
C\u00d3MO SE SINTI\u00d3 LLAMADO 
NEHEM\u00cdAS{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}Palabras de 
Nehem\u00edas, hijo de 
Hacal\u00eda. El a\u00f1o veinte 
del reinado de 
Artajerjes, en el mes de 
Quisleu, estaba yo en la 
fortaleza de Susa. 
{I}2_{/}Uno de mis hermanos, 
Janan\u00ed, acababa de llegar 
de Jud\u00e1 con algunos 
hombres; les pregunt\u00e9 
sobre los jud\u00edos, sobre 
los sobrevivientes que 
hab\u00edan regresado del 
cautiverio, y sobre 
Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}Me 
respondieron: "All\u00e1 
abajo, en la provincia, 
los que volvieron del 
cautiverio, los 
sobrevivientes, viven en 
la miseria y en medio de 
humillaciones; la muralla 
de Jerusal\u00e9n est\u00e1 llena 
de hoyos y sus puertas, 
quemadas".
{I}4_{/}Al o\u00edr eso, me sent\u00e9 
y me puse a llorar. Y 
durante muchos d\u00edas 
permanec\u00ed sumido en la 
tristeza: ayunaba y oraba 
ante el Dios del Cielo, 
{I}5_{/}y le dec\u00eda: "\u00a1Ay, 
Yav\u00e9, Dios del Cielo, 
Dios grande y terrible, 
que mantienes tu Alianza 
y tu fidelidad con los 
que te aman y cumplen tus 
mandamientos! 
{I}6_{/}\u00a1Escucha con 
atenci\u00f3n, abre los ojos, 
atiende la plegaria de tu 
servidor! Porque como t\u00fa 
lo ves, yo oro d\u00eda y 
noche por los hijos de 
Israel, tus servidores y 
confieso los pecados de 
los hijos de Israel. 
\u00a1S\u00ed, hemos pecado contra 
ti, hemos pecado tanto yo 
como la casa de mi padre! 
Nos hemos portado muy mal 
contigo, no hemos 
respetado los mandatos, 
las ordenanzas y los 
decretos que nos diste 
por medio de Mois\u00e9s, tu 
servidor. {I}8_{/}Sin 
embargo, acu\u00e9rdate de la 
palabra que empe\u00f1aste con 
Mois\u00e9s, tu servidor, 
cuando le dijiste: "Si 
ustedes son infieles, los 
dispersar\u00e9 en medio de 
las naciones, {I}9_{/}pero si 
se vuelven a m\u00ed, si 
respetan mis mandatos y 
los ponen en pr\u00e1ctica, 
aunque sus desterrados se 
hallen en el extremo del 
cielo, los reunir\u00e9 y los 
har\u00e9 volver al lugar que 
eleg\u00ed para que en \u00e9l 
habitara mi Nombre". 
{I}10_{/}Estos son pues tus 
servidores y tu pueblo 
que t\u00fa libraste con mucha 
fuerza y con tu poderosa 
mano. {I}11_{/}\u00a1Oh Se\u00f1or, 
escucha atentamente la 
oraci\u00f3n de tu servidor, 
la oraci\u00f3n de tus 
servidores que encuentran 
su alegr\u00eda en temer tu 
Nombre, haz que hoy le 
vaya bien a tu servidor y 
que pueda conquistar el 
coraz\u00f3n del rey". 
Por ese entonces yo 
estaba cerca del rey, 
pues le preparaba sus 
bebidas.
NEHEM\u00cdAS LO DEJA TODO 
PARA IR A RECONSTRUIR SU 
PA\u00cdS{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Ahora bien, el 
a\u00f1o veinte del rey 
Artajerjes, en el mes de 
Nis\u00e1n, como yo estaba 
encargado de servir el 
vino, lo tom\u00e9 y se lo 
pas\u00e9 al rey. Nunca hasta 
entonces me hab\u00eda 
presentado triste delante 
de \u00e9l. {I}2_{/}El rey me 
pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s 
triste? No est\u00e1s enfermo, 
sin embargo hay algo que 
te preocupa". Despu\u00e9s de 
un instante de temor, 
{I}3_{/}le dije al rey: 
"\u00a1Viva el rey para 
siempre! \u00bfC\u00f3mo no voy a 
estar triste si la ciudad 
donde est\u00e1n las tumbas de 
mis antepasados est\u00e1 en 
ruinas y sus puertas, 
quemadas por el fuego?" 
{I}4_{/}El rey entonces me 
respondi\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 
quieres?" Supliqu\u00e9 al 
Dios del Cielo {I}5_{/}y le 
dije al rey: "Si es que 
el rey quiere y si es que 
tu servidor cuenta con tu 
favor, env\u00edame a Jud\u00e1 a 
la ciudad donde est\u00e1n las 
tumbas de mis antepasados 
para reconstruirla". 
{I}6_{/}Como se encontraba la 
reina sentada al lado del 
rey, ambos me 
preguntaron: "\u00bfCu\u00e1nto 
tiempo va a durar tu 
viaje y cu\u00e1ndo vas a 
volver?" Fij\u00e9 entonces un 
plazo y el rey consinti\u00f3 
en que me fuera. {I}7_{/}Dije 
tambi\u00e9n al rey: "Si el 
rey as\u00ed lo quiere, 
despache conmigo cartas a 
los gobernadores de la 
provincia que est\u00e1 m\u00e1s 
all\u00e1 del Eufrates para 
que me dejen pasar hasta 
que llegue a Jud\u00e1. 
{I}8_{/}Deme tambi\u00e9n una 
carta para Asaf, el 
gobernador del parque 
real, para que me 
entregue la madera para 
las puertas de la 
fortaleza del Templo, 
para la muralla de la 
ciudad y para la casa 
donde vivir\u00e9". Como la 
mano benevolente de Dios 
estaba conmigo, el rey me 
lo concedi\u00f3 todo.
{I}9_{/}Cuando llegu\u00e9 donde 
los gobernadores de la 
provincia que est\u00e1 m\u00e1s 
all\u00e1 del Eufrates, les 
entregu\u00e9 las cartas del 
rey; el rey hab\u00eda 
ordenado que me 
acompa\u00f1aran oficiales y 
gente de a caballo. 
{I}10_{/}Pero cuando Sambalat 
el horonita, y Tob\u00edas, el 
funcionario amonita se 
enteraron de mi misi\u00f3n, 
se sintieron muy 
molestos: \u00a1c\u00f3mo era 
posible que viniera 
alguien a preocuparse de 
los problemas de los 
israelitas!
{I}11_{/}Cuando llegu\u00e9 a 
Jerusal\u00e9n, esper\u00e9 tres 
d\u00edas, {I}12_{/}luego sal\u00ed de 
noche con algunos 
hombres, sin decir a 
nadie lo que mi Dios me 
hab\u00eda inspirado que 
hiciera por Jerusal\u00e9n, y 
no ten\u00eda ning\u00fan otro 
animal m\u00e1s que aquel en 
que iba montado. 
{I}13_{/}Sal\u00ed pues de noche 
por la Puerta del Valle y 
me dirig\u00ed a la fuente del 
Drag\u00f3n y a la Puerta del 
Basural. Observ\u00e9 
atentamente la muralla de 
Jerusal\u00e9n: hab\u00eda hoyos y 
las puertas hab\u00edan sido 
devoradas por las llamas. 
{I}14_{/}Segu\u00ed hasta la 
Puerta de la Fuente y 
hasta la Piscina del rey, 
pero el animal que 
montaba ya no ten\u00eda por 
donde pasar. 
{I}15_{/}Entonces me devolv\u00ed 
subiendo de noche a lo 
largo de la quebrada; 
examinaba a cada rato la 
muralla y despu\u00e9s di 
media vuelta y me devolv\u00ed 
pasando por la Puerta del 
Valle.
{I}16_{/}Los consejeros no 
sab\u00edan a d\u00f3nde hab\u00eda ido 
ni lo que hab\u00eda hecho. 
Pues hasta entonces no 
hab\u00eda dicho nada ni a los 
jud\u00edos, ni a los 
sacerdotes, ni a los 
responsables, ni a los 
consejeros ni a ning\u00fan 
otro funcionario. 
{I}17_{/}Pero entonces les 
dije: "F\u00edjense en la 
miseria en que estamos, 
Jerusal\u00e9n est\u00e1 en ruinas 
y sus puertas est\u00e1n 
quemadas. Vamos, tenemos 
que reconstruir la 
muralla de Jerusal\u00e9n para 
que dejen de burlarse de 
nosotros". {I}18_{/}Les cont\u00e9 
adem\u00e1s como la mano de 
Dios, esa mano llena de 
bondad, hab\u00eda estado 
conmigo, y les transmit\u00ed 
las palabras del rey. 
"\u00a1De pie! exclamaron, 
\u00a1construyamos!" Y se 
pusieron a trabajar con 
entusiasmo en esta 
hermosa obra.
{I}19_{/}Cuando Sambalat el 
horonita, Tob\u00edas, el 
funcionario amonita, y 
Gues\u00e9n el \u00e1rabe supieron 
eso se burlaban de 
nosotros. Nos miraban con 
desprecio: "\u00bfQu\u00e9 est\u00e1n 
haciendo, nos dec\u00edan, 
acaso quieren rebelarse 
contra el rey?" {I}20_{/}Pero 
yo les respond\u00ed con 
seriedad: "El Dios del 
Cielo har\u00e1 que tengamos 
\u00e9xito, pues somos sus 
servidores, por eso vamos 
a empezar el trabajo. 
Ustedes en cambio no 
tienen ni derecho ni 
herencia ni ning\u00fan 
recuerdo en Jerusal\u00e9n".
EMPIEZAN A RECONSTRUIR LA 
MURALLA{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}El sumo sacerdote 
Eliasib se puso a 
trabajar junto con sus 
hermanos y reconstruyeron 
la Puerta de las Ovejas. 
Instalaron el marco, 
pusieron las dos puertas 
y siguieron hasta la 
Torre de los Cien y hasta 
la Torre de Jananeel. 
{I}2_{/}Despu\u00e9s de ellos 
trabajaba la gente de 
Jeric\u00f3, y luego Zacur 
hijo de Imri. {I}3_{/}Los 
hijos de Ja-Sen\u00e1 
construyeron la Puerta de 
los Pescados, instalaron 
el marco y pusieron ambas 
puertas junto con los 
candados y trancas. 
{I}4_{/}Despu\u00e9s se puso a 
trabajar Meremot, hijo de 
Ur\u00edas, hijo de Jac\u00f3s, 
seguido por Mesulam hijo 
de Berequ\u00edas, hijo de 
Mesezabeel, y al \u00faltimo 
Sadoc hijo de Baana. 
{I}5_{/}La gente de Tecoa se 
puso a trabajar pero sus 
jefes no se dignaron 
trabajar para su Se\u00f1or. 
{I}6_{/}Yoyada hijo de Paseaj 
y Mesulam hijo de 
Besod\u00edas repararon la 
Puerta del Barrio Nuevo, 
instalaron el marco y 
pusieron ambas puertas 
junto con los candados y 
trancas. {I}7_{/}Melat\u00edas de 
Gaba\u00f3n y Jad\u00f3n de Meronot 
trabajaron a continuaci\u00f3n 
junto con la gente de 
Gaba\u00f3n y de Misp\u00e1, que 
depend\u00edan del gobernador 
de la provincia a este 
lado del Eufrates. 
