
{1}1{/}

{I}1_{/}Estas son las 
palabras de Jerem\u00edas, 
hijo de Helc\u00edas, de una 
familia de sacerdotes que 
viv\u00edan en Anatot, en la 
tierra de Benjam\u00edn. 
{I}2_{/}La palabra de Yav\u00e9 le 
fue dirigida en tiempos 
de Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n y 
rey de Jud\u00e1, en el a\u00f1o 
trece de su reinado, 
{I}3_{/}y despu\u00e9s en tiempos 
de Joaquim, hijo de 
Jos\u00edas y rey de Jud\u00e1, 
hasta cumplirse el a\u00f1o 
und\u00e9cimo de Sedec\u00edas, 
hijo de Jos\u00edas y rey de 
Jud\u00e1, o sea, hasta el 
destierro del pueblo de 
Jerusal\u00e9n, que aconteci\u00f3 
en el mismo mes.
JEREM\u00cdAS ES LLAMADO POR 
DIOS{/}

{I}4_{/}Me lleg\u00f3 una 
palabra de Yav\u00e9:
{I}5_{/}"Antes de formarte en 
el seno de tu madre, ya 
te conoc\u00eda; antes de que 
t\u00fa nacieras, yo te 
consagr\u00e9, y te destin\u00e9 a 
ser profeta de las 
naciones."
{I}6_{/}Yo exclam\u00e9: "Ay, 
Se\u00f1or, Yav\u00e9, \u00a1c\u00f3mo podr\u00eda 
hablar yo, que soy un 
muchacho!"
{I}7_{/}Y Yav\u00e9 me contest\u00f3: 
"No me digas que eres un 
muchacho. Ir\u00e1s 
adondequiera que te 
env\u00ede, y proclamar\u00e1s todo 
lo que yo te mande. 
{I}8_{/}No les tengas miedo, 
porque estar\u00e9 contigo 
para protegerte, palabra 
de Yav\u00e9."
{I}9_{/}Entonces Yav\u00e9 
extendi\u00f3 su mano y me 
toc\u00f3 la boca, dici\u00e9ndome: 
"En este momento pongo 
mis palabras en tu boca. 
{I}10_{/}En este d\u00eda te 
encargo los pueblos y las 
naciones:
Arrancar\u00e1s y derribar\u00e1s,
perder\u00e1s y destruir\u00e1s,
edificar\u00e1s y plantar\u00e1s."
{I}11_{/}Me lleg\u00f3 una palabra 
de Yav\u00e9: "\u00bfReconoces esta 
visi\u00f3n?" {I}12_{/}Yo dije: 
"La rama es del \u00e1rbol que 
llaman alerta{/}." Yav\u00e9 
respondi\u00f3: "No te 
equivocas, pues yo estoy 
as\u00ed alerta a mi palabra, 
para cumplirla."
{I}13_{/}Luego me lleg\u00f3 una 
palabra de Yav\u00e9: "\u00bfQu\u00e9 
est\u00e1s viendo?" Y 
contest\u00e9: "Veo una olla 
echando espumas, y la 
cosa viene del norte." 
{I}14_{/}Yav\u00e9 me dijo: "Del 
norte se viene derramando 
el desastre, y alcanzar\u00e1 
a todos los habitantes de 
este pa\u00eds. {I}15_{/}Pues 
estoy llamando a todos 
los reinos del norte, 
palabra de Yav\u00e9. Aqu\u00ed 
vienen y cada uno de 
ellos establece sus 
cuarteles frente a una de 
las entradas de 
Jerusal\u00e9n, frente a sus 
murallas y frente a las 
ciudades de Jud\u00e1.
{I}16_{/}Voy a hacer justicia 
con este pueblo que me ha 
dejado para hacer el mal; 
ha quemado incienso a 
dioses extranjeros, y se 
ha puesto a servir a 
dioses que ellos mismos 
se fabricaron.
{I}17_{/}T\u00fa, ahora, mu\u00e9vete y 
anda a decirles todo lo 
que yo te mande. No temas 
enfrentarlos, porque yo 
tambi\u00e9n podr\u00eda asustarte 
delante de ellos. 
{I}18_{/}Este d\u00eda hago de ti 
una fortaleza, un pilar 
de hierro y una muralla 
de bronce frente a la 
naci\u00f3n entera: frente a 
los reyes de Jud\u00e1 y a sus 
ministros, frente a los 
sacerdotes y a los 
propietarios.
{I}19_{/}Ellos te declarar\u00e1n 
la guerra, pero no podr\u00e1n 
vencerte, pues yo estoy 
contigo para ampararte, 
palabra de Yav\u00e9."
LAS INFIDELIDADES DE 
ISRAEL{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Se me comunic\u00f3 
una palabra de Yav\u00e9: 
"Anda y grita a los o\u00eddos 
de Jerusal\u00e9n": {I}2_{/}As\u00ed 
dice Yav\u00e9:
"A\u00fan me acuerdo de la 
pasi\u00f3n de tu juventud, de 
tu cari\u00f1o como de novia, 
cuando me segu\u00edas por el 
desierto, por la tierra 
sin cultivar."
{I}3_{/}Israel era la cosa 
sagrada de Yav\u00e9, la parte 
mejor de su cosecha. 
Quien comiera de sus 
frutos ten\u00eda que pagar y 
pronto le ven\u00eda la 
desgracia, palabra de 
Yav\u00e9.
{I}4_{/}Gente de Israel, con 
todas sus familias, 
escuchen lo que dice 
Yav\u00e9: {I}5_{/}\u00bfAcaso sus 
padres me hallaron 
desleal, para que se 
alejaran de m\u00ed? Pues se 
fueron a cosas 
despreciables y, con 
esto, se hicieron 
despreciables.
{I}6_{/}Ya no preguntan: 
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Yav\u00e9, que nos 
hizo salir de Egipto y 
nos llev\u00f3 a trav\u00e9s del 
desierto, tierra de 
estepas y barrancas, 
tierra \u00e1rida y tenebrosa, 
tierra sin habitantes y 
por donde no transita 
nadie?
{I}7_{/}Yo soy quien los 
condujo al jard\u00edn de la 
tierra para que gozaran 
sus bienes y comieran los 
mejores frutos. Pero 
apenas llegaron a mi 
pa\u00eds, lo profanaron, y 
mancharon mi herencia.
{I}8_{/}Los sacerdotes ya no 
se preguntan: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 
Yav\u00e9? \u00a1Los due\u00f1os de mi 
ense\u00f1anza no me conocen! 
Los pastores de mi pueblo 
se rebelaron contra m\u00ed, y 
los profetas consultaron 
a dioses in\u00fatiles, dando 
respuestas en nombre de 
Baal.
{I}9_{/}Por eso, les he 
metido pleito a esa 
gente, palabra de Yav\u00e9, y 
a\u00fan lo seguir\u00e9 con los 
hijos de sus hijos.
{I}10_{/}Vayan, pues, a las 
islas y miren, manden al 
pa\u00eds de Quedar y 
pregunten para saber 
d\u00f3nde pas\u00f3 algo igual que 
aqu\u00ed. {I}11_{/}\u00bfQu\u00e9 naci\u00f3n 
cambi\u00f3 sus dioses? -
aunque en verdad no son 
dioses-. Y mi pueblo 
cambia a su Dios glorioso 
por algo que no sirve.
{I}12_{/}Que los cielos se 
asombren y tiemblen 
espantados por eso, 
palabra de Yav\u00e9; 
{I}13_{/}doble falta ha 
cometido mi pueblo: me ha 
abandonado a m\u00ed, que soy 
manantial de aguas vivas, 
y se han cavado pozos, 
pozos agrietados que no 
retendr\u00e1n el agua.
{I}14_{/}\u00bfAcaso yo te hab\u00eda 
hecho esclavo, o te hab\u00eda 
sometido a alg\u00fan due\u00f1o? 
\u00bfPor qu\u00e9, pues, ahora 
saquean a Israel? 
{I}15_{/}Contra ti han rugido 
leones, tu tierra ha sido 
desolada, tus ciudades, 
incendiadas y 
despobladas. {I}16_{/}Hasta 
los egipcios de Nof y de 
Tajfanjes te han 
humillado.
{I}17_{/}\u00bfAcaso no sucedi\u00f3 
esto porque has 
abandonado a Yav\u00e9, tu 
Dios, que te indicaba el 
camino?
{I}18_{/}\u00bfPara qu\u00e9 llamas a 
Egipto?, \u00bfacaso te 
sanar\u00e1n las aguas del 
Nilo? \u00bfY para qu\u00e9 llamas 
a Asur?, \u00bfapagar\u00e1n acaso 
tu sed las aguas del r\u00edo?
{I}19_{/}Tus mismas faltas te 
castigan y tus 
infidelidades te 
condenan. Reconoce y 
comprueba cu\u00e1n malo y 
amargo resulta abandonar 
a Yav\u00e9, tu Dios, y dejar 
de temerme a m\u00ed, palabra 
de Yav\u00e9 Sabaot.
{I}20_{/}Hace tiempo que has 
quebrado el yugo, 
solt\u00e1ndote de sus lazos. 
T\u00fa dijiste: "Yo no quiero 
servir." Y sobre 
cualquier loma, bajo 
cualquier \u00e1rbol frondoso, 
te tend\u00edas como una 
prostituta.
{I}21_{/}Yo te hab\u00eda plantado 
como una parra fina. 
\u00bfC\u00f3mo has pasado a ser 
para m\u00ed vi\u00f1a degenerada? 
{I}22_{/}Aunque te laves, te 
limpies y te restriegues, 
ante m\u00ed no desaparecer\u00e1 
la mancha de tus faltas, 
palabra de Yav\u00e9.
{I}23_{/}Todav\u00eda te atreves a 
decir: "No estoy 
manchada, no he ido tras 
los baales." Mira en el 
valle las huellas de tus 
pasos, y reconoce lo que 
has hecho, camella f\u00e1cil, 
que va coqueteando por 
los caminos; {I}24_{/}burra 
salvaje suelta en el 
desierto, que en el ardor 
de su pasi\u00f3n olfatea el 
viento.
\u00bfQui\u00e9n calmar\u00e1 su celo? 
{I}25_{/}El que la busca sabe 
d\u00f3nde encontrarla. Pero 
t\u00fa dices: "\u00a1No, d\u00e9jame!, 
a m\u00ed me gustan los 
extranjeros y tras ellos 
quiero ir."
LOS CR\u00cdMENES DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}26_{/}As\u00ed como se 
averg\u00fcenza un ladr\u00f3n 
cuando lo pillan,
as\u00ed se avergonzar\u00e1n los 
hombres de Israel,
ellos, sus reyes y sus 
jefes,
sus sacerdotes y sus 
profetas,
{I}27_{/}que dicen a un palo: 
"T\u00fa eres mi padre",
y a una piedra: "T\u00fa me 
diste la vida."
Ellos me dan la espalda,
en vez de mostrarme su 
cara.
Pero cuando les pase una 
desgracia,
gritar\u00e1n dici\u00e9ndome: 
"\u00a1Lev\u00e1ntate, s\u00e1lvanos!"
{I}28_{/}Pues, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n 
tus dioses que t\u00fa mismo 
hiciste?
\u00a1A ver si te salvan en el 
tiempo de tu desgracia!
Porque tus dioses, pueblo 
de Jud\u00e1,
son tan numerosos como 
tus ciudades.
{I}29_{/}\u00bfPor qu\u00e9 quieren 
ustedes meterme en 
pleito,
cuando todos ustedes me 
han traicionado?, dice 
Yav\u00e9.
{I}30_{/}In\u00fatilmente he 
corregido a sus hijos,
ya que nadie me ha hecho 
caso.
La espada, m\u00e1s feroz que 
un le\u00f3n,
ha devorado a sus 
profetas, pero no 
entendieron.
{I}31_{/}\u00bfHe sido yo para 
Israel un desierto
o una tierra cubierta de 
espinos?
\u00bfPor qu\u00e9, entonces, dice 
mi pueblo:
"Nos apartamos de ti,
no queremos verte m\u00e1s?"
{I}32_{/}\u00bfPuede una joven 
olvidarse de sus adornos
o una novia de su 
cintur\u00f3n?
Y, sin embargo, mi pueblo 
me ha olvidado,
hace ya mucho tiempo.
{I}33_{/}Qu\u00e9 bien andaban tus 
pies en busca de amor.
Conoces todos los 
caminos, aun los del 
crimen.
{I}34_{/}Mira tus manos 
manchadas con sangre,
no de bandidos 
sorprendidos en el crimen
sino que de inocentes.
{I}35_{/}Sin embargo, dices: 
"Soy inocente
\u00bfpor qu\u00e9 no se aparta de 
m\u00ed la ira de Yav\u00e9?"
Pues bien, aqu\u00ed te voy a 
rebatir: S\u00ed, t\u00fa pecaste.
{I}36_{/}\u00bfHasta d\u00f3nde no 
correr\u00e1s? Pero ser\u00e1 en 
vano:
como te enga\u00f1\u00f3 Asur 
tambi\u00e9n te enga\u00f1ar\u00e1 
Egipto.
{I}37_{/}Tambi\u00e9n de ah\u00ed 
saldr\u00e1s con las manos en 
la cabeza,
porque a Yav\u00e9 no le 
gustan aquellos en que 
conf\u00edas,
y no te ir\u00e1 bien con 
ellos.
\u00bfY PRETENDES VOLVER A 
M\u00cd?{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}"Si un hombre 
despide a su esposa y 
ella, alej\u00e1ndose de \u00e9l, 
pasa a ser esposa de 
otro, \u00bfpodr\u00e1 volver a \u00e9l 
de nuevo? \u00bfNo ser\u00eda un 
esc\u00e1ndalo para todo el 
pa\u00eds? Pues bien, t\u00fa has 
andado con muchos amantes 
\u00bfy pretendes volver a m\u00ed?
{I}2_{/}Alza los ojos hacia 
los cerros y mira: no hay 
lugar en que no te hayas 
prostituido. Junto al 
camino te sentabas para 
esperar, como la mujer 
\u00e1rabe en el desierto, y 
manchaste tu pa\u00eds con tus 
prostituciones y tus 
cr\u00edmenes.
{I}3_{/}Por eso, los 
aguaceros cesaron y no 
hubo m\u00e1s lluvia para ti 
en la primavera, pero tu 
rostro de mujer perdida 
ni siquiera ha 
enrojecido. {I}4_{/}Mas a\u00fan 
me llamabas: "Padre m\u00edo, 
t\u00fa, el amigo de mi 
juventud, \u00bftendr\u00e1s rencor 
para siempre? \u00bfDurar\u00e1 
eternamente tu c\u00f3lera?" 
{I}5_{/}As\u00ed hablabas, y 
prosegu\u00edas feliz 
cometiendo tus maldades.
EJEMPLO DE LAS DOS 
HERMANAS{/}

{I}6_{/}Yav\u00e9 me dijo, 
cuando era rey Jos\u00edas: 
"\u00bfHas visto lo que ha 
hecho la infiel de 
Israel? Se ha entregado 
en cualquier cerro alto y 
bajo cualquier \u00e1rbol 
verde. {I}7_{/}Y yo me dec\u00eda: 
Despu\u00e9s de todo lo hecho, 
volver\u00e1 a m\u00ed; pero no 
volvi\u00f3.
{I}8_{/}Todo esto lo vio 
Jud\u00e1, su perversa 
hermana; vio c\u00f3mo yo me 
separaba de la infiel 
Israel, d\u00e1ndole el 
certificado de divorcio 
por todas sus traiciones; 
pero ni siquiera se ha 
asustado, y ha salido 
tambi\u00e9n a ejercer la 
prostituci\u00f3n. {I}9_{/}Su 
conducta descarada ha 
sido una deshonra para 
todo el pa\u00eds, pues ella 
tambi\u00e9n pec\u00f3 con dioses 
de piedra y de madera. 
{I}10_{/}Y despu\u00e9s de todo 
eso, Jud\u00e1 la p\u00e9rfida, no 
ha vuelto a m\u00ed 
sinceramente, sino con 
enga\u00f1os."
{I}11_{/}Y Yav\u00e9 continu\u00f3: 
"Por eso, la rebelde 
Israel es mucho mejor que 
esta p\u00e9rfida Jud\u00e1."
{I}12_{/}Sal a gritar estas 
palabras, al norte: 
"Vuelve, Israel infiel, 
dice Yav\u00e9. No me enojar\u00e9 
con ustedes, porque soy 
bueno, ni les guardar\u00e9 
rencor. {I}13_{/}Unicamente 
reconoce que eres 
culpable, que has 
traicionado a Yav\u00e9, tu 
Dios; has vendido tu amor 
a los extranjeros y no 
has escuchado mi voz."
PROMESAS A LA NUEVA 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}14_{/}Vuelvan, hijos 
rebeldes, dice Yav\u00e9, 
porque yo soy su Due\u00f1o. 
Elegir\u00e9 de ustedes a uno 
de esa ciudad y dos de 
aquella familia y los 
introducir\u00e9 en Si\u00f3n. 
{I}15_{/}Les pondr\u00e9 pastores 
seg\u00fan mi coraz\u00f3n, que los 
alimenten con 
inteligencia y prudencia. 
{I}16_{/}Y cuando ustedes 
sean muchos y prosperen 
en el pa\u00eds, ya no se 
hablar\u00e1 m\u00e1s del Arca de 
la Alianza de Yav\u00e9, ni 
pensar\u00e1n m\u00e1s en ella, ni 
la recordar\u00e1n m\u00e1s, ni la 
echar\u00e1n de menos, ni la 
har\u00e1n de nuevo.
{I}17_{/}Entonces llamar\u00e1n a 
Jerusal\u00e9n "el trono de 
Yav\u00e9" y a su alrededor se 
juntar\u00e1n todas las 
naciones, sin seguir m\u00e1s 
la dureza de sus malos 
corazones. {I}18_{/}Por ese 
mismo tiempo los hijos de 
Jud\u00e1 y los de Israel 
har\u00e1n el camino juntos 
desde las tierras del 
norte a la tierra que di 
en herencia a sus padres.
CONTIN\u00daA EL POEMA DE LA 
CONVERSI\u00d3N{/}

{I}19_{/}Y yo pensaba: "\u00a1C\u00f3mo 
quisiera contarte entre 
mis hijos, darte como 
herencia un pa\u00eds 
maravilloso, que 
sobresalga entre todas 
las naciones!" Y a\u00f1ad\u00ed: 
"Me llamar\u00e1s "Padre m\u00edo" 
y nunca m\u00e1s te apartar\u00e1s 
de m\u00ed. {I}20_{/}Sin embargo, 
as\u00ed como una mujer 
traiciona a su amante, 
as\u00ed me ha enga\u00f1ado la 
gente de Israel."
{I}21_{/}Sobre las lomas 
peladas se oyen unos 
gritos, son las s\u00faplicas 
llenas de l\u00e1grimas de los 
hijos de Israel porque 
perdieron el camino, 
olvid\u00e1ndose de Yav\u00e9, su 
Dios. {I}22_{/}"\u00a1Vuelvan, 
hijos rebeldes, que los 
voy a sanar de su 
rebeli\u00f3n!"
"Aqu\u00ed estamos de vuelta 
junto a ti, porque t\u00fa 
eres Yav\u00e9, nuestro Dios. 
{I}23_{/}Realmente de nada 
sirven los templos en las 
lomas y las fiestas en 
los montes. S\u00f3lo Yav\u00e9, 
nuestro Dios, es quien 
salva a Israel.
{I}24_{/}El dios infame se 
comi\u00f3 el fruto del 
trabajo de nuestros 
padres desde nuestra 
juventud, sus ovejas y 
sus vacas, sus hijos e 
hijas. {I}25_{/}\u00a1Acost\u00e9monos 
en nuestra verg\u00fcenza y 
que nos cubra nuestra 
propia confusi\u00f3n! Porque 
nuestros padres, y 
nosotros desde nuestra 
juventud, hemos pecado 
contra Yav\u00e9, nuestro 
Dios, y no hemos 
escuchado su voz."
SI QUIERES, PUEDES 
VOLVER{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}Si t\u00fa quieres volver, 
oh Israel, dice Yav\u00e9, si 
quieres convertirte a m\u00ed, 
si alejas de mi vista tus 
sucios \u00eddolos, ya no 
tendr\u00e1s m\u00e1s que 
esconderte de m\u00ed. {I}2_{/}Si 
juras por la vida de 
Yav\u00e9, con verdad, con 
derecho y con justicia, 
entonces t\u00fa ser\u00e1s para 
las naciones una 
bendici\u00f3n, y ser\u00e1s su 
gloria.
{I}3_{/}Porque as\u00ed habla Yav\u00e9 
a los hombres de Jud\u00e1 y 
de Jerusal\u00e9n: "Aren 
profundamente sus campos 
para que no siembren en 
la maleza. {I}4_{/}\u00a1Oh 
habitantes de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n, circunc\u00eddense 
por Yav\u00e9 y purifiquen sus 
corazones, no sea que mi 
ira se propague como el 
fuego y arda, sin que 
nadie pueda apagarla, a 
causa de sus malas 
acciones!"
AMENAZA DE INVASI\u00d3N{/}

{I}5_{/}Publ\u00edquenlo en Jud\u00e1
y que se oiga en 
Jerusal\u00e9n.
Toquen la trompeta en 
todo el pa\u00eds;
griten a voz en cuello y 
digan:
"Junt\u00e9monos y entremos en 
las ciudades 
fortificadas.
{I}6_{/}Icen banderas como 
se\u00f1ales hacia el lado de 
Si\u00f3n.
\u00a1Huyan, no se paren!"
Pues yo traigo del norte 
la desgracia
y una cat\u00e1strofe inmensa.
{I}7_{/}El le\u00f3n, que devora 
las naciones,
se ha levantado de su 
madriguera
y se ha puesto en marcha,
abandonando su morada,
para dejar tu tierra como 
un desierto,
tus ciudades destruidas y 
sin habitantes.
{I}8_{/}Por eso, v\u00edstanse con 
sacos,
lloren y a\u00fallen,
porque Yav\u00e9 no aparta de 
nosotros
su ardiente c\u00f3lera.
{I}9_{/}Ese d\u00eda, dice Yav\u00e9, 
desfallecer\u00e1 el coraz\u00f3n 
del rey y de los jefes; 
los sacerdotes temblar\u00e1n 
de miedo, y los profetas, 
de espanto. {I}10_{/}Y dir\u00e1n: 
"\u00a1Ah, Se\u00f1or Yav\u00e9! \u00a1Mira 
c\u00f3mo nos has enga\u00f1ado, 
cuando afirmabas: Ustedes 
vivir\u00e1n en paz; mientras 
que ahora estamos con la 
espada al cuello!"
{I}11_{/}En ese tiempo dir\u00e1n 
a este pueblo y a 
Jerusal\u00e9n: "Un viento que 
quema y que no sirve para 
separar la paja del 
grano, sopla desde el 
desierto hacia la hija de 
mi pueblo."
{I}12_{/}"Es un viento 
amenazante que les mando. 
Pues bien, ahora soy yo 
el que va a hablar y 
pronunciar sentencia 
contra ellos".
{I}13_{/}"Miren c\u00f3mo el 
destructor se levanta 
como las nubes, sus 
carros parecen un hurac\u00e1n
y sus caballos son m\u00e1s 
r\u00e1pidos que las \u00e1guilas. 
\u00a1Pobres de nosotros, 
estamos perdidos!"
{I}14_{/}"Limpia tu coraz\u00f3n 
del mal, Jerusal\u00e9n, para 
que puedas salvarte. \u00bfO 
acaso piensas seguir con 
tus perversos 
pensamientos?"
{I}15_{/}Lanzan la voz de 
alarma desde Dan y 
anuncian la mala noticia 
desde los cerros de 
Efra\u00edm: {I}16_{/}"Que todos 
sepan, en Jud\u00e1 y en 
Jerusal\u00e9n, que los 
enemigos ya est\u00e1n aqu\u00ed." 
Vienen de un lejano pa\u00eds 
y gritan contra las 
ciudades de Jud\u00e1, 
{I}17_{/}rodean a Jerusal\u00e9n 
como los que cuidan una 
propiedad, porque se 
rebel\u00f3 contra m\u00ed, dice 
Yav\u00e9.
{I}18_{/}Todo esto te mereces 
por tu mala conducta y 
por tus fechor\u00edas. Que se 
te parta el coraz\u00f3n de 
pena porque te rebelaste 
contra m\u00ed.
TIERRA QUEMADA{/}

{I}19_{/}"\u00a1Ay, qu\u00e9 dolores en 
todo mi interior, me 
duele el coraz\u00f3n! Me 
palpita tan fuerte que no 
puedo callarme. \u00bfNo oyes, 
alma m\u00eda, el toque del 
clar\u00edn y el estruendo de 
la guerra?
{I}20_{/}Las derrotas se 
suceden una tras otra, el 
pa\u00eds va quedando 
desierto. En un abrir y 
cerrar de ojos, fueron 
arrebatados mis 
pabellones y mis carpas. 
{I}21_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo tendr\u00e9 
que ver estandartes 
guerreros, y soportar el 
sonido del clar\u00edn?"
{I}22_{/}Esto te pasa porque 
eres un pueblo est\u00fapido 
que no me conoce. Ustedes 
son hijos tontos y sin 
inteligencia que saben 
hacer el mal pero no el 
bien."
{I}23_{/}Mir\u00e9 a la tierra, 
pero estaba vac\u00eda y llena 
de confusi\u00f3n. Mir\u00e9 a los 
cielos, y eran s\u00f3lo 
tinieblas.
{I}24_{/}Mir\u00e9 a los montes, y 
temblaban; a los cerros, 
y se sacud\u00edan.
{I}25_{/}Mir\u00e9 y me di cuenta 
que no hab\u00eda un alma, y 
que todos los p\u00e1jaros del 
cielo se hab\u00edan ido.
{I}26_{/}Mir\u00e9 los campos 
floridos, pero estaban 
secos, y todas las 
ciudades hab\u00edan sido 
destruidas por Yav\u00e9 y por 
el ardor de su c\u00f3lera.
{I}27_{/}Pues bien, as\u00ed habla 
Yav\u00e9: "Todo el pa\u00eds ser\u00e1 
destruido, pero no les 
dar\u00e9 el golpe de gracia. 
{I}28_{/}Por eso, la tierra 
se viste de luto y los 
cielos se oscurecen, 
porque yo lo he dicho y 
no me arrepentir\u00e9; lo he 
resuelto y no me volver\u00e9 
atr\u00e1s."
{I}29_{/}Al ruido de la 
caballer\u00eda y de los 
arqueros
todo el mundo ha huido,
escondi\u00e9ndose en los 
bosques
o trepando por las rocas.
Los habitantes dejan sus 
ciudades,
sin que nadie quede en 
ellas.
{I}30_{/}"Y t\u00fa, la devastada, 
\u00bfqu\u00e9 vas a hacer?
Aunque te pongas vestidos 
de p\u00farpura,
te adornes con joyas de 
oro
y te pintes con l\u00e1piz los 
ojos,
en vano te est\u00e1s haciendo 
bonita,
pues no les interesa a 
tus amantes
y s\u00f3lo buscan quitarte la 
vida."
{I}31_{/}Oigo gritos como los 
de una mujer que da a luz 
por primera vez; la hija 
de Si\u00f3n est\u00e1 gimiendo y 
extiende sus manos: "\u00a1Ay 
de m\u00ed, que voy a sucumbir 
bajo los golpes de los 
asesinos!"
MOTIVOS DE LA INVASI\u00d3N{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Recorran las 
calles de Jerusal\u00e9n, 
miren bien e inf\u00f3rmense. 
Busquen por las plazas, a 
ver si encuentran a un 
hombre, uno siquiera, que 
practique la justicia y 
busque la verdad, y 
perdonar\u00e9 a esta ciudad.
"\u00bfTus ojos, Yav\u00e9, no 
buscan acaso la verdad? 
{I}2_{/}Sin embargo, cuando 
dicen "Por la vida de 
Yav\u00e9", est\u00e1n, en 
realidad, jurando en 
falso. {I}3_{/}Les has 
herido, pero no han 
sentido; los has 
aplastado, pero no han 
querido aprender la 
lecci\u00f3n. Han endurecido 
su frente como una roca y 
se han negado a 
convertirse.
{I}4_{/}Yo me dec\u00eda: "S\u00f3lo la 
gente ordinaria es 
irresponsable, porque no 
conocen el camino de Yav\u00e9 
ni el derecho de su Dios. 
{I}5_{/}Ir\u00e9 ver a los jefes y 
les hablar\u00e9, pues \u00e9stos 
conocen el camino de Yav\u00e9 
y el derecho de su Dios." 
Pues bien, todos juntos 
hab\u00edan quebrado el yugo y 
roto las correas.
{I}6_{/}Por esto, el le\u00f3n de 
la selva los ataca, el 
lobo de las estepas los 
destroza y la pantera 
est\u00e1 acechando a la 
puerta de sus ciudades, 
lista para despedazar al 
que salga, porque son 
muchos sus pecados y 
numerosas sus rebeld\u00edas.
{I}7_{/}\u00bfC\u00f3mo te voy a 
perdonar? Tus hijos me 
han abandonado tomando 
por Dios a los que no lo 
son. Cuando cuidaba que 
nada les faltara, ellos 
se entregaron al 
adulterio. Juntos acud\u00edan 
a la casa de las 
prostitutas. {I}8_{/}Son 
potros satisfechos y 
lozanos que relinchan por 
la mujer de su pr\u00f3jimo.
{I}9_{/}\u00bfY no voy a castigar 
tales acciones? \u00bfNo he de 
vengarme de una naci\u00f3n 
como \u00e9sta? As\u00ed, dice 
Yav\u00e9:
{I}10_{/}Vengan, naciones,
y escalen las murallas de 
mi pueblo,
destruyan, pero no 
terminen con mi vi\u00f1a,
c\u00f3rtenle esos sarmientos,
ya que no son los que 
plant\u00f3 Yav\u00e9.
{I}11_{/}Realmente, harto me 
han traicionado,
tanto la gente de Jud\u00e1
como la de Israel, 
palabra de Yav\u00e9.
{I}12_{/}Renegaron de Yav\u00e9, 
diciendo:
"\u00a1No existe! Nada malo 
nos suceder\u00e1,
no veremos ni espada ni 
escasez.
{I}13_{/}\u00bfLos profetas? Que 
se los lleve el viento,
nadie los env\u00eda o les 
encarga un mensaje,
que sus amenazas se 
vuelvan contra ellos."
{I}14_{/}Pero as\u00ed me habla 
Yav\u00e9:
"Puesto que esa gente se 
expresa as\u00ed
yo pongo en tu boca 
palabras de fuego,
y esta gente ser\u00e1 le\u00f1a 
que el fuego devorar\u00e1."
{I}15_{/}Gente de Israel, 
Yav\u00e9 les habla:
Estoy trayendo de muy 
lejos una naci\u00f3n contra 
ustedes.
Es una naci\u00f3n invencible 
y muy antigua,
cuyo idioma desconoces.
{I}16_{/}Son arqueros 
certeros, todos ellos 
valientes,
{I}17_{/}ellos comer\u00e1n tu 
cosecha y tu pan,

devorar\u00e1n a tus hijos y a 
tus hijas,
se comer\u00e1n tus carneros y 
tus vacas,
tus vi\u00f1as y tus higos,
destruir\u00e1n tus plazas 
fuertes
en las que tanto conf\u00edas.
{I}18_{/}Sin embargo, dice 
Yav\u00e9, ni siquiera en 
aquellos d\u00edas los voy a 
destruir completamente, 
{I}19_{/}y cuando pregunten: 
"\u00bfPor qu\u00e9 Yav\u00e9, nuestro 
Dios, ha hecho todo esto 
con nosotros?", les 
dir\u00e1s: "As\u00ed como me 
dejaron para adorar, en 
el pa\u00eds de ustedes, a 
dioses extra\u00f1os, de la 
misma manera tendr\u00e1n que 
servir a extranjeros en 
una tierra que no es la 
de ustedes."
CASTIGO INEVITABLE{/}

{I}20_{/}Comuniquen esto a la 
familia de Jacob
y que lo escuche la gente 
de Jud\u00e1:
{I}21_{/}"Oye pueblo est\u00fapido 
y tonto,
que tienes ojos y no ves,
orejas y no oyes."
{I}22_{/}\u00bfA m\u00ed no me temen, 
dice Yav\u00e9,
ni tiemblan delante de 
m\u00ed?
De m\u00ed, que puse la arena 
para atajar el mar,
como una cerca eterna que 
no puede saltar.
Aunque se agite bramando,
no podr\u00e1 pasarla con sus 
olas.
{I}23_{/}Pero este pueblo, 
cuyo coraz\u00f3n es traidor y 
rebelde,
me ha vuelto la espalda y 
se ha marchado,
{I}24_{/}sin que se les 
ocurriera decir:
"Temamos a Yav\u00e9, nuestro 
Dios, que nos manda 
lluvia,
en oto\u00f1o y en primavera,
y nos concede el tiempo 
justo para cosechar."
{I}25_{/}Sus cr\u00edmenes y 
pecados han creado el 
desorden,
priv\u00e1ndoles a ustedes de 
esos bienes.
{I}26_{/}En mi pueblo, hay 
malhechores
que colocan trampas como 
para pillar p\u00e1jaros,
pero cazan hombres.
{I}27_{/}Sus casas est\u00e1n 
repletas con el bot\u00edn de 
sus saqueos,
como una jaula llena de 
p\u00e1jaros,
y se han hecho 
importantes y ricos,
{I}28_{/}Se ven gordos y 
macizos
y ya no saben distinguir 
el mal.
Nada tiene de justo su 
justicia,
no respetan el derecho de 
los hu\u00e9rfanos
ni defienden la causa de 
los pobres.
{I}29_{/}\u00bfY yo no pedir\u00eda 
cuentas?, dice Yav\u00e9,
\u00bfNo me vengar\u00eda de una 
naci\u00f3n como \u00e9sta?
{I}30_{/}Algo espantoso y 
horrible est\u00e1 pasando en 
este pa\u00eds:
{I}31_{/}Los profetas 
anuncian mentiras,
los sacerdotes buscan el 
dinero
y todo esto le gusta a mi 
pueblo.
\u00bfQu\u00e9 har\u00e1n ustedes, 
cuando llegue el fin?
VISI\u00d3N DEL SITIO DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Salgan de Jerusal\u00e9n, 
a refugiarse,hijos de 
Benjam\u00edn.
Que resuene la trompeta 
en Tecoa;
coloquen una se\u00f1al en 
Betqueren,
pues por el Norte se 
asoma una desgracia
como una inmensa 
cat\u00e1strofe.
{I}2_{/}No te comparabas con 
una deliciosa pradera, 
hija de Si\u00f3n; {I}3_{/}pues 
bien, hasta ti han 
llegado unos pastores con 
sus reba\u00f1os. Han 
instalado sus carpas a tu 
alrededor y cada uno da, 
all\u00ed, pasto a sus ovejas.
{I}4_{/}Decl\u00e1renle la guerra:
\u00a1Ea, ataquemos al 
mediod\u00eda!
Qu\u00e9 mala suerte la 
nuestra,
pues el d\u00eda ya se acaba
y la tarde extiende sus 
sombras.
{I}5_{/}No importa, volvamos 
a atacar de noche
y destruyamos sus 
fuertes.
{I}6_{/}Pues as\u00ed habla Yav\u00e9, 
el Dios de los Ej\u00e9rcitos: 
"Corten \u00e1rboles y 
construyan un terrapl\u00e9n 
frente a Jerusal\u00e9n, 
porque es una ciudad 
mentirosa y en ella no 
hay m\u00e1s que opresi\u00f3n. 
{I}7_{/}Como se saca agua de 
un pozo, as\u00ed brota de 
ella la maldad. All\u00ed s\u00f3lo 
se oye hablar de 
violencia e injusticia, y 
mis ojos est\u00e1n siempre 
viendo los golpes y el 
mal trato."
JEREM\u00cdAS AMENAZA{/}

{I}8_{/}Hazme caso, 
Jerusal\u00e9n, si no quieres 
que me aleje de ti y te 
conviertas en un 
desierto, en una tierra 
deshabitada.
{I}9_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: 
"Busquen y rebusquen como 
en una vi\u00f1a lo que queda 
de Israel; vuelvan a 
pasar su mano, como lo 
hace el vendimiador, por 
los sarmientos."
{I}10_{/}\u00bfA qui\u00e9n hablar\u00e9 y 
tomar\u00e9 como testigo para 
que escuchen? A sus o\u00eddos 
les hace falta una 
circuncisi\u00f3n, y no pueden 
entender. La palabra de 
Yav\u00e9 les causa risa y no 
les gusta.
{I}11_{/}"\u00a1Pero yo estoy 
lleno de la ira de Yav\u00e9 y 
no la aguanto m\u00e1s!"
"Derr\u00e1mala entonces sobre 
los ni\u00f1os de la calle y 
sobre los grupos de 
muchachos. Les va a 
llegar a todos, al marido 
y a la mujer, al anciano 
y al hombre lleno de 
vida. {I}12_{/}Sus casas 
pasar\u00e1n a otros, junto 
con sus campos y sus 
mujeres, cuando yo 
extienda mi mano sobre 
los habitantes de esta 
tierra, dice Yav\u00e9.
{I}13_{/}Pues desde el m\u00e1s 
chico al m\u00e1s grande, 
todos andan buscando su 
propio provecho, y desde 
el sacerdote hasta el 
profeta son todos unos 
embusteros. {I}14_{/}Calman 
s\u00f3lo a medias la 
aflicci\u00f3n de mi pueblo, 
diciendo: "Paz, paz", 
siendo que no hay paz.
{I}15_{/}Deber\u00edan 
avergonzarse de sus 
abominables acciones, 
pero han perdido la 
verg\u00fcenza y ni siquiera 
se ponen colorados. Por 
eso, caer\u00e1n junto con los 
dem\u00e1s y se ir\u00e1n al suelo 
cuando los visite, 
declara Yav\u00e9.
{I}16_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: 
"Vuelvan al punto de 
partida y pregunten por 
los viejos senderos: 
\u00bfCu\u00e1l era el camino del 
bien? S\u00edganlo y 
encontrar\u00e1n la 
tranquilidad."
Pero respondieron: "\u00a1No 
queremos ir por ah\u00ed!"
{I}17_{/}Les puse entonces 
centinelas: "\u00a1Est\u00e9n 
atentos cuando toquen la 
trompeta!" Y tambi\u00e9n 
contestaron: "No queremos 
atender." {I}18_{/}Pues bien, 
que todas las naciones 
oigan y sepan lo que voy 
a hacer con ellos:
{I}19_{/}Escucha, tierra, 
mira el castigo que voy a 
dar a este pueblo como 
fruto de su rebeli\u00f3n, 
pues no quisieron hacerme 
caso cuando les hablaba, 
y despreciaron mi Ley.
{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 me importa a m\u00ed 
el incienso importado de 
Saba y la canela fina que 
viene de un pa\u00eds lejano? 
Ya no me gustan los 
holocaustos que ustedes 
hacen, y sus sacrificios 
me caen mal.
{I}21_{/}Por eso, as\u00ed habla 
Yav\u00e9: "Voy a poner, por 
donde pase este pueblo, 
piedras, para que todos 
se caigan: padres e 
hijos, vecinos y amigos, 
perecer\u00e1n juntos."
{I}22_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9: "Un 
pueblo viene del norte, 
una gran naci\u00f3n se ha 
puesto en marcha desde lo 
m\u00e1s lejano de la tierra. 
{I}23_{/}Llevan arcos y 
espadas, son crueles e 
inhumanos; avanzan como 
las olas del mar 
rugiente, montados a 
caballo, ordenados como 
un solo hombre para 
atacarte, hija de Si\u00f3n."
{I}24_{/}Hemos o\u00eddo la 
noticia y se nos caen los 
brazos; la angustia y un 
dolor como de mujer que 
da a luz, nos asalta: 
{I}25_{/}"No salgan al campo, 
ni anden por los caminos, 
porque all\u00ed est\u00e1 la 
espada del enemigo: 
\u00a1terror por todos los 
lados!"
{I}26_{/}Hija de mi pueblo, 
v\u00edstete con sacos, 
revu\u00e9lcate en la ceniza, 
col\u00f3cate luto como por un 
hijo \u00fanico, llora 
amargamente, porque de 
repente cae sobre 
nosotros el que nos va a 
destruir.
ISRAEL, PLATA DE DESECHO{/}

