a todos 
los israelitas, tanto 
hombres como mujeres, a 
cada uno, un pastel, una 
porci\u00f3n de carne, un 
dulce de pasas, y todo el 
mundo regres\u00f3 a su casa.
{I}20_{/}David tambi\u00e9n 
regres\u00f3 a su casa para 
bendecirla. Entonces 
Mical, la hija de Sa\u00fal, 
sali\u00f3 al encuentro de 
David y le dijo: 
"\u00a1Realmente el rey de 
Israel se ha cubierto de 
gloria hoy d\u00eda! Te has 
quitado la ropa ante los 
ojos de las mujeres de 
tus servidores como lo 
har\u00eda un hombre 
cualquiera". {I}21_{/}Pero 
David respondi\u00f3 a Mical: 
"Bailaba en presencia de 
Yav\u00e9. Por Yav\u00e9 que vive, 
por \u00e9l que me eligi\u00f3 
prefiri\u00e9ndome a tu padre 
y a toda tu familia para 
hacerme el jefe de su 
pueblo Israel, yo seguir\u00e9 
bailando en presencia de 
Yav\u00e9. {I}22_{/}Me rebajar\u00e9 
m\u00e1s a\u00fan y ser\u00e9 nada a tus 
ojos, pero en cambio ser\u00e9 
grande a los ojos de esas 
mujeres de las que 
hablabas".
{I}23_{/}Y Mical, hija de 
Sa\u00fal, no tuvo nunca 
hijos.
LA PROFEC\u00cdA DE NAT\u00c1N{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}El rey se hab\u00eda 
trasladado a su casa, y 
Yav\u00e9 hab\u00eda limpiado de 
enemigos todos los 
alrededores. {I}2_{/}Entonces 
dijo al profeta Nat\u00e1n: 
"Yo vivo en una casa de 
cedro, mientras que el 
Arca de Dios est\u00e1 todav\u00eda 
en una tienda; \u00bfqu\u00e9 dices 
de eso?" {I}3_{/}Nat\u00e1n 
respondi\u00f3 al rey: "Haz 
todo lo que estimes 
conveniente, porque Yav\u00e9 
est\u00e1 contigo".
{I}4_{/}Pero esa noche le fue 
dirigida a Nat\u00e1n la 
palabra de Yav\u00e9: {I}5_{/}Le 
dir\u00e1s a mi servidor 
David: Esto dice Yav\u00e9: 
\u00bfAs\u00ed que t\u00fa me vas a 
construir una casa para 
que habite en ella? 
{I}6_{/}Desde el d\u00eda en que 
saqu\u00e9 a los israelitas de 
Egipto hasta el d\u00eda de 
hoy, no he tenido casa 
donde morar, sino que 
estaba con ellos y ten\u00eda 
como morada s\u00f3lo una 
tienda. {I}7_{/}Todo el 
tiempo que he caminado en 
medio de los israelitas, 
jam\u00e1s he dicho a alguno 
de los jueces de Israel, 
a los que hab\u00eda puesto 
como pastores de mi 
pueblo de Israel: \u00bfPor 
qu\u00e9 no me construyen una 
casa de cedro?
{I}8_{/}Le transmitir\u00e1s pues 
a mi servidor David esta 
palabra de Yav\u00e9 Sabaot: 
Te fui a buscar al 
potrero cuando andabas 
detr\u00e1s de las ovejas, e 
hice de ti el jefe de mi 
pueblo de Israel. 
{I}9_{/}Doquiera ibas yo 
estaba contigo, elimin\u00e9 
delante de ti a todos tus 
enemigos. Har\u00e9 grande tu 
nombre tanto como el de 
los m\u00e1s grandes de la 
tierra {I}10_{/}y pondr\u00e9 en 
el lugar que le 
corresponde a mi pueblo 
de Israel. All\u00ed lo 
plantar\u00e9 y all\u00ed se 
quedar\u00e1. Ya no ser\u00e1 m\u00e1s 
sacudido; los malvados ya 
no seguir\u00e1n oprimi\u00e9ndolo 
como antes, {I}11_{/}cuando 
establec\u00ed jueces en mi 
pueblo Israel; lo librar\u00e9 
de todos sus enemigos. Y 
Yav\u00e9 te manda a decir 
esto: Yo te construir\u00e9 
una casa.
{I}12_{/}Cuando tus d\u00edas 
hayan concluido y te 
acuestes con tus padres, 
levantar\u00e9 despu\u00e9s de ti a 
tu descendiente, al que 
brota de tus entra\u00f1as, y 
afirmar\u00e9 su realeza. 
{I}13_{/}El me construir\u00e1 una 
casa y yo, por mi parte, 
afirmar\u00e9 su trono real 
para siempre. {I}14_{/}Ser\u00e9 
para \u00e9l un padre y \u00e9l 
ser\u00e1 para m\u00ed un hijo; si 
hace el mal lo corregir\u00e9 
como lo hacen los 
hombres, lo castigar\u00e9 a 
la manera humana. 
{I}15_{/}Pero no me apartar\u00e9 
de \u00e9l as\u00ed como me apart\u00e9 
de Sa\u00fal y lo ech\u00e9 de mi 
presencia. {I}16_{/}Tu casa y 
tu realeza estar\u00e1n para 
siempre ante m\u00ed, tu trono 
ser\u00e1 firme para siempre".
{I}17_{/}Fue pues Nat\u00e1n a 
hablar con David y le 
transmiti\u00f3 todas esas 
palabras y esa visi\u00f3n. 
{I}18_{/}Entonces el rey 
David fue a sentarse ante 
Yav\u00e9: "\u00bfQui\u00e9n soy yo 
Se\u00f1or Yav\u00e9? \u00bfQu\u00e9 es mi 
familia para que me hayas 
conducido hasta ac\u00e1? 
{I}19_{/}Pero eso te parece 
todav\u00eda muy poco, Se\u00f1or 
Yav\u00e9, ya que ahora 
extiendes tus promesas a 
la familia de tu servidor 
para un futuro lejano; 
\u00bfes ese un destino normal 
para un hombre, Se\u00f1or 
Yav\u00e9?
{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 podr\u00eda a\u00f1adir 
tu servidor David? T\u00fa lo 
conoces, Se\u00f1or Yav\u00e9. 
{I}21_{/}T\u00fa has llevado a 
cabo libremente esas 
grandes cosas para honrar 
tus promesas, que acabas 
de comunicar a tu 
servidor. {I}22_{/}Eres 
grande, Se\u00f1or Yav\u00e9; nadie 
es como t\u00fa; de acuerdo a 
todo lo que hemos 
escuchado con nuestros 
propios o\u00eddos, no hay 
otro Dios fuera de ti. 
{I}23_{/}Y \u00bfqui\u00e9n es como tu 
pueblo Israel? \u00bfHay otra 
naci\u00f3n en la tierra que 
haya sido comprada por un 
Dios para hacerla su 
pueblo, para darle un 
nombre, para ejecutar en 
favor de ella grandes y 
terribles cosas y para 
expulsar ante ese pueblo 
a las dem\u00e1s naciones con 
sus dioses?
{I}24_{/}T\u00fa estableciste a tu 
pueblo Israel para que 
fuera tu pueblo para 
siempre, y t\u00fa, Yav\u00e9, 
llegaste a ser su Dios. 
{I}25_{/}Ahora pues, Se\u00f1or 
Yav\u00e9, haz que sea siempre 
cierta la palabra que 
acabas de pronunciar 
respecto a tu servidor y 
a su familia; haz lo que 
dijiste. {I}26_{/}Entonces 
ser\u00e1 glorificado tu 
nombre para siempre y 
dir\u00e1n: \u00a1Yav\u00e9 Sabaot es 
Dios de Israel!
La casa de tu servidor 
David permanecer\u00e1 firme 
delante de ti, {I}27_{/}ya 
que eres t\u00fa Yav\u00e9 Sabaot, 
el Dios de Israel, quien 
ha hecho esta revelaci\u00f3n 
a tu servidor: "Te 
edificar\u00e9 una casa". Por 
eso tu servidor tiene la 
audacia de dirigirte esta 
plegaria: {I}28_{/}Se\u00f1or 
Yav\u00e9, t\u00fa eres realmente 
Dios, tus palabras son 
verdaderas, y t\u00fa eres 
quien hace la promesa a 
tu servidor. {I}29_{/}Ahora 
d\u00edgnate bendecir la 
familia de tu servidor; 
que tu bendici\u00f3n acompa\u00f1e 
siempre a mi familia, 
como t\u00fa, Se\u00f1or Yav\u00e9, lo 
has dicho".
LAS GUERRAS DE DAVID{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso 
David venci\u00f3 a los 
filisteos, quienes se 
declararon sus s\u00fabditos; 
as\u00ed puso fin David al 
dominio filisteo. 
{I}2_{/}Venci\u00f3 igualmente a 
los moabitas. Los hac\u00eda 
tender en tierra y medir 
con un cordel: dos 
cordeles para los que 
estaban destinados a la 
muerte, y un cordel, a 
los que se perdonaba la 
vida. Los moabitas 
quedaron sometidos a 
David y le pagaron 
contribuciones.
{I}3_{/}David venci\u00f3 a 
Hadadezer, hijo de Rejob, 
rey de Saba, cuando \u00e9ste 
llev\u00f3 a cabo una 
expedici\u00f3n para ser 
nuevamente due\u00f1o del R\u00edo. 
{I}4_{/}Le captur\u00f3 mil 
setecientos combatientes 
en carros y veinte mil 
hombres de infanter\u00eda. 
David cort\u00f3 los jarretes 
a todos los caballos y se 
qued\u00f3 s\u00f3lo con cien. 
{I}5_{/}Los arameos de 
Damasco quisieron 
socorrer a Hadadezer, rey 
de Saba, pero David les 
mat\u00f3 veinte mil hombres. 
{I}6_{/}Despu\u00e9s de eso, David 
puso gobernadores en la 
regi\u00f3n de Damasco y los 
arameos pasaron a ser 
s\u00fabditos de David; le 
pagaban un tributo. As\u00ed 
fue como Yav\u00e9 daba la 
victoria a David 
adondequiera que iba. 
{I}7_{/}David tom\u00f3 los 
escudos de oro que 
llevaban los guardias de 
Hadadezer y los llev\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n. {I}8_{/}Asimismo 
en Tebaj y Berotai, las 
ciudades de Hadadezer, se 
apoder\u00f3 de gran cantidad 
de bronce.
{I}9_{/}Cuando Tu\u00fa, rey de 
Jamat, supo que David 
hab\u00eda aplastado al 
ej\u00e9rcito de Hadadezer, 
{I}10_{/}envi\u00f3 donde David a 
su hijo Hadoram para que 
lo saludara y lo 
felicitara por haber 
luchado con Hadadezer y 
haberlo vencido. Pues 
Hadadezer estaba 
constantemente en guerra 
con Tu\u00fa. Hadoram llev\u00f3 
consigo objetos de plata, 
oro y bronce. {I}11_{/}El rey 
David lo consagr\u00f3 todo a 
Yav\u00e9 junto con la plata y 
el oro provenientes de 
todas las naciones que le 
estaban sometidas: 
{I}12_{/}Aram, Moab, los 
amonitas, los filisteos, 
Amalec; tambi\u00e9n estaba 
all\u00ed el tesoro que hab\u00eda 
quitado a Hadadezer, hijo 
de Rejob, rey de Saba.
{I}13_{/}David se hizo m\u00e1s 
c\u00e9lebre todav\u00eda cuando 
regres\u00f3 despu\u00e9s de haber 
vencido a los edomitas en 
el valle de la Sal: eran 
dieciocho mil. {I}14_{/}Puso 
gobernadores en Edom y 
todos los edomitas fueron 
s\u00fabditos de David. Yav\u00e9 
daba la victoria a David 
doquiera \u00e9ste iba.
{I}15_{/}David rein\u00f3 en 
todo Israel, hac\u00eda 
respetar el derecho y 
administraba justicia a 
su pueblo. {I}16_{/}Joab, 
hijo de Seruya comandaba 
el ej\u00e9rcito; Josafat, 
hijo de Ajilud, era el 
archivero; {I}17_{/}Sadoc y 
Ebiatar, hijos de 
Ajimelec, hijo de Ajitub, 
eran sacerdotes; Seraya 
era secretario; 
{I}18_{/}Benayas, hijo de 
Yoyada, comandaba la 
guardia de los quereteos 
y peleteos; los hijos de 
David eran sacerdotes.
{1}9{/}

{I}1_{/}David pregunt\u00f3: "\u00bfHay 
todav\u00eda alg\u00fan 
sobreviviente de la 
familia de Sa\u00fal para que 
lo trate con bondad en 
recuerdo de Jonat\u00e1n?" 
{I}2_{/}Ahora bien, la 
familia de Sa\u00fal ten\u00eda un 
mayordomo que se llamaba 
Siba. Lo llevaron donde 
David y el rey le dijo: 
"\u00bfT\u00fa eres Siba?" 
Respondi\u00f3: "Para 
servirte". {I}3_{/}El rey le 
pregunt\u00f3: "\u00bfQueda todav\u00eda 
alg\u00fan sobreviviente de la 
familia de Sa\u00fal para que 
lo trate con bondad digna 
de Dios?" Siba respondi\u00f3 
al rey: "Todav\u00eda queda un 
hijo de Jonat\u00e1n que est\u00e1 
tullido de ambas 
piernas". {I}4_{/}\u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1?" pregunt\u00f3 el rey. 
Siba respondi\u00f3 al rey: 
"Est\u00e1 en la casa de 
Maquir, hijo de Ammiel, 
en Lo-Debar". {I}5_{/}El rey 
David lo mand\u00f3 buscar a 
la casa de Maquir, hijo 
de Ammiel, en Lo-Debar.
{I}6_{/}Cuando lleg\u00f3 donde 
David, Meribaal, hijo de 
Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, se 
postr\u00f3 con el rostro en 
tierra. David le dijo: 
"\u00a1Meribaal!" Respondi\u00f3: 
"Soy yo tu servidor". 
{I}7_{/}Entonces David le 
dijo: "No temas, quiero 
tratarte con bondad 
debido a tu padre 
Jonat\u00e1n. Te devolver\u00e9 
todas las tierras de Sa\u00fal 
tu abuelo, y todos los 
d\u00edas comer\u00e1s a mi mesa". 
{I}8_{/}Se postr\u00f3 de nuevo y 
dijo: "\u00bfQui\u00e9n es tu 
servidor para que pongas 
atenci\u00f3n en un perro 
despanzurrado como yo?"
{I}9_{/}El rey llam\u00f3 a Siba, 
el servidor de Sa\u00fal, y le 
dijo: "Doy a tu patr\u00f3n 
todo lo que pertenec\u00eda a 
Sa\u00fal y a su familia. 
{I}10_{/}T\u00fa, junto con tus 
hijos y tus esclavos, 
trabajar\u00e1s la tierra para 
\u00e9l, har\u00e1s las cosechas y 
as\u00ed asegurar\u00e1s para la 
familia de tu patr\u00f3n el 
alimento que necesita. 
Pero Meribaal, el hijo de 
tu patr\u00f3n, comer\u00e1 todos 
los d\u00edas a mi mesa". Siba 
ten\u00eda quince hijos y 
veinte esclavos, {I}11_{/}y 
respondi\u00f3 al rey: "Tu 
servidor har\u00e1 lo que el 
rey mi se\u00f1or mand\u00f3 a su 
servidor".
De ese modo Meribaal 
com\u00eda a la mesa de David 
como uno de los hijos del 
rey; {I}12_{/}Meribaal ten\u00eda 
un peque\u00f1o hijo que se 
llamaba Mica. Toda la 
gente de Siba trabajaba 
para Meribaal, {I}13_{/}pero 
Meribaal resid\u00eda en 
Jerusal\u00e9n donde todos los 
d\u00edas com\u00eda a la mesa del 
rey. Era tullido de ambas 
piernas.
{1}10{/}

