
SEGUNDO LIBRO DE LAS 
CRONICAS{/}

SALOM\u00d3N RECIBE LA 
SABIDUR\u00cdA{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n, hijo de 
David, se afirm\u00f3 en su 
reino; Yav\u00e9, su Dios, 
estaba con \u00e9l y lo 
engrandeci\u00f3 sobremanera. 
{I}2_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 a todo 
Israel, a los jefes de 
mil y de cien, a los 
jueces, a los pr\u00edncipes 
de todo Israel, a los 
jefes de las casas 
paternas; {I}3_{/}luego se 
fue con toda la asamblea 
al Santuario de Loma de 
Gaba\u00f3n, donde estaba la 
Tienda de las Citas 
Divinas, que Mois\u00e9s, 
siervo de Yav\u00e9, hab\u00eda 
hecho en el desierto. 
{I}4_{/}Pero el Arca de Dios 
hab\u00eda sido trasladada por 
David de Cariatiarim al 
lugar que \u00e9l le hab\u00eda 
preparado, pues hab\u00eda 
alzado para ella una 
tienda en Jerusal\u00e9n.
{I}5_{/}El altar de bronce 
que hab\u00eda hecho 
Betsaleel, hijo de Ur\u00ed, 
hijo de Jur, estaba all\u00ed 
ante la Morada de Yav\u00e9 en 
que Salom\u00f3n y la asamblea 
vinieron a adorar a Yav\u00e9. 
{I}6_{/}Salom\u00f3n sacrific\u00f3 
all\u00ed en el altar de 
bronce que estaba ante la 
Tienda de las Citas, 
ofreciendo mil 
holocaustos a Yav\u00e9.
{I}7_{/}Durante la noche se 
apareci\u00f3 Yav\u00e9 a Salom\u00f3n y 
le dijo: "Pide lo que 
quieras que te d\u00e9", {I}8_{/}y 
Salom\u00f3n respondi\u00f3 a Yav\u00e9: 
"T\u00fa hiciste con David, mi 
padre, gran misericordia, 
y a m\u00ed me has hecho 
reinar en su lugar. 
{I}9_{/}Ahora, pues, \u00a1oh 
Yav\u00e9!, se cumple tu 
promesa a David, mi 
padre, ya que me has 
hecho rey de un pueblo 
numeroso como el polvo de 
la tierra. {I}10_{/}Dame, 
pues, la sabidur\u00eda y el 
entendimiento para que 
pueda conducir a este 
pueblo, porque \u00bfqui\u00e9n 
podr\u00e1 gobernar a este 
gran pueblo?"

{I}11_{/}Yav\u00e9 dijo a Salom\u00f3n: 
"Ya que \u00e9ste es tu deseo 
y no has pedido riquezas 
ni bienes, ni gloria ni 
la muerte de tus 
enemigos, ni tampoco has 
pedido larga vida, sino 
que me has pedido la 
sabidur\u00eda y el 
entendimiento para 
gobernar a mi pueblo, del 
cual te he hecho rey, 
{I}12_{/}por eso desde ahora 
te doy sabidur\u00eda y 
entendimiento, y adem\u00e1s 
te dar\u00e9 riquezas, bienes 
y gloria como no las 
tuvieron nunca los reyes 
que fueron antes de ti, 
ni las tendr\u00e1 ninguno de 
los que vengan despu\u00e9s de 
ti."
{I}13_{/}Salom\u00f3n dej\u00f3 el 
Santuario de Gaba\u00f3n, y 
volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n lejos 
de la Tienda de las Citas 
y rein\u00f3 sobre Israel.
{I}14_{/}Salom\u00f3n junt\u00f3 carros 
y caballer\u00edas; tuvo mil 
cuatrocientos carros, 
doce mil caballos, que 
distribuy\u00f3 entre las 
ciudades donde ten\u00eda los 
carros, y en Jerusal\u00e9n, 
cerca del rey. {I}15_{/}El 
rey hizo que la plata y 
el oro fueran abundantes 
en Jerusal\u00e9n como las 
piedras, y los cedros 
como los sic\u00f3moros en la 
Tierra Baja. {I}16_{/}Los 
caballos de Salom\u00f3n 
proced\u00edan de Cilicia; los 
mercaderes del rey los 
adquir\u00edan en Cilicia por 
su precio en dinero. 
{I}17_{/}Tra\u00edan de all\u00ed un 
carro por seiscientos 
siclos de plata, y un 
caballo por ciento 
cincuenta. Los tra\u00edan 
tambi\u00e9n como 
intermediarios para todos 
los reyes de los heteos y 
todos los reyes de Aram. 
{I}18_{/}Decidi\u00f3, pues, 
Salom\u00f3n edificar una Casa 
al nombre de Yav\u00e9 y otra 
para s\u00ed.
SALOM\u00d3N E HIRAM{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n alist\u00f3 
setenta mil hombres para 
transportar cargas, 
ochenta mil canteros en 
el monte y tres mil 
seiscientos capataces 
para ellos.
{I}2_{/}Salom\u00f3n mand\u00f3 a decir 
a Hiram, rey de Tiro: 
"Haz conmigo como hiciste 
con mi padre David, 
envi\u00e1ndole maderas de 
cedro para que se 
construyera una casa en 
que vivir. {I}3_{/}Te hago 
saber que voy a edificar 
una Casa al nombre de 
Yav\u00e9, mi Dios, para 
consagr\u00e1rsela, para 
quemar ante \u00e9l incienso 
arom\u00e1tico, para la 
ofrenda perpetua de los 
panes presentados, y para 
los holocaustos de la 
ma\u00f1ana y de la tarde, de 
los s\u00e1bados, lunas 
nuevas, solemnidades de 
Yav\u00e9, nuestro Dios, como 
se hace siempre en 
Israel.
{I}4_{/}La Casa que voy a 
edificar ser\u00e1 grande, 
porque nuestro Dios es 
mayor que todos los 
dioses. {I}5_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n 
ser\u00e1 capaz de construirle 
una Casa, cuando los 
cielos y los Cielos de 
los cielos no pueden 
contenerlo? \u00bfY por qu\u00e9 le 
edificar\u00eda yo una Casa, 
sino solamente para 
quemar incienso en su 
presencia? {I}6_{/}M\u00e1ndame, 
pues, un hombre h\u00e1bil en 
trabajar el oro, la 
plata, el bronce, el 
hierro, la p\u00farpura 
escarlata, el carmes\u00ed y 
la p\u00farpura violeta, y que 
sepa grabar; estar\u00e1 con 
los artesanos que tengo 
conmigo en Jud\u00e1 y en 
Jerusal\u00e9n, y que mi padre 
David ya puso a mi 
disposici\u00f3n.
{I}7_{/}Env\u00edame tambi\u00e9n 
madera de cedro, de 
cipr\u00e9s y de s\u00e1ndalo, pues 
yo s\u00e9 que tus siervos 
entienden de cortar los 
\u00e1rboles del L\u00edbano; {I}8_{/}y 
los m\u00edos trabajar\u00e1n con 
los tuyos para preparar 
la gran cantidad de 
madera, pues la casa que 
yo deseo construir ha de 
ser grande y magn\u00edfica. 
{I}9_{/}Yo dar\u00e9 a tus siervos 
que se ocupen de cortar y 
derribar los \u00e1rboles 
veinte mil cargas de 
trigo y otras tantas de 
cebada, veinte mil 
medidas de vino y veinte 
mil medidas de aceite: 
todo esto para su 
mantenimiento."
{I}10_{/}Hiram, rey de Tiro, 
respondi\u00f3 en una carta 
que dirigi\u00f3 a Salom\u00f3n: 
"Porque ama Yav\u00e9 a su 
pueblo, te ha hecho rey 
de \u00e9l." {I}11_{/}Y dec\u00eda 
tambi\u00e9n: "Bendito Yav\u00e9, 
Dios de Israel, que ha 
hecho los cielos y la 
tierra y ha dado al rey 
David un hijo sabio, 
entendido y prudente, 
digno de edificar la Casa 
de Yav\u00e9 y la Casa real. 
{I}12_{/}Yo, pues, te mando 
un hombre h\u00e1bil y 
entendido, a Hiram-Abi, 
{I}13_{/}hijo de una mujer de 
la tribu de Dan y de 
padre tirio, que sabe 
trabajar el oro, la 
plata, el bronce, el 
hierro, la piedra, la 
madera, la p\u00farpura, el 
jacinto, el lino y la 
escarlata, y grabar toda 
clase de figuras; es 
capaz de realizar 
cualquier cosa que le 
pidas.
El trabajar\u00e1 con sus 
obreros y con los de 
David, mi se\u00f1or, tu 
padre. {I}14_{/}Manda t\u00fa, 
pues, mi se\u00f1or, a tus 
siervos el trigo y la 
cebada, el aceite y el 
vino que has ofrecido. 
{I}15_{/}Nosotros cortaremos 
en el L\u00edbano toda la 
madera que necesites, y 
la pondremos en balsas, 
para llevarla por mar 
hasta Jope; luego la 
llevar\u00e1s de all\u00ed a 
Jerusal\u00e9n."
{I}16_{/}Salom\u00f3n hizo la 
cuenta de todos los 
extranjeros que hab\u00eda en 
la tierra de Israel, 
seg\u00fan el censo hecho por 
David, su padre; y se 
hall\u00f3 que eran ciento 
cincuenta y tres mil 
seiscientos. {I}17_{/}De 
ellos destin\u00f3 setenta mil 
para el transporte de 
cargas, ochenta mil para 
las canteras en las 
monta\u00f1as y tres mil 
seiscientos como 
capataces para hacer 
trabajar al pueblo.
CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n comenz\u00f3, 
pues, a edificar la Casa 
de Yav\u00e9 en Jerusal\u00e9n, en 
el monte Moria, donde 
Dios se hab\u00eda manifestado 
a su padre David. Era el 
lugar preparado por 
David, la era de Orn\u00e1n el 
jebuseo. {I}2_{/}Dio comienzo 
a las obras el d\u00eda dos 
del segundo mes del a\u00f1o 
cuarto de su reinado.
{I}3_{/}La Casa de Dios que 
Salom\u00f3n edific\u00f3 ten\u00eda 
sesenta codos de 
longitud, en codos de 
medida antigua; y veinte 
codos de anchura. {I}4_{/}El 
vest\u00edbulo que estaba 
delante ten\u00eda una 
longitud de veinte codos, 
correspondientes al ancho 
de la casa, y una altura 
de ciento veinte. Salom\u00f3n 
lo recubri\u00f3 por dentro de 
oro puro. {I}5_{/}Revisti\u00f3 la 
sala grande de madera de 
cipr\u00e9s y la recubri\u00f3 de 
oro fino, haciendo 
esculpir en ella palmas y 
cadenillas. {I}6_{/}Para 
adornar la Casa la 
revisti\u00f3 tambi\u00e9n de 
piedras preciosas; el oro 
era oro de Parvaim. 
{I}7_{/}Recubri\u00f3 de oro la 
Casa, las vigas, los 
umbrales, sus paredes y 
sus puertas, y esculpi\u00f3 
querubines sobre las 
paredes.
{I}8_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n la 
sala del Lugar Sant\u00edsimo, 
cuya longitud, 
correspondiente al ancho 
de la Casa, era de veinte 
codos y su anchura 
igualmente de veinte 
codos. Lo revisti\u00f3 de oro 
puro, por seiscientos 
talentos. {I}9_{/}Los clavos 
de oro pesaban cincuenta 
siclos. Cubri\u00f3 tambi\u00e9n de 
oro las salas altas. 
{I}10_{/}En el interior de la 
sala del Lugar Sant\u00edsimo 
hizo los querubines de 
metal forjado, que 
revisti\u00f3 de oro. {I}11_{/}Las 
alas de los querubines se 
extend\u00edan por todo el 
largo, es decir, veinte 
codos. Cada ala ten\u00eda 
cinco codos; una tocaba 
la pared de la sala; la 
otra tocaba el ala del 
otro querub\u00edn. {I}12_{/}El 
ala del segundo querub\u00edn 
era de cinco codos y 
tocaba la pared de la 
sala; la otra ala ten\u00eda 
tambi\u00e9n cinco codos y 
estaba pegada con el ala 
del primer querub\u00edn. 
{I}13_{/}Las alas desplegadas 
de estos querubines 
med\u00edan veinte codos. 
Estaban de pie, y con sus 
caras vueltas hacia la 
Casa.
{I}14_{/}Hizo tambi\u00e9n la 
cortina de p\u00farpura 
violeta, p\u00farpura 
escarlata, carmes\u00ed y lino 
fino, y en ella hizo 
poner querubines. 
{I}15_{/}Delante de la sala 
hizo dos columnas de 
treinta y cinco codos de 
alto. El capitel que las 
coronaba ten\u00eda cinco 
codos. {I}16_{/}Hizo 
cadenillas y las coloc\u00f3 
sobre los remates de las 
columnas, hizo tambi\u00e9n 
cien granadas, que puso 
en las cadenillas. 
{I}17_{/}Alz\u00f3 las columnas 
delante del Lugar Santo, 
una a la derecha y otra a 
la izquierda, llam\u00f3 a la 
de la derecha Yakim y a 
la de la izquierda Boaz.
{1}4{/}

{I}1_{/}Construy\u00f3 tambi\u00e9n un 
altar de bronce de veinte 
codos de largo, veinte 
codos de ancho y diez 
codos de alto. {I}2_{/}Hizo 
una gran pileta de metal 
fundido, llamado el mar, 
de diez codos de borde a 
borde, enteramente 
redondo y de cinco codos 
de alto. Un cord\u00f3n de 
treinta codos med\u00eda su 
contorno. {I}3_{/}Debajo del 
borde hab\u00eda en todo el 
contorno unas como 
figuras de granadas, diez 
por cada lado, colocadas 
en dos \u00f3rdenes, fundidas 
en una sola masa. {I}4_{/}Se 
apoyaba sobre doce 
bueyes; tres mirando al 
norte, tres mirando al 
oeste, tres mirando al 
sur y tres mirando al 
este.
El mar estaba sobre 
ellos, quedando sus 
partes traseras hacia el 
interior. {I}5_{/}El espesor 
de este vaso era de un 
palmo y su borde era como 
el de una copa, o como el 
de un lirio abierto: 
hac\u00eda tres mil medidas.
{I}6_{/}Hizo diez pilas, que 
dispuso cinco a la 
derecha y cinco a la 
izquierda, para hacer en 
ellas las purificaciones. 
En ellas se lavaban las 
v\u00edctimas del holocausto 
mientras el mar serv\u00eda 
para las purificaciones 
de los sacerdotes. 
{I}7_{/}Hizo candelabros de 
oro seg\u00fan la forma 
ordenada, y los coloc\u00f3 en 
el Lugar Santo, cinco a 
la derecha y cinco a la 
izquierda. {I}8_{/}Hizo 
tambi\u00e9n cien tazas de 
oro. {I}9_{/}Construy\u00f3 
tambi\u00e9n el patio de los 
sacerdotes y el patio 
grande con sus puertas, 
revistiendo las puertas 
de bronce. {I}10_{/}Coloc\u00f3 el 
mar al lado derecho, 
hacia el sureste.
{I}11_{/}Hiram hizo tambi\u00e9n 
las ollas, las paletas y 
las tazas.
{I}12_{/}As\u00ed acab\u00f3 la obra 
que le hab\u00eda encargado el 
rey Salom\u00f3n en la Casa de 
Dios: las dos columnas; 
las molduras de los 
capiteles que coronaban 
las columnas; los dos 
trenzados para cubrir las 
dos molduras de los 
capiteles que estaban 
sobre las columnas; 
{I}13_{/}las cuatrocientas 
granadas de los dos 
trenzados, dos filas de 
granadas para cada 
trenzado; {I}14_{/}las diez 
basas y las diez pilas 
sobre las basas; {I}15_{/}el 
mar con los doce bueyes 
debajo de \u00e9l, las ollas, 
las paletas y las tazas.
{I}16_{/}Todos los utensilios 
que hizo Hiram-Abi para 
el rey Salom\u00f3n, para la 
Casa de Yav\u00e9, eran de 
bronce bru\u00f1ido. {I}17_{/}El 
rey los hizo fundir en la 
vega del Jord\u00e1n, al vado 
de Adma, entre Surot y 
Sereda. {I}18_{/}Salom\u00f3n 
fabric\u00f3 todos estos 
utensilios en tan gran 
cantidad que no se pudo 
calcular el peso del 
bronce.
{I}19_{/}Salom\u00f3n hizo todos 
los objetos destinados a 
la Casa de Dios: el altar 
de oro, las mesas para 
los panes de la Ofrenda, 
{I}20_{/}los candelabros con 
sus l\u00e1mparas de oro fino 
que ardieran seg\u00fan el 
rito, delante del Lugar 
Sant\u00edsimo; {I}21_{/}las 
flores, las l\u00e1mparas y 
las tijeras para cortar 
las mechas, todo de oro 
puro. {I}22_{/}Igualmente los 
cuchillos, las copas, las 
tazas y los incensarios, 
de oro puro. Eran tambi\u00e9n 
de oro los goznes de las 
puertas interiores de la 
Casa hacia el Lugar 
Sant\u00edsimo, y de las 
puertas de la Casa hacia 
el Lugar Santo.
{1}5{/}

{I}1_{/}As\u00ed fue concluida 
toda la obra que hizo 
Salom\u00f3n para la Casa de 
Yav\u00e9. Salom\u00f3n hizo traer 
todo lo que hab\u00eda sido 
consagrado por su padre 
David, la plata, el oro y 
todos los objetos, y lo 
puso en los tesoros de la 
Casa de Dios.
LLEVAN EL ARCA AL 
SANTUARIO{/}

{I}2_{/}Entonces congreg\u00f3 
Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n a 
todos los jefes de 
Israel, a todos los jefes 
de las tribus y a los 
principales de las casas 
paternas de los hijos de 
Israel, para hacer subir 
el Arca de la Alianza de 
Yav\u00e9 desde la ciudad de 
David, que es Si\u00f3n. 
{I}3_{/}Se reunieron junto al 
rey todos los hombres de 
Israel, en la fiesta del 
mes s\u00e9ptimo. {I}4_{/}Cuando 
llegaron todos los jefes 
de Israel, los levitas 
alzaron el Arca {I}5_{/}y la 
llevaron junto a la 
Tienda de las Citas y 
todos los utensilios 
sagrados que hab\u00eda en la 
Tienda; los llevaron los 
sacerdotes y los levitas.
{I}6_{/}El rey Salom\u00f3n, con 
toda la comunidad de 
Israel que se hab\u00eda 
reunido en torno a \u00e9l, 
ante el Arca, 
sacrificaron ovejas y 
bueyes sin n\u00famero; no se 
pudo contar la 
muchedumbre de las 
v\u00edctimas. {I}7_{/}Los 
sacerdotes introdujeron 
el Arca de la Alianza de 
Yav\u00e9 a su lugar, al 
Santuario de la Casa, al 
Lugar Sant\u00edsimo, bajo las 
alas de los querubines. 
{I}8_{/}Pues los querubines 
extend\u00edan las alas por 
encima del Arca, 
cubriendo el Arca y sus 
varas por encima. {I}9_{/}Las 
varas eran tan largas que 
se ve\u00edan sus puntas desde 
el Lugar Santo, desde la 
parte anterior al Lugar 
Sant\u00edsimo, pero no se 
ve\u00edan desde fuera; y all\u00ed 
est\u00e1n hasta el d\u00eda de 
hoy. {I}10_{/}En el Arca 
hab\u00eda solamente las dos 
tablas que Mois\u00e9s puso en 
ella, en el Horeb, cuando 
Yav\u00e9 hizo alianza con los 
hijos de Israel a su 
salida de Egipto.
{I}11_{/}Cuando los 
sacerdotes salieron del 
santuario (porque todos 
los sacerdotes que se 
hallaban presentes se 
hab\u00edan santificado, sin 
hacer distinciones de 
clases, {I}12_{/}mientras que 
todos los levitas 
cantores, Asaf, Hem\u00e1n y 
Jedut\u00fan con sus hijos y 
hermanos, vestidos de 
lino fino, estaban de pie 
al oriente del altar 
tocando c\u00edmbalos, 
salterios y c\u00edtaras y con 
ellos ciento veinte 
sacerdotes que tocaban 
las trompetas); 
{I}13_{/}cuando, pues, se 
oyeron al mismo tiempo y 
al un\u00edsono los que 
tocaban las trompetas y 
los cantores, alabando y 
celebrando a Yav\u00e9; cuando 
alzaron la voz con las 
trompetas y con los 
c\u00edmbalos y otros 
instrumentos de m\u00fasica 
para alabar a Yav\u00e9 
diciendo: "Porque es 
bueno, porque es eterno 
su amor", {I}14_{/}en ese 
momento la Casa se llen\u00f3 
de la nube de la Gloria 
de Yav\u00e9 y los sacerdotes 
no pudieron continuar en 
su servicio a causa de la 
nube, porque la Gloria de 
Yav\u00e9 llenaba la Casa de 
Dios.
{1}6{/}

{I}1_{/}Entonces dijo 
Salom\u00f3n: "Yav\u00e9 ha dicho 
que habita en una espesa 
nube. {I}2_{/}Yo te he 
edificado una Casa, un 
lugar donde habites para 
siempre."
{I}3_{/}Se volvi\u00f3 el rey y 
bendijo a la asamblea de 
Israel, mientras todos 
estaban en pie. Dijo: 
{I}4_{/}"Bendito sea Yav\u00e9, 
Dios de Israel, que habl\u00f3 
por boca de mi padre 
David, y ha cumplido por 
su mano lo que dijo: 
{I}5_{/}Desde que saqu\u00e9 a mi 
pueblo de la tierra de 
Egipto, no he elegido 
ninguna ciudad entre 
todas las tribus de 
Israel, para edificar una 
Casa en la que est\u00e9 mi 
nombre; ni eleg\u00ed var\u00f3n 
que estuviera al frente 
de mi pueblo Israel, 
{I}6_{/}sino que he elegido a 
Jerusal\u00e9n, para que est\u00e9 
all\u00ed mi Nombre, y eleg\u00ed a 
David, para que est\u00e9 al 
frente de mi pueblo 
Israel.
{I}7_{/}Mi padre David se 
preocup\u00f3 por edificar una 
Casa para el Nombre de 
Yav\u00e9, Dios de Israel. 
{I}8_{/}Pero Yav\u00e9 dijo a mi 
padre David: Has hecho 
bien en preocuparte por 
edificar una Casa a mi 
Nombre. {I}9_{/}Pero no 
edificar\u00e1s t\u00fa la Casa, 
sino un hijo tuyo, nacido 
de tu sangre. {I}10_{/}Yav\u00e9 
ha cumplido la promesa 
que dijo; he sucedido a 
mi padre David, me he 
sentado en el trono de 
Israel, como Yav\u00e9 hab\u00eda 
dicho, y he construido la 
Casa para el Nombre de 
Yav\u00e9, Dios de Israel. 
{I}11_{/}All\u00ed he puesto el 
Arca, en la cual est\u00e1 la 
alianza de Yav\u00e9, el que 
pact\u00f3 su alianza con los 
hijos de Israel."
ORACI\u00d3N DE SALOM\u00d3N{/}