{I}27_{/}Yo quiero que pases 
mi pueblo al crisol, que 
veas y examines su 
conducta. {I}28_{/}Pues son 
todos unos rebeldes y 
calumniadores; todo lo 
echan a perder. {I}29_{/}El 
fundidor dio tan fuerte 
con el fuelle que el 
plomo se consumi\u00f3, pero 
in\u00fatilmente trabaj\u00f3, pues 
la escoria no se 
desprendi\u00f3. {I}30_{/}Ser\u00e1n 
llamados, en 
consecuencia, "plata de 
desecho", porque Yav\u00e9 los 
arroj\u00f3.
EL TEMPLO DE YAV\u00c9, FALSA 
SEGURIDAD{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}A Jerem\u00edas le 
lleg\u00f3 esta palabra de 
Yav\u00e9: {I}2_{/}"P\u00e1rate en la 
puerta de la Casa de Yav\u00e9 
y publica all\u00ed esta 
palabra: Escuchen, 
hombres de Jud\u00e1, que 
entran por esta puerta a 
adorar a Yav\u00e9. {I}3_{/}As\u00ed 
habla Yav\u00e9, Dios de 
Israel:
Mejoren su proceder y sus 
obras, y yo me quedar\u00e9 
con ustedes en este 
lugar. {I}4_{/}No conf\u00eden en 
palabras mentirosas como 
\u00e9stas: \u00a1Miren el Templo 
de Yav\u00e9!, \u00a1aqu\u00ed est\u00e1 el 
Templo de Yav\u00e9!, \u00a1\u00e9ste es 
el Templo de Yav\u00e9!
{I}5_{/}M\u00e1s bien mejoren su 
proceder y sus obras y 
hagan justicia a todos. 
{I}6_{/}Dejen de oprimir al 
extranjero, al hu\u00e9rfano y 
a la viuda. No manchen 
este lugar con sangre de 
gente asesinada. No vayan 
en pos de otros dioses, 
para desgracia de 
ustedes. {I}7_{/}Yo, 
entonces, los mantendr\u00e9 
en este lugar, en el pa\u00eds 
que di a sus padres desde 
hace tiempo y para 
siempre.
{I}8_{/}Pero ustedes se f\u00edan 
de palabras enga\u00f1osas e 
in\u00fatiles. {I}9_{/}Ustedes 
roban, matan, toman la 
esposa del pr\u00f3jimo, juran 
en falso u ofrecen 
sacrificios a otros 
dioses, que no son de 
ustedes... {I}10_{/}Y luego 
vienen a presentarse ante 
m\u00ed, en este Templo que 
lleva mi Nombre, y dicen: 
"\u00a1Aqu\u00ed estaremos seguros 
despu\u00e9s de cometer tantas 
maldades!"
{I}11_{/}\u00bfSer\u00e1 un refugio de 
ladrones esta casa m\u00eda 
sobre la cual descansa mi 
Nombre? {I}12_{/}Es as\u00ed como 
la ven ustedes, pero yo 
tambi\u00e9n he visto. Vayan, 
pues, al santuario de 
Silo, donde quise que 
descansara mi Nombre en 
tiempos pasados, y miren 
c\u00f3mo lo trat\u00e9 por los 
cr\u00edmenes de mi pueblo 
Israel.
{I}13_{/}Ustedes siguen 
cometiendo todas estas 
maldades que acabo de 
decir, y por m\u00e1s que se 
lo advert\u00ed no me han 
escuchado; habl\u00e9 y no me 
hicieron caso. 
{I}14_{/}Ahora, pues, lo que 
hice en Silo, tambi\u00e9n lo 
har\u00e9 con esta Casa que 
lleva mi Nombre y por la 
que se sienten seguros. 
Lo mismo har\u00e9 con este 
lugar que yo di a sus 
padres, {I}15_{/}y los 
arrojar\u00e9 lejos de mi 
presencia, como arroj\u00e9 a 
sus hermanos del norte, a 
toda la gente de Efra\u00edm.
{I}16_{/}Y t\u00fa no pidas por 
este pueblo ni eleves por 
ellos s\u00faplicas ni 
oraciones, ni me insistas 
m\u00e1s, porque no te 
escuchar\u00e9.
{I}17_{/}\u00bfEs que no ves lo 
que ellos hacen en las 
ciudades de Jud\u00e1 y en las 
calles de Jerusal\u00e9n? 
{I}18_{/}Los hijos amontonan 
la le\u00f1a, los padres 
encienden el fuego y las 
mujeres amasan para hacer 
tortas a la reina del 
cielo. Y luego derraman 
vino en honor de dioses 
extranjeros, para as\u00ed 
ofenderme. {I}19_{/}Pero, \u00bfes 
a m\u00ed, acaso, a quien 
rebajan con eso, dice 
Yav\u00e9? \u00bfNo es m\u00e1s bien a 
ellos mismos, para su 
propia deshonra?
{I}20_{/}Por eso, as\u00ed habla 
Yav\u00e9: "Mi c\u00f3lera y mi 
furor se van a 
desencadenar sobre este 
lugar, sobre los hombres 
y los animales, sobre los 
\u00e1rboles del campo y los 
frutos de la tierra, y 
arder\u00e1 sin apagarse."
LA VERDADERA RELIGI\u00d3N{/}

{I}21_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 
de los Ej\u00e9rcitos, el Dios 
de Israel: "\u00a1A\u00f1adan 
ustedes, no m\u00e1s, los 
holocaustos a los 
sacrificios y coman 
despu\u00e9s la carne! 
{I}22_{/}Que cuando yo saqu\u00e9 
a sus padres de Egipto, 
no les habl\u00e9 ni les 
orden\u00e9 nada referente a 
sacrificios y 
holocaustos. {I}23_{/}Lo que 
les mand\u00e9, m\u00e1s bien, fue 
esto: "Escuchen mi voz, y 
yo ser\u00e9 su Dios y ustedes 
ser\u00e1n mi pueblo. Caminen 
por el camino que les 
indiqu\u00e9 para que siempre 
les vaya bien."
{I}24_{/}Pero ellos no me 
escucharon ni me hicieron 
caso, sino que siguieron 
la inclinaci\u00f3n de su 
coraz\u00f3n malvado, me 
dieron la espalda y me 
volvieron la cara.
{I}25_{/}Desde el d\u00eda en que 
saqu\u00e9 a sus padres de 
Egipto hasta el d\u00eda de 
hoy les he mandado 
continuamente a mis 
servidores, los profetas. 
{I}26_{/}Pero tampoco ustedes 
me oyeron ni me hicieron 
caso, y, endureciendo su 
cabeza, se portaron peor 
que ellos.
{I}27_{/}Puedes decirles todo 
esto, pero se har\u00e1n los 
sordos. Puedes llamarlos, 
pero no te responder\u00e1n. 
{I}28_{/}Diles, entonces, 
esto: Esta es la naci\u00f3n 
que no ha escuchado la 
voz de Yav\u00e9, su Dios, ni 
ha querido aprender. La 
fidelidad ha muerto, ha 
desaparecido de su boca.
{I}29_{/}C\u00f3rtate tus cabellos 
largos y t\u00edralos. Entona 
sobre los cerros pelados 
una lamentaci\u00f3n. Porque 
Yav\u00e9 ha despreciado y 
rechazado a esta 
generaci\u00f3n a la que 
aborrece."
{I}30_{/}"S\u00ed, los hijos de 
Jud\u00e1 han hecho lo que a 
m\u00ed no me gusta, dice 
Yav\u00e9. Han instalado sus 
\u00eddolos en el templo, que 
lleva mi Nombre, para 
profanarlo; {I}31_{/}han 
construido los santuarios 
de Lomas de Tofet, en el 
valle de Ben-Hin\u00f3n, para 
quemar en el fuego a sus 
hijos y a sus hijas, cosa 
que yo no les orden\u00e9 ni 
se me ocurri\u00f3 jam\u00e1s."
{I}32_{/}"Por eso, se acerca 
el tiempo, dice Yav\u00e9, en 
que no se hablar\u00e1 m\u00e1s de 
Tofet ni del valle de 
Ben-Hin\u00f3n, sino del Valle 
de la Matanza. Y se 
enterrar\u00e1 a la gente en 
Tofet, porque no habr\u00e1 
otro lugar, {I}33_{/}y sus 
cad\u00e1veres servir\u00e1n de 
comida a las aves de 
rapi\u00f1a y a las fieras 
salvajes, sin que nadie 
las espante.
{I}34_{/}Suspender\u00e9 en las 
ciudades de Jud\u00e1 y en las 
calles de Jerusal\u00e9n toda 
manifestaci\u00f3n de gozo y 
de alegr\u00eda, los cantos 
del novio y de la novia, 
porque el pa\u00eds s\u00f3lo ser\u00e1 
un desierto."
{1}8{/}

{I}1_{/}En ese tiempo, 
dice Yav\u00e9, sacar\u00e1n de sus 
tumbas los huesos de los 
reyes de Jud\u00e1; los de los 
pr\u00edncipes, los de los 
sacerdotes, los de los 
profetas y los de los 
habitantes de Jerusal\u00e9n. 
{I}2_{/}Los expondr\u00e1n al sol, 
a la luna y a todo el 
ej\u00e9rcito del cielo, a 
quienes amaron y 
sirvieron, a quienes 
siguieron, consultaron y 
adoraron. No ser\u00e1n 
recogidos para ser 
enterrados de nuevo, sino 
que quedar\u00e1n como abono 
por el suelo.
{I}3_{/}La muerte valdr\u00e1 m\u00e1s 
que la vida para los 
sobrevivientes de esta 
raza perversa en 
cualquier parte donde los 
haya echado, dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos.
AMENAZAS, LAMENTACIONES, 
AVISOS{/}

{I}4_{/}"Les dir\u00e1s: As\u00ed dice 
Yav\u00e9: \u00bfAcaso el que cae 
no se levanta, y el que 
se ha perdido de camino, 
no vuelve atr\u00e1s? 
{I}5_{/}Pues, \u00bfpor qu\u00e9 este 
pueblo sigue en su 
rebeld\u00eda, sin querer 
ceder? Se aferran 
fuertemente a la mentira 
y se niegan a 
convertirse.
{I}6_{/}Ven y oyen, pero 
hablan otro lenguaje y 
nadie llora su maldad, 
diciendo: "\u00bfQu\u00e9 es lo que 
he hecho?" Todos 
prosiguen su loca carrera 
como un caballo que se 
lanza a la carga.
{I}7_{/}Hasta la cig\u00fce\u00f1a, en 
el cielo, conoce su 
estaci\u00f3n; la t\u00f3rtola, la 
golondrina y la grulla 
saben la \u00e9poca de sus 
migraciones. \u00a1Pero mi 
pueblo ignora el derecho 
de Yav\u00e9!"
{I}8_{/}\u00bfC\u00f3mo pueden ustedes 
decir: "Somos sabios y 
poseemos la Ley de Yav\u00e9?" 
Cuando es bien cierto que 
la ha cambiado en mentira 
la pluma falaz de los 
escribientes. {I}9_{/}Los 
sabios pasar\u00e1n verg\u00fcenza, 
ser\u00e1n confundidos y 
caer\u00e1n en la trampa. Como 
despreciaron la palabra 
de Yav\u00e9, \u00bfqu\u00e9 les queda 
ahora como sabidur\u00eda?
{I}10_{/}As\u00ed, que yo dar\u00e9 sus 
mujeres a otros, sus 
campos a nuevos 
propietarios. Pues desde 
el m\u00e1s chico hasta el m\u00e1s 
grande, andan todos 
buscando su provecho; y 
desde el profeta hasta el 
sacerdote todos se 
dedican a enga\u00f1ar.
{I}11_{/}Curan s\u00f3lo por 
encima la herida de la 
hija de mi pueblo, 
diciendo: "\u00a1Paz, paz!" 
siendo que no hay paz.
{I}12_{/}Deber\u00edan 
avergonzarse de sus actos 
abominables, pero ya no 
conocen la verg\u00fcenza ni 
se ponen rojos. Por eso, 
caer\u00e1n junto con los 
dem\u00e1s y tropezar\u00e1n cuando 
los visite, dice Yav\u00e9.
{I}13_{/}Yo me llevar\u00e9 a 
todos, dice Yav\u00e9: no 
quedar\u00e1n racimos en la 
parra, ni higos en la 
higuera, y aun las hojas 
estar\u00e1n secas.
{I}14_{/}"\u00bfPor qu\u00e9 nos 
quedamos parados? 
Junt\u00e9monos, entremos en 
nuestras ciudades 
fortificadas para morir 
all\u00ed, pues Yav\u00e9, nuestro 
Dios, nos entrega a la 
muerte y nos da para 
tomar agua envenenada, 
porque hemos pecado 
contra \u00e9l.
{I}15_{/}Esper\u00e1bamos la paz, 
y ninguna cosa buena ha 
llegado; el tiempo de la 
curaci\u00f3n, y se presenta 
el miedo.
{I}16_{/}Desde Dan se siente 
el resuello de sus 
caballos; al relincho 
sonoro de sus corceles, 
toda la tierra tiembla. 
Vienen a comerse el pa\u00eds 
y sus bienes, la ciudad y 
sus habitantes."
{I}17_{/}Voy a mandarles a 
ustedes serpientes 
venenosas, contra las que 
no exista encantamiento; 
que los morder\u00e1n sin 
remedio, dice Yav\u00e9.
{I}18_{/}El dolor se apodera 
de m\u00ed, el coraz\u00f3n me est\u00e1 
fallando. {I}19_{/}El grito 
de angustia de la hija de 
mi pueblo se siente a lo 
largo de todo el pa\u00eds: 
"\u00bfYa no est\u00e1 Yav\u00e9 en 
Si\u00f3n?, \u00bfsu Rey ya no est\u00e1 
all\u00ed?"
"\u00bfPor qu\u00e9 me han irritado 
con sus \u00eddolos, con esas 
cosas extranjeras, que 
nada son?"
{I}20_{/}Pas\u00f3 la siega y se 
acab\u00f3 el verano, pero 
nosotros no hemos sido 
salvados. {I}21_{/}La herida 
de la hija de mi pueblo 
ha pasado a ser la m\u00eda, 
me siento abatido y 
espantado. {I}22_{/}\u00bfNo hay, 
acaso, b\u00e1lsamo en Galaad 
ni queda all\u00ed ning\u00fan 
m\u00e9dico? \u00bfC\u00f3mo es, pues, 
que no mejora la salud de 
la hija de mi pueblo?
{I}23_{/}\u00a1Qui\u00e9n pudiera 
cambiar mi cabeza en una 
vertiente y que de mis 
ojos brotara un arroyo de 
l\u00e1grimas, para as\u00ed 
llorar, d\u00eda y noche, los 
muertos de la hija de mi 
pueblo!
{1}9{/}

{I}1_{/}\u00bfQui\u00e9n me diera, en 
el desierto, una posada 
de viajeros,
para dejar a mi pueblo e 
irme lejos de ellos?
Porque son todos unos 
ad\u00falteros, 
una pandilla de 
traidores.
{I}2_{/}Estiran su lengua 
como un arco;
es la mentira y no la 
verdad
lo que prevalece en este 
pa\u00eds.
S\u00ed, van de crimen en 
crimen.
\u00a1Y a Yav\u00e9 no lo conocen!
{I}3_{/}Que cada uno 
desconf\u00ede de su amigo
y que no tenga confianza 
ni en su hermano,
porque el hermano s\u00f3lo 
piensa en suplantar al 
otro
y el amigo anda 
levantando calumnias.
{I}4_{/}Se enga\u00f1an unos a 
otros,
nunca dicen la verdad,
su lengua est\u00e1 
acostumbrada a mentir,
y no pueden convertirse.
{I}5_{/}Viven en la mentira
y la mentira les impide 
conocerme.
{I}6_{/}Por eso, as\u00ed habla 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos:
"Voy a probarlos en el 
fuego del crisol,
\u00bfqu\u00e9 otra cosa puedo 
hacer con la hija de mi 
pueblo?
{I}7_{/}Su lengua es una 
flecha que mata,
diciendo mentiras;
le desean al pr\u00f3jimo la 
paz,
pero, en su coraz\u00f3n, le 
preparan una trampa.
{I}8_{/}\u00bfY no he de 
castigarles yo por estas 
cosas?, dice Yav\u00e9.
\u00bfDe gente como \u00e9sta, no 
me vengar\u00e9?"
{I}9_{/}Lancen por los montes 
gemidos y lamentos, y un 
canto f\u00fanebre por el 
pasto del desierto, 
porque ha sido quemado, y 
nadie pasa por all\u00ed, ni 
se oyen los mugidos del 
ganado. Desde los p\u00e1jaros 
del cielo hasta las 
bestias, todas han huido, 
han desaparecido.
{I}10_{/}"Voy a hacer de 
Jerusal\u00e9n un mont\u00f3n de 
piedras, una guarida de 
chacales, y de las 
ciudades de Jud\u00e1, un 
desierto donde nadie 
viva."
{I}11_{/}\u00bfQui\u00e9n es 
bastante sabio para 
comprender estos 
acontecimientos? \u00bfA qui\u00e9n 
se lo ha dicho la boca de 
Yav\u00e9 para que lo 
publique? \u00bfPor qu\u00e9 el 
pa\u00eds est\u00e1 perdido, 
incendiado como el 
desierto, por donde nadie 
pasa?
{I}12_{/}Yav\u00e9 lo ha dicho: Es 
que han abandonado mi 
Ley, que les hab\u00eda dado; 
no han o\u00eddo mi voz ni la 
han seguido, {I}13_{/}sino 
que, yendo tras la 
inclinaci\u00f3n de su duro 
coraz\u00f3n se han marchado 
con los baales, que sus 
padres les ense\u00f1aron.
{I}14_{/}Por eso, as\u00ed dice 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, 
Dios de Israel: "Yo dar\u00e9 
de comer ajenjo a este 
pueblo y les voy a dar de 
beber agua envenenada. 
{I}15_{/}Los desparramar\u00e9 
entre las naciones que no 
conocieron ni ellos ni 
sus padres, y detr\u00e1s de 
ellos enviar\u00e9 la espada 
hasta acabar con todos."
{I}16_{/}\u00a1Oigan! \u00a1Llamen a 
las lloronas, que vengan!
\u00a1Busquen a las m\u00e1s 
peritas y que vengan!
{I}17_{/}Que se apresuren en 
entonarnos una canci\u00f3n 
f\u00fanebre.
Dejen que lloren nuestros 
ojos
y que derramen llanto 
nuestros p\u00e1rpados.
{I}18_{/}S\u00ed, una queja llega 
desde Si\u00f3n:
"\u00a1Ah, qu\u00e9 arruinados
y avergonzados estamos!
Tener que abandonar la 
patria
y ver nuestras casas 
destruidas."
{I}19_{/}Ustedes, mujeres, 
escuchen la palabra de 
Yav\u00e9,
reciban sus o\u00eddos la 
palabra de su boca,
ense\u00f1en a sus hijas este 
canto f\u00fanebre,
y, unas a otras, esta 
lamentaci\u00f3n:
{I}20_{/}"La muerte ha 
trepado por nuestras 
ventanas
y ha entrado en nuestros 
palacios;
ha segado al ni\u00f1o en la 
calle,
a los j\u00f3venes en la 
plaza.
{I}21_{/}Los cad\u00e1veres 
humanos yacen
como guano por el campo,
como gavillas tras el 
segador,
sin que haya nadie que 
los recoja."
LA VERDADERA SABIDUR\u00cdA{/}

{I}22_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: 
"Que no se alabe el sabio 
por su sabidur\u00eda, ni el 
valiente por su valent\u00eda, 
ni el rico por su 
riqueza.
{I}23_{/}Quien quiera 
alabarse, que busque su 
alabanza en esto: en 
tener inteligencia y 
conocerme. Yo soy Yav\u00e9, y 
mi obrar en la tierra no 
es m\u00e1s que bondad, 
rectitud y justicia. 
Estas son las cosas que 
me gustan, palabra de 
Yav\u00e9.
{I}24_{/}Se acerca el tiempo, 
dice Yav\u00e9, en que 
castigar\u00e9 a los 
circuncidados junto con 
los que no lo son: {I}25_{/}a 
Egipto, Jud\u00e1, Edom, los 
hijos de Amm\u00f3n, Moab, y a 
todos los \u00e1rabes que se 
afeitan las sienes y que 
viven en el desierto. 
Pues todos estos pueblos 
no son circuncidados, y 
la gente de Israel no ha 
circuncidado su coraz\u00f3n.
LOS \u00cdDOLOS Y EL DIOS 
VERDADERO{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}Escucha lo que dice 
Yav\u00e9, pueblo de Israel. 
{I}2_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9:
"No se acostumbren al 
proceder de los paganos 
ni teman las se\u00f1ales del 
cielo, aunque a ellos les 
asusten. {I}3_{/}Porque el 
Dios Terrible de los 
pueblos es pura nada. Es 
un palo cortado en un 
bosque, labrado con 
azuela por las manos del 
maestro {I}4_{/}y luego 
adornado con plata y oro, 
{I}9_{/}con l\u00e1minas de plata 
importada de Tarsis y con 
oro de Ofir; hechura del 
escultor y de las manos 
del platero, todos ellos 
son \u00fanicamente obras de 
artistas. Los visten de 
p\u00farpura violeta y roja y 
los sujetan con clavos, a 
golpes de martillo, para 
que no se muevan. {I}5_{/}Sus 
\u00eddolos son como un 
espantap\u00e1jaros en un 
sandial, que no hablan; y 
tienen que ser 
transportados, pues no 
pueden andar. No les 
tengan miedo, que no 
pueden hacer ni el mal ni 
el bien.
{I}6_{/}\u00a1No hay como t\u00fa, 
Yav\u00e9; t\u00fa eres grande, y 
grande es tu Nombre 
poderoso!
{I}7_{/}\u00bfQui\u00e9n no te temer\u00e1, 
Rey de las naciones? S\u00ed, 
a ti se te debe temer, 
porque entre todos los 
sabios de las naciones y 
entre todos sus reinos no 
hay nadie como t\u00fa.
{I}8_{/}Todos ellos son 
bestias y est\u00fapidos, pues 
sus \u00eddolos demuestran su 
necedad. {I}10_{/}Pero Yav\u00e9 
es el verdadero Dios, el 
Dios viviente, el Rey 
eterno. Cuando se enoja, 
tiembla la tierra, y las 
naciones no pueden 
aguantar su c\u00f3lera.
{I}11_{/}As\u00ed hablar\u00e1n ustedes 
de ellos: "Los dioses que 
no hicieron ni el cielo 
ni la tierra, 
desaparecer\u00e1n de la 
tierra y de debajo del 
cielo."
{I}12_{/}El hizo la tierra 
con su poder, estableci\u00f3 
el mundo con su sabidur\u00eda 
y con su inteligencia 
extendi\u00f3 los cielos. 
{I}13_{/}Cuando \u00e9l levanta su 
voz, se amontonan las 
aguas en los cielos; 
llama las nubes desde los 
extremos de la tierra, 
hace brillar rel\u00e1mpagos 
en el aguacero y saca de 
sus dep\u00f3sitos el viento.
{I}14_{/}As\u00ed queda 
descalificada la 
sabidur\u00eda de los 
mortales. El platero 
deber\u00eda avergonzarse de 
su \u00eddolo, porque sus 
estatuas no son m\u00e1s que 
mentira, que nunca 
respiran. {I}15_{/}Son 
tonter\u00edas, obras 
rid\u00edculas, que ser\u00e1n 
juzgadas y desaparecer\u00e1n.
{I}16_{/}No es as\u00ed Aquel que 
es la herencia de Jacob, 
pues \u00e9l ha formado el 
universo, e Israel es su 
tribu heredera, su nombre 
es Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
P\u00c1NICO EN EL PA\u00cdS{/}

{I}17_{/}Prepara tus maletas 
y sal del pa\u00eds, t\u00fa que 
est\u00e1s rodeada de 
sitiadores. {I}18_{/}Pues as\u00ed 
habla Yav\u00e9: "Voy a lanzar 
muy lejos a los 
habitantes del pa\u00eds y los 
har\u00e9 perseguir de manera 
que los alcancen."
{I}19_{/}\u00a1Pobre de m\u00ed! \u00a1Qu\u00e9 
herida! Mi llaga es 
incurable. Y yo que 
dec\u00eda: "Es un sufrimiento 
que se puede aguantar. 
{I}20_{/}Pero ahora mi carpa 
est\u00e1 destruida y todos 
sus cordeles cortados. 
Mis hijos me han 
abandonado, no queda 
ninguno. Ya no hay nadie 
que pueda levantar mi 
carpa o extender mis 
toldos."
{I}21_{/}Es que los pastores 
han sido est\u00fapidos, no 
han buscado a Yav\u00e9, por 
esto les fue mal y todo 
su reba\u00f1o fue dispersado.
{I}22_{/}Oigan esta noticia. 
\u00a1Atiendan! El ruido de 
una gran muchedumbre se 
acerca desde el norte, 
vienen a reducir las 
ciudades de Jud\u00e1 en un 
desierto, guarida de 
chacales.
ORACI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}23_{/}T\u00fa sabes, Yav\u00e9, 
que el hombre no es due\u00f1o 
de su camino, y mientras 
camina no est\u00e1 seguro de 
sus pasos. 
{I}24_{/}Corr\u00edgenos, Yav\u00e9, 
pero con prudencia, sin 
enojarte, no sea que 
desaparezcamos.
{I}25_{/}Derrama tu enojo 
sobre las naciones que no 
te conocen, sobre los 
pueblos que no han 
invocado tu Nombre. Mira 
c\u00f3mo est\u00e1n devorando a 
Jacob y se lo comen hasta 
terminarlo. Ya le han 
arruinado su casa.
JEREM\u00cdAS DEFIENDE LA 
REFORMA DE JOS\u00cdAS{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}Palabras que 
dirigi\u00f3 Yav\u00e9 a Jerem\u00edas: 
{I}2_{/}"Habla a los hombres 
de Jerusal\u00e9n {I}3_{/}y diles: 
As\u00ed habla Yav\u00e9, Dios de 
Israel: Maldito el hombre 
que no escuche las 
palabras de esta alianza, 
{I}4_{/}que yo impuse a los 
padres de ustedes el d\u00eda 
en que los saqu\u00e9 de ese 
horno purificador que es 
Egipto. Les dije 
entonces: Oigan mi voz y 
act\u00faen conforme a todo lo 
que les mando; y as\u00ed 
ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 
su Dios {I}5_{/}y cumplir\u00e9 el 
juramento que hice a sus 
padres de darles una 
tierra que mana leche y 
miel (como es el caso 
ahora)."
Yo respond\u00ed: "S\u00ed, Yav\u00e9."
{I}6_{/}Y Yav\u00e9 me dijo: 
"Publica este aviso en 
las ciudades de Jud\u00e1 y en 
las calles de Jerusal\u00e9n: 
"Escuchen las palabras de 
esta alianza y 
c\u00famplanlas. {I}7_{/}Pues 
constantemente les 
advert\u00ed a sus padres, y 
sin cesar se lo he 
repetido, desde que los 
hice subir de Egipto 
hasta el d\u00eda de hoy: 
"Esc\u00fachenme." {I}8_{/}Pero no 
me escucharon ni me 
hicieron caso, sino que 
cada uno sigui\u00f3 la 
inclinaci\u00f3n de su coraz\u00f3n 
perverso. Entonces yo 
cumpl\u00ed contra ellos todas 
las palabras de esta 
alianza que les hab\u00eda 
ordenado observar y no 
observaron."
{I}9_{/}Y a\u00f1adi\u00f3 Yav\u00e9: "Se 
han puesto de acuerdo los 
hombres de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
{I}10_{/}para volver a las 
maldades de sus mayores, 
que no quisieron escuchar 
mis palabras. Tambi\u00e9n 
\u00e9stos se han ido tras 
dioses extranjeros para 
servirles. La casa de 
Israel y la de Jud\u00e1 han 
roto mi alianza que yo 
hab\u00eda pactado con sus 
padres.
{I}11_{/}Por eso, as\u00ed habla 
Yav\u00e9: Les voy a mandar 
una cat\u00e1strofe de la cual 
nadie podr\u00e1 escapar. Y 
aunque me pidan auxilio, 
no los ayudar\u00e9. {I}12_{/}\u00a1Que 
vayan, entonces, las 
ciudades de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n a 
clamar a los dioses a los 
que quemaban incienso! 
Estos dioses no les dar\u00e1n 
ning\u00fan socorro cuando les 
pase la desgracia. 
{I}13_{/}\u00a1Porque tan 
numerosos como tus 
ciudades son tus dioses, 
Jud\u00e1! E igual al n\u00famero 
de las calles de 
Jerusal\u00e9n es la cantidad 
de altares que ustedes 
han levantado para 
ofrecer incienso a Baal.
{I}14_{/}En cuanto a ti, no 
ruegues por este pueblo, 
ni eleves por \u00e9l s\u00faplicas 
ni oraciones; porque no 
los voy a o\u00edr cuando me 
llamen en el momento de 
la desgracia."
{I}15_{/}\u00bfQu\u00e9 viene a hacer 
mi amada en mi Casa? \u00a1Su 
manera de actuar es pura 
viveza! \u00bfCrees que los 
votos y las carnes 
consagradas te limpiar\u00e1n 
de tu maldad o que te 
podr\u00e9 purificar por todo 
eso?
{I}16_{/}Olivo verde, hermoso 
por su fruto magn\u00edfico, 
\u00e9ste era el nombre que te 
hab\u00eda puesto Yav\u00e9. Pero 
con gran estr\u00e9pito, le 
prendi\u00f3 fuego a su 
follaje y se han quemado 
sus ramas.
{I}17_{/}Y Yav\u00e9 de los 
cielos, que te hab\u00eda 
plantado, te ha condenado 
a la desgracia, a causa 
del mal que se hizo a s\u00ed 
misma la gente de Israel 
y la de Jud\u00e1 por haber 
quemado incienso a Baal, 
haciendo que me enojara 
por esto.
COMPLOT CONTRA JEREM\u00cdAS{/}

{I}18_{/}Yav\u00e9 me dio un aviso 
que pude comprobar. T\u00fa, 
Yav\u00e9, me abriste los ojos 
para que viera sus 
maniobras.
{I}12_{/},{I}6_{/}"Cu\u00eddate, me 
dijiste, pues hasta tus 
hermanos y tus familiares 
te traicionan y te 
critican abiertamente por 
detr\u00e1s de ti. No conf\u00edes 
en sus buenas palabras."
{I}19_{/}\u00a1Y yo que no ten\u00eda 
m\u00e1s sospecha que el 
cordero al que llevan 
tranquilo para matarlo! 
No sab\u00eda lo que estaban 
tramando para perderme: 
"Hag\u00e1mosle tragar unas 
buenas pruebas, hasta que 
desaparezca de entre los 
vivos, y nadie se 
acordar\u00e1 m\u00e1s de su 
nombre."
{I}20_{/}Pero t\u00fa, Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, que pronuncias 
sentencias justas, 
conoces el coraz\u00f3n y las 
intenciones de los 
hombres; a ti he 
entregado mi causa y 
estar\u00e9 presente cuando t\u00fa 
hagas justicia."
{I}21_{/}Esta es la sentencia 
que ha pronunciado Yav\u00e9 
en contra de los hombres 
de Anatot, que me 
amenazaron de muerte y me 
dijeron: "Deja de hacerte 
el profeta de Yav\u00e9, y te 
perdonaremos la vida." 
{I}22_{/}Yav\u00e9 dice: "Por eso, 
les pedir\u00e9 cuentas. Sus 
j\u00f3venes ser\u00e1n muertos a 
espada; sus hijos y sus 
hijas perecer\u00e1n de 
hambre. {I}23_{/}No podr\u00e1n 
salvarse los hombres de 
Anatot el a\u00f1o que les 
pida cuentas y les mande 
la desgracia."
\u00bfPOR QU\u00c9 TIENEN SUERTE 
LOS MALOS?{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9, t\u00fa tienes 
siempre la raz\u00f3n cuando 
yo hablo contigo, y, sin 
embargo, hay un punto que 
quiero discutir: \u00bfPor qu\u00e9 
tienen suerte los malos y 
son felices los 
traidores?
{I}2_{/}Los plantas en esta 
tierra y en seguida echan 
ra\u00edces, crecen y dan 
frutos, a pesar de que te 
honran con puras palabras 
y est\u00e1s lejos de sus 
corazones.
{I}3_{/}En cambio, a m\u00ed me 
conoces, Yav\u00e9; me has 
visto y has comprobado 
que mi coraz\u00f3n est\u00e1 
contigo. Ll\u00e9vatelos como 
ovejas al matadero y 
se\u00f1\u00e1lalos para el d\u00eda de 
la matanza.
{I}4_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e1 
de luto el pa\u00eds? 
\u00bfPermanecer\u00e1 seco el 
pasto de los campos? Aves 
y bestias ya han perecido 
por causa de la maldad de 
los hombres, pues ellos 
dicen: "Dios no ve 
nuestra conducta."
{I}5_{/}"Si te cansa correr 
con los de a pie, \u00bfc\u00f3mo 
competir\u00e1s con los de a 
caballo? Si en pa\u00eds 
tranquilo no te sientes 
seguro, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s en los 
bosques del Jord\u00e1n?"
QUEJAS DEL SE\u00d1OR{/}

{I}7_{/}Abandon\u00e9 mi casa,
dej\u00e9 mi propiedad,
he entregado lo que m\u00e1s 
quer\u00eda
en manos de mis enemigos.
{I}8_{/}Los m\u00edos se han 
portado conmigo
como un le\u00f3n de la selva,
que ha lanzado contra m\u00ed 
sus rugidos;
por eso, les tengo 
rencor.
{I}9_{/}\u00bfSer\u00e1 acaso mi pueblo 
un buitre de plumaje feo,
para que todos los dem\u00e1s 
se lancen contra \u00e9l?
\u00a1Ea, j\u00fantense ustedes, 
fieras salvajes,
vayan a devorar!
{I}10_{/}Muchos pastores han 
saqueado mi vi\u00f1a,
han pisoteado mi 
propiedad
y han convertido mi 
campo, que tanto quer\u00eda,
en un potrero sin pasto.
Lo han dejado hecho una 
l\u00e1stima,
sin nada de vegetaci\u00f3n.
{I}11_{/}\u00a1El pa\u00eds est\u00e1 
totalmente destruido
y nadie se conmueve por 
eso!
{I}12_{/}Los saqueadores han 
subido
a todas las alturas 
peladas del desierto,
pues Yav\u00e9 tiene una 
espada que devora
de un extremo al otro del 
pa\u00eds
y nadie se salvar\u00e1.
{I}13_{/}Sembraron trigo, y 
cosecharon espinas:
se han cansado 
in\u00fatilmente.
Les da verg\u00fcenza lo poco 
que han cosechado,
por la mucha ira de Yav\u00e9.
{I}14_{/}As\u00ed ha dicho 
Yav\u00e9: "A todos mis 
malvados vecinos, que han 
invadido la propiedad que 
yo le hab\u00eda regalado a mi 
pueblo Israel, los voy a 
arrancar de su suelo. Y a 
la casa de Jud\u00e1 la 
arrancar\u00e9 de en medio de 
ellos. {I}15_{/}Pero despu\u00e9s 
de haberlos arrancado, de 
nuevo me compadecer\u00e9 de 
ellos y los har\u00e9 volver a 
cada uno a su propiedad, 
a cada uno a su pa\u00eds.
{I}16_{/}Y si aprenden con 
cuidado los preceptos de 
mi pueblo, de tal modo 
que lleguen a jurar en 
nombre m\u00edo: "Por vida de 
Yav\u00e9", as\u00ed como ense\u00f1aron 
a mi pueblo a jurar por 
Baal, entonces ser\u00e1n 
establecidos en medio de 
mi pueblo. {I}17_{/}Pero si 
se niegan a obedecerme, 
arrancar\u00e9 a aquella gente 
y la har\u00e9 desaparecer, 
dice Yav\u00e9."
EL CINTUR\u00d3N EN EL R\u00cdO Y 
LOS C\u00c1NTAROS ROTOS{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9 me dijo as\u00ed: 
"Anda a comprarte un 
cintur\u00f3n de lino y 
p\u00f3ntelo a la cintura, 
pero no lo metas al 
agua."
{I}2_{/}Compr\u00e9 el cintur\u00f3n, 
seg\u00fan la orden de Yav\u00e9, y 
me lo puse a la cintura. 
{I}3_{/}Por segunda vez me 
lleg\u00f3 una palabra de 
Yav\u00e9: "Toma el cintur\u00f3n 
que compraste y que 
llevas a la cintura, baja 
al torrente Para y 
esc\u00f3ndelo en la grieta de 
una roca." {I}4_{/}Y fui a 
esconderlo, conforme a la 
orden de Yav\u00e9.
{I}5_{/}Despu\u00e9s de muchos 
d\u00edas, Yav\u00e9 me dijo: 
{I}6_{/}"Anda al torrente y 
busca el cintur\u00f3n que te 
mand\u00e9 esconder." {I}7_{/}Fui 
al torrente Para, recog\u00ed 
el cintur\u00f3n del sitio 
donde lo hab\u00eda escondido, 
pero estaba podrido y no 
serv\u00eda para nada. 
{I}8_{/}Entonces Yav\u00e9 me 
dijo:
{I}9_{/}"De este modo 
destruir\u00e9 el orgullo de 
Jud\u00e1 y la fama de 
Jerusal\u00e9n. {I}10_{/}Este 
pueblo malvado que no 
quiere escuchar mi 
palabra y se deja llevar 
por su coraz\u00f3n endurecido 
y va tras otros dioses 
para servirlos y 
adorarlos, quedar\u00e1 como 
el cintur\u00f3n que ya no 
vale nada. {I}11_{/}De la 
misma manera que un 
hombre se ci\u00f1e un 
cintur\u00f3n a la cintura, 
as\u00ed quise tener junto a 
m\u00ed a la gente de Jud\u00e1 
para que fueran mi 
pueblo, mi honra, mi 
gloria y mi adorno, pero 
ellos no han escuchado."
{I}12_{/}T\u00fa les dir\u00e1s 
tambi\u00e9n estas palabras: 
"Todo c\u00e1ntaro se llenar\u00e1 
de vino." Y si te 
responden: "\u00bfEs \u00e9sta una 
novedad, que un c\u00e1ntaro 
se llene de vino?" 
{I}13_{/}t\u00fa les dir\u00e1s: 
"Ustedes son los 
c\u00e1ntaros, y a todos los 
llenar\u00e1 Yav\u00e9 hasta que 
queden borrachos. Y se 
estrellar\u00e1n los 
habitantes de este pa\u00eds, 
el uno contra el otro, y 
los padres contra sus 
hijos, tanto los reyes, 
sucesores de David, como 
los sacerdotes y los 
profetas, junto con los 
habitantes de Jerusal\u00e9n." 
{I}14_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "No 
tendr\u00e9 piedad ni 
misericordia, y sin 
perd\u00f3n los destruir\u00e9."
PERSPECTIVAS DE 
DESTIERRO{/}