{I}1_{/}Por ese entonces 
muri\u00f3 el rey de los 
amonitas, y su hijo Am\u00fan 
rein\u00f3 en su lugar. 
{I}2_{/}David se dijo: "Le 
har\u00e9 atenciones a Am\u00fan, 
hijo de Najaz, as\u00ed como 
su padre lo hizo 
conmigo". David envi\u00f3 
pues a sus servidores 
para presentarle sus 
condolencias con motivo 
de la muerte de su padre. 
Pero cuando los 
servidores de David 
llegaron donde los 
amonitas, {I}3_{/}los 
pr\u00edncipes de los amonitas 
dijeron a su se\u00f1or Am\u00fan: 
"\u00bfCrees t\u00fa que David 
mand\u00f3 a sus mensajeros 
con condolencias s\u00f3lo 
para honrar a tu padre? 
Seguramente los mand\u00f3 
para que vinieran a 
espiar la ciudad, para 
que conocieran sus 
defensas y poder as\u00ed 
apoderarse de ella". 
{I}4_{/}Am\u00fan tom\u00f3 entonces a 
los servidores de David, 
les rasur\u00f3 la mitad de su 
barba, les cort\u00f3 la ropa 
a la altura de las nalgas 
y los mand\u00f3 de vuelta. 
{I}5_{/}Al saber eso, David 
envi\u00f3 a alguien que fuera 
a encontrarlos, pues esos 
hombres estaban llenos de 
verg\u00fcenza. Les mand\u00f3 
decir: "Qu\u00e9dense en 
Jeric\u00f3 hasta que les 
crezca la barba, y 
despu\u00e9s regresen".
{I}6_{/}Los amonitas se 
dieron cuenta de que se 
hab\u00edan vuelto odiosos 
para David; contrataron 
por tanto a su servicio a 
los arameos de Bet-Rejob 
y a los arameos de Soba, 
en una cantidad de veinte 
mil hombres, y doce mil 
hombres de Tob. 
{I}7_{/}Cuando David supo 
eso, mand\u00f3 a Joab con 
todo el ej\u00e9rcito y los de 
la guardia. {I}8_{/}Los 
amonitas salieron y se 
pusieron en orden de 
batalla a la entrada de 
la puerta, mientras que 
los arameos de Soba y de 
Rejob m\u00e1s la gente de Tob 
y de Maac\u00e1 se quedaban a 
pleno campo.
{I}9_{/}Joab se encontr\u00f3 pues 
con enemigos tanto 
delante como detr\u00e1s de 
\u00e9l. Separ\u00f3 la guardia de 
Israel y la form\u00f3 en 
filas frente a los 
arameos, {I}10_{/}luego 
encomend\u00f3 a su hermano 
Abisa\u00ed el resto del 
pueblo, y \u00e9ste lo form\u00f3 
frente a los arameos. 
{I}11_{/}Dijo entonces: "Si 
los arameos son m\u00e1s 
poderosos que yo, t\u00fa 
vendr\u00e1s a ayudarme, y si 
los amonitas son m\u00e1s 
poderosos que t\u00fa, yo ir\u00e9 
a ayudarte. {I}12_{/}Ten 
valor, demostremos que 
somos valientes por 
nuestro pueblo y por las 
ciudades de nuestro Dios; 
Yav\u00e9 har\u00e1 lo que mejor le 
parezca".
{I}13_{/}Cuando avanz\u00f3 Joab 
con su ej\u00e9rcito para 
atacar a los arameos, 
\u00e9stos salieron huyendo. 
{I}14_{/}Al ver los amonitas 
que hu\u00edan los arameos, 
dieron tambi\u00e9n la espalda 
a Abisa\u00ed y entraron en la 
ciudad. Entonces Joab 
puso fin a la expedici\u00f3n 
en contra de los amonitas 
y regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.
{I}15_{/}Al ver que hab\u00edan 
sido derrotados por 
Israel, los arameos 
reunieron sus fuerzas. 
{I}16_{/}Hadadezer mand\u00f3 
mensajeros para convocar 
a todos los arameos que 
viv\u00edan al otro lado del 
r\u00edo y se concentraron en 
Jelam; Sobac, el jefe del 
ej\u00e9rcito de Hadadezer, 
los mandaba a todos. 
{I}17_{/}Cuando David lo 
supo, reuni\u00f3 a todo 
Israel, atraves\u00f3 el 
Jord\u00e1n y lleg\u00f3 a Jelam. 
{I}18_{/}Los arameos se 
pusieron en orden de 
batalla frente a David y 
se trab\u00f3 el combate. Los 
arameos dieron vuelta la 
espalda ante Israel y 
David les mat\u00f3 
setecientos caballos y 
cuarenta mil hombres. 
Sobac, su comandante en 
jefe, fue derribado y 
muri\u00f3 all\u00ed mismo. 
{I}19_{/}Cuando todos los 
reyes vasallos de 
Hadadezer vieron que 
hab\u00edan sido derrotados 
por Israel, solicitaron 
la paz a los israelitas y 
se declararon sus 
s\u00fabditos; desde ese d\u00eda 
los arameos no se 
atrevieron m\u00e1s a socorrer 
a los amonitas.
EL ADULTERIO DE DAVID{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}A vuelta de a\u00f1o, 
en la \u00e9poca en que los 
reyes hacen sus campa\u00f1as, 
David mand\u00f3 a Joab con su 
guardia y todo Israel. 
Derrotaron completamente 
a los amonitas y sitiaron 
Rabb\u00e1, mientras David se 
quedaba en Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Una tarde en que 
David se hab\u00eda levantado 
de su siesta y daba un 
paseo por la terraza, 
divis\u00f3 desde lo alto de 
la terraza a una mujer 
que se estaba ba\u00f1ando; la 
mujer era muy hermosa. 
{I}3_{/}David pregunt\u00f3 por la 
mujer y le respondieron: 
"Es Betsab\u00e9, hija de 
Eliam, la esposa de Ur\u00edas 
el hitita". {I}4_{/}David 
mand\u00f3 a algunos hombres 
para que se la trajeran. 
Cuando lleg\u00f3 a la casa de 
David, \u00e9ste se acost\u00f3 con 
ella justamente despu\u00e9s 
que se hab\u00eda purificado 
de su regla, luego se 
volvi\u00f3 a su casa. {I}5_{/}Al 
ver que ten\u00eda atraso, la 
mujer le mand\u00f3 decir a 
David: "Estoy 
embarazada".
{I}6_{/}Entonces David envi\u00f3 
este mensaje a Joab: 
"M\u00e1ndame a Ur\u00edas el 
hitita". Y Joab mand\u00f3 a 
Ur\u00edas donde David. 
{I}7_{/}Cuando lleg\u00f3 Ur\u00edas, 
David le pidi\u00f3 noticias 
del ej\u00e9rcito y de la 
guerra, {I}8_{/}despu\u00e9s dijo 
a Ur\u00edas: "Anda a tu casa, 
te has ganado el derecho 
de lavarte los pies". 
Apenas sali\u00f3 Ur\u00edas de la 
casa del rey, \u00e9ste 
despach\u00f3 detr\u00e1s de \u00e9l un 
presente de su mesa. 
{I}9_{/}Pero Ur\u00edas no entr\u00f3 
en su casa, sino que se 
acost\u00f3 a la puerta del 
palacio con todos los 
guardias de su se\u00f1or.
{I}10_{/}Le dijeron a David: 
"Ur\u00edas no ha ido a su 
casa". David pregunt\u00f3 a 
Ur\u00edas: "\u00bfNo vienes de un 
viaje? \u00bfPor qu\u00e9 no has 
bajado a tu casa?" 
{I}11_{/}Ur\u00edas respondi\u00f3 a 
David: "El Arca de Dios, 
Israel y Jud\u00e1 se alojan 
en tiendas. Mi jefe Joab 
y la guardia del rey, mi 
se\u00f1or, est\u00e1n acampando a 
pleno campo, y \u00bfyo voy a 
entrar a mi casa para 
comer y beber y para 
acostarme con mi mujer? 
Juro por Yav\u00e9 que vive y 
por tu vida que nunca 
har\u00e9 tal cosa". 
{I}12_{/}Entonces David dijo 
a Ur\u00edas: "Qu\u00e9date por hoy 
aqu\u00ed y ma\u00f1ana te ir\u00e1s de 
vuelta". Ur\u00edas se qued\u00f3 
pues en Jerusal\u00e9n aquel 
d\u00eda. Al d\u00eda siguiente 
{I}13_{/}David lo invit\u00f3 a su 
mesa a comer y a tomar y 
lo emborrach\u00f3. Sin 
embargo, Ur\u00edas tampoco 
baj\u00f3 a su casa esa noche; 
se acost\u00f3 con los 
sirvientes de su se\u00f1or.
{I}14_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente, David escribi\u00f3 
una carta a Joab y se la 
pas\u00f3 a Ur\u00edas para que se 
la llevara. {I}15_{/}En la 
carta escribi\u00f3 esto: 
"Coloca a Ur\u00edas en lo m\u00e1s 
duro de la batalla, luego 
d\u00e9jenlo solo para que lo 
ataquen y muera". 
{I}16_{/}Joab, que estaba 
sitiando la ciudad, 
coloc\u00f3 a Ur\u00edas en el 
lugar donde estaban los 
mejores defensores. 
{I}17_{/}La gente de la 
ciudad efectu\u00f3 una salida 
y atacaron a Joab; hubo 
varios muertos entre los 
oficiales de David y uno 
de ellos fue Ur\u00edas el 
hitita.
{I}18_{/}Joab mand\u00f3 a David 
noticias de las 
operaciones, {I}19_{/}y dio 
esta orden al mensajero: 
"Cuando hayas terminado 
de contar al rey todos 
los detalles de la 
batalla, {I}20_{/}a lo mejor 
el rey se va a enojar y 
te dir\u00e1: \u00bfPor qu\u00e9 se 
acercaron a la ciudad? 
\u00bfNo saben que les 
disparan desde lo alto de 
las murallas? {I}21_{/}\u00bfQui\u00e9n 
mat\u00f3 a Abimelec, hijo de 
Yerubaal? \u00bfNo fue una 
mujer que dej\u00f3 caer sobre 
\u00e9l una piedra de molino 
de lo alto de los muros 
de Teb\u00e9s, y as\u00ed muri\u00f3? 
\u00bfPor qu\u00e9 se acercaron 
tanto a las murallas? 
Entonces t\u00fa sencillamente 
le responder\u00e1s: "Tu 
servidor Ur\u00edas el hitita 
muri\u00f3 tambi\u00e9n".
{I}22_{/}Parti\u00f3 el mensajero 
y a su arribo le 
transmiti\u00f3 a David todo 
el mensaje de Joab. David 
se enoj\u00f3. {I}23_{/}Entonces 
el mensajero le 
respondi\u00f3: "Esos hombres 
trataron de efectuar un 
ataque en contra nuestra, 
hicieron una salida a 
descampado, y nosotros 
los hicimos retroceder 
hasta la puerta de la 
ciudad. {I}24_{/}Pero 
entonces los arqueros 
dispararon desde lo alto 
de las murallas contra 
tus servidores, murieron 
varios guardias del rey y 
entre ellos estaba Ur\u00edas 
el hitita".
{I}25_{/}David dijo al 
mensajero: "Dile a Joab 
que no se preocupe m\u00e1s 
por este asunto, porque 
la espada devora tanto 
aqu\u00ed como acull\u00e1. Dile 
que refuerce su ataque 
contra la ciudad hasta 
que la destruya; que se 
mantenga firme".
{I}26_{/}Supo la mujer de 
Ur\u00edas que su marido hab\u00eda 
muerto. Hizo duelo por 
\u00e9l, {I}27_{/}y cuando se 
terminaron los d\u00edas de 
duelo, David la mand\u00f3 a 
buscar. La llev\u00f3 a su 
casa, la tom\u00f3 por mujer y 
ella le dio un hijo; pero 
lo que David hab\u00eda hecho 
le pareci\u00f3 p\u00e9simo a Yav\u00e9.
LOS REPROCHES DE NAT\u00c1N A 
DAVID{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9 mand\u00f3 donde 
David al profeta Nat\u00e1n. 
Este fue y le dijo: 
"Hab\u00eda en una ciudad dos 
hombres: uno era rico y 
el otro, pobre. {I}2_{/}El 
rico ten\u00eda mucho ganado 
mayor y menor; {I}3_{/}el 
pobre, en cambio, s\u00f3lo 
ten\u00eda una oveja que hab\u00eda 
comprado. La alimentaba, 
crec\u00eda a su lado junto 
con sus hijos, com\u00eda de 
su pan, tomaba de su copa 
y dorm\u00eda en su regazo; 
era para \u00e9l como una 
hija.
{I}4_{/}Un d\u00eda el rico 
recibi\u00f3 a una visita. 
Como no quer\u00eda sacrificar 
ning\u00fan animal de su 
ganado para preparar una 
cena al que acababa de 
llegar, rob\u00f3 la oveja del 
pobre y se la prepar\u00f3 a 
su visita".
{I}5_{/}David se enoj\u00f3 mucho 
con ese hombre y dijo a 
Nat\u00e1n: "Por Yav\u00e9 que 
vive, el hombre que hizo 
eso merece la muerte. 
{I}6_{/}Devolver\u00e1 cuatro 
veces m\u00e1s por la oveja 
por haber actuado as\u00ed sin 
ninguna compasi\u00f3n".
{I}7_{/}Entonces Nat\u00e1n dijo a 
David: "Ese hombre eres 
t\u00fa. Esto dice Yav\u00e9, el 
Dios de Israel: Te 
consagr\u00e9 como rey de 
Israel, te libr\u00e9 de las 
manos de Sa\u00fal, {I}8_{/}te di 
la casa de tu se\u00f1or y las 
mujeres de tu se\u00f1or, te 
di la casa de Israel y la 
de Jud\u00e1, y por si esto 
fuera poco, habr\u00eda hecho 
mucho m\u00e1s por ti. 
{I}9_{/}\u00bfPor qu\u00e9 pues 
despreciaste la palabra 
de Yav\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 hiciste 
esa cosa tan mala a sus 
ojos de matar por la 
espada a Ur\u00edas el hitita? 
Te apoderaste de su mujer 
y lo mataste por la 
espada de los amonitas. 
{I}10_{/}Por eso, la espada 
ya no se apartar\u00e1 m\u00e1s de 
tu casa, porque me 
despreciaste y tomaste a 
la mujer de Ur\u00edas el 
hitita para hacerla tu 
propia mujer.
{I}11_{/}Esto dice Yav\u00e9: Har\u00e9 
que te sobrevenga la 
desgracia desde tu propia 
casa; tomar\u00e9 a tus 
mujeres ante tus propios 
ojos y se las dar\u00e9 a tu 
pr\u00f3jimo que se acostar\u00e1 
con ellas a plena luz del 
sol. {I}12_{/}T\u00fa hiciste esto 
en secreto, pero yo 
llevar\u00e9 a cabo eso en 
presencia de todo Israel, 
a pleno d\u00eda".
{I}13_{/}David dijo a Nat\u00e1n: 
"\u00a1Pequ\u00e9 contra Yav\u00e9!" Y 
Nat\u00e1n le respondi\u00f3: "Yav\u00e9 
te perdona tu pecado, no 
morir\u00e1s. {I}14_{/}Sin 
embargo, puesto que con 
esto despreciaste a Yav\u00e9, 
el hijo que te naci\u00f3 
morir\u00e1"
{I}15_{/}Mientras Nat\u00e1n 
regresaba a su casa, Yav\u00e9 
hiri\u00f3 al hijo que la 
mujer de Ur\u00edas hab\u00eda dado 
a David, que cay\u00f3 
enfermo. {I}16_{/}David pidi\u00f3 
a Dios por su hijo, se 
negaba a comer y cuando 
regres\u00f3 a su casa, dorm\u00eda 
en el suelo. {I}17_{/}Los 
ancianos de su casa le 
insist\u00edan para que se 
levantara, pero se negaba 
y no ingiri\u00f3 ning\u00fan 
alimento con ellos. 
{I}18_{/}Al s\u00e9ptimo d\u00eda, el 
ni\u00f1o muri\u00f3. Los 
servidores de David no se 
atrev\u00edan a comunicarle la 
noticia, pues se dec\u00edan: 
"Si cuando el ni\u00f1o estaba 
todav\u00eda vivo, le 
habl\u00e1bamos y no quer\u00eda 
hacernos caso, \u00bfqu\u00e9 no 
har\u00e1 ahora cuando le 
comuniquemos que el ni\u00f1o 
muri\u00f3?" {I}19_{/}David se dio 
cuenta de que los 
servidores cuchicheaban 
entre s\u00ed; comprendi\u00f3 
entonces que el ni\u00f1o 
hab\u00eda muerto y dijo a sus 
servidores: "\u00bfMuri\u00f3 el 
ni\u00f1o?" Le respondieron: 
"S\u00ed, muri\u00f3".
{I}20_{/}Entonces David se 
levant\u00f3, se ba\u00f1\u00f3, se 
perfum\u00f3 y se cambi\u00f3 de 
ropa. Entr\u00f3 en la Casa de 
Yav\u00e9 donde se postr\u00f3; 
luego regres\u00f3 a su casa y 
pidi\u00f3 que le sirvieran 
algo y comi\u00f3. {I}21_{/}Sus 
servidores le dijeron: 
"\u00bfQu\u00e9 haces? Cuando el 
ni\u00f1o estaba vivo, 
ayunabas, llorabas, y 
ahora que est\u00e1 muerto, te 
levantas y comes". 
{I}22_{/}Respondi\u00f3: "Mientras 
el ni\u00f1o estaba a\u00fan con 
vida, ayunaba y lloraba, 
pues me dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n 
sabe? A lo mejor Yav\u00e9 
tiene piedad de m\u00ed y sana 
al ni\u00f1o. {I}23_{/}Pero ahora 
que est\u00e1 muerto, \u00bfpara 
qu\u00e9 ayunar? \u00bfPuedo acaso 
hacer que reviva? En vez 
de que vuelva a m\u00ed, ser\u00e9 
yo m\u00e1s bien quien vaya 
donde \u00e9l".
{I}24_{/}David consol\u00f3 a su 
mujer Betsab\u00e9, la fue a 
ver y se acost\u00f3 con ella, 
quien concibi\u00f3 y dio a 
luz a un ni\u00f1o, al que le 
puso el nombre de 
Salom\u00f3n. Yav\u00e9 am\u00f3 a ese 
ni\u00f1o, {I}25_{/}y mand\u00f3 al 
profeta Nat\u00e1n, que lo 
llam\u00f3 Yedidya, es decir, 
amado de Yav\u00e9, por 
encargo suyo.
{I}26_{/}Joab atac\u00f3 Rabb\u00e1 de 
los amonitas y se apoder\u00f3 
de esa ciudad real; 
{I}27_{/}despu\u00e9s mand\u00f3 
mensajeros donde David 
para decirle: "Ataqu\u00e9 
Rabb\u00e1 y me apoder\u00e9 de la 
ciudad baja. {I}28_{/}Ya es 
tiempo de que congregues 
al resto del pueblo. Ven 
pues a acampar frente a 
la ciudad y a apoderarte 
de ella; no vaya a ser 
que la tome yo y que le 
den mi nombre". 
{I}29_{/}Congreg\u00f3 pues David 
a todo el pueblo y sali\u00f3 
rumbo a Rabb\u00e1; atac\u00f3 la 
ciudad y se apoder\u00f3 de 
ella. {I}30_{/}Le quit\u00f3 al 
dios Milcom su corona que 
pesaba un talento de oro 
y que ten\u00eda engarzada una 
piedra preciosa, la que 
pronto luci\u00f3 en la cabeza 
de David. Se apoder\u00f3 de 
un inmenso bot\u00edn. 
{I}31_{/}Despu\u00e9s desterr\u00f3 a 
todos los habitantes de 
la ciudad, los conden\u00f3 a 
trabajos forzados con el 
serrucho, la picota o el 
hacha y los emple\u00f3 en la 
fabricaci\u00f3n de ladrillos. 
As\u00ed actu\u00f3 David con todas 
las ciudades de los 
amonitas, y despu\u00e9s 
regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n con 
todo su ej\u00e9rcito.
TRAGEDIAS EN LA FAMILIA 
DE DAVID{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Poco despu\u00e9s 
aconteci\u00f3 esto: Absal\u00f3n, 
hijo de David, ten\u00eda una 
hermana que era muy bella 
y que se llamaba Tamar; 
Amn\u00f3n, otro hijo de 
David, se enamor\u00f3 de 
ella. {I}2_{/}Amn\u00f3n se 
atormentaba de tal forma 
que hasta se enferm\u00f3 
pensando en su media 
hermana Tamar; \u00e9sta era 
virgen y Amn\u00f3n no ve\u00eda 
c\u00f3mo lo podr\u00eda hacer.
{I}3_{/}Amn\u00f3n ten\u00eda un amigo 
que se llamaba Yonadab, 
hijo de Simea, hermano de 
David; Yonadab era muy 
astuto. {I}4_{/}Le dijo: 
"\u00bfQu\u00e9 te pasa, hijo de 
rey, que tan temprano te 
ves ya alica\u00eddo? \u00bfQuieres 
dec\u00edrmelo?" Amn\u00f3n le 
respondi\u00f3: "Es que quiero 
a Tamar, la hermana de mi 
hermano Absal\u00f3n". 
{I}5_{/}Entonces Yonadab le 
dijo: "Anda a acostarte, 
pon cara de enfermo, y 
cuando vaya tu padre a 
verte, dile: Dale permiso 
a mi hermana Tamar para 
que venga a servirme la 
comida. Que prepare un 
guiso ante mi vista y me 
lo sirva de su mano". 
{I}6_{/}Amn\u00f3n se fue a 
acostar y se hizo el 
enfermo. El rey lo fue a 
ver y Amn\u00f3n dijo al rey: 
"Dale permiso a mi 
hermana Tamar para que 
venga, prepare unos 
pastelillos en mi 
presencia y me los sirva 
de su mano".
{I}7_{/}David mand\u00f3 a buscar 
a Tamar a la casa: "Anda 
a la casa de tu hermano 
Amn\u00f3n y prep\u00e1rale alguna 
comida". {I}8_{/}Tamar fue a 
casa de su hermano Amn\u00f3n 
que estaba en cama, 
prepar\u00f3 la masa, la sob\u00f3 
y ante la vista de \u00e9l 
molde\u00f3 unos pastelillos 
que puso a cocer. 
{I}9_{/}Tom\u00f3 despu\u00e9s la 
sart\u00e9n y la vaci\u00f3 delante 
de \u00e9l, pero no quiso 
comer. Amn\u00f3n dijo 
entonces: "Manden a todos 
afuera", y salieron 
todos. {I}10_{/}Amn\u00f3n dijo 
entonces a Tamar: "Trae 
la comida a la pieza para 
que la reciba de tus 
manos". Tamar tom\u00f3 los 
pastelillos que hab\u00eda 
preparado y se los llev\u00f3 
a su hermano Amn\u00f3n a su 
pieza. {I}11_{/}Cuando ella 
se los present\u00f3, la 
agarr\u00f3 y le dijo: 
"Hermana m\u00eda, ven a 
acostarte conmigo". 
{I}12_{/}Pero ella le 
respondi\u00f3: "No, hermano 
m\u00edo, no me tomes a la 
fuerza, pues no se act\u00faa 
as\u00ed en Israel. No cometas 
esta falta. {I}13_{/}\u00bfA d\u00f3nde 
ir\u00eda con mi verg\u00fcenza? Y 
t\u00fa ser\u00edas como un maldito 
en Israel. Habla mejor 
con el rey, que no se 
negar\u00e1 a darme a ti". 
{I}14_{/}Pero \u00e9l no quiso 
hacerle caso, la agarr\u00f3 a 
la fuerza y se acost\u00f3 con 
ella.
{I}15_{/}Pero luego Amn\u00f3n la 
detest\u00f3. Era un odio m\u00e1s 
grande a\u00fan que el amor 
que le ten\u00eda. Amn\u00f3n le 
dijo: "\u00a1P\u00e1rate y \u00e1ndate! 
{I}16_{/}Ella respondi\u00f3: 
"\u00a1No, hermano m\u00edo, no me 
eches! Eso ser\u00eda peor que 
lo que acabas de hacer". 
{I}17_{/}Pero no quiso o\u00edrla, 
sino que llam\u00f3 a un joven 
que estaba a su servicio 
y le dijo: "Echala fuera, 
lejos de m\u00ed, y cuando 
salga cierra la puerta 
con candado".
{I}18_{/}Ella llevaba una 
t\u00fanica con mangas, porque 
as\u00ed se vest\u00edan las hijas 
del rey cuando todav\u00eda 
eran v\u00edrgenes. El 
sirviente la ech\u00f3 fuera y 
cuando sali\u00f3 cerr\u00f3 la 
puerta con candado.
{I}19_{/}Tamar se ech\u00f3 ceniza 
en la cabeza, rasg\u00f3 su 
t\u00fanica con mangas y se 
puso una mano en la 
cabeza, luego parti\u00f3 
lanzando gritos. {I}20_{/}Su 
hermano Absal\u00f3n le dijo: 
"\u00bfAs\u00ed que tu hermano 
Amn\u00f3n se acost\u00f3 contigo? 
Esc\u00fachame, hermana m\u00eda, 
no digas nada a nadie. 
\u00bfNo es tu hermano? No 
tomes tan a pecho lo 
sucedido". Tamar se qued\u00f3 
desamparada en la casa de 
su hermano Absal\u00f3n.
{I}21_{/}Cuando el rey David 
se enter\u00f3 del asunto, se 
enoj\u00f3 mucho pero no quiso 
llamarle la atenci\u00f3n a su 
hijo Amn\u00f3n, porque era su 
preferido por ser el 
mayor. {I}22_{/}Absal\u00f3n 
tampoco le dijo nada, ni 
buenas ni malas palabras, 
pero sent\u00eda odio por \u00e9l 
debido a que hab\u00eda 
violado a su hermana 
Tamar.
{I}23_{/}Dos a\u00f1os despu\u00e9s, 
Absal\u00f3n iba a hacer la 
esquila en Baal-Jazor, al 
lado de Efra\u00edn. Absal\u00f3n 
invit\u00f3 a ella a todos los 
hijos del rey. 
{I}24_{/}Absal\u00f3n dijo al rey: 
"Ahora que tu servidor va 
a recibir a los 
esquiladores, venga el 
rey con toda su gente a 
mi casa". {I}25_{/}Pero el 
rey respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: 
"No, hijo m\u00edo, no podemos 
ir todos, pues ser\u00eda 
demasiado gasto para ti". 
Absal\u00f3n sigui\u00f3 
insistiendo ante el rey, 
quien no quiso ir y se 
content\u00f3 con bendecirlo. 
{I}26_{/}Absal\u00f3n le dijo 
entonces: "\u00a1De acuerdo, 
pero al menos acepta que 
venga conmigo mi hermano 
Amn\u00f3n". El rey le 
respondi\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 
tiene que ir contigo?" 
{I}27_{/}Pero Absal\u00f3n 
insisti\u00f3 tanto que el rey 
dio permiso para que 
fuera Amn\u00f3n con los dem\u00e1s 
hijos del rey.
Absal\u00f3n prepar\u00f3 un 
banquete real {I}28_{/}y dio 
esta orden a sus 
muchachos: "Cuando Amn\u00f3n 
est\u00e9 borracho, les dir\u00e9: 
\u00a1Denle a Amn\u00f3n! E 
inmediatamente lo 
matar\u00e1n. No teman nada, 
pues yo soy quien se lo 
ordena. \u00a1Animo, no se 
acobarden!" {I}29_{/}Los 
servidores de Absal\u00f3n 
hicieron con Amn\u00f3n tal 
como Absal\u00f3n se lo hab\u00eda 
ordenado. Al ver eso, 
todos los dem\u00e1s hijos del 
rey se levantaron, cada 
cual ensill\u00f3 su mula y 
huyeron.
{I}30_{/}Todav\u00eda estaban en 
camino cuando lleg\u00f3 la 
noticia donde David: 
"Absal\u00f3n mat\u00f3 a todos los 
hijos del rey y nadie 
escap\u00f3". {I}31_{/}El rey se 
levant\u00f3, rasg\u00f3 su ropa y 
se acost\u00f3 en el suelo; 
todas las personas que 
estaban con \u00e9l rasgaron 
tambi\u00e9n su ropa.
{I}32_{/}Yonadab, hijo de 
Simea, hermano de David, 
tom\u00f3 entonces la palabra, 
diciendo: "Se\u00f1or, no crea 
que murieron todos los 
hijos del rey; s\u00f3lo muri\u00f3 
Amn\u00f3n, pues era una idea 
fija en la cabeza de 
Absal\u00f3n desde el d\u00eda en 
que Amn\u00f3n viol\u00f3 a su 
hermana Tamar. {I}33_{/}No 
tome, mi se\u00f1or, tan en 
serio la cosa, ni piense 
tampoco que murieron 
todos los hijos del rey. 
No, s\u00f3lo muri\u00f3 Amn\u00f3n, y 
Absal\u00f3n seguramente sali\u00f3 
huyendo".
{I}34_{/}El joven que estaba 
de vig\u00eda divis\u00f3 un grupo 
importante que bajaba por 
el camino de Bajurim, y 
fue a informar al rey: 
"Vi unos hombres que 
bajan por el camino de 
Bajurim por la falda del 
cerro". {I}35_{/}Yonadab dijo 
entonces al rey: "Ves que 
tu servidor no estaba 
equivocado". {I}36_{/}Todav\u00eda 
estaba hablando cuando 
entraron los hijos del 
rey, lanzando 
exclamaciones y llorando. 
El rey se puso a llorar 
tambi\u00e9n junto con sus 
servidores.
{I}37_{/}Mientras tanto 
Absal\u00f3n hab\u00eda huido y se 
hab\u00eda refugiado en casa 
de Talmai, hijo de 
Ammijud, rey de Guesur; 
{I}38{/}b all\u00ed estuvo tres 
a\u00f1os. {I}38_{/}El rey hizo 
duelo por largos d\u00edas por 
su hijo, {I}39_{/}despu\u00e9s se 
consol\u00f3 de la muerte de 
Amn\u00f3n y se le pas\u00f3 el 
enojo con Absal\u00f3n.
{1}14{/}