{I}8_{/}Despu\u00e9s de ellos 
fortificaron Jerusal\u00e9n 
hasta la Muralla Grande, 
Uziel, de la corporaci\u00f3n 
de los orfebres, y 
Janan\u00edas, de la 
corporaci\u00f3n de los 
perfumistas. {I}9_{/}Despu\u00e9s 
de ellos trabajaba 
Refa\u00edas hijo de Hur, jefe 
de medio sector de 
Jerusal\u00e9n. {I}10_{/}Luego 
Yeda\u00edas hijo de Hammaf, 
en frente de su casa, y 
en seguida Jat\u00fas hijo de 
Jasabne\u00edas. 
{I}11_{/}Malaqu\u00edas hijo de 
Jarim, y Jasub hijo de 
Pajaj-Moab, repararon el 
siguiente sector hasta la 
torre de los Hornos. 
{I}12_{/}Despu\u00e9s segu\u00eda Salum 
hijo de Jaloj\u00e9s, jefe del 
otro medio sector de 
Jerusal\u00e9n, quien trabaj\u00f3 
con sus hijas. {I}13_{/}Jan\u00fan 
y los habitantes de 
Zanoaj repararon la 
Puerta del Valle, la 
reconstruyeron y pusieron 
las puertas junto con los 
candados y las trancas; 
construyeron quinientos 
metros de muralla hasta 
la puerta del Basural. 
{I}14_{/}Malqu\u00edas hijo de 
Recab, jefe del sector de 
Bet-ha-Querem, repar\u00f3 la 
puerta del Basural junto 
con sus hijos, puso ambas 
hojas, los candados y las 
trancas. {I}15_{/}Salum hijo 
de Col Jos\u00e9, jefe del 
sector de Misp\u00e1, repar\u00f3 
la puerta del Manantial, 
la reconstruy\u00f3, le puso 
techo y adem\u00e1s ambas 
puertas con sus candados 
y trancas; levant\u00f3 
nuevamente el muro de la 
Cisterna de Silo\u00e9 hasta 
los escalones que bajan 
de la Ciudad de David (la 
Cisterna se sit\u00faa al lado 
del Jard\u00edn del Rey). 
{I}16_{/}Nehem\u00edas hijo de 
Betsur continu\u00f3 con los 
trabajos hasta las 
sepulturas de David, 
hasta la Cisterna y hasta 
la Casa de la guardia 
real. {I}17_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l 
trabajaban los levitas: 
Rejum hijo de Bani, 
Asab\u00edas jefe de medio 
sector de Quela; 
{I}18_{/}luego sus hermanos, 
Binui hijo de Yenadad, 
jefe del otro medio 
sector de Quela, 
{I}19_{/}Ezer hijo de Yes\u00faa, 
jefe de Misp\u00e1 trabaj\u00f3 en 
el \u00e1ngulo de la muralla 
cerca de la Casa de 
Armas; {I}20_{/}despu\u00e9s de 
ellos ven\u00eda Baruc hijo de 
Zabay, desde el \u00e1ngulo de 
la muralla hasta la 
puerta de la casa del 
Sumo sacerdote Eliasib; 
{I}21_{/}despu\u00e9s de \u00e9l, en la 
siguiente secci\u00f3n, 
trabaj\u00f3 Meremot hijo de 
Ur\u00edas, hijo de Jac\u00f3s, 
desde la entrada de la 
casa de Eliasib hasta el 
t\u00e9rmino. {I}22_{/}Los 
sacerdotes que viv\u00edan en 
los dem\u00e1s sectores 
trabajaron tambi\u00e9n en las 
reparaciones. 
{I}23_{/}Dinyam\u00edn y Jasub 
frente a su propia casa, 
Azar\u00edas hijo de Maase\u00edas 
hijo de Janan\u00edas cerca de 
su casa; {I}24_{/}en el 
sector siguiente trabaj\u00f3 
Binu\u00ed hijo de Jenadab, 
desde la casa de Azar\u00edas 
hasta el \u00e1ngulo de la 
muralla; {I}25_{/}luego 
trabaj\u00f3 Palal hijo de 
Uzay, cerca del \u00e1ngulo de 
la muralla y de la torre 
que protege el palacio 
real al lado del patio de 
la prisi\u00f3n. Peda\u00edas hijo 
de Pareas {I}26_{/}trabaj\u00f3  
hasta frente a la Puerta 
de las Aguas, hacia el 
este, y hasta la torre 
del Angulo; {I}27_{/}despu\u00e9s 
de \u00e9l trabajaron la gente 
de Tecoa frente a la gran 
torre del \u00e1ngulo y hasta 
el muro de Ofel.
{I}28_{/}Los sacerdotes 
trabajaron en las 
reparaciones, cada uno 
frente a su casa, 
partiendo de la puerta de 
los Caballos: {I}29_{/}Sadoc 
hijo de Immer frente a su 
propia casa; Sema\u00edas hijo 
de Secan\u00edas, custodiaba 
la puerta del Este. 
{I}30_{/}Janan\u00edas hijo de 
Selem\u00edas, y Janun, el 
sexto hijo de Salaf, 
trabajaron el siguiente 
sector. Mesulam hijo de 
Berequ\u00edas, frente a su 
propia casa; 
{I}31_{/}Malqu\u00edas, de la 
corporaci\u00f3n de los 
orfebres, trabaj\u00f3 hasta 
la casa de los sirvientes 
y de los comerciantes, 
que estaba frente a la 
puerta de la Vigilancia, 
cerca de la Sala alta del 
\u00e1ngulo de las 
fortificaciones. {I}32_{/}Los 
orfebres y los 
comerciantes hicieron el 
trabajo entre esas dos 
salas y la Puerta de las 
Ovejas.
LOS ENEMIGOS PROCURAN 
DESANIMAR A NEHEM\u00cdAS{/}

{I}33_{/}Cuando Sambalat 
supo que est\u00e1bamos 
reconstruyendo la 
muralla, se molest\u00f3 mucho 
y mont\u00f3 en c\u00f3lera. 
Burl\u00e1ndose de los jud\u00edos 
{I}34_{/}declar\u00f3 frente a sus 
hermanos y a las tropas 
de Samar\u00eda: "\u00bfQu\u00e9 hacen 
esos pobres jud\u00edos? 
\u00a1Piensan tal vez que van 
a hacer revivir esas 
piedras que sacaron de 
las ruinas y que est\u00e1n 
todas quemadas!" {I}35_{/}Y 
Tob\u00edas el amonita que 
estaba a su lado agreg\u00f3: 
"\u00a1 Que construyan no m\u00e1s, 
pues cualquier zorro 
echar\u00e1 abajo su muralla!" 
{I}36_{/}\u00a1Escucha, Dios m\u00edo, 
c\u00f3mo hemos sido 
humiliados! \u00a1Haz que sus 
insultos recaigan sobre 
sus cabezas y que sean 
despreciados en un pa\u00eds 
donde est\u00e9n desterrados! 
{I}37_{/}No perdones su falta 
ni borres su pecado 
porque insultaron a los 
que constru\u00edan. 
{I}38_{/}As\u00ed fue como 
volvimos a levantar la 
muralla y la dejamos 
terminada hasta la mitad 
de su altura, porque el 
pueblo trabajaba con 
entusiasmo.
{1}4{/}

{I}1_{/}Cuando Sambalat, 
Tob\u00edas, los \u00e1rabes, los 
amonitas y los habitantes 
de Asdod supieron que 
avanzaba la 
reconstrucci\u00f3n de la 
muralla de Jerusal\u00e9n, ya 
que casi todos los hoyos 
hab\u00edan sido tapados, se 
enojaron mucho {I}2_{/}y se 
juntaron para atacar 
Jerusal\u00e9n y sembrar all\u00ed 
el p\u00e1nico. {I}3_{/}Nosotros 
en tanto or\u00e1bamos a 
nuestro Dios y hab\u00edamos 
puesto una guardia de d\u00eda 
y de noche para 
protegernos de ellos. 
{I}4_{/}Por ese entonces 
dec\u00edan los jud\u00edos: "Hay 
demasiados escombros y 
los portadores ya no dan 
m\u00e1s, jam\u00e1s podremos 
recontruir la muralla". 
{I}5_{/}Y nuestros 
adversarios dec\u00edan: "Nos 
dejaremos caer sobre 
ellos sin que lo sepan, 
antes de que nos vean. 
Los mataremos e 
interrumpiremos la obra". 
{I}6_{/}Algunos jud\u00edos que 
viv\u00edan cerca de ellos nos 
vinieron a decir unas 
diez veces: "\u00a1Van a venir 
a atacarlos de todas 
partes!"
{I}7_{/}Ubiqu\u00e9 pues a todo el 
pueblo por familias en 
los huecos de la parte 
baja de la muralla, con 
sus espadas, lanzas y 
arcos. {I}8_{/}Como viera que 
ten\u00edan miedo, fui a decir 
a los jefes, a los 
funcionarios y a todo el 
pueblo: "\u00a1No tengan 
miedo! Piensen que el 
Se\u00f1or que es grande y 
terrible, y luchen por 
sus hermanos, sus hijos, 
sus hijas, sus mujeres y 
sus casas". {I}9_{/}Cuando 
nuestros enemigos 
supieron que est\u00e1bamos 
prevenidos y que Dios 
hab\u00eda hecho fracasar su 
plan, volvimos todos a la 
muralla, cada cual a su 
trabajo. {I}10_{/}Pero desde 
ese d\u00eda, la mitad de mis 
hombres trabajaba y la 
otra, armada con lanzas, 
escudos, arcos y corazas, 
se manten\u00eda detr\u00e1s de los 
jud\u00edos que trabajaban en 
la muralla. Los 
portadores iban armados, 
con una mano trabajaban y 
con la otra sosten\u00edan la 
lanza. {I}12_{/}Los que 
constru\u00edan llevaban su 
espada al cinto mientras 
trabajaban. Un encargado 
de tocar la trompeta 
estaba a mi lado, 
{I}13_{/}pues yo hab\u00eda dicho 
a los funcionarios y a 
todo el pueblo: "La obra 
es muy exigente y muy 
extensa y estamos 
dispersos en la muralla, 
alejados unos de otros. 
{I}14_{/}Por eso, apenas 
oigan el toque de la 
trompeta, vengan a 
juntarse con nosotros 
desde el lugar en donde 
est\u00e9n y que nuestro Dios 
combata por nosotros". 
{I}15_{/}As\u00ed trabajabamos 
desde que comenzaba el 
d\u00eda hasta la aparici\u00f3n de 
las primeras estrellas, y 
la mitad sosten\u00eda sus 
lanzas.
{I}16_{/}Por ese entonces 
dije tambi\u00e9n al pueblo: 
"Cada cual junto con su 
sirviente pasar\u00e1 la noche 
en Jerusal\u00e9n. De noche 
har\u00e1n guardia y de d\u00eda 
estar\u00e1n en la obra". 
{I}17_{/}Ni yo ni mis 
hermanos ni mis hombres 
ni los que hac\u00edan guardia 
nos cambi\u00e1bamos de ropa, 
y ten\u00edamos constantemente 
las armas en la mano.