{I}15_{/}\u00a1Oigan, pongan 
atenci\u00f3n, no sean tan 
cre\u00eddos, pues es Yav\u00e9 el 
que habla!
{I}16_{/}Reconozcan a Yav\u00e9, 
su Dios, antes que llegue 
la noche y sus pies 
tropiecen en las oscuras 
monta\u00f1as. Ustedes 
esperaban la luz, pero \u00e9l 
la cambia en sombra de 
muerte y, luego, en total 
oscuridad.
{I}17_{/}Si ustedes no hacen 
caso a este aviso, 
llorar\u00e9 en silencio por 
ese su orgullo, y mis 
ojos verter\u00e1n l\u00e1grimas 
cuando el reba\u00f1o de Yav\u00e9 
sea llevado cautivo.
{I}18_{/}Di al Rey y a la 
Reina Madre: Si\u00e9ntense en 
el suelo, porque ha ca\u00eddo 
de sus cabezas su corona 
gloriosa. {I}19_{/}\u00a1Las 
ciudades del Negueb han 
sido cerradas y nadie 
viene a abrirlas! Todo 
Jud\u00e1 es deportado, 
deportado en masa.
AVISO A JERUSAL\u00c9N 
IMPENITENTE{/}

{I}20_{/}Levanta tus ojos, 
Jerusal\u00e9n, y mira a los 
que vienen del norte. 
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el reba\u00f1o que 
estaba a tu cargo, las 
ovejas que eran tu 
orgullo? {I}21_{/}\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1s 
cuando aqu\u00e9llos te 
visiten como vencedores, 
siendo que t\u00fa los hab\u00edas 
acostumbrado a tus 
intimidades? \u00bfNo se 
apoderar\u00e1n de ti dolores 
como de una mujer que da 
a luz?
{I}22_{/}T\u00fa te preguntar\u00e1s, 
tal vez: "\u00bfPor qu\u00e9 me 
suceden todas estas 
desgracias?" A causa de 
tu gran perversidad te 
han arrancado los 
vestidos y te han pegado 
en los talones.
{I}23_{/}\u00bfPuede un negro 
et\u00edope cambiar su piel o 
una pantera, su pelaje? Y 
\u00bfpueden ustedes actuar 
correctamente, ustedes 
que est\u00e1n acostumbrados 
al mal?
{I}24_{/}Los dispersar\u00e9, 
pues, como paja liviana 
arrebatada por el viento 
del desierto; {I}25_{/}\u00e9se es 
tu premio, el salario de 
tu rebeli\u00f3n, que yo te 
hab\u00eda reservado, dice 
Yav\u00e9, porque a m\u00ed me 
echaste al olvido y te 
entregaste a la Mentira.
{I}26_{/}Yo mismo levantar\u00e9 
tus vestidos, hasta tu 
cara, para que se vea tu 
verg\u00fcenza. {I}27_{/}\u00a1Ah!, tus 
adulterios y tus gritos 
de placer, tu descarada 
prostituci\u00f3n, en los 
cerros y en los campos, 
todas tus 
monstruosidades, yo las 
he visto.
Desgraciada Jerusal\u00e9n, 
\u00bfhasta cu\u00e1ndo, todav\u00eda, 
estar\u00e1s impura?
LA GRAN SEQU\u00cdA{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}Estas son 
palabras dirigidas a 
Jerem\u00edas a prop\u00f3sito de 
la gran sequ\u00eda:
{I}2_{/}Jud\u00e1 est\u00e1 de duelo, y 
sus ciudades van a la 
ruina; est\u00e1n en el suelo, 
y de Jerusal\u00e9n suben 
lamentos. {I}3_{/}Los ricos 
mandaron a los pobres a 
buscar agua; {I}4_{/}fueron a 
los pozos y no 
encontraron, y volvieron 
con sus c\u00e1ntaros vac\u00edos.
Ya no produce la tierra 
por falta de lluvia y los 
campesinos andan 
apenados, cubierta la 
cabeza en se\u00f1al de luto.
{I}5_{/}Hasta los animales 
del campo abandonan sus 
cr\u00edas porque no hallan 
pasto. {I}6_{/}Los burros se 
paran sobre los cerros 
pelados, aspiran el aire 
como suelen hacer los 
chacales, y desfallecen 
porque no hay ni un 
cardo.
{I}7_{/}Aunque nuestras 
faltas nos acusen, t\u00fa, 
Yav\u00e9, haz algo para 
gloria de tu nombre. En 
verdad, muchas son 
nuestras rebeld\u00edas, y 
grande nuestro pecado 
contra ti.
{I}8_{/}Oh Yav\u00e9, esperanza de 
Israel, que nos salvas en 
tiempo de angustia, \u00bfpor 
qu\u00e9 te portas como 
extranjero en este pa\u00eds, 
o como hu\u00e9sped por una 
sola noche?
{I}9_{/}\u00bfPor qu\u00e9 has de ser 
como un hombre aturdido, 
como un guerrero que no 
salva a los suyos? Pues 
t\u00fa est\u00e1s entre nosotros, 
Yav\u00e9, y sobre nosotros 
fue invocado tu Nombre: 
no nos desampares.
RESPUESTA DE DIOS: NO 
INTERCEDAS POR ESTE 
PUEBLO{/}

{I}10_{/}Esto dice Yav\u00e9 
respecto de este pueblo: 
\u00a1C\u00f3mo les gusta correr de 
ac\u00e1 para all\u00e1, si no 
paran un momento! Yav\u00e9 no 
los quiere, pues se 
acuerda ahora de sus 
cr\u00edmenes y del castigo 
que merecen.
{I}11_{/}Y a\u00f1adi\u00f3 Yav\u00e9: No 
ruegues por la felicidad 
de este pueblo. 
{I}12_{/}Aunque ayunen, no 
escuchar\u00e9 su s\u00faplica; 
aunque me presenten 
holocaustos y ofrendas, 
no los aceptar\u00e9. Al 
contrario, me preparo 
para acabar con ellos por 
la espada, el hambre y la 
peste.
{I}13_{/}Yo exclam\u00e9: \u00a1Se\u00f1or 
Yav\u00e9! Mira c\u00f3mo los 
profetas andan diciendo: 
"Ustedes no ver\u00e1n la 
espada, ni sufrir\u00e1n de 
hambre, sino que les voy 
a dar una paz que dure, 
en este lugar."
{I}14_{/}Yav\u00e9 me respondi\u00f3: 
Estos profetas andan 
anunciando mentiras en mi 
nombre; yo no los mand\u00e9, 
ni les di \u00f3rdenes, ni les 
habl\u00e9. Falsas visiones, 
adivinaciones sin 
cometido, sue\u00f1os de su 
imaginaci\u00f3n, eso es lo 
que profetizan.
{I}15_{/}Por consiguiente, 
as\u00ed habla Yav\u00e9: Estos 
profetas, que profetizan 
en mi nombre, siendo que 
yo no los he mandado, y 
que declaran que en este 
pa\u00eds no habr\u00e1 ni espada 
ni hambre; estos profetas 
morir\u00e1n, justamente, por 
espada y por hambre.
{I}16_{/}En cuanto a la gente 
a quien profetizaban, 
quedar\u00e1 tirada por las 
calles de Jerusal\u00e9n, 
v\u00edctima del hambre y de 
la espada; pues no habr\u00e1 
nadie para enterrarla, ni 
a sus mujeres, ni a sus 
hijos e hijas. Har\u00e9 
recaer sobre ella misma 
su maldad.
{I}17_{/}Les dirigir\u00e1s estas 
palabras:
De mis ojos est\u00e1n 
brotando l\u00e1grimas d\u00eda y 
noche, sin parar, porque 
un gran mal aqueja a la 
hija de mi pueblo, una 
herida muy grave. {I}18_{/}Si 
salgo al campo, veo 
personas atravesadas por 
la espada; si me vuelvo a 
la ciudad, encuentro a la 
gente torturada por el 
hambre. Y por m\u00e1s que se 
muevan los profetas y los 
sacerdotes, no encuentran 
la raz\u00f3n de esto.

NUEVA INTERVENCI\u00d3N DE 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}19_{/}\u00bfHas rechazado para 
siempre a Jud\u00e1,
o tu alma est\u00e1 aburrida 
con Si\u00f3n?
\u00bfPor qu\u00e9 nos has herido 
sin esperanza de mejorar?
Esper\u00e1bamos la paz, y 
ninguna cosa buena lleg\u00f3,
la hora de nuestra 
mejor\u00eda, y se present\u00f3 el 
susto.
{I}20_{/}Reconocemos, Yav\u00e9, 
nuestra maldad,
la deuda de nuestros 
padres
y que hemos pecado contra 
ti.
{I}21_{/}No nos desprecies 
m\u00e1s, por el honor de tu 
Nombre; no profanes m\u00e1s 
el trono de tu Gloria y 
no olvides tu alianza con 
nosotros.
{I}22_{/}\u00bfHay acaso, entre 
los \u00eddolos de los 
paganos, qui\u00e9n haga 
llover, o son los cielos 
los que dan los 
chubascos?
\u00bfNo eres t\u00fa \u00fanicamente, 
Yav\u00e9?
\u00a1Oh Dios nuestro, s\u00f3lo en 
ti esperamos,
y t\u00fa eres quien ha hecho 
todas estas cosas!
{1}15{/}

{I}1_{/}Y me dijo Yav\u00e9: 
Aunque Mois\u00e9s y Samuel 
vinieran en persona a 
rogar por este pueblo, mi 
coraz\u00f3n no se 
compadecer\u00eda de \u00e9l. 
\u00a1Echalos de mi presencia, 
que se vayan lejos! {I}2_{/}Y 
si te preguntan: \u00bfD\u00f3nde? 
Diles: As\u00ed habla Yav\u00e9:
Quien est\u00e1 condenado a la 
peste, a la peste;
quien a la espada, a la 
espada;
quien al hambre, al 
hambre;
y quien al cautiverio, al 
cautiverio.
{I}3_{/}Los someter\u00e9 a cuatro 
tiranos, dice Yav\u00e9: la 
espada para matarlos, los 
perros para 
despedazarlos, las aves 
de rapi\u00f1a y las fieras 
salvajes para devorarlos 
y aniquilarlos. ({I}4_{/}Har\u00e9 
que su suerte infunda 
terror a todos los reinos 
de la tierra, por culpa 
de Manas\u00e9s, hijo de 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
por sus cr\u00edmenes 
cometidos en Jerusal\u00e9n.)
LOS DESASTRES DE LA 
GUERRA{/}

{I}5_{/}\u00bfQui\u00e9n tendr\u00e1 
compasi\u00f3n de ti, 
Jerusal\u00e9n?
\u00bfQui\u00e9n te consolar\u00e1?
\u00bfQui\u00e9n se detendr\u00e1 para 
preguntar por tu salud? 
{I}6_{/}T\u00fa me has dejado, 
dice Yav\u00e9, t\u00fa me has 
vuelto la espalda. Por 
eso, ahora extiendo mi 
mano para destruirte, 
pues ya me cans\u00e9 de 
perdonarte.
{I}7_{/}Los he pasado por el 
harnero en las ciudades 
del pa\u00eds. He dejado sin 
hijos a mi pueblo para 
que desaparezca, porque 
no ha querido dejar el 
mal camino.
{I}8_{/}Sus viudas son m\u00e1s 
numerosas que las arenas 
del mar. He dejado caer 
al salteador, en pleno 
d\u00eda, sobre las madres de 
los j\u00f3venes guerreros; de 
repente, se han apoderado 
de ellas el miedo y el 
terror.
{I}9_{/}La madre que tuvo 
siete hijos est\u00e1 
avergonzada y desalentada 
y se le acaba el resuello 
porque se puso el sol de 
su vida aun en pleno d\u00eda. 
Y a los que queden 
todav\u00eda los har\u00e9 morir a 
espada, en presencia de 
sus enemigos, dice Yav\u00e9.
{I}12_{/}\u00bfSer\u00e1s capaz de 
romper el hierro, el 
hierro que viene del 
norte, y el bronce? 
{I}13_{/}Tu riqueza y tus 
tesoros voy a entregarlos 
al saqueo en pago por 
todos tus pecados 
cometidos dentro de tus 
fronteras.
{I}14_{/}Te har\u00e9 esclavo de 
tus enemigos en un pa\u00eds 
que no conoces, porque mi 
c\u00f3lera ha pasado a ser un 
fuego que los va a 
quemar.
\u00bfPOR QU\u00c9 ME HAS 
ABANDONADO?{/}

{I}10_{/}Ay de m\u00ed, \u00a1madre 
m\u00eda!, \u00bfpor qu\u00e9 me diste a 
luz? Soy hombre que trae 
l\u00edos y contiendas a todo 
el pa\u00eds. No les debo 
dinero, ni me deben; 
\u00a1pero todos me maldicen!
{I}11_{/}Di, Yav\u00e9, si no te 
he servido bien: \u00bfno 
interced\u00ed ante ti, por 
mis enemigos, en el 
tiempo de la desgracia y 
de la angustia? T\u00fa lo 
sabes.
{I}15_{/}Yav\u00e9, acu\u00e9rdate de 
m\u00ed y defi\u00e9ndeme y v\u00e9ngame 
de mis perseguidores. No 
detengas m\u00e1s tu ira. 
Piensa que por tu causa 
soporto tantas 
humillaciones.
{I}16_{/}Cuando me llegaban 
tus palabras, yo las 
devoraba. Tus palabras 
eran para m\u00ed gozo y 
alegr\u00eda, porque entonces 
hac\u00edas descansar tu 
Nombre sobre m\u00ed, \u00a1oh, 
Yav\u00e9 Sabaot!
{I}17_{/}Yo no me sentaba con 
otros para bromear, sino 
que, apenas tu mano me 
tomaba, yo me sentaba 
aparte, pues me hab\u00edas 
llenado de tu propio 
enojo.
{I}18_{/}\u00bfPor qu\u00e9 mi dolor no 
tiene fin y no hay 
remedio para mi herida? 
\u00bfPor qu\u00e9 t\u00fa, mi 
manantial, me dejas de 
repente sin agua?
{I}19_{/}Entonces Yav\u00e9 me 
dijo: "Si vuelves a m\u00ed, 
yo te har\u00e9 volver a mi 
servicio. Separa el oro 
de la escoria si quieres 
ser mi propia boca. 
Tendr\u00e1n que volver a ti, 
pero t\u00fa no volver\u00e1s a 
ellos. {I}20_{/}Har\u00e9 que t\u00fa 
seas como una fortaleza y 
una pared de bronce 
frente a ellos; y si te 
declaran la guerra, no te 
vencer\u00e1n, pues yo estoy 
contigo para librarte y 
salvarte. {I}21_{/}Te 
proteger\u00e9 contra los 
malvados y te arrancar\u00e9 
de las manos de los 
violentos."
NO TE BUSQUES ESPOSA{/}

{1}16{/}

{I}1_{/}Me lleg\u00f3 una 
palabra de Yav\u00e9: {I}2_{/}"No 
te busques esposa, ni 
tengas hijos e hijas en 
este lugar, {I}3_{/}porque 
\u00e9sta es la sentencia de 
Yav\u00e9 respecto a los hijos 
y a las hijas nacidas en 
este lugar, respecto a 
sus padres y tambi\u00e9n a 
sus madres que los dieron 
a luz en este pa\u00eds:
{I}4_{/}Todos morir\u00e1n 
miserablemente, sin que 
ni siquiera los lloren ni 
los sepulten. Sus 
cad\u00e1veres se pudrir\u00e1n 
sobre la tierra y 
servir\u00e1n de comida para 
las aves de rapi\u00f1a y para 
las fieras."
{I}5_{/}Y Yav\u00e9 insisti\u00f3: "No 
entres en la casa donde 
celebran un duelo. No 
llores con ellos ni te 
lamentes en voz alta. 
Porque, en adelante, no 
dar\u00e9 m\u00e1s mi paz a este 
pueblo, ni le har\u00e9 
misericordia, ni le 
tendr\u00e9 compasi\u00f3n. {I}6_{/}En 
ese pa\u00eds morir\u00e1n grandes 
y chicos, sin que los 
sepulten ni los lloren.
En este pa\u00eds ya no se 
har\u00e1n cortes en el 
cuerpo, ni se cortar\u00e1n el 
pelo en homenaje a los 
muertos. {I}7_{/}Tampoco se 
repartir\u00e1 pan en los 
velorios, ni se ofrecer\u00e1 
vino para consolar a los 
deudos. Nadie servir\u00e1 a 
los hijos la copa del 
consuelo el d\u00eda de la 
muerte de sus padres.
{I}8_{/}No entres en la casa 
donde celebran una 
fiesta, para sentarte con 
ellos y comer y beber. 
{I}9_{/}Pues Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel, dice: Har\u00e9 
desaparecer de este 
lugar, y ante tus propios 
ojos, todo grito de 
alegr\u00eda y de gozo, y 
tambi\u00e9n los cantos de los 
novios."
{I}10_{/}Cuando t\u00fa 
anuncies a este pueblo 
todas estas cosas, te 
preguntar\u00e1n: "\u00bfPor qu\u00e9 
nos amenaza Yav\u00e9 con 
estas enormes desgracias? 
\u00bfQu\u00e9 crimen o qu\u00e9 pecado 
hemos cometido contra 
Yav\u00e9, nuestro Dios?"
{I}11_{/}Entonces t\u00fa les 
contestar\u00e1s: "Porque sus 
padres me dejaron, dice 
Yav\u00e9, y se fueron con 
otros dioses sirvi\u00e9ndoles 
e hinc\u00e1ndose ante ellos; 
y a m\u00ed me despreciaron y 
no observaron mis 
mandamientos. {I}12_{/}Y 
ustedes, s\u00ed, ustedes, han 
actuado peor que sus 
padres; pues cada uno de 
ustedes hace lo que le 
aconseja su coraz\u00f3n duro 
y perverso en vez de 
escucharme.
{I}13_{/}Los voy a echar de 
este pa\u00eds a otro que ni 
ustedes ni sus padres 
conocen; \u00a1all\u00ed podr\u00e1n 
ustedes servir a esos 
dioses, d\u00eda y noche, que 
yo ya no les har\u00e9 m\u00e1s 
caso!"
{I}14_{/}Sin embargo, se 
acerca el tiempo -dice 
Yav\u00e9-, en que no dir\u00e1n: 
"Viva Yav\u00e9 porque sac\u00f3 a 
los hijos de Israel del 
pa\u00eds de Egipto", 
{I}15_{/}sino "Viva Yav\u00e9 que 
trajo a los hijos de 
Israel del pa\u00eds del norte 
y de todos los pa\u00edses 
adonde los hab\u00eda echado". 
\u00a1Yo los devolver\u00e9 a la 
tierra que hab\u00eda dado a 
sus padres!
{I}16_{/}Yo enviar\u00e9 primero a 
muchos pescadores, dice 
Yav\u00e9, que los pescar\u00e1n; 
despu\u00e9s, a numerosos 
cazadores, que los 
perseguir\u00e1n por montes y 
cerros, y hasta en las 
cavernas de las monta\u00f1as. 
{I}17_{/}Porque estoy mirando 
todos sus caminos, sin 
que ninguno se me oculte 
y sin que su culpa escape 
a mi vista.
{I}18_{/}Les har\u00e9 pagar el 
doble por su crimen y sus 
pecados, ya que 
profanaron mi tierra con 
los cad\u00e1veres de sus 
\u00eddolos y llenaron mi 
propiedad con sus 
abominaciones.
{I}19_{/}\u00a1Oh Yav\u00e9, mi fuerza 
y mi fortaleza,
mi refugio en el d\u00eda de 
la desgracia!
A ti vendr\u00e1n a verte las 
naciones
desde los \u00faltimos l\u00edmites 
de la tierra, y dir\u00e1n:
Era s\u00f3lo mentira lo que 
se transmit\u00edan nuestros 
padres,
y vanidad y falta de 
poder.
{I}20_{/}\u00bfPuede un hombre 
fabricarse sus dioses?
\u00a1Qu\u00e9 va, \u00e9sos no son 
dioses!
{I}21_{/}Y se lo voy a 
mostrar,
pues esta vez les 
demostrar\u00e9,
c\u00f3mo son mi mano y mi 
poder,
y as\u00ed sabr\u00e1n que mi 
nombre es Yav\u00e9.
PECADO DE IDOLATR\u00cdA Y SU 
CASTIGO{/}

{1}17{/}

{I}1_{/}El pecado de Jud\u00e1 
est\u00e1 escrito con un 
punz\u00f3n de acero, con una 
punta de diamante; est\u00e1 
grabado sobre la tabla de 
su coraz\u00f3n y sobre los 
cuernos de sus altares. 
{I}2_{/}Sus altares y sus 
postes sagrados lo 
recuerdan debajo de los 
\u00e1rboles verdes, en las 
lomas altas {I}3_{/}y los 
cerros del llano. Tu 
riqueza y todos tus 
tesoros los entregar\u00e9 al 
saqueo, en pago por todos 
tus pecados cometidos en 
tus santuarios altos por 
todo tu territorio. 
{I}4_{/}Tendr\u00e1s que 
desprenderte de la 
propiedad que te hab\u00eda 
regalado, y te har\u00e9 
esclavo de tus enemigos 
en una tierra 
desconocida, porque has 
encendido el fuego de mi 
ira, que quemar\u00e1 
eternamente.
SENTENCIAS DE SABIDUR\u00cdA{/}

{I}5_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9:
\u00a1Maldito el hombre que 
conf\u00eda en otro hombre,
que busca su apoyo en un 
mortal,
y que aparta su coraz\u00f3n 
de Yav\u00e9!
{I}6_{/}Es como mata de cardo 
en la estepa;
no sentir\u00e1 cuando llegue 
la lluvia,
pues ech\u00f3 sus ra\u00edces
en lugares ardientes del 
desierto,
en un solar despoblado.
{I}7_{/}\u00a1Bendito el que 
conf\u00eda en Yav\u00e9,
y que en \u00e9l pone su 
esperanza!
{I}8_{/}Se asemeja a un \u00e1rbol 
plantado
a la orilla del agua,
y que alarga sus ra\u00edces 
hacia la corriente:
no tiene miedo de que 
llegue el calor,
su follaje se mantendr\u00e1 
verde;
en a\u00f1o de sequ\u00eda no se 
inquieta,
ni deja de producir sus 
frutos.
{I}9_{/}El coraz\u00f3n es lo m\u00e1s 
complejo,
y es perverso: \u00bfqui\u00e9n 
puede conocerlo?
{I}10_{/}Yo, Yav\u00e9, yo 
escudri\u00f1o el coraz\u00f3n
y sondeo las entra\u00f1as;
yo doy a cada cual seg\u00fan 
su conducta
y seg\u00fan el fruto de sus 
obras.
{I}11_{/}El que amontona 
riquezas injustamente
es como la perdiz que se 
echa sobre huevos ajenos;
tendr\u00e1 que dejarlas, en 
la mitad de su vida,
y al final no ser\u00e1 m\u00e1s 
que un insensato.
{I}12_{/}Un trono glorioso y 
excelso,
es nuestro Santuario:
{I}13_{/}esperanza de Israel, 
Yav\u00e9,
los que te traicionan 
ser\u00e1n confundidos.
Los que se rebelan ser\u00e1n 
borrados del pa\u00eds,
porque abandonaron el 
manantial de agua viva.
S\u00c1LVAME Y ESTAR\u00c9 SALVO{/}

{I}14_{/}\u00a1Devu\u00e9lveme la 
salud, Yav\u00e9, y quedar\u00e9 
sano! \u00a1S\u00e1lvame y estar\u00e9 a 
salvo! Pues mi esperanza 
eres t\u00fa.
{I}15_{/}Mira c\u00f3mo me dicen: 
\u00bfUna palabra m\u00e1s de Yav\u00e9? 
\u00a1Que se cumpla, pues!
{I}16_{/}A pesar de esto yo 
no te he obligado a lo 
peor, no he anhelado que 
llegue el d\u00eda fatal, t\u00fa 
lo sabes bien; todo lo 
que ha salido de mis 
labios est\u00e1 claro para 
ti.
{I}17_{/}No me hagas caer en 
el susto, t\u00fa, que eres mi 
refugio en el tiempo 
malo. {I}18_{/}\u00a1Que sean 
humillados mis 
perseguidores y no yo; 
que ellos tiemblen de 
miedo, no yo! Desata 
sobre ellos todas las 
calamidades, apl\u00e1stalos 
bien aplastados.
OBSERVAR EL S\u00c1BADO{/}

{I}19_{/}Me lleg\u00f3 una 
palabra de Yav\u00e9: "Anda a 
la puerta que llaman 
"Puerta del Pueblo", por 
donde entran los reyes de 
Jud\u00e1. Ir\u00e1s tambi\u00e9n a las 
dem\u00e1s puertas de 
Jerusal\u00e9n {I}20_{/}y dir\u00e1s: 
Escuchen la palabra de 
Yav\u00e9, ustedes reyes de 
Jud\u00e1, y tambi\u00e9n ustedes 
que habitan en Jerusal\u00e9n 
y pasan por estas 
puertas:
{I}21_{/}Si ustedes quieren 
salvar la vida, cuiden de 
no llevar carga el d\u00eda 
s\u00e1bado, y de no hacer 
entrar en Jerusal\u00e9n sus 
productos en ese d\u00eda. 
{I}22_{/}No salgan cargados 
ese d\u00eda, ni hagan trabajo 
alguno, sino que 
santifiquen el d\u00eda s\u00e1bado 
como se lo mand\u00e9 a sus 
padres. {I}23_{/}Ellos no me 
obedecieron ni escucharon 
mi mandato. Se pusieron 
duros de cabeza, para no 
o\u00edr ni aceptar mis 
advertencias.
{I}24_{/}Pero si ustedes me 
hacen caso, palabra de 
Yav\u00e9, y santifican el d\u00eda 
s\u00e1bado, sin realizar en 
\u00e9l trabajo alguno, y no 
entran cargados por las 
puertas de Jerusal\u00e9n, 
entonces habr\u00e1 reyes que 
se sientan en el trono de 
David. 
{I}25_{/}Entrar\u00e1n por estas 
puertas con sus carros y 
sus caballos, ellos y sus 
cortesanos, y tambi\u00e9n la 
gente de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n, y esta ciudad 
ser\u00e1 habitada siempre. 
{I}26_{/}Aqu\u00ed subir\u00e1n los 
habitantes de las 
ciudades de Jud\u00e1, de los 
alrededores de Jerusal\u00e9n, 
de la tierra de Benjam\u00edn, 
de la Tierra Baja, de los 
cerros y del sur, 
trayendo v\u00edctimas y 
sacrificios, incienso y 
ofrendas, en acci\u00f3n de 
gracias al Templo de 
Yav\u00e9.
{I}27_{/}Pero si no me 
escuchan, y no santifican 
este d\u00eda, trabajando y 
llevando sus cargas por 
las puertas de Jerusal\u00e9n, 
prender\u00e9 fuego a esas 
puertas, y devorar\u00e1 los 
edificios de Jerusal\u00e9n. Y 
nadie lo apagar\u00e1."
EN LA CASA DEL ALFARERO{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}Aqu\u00ed viene una 
palabra que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 
a Jerem\u00edas: 
{I}2_{/}"Lev\u00e1ntate y baja a 
la casa del que trabaja 
la greda; all\u00ed te har\u00e9 
o\u00edr mis palabras."

{I}3_{/}Baj\u00e9, pues, donde el 
alfarero que estaba 
haciendo un trabajo al 
torno. {I}4_{/}Pero el 
c\u00e1ntaro que estaba 
haciendo le sali\u00f3 mal, 
mientras amoldaba la 
greda. Lo volvi\u00f3 entonces 
a empezar, 
transform\u00e1ndolo en otro 
c\u00e1ntaro a su gusto.
{I}5_{/}Yav\u00e9, entonces, me 
dirigi\u00f3 esta palabra: 
{I}6_{/}"Yo puedo hacer lo 
mismo contigo, pueblo de 
Israel; como el barro en 
la mano del alfarero, as\u00ed 
eres t\u00fa en mi mano.
{I}7_{/}A veces yo hablo 
respecto de alg\u00fan reino o 
de alguna naci\u00f3n, 
amenazando con destruir y 
arrancar. {I}8_{/}Mas ellos 
cambian su proceder, 
dejando la maldad que yo 
denunciaba. Entonces, yo 
tambi\u00e9n cambio mis 
proyectos y ya no les 
quiero causar ning\u00fan mal.
{I}9_{/}Otras veces, yo hablo 
respecto de alguna 
naci\u00f3n, o de alg\u00fan reino, 
prometiendo edificar y 
plantar. {I}10_{/}Mas ellos 
hacen lo que me desagrada 
y dejan de escuchar mi 
voz. Entonces yo tambi\u00e9n 
me arrepiento y ya no 
quiero hacerles el bien 
que promet\u00eda.
{I}11_{/}Pues bien, oigan lo 
que dice Yav\u00e9 a la gente 
de Jud\u00e1 y a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n: 
Sepan que yo estoy 
preparando contra ustedes 
una desgracia. 
Arrepi\u00e9ntanse cada uno de 
su mal proceder, y 
mejoren su conducta y sus 
obras."
{I}12_{/}Pero ellos 
respondieron: "\u00a1Basta! 
Nosotros haremos seg\u00fan 
nos parezca." Y cada uno 
sigue sus propias ideas, 
por malas que sean.
MI PUEBLO ME HA OLVIDADO{/}

{I}13_{/}Debido a todo esto, 
as\u00ed habla Yav\u00e9: Averig\u00fcen 
entre las naciones y vean 
si alguien oy\u00f3 cosa 
semejante: una cosa 
horrible ha hecho la 
virgen de Israel.
{I}14_{/}\u00bfHan visto ustedes 
que haya desaparecido de 
las altas cumbres la 
nieve del L\u00edbano, o que 
se hayan secado las aguas 
poderosas, frescas y 
corrientes?
{I}15_{/}\u00a1Y bien, mi pueblo 
me ha olvidado y quema 
incienso a cosas que no 
valen nada! Lo han 
desviado de sus caminos, 
de sus viejos senderos, 
para tomar caminos 
horrorosos, rutas 
intransitables.
{I}16_{/}Lograr\u00e1n que su pa\u00eds 
se vuelva un desierto, un 
objeto de risa eterna: 
todo el que pase quedar\u00e1 
sorprendido de eso y 
menear\u00e1 la cabeza. 
{I}17_{/}Como si fuera el 
viento de oriente, los 
desparramar\u00e9 frente al 
enemigo. La espada y no 
la cara les mostrar\u00e9, en 
el d\u00eda de su calamidad.
CON OCASI\u00d3N DE UN 
ATENTADO CONTRA JEREM\u00cdAS{/}

{I}18_{/}Ellos dec\u00edan: 
"Vengan, tramemos un 
atentado contra Jerem\u00edas, 
porque no por eso van a 
faltar sacerdotes que nos 
digan la Ley, ni sabios 
que den consejos, ni 
profetas que transmitan 
palabras de Yav\u00e9. Vengan, 
debemos contradecirle y 
no hacer m\u00e1s caso a todas 
sus palabras."
{I}19_{/}Ati\u00e9ndeme, Yav\u00e9,
mira lo que dicen mis 
adversarios.
{I}20_{/}\u00bfAcaso se paga mal 
por bien?
\u00bfY c\u00f3mo es que ellos 
est\u00e1n haciendo un hoyo 
para m\u00ed?
Recu\u00e9rdate c\u00f3mo me 
present\u00e9 a ti
para hablarte en su favor
y para apartar de ellos 
tu ira.
{I}21_{/}\u00a1Entrega, pues, sus 
hijos al hambre,
d\u00e9jalos a merced de la 
espada!
Que sus mujeres se queden 
sin hijos ni maridos.
\u00a1Que sus esposos sean 
muertos por la peste
y sus j\u00f3venes atravesados 
por la espada en la 
guerra!
{I}22_{/}Que se oigan salir 
gritos de sus casas
cuando t\u00fa env\u00edes, de 
repente, contra ellos,
bandas de salteadores,
ya que han cavado una 
fosa para cazarme
y han escondido trampas 
por donde yo paso.
{I}23_{/}T\u00fa, Yav\u00e9, conoces en 
detalle
sus planes asesinos 
contra m\u00ed.
No perdones su crimen
ni se te olvide su 
pecado.
\u00a1No pierdas de vista su 
destrucci\u00f3n,
cuando se desate tu 
c\u00f3lera, act\u00faa, no m\u00e1s, 
contra ellos!
EL JARRO ROTO{/}

{1}19{/}

{I}1_{/}Esta fue la palabra 
de Yav\u00e9: "Anda a 
comprarte un jarro de 
greda. Que te acompa\u00f1en 
algunos ancianos del 
pueblo y algunos 
sacerdotes. {I}2_{/}Parte 
despu\u00e9s en direcci\u00f3n del 
valle de Ben-Hin\u00f3n, a la 
entrada de la Puerta de 
los Alfareros, y 
pronuncia all\u00ed este 
discurso, que yo te 
dictar\u00e9. {I}3_{/}Comenzar\u00e1s 
as\u00ed:
Escuchen la palabra de 
Yav\u00e9, reyes de Jud\u00e1 y 
habitantes de Jerusal\u00e9n. 
As\u00ed dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel. Voy a mandar una 
calamidad tal sobre este 
lugar, que le zumbar\u00e1n 
los o\u00eddos a quien la 
oiga, {I}4_{/}por haberme 
abandonado, profanando 
este lugar, y ofrecido 
incienso a dioses 
extranjeros que ni ellos, 
ni sus padres, ni los 
reyes de Jud\u00e1 conoc\u00edan. 
Han llenado este lugar de 
sangre inocente {I}5_{/}y han 
construido santuarios 
altos a Baal para quemar 
a sus hijos; siendo que 
yo jam\u00e1s lo hab\u00eda 
prescrito u ordenado, ni 
se me hab\u00eda pasado por la 
mente.
{I}6_{/}Por esto, se est\u00e1 
acercando el d\u00eda en que 
este lugar ya no se 
llamar\u00e1 Tofet ni valle de 
Ben-Hin\u00f3n, sino Valle de 
la Muerte.
{I}7_{/}Reducir\u00e9 a nada las 
esperanzas de Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n en este lugar; 
los har\u00e9 caer bajo la 
espada de sus enemigos, a 
manos de los que buscan 
su muerte; dar\u00e9 sus 
cad\u00e1veres por comida a 
las aves de rapi\u00f1a y a 
las fieras salvajes. 
{I}8_{/}Transformar\u00e9 este 
lugar en un desierto, en 
un objeto de risa, de 
manera que cualquiera que 
pase quedar\u00e1 admirado y 
silbar\u00e1 al ver tantas 
heridas. {I}9_{/}Les har\u00e9 
comer la carne de sus 
hijos e hijas, y se 
devorar\u00e1n entre ellos, en 
medio del angustioso 
asedio y de la miseria a 
que los reducir\u00e1n sus 
enemigos, que quieren 
quitarles la vida.
{I}10_{/}Despu\u00e9s de decirles 
todo esto, har\u00e1s pedazos 
este jarro en presencia 
de los que te hayan 
acompa\u00f1ado, {I}11_{/}y les 
dir\u00e1s: As\u00ed habla Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos: Voy a 
despedazar a este pueblo 
y esta ciudad, como se 
hace a\u00f1icos un vaso de 
greda, sin que pueda 
componerse. Y se har\u00e1n 
los entierros en Tofet 
por no haber lugar en 
otra parte. {I}12_{/}As\u00ed har\u00e9 
con este lugar, dice 
Yav\u00e9, hasta convertir 
esta ciudad en un Tofet. 
{I}13_{/}Las casas de los 
reyes de Jud\u00e1 y las de 
Jerusal\u00e9n ser\u00e1n impuras 
como el lugar de Tofet; 
\u00a1todas aquellas casas, en 
cuyas terrazas quemaron 
incienso al ej\u00e9rcito del 
cielo y derramaron vino a 
los dioses extranjeros!"
ALTERCADO EN EL TEMPLO{/}