{I}1_{/}Joab, hijo de Seruya, 
se dio cuenta de que el 
rey estaba preocupado por 
Absal\u00f3n, {I}2_{/}y mand\u00f3 
buscar a Tecoa, una mujer 
astuta: "Oyeme bien, le 
dijo, vas a ponerte ropa 
de luto; no te perfumar\u00e1s 
y te comportar\u00e1s como una 
mujer que est\u00e1 de luto 
mucho tiempo por un 
difunto. {I}3_{/}Ir\u00e1s donde 
el rey y le contar\u00e1s toda 
la historia que te voy a 
decir".
{I}4_{/}La mujer de Tecoa fue 
donde el rey, se postr\u00f3 
con el rostro en tierra y 
se puso a gritar: 
"\u00a1Ay\u00fadame, se\u00f1or rey!" 
{I}5_{/}El rey le pregunt\u00f3: 
"\u00bfQu\u00e9 tienes?" Respondi\u00f3: 
"\u00a1Ay! Soy viuda, mi 
marido muri\u00f3. {I}6_{/}Tu 
sirvienta ten\u00eda dos 
hijos. Se pelearon en el 
campo, no hab\u00eda all\u00ed 
nadie para separarlos, y 
uno mat\u00f3 al otro. 
{I}7_{/}Ahora toda la familia 
se lanz\u00f3 en mi contra. Me 
dicen: Entr\u00e9ganos al que 
dio muerte a su hermano 
para que lo matemos y as\u00ed 
pague por la vida de su 
hermano. \u00a1Pero me van a 
quitar al heredero! Van a 
apagar la brasita que me 
queda todav\u00eda, me dejaran 
en la tierra sin marido, 
sin nombre, sin 
descendencia".
{I}8_{/}El rey dijo a la 
mujer: "Regresa a tu casa 
y yo mismo intervendr\u00e9 en 
tu asunto". {I}9_{/}La mujer 
de Tecoa dijo al rey: 
"\u00a1Se\u00f1or rey, que este 
problema me afecte s\u00f3lo a 
m\u00ed y a mi familia, pero 
que el rey y su trono no 
tengan por qu\u00e9 
preocuparse!" {I}10_{/}El rey 
replic\u00f3: "Tr\u00e1eme al que 
te amenaz\u00f3 y te prometo 
que no volver\u00e1 m\u00e1s a 
hacerte el mal". 
{I}11_{/}Ella le dijo: "Que 
me prometa el rey en 
nombre de Yav\u00e9 su Dios 
que el vengador de la 
sangre no aumentar\u00e1 mi 
pena ni har\u00e1 que perezca 
mi hijo". El le dijo: 
"\u00a1Por Yav\u00e9 que vive, no 
caer\u00e1 en tierra un solo 
cabello de tu hijo!"
{I}12_{/}La mujer retom\u00f3 la 
palabra diciendo: 
"Perm\u00edtale el se\u00f1or rey a 
su sirvienta decir 
todav\u00eda una palabra". 
{I}13_{/}Le dijo: "Habla". La 
mujer respondi\u00f3: "Al 
pronunciar ese juramento 
el rey se conden\u00f3 solo; 
pues lesiona al pueblo de 
Dios cuando se niega a 
que regrese el que 
desterr\u00f3. {I}14_{/}Todos 
estamos condenados a 
morir: no se recupera el 
agua que se derrama en el 
suelo; Dios no hace que 
vuelvan los muertos. Que 
el rey, pues, busque los 
medios para que regrese 
el que fue exiliado. 
{I}15_{/}Por eso vine a 
contarle al rey toda esa 
historia de personas que 
me atemorizaban. Me dije: 
Hablar\u00e9 al rey, a lo 
mejor har\u00e1 lo que le pide 
su sirvienta. {I}16_{/}A lo 
mejor el rey me atiende y 
quiere librarme del que 
quiere cercenarnos a m\u00ed y 
a mi hijo de la herencia 
de Dios. {I}17_{/}Y me dije: 
"Ojal\u00e1 el se\u00f1or rey 
pudiera decir tan s\u00f3lo 
una palabra apaciguante, 
porque el rey es como un 
\u00e1ngel de Dios, que 
comprende el bien y el 
mal. Que Yav\u00e9 tu Dios 
est\u00e9 contigo".