LOS RICOS DEBEN COMPARTIR 
LOS SACRIFICIOS DEL 
PUEBLO{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}La gente del 
pueblo y sus mujeres se 
quejaron de sus hermanos 
jud\u00edos: "Tenemos que 
empe\u00f1ar a nuestros hijos 
y a nuestras hijas a 
cambio de trigo si 
queremos comer y vivir". 
{I}3_{/}Otros dec\u00edan: 
"Tenemos que empe\u00f1ar 
nuestros campos, nuestras 
vi\u00f1as y nuestras casas a 
cambio de trigo debido a 
esta hambruna". {I}4_{/}Otros 
dec\u00edan adem\u00e1s: "Para 
poder pagar el impuesto 
al rey tuvimos que pedir 
plata prestada 
hipotecando nuestros 
campos y nuestras vi\u00f1as. 
{I}5_{/}Sin embargo somos de 
la misma sangre que 
nuestros hermanos y 
nuestros hijos valen 
tanto como los de ellos; 
incluso tenemos que dejar 
en prenda a nuestros 
hijos y a nuestras hijas, 
y a menudo se aprovechan 
de ellas. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s 
podemos hacer si nuestros 
campos y nuestras vi\u00f1as 
ya pertenecen a otros?"
{I}6_{/}Al o\u00edr esa queja y 
esas palabras me enoj\u00e9 
mucho. {I}7_{/}Despu\u00e9s de 
haber reflexionado, llam\u00e9 
severamente la atenci\u00f3n a 
los nobles y a los 
funcionarios: "\u00a1Ustedes 
imponen una pesada carga 
a sus hermanos!"
Entonces convoqu\u00e9 a una 
gran asamblea, {I}8_{/}y les 
dije: "En la medida de 
nuestras posibilidades 
hemos rescatado a 
nuestros hermanos jud\u00edos 
que hab\u00edan sido vendidos 
en medio de las naciones, 
pero ahora ustedes venden 
a sus hermanos o los 
compran". Todos estaban 
callados, nadie 
replicaba. {I}9_{/}Y a\u00f1ad\u00ed: 
"Lo que han hecho no est\u00e1 
bien. \u00bfNo quieren 
obedecer a nuestro Dios? 
\u00bfQuieren seguir las 
practicas vergonzosas de 
nuestros enemigos 
paganos? {I}10_{/}Yo mismo, 
mis hermanos y mis 
hombres les hemos 
prestado dinero y trigo, 
\u00a1pues bien condon\u00e9mosles 
su deuda! 
{I}11_{/}Devu\u00e9lvanles 
inmediatamente sus 
campos, sus vi\u00f1as, sus 
olivares y sus casas; 
cond\u00f3nenles la deuda de 
dinero, de trigo, de vino 
o de aceite que tienen 
con ustedes". {I}12_{/}Todos 
respondieron: 
"Devolveremos lo que 
recibimos en prenda, no 
exigiremos nada y haremos 
lo que t\u00fa dices".
Entonces llam\u00e9 a los 
sacerdotes e hice que 
todo el mundo jurara que 
iba a poner en pr\u00e1ctica 
esa promesa. {I}13_{/}Luego, 
sacud\u00ed las dobleces de mi 
t\u00fanica y dije: "\u00a1As\u00ed eche 
Dios fuera de su casa y 
de sus bienes a cualquier 
hombre que no cumpla esta 
palabra! \u00a1Sea as\u00ed 
sacudido y que quede 
vac\u00edo!" Y toda la 
asamblea respondi\u00f3: 
"\u00a1Am\u00e9n!" y alabaron a 
Yav\u00e9. El pueblo en tanto 
respet\u00f3 su compromiso.
{I}14_{/}Desde el d\u00eda en que 
fui nombrado gobernador 
del territorio de Jud\u00e1, 
en el a\u00f1o veinte de 
Artajerjes, hasta el a\u00f1o 
treinta y dos de su 
reinado, es decir, 
durante doce a\u00f1os, ni yo 
ni mis hermanos hemos 
cobrado "el pan del 
gobernador". {I}15_{/}Los 
anteriores gobernadores 
hab\u00edan esquilmado al 
pueblo: le cobraban 
cuatro cientas piezas de 
plata en pan y vino por 
d\u00eda, y sus hombres 
abusaban del pueblo. Yo 
no hice algo parecido 
porque tem\u00eda a Dios.
{I}16_{/}Adem\u00e1s estuve tan 
absorbido por el trabajo 
de las fortificaciones 
que no compr\u00e9 campos, y 
todos mis hombres estaban 
all\u00ed trabajando. {I}17_{/}Se 
sentaban a mi mesa unos 
ciento cincuenta nobles y 
funcionarios, sin contar 
los que llegaban de las 
naciones extranjeras. 
{I}18_{/}Cada d\u00eda habia que 
preparar un buey, seis 
corderos escogidos y 
aves, y todo eso era a 
mis expensas; todos los 
d\u00edas se tra\u00edan muchos 
cueros de vino. Pero a 
pesar de eso, nunca 
reclam\u00e9 "el pan del 
gobernador" porque ve\u00eda 
que esa obra era muy 
pesada para el pueblo. 
{I}19_{/}Acu\u00e9rdate de mi 
pues, Dios m\u00edo, no te 
olvides de lo que he 
hecho por este pueblo.
NUEVAS DIFICULTADES{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Sambalat, Tob\u00edas, 
el \u00e1rabe, Gues\u00e9n y los 
dem\u00e1s enemigos supieron 
que yo hab\u00eda reconstruido 
la muralla y que no 
quedaba ni un solo hoyo; 
sin embargo no hab\u00eda 
puesto todav\u00eda las hojas 
de las puertas. 
{I}2_{/}Entonces Sambalat y 
Gues\u00e9n me mandaron este 
mensaje: "Ven a vernos a 
Ha-Quefirim en el valle 
de Ono". Pues ten\u00edan 
pensado hacerme algo 
malo. {I}3_{/}Les mand\u00e9 unos 
mensajeros con esta 
respuesta: "Estoy tan 
ocupado en un importante 
trabajo que no puedo ir. 
Ni voy a dejar todo 
tirado de repente para ir 
a verlos". {I}4_{/}Me 
mandaron a decir lo mismo 
cuatro veces, y cada vez 
les di la misma 
respuesta. {I}5_{/}Pues bien, 
a la quinta vez, Sambalat 
me envi\u00f3 a su sirviente 
con una carta {I}6_{/}que 
dec\u00eda: "Corre el rumor 
entre los extranjeros, y 
as\u00ed me lo dijo Gasm\u00fa, que 
t\u00fa y los jud\u00edos se est\u00e1n 
preparando para una 
rebeli\u00f3n; es por eso que 
reconstruiste la muralla, 
porque quieres ser rey. 
{I}7_{/}Incluso te has 
conseguido profetas para 
que te apoyen y proclamen 
en Jerusal\u00e9n: "Jud\u00e1 tiene 
ahora un rey". Como 
seguramente el rey se va 
a enterar de todo eso, 
mejor ven para que lo 
discutamos".
{I}8_{/}Le mand\u00e9 de vuelta 
esta respuesta: "Nada es 
cierto de todo lo que 
dices, t\u00fa has inventado 
todo eso". {I}9_{/}Pues 
todos, queriendo meternos 
miedo, dec\u00edan: "Se van a 
cansar de trabajar y la 
obra no se har\u00e1". Yo, en 
cambio, me empe\u00f1aba m\u00e1s 
todav\u00eda. {I}10_{/}Por ese 
entonces fui a la casa de 
Sema\u00edas, hijo de Dela\u00edas, 
hijo de Meytabeel, porque 
no pod\u00eda venir. Me dijo: 
"Reun\u00e1monos en el Templo 
de Dios, dentro del 
Santuario, y cerremos las 
puertas del Santuario, 
pues aqu\u00ed est\u00e1n los que 
te van a matar y te van a 
matar de noche". {I}11_{/}Le 
respond\u00ed: "\u00bfUn hombre de 
mi clase va a huir? Uno 
cualquiera, como yo, no 
puede entrar en el 
Santuario y seguir con 
vida. No ir\u00e9".
{I}12_{/}Me hab\u00eda dado cuenta 
de que no era Dios quien 
lo enviaba para 
advertirme, sino que 
Tob\u00edas lo hab\u00eda 
sobornado. {I}13_{/}Era para 
que tuviera miedo y 
cometiera un pecado 
haciendo lo que me dec\u00eda. 
Esto habr\u00eda dado motivo 
para perder mi reputaci\u00f3n 
y avergonzarme. {I}14_{/}\u00a1Oh 
Dios m\u00edo! Acu\u00e9rdate de 
Tob\u00edas y de lo que hizo. 
Acu\u00e9rdate tambi\u00e9n de la 
profetisa Noad\u00edas y de 
los dem\u00e1s profetas que 
quer\u00edan meterme miedo.
{I}15_{/}Se termin\u00f3 la 
muralla el veinticinco 
del mes de Elul; se la 
hab\u00eda reconstruido en 
cincuenta y dos d\u00edas. 
{I}16_{/}Cuando nuestros 
enemigos supieron eso, 
todas las naciones que 
est\u00e1n alrededor de 
nosotros tuvieron miedo y 
se acobardaron. Tuvieron 
que reconocer en eso la 
obra de Dios.
{I}17_{/}Por ese mismo tiempo 
se multiplic\u00f3 la 
correspondencia entre los 
nobles de Jud\u00e1 y Tob\u00edas. 
{I}18_{/}Pues mucha gente de 
Jud\u00e1 estaba ligada a 
Tob\u00edas por el juramento 
que le hab\u00edan hecho; \u00e9ste 
era yerno de Secan\u00edas, 
hijo de Ar\u00e1, y su hijo 
Yohan\u00e1n se hab\u00eda casado 
con la hija de Mesulam, 
hijo de Berequ\u00edas. 
{I}19_{/}Incluso llegqron a 
hablar bien de Tob\u00edas 
delante de m\u00ed, al mismo 
tiempo que le contaban 
todas mis palabras. Y era 
\u00e9ste, Tob\u00edas, quien me 
mandaba cartas para 
asustarme.
{1}7{/}

{I}1_{/}Cuando hube terminado 
la muralla, instal\u00e9 ambas 
puertas y coloque all\u00ed 
porteros. {I}2_{/}Le encargu\u00e9 
entonces a mi hermano 
Janani la administraci\u00f3n 
de Jerusal\u00e9n y entregu\u00e9 
el mando de la fortaleza 
a Janan\u00edas, porque era un 
hombre de confianza que 
tem\u00eda a Dios mucho m\u00e1s 
que los dem\u00e1s. {I}3_{/}Les 
dije: "Las puertas de 
Jerusal\u00e9n ser\u00e1n abiertas 
s\u00f3lo cuando el sol 
comience a calentar, y 
aun cuando este est\u00e9 
todav\u00eda en lo alto del 
cielo, se deber\u00e1n cerrar 
las puertas y ponerles 
candado. Se dispondr\u00e1n 
turnos de guardia entre 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n; unos 
permanecer\u00e1n en sus 
puertas y otros delante 
de su casa.