{I}12_{/}Salom\u00f3n se puso ante 
el altar de Yav\u00e9 en 
presencia de toda la 
asamblea de Israel y 
extendi\u00f3 las manos. 
{I}13_{/}Salom\u00f3n hab\u00eda hecho 
un estrado de bronce de 
cinco codos de largo, 
cinco codos de ancho y 
tres codos de alto, que 
hab\u00eda colocado en medio 
del patio; poni\u00e9ndose 
sobre \u00e9l se arrodill\u00f3 
frente a toda la asamblea 
de Israel. Y extendiendo 
sus manos hacia el cielo 
dijo:
{I}14_{/}"Yav\u00e9, Dios de 
Israel, no hay Dios como 
t\u00fa en el cielo ni en la 
tierra; t\u00fa que guardas tu 
alianza y tu amor a tus 
siervos que te sirven con 
todo su coraz\u00f3n; {I}15_{/}t\u00fa 
que has cumplido a favor 
de mi padre David la 
promesa que le hiciste, 
pues por tu boca lo 
prometiste, y con tu mano 
lo has cumplido este d\u00eda. 
{I}16_{/}Ahora, pues, Yav\u00e9, 
Dios de Israel, cumple a 
favor de tu siervo David, 
mi padre, la promesa que 
le hiciste cuando 
dijiste: Nunca ser\u00e1 
quitado de mi presencia 
el de los tuyos que te 
suceda sentado en el 
trono de Israel, con tal 
de que tus hijos sigan tu 
camino y anden en mi Ley, 
como t\u00fa has andado 
delante de m\u00ed.
{I}17_{/}Ahora, Yav\u00e9, Dios de 
Israel, que se cumpla la 
palabra que dijiste a tu 
siervo David. {I}18_{/}Pero 
\u00bfes que verdaderamente 
habitar\u00e1 Dios con los 
hombres sobre la tierra? 
Si los cielos y los 
Cielos de los cielos no 
pueden contenerte, 
\u00a1cu\u00e1nto menos esta casa 
que yo te he construido! 
{I}19_{/}Atiende a la 
plegaria de tu siervo y a 
su petici\u00f3n, Yav\u00e9, Dios 
m\u00edo; escucha el clamor y 
la plegaria que tu siervo 
hace en tu presencia. 
{I}20_{/}Que tus ojos est\u00e9n 
abiertos d\u00eda y noche 
sobre esta Casa, sobre 
este lugar del que 
dijiste que pondr\u00edas en 
\u00e9l tu Nombre. \u00a1Escucha la 
oraci\u00f3n que te dirige tu 
siervo en este lugar!
{I}21_{/}Oye, pues, las 
plegarias de tu siervo y 
las de Israel, tu pueblo, 
cuando recen en este 
lugar. Escucha t\u00fa desde 
el lugar de tu morada, 
desde los cielos; escucha 
y perdona.
{I}22_{/}Cuando un hombre 
peque contra su pr\u00f3jimo, 
y \u00e9ste pronuncie una 
imprecaci\u00f3n sobre \u00e9l, 
haci\u00e9ndolo jurar delante 
de tu altar en esta casa, 
{I}23_{/}escucha t\u00fa desde los 
cielos y obra; juzga a 
tus siervos y castiga al 
culpable, haciendo recaer 
su conducta sobre su 
cabeza y declarando 
inocente al justo, 
d\u00e1ndole seg\u00fan lo que 
merece.
{I}24_{/}Si Israel, tu 
pueblo, es vencido por el 
enemigo por haber pecado 
contra ti, pero se 
vuelven ellos y alaban tu 
nombre, rezando y 
suplicando ante ti en 
esta Casa, {I}25_{/}escucha 
t\u00fa desde los cielos, 
perdona el pecado de tu 
pueblo Israel, y 
vu\u00e9lvelos a la tierra que 
les diste a ellos y a sus 
padres.
{I}26_{/}Cuando los cielos 
est\u00e9n cerrados y no haya 
lluvia porque pecaron 
contra ti, si rezan en 
este lugar y alaban tu 
nombre, y se convierten 
de su pecado porque los 
humillaste, {I}27_{/}escucha 
t\u00fa desde los cielos y 
perdona el pecado de tus 
siervos y de tu pueblo 
Israel (pues les 
ense\u00f1ar\u00e1s el camino bueno 
por el que deben andar) y 
manda lluvia sobre tu 
tierra, la que diste a tu 
pueblo por herencia.
{I}28_{/}Cuando haya hambre 
en esta tierra, cuando 
haya peste, tiz\u00f3n, plaga 
en los \u00e1rboles frutales, 
langostas, o pulg\u00f3n, 
cuando su enemigo lo 
tenga bloqueado en una de 
sus ciudades, en todo 
azote y toda enfermedad; 
{I}29_{/}si un hombre 
cualquiera, o todo 
Israel, tu pueblo, hace 
oraciones y s\u00faplicas, y 
reconociendo su plaga y 
su dolor, tiende sus 
manos hacia esta Casa, 
{I}30_{/}escucha t\u00fa desde los 
cielos, lugar de tu 
morada, y perdona, dando 
a cada uno seg\u00fan sus 
caminos, pues t\u00fa conoces 
su coraz\u00f3n, y s\u00f3lo t\u00fa 
conoces el coraz\u00f3n de 
todos los hijos de los 
hombres, {I}31_{/}para que te 
teman, caminando en tus 
caminos todos los d\u00edas 
que vivan en la tierra 
que has dado a nuestros 
padres.
{I}32_{/}Tambi\u00e9n al 
extranjero que no es de 
tu pueblo Israel, el que 
viene de un pa\u00eds lejano a 
causa de tu gran nombre, 
tu mano fuerte y tu brazo 
fuerte, cuando venga a 
rezar en esta Casa, 
{I}33_{/}escucha t\u00fa desde los 
cielos, lugar de tu 
morada, y haz cuanto te 
pida el extranjero, para 
que todos los pueblos de 
la tierra conozcan tu 
nombre y te teman como tu 
pueblo Israel, y sepan 
que tu nombre es invocado 
sobre esta Casa que yo he 
construido.
{I}34_{/}Si tu pueblo va a la 
guerra contra tus 
enemigos por el camino 
que t\u00fa le env\u00edas, si 
rezan a ti, vueltos hacia 
esta ciudad que t\u00fa has 
elegido, y hacia la Casa 
que yo he construido a tu 
nombre, {I}35_{/}escucha t\u00fa 
desde los cielos su 
oraci\u00f3n y su plegaria y 
hazles justicia. 
{I}36_{/}Cuando pequen contra 
ti, pues no hay hombre 
que no peque, y t\u00fa, 
irritado contra ellos, 
los entregues al enemigo, 
y sus conquistadores los 
lleven cautivos a un pa\u00eds 
lejano o cercano, {I}37_{/}si 
se convierten en la 
tierra a que hayan sido 
llevados, si se 
arrepienten y te suplican 
en la tierra de su 
destierro, diciendo: 
Hemos pecado, hemos sido 
perversos, somos 
culpables; {I}38_{/}si se 
vuelven a ti con todo su 
coraz\u00f3n y con toda su 
alma en el pa\u00eds de su 
destierro al que fueron 
deportados, y te suplican 
vueltos hacia la tierra 
que t\u00fa diste a sus padres 
y hacia la ciudad que t\u00fa 
has elegido y hacia la 
Casa que yo he edificado 
a tu nombre, {I}39_{/}escucha 
t\u00fa desde los cielos, 
lugar de tu morada, su 
oraci\u00f3n y su plegaria; 
hazles justicia y perdona 
a tu pueblo los pecados 
que cometieron contra ti.
{I}40_{/}Que tus ojos, Dios 
m\u00edo, est\u00e9n abiertos, y 
tus o\u00eddos atentos a la 
oraci\u00f3n que se haga en 
este lugar. {I}41_{/}Y ahora: 
\u00a1lev\u00e1ntate, Yav\u00e9 Dios, 
hacia tu reposo, t\u00fa y el 
Arca de tu fuerza! \u00a1Que 
tus sacerdotes, Yav\u00e9 
Dios, se revistan de tu 
fuerza salvadora y tus 
fieles gocen de la 
felicidad! {I}42_{/}Yav\u00e9, 
Dios m\u00edo, no rechaces el 
rostro de tu Ungido; 
acu\u00e9rdate de tus favores 
a David, tu siervo."
DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}Cuando Salom\u00f3n acab\u00f3 
de rezar, baj\u00f3 fuego del 
cielo que devor\u00f3 el 
holocausto y los 
sacrificios mientras la 
Gloria de Yav\u00e9 llen\u00f3 la 
Casa. {I}2_{/}Los sacerdotes 
no pod\u00edan entrar en la 
Casa de Yav\u00e9, porque su 
Gloria la llenaba. 
{I}3_{/}Entonces todos los 
hijos de Israel, viendo 
descender el fuego y la 
Gloria de Yav\u00e9 sobre la 
Casa, se postraron sobre 
el pavimento, adoraron y 
alabaron a Yav\u00e9: "Porque 
es bueno, porque es 
eterno su amor." 
{I}4_{/}Luego el rey y todo 
el pueblo ofrecieron 
sacrificios ante Yav\u00e9. 
{I}5_{/}El rey Salom\u00f3n 
ofreci\u00f3 en sacrificio 
veintid\u00f3s mil bueyes y 
ciento veinte mil ovejas.
Ese d\u00eda el rey y todo el 
pueblo inauguraron la 
Casa de Dios. {I}6_{/}Los 
sacerdotes estaban de pie 
en sus puestos, lo mismo 
que los levitas, con los 
instrumentos que el rey 
David hizo para celebrar 
a Yav\u00e9, "porque es eterno 
su amor". Por medio de 
sus manos, Salom\u00f3n 
celebraba a Yav\u00e9 en tanto 
que los sacerdotes 
estaban delante de ellos 
tocando las trompetas, y 
todo Israel se manten\u00eda 
de pie.
{I}7_{/}Salom\u00f3n consagr\u00f3 el 
interior del patio que 
est\u00e1 delante de la Casa 
de Yav\u00e9. All\u00ed ofreci\u00f3 los 
holocaustos y las grasas 
de los sacrificios de 
comuni\u00f3n, ya que el altar 
de bronce que hab\u00eda hecho 
Salom\u00f3n no pod\u00eda contener 
los holocaustos, las 
ofrendas y las grasas. 
{I}8_{/}Entonces Salom\u00f3n 
celebr\u00f3 la fiesta durante 
siete d\u00edas y con \u00e9l todo 
Israel. Era una asamblea 
inmensa venida desde la 
Entrada de Jamat hasta el 
Torrente de Egipto. 
{I}9_{/}El d\u00eda octavo 
finaliz\u00f3 la fiesta, pues 
hab\u00edan celebrado la 
fiesta de la inauguraci\u00f3n 
del altar durante siete 
d\u00edas. {I}10_{/}El d\u00eda 
veintitr\u00e9s del mes 
s\u00e9ptimo, Salom\u00f3n mand\u00f3 al 
pueblo a sus tierras 
alegre y contento por el 
bien que Yav\u00e9 hab\u00eda hecho 
a David, a Salom\u00f3n y a su 
pueblo Israel.
{I}11_{/}Salom\u00f3n acab\u00f3 la 
Casa de Yav\u00e9 y la casa 
del rey, y llev\u00f3 a cabo 
cuanto se hab\u00eda propuesto 
hacer en la Casa de Yav\u00e9 
y en su propia casa. 
{I}12_{/}Entonces Yav\u00e9 se le 
apareci\u00f3 a Salom\u00f3n por la 
noche y le dijo: "He o\u00eddo 
tu oraci\u00f3n y me he 
elegido este lugar como 
Casa en que me ofrezcan 
sacrificios. {I}13_{/}Si yo 
cierro el cielo para que 
no llueva, si yo mando a 
la langosta devorar la 
tierra, o env\u00edo la peste 
contra mi pueblo; {I}14_{/}y 
mi pueblo, sobre el cual 
es invocado mi Nombre, se 
humilla, rezando y 
buscando mi rostro, y se 
vuelven de sus malos 
caminos, yo entonces los 
oir\u00e9 desde los cielos, 
perdonar\u00e9 su pecado y 
sanar\u00e9 su tierra. 
{I}15_{/}Mis ojos estar\u00e1n 
abiertos y mis o\u00eddos 
atentos a la oraci\u00f3n que 
se haga en este lugar; 
{I}16_{/}pues ahora he 
escogido y santificado 
esta Casa, para que en 
ella permanezca mi Nombre 
para siempre. All\u00ed 
estar\u00e1n mis ojos y mi 
coraz\u00f3n todos los d\u00edas.
{I}17_{/}Y en cuanto a ti, si 
me sirves como me sirvi\u00f3 
tu padre David, y haces 
todo lo que te he mandado 
guardando mis decretos y 
mis sentencias, 
{I}18_{/}afianzar\u00e9 tu trono, 
como promet\u00ed a tu padre 
David: A ninguno de tus 
descendientes quitar\u00e9 el 
mando de Israel. 
{I}19_{/}Pero si se apartan, 
abandonando los decretos 
y los mandamientos que 
les he dado, y van a 
servir a otros dioses, 
postr\u00e1ndose ante ellos, 
{I}20_{/}los arrancar\u00e9 de mi 
tierra que les he dado; 
arrojar\u00e9 de mi presencia 
esta Casa que yo he 
consagrado a mi Nombre y 
har\u00e9 que todos los 
pueblos se burlen de 
ella. {I}21_{/}Y esta casa 
tan sublime vendr\u00e1 a ser 
el espanto de todos los 
que pasen cerca, de modo 
que dir\u00e1n: "\u00bfPor qu\u00e9 Yav\u00e9 
ha tratado as\u00ed a este 
pa\u00eds y a esta Casa?" 
{I}22_{/}Y se responder\u00e1: 
"Porque abandonaron a 
Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres, que los sac\u00f3 de 
la tierra de Egipto, y 
han seguido a otros 
dioses, se han postrado 
ante ellos y les han 
servido; por eso ha 
tra\u00eddo sobre ellos todo 
este mal."
OBRAS DE SALOM\u00d3N{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Al cabo de los veinte 
a\u00f1os que emple\u00f3 Salom\u00f3n 
en edificar la Casa de 
Yav\u00e9 y su propia casa, 
{I}2_{/}reconstruy\u00f3 las 
ciudades que Hiram le 
hab\u00eda dado y estableci\u00f3 
all\u00ed a los hijos de 
Israel. {I}3_{/}Salom\u00f3n 
march\u00f3 contra Jamat de 
Sob\u00e1 y se apoder\u00f3 de 
ella; {I}4_{/}reedific\u00f3 
Tadmor en el desierto, y 
todas las ciudades de 
almacenamiento que hab\u00eda 
edificado cerca de Jamat. 
{I}5_{/}Edific\u00f3 Betor\u00f3n, el 
alto y el bajo, ciudades 
fuertes, amuralladas, con 
puertas y barras, 
{I}6_{/}Balat y todas las 
ciudades de 
almacenamiento que le 
pertenec\u00edan y las 
ciudades de los carros y 
de la caballer\u00eda, y todo 
lo que quiso edificar en 
Jerusal\u00e9n, en el L\u00edbano y 
en todo el pa\u00eds de su 
dominio. {I}7_{/}Todo el 
pueblo que hab\u00eda quedado 
de los heteos, amorreos, 
fereceos, jeveos y 
jebuseos, que no eran 
parte de Israel, 
{I}8_{/}cuyos descendientes 
hab\u00edan quedado despu\u00e9s de 
ellos en el pa\u00eds y a los 
que los israelitas no 
hab\u00edan exterminado, 
Salom\u00f3n los someti\u00f3 a 
servidumbre que dura 
hasta el d\u00eda de hoy.
{I}9_{/}Pero no emple\u00f3 a 
ninguno de los hijos de 
Israel como esclavo para 
sus obras, sino como 
hombres de guerra, jefes 
y escuderos, comandantes 
de sus carros y de sus 
caballos.
{I}10_{/}Los jefes nombrados 
por los intendentes del 
rey Salom\u00f3n eran 
doscientos cincuenta que 
dirig\u00edan al pueblo.
{I}11_{/}Salom\u00f3n hizo subir a 
la hija de fara\u00f3n desde 
la ciudad de David a la 
casa que hab\u00eda edificado 
para ella; pues se dec\u00eda: 
"No puedo dejar a una 
mujer en la casa de 
David, rey de Israel; 
porque los lugares donde 
ha estado el Arca de Yav\u00e9 
son sagrados."
{I}12_{/}Entonces Salom\u00f3n 
ofrec\u00eda sacrificios a 
Yav\u00e9 sobre el altar de 
Yav\u00e9 que hab\u00eda levantado 
delante del vest\u00edbulo de 
la Casa; {I}13_{/}los ofrec\u00eda 
seg\u00fan el rito de cada 
d\u00eda, conforme a lo 
ordenado por Mois\u00e9s; lo 
mismo en los s\u00e1bados, las 
lunas nuevas y las 
solemnidades, tres veces 
al a\u00f1o; en la fiesta de 
los Azimos, en la fiesta 
de las Semanas y en la 
fiesta de las Tiendas. 
{I}14_{/}Estableci\u00f3 tambi\u00e9n 
las secciones de los 
sacerdotes en su servicio 
conforme al reglamento de 
su padre David; 
estableci\u00f3 a los levitas 
en sus cargos de alabar y 
servir junto a los 
sacerdotes seg\u00fan el rito 
de cada d\u00eda; y a los 
porteros con arreglo a 
sus secciones, en cada 
puerta, porque \u00e9sta era 
la orden de David, hombre 
de Dios.
{I}15_{/}No se apartaron en 
nada de la orden del rey 
en lo tocante a los 
sacerdotes y los levitas, 
ni tampoco en lo relativo 
a los tesoros. {I}16_{/}As\u00ed 
fue dirigida toda la obra 
de Salom\u00f3n, desde el d\u00eda 
en que se echaron los 
cimientos de la Casa de 
Yav\u00e9 hasta su 
terminaci\u00f3n. As\u00ed fue 
acabada la Casa de Yav\u00e9.
{I}17_{/}Entonces Salom\u00f3n fue 
a Asiongaber y a Elat a 
orillas del mar, en el 
pa\u00eds de Edom. {I}18_{/}Hiram 
le envi\u00f3, por medio de 
sus siervos, barcos y 
marinos conocedores del 
mar, que fueron con los 
siervos de Salom\u00f3n a 
Ofir, de donde tomaron 
cuatrocientos cincuenta 
talentos de oro, que 
trajeron al rey Salom\u00f3n.
LA REINA DE SABA{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}La reina de Saba 
hab\u00eda o\u00eddo la fama de 
Salom\u00f3n, y vino a 
Jerusal\u00e9n a probarlo por 
enigmas. Vino con muchos 
servidores y con camellos 
que tra\u00edan aromas, gran 
cantidad de oro y piedras 
preciosas. Fue donde 
Salom\u00f3n y convers\u00f3 con \u00e9l 
sobre todas sus 
inquietudes. {I}2_{/}Salom\u00f3n 
contest\u00f3 todas sus 
preguntas sin que hubiera 
nada que \u00e9l no pudiera 
explicarle. {I}3_{/}Cuando la 
reina de Saba vio la 
sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y la 
Casa que hab\u00eda edificado, 
{I}4_{/}los manjares de su 
mesa, las habitaciones de 
sus servidores, el porte 
de sus ministros y sus 
vestidos, sus coperos, 
con sus trajes, y los 
sacrificios que ofrec\u00eda 
en la Casa de Yav\u00e9, se 
qued\u00f3 sin aliento, {I}5_{/}y 
dijo al rey: "Todo cuanto 
o\u00ed decir en mi tierra de 
tus palabras y de tu 
sabidur\u00eda era verdad.
{I}6_{/}Yo no daba cr\u00e9dito a 
lo que o\u00eda, hasta que he 
venido y lo he visto con 
mis propios ojos; y 
encuentro que no se me 
hab\u00eda contado ni la mitad 
de la grandeza de tu 
sabidur\u00eda, pues t\u00fa 
superas todo lo que o\u00ed 
decir. {I}7_{/}\u00a1Dichosa toda 
tu gente! \u00a1Dichosos estos 
servidores, que est\u00e1n 
siempre en tu presencia y 
escuchan las palabras de 
tu sabidur\u00eda! {I}8_{/}Bendito 
sea Yav\u00e9, tu Dios, que te 
quiere y te ha puesto 
sobre su trono como rey 
en su nombre. Yav\u00e9, tu 
Dios, ama a Israel y lo 
quiere conservar para 
siempre, y por eso te ha 
puesto por rey sobre 
ellos para administrar 
derecho y justicia."
{I}9_{/}Dio al rey ciento 
veinte talentos de oro, 
gran cantidad de aromas y 
piedras preciosas. Nunca 
se vieron aromas como los 
que la reina de Saba dio 
al rey Salom\u00f3n. {I}10_{/}Los 
siervos de Hiram y los 
siervos de Salom\u00f3n que 
hab\u00edan tra\u00eddo oro de 
Ofir, trajeron tambi\u00e9n 
madera de s\u00e1ndalo y 
piedras preciosas. 
{I}11_{/}Con la madera de 
s\u00e1ndalo el rey hizo pisos 
para la casa de Yav\u00e9 y la 
casa del rey, c\u00edtaras y 
salterios para los 
cantores. No se hab\u00eda 
visto nunca en la tierra 
de Jud\u00e1 semejante madera. 
{I}12_{/}El rey Salom\u00f3n 
retribuy\u00f3 a la reina de 
Saba lo que ella le hab\u00eda 
tra\u00eddo. Adem\u00e1s, le dio 
todo cuanto ella quiso 
pedir. Despu\u00e9s se volvi\u00f3 
ella y regres\u00f3 a su pa\u00eds 
con sus servidores.
{I}13_{/}El peso del oro que 
llegaba a Salom\u00f3n cada 
a\u00f1o era de seiscientos 
sesenta y seis talentos 
de oro, {I}14_{/}sin contar 
las contribuciones de los 
mercaderes y 
comerciantes. Todos los 
reyes de Arabia y los 
intendentes del pa\u00eds 
tra\u00edan oro y plata a 
Salom\u00f3n. {I}15_{/}El rey 
Salom\u00f3n hizo doscientos 
grandes escudos de oro 
batido, aplicando 
seiscientos siclos de oro 
batido en cada escudo, 
{I}16_{/}y trescientos 
escudos peque\u00f1os de oro 
batido, aplicando 
trescientos siclos de oro 
en cada escudo; el rey 
los coloc\u00f3 en la casa 
"Bosque del L\u00edbano". 
{I}17_{/}El rey hizo un gran 
trono de marfil y lo 
revisti\u00f3 de oro puro. 
{I}18_{/}El trono ten\u00eda seis 
gradas y un pelda\u00f1o por 
detr\u00e1s y brazos a uno y 
otro lado del asiento con 
dos leones de pie, junto 
a los brazos, {I}19_{/}m\u00e1s 
doce leones de pie sobre 
las seis gradas a uno y 
otro lado. No se hab\u00eda 
hecho cosa semejante en 
ning\u00fan reino.
{I}20_{/}Todas las copas del 
rey Salom\u00f3n eran de oro, 
y toda la vajilla de la 
casa "Bosque del L\u00edbano" 
era de oro fino. Nada de 
plata, pues no se 
estimaba en nada en 
tiempo del rey Salom\u00f3n. 
{I}21_{/}Porque el rey ten\u00eda 
naves que navegaban a 
Tarsis con los servidores 
de Hiram, y cada tres 
a\u00f1os ven\u00eda la flota de 
Tarsis trayendo oro y 
plata, marfil, monos y 
pavos reales.
{I}22_{/}As\u00ed el rey Salom\u00f3n 
aventaj\u00f3 a todos los 
reyes de la tierra en 
riqueza y sabidur\u00eda. 
{I}23_{/}Todos los reyes de 
la tierra quer\u00edan ver el 
rostro de Salom\u00f3n, para 
probar la sabidur\u00eda que 
Dios hab\u00eda puesto en su 
coraz\u00f3n. {I}24_{/}Y cada uno 
de ellos tra\u00eda su 
presente, objetos de 
plata y objetos de oro, 
vestidos, armas, aromas, 
caballos y mulos, a\u00f1o 
tras a\u00f1o.
{I}25_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda cuatro 
mil caballerizas para sus 
caballos y carros, y doce 
mil jinetes que puso en 
cuarteles en las ciudades 
de los carros y en 
Jerusal\u00e9n junto al rey. 
{I}26_{/}Dominaba sobre todos 
los reyes desde el r\u00edo 
hasta el pa\u00eds de los 
filisteos y hasta la 
frontera de Egipto. 
{I}27_{/}El rey hizo que la 
plata fuese tan abundante 
en Jerusal\u00e9n como las 
piedras, y los cedros 
como los sic\u00f3moros de la 
Tierra Baja. {I}28_{/}Tra\u00edan 
tambi\u00e9n caballos para 
Salom\u00f3n de Musur y de 
todos los pa\u00edses.
{I}29_{/}El resto de los 
hechos de Salom\u00f3n, del 
comienzo al fin, \u00bfno 
est\u00e1n escritos en la 
historia del profeta 
Nat\u00e1n, en la profec\u00eda de 
Aj\u00edas el silonita, y en 
las visiones de Id\u00f3, el 
profeta, sobre Jeroboam, 
hijo de Nabat? 
{I}30_{/}Salom\u00f3n rein\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n sobre todo 
Israel cuarenta a\u00f1os. 
{I}31_{/}Luego se acost\u00f3 con 
sus padres y fue 
sepultado en la ciudad de 
David, su padre. En su 
lugar rein\u00f3 su hijo 
Roboam.
LA DIVISI\u00d3N DEL REINO{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}Fue Roboam a Siquem, 
porque todo Israel hab\u00eda 
ido a Siquem para 
proclamarlo rey. 
{I}2_{/}Apenas lo supo 
Jeroboam, hijo de Nabat, 
estando todav\u00eda en 
Egipto, adonde hab\u00eda ido 
huyendo del rey Salom\u00f3n, 
volvi\u00f3 de Egipto, pues 
hab\u00edan enviado a 
llamarlo. {I}3_{/}Vino 
entonces Jeroboam con 
toda la asamblea, y 
hablaron a Roboam 
diciendo: {I}4_{/}"Tu padre 
ha hecho pesado nuestro 
yugo; ahora t\u00fa aligera la 
dura servidumbre de tu 
padre y el pesado yugo 
que puso sobre nosotros y 
te serviremos." {I}5_{/}El 
les dijo: "Vuelvan a m\u00ed 
de aqu\u00ed a tres d\u00edas." Y 
el pueblo se fue.
{I}6_{/}El rey Roboam pidi\u00f3 
consejo a los ancianos 
que hab\u00edan servido a su 
padre Salom\u00f3n, en vida de 
\u00e9ste, diciendo: "\u00bfQu\u00e9 me 
aconsejan que responda a 
este pueblo?" {I}7_{/}Ellos 
le respondieron: "Si eres 
bueno con este pueblo y 
condesciendes con ellos y 
les das buenas palabras, 
ser\u00e1n siervos tuyos para 
siempre." {I}8_{/}Pero \u00e9l 
abandon\u00f3 el consejo que 
los ancianos le 
aconsejaron y les pidi\u00f3 
consejo a los j\u00f3venes que 
se hab\u00edan criado con \u00e9l y 
estaban a su servicio. 
{I}9_{/}Les dijo: "\u00bfQu\u00e9 me 
aconsejan que responda a 
este pueblo que me ha 
dicho: Aligera el yugo 
que tu padre puso sobre 
nosotros?"
{I}10_{/}Los j\u00f3venes que se 
hab\u00edan criado con \u00e9l le 
respondieron: "Esto debes 
responder al pueblo que 
te ha dicho: Tu padre 
hizo pesado nuestro yugo, 
ahora t\u00fa aligera nuestro 
yugo; diles: Mi dedo 
me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que 
los lomos de mi padre. 
{I}11_{/}Un yugo pesado les 
carg\u00f3 mi padre, pero yo 
les har\u00e9 m\u00e1s pesado el 
yugo: mi padre los ha 
azotado con azotes, pero 
yo los azotar\u00e9 con 
escorpiones."
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda volvi\u00f3 
Jeroboam con una 
muchedumbre y se present\u00f3 
ante Roboam, seg\u00fan lo que 
hab\u00eda dicho el rey: 
"Vuelvan a m\u00ed de aqu\u00ed a 
tres d\u00edas." {I}13_{/}El rey 
les respondi\u00f3 con dureza, 
abandonando el consejo de 
los ancianos, y 
habl\u00e1ndoles seg\u00fan el 
consejo de los j\u00f3venes. 
{I}14_{/}Les dijo: "Mi padre 
hizo pesado el yugo de 
ustedes, yo lo har\u00e9 m\u00e1s 
pesado todav\u00eda; mi padre 
los azot\u00f3 con azotes, 
pero yo los azotar\u00e9 con 
escorpiones." {I}15_{/}No 
escuch\u00f3 el rey al pueblo, 
pues se trataba de una 
intervenci\u00f3n de Dios para 
dar cumplimiento a la 
promesa que Yav\u00e9 hab\u00eda 
hecho a Jeroboam, hijo de 
Nabat, por medio de Aj\u00edas 
de Silo. {I}16_{/}Israel vio 
que el nuevo rey no los 
atend\u00eda y replicaron al 
rey: "\u00bfQu\u00e9 parte tenemos 
nosotros con David? No 
tenemos herencia que 
recibir del hijo de Jes\u00e9. 
\u00a1A tus tiendas, Israel! 
Mira ahora por tu casa, 
David."
{I}17_{/}Y todo Israel volvi\u00f3 
a sus pueblos. Roboam 
rein\u00f3 solamente sobre los 
hijos de Israel que 
habitaban en las ciudades 
de Jud\u00e1. {I}18_{/}El rey 
Roboam envi\u00f3 a Adoram, 
que estaba al frente de 
los trabajos del rey, 
pero los hijos de Israel 
lo mataron a pedradas y 
muri\u00f3. {I}19_{/}Entonces el 
rey Roboam se apresur\u00f3 a 
subir a su carro y huir 
hacia Jerusal\u00e9n. As\u00ed los 
israelitas se apartaron 
de la familia de David 
hasta el d\u00eda de hoy.
ROBOAM{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}Cuando Roboam volvi\u00f3 
a Jerusal\u00e9n reuni\u00f3 a toda 
la tribu de Jud\u00e1 y la de 
Benjam\u00edn, ciento ochenta 
mil combatientes 
escogidos, para pelear 
contra Israel, para que 
reconocieran la autoridad 
de Roboam y se sumaran a 
su reino.
{I}2_{/}Pero la palabra de 
Yav\u00e9 fue dirigida a 
Sema\u00edas, hombre de Dios. 
Le dec\u00eda: {I}3_{/}"Habla a 
Roboam, hijo de Salom\u00f3n, 
rey de Jud\u00e1, y a todos 
los israelitas de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, y diles de 
parte m\u00eda: {I}4_{/}No suban a 
combatir con sus 
hermanos; que cada uno se 
vuelva a su casa porque 
estos acontecimientos 
vienen de m\u00ed." Ellos 
escucharon la palabra de 
Yav\u00e9 y abandonaron sus 
prop\u00f3sitos de marchar 
contra Jeroboam.
{I}5_{/}Roboam volvi\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n y edific\u00f3 
ciudades fortificadas en 
Jud\u00e1. {I}6_{/}Fortific\u00f3 
Bel\u00e9n, Etam, Tecoa, 
{I}7_{/}Betsur, Soc\u00f3, Adulam, 
{I}8_{/}Gat, Meresa, Ziv, 
{I}9_{/}Adoraim, Laquis, 
Azeca, {I}10_{/}Sora, Ayal\u00f3n 
y Hebr\u00f3n, las cuales 
est\u00e1n ubicadas en Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn.
{I}11_{/}Construy\u00f3 las 
murallas de estas 
ciudades y puso en ellas 
comandantes con 
provisiones de v\u00edveres, 
de aceite y vino. {I}12_{/}En 
todas estas ciudades 
hab\u00eda escudos y lanzas, y 
las hizo sumamente 
fuertes. Jud\u00e1 y Benjam\u00edn 
reconoc\u00edan su autoridad.
{I}13_{/}Los sacerdotes y 
levitas de todo el 
territorio de Israel se 
pasaron a Roboam y 
llegaron a \u00e9l de todas 
partes; {I}14_{/}los levitas 
abandonaron sus campos y 
sus posesiones y se 
fueron a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n, pues Jeroboam 
y sus hijos les hab\u00edan 
quitado sus privilegios 
de sacerdotes de Yav\u00e9. 
{I}15_{/}Jeroboam instituy\u00f3 
sus propios sacerdotes 
para sus santuarios 
altos, para el culto de 
los machos cabr\u00edos y de 
los becerros que hab\u00eda 
hecho. {I}16_{/}Tras ellos 
vinieron a Jerusal\u00e9n, 
para ofrecer sacrificios 
a Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres, aqu\u00e9llos de entre 
todas las tribus de 
Israel que buscaban 
sinceramente a Yav\u00e9, el 
Dios de Israel; {I}17_{/}y 
con su llegada se 
fortaleci\u00f3 el reino de 
Jud\u00e1 y el poder de 
Roboam, hijo de Salom\u00f3n, 
por tres a\u00f1os. Pues 
siguieron el camino de 
David y de Salom\u00f3n 
durante tres a\u00f1os.
{I}18_{/}Roboam tom\u00f3 por 
esposa a Majalat, hija de 
Jerimot, hijo de David, y 
de Abiga\u00edl, hija de 
Eliab, hijo de Jes\u00e9. 
{I}19_{/}Esta le dio hijos: 
Je\u00fas, Samar\u00edas y Zaham. 
{I}20_{/}Despu\u00e9s de \u00e9sta tom\u00f3 
a Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, 
la cual le dio a Ab\u00edas, 
Attay, Ziza y Selonit.
{I}21_{/}Roboam am\u00f3 a Maac\u00e1, 
hija de Absal\u00f3n, m\u00e1s que 
a todas sus mujeres y 
concubinas, pues tuvo 
dieciocho mujeres y 
sesenta concubinas; y fue 
padre de veintiocho hijos 
y sesenta hijas.
{I}22_{/} Roboam puso a 
Ab\u00edas, hijo de Maac\u00e1, 
como cabeza y jefe de sus 
hermanos, porque quer\u00eda 
hacerlo rey. 
{I}23_{/}Reparti\u00f3 h\u00e1bilmente 
a todos sus hijos por 
toda la tierra de Jud\u00e1 y 
de Benjam\u00edn, en todas las 
ciudades fortificadas, 
d\u00e1ndoles todo lo 
necesario y procurando 
que se casaran.
{1}12{/}