{I}14_{/}Al volver 
Jerem\u00edas de Tofet, lugar 
donde Yav\u00e9 lo hab\u00eda 
enviado a profetizar, se 
par\u00f3 a la entrada de la 
Casa de Yav\u00e9. All\u00ed dijo 
ante toda la gente:
{I}15_{/}Escuchen esta 
palabra del Dios de 
Israel, Yav\u00e9: "Mando a 
esta ciudad y a los 
pueblos de su alrededor 
todas las calamidades con 
las que los he amenazado, 
porque se rebelaron 
contra m\u00ed, y se negaron a 
escucharme."
{1}20{/}

{I}1_{/}El sacerdote Pasjur, 
hijo de Immer, que era 
primer encargado de la 
Casa de Yav\u00e9, {I}2_{/}al o\u00edr 
a Jerem\u00edas, mand\u00f3 
apalearlo, y lo hizo 
sujetar con cadenas en el 
calabozo de la puerta 
alta de Benjam\u00edn, que 
est\u00e1 en la Casa de Yav\u00e9.
{I}3_{/}Al d\u00eda siguiente, 
sac\u00f3 Pasjur a Jerem\u00edas 
del calabozo. Entonces 
Jerem\u00edas le dijo: "Para 
Yav\u00e9, ahora, no eres m\u00e1s 
Pasjur, sino que te ha 
llamado: Terror para 
todos{/}." {I}4_{/}Porque as\u00ed 
dice Yav\u00e9: "Yo te 
entregar\u00e9 al terror, 
junto con tus amigos, los 
cuales ser\u00e1n muertos por 
sus enemigos ante tus 
propios ojos. 
{I}5_{/}Entregar\u00e9 a toda la 
gente de Jud\u00e1 en manos 
del rey de Babilonia para 
que sean llevados a esa 
ciudad o muertos a 
espada. Entregar\u00e9 a los 
enemigos las riquezas de 
Jerusal\u00e9n, tanto sus 
reservas como sus cosas 
preciosas, y los tesoros 
de los reyes de Jud\u00e1. Los 
enemigos saquear\u00e1n y 
tomar\u00e1n todo, 
llev\u00e1ndoselo a Babilonia.
{I}6_{/}A ti tambi\u00e9n, Pasjur, 
te llevar\u00e1n a Babilonia, 
junto con todos los que 
viven en tu casa. All\u00ed 
morir\u00e1s y ser\u00e1s 
sepultado, igual que tus 
amigos, a quienes enga\u00f1as 
con profec\u00edas falsas."
ME HAS SEDUCIDO, YAV\u00c9{/}

{I}7_{/}Me has seducido, 
Yav\u00e9, y me dej\u00e9 seducir 
por ti. Me tomaste a la 
fuerza y saliste ganando. 
Todo el d\u00eda soy el blanco 
de sus burlas, toda la 
gente se r\u00ede de m\u00ed.
{I}8_{/}Pues me pongo a 
hablar, y son amenazas, 
no les anuncio m\u00e1s que 
violencias y saqueos. La 
palabra de Yav\u00e9 me 
acarrea cada d\u00eda 
humillaciones e insultos.
{I}9_{/}Por eso, decid\u00ed no 
recordar m\u00e1s a Yav\u00e9, ni 
hablar m\u00e1s en su nombre, 
pero sent\u00eda en m\u00ed algo 
as\u00ed como un fuego 
ardiente aprisionado en 
mis huesos, y aunque yo 
trataba de apagarlo, no 
pod\u00eda.
{I}10_{/}Yo o\u00eda a mis 
adversarios que dec\u00edan 
contra m\u00ed: "\u00bfCu\u00e1ndo, por 
fin, lo denunciar\u00e1n?" 
Ahora me observan los que 
antes me saludaban, 
esperando que yo tropiece 
para desquitarse de m\u00ed.
{I}11_{/}Pero Yav\u00e9 est\u00e1 
conmigo, \u00e9l, mi poderoso 
defensor; los que me 
persiguen no me vencer\u00e1n. 
Caer\u00e1n ellos y tendr\u00e1n la 
verg\u00fcenza de su fracaso, 
y su humillaci\u00f3n no se 
olvidar\u00e1 jam\u00e1s.
{I}12_{/}Yav\u00e9, Se\u00f1or, tus 
ojos est\u00e1n pendientes del 
hombre justo. T\u00fa conoces 
las conciencias y los 
corazones, haz que vea 
cuando te desquites de 
ellos, porque a ti he 
confiado mi defensa.
{I}13_{/}\u00a1Canten y alaben a 
Yav\u00e9, que salv\u00f3 al 
desamparado de las manos 
de los malvados!
{I}14_{/}\u00a1Maldito sea el d\u00eda 
en que nac\u00ed
en que mi madre me dio a 
luz:
\u00a1No sea bendito!
{I}15_{/}Maldito sea el que 
avis\u00f3 a mi padre
y le colm\u00f3 con esa 
alegr\u00eda:
"Te ha nacido un hijo 
var\u00f3n."
{I}16_{/}Que ese hombre sea 
como aquellas ciudades
que Yav\u00e9 ha destruido sin 
compasi\u00f3n;
que sienta el grito de 
alarma en la ma\u00f1ana
y el clamor de guerra al 
mediod\u00eda,
{I}17_{/}porque no me hizo 
morir en el seno materno.
\u00a1Mi madre habr\u00eda sido mi 
tumba
y yo me habr\u00eda quedado 
siempre en su seno!
{I}18_{/}\u00bfPara qu\u00e9, pues, 
sal\u00ed de sus entra\u00f1as?
\u00bfPara vivir angustia y 
tormento
y acabar mis d\u00edas en la 
humillaci\u00f3n?
RESPUESTA A LOS ENVIADOS 
DE SEDEC\u00cdAS{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}Estas fueron las 
palabras que dirigi\u00f3 Yav\u00e9 
a Jerem\u00edas, cuando el rey 
Sedec\u00edas le mand\u00f3 a 
Pasjur, hijo de Malaqu\u00edas 
y al sacerdote Sofon\u00edas, 
hijo de Mahas\u00edas, para 
que le dijeran: 
{I}2_{/}"Consulta, en nombre 
de nosotros, a Yav\u00e9, pues 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, nos est\u00e1 
atacando; a lo mejor Yav\u00e9 
vuelve a hacer para 
nosotros algunos de sus 
milagros, y el enemigo se 
retira de nuestra 
presencia."
{I}3_{/}Jerem\u00edas les 
contest\u00f3: "Lleven a 
Sedec\u00edas esta respuesta: 
Esto dice Yav\u00e9, Dios de 
Israel: {I}4_{/}Yo har\u00e9 
retroceder las armas que 
ustedes llevan en sus 
manos y con las que 
combaten en las murallas 
de la ciudad, al rey de 
Babilonia y a los caldeos 
que los est\u00e1n sitiando, y 
las amontonar\u00e9 en medio 
de la ciudad. {I}5_{/}Y yo 
mismo pelear\u00e9 contra 
ustedes a mano limpia y 
con la camisa 
arremangada, con rabia, 
con ira y con gran 
indignaci\u00f3n. {I}6_{/}Enviar\u00e9 
sobre los habitantes de 
esta ciudad, hombres y 
bestias, una terrible 
peste, para que mueran.
{I}7_{/}Despu\u00e9s de eso, dice 
Yav\u00e9, a Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, a sus sirvientes y 
a la gente de esta ciudad 
que haya escapado de la 
peste, de la espada y del 
hambre, los entregar\u00e9 en 
manos de Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, en 
manos de sus enemigos que 
quieren quitarles la 
vida. Los matar\u00e1n con la 
espada, sin tener con 
ustedes consideraci\u00f3n, ni 
piedad, ni compasi\u00f3n."
{I}8_{/}Y hablar\u00e1s a este 
pueblo: "Esto dice Yav\u00e9: 
Les presento a ustedes 
dos caminos, el de la 
vida y el de la muerte. 
{I}9_{/}El que se quede en 
esta ciudad morir\u00e1 a 
espada, de hambre y de 
peste; en cambio, el que 
salga y se rinda a los 
caldeos, sus sitiadores, 
vivir\u00e1: salvar\u00e1 su vida 
por lo menos. {I}10_{/}Pues 
yo le he vuelto la cara a 
esta ciudad para su mal, 
no para su bien, dice 
Yav\u00e9. Caer\u00e1 en manos del 
rey de Babilonia, que le 
prender\u00e1 fuego."
AVISO A LOS GOBERNANTES{/}

{I}11_{/}A los magistrados 
del rey de Jud\u00e1 le dir\u00e1s: 
Servidores de la dinast\u00eda 
de David, oigan lo que 
les dice Yav\u00e9; {I}12_{/}\u00e9stas 
son sus palabras:
Hagan justicia 
correctamente, cada d\u00eda, 
libren al oprimido de las 
manos de su opresor; de 
lo contrario mi c\u00f3lera va 
a estallar como un 
incendio y no va a haber 
nadie para apagarlo.
{I}13_{/}\u00a1Aqu\u00ed me tienes, t\u00fa 
que dominas el valle, 
como pe\u00f1\u00f3n en la llanura! 
dice Yav\u00e9. T\u00fa dec\u00edas: 
"\u00bfQui\u00e9n nos asaltar\u00e1 y 
penetrar\u00e1 en nuestros 
refugios?" {I}14_{/}Vengo a 
pedirles cuentas, dice 
Yav\u00e9. \u00a1Prender\u00e9 fuego al 
bosque y quemar\u00e1 todos 
sus alrededores!
PRIMERO, LA JUSTICIA{/}

{1}22{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9 me dijo: 
"Baja al palacio del rey 
de Jud\u00e1, y all\u00ed 
entregar\u00e1s esta palabra: 
{I}2_{/}Escucha la palabra de 
Yav\u00e9, rey de Jud\u00e1 que 
reinas sentado en el 
trono de David. As\u00ed te 
dice Yav\u00e9 a ti y a tus 
servidores y a todo tu 
pueblo que entra por 
estas puertas:
{I}3_{/}Practiquen la 
justicia y hagan el bien, 
libren de la mano del 
opresor al que fue 
despojado; no maltraten 
al forastero ni al 
hu\u00e9rfano ni a la viuda; 
no les hagan violencia, 
ni derramen sangre 
inocente en este lugar.
{I}4_{/}Si cumplen esto, 
entonces los reyes 
sucesores de David 
seguir\u00e1n entrando por 
estas puertas, pasar\u00e1n 
con sus carros y sus 
caballos, con su gente y 
con su pueblo. {I}5_{/}Pero 
si no escuchan estas 
palabras, les juro por m\u00ed 
mismo, Yav\u00e9 es quien 
habla, este palacio ser\u00e1 
destruido."
{I}6_{/}Pues as\u00ed se expresa 
Yav\u00e9 respecto a este 
palacio de Jud\u00e1:
Me gustar\u00eda verte 
ensalzado como el pa\u00eds de 
Galaad, como una cumbre 
del L\u00edbano, mas te voy a 
dejar hecho un desierto o 
una ciudad sin 
habitantes. {I}7_{/}Estoy 
preparando a los que te 
van a asaltar con hacha 
en mano, echar\u00e1n abajo 
tus cedros m\u00e1s hermosos 
para tirarlos al fuego. 
{I}8_{/}Y cuando la gente de 
cualquiera naci\u00f3n pase 
frente a esta ciudad se 
preguntar\u00e1n unos a otros: 
"\u00bfPor qu\u00e9 Yav\u00e9 habr\u00e1 
tratado as\u00ed a esta gran 
ciudad?", {I}9_{/}les 
contestar\u00e1n: "Es porque 
faltaron a su palabra con 
Yav\u00e9, su Dios, y se 
arrodillaron delante de 
otros dioses para 
servirlos."
CONTRA JOACAZ{/}

{I}10_{/}No lloren al que 
muri\u00f3 ni est\u00e9n apenados 
por \u00e9l. Lloren, m\u00e1s bien, 
por el que se va, pues no 
volver\u00e1 m\u00e1s ni jam\u00e1s ver\u00e1 
su pa\u00eds natal. {I}11_{/}Esto 
es lo que ha decidido 
Yav\u00e9 sobre Salum, hijo de 
Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, que 
sucedi\u00f3 en el trono a su 
padre, y que ha salido de 
aqu\u00ed: {I}12_{/}Nunca m\u00e1s 
volver\u00e1, sino que morir\u00e1 
en el lugar adonde lo 
llevaron prisionero, y 
jam\u00e1s ver\u00e1 este pa\u00eds.
CONTRA JOAQUIM{/}

{I}13_{/}\u00a1Pobre de aquel que 
edifica su casa con 
abusos, y levanta sus 
pisos sobre la 
injusticia! \u00a1Pobre de 
aquel que se aprovecha de 
su pr\u00f3jimo y lo hace 
trabajar sin pagarle su 
salario!
{I}14_{/}T\u00fa piensas: "Me voy 
a construir un palacio 
suntuoso, con pisos 
espaciosos; luego abrir\u00e9 
ventanas y las cubrir\u00e9 
con madera de cedro, toda 
pintada de rojo." 
{I}15_{/}\u00bfAcaso hace falta el 
cedro para que seas rey? 
\u00bfLe falt\u00f3 acaso a tu 
padre comida o bebida? 
Sin embargo, se 
preocupaba de la justicia 
y todo le sal\u00eda bien. 
{I}16_{/}Juzgaba la causa del 
desamparado y del pobre.
Yav\u00e9 te pregunta: 
"\u00bfConocerme no es actuar 
en esa forma?"
{I}17_{/}Pero nada ves o 
conoces sino tu propio 
inter\u00e9s; y esto, 
derramando sangre, y 
manteniendo la opresi\u00f3n y 
la violencia.
{I}18_{/}Esta es la suerte 
que, por orden de Yav\u00e9, 
correr\u00e1 Joaquim, hijo de 
Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1. 
Nadie dir\u00e1 sollozando por 
\u00e9l: "\u00a1Ay de mi hermano, 
ay de mi hermana!" Nadie 
dir\u00e1 sollozando por \u00e9l: 
"\u00a1Ay, Se\u00f1or! \u00a1Ay, su 
Majestad!" {I}19_{/}Ser\u00e1 
enterrado como un burro, 
lo arrastrar\u00e1n y lo 
tirar\u00e1n fuera de las 
puertas de Jerusal\u00e9n.
{I}20_{/}Sube a los cerros 
del L\u00edbano y grita; 
levanta tu voz desde los 
cerros de Bas\u00e1n y de lo 
alto del Abarim, porque 
todos tus amantes han 
sido aplastados.
{I}21_{/}Te habl\u00e9 cuando te 
sonre\u00eda la fortuna y 
dijiste: "No tengo ganas 
de o\u00edr." Te has 
acostumbrado desde tu 
juventud a no escuchar mi 
voz. {I}22_{/}El viento 
dispersar\u00e1 a todos tus 
pastores, y tus amantes 
partir\u00e1n al destierro. 
Entonces quedar\u00e1s 
avergonzada y 
decepcionada de todos 
esos amantes.
{I}23_{/}T\u00fa, que hiciste tu 
casa en el L\u00edbano, que 
anidabas entre los 
cedros, \u00a1c\u00f3mo te ir\u00e1s a 
quejar cuando sientas 
dolores y angustias como 
de una mujer que da a 
luz!
CONTRA JECON\u00cdAS{/}

{I}24_{/}\u00a1Por mi vida, dice 
Yav\u00e9, aunque Jecon\u00edas, 
hijo de Joaquim, rey de 
Jud\u00e1, fuese un anillo en 
mi mano derecha, lo 
arrancar\u00eda de all\u00ed! 
{I}25_{/}Te entregar\u00e9 a los 
caldeos, que te buscan y 
que te atemorizan , 
{I}26_{/}y te echar\u00e9 a ti y a 
tu madre, que te 
engendr\u00f3, a otro pa\u00eds 
donde ustedes no 
nacieron, pero donde van 
a morir. {I}27_{/}Y a esta 
tierra, a la que tanto 
desean volver, no 
volver\u00e1n jam\u00e1s.
{I}28_{/}Este tal Jecon\u00edas, 
\u00bfes, acaso, un trasto 
viejo e inservible que ya 
nadie quiere? \u00bfPor qu\u00e9 
han sido expulsados \u00e9l y 
su familia y echados a un 
pa\u00eds que no conoc\u00edan?
{I}29_{/}\u00a1Tierra, tierra, 
tierra!, escucha esta 
palabra de Yav\u00e9: 
{I}30_{/}Inscriban en el 
registro a este hombre 
as\u00ed: "Sin hijos, un 
fracasado en su vida." 
Pues nadie de su sangre 
lograr\u00e1 restablecerse 
sobre el trono de David 
para reinar en Jud\u00e1.
EL BUEN PASTOR{/}

{1}23{/}

{I}1_{/}"\u00a1Ay de esos 
pastores que pierden y 
dispersan las ovejas de 
mis praderas!"
{I}2_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9, el 
Dios de Israel, contra 
los pastores que 
pastorean a mi pueblo: 
"Ustedes han dispersado 
mis ovejas y las han 
echado en vez de 
preocuparse de ellas. 
Pero ahora me voy a 
preocupar de ustedes por 
todo el mal que 
cometieron, palabra de 
Yav\u00e9. {I}3_{/}Voy a reunir el 
resto de mis ovejas, 
llam\u00e1ndolas de todos los 
pa\u00edses adonde las haya 
dispersado. Las har\u00e9 
volver a sus pastos, 
donde se criar\u00e1n y se 
multiplicar\u00e1n. {I}4_{/}Yo 
pondr\u00e9 al frente de ellas 
pastores que las cuiden, 
y nunca m\u00e1s temer\u00e1n o 
ser\u00e1n asustadas. Ya 
ninguna se perder\u00e1."
{I}5_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "Llega 
el d\u00eda en que yo har\u00e9 
surgir un hijo de David 
que se portar\u00e1 como rey 
justo y prudente. {I}6_{/}El 
gobernar\u00e1 este pa\u00eds seg\u00fan 
la justicia y el derecho. 
En aquel tiempo Jud\u00e1 
gozar\u00e1 de paz, e Israel 
permanecer\u00e1 seguro. Y 
\u00e9ste es el nombre que le 
dar\u00e1n: Yav\u00e9-nuestra-
justicia.
{I}7_{/}Llegar\u00e1 tambi\u00e9n el 
tiempo, dice Yav\u00e9, en que 
ya no se dir\u00e1 m\u00e1s: "Viva 
Yav\u00e9, que ha sacado a los 
hijos de Israel de la 
tierra de Egipto", 
{I}8_{/}sino: "Viva Yav\u00e9, que 
sac\u00f3 y trajo a la raza de 
Israel del pa\u00eds del norte 
y de todos los pa\u00edses 
donde los hab\u00eda 
desparramado, para que 
habiten de nuevo en su 
propia tierra."
CONTRA LOS FALSOS 
PROFETAS{/}

{I}9_{/}Para los 
profetas{/}.
Se me parte el coraz\u00f3n en 
mi pecho,
tiemblo de pies a cabeza;
quedo como un borracho
que ha volteado el vino,
al ver a Yav\u00e9 y o\u00edr sus 
santas palabras:
{I}10_{/}"El pa\u00eds est\u00e1 
repleto de ad\u00falteros; y 
porque los he maldecido, 
el pa\u00eds est\u00e1 de duelo y 
se han secado los oasis 
del desierto. Corren para 
hacer el mal y se empe\u00f1an 
en actuar injustamente. 
{I}11_{/}Hasta el profeta y 
el sacerdote se han 
vuelto imp\u00edos, y en mi 
propia Casa me he topado 
con su maldad, dice Yav\u00e9.
{I}12_{/}Por eso, su camino 
se les har\u00e1 resbaladizo 
en la oscuridad; caer\u00e1n y 
se ir\u00e1n al suelo cuando 
llegue el a\u00f1o del castigo 
y les env\u00ede la 
desgracia."
{I}13_{/}No he encontrado m\u00e1s 
que estupidez en los 
profetas de Samaria: 
profetizaron en nombre de 
Baal y extraviaron a mi 
pueblo Israel. {I}14_{/}Luego 
vi cosas horrorosas en 
los profetas de 
Jerusal\u00e9n: adulterio, 
apego a la mentira. 
Apoyan a los perversos de 
tal manera, que nadie se 
arrepiente de su maldad. 
Para m\u00ed son todos ellos 
como Sodoma, y los 
habitantes son como los 
de Gomorra.
{I}15_{/}Esta es, por tanto, 
la sentencia de Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos sobre estos 
profetas: Les dar\u00e9 como 
comida ajenjo, y como 
bebida agua envenenada, 
porque a partir de los 
profetas de Jerusal\u00e9n la 
corrupci\u00f3n ha cundido por 
todo el pa\u00eds.
{I}16_{/}Esto dice Yav\u00e9: No 
escuchen las palabras de 
estos profetas que 
profetizan para ustedes, 
porque los enga\u00f1an 
cont\u00e1ndoles las visiones 
de su propia imaginaci\u00f3n 
y no lo que sale de la 
boca de Yav\u00e9. {I}17_{/}A 
aquellos que desprecian 
la palabra de Yav\u00e9 les 
aseguran "que tendr\u00e1n 
paz", y a todos los que 
siguen los caprichos de 
su coraz\u00f3n, "que ninguna 
desgracia les va a 
suceder".
{I}18_{/}Pero, \u00bfqui\u00e9n de 
ellos ha asistido a una 
reuni\u00f3n con Yav\u00e9? \u00bfQui\u00e9n 
ha visto y o\u00eddo su 
palabra? \u00bfQui\u00e9n se ha 
fijado en sus palabras 
para transmitirlas?
{I}19_{/}El temporal de Yav\u00e9 
estalla, una tempestad se 
desencadena y se 
precipita sobre las 
cabezas de los imp\u00edos. 
{I}20_{/}Es la c\u00f3lera de Yav\u00e9 
que no se calmar\u00e1 hasta 
que no haya cumplido y 
realizado el prop\u00f3sito de 
su coraz\u00f3n. Despu\u00e9s 
entender\u00e1n ustedes todo 
esto claramente.
{I}21_{/}Yo no mand\u00e9 a estos 
profetas \u00a1y vinieron 
corriendo! Tampoco les 
habl\u00e9 y se pusieron a 
profetizar. {I}22_{/}\u00bfAcaso 
asistieron a alguna 
reuni\u00f3n conmigo? 
\u00a1Entonces, que transmitan 
mis palabras a mi pueblo, 
que lo hagan volverse de 
su mal camino y de sus 
obras perversas!
{I}23_{/}\u00bfSoy yo un Dios s\u00f3lo 
de cerca?, dice Yav\u00e9, \u00bfno 
soy Dios tambi\u00e9n de 
lejos? {I}24_{/}\u00bfO puede un 
hombre ocultarse en un 
escondite sin que yo lo 
vea?, dice Yav\u00e9. El cielo 
y la tierra, \u00bfno los 
lleno yo?, dice Yav\u00e9. 
{I}25_{/}Me he puesto a 
escuchar lo que dicen los 
profetas que profetizan 
en mi nombre falsamente; 
sus palabras son: "\u00a1He 
tenido un sue\u00f1o, he 
tenido un sue\u00f1o!"
{I}26_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo habr\u00e1, 
entre los profetas, 
profetas de mentira que 
profetizan falsamente y 
que cuentan lo que han 
inventado? 
{I}27_{/}Pretenden, con los 
sue\u00f1os que unos a otros 
se cuentan, hacer olvidar 
mi Nombre a mi pueblo, 
como sus padres se 
olvidaron de mi Nombre 
por seguir a Baal. 
{I}28_{/}El profeta que ha 
tenido un sue\u00f1o cuenta su 
sue\u00f1o, pero el que ha 
recibido mi palabra 
transmite mi palabra de 
verdad.
\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la 
paja con el trigo?, dice 
Yav\u00e9. {I}29_{/}\u00bfNo es mi 
palabra como fuego que 
quema o como martillo que 
rompe la roca?
{I}30_{/}Pues bien, dice 
Yav\u00e9, voy a castigar los 
profetas, dice Yav\u00e9, que 
se roban mis palabras 
unos a otros; {I}31_{/}que no 
tienen m\u00e1s que abrir su 
boca para pronunciar 
or\u00e1culos. {I}32_{/}Voy a 
castigar los profetas de 
sue\u00f1os mentirosos que son 
buenos para contarlos y 
que desorientan a mi 
pueblo con sus embustes y 
extravagancias. Yo no los 
he enviado ni les mandado 
\u00f3rdenes, y no sirven para 
nada a este pueblo, dice 
Yav\u00e9.
{I}33_{/}Y cuando esa gente 
te pregunte: "\u00bfCu\u00e1l es la 
carga de Yav\u00e9?", les 
contestar\u00e1s: "Ustedes son 
esa carga, y a ustedes 
los voy a tirar para 
afuera, {I}34_{/}dice Yav\u00e9." 
Y al profeta, sacerdote u 
hombre cualquiera que 
diga: "Carga de Yav\u00e9", lo 
castigar\u00e9 a \u00e9l y a su 
familia.
{I}35_{/}Esto es lo que unos 
a otros deben decirse 
ustedes: "\u00bfQu\u00e9 ha 
respondido Yav\u00e9? o \u00bfqu\u00e9 
ha dicho Yav\u00e9?" {I}36_{/}Pero 
no usen m\u00e1s la expresi\u00f3n 
"Carga de Yav\u00e9", porque 
se volver\u00e1 muy pesada 
para quien la emplee.
{I}37_{/}As\u00ed hay que hablarle 
a un profeta: "\u00bfQu\u00e9 te ha 
contestado Yav\u00e9 o qu\u00e9 te 
ha dicho?"; {I}38_{/}y si 
alguno llega a exclamar 
"Carga de Yav\u00e9", entonces 
miren lo que les anuncia 
Yav\u00e9: Puesto que ustedes 
repiten esa expresi\u00f3n, 
siendo que les advert\u00ed 
que no la usaran, 
{I}39_{/}los levantar\u00e9 como 
un fardo y los dejar\u00e9 
caer lejos de mi 
presencia, junto con la 
ciudad que regal\u00e9 a 
ustedes y a sus padres. 
{I}40_{/}Y echar\u00e9 encima de 
ustedes una verg\u00fcenza 
eterna, una mancha que 
nunca se borrar\u00e1.
LOS DOS CANASTOS DE 
HIGOS{/}

{1}24{/}

{I}1_{/}Yav\u00e9 me mostr\u00f3 
dos canastos con higos, 
que estaban delante de su 
templo. Esto pas\u00f3 despu\u00e9s 
de que Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, desterr\u00f3 a 
Jecon\u00edas, hijo de 
Joaquim, rey de Jud\u00e1, y a 
los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 
junto con los herreros y 
los cerrajeros, y los 
llev\u00f3 a Babilonia, lejos 
de Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Un canasto ten\u00eda 
higos muy buenos, como 
son los primeros que 
maduran; el otro ten\u00eda 
higos podridos, tan malos 
que no se pod\u00edan comer. 
{I}3_{/}Y me pregunt\u00f3 Yav\u00e9: 
"\u00bfQu\u00e9 ves, Jerem\u00edas?" Le 
contest\u00e9: "Higos. Los 
buenos son muy buenos; 
los malos est\u00e1n tan 
podridos que no se pueden 
comer."
{I}4_{/}Entonces me lleg\u00f3 una 
palabra de Yav\u00e9: Esto 
dice Yav\u00e9, Dios de 
Israel: {I}5_{/}As\u00ed como se 
mira con gusto estos 
higos buenos, as\u00ed me voy 
a interesar por el bien 
de los desterrados de 
Jud\u00e1, que ech\u00e9 de este 
lugar al pa\u00eds de los 
caldeos. {I}6_{/}Me fijar\u00e9 
que les vaya bien, los 
har\u00e9 regresar a su 
tierra, los reconstruir\u00e9 
en vez de demolerlos, los 
plantar\u00e9 en vez de 
arrancarlos. {I}7_{/}Les dar\u00e9 
un coraz\u00f3n que sea capaz 
de conocerme a m\u00ed, Yav\u00e9. 
Ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 
su Dios, pues volver\u00e1n a 
m\u00ed con todo su coraz\u00f3n.
{I}8_{/}Pero as\u00ed como se 
trata a los higos malos, 
tan podridos que no se 
pueden comer, as\u00ed tratar\u00e9 
a Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
a sus pr\u00edncipes y al 
resto de los habitantes 
de Jerusal\u00e9n, tanto a los 
que quedaron en este pa\u00eds 
como a los que viven en 
Egipto. {I}9_{/}Ser\u00e1n motivo 
de espanto y de verg\u00fcenza 
para todos los reinos de 
la tierra; se reir\u00e1n y se 
burlar\u00e1n de ellos, ser\u00e1n 
como un ejemplo de 
maldici\u00f3n en todos los 
pa\u00edses adonde los echar\u00e9. 
{I}10_{/}Enviar\u00e9 contra ellos 
la espada, el hambre, la 
peste, hasta que hayan 
desaparecido de la tierra 
que les hab\u00eda dado a 
ellos y a sus padres.
ANUNCIO DE LOS SETENTA 
A\u00d1OS DE DESTIERRO{/}

{1}25{/}

{I}1_{/}Aqu\u00ed viene la 
palabra que fue dirigida 
a Jerem\u00edas acerca de todo 
el pueblo de Jud\u00e1, el a\u00f1o 
cuarto del reinado de 
Joaquim, hijo de Jos\u00edas, 
y rey de Jud\u00e1. 
{I}2_{/}Jerem\u00edas, el profeta, 
la transmiti\u00f3 a todo el 
pueblo de Jud\u00e1 y a todos 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n:
{I}3_{/}"Hace ya veintitr\u00e9s 
a\u00f1os, desde el a\u00f1o trece 
del reinado de Jos\u00edas, 
hijo de Am\u00f3n y rey de 
Jud\u00e1, hasta la fecha, que 
me habla Yav\u00e9. Sin 
descanso (les predico a 
ustedes, pero sin que 
ustedes escuchen. 
{I}4_{/}Adem\u00e1s, Yav\u00e9, sin 
cesar), les ha mandado a 
sus servidores los 
profetas, pero ustedes ni 
los oyeron ni les 
hicieron caso.
{I}5_{/}Sus palabras han 
sido: "Dejen su mala 
conducta y sus malas 
acciones, s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1n 
ustedes permanecer en el 
territorio que Yav\u00e9 
concedi\u00f3 a ustedes y a 
sus padres, siempre y por 
siempre. {I}6_{/}Y no corran 
tras otros dioses para 
servirlos y para 
arrodillarse ante ellos; 
no me molesten con las 
obras que hacen sus manos 
y yo tampoco les har\u00e9 mal 
alguno. {I}7_{/}Pero ustedes 
se negaron a o\u00edrme, dice 
Yav\u00e9; m\u00e1s a\u00fan, me han 
hecho enojar con esas 
obras, para su propia 
desgracia."
{I}8_{/}Por esto, as\u00ed se 
expresa Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos: "Ya que 
ustedes no quisieron 
o\u00edrme cuando les hablaba, 
{I}9_{/}voy a mandar a buscar 
a una naci\u00f3n del norte, 
dice Yav\u00e9, y la echar\u00e9 
contra este pa\u00eds y sus 
habitantes; los maldecir\u00e9 
y los convertir\u00e9 para 
siempre en motivo de 
espanto, de burla y de 
verg\u00fcenza. {I}10_{/}Suprimir\u00e9 
de su casa las 
manifestaciones de 
alegr\u00eda y de contento, 
los cantos del novio y de 
la novia, el ruido de la 
piedra de molino y la luz 
de la l\u00e1mpara. {I}11_{/}Todo 
este pa\u00eds ser\u00e1 saqueado y 
quedar\u00e1 reducido a un 
desierto, y estas 
naciones servir\u00e1n al rey 
de Babilonia durante 
setenta a\u00f1os. {I}12_{/}Pero, 
cuando se cumpla este 
tiempo, castigar\u00e9 al rey 
de Babilonia y a su 
naci\u00f3n por sus cr\u00edmenes; 
castigar\u00e9 al pa\u00eds de los 
caldeos, dej\u00e1ndolo 
abandonado para siempre.
{I}13_{/}Har\u00e9 que se ejecute 
con este pa\u00eds todo cuanto 
he pronunciado en su 
contra, todo lo que est\u00e1 
escrito en este libro. 
{I}14_{/}Pues tambi\u00e9n caer\u00e1n 
bajo el dominio de 
naciones m\u00e1s poderosas y 
de grandes reyes, y les 
pagar\u00e9 seg\u00fan sus actos y 
seg\u00fan la obra que 
hicieron sus manos.
CASTIGO DE LAS 
NACIONES.VISI\u00d3N DE LA 
COPA DE LA IRA DIVINA{/}

Lo que profetiz\u00f3 Jerem\u00edas 
contra todas las 
naciones.{/}

{I}15_{/}Yav\u00e9, Dios de 
Israel, me habl\u00f3 de esta 
manera: "Toma esta copa 
de vino y p\u00e1sasela a 
todas las naciones a las 
que te voy a enviar, 
{I}16_{/}para que beban y se 
mareen."
{I}17_{/}Recib\u00ed la copa que 
me entregaba Yav\u00e9, y se 
la di a beber a todas las 
naciones a las que me 
envi\u00f3: {I}18_{/}(A Jerusal\u00e9n 
y a las ciudades de Jud\u00e1, 
sus reyes y sus 
pr\u00edncipes, para que 
queden hechos una ruina, 
un espanto, una payasada, 
una maldici\u00f3n, como les 
est\u00e1 ocurriendo ahora.)
{I}19_{/}A Fara\u00f3n, rey de 
Egipto, con sus 
ministros, sus pr\u00edncipes 
y su pueblo, {I}20_{/}y a 
todos los pa\u00edses del 
occidente, a todos los 
reyes de Us; a todos los 
reyes de los filisteos, a 
Ascal\u00f3n, Gaza, Ecr\u00f3n, y a 
lo que queda de Azoto; 
{I}21_{/}a Edom, a Moab, a 
los hijos de Amm\u00f3n; 
{I}22_{/}a todos los reyes de 
Tiro, a todos los reyes 
de Sid\u00f3n, a los reyes de 
las islas que est\u00e1n al 
otro lado del mar; {I}23_{/}a 
Ded\u00e1n, a Tema, a Buz y a 
todos los hombres de 
cabezas rapadas {I}24_{/}que 
viven en el desierto, 
{I}25_{/}a todos los reyes de 
Zimri, a todos los reyes 
de Elam y a todos los 
reyes de Media; {I}26_{/}a 
todos los reyes del 
norte, los que est\u00e1n 
cerca y los que est\u00e1n 
lejos, uno detr\u00e1s de 
otro; y a todos los 
reinos que existen sobre 
la tierra.
{I}27_{/}Y les dir\u00e1s: "Esta 
es la orden de Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Tomen, 
emborr\u00e1chense, vomiten; 
caigan al suelo sin poder 
levantarse bajo la espada 
que dirigir\u00e9 contra 
ustedes."
{I}28_{/}Y si se niegan a 
tomar de la copa que t\u00fa 
les presentes, les dir\u00e1s: 
"Esto les dice Yav\u00e9: 
Ustedes tienen que beber, 
{I}29_{/}porque la ciudad que 
lleva mi nombre es la 
primera que empiezo a 
castigar, \u00bfy ustedes 
quedar\u00edan sin castigo? 
No, porque yo mismo 
dejar\u00e9 caer la espada 
contra todos los 
habitantes de la tierra", 
dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos.
{I}30_{/}Y t\u00fa les comunicar\u00e1s 
todas estas cosas y les 
dir\u00e1s:
Ruge Yav\u00e9 desde lo alto, 
y grita desde su santa 
morada. Ruge con fuerza 
contra su corral y lanza 
gritos como los que pisan 
la uva en el lagar. A 
todos los habitantes de 
la tierra, hasta el fin 
del mundo, ha llegado el 
eco de su voz. {I}31_{/}Pues 
Yav\u00e9 abre el proceso de 
todas las naciones, pone 
pleito a todo mortal, y a 
los imp\u00edos los condena a 
la espada, dice Yav\u00e9.
{I}32_{/}Y a\u00f1ade Yav\u00e9: La 
cat\u00e1strofe se extiende de 
naci\u00f3n en naci\u00f3n, y una 
tempestad inmensa estalla 
desde los confines de la 
tierra. {I}33_{/}Y las 
v\u00edctimas de Yav\u00e9 se 
extender\u00e1n de uno al otro 
extremo de la tierra; no 
las recoger\u00e1n ni las 
enterrar\u00e1n, sino que 
quedar\u00e1n tiradas por el 
suelo como guano.
{I}34_{/}Pastores, lancen 
alaridos y griten,
revu\u00e9lquense en la 
tierra, due\u00f1os del 
reba\u00f1o,
porque a ustedes les toca 
ir al matadero
y ser ejecutados como 
carneros escogidos.
{I}35_{/}No habr\u00e1 salvaci\u00f3n 
para los pastores
ni escapatoria para los 
due\u00f1os.
{I}36_{/}Escuchen los gritos 
de los pastores
y los alaridos de los 
due\u00f1os del reba\u00f1o,
porque Yav\u00e9 ha destruido 
el pasto,
{I}37_{/}ya no hay vida en 
los potreros verdes
por el ardor de la c\u00f3lera 
de Yav\u00e9.
{I}38_{/}El le\u00f3n ha dejado su 
guarida,
y la tierra se ha 
convertido en un 
desierto,
bajo los golpes de la 
espada destructora.
ARRESTO Y JUICIO DE 
JEREM\u00cdAS{/}