{I}18_{/}El rey respondi\u00f3 a 
la mujer: "No me ocultes 
nada y resp\u00f3ndeme esta 
pregunta". La mujer le 
dijo: "Hable mi se\u00f1or 
rey". {I}19_{/}El rey le 
dijo: "\u00bfDetr\u00e1s de todo 
este asunto no est\u00e1 acaso 
Joab?" La mujer le 
respondi\u00f3: "Tan cierto 
como que t\u00fa vives, se\u00f1or 
rey, que uno no puede 
desviarse ni a derecha ni 
a izquierda de todo lo 
que dice el rey mi se\u00f1or. 
S\u00ed, fue tu servidor Joab 
quien me encarg\u00f3 esto. El 
fue quien puso todas esas 
palabras en mi boca. 
{I}20_{/}Tu servidor Joab 
disfraz\u00f3 la situaci\u00f3n 
pendiente con esta 
historia, pero la 
sabidur\u00eda del rey mi 
se\u00f1or es como la 
sabidur\u00eda de un \u00e1ngel de 
Dios, pues sabe todo lo 
que pasa en la tierra".
{I}21_{/}Entonces el rey dijo 
a Joab: "\u00bfAs\u00ed que t\u00fa 
inventaste este cuento? 
Trae de vuelta al joven 
Absal\u00f3n". {I}22_{/}Joab se 
postr\u00f3 con el rostro en 
tierra y bendijo al rey, 
diciendo: "Ahora que el 
rey solucion\u00f3 el problema 
de su servidor, tengo la 
prueba de que est\u00e1 lleno 
de atenciones para m\u00ed". 
{I}23_{/}Joab parti\u00f3 para 
Guesur y trajo a Absal\u00f3n 
a Jerusal\u00e9n. {I}24_{/}Sin 
embargo el rey dijo: "Que 
se vaya a su casa y que 
no se presente ante m\u00ed". 
Absal\u00f3n se retir\u00f3 pues a 
su casa y no se present\u00f3 
ante el rey.
{I}25_{/}Nadie era m\u00e1s buen 
mozo que Absal\u00f3n en todo 
el territorio de Israel. 
Todos cantaban sus 
alabanzas: de pies a 
cabeza no hab\u00eda en \u00e9l 
ning\u00fan defecto. 
{I}26_{/}Absal\u00f3n se cortaba 
el cabello cuando ya le 
pesaba mucho, y cuando se 
lo cortaba se lo pesaba. 
Pues bien, pesaba 
doscientos siclos seg\u00fan 
el peso del rey (un kilo 
y medio). {I}27_{/}Absal\u00f3n 
tuvo tres hijos y una 
hija a la que llam\u00f3 
Tamar: \u00e9sta era muy 
hermosa. {I}28_{/}Absal\u00f3n 
estuvo dos a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n sin presentarse 
ante el rey; 
{I}29_{/}transcurrido ese 
tiempo mand\u00f3 buscar a 
Joab para mandarlo donde 
el rey, pero Joab no 
quiso ir. Lo mand\u00f3 buscar 
por segunda vez, pero 
tampoco quiso ir. 
{I}30_{/}Entonces dijo a sus 
sirvientes: "\u00bfVen ustedes 
el campo de Joab que est\u00e1 
al lado del m\u00edo, en el 
que se sembr\u00f3 cebada? 
Pues bien, vayan y 
pr\u00e9ndanle fuego". Los 
sirvientes de Absal\u00f3n 
prendieron fuego al 
campo. Inmediatamente 
fueron los sirvientes de 
Joab a buscarlo con la 
ropa hecha tiras y le 
dijeron: "Los sirvientes 
de Absal\u00f3n prendieron 
fuego a todo el campo".
{I}31_{/}Joab se par\u00f3 y fue a 
la casa de Absal\u00f3n, y le 
dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 tus 
sirvientes prendieron 
fuego a mi campo?" 
{I}32_{/}Absal\u00f3n respondi\u00f3 a 
Joab: "Te mand\u00e9 a buscar 
con este recado: Ven que 
quiero mandarte donde el 
rey. Le preguntar\u00e1s por 
qu\u00e9 orden\u00f3 que volviera 
de Guesur. Me hubiera 
valido m\u00e1s quedarme all\u00e1 
abajo. Ahora quiero 
presentarme al rey; si 
comet\u00ed un crimen, que me 
condene a muerte".
{I}33_{/}Joab fue a contar 
todo eso al rey, quien 
mand\u00f3 llamar a Absal\u00f3n. 
Este lleg\u00f3 a la casa del 
rey, se postr\u00f3 con el 
rostro en tierra, y el 
rey lo abraz\u00f3.

{1}15{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de eso 
Absal\u00f3n se compr\u00f3 un 
carro, caballos y 
contrat\u00f3 a cincuenta 
hombres que iban 
corriendo delante de \u00e9l. 
{I}2_{/}Muy temprano iba 
Absal\u00f3n a pararse al lado 
del camino que lleva a la 
puerta de la ciudad. Cada 
vez que un hombre ten\u00eda 
un pleito y deb\u00eda 
presentarse en casa del 
rey para el juicio, 
Absal\u00f3n lo llamaba y le 
preguntaba: "\u00bfDe qu\u00e9 
ciudad eres t\u00fa?" Si el 
otro respond\u00eda: "Tu 
servidor es de tal tribu 
de Israel", {I}3_{/}Absal\u00f3n 
le dec\u00eda: "Mira, tu causa 
es buena y justa, pero no 
habr\u00e1 nadie en la casa 
del rey para escucharte". 
{I}4_{/}Luego Absal\u00f3n 
agregaba: "\u00a1Ah, si yo 
estuviera encargado de la 
justicia en este pa\u00eds! 
Todos los que tuvieran un 
pleito vendr\u00edan a verme y 
yo les har\u00eda justicia". 
{I}5_{/}Y cuando alguien se 
acercaba para postrarse 
ante \u00e9l, Absal\u00f3n le 
tend\u00eda la mano, lo 
levantaba y lo abrazaba. 
{I}6_{/}As\u00ed se comportaba 
Absal\u00f3n con todos los 
israelitas que iban a ver 
al rey por alg\u00fan pleito, 
y con eso se ganaba el 
coraz\u00f3n de todos los 
israelitas.
{I}7_{/}Al cabo de cuatro 
a\u00f1os, Absal\u00f3n dijo al 
rey: "D\u00e9jame ir a Hebr\u00f3n 
a cumplir una manda que 
hice a Yav\u00e9. {I}8_{/}Cuando 
estaba en Guesur, en 
Aram, hice esta manda: 
"Si Yav\u00e9 permite que 
vuelva a Jerusal\u00e9n, ir\u00e9 a 
honrarlo a Hebr\u00f3n". 
{I}9_{/}El rey le dijo: "Anda 
en paz". Absal\u00f3n entonces 
se prepar\u00f3 y parti\u00f3 para 
Hebr\u00f3n.
ABSAL\u00d3N SE REBELA CONTRA 
SU PADRE{/}

{I}10_{/}Absal\u00f3n mand\u00f3 a 
decir a todas las tribus 
de Israel: "En cuanto 
oigan el sonido del 
cuerno, ustedes 
proclamar\u00e1n: \u00a1Absal\u00f3n es 
rey en Hebr\u00f3n!" 
{I}11_{/}Doscientas personas 
invitadas por Absal\u00f3n 
hab\u00edan salido con \u00e9l de 
Jerusal\u00e9n, pero iban sin 
saber, sin conocer nada 
de lo que se tramaba. 
{I}12_{/}Mientras Absal\u00f3n 
ofrec\u00eda sacrificios, 
mand\u00f3 buscar a Guil\u00f3 a un 
consejero de David que se 
llamaba Ajitofel de 
Guil\u00f3. La conspiraci\u00f3n 
aumentaba d\u00eda a d\u00eda y los 
partidarios de Absal\u00f3n 
iban siendo cada vez m\u00e1s 
numerosos.
{I}13_{/}Alguien fue a 
informarle a David: "Los 
hombres de Israel se 
pasaron a Absal\u00f3n". 
{I}14_{/}David entonces dijo 
a sus servidores y a los 
que estaban con \u00e9l en 
Jerusal\u00e9n: "\u00a1R\u00e1pido, 
huyamos, porque en caso 
contrario no escaparemos 
de Absal\u00f3n! Salgamos 
inmediatamente, porque si 
nos alcanza, nos 
derrotar\u00e1 y pasar\u00e1 a 
cuchillo la ciudad". 
{I}15_{/}Los servidores del 
rey le dijeron: 
"Adondequiera que vaya 
nuestro se\u00f1or el rey, 
all\u00ed estar\u00e1n sus 
servidores".
{I}16_{/}El rey sali\u00f3 a pie 
con toda su familia, 
dejando en la ciudad a 
diez concubinas para que 
cuidaran el palacio. 
{I}17_{/}El rey iba a pie 
acompa\u00f1ado de toda su 
gente, e hicieron un alto 
a la \u00faltima casa. 
{I}18_{/}Todos sus servidores 
estaban a su lado 
mientras desfilaban 
delante del rey los 
mercenarios quereteos y 
peleteos: \u00e9stos eran 
seiscientos hombres que 
hab\u00edan venido de Gat con 
\u00e9l.
{I}19_{/}El rey dijo a Ita\u00ed 
de Gat: "\u00bfPor qu\u00e9 vienes 
tambi\u00e9n con nosotros? 
Vu\u00e9lvete y qu\u00e9date con el 
nuevo rey. T\u00fa eres un 
extranjero y ya has 
tenido que dejar tu pa\u00eds. 
{I}20_{/}Has llegado hace 
poco y \u00bfvoy a hacerte 
salir cuando no s\u00e9 a 
d\u00f3nde voy? Regresa con 
tus hermanos y que Yav\u00e9 
te pague tu bondad y tu 
fidelidad". {I}21_{/}Pero 
Ita\u00ed respondi\u00f3 al rey: 
"Por Yav\u00e9 que vive y por 
la vida del rey mi se\u00f1or, 
donde est\u00e9 mi se\u00f1or el 
rey all\u00ed estar\u00e1n para m\u00ed 
la vida y la muerte". 
{I}22_{/}David dijo entonces 
a Ita\u00ed: "Adelante, pasa". 
E Ita\u00ed sigui\u00f3 adelante 
con todos sus hombres y 
sus familias.
{I}23_{/}El pueblo iba 
pasando y todos lloraban 
a gritos. El rey atraves\u00f3 
el torrente del Cedr\u00f3n y 
toda la gente pas\u00f3 al 
este del camino que pasa 
por el desierto.
{I}24_{/}Tambi\u00e9n estaba all\u00ed 
Sadoc junto con todos los 
levitas que transportaban 
el Arca de la Alianza de 
Dios; hab\u00edan dejado el 
Arca en el suelo mientras 
el pueblo que ven\u00eda de la 
ciudad sub\u00eda y desfilaba. 
{I}25_{/}El rey dijo entonces 
a Sadoc: "Lleva el Arca 
de Dios a la ciudad. Si 
merezco consideraci\u00f3n a 
los ojos de Yav\u00e9, me 
traer\u00e1 de vuelta y 
volver\u00e9 a ver el Arca y 
su Morada. {I}26_{/}Pero si 
dice: Ya no quiero m\u00e1s de 
ti; aqu\u00ed estoy, que me 
trate como mejor le 
parezca".
{I}27_{/}El rey dijo adem\u00e1s 
al sacerdote Sadoc: 
"Vuelve en paz a la 
ciudad con tu hijo 
Ajimaas y con Jonat\u00e1n, 
hijo de Ebiatar. 
{I}28_{/}F\u00edjense, me quedar\u00e9 
en los desfiladeros del 
desierto hasta que reciba 
de ustedes alg\u00fan mensaje 
con noticias". {I}29_{/}Sadoc 
y Ebiatar llevaron pues 
de vuelta a Jerusal\u00e9n el 
Arca de Dios y se 
quedaron all\u00ed.
{I}30_{/}Mientras David sub\u00eda 
el cerro de los Olivos, 
iba llorando, con un velo 
en la cabeza y caminando 
descalzo. Todos los que 
estaban con \u00e9l llevaban 
tambi\u00e9n la cabeza 
cubierta y sub\u00edan 
llorando.
HUMILLACI\u00d3N DE DAVID{/}

{I}31_{/}Transmitieron a 
David esta noticia: 
"\u00a1Ajitofel es uno de los 
conjurados, est\u00e1 con 
Absal\u00f3n!" David entonces 
exclam\u00f3: "\u00a1Oh Yav\u00e9, 
vuelve locos los consejos 
de Ajitofel!"
{I}32_{/}Cuando David lleg\u00f3 a 
la cumbre, all\u00ed donde se 
adora a Dios, vio que 
ven\u00eda a su encuentro uno 
de sus familiares, Jusa\u00ed 
el arquita, quien llevaba 
rota su t\u00fanica y la 
cabeza cubierta de polvo. 
{I}33_{/}David le dijo: "Si 
vienes conmigo, ser\u00e1s una 
carga para m\u00ed. 
{I}34_{/}Podr\u00edas volver a la 
ciudad y decir a Absal\u00f3n: 
Estar\u00e9 a tu servicio, 
se\u00f1or rey; antes serv\u00ed a 
tu padre pero ahora te 
sirvo a ti. As\u00ed me har\u00e1s 
un servicio embrollando 
los consejos de Ajitofel. 
{I}35_{/}Contigo estar\u00e1n los 
sacerdotes Sadoc y 
Ebiatar. Todo lo que veas 
en el palacio se lo 
transmitir\u00e1s a los 
sacerdotes Sadoc y 
Ebiatar. {I}36_{/}Sus dos 
hijos, Ajimaas, hijo de 
Sadoc y Jonat\u00e1n, hijo de 
Ebiatar, est\u00e1n con ellos 
y por su intermedio me 
dar\u00e1n a conocer todo lo 
que sepan".
{I}37_{/}Jusa\u00ed, familiar de 
David, entr\u00f3 de vuelta en 
la ciudad, en el mismo 
momento en que Absal\u00f3n 
llegaba a Jerusal\u00e9n.
{1}16{/}

{I}1_{/}Cuando David lleg\u00f3 a 
la cumbre, Siba, el 
servidor de Meribaal, 
sali\u00f3 a su encuentro con 
un par de burros. Llevaba 
doscientos panes, cien 
racimos de pasas, cien 
frutas de la estaci\u00f3n y 
un cuero de vino. {I}2_{/}El 
rey dijo a Siba: "\u00bfQu\u00e9 
vas a hacer con todo 
eso?" Siba le respondi\u00f3: 
"Los burros servir\u00e1n para 
que monten en ellos la 
familia del rey; el pan, 
las frutas de la estaci\u00f3n 
servir\u00e1n como alimento de 
sus compa\u00f1eros. Y a los 
que se cansen en el 
desierto les dar\u00e1n a 
beber vino". {I}3_{/}Entonces 
le dijo el rey: "Pero, 
d\u00f3nde est\u00e1 el hijo de tu 
se\u00f1or Sa\u00fal?" Siba dijo al 
rey: "Se qued\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n, pues piensa 
que la casa de Israel le 
devolver\u00e1 hoy la realeza 
de su padre". {I}4_{/}El rey 
dijo a Siba: "Todo lo que 
tiene Meribaal te 
pertenece". Siba 
respondi\u00f3: "\u00a1S\u00f3lo puedo 
inclinarme, que siempre 
cuente con el favor del 
rey mi se\u00f1or!"
{I}5_{/}Como el rey David se 
acercara a Bajurim, sali\u00f3 
un hombre de la familia 
de Sa\u00fal que se llamaba 
Sime\u00ed, hijo de Guera. 
Mientras caminaba, iba 
lanzando toda clase de 
maldiciones. {I}6_{/}Y tiraba 
piedras a David y a los 
servidores del rey, 
mientras el rey David 
caminaba rodeado a 
derecha e izquierda por 
el pueblo y su guardia. 
{I}7_{/}Sime\u00ed lo maldec\u00eda: 
"\u00a1Andate, \u00e1ndate! No eres 
m\u00e1s que un sanguinario y 
un criminal! {I}8_{/}Yav\u00e9 ha 
hecho recaer sobre ti la 
sangre de la familia de 
Sa\u00fal; as\u00ed como t\u00fa le 
quitaste el trono, as\u00ed 
tambi\u00e9n ahora Yav\u00e9 se lo 
da a tu hijo Absal\u00f3n. Te 
ha venido la desgracia 
porque eres un 
sanguinario".
{I}9_{/}Abisa\u00ed, hijo de 
Seruya, dijo al rey: 
"\u00bfPor qu\u00e9 ese perro 
despanzurrado maldice al 
rey mi se\u00f1or? D\u00e9jame 
pasar el torrente y le 
corto la cabeza". 
{I}10_{/}Pero el rey le 
respondi\u00f3: "Hijo de 
Seruya, no te metas en 
mis asuntos; tal vez me 
maldice porque Yav\u00e9 le 
dijo: \u00a1Maldice a David! 
\u00bfy qui\u00e9n tendr\u00e1 derecho a 
preguntarle por qu\u00e9 lo 
hace?" {I}11_{/}David dijo 
entonces a Abisa\u00ed y a sus 
servidores: "Si mi hijo, 
el que sali\u00f3 de m\u00ed, 
quiere atentar contra mi 
vida, con cu\u00e1nta mayor 
raz\u00f3n ese hombre de 
Benjam\u00edn. D\u00e9jenlo que 
maldiga si Yav\u00e9 se lo 
dijo. {I}12_{/}A lo mejor 
Yav\u00e9 toma en cuenta esta 
mi pena para devolverme 
la felicidad despu\u00e9s de 
la maldici\u00f3n de hoy".
{I}13_{/}David y sus hombres 
continuaron su camino 
mientras Sime\u00ed segu\u00eda en 
la misma direcci\u00f3n pero 
al otro lado de la 
quebrada; maldec\u00eda, 
tiraba piedras y 
levantaba polvo.
{I}14_{/}El rey y todo su 
pueblo, agotados, se 
detuvieron por fin para 
respirar un poco.
{I}15_{/}Absal\u00f3n y todo el 
pueblo de Israel entraron 
en Jerusal\u00e9n; con \u00e9l iba 
Ajitofel. {I}16_{/}Jusa\u00ed el 
arquita, consejero de 
David, fue a presentarse 
a Absal\u00f3n, le dijo: 
"\u00a1Viva el rey! \u00a1Viva el 
rey!" {I}17_{/}Absal\u00f3n le 
respondi\u00f3: "\u00a1Esa es la 
fidelidad a tu amigo! 
\u00bfPor qu\u00e9 no fuiste a 
reunirte con tu amigo?" 
{I}18_{/}Pero Jusa\u00ed respondi\u00f3 
a Absal\u00f3n: " \u00bfNo fue a ti 
a quien eligieron Yav\u00e9, 
todo ese pueblo y todos 
los hombres de Israel? Te 
pertenezco pues y me 
quedo contigo. {I}19_{/}Y 
adem\u00e1s, \u00bfa qui\u00e9n voy a 
servir? \u00bfNo eres t\u00fa su 
hijo? Te servir\u00e9 pues 
igual como serv\u00ed a tu 
padre".
{I}20_{/}Absal\u00f3n dijo a 
Ajitofel: "Reunamos al 
consejo para saber lo que 
vamos a hacer". 
{I}21_{/}Ajitofel dijo a 
Absal\u00f3n: "Anda donde las 
concubinas de tu padre, 
las que dej\u00f3 para que 
cuidaran el palacio. As\u00ed 
sabr\u00e1 todo Israel que te 
has vuelto odioso para tu 
padre, y todos tus 
partidarios se sentir\u00e1n 
m\u00e1s comprometidos 
contigo".
{I}22_{/}Instalaron, pues, 
una tienda en la terraza 
del palacio y ante los 
ojos de todo Israel 
Absal\u00f3n se uni\u00f3 a las 
concubinas de su padre. 
{I}23_{/}Por ese entonces 
todos los consejos de 
Ajitofel eran como 
palabras de Dios; as\u00ed los 
consideraban tanto David 
como Absal\u00f3n.
{1}17{/}