{I}1_{/}Cuando Roboam se 
sinti\u00f3 firme y fuerte en 
su reino, abandon\u00f3 la Ley 
de Yav\u00e9 y con \u00e9l todo 
Israel. {I}2_{/}Y sucedi\u00f3 que 
el a\u00f1o quinto del rey 
Roboam subi\u00f3 Sosaq, rey 
de Egipto, contra 
Jerusal\u00e9n, pues sus 
habitantes no eran fieles 
a Yav\u00e9; {I}3_{/}llegaban con 
mil doscientos carros y 
sesenta mil caballos; no 
se pod\u00eda contar la gente 
que ven\u00eda con \u00e9l de 
Egipto: libios, sukitas y 
et\u00edopes. {I}4_{/}Tom\u00f3 las 
ciudades fortificadas de 
Jud\u00e1 y lleg\u00f3 hasta 
Jerusal\u00e9n.
{I}5_{/}El profeta Sema\u00edas 
vino a Roboam y a los 
jefe de Jud\u00ed que se 
hab\u00edan reunido en 
Jerusal\u00e9n para hacer 
frente a Sosaq y les 
dijo: "As\u00ed dice Yav\u00e9: 
Ustedes me han abandonado 
y por esto tambi\u00e9n yo los 
abandono en manos de 
Sosaq." {I}6_{/}Entonces los 
jefes de Israel y el rey 
se humillaron y dijeron: 
"\u00a1Yav\u00e9 es justo!"
{I}7_{/}Cuando Yav\u00e9 vio que 
se hab\u00edan humillado, 
dirigi\u00f3 nuevamente su 
palabra a Sema\u00edas: 
"Ustedes se han humillado 
y por esta raz\u00f3n no los 
destruir\u00e9, sino que 
dentro de poco les dar\u00e9 
la salvaci\u00f3n y no 
derramar\u00e9 mi c\u00f3lera sobre 
Jerusal\u00e9n por mano de 
Sosaq. {I}8_{/}Pero ser\u00e1n sus 
esclavos, para que puedan 
comparar lo que es 
servirme y ser esclavo de 
reyes extranjeros."
{I}9_{/}Subi\u00f3, pues, Sosaq, 
rey de Egipto, contra 
Jerusal\u00e9n y se apoder\u00f3 de 
los tesoros de la Casa de 
Yav\u00e9 y de los tesoros de 
la casa del rey. De todo 
se apoder\u00f3. Tom\u00f3 tambi\u00e9n 
los escudos de oro que 
hab\u00eda hecho Salom\u00f3n. 
{I}10_{/}Entonces el rey 
Roboam hizo en su lugar 
escudos de bronce que 
confi\u00f3 a los jefes de la 
guardia que custodiaban 
la entrada_de la casa del 
rey.
{I}11_{/}Cuando el rey iba a 
la Casa de Yav\u00e9, los 
hombres de la guardia los 
llevaban, y despu\u00e9s los 
devolv\u00edan a la sala de la 
guardia. {I}12_{/}La ira de 
Yav\u00e9 se apart\u00f3 de Roboam 
y no lo destruy\u00f3 todo 
porque se hab\u00eda 
humillado. {I}13_{/}Hab\u00eda 
todav\u00eda cosas buenas en 
Jud\u00e1. Se afianz\u00f3, pues, 
el poder del rey Roboam 
en Jerusal\u00e9n. Roboam 
ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os 
cuando comenz\u00f3 a reinar y 
rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n, la ciudad que 
hab\u00eda elegido Yav\u00e9 de 
entre todas las tribus de 
Israel para poner en ella 
su nombre. La madre de 
Roboam era amonita y se 
llamaba Noama.
{I}14_{/}Roboam hizo lo que 
era malo, porque no se 
hab\u00eda dedicado a buscar a 
Yav\u00e9. {I}15_{/}Los hechos de 
Roboam, del comienzo al 
fin, \u00bfno est\u00e1n escritos 
seg\u00fan el orden 
geneal\u00f3gico en la 
historia del profeta 
Sema\u00edas y del vidente 
Id\u00f3? Hubo guerra continua 
entre Roboam y Jeroboam. 
{I}16_{/}Roboam se acost\u00f3 con 
sus padres y fue 
sepultado en la ciudad de 
David. Rein\u00f3 en su lugar 
su hijo Ab\u00edas.
AB\u00cdAS{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a 
reinar sobre Jud\u00e1 el a\u00f1o 
dieciocho del rey 
Jeroboam. {I}2_{/}Rein\u00f3 tres 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su 
madre era Micaya, hija de 
Uriel, de Guibea. Sigui\u00f3 
la guerra entre Ab\u00edas y 
Jeroboam. {I}3_{/}Ab\u00edas entr\u00f3 
en combate con un 
ej\u00e9rcito de cuatrocientos 
mil hombres escogidos, 
todos valientes 
guerreros; Jeroboam le 
hizo frente con 
ochocientos mil guerreros 
escogidos y valerosos.
{I}4_{/}Ab\u00edas, de pie en el 
monte Semara\u00edm, que est\u00e1 
en los cerros de Efra\u00edm, 
les grit\u00f3: "Esc\u00fachenme, 
Jeroboam y todo Israel. 
{I}5_{/}\u00bfAcaso no saben que 
Yav\u00e9, el Dios de Israel, 
dio el reino de Israel 
para siempre a David, a 
\u00e9l y a sus hijos, 
comprometi\u00e9ndose para 
siempre? {I}6_{/}Pero 
Jeroboam, hijo de Nabat, 
siervo de Salom\u00f3n, se 
rebel\u00f3 orgullosamente 
contra su se\u00f1or.
{I}7_{/}Se juntaron con \u00e9l 
unos hombres vanos y 
malvados y se opusieron a 
Roboam, hijo de Salom\u00f3n, 
de manera que Roboam, que 
era joven y sin 
experiencia, no los 
resisti\u00f3. {I}8_{/}Y ahora 
ustedes quieren dominar 
el reino de Yav\u00e9, que 
est\u00e1 en manos de los 
hijos de David. Ustedes 
son una muchedumbre, pero 
tienen los becerros de 
oro que Jeroboam les puso 
por dioses. {I}9_{/}\u00bfNo han 
expulsado a los 
sacerdotes de Yav\u00e9, los 
hijos de Aar\u00f3n y los 
levitas? \u00bfNo se han hecho 
sacerdotes a la manera de 
los pueblos de los dem\u00e1s 
pa\u00edses? Cualquiera que 
viene con un novillo y 
siete carneros y pide ser 
consagrado es hecho 
sacerdote de los que no 
son dioses. {I}10_{/}En 
cuanto a nosotros, Yav\u00e9 
es nuestro Dios y no lo 
hemos abandonado; los 
sacerdotes hijos de Aar\u00f3n 
sirven a Yav\u00e9, igual que 
los levitas. {I}11_{/}Cada 
ma\u00f1ana y cada tarde 
ofrecemos a Yav\u00e9 v\u00edctimas 
consumidas por el fuego y 
le presentamos el 
incienso arom\u00e1tico; los 
panes ofrecidos est\u00e1n 
sobre la mesa pura y cada 
tarde se encienden las 
l\u00e1mparas del candelabro 
de oro, pues nosotros 
guardamos el ritual de 
Yav\u00e9 nuestro Dios, en 
tanto que ustedes lo han 
abandonado. {I}12_{/}Miren 
que Dios est\u00e1 con 
nosotros, a nuestra 
cabeza, con sus 
sacerdotes y las 
trompetas que se van a 
tocar frente a ustedes. 
Hijos de Israel, no hagan 
la guerra contra Yav\u00e9, el 
Dios de sus padres, 
porque nada conseguir\u00e1n."
{I}13_{/}Entre tanto, 
Jeroboam hizo dar un 
rodeo para poner una 
emboscada y atacarlos por 
detr\u00e1s, de manera que \u00e9l 
estaba frente a Jud\u00e1 y la 
emboscada a espaldas de 
\u00e9stos. {I}14_{/}Cuando los 
hombres de Jud\u00e1 se dieron 
cuenta, vieron que se 
presentaba el combate de 
frente y por detr\u00e1s. 
{I}15_{/}Entonces clamaron a 
Yav\u00e9 y mientras los 
sacerdotes tocaban las 
trompetas, los hombres de 
Jud\u00e1 lanzaron el grito de 
guerra; y cuando los 
hombres de Jud\u00e1 lanzaron 
el grito de guerra, Dios 
desbarat\u00f3 a Jeroboam y a 
todo Israel delante de 
Ab\u00edas y de Jud\u00e1. 
{I}16_{/}Huyeron los hijos de 
Israel delante de Jud\u00e1, y 
Dios los entreg\u00f3 en sus 
manos.
{I}17_{/}Ab\u00edas y su tropa les 
causaron una gran 
derrota; cayeron 
quinientos mil hombres 
escogidos de Israel. 
{I}18_{/}Quedaron entonces 
humillados los hijos de 
Israel y prevalecieron 
los hijos de Jud\u00e1 por 
haberse apoyado en Yav\u00e9, 
el Dios de sus padres.
{I}19_{/}Ab\u00edas persigui\u00f3 a 
Jeroboam y le tom\u00f3 las 
ciudades de Betel con sus 
aldeas, Jesan\u00e1 con sus 
aldeas y Efr\u00f3n con sus 
aldeas. {I}20_{/}Jeroboam ya 
no pudo restablecerse en 
los d\u00edas de Ab\u00edas, pues 
Yav\u00e9 lo hiri\u00f3 y muri\u00f3. 
{I}21_{/}En cambio, Ab\u00edas se 
fortaleci\u00f3; tom\u00f3 catorce 
mujeres y fue padre de 
veintid\u00f3s hijos y 
diecis\u00e9is hijas. {I}22_{/}El 
resto de los hechos de 
Ab\u00edas, sus actos y 
palabras est\u00e1n escritos 
en el relato del profeta 
Id\u00f3. {I}23_{/}Se acost\u00f3 Ab\u00edas 
con sus padres y lo 
sepultaron en la ciudad 
de David. Rein\u00f3 en su 
lugar su hijo As\u00e1. En su 
tiempo el pa\u00eds estuvo en 
paz durante diez a\u00f1os.
AS\u00c1{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}As\u00e1 hizo lo que es 
bueno y recto a los ojos 
de Yav\u00e9 su Dios. 
{I}2_{/}Suprimi\u00f3 los altares 
del culto extranjero y 
los santuarios altos de 
las lomas, derrib\u00f3 los 
monumentos y abati\u00f3 los 
troncos sagrados. 
{I}3_{/}Invit\u00f3 a los jud\u00edos a 
que buscaran a Yav\u00e9, el 
Dios de sus padres, y 
cumplieran la Ley y el 
mandamiento. {I}4_{/}Hizo 
desaparecer de todas las 
ciudades de Jud\u00e1 los 
santuarios altos y las 
columnas dedicadas al 
sol; y el reino estuvo en 
paz bajo su reinado. 
{I}5_{/}Edific\u00f3 ciudades 
fuertes en Jud\u00e1, porque 
el pa\u00eds estaba en paz, y 
no hubo guerra contra \u00e9l 
por aquellos a\u00f1os; pues 
Yav\u00e9 le hab\u00eda dado 
tranquilidad.
{I}6_{/}Dijo a Jud\u00e1: 
"Edifiquemos estas 
ciudades, y cerqu\u00e9moslas 
de murallas, torres, 
puertas y barras, 
mientras el pa\u00eds est\u00e9 a 
nuestra disposici\u00f3n; pues 
hemos buscado a Yav\u00e9, 
nuestro Dios, y por 
haberlo buscado, \u00e9l nos 
ha dado paz por todas 
partes."
{I}7_{/}Edificaron y 
prosperaron. As\u00e1 ten\u00eda un 
ej\u00e9rcito de trescientos 
mil hombres de Jud\u00e1, que 
llevaban escudos grandes 
y lanzas, y doscientos 
ochenta mil de Benjam\u00edn, 
que llevaban el escudo 
peque\u00f1o y eran arqueros, 
todos ellos esforzados 
guerreros.
{I}8_{/}Sali\u00f3 contra ellos 
Z\u00e9raj, el et\u00edope, con un 
ej\u00e9rcito de un mill\u00f3n de 
hombres y trescientos 
carros, y lleg\u00f3 hasta 
Mares\u00e1. {I}9_{/}Sali\u00f3 As\u00e1 
contra \u00e9l y se pusieron 
en orden de batalla en el 
valle al norte de Mares\u00e1. 
{I}10_{/}As\u00e1 invoc\u00f3 a Yav\u00e9 su 
Dios, y dijo: "Oh Yav\u00e9, 
puedes ayudar al 
desvalido como al 
poderoso. \u00a1Ay\u00fadanos, 
pues, Yav\u00e9 Dios nuestro, 
porque en ti nos 
apoyamos, en tu nombre 
marchamos contra esta 
inmensa muchedumbre! 
Yav\u00e9, t\u00fa eres nuestro 
Dios: \u00a1No prevalezca 
contra ti hombre alguno!"
{I}11_{/}Yav\u00e9 derrot\u00f3 a los 
et\u00edopes ante As\u00e1 y los 
hombres de Jud\u00e1; y los 
et\u00edopes se pusieron en 
fuga. {I}12_{/}As\u00e1 y la gente 
que estaba con \u00e9l los 
persiguieron hasta Guerar 
y cayeron de los et\u00edopes 
hasta no quedar uno vivo, 
pues fueron destrozados 
delante de Yav\u00e9 y su 
campamento; y se recogi\u00f3 
un bot\u00edn inmenso. {I}13_{/}Se 
apoderaron de todas las 
ciudades, alrededor de 
Guerar, pues el terror de 
Yav\u00e9 pesaba sobre ellos y 
saquearon las ciudades, 
pues hab\u00eda en ellas gran 
bot\u00edn. {I}14_{/}Asimismo 
atacaron las tiendas 
donde se recog\u00edan los 
ganados, capturando gran 
cantidad de ovejas y 
camellos. Despu\u00e9s se 
volvieron a Jerusal\u00e9n.
{1}15{/}

{I}1_{/}Vino entonces el 
Esp\u00edritu de Dios sobre 
Azar\u00edas, hijo de Obed, 
{I}2_{/}el cual sali\u00f3 al 
encuentro de As\u00e1 y le 
dijo: "\u00a1Esc\u00fachenme 
ustedes, As\u00e1 y toda la 
gente de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn! 
Yav\u00e9 estar\u00e1 con ustedes 
mientras ustedes est\u00e9n 
con \u00e9l; si ustedes lo 
buscan, \u00e9l se dejar\u00e1 
hallar, pero si ustedes 
lo abandonan, \u00e9l los 
abandonar\u00e1 a ustedes. 
{I}3_{/}Durante mucho tiempo 
estar\u00e1 Israel sin el 
verdadero Dios y sin 
sacerdotes que ense\u00f1en su 
Ley, {I}4_{/}pero cuando en 
medio de la tribulaci\u00f3n 
se vuelvan a Yav\u00e9, Dios 
de Israel, y lo busquen, 
entonces lo encontrar\u00e1n.
{I}5_{/}En aquellos tiempos 
no habr\u00e1 paz para quien 
entre ni para quien 
salga, sino muchas 
angustias sobre todos los 
habitantes de la tierra; 
{I}6_{/}porque un pueblo se 
levantar\u00e1 contra otro, 
una ciudad contra otra 
ciudad, porque Dios los 
perturbar\u00e1 con plagas de 
toda clase. {I}7_{/}Entre 
tanto, ustedes tengan 
\u00e1nimo y no desmayen, 
esfu\u00e9rcense y que no se 
debiliten los brazos; 
puesto que recibir\u00e1n la 
recompensa de sus obras."
{I}8_{/}Al o\u00edr As\u00e1 estas 
palabras y esta profec\u00eda 
cobr\u00f3 \u00e1nimo e hizo 
desaparecer los \u00eddolos 
abominables de todo el 
pa\u00eds de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn y 
de las ciudades que hab\u00eda 
conquistado en los cerros 
de Efra\u00edm, y restaur\u00f3 el 
altar de Yav\u00e9 que estaba 
delante de la Casa. 
{I}9_{/}Congreg\u00f3 a todo Jud\u00e1 
y Benjam\u00edn, y a los de 
Efra\u00edm, Manas\u00e9s y Sime\u00f3n 
que habitaban entre 
ellos; pues se hab\u00edan 
pasado a \u00e9l muchos de los 
israelitas al ver que 
Yav\u00e9, su Dios, estaba con 
\u00e9l.
{I}10_{/}Se reunieron en 
Jerusal\u00e9n en el mes 
tercero del a\u00f1o quince 
del reinado de As\u00e1. 
{I}11_{/}Aquel d\u00eda ofrecieron 
a Yav\u00e9 v\u00edctimas 
consumidas por el fuego, 
tomando para esto 
setecientos bueyes y 
siete mil ovejas del 
bot\u00edn que hab\u00edan 
recogido. {I}12_{/}Acordaron 
buscar a Yav\u00e9, el Dios de 
sus padres, con todo su 
coraz\u00f3n y toda su alma: 
en esto consiste la 
Alianza; {I}13_{/}e incluso 
dijeron que todo aquel 
que no buscara a Yav\u00e9, el 
Dios de Israel, ser\u00eda 
muerto, fuera peque\u00f1o o 
grande, hombre o mujer. 
{I}14_{/}Juraron, pues, a 
Yav\u00e9 en alta voz, con 
gritos de j\u00fabilo y al son 
de trompetas y cuernos, 
{I}15_{/}y todo Jud\u00e1 se 
alegr\u00f3 con motivo del 
juramento, porque de todo 
coraz\u00f3n hab\u00edan prestado 
juramento, y con plena 
voluntad hab\u00edan buscado a 
Yav\u00e9. Por eso \u00e9l se dej\u00f3 
hallar de ellos; y les 
dio paz por todas partes.
{I}16_{/}El rey As\u00e1 lleg\u00f3 a 
quitar a Maac\u00e1, su madre, 
el t\u00edtulo de Gran Dama, 
porque hab\u00eda hecho un 
Horror para Aser\u00e1. As\u00e1 
destruy\u00f3 este Horror, lo 
hizo pedazos y lo quem\u00f3 
en el torrente Cedr\u00f3n. 
{I}17_{/}Pero no 
desaparecieron los 
santuarios altos de en 
medio de Israel, aun 
cuando el coraz\u00f3n de As\u00e1 
fue perfecto todos los 
d\u00edas de su vida. 
{I}18_{/}Llev\u00f3 a la Casa de 
Yav\u00e9 las ofrendas 
consagradas por su padre 
y sus propias ofrendas: 
plata, oro y utensilios. 
{I}19_{/}No hubo guerra hasta 
el a\u00f1o treinta y cinco 
del reinado de As\u00e1.
{1}16{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o treinta y seis 
del reinado de As\u00e1 subi\u00f3 
Bas\u00e1, rey de Israel, 
contra Jud\u00e1, y fortific\u00f3 
a Ram\u00e1, para cortar las 
comunicaciones a As\u00e1, rey 
de Jud\u00e1. {I}2_{/}Sac\u00f3 
entonces As\u00e1 plata y oro 
de los tesoros de la Casa 
de Yav\u00e9 y de la casa del 
rey, y los envi\u00f3 a Ben-
Hadad, rey de Aram, que 
viv\u00eda en Damasco, al que 
dijo: {I}3_{/}"Hagamos una 
alianza como la hubo 
entre mi padre y tu 
padre; te env\u00edo plata y 
oro; ven, rompe tu 
alianza con Bas\u00e1, rey de 
Israel, para que se aleje 
de m\u00ed." {I}4_{/}Ben-Hadad 
escuch\u00f3 al rey As\u00e1 y 
envi\u00f3 a los jefes de su 
ej\u00e9rcito contra las 
ciudades de Israel; 
conquist\u00f3 Iy\u00f3n, Dan, 
Abel-Maim y todos los 
dep\u00f3sitos de las ciudades 
situadas en Neftal\u00ed.
{I}5_{/}Cuando Bas\u00e1 lo supo, 
suspendi\u00f3 las 
fortificaciones de Ram\u00e1 e 
hizo parar su obra. 
{I}6_{/}Entonces el rey As\u00e1 
tom\u00f3 a todo el pueblo de 
Jud\u00e1 y se llevaron de 
Rama las piedras y 
maderas que Bas\u00e1 hab\u00eda 
empleado para la 
construcci\u00f3n; y con ellas 
fortific\u00f3 Gueba y Masf\u00e1.
{I}7_{/}En aquel tiempo el 
vidente Janani fue donde 
As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y le 
dijo: "Porque te has 
apoyado en el rey de Aram 
y no en Yav\u00e9, tu Dios, 
por eso se ha escapado de 
tu mano el ej\u00e9rcito del 
rey de Aram. {I}8_{/}\u00bfAcaso 
los et\u00edopes y los libios 
no formaban un ej\u00e9rcito 
numeroso con carros e 
innumerables caballer\u00edas? 
Y, sin embargo, porque 
pusiste tu confianza en 
Yav\u00e9, \u00e9l los entreg\u00f3 en 
tu mano. {I}9_{/}Porque los 
ojos de Yav\u00e9 recorren 
toda la tierra para 
fortalecer a los que le 
sirven de todo coraz\u00f3n. 
Pero has procedido 
neciamente en esta 
ocasi\u00f3n y por eso de aqu\u00ed 
en adelante tendr\u00e1s 
guerras." {I}10_{/}As\u00e1 se 
enoj\u00f3 contra el vidente y 
lo encaden\u00f3 en la c\u00e1rcel, 
pues estaba enojado con 
\u00e9l por lo que hab\u00eda 
dicho. En este tiempo As\u00e1 
maltrat\u00f3 tambi\u00e9n a gente 
del pueblo.
{I}11_{/}Los hechos de As\u00e1, 
del comienzo al fin, 
est\u00e1n escritos en el 
Libro de los Reyes de 
Jud\u00e1 y de Israel. {I}12_{/}El 
a\u00f1o treinta y nueve de su 
reinado, As\u00e1 enferm\u00f3 de 
los pies, de una 
enfermedad muy grave. En 
su enfermedad no consult\u00f3 
a Yav\u00e9, sino a los 
m\u00e9dicos. {I}13_{/}Muri\u00f3 As\u00e1 
el a\u00f1o cuarenta y uno de 
su reinado {I}14_{/}y lo 
sepultaron en el sepulcro 
que se hab\u00eda hecho en la 
ciudad de David. Lo 
pusieron sobre un lecho 
que hab\u00edan llenado de 
aromas preparados seg\u00fan 
el arte de perfumer\u00eda y, 
por \u00e9l, se quemaron 
perfumes en enorme 
cantidad.
JOSAFAT{/}