{1}26{/}

{I}1_{/}Al comienzo del 
reinado de Joaquim, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
{I}2_{/}Yav\u00e9 me dijo: "P\u00e1rate 
en el patio de la Casa de 
Yav\u00e9 para decir mis 
advertencias a todas las 
ciudades del pa\u00eds de Jud\u00e1 
que vienen aqu\u00ed a 
postrarse ante m\u00ed. T\u00fa les 
dir\u00e1s cuanto yo te mande, 
sin suprimir nada. 
{I}3_{/}Puede ser que al 
escucharte se conviertan 
del mal que est\u00e1n 
haciendo. En tal caso, yo 
tambi\u00e9n renunciar\u00e9 al 
castigo que pensaba 
darles por sus malas 
obras.
{I}4_{/}Les dir\u00e1s: Escuchen 
esta palabra de Yav\u00e9:
Ustedes no me hacen caso 
ni andan seg\u00fan mi Ley, 
tal como se la ense\u00f1\u00e9. 
{I}5_{/}Hasta ahora no han 
escuchado las palabras de 
los profetas que yo les 
mand\u00e9 con insistencia. Si 
ustedes persisten en no 
escucharlos, {I}6_{/}tratar\u00e9 
a este templo como trat\u00e9 
al santuario de Silo, y 
pondr\u00e9 a Jerusal\u00e9n como 
ejemplo; todas las 
naciones de la tierra 
reconocer\u00e1n que yo la 
maldije."
{I}7_{/}Los sacerdotes, los 
profetas y todo el pueblo 
oyeron a Jerem\u00edas 
pronunciar estas palabras 
en la Casa de Yav\u00e9. 
{I}8_{/}En cuanto termin\u00f3 de 
decir todo lo que Yav\u00e9 le 
hab\u00eda ordenado, lo 
agarraron, diciendo: "Vas 
a morir {I}9_{/}por lo que 
has dicho en nombre de 
Yav\u00e9, que a este templo 
le pasar\u00e1 lo que a Silo y 
esta ciudad ser\u00e1 arrasada 
y quedar\u00e1 sin 
habitantes." Y se junt\u00f3 
todo el pueblo en torno a 
Jerem\u00edas en la Casa de 
Yav\u00e9.
{I}10_{/}Al enterarse de 
esto, los jefes de Jud\u00e1 
subieron desde el palacio 
del rey a la Casa de 
Yav\u00e9, donde se sentaron 
para juzgar el asunto a 
la entrada de la Puerta 
Nueva. {I}11_{/}Los 
sacerdotes y los profetas 
dijeron a los jefes y a 
todo el pueblo: "Este 
hombre merece la muerte 
porque ha hablado de 
parte de Yav\u00e9 contra esta 
ciudad, como ustedes 
mismos lo han escuchado."
{I}12_{/}Respondi\u00f3 Jerem\u00edas: 
"Yav\u00e9 me ha enviado a 
decirles todas las 
palabras que han 
escuchado respecto de su 
templo y de esta ciudad. 
{I}13_{/}Ahora bien, corrijan 
su conducta y mejoren sus 
obras, escuchen la voz de 
Yav\u00e9, y \u00e9l no ejecutar\u00e1 
el mal con que los 
amenaza. {I}14_{/}En cuanto a 
m\u00ed, estoy en sus manos, 
hagan conmigo lo que les 
parezca bueno y justo. 
{I}15_{/}Pero sepan que yo 
soy inocente y, si me 
matan, cargar\u00e1n con un 
crimen, tanto ustedes 
como la ciudad de 
Jerusal\u00e9n y todos sus 
habitantes, porque es 
verdad que Yav\u00e9 me ha 
enviado para decirles en 
forma directa todas estas 
palabras."
{I}16_{/}Entonces los jefes, 
apoyados por todo el 
pueblo, dijeron a los 
sacerdotes y profetas: 
"Este hombre no merece la 
muerte, realmente nos ha 
hablado en nombre de 
Yav\u00e9, nuestro Dios."
{I}17_{/}Incluso se 
levantaron algunos de los 
ancianos del pa\u00eds y 
dijeron ante la gente 
reunida: {I}18_{/}"Miqueas de 
Morasti, que profetizaba 
en tiempos de Ezequ\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, dijo tambi\u00e9n 
p\u00fablicamente: "Si\u00f3n 
llegar\u00e1 a ser un campo 
arado, Jerusal\u00e9n se 
convertir\u00e1 en un mont\u00f3n 
de ruinas, el cerro de la 
Casa de Yav\u00e9 no ser\u00e1 m\u00e1s 
que una colina 
abandonada." {I}19_{/}\u00bfAcaso 
lo hicieron morir por eso 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y 
su pueblo? M\u00e1s bien 
temieron a Yav\u00e9 e 
imploraron su perd\u00f3n, 
hasta lograr que retirara 
el mal con que los hab\u00eda 
amenazado. Y nosotros, 
\u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos actuar de 
otra manera y cargar con 
un crimen?"
{I}20_{/}Hubo tambi\u00e9n otro 
hombre que profetiz\u00f3 en 
nombre de Yav\u00e9: Ur\u00edas, 
hijo de Semaya, de 
Cariatiarim; \u00e9l profetiz\u00f3 
contra esta ciudad y 
contra este pa\u00eds 
exactamente lo mismo que 
Jerem\u00edas. {I}21_{/}El rey 
Joaquim, con todos sus 
oficiales y magistrados, 
al o\u00edr sus palabras, 
trat\u00f3 de darle muerte. Al 
tener noticia de eso, 
Ur\u00edas, aterrorizado, huy\u00f3 
a Egipto. {I}22_{/}Pero el 
rey Joaquim envi\u00f3 a 
Egipto a algunos hombres 
a las \u00f3rdenes de Elnat\u00e1n, 
hijo de Acbor, que 
sacaron a Ur\u00edas de Egipto 
{I}23_{/}y lo condujeron al 
rey Joaquim, quien lo 
mand\u00f3 matar al filo de la 
espada y arrojar su 
cad\u00e1ver a la fosa com\u00fan.
{I}24_{/}En cuanto a 
Jerem\u00edas, gozaba del 
favor de Ajigam, hijo de 
Saf\u00e1n; por eso, no cay\u00f3 
en manos del pueblo que 
quer\u00eda matarlo.
JEREM\u00cdAS ANDA LLEVANDO UN 
YUGO{/}

{1}27{/}

{I}1_{/}Al principio del 
reinado de Sedec\u00edas, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
{I}2_{/}le lleg\u00f3 a Jerem\u00edas 
una palabra de Yav\u00e9: 
"B\u00fascate unos cordeles y 
un yugo, y col\u00f3catelo al 
cuello, {I}3_{/}pues tienes 
que entregar un mensaje 
al rey de Edom, al rey de 
Moab, al rey de los 
amonitas, al rey de Tiro 
y al rey de Sid\u00f3n, por 
medio de sus embajadores 
que acaban de llegar a 
Jerusal\u00e9n para 
entrevistarse con 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1. 
{I}4_{/}Les dar\u00e1s estas 
instrucciones para sus 
se\u00f1ores: Aqu\u00ed tienen una 
palabra de Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel, comun\u00edquensela a 
sus se\u00f1ores:
{I}5_{/}Yo hice, con mi gran 
poder y con mis 
intervenciones, la 
tierra, el hombre y los 
animales que existen 
sobre ella, y los doy a 
quien se me antoje. 
{I}6_{/}Ahora bien, acabo de 
entregar todos estos 
pa\u00edses a mi mayordomo 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, y le he 
entregado hasta las 
bestias del campo para 
que le sirvan. {I}7_{/}Y 
todas las naciones 
depender\u00e1n de \u00e9l, de su 
hijo y de su nieto, hasta 
que le llegue tambi\u00e9n el 
turno a su pa\u00eds; entonces 
los subyugar\u00e1n poderosas 
naciones y grandes reyes.
{I}8_{/}A la naci\u00f3n o reino 
que no se someta a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, ni agache su 
cabeza bajo el yugo del 
rey de Babilonia, los 
castigar\u00e9, dice Yav\u00e9, con 
espada, hambre y peste, 
hasta que los ponga en 
sus manos. {I}9_{/}No hagan, 
pues, caso ustedes a sus 
profetas, adivinos, 
so\u00f1adores, augures y 
hechiceros, que les 
dicen: "Ustedes no ser\u00e1n 
s\u00fabditos del rey de 
Babilonia", {I}10_{/}pues es 
falso lo que les 
profetizan; el resultado 
ser\u00e1 que los barrer\u00e1n a 
ustedes de su suelo, que 
yo los expulsar\u00e9 y que 
ustedes perecer\u00e1n.
{I}11_{/}Pero a la naci\u00f3n que 
doble su cuello bajo el 
yugo del rey de Babilonia 
y le obedezca, la dejar\u00e9 
tranquila en su suelo, 
dice Yav\u00e9, y lo cultivar\u00e1 
y vivir\u00e1 en \u00e9l."
{I}12_{/}A Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, le habl\u00e9 en los 
mismos t\u00e9rminos, 
dici\u00e9ndole: "Pongan sus 
cuellos bajo el yugo del 
rey de Babilonia, 
som\u00e9tanse a \u00e9l y a su 
pueblo y vivir\u00e1n. 
{I}13_{/}\u00bfAcaso quieres morir 
t\u00fa y tu pueblo por la 
espada, el hambre y la 
peste, como Yav\u00e9 lo ha 
amenazado a la naci\u00f3n que 
no quiera obedecer al rey 
de Babilonia? {I}14_{/}No 
crean a los profetas que 
les dicen: "Ustedes no 
ser\u00e1n s\u00fabditos del rey de 
Babilonia", pues es falso 
lo que les profetizan. 
{I}15_{/}Yo no los mand\u00e9, 
dice Yav\u00e9, y lo que 
anuncian en mi nombre no 
es cierto. Esc\u00fachame, no 
sea que yo los expulse, y 
mueran ustedes junto con 
los profetas que les 
anuncian eso."
{I}16_{/}Y a los sacerdotes y 
a todo el pueblo me 
dirig\u00ed en estos t\u00e9rminos: 
As\u00ed habla Yav\u00e9: "No hagan 
caso de lo que les dicen 
sus profetas, cuando les 
aseguran que "pronto 
volver\u00e1n de Babilonia los 
utensilios de la Casa de 
Yav\u00e9", porque no es 
verdad lo que les 
profetizan. {I}17_{/}No les 
presten atenci\u00f3n, sino 
que obedezcan al rey de 
Babilonia y vivir\u00e1n; 
pues, \u00bfquieren que esta 
ciudad se convierta en un 
mont\u00f3n de ruinas?
{I}18_{/}Si fuesen profetas, 
si tuvieran la palabra de 
Yav\u00e9, rogar\u00edan a Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos por los 
utensilios que todav\u00eda 
quedan ({I}19_{/}) {I}20_{/}y de 
los cuales no se apoder\u00f3 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, cuando se 
llev\u00f3 cautivo a Jecon\u00edas 
( ) y a todos los nobles 
de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. 
{I}21_{/}S\u00ed, esto es lo que 
dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel, sobre los objetos 
que quedaron en la Casa 
de Yav\u00e9, en el palacio 
real y en Jerusal\u00e9n: 
{I}22_{/}Tambi\u00e9n ellos ser\u00e1n 
llevados a Babilonia ( 
)."
JEREM\u00cdAS Y ANAN\u00cdAS{/}

{1}28{/}

{I}1_{/}Era el principio 
del reinado de Sedec\u00edas, 
rey de Jud\u00e1. El mes 
quinto del cuarto a\u00f1o, el 
profeta Anan\u00edas, que era 
de Gaba\u00f3n, se dirigi\u00f3 a 
m\u00ed delante de los 
sacerdotes y de toda la 
gente, mientras estaba en 
la Casa de Yav\u00e9. Me dijo:
{I}2_{/}"As\u00ed habla Yav\u00e9 
Sebaot, el Dios de 
Israel: He quebrado el 
yugo que les impuso el 
rey de Babilonia. 
{I}3_{/}Dentro de dos a\u00f1os 
har\u00e9 devolver a este 
lugar todos los objetos 
de la Casa de Yav\u00e9 ( ); 
{I}4_{/}har\u00e9 tambi\u00e9n regresar 
a Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
y a todos los cautivos de 
Jud\u00e1 que fueron 
desterrados a Babilonia. 
Pues yo quebrar\u00e9 el yugo 
del rey de Babilonia, 
palabra de Yav\u00e9."
{I}5_{/}Entonces Jerem\u00edas 
respondi\u00f3 a Anan\u00edas 
delante de los sacerdotes 
y de todo el pueblo: 
"\u00a1Am\u00e9n! {I}6_{/}Haga Yav\u00e9 que 
se cumplan tus palabras y 
que devuelvan todos los 
objetos de la Casa de 
Yav\u00e9 y a todos los 
cautivos. {I}7_{/}Pero f\u00edjate 
bien en lo que te voy a 
decir delante de todos. 
{I}8_{/}Los profetas que nos 
han precedido desde hace 
mucho tiempo, predijeron 
a muchos pa\u00edses y a 
grandes naciones guerra, 
hambre y peste. {I}9_{/}Por 
eso, un profeta que 
anuncia la paz no ser\u00e1 
reconocido como verdadero 
profeta, mandado por 
Yav\u00e9, mientras no se 
realice lo que \u00e9l 
anunci\u00f3."
{I}10_{/}Entonces el profeta 
Anan\u00edas tom\u00f3 el yugo que 
el profeta Jerem\u00edas 
llevaba sobre el cuello y 
lo rompi\u00f3; {I}11_{/}luego 
dijo a la gente: "Esto 
les dice Yav\u00e9: Dentro de 
dos a\u00f1os romper\u00e9 el yugo 
que Nabucodonosor impuso 
a todos los pa\u00edses." Y el 
profeta Jerem\u00edas se 
march\u00f3.
{I}12_{/}Pero despu\u00e9s Yav\u00e9 
dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas su 
palabra: {I}13_{/}"Anda a 
decir a Anan\u00edas: Has roto 
yugos de madera; en vez 
de ellos habr\u00e1 yugos de 
hierro."
{I}14_{/}Porque as\u00ed habla 
Yav\u00e9: "Yo pongo un yugo 
de hierro al cuello de 
todas estas naciones para 
someterlas a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, para que lo 
sirvan; a todos los he 
entregado a 
Nabucodonosor, hasta los 
animales del campo."
{I}15_{/}Despu\u00e9s Jerem\u00edas 
dijo a Anan\u00edas: 
"Esc\u00fachame t\u00fa: Yav\u00e9 no te 
ha enviado y t\u00fa has 
enga\u00f1ado a este pueblo 
d\u00e1ndole una falsa 
seguridad. {I}16_{/}Por eso 
as\u00ed habla Yav\u00e9: Yo te 
echo de la superficie de 
la tierra y en el 
presente a\u00f1o vas a morir, 
por haber incitado a la 
rebeli\u00f3n contra Yav\u00e9."
{I}17_{/}Y a los dos meses, 
aquel mismo a\u00f1o, muri\u00f3 
Anan\u00edas.
ANUNCIOS DE FELICIDAD{/}

CARTA DE JEREM\u00cdAS A LOS 
DESTERRADOS{/}

{1}29{/}

{I}1_{/}Esta es la carta 
que el profeta Jerem\u00edas 
escribi\u00f3 desde Jerusal\u00e9n 
a los ancianos que no 
hab\u00edan muerto, sino que 
estaban cautivos, a los 
sacerdotes, profetas y al 
pueblo en general que 
Nabucodonosor hab\u00eda 
desterrado de Jerusal\u00e9n a 
Babilonia. {I}2_{/}La 
escribi\u00f3, despu\u00e9s de 
salir de Jerusal\u00e9n 
Jecon\u00edas, con la reina 
madre, sus sirvientes, 
los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 y 
de Jerusal\u00e9n, los 
herreros y los 
cerrajeros. {I}3_{/}La 
llevaron a Elasa, hijo de 
Saf\u00e1n, y Gamar\u00edas, hijo 
de Elc\u00edas, a quienes 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
hab\u00eda enviado a 
Babilonia, para que se 
presentaran al rey 
Nabucodonosor.
La carta dec\u00eda as\u00ed:
{I}4_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9, Dios 
de Israel, a todos los 
jud\u00edos que ha desterrado 
de Jerusal\u00e9n a Babilonia:
{I}5_{/}"Edifiquen casas y 
hab\u00edtenlas; planten 
\u00e1rboles y coman sus 
frutos; c\u00e1sense y tengan 
hijos e hijas. {I}6_{/}Casen 
a sus hijos y a sus hijas 
para que se multipliquen 
y no disminuyan. 
{I}7_{/}Preoc\u00fapense por la 
prosperidad del pa\u00eds 
donde los he desterrado y 
rueguen por \u00e9l a Yav\u00e9; 
porque la prosperidad de 
este pa\u00eds ser\u00e1 la de 
ustedes."
Pues as\u00ed habla Yav\u00e9: 
{I}10_{/}"Cuando se cumplan 
los setenta a\u00f1os en 
Babilonia, los visitar\u00e9 y 
cumplir\u00e9 mi promesa de 
hacerlos volver a su 
pa\u00eds. {I}11_{/}Porque yo s\u00e9 
muy bien lo que har\u00e9 por 
ustedes; les quiero dar 
paz y no desgracia y un 
porvenir lleno de 
esperanza, palabra de 
Yav\u00e9. {I}12_{/}Cuando me 
invoquen y vengan a 
suplicarme, yo los 
escuchar\u00e9; {I}13_{/}y cuando 
me busquen me 
encontrar\u00e1n, siempre que 
me imploren con todo su 
coraz\u00f3n.
{I}14_{/}Entonces har\u00e9 que me 
encuentren; volver\u00e1n sus 
desterrados, que yo 
reunir\u00e9 de todos los 
pa\u00edses y de todos los 
lugares adonde los 
expuls\u00e9. Y luego los har\u00e9 
volver de donde fueron 
desterrados, palabra de 
Yav\u00e9.
{I}15_{/}En cuanto a eso de 
que ustedes hablan: "Yav\u00e9 
nos ha dado tambi\u00e9n aqu\u00ed, 
en Babilonia, profetas", 
{I}16_{/}as\u00ed dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel: {I}8_{/}No se dejen 
enga\u00f1ar por los profetas, 
ni por los adivinos que 
hay entre ustedes, ni 
crean en sus sue\u00f1os, 
fruto de su imaginaci\u00f3n. 
{I}9_{/}Porque sin que yo los 
haya mandado se 
aprovechan de mi nombre 
para profetizar mentiras, 
dice Yav\u00e9.
Respecto al que ocupa el 
trono de David y a toda 
la poblaci\u00f3n de esta 
ciudad, hermanos de 
ustedes, que no los 
acompa\u00f1aron en el 
destierro, {I}17_{/}esto es 
lo que ha decidido Yav\u00e9 
de los Ej\u00e9rcitos: Voy a 
mandar contra ellos la 
espada, el hambre y la 
peste, y van a quedar 
como higos podridos, que 
de malos no se pueden 
comer. {I}18_{/}Los 
perseguir\u00e9 con la espada, 
el hambre y la peste. 
Producir\u00e1n terror a todos 
los reinos de la tierra, 
y ser\u00e1n motivo de 
maldici\u00f3n, de admiraci\u00f3n, 
de burla y de risa para 
todas las naciones adonde 
los arroje. {I}19_{/}Pues no 
quisieron hacerme caso, 
dice Yav\u00e9, cuando les 
hablaba por medio de mis 
servidores los profetas, 
los que les estuve 
mandando sin parar. Se 
negaron a o\u00edrme. 
{I}20_{/}\u00a1Pero ustedes, los 
desterrados que envi\u00e9 de 
Jerusal\u00e9n a Babilonia, 
pongan atenci\u00f3n a lo que 
les dice Yav\u00e9!
{I}21_{/}"Sobre Ajab, hijo de 
Colaya, y Sedec\u00edas, hijo 
de Masaya, que abusaron 
de mi nombre para 
anunciar mentiras, esto 
es lo que dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel: Los entregar\u00e9 a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, que les dar\u00e1 
muerte en presencia de 
ustedes mismos. {I}22_{/}Y su 
caso dar\u00e1 pie para esta 
maldici\u00f3n, que usar\u00e1n 
corrientemente todos los 
desterrados jud\u00edos que 
est\u00e1n en Babilonia: "Que 
Yav\u00e9 te trate como a 
Sedec\u00edas y a Ajab, que 
fueron asados al fuego 
por el rey de Babilonia." 
{I}23_{/}Porque hicieron algo 
que es una infamia en 
Israel, a saber, 
cometieron adulterio con 
las mujeres de sus 
compa\u00f1eros y anduvieron 
diciendo en mi nombre 
cosas que yo no les hab\u00eda 
mandado, dice Yav\u00e9." Yo, 
sin embargo, lo s\u00e9 y soy 
testigo, palabra de Yav\u00e9.
REACCI\u00d3N DE UN DESTERRADO 
ANTE LA CARTA DE 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}24_{/}Sema\u00edas, de Nejelam, 
{I}25_{/}despach\u00f3 en su 
propio nombre cartas al 
sacerdote Sofon\u00edas, hijo 
de Masaya, que dec\u00edan: 
{I}26_{/}"Yav\u00e9 te ha puesto 
como sacerdote en lugar 
de Joyada, para que 
detengas en la Casa de 
Yav\u00e9 a cualquier fan\u00e1tico 
que quiera pasar por 
profeta, y le amarres las 
manos y lo metas en el 
calabozo. {I}27_{/}Entonces, 
\u00bfpor qu\u00e9 no has prohibido 
actuar a Jerem\u00edas de 
Anatot, que se las da de 
profeta entre ustedes? 
{I}28_{/}Ya que nos ha 
enviado a Babilonia este 
mensaje: "Su permanencia 
por all\u00e1 ser\u00e1 larga. 
Construyan casas y 
hab\u00edtenlas; planten 
\u00e1rboles frutales y 
aprovechen sus frutos."
{I}29_{/}Habiendo le\u00eddo el 
sacerdote Sofon\u00edas esta 
carta a Jerem\u00edas, 
{I}30_{/}Yav\u00e9 le dirigi\u00f3 la 
palabra al profeta: Manda 
este recado a los 
desterrados: {I}31_{/}"Esto 
es lo que piensa hacer 
Yav\u00e9 con Sema\u00edas de 
Nejelam por haber 
profetizado sin 
autorizaci\u00f3n haci\u00e9ndoles 
creer en mentiras: 
{I}32_{/}Yo castigar\u00e9 a 
Sema\u00edas de Nejelam y a su 
familia. Ninguno de los 
suyos habitar\u00e1 en medio 
de este pueblo ni ver\u00e1 el 
bien que voy a hacer a mi 
pueblo, dice Yav\u00e9, porque 
ha empujado a mi pueblo a 
la desobediencia contra 
Yav\u00e9.""
PROMESA DE RESTAURACI\u00d3N 
DE ISRAEL DEL NORTE{/}

{1}30{/}

{I}1_{/}Palabra de Yav\u00e9 a 
Jerem\u00edas. {I}2_{/}Estas son 
las palabras de Yav\u00e9, 
Dios de Israel: Escribe 
todo lo que te he 
comunicado en un libro, 
{I}3_{/}pues se acerca el 
tiempo, dice Yav\u00e9, en que 
cambiar\u00e9 la suerte de mi 
pueblo, Israel y Jud\u00e1, 
haci\u00e9ndoles retornar a la 
tierra que di a sus 
padres en propiedad.
{I}4_{/}As\u00ed se ha expresado 
Yav\u00e9, de Israel y de 
Jud\u00e1:
{I}5_{/}Esto dice Yav\u00e9:
He o\u00eddo un grito de 
terror,
de p\u00e1nico, no de paz.
{I}6_{/}Pregunten y miren:
\u00bfhan visto que un hombre 
est\u00e9 esperando un hijo?
Pues entonces, \u00bfpor qu\u00e9 
veo a los hombres
con las manos en las 
caderas
como mujer que da a luz
y sus caras se han puesto 
amarillas?
{I}7_{/}\u00a1Ay! \u00a1Porque es 
grande este d\u00eda
y como \u00e9l no habr\u00e1 otro 
igual!
Es una \u00e9poca de 
cat\u00e1strofe para Jacob,
de la que, sin embargo, 
se salvar\u00e1.
{I}8_{/}Cuando llegue aquel 
d\u00eda, dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, quebrar\u00e9 el 
yugo que pesa sobre su 
cuello y romper\u00e9 sus 
ataduras. Ya no estar\u00e1n 
m\u00e1s sometidos a 
extranjeros, {I}9_{/}sino que 
servir\u00e1n a Yav\u00e9, su Dios, 
y a David, el rey que yo 
les pondr\u00e9.
{I}10_{/}No temas, pues, 
servidor m\u00edo, Jacob, dice 
Yav\u00e9, ni te asustes, 
Israel, porque yo acudo, 
desde lejos, para sacarte 
a ti y a tus hijos del 
pa\u00eds en que est\u00e1n 
cautivos. Jacob volver\u00e1 y 
encontrar\u00e1 la paz y 
vivir\u00e1 tranquilo, sin que 
nadie lo moleste.
{I}11_{/}Yo estoy contigo 
para salvarte. Reducir\u00e9 a 
la nada a todas las 
naciones por donde te 
disperse; pero a ti no te 
aniquilar\u00e9, sino que te 
corregir\u00e9 como es debido, 
ya que no te dejar\u00e9 sin 
castigo.
{I}12_{/}As\u00ed contin\u00faa Yav\u00e9:
Tu herida es incurable,
es una llaga dolorosa.
{I}13_{/}No hay nadie para 
hacerte justicia
ni hay remedio que te 
sane.
{I}14_{/}\u00a1Todos tus amantes 
te olvidaron,
ya no se interesan por 
ti!
S\u00ed, yo te he herido como 
hiere el enemigo,
con un golpe seco,
por tu enorme culpa y por 
tus numerosos pecados.
{I}15_{/}\u00bfPor qu\u00e9 te quejas 
de tus heridas,
y por qu\u00e9 tu dolor no se 
puede calmar?
Por tu enorme culpa,
por tus numerosos pecados 
te he hecho esto.
{I}16_{/}Sin embargo, todos 
los que te devoran ser\u00e1n 
devorados, todos tus 
opresores ir\u00e1n al 
destierro, todos tus 
saqueadores ser\u00e1n 
saqueados, y los que te 
desprecian pasar\u00e1n a ser 
despreciados. {I}17_{/}Ya que 
a ti te llamaban La 
Abandonada, nuestra 
presa, de quien nadie se 
preocupa{/}, yo voy a 
devolver el vigor a tu 
cuerpo y voy a sanar tus 
llagas, dice Yav\u00e9.
{I}18_{/}Yav\u00e9 lo asegura: 
Volver\u00e1n los cautivos a 
las carpas de Jacob, pues 
me compadecer\u00e9 de estas 
moradas; la ciudad ser\u00e1 
reedificada sobre sus 
ruinas, y el fuerte se 
levantar\u00e1 en su antiguo 
lugar. {I}19_{/}Y all\u00ed 
resonar\u00e1n los cantos de 
acci\u00f3n de gracias y los 
gritos de alegr\u00eda.
Los multiplicar\u00e9 en vez 
de disminuirlos, los 
honrar\u00e9 en lugar de 
humillarlos. {I}20_{/}Sus 
hijos ser\u00e1n como antes, 
su asamblea permanecer\u00e1 
delante de m\u00ed y castigar\u00e9 
a todos sus opresores.
{I}21_{/}Su soberano ser\u00e1 uno 
de ellos, pues saldr\u00e1 de 
su mismo seno. Le dar\u00e9 
audiencia y se acercar\u00e1 a 
m\u00ed; pues, \u00bfqui\u00e9n es el 
que se halla capaz de 
arriesgar su vida para 
acercarse a m\u00ed?, dice 
Yav\u00e9. {I}22_{/}Y ustedes 
ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 
su Dios.
{I}23_{/}Miren c\u00f3mo estalla 
la tempestad de Yav\u00e9 y 
c\u00f3mo se desencadena su 
temporal y se descarga 
sobre la cabeza de los 
imp\u00edos; {I}24_{/}la c\u00f3lera de 
Yav\u00e9 no se apaciguar\u00e1 
hasta que no haya \u00e9l 
cumplido y realizado el 
prop\u00f3sito de su coraz\u00f3n. 
En el futuro ustedes 
entender\u00e1n bien todas 
estas cosas.
ISRAEL VOLVER\u00c1 A SU 
PATRIA{/}

{1}31{/}

{I}1_{/}Entonces, dice Yav\u00e9, 
yo ser\u00e9 el Dios de todas 
las familias de Israel, y 
ellos ser\u00e1n mi pueblo.
{I}2_{/}Esto dice Yav\u00e9: El 
pueblo que se salv\u00f3 de la 
espada enfrenta la calor 
del desierto, Israel se 
est\u00e1 dirigiendo al lugar 
de su reposo. {I}3_{/}De 
lejos Yav\u00e9 se le 
apareci\u00f3: "Con amor 
eterno te he amado, por 
eso prolongar\u00e9 mi cari\u00f1o 
hacia ti. {I}4_{/}Volver\u00e9 a 
edificarte y ser\u00e1s 
reedificada, virgen de 
Israel.
{I}5_{/}De nuevo lucir\u00e1s tu 
belleza bailando, 
alegremente, con tus 
panderetas. De nuevo 
plantar\u00e1s vi\u00f1as en los 
cerros de Samaria, como 
antes las plantaban los 
vi\u00f1adores y las 
cosechaban.
{I}6_{/}Vendr\u00e1 un d\u00eda en que 
los centinelas gritar\u00e1n 
desde los cerros de 
Efra\u00edm: "\u00a1Lev\u00e1ntense, 
subamos a Si\u00f3n, adonde 
est\u00e1 Yav\u00e9 nuestro Dios!"
{I}7_{/}Y a\u00f1ade Yav\u00e9: 
\u00a1Vitoreen con alegr\u00eda a 
Jacob, aclamen a la 
primera de las naciones! 
H\u00e1ganse escuchar, 
cel\u00e9brenlo y publ\u00edquenlo: 
"\u00a1Yav\u00e9 ha salvado a su 
pueblo, al resto de 
Israel!"
{I}8_{/}Miren c\u00f3mo los traigo 
del pa\u00eds del norte, y 
c\u00f3mo los junto de los 
extremos del mundo. Est\u00e1n 
todos, ciegos y cojos, 
mujeres encinta y con 
hijos, y forman una 
multitud que vuelve para 
ac\u00e1.
{I}9_{/}Partieron en medio de 
l\u00e1grimas, pero los hago 
regresar contentos; los 
voy a llevar a los 
arroyos por un camino 
plano para que nadie se 
caiga. Pues he llegado a 
ser un padre para Israel 
y Efra\u00edm es mi 
primog\u00e9nito.
EL QUE DISPERS\u00d3 A ISRAEL, 
LO REUNIR\u00c1{/}

{I}10_{/}Que todas las 
naciones escuchen la 
palabra de Yav\u00e9; 
procl\u00e1menla en las islas 
lejanas: "El que dispers\u00f3 
a Israel, lo reunir\u00e1 y lo 
cuidar\u00e1 como un pastor a 
su reba\u00f1o." {I}11_{/}Porque 
Yav\u00e9 ha rescatado a Jacob 
y lo ha librado de las 
manos del poderoso.
{I}12_{/}Vendr\u00e1n, cantando de 
alegr\u00eda, al cerro de 
Si\u00f3n, y acudir\u00e1n para 
gozar de los regalos de 
Yav\u00e9, del trigo, vino y 
aceite, de las ovejas y 
bueyes. Su alma ser\u00e1 como 
un huerto bien regado, y 
no volver\u00e1n m\u00e1s a estar 
desganados.
{I}13_{/}Entonces la muchacha 
bailar\u00e1 de alegr\u00eda, 
j\u00f3venes y viejos vivir\u00e1n 
felices; cambiar\u00e9 su 
tristeza en alegr\u00eda, los 
consolar\u00e9, los har\u00e9 re\u00edr 
despu\u00e9s de sus penas. 
{I}14_{/}Dar\u00e9 a los 
sacerdotes harta manteca 
y mi pueblo quedar\u00e1 
satisfecho con mis 
regalos, dice Yav\u00e9.
{I}15_{/}Esto dice Yav\u00e9: En 
Ram\u00e1 se han o\u00eddo unos 
quejidos y un amargo 
lamento: es Raquel que 
llora a sus hijos y no 
quiere que la consuelen, 
pues ya no est\u00e1n.
{I}16_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: Deja 
de lamentarte, y seca el 
llanto de tus ojos, ya 
que tu prueba tendr\u00e1 su 
recompensa: tus hijos 
volver\u00e1n del pa\u00eds 
enemigo. {I}17_{/}Ten 
esperanza para el futuro, 
pues tu descendencia 
regresar\u00e1 a su tierra.
{I}18_{/}Escucho, escucho 
quejarse a Efra\u00edm: "Me 
has pegado, y he sido 
castigado muy duro, como 
un novillo no domado; haz 
que yo vuelva y volver\u00e9, 
ya que t\u00fa eres Yav\u00e9, mi 
Dios. {I}19_{/}Si bien me he 
descarriado, ahora me 
arrepiento, me doy cuenta 
y me golpeo el pecho. 
Estoy avergonzado y 
confundido, pues pesa 
sobre m\u00ed mi infame 
juventud."
{I}20_{/}\u00bfNo es Efra\u00edm para 
m\u00ed un hijo predilecto, o 
un ni\u00f1o mimado, para que 
despu\u00e9s de cada amenaza 
deba siempre pensar en 
\u00e9l, y por \u00e9l se conmuevan 
mis entra\u00f1as y se 
desborde mi ternura?, 
palabra de Yav\u00e9.
{I}21_{/}Coloca se\u00f1ales, pon 
en su lugar las marcas;
f\u00edjate bien en la ruta,
en el camino por el que 
te has ido.
Vuelve, Virgen de Israel,
vuelve a estas ciudades, 
que son tuyas.{I}
22_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo andar\u00e1s 
de aqu\u00ed para all\u00e1,
hija rebelde?
Porque Yav\u00e9 ha presentado
una cosa nueva en la 
tierra:
la mujer es la que busca 
a su marido.
SE PROMETE A JUD\u00c1 LA 
RESTAURACI\u00d3N{/}

{I}23_{/}Estas son las 
palabras de Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel: "Usar\u00e1n 
nuevamente esta expresi\u00f3n 
en Jud\u00e1 y en sus 
ciudades, cuando yo haya 
mejorado su suerte: \u00a1Que 
Yav\u00e9 te bendiga, oh 
morada de Justicia, monte 
santo!
{I}24_{/}All\u00ed se restablecer\u00e1 
Jud\u00e1 con todas sus 
ciudades; cultivar\u00e1n la 
tierra y cuidar\u00e1n sus 
reba\u00f1os. {I}25_{/}Yo dar\u00e9 de 
beber al alma agotada y 
saciar\u00e9 a la que se 
desmaya."
{I}26_{/}Entonces fue cuando 
me despert\u00e9, y vi que mi 
sue\u00f1o hab\u00eda sido muy 
bueno.
{I}27_{/}Se aproximan d\u00edas, 
dice Yav\u00e9, en que 
sembrar\u00e9 en la casa de 
Israel y en la de Jud\u00e1 
semilla de hombres y 
semilla de animales. 
{I}28_{/}Y del mismo modo que 
me preocup\u00e9 por 
arrancarlos, destruirlos, 
demolerlos, acabarlos y 
perjudicarlos, as\u00ed 
tambi\u00e9n estar\u00e9 atento 
para edificarlos y 
plantarlos, dice Yav\u00e9.
{I}29_{/}Entonces no andar\u00e1n 
diciendo m\u00e1s: "Los padres 
comieron uvas agrias y 
los hijos sufren 
dentera", {I}30_{/}sino que 
cada uno morir\u00e1 por su 
propio pecado. El que 
coma uvas agrias sufrir\u00e1 
dentera.
LA ALIANZA NUEVA{/}

{I}31_{/}Ya llega el d\u00eda, 
dice Yav\u00e9, en que yo 
pactar\u00e9 con el pueblo de 
Israel (y con el de Jud\u00e1) 
una nueva alianza.
{I}32_{/}No ser\u00e1 como esa 
alianza que pact\u00e9 con sus 
padres, cuando los tom\u00e9 
de la mano, sac\u00e1ndolos de 
Egipto. Pues ellos 
quebraron la alianza, 
siendo que yo era su 
Se\u00f1or.
{I}33_{/}Esta es la alianza 
que yo pactar\u00e9 con Israel 
en los d\u00edas que est\u00e1n por 
llegar, dice Yav\u00e9: pondr\u00e9 
mi ley en su interior, la 
escribir\u00e9 en sus 
corazones, y yo ser\u00e9 su 
Dios y ellos ser\u00e1n mi 
pueblo.
{I}34_{/}Ya no tendr\u00e1n que 
ense\u00f1arle a su compa\u00f1ero, 
o a su hermano, 
dici\u00e9ndoles: "Conozcan a 
Yav\u00e9." Pues me conocer\u00e1n 
todos, del m\u00e1s grande al 
m\u00e1s chico, dice Yav\u00e9; yo 
entonces habr\u00e9 perdonado 
su culpa, y no me 
acordar\u00e9 m\u00e1s de su 
pecado.
PERMANENCIA DE ISRAEL{/}

{I}35_{/}As\u00ed se expresa Yav\u00e9,
que ha puesto el sol para 
alumbrar el d\u00eda,
la luna y las estrellas 
para iluminar la noche,
que agita el mar y hace 
bramar sus olas,
y que se llama Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos:
{I}36_{/}Si llegara a fallar 
este orden ante m\u00ed, dice 
Yav\u00e9, entonces la raza de 
Israel dejar\u00eda tambi\u00e9n de 
ser la naci\u00f3n que me 
sirve para siempre. 
{I}37_{/}Si pudieran medirse 
los cielos por arriba y 
sondear por abajo los 
cimientos de la tierra, 
entonces yo tambi\u00e9n 
rechazar\u00eda a toda la raza 
de Israel por todo lo que 
ha hecho, dice Yav\u00e9.
{I}38_{/}Se acerca el tiempo, 
dice Yav\u00e9, en que la 
ciudad de Yav\u00e9 ser\u00e1 
reconstruida desde la 
torre de Jananeel hasta 
la puerta del Angulo. 
{I}39_{/}Y el cordel para 
medir ser\u00e1 tirado en 
l\u00ednea recta hasta la 
colina de Gareb, dando la 
vuelta despu\u00e9s hacia 
Goat. {I}40_{/}Y todo el 
valle de los muertos y de 
la ceniza, y los campos 
que limitan con el 
torrente de Cedr\u00f3n hasta 
la esquina de la Puerta 
de los Caballos, al este, 
ser\u00e1n consagrados a Yav\u00e9. 
\u00a1Ya no volver\u00e1n a ser 
destruidos ni declarados 
malditos!
JEREM\u00cdAS COMPRA UN CAMPO{/}