{I}1_{/}Ajitofel dijo a 
Absal\u00f3n: "Perm\u00edteme que 
elija a doce mil hombres, 
pues quiero perseguir a 
David esta misma noche. 
{I}2_{/}Lo atacar\u00e9 mientras 
se encuentra fatigado y 
con las manos cansadas, 
sembrar\u00e9 el p\u00e1nico entre 
el pueblo y el pueblo 
huir\u00e1. Entonces me 
bastar\u00e1 con ultimar al 
rey, {I}3_{/}y te traer\u00e9 a 
todo el pueblo tal como 
vuelve una novia donde su 
novio. No necesitas m\u00e1s 
que la vida de un hombre, 
y al pueblo no le pasar\u00e1 
nada".
{I}4_{/}Le pareci\u00f3 buena la 
cosa a Absal\u00f3n y a todos 
los dirigentes de Israel. 
{I}5_{/}Pero Absal\u00f3n dijo: 
"Llamen a Jusa\u00ed el 
arquita, para que oigamos 
su consejo". {I}6_{/}Jusa\u00ed se 
acerc\u00f3 a Absal\u00f3n y \u00e9ste 
le dijo: "Ajitofel nos 
dio este consejo. 
\u00bfTenemos que seguirlo? 
Porque si no, \u00bfqu\u00e9 
propones t\u00fa?". {I}7_{/}Jusa\u00ed 
respondi\u00f3 a Absal\u00f3n: "Por 
esta vez el consejo de 
Ajitofel no es bueno". 
{I}8_{/}Y Jusa\u00ed a\u00f1adi\u00f3: 
"Sabes bien que tu padre 
y sus compa\u00f1eros son 
valientes, est\u00e1n 
enfurecidos igual que una 
osa salvaje a la que le 
han quitado sus cr\u00edas, o 
como el jabal\u00ed en la 
pradera. Tu padre es un 
buen soldado, y 
ciertamente no dejar\u00e1 que 
el ej\u00e9rcito cierre los 
ojos; {I}9_{/}en este 
momento, con toda 
seguridad, debe estar 
oculto en alguna caverna 
o en cualquier otro 
lugar. Si los nuestros 
pierden hombres desde el 
comienzo, correr\u00e1 el 
rumor y dir\u00e1n: El 
ej\u00e9rcito de Absal\u00f3n 
sufri\u00f3 una derrota. 
{I}10_{/}Entonces hasta los 
m\u00e1s valientes, los que 
tienen un coraz\u00f3n de 
le\u00f3n, se desanimar\u00e1n, 
porque todo Israel sabe 
que tu padre y los que 
est\u00e1n con \u00e9l son 
valientes. {I}11_{/}Por eso 
m\u00e1s bien te aconsejo que 
mandes reunir a todo 
Israel, desde Dan hasta 
Berseb\u00e1, y t\u00fa mismo 
marchar\u00e1s al frente de 
ese ej\u00e9rcito tan numeroso 
como las arenas del mar.
{I}12_{/}Lo atacaremos, est\u00e9 
donde est\u00e9, nos dejaremos 
caer sobre \u00e9l tal como 
cae el roc\u00edo en el suelo 
y no dejaremos con vida 
ni a \u00e9l ni a sus 
compa\u00f1eros. {I}13_{/}Si se 
atrinchera en una ciudad, 
todo Israel juntar\u00e1 
cordeles para tirar esa 
ciudad al torrente, de 
tal modo que no se 
encontrar\u00e1 all\u00ed ni una 
piedra".
{I}14_{/}Absal\u00f3n y toda la 
gente de Israel 
exclamaron: "El consejo 
de Jusa\u00ed el arquita es 
mejor que el de 
Ajitofel". Es que Yav\u00e9 
hab\u00eda decidido que no se 
tomara en cuenta el 
consejo de Ajitofel que 
era el bueno, para que 
as\u00ed le fuera mal a 
Absal\u00f3n.
{I}15_{/}Jusa\u00ed dijo entonces 
a los sacerdotes Sadoc y 
Ebiatar: "Ajitofel dio 
este consejo a Absal\u00f3n y 
a los ancianos de Israel, 
pero esto es lo que yo 
les aconsej\u00e9. {I}16_{/}Vayan 
ahora r\u00e1pidamente a 
avisarle a David. 
D\u00edganle: No te quedes 
esta noche en los 
desfiladeros del 
desierto. Apres\u00farate en 
atravesar, si no el rey y 
su ej\u00e9rcito corren el 
riesgo de ser 
aniquilados".
{I}17_{/}Jonat\u00e1n y Ajimaas 
estaban cerca de la 
fuente de Roguel y una 
sirvienta ten\u00eda que 
comunicarse con ellos 
para que llevaran la 
noticia al rey, porque no 
quer\u00edan entrar en la 
ciudad y que los vieran. 
{I}18_{/}Pero un joven los 
vio y dio aviso a 
Absal\u00f3n. Entonces ambos 
salieron huyendo y se 
refugiaron en casa de un 
hombre de Bajurim. Hab\u00eda 
en el patio un pozo donde 
se escondieron. {I}19_{/}La 
mujer tom\u00f3 un pedazo de 
cuero, lo extendi\u00f3 sobre 
el brocal del pozo y 
desparram\u00f3 encima grano, 
de tal modo que no se 
ve\u00eda nada.
{I}20_{/}Los servidores de 
Absal\u00f3n llegaron donde la 
mujer y le preguntaron: 
"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Ajimaas y 
Jonat\u00e1n?" La mujer les 
respondi\u00f3: "Siguieron su 
camino hacia el Jord\u00e1n". 
Los buscaron, y como no 
los encontraron, 
retornaron a Jerusal\u00e9n. 
{I}21_{/}Despu\u00e9s que se 
fueron, Ajimaas y Jonat\u00e1n 
salieron del pozo y 
fueron a prevenir a 
David: "Salgan 
inmediatamente, 
apres\u00farense en atravesar, 
porque esto fue lo que 
respecto a ustedes 
aconsej\u00f3 Ajitofel". 
{I}22_{/}David y todo el 
ej\u00e9rcito que lo 
acompa\u00f1aba iniciaron la 
marcha, pasaron el Jord\u00e1n 
y al alba todos hab\u00edan 
atravesado el Jord\u00e1n.
{I}23_{/}Cuando Ajitofel vio 
que no se hab\u00eda seguido 
su consejo, ensill\u00f3 su 
burro y regres\u00f3 a la casa 
que ten\u00eda en la ciudad, 
puso todo en orden en su 
casa y se ahorc\u00f3.
{I}24_{/}Mientras Absal\u00f3n 
atravesaba el Jord\u00e1n con 
todos los israelitas, 
David ya hab\u00eda llegado a 
Majanayim. {I}25_{/}Absal\u00f3n 
hab\u00eda nombrado comandante 
en jefe del ej\u00e9rcito a 
Amasa en vez de Joab 
(Amasa era hijo de Yitra 
el ismaelita, quien se 
hab\u00eda unido a Abiga\u00edl, 
hija de Jes\u00e9, y hermana 
de Seruya, la madre de 
Joab). {I}26_{/}Israel y 
Absal\u00f3n instalaron su 
campamento en el 
territorio de Galaad.
{I}27_{/}Cuando David lleg\u00f3 a 
Majanayim, Sobi, hijo de 
Najaz de Rabb\u00e1 de los 
amonitas, Matri, hijo de 
Ammiel de Lo-Debar, y 
Barcillai de Roglim de 
Galaad, {I}28_{/}le llevaron 
colchonetas, frazadas, 
copas y vajilla. Tambi\u00e9n 
le llevaron trigo y 
cebada, harina, trigo 
tostado, habas y 
lentejas, {I}29_{/}miel y 
leche cuajada, quesos de 
oveja y de vaca, para que 
se alimentaran David y el 
pueblo que lo acompa\u00f1aba. 
Pues se hab\u00edan dicho: 
"Despu\u00e9s de la caminata 
por el desierto, este 
pueblo debe estar 
fatigado, con hambre y 
con sed".
{1}18{/}

{I}1_{/}David pas\u00f3 revista a 
los hombres que estaban 
con \u00e9l y puso al frente 
de ellos a jefes de mil y 
de cien. {I}2_{/}Luego David 
dividi\u00f3 al ej\u00e9rcito en 
tres: un tercio se lo 
pas\u00f3 a Joab, otro a 
Abisa\u00ed, hijo de Seruya y 
hermano de Joab, y el 
\u00faltimo a Ita\u00ed de Gat. El 
rey dijo a la tropa: "Yo 
tambi\u00e9n ir\u00e9 con ustedes". 
{I}3_{/}Pero la tropa 
respondi\u00f3: "No, es mejor 
que no vengas, porque si 
damos vuelta la espalda, 
nadie se fijar\u00e1 en eso. 
Si muere la mitad de 
nosotros, nadie reparar\u00e1 
en ello, pero t\u00fa, t\u00fa eres 
como diez mil de 
nosotros. Es mejor que te 
quedes en la ciudad para 
que as\u00ed puedas 
ayudarnos".
{I}4_{/}El rey les dijo: 
"Har\u00e9 lo que a ustedes 
mejor les parezca". Se 
qued\u00f3 pues en la puerta 
de la ciudad y sali\u00f3 toda 
la tropa en destacamentos 
de a cien y de a mil. 
{I}5_{/}El rey dio esta orden 
a Joab, Abisa\u00ed y a Ita\u00ed: 
"Por respeto a m\u00ed traten 
bien al joven Absal\u00f3n". 
Todo el ej\u00e9rcito oy\u00f3 la 
orden que hab\u00eda dado el 
rey a los jefes con 
respecto a Absal\u00f3n.
DERROTA Y MUERTE DE 
ABSAL\u00d3N{/}

{I}6_{/}El ej\u00e9rcito de 
David sali\u00f3 al encuentro 
de Israel y la batalla 
tuvo lugar en los bosques 
de Efra\u00edn. {I}7_{/}Fue una 
gran derrota para el 
ej\u00e9rcito de Israel, la 
gente de David los 
aplastaron y perdieron 
veinte mil hombres. 
{I}8_{/}La batalla prosigui\u00f3 
luego por todo el sector 
y ese d\u00eda perecieron m\u00e1s 
hombres en las barrancas 
del bosque que en el 
combate.
{I}9_{/}Los hombres de David 
hallaron a Absal\u00f3n por 
casualidad; iba montado 
en su mula y \u00e9sta pas\u00f3 
debajo de las ramas de 
una gran encina. Sus 
cabellos se enredaron en 
la encina y qued\u00f3 
colgando entre el cielo y 
la tierra mientras la 
mula segu\u00eda su carrera. 
{I}10_{/}Un hombre lo vio y 
le avis\u00f3 a Joab: "Vi a 
Absal\u00f3n que est\u00e1 colgado 
de una encina". {I}11_{/}Joab 
dijo al que le trajo la 
noticia: "\u00a1As\u00ed que lo 
viste! \u00bfY por qu\u00e9 no lo 
mataste all\u00ed mismo? Te 
habr\u00eda dado diez piezas 
de plata y un cintur\u00f3n". 
{I}12_{/}Pero el hombre le 
respondi\u00f3: "Aunque 
tuviera en mis manos mil 
piezas de plata, no 
pondr\u00eda la mano encima 
del hijo del rey. Ante 
todos nosotros el rey dio 
esta orden a ti, a Abisa\u00ed 
y a Ita\u00ed: Por respeto a 
m\u00ed, no maten al joven 
Absal\u00f3n. {I}13_{/}Aunque yo 
no lo hubiera dicho, el 
rey lo habr\u00eda sabido, y 
t\u00fa te habr\u00edas corrido". 
{I}14_{/}Joab le dijo: "Estoy 
perdiendo el tiempo 
contigo". Y yendo al 
\u00e1rbol de donde colgaba 
Absal\u00f3n, le clav\u00f3 
personalmente tres dardos 
en el coraz\u00f3n, cuando a\u00fan 
estaba vivo. 
{I}15_{/}Entonces se 
acercaron diez j\u00f3venes 
escuderos de Joab y lo 
remataron.
{I}16_{/}Joab toc\u00f3 entonces 
el cuerno para que la 
tropa se detuviera y 
dejara de perseguir a 
Israel. {I}17_{/}Tomaron a 
Absal\u00f3n y lo echaron en 
una gran fosa en medio 
del bosque, y amontonaron 
piedras encima. Los 
israelitas, por su parte, 
hab\u00edan huido, yendo cada 
cual a su lugar.
{I}18_{/}Absal\u00f3n se hab\u00eda 
levantado en vida una 
estela en el Valle del 
rey, porque dec\u00eda: "No 
tengo hijos para que se 
conserve mi nombre". Le 
puso su nombre a la 
piedra que erigi\u00f3 y 
todav\u00eda hoy se la llama 
"el monumento de 
Absal\u00f3n".
{I}19_{/}Ajimaas hijo de 
Sadoc dijo entonces: "Voy 
a ir corriendo donde el 
rey a comunicarle esta 
buena noticia de que Yav\u00e9 
le ha hecho justicia y lo 
libr\u00f3 de sus enemigos". 
{I}20_{/}Pero Joab le dijo: 
"T\u00fa no ser\u00e1s por ahora el 
mensajero, pues la 
noticia no es buena, sino 
mala, siendo que ha 
muerto el hijo del rey. 
Ser\u00e1 para otra vez". 
{I}21_{/}Joab dijo entonces 
al Cusita: "Anda a 
anunciar al rey lo que 
viste". El cusita se 
inclin\u00f3 ante Joab y sali\u00f3 
corriendo.
{I}22_{/}Ajimaas hijo de 
Sadoc retom\u00f3 la palabra y 
dijo a Joab: "No importa 
lo que pase. Yo tambi\u00e9n 
quiero correr tras ese 
cusita". Joab le dijo: 
"\u00bfPara qu\u00e9 vas a correr, 
hijo, si no obtendr\u00e1s 
ninguna recompensa?" 
{I}23_{/}El respondi\u00f3: "No 
importa, quiero ir". Joab 
le dijo entonces: "Muy 
bien, corre". Ajimas 
sali\u00f3 corriendo, tom\u00f3 el 
camino de la llanura y 
adelant\u00f3 al cusita.
ANUNCIAN A DAVID LA 
MUERTE DE ABSAL\u00d3N{/}