{1}17{/}

{I}1_{/}En su lugar rein\u00f3 su 
hijo Josafat, el cual se 
fortific\u00f3 contra Israel. 
{I}2_{/}Puso guarniciones en 
todas las ciudades 
amuralladas de Jud\u00e1, 
gobernadores en todo el 
pa\u00eds de Jud\u00e1 y en las 
ciudades de Efra\u00edm que 
As\u00e1, su padre, hab\u00eda 
conquistado.
{I}3_{/}Yav\u00e9 estuvo con 
Josafat porque anduvo por 
los caminos que hab\u00eda 
seguido su padre David y 
no busc\u00f3 a los baales, 
{I}4_{/}sino que busc\u00f3 al 
Dios de sus padres, 
andando conforme a sus 
mandamientos, sin imitar 
lo que hac\u00eda Israel. 
{I}5_{/}Yav\u00e9 fortaleci\u00f3 su 
poder. Todo Jud\u00e1 tra\u00eda 
regalos a Josafat, que 
iba adquiriendo grandes 
riquezas y honores. 
{I}6_{/}Se entusiasm\u00f3 por las 
cosas de Yav\u00e9, hasta que 
hizo desaparecer del pa\u00eds 
de Jud\u00e1 los santuarios de 
lomas y los troncos 
sagrados.
{I}7_{/}El a\u00f1o tercero de su 
reinado envi\u00f3 a sus 
oficiales Ben-Jail, 
Abd\u00edas, Zacar\u00edas, 
Natanael y Miqueas para 
que ense\u00f1asen en las 
ciudades de Jud\u00e1, {I}8_{/}y 
con ellos a los levitas 
Sema\u00edas, Netan\u00edas, 
Zebad\u00edas, Asael, 
Semiramot, Jonat\u00e1n, 
Adon\u00edas, Tob\u00edas, 
Tabadon\u00edas y con estos 
levitas a los sacerdotes 
Elisam\u00e1 y Joram. 
{I}9_{/}Ense\u00f1aron, pues, en 
Jud\u00e1, llevando consigo el 
libro de la Ley de Yav\u00e9. 
Recorrieron todas las 
ciudades de Jud\u00e1 
ense\u00f1ando al pueblo.
{I}10_{/}El terror de Yav\u00e9 se 
apoder\u00f3 de todos los 
reinos y pa\u00edses que 
rodeaban a Jud\u00e1, de 
manera que no hicieron 
guerra contra Josafat. 
{I}11_{/}Hab\u00eda filisteos que 
tra\u00edan a Josafat 
presentes y plata como 
tributo, tambi\u00e9n los 
\u00e1rabes le tra\u00edan ganado 
menor: siete mil 
setecientos carneros y 
siete mil setecientos 
machos cabr\u00edos. {I}12_{/}As\u00ed 
Josafat iba haci\u00e9ndose 
cada vez m\u00e1s poderoso y 
edific\u00f3 en Jud\u00e1 castillos 
y ciudades de 
almacenamiento.
{I}13_{/}Josafat ten\u00eda mucha 
mano de obra en las 
ciudades de Jud\u00e1, y tuvo 
una guarnici\u00f3n de 
guerreros escogidos en 
Jerusal\u00e9n. {I}14_{/}Esta es 
la lista por sus casas 
paternas: Por la tribu de 
Jud\u00e1: Adua mandaba los 
jefes de millares; 
trescientos mil hombres 
valientes estaban a su 
cargo. {I}15_{/}Sus ayudantes 
eran: Yojanan, el cual 
mandaba a doscientos 
ochenta mil hombres, 
{I}16_{/}y Amas\u00edas, hijo de 
Zicr\u00ed, que serv\u00eda como 
voluntario para Yav\u00e9 y 
mandaba a doscientos mil 
hombres valientes. 
{I}17_{/}Para la tribu de 
Benjam\u00edn: Eliada, 
valiente guerrero, ten\u00eda 
a sus \u00f3rdenes doscientos 
mil hombres armados con 
arco y escudo. {I}18_{/}A su 
lado estaba Jozabad con 
ciento ochenta mil 
hombres armados.
{I}19_{/}Estos eran los que 
estaban al servicio del 
rey, sin contar los que 
hab\u00eda puesto de 
guarnici\u00f3n en las 
ciudades amuralladas por 
todo el pa\u00eds de Jud\u00e1.
JOSAFAT Y AJAB{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}Josafat tuvo grandes 
riquezas y honores, 
emparent\u00f3 con Ajab {I}2_{/}y 
al cabo de algunos a\u00f1os, 
baj\u00f3 a visitarlo a 
Samaria. Ajab sacrific\u00f3 
gran n\u00famero de ovejas y 
bueyes para \u00e9l y para la 
gente que lo acompa\u00f1aba; 
luego le persuadi\u00f3 que lo 
acompa\u00f1ara para ir contra 
Ramot de Galaad.
{I}3_{/}Ajab, rey de Israel, 
dijo a Josafat, rey de 
Jud\u00e1: "\u00bfQuieres marchar 
conmigo contra Ramot de 
Galaad?" Le contest\u00f3: 
"Somos uno solo yo y t\u00fa. 
Tanto mi pueblo como el 
tuyo estaremos contigo en 
la batalla." {I}4_{/}Pero 
Josafat dijo al rey de 
Israel: "Consulta antes, 
por favor, la palabra de 
Yav\u00e9."
{I}5_{/}El rey de Israel 
reuni\u00f3 a los profetas en 
n\u00famero de cuatrocientos y 
les dijo: "\u00bfDebo atacar a 
Ramot de Galaad o no?" 
Ellos le repondieron: 
"Ataca, porque Yav\u00e9 la 
entregar\u00e1 en manos del 
rey." {I}6_{/}Josafat 
pregunt\u00f3: "\u00bfNo hay aqu\u00ed 
alg\u00fan otro profeta a 
quien podamos consultar?" 
{I}7_{/}El rey de Israel le 
dijo: "S\u00ed, hay un hombre 
por quien podr\u00edamos 
consultar a Yav\u00e9, pero yo 
le tengo odio, pues nunca 
me profetiza el bien, 
sino el mal. Es Miqueas, 
hijo de Jiml\u00e1." Josafat 
lo reprendi\u00f3: "No hables 
de esta manera."
{I}8_{/}El rey de Israel 
llam\u00f3 a un eunuco y le 
dijo: "Trae en seguida a 
Miqueas, hijo de Jiml\u00e1." 
{I}9_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, 
estaban sentados cada 
cual en su trono, 
vestidos de gala, en el 
terreno que hay a la 
entrada de la puerta de 
Samaria, mientras que 
todos los profetas 
profetizaban delante de 
ellos.
{I}10_{/}Sedec\u00edas, hijo de 
Kenan\u00e1, se hab\u00eda hecho 
unos cuernos de hierro y 
dec\u00eda: "As\u00ed dice Yav\u00e9: 
Con esto acometer\u00e1s a 
Aram hasta acabar con 
ellos." {I}11_{/}Y todos los 
profetas hablaban del 
mismo modo diciendo: 
"Sube contra Ramot de 
Galaad y tendr\u00e1s \u00e9xito. 
Yav\u00e9 la entregar\u00e1 en 
manos del rey."
{I}12_{/}El mensajero que 
hab\u00eda ido a llamar a 
Miqueas le dijo: "Mira 
que los profetas, todos a 
una voz, predicen feliz 
\u00e9xito al rey; procura t\u00fa 
decir lo mismo." 
{I}13_{/}Miqueas respondi\u00f3: 
"Por la vida de Yav\u00e9 
anunciar\u00e9 lo que mi Dios 
me diga." Lleg\u00f3 donde el 
rey {I}14_{/}y \u00e9ste le dijo: 
"Miqueas, \u00bfdebemos subir 
contra Ramot de Galaad 
para atacar, o no?" 
Miqueas le respondi\u00f3: 
"Suban, pues tendr\u00e1n 
\u00e9xito. Ellos ser\u00e1n 
entregados en manos de 
ustedes." {I}15_{/}Pero el 
rey le dijo: "\u00bfCu\u00e1ntas 
veces he de rogarte que 
no me digas m\u00e1s que la 
verdad en nombre de 
Yav\u00e9?" {I}16_{/}Entonces 
Miqueas dijo: "He visto 
todo Israel disperso por 
los montes como ovejas 
sin pastor; Yav\u00e9 ha 
dicho: Estos ya no tienen 
qui\u00e9n los gu\u00ede; que 
vuelvan en paz cada cual 
a su casa."
{I}17_{/}El rey de Israel 
dijo a Josafat: "\u00bfNo te 
dije que nunca me anuncia 
el bien, sino el mal?"
{I}18_{/}Miqueas le dijo 
entonces: "Escuchen la 
palabra de Yav\u00e9. He visto 
a Yav\u00e9 sentado en su 
trono, y todo el ej\u00e9rcito 
de los cielos estaba a su 
derecha y a su izquierda. 
{I}19_{/}Pregunt\u00f3 Yav\u00e9: 
\u00bfQui\u00e9n enga\u00f1ar\u00e1 a Ajab, 
rey de Israel, para que 
suba y caiga en Ramot de 
Galaad? Unos dec\u00edan una 
cosa y otros otra. 
{I}20_{/}Entonces se adelant\u00f3 
el Esp\u00edritu, se puso ante 
Yav\u00e9 y le dijo: Yo lo 
enga\u00f1ar\u00e9. Le pregunt\u00f3 
Yav\u00e9: \u00bfY c\u00f3mo lo har\u00e1s? 
{I}21_{/}Respondi\u00f3: Ir\u00e9 y me 
har\u00e9 esp\u00edritu de mentira 
en la boca de todos sus 
profetas. Yav\u00e9 le dijo: 
T\u00fa conseguir\u00e1s enga\u00f1arlo. 
Vete y hazlo as\u00ed. 
{I}22_{/}Ahora, pues, Yav\u00e9 ha 
puesto un esp\u00edritu de 
mentira en la boca de 
todos estos profetas 
tuyos, pues Yav\u00e9 ha 
predicho el mal 
contra_ti."
{I}23_{/}Se acerc\u00f3 entonces 
Sedec\u00edas, hijo de Kenan\u00e1, 
y dio una bofetada a 
Miqueas en la mejilla 
diciendo: "\u00bfPor qu\u00e9 
camino se ha ido de m\u00ed el 
esp\u00edritu de Yav\u00e9 para 
hablarte a ti?" 
{I}24_{/}Miqueas replic\u00f3: "T\u00fa 
mismo lo ver\u00e1s el d\u00eda en 
que pases de casa en casa 
para esconderte." {I}25_{/}El 
rey de Israel dijo: 
"Tomen preso a Miqueas y 
ll\u00e9venlo a Am\u00f3n, 
gobernador de la ciudad, 
y a Jo\u00e1s, hijo del rey; 
{I}26_{/}y le dir\u00e1n: As\u00ed 
habla el rey: Metan a 
\u00e9ste en la c\u00e1rcel y le 
dan el pan y el agua 
racionado, hasta que yo 
vuelva victorioso." 
{I}27_{/}Miqueas le dijo: "Si 
t\u00fa vuelves victorioso, 
Yav\u00e9 no ha hablado por mi 
boca."
{I}28_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, 
subieron contra Ramot de 
Galaad. {I}29_{/}El rey de 
Israel dijo a Josafat: 
"Yo voy a disfrazarme 
para ir a la pelea, 
mientras t\u00fa te pondr\u00e1s 
tus vestidos."
El rey de Israel se 
disfraz\u00f3 y as\u00ed empezaron 
a pelear. {I}30_{/}Ahora 
bien, el rey de Aram 
hab\u00eda ordenado a los 
jefes de sus carros de 
guerra: "No ataquen a 
nadie, ni a los grandes 
ni a los chicos, tan s\u00f3lo 
al rey de Israel."
{I}31_{/}Cuando los jefes de 
los carros de guerra 
vieron a Josafat, 
pensaron que era el rey 
de Israel y lo rodearon 
para cargar contra \u00e9l. 
Pero Josafat invoc\u00f3 a 
gritos a Yav\u00e9 y \u00e9ste lo 
socorri\u00f3 y los alej\u00f3 de 
\u00e9l. {I}32_{/}Al darse cuenta 
de que no era el rey de 
Israel, los jefes de 
carros se apartaron de 
\u00e9l.
{I}33_{/}Sucedi\u00f3 que uno de 
los soldados arameos 
dispar\u00f3 su arco sin saber 
a qui\u00e9n apuntaba, 
hiriendo al rey de 
Israel, por entre las 
hombreras y la coraza. El 
rey dijo al que guiaba su 
carro: "Date vuelta y 
s\u00e1came de la batalla, 
porque me siento 
malherido." {I}34_{/}Pero el 
combate se puso m\u00e1s duro, 
de modo que tuvieron que 
sostener al rey en pie en 
su carro de guerra frente 
a los arameos hasta la 
tarde; a la ca\u00edda del 
sol, muri\u00f3.
{1}19{/}

{I}1_{/}Cuando Josafat, rey 
de Jud\u00e1, regresaba sano y 
salvo a su casa, a 
Jerusal\u00e9n, {I}2_{/}le sali\u00f3 
al encuentro Jeh\u00fa, hijo 
de Janan\u00ed, el vidente, y 
le dijo al rey: "\u00bfDeb\u00edas 
t\u00fa ayudar al malo y 
favorecer a los que 
aborrecen a Yav\u00e9? Por 
esto ha ca\u00eddo sobre ti la 
c\u00f3lera de Yav\u00e9. {I}3_{/}Sin 
embargo, algo bueno ha 
sido hallado en ti: 
quitaste de tu pa\u00eds los 
troncos sagrados y te 
dedicaste a buscar a 
Dios."
{I}4_{/}Josafat permaneci\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n, pero volvi\u00f3 a 
visitar al pueblo desde 
Berseb\u00e1 hasta los cerros 
de Efra\u00edm, y los 
convirti\u00f3 a Yav\u00e9, el Dios 
de sus padres. 
{I}5_{/}Estableci\u00f3 jueces en 
todo el pa\u00eds, en todas y 
cada una de las ciudades 
amuralladas de Jud\u00e1, 
{I}6_{/}y les dijo a los 
jueces: "Miren bien lo 
que hacen, porque ustedes 
no juzgan en nombre de 
los hombres, sino en 
nombre de Yav\u00e9, que est\u00e1 
con ustedes cuando 
administran justicia. 
{I}7_{/}Que el temor a Yav\u00e9 
est\u00e9 con ustedes. Cuiden 
bien lo que hacen, porque 
Yav\u00e9, nuestro Dios, no 
tolera que se hagan 
favores a uno m\u00e1s que a 
otro; no soporta a los 
jueces pervertidos ni a 
los que se dejan comprar 
con regalos."
{I}8_{/}Tambi\u00e9n en Jerusal\u00e9n 
Josafat estableci\u00f3 
levitas, sacerdotes y 
jefes de familias de 
Israel, que administraran 
la justicia de Yav\u00e9 y 
arreglaran los pleitos. 
Estos viv\u00edan en 
Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Les dio 
esta orden: "Obrar\u00e1n en 
todo con el temor de 
Yav\u00e9, siendo \u00edntegros y 
correctos en todo. 
{I}10_{/}En todo pleito que 
les llegue de parte de 
sus hermanos que habitan 
en sus ciudades, ya sean 
causas de sangre o 
cuestiones de la Ley, de 
los mandamientos, 
decretos y sentencias, 
tienen que instruirlos, a 
fin de que no pequen 
contra Yav\u00e9. De otro 
modo, Yav\u00e9 se enojar\u00eda 
contra ustedes y contra 
sus hermanos. {I}11_{/}Act\u00faen 
as\u00ed y no cometan pecados. 
El sumo sacerdote Amar\u00edas 
los dirigir\u00e1 en todos los 
asuntos de Yav\u00e9, y 
Zabed\u00edas, hijo de Ismael, 
pr\u00edncipe de la tribu de 
Jud\u00e1, en todos los 
asuntos del rey. Los 
levitas les servir\u00e1n de 
escribas. Sean valientes 
y eficaces. \u00a1Yav\u00e9 est\u00e9 
con el bueno!"
{1}20{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, los 
hombres de Moab y la 
gente de Am\u00f3n, y con 
ellos algunos maonitas, 
vinieron a pelear contra 
Josafat. {I}2_{/}Le avisaron 
a Josafat diciendo: 
"Viene contra ti una gran 
muchedumbre de gente del 
otro lado del mar de 
Edom, que est\u00e1n ya en 
Jesas\u00f3n-Tamor, o sea, 
Engad\u00ed."
{I}3_{/}Josafat tuvo miedo y 
consult\u00f3 a Yav\u00e9, 
ordenando un ayuno a todo 
Jud\u00e1. {I}4_{/}Los jud\u00edos se 
reunieron para suplicar a 
Yav\u00e9 y, de todas las 
ciudades de Jud\u00e1, 
llegaron para rogar a 
Yav\u00e9. {I}5_{/}Entonces 
Josafat se puso de pie en 
medio de la asamblea de 
Jud\u00e1 en Jerusal\u00e9n, en la 
Casa de Yav\u00e9, delante del 
patio nuevo.
{I}6_{/}Dijo: "Yav\u00e9, Dios de 
nuestros padres, \u00bfno eres 
t\u00fa Dios en el cielo y no 
dominas t\u00fa en todos los 
reinos de las naciones? 
En tu mano est\u00e1 el poder 
y la fortaleza sin que 
nadie pueda resistirte. 
{I}7_{/}\u00bfNo has sido t\u00fa, oh 
Dios nuestro, el que 
expulsaste a los 
habitantes de esta tierra 
delante de tu pueblo 
Israel, y la diste a los 
descendientes de tu amigo 
Abraham para siempre? 
{I}8_{/}Ellos la han habitado 
y han edificado un 
santuario para tu nombre 
diciendo: {I}9_{/}Si viene 
sobre nosotros alg\u00fan mal, 
espada, castigo, peste o 
hambre, nos presentaremos 
delante de esa Casa y 
delante de ti, porque tu 
Nombre reside en esta 
Casa. Clamaremos a ti en 
nuestra angustia, y t\u00fa 
oir\u00e1s y nos salvar\u00e1s.
{I}10_{/}Pero mira a los 
hijos de Am\u00f3n, de Moab y 
del norte de Se\u00edr, adonde 
no dejaste entrar a 
Israel cuando sal\u00eda de la 
tierra de Egipto, y por 
orden tuya Israel se 
apart\u00f3 de ellos sin 
destruirlos. {I}11_{/}Ahora 
nos pagan viniendo a 
echarnos de la heredad 
que t\u00fa nos has dado. 
{I}12_{/}Oh Dios nuestro, \u00bfno 
har\u00e1s justicia con ellos? 
Pues nosotros no tenemos 
fuerza para hacer frente 
a esta gran multitud que 
viene contra nosotros y 
no sabemos qu\u00e9 hacer. 
Pero nuestros ojos se 
vuelven a ti."
{I}13_{/}Todo Jud\u00e1 estaba de 
pie ante Yav\u00e9 con sus 
ni\u00f1os, mujeres e hijos. 
{I}14_{/}Entonces en medio de 
la asamblea vino el 
Esp\u00edritu de Yav\u00e9 sobre 
Jazaziel, hijo de 
Zacar\u00edas, hijo de 
Bena\u00edas, hijo de Jeiel, 
hijo de Matan\u00edas, levita 
de los hijos de Asaf, 
{I}15_{/}y dijo: "Atiende, 
pueblo de Jud\u00e1 entero y 
habitantes de Jerusal\u00e9n, 
y t\u00fa, oh rey Josafat. 
Esto les dice Yav\u00e9: No 
teman ni se asusten ante 
esta gran muchedumbre; 
porque esta guerra no es 
de ustedes sino de Yav\u00e9. 
{I}16_{/}Bajen contra ellos 
ma\u00f1ana; ellos van a subir 
por la cuesta de Sis, de 
manera que los 
encontrar\u00e1n al extremo 
del torrente, junto al 
desierto de Jeruel. 
{I}17_{/}No tendr\u00e1n que 
pelear en este lugar sino 
que se parar\u00e1n y ver\u00e1n la 
salvaci\u00f3n de Yav\u00e9 sobre 
ustedes, oh Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n. No teman ni se 
acobarden, salgan ma\u00f1ana 
al encuentro de ellos 
pues Yav\u00e9 estar\u00e1 con 
ustedes."
{I}18_{/}Entonces Josafat se 
inclin\u00f3 rostro en tierra; 
y todo Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
se postraron ante Yav\u00e9 
para adorarlo. {I}19_{/}Los 
levitas de las familias 
quehatita y core\u00edta se 
levantaron y alabaron con 
gritos a Yav\u00e9, el Dios de 
Israel.
{I}20_{/}Al d\u00eda siguiente se 
levantaron temprano y 
salieron al desierto de 
Tecoa. Mientras iban 
saliendo, Josafat, puesto 
en pie, dijo: "Escuchen, 
Jud\u00e1 y habitantes de 
Jerusal\u00e9n, tengan 
confianza en Yav\u00e9 su Dios 
y estar\u00e1n seguros, tengan 
confianza en sus profetas 
y triunfar\u00e1n."
{I}21_{/}Despu\u00e9s, habiendo 
conversado con el pueblo, 
dispuso a los cantores de 
Yav\u00e9 y a los salmistas 
que marchar\u00edan al frente 
de las tropas vestidos de 
ornamentos sagrados: 
"Alaben a Yav\u00e9 porque es 
eterno su amor."
{I}22_{/}En el momento en que 
comenzaron las 
aclamaciones y las 
alabanzas, Yav\u00e9 prepar\u00f3 
una trampa en que cayeron 
los hijos de Am\u00f3n, los de 
Moab y los del monte Se\u00edr 
que hab\u00edan venido para 
atacar a Jud\u00e1. {I}23_{/}Pues 
los amonitas y los 
moabitas se echaron sobre 
los habitantes de los 
cerros de Se\u00edr para 
destruirlos y acabar con 
ellos; y cuando acabaron 
con ellos, se mataron 
unos a otros.
{I}24_{/}Cuando los de Jud\u00e1 
llegaron a la cumbre 
desde donde se divisa el 
desierto, vieron todo el 
campo cubierto de 
cad\u00e1veres sin que uno 
solo hubiera quedado con 
vida. {I}25_{/}Entonces 
Josafat con todo su 
ej\u00e9rcito llegaron para 
recoger los despojos y 
hallaron gran cantidad de 
ganado, vestidos y 
objetos preciosos. Fue 
tanto el bot\u00edn, que tres 
d\u00edas no fueron 
suficientes para juntarlo 
todo, y no sab\u00edan c\u00f3mo 
llevarlo.
{I}26_{/}Al cuarto d\u00eda se 
reunieron en el valle de 
Berak\u00e1. Por eso se llama 
aquel lugar valle de 
Berak\u00e1, que significa 
bendici\u00f3n, hasta el d\u00eda 
de hoy, pues all\u00ed los 
bendijo Yav\u00e9. 
{I}27_{/}Despu\u00e9s, todos los 
hombres de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n, con Josafat al 
frente, regresaron con 
gran alegr\u00eda a Jerusal\u00e9n, 
porque Yav\u00e9 los hab\u00eda 
colmado de gozo a 
expensas de sus enemigos. 
{I}28_{/}Entraron en 
Jerusal\u00e9n con salterios, 
c\u00edtaras y trompetas 
dirigi\u00e9ndose a la Casa de 
Yav\u00e9.
{I}29_{/}El terror de Yav\u00e9 
cay\u00f3 sobre todos los 
pa\u00edses vecinos cuando 
supieron que \u00e9l hab\u00eda 
vencido a los enemigos de 
Israel. {I}30_{/}Entre tanto 
el reinado de Josafat fue 
tranquilo, y su Dios le 
dio paz por todos lados.
{I}31_{/}Josafat rein\u00f3 sobre 
Jud\u00e1. Ten\u00eda treinta y 
cinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 
a reinar y rein\u00f3 
veinticinco a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre Azub\u00e1 
era hija de Silj\u00ed. 
{I}32_{/}Sigui\u00f3 en todo el 
camino de su padre As\u00e1, 
sin desviarse de \u00e9l, 
haciendo lo que era 
correcto a los ojos de 
Yav\u00e9.
{I}33_{/}Con todo, no 
desaparecieron los 
santuarios de las lomas, 
pues el pueblo a\u00fan no se 
hab\u00eda convertido al Dios 
de sus padres. {I}34_{/}Lo 
dem\u00e1s referente a 
Josafat, del comienzo al 
fin, est\u00e1 escrito en la 
historia de Jeh\u00fa, hijo de 
Janan\u00ed, que se halla 
insertada en el libro de 
los Reyes de Israel.
{I}35_{/}Despu\u00e9s de esto, 
Josafat, rey de Jud\u00e1, se 
ali\u00f3 con Ocoz\u00edas, rey de 
Israel, que hac\u00eda el mal. 
{I}36_{/}Se asoci\u00f3 con \u00e9l 
para construir barcos que 
hicieran viajes a Tarsis 
y fabricaron los barcos 
en Asiongaber. 
{I}37_{/}Entonces Eliezer, 
hijo de Bodav\u00edas, de 
Mares\u00e1, profetiz\u00f3 contra 
Josafat, diciendo: 
"Porque te has aliado con 
Ocoz\u00edas, Yav\u00e9 ha 
destruido tus proyectos." 
En efecto, las naves 
fueron destrozadas y no 
llegaron a Tarsis.
JORAM{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}Cuando Josafat muri\u00f3 
lo sepultaron con sus 
padres en la ciudad de 
David y su hijo Joram lo 
sucedi\u00f3.
{I}2_{/}Joram ten\u00eda seis 
hermanos, hijos de 
Josafat, que eran: 
Azar\u00edas, Jejiel, 
Zacar\u00edas, Azar\u00edas, Miguel 
y Sefat\u00edas. Todos \u00e9stos 
eran hijos de Josafat, 
rey de Israel. {I}3_{/}Su 
padre les hab\u00eda dado 
grandes cantidades de 
plata, oro y objetos 
preciosos y ciudades 
amuralladas en Jud\u00e1; pero 
entreg\u00f3 el reino a Joram, 
porque era el 
primog\u00e9nito.
{I}4_{/}Joram tom\u00f3 posesi\u00f3n 
del trono de su padre; y 
cuando se sinti\u00f3 fuerte, 
pas\u00f3 a cuchillo a todos 
sus hermanos y tambi\u00e9n a 
algunos de los jefes de 
Israel. {I}5_{/}Treinta y dos 
a\u00f1os ten\u00eda Joram cuando 
empez\u00f3 a reinar y rein\u00f3 
ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
{I}6_{/}Se port\u00f3 como los 
reyes de Israel e hizo 
como hab\u00eda hecho la gente 
de Ajab, porque se hab\u00eda 
casado con una mujer de 
la familia de Ajab y se 
port\u00f3 mal con Yav\u00e9.
{I}7_{/}Pero Yav\u00e9 no quiso 
destruir la descendencia 
de David, a causa de la 
alianza que hab\u00eda hecho 
con David, cuando le 
prometi\u00f3 que le guardar\u00eda 
siempre una l\u00e1mpara a \u00e9l 
y a sus hijos.
{I}8_{/}Por aquellos d\u00edas se 
rebel\u00f3 Edom, sacudiendo 
el yugo de Jud\u00e1, y se 
proclam\u00f3 un rey propio. 
{I}9_{/}Joram con sus jefes y 
con todos sus carros de 
guerra sali\u00f3 de noche y 
derrot\u00f3 a los edomitas, 
que lo ten\u00edan cercado, a 
\u00e9l y a los jefes de sus 
carros de guerra. 
{I}10_{/}As\u00ed se rebel\u00f3 Edom 
del yugo de Jud\u00e1 hasta el 
d\u00eda de hoy. Por ese mismo 
tiempo Libn\u00e1 se rebel\u00f3 
tambi\u00e9n contra \u00e9l, porque 
hab\u00eda abandonado a Yav\u00e9, 
el Dios de sus padres.
{I}11_{/}Construy\u00f3 asimismo 
santuarios altos en los 
montes de Jud\u00e1, incit\u00f3 a 
la prostituci\u00f3n a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n y 
empuj\u00f3 a ella a todo 
Jud\u00e1. {I}12_{/}Le lleg\u00f3 un 
escrito de parte del 
profeta El\u00edas que dec\u00eda: 
"As\u00ed dice Yav\u00e9, el Dios 
de tu padre David: No has 
seguido los caminos de tu 
padre Josafat, ni los 
caminos de As\u00e1, rey de 
Jud\u00e1, {I}13_{/}sino que has 
andado por los caminos de 
los reyes de Israel, y 
has prostituido a Jud\u00e1 y 
a los habitantes de 
Jerusal\u00e9n siguiendo las 
prostituciones de la 
familia de Ajab; tambi\u00e9n 
has dado muerte a tus 
hermanos de la familia de 
tu padre que eran mejores 
que t\u00fa. {I}14_{/}Por eso, 
Yav\u00e9 castigar\u00e1 con 
terribles azotes a tu 
pueblo, tus hijos, tus 
mujeres y todos tus 
bienes; {I}15_{/}t\u00fa mismo 
padecer\u00e1s una enfermedad 
en el vientre tan 
maligna, que ir\u00e1s echando 
las entra\u00f1as poco a poco 
un d\u00eda tras otro."
{I}16_{/}Yav\u00e9 hizo que se 
levantaran contra Joram 
los filisteos y los 
\u00e1rabes, vecinos de los 
et\u00edopes. {I}17_{/}Subieron 
contra Jud\u00e1 y lo 
invadieron, llev\u00e1ndose 
todas las riquezas que 
hallaron en la casa del 
rey y tambi\u00e9n a sus hijos 
y a sus mujeres, no 
dej\u00e1ndole otro hijo que 
Ocoz\u00edas, el menor.
{I}18_{/}Despu\u00e9s de todo esto 
lo hiri\u00f3 Yav\u00e9 con una 
enfermedad incurable en 
el vientre {I}19_{/}y al cabo 
de un tiempo, al fin del 
segundo a\u00f1o, se le 
salieron las entra\u00f1as y 
muri\u00f3 en medio de 
terribles dolores. El 
pueblo no quem\u00f3 perfumes 
por \u00e9l, como lo hab\u00eda 
hecho por su padre.
{I}20_{/}Ten\u00eda treinta y dos 
a\u00f1os cuando empez\u00f3 a 
reinar y rein\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n ocho a\u00f1os. Se 
fue sin que nadie lo 
llorara; y lo sepultaron 
en la ciudad de David, 
pero no en los sepulcros 
de los reyes.
OCOZ\u00cdAS{/}