LA NUEVA POBLACI\u00d3N{/}

{I}4_{/}La ciudad era grande 
y extensa, pero la 
poblaci\u00f3n era poco 
numerosa y las casas no 
hab\u00edan sido reconstruidas 
a\u00fan. Por eso mi Dios me 
inspir\u00f3 que reuniera a 
los nobles, a los 
funcionarios y al pueblo 
para hacer un censo por 
familia. Tom\u00e9 en mi mano 
el libro donde estaban 
inscritos por familia los 
que hab\u00edan vuelto primero 
y all\u00ed le\u00ed lo siguiente:
{I}6_{/}Lista de la gente de 
la provincia que 
retornaron del 
cautiverio, de los 
deportados que 
Nabucodonosor rey de 
Babel hab\u00eda desterrado y 
que regresaron a 
Jerusal\u00e9n y a Jud\u00e1, cada 
cual a su ciudad. 
{I}7_{/}Estos son los que 
volvieron con Zorobabel, 
Josu\u00e9, Nehem\u00edas, Azar\u00edas, 
Raam\u00edas, Najaman\u00ed, 
Mardoqueo, Bils\u00e1n, 
Misperet, Bigvay, Nejum y 
Baana.
Cantidad de hombres del 
pueblo de Israel: 
{I}8_{/}hijos de Pare\u00f3s: 
2.172; {I}9_{/}los de 
Safat\u00edas: 372; {I}10_{/}los 
de Ara: 652; {I}11_{/}los de 
Pajat-Moab (es decir los 
hijos de Josu\u00e9 y de 
Joab): 2.818; {I}12_{/}los de 
Elam: 1.254; los de Zat\u00fa: 
845; {I}14_{/}hijos de Zacay: 
760; {I}15_{/}hijos de Binu\u00ed: 
648; hijos de Bebay: 628; 
hijos de Azgad: 2.322; 
hijos de Adonicam: 667; 
hijos de Bigvay: 2.067; 
{I}20_{/}hijos de Ad\u00edn: 655; 
{I}21_{/}hijos de Ater (es 
decir Hizqu\u00edas): 98; 
{I}22_{/}hijos de Jasum: 328; 
{I}23_{/}hijos de Besay: 324; 
{I}24_{/}hijos de Jarif: 
{I}11_2{/}; {I}25_{/}hijos de 
Gaba\u00f3n: 95; {I}26_{/}hombres 
de Bel\u00e9n y de Netofa: 
188; {I}27_{/}hombres de 
Anatot: 128; {I}28_{/}hombres 
de Bet-Azmavet: 42; 
{I}29_{/}hombres de Quiriat-
Yearim, Quefira y Beerot: 
743; {I}30_{/}hombres de Ram\u00e1 
y Gueba: 621; 
{I}31_{/}hombres de Micmas: 
122; hombres de Betel y 
de Ay: 123; {I}33_{/}hombres 
del otro Nebo: 52; 
{I}34_{/}los hijos del otro 
Elam: 1.254; {I}35_{/}los 
hijos de Yarim: 320; 
{I}36_{/}los hijos de Jeric\u00f3: 
345; {I}37_{/}los hijos de 
Lod, Jadid y Ono: 721; 
{I}38_{/}los hijos de Senaa: 
3.930.
{I}39_{/}Sacerdotes: hijos de 
Yeda\u00edas (es decir la casa 
de Josu\u00e9): 973; 
{I}40_{/}hijos de Immer: 
1.052; {I}41_{/}hijos de 
Pasejur: 1.247; 
{I}42_{/}hijos de Yarim: 
1.017; {I}43_{/}levitas: 
hijos de Josu\u00e9 (es decir 
Cadmiel), hijos de 
Jod\u00edas: 74; 
{I}44_{/}cantores: hijos de 
Asaf 148; {I}45_{/}porteros: 
hijos de Salum, hijos de 
Ater, hijos de Talm\u00f3n, 
hijos de Acub, hijos de 
Hatita, hijos de Sobay: 
138;
{I}46_{/}sirvientes: hijos de 
Sija, hijos de Jasufa, 
hijos de Tabaot, 
{I}47_{/}hijos de Quer\u00f3s, 
hijos de S\u00eda, hijos de 
Pad\u00f3n, {I}48_{/}hijos de 
Lebana, hijos de Hagaba, 
hijos de Salmay, 
{I}49_{/}hijos de Jan\u00e1n, 
hijos de Gidel, hijos de 
Gahar, {I}50_{/}hijos de 
Rea\u00edas, hijos de Res\u00edn, 
hijos de Necoda, 
{I}51_{/}hijos de Gazam, 
hijos de Uza, hijos de 
Pasea, {I}52_{/}hijos de 
Besay, hijos de los 
Meunitas, hijos de los 
Nefusitas, {I}53_{/}hijos de 
Bacbuc, hijos de Jacufa, 
hijos de Harjur, 
{I}54_{/}hijos de Baslit, los 
de Mejida, los de Harsa, 
{I}56_{/}los de Barcos, los 
de Sisra, los de Tema, 
{I}56_{/}los de Nesia, los de 
Jatifa; {I}57_{/}hijos de los 
esclavos de Salom\u00f3n: 
hijos de Sotay, hijos de 
Soferet, hijos de Perida, 
{I}58_{/}hijos de Jaala, 
hijos de Darc\u00f3n, hijos de 
Gidel, {I}59_{/}hijos de 
Safat\u00edas, hijos de Jatil, 
hijos de Poqueret-ha-
Sebayim, hijos de Am\u00f3n.. 
{I}60_{/}Total de sirvientes 
y esclavos de Salom\u00f3n 
392.
{I}61_{/}Los sobrevivientes 
que proven\u00edan de Tel-
Mel\u00e1, de Tel- Jars\u00e1, de 
Querub, de Ad\u00e1n y de 
Immer no pudieron decir 
si sus familias y sus 
clanes eran de Israel: 
{I}62_{/}hijos de Dela\u00edas, 
hijos de Tob\u00edas, hijos de 
Necoda 642. {I}63_{/}Entre 
los hijos de sacerdotes, 
los hijos de Hoba\u00edas, los 
de Jac\u00f3s y los de 
Barsilay (ese hombre 
hab\u00eda adoptado el nombre 
de Barsilay de Galaad con 
una de cuyas hijas se 
hab\u00eda casado), {I}64_{/}todos 
esos buscaron sus listas 
geneal\u00f3gicas pero no las 
hallaron; por eso fueron 
descartados del 
sacerdocio como impuros. 
{I}65_{/}El gobernador les 
prohibi\u00f3 que comieran 
alimentos sagrados hasta 
que un sacerdote 
solucionara la cuesti\u00f3n 
por el Urim y el Tumim. 
{I}66_{/}Toda la asamblea 
sumaba 42.360 personas, 
{I}67_{/}sin contar los 
esclavos y los sirvientes 
que llegaban a 7.337; 
tambi\u00e9n hab\u00eda 245 
cantores entre hombres y 
mujeres. {I}68_{/}Se contaron 
435 camellos y 6.720 
burros.
{I}69_{/}Algunos jefes de 
familia hicieron 
donaciones para los 
trabajos. El gobernador 
dio para el fondo com\u00fan 
1.000 piezas de oro,50 
copas y 30 t\u00fanicas para 
los sacerdotes. {I}70_{/}Para 
los trabajos algunos 
jefes de familia 
entregaron al fondo com\u00fan 
20.000 piezas de oro y 
2.200 minas de plata. 
{I}71_{/}Las dem\u00e1s donaciones 
hechas por el resto del 
pueblo ascendieron a 
20.000 piezas de oro, 
2.000 minas de plata y 67 
t\u00fanicas para los 
sacerdotes. 
{I}72_{/}Los sacerdotes, los 
levitas y una parte del 
pueblo se quedaron a 
vivir en Jerusal\u00e9n; los 
cantores, los porteros, 
los sirvientes y todos 
los dem\u00e1s israelitas se 
fueron a vivir en sus 
ciudades. Cuando lleg\u00f3 el 
s\u00e9ptimo mes los 
israelitas ya estaban en 
sus ciudades.
ESDRAS LEE EL LIBRO DE LA 
LEY DELANTE DEL PUEBLO{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Todo el pueblo se 
junt\u00f3 como un solo hombre 
en la plaza frente a la 
puerta de las Aguas. 
Pidieron entonces al 
escriba Esdras que 
trajera el libro de la 
Ley de Mois\u00e9s que Yav\u00e9 
hab\u00eda ordenado a Israel. 
{I}2_{/}El sacerdote Esdras 
present\u00f3 la Ley ante la 
asamblea que estaba 
compuesta por hombres, 
mujeres, todos aquellos 
que estaban en edad de la 
raz\u00f3n. Era el primer d\u00eda 
del s\u00e9ptimo mes. 
{I}3_{/}Estuvo leyendo el 
libro desde la ma\u00f1ana 
hasta el mediod\u00eda, frente 
a los hombres, mujeres y 
ni\u00f1os en edad de 
comprender que estaban 
reunidos en la plaza 
delante de la puerta de 
las Aguas. Todo el pueblo 
prestaba mucha atenci\u00f3n 
al libro de la Ley.
{I}4_{/}El escriba Esdras 
estaba en una tarima de 
madera construida para 
esa ocasi\u00f3n. Matit\u00edas, 
Sema, Ana\u00edas, Ur\u00edas, 
Hilqu\u00edas y Maase\u00edas 
estaban cerca de \u00e9l a su 
derecha. Peda\u00edas, Micael, 
Malqu\u00edas, Jasum, 
Jasbadana, Zecar\u00edas y 
Mesulam estaban a su 
izquierda.
{I}5_{/}Esdras dominaba a 
todo el mundo; abri\u00f3 el 
libro ante todo el pueblo 
y cuando lo abri\u00f3 todos 
se pusieron de pie. 
{I}6_{/}Entonces Esdras 
bendijo a Yav\u00e9, el Gran 
Dios, y todo el pueblo 
respondi\u00f3 con las manos 
en alto: "\u00a1Am\u00e9n! \u00a1Am\u00e9n!" 
Luego se inclinaron y se 
postraron delante de Yav\u00e9 
con el rostro en tierra. 
{I}7_{/}Josu\u00e9, Bani, 
Sereb\u00edas, Yam\u00edn, Acub, 
Sabtay, Hod\u00edas, Maase\u00edas, 
Quelita, Azar\u00edas, 
Yozabad, Jan\u00e1n y Pela\u00edas, 
que eran levitas, 
explicaban la Ley al 
pueblo, mientras \u00e9ste 
permanec\u00eda de pie. 
{I}8_{/}Esdras ley\u00f3 el libro 
de la Ley de Dios, e iba 
traduciendo y explicando 
el sentido para que 
comprendieran la lectura.
{I}9_{/}En esa ocasi\u00f3n, su 
excelencia Nehem\u00edas y el 
sacerdote escriba Esdras, 
junto con los levitas que 
instru\u00edan al pueblo, le 
dijeron a \u00e9ste: "\u00a1Este es 
un d\u00eda santo para Yav\u00e9 
nuestro Dios! \u00a1No est\u00e9n 
tristes! \u00a1No lloren!" 
Pues todo el pueblo 
estaba llorando mientras 
o\u00eda las palabras de la 
ley. {I}10_{/}Le dijeron 
adem\u00e1s: "\u00a1Vayan y coman 
buena carne y tomen 
bebida agradable, pero 
guarden una parte para el 
que nada tiene preparado 
y ll\u00e9vensela, porque hoy 
es un d\u00eda santo para 
nuestro Se\u00f1or!" {I}11_{/}Los 
levitas consolaban al 
pueblo dici\u00e9ndole: "\u00a1Que 
no se oigan estos 
lamentos! \u00a1Este es un d\u00eda 
santo, no lloren m\u00e1s!" 