{I}24_{/}David estaba sentado 
entre las dos puertas y 
el centinela hac\u00eda la 
ronda por el techo de la 
puerta encima de las 
murallas. Levant\u00f3 la 
vista y divis\u00f3 a un 
hombre que corr\u00eda solo.
{I}25_{/}El centinela grit\u00f3 
la noticia al rey, quien 
exclam\u00f3: "Si viene solo, 
es porque trae buenas 
noticias". {I}26_{/}Mientras 
se acercaba el hombre, el 
centinela divis\u00f3 a otro 
que corr\u00eda detr\u00e1s, llam\u00f3 
al portero y le dijo: 
"Hay otro hombre que 
tambi\u00e9n viene corriendo 
solo". El rey dijo: 
"Tambi\u00e9n ese trae buenas 
noticias".
{I}27_{/}El centinela 
replic\u00f3: "Reconozco al 
primero por su manera de 
correr: es Ajimaas, hijo 
de Sadoc". El rey dijo: 
"Es un hombre valioso, 
seguramente trae una 
buena noticia". 
{I}28_{/}Cuando Ajimaas 
estuvo muy cerca, grit\u00f3: 
\u00a1Salud!" Luego se postr\u00f3 
con el rostro en tierra 
ante el rey. "\u00a1Bendito 
sea Yav\u00e9 tu Dios, dijo, 
porque destruy\u00f3 a los 
hombres que se hab\u00edan 
rebelado contra el rey mi 
se\u00f1or!" {I}29_{/}El rey dijo 
entonces: "\u00bfEst\u00e1 a salvo 
el joven Absal\u00f3n?" 
Ajimaas respondi\u00f3: 
"Cuando tu servidor Joab 
me envi\u00f3, vi una gran 
confusi\u00f3n, pero no supe 
qu\u00e9 era". {I}30_{/}El rey le 
dijo: "Ponte all\u00ed y 
aguardemos". Se puso a un 
lado y esper\u00f3.
{I}31_{/}Detr\u00e1s de \u00e9l lleg\u00f3 
el cusita, quien dijo: 
"Reciba esta buena 
noticia el rey mi se\u00f1or: 
Yav\u00e9 te hizo hoy 
justicia, te libr\u00f3 de 
todos los que se hab\u00edan 
alzado contra ti". 
{I}32_{/}El rey pregunt\u00f3 al 
cusita: "\u00bfEst\u00e1 a salvo el 
joven Absal\u00f3n?" El cusita 
le respondi\u00f3: "Que los 
enemigos del rey mi 
se\u00f1or, que todos los que 
se rebelan contra \u00e9l para 
hacerle mal corran la 
misma suerte que ese 
joven".
{1}19{/}

{I}1_{/}El rey entonces se 
conmocion\u00f3, subi\u00f3 a la 
pieza que hab\u00eda encima de 
la puerta y se puso a 
llorar. Caminando de uno 
a otro lado hablaba as\u00ed: 
"\u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! \u00a1Hijo 
m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! 
\u00bfPor qu\u00e9 no mor\u00ed yo en 
vez de ti? \u00a1Absal\u00f3n, hijo 
m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo!" {I}2_{/}Le 
dijeron a Joab: "El rey 
llora y se lamenta por 
Absal\u00f3n". {I}3_{/}Ese d\u00eda la 
victoria se transform\u00f3 en 
duelo para todo el 
pueblo, porque todo el 
pueblo se dio cuenta de 
que el rey estaba 
desesperado a causa de su 
hijo. {I}4_{/}Por eso, ese 
d\u00eda el pueblo regres\u00f3 sin 
ruido a la ciudad, como 
gente que han huido 
durante la batalla y que 
regresan avergonzados 
pasando inadvertidos. 
{I}5_{/}El rey, mientras 
tanto, se hab\u00eda puesto un 
velo en la cara y 
exclamaba en alta voz: 
"\u00a1Hijo m\u00edo Absal\u00f3n! 
\u00a1Absal\u00f3n hijo m\u00edo! \u00a1Hijo 
m\u00edo!"
{I}6_{/}Joab entr\u00f3 en la 
pieza del rey y le dijo: 
"Hoy cubres de verg\u00fcenza 
a todos tus servidores. 
Te salvaron la vida, la 
vida de tus hijos y de 
tus hijas, la vida de tus 
mujeres y de tus 
concubinas. {I}7_{/}Pero t\u00fa 
amas a los que te odian y 
odias a los que te aman. 
Lo est\u00e1s demostrando 
ahora: tus servidores y 
sus jefes son nada para 
ti, y si Absal\u00f3n 
estuviera ahora con vida 
y todos nosotros muertos, 
t\u00fa estar\u00edas muy feliz. 
{I}8_{/}\u00a1Arr\u00e9glate pues, sal 
y habla a tus servidores! 
Lo juro por Yav\u00e9, si no 
sales, nadie quedar\u00e1 a tu 
lado esta noche, y ser\u00e1 
para ti una desgracia m\u00e1s 
grande que todas las que 
te han sobrevenido desde 
tu juventud hasta hoy".
DAVID REGRESA A 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}9_{/}Sali\u00f3 entonces el rey 
y fue a sentarse al lado 
de la puerta. Cuando se 
supo que el rey estaba 
sentado a la puerta, todo 
el pueblo se present\u00f3 
ante el rey.
La gente de Israel hab\u00eda 
huido a su casa, {I}10_{/}y 
en todas las tribus de 
Israel se discut\u00eda y se 
dec\u00eda: "El rey nos libr\u00f3 
de las manos de todos 
nuestros enemigos, nos 
libr\u00f3 de los filisteos y 
ahora por culpa de 
Absal\u00f3n tuvo que huir del 
pa\u00eds. {I}11_{/}Ese Absal\u00f3n al 
que hab\u00edamos consagrado 
como rey muri\u00f3 en la 
batalla, entonces, \u00bfno 
haremos nada para reponer 
al rey?"
{I}12_{/}Todo lo que se dec\u00eda 
en Israel llegaba a o\u00eddos 
del rey. El rey dio este 
encargo a los sacerdotes 
Sadoc y Ebiatar: 
"Transmitan este mensaje 
a los ancianos de Jud\u00e1: 
"\u00bfPor que han de ser 
ustedes los \u00faltimos en 
reinstalar al rey en su 
casa? {I}13_{/}\u00bfNo son 
ustedes mis hermanos, y 
mi carne y mis huesos? 
\u00bfPor qu\u00e9 van a ser los 
\u00faltimos en reinstaurar al 
rey? {I}14_{/}Tambi\u00e9n dir\u00e1n a 
Amasa: \u00bfNo eres t\u00fa como 
mi carne y mis huesos? 
Mald\u00edgame Dios si no te 
nombro comandante en jefe 
en vez de Joab". {I}15_{/}Con 
esas palabras se gan\u00f3 la 
confianza de todos los 
hombres de Jud\u00e1, quienes 
de com\u00fan acuerdo enviaron 
al rey este mensaje: 
"Vuelve donde tus 
servidores".
{I}16_{/}En vista de eso el 
rey volvi\u00f3 y lleg\u00f3 al 
Jord\u00e1n. La gente de Jud\u00e1 
hab\u00eda venido a su 
encuentro y lo esperaba 
en Guilgal, para ayudarlo 
a atravesar el r\u00edo. 
{I}17_{/}Simei hijo de Guera, 
el benjaminita de 
Bajurim, baj\u00f3 junto con 
la gente de Jud\u00e1 a 
encontrar al rey, {I}18_{/}y 
lo acompa\u00f1aban mil 
hombres de la tribu de 
Benjam\u00edn. Tambi\u00e9n Siba, 
el mayordomo de la casa 
de Sa\u00fal, hab\u00eda bajado al 
Jord\u00e1n junto con sus 
quince hijos y sus veinte 
sirvientes al encuentro 
del rey David, {I}19_{/}para 
ayudar a atravesar a la 
familia del rey y para 
cualquier otra cosa que 
pudiera \u00e9ste necesitar.
Simei hijo de Guera se 
ech\u00f3 a los pies del rey 
cuando \u00e9ste empezaba a 
atravesar el Jord\u00e1n. 
{I}20_{/}Dijo al rey: "Olvide 
mi se\u00f1or mi falta, y no 
me guarde rencor. 
Olv\u00eddese del mal que tu 
servidor hizo al se\u00f1or mi 
rey, el d\u00eda en que sal\u00eda 
de Jerusal\u00e9n. {I}21_{/}Tu 
servidor sabe muy bien 
que pec\u00f3, pero ahora ha 
sido el primero de toda 
la casa de Israel en 
venir al encuentro del 
rey mi se\u00f1or".
{I}22_{/}Abisa\u00ed, hijo de 
Seruya, tom\u00f3 la palabra y 
dijo: "Simei merece la 
muerte porque maldijo al 
rey ungido por Yav\u00e9". 
{I}23_{/}Pero David 
respondi\u00f3: "No se metan 
en mis asuntos, hijos de 
Seruya, ustedes me 
perjudicar\u00edan si muriera 
ahora alguien en Israel. 
S\u00e9 muy bien que soy ahora 
rey de todo Israel". 
{I}24_{/}Y el rey le hizo a 
Simei este juramento: "No 
morir\u00e1s".
{I}25_{/}Tambi\u00e9n Meribaal, el 
hijo de Sa\u00fal, hab\u00eda 
bajado para encontrar al 
rey. Desde el d\u00eda en que 
el rey se hab\u00eda ido, 
hasta ese d\u00eda en que 
retornaba en paz, 
Meribaal no se hab\u00eda 
lavado ni los pies ni las 
manos, tampoco se hab\u00eda 
recortado el bigote ni 
lavado su ropa. 
{I}26_{/}Cuando lleg\u00f3 desde 
Jerusal\u00e9n ante el rey, 
\u00e9ste le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 
no viniste conmigo, 
Meribaal?" 
{I}27_{/}Respondi\u00f3: "Se\u00f1or 
rey, mi servidor me 
enga\u00f1\u00f3. Como t\u00fa sabes, yo 
soy enfermo, y yo le 
hab\u00eda dicho: "Ensilla mi 
burra, la montar\u00e9 para 
irme con el rey". 
{I}28_{/}Pero mira c\u00f3mo me ha 
calumniado ante ti. Mas 
mi se\u00f1or el rey es como 
el \u00e1ngel de Yav\u00e9, que 
act\u00fae ahora como mejor le 
parezca. {I}29_{/}La familia 
de mi padre s\u00f3lo pod\u00eda 
esperar del rey mi se\u00f1or 
la muerte y sin embargo 
t\u00fa me has puesto entre 
los que comen a tu mesa. 
\u00bfCon qu\u00e9 derecho podr\u00eda 
pedirle ahora algo al 
rey?" {I}30_{/}El rey le 
dijo: "\u00a1Basta de 
discursos! Desde ahora t\u00fa 
y Siba compartir\u00e1n las 
tierras". {I}31_{/}Meribaal 
dijo al rey: "Que se 
quede con todo, ya que el 
rey mi se\u00f1or ha vuelto a 
su casa en paz".
{I}32_{/}Barcilay de Galaad 
hab\u00eda bajado desde 
Roglim, hab\u00eda pasado el 
Jord\u00e1n con el rey antes 
de despedirse de \u00e9ste. 
{I}33_{/}Ahora bien, Barcilay 
era muy anciano, ten\u00eda 
ochenta a\u00f1os; \u00e9l fue 
quien aprovision\u00f3 al rey 
mientras estuvo en 
Majanayim, porque era un 
hombre muy rico.
{I}34_{/}El rey dijo a 
Barcilay: "Qu\u00e9date 
conmigo y yo te mantendr\u00e9 
en Jerusal\u00e9n". {I}35_{/}Pero 
Barcilay le respondi\u00f3: 
"\u00bfCu\u00e1ntos d\u00edas, cu\u00e1ntos 
a\u00f1os de vida me quedan 
para que vaya con el rey 
a Jerusal\u00e9n? {I}36_{/}Tengo 
ya ochenta a\u00f1os y no 
distingo bien entre lo 
que es bueno y lo que es 
malo, no siento gusto a 
lo que como o a lo que 
tomo, ni tampoco oigo la 
voz de los cantores y de 
las cantantes. \u00bfPara qu\u00e9 
pues va a ser tu servidor 
una carga m\u00e1s para el rey 
mi se\u00f1or? {I}37_{/}Tu 
servidor te acompa\u00f1ar\u00e1 
todav\u00eda un poco m\u00e1s all\u00e1 
del Jord\u00e1n, pero \u00bfpor qu\u00e9 
el rey me va a dar tal 
recompensa? 
{I}38_{/}Perm\u00edteme regresar y 
morir en mi ciudad, cerca 
de la tumba de mi padre y 
de mi madre. Pero mi hijo 
Quinj\u00e1n, tu servidor, 
acompa\u00f1ar\u00e1 al rey mi 
se\u00f1or y t\u00fa har\u00e1s para \u00e9l 
lo que estimes 
conveniente". {I}39_{/}El rey 
le dijo: "Muy bien, que 
Quinj\u00e1n se quede conmigo. 
Har\u00e9 para \u00e9l lo que t\u00fa 
quieras y todo lo que me 
pidas lo har\u00e9 por ti".
{I}40_{/}Todo el pueblo 
atraves\u00f3 el Jord\u00e1n 
despu\u00e9s del rey. Este 
abraz\u00f3 a Barcilay y lo 
bendijo, y as\u00ed regres\u00f3 a 
su casa.
{I}41_{/}El rey se dirigi\u00f3 a 
Guilgal en compa\u00f1\u00eda de 
Quinj\u00e1n; todo el pueblo 
de Jud\u00e1 acompa\u00f1aba al 
rey, como tambi\u00e9n la 
mitad del pueblo de 
Israel. {I}42_{/}Fue entonces 
cuando los hombres de 
Israel fueron donde el 
rey y le dijeron: "\u00bfPor 
qu\u00e9 nuestros hermanos, 
los hombres de Jud\u00e1, 
fueron a buscarte junto 
con tu familia para 
ayudarte a atravesar el 
Jord\u00e1n siendo que ten\u00edas 
all\u00ed a toda tu guardia?" 
{I}43_{/}Los hombres de Jud\u00e1 
respondieron a los 
israelitas: "\u00bfNo es el 
rey de nuestra tribu? 
\u00bfPor qu\u00e9 pues se enojan? 
\u00bfAcaso el rey nos dio de 
comer o alguna otra 
cosa?" {I}44_{/}Los 
israelitas respondieron a 
los hombres de Jud\u00e1: 
""Nosotros ten\u00edamos diez 
veces m\u00e1s derechos que 
ustedes sobre el rey. 
\u00bfPor qu\u00e9 pues nos 
despreciaron? Nosotros 
fuimos los primeros en 
pedir el regreso de 
nuestro rey". Pero los 
hombres de Jud\u00e1 
contestaron con palabras 
m\u00e1s duras.
LA REBELI\u00d3N DE SEB\u00c1{/}