{1}22{/}

{I}1_{/}Los habitantes de 
Jerusal\u00e9n proclamaron rey 
en su lugar a su hijo 
menor Ocoz\u00edas, porque una 
banda de \u00e1rabes que hab\u00eda 
invadido el campamento 
dio muerte a todos los 
mayores; as\u00ed lleg\u00f3 a ser 
rey Ocoz\u00edas, hijo de 
Joram, rey de Jud\u00e1.
{I}2_{/}Ocoz\u00edas ten\u00eda 
veintid\u00f3s a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su 
madre se llamaba Atal\u00eda, 
hija de Omr\u00ed. {I}3_{/}Tambi\u00e9n 
\u00e9l sigui\u00f3 los caminos de 
la familia de Ajab, pues 
su madre le aconsejaba 
mal.
{I}4_{/}Se port\u00f3 mal con 
Yav\u00e9, como los de la 
familia de Ajab, porque 
despu\u00e9s de la muerte de 
su padre, fueron ellos 
sus consejeros para su 
perdici\u00f3n. {I}5_{/}Tambi\u00e9n 
por consejo de ellos fue 
con Joram, hijo de Ajab, 
rey de Israel, para 
combatir a Jezael, rey de 
Aram, en Ramot de Galaad; 
los arameos hirieron a 
Joram, {I}6_{/}que se retir\u00f3 
a Jizrael para curarse de 
las heridas que hab\u00eda 
recibido en Ram\u00e1, en la 
batalla contra Jazael, 
rey de Aram.
Ocoz\u00edas, hijo de Joram, 
rey de Jud\u00e1, baj\u00f3 a 
Jizrael para visitar a 
Joram, hijo de Ajab, que 
se encontraba enfermo; 
{I}7_{/}esta visita a Joram 
vino de Dios para ruina 
de Ocoz\u00edas, pues llegado 
all\u00ed, sali\u00f3 con Joram 
contra Jeh\u00fa, hijo de 
Nims\u00ed, a quien Yav\u00e9 hab\u00eda 
ungido para exterminar la 
familia de Ajab. 
{I}8_{/}Mientras Jeh\u00fa hac\u00eda 
justicia con la familia 
de Ajab, se encontr\u00f3 con 
los jefes de Jud\u00e1 y con 
los parientes de Ocoz\u00edas 
que estaban a su 
servicio, y los mat\u00f3.
{I}9_{/}Busc\u00f3 luego a 
Ocoz\u00edas, al que agarraron 
en Samaria, donde se 
hab\u00eda escondido. Lo 
llevaron donde Jeh\u00fa, que 
lo mat\u00f3, pero le dieron 
sepultura, pues dec\u00edan: 
"Es hijo de Josafat, el 
que busc\u00f3 a Yav\u00e9 con todo 
su coraz\u00f3n."
ATAL\u00cdA{/}

No qued\u00f3 de la familia de 
Ocoz\u00edas nadie que fuera 
capaz de reinar. 
{I}10_{/}Cuando Atal\u00eda, madre 
de Ocoz\u00edas, vio que hab\u00eda 
muerto su hijo, se 
levant\u00f3 y extermin\u00f3 a 
toda la descendencia de 
los reyes de Jud\u00e1. 
{I}11_{/}Pero Josab\u00e1, hija 
del rey, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, 
hijo de Ocoz\u00edas, lo sac\u00f3 
de entre los hijos del 
rey a quienes estaban 
matando y los puso a \u00e9l y 
a su nodriza en el 
dormitorio.
Josab\u00e1, hija del rey 
Joram, esposa del 
sacerdote Jovad\u00e1 y 
hermana de Ocoz\u00edas, lo 
escondi\u00f3 de la vista de 
Atal\u00eda, que no pudo 
asesinarlo. {I}12_{/}Seis 
a\u00f1os estuvo escondido en 
la Casa de Dios, mientras 
Atal\u00eda reinaba en el 
pa\u00eds.
{1}23{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o s\u00e9ptimo, 
Joyad\u00e1 cobr\u00f3 \u00e1nimo y 
mand\u00f3 a buscar a los 
jefes de cien que 
depend\u00edan de Azar\u00edas, 
hijo de Jerojam, de 
Israel, hijo de Jojan\u00e1n, 
de Azar\u00edas, hijo de Obed, 
de Masa\u00edas, hijo de 
Adar\u00edas, y de Elisafat, 
hijo de Sikr\u00ed. Hab\u00eda 
arreglado un pacto con 
ellos. {I}2_{/}Recorrieron 
Jud\u00e1 y reunieron a los 
levitas de todas las 
ciudades de Jud\u00e1, y a los 
cabezas de familia de 
Israel, que vinieron a 
Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}Toda la 
asamblea hizo pacto con 
el rey en la casa de 
Dios. Joyad\u00e1 les dijo: 
"Aqu\u00ed tienen ustedes al 
hijo del rey; \u00e9l reinar\u00e1 
como dijo Yav\u00e9 a los 
hijos de David. {I}4_{/}Esto 
es lo que tienen que 
hacer: Un tercio de 
ustedes, sacerdotes y 
levitas, los que entran 
en s\u00e1bado, se quedar\u00e1n de 
porteros en las entradas; 
{I}5_{/}otra tercera parte en 
la casa del rey; y otro 
tercio en la Puerta del 
Fundamento; mientras que 
todo el pueblo estar\u00e1 en 
los patios de la Casa de 
Yav\u00e9.
{I}6_{/}Nadie podr\u00e1 entrar en 
la Casa de Yav\u00e9 fuera de 
los sacerdotes y los 
levitas que est\u00e9n de 
servicio; \u00e9stos podr\u00e1n 
entrar por estar 
consagrados. Pero todo el 
pueblo har\u00e1 la guardia de 
Yav\u00e9. {I}7_{/}Los levitas se 
pondr\u00e1n alrededor del 
rey, cada uno con sus 
armas en la mano, y 
cualquiera que entre en 
la Casa morir\u00e1. S\u00f3lo 
ellos acompa\u00f1ar\u00e1n al rey 
cuando entre y cuando 
salga."
{I}8_{/}Los levitas y todo 
Jud\u00e1 hicieron todo lo que 
les hab\u00eda mandado el 
sacerdote Joyad\u00e1. Cada 
uno reuni\u00f3 a sus hombres, 
tanto los que entraban el 
s\u00e1bado como los que 
sal\u00edan el s\u00e1bado; pues el 
sacerdote Joyad\u00e1 no 
exceptu\u00f3 a ninguna de las 
secciones. {I}9_{/}El 
sacerdote Joyad\u00e1 entreg\u00f3 
a los jefes de cien 
lanzas y los escudos 
grandes y peque\u00f1os del 
rey David que se 
encontraban en la Casa de 
Dios, {I}10_{/}y apost\u00f3 a 
todo el pueblo, cada uno 
con su lanza en la mano, 
desde el ala oriental de 
la Casa hasta el ala 
occidental, entre el 
altar y la Casa, para que 
rodeasen al rey. 
{I}11_{/}Entonces hicieron 
salir de all\u00ed al hijo del 
rey y le pusieron la 
corona y las cadenillas. 
Lo proclamaron rey; 
Joyad\u00e1 y sus hijos lo 
ungieron y gritaron: 
"\u00a1Viva el rey!"
{I}12_{/}Atal\u00eda, al escuchar 
los gritos del pueblo que 
corr\u00eda y aclamaba al rey, 
vino a la Casa de Yav\u00e9, 
donde estaba el pueblo. 
{I}13_{/}Mir\u00f3, y vio al rey 
junto a la columna, a la 
entrada, y a los jefes y 
las trompetas junto al 
rey, a todo el pueblo 
lleno de alegr\u00eda que 
tocaba las trompetas, y a 
los cantores que, con 
instrumentos de m\u00fasica, 
dirig\u00edan los c\u00e1nticos de 
alabanza. Entonces Atal\u00eda 
rasg\u00f3 sus vestidos y 
grit\u00f3: "\u00a1Traici\u00f3n, 
traici\u00f3n!" {I}14_{/}Pero el 
sacerdote Joyad\u00e1 dio la 
siguiente orden a los 
jefes de cien que estaban 
al frente de las tropas: 
"H\u00e1ganla salir de las 
filas, y el que la siga 
sea pasado por espada." 
Porque hab\u00eda dicho el 
sacerdote: "No la maten 
en la Casa de Yav\u00e9." 
{I}15_{/}Cuando lleg\u00f3 a la 
casa del rey por el 
camino de la Entrada de 
los Caballos, all\u00ed la 
mataron.
{I}16_{/}Joyad\u00e1 pact\u00f3 con 
todo el pueblo y el rey 
una alianza seg\u00fan la cual 
se compromet\u00edan a ser el 
pueblo de Yav\u00e9. 
{I}17_{/}Despu\u00e9s fue todo el 
pueblo a la casa de Baal 
y la destruyeron, 
rompiendo sus altares y 
sus im\u00e1genes, y mataron a 
Mat\u00e1n, sacerdote de Baal, 
ante los altares.
{I}18_{/}Joyad\u00e1 puso 
centinelas en la Casa de 
Yav\u00e9, a las \u00f3rdenes de 
los sacerdotes y levitas 
que David hab\u00eda repartido 
en la Casa de Yav\u00e9, 
conforme a lo escrito en 
la Ley de Mois\u00e9s, para 
ofrecer los sacrificios 
con alegr\u00eda y c\u00e1nticos, 
seg\u00fan los reglamentos de 
David. {I}19_{/}Puso porteros 
junto a las puertas de la 
Casa de Yav\u00e9 para que no 
entrara ninguno que por 
cualquier causa fuera 
impuro. {I}20_{/}Despu\u00e9s 
encabez\u00f3 a los jefes de 
cien, a los notables, a 
los dirigentes del pueblo 
y a toda la poblaci\u00f3n del 
pa\u00eds; y haciendo bajar al 
rey de la Casa de Yav\u00e9, 
entraron por la puerta 
superior en la casa del 
rey y lo sentaron en el 
trono del reino.
{I}21_{/}Todo el pueblo del 
pa\u00eds estaba contento, y 
la ciudad qued\u00f3 
tranquila; en cuanto a 
Atal\u00eda, la hab\u00edan matado 
a espada.
JO\u00c1S{/}

{1}24{/}

{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete a\u00f1os 
cuando empez\u00f3 a reinar y 
rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Sibia y era de 
Berseb\u00e1. {I}2_{/}Jo\u00e1s hizo lo 
que es bueno delante de 
Yav\u00e9 mientras vivi\u00f3 el 
sacerdote Joyad\u00e1. 
{I}3_{/}Este lo cas\u00f3 con dos 
mujeres y le nacieron 
hijos e hijas. 
{I}4_{/}Despu\u00e9s de esto Jo\u00e1s 
resolvi\u00f3 reparar la Casa 
de Yav\u00e9. {I}5_{/}Reuni\u00f3 a los 
sacerdotes y a los 
levitas y les dijo: 
"Recorran las ciudades de 
Jud\u00e1 y junten cada a\u00f1o 
plata en todo Israel para 
reparar la Casa de 
nuestro Dios. Y dense 
prisa en esto." Pero los 
levitas no se apuraron. 
{I}6_{/}Entonces llam\u00f3 el rey 
al sumo sacerdote Joyad\u00e1, 
y le dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 no 
has tenido cuidado de que 
los levitas trajeran de 
Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n la 
contribuci\u00f3n que Mois\u00e9s, 
siervo de Yav\u00e9, y la 
asamblea de Israel 
determinaron para la 
Tienda de las Citas?"
{I}7_{/}Los partidos de la 
imp\u00eda Atal\u00eda y sus hijos 
hab\u00edan arruinado la Casa 
de Dios, llegando incluso 
a emplear para los baales 
todas las cosas 
consagradas de la Casa de 
Yav\u00e9. {I}8_{/}Mand\u00f3 el rey 
que se hiciera una caja, 
que fue colocada junto a 
la puerta de la Casa de 
Yav\u00e9, por la parte de 
afuera; {I}9_{/}y publicaron 
por todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n 
que deb\u00edan traer para 
Yav\u00e9 la contribuci\u00f3n que 
Mois\u00e9s, siervo de Dios, 
hab\u00eda impuesto a Israel 
en el desierto.
{I}10_{/}Todos los jefes y 
todo el pueblo se 
alegraron; y tra\u00edan la 
contribuci\u00f3n y la echaban 
en la caja hasta que se 
llenaba.
{I}11_{/}Cuando llevaban la 
caja a los inspectores 
del rey, por medio de los 
levitas, si ve\u00edan que 
hab\u00eda mucho dinero, ven\u00eda 
el secretario del rey y 
el inspector del sumo 
sacerdote para vaciar la 
caja; luego la tomaban y 
volv\u00edan a su lugar. As\u00ed 
lo hac\u00edan cada d\u00eda, y 
recog\u00edan dinero en 
abundancia. {I}12_{/}El rey y 
Joyad\u00e1 se lo daban a los 
encargados de las 
reparaciones de la Casa 
de Yav\u00e9, y \u00e9stos tomaban 
a sueldo canteros y 
carpinteros, y tambi\u00e9n 
artesanos en hierro y 
bronce, para reparar la 
Casa de Yav\u00e9.
{I}13_{/}As\u00ed lo hicieron los 
encargados de la obra, y 
con sus trabajos 
adelantaron las 
reparaciones del 
edificio; restituyeron la 
Casa de Dios a su primer 
estado y la consolidaron. 
{I}14_{/}Acabado el trabajo, 
entregaron al rey y a 
Joyad\u00e1 el resto del 
dinero, con el cual 
hicieron objetos para la 
Casa de Yav\u00e9: utensilios 
para el ministerio y para 
los holocaustos, vasos y 
objetos de oro y plata.
Durante toda la vida de 
Joyad\u00e1 los holocaustos se 
ofrecieron constantemente 
en la Casa de Yav\u00e9. 
{I}15_{/}Envejeci\u00f3 y muri\u00f3 
colmado de d\u00edas. Ten\u00eda 
ciento treinta a\u00f1os 
cuando muri\u00f3. {I}16_{/}Lo 
sepultaron en la ciudad 
de David con los reyes, 
porque hab\u00eda hecho el 
bien en Israel, con Dios 
y con su Casa.
{I}17_{/}Despu\u00e9s de la muerte 
de Joyad\u00e1 los jefes de 
Jud\u00e1 vinieron a postrarse 
delante del rey, y el rey 
les prest\u00f3 o\u00eddos. 
{I}18_{/}Abandonaron la Casa 
de Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres, y se interesaron 
por los troncos sagrados 
y los \u00eddolos; la c\u00f3lera 
estall\u00f3 contra Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, a causa de 
esta culpa suya. 
{I}19_{/}Yav\u00e9 les mand\u00f3 
profetas que dieron 
testimonio contra ellos 
para que volvieran a \u00e9l, 
pero no les prestaron 
o\u00eddos. {I}20_{/}Entonces el 
Esp\u00edritu de Dios revisti\u00f3 
a Zacar\u00edas, hijo del 
sacerdote Joyad\u00e1, que, 
present\u00e1ndose delante del 
pueblo, les dijo: "As\u00ed 
dice Dios: \u00bfPor qu\u00e9 
traspasan los 
mandamientos de Yav\u00e9? No 
tendr\u00e1n \u00e9xito; porque han 
abandonado a Yav\u00e9, \u00e9l los 
abandonar\u00e1 a ustedes." 
{I}21_{/}Mas ellos 
conspiraron contra \u00e9l y, 
por mandato del rey, lo 
apedrearon en el atrio de 
la Casa de Yav\u00e9.
{I}22_{/}El rey Jo\u00e1s no se 
acord\u00f3 de la benevolencia 
que hab\u00eda tenido con \u00e9l 
Joyad\u00e1, padre de 
Zacar\u00edas, sino que mat\u00f3 a 
su hijo, el cual exclam\u00f3 
al morir. "V\u00e9alo Yav\u00e9, y 
haga justicia."
{I}23_{/}A la vuelta de un 
a\u00f1o, subi\u00f3 contra Jo\u00e1s el 
ej\u00e9rcito de los arameos, 
que invadieron Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, mataron de 
entre la poblaci\u00f3n a 
todos los jefes del 
pueblo, y mandaron todo 
el bot\u00edn al rey de 
Damasco, {I}24_{/}pues aunque 
el ej\u00e9rcito de los 
arameos hab\u00eda venido con 
poca gente, Yav\u00e9 entreg\u00f3 
en sus manos a un 
ej\u00e9rcito muy grande; 
porque hab\u00edan abandonado 
a Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres.
De este modo los arameos 
hicieron justicia con 
Jo\u00e1s. {I}25_{/}Y cuando se 
alejaron de \u00e9l, dej\u00e1ndolo 
gravemente enfermo, sus 
servidores se conjuraron 
contra \u00e9l, por la sangre 
del hijo del sacerdote 
Joyad\u00e1, y lo asesinaron 
en su cama. Lo sepultaron 
en la ciudad de David, 
pero no en el sepulcro de 
los reyes. {I}26_{/}Los que 
conspiraron contra \u00e9l 
fueron Zabad, hijo de 
Simot, la amonita, y 
Jozabal, hijo de Simrit, 
la moabita. {I}27_{/}Lo 
tocante a sus hijos, la 
gran cantidad de 
impuestos que percibi\u00f3 y 
la restauraci\u00f3n de la 
Casa de Dios, se halla 
escrito en el comentario 
del libro de los Reyes.
En su lugar rein\u00f3 su hijo 
Amas\u00edas.
AMAS\u00cdAS{/}

{1}25{/}

{I}1_{/}Amas\u00edas ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar. Rein\u00f3 
veintinueve a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre 
Yahad\u00e1n era de Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Obr\u00f3 lo que es bueno 
a los ojos de Yav\u00e9, 
aunque no de todo 
coraz\u00f3n. {I}3_{/}Cuando se 
sinti\u00f3 fuerte, dio muerte 
a los servidores que 
hab\u00edan asesinado al rey, 
su padre. {I}4_{/}Pero no 
hizo morir a los hijos de 
ellos, conforme a lo 
escrito en la Ley, en el 
libro de Mois\u00e9s, donde 
Yav\u00e9 ten\u00eda prescrito: "No 
morir\u00e1n los padres por 
los hijos ni los hijos 
por los padres, sino que 
cada uno morir\u00e1 por su 
propio pecado."
{I}5_{/}Amas\u00edas reuni\u00f3 a 
todos los jud\u00edos de Jud\u00e1 
y de Benjam\u00edn y los 
organiz\u00f3 con jefes de 
millar y de cien; hizo el 
censo de ellos, desde los 
veinte a\u00f1os para arriba, 
y encontr\u00f3 trescientos 
mil hombres escogidos, 
aptos para la guerra y el 
manejo de la lanza y el 
escudo grande.
{I}6_{/}Tom\u00f3 tambi\u00e9n a sueldo 
en Israel, por cien 
talentos de plata, cien 
mil hombres valientes. 
{I}7_{/}Pero vino donde \u00e9l un 
hombre de Dios que le 
dijo: "Oh rey, que no 
salga contigo el ej\u00e9rcito 
de Israel, porque Yav\u00e9 no 
est\u00e1 con Israel, ni con 
ninguno de los hijos de 
Efra\u00edm. {I}8_{/}Si vienen 
contigo, Dios te har\u00e1 
caer ante el enemigo, 
aunque tengas muchas 
tropas, porque Dios tiene 
poder para ayudar y para 
derribar."
{I}9_{/}Amas\u00edas respondi\u00f3 al 
hombre de Dios: "\u00bfY qu\u00e9 
har\u00e9 con los cien 
talentos que he dado a la 
tropa de Israel?" 
Contest\u00f3 el hombre de 
Dios: "Yav\u00e9 tiene poder 
para darte mucho m\u00e1s que 
eso." {I}10_{/}Y Amas\u00edas 
separ\u00f3 los destacamentos 
que le hab\u00edan venido de 
Efra\u00edm, para que se 
volvieran a sus lugares. 
Ellos se enojaron mucho 
contra Jud\u00e1 y se 
volvieron a sus casas 
enfurecidos.
{I}11_{/}Amas\u00edas cobr\u00f3 \u00e1nimo 
y, tomando el mando de su 
pueblo, march\u00f3 al Valle 
de la Sal, donde derrot\u00f3 
a diez mil hombres de los 
hijos de Se\u00edr. {I}12_{/}Los 
hijos de Jud\u00e1 apresaron 
vivos a diez mil de ellos 
y, llev\u00e1ndolos a la 
cumbre de la Pe\u00f1a, los 
precipitaron desde all\u00ed, 
quedando todos ellos 
reventados.
{I}13_{/}Entre tanto, las 
tropas que Amas\u00edas hab\u00eda 
despedido para que no 
fueran con \u00e9l a la guerra 
se desparramaron por las 
ciudades de Jud\u00e1, desde 
Samaria hasta Betor\u00f3n, 
pero fueron derrotados 
tres mil de ellos y se 
recogi\u00f3 mucho bot\u00edn.
{I}14_{/}Despu\u00e9s de que 
regres\u00f3 Amas\u00edas de su 
victoria sobre los 
edomitas, introdujo los 
dioses del pueblo de 
Se\u00edr, y los escogi\u00f3 para 
que fueran dioses suyos y 
postr\u00e1ndose ante ellos 
les quem\u00f3 incienso. 
{I}15_{/}Entonces se enoj\u00f3 
Yav\u00e9 contra Amas\u00edas y le 
mand\u00f3 un profeta a 
decirle: "\u00bfPor qu\u00e9 has 
ido a buscar a los dioses 
de ese pueblo, que no han 
podido librar de tu mano 
a su propia gente?"
{I}16_{/}Mientras \u00e9l le 
hablaba, Amas\u00edas lo 
interrumpi\u00f3: "\u00bfAcaso te 
hemos hecho consejero del 
rey? \u00a1C\u00e1llate!, no sea 
que yo d\u00e9 la orden de 
matarte." Entonces el 
profeta termin\u00f3 con estas 
palabras: "Ya veo que 
Dios ha determinado 
destruirte, porque 
despu\u00e9s de actuar as\u00ed no 
quieres escuchar mis 
advertencias."
{I}17_{/}Amas\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, despu\u00e9s de haber 
consultado, mand\u00f3 
mensajeros a Jo\u00e1s, hijo 
de Joacaz, hijo de Jeh\u00fa, 
rey de Israel, para 
decirle: "Sube y nos 
veremos las caras." 
{I}18_{/}Pero Jo\u00e1s, rey de 
Israel, mand\u00f3 decir a 
Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: "El 
cardo del L\u00edbano mand\u00f3 a 
decir al cedro el L\u00edbano: 
Dame tu hija para mujer 
de mi hijo. Pero las 
bestias salvajes del 
L\u00edbano pasaron y 
pisotearon el cardo. 
{I}19_{/}T\u00fa te dices: "He 
derrotado a Edom." Por 
esto te sientes muy 
glorioso, pero qu\u00e9date 
ahora en tu casa. \u00bfPor 
qu\u00e9 exponerte a una 
calamidad y a caer t\u00fa y 
Jud\u00e1 contigo?"
{I}20_{/}Pero Amas\u00edas no lo 
escuch\u00f3, pues Dios hab\u00eda 
decidido entregarlo en 
manos de sus enemigos, 
por haberse dirigido a 
los dioses de Edom. 
{I}21_{/}Subi\u00f3 Jo\u00e1s, rey de 
Israel, y se enfrentaron, 
\u00e9l y Amas\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, en Bet-Semes de 
Jud\u00e1. {I}22_{/}Los de Jud\u00e1 
fueron derrotados por 
Israel y huyeron cada uno 
a su casa. {I}23_{/}Jo\u00e1s, rey 
de Israel, captur\u00f3 a 
Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
hijo de Jo\u00e1s, hijo de 
Ocoz\u00edas, en Bet-Semes, y 
lo llev\u00f3 a Jerusal\u00e9n; y 
ech\u00f3 abajo la muralla de 
Jerusal\u00e9n, desde la 
puerta de Efra\u00edm hasta la 
puerta del Angulo.
{I}24_{/}Luego tom\u00f3 todo el 
oro y la plata y todos 
los objetos que se 
encontraban al cuidado de 
Obededom en la Casa de 
Dios y los tesoros de la 
casa del rey; tom\u00f3 
rehenes y se volvi\u00f3 a 
Samaria.
{I}25_{/}Amas\u00edas, hijo de 
Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 
quince a\u00f1os despu\u00e9s de la 
muerte de Jo\u00e1s, hijo de 
Joacaz, rey de Israel.
{I}26_{/}Lo dem\u00e1s referente a 
Amas\u00edas, del comienzo al 
fin, \u00bfno est\u00e1 escrito en 
el libro de los Reyes de 
Jud\u00e1 y de Israel? 
{I}27_{/}Despu\u00e9s de que 
Amas\u00edas se apart\u00f3 de 
Yav\u00e9, se conjuraron 
contra \u00e9l en Jerusal\u00e9n, 
por lo que huy\u00f3 a Laquis; 
pero mandaron gente en su 
persecuci\u00f3n hasta Laquis 
y all\u00ed lo mataron. {I}28_{/}Y 
transportando el cad\u00e1ver 
en caballos, lo 
sepultaron con sus padres 
en la ciudad de David.
OZ\u00cdAS{/}

{1}26{/}

{I}1_{/}Todo el pueblo de 
Jud\u00e1 tom\u00f3 a Oz\u00edas, que 
ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y 
lo proclamaron rey en 
lugar de su padre, 
Amas\u00edas. {I}2_{/}Reconstruy\u00f3 
Elat y la devolvi\u00f3 a 
Jud\u00e1, despu\u00e9s que el rey 
se hubo acostado con sus 
padres. {I}3_{/}Oz\u00edas ten\u00eda 
diecis\u00e9is a\u00f1os cuando 
empez\u00f3 a reinar y rein\u00f3 
cincuenta y dos a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre, 
Jecol\u00eda, era de 
Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}Hizo lo 
que es bueno delante de 
Yav\u00e9, como lo hab\u00eda hecho 
su padre, Amas\u00edas.
{I}5_{/}Busc\u00f3 a Dios durante 
la vida de Zacar\u00edas, que 
ense\u00f1aba el temor de 
Dios; y mientras busc\u00f3 a 
Yav\u00e9, Dios le dio 
prosperidad.