{1}32{/}

{I}1_{/}Esta es la 
palabra de Yav\u00e9 que fue 
dirigida a Jerem\u00edas el 
a\u00f1o d\u00e9cimo del reinado de 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, o 
sea el a\u00f1o dieciocho de 
Nabucodonosor. {I}2_{/}En ese 
entonces, el ej\u00e9rcito del 
rey de Babilonia sitiaba 
a Jerusal\u00e9n y el profeta 
Jerem\u00edas se hallaba 
detenido en el patio de 
la guardia del palacio 
real de Jud\u00e1, {I}3_{/}donde 
lo hab\u00eda mandado encerrar 
el rey Sedec\u00edas, con esta 
acusaci\u00f3n: "\u00bfPor qu\u00e9 
andas diciendo en nombre 
de Yav\u00e9: Yo pondr\u00e9 esta 
ciudad en manos del rey 
de Babilonia, quien la 
tomar\u00e1; {I}4_{/}y Sedec\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, no escapar\u00e1 
de manos de los caldeos, 
sino que ser\u00e1 entregado, 
sin remedio, al rey de 
Babilonia, a quien podr\u00e1 
hablarle frente a frente 
y verlo cara a cara, 
{I}5_{/}Sedec\u00edas ser\u00e1 
conducido a Babilonia y 
all\u00ed estar\u00e1 hasta que lo 
visite, dice Yav\u00e9. Y 
aunque ustedes peleen con 
los caldeos, no ganar\u00e1n."
{I}6_{/}En ese tiempo dijo 
Jerem\u00edas: Una palabra de 
Yav\u00e9 me ha llegado, esto 
me dice: {I}7_{/}"Hanamel, 
hijo de tu t\u00edo Selum, va 
a venir a verte para 
decirte: C\u00f3mprate mi 
campo, que tengo en 
Anatot, porque a ti te 
toca comprarlo por 
derecho de rescate." 
{I}8_{/}En efecto, de acuerdo 
a las palabras de Yav\u00e9, 
Hanamel, mi primo, vino a 
verme al patio de la 
guardia y me dijo: 
"Compra mi campo de 
Anatot, pues t\u00fa tienes el 
derecho de propiedad y el 
rescate te interesa; 
c\u00f3mpralo."
Comprend\u00ed, entonces, que 
era una orden de Yav\u00e9; 
{I}9_{/}compr\u00e9 ese campo a mi 
primo Hanamel de Anatot y 
le pagu\u00e9 como precio 
diecisiete siclos de 
plata. {I}10_{/}Despu\u00e9s hice 
la escritura de compra y 
la sell\u00e9, busqu\u00e9 unos 
testigos y pes\u00e9 la plata 
en una balanza. {I}11_{/}En 
seguida, tom\u00e9 la 
escritura de compra, su 
ejemplar sellado y la 
copia abierta, {I}12_{/}seg\u00fan 
las prescripciones de la 
Ley, y se la entregu\u00e9 a 
Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
hijo de Mas\u00edas, en 
presencia de mi primo 
Hanamel, de los testigos 
que hab\u00edan firmado la 
escritura de compra, y de 
todos los jud\u00edos que se 
encontraban en el patio 
de la guardia.
{I}13_{/}Delante de ellos di 
esta orden a Baruc: 
{I}14_{/}Toma estos 
documentos, esta 
escritura de compra, el 
ejemplar sellado junto 
con la copia abierta, y 
col\u00f3calos en un c\u00e1ntaro 
de greda, a fin de que 
puedan conservarse mucho 
tiempo; {I}15_{/}porque esto 
es lo que asegura Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel: "Todav\u00eda se 
comprar\u00e1n casas, campos y 
vi\u00f1as en este pa\u00eds."
ORACI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}16_{/}Despu\u00e9s de haber 
entregado a Baruc, hijo 
de Ner\u00edas, la escritura 
de compra, dirig\u00ed a Yav\u00e9 
esta oraci\u00f3n: {I}17_{/}"Ah, 
Se\u00f1or Yav\u00e9, t\u00fa has hecho 
los cielos y la tierra 
con tu inmenso poder y 
con la fuerza de tu 
brazo. \u00a1Para ti nada es 
imposible! {I}18_{/}T\u00fa 
mantienes tu bondad por 
mil generaciones, pero 
castigas la falta de los 
padres en sus hijos. \u00a1Oh 
Dios grande y poderoso, 
que te llamas Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, {I}19_{/}grande en 
tus proyectos y poderoso 
en tus realizaciones; t\u00fa 
tienes los ojos fijos en 
la conducta de los 
humanos para pagar a cada 
uno seg\u00fan su conducta y 
seg\u00fan el fruto de sus 
obras!
{I}20_{/}T\u00fa que realizaste 
maravillas y prodigios, 
primero en Egipto y luego 
en Israel y en la 
humanidad entera hasta 
hoy, te has hecho famoso 
con todo eso, como se 
puede ver actualmente.
{I}21_{/}T\u00fa sacaste a tu 
pueblo Israel de Egipto, 
en medio de milagros y 
prodigios, actuando con 
mano firme y dando 
grandes golpes, 
provocando un gran 
terror. {I}22_{/}Despu\u00e9s t\u00fa 
le diste esta tierra, que 
hab\u00edas prometido con 
juramento a sus padres, 
tierra de donde brota 
leche y miel. 
{I}23_{/}Llegaron a ella y se 
adue\u00f1aron de ella, pero 
no escucharon tu voz ni 
se portaron de acuerdo a 
tus mandamientos. Y como 
no hicieron nada de lo 
que t\u00fa les hab\u00edas 
ordenado, t\u00fa mandaste 
contra ellos todas estas 
calamidades.
{I}24_{/}Pues bien ahora los 
terraplenes que se han 
construido para asaltar 
la ciudad ya est\u00e1n 
llegando a ella, y la 
ciudad va a caer en manos 
de los caldeos, que la 
atacan a espada, hambre y 
peste. Todo lo que t\u00fa 
anunciaste se est\u00e1 
cumpliendo, como t\u00fa lo 
ves. {I}25_{/}\u00a1Y a pesar de 
todo, t\u00fa, oh Se\u00f1or Yav\u00e9, 
me dices: "C\u00f3mprate este 
campo con plata, y toma 
testigos", justamente 
cuando la ciudad est\u00e1 a 
punto de ser conquistada 
por los caldeos!"
RESPUESTA DE DIOS A 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}26_{/}Entonces Yav\u00e9 me 
respondi\u00f3 en estos 
t\u00e9rminos: {I}27_{/}"Mira, yo 
soy Yav\u00e9, el Dios de 
todos los mortales; para 
m\u00ed nada es imposible. 
{I}28_{/}Pues bien, afirma 
Yav\u00e9, voy a entregar esta 
ciudad en manos de los 
caldeos y de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, que se 
apoderar\u00e1 de ella; 
{I}29_{/}los caldeos, que 
est\u00e1n atacando a esta 
ciudad, entrar\u00e1n y le 
prender\u00e1n fuego; arder\u00e1n 
todas las casas en cuyas 
terrazas se quem\u00f3 
incienso a Baal y se 
derram\u00f3 vino en honor de 
otros dioses, para 
provocarme.
{I}30_{/}Pues los hijos de 
Israel y los de Jud\u00e1 no 
han hecho otra cosa, 
desde su juventud, m\u00e1s 
que disgustarme; s\u00ed, los 
hijos de Israel no han 
hecho m\u00e1s que molestarme 
con las obras de sus 
manos, dice Yav\u00e9. 
{I}31_{/}Esta ciudad ha sido 
el blanco de mi rabia y 
furor desde el d\u00eda en que 
la edificaron hasta el 
d\u00eda de hoy, y tendr\u00e9 que 
venir a hacerla 
desaparecer de mi vista, 
{I}32_{/}debido a todas las 
maldades que han cometido 
para hacerme enojar los 
hijos de Israel y de 
Jud\u00e1, ellos, sus reyes, 
sus pr\u00edncipes, sus 
sacerdotes, sus profetas, 
los hombres de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n.
{I}33_{/}Me han dado la 
espalda en vez de la 
cara, y mientras yo 
trataba de instruirlos 
continuamente, nadie me 
puso atenci\u00f3n para 
aprender la lecci\u00f3n.
{I}34_{/}Han instalado sus 
\u00eddolos hasta en la Casa 
sobre la cual descansa mi 
Nombre, para ensuciarla. 
{I}35_{/}Han construido, 
adem\u00e1s, altares a Baal, 
en el valle de Ben-Hin\u00f3n, 
para quemar en el fuego a 
sus hijos e hijas en 
honor a Moloc, cosa que 
yo jam\u00e1s les orden\u00e9, ni 
tampoco se me pas\u00f3 por la 
mente que practicar\u00edan 
tales infamias para hacer 
pecar a Jud\u00e1."
OTRA VEZ LA NUEVA 
ALIANZA{/}

{I}36_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 
respecto de Jerusal\u00e9n, en 
el momento en que ustedes 
la ven entregada al rey 
de Babilonia por la 
espada, por el hambre y 
por la peste. Yav\u00e9 dice:
{I}37_{/}"Yo los reunir\u00e9 de 
todos los pa\u00edses adonde 
los empuj\u00e9 cuando estaba 
tan enojado, indignado y 
encolerizado. Los har\u00e9 
regresar a este lugar y 
har\u00e9 que vivan seguros en 
\u00e9l. {I}38_{/}Ellos ser\u00e1n mi 
pueblo y yo ser\u00e9 su Dios. 
{I}39_{/}Y les dar\u00e9 un solo 
coraz\u00f3n y una sola manera 
de vivir, para que 
guarden siempre mi temor, 
para bien de ellos y de 
sus hijos despu\u00e9s de 
ellos.
{I}40_{/}Pactar\u00e9 con ellos 
una alianza eterna y no 
dejar\u00e9 de acompa\u00f1arlos 
para hacerles favores. 
Infundir\u00e9 mi temor en su 
coraz\u00f3n para que no se 
aparten de m\u00ed. {I}41_{/}Me 
alegrar\u00e1 hacerles bien, y 
los plantar\u00e9 s\u00f3lidamente 
en esta tierra, con todo 
el empe\u00f1o de mi coraz\u00f3n."
{I}42_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: "As\u00ed 
como mand\u00e9 sobre este 
pueblo tanta desgracia, 
as\u00ed traer\u00e9 sobre ellos 
todo el bien que ahora 
les prometo. {I}43_{/}En 
aquel tiempo comprar\u00e1n 
campos en este pa\u00eds que 
ustedes consideran como 
un desierto, al quedar 
sin hombres ni animales, 
a merced de los caldeos. 
{I}44_{/}De nuevo se 
comprar\u00e1n campos y se 
firmar\u00e1n contratos con 
sellos y con testigos, 
tanto en las tierras de 
Benjam\u00edn y en los 
alrededores de Jerusal\u00e9n 
como en las ciudades de 
Jud\u00e1, de la llanura, de 
los cerros y del sur. 
Pues yo har\u00e9 volver a sus 
cautivos, palabra de 
Yav\u00e9."
NUEVA PROMESA DE 
RESTAURACI\u00d3N{/}

{1}33{/}

{I}1_{/}Estando Jerem\u00edas 
todav\u00eda preso en el patio 
de la guardia, la palabra 
de Yav\u00e9 le lleg\u00f3 por 
segunda vez, de esta 
manera: {I}2_{/}Esto dice 
Yav\u00e9, que hizo la tierra, 
d\u00e1ndole forma y firmeza, 
y cuyo nombre es Yav\u00e9. 
{I}3_{/}Ll\u00e1mame y te 
responder\u00e9; te mostrar\u00e9 
cosas grandes y secretas 
que t\u00fa ignoras. {I}4_{/}Pues, 
respecto de las casas de 
esta ciudad y de los 
palacios reales, que van 
a ser demolidos, para 
servir de trincheras y de 
muros de defensa contra 
los caldeos, {I}5_{/}Yav\u00e9, 
Dios de Israel, dice que 
esto no conducir\u00e1 a otra 
cosa que a llenar la 
ciudad de cad\u00e1veres; all\u00ed 
estar\u00e1n aquellos a 
quienes haya yo derribado 
con rabia y furor, y cuya 
maldad fue causa de que 
yo no quisiera mirar m\u00e1s 
a esta ciudad.
{I}6_{/}Yo, sin embargo, me 
apresurar\u00e9 a que se 
restablezcan y mejoren; 
les devolver\u00e9 la salud y 
les har\u00e9 gozar de mucha 
paz y seguridad. 
{I}7_{/}Cambiar\u00e9 la suerte de 
Jud\u00e1 y la de Jerusal\u00e9n y 
los volver\u00e9 a construir 
como antes. {I}8_{/}Los 
limpiar\u00e9 de todos esos 
pecados con que me 
ofendieron y se rebelaron 
contra m\u00ed. {I}9_{/}Y 
Jerusal\u00e9n ser\u00e1 para m\u00ed 
motivo de alegr\u00eda, de 
honor y de gloria ante 
todas las naciones de la 
tierra. El mundo entero, 
al o\u00edr todo el bien que 
voy a hacer a los m\u00edos, 
se asustar\u00e1 y temblar\u00e1 de 
tanta felicidad y paz que 
les conceder\u00e9.
{I}10_{/}Ustedes dicen que 
este lugar est\u00e1 
abandonado, sin 
habitantes ni ganados. 
Pero as\u00ed dice Yav\u00e9: En 
todas las ciudades de 
Jud\u00e1 y en las calles 
desoladas de Jerusal\u00e9n, 
ahora sin habitantes ni 
ganados, a\u00fan se oir\u00e1n 
{I}11_{/}gritos de gozo y de 
alegr\u00eda, canci\u00f3n del 
novio y de la novia, voz 
de los que traigan 
sacrificios de alabanza a 
la Casa de Yav\u00e9. Y dir\u00e1n 
\u00e9stos: "Alaben a Yav\u00e9 
porque es bueno, porque 
es eterno su amor." Pues 
har\u00e9 volver a los que 
fueron desterrados, y 
estar\u00e1n como antes.
{I}12_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9 
Sabaot: En este lugar sin 
habitantes ni ganados, y 
en todas las ciudades, 
habr\u00e1 pastos y pastores 
que hagan acostarse a las 
ovejas {I}13_{/}en las 
ciudades de la Monta\u00f1a y 
en las de la Tierra Baja, 
en las del Negueb y en la 
tierra de Benjam\u00edn. En 
los alrededores de 
Jerusal\u00e9n y en las 
ciudades de Jud\u00e1 volver\u00e1n 
a pasar las ovejas bajo 
la mano del que las 
cuente, dice Yav\u00e9.
PROMESAS A LOS 
DESCENDIENTES DE DAVID{/}

{I}14_{/}Se acerca ya el 
momento, dice Yav\u00e9, en 
que cumplir\u00e9 la promesa 
que hice a la gente de 
Israel y a la de Jud\u00e1: 
{I}15_{/}En esos d\u00edas, har\u00e9 
nacer un nuevo brote de 
David que ejercer\u00e1 la 
justicia y el derecho en 
el pa\u00eds. {I}16_{/}Entonces 
Jud\u00e1 estar\u00e1 a salvo, 
Jerusal\u00e9n vivir\u00e1 segura y 
llevar\u00e1 el nombre de 
"Yav\u00e9 es nuestra 
justicia".
{I}17_{/}Pues lo afirma Yav\u00e9: 
Nunca le faltar\u00e1 a David 
un descendiente para que 
se siente en el trono de 
Israel, {I}18_{/}ni tampoco 
les faltar\u00e1 a los 
sacerdotes y levitas un 
hombre que, en presencia 
m\u00eda, ofrezca holocaustos, 
queme incienso de 
oblaci\u00f3n y celebre el 
sacrificio cada d\u00eda.
{I}19_{/}En seguida Yav\u00e9 se 
dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas con 
estas palabras: {I}20_{/}Si 
ustedes pudieran alterar 
el orden acordado por m\u00ed 
entre el d\u00eda y la noche, 
de tal manera que no sea 
de d\u00eda o de noche cuando 
corresponda, 
{I}21_{/}entonces podr\u00eda 
romper tambi\u00e9n mi alianza 
con David, mi siervo, 
para que no haya ning\u00fan 
hijo suyo que pueda 
ocupar el trono del rey, 
y con los sacerdotes y 
levitas que me sirven.
{I}22_{/}Multiplicar\u00e9 la 
descendencia de David, mi 
servidor, y de los 
levitas, para que 
contin\u00faen en mi servicio, 
como el ej\u00e9rcito de los 
cielos que no se puede 
contar, o como la arena 
del mar que no se puede 
calcular.
{I}23_{/}Una palabra de Yav\u00e9 
lleg\u00f3 a Jerem\u00edas: 
{I}24_{/}\u00bfNo te has fijado en 
lo que esta gente 
comenta? Que Yav\u00e9 ha 
dejado a un lado a las 
dos familias que hab\u00eda 
escogido, y, por eso, 
desprecian a mi pueblo, 
que para ellos ya no es 
una naci\u00f3n. {I}25_{/}Mas Yav\u00e9 
sostiene: Si no es cierto 
que yo hice el d\u00eda y la 
noche, ni establec\u00ed leyes 
para el cielo y la 
tierra, {I}26_{/}en ese caso 
\u00a1tampoco me preocupar\u00e9 de 
la familia de Jacob y de 
David, mi servidor, ni 
tomar\u00e9 m\u00e1s de entre sus 
descendientes a quienes 
gobiernen la posteridad 
de Abraham, de Isaac y de 
Jacob!; pues quiero que 
vuelvan de su cautiverio 
y demostrarles as\u00ed 
compasi\u00f3n.
EL DESTINO DE SEDEC\u00cdAS{/}

{1}34{/}

{I}1_{/}Estas fueron las 
palabras que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 
a Jerem\u00edas, mientras el 
rey de Babilonia, 
Nabucodonosor, con todo 
su ej\u00e9rcito, con todos 
los reinos de la tierra 
sometidos a su poder y 
todos los pueblos, 
atacaban a Jerusal\u00e9n y a 
todas las ciudades de 
Jud\u00e1.
{I}2_{/}Esta fue la palabra 
de Yav\u00e9, Dios de Israel: 
Anda a decirle a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, lo 
que piensa Yav\u00e9. Muy 
pronto dejar\u00e9 que esta 
ciudad caiga en manos del 
rey de Babilonia, quien 
la incendiar\u00e1. {I}3_{/}Y t\u00fa 
no creas que te vas a 
escapar de \u00e9l, sino que 
caer\u00e1s prisionero y ser\u00e1s 
entregado en sus manos. 
Ver\u00e1s al rey de Babilonia 
cara a cara y le hablar\u00e1s 
frente a frente. Luego 
partir\u00e1s a Babilonia.
{I}4_{/}Sin embargo, atiende 
esta palabra de Yav\u00e9, oh 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1: T\u00fa 
no morir\u00e1s a espada, sino 
en paz. {I}5_{/}Y as\u00ed como se 
quemaron perfumes para 
tus antepasados, los 
reyes que gobernaron 
antes que t\u00fa, as\u00ed tambi\u00e9n 
se quemar\u00e1n en tu honor y 
se recitar\u00e1 por ti la 
lamentaci\u00f3n "\u00a1Ay, 
Se\u00f1or!", pues soy yo 
quien lo afirma, dice 
Yav\u00e9.
{I}6_{/}El profeta Jerem\u00edas 
refiri\u00f3 todo esto a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en 
Jerusal\u00e9n, {I}7_{/}mientras 
el ej\u00e9rcito del rey de 
Babilonia atacaba a 
Jerusal\u00e9n y a las 
ciudades de Jud\u00e1 que a\u00fan 
quedaban, a saber Laquis 
y Azec\u00e1, que eran las 
\u00fanicas que todav\u00eda 
resist\u00edan de todas las 
ciudades de Jud\u00e1, pues 
eran ciudades 
fortificadas.
RESPECTO A LA LIBERACI\u00d3N 
DE LOS ESCLAVOS{/}

{I}8_{/}Palabras que Yav\u00e9 
dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas con 
respecto a la liberaci\u00f3n 
de los esclavos.
El rey Sedec\u00edas de 
acuerdo con el pueblo de 
Jerusal\u00e9n, hab\u00eda 
proclamado solemnemente 
una liberaci\u00f3n, {I}9_{/}y 
cada uno deb\u00eda dejar 
libres a sus esclavos de 
raza hebrea, hombres o 
mujeres. Nadie deb\u00eda 
mantener en esclavitud a 
uno de sus hermanos 
jud\u00edos.
{I}10_{/}Todas las 
autoridades y el pueblo 
hab\u00edan entendido el 
compromiso que tomaban y 
despidieron a sus 
esclavos. {I}11_{/}Pero 
pronto cambiaron de 
parecer y los mandaron a 
buscar, reduci\u00e9ndolos 
otra vez a la esclavitud.
{I}12_{/}Entonces Jerem\u00edas 
recibi\u00f3 esta palabra de 
Yav\u00e9: {I}13_{/}"Yo hice una 
alianza con sus padres el 
d\u00eda que los saqu\u00e9 de 
Egipto, de la casa de la 
esclavitud, y les dije: 
{I}14_{/}Al cabo de siete 
a\u00f1os cada uno de ustedes 
dejar\u00e1 libre a su 
hermano. La persona de 
raza hebrea que se haya 
vendido a ti estar\u00e1 a tu 
servicio seis a\u00f1os y 
luego la despedir\u00e1s 
libre. Pero sus padres no 
me escucharon ni se 
fijaron en esto.
{I}15_{/}Ustedes, sin 
embargo, se convirtieron 
hace poco e hicieron 
seg\u00fan mi deseo, 
proclamando la libertad 
de sus hermanos. Ese 
compromiso se tom\u00f3 en mi 
presencia, en la casa que 
mi Nombre ha santificado. 
{I}16_{/}Pero ustedes se 
arrepintieron despu\u00e9s y 
profanaron mi Nombre, 
pues cada uno fue a 
buscar a su esclavo o a 
su sirvienta para 
hacerlos esclavos de 
nuevo."
{I}17_{/}Por lo tanto, as\u00ed 
dice Yav\u00e9: "Ustedes no me 
han escuchado al no 
conceder la libertad a su 
pr\u00f3jimo. Pues bien, voy a 
dejar libres contra 
ustedes a la espada, a la 
peste y al hambre, y 
llegar\u00e1n a ser un ejemplo 
espantoso para todas las 
naciones de la tierra. 
{I}18_{/}Esos hombres que 
firmaron el acuerdo y que 
despu\u00e9s violaron el 
acuerdo que se tom\u00f3 en mi 
presencia, todos esos 
tendr\u00e1n una suerte 
parecida a la del ternero 
que partieron para luego 
pasar entre sus pedazos. 
{I}19_{/}Hablo de los jefes 
de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, 
de los oficiales y de los 
sacerdotes, y de todos 
los propietarios que 
pasaron entre las mitades 
del ternero.
{I}20_{/}Los entregar\u00e9 a sus 
enemigos, y sus cad\u00e1veres 
ser\u00e1n pasto de las aves y 
de las fieras. 
{I}21_{/}Entregar\u00e9 tambi\u00e9n a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y 
a sus oficiales en manos 
de sus adversarios, o 
sea, al ej\u00e9rcito del rey 
de Babilonia que acaba de 
retirarse. {I}22_{/}Pues 
ahora les doy una orden 
para que vuelvan. 
Atacar\u00e1n esta ciudad y la 
tomar\u00e1n para pegarle 
fuego. Y de las ciudades 
de Jud\u00e1 no quedar\u00e1n m\u00e1s 
que ruinas solitarias."
EJEMPLO DE LOS RECABITAS{/}

{1}35{/}

{I}1_{/}Esta es la palabra de 
Yav\u00e9 que lleg\u00f3 a Jerem\u00edas 
cuando reinaba en Jud\u00e1 
Joaquim, hijo de Jos\u00edas: 
{I}2_{/}Anda a ver a los 
recabitas, conversa con 
ellos, ll\u00e9valos a la Casa 
de Yav\u00e9 y, en uno de sus 
departamentos, s\u00edrveles 
vino.
{I}3_{/}Fui, pues, a ver a 
Jezon\u00edas, hijo de 
Jerem\u00edas y nieto de 
Habsan\u00edas, a sus 
hermanos, a todos sus 
hijos, en una palabra, a 
toda la familia de los 
recabitas, {I}4_{/}y los 
llev\u00e9 a la Casa de Yav\u00e9, 
al departamento de Ben 
Yojan\u00e1n, hijo de 
Jegdel\u00edas, hombre de 
Dios; \u00e9se est\u00e1 al lado 
del departamento de los 
jefes y encima del que 
tiene Mas\u00edas, hijo de 
Selum, guardi\u00e1n de la 
puerta. {I}5_{/}Coloqu\u00e9 
delante de los miembros 
de la comunidad recabita 
jarros y copas llenas de 
vino y les dije: 
"S\u00edrvanse vino."
{I}6_{/}Pero contestaron: "No 
podemos tomar vino porque 
Jonadab, hijo de Recab, 
nuestro antepasado, nos 
prohibi\u00f3 hacerlo, 
dici\u00e9ndonos: "Ninguno de 
ustedes ni de sus hijos 
probar\u00e1 jam\u00e1s el vino, 
{I}7_{/}ni construir\u00e1 casas, 
ni har\u00e1 siembras, ni 
plantar\u00e1 vi\u00f1as, ni tendr\u00e1 
propiedades, sino que 
durante toda su vida 
vivir\u00e1n en carpas para 
que vivan largos a\u00f1os en 
la tierra, en que son 
ustedes extranjeros."
{I}8_{/}Nosotros hemos 
cumplido fielmente lo que 
nos orden\u00f3 nuestro padre 
Jonadab, hijo de Recab, y 
as\u00ed ninguno de nosotros, 
ni nuestras mujeres ni 
nuestros hijos ni 
nuestras hijas, 
{I}9_{/}tomamos nunca vino, 
ni edificamos casas para 
vivir, ni tenemos vi\u00f1as 
ni campos sembrados, 
{I}10_{/}sino que habitamos 
en carpas. Hemos 
obedecido siempre todas 
las \u00f3rdenes que nos dio 
nuestro antepasado 
Jonadab. {I}11_{/}S\u00f3lo que 
cuando Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, invadi\u00f3 
nuestro pa\u00eds, nos 
dijimos: "Vamos a 
Jerusal\u00e9n para escapar 
del ej\u00e9rcito de los 
caldeos y del de Siria." 
Y nos hemos establecido 
en Jerusal\u00e9n."
{I}12_{/}Entonces Yav\u00e9 habl\u00f3 
a Jerem\u00edas de nuevo: 
{I}13_{/}Esto dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Anda a decirles a 
los hombres de Jud\u00e1 y a 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n: \u00a1Ojal\u00e1 que 
esto les sirva de lecci\u00f3n 
de c\u00f3mo se obedecen mis 
palabras!, dice Yav\u00e9. 
{I}14_{/}Se han cumplido las 
\u00f3rdenes de Jonadab, hijo 
de Recab, que prohibi\u00f3 a 
sus hijos tomar vino y no 
han bebido hasta la fecha 
por obedecer a la orden 
de su padre. En cambio, 
yo les he hablado a 
ustedes sin parar, 
insistentemente, y 
ustedes no me han 
escuchado. {I}15_{/}Les he 
mandado, repetidas veces, 
a todos mis servidores 
los profetas, con este 
aviso: Dejen el mal 
camino que llevan, 
mejoren de conducta, no 
anden tras otros dioses 
para adorarlos, y s\u00f3lo 
entonces podr\u00e1n quedarse 
en la tierra que les di a 
ustedes y a sus padres.
Pero ustedes no me han 
o\u00eddo ni me han hecho 
caso. {I}16_{/}\u00a1Mientras que 
los hijos de Jonadab, 
hijo de Recab, cumplieron 
la orden que les dej\u00f3 su 
padre, este pueblo, en 
cambio, ni siquiera se ha 
parado a escucharme!
{I}17_{/}Pues bien, esto es 
lo que afirma ahora Yav\u00e9 
de los Ej\u00e9rcitos, el Dios 
de Israel: Yo voy a 
mandar sobre Jud\u00e1 y sobre 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n toda suerte de 
calamidades con que los 
hab\u00eda amenazado, porque 
las avis\u00e9 y no lo tomaron 
en cuenta, los llam\u00e9 y no 
me respondieron.
{I}18_{/}Y a la comunidad de 
los recabitas les dijo 
Jerem\u00edas: "Esto declara 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos, el 
Dios de Israel sobre 
ustedes: Ya que ustedes 
han obedecido a la orden 
de su antepasado Jonadab 
cumpliendo todo lo que 
les mand\u00f3 y actuando como 
\u00e9l quer\u00eda, {I}19_{/}por eso, 
lo dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel: Jonadab, hijo de 
Recab, siempre tendr\u00e1 
descendientes para 
servirme."
LOS SUFRIMIENTOS DE 
JEREMIAS{/}

EL ROLLO QUEMADO{/}

{1}36{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o cuarto del 
reinado de Joaquim, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
Jerem\u00edas recibi\u00f3 esta 
palabra de Yav\u00e9: {I}2_{/}Toma 
un papel enrollado y 
apunta en \u00e9l todo lo que 
te he comunicado sobre 
Jerusal\u00e9n, Jud\u00e1 y todas 
las naciones, desde la 
fecha en que comenc\u00e9 a 
hablarte, en tiempos de 
Jos\u00edas, hasta el d\u00eda de 
hoy. {I}3_{/}A ver si, 
escuchando el pueblo de 
Jud\u00e1 el mal que he 
pensado hacerles, se 
aparta de su mal camino y 
puedo yo, entonces, 
perdonarles su culpa y 
sus pecados.
{I}4_{/}Jerem\u00edas mand\u00f3 llamar 
a Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
a quien dict\u00f3, para que 
anotara en el papel 
enrollado todo cuanto 
Yav\u00e9 le hab\u00eda comunicado 
al profeta.
{I}5_{/}Jerem\u00edas mand\u00f3 
decirle a Baruc: "Estoy 
detenido y no puedo ir a 
la Casa de Yav\u00e9, {I}6_{/}as\u00ed 
que t\u00fa mismo ir\u00e1s a leer 
este rollo en la Casa de 
Yav\u00e9. Cuando corresponda 
un d\u00eda de ayuno lo leer\u00e1s 
en voz alta a los jud\u00edos 
que vienen de sus 
ciudades. {I}7_{/}Tal vez 
supliquen a Yav\u00e9 y se 
aparten de su mal camino, 
porque grandes son la 
indignaci\u00f3n de Yav\u00e9 y el 
castigo con que ha 
amenazado a este pueblo.
{I}8_{/}Y Baruc, hijo de 
Ner\u00edas, hizo lo que le 
orden\u00f3 Jerem\u00edas, o sea, 
leer este libro en la 
Casa de Yav\u00e9. {I}9_{/}En el 
a\u00f1o quinto de Joaquim, 
rey de Jud\u00e1, en el mes 
noveno, convocaron para 
un ayuno a toda la gente 
de Jerusal\u00e9n y de las 
ciudades de Jud\u00e1, y \u00e9stos 
vinieron a Jerusal\u00e9n. 
{I}10_{/}Entonces Baruc ley\u00f3 
a todo el pueblo las 
palabras de Yav\u00e9 
contenidas en el libro, a 
la entrada de la Puerta 
Nueva de la Casa de Yav\u00e9, 
en la habitaci\u00f3n de 
Guemar\u00edas, hijo de Saf\u00e1n.
{I}11_{/}En cuanto Miqueas, 
hijo de Guemar\u00edas, oy\u00f3 
las palabras de Yav\u00e9 
escritas en el rollo, 
{I}12_{/}baj\u00f3 al palacio 
real, donde estaban 
reunidos todos los 
ministros. Ah\u00ed estaban el 
secretario Elisama, 
Dala\u00edas, Gamar\u00edas, 
Elnat\u00e1n, Sedec\u00edas, hijo 
de Hanan\u00edas, y los dem\u00e1s 
ministros. {I}13_{/}Y Miqueas 
les refiri\u00f3 todo lo que 
hab\u00eda o\u00eddo de la lectura 
p\u00fablica de Baruc.
{I}14_{/}Entonces los 
ministros enviaron a 
Jud\u00ed, hijo de Natan\u00edas, a 
decir a Baruc: "Toma el 
rollo que has le\u00eddo y 
ven." Baruc tom\u00f3 el libro 
y fue donde ellos. {I}15_{/}Y 
le dijeron: "Si\u00e9ntate y 
l\u00e9enoslo ahora a 
nosotros." {I}16_{/}Cuando 
oyeron todos estos 
discursos, se miraron uno 
al otro muy asustados y 
dijeron a Baruc:
"Tenemos que dar a 
conocer al rey todo 
esto." {I}17_{/}Y le 
preguntaron a Baruc: 
"Expl\u00edcanos de d\u00f3nde has 
sacado todo lo que est\u00e1 
escrito." {I}18_{/}Baruc les 
respondi\u00f3: "Jerem\u00edas me 
dictaba las palabras y yo 
las escrib\u00eda con tinta en 
el libro." {I}19_{/}Los 
ministros dijeron a 
Baruc: "Esc\u00f3ndanse, t\u00fa y 
Jerem\u00edas, sin que nadie 
sepa d\u00f3nde est\u00e1n."
{I}20_{/}Despu\u00e9s fueron al 
patio donde estaba el 
rey, dejando el libro en 
la oficina del secretario 
Elisama, y contaron al 
rey todo lo que pasaba. 
{I}21_{/}El, entonces, mand\u00f3 
a Jud\u00ed a buscar el libro. 
Este lo trajo y lo ley\u00f3 
al rey y a los ministros 
que estaban a su lado. 
{I}22_{/}El rey estaba ante 
un brasero, pues era 
invierno, {I}23_{/}y cada vez 
que Jud\u00ed acababa de leer 
tres o cuatro columnas, 
\u00e9l recortaba las hojas 
con su cortaplumas y las 
arrojaba al fuego del 
brasero, hasta que todo 
el rollo se quem\u00f3.
{I}24_{/}Ni el rey, ni 
ninguno de sus servidores 
se asustaron o se 
rasgaron las vestiduras 
al escuchar estas 
palabras. {I}25_{/}Por m\u00e1s 
que Elnat\u00e1n, Dala\u00edas y 
Gamar\u00edas suplicaran al 
rey que no quemara el 
rollo, no les hizo caso.
{I}26_{/}En seguida, el rey 
orden\u00f3 a Jeramiel, a 
Sera\u00edas y a Selem\u00edas que 
tomaran preso al 
secretario Baruc y al 
profeta Jerem\u00edas, pero 
Yav\u00e9 los ocult\u00f3.
{I}27_{/}Despu\u00e9s que el rey 
hubo quemado el rollo que 
conten\u00eda todo lo que 
hab\u00eda anotado Baruc y que 
le hab\u00eda dictado 
Jerem\u00edas, Yav\u00e9 habl\u00f3 de 
nuevo a \u00e9ste: {I}28_{/}"Toma 
otro papel enrollado y 
vuelve a escribir en \u00e9l 
todo lo que conten\u00eda el 
primero, y que fue 
quemado por Joaquim, rey 
de Jud\u00e1. {I}29_{/}Y sobre 
este \u00faltimo pronuncia 
esta sentencia.
Esto dice Yav\u00e9: T\u00fa 
quemaste este rollo, 
diciendo: "\u00bfPor qu\u00e9 has 
escrito en \u00e9l: Vendr\u00e1 sin 
falta el rey de 
Babilonia, destruir\u00e1 esta 
tierra y har\u00e1 desaparecer 
de ella hombres y 
animales?" {I}30_{/}Pues 
bien, as\u00ed dice Yav\u00e9 a 
prop\u00f3sito de Joaquim, rey 
de Jud\u00e1: No tendr\u00e1 quien 
le suceda en el trono de 
David, y su propio 
cad\u00e1ver quedar\u00e1 tirado, 
expuesto al calor del d\u00eda 
y al fr\u00edo de la noche.
{I}31_{/}Le castigar\u00e9 a \u00e9l, a 
su familia y a su 
servidumbre por todas sus 
maldades, enviando sobre 
ellos, sobre los 
habitantes de Jerusal\u00e9n y 
sobre los hombres de Jud\u00e1 
todas las calamidades que 
les anunci\u00e9 sin que me 
hicieran caso."
{I}32_{/}Tom\u00f3, pues, Jerem\u00edas 
otro papel enrollado y se 
lo entreg\u00f3 a Baruc hijo 
de Ner\u00edas, el secretario, 
y le dict\u00f3 para que 
anotara todas las cosas 
que conten\u00eda el libro 
quemado por Joaquim, rey 
de Jud\u00e1. Y a\u00f1adi\u00f3, 
adem\u00e1s, muchas otras 
cosas del mismo estilo.
SEDEC\u00cdAS CONSULTA A 
JEREM\u00cdAS{/}