{1}20{/}

{I}1_{/}Hab\u00eda all\u00ed un hombre 
malvado, llamado Seb\u00e1, 
hijo de Bicri, de la 
tribu de Benjam\u00edn. Toc\u00f3 
el cuerno y proclam\u00f3: 
"Nada tenemos que ver con 
David, nada tenemos que 
esperar del hijo de Jes\u00e9. 
\u00a1Israel, regresa a tus 
tiendas!" {I}2_{/}Todos los 
hombres de Israel 
abandonaron entonces a 
David y siguieron a Seb\u00e1, 
hijo de Bicri, mientras 
que los de Jud\u00e1 se 
quedaron con el rey y lo 
acompa\u00f1aron desde el 
Jord\u00e1n hasta Jerusal\u00e9n.
{I}3_{/}David entr\u00f3 
nuevamente en su palacio 
de Jerusal\u00e9n, orden\u00f3 que 
salieran las diez 
concubinas que hab\u00eda 
dejado para que cuidaran 
el palacio y las puso en 
una casa bajo vigilancia. 
Asegur\u00f3 su manutenci\u00f3n 
pero no se acerc\u00f3 m\u00e1s a 
ellas. Hasta el d\u00eda de su 
muerte estuvieron all\u00ed 
encerradas llevando una 
vida de viudas.
{I}4_{/}El rey dijo a Amasa: 
"Tienes tres d\u00edas para 
reunir a los hombres de 
Jud\u00e1 y presentarte ante 
m\u00ed". {I}5_{/}Parti\u00f3 Amasa 
para reunir a Jud\u00e1, pero 
tard\u00f3 m\u00e1s del plazo que 
le hab\u00eda fijado el rey. 
{I}6_{/}Entonces el rey dijo 
a Abisa\u00ed: "Seb\u00e1, hijo de 
Bicri, ser\u00e1 pronto m\u00e1s 
peligroso para nosotros 
que Absal\u00f3n. Sal al 
frente de la guardia de 
tu amo y pers\u00edguelo, 
porque si no podr\u00eda 
apoderarse de alguna 
ciudad fortificada y 
escap\u00e1rsenos". {I}7_{/}Joab, 
los quereteos, los 
peleteos y todos los 
valientes salieron de 
campa\u00f1a. A las \u00f3rdenes de 
Abisa\u00ed dejaron Jerusal\u00e9n 
y se lanzaron en 
persecuci\u00f3n de Seba, hijo 
de Bicri. {I}8_{/}Estaban 
cerca de la gran roca que 
se halla en Gaba\u00f3n, 
cuando Amasa se present\u00f3 
ante ellos. Joab llevaba 
encima de su ropa un 
cintur\u00f3n del cual pend\u00eda 
una espada con su vaina; 
la espada se sali\u00f3 y 
cay\u00f3. {I}9_{/}Joab dijo a 
Amasa: "Hermano m\u00edo, 
\u00bfestamos en paz?" Y con 
la mano derecha tom\u00f3 la 
barba de Amasa como para 
abrazarlo. {I}10_{/}Amasa no 
desconfi\u00f3 de la espada 
que Joab ten\u00eda en la 
mano: Joab se la enterr\u00f3 
en el vientre y las 
tripas se desparramaron 
por el suelo. No hubo 
necesidad de un segundo 
golpe pues Amasa hab\u00eda ya 
muerto. Entonces Joab y 
su hermano Abisa\u00ed se 
lanzaron en persecuci\u00f3n 
de Seb\u00e1, hijo de Bicri.
{I}11_{/}Le pidieron a uno de 
los compa\u00f1eros de Joab 
que se quedara al lado 
del cuerpo de Amasa; \u00e9l 
dec\u00eda: "\u00a1Los que est\u00e1n 
por David y aman a Joab, 
sigan a Joab!" 
{I}12_{/}Porque Amasa estaba 
en un charco de sangre en 
medio del camino y todos 
los hombres del ej\u00e9rcito 
que llegaban all\u00ed se 
deten\u00edan. Al ver eso, el 
muchacho sac\u00f3 el cuerpo 
de Amasa fuera del camino 
y lo tap\u00f3 con un manto. 
{I}13_{/}Apenas lo hubo 
retirado del camino, 
todos corrieron tras Joab 
y se lanzaron en 
persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, hijo 
de Bicri.
{I}14_{/}Seb\u00e1 recorri\u00f3 todas 
las tribus de Israel 
hasta Abel-Bet-Maac\u00e1. Los 
hombres del clan de Bicri 
se hab\u00edan reunido y se 
hab\u00edan ido con \u00e9l. 
{I}15_{/}Joab siti\u00f3 a Seb\u00e1 en 
Abel-Bet-Maac\u00e1, 
levantaron un terrapl\u00e9n 
para alcanzar la ciudad 
que llegaba hasta la 
muralla. Cuando todo el 
ej\u00e9rcito de Joab cavaba 
para hacer caer la 
muralla, {I}16_{/}una mujer 
criteriosa que estaba en 
la ciudad exclam\u00f3: 
"\u00a1Oigan, oigan! Digan a 
Joab que se acerque hasta 
ac\u00e1, porque quiero 
hablarle".
{I}17_{/}Joab se acerc\u00f3 y la 
mujer le dijo: "\u00bfEres t\u00fa 
Joab?" El respondi\u00f3: "S\u00ed, 
yo soy". Ella le dijo: 
"Escucha lo que tengo que 
decirte". Respondi\u00f3: 
"Escucho". {I}18_{/}Ella le 
dijo: "Antes era 
costumbre decir: En Abel 
y en Dan les ense\u00f1ar\u00e1n 
las antiguas costumbres 
de Israel; {I}19_{/}\u00bfy t\u00fa 
intentas destruir una 
ciudad que es madre de 
ciudades de Israel? \u00bfPor 
qu\u00e9 vas a destruir la 
herencia de Yav\u00e9?" 
{I}20_{/}Joab respondi\u00f3: "De 
ninguna manera quiero yo 
destruir ni arruinar. 
{I}21_{/}Solamente buscamos a 
Seb\u00e1, hijo de Bicri, 
hombre de la monta\u00f1a de 
Efra\u00edn, el que se ha 
rebelado contra el rey 
David. Entr\u00e9guenmelo y me 
alejar\u00e9 de la ciudad".
La mujer respondi\u00f3 a 
Joab: "Muy bien, te 
tiraremos su cabeza por 
encima de la muralla". 
{I}22_{/}La mujer supo 
expresarse y convenci\u00f3 a 
los habitantes de la 
ciudad; le cortaron la 
cabeza a Seb\u00e1, hijo de 
Bicri, y se la tiraron a 
Joab. Este toc\u00f3 
inmediatamente el cuerno: 
se dispersaron y cada 
cual se volvi\u00f3 a su 
hogar. Joab por su parte 
regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n donde 
el rey.
{I}23_{/}Joab fue el 
comandante en jefe de 
todo el ej\u00e9rcito de 
Israel, Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada, mandaba los 
peleteos y quereteos. 
{I}24_{/}Adoram era 
supervisor de los 
trabajos impuestos; 
Josafat, hijo de Ajilud, 
era el archivero; 
{I}25_{/}Siya era secretario; 
los sacerdotes eran Sadoc 
y Ebiatar; {I}26_{/}Is\u00e1 el 
Yairita, tambi\u00e9n era 
sacerdote de David.
{1}21{/}

{I}1_{/}Hubo bajo el 
reinado de David una 
hambruna que dur\u00f3 tres 
a\u00f1os. David consult\u00f3 a 
Yav\u00e9 y \u00e9ste le respondi\u00f3: 
"Sa\u00fal y su familia tienen 
pendiente una deuda de 
sangre porque Sa\u00fal dio 
muerte a los gabaonitas". 
{I}2_{/}Estos gabaonitas no 
eran israelitas, pues 
descend\u00edan de los 
antiguos amoreos, pero 
los israelitas se hab\u00edan 
comprometido con ellos 
con juramento. A pesar de 
eso, Sa\u00fal hab\u00eda tratado 
de eliminarlos llevado 
por su celo por Israel y 
Jud\u00e1.
David convoc\u00f3 entonces a 
los gabaonitas, {I}3_{/}y les 
dijo: "\u00bfQu\u00e9 tenemos que 
hacer como reparaci\u00f3n 
para que ustedes bendigan 
la herencia de Yav\u00e9?" 
{I}4_{/}Los gabaonitas le 
respondieron: "No tenemos 
ning\u00fan problema de plata 
o de oro ni con Sa\u00fal ni 
con su familia, ni 
tampoco queremos que haya 
m\u00e1s v\u00edctimas en Israel". 
David les dijo: "Har\u00e9 por 
ustedes lo que me digan". 
{I}5_{/}Respondieron al rey: 
"Un hombre nos masacr\u00f3, 
quer\u00eda destruirnos y 
eliminarnos del 
territorio de Israel. 
{I}6_{/}Entr\u00e9guennos ahora a 
siete de sus hijos para 
que los ahorquemos 
delante de Yav\u00e9 en 
Gaba\u00f3n, en el cerro de 
Yav\u00e9". El rey les dijo: 
"Se los entregar\u00e9". 
{I}7_{/}No tom\u00f3 en cuenta sin 
embargo a Meribaal, el 
hijo de Jonat\u00e1n, hijo de 
Sa\u00fal, debido al juramento 
que hab\u00eda hecho a 
Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, 
ante Yav\u00e9. {I}8_{/}Risp\u00e1, 
hija de Ay\u00eda, hab\u00eda dado 
dos hijos a Sa\u00fal, Armon\u00ed 
y Meribaal. Merab, hija 
de Sa\u00fal, hab\u00eda dado a 
Adriel, hijo de Barcilay 
de Mejola, cinco hijos. 
{I}9_{/}David los mand\u00f3 
apresar y se los entreg\u00f3 
a los gabaonitas, quienes 
los ahorcaron en el cerro 
ante Yav\u00e9; los siete 
murieron juntos.
Fueron ejecutados el 
primer d\u00eda de la cosecha, 
al comienzo de la cosecha 
de la cebada. {I}10_{/}Risp\u00e1, 
hija de Ay\u00eda, tom\u00f3 un 
saco y lo extendi\u00f3 para 
ella sobre una roca del 
cerro, y desde el 
principio de la cosecha 
hasta la \u00e9poca de las 
primeras lluvias, impidi\u00f3 
que se acercaran a ellos 
de d\u00eda las aves del cielo 
y de noche las fieras 
salvajes.
{I}11_{/}Comunicaron a David 
lo que Risp\u00e1, hija de 
Ay\u00eda y concubina de Sa\u00fal, 
estaba haciendo. 
{I}12_{/}David fue entonces a 
buscar los huesos de Sa\u00fal 
y de su hijo Jonat\u00e1n que 
estaban en Yab\u00e9s de 
Galaad. Pues los 
filisteos hab\u00edan colgado 
sus cuerpos en la plaza 
de Bet-se\u00e1n despu\u00e9s de su 
victoria sobre Sa\u00fal en 
Guelbo\u00e9, pero la gente de 
Yab\u00e9s de Galaad se los 
hab\u00eda robado. {I}13_{/}David 
trajo pues los huesos de 
Sa\u00fal y de Jonat\u00e1n, luego 
junt\u00f3 los huesos de los 
que hab\u00edan sido 
ahorcados, {I}14_{/}y 
enterraron los huesos de 
Sa\u00fal en la tumba de su 
padre Quis, en Sel\u00e1, en 
territorio de Benjam\u00edn. 
All\u00ed tambi\u00e9n sepultaron 
los huesos de su hijo 
Jonat\u00e1n y los de los 
ahorcados. Se hizo todo 
lo que el rey hab\u00eda 
ordenado, despu\u00e9s de lo 
cual Dios tuvo compasi\u00f3n 
del pa\u00eds.
{I}15_{/}Se reinici\u00f3 la 
guerra entre los 
filisteos e Israel. David 
baj\u00f3 con su guardia para 
pelear con los filisteos. 
{I}16_{/}En un momento en que 
David estaba cansado, 
trat\u00f3 de matarlo un 
descendiente de Raf\u00e1, 
llamado Isb\u00f3-Benob. 
Llevaba una lanza de 
bronce que pesaba 
trescientos siclos (tres 
kilos y medio) y ten\u00eda 
adem\u00e1s una espada nueva. 
{I}17_{/}Pero Abisa\u00ed, hijo de 
Seruya, fue a auxiliar a 
David, hiri\u00f3 al filisteo 
y lo mat\u00f3. Los hombres de 
David le insistieron 
entonces: "No vengas m\u00e1s 
a la guerra con nosotros, 
pues no debe apagarse la 
l\u00e1mpara de Israel". 
{I}18_{/}Despu\u00e9s de eso hubo 
todav\u00eda otra batalla con 
los filisteos; en esa 
ocasi\u00f3n Sibeca\u00ed de Jus\u00e1 
dio muerte a un 
descendiente de Raf\u00e1, 
llamado Saf.
{I}19_{/}Se reinici\u00f3 una vez 
m\u00e1s la guerra con los 
filisteos en Gob, y 
Eljan\u00e1n, hijo de Yair, de 
Bel\u00e9n, mat\u00f3 a Goliat de 
Gat; el astil de su lanza 
era como un palo de un 
telar. {I}20_{/}Hubo adem\u00e1s 
otro combate en Gat; all\u00ed 
se encontraba un hombre 
alto que ten\u00eda seis dedos 
en cada mano y seis dedos 
en cada pie, en total 
veinticuatro dedos. Este 
tambi\u00e9n era descendiente 
de Raf\u00e1. {I}21_{/}Como 
insultara a Israel, le 
dio muerte Jonat\u00e1n, hijo 
de Simea, hermano de 
David.
{I}22_{/}Los cuatro eran 
hombres de Gat 
descendientes de Raf\u00e1. 
Fueron muertos por las 
manos de David y de sus 
guardias.
EL C\u00c1NTICO DE DAVID{/}

{1}22{/}

{I}1_{/}David dedic\u00f3 a 
Yav\u00e9 las palabras de este 
c\u00e1ntico, el d\u00eda en que 
Yav\u00e9 lo libr\u00f3 de las 
manos de todos sus 
enemigos y de las manos 
de Sa\u00fal.
{I}2_{/}Yav\u00e9 es mi roca, y mi 
fortaleza,
mi salvador y mi Dios.
{I}3_{/}El es mi roca, en \u00e9l 
me refugio.
Es mi escudo, mi 
salvaci\u00f3n,
mi ciudadela y mi 
refugio:
mi salvador me salva de 
la violencia.
{I}4_{/}Le oro a Yav\u00e9 que es 
digno de confianza
y me veo libre de mis 
enemigos.
{I}5_{/}Las olas de la muerte 
me envolv\u00edan,
los torrentes 
devastadores me 
aterraban,
{I}6_{/}en las redes del 
mundo infernal estaba 
preso,
ve\u00eda delante de m\u00ed las 
trampas de la muerte:
{I}7_{/}y en mi angustia 
clam\u00e9 a Yav\u00e9,
le grit\u00e9 a mi Dios.
Mi grito lleg\u00f3 hasta su 
presencia,
desde su templo escuch\u00f3 
mi voz.
{I}8_{/}Tembl\u00f3 entonces la 
tierra, se estremeci\u00f3,
bambolearon los cimientos 
del cielo,
temblaban al sentir su 
c\u00f3lera.
{I}9_{/}Sal\u00eda vapor de sus 
narices,
y de su boca, un fuego 
devorador,
un chorro de carbones 
encendidos.
{I}10_{/}Inclin\u00f3 los cielos y 
baj\u00f3,
una nube oscura ten\u00eda 
bajo sus pies.
{I}11_{/}Vol\u00f3, montado en un 
querub\u00edn,
transportado en alas del 
viento.
{I}12_{/}A su alrededor una 
cortina de tinieblas,
nubes aborregadas 
formaban su tienda.
{I}13_{/}Un resplandor iba 
delante de \u00e9l,
brasas ardientes lo 
alumbraban.
{I}14_{/}Tron\u00f3 Yav\u00e9 desde lo 
alto,
hizo resonar su voz el 
Alt\u00edsimo.
{I}15_{/}Dispar\u00f3 sus flechas, 
dispers\u00f3 a sus enemigos,
el rayo los llen\u00f3 de 
pavor.
{I}16_{/}Apareci\u00f3 el fondo 
del mar,
desnudas quedaron las 
bases de la tierra,
ante la amenaza de Yav\u00e9,
al estremecerlos el soplo 
de sus narices.
{I}17_{/}De lo alto extendi\u00f3 
la mano y me agarr\u00f3,
y me sac\u00f3 de las aguas 
profundas.
{I}18_{/}Me libr\u00f3 de mis 
terribles enemigos,
de enemigos m\u00e1s fuertes 
que yo.
{I}19_{/}Me asaltaron el d\u00eda 
que me iba mal,
pero Yav\u00e9 fue mi 
protector.
{I}20_{/}Me sac\u00f3 del peligro,
me salv\u00f3 porque me ama.
{I}21_{/}Yav\u00e9 me trat\u00f3 seg\u00fan 
mis m\u00e9ritos,
limpias son mis manos, y 
\u00e9l me lo paga.
{I}22_{/}He ido por los 
caminos de Yav\u00e9,
y no hice el mal lejos de 
mi Dios.
{I}23_{/}Ante m\u00ed estaban 
todas sus sentencias,
jam\u00e1s me apartaba de sus 
leyes.
{I}24_{/}Estaba ante \u00e9l sin 
ni un reproche,
me cuidaba de cometer 
cualquier falta.
{I}25_{/}Yav\u00e9 me recompensa 
seg\u00fan mis m\u00e9ritos,
ha visto mi pureza con 
sus ojos.
{I}26_{/}Con el que es bueno 
t\u00fa eres bueno,
con el que es perfecto, 
eres perfecto.
{I}27_{/}Eres recto con el 
que es recto,
pero pillas al hombre si 
es tramposo.
{I}28_{/}Acudes a ayudar a un 
pueblo humilde,
y humillas a los ojos 
altaneros.
{I}29_{/}\u00a1Oh Yav\u00e9, t\u00fa eres mi 
luz!
El, Yav\u00e9, ilumina mis 
tinieblas.
{I}30_{/}Contigo me lanzo 
contra los asaltantes,
con mi Dios yo salto la 
muralla.
{I}31_{/}El camino de Dios es 
perfecto,
la palabra de Dios es 
infalible.
El es un escudo para los 
que en \u00e9l se refugian.
{I}32_{/}\u00bfQui\u00e9n es Dios fuera 
de Yav\u00e9?
\u00bfQui\u00e9n es la roca sino 
nuestro Dios?
{I}33_{/}Dios es mi asilo y 
mi fortaleza,
me abre un camino real.
{I}34_{/}Asemeja mis pies a 
los de la cierva,
y me mantiene de pie en 
las alturas.
{I}35_{/}Adiestra mis manos 
para el combate,
y mis brazos tensan el 
arco de bronce.
{I}36_{/}T\u00fa me das tu escudo 
de salvaci\u00f3n,
y tus favores me 
agrandan.
{I}37_{/}Me haces que alargue 
el paso
y mis tobillos no van a 
flaquear.
{I}38_{/}Persigo a mis 
enemigos, los aplasto,
no vuelvo sin haberlos 
derrotado.
{I}39_{/}Rotos, aniquilados, 
no se levantan m\u00e1s,
y caen bajo mis pies.
{I}40_{/}Me llenas de fuerza 
para el combate,
doblegas mis enemigos 
bajo mis pies.
{I}41_{/}Haces que mis 
adversarios den la 
espalda,
aniquilo a todos los que 
me odian.
{I}42_{/}Aunque griten, nadie 
los salvar\u00e1,
Yav\u00e9 ya no les responde.
{I}43_{/}Los muelo como el 
polvo de la tierra,
los pisoteo como el barro 
del camino.
{I}44_{/}Me libras de las 
demandas de mi pueblo.
Me pones a la cabeza de 
las naciones,
pueblos que no conoc\u00eda me 
obedecen.
{I}45_{/}Los extranjeros 
buscan mi amistad,
apenas oyen mi voz, me 
obedecen.
{I}46_{/}Sin fuerzas est\u00e1n 
los extranjeros,
tras sus fortalezas se 
atrincheran.
{I}47_{/}\u00a1Viva Yav\u00e9! \u00a1Bendita 
sea mi roca!
\u00a1Alabado sea el Dios que 
me salva!
{I}48_{/}\u00a1Oh Dios, me 
concedes el desquite,
y colocas los pueblos a 
mis pies!
{I}49_{/}T\u00fa me libras de 
todos mis enemigos,
del agresor me haces el 
amo,
t\u00fa me liberas de los 
violentos.
{I}50_{/}Por eso te alabo 
entre las naciones
y quiero cantar a tu 
Nombre.