{I}6_{/}Sali\u00f3 a pelear contra 
los filisteos y los 
oblig\u00f3 a arrasar una 
parte de las murallas de 
Gat, de Jabn\u00e9 y de Asdod; 
luego construy\u00f3 ciudades 
frente a Asdod y a los 
filisteos. {I}7_{/}Dios lo 
asisti\u00f3 contra los 
filisteos, contra los 
\u00e1rabes que viv\u00edan en Gur-
Baal y contra los 
maonitas. {I}8_{/}Los 
maonitas pagaron tributo 
a Oz\u00edas y su fama lleg\u00f3 
hasta la frontera de 
Egipto porque se hab\u00eda 
hecho sumamente poderoso.
{I}9_{/}Oz\u00edas construy\u00f3 
torres en Jerusal\u00e9n sobre 
la Puerta del Angulo, 
sobre la Puerta del Valle 
y en el Angulo y las 
fortific\u00f3. {I}10_{/}Construy\u00f3 
torres en el desierto y 
excav\u00f3 muchas cisternas, 
pues ten\u00eda numeroso 
ganado en la tierra baja, 
y en la llanura, as\u00ed como 
labradores y vi\u00f1adores en 
las monta\u00f1as y en los 
campos f\u00e9rtiles, porque 
se interesaba por la 
agricultura.
{I}11_{/}Oz\u00edas ten\u00eda un 
ej\u00e9rcito que hac\u00eda la 
guerra; eran tropas que 
sal\u00edan a campa\u00f1a por 
grupos, conforme al 
n\u00famero de su censo hecho 
bajo la vigilancia de 
Jejiel, el escriba, y 
Mase\u00edas, el notario, a 
las \u00f3rdenes de Jana\u00edas, 
uno de los jefes del rey. 
{I}12_{/}El n\u00famero total de 
los jefes de familias 
paternas entre estos 
valientes era de dos mil 
seiscientos. {I}13_{/}A sus 
\u00f3rdenes estaba un 
ej\u00e9rcito de trescientos 
siete mil quinientos 
hombres que hac\u00edan la 
guerra con gran valor, 
para ayudar al rey contra 
el enemigo.
{I}14_{/}Oz\u00edas proporcion\u00f3 a 
todo aquel ej\u00e9rcito 
escudos, lanzas, cascos, 
corazas, arcos y hondas 
para tirar piedras. 
{I}15_{/}Hizo construir en 
Jerusal\u00e9n m\u00e1quinas 
inventadas por un 
ingeniero, que coloc\u00f3 en 
las torres y en los 
\u00e1ngulos de los muros para 
disparar saetas y piedras 
grandes. Su fama se 
extendi\u00f3 lejos porque fue 
prodigioso el modo como 
supo buscarse 
colaboradores hasta 
hacerse fuerte.
{I}16_{/}Pero una vez 
fortalecido en su poder, 
se puso muy orgulloso 
hasta corromperse; 
desobedeci\u00f3 a Yav\u00e9, su 
Dios, entrando en el 
templo de Yav\u00e9 para 
quemar incienso sobre el 
altar del incienso. 
{I}17_{/}Fue tras \u00e9l Azar\u00edas, 
el sacerdote, y con \u00e9l 
ochenta sacerdotes de 
Yav\u00e9, hombres valientes, 
{I}18_{/}que se opusieron al 
rey Oz\u00edas y le dijeron: 
"No te corresponde a ti, 
Oz\u00edas, quemar incienso a 
Yav\u00e9, sino a los 
sacerdotes, los hijos de 
Aar\u00f3n, que han sido 
consagrados para quemar 
el incienso. Sal del 
santuario, porque est\u00e1s 
renegando, lo que no te 
merecer\u00e1 honor ante Yav\u00e9 
tu Dios."
{I}19_{/}Entonces Oz\u00edas, que 
ten\u00eda en la mano un 
incensario para ofrecer 
incienso, se enfureci\u00f3 y 
mientras que se enojaba 
contra los sacerdotes 
brot\u00f3 la lepra en su 
frente, a vista de los 
sacerdotes, en la Casa de 
Yav\u00e9, junto al altar del 
incienso. {I}20_{/}El sumo 
sacerdote Azar\u00edas y todos 
los sacerdotes, al 
mirarlo, vieron que ten\u00eda 
lepra en la frente. Por 
lo cual lo echaron de 
all\u00ed r\u00e1pidamente; y \u00e9l 
mismo se apresur\u00f3 a salir 
porque Yav\u00e9 lo hab\u00eda 
herido.
{I}21_{/}El rey Oz\u00edas qued\u00f3 
leproso hasta el d\u00eda de 
su muerte y vivi\u00f3 en una 
casa aislada como 
leproso, porque hab\u00eda 
sido excluido de la Casa 
de Yav\u00e9; su hijo Jotam 
estaba al frente de la 
Casa del rey y gobernaba 
al pueblo. {I}22_{/}El resto 
de los hechos de Oz\u00edas, 
del comienzo al fin, los 
escribi\u00f3 el profeta 
Isa\u00edas, hijo de Am\u00eds. 
{I}23_{/}Al fin fue Oz\u00edas a 
descansar con sus padres, 
y lo sepultaron en el 
terreno donde est\u00e1 el 
sepulcro de los reyes, 
porque dec\u00edan: "Es un 
leproso." En su lugar 
rein\u00f3 su hijo Jotam.
JOTAM{/}

{1}27{/}

{I}1_{/}Jotam ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre 
Jerub\u00e1 era hija de Sadoq. 
{I}2_{/}Jotam se port\u00f3 bien 
con Yav\u00e9, como lo hab\u00eda 
hecho su padre Oz\u00edas. Sin 
embargo, no iba a la Casa 
de Yav\u00e9, y el pueblo 
segu\u00eda corrompi\u00e9ndose.
{I}3_{/}Construy\u00f3 la puerta 
superior de la Casa de 
Yav\u00e9, e hizo muchas obras 
en los muros de Ofel. 
{I}4_{/}Edific\u00f3 tambi\u00e9n 
ciudades en los cerros de 
Jud\u00e1, y edific\u00f3 castillos 
y torres en los bosques.
{I}5_{/}Declar\u00f3 la guerra al 
rey de los amonitas, a 
los que venci\u00f3. Los hijos 
de Am\u00f3n le dieron aquel 
a\u00f1o cien talentos de 
plata, diez mil cargas de 
trigo y diez mil de 
cebada. Los amonitas le 
trajeron lo mismo el a\u00f1o 
segundo y el tercero. 
{I}6_{/}Jotam lleg\u00f3 a ser 
poderoso, porque se 
afirm\u00f3 en los caminos de 
Yav\u00e9, su Dios.
{I}7_{/}El resto de los 
hechos de Jotam, todas 
sus guerras y sus obras, 
est\u00e1n escritas en el 
libro de los Reyes de 
Israel y de Jud\u00e1. 
{I}8_{/}Ten\u00eda veinticinco 
a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n.
{I}9_{/}Finalmente, Jotam fue 
a descansar con sus 
padres y lo sepultaron en 
la ciudad de David, 
sucedi\u00e9ndole su hijo 
Ajaz.
AJAZ{/}

{1}28{/}


{I}1_{/}Ajaz ten\u00eda veinte 
a\u00f1os cuando empez\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. No 
hizo lo que es recto a 
los ojos de Yav\u00e9, como su 
padre David, {I}2_{/}sino que 
sigui\u00f3 los senderos de 
los reyes de Israel e 
incluso fundi\u00f3 \u00eddolos de 
los baales.
{I}3_{/}Adem\u00e1s, quem\u00f3 
incienso en el valle de 
Ben-Hinom y sacrific\u00f3 sus 
hijos por el fuego, 
imitando las costumbres 
abominables de los 
paganos a los que Yav\u00e9 
quit\u00f3 el pa\u00eds para 
d\u00e1rselo a Israel.
{I}4_{/}Ofrec\u00eda sacrificios y 
quemaba incienso en los 
santuarios altos, sobre 
las lomas y bajo todo 
\u00e1rbol frondoso.
{I}5_{/}Yav\u00e9, su Dios, le 
entreg\u00f3 en manos del rey 
de los arameos; \u00e9stos lo 
derrotaron, haci\u00e9ndole 
gran n\u00famero de 
prisioneros, que fueron 
llevados a Damasco. 
Tambi\u00e9n \u00e9l fue entregado 
en manos del rey de 
Israel, que le caus\u00f3 una 
gran derrota.
{I}6_{/}Pecaj, hijo de 
Remal\u00edas, mat\u00f3 en un solo 
d\u00eda a ciento veinte mil 
jud\u00edos, todos ellos 
hombres valientes; es que 
hab\u00edan abandonado a Yav\u00e9, 
el Dios de sus padres. 
{I}7_{/}Zikr\u00ed, uno de los 
valientes de Efra\u00edm, mat\u00f3 
a Mas\u00edas, hijo del rey, a 
Azricam, mayordomo del 
palacio, y a Elcan\u00e1, 
segundo despu\u00e9s del rey.
{I}8_{/}Los hijos de Israel 
se llevaron de entre sus 
hermanos de Jud\u00e1 a 
doscientos mil 
prisioneros: mujeres, 
hijos e hijas; se 
apoderaron tambi\u00e9n de un 
enorme bot\u00edn que se 
llevaron a Samaria.
{I}9_{/}Hab\u00eda all\u00ed un profeta 
de Yav\u00e9, llamado Obred, 
que sali\u00f3 al encuentro 
del ej\u00e9rcito que volv\u00eda a 
Samaria y les dijo: 
"Miren que Yav\u00e9, el Dios 
de sus padres, estaba 
irritado contra la gente 
de Jud\u00e1 y por esto los ha 
entregado en manos de 
ustedes. Pero ustedes los 
han matado con una 
crueldad incre\u00edble. 
{I}10_{/}Y ahora quieren 
someter a esclavitud a la 
poblaci\u00f3n de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n y que en 
adelante sean esclavos y 
esclavas de ustedes.
Miren que ustedes mismos 
no son inocentes ante 
Yav\u00e9, su Dios. 
{I}11_{/}Oigan, pues, 
devuelvan a sus hermanos 
que han tomado 
prisioneros, porque si no 
el furor de la ira de 
Yav\u00e9 est\u00e1 sobre 
nosotros."
{I}12_{/}Entonces algunos 
hombres de los jefes de 
Israel, Azar\u00edas, hijo de 
Jojanan, Berej\u00edas, hijo 
de Mesilemot, Ezequ\u00edas, 
hijo de Salum, y Amas\u00e1, 
hijo de Jadlay, se 
opusieron a los que 
volv\u00edan de la guerra. 
{I}13_{/}Y les dijeron: "No 
traigan aqu\u00ed a estos 
prisioneros. Ya somos 
culpables contra Yav\u00e9, y 
ustedes \u00bfquieren aumentar 
todav\u00eda el n\u00famero de 
nuestros pecados? Pues 
grande es nuestro delito 
y el furor de la ira de 
Dios amenaza a Israel."
{I}14_{/}Entonces la tropa 
dej\u00f3 los prisioneros y el 
bot\u00edn delante de los 
jefes y de toda la 
asamblea. {I}15_{/}Se 
levantaron los hombres 
antes mencionados, 
reanimaron a los 
prisioneros y vistieron 
con prendas tomadas del 
bot\u00edn a todos los que 
estaban desnudos, 
d\u00e1ndoles adem\u00e1s calzado.
Les dieron de comer y 
beber y los lavaron; 
transportando en burros a 
todos los que estaban m\u00e1s 
d\u00e9biles, los llevaron a 
la frontera de su patria, 
a Jeric\u00f3, ciudad de las 
Palmeras, y luego se 
volvieron a Samaria.
{I}16_{/}En aquel tiempo el 
rey Ajaz envi\u00f3 mensajeros 
a los reyes de Asur para 
que lo socorrieran. 
{I}17_{/}Porque los edomitas 
hab\u00edan venido otra vez y 
hab\u00edan derrotado a Jud\u00e1, 
llev\u00e1ndose prisioneros.
{I}18_{/}Tambi\u00e9n los 
filisteos invadieron las 
ciudades de la tierra 
baja y del Negueb de 
Jud\u00e1, y tomaron Bet-
Semes, Ayal\u00f3n, Guederot, 
Soc\u00f3 con sus aldeas, 
Timn\u00e1 con sus aldeas y 
Guimz\u00f3 con sus aldeas, y 
se establecieron all\u00ed.
{I}19_{/}As\u00ed Yav\u00e9 humillaba a 
Jud\u00e1 por culpa de Ajaz, 
su rey, que corromp\u00eda a 
su pa\u00eds y se hab\u00eda 
apartado de Yav\u00e9.
{I}20_{/}Vino contra \u00e9l 
Teglatfalasar, rey de 
Asur, lo siti\u00f3, pero no 
lleg\u00f3 a dominarlo. 
{I}21_{/}Ajaz despoj\u00f3 la Casa 
de Yav\u00e9 y la casa del rey 
y de los jefes para hacer 
regalos al rey de Asur, 
pero de nada le sirvi\u00f3. 
{I}22_{/}Aun en el tiempo del 
asedio, el rey Ajaz 
persisti\u00f3 en su 
infidelidad a Yav\u00e9. 
{I}23_{/}Ofrec\u00eda sacrificios 
a los dioses de Damasco 
que lo hab\u00edan derrotado, 
pues se dec\u00eda: "Los 
dioses de los reyes de 
Aram los ayudan a ellos; 
les ofrecer\u00e9, pues, 
sacrificios y me ayudar\u00e1n 
a m\u00ed." Ellos fueron la 
causa de su ruina y la de 
todo Israel.
{I}24_{/}Ajaz junt\u00f3 algunos 
de los utensilios de la 
Casa de Dios y los hizo 
a\u00f1icos, luego cerr\u00f3 las 
puertas de la Casa de 
Yav\u00e9 y fabric\u00f3 altares en 
todas las esquinas de 
Jerusal\u00e9n. {I}25_{/}Hizo 
santuarios altos en cada 
una de las ciudades de 
Jud\u00e1 para quemar incienso 
a otros dioses, 
provocando as\u00ed la ira de 
Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres.
{I}26_{/}El resto de sus 
hechos y todas su obras, 
del comienzo al fin, 
est\u00e1n escritos en el 
libro de los Reyes de 
Jud\u00e1 e Israel. {I}27_{/}Se 
acost\u00f3 Ajaz con sus 
padres y lo sepultaron 
dentro de la ciudad en 
Jerusal\u00e9n; pues no lo 
pusieron en el sepulcro 
de los reyes de Israel. 
En su lugar rein\u00f3 su hijo 
Ezequ\u00edas.
EZEQU\u00cdAS{/}

{1}29{/}

{I}1_{/}Ezequ\u00edas ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
veintinueve a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Ab\u00eda, hija de 
Zacar\u00edas. {I}2_{/}Hizo lo que 
era bueno a los ojos de 
Yav\u00e9, como David su 
padre.
{I}3_{/}En el a\u00f1o primero de 
su reinado, el primer 
mes, abri\u00f3 las puertas de 
la Casa de Yav\u00e9 y las 
repar\u00f3. {I}4_{/}Hizo venir a 
los sacerdotes y levitas, 
los reuni\u00f3 en la plaza 
oriental {I}5_{/}y les dijo: 
"Esc\u00fachenme, levitas. 
Santif\u00edquense ahora y 
santifiquen la Casa de 
Yav\u00e9, el Dios de nuestros 
padres, y saquen fuera 
del santuario todas las 
cosas impuras. {I}6_{/}Porque 
nuestros padres han sido 
infieles y se han portado 
mal con Yav\u00e9, nuestro 
Dios; lo han abandonado y 
se han puesto 
indiferentes a la morada 
de Yav\u00e9; le han vuelto 
las espaldas. {I}7_{/}Hasta 
llegaron a cerrar las 
puertas del vest\u00edbulo, 
apagaron las l\u00e1mparas y 
no quemaron m\u00e1s incienso, 
ni ofrecieron holocaustos 
al Dios de Israel en el 
santuario. {I}8_{/}Por eso, 
la ira de Yav\u00e9 ha venido 
sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, y 
\u00e9l los ha convertido en 
objeto de espanto, terror 
y rechifla, como lo 
estamos viendo con 
nuestros ojos. {I}9_{/}Por 
eso han ca\u00eddo a espada 
nuestros padres; y 
nuestros hijos, hijas y 
mujeres han sido llevados 
presos.
{I}10_{/}Pero ahora he 
decidido hacer alianza 
con Yav\u00e9, el Dios de 
Israel, para que aparte 
de nosotros el furor de 
su ira. {I}11_{/}Hijos m\u00edos, 
no sean ya descuidados, 
porque Yav\u00e9 los ha 
elegido a ustedes para 
que le sirvan en su 
ministerio, para ser sus 
ministros y para quemarle 
incienso."
{I}12_{/}Se levantaron 
entonces los levitas: de 
los hijos de Quehat, 
M\u00e1jat, hijo de Amasay, y 
Joel, hijo de Azar\u00edas; de 
los hijos de Merari, 
Quis, hijo de Abd\u00ed, y 
Azar\u00edas, hijo de 
Jelaleel; de los hijos de 
Guers\u00f3n, Joaj, hijo de 
Zimm\u00e1, y Edem, hijo de 
Joaj; {I}13_{/}Simr\u00ed y Yeiel, 
de los hijos de Elisaf\u00e1n; 
Zacar\u00edas y Matan\u00edas, de 
los hijos de Asaf; 
{I}14_{/}Jejiel y Sim\u00ed, de 
los hijos de Hem\u00e1n; 
Sema\u00edas y Uzziel, de los 
hijos de Jedut\u00fan. 
{I}15_{/}Estos reunieron a 
sus hermanos, se 
santificaron y vinieron a 
purificar la Casa de 
Yav\u00e9, conforme al mandato 
del rey, seg\u00fan las 
palabras de Yav\u00e9.
{I}16_{/}Los sacerdotes 
entraron en el interior 
de la Casa de Yav\u00e9 para 
purificarla, y sacaron de 
la Casa de Yav\u00e9 al patio 
todas las impurezas que 
encontraron en el 
santuario de Yav\u00e9. Los 
levitas, por su parte, 
las amontonaron para 
llevarlas fuera, al 
torrente Cedr\u00f3n. 
{I}17_{/}Comenzaron la 
consagraci\u00f3n el d\u00eda 
primero del primer mes, y 
el d\u00eda octavo del mes 
entraron al Vest\u00edbulo de 
Yav\u00e9. Pasaron dieciocho 
d\u00edas consagrando la Casa 
de Yav\u00e9. Y terminaron el 
d\u00eda diecis\u00e9is del mes 
primero.
{I}18_{/}Fueron luego a las 
habitaciones del rey 
Ezequ\u00edas y le dijeron: 
"Hemos purificado toda la 
Casa de Yav\u00e9, el altar 
del holocausto con todos 
sus utensilios, y la mesa 
de los panes ofrecidos 
con todos sus utensilios. 
{I}19_{/}Hemos reparado y 
santificado todos los 
objetos que, llevado por 
su infidelidad, el rey 
Ajaz profan\u00f3 durante su 
reinado, y est\u00e1n ante el 
altar de Yav\u00e9."
{I}20_{/}Entonces se levant\u00f3 
el rey Ezequ\u00edas de 
ma\u00f1ana, reuni\u00f3 a los 
jefes de la ciudad y 
subi\u00f3 a la Casa de Yav\u00e9. 
{I}21_{/}Trajeron siete 
novillos, siete carneros, 
siete corderos, siete 
machos cabr\u00edos que se 
sacrificaron por los 
pecados del reino, del 
santuario y de todo el 
pa\u00eds de Jud\u00e1; y mand\u00f3 a 
los sacerdotes hijos de 
Aar\u00f3n que ofrecieran 
holocaustos sobre el 
altar de Yav\u00e9. 
{I}22_{/}Sacrificaron los 
novillos, y los 
sacerdotes recogieron la 
sangre que derramaron 
sobre el altar; luego 
inmolaron los carneros y 
rociaron con su sangre el 
altar; degollaron los 
corderos y con la sangre 
rociaron el altar.
{I}23_{/}Acercaron despu\u00e9s 
los machos cabr\u00edos por el 
pecado, ante el rey y la 
asamblea, y \u00e9stos 
pusieron las manos sobre 
ellos. {I}24_{/}Los 
sacerdotes los 
sacrificaron y ofrecieron 
la sangre en sacrificio 
por el pecado junto al 
altar como expiaci\u00f3n por 
todo Israel; porque el 
rey hab\u00eda ordenado que el 
holocausto y el 
sacrificio por el pecado 
fuesen por todo Israel.
{I}25_{/}Luego apost\u00f3 en la 
Casa de Yav\u00e9 a los 
levitas con c\u00edmbalos, 
salterios y c\u00edtaras, 
seg\u00fan las disposiciones 
de David, de Gad, vidente 
del rey, y de Nat\u00e1n, 
profeta, pues Yav\u00e9 da sus 
mandamientos por medio de 
sus profetas. {I}26_{/}Cuando 
ocuparon su sitio con los 
instrumentos de David y 
los sacerdotes con las 
trompetas, {I}27_{/}Ezequ\u00edas 
mand\u00f3 ofrecer el 
holocausto sobre el 
altar. Y al comenzar el 
holocausto comenzaron 
tambi\u00e9n los cantos y 
tocaron las trompetas 
junto con el coro de los 
instrumentos de David, 
rey de Israel.
{I}28_{/}Toda la asamblea, 
estando postrada, 
cantaron los c\u00e1nticos y 
tocaron las trompetas 
hasta que se consumi\u00f3 el 
holocausto.
{I}29_{/}Consumido el 
holocausto, el rey y 
todos los presentes 
doblaron las rodillas y 
se postraron. 
{I}30_{/}Despu\u00e9s el rey 
Ezequ\u00edas y los jefes 
mandaron a los levitas 
que alabaran a Yav\u00e9 con 
las palabras de David y 
del vidente Asaf; y ellos 
cantaron alabanzas con 
alegr\u00eda, se pusieron de 
rodillas y se postraron. 
{I}31_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 la 
palabra Ezequ\u00edas y dijo: 
"Ahora ustedes se han 
consagrado totalmente a 
Yav\u00e9; ac\u00e9rquense y 
traigan sacrificios de 
acci\u00f3n de gracias a la 
Casa de Yav\u00e9." Y la 
asamblea ofreci\u00f3 
sacrificios en acci\u00f3n de 
gracias, y los de coraz\u00f3n 
generoso, tambi\u00e9n 
holocaustos.
{I}32_{/}El n\u00famero de los 
holocaustos ofrecidos fue 
de setenta bueyes, cien 
carneros y doscientos 
corderos; todos ellos 
consumidos por el fuego 
para Yav\u00e9. {I}33_{/}Se 
sacrificaron tambi\u00e9n 
seiscientos bueyes y tres 
mil ovejas. {I}34_{/}Pero 
como los sacerdotes eran 
pocos y no daban abasto 
para desollar todas estas 
v\u00edctimas, los ayudaron 
sus hermanos los levitas 
hasta terminar la labor, 
y hasta que los 
sacerdotes se 
purificaron. Pues los 
levitas estaban m\u00e1s 
instruidos que los 
sacerdotes sobre los 
ritos de purificaci\u00f3n. 
{I}35_{/}Hubo muchos 
holocaustos adem\u00e1s de las 
grasas de los sacrificios 
de comuni\u00f3n y de las 
libaciones para los 
holocaustos. As\u00ed qued\u00f3 
restablecido el culto de 
la Casa de Yav\u00e9. 
{I}36_{/}Ezequ\u00edas y el pueblo 
entero se pusieron 
alegres por lo que Dios 
acababa de hacer en medio 
de ellos; pues todo se 
hizo r\u00e1pidamente.
LA GRAN PASCUA{/}