{I}12_{/}Y todo el pueblo se 
dispers\u00f3 para comer, 
beber, compartir y dar 
rienda suelta a su 
alegr\u00eda, porque hab\u00edan 
entendido las palabras 
que se les hab\u00eda 
ense\u00f1ado.
{I}13_{/}Al segundo d\u00eda, los 
jefes de familia del 
pueblo, los sacerdotes y 
los levitas se reunieron 
junto al escriba Esdras 
para estudiar las 
palabras de la Ley. 
{I}14_{/}En la Ley que Yav\u00e9 
hab\u00eda ordenado por boca 
de Mois\u00e9s encontraron 
esto escrito: "Los hijos 
de Israel vivir\u00e1n en 
chozas durante la fiesta 
del s\u00e9ptimo mes". 
{I}15_{/}Inmediatamente 
hicieron publicar esta 
proclama en todas las 
ciudades y en Jerusal\u00e9n: 
"Vayan al cerro y traigan 
ramas de olivo, de pinos, 
de sicomoros, de palmeras 
y de otros \u00e1rboles para 
que hagan chozas tal como 
est\u00e1 escrito".
{I}16_{/}Sali\u00f3 pues el pueblo 
y trajo ramas e hicieron 
chozas en las terrazas, 
en los patios, en los 
patios del Templo de 
Dios, en la plaza frente 
a la puerta de las Aguas 
y en la plaza al lado de 
la puerta de Efra\u00edn. 
{I}17_{/}Toda la asamblea, 
todos los que hab\u00edan 
vuelto del destierro 
hicieron chozas y 
vivieron en ellas. Desde 
la \u00e9poca de Josu\u00e9, hijo 
de Nun, hasta ese 
entonces, no hab\u00edan hecho 
nada igual los hijos de 
Israel, era una fiesta 
extraordinaria. {I}18_{/}D\u00eda 
tras d\u00eda se fue leyendo 
el libro de la Ley de 
dios, desde el primero al 
\u00faltimo d\u00eda. La fiesta 
dur\u00f3 siete d\u00edas, y al 
octavo d\u00eda hubo seg\u00fan la 
Ley una asamblea solemne.
CEREMONIA DE PENITENCIA{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}El d\u00eda 
veinticuatro de ese mes, 
se reunieron los 
israelitas para un ayuno; 
ven\u00edan vestidos de saco y 
cubiertos de polvo. 
{I}2_{/}La raza de Israel se 
apart\u00f3 de todos los 
extranjeros, se 
presentaron y confesaron 
sus pecados y las culpas 
de sus padres. {I}3_{/}Se 
pusieron de pie en la 
plaza y se dio lectura al 
libro de la Ley de Yav\u00e9 
durante un cuarto de la 
jornada. Durante otro 
cuarto, confesaron sus 
pecados y se postraron 
ante Yav\u00e9 su Dios. 
{I}4_{/}Josu\u00e9, Binu\u00ed, 
Cadmiel, Seban\u00edas, Buni, 
Sereb\u00edas, Bani, Quenani, 
se instalaron en el 
estrado de los levitas y 
con fuerte voz clamaron a 
Yav\u00e9 su Dios. {I}5_{/}Los 
levitas Josu\u00e9, Cadmiel, 
Bani, Jasbadle\u00edas, 
Sereb\u00edas, Od\u00edas, 
Seban\u00edas, Betaj\u00edas 
dijeron:
ORACI\u00d3N DE ESDRAS{/}

"\u00a1Lev\u00e1ntense y bendigan a 
Yav\u00e9 nuestro Dios! 
\u00a1Bendito seas t\u00fa, Yav\u00e9 
Dios nuestro, por los 
siglos de los siglos! 
\u00a1Bendigan tu Nombre 
glorioso que sobrepasa 
todabendici\u00f3n y alabanza!
{I}6_{/}\u00a1T\u00fa, Yav\u00e9, eres el 
Unico! T\u00fa hiciste los 
cielos, los cielos de los 
cielos y todo cuanto 
contienen, la tierra y 
todo lo que tiene, los 
mares y cuanto hay en 
ellos; t\u00fa das la vida a 
todos, y ante ti se 
postra el ej\u00e9rcito de los 
cielos.
{I}7_{/}T\u00fa, Yav\u00e9, eres Dios; 
t\u00fa elegiste a Abram, lo 
sacaste de Ur de Caldea y 
le diste el nombre de 
Abrah\u00e1n. {I}8_{/}Lo hallaste 
fiel e hiciste una 
alianza con \u00e9l. Le diste 
el territorio del 
cananeo, del hitita y del 
amorreo, del pereceo, el 
jebuseo y el girgaseo. 
Mantuviste tus promesas 
porque eres justo. 
{I}9_{/}Viste la angustia de 
nuestros padres en 
Egipto, escuchaste sus 
gritos a orillas del mar 
de los juncos, 
{I}10_{/}realizaste signos y 
prodigios contra el 
fara\u00f3n, contra todos sus 
servidores y contra todo 
el pueblo de ese pa\u00eds 
cuyo orgullo t\u00fa conoc\u00edas, 
y te hiciste una fama que 
perdura hasta hoy. 
{I}11_{/}T\u00fa abriste el mar 
ante ellos, pasaron por 
medio del mar por suelo 
seco, y arrojaste al 
fondo de las aguas a los 
que los persegu\u00edan, como 
una piedra en aguas 
torrentosas. {I}12_{/}T\u00fa los 
guiaste de d\u00eda por medio 
de una columna de nubes y 
de noche por una columna 
de fuego, para alumbrar 
el camino por donde iban 
caminando. 
{I}13_{/}T\u00fa bajaste al monte 
Sina\u00ed y les hablaste de 
lo alto del cielo; les 
diste mandatos, leyes 
verdaderas, preceptos y 
decisiones excelentes. 
{I}14_{/}Les diste a conocer 
tu s\u00e1bado santo y les 
ordenaste mandamientos, 
preceptos y leyes por 
boca de Mois\u00e9s tu 
servidor. {I}15_{/}De lo alto 
del cielo les diste el 
pan para saciar su 
hambre, e hiciste brotar 
agua de la roca para su 
sed. Les dijiste que 
fueran a conquistar el 
territorio que hab\u00edas 
jurado darles; {I}16_{/}pero 
nuestros padres se 
negaron, se pusieron 
testarudos y no 
obedecieron tus \u00f3rdenes. 
{I}17_{/}Se negaron a 
obedecer; se olvidaron de 
las maravillas que t\u00fa 
hab\u00edas realizado para 
ellos y se les antoj\u00f3 
volver a Egipto a su 
esclavitud. Pero t\u00fa, eres 
un Dios de perd\u00f3n, lleno 
de piedad y de ternura, 
que tardas en enojarte y 
rico en bondad, y por eso 
no los abandonaste. 
{I}18_{/}Se hicieron un 
ternero de metal fundido 
diciendo: \u00a1Ese es el dios 
que te hizo subir de 
Egipto! Y pronunciaron 
toda clase de blasfemias. 
{I}19_{/}Pero t\u00fa, en tu 
inmensa ternura, no los 
abandonaste en medio del 
desierto; la columna de 
nubes no los dej\u00f3, sino 
que los guiaba de d\u00eda por 
el camino, y de noche la 
columna de fuego 
alumbraba ante ellos el 
camino por donde iban. 
{I}20_{/}Les diste tu buen 
esp\u00edritu para hacerlos 
sabios, no les negaste el 
man\u00e1 y les diste agua 
para su sed. {I}21_{/}Durante 
cuarenta a\u00f1os cuidaste de 
ellos en el desierto, no 
les falt\u00f3 nada, su ropa 
no se gast\u00f3 y sus pies no 
se hincharon.
{I}22_{/}Les entregaste 
reinos y pueblos y les 
diste esos territorios 
como una provincia 
fronteriza. Se apoderaron 
del territorio de Sij\u00f3n 
rey de Jesb\u00f3n y del de Og 
rey de Bas\u00e1n. 
{I}23_{/}Multiplicaste sus 
hijos tanto como las 
estrellas del cielo e 
hiciste que entraran en 
el pa\u00eds del cual hab\u00edas 
hablado a sus padres, 
para que entraran en \u00e9l y 
tomaran posesi\u00f3n. 
{I}24_{/}Sus hijos entraron 
all\u00ed, conquistaron ese 
pa\u00eds; abatiste ante ellos 
a los cananeos habitantes 
del pa\u00eds, pusiste en sus 
manos reyes y pueblos 
para que los trataran 
como quisieran. {I}25_{/}Se 
apoderaron de ciudades 
fortificadas y de buena 
tierra, heredaron casas 
donde nada faltaba, pozos 
ya cavados, vi\u00f1as, 
olivares, \u00e1rboles 
frutales en cantidad; 
comieron cuanto 
quisieron, disfrutaron de 
tus incontables 
beneficios.
{I}26_{/}Pero, se rebelaron y 
se alzaron contra ti, y 
se echaron tu Ley a la 
espalda. Mataron a los 
profetas que los 
invitaban a volverse 
hacia ti y cometieron 
grandes cr\u00edmenes. 
{I}27_{/}Entonces los dejaste 
caer en manos de sus 
enemigos que los 
oprimieron. Clamaron a ti 
durante su opresi\u00f3n, y 
los escuchaste desde lo 
alto del cielo. En tu 
inmensa ternura les diste 
libertadores para que los 
libraran de manos de sus 
enemigos. {I}28_{/}Pero en 
cuanto recuperaron la 
paz, volvieron a hacer el 
mal delante de ti. De 
nuevo los abandonaste en 
manos de sus opresores y 
de nuevo clamaron a ti, y 
t\u00fa los escuchaste de lo 
alto del cielo. 
\u00a1Cu\u00e1ntas veces no los has 
librado as\u00ed en tu 
ternura! {I}29_{/}Les 
advertiste que volvieran 
a tu Ley, pero en su 
orgullo no cumplieron tus 
\u00f3rdenes; pecaron contra 
esos mandatos que dan 
vida a cualquiera que los 
pone en pr\u00e1ctica. No te 
ofrecieron m\u00e1s que una 
espalda rebelde y una 
nuca terca, no te 
obedecieron. 
{I}30_{/}Sin embargo, t\u00fa has 
sido paciente con ellos 
durante a\u00f1os, les 
advertiste por tu 
esp\u00edritu, por boca de tus 
profetas, pero no te 
hicieron caso. Entonces 
los entregaste en manos 
de las naciones paganas; 
{I}31_{/}pero en tu inmensa 
ternura, no los hiciste 
desaparecer, no los 
abandonaste, porque eres 
un Dios lleno de piedad y 
de ternura.
{I}32_{/}Ahora, oh Dios 
nuestro, t\u00fa, el Dios 
grande, poderoso y 
terrible, que siempre 
mantienes tu alianza y tu 
bondad, no seas 
insensible ante todas 
esas pruebas que han 
ca\u00eddo sobre nosotros, 
nuestros reyes, nuestros 
jefes, nuestros 
sacerdotes, nuestros 
profetas y todo nuestro 
pueblo desde los d\u00edas de 
los reyes de Asiria hasta 
ahora. 
{I}33_{/}T\u00fa has sido justo en 
todo lo que nos ha 
ocurrido, porque has 
actuado seg\u00fan la verdad y 
porque nosotros nos 
portamos mal. 