{I}51_{/}Le da a su rey 
victoria tras victoria,
y sigue con sus favores a 
su ungido,
a David y a su raza para 
siempre".
{1}23{/}

{I}1_{/}Estas fueron las 
\u00faltimas palabras de 
David:
"Or\u00e1culo de David, hijo 
de Jes\u00e9,
or\u00e1culo del que fue 
puesto en lo m\u00e1s alto,
del hombre que consagr\u00f3 
el Dios de Jacob,
del que cantaba los 
salmos de Israel.
{I}2_{/}Por m\u00ed habl\u00f3 el 
esp\u00edritu de Yav\u00e9,
y en mi boca reside su 
palabra.
{I}3_{/}Habl\u00f3 el Dios de 
Israel,
dijo la roca de Israel:
Un justo que es conductor 
de hombres,
que los gu\u00eda con el temor 
de Dios,
{I}4_{/}es luz de la ma\u00f1ana 
al caer el sol,
es como una ma\u00f1ana sin 
nubes
en que brilla tras la 
lluvia el c\u00e9sped de la 
tierra.
{I}5_{/}\u00bfNo es eso mismo mi 
casa para Dios,
para el que me reserv\u00f3 
una alianza eterna
bien ordenada y bien 
garantizada?
\u00bfNo har\u00e1 que germine mi 
salvaci\u00f3n,
todo lo que yo he 
deseado?
{I}6_{/}La gente sin fe ni 
ley es s\u00f3lo espinas,
que se tiran, no se toman 
con la mano.
{I}7_{/}El que quiere 
atreverse con ellas,
se arma de un fierro o de 
un astil de lanza,
se queman, se consumen 
con el fuego".
LOS VALIENTES DE DAVID{/}

{I}8_{/}Estos son los 
nombres de los valientes 
que estuvieron al 
servicio de David: Isbaal 
el jacmonita, el jefe de 
los "Tres", quien con su 
lanza ultim\u00f3 de una vez a 
ochocientos hombres.
{I}9_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, 
Eleazar hijo de Dod\u00f3 el 
Ajojita, quien era uno de 
los tres valientes; 
estuvo con David en 
Pasdam\u00edn cuando los 
filisteos se concentraron 
para pelear. Los 
israelitas se retiraban, 
{I}10_{/}pero \u00e9l les hizo 
frente; pele\u00f3 con los 
filisteos hasta quedar 
con la mano tan cansada 
que se le crisp\u00f3 en la 
espada. Ese d\u00eda Yav\u00e9 
otorg\u00f3 una gran victoria. 
El ej\u00e9rcito volvi\u00f3 
inmediatamente, pero no 
tuvo m\u00e1s que despojar a 
los enemigos. 
{I}11_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, Samma 
hijo de Ela, el jararita. 
Los filisteos se hab\u00edan 
reunido en Leji; hab\u00eda 
all\u00ed un campo de lentejas 
y el ej\u00e9rcito dio la 
espalda ante los 
filisteos. {I}12_{/}Entonces 
\u00e9l se puso en medio del 
campo, se abri\u00f3 paso y 
derrot\u00f3 a los filisteos. 
Yav\u00e9 concedi\u00f3 una gran 
victoria.
{I}13_{/}Entre los "Treinta" 
hubo tres que bajaron a 
reunirse con David en 
tiempo de la cosecha, en 
la gruta de Adulam, 
cuando una compa\u00f1\u00eda de 
filisteos acampaba en el 
valle de los Refaim; 
{I}14_{/}David estaba en el 
refugio y hab\u00eda un 
destacamento de filisteos 
en Bel\u00e9n. {I}15_{/}David tuvo 
un deseo y dijo: "\u00bfQui\u00e9n 
pudiera traerme agua para 
tomar del pozo que est\u00e1 a 
la entrada de Bel\u00e9n?" 
{I}16_{/}Los tres valientes 
se abrieron paso a trav\u00e9s 
del campamento de los 
filisteos, sacaron agua 
del pozo que est\u00e1 a la 
entrada de Bel\u00e9n, la 
llevaron y se la pasaron 
a David. Pero \u00e9ste no 
quiso tomarla y la 
derram\u00f3 como ofrenda ante 
Yav\u00e9. {I}17_{/}Declar\u00f3: 
"L\u00edbreme Dios de tomar 
esta agua que es la 
sangre de esos hombres 
que arriesgaron su vida". 
No quiso pues tomarla. 
Eso fue lo que hicieron 
esos tres valientes.
{I}18_{/}El jefe de los 
"Treinta" era Abisa\u00ed, 
hermano de Joab e hijo de 
Seruya. Se hizo famoso 
entre los "Treinta" 
cuando, blandiendo su 
lanza, dio muerte a 
trescientos. {I}19_{/}Fue el 
m\u00e1s c\u00e9lebre de los 
"Treinta" y lleg\u00f3 a ser 
su jefe, (pero no alcanz\u00f3 
el nivel de los "Tres").
{I}20_{/}Bena\u00edas, hijo de 
Yoyada, era un valiente, 
autor de numerosas 
haza\u00f1as, ven\u00eda de Cabuel. 
El fue quien derrot\u00f3 a 
los dos h\u00e9roes de Moab; 
un d\u00eda de nieve baj\u00f3 a un 
pozo para matar all\u00ed a un 
le\u00f3n. {I}21_{/}Tambi\u00e9n 
derrot\u00f3 a un egipcio muy 
alto; el egipcio ten\u00eda en 
su mano una lanza, 
Bena\u00edas avanz\u00f3 contra \u00e9l 
con un garrote. Le quit\u00f3 
la lanza de la mano al 
egipcio y lo mat\u00f3 con su 
propia lanza. {I}22_{/}Esas 
fueron las haza\u00f1as de 
Bena\u00edas, hijo de Yoyada. 
Se hizo famoso entre los 
treinta valientes {I}23_{/}y 
fue a\u00fan m\u00e1s c\u00e9lebre que 
los "Treinta", (pero no 
se lo cont\u00f3 entre los 
"Tres"). David lo hizo 
entrar en su guardia 
personal.
{I}24_{/}Azael, hermano de 
Joab, formaba parte de 
los "Treinta". {I}25_{/}Lo 
mismo Eljan\u00e1n, hijo de 
Dod\u00f3, de Bel\u00e9n. 
{I}26_{/}Jel\u00e9s de Bet-Pel\u00e9, 
Ira, hijo de Iqu\u00e9s de 
Tecoa, {I}27_{/}Abiecer de 
Anatot, Sibecai de Jus\u00e1, 
{I}28_{/}Salm\u00f3n de Ajoj, 
Majrai de Netofa, 
{I}29_{/}Jeled, hijo de 
Baana, de Netofa, Ita\u00ed, 
hijo de Riba\u00ed, de Guibea 
de Benjam\u00edn, {I}30_{/}Bena\u00edas 
de Pireat\u00f3n, Jidda\u00ed de 
los Torrentes de Gaas, 
{I}31_{/}Abibaal de 
Betaaraba, Azmavet de 
Bajurim, {I}32_{/}Eliajba de 
Saalb\u00f3n, Yas\u00e9n de Guimzo, 
Jonat\u00e1n, {I}33_{/}hijo de 
Samma, de Jarar, Ajiam, 
hijo de Sarar de Jarar, 
{I}34_{/}Elifelet, hijo de 
Ajasba\u00ed, de Betmaac\u00e1, 
Eliam, hijo de Ajitofel, 
de Guil\u00f3, {I}35_{/}Jesra\u00ed de 
Carmelo, Para\u00ed de Arab, 
{I}36_{/}Yiguel, hijo de 
Nat\u00e1n de Soba, Bar\u00fa de 
Gad, {I}37_{/}Selec, el 
amonita, Najrai de 
Beerot, quien era 
escudero de Joab, hijo de 
Seruya, {I}38_{/}Ira de 
Yattir, Gareb de Yattir, 
{I}39_{/}Ur\u00edas el hitita. En 
total treinta y siete.
EL CENSO DE DAVID{/}

{1}24{/}

{I}1_{/}De nuevo se 
encendi\u00f3 contra Israel la 
c\u00f3lera de Yav\u00e9, quien 
impuls\u00f3 a David a causar 
su desgracia. "Anda, le 
dijo, y haz el censo de 
Israel y Jud\u00e1".
{I}2_{/}El rey dijo a Joab, 
el jefe del ej\u00e9rcito, que 
estaba con \u00e9l: "Recorre 
todas las tribus de 
Israel desde Dan hasta 
Berseb\u00e1. Cuenta al 
pueblo, as\u00ed sabr\u00e9 cu\u00e1ntos 
son. {I}3_{/}Joab dijo al 
rey: "Que Yav\u00e9 tu Dios 
multiplique cien veces al 
pueblo, y que lo vean los 
ojos de mi se\u00f1or el rey. 
\u00bfPero por qu\u00e9 el rey mi 
se\u00f1or quiere tal cosa?" 
{I}4_{/}Pero como la palabra 
del rey era una orden 
para Joab y los jefes del 
ej\u00e9rcito, sali\u00f3 de la 
casa del rey junto con 
los jefes del ej\u00e9rcito 
para ir a hacer el censo 
de la poblaci\u00f3n de 
Israel.
{I}5_{/}Atravesaron el Jord\u00e1n 
y acamparon al sur de 
Aroer; la ciudad est\u00e1 en 
medio del Torrente de 
Gad. Continuaron luego 
hacia Yazer, {I}6_{/}despu\u00e9s 
llegaron a Galaad, al 
territorio de los 
hititas, a Cad\u00e9s y de 
all\u00ed a Dan. Recorrieron 
los alrededores en 
direcci\u00f3n a Sid\u00f3n, 
{I}7_{/}llegaron a la 
fortaleza de Tiro y 
atravesaron las ciudades 
de los hivitas y de los 
cananeos. Luego salieron 
hacia Berseb\u00e1, en el 
Neguev de Jud\u00e1. 
{I}8_{/}Recorrieron pues todo 
el pa\u00eds y regresaron a 
Jerusal\u00e9n al cabo de 
nueve meses y veinte 
d\u00edas. {I}9_{/}Joab le entreg\u00f3 
al rey el n\u00famero exacto 
de la poblaci\u00f3n: Israel 
contaba con ochocientos 
mil hombres de armas 
capaces de manejar la 
espada, y Jud\u00e1, con 
quinientos mil.
{I}10_{/}Pero en seguida el 
coraz\u00f3n de David se puso 
a palpitar; \u00a1hab\u00eda 
censado al pueblo! Le 
dijo a Yav\u00e9: "Comet\u00ed un 
grand\u00edsimo pecado. 
Perdona, Yav\u00e9, ahora, el 
pecado de tu servidor: 
actu\u00e9 como un tonto".
{I}11_{/}Al d\u00eda siguiente, 
mientras David se 
levantaba, la palabra de 
Yav\u00e9 fue dirigida al 
profeta Gad, el vidente 
de David: {I}12_{/}Ve a 
transmitir a David esta 
palabra de Yav\u00e9: Te 
propongo tres cosas, 
elige una y la llevar\u00e9 a 
cabo". {I}13_{/}Gad se 
present\u00f3 ante David y le 
dijo: "\u00bfQu\u00e9 elegir\u00edas: 
tres a\u00f1os de hambruna en 
todo el pa\u00eds, tres meses 
huyendo de un enemigo que 
te persigue, o tres d\u00edas 
de peste en el pa\u00eds? 
Pi\u00e9nsalo, t\u00fa me dir\u00e1s qu\u00e9 
respuesta debo llevar al 
que me envi\u00f3". {I}14_{/}David 
dijo a Gad: "Estoy en un 
gran aprieto, pero es 
mejor para nosotros caer 
en las manos de Yav\u00e9, 
porque \u00e9l es rico en 
misericordia, antes que 
caer en manos de los 
hombres". {I}15_{/}Y David 
escogi\u00f3 la peste.
Era el tiempo de la 
cosecha del trigo, y Yav\u00e9 
envi\u00f3 la peste a Israel 
desde esa ma\u00f1ana hasta el 
plazo fijado. El flagelo 
golpe\u00f3 al pueblo y 
murieron setenta mil 
hombres desde Dan hasta 
Berseb\u00e1.
{I}16_{/}El \u00e1ngel 
exterminador extendi\u00f3 su 
mano hacia Jerusal\u00e9n, 
pero Yav\u00e9 se arrepinti\u00f3 
del mal y dijo al \u00e1ngel 
exterminador: "\u00a1Detente! 
\u00a1Retira tu mano!" El 
\u00e1ngel de Yav\u00e9 estaba en 
ese momento cerca de la 
era de Arauna el jebuseo.
{I}17_{/}Cuando David vio al 
\u00e1ngel que castigaba a la 
poblaci\u00f3n, se volvi\u00f3 
hacia Yav\u00e9 y le dijo: "Yo 
pequ\u00e9, yo comet\u00ed esa gran 
falta, pero \u00bfqu\u00e9 hizo el 
reba\u00f1o? Que tu mano se 
abata s\u00f3lo sobre m\u00ed y la 
casa de mi padre".
{I}18_{/}Ese d\u00eda el profeta 
Gad fue a ver a David y 
le dijo: "Sube y levanta 
un altar a Yav\u00e9 en la era 
de Arauna el jebuseo". 
{I}19_{/}David subi\u00f3 
entonces, de acuerdo a la 
palabra de Gad, tal como 
Yav\u00e9 lo hab\u00eda ordenado. 
{I}20_{/}Ahora bien Arauna 
estaba mirando, vio al 
rey y a sus servidores 
que ven\u00edan donde \u00e9l. 
Arauna sali\u00f3 y se postr\u00f3 
con el rostro en tierra 
delante del rey, 
{I}21_{/}luego le pregunt\u00f3: 
"\u00bfPor qu\u00e9 el rey mi se\u00f1or 
viene a la casa de su 
sirviente?" David le 
respondi\u00f3: "Vengo a 
comprarte la era para 
levantar all\u00ed un altar a 
Yav\u00e9, pues as\u00ed cesar\u00e1 el 
flagelo que se abate 
sobre el pueblo". 
{I}22_{/}Arauna dijo entonces 
a David: "Que el rey mi 
se\u00f1or tome y ofrezca todo 
lo que estime 
conveniente. Aqu\u00ed est\u00e1n 
los bueyes para el 
holocausto, la rastra y 
los yugos de los bueyes 
proporcionar\u00e1n la le\u00f1a. 
{I}23_{/}Todo eso, se\u00f1or, se 
lo da Arauna al rey". 
Arauna le dijo adem\u00e1s: 
"Que Yav\u00e9 tu Dios acepte 
tu sacrificio".
Pero el rey respondi\u00f3 a 
Arauna: {I}24_{/}"No, quiero 
pagarte su justo precio, 
no quiero ofrecer a Yav\u00e9 
mi Dios holocaustos que 
nada me cuestan". David 
compr\u00f3 entonces la era y 
los bueyes por cincuenta 
siclos de plata. 
{I}25_{/}David levant\u00f3 all\u00ed 
un altar a Yav\u00e9 y ofreci\u00f3 
en \u00e9l holocaustos y 
sacrificios de comuni\u00f3n. 
Entonces Yav\u00e9 tuvo piedad 
de Israel y se apart\u00f3 la 
peste de Israel.