{1}37{/}

{I}1_{/}Sedec\u00edas, hijo de 
Jos\u00edas, sucedi\u00f3 en el 
trono a Kon\u00edas, hijo de 
Joaquim. Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, lo puso 
por rey del pa\u00eds de Jud\u00e1. 
{I}2_{/}Pero ni \u00e9l ni sus 
ministros ni la gente del 
pa\u00eds hicieron caso de las 
palabras que Yav\u00e9 les 
hab\u00eda dirigido por medio 
del profeta Jerem\u00edas.
{I}3_{/}El rey Sedec\u00edas 
orden\u00f3 a Jucal, hijo de 
Selem\u00edas, y al sacerdote 
Sofon\u00edas, hijo de 
Mase\u00edas, que fueran donde 
el profeta Jerem\u00edas con 
este recado: "Ruega por 
nosotros a Yav\u00e9, nuestro 
Dios."
{I}4_{/}Jerem\u00edas andaba, 
entonces, libremente en 
medio del pueblo, pues 
todav\u00eda no lo hab\u00edan 
encarcelado. {I}5_{/}Por otra 
parte, los caldeos que 
estaban sitiando a 
Jerusal\u00e9n, habiendo 
tenido noticia que el 
ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n hab\u00eda 
salido de Egipto, se 
retiraron de la ciudad. 
{I}6_{/}En esa ocasi\u00f3n, Yav\u00e9 
habl\u00f3 a Jerem\u00edas en estos 
t\u00e9rminos:
{I}7_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9, Dios 
de Israel: Esta es la 
respuesta que entregar\u00e1n 
ustedes al rey de Jud\u00e1 
que los envi\u00f3 a 
consultarme: El ej\u00e9rcito 
de Fara\u00f3n que hab\u00eda 
salido de Egipto para 
ayudarlos, se volver\u00e1 a 
su pa\u00eds, {I}8_{/}y los 
caldeos volver\u00e1n a atacar 
esta ciudad, se 
apoderar\u00e1n de ella y la 
quemar\u00e1n.
{I}9_{/}Yav\u00e9 les recomienda, 
pues, a ustedes, que no 
se enga\u00f1en pensando que 
los caldeos se van a ir 
para siempre de aqu\u00ed, 
pues \u00a1no se van a ir! 
{I}10_{/}Aunque ustedes 
destrozaran todo el 
ej\u00e9rcito de los caldeos y 
no les quedasen m\u00e1s que 
algunos heridos, se 
levantar\u00eda cada uno de 
ellos de su carpa e 
incendiar\u00eda la ciudad.
JEREM\u00cdAS EN EL POZO{/}

{I}11_{/}Cuando los caldeos 
estaban sitiando a 
Jerusal\u00e9n, les lleg\u00f3 la 
noticia de que un 
ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n se 
acercaba, y se retiraron. 
{I}12_{/}Entonces, Jerem\u00edas 
sali\u00f3 de Jerusal\u00e9n y se 
dirigi\u00f3 a su pueblo, en 
las tierras de Benjam\u00edn, 
para compartir con los 
suyos una herencia. 
{I}13_{/}Pero al pasar la 
puerta de la ciudad que 
lleva a Benjam\u00edn, el 
vigilante Jer\u00edas, hijo de 
Selem\u00edas, detuvo al 
profeta diciendo: "T\u00fa te 
pasas a los caldeos." 
{I}14_{/}Jerem\u00edas le 
respondi\u00f3: "Es falso, yo 
no me paso a los 
caldeos." Pero el guardia 
no le hizo caso y lo 
llev\u00f3 a los jefes. 
{I}15_{/}Estos, furiosos 
contra Jerem\u00edas, lo 
golpearon y lo encerraron 
en casa del secretario 
Jonat\u00e1n, que hab\u00edan 
convertido en c\u00e1rcel. 
{I}16_{/}As\u00ed, pues, Jerem\u00edas 
fue puesto en un 
subterr\u00e1neo y all\u00ed 
permaneci\u00f3 largo tiempo.
{I}17_{/}El rey Sedec\u00edas 
mand\u00f3 a buscarlo y lo 
interrog\u00f3 en secreto, en 
su palacio: "\u00bfAcaso 
tienes una palabra de 
Yav\u00e9?" "S\u00ed", respondi\u00f3 
Jerem\u00edas, y agreg\u00f3: 
"Ser\u00e1s entregado en manos 
del rey de Babilonia."
{I}18_{/}Entonces Jerem\u00edas 
pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 mal he 
cometido contra ti o tus 
servidores o contra este 
pueblo, para que me hayas 
encarcelado? {I}19_{/}\u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1n los profetas que te 
dec\u00edan: No vendr\u00e1 el rey 
de Babilonia contra 
ustedes; no entrar\u00e1 en 
nuestro pa\u00eds? {I}20_{/}Ahora 
bien, escucha por favor, 
mi se\u00f1or; acoge mi 
s\u00faplica y no me vuelvas a 
enviar a la casa del 
secretario Jonat\u00e1n, pues 
tengo miedo de morir 
all\u00ed."
{I}21_{/}Entonces Sedec\u00edas 
orden\u00f3 que trasladaran a 
Jerem\u00edas al patio de la 
guardia y cada d\u00eda se le 
daba un pan de los que 
hac\u00edan en la calle de los 
panaderos, hasta que hubo 
pan en la ciudad. As\u00ed, 
qued\u00f3 Jerem\u00edas en el 
patio de la guardia.
{1}38{/}

{I}1_{/}Sefat\u00edas, Guedal\u00edas, 
Jucal y Pasjur hab\u00edan 
o\u00eddo a Jerem\u00edas decir en 
p\u00fablico lo siguiente:
{I}2_{/}"Dice Yav\u00e9: Quien se 
quede en esta ciudad 
morir\u00e1 a espada, o de 
hambre o de peste; en 
cambio, el que se 
entregue a los caldeos, 
vivir\u00e1; aunque pierda 
todo, salvar\u00e1 la vida. Y 
tambi\u00e9n esto es palabra 
de Yav\u00e9: {I}3_{/}He decidido 
entregar a Jerusal\u00e9n en 
manos del rey de Babel."
{I}4_{/}Y aquellos jefes 
dijeron al rey: "Este 
hombre debe morir, porque 
sus discursos desalientan 
a los combatientes que 
quedan en esta ciudad y 
aun a todo el pueblo. Es 
evidente que este hombre 
no busca nuestro bien, 
sino que trata de 
perdernos." {I}5_{/}Sedec\u00edas 
respondi\u00f3: "Ah\u00ed lo 
tienen, pues el rey nada 
puede contra ustedes." 
{I}6_{/}Entonces se 
apoderaron de Jerem\u00edas y 
lo echaron al pozo de 
Melqu\u00edas, hijo del rey, 
situado en el patio de la 
guardia, baj\u00e1ndolo con 
cuerdas. En el pozo no 
hab\u00eda agua, sino puro 
fango, y Jerem\u00edas se 
hundi\u00f3 en el fango.
{I}7_{/}Pero un oficial del 
palacio, el et\u00edope 
Abdemalec, oy\u00f3 decir que 
hab\u00edan echado a Jerem\u00edas 
en el pozo. {I}8_{/}Sali\u00f3 del 
palacio y fue al 
encuentro del rey, que 
estaba sentado a la 
Puerta de Benjam\u00edn y le 
habl\u00f3 en estos t\u00e9rminos: 
{I}9_{/}"\u00a1Oh, mi se\u00f1or!, esos 
hombres han procedido muy 
mal con el profeta 
Jerem\u00edas. Lo han echado 
en el pozo, donde va a 
morir." {I}10_{/}Entonces el 
rey orden\u00f3 al et\u00edope: 
"Toma tres hombres y saca 
a Jerem\u00edas del pozo antes 
de que muera."
{I}11_{/}Abdemalec consigui\u00f3 
los hombres, volviendo 
con ellos al palacio del 
rey. Ah\u00ed, del ropero de 
la sala del tesoro, tom\u00f3 
trapos y ropas gastadas, 
y por medio de sogas los 
pas\u00f3 a Jerem\u00edas, 
dici\u00e9ndole: {I}12_{/}"Ponte 
estos trapos en los 
sobacos y pasa las 
cuerdas por debajo." 
Jerem\u00edas lo hizo, {I}13_{/}y 
as\u00ed lo subieron y lo 
dejaron en el patio de la 
guardia.
{I}14_{/}Entonces, Sedec\u00edas 
mand\u00f3 a buscar a Jerem\u00edas 
y lo hizo venir donde \u00e9l 
estaba, a la tercera 
entrada de la Casa de 
Yav\u00e9. Y le dijo: "No me 
ocultes nada de lo que te 
voy a preguntar." 
{I}15_{/}Respondi\u00f3 Jerem\u00edas: 
"Si soy sincero, me 
matar\u00e1s; y si te doy un 
consejo, no me 
escuchar\u00e1s." 
{I}16_{/}Entonces el rey jur\u00f3 
en secreto a Jerem\u00edas: 
"Por Yav\u00e9 y por la vida 
que nos ha dado, que no 
te matar\u00e9, ni te 
entregar\u00e9 a los jefes que 
buscan tu muerte."
{I}17_{/}Y Jerem\u00edas 
transmiti\u00f3 al rey esta 
palabra de Yav\u00e9: "Si te 
entregas a los generales 
del rey de Babel, 
salvar\u00e1s tu vida y esta 
ciudad no ser\u00e1 quemada; 
vivir\u00e1s t\u00fa y los tuyos. 
{I}18_{/}Pero si no lo haces, 
esta ciudad caer\u00e1 en 
manos de los caldeos, que 
la incendiar\u00e1n, y t\u00fa no 
escapar\u00e1s de ellos."
{I}19_{/}Sedec\u00edas dijo a 
Jerem\u00edas: "Les tengo 
miedo a los jud\u00edos que se 
han pasado a los caldeos; 
pues si me entregan a 
ellos, se vengar\u00e1n de mi 
persona." {I}20_{/}Replic\u00f3 
Jerem\u00edas: "Los caldeos no 
te entregar\u00e1n a ellos. 
Haz lo que Yav\u00e9 te dice 
por mi boca; te resultar\u00e1 
bien, y con vida 
quedar\u00e1s. {I}21_{/}En cambio, 
si te niegas a rendirte, 
escucha lo que me ha 
revelado Yav\u00e9: {I}22_{/}Todas 
tus mujeres que han 
quedado en el palacio del 
rey de Jud\u00e1 son llevadas 
a los generales del rey 
de Babilonia, y se burlan 
de ti con esta canci\u00f3n:
"Te han enga\u00f1ado tus 
buenos amigos;
al hundirse tus pies en 
el fango,
ellos te abandonaron."
{I}23_{/}Llevar\u00e1n a todas tus 
mujeres y tus hijos a los 
caldeos, y t\u00fa no 
escapar\u00e1s de ellos, sino 
que caer\u00e1s en manos del 
rey de Babilonia, el cual 
incendiar\u00e1 esta ciudad."
{I}24_{/}Entonces dijo 
Sedec\u00edas a Jerem\u00edas: "Que 
nadie se entere de estas 
palabras, de lo contrario 
morir\u00e1s. {I}25_{/}Si los 
jefes saben que he 
hablado contigo y te 
preguntan qu\u00e9 hemos 
conversado, aunque te 
amenacen de muerte, 
{I}26_{/}les dir\u00e1s: S\u00f3lo he 
suplicado al rey que no 
me haga volver a la casa 
de Jonat\u00e1n, porque tengo 
miedo de morir all\u00ed."
{I}27_{/}Vinieron, en efecto, 
todos los jefes donde 
Jerem\u00edas y lo 
interrogaron. Y \u00e9l les 
respondi\u00f3 conforme a lo 
que hab\u00eda dicho el rey. 
Ellos no pudieron 
insistirle, pues nadie 
hab\u00eda presenciado su 
entrevista con el rey.
{I}28_{/}As\u00ed, pues, Jerem\u00edas 
qued\u00f3 en el patio de la 
guardia hasta el d\u00eda en 
que fue tomada Jerusal\u00e9n.
CA\u00cdDA DE JERUSAL\u00c9N Y 
SUERTE DE JEREM\u00cdAS{/}

{1}39{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o nueve del 
reinado de Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, y en el d\u00e9cimo 
mes del a\u00f1o, 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, volvi\u00f3 con 
todo su ej\u00e9rcito contra 
Jerusal\u00e9n y la sitiaron 
de nuevo. {I}2_{/}Dos a\u00f1os 
despu\u00e9s, el d\u00eda nueve del 
cuarto mes, abrieron una 
brecha en la muralla de 
la ciudad {I}3_{/}y entraron 
por all\u00ed todos los 
oficiales del rey de 
Babilonia y establecieron 
su campamento en la 
puerta del medio: Nergal-
Sareser, pr\u00edncipe de Sin-
Maguir, oficial mayor, 
Nebusasban, alto jefe y 
todos los dem\u00e1s oficiales 
del rey de Babilonia.
{I}4_{/}Cuando Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, y todos sus 
soldados los vieron all\u00ed, 
huyeron de noche, 
saliendo de la ciudad por 
el camino del parque 
real, que pasa por la 
puerta que est\u00e1 entre las 
dos murallas, y se 
dirigieron hacia el valle 
del Jord\u00e1n. {I}5_{/}Pero las 
tropas de los caldeos 
salieron en su 
persecuci\u00f3n y alcanzaron 
a Sedec\u00edas en los llanos 
de Jeric\u00f3, lo tomaron 
preso y lo llevaron a la 
presencia de 
Nabucodonosor, que estaba 
en Ribla, en tierra de 
Jamat, el cual lo someti\u00f3 
a juicio.
{I}6_{/}En Ribla, el rey de 
Babilonia mand\u00f3 degollar 
a los hijos de Sedec\u00edas 
ante sus propios ojos, y 
lo mismo hizo con todos 
los nobles de Jud\u00e1. {I}7_{/}A 
Sedec\u00edas le sac\u00f3 los ojos 
y lo envi\u00f3 encadenado a 
Babilonia.
{I}8_{/}Los caldeos 
incendiaron el palacio 
real y las casas del 
pueblo, y demolieron las 
murallas de Jerusal\u00e9n. 
{I}9_{/}Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, 
desterr\u00f3 a Babilonia al 
resto de la poblaci\u00f3n que 
hab\u00eda quedado en la 
ciudad, a los desertores 
que se hab\u00edan rendido a 
\u00e9l y a los pocos 
artesanos que a\u00fan hab\u00eda. 
{I}10_{/}En cuanto a los 
pobres, que no pose\u00edan 
ninguna cosa, los dej\u00f3 en 
la tierra de Jud\u00e1, 
d\u00e1ndoles, al mismo 
tiempo, vi\u00f1as y campos.
{I}11_{/}Respecto a Jerem\u00edas, 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, hab\u00eda dado 
esta orden a Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia: 
{I}12_{/}"T\u00f3malo y cu\u00eddalo, 
no le hagas ning\u00fan da\u00f1o, 
sino que has de tratarlo 
como \u00e9l te pida." 
{I}13_{/}Entonces Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, 
Nebusasb\u00e1n, alto jefe, 
Nergal-Sareser, oficial 
mayor y los otros 
oficiales del rey de 
Babilonia, {I}14_{/}mandaron 
sacar a Jerem\u00edas del 
patio de la guardia y lo 
entregaron a Godol\u00edas, 
hijo de Ajigam, para que 
lo condujera a su casa. Y 
as\u00ed se qued\u00f3 en medio del 
pueblo.
RECOMPENSA DE DIOS A 
ABDEMELEC{/}

{I}15_{/}Estando Jerem\u00edas 
detenido en el patio de 
la guardia, la palabra de 
Yav\u00e9 le hab\u00eda sido 
dirigida de esta manera: 
{I}16_{/}"Anda a decir a 
Abdemelec, el et\u00edope: As\u00ed 
habla Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Ahora se van a 
cumplir mis palabras que 
anunciaban a esta ciudad, 
no felicidades sino 
calamidades, y t\u00fa mismo 
lo ver\u00e1s. {I}17_{/}Perro yo 
te salvar\u00e9, dice Yav\u00e9, y 
no caer\u00e1s en manos de los 
hombres a los que t\u00fa 
tienes miedo. {I}18_{/}S\u00ed, 
ten la seguridad de que 
entonces yo te pondr\u00e9 a 
salvo y no morir\u00e1s a 
espada; y salvar\u00e1s por lo 
menos tu vida, porque 
confiaste en m\u00ed", dice 
Yav\u00e9.
{1}40{/}

{I}1_{/}Ahora viene lo que 
Yav\u00e9 le habl\u00f3 a Jerem\u00edas, 
despu\u00e9s que Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, 
lo dej\u00f3 en libertad, 
cuando, en Ram\u00e1, lo sac\u00f3 
de en medio de los 
cautivos de Jerusal\u00e9n y 
de Jud\u00e1 que iban 
desterrados a Babilonia, 
entre los cuales se 
encontraba encadenado.
{I}2_{/}En efecto, el 
comandante de la guardia 
tom\u00f3 aparte a Jerem\u00edas y 
le dijo: "Yav\u00e9, tu Dios, 
hab\u00eda predicho esta 
cat\u00e1strofe para este pa\u00eds 
y lo ha cumplido. Yav\u00e9 ha 
actuado de acuerdo a sus 
amenazas. {I}3_{/}Y toda esta 
serie de desgracias les 
han ocurrido a ustedes 
porque pecaron contra 
Yav\u00e9, no haciendo caso de 
su palabra. {I}4_{/}Ahora 
mismo te quito las 
cadenas que tienes en tus 
manos. Si quieres 
acompa\u00f1arme a Babilonia, 
ven conmigo, que yo te 
proteger\u00e9; si no te 
gusta, qu\u00e9date. Mira, 
tienes todo el pa\u00eds a tu 
disposici\u00f3n; puedes ir a 
donde quieras o a donde 
te convenga. {I}5_{/}O bien 
dirigirte a casa de 
Godol\u00edas, hijo de Ajigam 
y nieto de Saf\u00e1n, a quien 
el rey de Babilonia ha 
nombrado gobernador de 
las ciudades de Jud\u00e1 y 
quedarte a vivir con \u00e9l, 
entre esta gente. En fin, 
anda a donde m\u00e1s te 
convenga." En seguida, el 
comandante de la guardia 
le dio v\u00edveres y un 
regalo y lo despidi\u00f3. 
{I}6_{/}Y Jerem\u00edas se fue a 
Misp\u00e1, donde estaba 
Godol\u00edas, hijo de Ajigam, 
y se qued\u00f3 a vivir en su 
casa, junto con la gente 
que hab\u00eda quedado en el 
pa\u00eds.
GODOL\u00cdAS, GOBERNADOR{/}

{I}7_{/}Todos los jefes 
de las guerrillas, que se 
manten\u00edan con sus hombres 
en pie de guerra, se 
enteraron de que el rey 
de Babilonia hab\u00eda dejado 
a Godol\u00edas, hijo de 
Ajigam, como gobernador 
del pa\u00eds y que le hab\u00eda 
encomendado hombres, 
mujeres y ni\u00f1os, as\u00ed como 
la gente com\u00fan del pa\u00eds 
que no hab\u00eda sido 
desterrada a Babilonia. 
{I}8_{/}Fueron, pues, a 
presentarse a Godol\u00edas, 
en Misp\u00e1. Ellos eran: 
Ismael, hijo de Natan\u00edas, 
Joan\u00e1n, hijo de Carea, 
Serayas, hijo de 
T\u00e1njumet, los hijos de 
Efai, netofita, y 
Jezon\u00edas, hijo de Makati, 
junto con sus hombres.
{I}9_{/}Godol\u00edas, hijo de 
Ajigam, nieto de Saf\u00e1n, 
les hizo este juramento a 
ellos y a su gente: "No 
teman a los jefes de los 
caldeos, qu\u00e9dense en el 
pa\u00eds, obedezcan al rey de 
Babilonia y en todo les 
ir\u00e1 bien. {I}10_{/}Por mi 
parte, aqu\u00ed me tienen 
establecido en Misp\u00e1, 
como representante del 
pa\u00eds ante los caldeos que 
se van a establecer en 
este lugar. Ustedes, 
pues, hagan la vendimia, 
recojan la fruta, 
cosechen el aceite y 
gu\u00e1rdenlo en sus tinajas; 
y vivan en los pueblos 
que ustedes van a 
ocupar."
{I}11_{/}Igualmente, los 
jud\u00edos que estaban en 
Moab, entre los amonitas, 
en Edom y en todos los 
otros pa\u00edses, supieron 
que el rey de Babilonia 
hab\u00eda dejado una parte de 
la poblaci\u00f3n de Jud\u00e1 y 
que hab\u00eda puesto al 
frente de ellos a 
Godol\u00edas, hijo de Ajigam, 
nieto de Saf\u00e1n. 
{I}12_{/}Todos ellos 
regresaron de los 
distintos lugares donde 
se hab\u00edan refugiado y, 
luego de haber llegado a 
la tierra de Jud\u00e1, junto 
a Godol\u00edas, en Misp\u00e1, 
hicieron una gran cosecha 
de vino y fruta.
GODOL\u00cdAS ES ASESINADO{/}

{I}13_{/}Joan\u00e1n, hijo de 
Carea, y todos los jefes 
guerrilleros se 
presentaron a Godol\u00edas en 
Misp\u00e1, {I}14_{/}y le dijeron: 
"\u00bfNo sabes que Baalis, 
rey de los amonitas, ha 
enviado a Ismael, hijo de 
Netan\u00edas, para 
asesinarte?" Pero 
Godol\u00edas no les crey\u00f3. 
{I}15_{/}Entonces Joan\u00e1n dijo 
secretamente a Godol\u00edas: 
"Yo voy a ir a matar a 
Ismael, hijo de Netan\u00edas, 
sin que nadie lo sepa. 
\u00bfCon qu\u00e9 derecho va a 
quitarte la vida? Esto 
producir\u00eda el desbande de 
todos los jud\u00edos reunidos 
a tu alrededor y ser\u00eda el 
fin de la poca poblaci\u00f3n 
de Jud\u00e1." {I}16_{/}Mas 
Godol\u00edas, hijo de Ajigam, 
le contest\u00f3 a Joan\u00e1n, 
hijo de Carea: "No hagas 
eso, porque no es cierto 
lo que dices de Ismael."
{1}41{/}

{I}1_{/}Pues bien, en el 
s\u00e9ptimo mes, Ismael, hijo 
de Netan\u00edas, nieto de 
Elisama y que ten\u00eda 
sangre real, vino con 
diez hombres a visitar a 
Godol\u00edas, en Misp\u00e1. Y 
mientras estaban comiendo 
con \u00e9l, {I}2_{/}se levantaron 
Ismael y sus diez hombres 
y acuchillaron a 
Godol\u00edas, matando as\u00ed al 
que el rey de Babilonia 
hab\u00eda puesto al frente 
del pa\u00eds.
{I}3_{/}Ismael asesin\u00f3 
tambi\u00e9n a todos los 
jud\u00edos que estaban 
comiendo con Godol\u00edas y a 
los soldados caldeos que 
estaban all\u00ed. {I}4_{/}Dos 
d\u00edas despu\u00e9s del 
asesinato de Godol\u00edas, 
del cual nadie estaba 
enterado todav\u00eda, 
{I}5_{/}llegaron de Siquem, 
de Silo y de Samaria, 
ochenta hombres con la 
barba cortada, la ropa 
hecha tiras y el cuerpo 
cubierto de cortaduras, 
que tra\u00edan ofrendas e 
incienso que quer\u00edan 
presentar en el Templo de 
Yav\u00e9. {I}6_{/}Ismael, hijo de 
Netan\u00edas, sali\u00f3 de Misp\u00e1 
a su encuentro. Ellos 
iban llorando mientras 
caminaban. Al encontrarse 
con ellos, les dijo: 
"Vamos a saludar a 
Godol\u00edas, hijo de 
Ajigam." {I}7_{/}Pero apenas 
llegaron al centro de la 
ciudad, Ismael, ayudado 
por sus hombres, los 
degoll\u00f3 y los ech\u00f3 al 
fondo de un estanque. 
{I}8_{/}Sin embargo, entre 
esos hombres hubo diez 
que le dijeron a Ismael: 
"Cons\u00e9rvanos la vida, 
pues tenemos escondidas, 
en el campo, provisiones 
de trigo, cebada, aceite 
y miel." Entonces los 
perdon\u00f3 y no los hizo 
morir como a sus 
hermanos.
{I}9_{/}El estanque donde 
Israel tir\u00f3 los cad\u00e1veres 
de toda la gente que 
hab\u00eda asesinado era el 
Gran Estanque, que hab\u00eda 
mandado cavar el rey Asa 
para defenderse de Basa, 
rey de israel, hijo de 
Netan\u00edas, y lo llen\u00f3 de 
cad\u00e1veres.
{I}10_{/}Despu\u00e9s se llev\u00f3 
prisioneros a toda la 
peque\u00f1a poblaci\u00f3n que 
hab\u00eda en Misp\u00e1, y a las 
princesas reales que 
Nebuzard\u00e1n, comandante de 
la guard\u00eda, hab\u00eda 
entregado al cuidado de 
Godol\u00edas, hijo de Ajigam. 
Y, de madrugada, se puso 
en marcha hacia el pa\u00eds 
de los amonitas.
REACCI\u00d3N CONTRA ISMAEL{/}

{I}11_{/}Cuando Joan\u00e1n, hijo 
de Carea, y todos los 
oficiales que le 
acompa\u00f1aban se informaron 
de todos los cr\u00edmenes de 
Ismael, {I}12_{/}reunieron a 
todos sus hombres y 
partieron a luchar contra 
Ismael. Lo alcanzaron 
cerca de la gran laguna 
de Gaba\u00f3n. {I}13_{/}Toda la 
gente que Ismael llevaba 
prisionera desde Misp\u00e1 y 
que iba con \u00e9l, se 
alegraron mucho apenas 
vieron a Joan\u00e1n y sus 
oficiales, {I}14_{/}y dando 
media vuelta, regresaron 
al lado de Joan\u00e1n. 
{I}15_{/}Mientras tanto, 
Ismael logr\u00f3 escapar de 
Joan\u00e1n y con ocho hombres 
se pas\u00f3 a los amonitas.
{I}16_{/}Joan\u00e1n, hijo de 
Carea, y sus oficiales 
juntaron a toda la gente 
que Ismael se hab\u00eda 
llevado prisionera desde 
Misp\u00e1, despu\u00e9s de 
asesinar a Godol\u00edas, y 
que se hab\u00eda vuelto 
gracias a ellos desde 
Gaba\u00f3n: hombres, mujeres, 
ni\u00f1os y eunucos. {I}17_{/}Se 
pusieron en camino e 
hicieron un alto en 
Caman, cerca de Bel\u00e9n. Su 
proyecto era irse a 
Egipto, lejos de los 
caldeos, a quienes 
tem\u00edan, despu\u00e9s que 
Ismael hab\u00eda asesinado a 
Godol\u00edas, puesto por el 
rey de Babilonia para 
gobernar el pa\u00eds.
LA HUIDA A EGIPTO{/}

{1}42{/}

{I}1_{/}Entonces todos los 
oficiales, especialmente 
Joan\u00e1n, hijo de Carea, y 
Azar\u00edas, hijo de Hos\u00edas, 
y todo el pueblo, chicos 
y grandes, fueron a ver 
al profeta Jerem\u00edas 
{I}2_{/}para decirle: 
{I}3_{/}"\u00a1Atiende, por favor, 
nuestra solicitud! Ruega 
a Yav\u00e9, tu Dios, por este 
grupito -pues de tantos 
que \u00e9ramos, hemos quedado 
reducidos a unos pocos, 
como t\u00fa mismo lo puedes 
comprobar-, para que 
Yav\u00e9, tu Dios, nos 
indique el camino que 
debemos seguir o lo que 
tenemos que hacer."
{I}4_{/}El profeta Jerem\u00edas 
les contest\u00f3: "De 
acuerdo, ahora mismo me 
pondr\u00e9 a rogar a Yav\u00e9, su 
Dios, por lo que ustedes 
me piden. Y cualquiera 
que sea la respuesta de 
Yav\u00e9, su Dios, yo se la 
comunicar\u00e9 a ustedes sin 
ocultarles nada."
{I}5_{/}Ellos, a su vez, 
dijeron a Jerem\u00edas: "Que 
Yav\u00e9 sea un testigo fiel 
y sincero, que declare 
contra nosotros si no 
hacemos exactamente todo 
lo que Yav\u00e9, tu Dios, nos 
mande a decir por medio 
de ti. {I}6_{/}Sea como sea, 
bueno o malo, seguiremos 
la voz de Yav\u00e9, nuestro 
Dios, con el cual te 
mandamos a conversar. 
As\u00ed, seremos felices por 
haber obedecido lo que 
nos mandaba Yav\u00e9, nuestro 
Dios."
{I}7_{/}Al cabo de diez d\u00edas, 
una palabra de Yav\u00e9 le 
lleg\u00f3 a Jerem\u00edas. 
{I}8_{/}Este llam\u00f3 a Joan\u00e1n, 
hijo de Carea, a todos 
los oficiales de su 
escolta y a todo el 
pueblo, chicos y grandes; 
{I}9_{/}y les dijo:
"As\u00ed, habla Yav\u00e9, el Dios 
de Israel, al que ustedes 
me enviaron para 
exponerle sus deseos: 
{I}10_{/}Si ustedes quieren 
vivir tranquilamente en 
esta tierra, yo los 
edificar\u00e9 y no los 
destruir\u00e9; los plantar\u00e9 y 
no los arrancar\u00e9 m\u00e1s, 
pues estoy arrepentido 
del mal que les he hecho. 
{I}11_{/}No teman al rey de 
Babilonia, que tanto 
susto les causa; no lo 
teman, dice Yav\u00e9, pues 
estoy con ustedes para 
salvarlos y para 
librarlos de sus manos. 
{I}12_{/}Yo pondr\u00e9 en su 
coraz\u00f3n sentimientos de 
piedad hacia ustedes, y 
\u00e9l se compadecer\u00e1 de 
ustedes, permiti\u00e9ndoles 
que vuelvan a su patria.
{I}13_{/}Pero si ustedes 
dicen: "No queremos 
quedarnos m\u00e1s en este 
pa\u00eds", desobedeciendo as\u00ed 
la voz de Yav\u00e9, su Dios, 
{I}14_{/}y sostienen, por el 
contrario: "No, que es a 
Egipto adonde queremos 
ir, pues all\u00ed no veremos 
m\u00e1s la guerra, ni oiremos 
el toque del clar\u00edn, ni 
sufriremos de falta de 
paz; es all\u00ed donde 
queremos morar", 
{I}15_{/}pues bien, entonces, 
peque\u00f1o grupo de Jud\u00e1, 
escucha la palabra de 
Yav\u00e9: Esto dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Si ustedes 
resuelven irse a Egipto y 
entran en esa tierra para 
habitar all\u00ed, {I}16_{/}la 
espada, que les da miedo, 
los alcanzar\u00e1 tambi\u00e9n por 
all\u00e1, y el hambre, que 
les preocupa, les ir\u00e1 
pisando los talones; y 
all\u00ed, en Egipto, ustedes 
morir\u00e1n.
{I}17_{/}Y todos los que han 
decidido irse a Egipto 
para residir all\u00ed, 
morir\u00e1n a espada, de 
hambre y de peste; y 
nadie escapar\u00e1 con vida 
de esa cat\u00e1strofe que les 
voy a mandar. {I}18_{/}S\u00ed, lo 
asegura Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Como cayeron mi 
c\u00f3lera y mi furor sobre 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, as\u00ed tambi\u00e9n se 
desatar\u00e1n sobre ustedes 
si se van a Egipto. Y 
ustedes ser\u00e1n objeto de 
mucho desprecio, de 
asombro, de maldici\u00f3n y 
de burla, y no volver\u00e1n a 
ver m\u00e1s estos lugares.
{I}19_{/}Este es el mensaje 
de Yav\u00e9 al resto de Jud\u00e1: 
No vayan a Egipto. 
F\u00edjense bien que yo se lo 
he advertido hoy, 
claramente. {I}20_{/}Ustedes 
pon\u00edan en juego su propia 
vida, cuando me 
encargaron: "Ruega por 
nosotros a Yav\u00e9, nuestro 
Dios, y todo lo que 
ordene Yav\u00e9, nuestro 
Dios, nos lo comunicas 
para que lo ejecutemos." 
{I}21_{/}Y ahora que se lo 
comunico, ustedes no 
quieren aceptar nada del 
mensaje de Yav\u00e9, su Dios, 
que yo les transmito. 
{I}22_{/}Tengan, pues, 
ustedes muy bien en 
cuenta que perecer\u00e1n por 
la espada, de hambre y de 
peste, en el territorio a 
donde quieren ir a 
instalarse."
{1}43{/}

{I}1_{/}Pero apenas Jerem\u00edas 
hubo terminado de 
transmitir al pueblo todo 
el mensaje que Yav\u00e9, su 
Dios, le hab\u00eda entregado 
para ellos (y que fue 
mencionado arriba), 
{I}2_{/}Azar\u00edas, hijo de 
Mas\u00edas, y Joan\u00e1n, hijo de 
Carea, y todos esos 
hombres, insolentes y 
porfiados, le contestaron 
a Jerem\u00edas: "No es cierto 
lo que cuentas. No es 
Yav\u00e9 quien te ha 
encargado decirnos: "No 
se vayan a vivir a 
Egipto", {I}3_{/}sino que es 
Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
quien te azuza contra 
nosotros para que as\u00ed 
caigamos en manos de los 
caldeos, que nos matar\u00e1n 
o nos desterrar\u00e1n a 
Babilonia."
{I}4_{/}Ni Joan\u00e1n, ni sus 
oficiales, ni nadie del 
pueblo hizo caso de Yav\u00e9, 
que les mandaba quedarse 
en el pa\u00eds de Jud\u00e1. Antes 
bien, {I}5_{/}Joan\u00e1n, hijo de 
Carea, y los jefes del 
ej\u00e9rcito se llevaron al 
resto de la poblaci\u00f3n de 
Jud\u00e1, a los que hab\u00edan 
estado desparramados por 
todas partes y que hab\u00edan 
regresado a Jud\u00e1 para 
vivir all\u00ed. {I}6_{/}Entre 
ellos hab\u00eda hombres, 
mujeres y ni\u00f1os; estaban 
las princesas reales y 
todas las personas que 
Nebuzard\u00e1n, comandante de 
la guardia, hab\u00eda dejado 
con Godol\u00edas, hijo de 
Ajigam, y nieto de Saf\u00e1n, 
y, especialmente, al 
profeta Jerem\u00edas y a 
Baruc, hijo de Ner\u00edas. 
{I}7_{/}Partieron para 
Egipto, desobedeciendo la 
orden de Yav\u00e9, y llegaron 
hasta Tafnes.
JEREM\u00cdAS ANUNCIA LA 
INVASI\u00d3N DE EGIPTO{/}

{I}8_{/}Una palabra de Yav\u00e9 
lleg\u00f3 a Jerem\u00edas en 
Tafnes: {I}9_{/}"Toma unas 
piedras grandes y, a la 
vista de los jud\u00edos, 
m\u00e9telas en el cemento de 
la plaza cuadrada que hay 
a la entrada del palacio 
de Fara\u00f3n, en Tafnes. 
{I}10_{/}Despu\u00e9s dir\u00e1s a esta 
gente: Esto es lo que 
afirma Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Miren, yo voy a 
mandar a buscar a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, mi servidor, 
el cual instalar\u00e1 su 
trono sobre estas piedras 
que he enterrado aqu\u00ed, y 
detr\u00e1s pondr\u00e1 un adorno 
de colgaduras. 
{I}11_{/}Vendr\u00e1 y castigar\u00e1 a 
Egipto:
Quien est\u00e9 destinado a la 
peste, a la peste,
quien al cautiverio, al 
cautiverio,
quien a la espada, a la 
espada.
{I}12_{/}Y prender\u00e1 fuego a 
los templos de los dioses 
de Egipto, quemar\u00e1 o se 
llevar\u00e1 sus dioses, 
despiojar\u00e1 a Egipto como 
despioja un pastor su 
manta, y despu\u00e9s se ir\u00e1 
sin que nadie lo moleste. 
{I}13_{/}Har\u00e1 pedazos los 
obeliscos del templo del 
Sol, que se encuentra en 
On, e incendiar\u00e1 los 
templos de los dioses 
egipcios."
ULTIMAS ADVERTENCIAS DE 
JEREM\u00cdAS{/}