{1}30{/}

{I}1_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 
mensajeros a todo Israel 
y Jud\u00e1, y escribi\u00f3 
tambi\u00e9n cartas a Efra\u00edm y 
Manas\u00e9s para que vinieran 
a la Casa de Yav\u00e9 a 
Jerusal\u00e9n, a fin de 
celebrar la Pascua en 
honor de Yav\u00e9, el Dios de 
Israel. {I}2_{/}El rey y sus 
jefes y toda la asamblea 
de Jerusal\u00e9n acordaron 
celebrar la Pascua en el 
mes segundo, {I}3_{/}ya que 
no pod\u00edan celebrarla a su 
debido tiempo porque los 
sacerdotes no se hab\u00edan 
santificado en n\u00famero 
suficiente y el pueblo no 
se hab\u00eda reunido en 
Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}Esto le 
pareci\u00f3 bien al rey y a 
toda la asamblea.
{I}5_{/}Y decidieron enviar 
aviso a todo Israel, 
desde Berseb\u00e1 hasta Dan, 
para que vinieran a 
Jerusal\u00e9n a celebrar la 
Pascua en honor de Yav\u00e9, 
el Dios de Israel, porque 
hac\u00eda mucho tiempo que no 
se celebraba seg\u00fan el 
rito prescrito. {I}6_{/}Los 
correos con las cartas 
del rey y de sus jefes 
recorrieron todo Israel y 
Jud\u00e1, como el rey lo 
hab\u00eda mandado, para 
decir: "Hijos de Israel, 
vuelvan a Yav\u00e9, el Dios 
de Abraham, de Isaac y de 
Israel, para que tenga 
compasi\u00f3n del resto que 
ha quedado de ustedes, 
los que han escapado de 
las manos de los reyes de 
Asur.
{I}7_{/}No sean como nuestros 
padres y hermanos, que 
fueron infieles a Yav\u00e9, 
el Dios de sus padres, 
por lo cual \u00e9l dej\u00f3 que 
fueran arruinados, como 
est\u00e1n viendo. {I}8_{/}No 
endurezcan sus corazones 
como nuestros padres, 
sino que den la mano a 
Yav\u00e9, vengan a su 
santuario que \u00e9l ha 
santificado para siempre, 
sirvan a Yav\u00e9, nuestro 
Dios, y el furor de su 
ira se apartar\u00e1 de 
ustedes. {I}9_{/}Porque si 
ustedes vuelven a Yav\u00e9, 
nuestros hermanos y 
nuestros hijos 
encontrar\u00e1n misericordia 
ante aquellos que los 
llevaron cautivos, y 
volver\u00e1n a esta tierra, 
pues Yav\u00e9, nuestro Dios, 
es clemente y 
misericordioso, y no 
apartar\u00e1 de nosotros su 
rostro si nos 
arrepentimos ante \u00e9l."
{I}10_{/}Los correos pasaron 
de ciudad en ciudad 
{I}11_{/}por el pa\u00eds de 
Efra\u00edm y de Manas\u00e9s 
llegando hasta Zabul\u00f3n. 
Pero se re\u00edan y se 
burlaban de ellos. Sin 
embargo, hombres de Aser, 
Manas\u00e9s y Zabul\u00f3n 
hicieron penitencia y 
vinieron a Jerusal\u00e9n. 
{I}12_{/}Tambi\u00e9n en Jud\u00e1 se 
dej\u00f3 sentir la mano de 
Dios que les dio un mismo 
coraz\u00f3n para cumplir el 
mandato del rey y de los 
jefes, seg\u00fan la palabra 
de Yav\u00e9. {I}13_{/}Se reuni\u00f3 
en Jerusal\u00e9n mucha gente 
para celebrar la fiesta 
de los Azimos en el mes 
segundo; era una asamblea 
muy grande. {I}14_{/}Se 
levantaron y quitaron los 
altares que hab\u00eda en 
Jerusal\u00e9n, quitaron 
tambi\u00e9n todos los altares 
en que se quemaba 
incienso y los arrojaron 
al torrente Cedr\u00f3n.
{I}15_{/}Sacrificaron la 
Pascua el d\u00eda catorce del 
mes segundo. Tambi\u00e9n los 
sacerdotes y los levitas, 
llenos de confusi\u00f3n, se 
santificaron y trajeron 
holocaustos a la Casa de 
Yav\u00e9. {I}16_{/}Ocuparon sus 
puestos seg\u00fan su 
reglamento, conforme a la 
Ley de Mois\u00e9s, hombre de 
Dios; y los sacerdotes 
rociaban con la sangre 
que recib\u00edan de mano de 
los levitas. {I}17_{/}Y como 
muchos de la asamblea no 
se hab\u00edan santificado, 
los levitas fueron los 
encargados de inmolar los 
corderos pascuales para 
todos los que no se 
hallaban puros, a fin de 
santificarlos para Yav\u00e9. 
{I}18_{/}Pues una gran parte 
del pueblo, muchos de 
Efra\u00edm, de Manas\u00e9s, de 
Isacar, y de Zabul\u00f3n, no 
se hab\u00edan purificado y 
con todo comieron la 
Pascua sin observar lo 
escrito.
Pero Ezequ\u00edas rez\u00f3 por 
ellos diciendo: "Que Yav\u00e9 
que es bueno perdone 
{I}19_{/}a todos aquellos 
cuyo coraz\u00f3n est\u00e1 
dispuesto a buscar a Yav\u00e9 
Dios, el Dios de sus 
padres, aunque no tengan 
la pureza requerida para 
las cosas sagradas." 
{I}20_{/}Y Yav\u00e9 escuch\u00f3 a 
Ezequ\u00edas y no castig\u00f3 al 
pueblo por este 
incumplimiento.
{I}21_{/}Los hijos de Israel 
que estaban en Jerusal\u00e9n 
celebraron la fiesta de 
los Azimos por siete d\u00edas 
con gran alegr\u00eda, 
mientras los levitas y 
los sacerdotes alababan a 
Yav\u00e9 todos los d\u00edas con 
todas sus fuerzas. 
{I}22_{/}Ezequ\u00edas habl\u00f3 al 
coraz\u00f3n de todos los 
levitas, que demostraban 
tener perfecto 
conocimiento de Yav\u00e9. 
Celebraron la solemnidad 
durante siete d\u00edas 
sacrificando sacrificios 
de comuni\u00f3n y alabando a 
Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres. {I}23_{/}Toda la 
asamblea decidi\u00f3 celebrar 
la solemnidad por otros 
siete d\u00edas y la 
celebraron con j\u00fabilo 
siete d\u00edas m\u00e1s.
{I}24_{/}Ezequ\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, hab\u00eda reservado 
para toda la asamblea mil 
novillos y siete mil 
ovejas. Los jefes, por su 
parte, hab\u00edan reservado 
para la asamblea mil 
novillos y diez mil 
ovejas. Y muchos 
sacerdotes estaban listos 
despu\u00e9s de cumplir los 
ritos de purificaci\u00f3n. 
{I}25_{/}Toda la asamblea de 
Jud\u00e1, los sacerdotes y 
los levitas, y tambi\u00e9n 
toda la asamblea que 
hab\u00eda venido de Israel y 
los forasteros venidos de 
la tierra de Israel, lo 
mismo que los que viv\u00edan 
en Jud\u00e1, estaban muy 
alegres.
{I}26_{/}Hubo gran gozo en 
Jerusal\u00e9n porque desde 
los d\u00edas de Salom\u00f3n, hijo 
de David, rey de Israel, 
no se hab\u00eda visto cosa 
semejante. {I}27_{/}Los 
sacerdotes y levitas 
bendijeron al pueblo; y 
fue escuchada su voz y su 
oraci\u00f3n penetr\u00f3 en el 
cielo a su santa Morada.
{1}31{/}

{I}1_{/}Terminado todo esto, 
salieron todos los 
israelitas que se 
encontraban presentes a 
recorrer las ciudades de 
Jud\u00e1 y rompieron las 
piedras paradas, 
abatieron los troncos 
sagrados y derribaron los 
santuarios de lomas y los 
altares en todo Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, y tambi\u00e9n en 
Efra\u00edm y Manas\u00e9s, hasta 
acabar con ellos. Despu\u00e9s 
volvieron todos los hijos 
de Israel, cada cual a su 
propiedad, a sus 
ciudades.
{I}2_{/}Ezequ\u00edas restableci\u00f3 
las clases de los 
sacerdotes y de los 
levitas, cada uno en su 
secci\u00f3n seg\u00fan su 
servicio, ya fuera 
sacerdote, ya levita, ya 
se tratara de holocaustos 
y sacrificios de 
comuni\u00f3n, ya de servicio 
lit\u00fargico, acci\u00f3n de 
gracias o himnos en las 
puertas del campamento de 
Yav\u00e9.
{I}3_{/}El rey destin\u00f3 una 
parte de sus riquezas 
para los holocaustos de 
los s\u00e1bados, de las lunas 
nuevas y de las 
solemnidades, seg\u00fan lo 
escrito en la Ley de 
Yav\u00e9. {I}4_{/}Mand\u00f3 al pueblo 
que habitaba en Jerusal\u00e9n 
que entregara a los 
sacerdotes y levitas la 
parte que les 
corresponde, a fin de que 
pudieran perseverar en la 
Ley de Yav\u00e9. {I}5_{/}Cuando 
se promulg\u00f3 esta 
disposici\u00f3n, los hijos de 
Israel trajeron en 
abundancia las primicias 
del trigo, del vino, del 
aceite y de la miel y de 
todos los productos del 
campo: ofrecieron 
abundantes diezmos de 
todo.
{I}6_{/}Los hijos de Israel y 
de Jud\u00e1 que viv\u00edan en las 
ciudades trajeron tambi\u00e9n 
el diezmo del ganado 
mayor y menor y el diezmo 
de las cosas sagradas, 
consagradas a Yav\u00e9, su 
Dios, y los dieron por 
montones. {I}7_{/}En el 
tercer mes comenzaron a 
apilar los montones y 
terminaron el s\u00e9ptimo 
mes. {I}8_{/}Ezequ\u00edas y los 
jefes vinieron a ver los 
montones y bendijeron a 
Yav\u00e9 y a su pueblo 
Israel. {I}9_{/}Cuando 
Ezequ\u00edas pregunt\u00f3 a los 
sacerdotes y levitas 
acerca de los montones, 
{I}10_{/}respondi\u00f3 el sumo 
sacerdote Azar\u00edas, de la 
familia de Sadoq, y dijo: 
"Desde que comenzaron a 
traer las ofrendas 
reservadas a la Casa de 
Yav\u00e9, hemos comido y nos 
hemos saciado, y a\u00fan 
sobra much\u00edsimo, porque 
Yav\u00e9 ha bendecido a su 
pueblo; y esta gran 
cantidad es la que 
sobra."
{I}11_{/}Ezequ\u00edas entonces 
mand\u00f3 que prepararan 
salas en la Casa de Yav\u00e9. 
Las prepararon, {I}12_{/}y 
llevaron all\u00ed 
constantemente las 
ofrendas reservadas, los 
diezmos y las cosas 
sagradas. El levita 
Gonan\u00edas fue nombrado 
intendente, y Sim\u00ed, 
hermano suyo, era el 
segundo. {I}13_{/}Jejiel, 
Azar\u00edas, Najot, Azael, 
Jerimot, Josabat, Eliel, 
Kimak\u00edas, Majot y Bena\u00edas 
eran inspectores, a las 
\u00f3rdenes de Konan\u00edas y de 
Sim\u00ed, su hermano, bajo la 
vigilancia del rey 
Ezequ\u00edas y de Ozar\u00edas, 
pr\u00edncipe de la Casa de 
Dios. {I}14_{/}El levita 
Cor\u00e9, hijo de Jimn\u00e1, 
portero de la puerta 
oriental, estaba 
encargado de las ofrendas 
voluntarias hechas a Dios 
y deb\u00eda repartir las 
ofrendas reservadas a 
Yav\u00e9 y las cosas 
sacrat\u00edsimas.
{I}15_{/}En las ciudades 
sacerdotales estaban 
permanentemente bajo sus 
\u00f3rdenes Edem, Mibyam\u00edn, 
Jesua, Sema\u00edas, Amar\u00edas y 
Sekan\u00edas para repartir a 
sus hermanos, as\u00ed grandes 
como chicos, seg\u00fan sus 
clases, {I}16_{/}sin 
perjudicar a los hombres 
de treinta a\u00f1os para 
arriba inscritos en las 
genealog\u00edas, a todos los 
que entraban en la Casa 
de Yav\u00e9 para las tareas 
de cada d\u00eda, para cumplir 
los servicios de su 
ministerio, conforme a 
sus clases. {I}17_{/}Los 
sacerdotes estaban 
inscritos en las 
genealog\u00edas, conforme a 
sus casas paternas, igual 
que los levitas, desde 
los veinte a\u00f1os en 
adelante, seg\u00fan sus 
obligaciones y sus 
clases. {I}18_{/}Hubo que 
inscribir a todos sus 
ni\u00f1os, sus mujeres, sus 
hijos e hijas, junto con 
toda la asamblea, 
mientras ellos 
permanec\u00edan atareados en 
las cosas sagradas.
{I}19_{/}Para los sacerdotes, 
hijos de Aar\u00f3n, que 
viv\u00edan en el campo en las 
aldeas de sus ciudades, 
hab\u00eda en cada ciudad 
hombres designados 
nominalmente, para dar 
las porciones a todos los 
varones de familia 
sacerdotal y a todos los 
levitas inscritos en las 
genealog\u00edas.
{I}20_{/}As\u00ed procedi\u00f3 
Ezequ\u00edas en todo Jud\u00e1 
haciendo lo que era bueno 
y recto y verdadero, ante 
Yav\u00e9 su Dios. Todas las 
obras que realiz\u00f3 en 
servicio de la Casa de 
Yav\u00e9, de la Ley y los 
mandamientos, las hizo 
buscando a su Dios con 
todo su coraz\u00f3n y tuvo 
\u00e9xito.
INVASI\u00d3N DE SENAQUERIB{/}

{1}32{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de todas 
estas pruebas de 
fidelidad de Ezequ\u00edas 
vino Senaquerib, rey de 
Asur, invadi\u00f3 Jud\u00e1, siti\u00f3 
dos ciudades fortificadas 
y mand\u00f3 derribar las 
murallas. {I}2_{/}Cuando 
Ezequ\u00edas vio que 
Senaquerib ven\u00eda con 
intenci\u00f3n de atacar a 
Jerusal\u00e9n {I}3_{/}se reuni\u00f3 
con todos los jefes y 
hombres valerosos y 
llegaron al acuerdo de 
cortar las fuentes de 
agua que hab\u00eda fuera de 
la ciudad.
{I}4_{/}Se junt\u00f3 mucha gente 
y cortaron todas las 
fuentes de agua y los 
esteros que corr\u00edan por 
el medio del territorio, 
diciendo: "Si vienen los 
asirios, que tengan el 
agua medida."
{I}5_{/}Con gran \u00e1nimo repar\u00f3 
la parte de la muralla 
que estaba derribada, 
alzando torres sobre 
ella. Levant\u00f3, adem\u00e1s, 
otra muralla exterior, 
fortific\u00f3 el Milo en la 
ciudad de David y fabric\u00f3 
gran cantidad de armas y 
escudos.
{I}6_{/}Nombr\u00f3 generales al 
frente de las tropas, los 
reuni\u00f3 a todos en la 
plaza de la puerta de la 
ciudad y habl\u00e1ndoles al 
coraz\u00f3n les dijo: 
{I}7_{/}"Sean fuertes y 
tengan \u00e1nimo, no teman ni 
desmayen ante el rey de 
Asur ni ante todo el 
ej\u00e9rcito que viene con 
\u00e9l, porque es m\u00e1s el que 
est\u00e1 con nosotros que lo 
que est\u00e1 con \u00e9l. {I}8_{/}Con 
\u00e9l hay una fuerza humana, 
pero con nosotros est\u00e1 
Yav\u00e9, nuestro Dios, para 
ayudarnos y combatir 
nuestros combates."
El pueblo qued\u00f3 
confortado con las 
palabras de Ezequ\u00edas, rey 
de Jud\u00e1.
{I}9_{/}Despu\u00e9s de esto, 
Senaquerib, rey de Asur, 
que estaba sitiando 
Laquis con todas sus 
tropas, envi\u00f3 mensajeros 
a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
y a los jud\u00edos en 
Jerusal\u00e9n para decirles: 
{I}10_{/}"As\u00ed dice 
Senaquerib, rey de Asur: 
\u00bfEn qui\u00e9n tienen puesta 
su confianza, para 
permanecer cercados en 
Jerusal\u00e9n? {I}11_{/}\u00bfNo los 
enga\u00f1a Ezequ\u00edas cuando 
les dice: Yav\u00e9, nuestro 
Dios, nos librar\u00e1 de la 
mano del rey de Asiria? 
\u00bfNo es culpable de que 
van a morir de hambre y 
sed? {I}12_{/}\u00bfNo es este 
mismo Ezequ\u00edas el que ha 
quitado los santuarios 
altos y los altares y ha 
dicho a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n: Ante un solo 
altar se postrar\u00e1n y 
sobre \u00e9l quemar\u00e1n 
incienso?
{I}13_{/}\u00bfAcaso ignoran 
ustedes lo que yo y mis 
padres hemos hecho con 
todos los pueblos de los 
dem\u00e1s pa\u00edses? \u00bfPor 
ventura los dioses de 
estas naciones han sido 
capaces de liberar sus 
territorios de mi mano? 
{I}14_{/}\u00bfQui\u00e9n de entre 
todos los dioses de 
aquellas naciones que mis 
padres exterminaron pudo 
liberar a su pueblo de mi 
mano? \u00bfEs que el Dios de 
ustedes podr\u00e1 librarse de 
mi mano?
{I}15_{/}As\u00ed, pues, que no 
los enga\u00f1e Ezequ\u00edas ni 
los seduzca con vanas 
promesas. No lo crean. 
Ning\u00fan Dios de ninguna 
naci\u00f3n o reino ha podido 
salvar a su pueblo de mi 
mano, ni de la mano de 
mis padres. \u00a1Cu\u00e1nto menos 
podr\u00e1n los dioses de 
ustedes librarlos de mi 
mano!"
{I}16_{/}Sus mensajeros 
dijeron todav\u00eda m\u00e1s cosas 
contra Yav\u00e9 y contra 
Ezequ\u00edas, su siervo. 
{I}17_{/}Escribi\u00f3 adem\u00e1s 
cartas para insultar a 
Yav\u00e9, Dios de Israel, 
hablando contra \u00e9l de 
este modo: "As\u00ed como los 
dioses de las naciones de 
otros pa\u00edses no las han 
salvado de mi mano, as\u00ed 
tampoco el Dios de 
Ezequ\u00edas salvar\u00e1 a su 
pueblo de mi mano."
{I}18_{/}Los mensajeros 
gritaban en voz alta, en 
lengua jud\u00eda, al pueblo 
de Jerusal\u00e9n que estaba 
sobre la muralla, para 
atemorizarlos y 
asustarlos y as\u00ed poder 
conquistar la ciudad. 
{I}19_{/}Hablaban del Dios de 
Jerusal\u00e9n como de los 
dioses de los pueblos de 
la tierra, que son obras 
de manos de hombre.
{I}20_{/}En esta situaci\u00f3n, 
el rey Ezequ\u00edas y el 
profeta Isa\u00edas, hijo de 
Am\u00f3s, oraron y clamaron 
al cielo. {I}21_{/}Y Yav\u00e9 
envi\u00f3 un \u00e1ngel que 
extermin\u00f3 a todos los 
mejores guerreros de su 
ej\u00e9rcito, a los pr\u00edncipes 
y a los jefes que hab\u00eda 
en el campamento del rey 
de Asur. Este volvi\u00f3 a su 
tierra con gran verg\u00fcenza 
y al entrar a la casa de 
su dios, all\u00ed mismo, sus 
propios hijos lo mataron 
a espada.
{I}22_{/}As\u00ed salv\u00f3 Yav\u00e9 a 
Ezequ\u00edas y a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
de la mano de Senaquerib, 
rey de Asur, y de la mano 
de todos sus enemigos, y 
les dio paz por todos 
lados. {I}23_{/}Muchos 
trajeron entonces 
ofrendas a Yav\u00e9, a 
Jerusal\u00e9n, y presentes a 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1; el 
cual desde aquel entonces 
adquiri\u00f3 gran prestigio a 
los ojos de todas las 
naciones.
{I}24_{/}En aquellos d\u00edas 
Ezequ\u00edas cay\u00f3 enfermo de 
muerte; pero hizo oraci\u00f3n 
a Yav\u00e9, que le habl\u00f3 y le 
otorg\u00f3 una se\u00f1al 
maravillosa. {I}25_{/}Sin 
embargo, Ezequ\u00edas no 
correspondi\u00f3 al bien que 
hab\u00eda recibido, pues se 
puso orgulloso su 
coraz\u00f3n, por lo cual la 
c\u00f3lera vino sobre \u00e9l, 
sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.
{I}26_{/}Mas, despu\u00e9s de 
haberse puesto orgulloso, 
se humill\u00f3 Ezequ\u00edas, \u00e9l y 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n; y por eso no 
estall\u00f3 contra ellos la 
c\u00f3lera de Yav\u00e9 en los 
d\u00edas de Ezequ\u00edas.
{I}27_{/}Ezequ\u00edas tuvo 
riquezas y gloria en gran 
abundancia. Adquiri\u00f3 
tesoros de plata, oro, 
piedras preciosas, 
b\u00e1lsamos, joyas y de toda 
suerte de objetos de 
valor. {I}28_{/}Se hizo 
tambi\u00e9n grandes almacenes 
para las rentas del 
trigo, mosto y aceite, 
pesebres para toda clase 
de ganado y ten\u00eda reba\u00f1os 
en sus pesebres.
{I}29_{/}Se construy\u00f3 
ciudades y adquiri\u00f3 
ganado mayor y menor en 
abundancia, pues Yav\u00e9 le 
hab\u00eda dado much\u00edsimas 
riquezas.
{I}30_{/}Este mismo Ezequ\u00edas 
cort\u00f3 la salida superior 
a las aguas del Guij\u00f3n y 
las condujo bajo tierra, 
a la parte occidental de 
la ciudad de David. 
Ezequ\u00edas tuvo \u00e9xito en 
todas sus empresas. 
{I}31_{/}Sin embargo, cuando 
los pr\u00edncipes de 
Babilonia enviaron 
embajadores para 
enterarse de la se\u00f1al 
maravillosa ocurrida en 
el pa\u00eds, Yav\u00e9 lo abandon\u00f3 
para probarlo y descubrir 
todo lo que ten\u00eda en su 
coraz\u00f3n.
{I}32_{/}Lo dem\u00e1s referente a 
Ezequ\u00edas y sus obras 
piadosas est\u00e1 escrito en 
las visiones del profeta 
Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, y 
en el libro de los Reyes 
de Jud\u00e1 y de Israel.
{I}33_{/}Muri\u00f3 y lo 
sepultaron en la subida 
de los sepulcros de los 
hijos de David; y todo 
Jud\u00e1 y los habitantes de 
Jerusal\u00e9n le rindieron 
honores a su muerte. En 
su lugar rein\u00f3 su hijo 
Manas\u00e9s.
MANAS\u00c9S{/}

{1}33{/}

{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda doce 
a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 cincuenta 
y cinco a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Hizo el 
mal a los ojos de Yav\u00e9 
imitando las costumbres 
abominables de las 
naciones a las que Yav\u00e9 
quit\u00f3 el pa\u00eds para 
d\u00e1rselo a Israel. 
{I}3_{/}Volvi\u00f3 a edificar los 
santuarios altos que su 
padre Ezequ\u00edas hab\u00eda 
derribado, levant\u00f3 
altares a los baales, 
hizo troncos sagrados, se 
postr\u00f3 ante todo el 
ej\u00e9rcito de los cielos y 
les sirvi\u00f3. {I}4_{/}Construy\u00f3 
tambi\u00e9n altares en la 
Casa de Yav\u00e9, de la que 
Yav\u00e9 hab\u00eda dicho:
"En Jerusal\u00e9n estar\u00e1 mi 
Nombre para siempre."
{I}5_{/}Edific\u00f3 altares a 
todo el ej\u00e9rcito de los 
cielos en los dos patios 
de la Casa de Yav\u00e9 {I}6_{/}y 
sacrific\u00f3 a sus hijos por 
el fuego en el valle de 
Ben-Hinom; practic\u00f3 la 
adivinanza, la magia y la 
hechicer\u00eda, estableci\u00f3 
espiritistas y adivinos, 
haciendo mucho mal a los 
ojos de Yav\u00e9 y provocando 
su c\u00f3lera. {I}7_{/}Coloc\u00f3 el 
\u00eddolo que hab\u00eda fabricado 
en la Casa de Yav\u00e9, de la 
cual hab\u00eda dicho Dios a 
David y a Salom\u00f3n su 
hijo: "En esta Casa y en 
Jerusal\u00e9n, que he elegido 
entre las tribus de 
Israel, pondr\u00e9 mi Nombre 
para siempre. {I}8_{/}Y no 
apartar\u00e9 m\u00e1s el pie de 
Israel de sobre la tierra 
que di a sus padres, con 
tal que procuren hacer 
seg\u00fan todo lo que les he 
mandado, seg\u00fan toda la 
Ley, los decretos y las 
normas ordenadas por 
Mois\u00e9s."
{I}9_{/}Manas\u00e9s desvi\u00f3 a Jud\u00e1 
y a los habitantes de 
Jerusal\u00e9n para que 
hicieran mayores males 
que las naciones que Yav\u00e9 
hab\u00eda exterminado delante 
de los hijos de Israel. 
{I}10_{/}Habl\u00f3 Yav\u00e9 a Manas\u00e9s 
y a su pueblo, pero no le 
hicieron caso.
{I}11_{/}Entonces Yav\u00e9 hizo 
venir sobre ellos a los 
jefes del ej\u00e9rcito del 
rey de Asur, que 
apresaron a Manas\u00e9s con 
ganchos, lo ataron con 
cadenas de bronce y lo 
llevaron a Babilonia. 
{I}12_{/}Cuando se vio en 
angustia, quiso aplacar a 
Yav\u00e9, su Dios, 
humill\u00e1ndose 
profundamente en 
presencia del Dios de sus 
padres. {I}13_{/}Rez\u00f3 a \u00e9l y 
Dios accedi\u00f3, escuch\u00f3 su 
oraci\u00f3n y le concedi\u00f3 que 
volviera a Jerusal\u00e9n y 
reinara nuevamente. 
Entonces supo Manas\u00e9s que 
s\u00f3lo Yav\u00e9 es Dios.
{I}14_{/}Despu\u00e9s de esto 
edific\u00f3 la muralla 
exterior de la Ciudad de 
David al occidente de 
Guij\u00f3n, en el torrente, 
hasta la entrada de la 
Puerta de los Peces, 
cercando el Ofel, y la 
llev\u00f3 a gran altura. Puso 
tambi\u00e9n jefes del 
ej\u00e9rcito en todas las 
plazas fuertes de Jud\u00e1.
{I}15_{/}Quit\u00f3 de la Casa de 
Yav\u00e9 todos los dioses 
extra\u00f1os, el \u00eddolo y 
todos los altares que 
hab\u00eda construido en el 
cerro de la Casa de Yav\u00e9 
y en Jerusal\u00e9n, y los 
ech\u00f3 fuera de la ciudad. 
{I}16_{/}Reedific\u00f3 el altar 
de Yav\u00e9 y ofreci\u00f3 
sacrificios de comuni\u00f3n y 
de alabanza; y mand\u00f3 a 
Jud\u00e1 que sirviera a Yav\u00e9, 
el Dios de Israel. 
{I}17_{/}El pueblo a\u00fan 
ofrec\u00eda sacrificios en 
los lugares altos, pero 
nada m\u00e1s que a Yav\u00e9.
{I}18_{/}Los dem\u00e1s hechos de 
Manas\u00e9s, su oraci\u00f3n a 
Dios, y las palabras de 
los videntes que le 
hablaron en nombre de 
Yav\u00e9, Dios de Israel, se 
encuentran en los Hechos 
de los Reyes de Israel. 
{I}19_{/}Asimismo su oraci\u00f3n, 
y c\u00f3mo fue escuchada, y 
todos sus pecados y 
apostas\u00eda: los sitios en 
que edific\u00f3 santuarios 
altos y levant\u00f3 troncos 
sagrados e \u00eddolos antes 
de hacer penitencia, 
est\u00e1n escritos en los 
Hechos de Josay. {I}20_{/}Se 
acost\u00f3 Manas\u00e9s con sus 
padres y lo sepultaron en 
el huerto de su casa. En 
su lugar rein\u00f3 su hijo 
Am\u00f3n.
AM\u00d3N{/}