{I}34_{/}Nuestros reyes, 
nuestros jefes, nuestros 
sacerdotes y nuestros 
padres no han seguido tu 
Ley, se olvidaron de tus 
mandamientos y de las 
ordenanzas que les hab\u00edas 
dado. {I}35_{/}Mientras 
estuvieron en su reino 
gozando de todos los 
beneficios que les 
proporcionabas, en este 
pa\u00eds grande y f\u00e9rtil que 
hab\u00edas peusto a su 
disposici\u00f3n, no te 
sirvieron ni se apartaron 
de sus malas acciones.
{I}36_{/}Por eso aqu\u00ed estamos 
como esclavos, somos 
esclavos en este pa\u00eds que 
t\u00fa diste a nuestros 
padres y cuyos frutos y 
bienes deber\u00edan ser 
tambi\u00e9n nuestros. 
{I}37_{/}Pues esos productos 
est\u00e1n ahora en manos de 
reyes que t\u00fa nos 
impusiste debido a 
nuestros pecados y que 
disponen a su antojo de 
nuestras personas y de 
nuestros reba\u00f1os. Y 
mientras tanto nuestra 
angustia sigue siendo 
grande."
EL ACTA OFICIAL DEL 
COMPROMISO CONTRA\u00cdDO POR 
LA COMUNIDAD{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}"Por todo lo 
anterior, contraemos un 
compromiso solemne y lo 
ponemos por escrito." 
En ese documento oficial 
figuraban los nombres de 
nuestros jefes, de 
nuestros levitas y de 
nuestros sacerdotes. 
{I}2_{/}En el documento 
aparec\u00edan las firmas de: 
Nehem\u00edas hijo de Hacal\u00eda, 
el gobernador, y Sidqu\u00eda, 
{I}3_{/}Sera\u00edas, Azar\u00edas, 
Yirme\u00edas, {I}4_{/}Pasejur, 
Amar\u00edas, Malqu\u00edas, 
{I}5_{/}Jat\u00fas, Seban\u00edas, 
Maluc, {I}6_{/}Yarim, 
Meremot, Obad\u00edas, 
{I}7_{/}Daniel, Guinet\u00f3n, 
Baruc, {I}8_{/}Mesulam, 
Ab\u00edas, Miyamin, 
{I}9_{/}Maaz\u00edas, Bilgay, 
Sema\u00edas: \u00e9stos son los 
sacerdotes.
{I}10_{/}Luego ven\u00edan los 
levitas: Josu\u00e9 hijo de 
Azar\u00edas, Binu\u00ed, de los 
hijos de Yenadad, 
Cadmiel, {I}11_{/}y sus 
hermanos Secan\u00edas, 
Hodav\u00edas, Quelita, 
Pela\u00edas, Jan\u00e1n, 
{I}12_{/}Mica, Rejov, 
Hasab\u00edas, {I}13_{/}Zacur, 
Sereb\u00edas, Seban\u00edas, 
{I}14_{/}Jod\u00edas, Bani, 
Quenani.
{I}15_{/}Los jefes del 
pueblo: Pareoj, Pajat-
Moab, Elam, Zat\u00fa, Bani, 
{I}16_{/}Buni, Azgad, Bebay, 
{I}17_{/}Adon\u00edas, Bigvay, 
Ad\u00edn, {I}18_{/}Ater, 
Yizqu\u00edas, Azur, 
{I}19_{/}Jod\u00edas, Jasum, 
Besay, {I}20_{/}Jarif, 
Anatot, Nobay, 
{I}21_{/}Magp\u00edas, Mesulam, 
Yezir, {I}22_{/}Mesezabal, 
Sadoc, Yadua, 
{I}23_{/}Pelat\u00edas, Jan\u00e1n, 
Ana\u00edas, {I}24_{/}Josea, 
Janan\u00edas, Jacsub, 
{I}25_{/}Jaloj\u00e9s, Pilja, 
Sobec, {I}26_{/}Rejum, 
Yasabna, Maase\u00edas, 
{I}27_{/}Aj\u00edas, Jan\u00e1n, An\u00e1n, 
{I}28_{/}Maluc, Jarim, Baana.
{I}29_{/}Y el resto del 
pueblo: sacerdotes, 
levitas, porteros, 
cantores, servidores, en 
una palabra todos los que 
se separaron de la gente 
extranjera para obedecer 
a la Ley de Dios junto 
con sus mujeres, sus 
hijos y sus hijas que 
estaban en edad de 
comprender.
{I}30_{/}Todos junto a sus 
hermanos, los jefes, se 
comprometen solemnemente 
y mediante juramento a 
caminar seg\u00fan la Ley que 
Dios dio por boca de 
Mois\u00e9s, el servidor de 
Dios; a guardar y a 
cumplir los mandamientos 
de Yav\u00e9 nuestro Dios, sus 
costumbres y sus leyes.
{I}31_{/}No daremos m\u00e1s 
nuestras hijas a la gente 
del pa\u00eds ni tampoco 
tomaremos m\u00e1s sus hijas 
para nuestros hijos.
{I}32_{/}Si un d\u00eda de s\u00e1bado 
la gente del pa\u00eds trae 
para vender mercader\u00eda u 
otros productos, no se 
los compraremos en un d\u00eda 
s\u00e1bado o en otro d\u00eda 
sagrado. El s\u00e9ptimo a\u00f1o, 
renunciaremos a los 
productos de la tierra y 
a cualquier dinero que se 
nos deba.
{I}33_{/}Nos obligamos a 
entregar un tercio de 
moneda de plata al a\u00f1o 
para el culto del Templo 
de nuestro Dios: 
{I}34_{/}para el pan de la 
oblaci\u00f3n, para la ofrenda 
y el holocausto 
perpetuos, para los 
sacrificios del s\u00e1bado, 
de las Lunas Nuevas, de 
las fiestas, para las 
comidas sagradas, para 
los sacrificios ofrecidos 
para la expiaci\u00f3n de los 
pecados de Israel; en una 
palabra, para todo el 
servicio del Templo de 
nuestro Dios.
{I}35_{/}Todos nosotros, 
sacerdotes, levitas y 
pueblo, sorteamos para 
cada familia la fecha en 
que, una vez al a\u00f1o, 
tendr\u00e1n que ofrecer la 
le\u00f1a para el Templo de 
nuestro Dios, para 
quemarla en el altar de 
Yav\u00e9 nuestro Dios, seg\u00fan 
lo que est\u00e1 escrito en la 
Ley. {I}36_{/}Cada a\u00f1o 
llevaremos al Templo de 
Yav\u00e9 los primeros 
productos de nuestros 
campos y las primeras 
frutas de todos los 
\u00e1rboles, {I}37_{/}como 
tambi\u00e9n los primog\u00e9nitos 
de nuestros hijos y de 
nuestro reba\u00f1o, seg\u00fan lo 
que est\u00e1 escrito en la 
Ley. Las primeras cr\u00edas 
de nuestro ganado mayor y 
menor ser\u00e1n llevadas al 
Templo de nuestro Dios y 
destinadas a los 
sacerdotes que est\u00e9n de 
turno en el Templo de 
nuestro Dios.
{I}38_{/}Entregaremos a los 
sacerdotes, en las 
bodegas del Templo de 
nuestro Dios, lo mejor de 
nuestras harinas, de los 
productos de nuestros 
\u00e1rboles, del vino reci\u00e9n 
cosechado y del aceite; y 
el diezmo de nuestros 
campos ser\u00e1 para los 
levitas. Ellos mismos 
cobrar\u00e1n ese diezmo en 
las regiones agr\u00edcolas. 
{I}39_{/}Un sacerdote, hijo 
de Aar\u00f3n, acompa\u00f1ar\u00e1 a 
los levitas cuando vayan 
a cobrar el diezmo; los 
levitas llevar\u00e1n luego 
ese diezmo a las 
dependencias de la casa 
del tesoro, en el Templo 
de nuestro Dios. {I}40_{/}A 
esas bodegas llevar\u00e1n los 
israelitas y los levitas 
las contribuciones en 
trigo, vino y aceite; 
all\u00ed se guardar\u00e1 el 
material del Santuario, 
all\u00ed donde est\u00e1n los 
sacerdotes de turno, los 
porteros y los cantores.
Y en adelante, no 
descuidaremos m\u00e1s el 
Templo de nuestro Dios.
{1}11{/}

{I}1_{/}Los jefes del pueblo 
se instalaron en 
Jerusal\u00e9n y el resto del 
pueblo sorte\u00f3 a uno de 
cada diez hombres para 
que fuera a vivir en 
Jerusal\u00e9n, la ciudad 
santa; los dem\u00e1s pod\u00edan 
quedarse en las ciudades 
de la provincia. {I}2_{/}El 
pueblo bendijo a todos 
aquellos que aceptaron 
vivir en Jerusal\u00e9n: {I}3_{/}a 
continuaci\u00f3n viene la 
lista de los jefes de la 
provincia que se 
instalaron en Jerusal\u00e9n. 
En las ciudades de Jud\u00e1 
cada cual habit\u00f3 en su 
ciudad y en su propiedad: 
israelitas, sacerdotes, 
levitas, sirvientes o 
hijos de esclavos de 
Salom\u00f3n.
LA POBLACI\u00d3N JUD\u00cdA DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}4_{/}De los hijos de Jud\u00e1 
y de los hijos de 
Benjam\u00edn viv\u00edan en 
Jerusal\u00e9n:
Entre los hijos de Jud\u00e1: 
Ata\u00edas, hijo de Uz\u00edas, 
hijo de Zecar\u00edas, hijo de 
Amar\u00edas, hijo de 
Sefat\u00edas, hijo de 
Majalaleel, de los 
descendientes de Per\u00e9s; 
{I}5_{/}Maase\u00edas, hijo de 
Baruc, hijo de Col-Jos\u00e9, 
hijo de Jaza\u00edas, hijo de 
Ada\u00edas, hijo de Yoyarib, 
hijo de Zecar\u00edas, 
descendiente de Sela. 
{I}6_{/}El total de los 
descendientes de Per\u00e9s 
instalados en Jerusal\u00e9n 
era de 468 hombres aptos 
para la guerra.
{I}7_{/}Estos son los hijos 
de Benjam\u00edn: Sal\u00fa, hijo 
de Mesulam, hijo de Yoed, 
hijo de Peda\u00edas, hijo de 
Cola\u00edas, hijo de 
Maase\u00edas, hijo de Itiel, 
hijo de Yesa\u00edas, {I}8_{/}y 
sus hermanos Gabay y 
Salay: 928 en total. Los 
mandaba Yoel hijo de 
Zicri, y Jud\u00e1 hijo de 
Hasenua era el segundo en 
el mando de la ciudad.
{I}10_{/}Entre los 
sacerdotes: Yeda\u00edas hijo 
de Joyaquim, hijo de 
{I}11_{/}Sera\u00edas, hijo de 
Yilqu\u00edas, hijo de 
Mesulam, hijo de Sadoc, 
hijo de Merayot, hijo de 
Ajitub, jefe del Templo 
de Dios, {I}12_{/}y sus 
hermanos que estaban al 
servicio del Templo: en 
total 822; Ada\u00edas hijo de 
Yerojam, hijo de 
Pelal\u00edas, hijo de Amsi, 
hijo de Malqu\u00edas, {I}13_{/}y 
sus hermanos jefes de 
familia: en total 242; y 
Amasay hijo de Azareel, 
hijo de Asay, hijo de 
Mesilemot, hijo de Immer, 
{I}14_{/}y sus hermanos, 
hombres valientes: en 
total 128. Los mandaba 
Zabdiel hijo de Hagadol.