{I}21_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s 
a\u00f1os cuando empez\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 dos a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. {I}22_{/}Hizo 
el mal a los ojos de 
Yav\u00e9, como hab\u00eda hecho su 
padre Manas\u00e9s, y sirvi\u00f3 a 
todos los \u00eddolos que 
hab\u00eda hecho. {I}23_{/}Pero no 
se humill\u00f3 delante de 
Yav\u00e9 como lo hab\u00eda hecho 
su padre Manas\u00e9s. Al 
contrario, Am\u00f3n cometi\u00f3 
a\u00fan m\u00e1s pecados. {I}24_{/}Sus 
servidores conspiraron 
contra \u00e9l y le dieron 
muerte en su casa. 
{I}25_{/}Pero el pueblo mat\u00f3 
a todos los conspiradores 
y proclam\u00f3 rey en su 
lugar a su hijo Jos\u00edas.
JOS\u00cdAS{/}

{1}34{/}

{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho 
a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 treinta y 
un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
{I}2_{/}Hizo lo que era bueno 
a los ojos de Yav\u00e9, 
siguiendo los caminos de 
su padre David, sin 
apartarse de ellos de 
ninguna manera.
{I}3_{/}El a\u00f1o octavo de su 
reinado, siendo todav\u00eda 
joven, comenz\u00f3 a buscar 
al Dios de su padre 
David; y en el a\u00f1o doce 
comenz\u00f3 a purificar a 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n de los 
santuarios altos, de los 
troncos sagrados, de las 
estatuas y de los \u00eddolos 
fundidos. {I}4_{/}Derribaron 
en su presencia los 
altares de los baales y 
las piedras paradas que 
hab\u00eda sobre ellos, y 
rompi\u00f3 los troncos 
sagrados, las im\u00e1genes y 
los \u00eddolos fundidos, 
reduci\u00e9ndolos a polvo que 
esparci\u00f3 sobre las 
sepulturas de los que les 
hab\u00edan ofrecido 
sacrificios. {I}5_{/}Quem\u00f3 
los huesos de sus 
sacerdotes sobre sus 
altares y purific\u00f3 a Jud\u00e1 
y Jerusal\u00e9n. {I}6_{/}En las 
ciudades de Manas\u00e9s, de 
Efra\u00edm y de Sime\u00f3n, y 
hasta en Neftal\u00ed y en los 
territorios asolados que 
las rodeaban, {I}7_{/}derrib\u00f3 
los altares, demoli\u00f3 los 
troncos sagrados y las 
estatuas y las redujo a 
polvo, y destruy\u00f3 las 
piedras paradas en toda 
la tierra de Israel. 
Despu\u00e9s regres\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n.
{I}8_{/}El a\u00f1o dieciocho de 
su reinado, con el fin de 
purificar el pa\u00eds y la 
Casa, mand\u00f3 a Saf\u00e1n, hijo 
de Asal\u00edas, a Maas\u00edas, 
comandante de la ciudad, 
y a Joaj, hijo de Joajaz, 
heraldo, que reparasen la 
Casa de Yav\u00e9, su Dios. 
{I}9_{/}Fueron, pues, donde 
el sumo sacerdote 
Helqu\u00edas y le entregaron 
el dinero tra\u00eddo a la 
Casa de Dios, es decir, 
todo lo que los levitas y 
porteros hab\u00edan recibido 
de Manas\u00e9s y de Efra\u00edm y 
de todo el resto de 
Israel, de todo Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn y de los 
habitantes de Jerusal\u00e9n.
{I}10_{/}Lo pusieron en manos 
de los que hac\u00edan el 
trabajo, los encargados 
de la Casa de Yav\u00e9, y 
\u00e9stos se lo dieron a los 
obreros para restaurar y 
reparar la Casa. {I}11_{/}Lo 
dieron a los carpinteros 
y obreros de la 
construcci\u00f3n para comprar 
piedras de cantera y 
madera para las vigas y 
la armaz\u00f3n de los 
edificios destruidos por 
los reyes de Jud\u00e1.
{I}12_{/}Estos trabajaban 
permanentemente en la 
obra. Estaban bajo la 
vigilancia de Yajat y 
Abd\u00edas, levitas de los 
hijos de Merar\u00ed, y de 
Zacar\u00edas y Mesulam, de 
los hijos de los 
quehatitas, que los 
dirig\u00edan, y de otros 
levitas, todos ellos 
maestros en tocar 
instrumentos de m\u00fasica. 
{I}13_{/}Tambi\u00e9n dirig\u00edan a 
los peones de carga y a 
todos los que trabajaban 
en la obra en los 
distintos servicios. 
Entre los levitas hab\u00eda 
adem\u00e1s escribas, notarios 
y porteros.
DESCUBRIMIENTO DE LA LEY{/}

{I}14_{/}Cuando estaban 
sacando el dinero tra\u00eddo 
de la Casa de Yav\u00e9, el 
sacerdote Helqu\u00edas 
encontr\u00f3 el libro de la 
Ley de Yav\u00e9 dada a 
Mois\u00e9s. {I}15_{/}Tom\u00f3 la 
palabra y dijo al 
secretario Saf\u00e1n: "He 
encontrado el libro de la 
Ley en la Casa de Yav\u00e9"; 
y Helqu\u00edas entreg\u00f3 el 
libro a Saf\u00e1n. {I}16_{/}Saf\u00e1n 
llev\u00f3 el libro al rey, y 
le rindi\u00f3 cuentas 
diciendo: "Tus servidores 
est\u00e1n haciendo todo lo 
que les ha sido 
encargado. {I}17_{/}Han 
fundido el dinero tra\u00eddo 
a la Casa de Yav\u00e9 y lo 
han entregado a los 
encargados y a los que 
trabajaban en la obra. 
{I}18_{/}Luego el secretario 
Saf\u00e1n anunci\u00f3 al rey: "El 
sacerdote Helqu\u00edas me ha 
entregado un libro." Y 
Saf\u00e1n ley\u00f3 una parte de 
dicho libro en presencia 
del rey.
{I}19_{/}Cuando el rey 
escuch\u00f3 las palabras de 
la Ley, rasg\u00f3 sus 
vestidos {I}20_{/}y orden\u00f3 a 
Helqu\u00edas, a Ajicam, hijo 
de Saf\u00e1n, a Abd\u00f3n, hijo 
de Mik\u00e1, a Saf\u00e1n, 
secretario, y a Asa\u00edas, 
servidor del rey: 
{I}21_{/}"Vayan, consulten a 
Yav\u00e9 por m\u00ed y por el 
resto de Israel y de 
Jud\u00e1, acerca de las 
palabras del libro que ha 
sido encontrado. 
Seguramente Yav\u00e9 est\u00e1 muy 
enojado contra nosotros, 
pues nuestros padres no 
han guardado la palabra 
de Yav\u00e9 y no han obrado 
conforme a todo lo 
escrito en este libro."
{I}22_{/}Helqu\u00edas y los 
enviados del rey fueron 
donde la profetisa Juld\u00e1, 
esposa de Salum, hijo de 
Yoquejat, hijo de Jasr\u00e1, 
encargado del vestuario. 
Ella viv\u00eda en Jerusal\u00e9n, 
en la ciudad nueva. Ellos 
le hablaron conforme a lo 
indicado {I}23_{/}y ella 
respondi\u00f3: "Escuchen la 
palabra que dirige Yav\u00e9 a 
ese hombre que los ha 
enviado a m\u00ed. {I}24_{/}As\u00ed 
habla Yav\u00e9: Voy a traer 
la desgracia sobre este 
lugar y sobre sus 
habitantes, conforme a 
todas las maldiciones 
escritas en el libro que 
se ha le\u00eddo delante del 
rey de Jud\u00e1. {I}25_{/}Ellos 
me han abandonado y han 
quemado incienso a otros 
dioses, irrit\u00e1ndome con 
todas las obras de sus 
manos, y por eso mi 
c\u00f3lera se ha derramado 
sobre este lugar y no se 
apagar\u00e1.
{I}26_{/}Y al rey de Jud\u00e1 que 
los ha enviado para 
consultar a Yav\u00e9, le 
dir\u00e1n: As\u00ed dice Yav\u00e9, 
Dios de Israel, acerca de 
las palabras que has 
o\u00eddo. {I}27_{/}Tu coraz\u00f3n se 
ha conmovido y te has 
humillado delante de Dios 
al o\u00edr mis palabras 
contra este lugar y sus 
habitantes; te has 
humillado ante m\u00ed, has 
rasgado tus vestidos y 
has llorado ante m\u00ed; por 
eso yo, a mi vez, he 
o\u00eddo, palabra de Yav\u00e9. 
{I}28_{/}Voy a reunirte con 
tus padres y ser\u00e1s 
recibido en paz en tu 
sepulcro; y no ver\u00e1n tus 
ojos ninguno de los males 
que voy a traer sobre 
este lugar y sus 
habitantes."
ELLOS LLEVARON LA 
RESPUESTA AL REY{/}

{I}29_{/}Entonces el rey 
envi\u00f3 un mensajero para 
reunir a todos los jefes 
de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n. 
{I}30_{/}Subi\u00f3 el rey a la 
Casa de Yav\u00e9 con todos 
los hombres de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n, 
los sacerdotes y los 
levitas, y todo el pueblo 
desde el mayor hasta el 
menor, y ley\u00f3 a sus o\u00eddos 
todas las palabras del 
Libro de la Alianza que 
hab\u00eda sido encontrado en 
la Casa de Yav\u00e9. {I}31_{/}El 
rey se mantuvo de pie 
sobre su estrado y 
celebr\u00f3 la Alianza en 
presencia de Yav\u00e9, 
tomando el compromiso de 
caminar tras Yav\u00e9 y 
guardar sus mandamientos, 
sus testimonios y sus 
preceptos con todo su 
coraz\u00f3n y con toda su 
alma, cumpliendo las 
palabras de la Alianza 
escritas en aquel libro.
{I}32_{/}Hizo que se 
adhirieran a la Alianza 
cuantos se hallaban en 
Jerusal\u00e9n y en Benjam\u00edn, 
y los habitantes de 
Jerusal\u00e9n tuvieron que 
actuar de acuerdo con la 
Alianza de Dios, el Dios 
de sus padres. 
{I}33_{/}Jos\u00edas hizo 
desaparecer todas las 
abominaciones de las 
provincias en que viv\u00edan 
los hijos de Israel y 
oblig\u00f3 a todos los que se 
encontraban en Jerusal\u00e9n 
a servir a Yav\u00e9, su Dios. 
Y mientras \u00e9l vivi\u00f3 no se 
apartaron m\u00e1s de Yav\u00e9, el 
Dios de sus padres.
LA PASCUA DE JOS\u00cdAS{/}

{1}35{/}

{I}1_{/}Jos\u00edas celebr\u00f3 una 
Pascua en honor de Yav\u00e9 
en Jerusal\u00e9n; inmolaron 
la Pascua el d\u00eda catorce 
del primer mes. 
{I}2_{/}Estableci\u00f3 a los 
sacerdotes en sus 
funciones y les dio \u00e1nimo 
para servir en la Casa de 
Yav\u00e9. {I}3_{/}Dijo a los 
levitas que ense\u00f1an a 
todo Israel y est\u00e1n 
consagrados a Yav\u00e9: 
"Pongan el Arca Santa en 
la Casa que construy\u00f3 
Salom\u00f3n, hijo de David, 
rey de Israel, porque ya 
no habr\u00e1n de llevarla en 
los hombros. Ahora sirvan 
a Yav\u00e9 nuestro Dios y a 
Israel, su pueblo. 
{I}4_{/}Est\u00e9n preparados 
seg\u00fan las casas paternas 
y las clases de ustedes 
conforme a lo escrito por 
David, rey de Israel, y 
lo escrito por su hijo 
Salom\u00f3n. {I}5_{/}Ocupen el 
sitio que les corresponde 
en el santuario seg\u00fan los 
grupos de sus casas 
paternas y el orden 
establecido en la tribu 
de Lev\u00ed para estar a 
disposici\u00f3n de sus 
hermanos, la gente del 
pueblo. {I}6_{/}Luego inmolen 
la Pascua, santif\u00edquense 
y prep\u00e1renla para sus 
hermanos cumpliendo la 
orden de Yav\u00e9, dada por 
medio de Mois\u00e9s."
{I}7_{/}Jos\u00edas reserv\u00f3 para 
la gente del pueblo 
corderos y cabritos en 
n\u00famero de treinta mil, 
todos ellos como v\u00edctimas 
pascuales, para cuantos 
se hallaban presentes, y 
tres mil bueyes. Todo 
ello de la hacienda del 
rey. {I}8_{/}Tambi\u00e9n sus 
jefes reservaron ofrendas 
voluntarias para el 
pueblo, los sacerdotes y 
los levitas. Los 
intendentes de la Casa de 
Dios, Helqu\u00edas, Zacar\u00edas 
y Jejiel, dieron a los 
sacerdotes dos mil 
seiscientas ovejas y 
trescientos bueyes; 
{I}9_{/}Konon\u00edas, Sema\u00edas y 
Natanael, su hermano, y 
Jasab\u00edas, Jeiel y 
Josabad, jefes de los 
levitas, reservaron para 
los levitas cinco mil 
corderos pascuales y 
quinientos bueyes.
{I}10_{/}Preparado as\u00ed el 
servicio, los sacerdotes 
ocuparon sus puestos, lo 
mismo los levitas, seg\u00fan 
sus clases, conforme a la 
orden del rey. {I}11_{/}Se 
inmolaron las v\u00edctimas 
pascuales, y mientras los 
sacerdotes por su propia 
mano rociaban con la 
sangre, los levitas las 
desollaban. 
{I}12_{/}Apartaban lo 
destinado al holocausto 
para darlo al pueblo, 
repartido seg\u00fan las 
secciones de sus casas 
paternas, a fin de que lo 
ofrecieran a Yav\u00e9 
conforme a lo escrito en 
el Libro de Mois\u00e9s. Lo 
mismo se hizo con los 
bueyes.
{I}13_{/}Asaron la Pascua al 
fuego, seg\u00fan el ritual; 
cocieron las cosas 
sagradas en ollas, 
calderas y cazuelas, y 
las repartieron con 
rapidez entre la gente 
del pueblo. {I}14_{/}Despu\u00e9s 
prepararon la Pascua para 
s\u00ed y los sacerdotes, 
porque los sacerdotes, 
hijos de Aar\u00f3n, 
estuvieron ocupados hasta 
la noche en ofrecer 
holocaustos y grasas. Por 
eso los levitas la 
prepararon para s\u00ed y para 
los sacerdotes, hijos de 
Aar\u00f3n. {I}15_{/}Tambi\u00e9n los 
cantores, hijos de Asaf, 
estaban en su puesto, 
conforme a lo dispuesto 
por David, Asaf, Hem\u00e1n y 
Jedut\u00fan, vidente del rey; 
lo mismo los porteros, 
cada uno en su puerta. No 
ten\u00edan necesidad de 
retirarse de su servicio, 
porque sus hermanos, los 
levitas, se lo prepararon 
todo.
{I}16_{/}De esta manera se 
organiz\u00f3 aquel d\u00eda todo 
el servicio de Yav\u00e9 para 
celebrar la Pascua y 
ofrecer los holocaustos 
sobre el altar de Yav\u00e9, 
seg\u00fan la orden del rey 
Jos\u00edas. {I}17_{/}Los hijos de 
Israel que se encontraban 
all\u00ed celebraron en este 
tiempo la Pascua, y 
tambi\u00e9n la fiesta de los 
Azimos durante siete 
d\u00edas.
{I}18_{/}No se hab\u00eda 
celebrado Pascua como 
\u00e9sta en Israel desde los 
d\u00edas del profeta Samuel y 
ning\u00fan rey de Israel 
celebr\u00f3 una Pascua como 
la que celebraron Jos\u00edas, 
los sacerdotes y los 
levitas, todo Jud\u00e1 e 
Israel, que all\u00ed se 
hallaban presentes, y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n.
{I}19_{/}Esta Pascua se 
celebr\u00f3 el a\u00f1o dieciocho 
del reinado de Jos\u00edas. 
{I}20_{/}Despu\u00e9s de todo 
esto, cuando Jos\u00edas hab\u00eda 
reparado la Casa de Yav\u00e9, 
subi\u00f3 Nek\u00f3, rey de 
Egipto, para combatir en 
Karkemis, junto al 
Eufrates. Jos\u00edas le sali\u00f3 
al encuentro. {I}21_{/}Nek\u00f3 
le mand\u00f3 mensajeros para 
decirle: "\u00bfQu\u00e9 tengo yo 
que ver contigo, rey de 
Jud\u00e1? No he venido hoy 
contra ti, sino contra 
otro con el cual estoy en 
guerra; y Dios me ha 
mandado que me apresure. 
Deja de oponerte a Dios, 
que est\u00e1 conmigo, no sea 
que \u00e9l te destruya." 
{I}22_{/}Pero Jos\u00edas no se 
apart\u00f3 de \u00e9l, pues estaba 
decidido a darle batalla, 
y no escuch\u00f3 las palabras 
de Nek\u00f3, que ven\u00edan de 
boca de Dios. Y avanz\u00f3 
para librar batalla en la 
llanura de Meguid\u00f3. 
{I}23_{/}Los arqueros tiraron 
contra el rey Jos\u00edas, y 
dijo el rey a sus 
servidores: "Ll\u00e9venme 
fuera, pues estoy 
gravemente herido." 
{I}24_{/}Sus servidores lo 
sacaron del carro y, 
pas\u00e1ndolo a otro carro 
que ten\u00eda, lo llevaron a 
Jerusal\u00e9n, donde muri\u00f3. 
Fue sepultado en los 
sepulcros de sus padres y 
todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n 
hicieron duelo por 
Jos\u00edas. {I}25_{/}Jerem\u00edas 
compuso un canto f\u00fanebre 
sobre Jos\u00edas, y todos los 
cantores y cantoras 
hablan todav\u00eda hoy de 
Jos\u00edas en sus cantos 
f\u00fanebres, lo cual se ha 
hecho costumbre en 
Israel. Est\u00e1n escritos 
entre las Lamentaciones.
{I}26_{/}Lo dem\u00e1s referente a 
Jos\u00edas y todo lo bueno 
que hizo de acuerdo con 
la Ley de Yav\u00e9 {I}27_{/}y sus 
hechos del comienzo al 
fin est\u00e1n escritos en el 
libro de los Reyes de 
Israel y de Jud\u00e1.
LOS \u00daLTIMOS REYES{/}

{1}36{/}

{I}1_{/}El pueblo del pa\u00eds 
tom\u00f3 a Joacab, hijo de 
Jos\u00edas, para proclamarlo 
rey de Jerusal\u00e9n, en 
lugar de su padre. 
{I}2_{/}Joacaz ten\u00eda 
veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
tres meses en Jerusal\u00e9n. 
{I}3_{/}El rey de Egipto lo 
destituy\u00f3 en Jerusal\u00e9n, e 
impuso al pa\u00eds una 
contribuci\u00f3n de cien 
talentos de plata y un 
talento de oro. {I}4_{/}El 
rey de Egipto proclam\u00f3 
rey de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n a Eliaquim, 
hermano de Joacaz, 
cambi\u00e1ndole el nombre por 
el de Joaquim. {I}5_{/}Y a 
Joacaz, su hermano, lo 
llev\u00f3 preso a Egipto.
Joaquim ten\u00eda veinticinco 
a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 once a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. {I}6_{/}Hizo el 
mal a los ojos de Yav\u00e9 su 
Dios. Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, vino a 
atacarlo y lo at\u00f3 con 
cadenas de bronce para 
conducirlo a Babilonia. 
{I}7_{/}Nabucodonosor llev\u00f3 
tambi\u00e9n a Babilonia los 
objetos de la casa de 
Yav\u00e9, que deposit\u00f3 en su 
santuario en Babilonia. 
{I}8_{/}Lo dem\u00e1s referente a 
Joaquim, las maldades que 
cometi\u00f3 y todo lo que le 
sucedi\u00f3, est\u00e1 escrito en 
el libro de los Reyes de 
Israel y de Jud\u00e1. En su 
lugar rein\u00f3 su hijo 
Joaquim.
{I}9_{/}Joaquim ten\u00eda 
dieciocho a\u00f1os cuando 
empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
tres meses y diez d\u00edas en 
Jerusal\u00e9n; hizo el mal a 
los ojos de Yav\u00e9. {I}10_{/}A 
la vuelta del a\u00f1o, el rey 
Nabucodonosor mand\u00f3 que 
lo llevaran a Babilonia, 
juntamente con los 
objetos m\u00e1s preciosos de 
la Casa de Yav\u00e9, y puso 
por rey en Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n a Sedec\u00edas, 
hermano de su padre.
{I}11_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda 
veinti\u00fan a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
{I}12_{/}Hizo el mal a los 
ojos de Yav\u00e9, su Dios, y 
no se humill\u00f3 ante el 
profeta Jerem\u00edas que le 
hablaba en nombre de 
Yav\u00e9. {I}13_{/}Tambi\u00e9n \u00e9l se 
rebel\u00f3 contra el rey 
Nabucodonosor, que le 
hab\u00eda hecho jurar por 
Dios; se porfi\u00f3 y se 
obstin\u00f3 en su coraz\u00f3n, en 
vez de volverse a Yav\u00e9, 
su Dios de Israel.
CONCLUSI\u00d3N DEL LIBRO{/}

{I}14_{/}Del mismo modo todos 
los jefes, los sacerdotes 
y el pueblo multiplicaron 
sus infidelidades, seg\u00fan 
todas las costumbres 
abominables de las 
naciones paganas, y 
mancharon la Casa de 
Yav\u00e9, que \u00e9l se hab\u00eda 
consagrado en Jerusal\u00e9n. 
{I}15_{/}Yav\u00e9, el Dios de sus 
padres, les enviaba desde 
el principio avisos por 
medio de mensajeros, 
porque ten\u00eda compasi\u00f3n de 
su pueblo y de su Morada. 
{I}16_{/}Pero ellos 
maltrataron a los 
mensajeros de Dios, 
despreciaron sus palabras 
y se burlaron de sus 
profetas, hasta que 
estall\u00f3 la ira de Yav\u00e9 
contra su pueblo y ya no 
hubo remedio.
{I}17_{/}Entonces hizo subir 
contra ellos al rey de 
los caldeos, que mat\u00f3 a 
espada a los mejores 
hasta dentro de su 
santuario, sin perdonar a 
joven ni a virgen, a 
viejo ni a canoso; a 
todos los entreg\u00f3 Dios en 
su mano. {I}18_{/}Todos los 
objetos de la Casa de 
Dios, grandes y peque\u00f1os, 
los tesoros de la Casa de 
Yav\u00e9 y los tesoros del 
rey y de sus jefes, todo 
se lo llev\u00f3 a Babilonia.
{I}19_{/}Incendiaron la Casa 
de Dios y derribaron las 
murallas de Jerusal\u00e9n, 
prendieron fuego a todos 
sus palacios y 
destruyeron todos los 
objetos preciosos. {I}20_{/}Y 
a los que escaparon de la 
espada, los llev\u00f3 
prisioneros a Babilonia, 
donde fueron esclavos de 
\u00e9l y de sus hijos hasta 
que se estableciera el 
reino de los persas. 
{I}21_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 la 
palabra de Yav\u00e9, por boca 
de Jerem\u00edas: "Hasta que 
el pa\u00eds haya pagado sus 
s\u00e1bados, quedar\u00e1 desolado 
y descansar\u00e1 todos los 
d\u00edas hasta que se cumplan 
los setenta a\u00f1os."
{I}22_{/}En el a\u00f1o primero de 
Ciro, rey de Persia, en 
cumplimiento de la 
palabra de Yav\u00e9 dicha por 
boca de Jerem\u00edas, Yav\u00e9 
movi\u00f3 el esp\u00edritu de 
Ciro, rey de Persia, que 
mand\u00f3 comunicar de 
palabra y por escrito en 
todo su reino: {I}23_{/}"As\u00ed 
habla Ciro, rey de 
Persia: Yav\u00e9, el Dios de 
los cielos, me ha dado 
todos los reinos de la 
tierra. El me ha 
encargado que le edifique 
una Casa en Jerusal\u00e9n, en 
Jud\u00e1. \u00a1Quien de entre 
ustedes pertenezca a su 
pueblo, sea su Dios con 
\u00e9l y suba!"