{I}15_{/}Entre los levitas, 
Sema\u00edas hijo de Jacsub, 
hijo de Azricam, hijo de 
Jasab\u00edas, hijo de Buni. 
{I}16_{/}Sabtay y Yozabad, 
jefes levitas 
responsables de los 
asuntos exteriores del 
Templo de Dios; 
{I}17_{/}Matan\u00edas hijo de 
Mica, hijo de Zabdi, hijo 
de Asaf, que dirig\u00eda los 
himnos y entonaba la 
acci\u00f3n de gracias durante 
la oraci\u00f3n; Baqbuqu\u00edas, 
el segundo de sus 
hermanos; Obad\u00edas hijo de 
Sam\u00faa, hijo de Galal, 
hijo de Yedut\u00fan. {I}18_{/}El 
total de levitas en la 
ciudad santa era de 284.
{I}19_{/}Los porteros: Acub, 
Talm\u00f3n y sus hermanos que 
hac\u00edan la guardia en las 
puertas, en total 172. 
{I}20_{/}El resto de los 
israelitas, de los 
sacerdotes y de los 
levitas, viv\u00edan en las 
ciudades de Jud\u00e1, cada 
uno en su propiedad o en 
las aldeas alrededor de 
sus campos. {I}21_{/}Los 
sirvientes viv\u00edan en 
Ofel; los jefes de los 
sirvientes eran Sij\u00e1 y 
Gisp\u00e1. {I}22_{/}Uzi hijo de 
Bani, hijo de Jasab\u00edas, 
hijo de Matan\u00edas, hijo de 
Mic\u00e1, era el jefe de los 
levitas de Jerusal\u00e9n; 
pertenec\u00eda a los hijos de 
Asaf, los cantores 
encargados del servicio 
del Templo de Dios. 
{I}23_{/}Una instrucci\u00f3n real 
y un reglamento 
determinaban lo que 
deb\u00edan hacer los cantores 
d\u00eda a d\u00eda. {I}24_{/}Peta\u00edas 
hijo de Mesezabel, que 
pertenec\u00eda a los hijos de 
Zeraj, hijo de Jud\u00e1, era 
el representante del rey 
para todo lo que 
concern\u00eda al pueblo. 
{I}25_{/}Los hombres de Jud\u00e1 
viv\u00edan en Quiriat-Ha-Arb\u00e1 
y en sus alrededores, en 
Dib\u00f3n y en sus 
alrededores, en Yecadseel 
y en sus alrededores, 
{I}26_{/}en Yesua, en Molada, 
en Bet-Pelet, {I}27_{/}en 
Jasar-Sual, en Berseba y 
en sus alrededores, 
{I}28_{/}en Siclag, en Necona 
y en sus alrededores, 
{I}29_{/}en En-Rim\u00f3n, en 
Sorea, en Yarmut, {I}30_{/}en 
Zanoaj, en Adulam y en 
las aldeas circunvecinas, 
en Laquis y en su 
comarca, en Azeca y en 
sus alrededores. Se 
instalaron pues desde 
Berseba hasta el valle de 
Hinn\u00f3n. {I}31_{/}Los hijos de 
Benjam\u00edn viv\u00edan en Gueba, 
en Micm\u00e1s, en Aya y en 
Betel y en sus 
alrededores, {I}32_{/}en 
Anatot, en Nob, en 
Anan\u00edas, {I}33_{/}en Jasor, 
en Ram\u00e1, en Guitayim, 
{I}34_{/}en Jadid, en 
Seboyim, en Nedalat, 
{I}35_{/}en Lod y en Ono como 
tambi\u00e9n en el valle de 
los artesanos. {I}36_{/}Los 
levitas viv\u00edan tanto en 
Jud\u00e1 como en Benjam\u00edn.
{1}12{/}

{I}1_{/}Estos son los 
sacerdotes y los levitas 
que volvieron con 
Zorobabel, hijo de 
Sealtiel, y Josu\u00e9: 
Sera\u00edas, Yirme\u00edas, 
Esdras, {I}2_{/}Amar\u00edas, 
Maluc, Jat\u00fas, 
{I}3_{/}Secan\u00edas, Rejum, 
Meremot, {I}4_{/}Ido, 
Guinet\u00f3n, Ab\u00edas, 
{I}5_{/}Miyam\u00edn, Maad\u00edas, 
Bilga, {I}6_{/}Sema\u00edas; 
adem\u00e1s Yoyarib, Yeda\u00edas, 
{I}7_{/}Sal\u00fa, Amoc, Yilqu\u00edas, 
Yeda\u00eda. Eran los jefes de 
los sacerdotes y de sus 
hermanos, en tiempos de 
Josu\u00e9. {I}8_{/}Levitas: 
Josu\u00e9, Binui, Cadmiel, 
Sereb\u00edas, Jud\u00e1, Matan\u00edas, 
que dirig\u00edan el canto de 
acci\u00f3n de gracias. 
{I}9_{/}Bacbuqu\u00edas, Uni y sus 
hermanos formaban el 
segundo coro, seg\u00fan sus 
clases.
{I}10_{/}Josu\u00e9 engendr\u00f3 a 
Yoyaquim, Yoyaquim 
engendr\u00f3 a Eliasib, 
Eliasib a Yoyada, 
{I}11_{/}Yoyada engendr\u00f3 a 
Yojan\u00e1n y Yojan\u00e1n 
engendr\u00f3 a Yad\u00faa.
Estos eran los jefes de 
familia de sacerdotes en 
tiempos de Yoyaquim: de 
la familia de Sera\u00edas, 
Mera\u00edas; de la familia de 
Yirme\u00edas, Janan\u00edas; 
{I}13_{/}de la familia de 
Esdras, Mesulam, de la 
familia de Amar\u00edas, 
Yojan\u00e1n; de la familia de 
Maluc, Yonat\u00e1n; de la 
familia de Seban\u00edas, 
Yosef; {I}15_{/}de la familia 
de Jarim, Adna; de la 
familia de Merayot, 
Jelcay; {I}16_{/}de la 
familia de Ido, Zecar\u00edas; 
de la familia de 
Guinet\u00f3n, Mesulam; 
{I}17_{/}de la familia de 
Ab\u00edas, Zicri; de la 
familia de Minyamin...; 
{I}18_{/}de la familia de 
Bilga, Sam\u00faa; de la 
familia de Sema\u00edas, 
Yonat\u00e1n; {I}19_{/}adem\u00e1s, de 
la familia de Yoyarib, 
Matenay; de la familia de 
Yeda\u00edas, Uzi; {I}20_{/}de la 
familia de Salay, Calay; 
de la familia de Amoc, 
Eber, {I}21_{/}de la familia 
de Yilqu\u00edas, Jasab\u00edas; de 
la familia de Yeda\u00edas, 
Netaneel.
{I}22_{/}Los jefes de familia 
y los sacerdotes fueron 
empadronados hasta el 
reinado de Dar\u00edo el 
Persa, en tiempos de 
Eliasib, de Yoyada, de 
Yojan\u00e1n y de Yad\u00faa.
{I}23_{/}Los hijos de Levi, 
jefes de familia, fueron 
inscritos en el Libro de 
las Cr\u00f3nicas solamente 
hasta el tiempo de 
Yojan\u00e1n, nieto de 
Eliasib. {I}24_{/}Estos eran 
los jefes de los levitas: 
Jasab\u00edas, Sereb\u00edas, 
Josu\u00e9, Binui y Cadmiel; 
se paraban frente a sus 
hermanos Matan\u00edas, 
Bacbuqu\u00edas y Obad\u00edas, y 
ambos grupos, frente a 
frente, ejecutaban los 
himnos de alabanza y de 
acci\u00f3n de gracias seg\u00fan 
la norma establecida por 
David, el hombre de Dios. 
{I}25_{/}Mesulam, Talm\u00f3n y 
Acub eran porteros, 
hac\u00edan la guardia frente 
a los almacenes situados 
cerca de las puertas. 
{I}26_{/}Estos viv\u00edan en 
tiempos de Yoyaquim hijo 
de Josu\u00e9, hijo de 
Yosadac, y en tiempos del 
gobernador Nehem\u00edas y del 
sacerdote-maestro de la 
Ley Esdras.
INAUGURACI\u00d3N DE LA 
MURALLA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}27_{/}Cuando se inaugur\u00f3 
la muralla de Jerusal\u00e9n, 
se busc\u00f3 por todos los 
lugares a los levitas 
para traerlos a 
Jerusal\u00e9n, con el fin de 
celebrar la inauguraci\u00f3n 
con alegr\u00eda, con cantos 
de acci\u00f3n de gracias, al 
son de c\u00edmbalos, harpas y 
c\u00edtaras. {I}28_{/}Se 
congregaron pues los 
levitas de toda la regi\u00f3n 
que rodeaba a Jerusal\u00e9n, 
de las aldeas de Netofa, 
{I}29_{/}de Bet-Ha-Gilgal, de 
los campos de Gueba y de 
Azmavet. Pues los 
cantores se hab\u00edan 
construido poblados en 
los alrededores de 
Jerusal\u00e9n. {I}30_{/}Los 
sacerdotes y los levitas 
se purificaron y luego 
purificaron al pueblo, 
las puertas y las 
murallas.
{I}31_{/}Luego les ped\u00ed a los 
jefes de Jud\u00e1 que 
subieran a la muralla y 
los distribu\u00ed en dos 
grupos. El primero camin\u00f3 
por lo alto de la muralla 
hacia la derecha, en 
direcci\u00f3n a la puerta del 
Basural. {I}32_{/}En ese 
grupo iban Hosa\u00edas y la 
mitad de los jefes de 
Jud\u00e1, {I}33_{/}junto con 
Azar\u00edas, Esdras, Mesulam, 
{I}34_{/}Jud\u00e1 hijo de 
Miyam\u00edn, Sena\u00edas y 
Yirme\u00eda. {I}35_{/}Se los 
hab\u00eda seleccionado de 
entre los sacerdotes y se 
les hab\u00eda pasado unas 
trompetas. Luego segu\u00eda 
Zecar\u00edas hijo de Yonat\u00e1n, 
hijo de Sema\u00edas, hijo de 
Matan\u00edas, hijo de Mic\u00e1, 
hijo de Zacur, hijo de 
Asaf. {I}36_{/}El y sus 
hermanos Sema\u00edas, 
Azareel, Gilalay, Maay, 
Netaneel, Jud\u00e1 y Janani 
llevaban los instrumentos 
musicales de David, el 
hombre de Dios. Y Esdras, 
el maestro de la Ley, iba 
al frente de ellos.
{I}37_{/}Al llegar a la 
puerta del Manantial, 
subieron, al lado de los 
escalones de la ciudad de 
David, a lo alto de la 
muralla y siguieron por 
la rampa del palacio de 
David, hasta la puerta de 
las Aguas, al este. 
{I}38_{/}El segundo grupo se 
fue por la izquierda; iba 
en \u00e9l con la mitad de los 
jefes del pueblo 
caminando por lo alto de 
la muralla, hacia el lado 
de la torre de los Hornos 
y hasta la muralla ancha. 
{I}39_{/}Luego pasamos por la 
puerta de Efra\u00edn, la 
puerta de los Pescados, 
la torre de Jananeel y la 
torre de los Cien hasta 
la puerta de las Ovejas, 
y nos detuvimos en la 
puerta de la Guardia. 
{I}40_{/}Los dos grupos 
tomaron luego ubicaci\u00f3n 
en el Templo de Dios; 
estaban conmigo la mitad 
de los funcionarios, 
{I}41_{/}y adem\u00e1s los 
sacerdotes Eliaquim, 
Maase\u00edas, Minyam\u00edn, Mic\u00e1, 
Elioenay, Zecar\u00edas, 
Anan\u00edas con sus 
trompetas, {I}42_{/}y 
Maase\u00edas, Sema\u00edas, 
Eleazar, Uzi, Yojan\u00e1n, 
Malqu\u00edas, Elam y Ezer. 
Los cantores eran 
dirigidos por Izraqu\u00eda. 
{I}43_{/}Ese d\u00eda ofrecieron 
muchos sacrificios y el 
pueblo estall\u00f3 de alegr\u00eda 
porque Dios le hab\u00eda dado 
un gran motivo para ello; 
las mujeres y los ni\u00f1os 
participaban de la 
fiesta, y la alegr\u00eda de 
Jerusal\u00e9n se o\u00eda a lo 
lejos.
{I}44_{/}Por esos d\u00edas se 
hizo entrega de las 
bodegas que se hab\u00edan 
dispuesto para las 
provisiones, las tasas, 
las primicias y los 
diezmos a los que deb\u00edan 
guardar en ellas la parte 
que la Ley dispone para 
los sacerdotes y levitas; 
all\u00ed llegaban de todas 
las ciudades del pa\u00eds, 
porque el pueblo de Jud\u00e1 
estaba contento con los 
sacerdotes y levitas que 
cumpl\u00edan el servicio. 
{I}45_{/}Estos aseguraban el 
servicio de su Dios y el 
servicio de las 
purificaciones; los 
cantores y los porteros 
cumpl\u00edan los reglamentos 
de David y de su hijo 
Salom\u00f3n. {I}46_{/}Pues ya en 
la \u00e9poca de David, Asaf 
era el jefe de los 
cantores, y hab\u00eda 
canticos de alabanza y de 
acci\u00f3n de gracias a Dios. 
{I}47_{/}Y desde la \u00e9poca de 
Zorobabel Israel 
entregaba la parte que 
les correspond\u00eda a los 
cantores y a los 
porteros, d\u00eda a d\u00eda; se 
les entregaban las 
ofrendas a los levitas, y 
\u00e9stos las remit\u00edan a los 
hijos de Aar\u00f3n.
{1}13{/}

{I}1_{/}Por ese entonces se 
ley\u00f3 el libro de Mois\u00e9s 
ante el pueblo, pues all\u00ed 
estaba escrito: "El 
amonita y el moabita 
quedar\u00e1n para siempre 
excluidos de la asamblea 
de Dios, {I}2_{/}porque no 
recibieron con pan y agua 
a los israelitas, sino 
que pagaron a Balaam para 
que los maldijera, pero 
nuestro Dios cambi\u00f3 la 
maldici\u00f3n en bendici\u00f3n". 
{I}3_{/}Despu\u00e9s de haber 
escuchado la Ley, echaron 
de Israel a todos los 
extranjeros.
SEGUNDA MISI\u00d3N DE 
NEHEM\u00cdAS{/}

{I}4_{/}Pero antes de eso, 
estaba encargado de las 
bodegas de la Casa de 
nuestro Dios el sacerdote 
Eliyasib. Como era de la 
familia de Tob\u00edas, {I}5_{/}le 
hab\u00eda pasado a \u00e9ste una 
gran bodega donde antes 
se guardaban las 
ofrendas, el incienso, 
los objetos sagrados, el 
diezmo del trigo, del 
vino y del aceite, en una 
palabra, la parte de los 
levitas, de los cantores 
y de los porteros y lo 
que correspond\u00eda a los 
sacerdotes. {I}6_{/}Por ese 
entonces estaba yo 
ausente de Jerusal\u00e9n, 
pues el a\u00f1o treinta y dos 
del reinado de 
Artajerjes, rey de 
Babilonia, yo hab\u00eda 
vuelto donde el rey. Pero 
al cabo de un tiempo ped\u00ed 
permiso al rey para 
regresar a Jerusal\u00e9n; fue 
entonces cuando me 
inform\u00e9 de la mala acci\u00f3n 
que hab\u00eda hecho Elyasib 
para complacer a Tob\u00edas; 
le hab\u00eda arreglado una 
bodega en el patio de la 
Casa de Dios. {I}8_{/}Eso me 
molest\u00f3 mucho; tir\u00e9 al 
patio, fuera de la 
bodega, todos los muebles 
de Tob\u00edas, {I}9_{/}y orden\u00e9 
que se purificaran las 
bodegas. Luego deposit\u00e9 
all\u00ed los objetos de la 
Casa de Dios, las 
ofrendas y el incienso.
NEHEM\u00cdAS SE OPONE A 
DIVERSOS ABUSOS{/}

{I}10_{/}Supe tambi\u00e9n que 
ya no se recaudaban las 
partes de los levitas y 
que \u00e9stos y los cantores 
encargados del servicio 
se hab\u00edan vuelto cada 
cual a su campo. {I}11_{/}Por 
eso ret\u00e9 severamente a 
los funcionarios, 
dici\u00e9ndoles: "\u00bfPor qu\u00e9 
est\u00e1 en el abandono la 
Casa de Dios?" Reun\u00ed de 
nuevo a los levitas y los 
repuse en sus funciones. 
{I}12_{/}Entonces todo el 
pueblo de Jud\u00e1 entreg\u00f3 de 
nuevo en los almacenes el 
diezmo del trigo, del 
vino y del aceite. 
{I}13_{/}Encargu\u00e9 los 
almacenes al sacerdote 
Selem\u00edas, al escriba 
Sadoc, y al levita 
Peda\u00edas y les di como 
ayudante a Jan\u00e1n hijo de 
Zacur, hijo de Matan\u00edas, 
porque ten\u00edan fama de ser 
honrados. Les encargu\u00e9 la 
repartici\u00f3n a sus 
hermanos. {I}14_{/}Acu\u00e9rdate, 
Dios m\u00edo, de lo que hice 
entonces, no te olvides 
de las buenas obras que 
realic\u00e9 por la casa de mi 
Dios y para mantener sus 
ritos.
{I}15_{/}Tambi\u00e9n por ese 
entonces vi, un d\u00eda 
s\u00e1bado, a unos hombres 
que pisaban la uva en el 
lagar, y a otros que 
llevaban gavillas de 
trigo y las cargaban en 
sus burros junto con 
vino, uva, higos y toda 
clase de carga, y los 
llevaban a Jerusal\u00e9n el 
d\u00eda s\u00e1bado. Les advert\u00ed 
que no vendieran sus 
productos. {I}16_{/}E incluso 
en Jerusal\u00e9n hab\u00eda gente 
de Tiro que tra\u00eda pescado 
y productos de todo tipo 
para vend\u00e9rselos a los 
jud\u00edos el d\u00eda s\u00e1bado. 
{I}17_{/}Ret\u00e9 \u00e1speramente a 
los nobles de Jud\u00e1, 
dici\u00e9ndoles: "\u00a1Lo que 
ustedes hacen es 
vergonzoso! {I}18_{/}Los 
padres de ustedes 
hicieron lo mismo y Dios 
nos mand\u00f3 todas esas 
desgracias a nosotros y a 
esta ciudad. \u00a1Y ustedes 
siguen aumentando la 
c\u00f3lera de Dios contra 
Israel al profanar el 
s\u00e1bado!" 
{I}19_{/}Por eso orden\u00e9 que 
se cerraran las puertas 
de Jerusal\u00e9n en cuanto 
comenzara a caer la tarde 
en el comienzo del 
s\u00e1bado, y que se esperara 
hasta el t\u00e9rmino del 
s\u00e1bado para abrirlas de 
nuevo. Puse en las 
puertas a algunos de mis 
hombres para vigilar que 
ninguna carga entrara en 
la ciudad el d\u00eda s\u00e1bado. 
{I}20_{/}Una o dos veces, 
mercaderes y comerciantes 
de todo tipo se quedaron 
de noche fuera de 
Jerusal\u00e9n, {I}21_{/}pero yo 
les advert\u00ed: "\u00bfPor qu\u00e9 se 
quedan de noche cerca de 
la muralla? \u00a1Si vuelven a 
hacerlo, los arrestar\u00e9!" 
Con eso no volvieron m\u00e1s 
en d\u00eda s\u00e1bado. 
{I}22_{/}Tambi\u00e9n orden\u00e9 a los 
levitas que se 
purificaran y que 
custodiaran las puertas 
para que se respetara el 
d\u00eda s\u00e1bado. \u00a1Por todo eso 
acu\u00e9rdate tambi\u00e9m de m\u00ed, 
Dios m\u00edo. Ten piedad de 
m\u00ed seg\u00fan tu gran 
misericordia!
{I}23_{/}Por esos mismos d\u00edas 
tambi\u00e9n vi a unos jud\u00edos 
que se hab\u00edan casado con 
mujeres de Asdod, 
amonitas y moabitas. 
{I}24_{/}La mitad de sus 
hijos hablaban la lengua 
de Asdod o de tal o cual 
pueblo y no sab\u00edan el 
jud\u00edo. {I}25_{/}Los reprend\u00ed 
y los maldije; incluso 
les pegu\u00e9 a algunos, les 
tir\u00e9 el pelo y en nombre 
de Dios les dije 
severamente: "No den m\u00e1s 
sus hijas a los hijos de 
ellos ni tomen m\u00e1s las 
hijas de ellos para sus 
hijos o para ustedes. 
{I}26_{/}As\u00ed fue como pec\u00f3 
Salom\u00f3n, rey de Israel. 
No hab\u00eda otro rey como \u00e9l 
en ninguna parte, era 
amado de su Dios que lo 
hab\u00eda puesto como rey de 
todo Israel, y sin 
embargo las mujeres 
extranjeras lo hicieron 
pecar. {I}27_{/}\u00bfQuieren que 
se diga de ustedes que 
cometieron el mismo 
pecado y que fueron 
infieles a nuestro Dios 
cas\u00e1ndose con mujeres 
extranjeras?"
{I}28_{/}Uno de los hijos de 
Yoyada, hijo del sumo 
sacerdote Elyasib era 
yerno de Sambalat el 
horonita; lo ech\u00e9 lejos 
de m\u00ed. {I}29_{/}No te 
olvides, Dios m\u00edo, hasta 
qu\u00e9 punto hab\u00edan 
desacreditado el 
sacerdocio y tu alianza 
con los sacerdotes y los 
levitas. {I}30_{/}Los he 
purificado de cualquier 
extranjero; he 
establecido reglas para 
los sacerdotes y los 
levitas, para cada uno en 
su respectivo trabajo, 
{I}31_{/}como asimismo reglas 
para la ofrenda de la 
le\u00f1a a su debido tiempo y 
para los primeros frutos.
\u00a1Acu\u00e9rdate de m\u00ed, Dios 
m\u00edo, y bend\u00edceme!