{1}44{/}

{I}1_{/}Palabra que le lleg\u00f3 
a Jerem\u00edas respecto de 
todos los jud\u00edos que 
estaban en Egipto y que 
viv\u00edan en Migdol, Tafnes, 
Nof y en el territorio de 
Patr\u00f3s.
{I}2_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel. Ustedes han 
presenciado todas las 
desgracias que sufrieron 
Jerusal\u00e9n y todas las 
ciudades de Jud\u00e1, que hoy 
no son m\u00e1s que un mont\u00f3n 
de ruinas abandonadas. 
{I}3_{/}Esto les pas\u00f3 por 
culpa de los cr\u00edmenes que 
cometieron para 
molestarme, yendo a 
incensar y adorar a 
dioses extranjeros, que 
no conoc\u00edan ni ellos, ni 
ustedes ni sus padres.
{I}4_{/}Yo les he estado 
mandando a ustedes sin 
parar, a todos mis 
sirvientes los profetas, 
con este mensaje: "No 
hagan esas cosas 
horribles que yo 
detesto." {I}5_{/}Pero no han 
querido escuchar ni hacer 
caso para abandonar su 
maldad o dejar de 
incensar a dioses 
extranjeros. {I}6_{/}Entonces 
mi furor y mi c\u00f3lera 
estallaron y quemaron las 
ciudades de Jud\u00e1 y los 
barrios de Jerusal\u00e9n 
reduci\u00e9ndolos a un mont\u00f3n 
de ruinas abandonadas, 
como lo est\u00e1n hoy en d\u00eda.
{I}7_{/}Y ahora, Yav\u00e9, Dios 
de los Ej\u00e9rcitos, Dios de 
Israel, les pregunta: 
"\u00bfPor qu\u00e9 se hacen tanto 
mal ustedes mismos? 
Ustedes van a hacer que 
se acaben los hombres, 
las mujeres y los ni\u00f1os 
de la raza de Jud\u00e1, hasta 
que no quede nadie, 
{I}8_{/}al provocarme con las 
cosas que hacen sus manos 
o quemando incienso a 
dioses extranjeros en 
este suelo de Egipto a 
donde se han venido a 
instalar. As\u00ed cooperan 
ustedes mismos a su 
propia ruina y hacen que 
todo el mundo los maldiga 
y se r\u00eda de ustedes.
{I}9_{/}\u00bfAcaso se han 
olvidado ustedes de los 
cr\u00edmenes cometidos por 
sus padres, por los reyes 
de Jud\u00e1 y sus mujeres, 
por ustedes y sus 
mujeres, en Jud\u00e1 y en las 
calles de Jerusal\u00e9n? 
{I}10_{/}Hasta ahora no han 
sentido ning\u00fan 
arrepentimiento ni miedo, 
ni se han portado seg\u00fan 
la Ley y los 
mandamientos, que yo 
hab\u00eda publicado delante 
de ustedes y de sus 
padres.
{I}11_{/}Por esto, as\u00ed les 
dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Me voy a fijar en 
ustedes para desgracia 
suya y acabar\u00e9 con todo 
Jud\u00e1. {I}12_{/}Tomar\u00e9 al 
resto de la poblaci\u00f3n de 
Jud\u00e1 que resolvi\u00f3 venirse 
a vivir a Egipto y los 
har\u00e9 perecer a todos en 
la tierra de Egipto; 
caer\u00e1n al filo de la 
espada o morir\u00e1n de 
hambre; grandes y chicos, 
todos morir\u00e1n por la 
espada y de hambre. Los 
aborrecer\u00e1n, se 
asombrar\u00e1n de ellos, los 
maldecir\u00e1n y se reir\u00e1n de 
ellos. {I}13_{/}As\u00ed, como 
castigu\u00e9 a Jerusal\u00e9n con 
la espada, el hambre y la 
peste, tambi\u00e9n castigar\u00e9 
a los que viven en 
Egipto. {I}14_{/}De este 
grupito de Jud\u00e1 que se 
vino a vivir a Egipto 
nadie escapar\u00e1 con vida 
para volver a su patria, 
adonde tanto anhelan 
volver a vivir. Nadie 
regresar\u00e1, sino algunos 
pocos fugitivos."
{I}15_{/}Entonces todos 
aquellos hombres que 
sab\u00edan que sus mujeres 
quemaban incienso a 
dioses extranjeros, todas 
las mujeres que estaban 
presentes y todo el 
pueblo establecido en 
Egipto, en Patr\u00f3s -en 
total una gran 
muchedumbre-, 
respondieron a Jerem\u00edas:
{I}16_{/}"No queremos saber 
nada con todo lo que nos 
has dicho en nombre de 
Yav\u00e9, {I}17_{/}pues nosotros 
continuaremos haciendo lo 
que hemos decidido: 
ofreceremos incienso a la 
reina del cielo y 
derramaremos vino en su 
honor como lo hac\u00edamos 
nosotros, nuestros 
padres, nuestros reyes y 
pr\u00edncipes en las ciudades 
de Jud\u00e1 y en los barrios 
de Jerusal\u00e9n. Entonces 
ten\u00edamos harto pan, 
\u00e9ramos felices y en todo 
nos iba bien. {I}18_{/}Pero 
desde que dejamos de 
ofrecer incienso a la 
reina del cielo y de 
derramar vino en su 
honor, nos ha faltado de 
todo y hemos perecido por 
la espada y de hambre."
{I}19_{/}Y las mujeres 
a\u00f1adieron: "Cuando 
nosotras ofrec\u00edamos 
incienso y derram\u00e1bamos 
vino en honor de la reina 
del cielo, \u00bfacaso era sin 
permiso de nuestros 
maridos?"
{I}20_{/}Pero Jerem\u00edas les 
contest\u00f3 a todo el 
pueblo, a los hombres y 
mujeres que le hab\u00edan 
dicho eso: {I}21_{/}"\u00bfNo ha 
sido, justamente, ese 
incienso que ustedes han 
ofrecido en las ciudades 
de Jud\u00e1 y en los barrios 
de Jerusal\u00e9n, junto con 
sus padres, reyes y 
pr\u00edncipes, lo que ha 
recordado Yav\u00e9 y lo que 
le ha hecho palpitar el 
coraz\u00f3n? {I}22_{/}Yav\u00e9 no ha 
podido contenerse m\u00e1s al 
ver la mala conducta de 
ustedes y las cosas 
horribles que ustedes han 
hecho. Por eso, su pa\u00eds 
es ahora un desierto 
espantoso, maldito y 
abandonado. {I}23_{/}Todas 
las calamidades que est\u00e1n 
ustedes padeciendo ahora, 
han sido porque ustedes 
ofrecieron incienso y 
pecaron as\u00ed contra Yav\u00e9, 
no haciendo caso a su 
palabra y no port\u00e1ndose 
de acuerdo a su Ley, a 
sus mandamientos y 
\u00f3rdenes."
{I}24_{/}En seguida Jerem\u00edas 
se dirigi\u00f3 a todo el 
pueblo, especialmente a 
las mujeres: "Escuchen el 
mensaje de Yav\u00e9: Esto les 
dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: {I}25_{/}Ustedes, 
mujeres, piensan que 
tienen la obligaci\u00f3n de 
cumplir los votos que han 
hecho, y dicen: "Tenemos 
que cumplir fielmente la 
promesa que hemos hecho 
de ofrecer incienso a la 
reina del cielo y 
derramar vino en su 
honor." \u00a1Muy bien! 
\u00a1Cumplan sus mandas, 
derramen su vino! 
{I}26_{/}Sin embargo, oigan 
lo que les dice Yav\u00e9 a 
todos ustedes, los jud\u00edos 
que viven en Egipto: Juro 
por mi Nombre poderoso, 
dice Yav\u00e9, que en todo 
Egipto no habr\u00e1 en 
adelante un solo jud\u00edo 
que pronuncie mi nombre; 
no quedar\u00e1 nadie para 
decir: "Por vida del 
Se\u00f1or, Yav\u00e9."
{I}27_{/}S\u00ed, voy a poner mis 
ojos sobre ellos, no para 
su bien sino para su mal. 
Todos los hombres de Jud\u00e1 
que est\u00e1n ahora en 
Egipto, perecer\u00e1n a 
espada y de hambre hasta 
que se terminen todos. 
{I}28_{/}S\u00f3lo unos pocos, que 
hayan logrado escapar de 
la espada, regresar\u00e1n de 
Egipto a la tierra de 
Jud\u00e1. Entonces todo el 
resto de la poblaci\u00f3n de 
Jud\u00e1, que entr\u00f3 en Egipto 
como refugiado, ver\u00e1 qu\u00e9 
palabra se ha cumplido, 
si la m\u00eda o la suya.
{I}29_{/}Esta es para ustedes 
la prueba de que los voy 
a castigar en este lugar, 
dice Yav\u00e9, para que as\u00ed 
reconozcan que mis 
palabras llenas de 
amenazas contra ustedes 
se cumplir\u00e1n. {I}30_{/}Yav\u00e9 
lo asegura: Voy a 
entregar a Fara\u00f3n Hofr\u00e1, 
rey de Egipto, en manos 
de sus enemigos que 
quieren quitarle la vida, 
igual que entregu\u00e9 a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en 
manos de Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, su 
enemigo, que quer\u00eda 
matarlo."
PALABRAS DE CONSUELO PARA 
BARUC{/}

{1}45{/}

{I}1_{/}Estas fueron las 
palabras que el profeta 
Jerem\u00edas le dirigi\u00f3 a 
Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
cuando \u00e9ste copiaba en un 
libro todo lo que le iba 
dictando Jerem\u00edas, el a\u00f1o 
cuarto del reinado de 
Joaquim, hijo de Jos\u00edas, 
rey de Jud\u00e1. {I}2_{/}"Este 
recado te manda, a ti, 
Baruc, Yav\u00e9, el Dios de 
Israel. {I}3_{/}Ya que t\u00fa has 
dicho: "Pobre de m\u00ed, 
porque Yav\u00e9 a\u00f1ade m\u00e1s 
penas a mis sufrimientos, 
estoy cansado de tanto 
llorar sin encontrar 
consuelo."
{I}4_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9: Lo que 
hab\u00eda construido, lo 
destruyo; lo que hab\u00eda 
plantado, lo arranco, y 
esto, en todo el pa\u00eds. 
{I}5_{/}\u00bfY t\u00fa reclamas para 
ti cosas extraordinarias? 
No reclames tanto, pues 
voy a descargar 
calamidades sobre todos 
los mortales, dice Yav\u00e9, 
pero a ti te conceder\u00e9 la 
vida. La guardar\u00e1s como 
un premio por dondequiera 
que vayas."
PROFECIAS CONTRA LAS 
NACIONES EXTRANJERAS{/}

CONTRA EGIPTO{/}

{1}46{/}

{I}1_{/}Estas son palabras de 
Yav\u00e9 que le llegaron al 
profeta Jerem\u00edas sobre el 
destino de las naciones.
{I}2_{/}Para Egipto y el 
ej\u00e9rcito de Fara\u00f3n Necao, 
rey de Egipto, que estaba 
cerca del r\u00edo Eufrates, 
en Carquemis, y al que 
derrot\u00f3 Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, el a\u00f1o 
cuarto del reinado de 
Joaquim, rey de Jud\u00e1.
{I}3_{/}Preparen escudos 
grandes y chicos,
marchen al combate,
ensillen los caballos;
{I}4_{/}\u00a1monten, jinetes!
Formen filas con los 
cascos puestos,
saquen brillo a las 
lanzas,
\u00a1p\u00f3nganse las corazas...!
{I}5_{/}Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que 
veo?
Ellos se acobardan y 
retroceden.
Los m\u00e1s valientes son 
derrotados,
huyen sin volver la 
cabeza,
\u00a1Terror por todas 
partes!, dice Yav\u00e9.
{I}6_{/}Ni el m\u00e1s \u00e1gil podr\u00e1 
escapar,
ni el m\u00e1s valiente, 
salvarse,
Al norte, a orillas del 
r\u00edo Eufrates,
tropezaron y cayeron.
{I}7_{/}\u00bfQui\u00e9n era aquel que 
sub\u00eda como el Nilo
o como r\u00edo de torrentosas 
aguas?
{I}8_{/}Egipto era el que 
sub\u00eda como el Nilo,
como torrente de 
revueltas aguas.
El dec\u00eda: "Subir\u00e9 e 
inundar\u00e9 la tierra,
destruir\u00e9 las ciudades 
con sus habitantes
{I}9_{/}\u00a1A la carga, la 
caballer\u00eda!
\u00a1Al asalto, los carros!
Adelante, soldados de 
Etiop\u00eda,
y de Libia, que manejan 
escudos, 
y ustedes los de Libia, 
que tiran flechas con el 
arco."
{I}10_{/}Ese d\u00eda ser\u00e1 para el 
Se\u00f1or Yav\u00e9 un d\u00eda de 
venganza, para vengarse 
de sus enemigos: Su 
espada los va a devorar 
hasta quedar satisfecha, 
y se embriagar\u00e1 con su 
sangre.
S\u00ed, el Se\u00f1or, Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, celebra un 
sacrificio de centenares 
de v\u00edctimas, en el norte, 
a orillas del r\u00edo 
Eufrates.
{I}11_{/}\u00a1Sube a Galaad a 
buscar b\u00e1lsamos,
virgen, hija de Egipto!
\u00a1Pero es in\u00fatil que 
multipliques tus 
remedios,
pues nada podr\u00e1 sanarte!
{I}12_{/}Las naciones se han 
enterado de tu derrota,
la tierra est\u00e1 llena con 
tus gritos;
pues un soldado ha 
tropezado con otro
y ambos han ca\u00eddo al 
mismo tiempo.
NABUCODONOSOR INVADE 
EGIPTO{/}

{I}13_{/}Estas fueron las 
palabras que Yav\u00e9 dirigi\u00f3 
al profeta Jerem\u00edas, 
cuando Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, emprendi\u00f3 
el ataque a Egipto:
{I}14_{/}Publ\u00edquenlo en 
Migdol
y rep\u00edtanlo en Nof.
Digan: Lev\u00e1ntate y 
prep\u00e1rate,
porque la espada anda 
devorando a tu alrededor.
{I}15_{/}\u00a1C\u00f3mo! \u00bfApis ha 
huido?
\u00bfTu Toro ha sido 
derrotado?
S\u00ed, Yav\u00e9 lo ha derribado,
{I}16_{/}ha caminado a 
tropezones
y se ha venido a tierra.
Entonces unos a otros se 
han dicho:
"\u00a1Arriba! Volv\u00e1monos a 
nuestro pueblo
y a nuestra patria,
lejos de la espada que 
destruye."
{I}17_{/}Pongan este nombre a 
Fara\u00f3n:
"\u00a1Ruido a destiempo!"
{I}18_{/}Por vida m\u00eda, dice 
el Rey,
cuyo nombre es Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos,
alguien va a venir,
que es como el Tabor 
entre los montes,
o como el Carmelo que 
domina el mar.
{I}19_{/}Prepara tu equipaje 
de desterrada,
hija de Egipto, que vives 
tan c\u00f3modamente.
Nof ser\u00e1 reducida a un 
desierto,
a un mont\u00f3n de ruinas 
abandonadas.
{I}20_{/}Egipto era una linda 
vaquilla: un t\u00e1bano del 
norte se ha posado sobre 
ella. {I}21_{/}Los 
mercenarios que se ve\u00edan 
en ella, eran como 
novillos de engorde, pero 
ellos tambi\u00e9n vuelven la 
espalda y huyen todos 
juntos, sin oponer 
resistencia. Pues \u00e9ste es 
para ellos el d\u00eda de su 
desgracia, la hora de su 
castigo.
{I}22_{/}Esc\u00fachenla que silba 
como una serpiente que 
huye, pues avanzan en 
masa contra ella, se 
echan sobre ella con sus 
hachas, como hace el 
le\u00f1ador, {I}23_{/}\u00a1y cortan 
el bosque!, dice Yav\u00e9. 
S\u00ed, han venido como una 
nube de langostas, tan 
numerosos que no se 
pueden contar.
{I}24_{/}La hija de Egipto se 
ve derrotada, ha ca\u00eddo en 
manos del pueblo del 
norte.
{I}25_{/}Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel, ha declarado: Voy 
a castigar a Am\u00f3n de No, 
el Fara\u00f3n, y a los que 
ponen en \u00e9l su confianza. 
{I}26_{/}Los entregar\u00e9 en 
manos de los que quieren 
quitarles la vida, en 
manos de Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, y de 
sus s\u00fabditos. Pero en el 
futuro Egipto ser\u00e1 
nuevamente poblado como 
antiguamente, dice Yav\u00e9.
{I}27_{/}No tengas miedo, 
Jacob, mi servidor; no te 
asustes, Israel. Pues yo 
estoy aqu\u00ed para sacarte 
de tierras lejanas y a 
tus hijos del pa\u00eds donde 
est\u00e1n cautivos. Jacob 
recobrar\u00e1 la calma y 
vivir\u00e1 tranquilo, sin que 
nadie lo moleste.
{I}28_{/}No temas, servidor 
m\u00edo, Jacob, dice Yav\u00e9, 
pues yo estoy a tu lado. 
Destruir\u00e9 a todas las 
naciones adonde te 
arroj\u00e9, pero a ti no te 
exterminar\u00e9; te castigar\u00e9 
como lo mereces, pero no 
ser\u00e1 una venganza.
CONTRA LOS FILISTEOS{/}

{1}47{/}

{I}1_{/}Esta es la palabra de 
Yav\u00e9 que lleg\u00f3 al profeta 
Jerem\u00edas referente a los 
filisteos, antes que 
Fara\u00f3n se apoderase de 
Gaza. {I}2_{/}As\u00ed dijo Yav\u00e9:
Desde el norte llegan 
aguas desbordadas:
es un r\u00edo caudaloso,
que inunda el pa\u00eds y 
cuanto \u00e9l contiene,
las ciudades y sus 
habitantes.
Por todas partes se 
escuchan gritos,
y los habitantes del pa\u00eds 
se lamentan.
{I}3_{/}Se oye el martilleo 
de las herraduras de sus 
caballos,
el ruido de sus carros 
y el estr\u00e9pito de sus 
ruedas.
Los padres ya no miran 
por sus hijos,
sus manos est\u00e1n sin 
fuerza.
{I}4_{/}Porque ha llegado el 
d\u00eda
en que ser\u00e1n aniquilados 
todos los filisteos,
y en que Tiro y Sid\u00f3n 
ver\u00e1n derrotados
hasta sus \u00faltimos 
aliados.
S\u00ed, Yav\u00e9 exterminar\u00e1 a 
los filisteos,
a los restos de la isla 
de Caftor.
{I}5_{/}Gaza ha sido rapada,
Ascal\u00f3n est\u00e1 callada;
Asdod, resto de los 
anaquitas,
\u00bfhasta cu\u00e1ndo te vas a 
hacer cortaduras en tu 
cuerpo?
{I}6_{/}\u00a1Ay, espada de Yav\u00e9!
\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e1s sin 
descansar?
M\u00e9tete en tu vaina.
\u00a1P\u00e1rate, tranquil\u00edzate!
{I}7_{/}\u00bfC\u00f3mo va a tomar 
descanso
si Yav\u00e9 le ha dado 
\u00f3rdenes?
Ascal\u00f3n y la costa del 
mar,
\u00e9sos son sus blancos.
CONTRA MOAB{/}

{1}48{/}

{I}1_{/}Contra Moab.{/} As\u00ed 
habla Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel:
Pobre de Nebo, que ha 
sido saqueada,
Quiriatayim ha sido 
tomada,
la confusi\u00f3n y el miedo 
reinan en la ciudadela:
{I}2_{/}ya no es m\u00e1s ella la 
gloria de Moab.
En Jeseb\u00f3n han planeado 
su ruina:
"Vamos y borr\u00e9mosla de 
entre las naciones."
Tambi\u00e9n t\u00fa, Madm\u00e9n, vas a 
caer,
ya la espada te est\u00e1 
cercando.
{I}3_{/}Escuchen los gritos 
que se sienten desde 
Abarim:
"\u00a1Calamidad! \u00a1Desastre 
total!
\u00a1Moab ha sido arrasada!"
{I}4_{/}Lo anuncian a voz en 
cuello hasta Soar.
\u00a1Ay!, la cuesta de Luit
la suben llorando.
{I}5_{/}\u00a1Ay!, por la bajada 
de Joronayim
se oyen gritos 
desgarradores:
{I}6_{/}"Huyan, s\u00e1lvese quien 
pueda,
hagan como los burros 
salvajes del desierto."
{I}7_{/}T\u00fa confiabas en tus 
fortalezas y tus 
riquezas,
pero tambi\u00e9n a ti te 
pillar\u00e1n.
Camos partir\u00e1 al 
destierro
con sus sacerdotes y 
pr\u00edncipes.
{I}8_{/}El destructor va a 
invadir a todas las 
ciudades,
sin que se libre una 
sola.
El valle ser\u00e1 arrasado, 
la Meseta saqueada:
lo asegura Yav\u00e9.
{I}9_{/}Entierren a Moab,
porque ha sido totalmente 
destruido;
sus ciudades quedar\u00e1n 
hechas un desierto,
y no habr\u00e1 quien habite 
en ellas.
{I}10_{/}Maldito el que 
ejecuta con flojera el 
trabajo que Yav\u00e9 le ha 
encomendado. \u00a1Maldito el 
que tiene su espada 
limpia de sangre!
{I}11_{/}Tranquilo ha vivido 
Moab desde su juventud,
reposaba como un vino
que nunca ha sido 
cambiado de tonel.
Nunca hab\u00eda marchado al 
exilio,
por eso hab\u00eda conservado 
su gusto
y su sabor no se hab\u00eda 
picado.
{I}12_{/}Pero se acerca el 
momento, dice Yav\u00e9, en 
que le mandar\u00e9 gente que 
lo cambie de tonel; ellos 
dejar\u00e1n sus barriles 
vac\u00edos y quebrar\u00e1n sus 
tinajas. {I}13_{/}Entonces 
Moab se avergonzar\u00e1 de 
Camos como la Casa de 
Israel se avergonz\u00f3 de 
Betel, en el que hab\u00eda 
puesto su esperanza. 
{I}14_{/}\u00bfC\u00f3mo pueden decir 
ustedes: "Somos valientes 
y buenos para la pelea"? 
{I}15_{/}El destructor de 
Moab se ha lanzado contra 
\u00e9l, lo mejor de su 
juventud va a parar al 
matadero.
{I}16_{/}El fin de Moab se 
acerca,
su desgracia est\u00e1 ya 
encima.
{I}17_{/}Lloren por \u00e9l todos 
ustedes, sus vecinos,
ustedes, que conoc\u00edan su 
fama.
Digan: "\u00bfC\u00f3mo ha sido 
roto este bast\u00f3n tan 
firme,
esta vara tan preciosa?"
{I}18_{/}Baja de tu trono de 
gloria 
y si\u00e9ntate en el suelo,
hija de Dib\u00f3n, que vives 
con tanta comodidad;
el devastador de Moab te 
ha atacado
y ha destruido tus 
fortalezas.
{I}19_{/}P\u00e1rate a mirar en el 
camino,
t\u00fa que habitas en Aroer.
Preg\u00fantales al fugitivo y 
al escapado:
"\u00bfQu\u00e9 pasa?"
{I}20_{/}"Moab est\u00e1 
avergonzada porque ha 
sido derrotada.
\u00a1Giman y griten!
Cuenten en Arn\u00f3n que Moab 
ha sido destruida."
{I}21_{/}Se ha dictado la 
sentencia condenando a la 
regi\u00f3n de la Meseta, a 
Jol\u00f3n, Jasa y Mefat, 
{I}22_{/}a Dib\u00f3n, Nebo, 
Betdeblataim, 
{I}23_{/}Quiriatayim, 
Betgamul, Bet Ma\u00f3n, 
{I}24_{/}Cariot y Bosra, y a 
todas las ciudades de 
Moab, tanto las que est\u00e1n 
lejos como las de cerca.
{I}25_{/}El poder de Moab se 
ha venido abajo, ha sido 
herido su brazo.
{I}26_{/}Emborr\u00e1chenlo, pues 
se alz\u00f3 contra Yav\u00e9. \u00a1Que 
Moab se revuelque en sus 
v\u00f3mitos y quede en 
rid\u00edculo! {I}27_{/}Pues, \u00bft\u00fa 
no te re\u00edste tambi\u00e9n de 
Israel? \u00bfLo pillaste, 
acaso, en compa\u00f1\u00eda de 
ladrones, para que 
siempre que hables de \u00e9l, 
menees burlonamente la 
cabeza?
{I}28_{/}Salgan de las 
ciudades
y v\u00e1yanse a los cerros,
habitantes de Moab.
Imiten a las palomas,
que hacen sus nidos al 
borde del precipicio.
{I}29_{/}Nos han llegado 
noticias del orgullo de 
Moab,
es un orgullo muy grande.
{I}30_{/}Conocemos su 
soberbia, su arrogancia, 
su insolencia
y la altaner\u00eda de su 
coraz\u00f3n.
\u00a1Conozco bien su 
arrogancia!,
dice Yav\u00e9,
sus amenazas son puras 
palabras,
sus obras no sirven para 
nada.
{I}31_{/}Por eso, quiero 
tambi\u00e9n llorar por Moab,
gritar por todo Moab,
gemir por la gente de 
Quir-Jer\u00e9s.
{I}32_{/}M\u00e1s que por Yazer, 
lloro por ti,
\u00a1oh vi\u00f1a de Sibma!
Tus sarmientos se 
alargaban m\u00e1s all\u00e1 del 
mar
y alcanzaban hasta Jazer.
Sobre tu cosecha y tu 
vendimia,
ha ca\u00eddo el destructor.
{I}33_{/}El gozo y la alegr\u00eda 
han desaparecido del pa\u00eds 
de Moab.
No hay vino en las cubas,
pues los hombres ya no 
pisan el lagar
ni resuenan m\u00e1s sus 
cantos de alegr\u00eda.
{I}34_{/}Los aullidos de 
Jesb\u00f3n y de Eleal\u00ed se 
escuchan hasta en Jasa; 
se grita desde Segor 
hasta Jorona\u00edm y 
Eglatselisa, pues las 
aguas de Nimri han sido 
devastadas.
{I}35_{/}Har\u00e9 que en Moab no 
haya m\u00e1s quien haga 
ofrendas en los lugares 
altos, o queme incienso a 
su dios, dice Yav\u00e9.
{I}36_{/}Mi coraz\u00f3n gime por 
Moab como una flauta; mi 
coraz\u00f3n gime por la gente 
de Quir-Jer\u00e9s como una 
flauta, porque todas las 
riquezas que hab\u00edan 
acumulado se han perdido. 
{I}37_{/}S\u00ed, todas las 
cabezas est\u00e1n rapadas; 
todas las barbas, 
cortadas; todas las manos 
est\u00e1n llenas de 
cortaduras, y todos se 
han vestido con sacos. 
{I}38_{/}En las terrazas de 
Moab y en sus calles, 
todo el mundo se lamenta, 
porque he hecho pedazos a 
Moab como un c\u00e1ntaro que 
no sirve, dice Yav\u00e9. 
{I}39_{/}\u00bfC\u00f3mo es posible que 
Moab haya sido destruido 
y que, humillado, haya 
tenido que volver la 
espalda? \u00bfPor qu\u00e9 Moab se 
ha convertido en objeto 
de burla y de espanto 
para todos sus vecinos?

{I}40_{/}Porque as\u00ed habla 
Yav\u00e9:
miren c\u00f3mo vuela cual un 
\u00e1guila
y extiende sus alas sobre 
Moab.
{I}41_{/}Las ciudades son 
conquistadas
y las fortalezas 
ocupadas;
el coraz\u00f3n de los 
soldados de Moab ha 
pasado a ser
como el coraz\u00f3n de una 
mujer que da a luz.
{I}42_{/}Moab ha sido 
destruido y queda sin 
habitantes,
porque se alz\u00f3 contra 
Yav\u00e9.
{I}43_{/}\u00a1El terror, la fosa 
y la trampa
son para ti, habitante de 
Moab!,
dice Yav\u00e9.
{I}44_{/}El que escape del 
terror, caer\u00e1 en la fosa,
y el que salga de la 
fosa,
quedar\u00e1 preso en la 
trampa.
S\u00ed, todas estas 
calamidades enviar\u00e9 sobre 
Moab
el a\u00f1o de su castigo, 
dice Yav\u00e9.
{I}45_{/}A la sombra de 
Jesb\u00f3n se pararon,
sin fuerzas, los 
fugitivos.
Pero ha salido un fuego 
de Jesb\u00f3n,
una llama del palacio de 
Sij\u00f3n,
que ha devorado las 
sienes de Moab
y el cr\u00e1neo de esta gente 
revoltosa.
{I}46_{/}\u00a1Ay de ti, Moab!
\u00a1Est\u00e1s perdido, pueblo de 
Camos!
Pues tus hijos han sido 
llevados al destierro
y tus hijas al 
cautiverio.
{I}47_{/}Pero yo cambiar\u00e9 la 
suerte de Moab,
en el futuro, dice Yav\u00e9.
Hasta aqu\u00ed la sentencia 
contra Moab{/}.
CONTRA LOS AMONITAS{/}

{1}49{/}

{I}1_{/}Sobre los hijos de 
Amm\u00f3n.{/} Esto dice Yav\u00e9: 
\u00bfIsrael no tiene, acaso, 
hijos o herederos? \u00bfC\u00f3mo, 
entonces, Melcom ha 
heredado el pa\u00eds de Gad y 
su pueblo se ha 
establecido en sus 
ciudades?
{I}2_{/}Por eso, se acerca ya 
el tiempo, dice Yav\u00e9, en 
que har\u00e9 resonar, en 
Rabb\u00e1 de los amonitas, el 
grito de guerra. Quedar\u00e1 
convertida en un mont\u00f3n 
de escombros abandonados, 
y sus aldeas ser\u00e1n 
incendiadas. Entonces 
Israel despojar\u00e1 a los 
que lo hab\u00edan despojado, 
afirma Yav\u00e9.
{I}3_{/}\u00a1Qu\u00e9jate, Jesb\u00f3n, 
porque Ar ha sido 
destruida. Griten, hijas 
de Rabb\u00e1! \u00a1V\u00edstanse con 
sacos, lloren, anden 
llenas de cortaduras en 
el cuerpo! Pues Melcom 
parte al destierro, junto 
con sus sacerdotes y 
pr\u00edncipes.
{I}4_{/}Eres bien orgullosa 
de tus valles, muchacha 
insolente; confiada en 
tus riquezas, dices: 
"\u00bfQui\u00e9n se atrever\u00e1 a 
atacarme?" {I}5_{/}Pues bien, 
yo tratar\u00e9 de que el 
terror se abalance contra 
ti por todas partes: 
todos huir\u00e1n, cada uno 
por su lado, y no habr\u00e1 
nadie para reunir a los 
fugitivos.
{I}6_{/}Pero, en el futuro, 
mejorar\u00e9 la suerte de los 
hijos de Amm\u00f3n, dice 
Yav\u00e9.
CONTRA EDOM {/}

{I}7_{/}Para Edom.{/} Esto dice 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
\u00bfYa se acab\u00f3 la sabidur\u00eda 
en Tem\u00e1n?
\u00bfPerdieron su prudencia 
los inteligentes,
o se corrompi\u00f3 su 
sabidur\u00eda?
{I}8_{/}\u00a1Den media vuelta y 
huyan, esc\u00f3ndanse bien,
habitantes de Ded\u00e1n
Porque voy a dejar caer 
la ruina sobre Esa\u00fa,
en el momento de su 
castigo!
{I}9_{/}Si llegan 
vendimiadores a tu casa,
no van a dejar un solo 
pampanito;
si son ladrones 
nocturnos,
saquear\u00e1n todo lo que 
encuentren.
{I}10_{/}Pues yo soy el que 
asalto a Esa\u00fa,
y descubro sus 
escondites,
para que ya no pueda 
esconderlos.
\u00a1Su raza ha sido 
destruida, ya no existe!
No hay nadie de entre sus 
vecinos que diga:
{I}11_{/}"P\u00e1same tus 
hu\u00e9rfanos, yo los 
cuidar\u00e9,
y que tus viudas se 
acerquen a m\u00ed con 
confianza."
{I}12_{/}Porque as\u00ed habla 
Yav\u00e9: Los que no deb\u00edan 
haber tomado de esa copa 
fueron obligados a beber, 
y t\u00fa, \u00bfquieres que no te 
castiguen? \u00a1No quedar\u00e1s 
sin castigo, sino que 
tendr\u00e1s tambi\u00e9n que 
tomar! {I}13_{/}Pues yo lo 
jur\u00e9 por m\u00ed mismo, dice 
Yav\u00e9: Bosra quedar\u00e1 
convertida en un desierto 
espantoso, infame y 
maldito, y todas sus 
ciudades no ser\u00e1n, en 
adelante, m\u00e1s que un 
mont\u00f3n de ruinas.
{I}14_{/}Acaba de llegar un 
mensaje de Yav\u00e9, un 
mensajero ha sido enviado 
a todas las naciones: 
"J\u00fantense y marchen 
contra este pueblo. 
Prep\u00e1rense para la 
guerra." {I}15_{/}Pues mira 
c\u00f3mo te he hecho un 
peque\u00f1o pueblo, 
despreciado por los 
hombres.
{I}16_{/}El miedo que met\u00edas 
y la soberbia de tu 
coraz\u00f3n te han enga\u00f1ado a 
ti que vives en el hueco 
de la roca, y te cuelgas 
de la cumbre m\u00e1s alta. 
Aunque hagas tu nido tan 
alto como un \u00e1guila, 
desde all\u00ed te tirar\u00e9 
abajo, dice Yav\u00e9.
{I}17_{/}Edom quedar\u00e1 hecho 
una calamidad: todos los 
que pasen cerca silbar\u00e1n 
horrorizados, al ver 
todas sus heridas. 
{I}18_{/}Ser\u00e1 semejante a 
Sodoma, Gomorra y las 
ciudades vecinas despu\u00e9s 
de la cat\u00e1strofe: nadie 
volver\u00e1 a vivir all\u00ed, ni 
nunca m\u00e1s un ser humano 
se radicar\u00e1 en este 
lugar.
{I}19_{/}Como un le\u00f3n que 
sale de la espesura del 
Jord\u00e1n y se dirige a un 
potrero siempre verde, 
as\u00ed, en un abrir y cerrar 
de ojos, estar\u00e9 en sus 
praderas y los har\u00e9 huir. 
Pues \u00bfqui\u00e9n es como yo? 
\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 resistirme, 
y d\u00f3nde est\u00e1 el pastor 
capaz de hacerme frente?
{I}20_{/}As\u00ed, pues, escuchen 
la decisi\u00f3n que Yav\u00e9 ha 
tomado contra Edom y sus 
proyectos contra los 
habitantes de Tem\u00e1n: S\u00ed, 
hasta las ovejas m\u00e1s 
flacas ser\u00e1n llevadas a 
la rastra, y, al verlo, 
el reba\u00f1o se estremecer\u00e1 
de espanto. {I}21_{/}Con el 
estruendo de su ca\u00edda 
temblar\u00e1 la tierra, y el 
eco se oir\u00e1 hasta en el 
mar Rojo.
{I}22_{/}Miren al \u00e1guila que 
se eleva y que da sus 
vueltas: \u00a1ha extendido 
sus alas sobre Bosra! 
Aquel d\u00eda, el coraz\u00f3n de 
los valientes de Edom 
ser\u00e1 como el coraz\u00f3n de 
una mujer que da a luz.
CONTRA LAS CIUDADES 
SIRIAS{/}

{I}23_{/}Sobre Damasco{/}. 
Jamat y Arfad est\u00e1n 
preocupadas porque 
recibieron una mala 
noticia. Se les para el 
coraz\u00f3n de espanto y no 
pueden tranquilizarse. 
{I}24_{/}Damasco, acobardado, 
se dispone a huir, el 
terror la invade.
{I}25_{/}\u00bfC\u00f3mo es que est\u00e1 
abandonada la ciudad 
famosa, la ciudad alegre? 
{I}26_{/}S\u00ed, es cierto, sus 
j\u00f3venes caer\u00e1n en sus 
plazas y todos sus 
soldados perecer\u00e1n aquel 
d\u00eda, dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos. {I}27_{/}Yo 
prender\u00e9 fuego a las 
murallas de Damasco, que 
quemar\u00e1 tambi\u00e9n a los 
palacios de Benadad.
CONTRA LAS TRIBUS \u00c1RABES{/}

{I}28_{/}Esto dice Yav\u00e9 
respecto de Quedar y los 
reinos de Jasor 
derrotados por 
Nabucodonosor:
\u00a1Lev\u00e1ntense y suban a 
Quedar
y dejen en la ruina a los 
hijos de Oriente!
{I}29_{/}Les quitar\u00e1n sus 
carpas y sus reba\u00f1os,
sus toldos y todo su 
bagaje,
y les arrebatar\u00e1n sus 
camellos.
Gritar\u00e1n encima de ellos: 
"Susto por todas partes."
{I}30_{/}Huyan, salgan 
r\u00e1pido, esc\u00f3ndanse bien,
moradores de Jasor, dice 
Yav\u00e9;
pues Nabucodonosor ha 
trazado un proyecto
y ha organizado un plan 
contra ustedes.
{I}31_{/}"De pie, ataquemos a 
la naci\u00f3n tranquila,
que vive confiada,
que no tiene puertas ni 
candados
y que habita en 
despoblado.
{I}32_{/}Sus camellos ser\u00e1n 
nuestro bot\u00edn
y sus incontables 
reba\u00f1os, nuestra presa."
Voy a desparramar a los 
cuatro vientos
a los que se afeitan la 
cabeza,
y de todas partes les 
sobrevendr\u00e1 la desgracia,
dice Yav\u00e9.
{I}33_{/}Jasor ser\u00e1, en 
adelante,
una guarida de chacales,
un eterno desierto.
All\u00ed nadie vivir\u00e1,
ni ning\u00fan ser humano se 
radicar\u00e1.
CONTRA ELAM{/}

{I}34_{/}Palabra de Yav\u00e9 al 
profeta Jerem\u00edas acerca 
de Elam, al comienzo del 
reinado de Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1.
{I}35_{/}As\u00ed dice Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos: Voy a romper 
el arco de Elam, que es 
la base de su poder. 
{I}36_{/}Har\u00e9 que soplen 
sobre Elam los cuatro 
vientos desde los cuatro 
puntos cardinales del 
cielo; \u00a1y mandar\u00e9 a los 
elamitas a todos estos 
vientos, y no habr\u00e1 
naci\u00f3n adonde no lleguen 
fugitivos de Elam! 
{I}37_{/}Har\u00e9 que los 
elamitas tiemblen al ver 
a sus enemigos, que 
quieren quitarles la 
vida. Sobre ellos 
arrojar\u00e9 la desgracia, mi 
ardiente c\u00f3lera. Enviar\u00e9 
la espada en su 
persecuci\u00f3n, para que los 
mate a todos. {I}38_{/}Pondr\u00e9 
mi trono en Elam y har\u00e9 
desaparecer de all\u00ed rey y 
pr\u00edncipe, dice Yav\u00e9.
{I}39_{/}Pero, en el futuro, 
cambiar\u00e9 la suerte de 
Elam, dice Yav\u00e9.
CA\u00cdDA DE BABILONIA Y 
LIBERACI\u00d3N DE ISRAEL{/}

{1}50{/}

{I}1_{/}Palabra de Yav\u00e9, 
que dijo contra 
Babilonia:
{I}2_{/}"D\u00edganlo entre las 
naciones
para que lo sepan todos;
no lo callen, digan: 
Babilonia ha ca\u00eddo.
Babilonia ha sido tomada.
Su dios Bel ha sido 
humillado,
Marduk ha sido derribado,
avergonzadas est\u00e1n sus 
im\u00e1genes,
espantados sus \u00eddolos.
{I}3_{/}Un pueblo del norte 
la ha atacado
ya ha hecho de su tierra 
un desierto.
Nadie en adelante, hombre 
o animal, vivir\u00e1 en ella.
{I}4_{/}En aquellos d\u00edas, en 
esa \u00e9poca
volver\u00e1n los hijos de 
Israel;
y caminar\u00e1n llorando
en busca de Yav\u00e9, su 
Dios.
{I}5_{/}Preguntar\u00e1n por el 
camino hacia Si\u00f3n,
y mirando a ella, dir\u00e1n:
"Vengan, un\u00e1monos a Yav\u00e9
con pacto eterno e 
inolvidable."
{I}6_{/}Los de mi pueblo eran 
ovejas perdidas;
sus pastores las hab\u00edan 
descarriado
y las hac\u00edan vagar por 
los cerros:
ya no conoc\u00edan su corral.
{I}7_{/}Todo el que los 
encontraba los devoraba,
y sus enemigos dec\u00edan: No 
corremos riesgos,
pues pecaron contra Yav\u00e9,
morada segura en el que 
confiaban sus padres."
{I}8_{/}Huyan de Babilonia
y del pa\u00eds de los 
caldeos.
Salgan como salen los 
machos cabr\u00edos a la 
cabeza del reba\u00f1o.
{I}9_{/}Porque voy a azuzar 
contra Babilonia
grandes naciones venidas 
del norte.
Contra ella, juntas 
pelear\u00e1n,
y la conquistar\u00e1n los 
arqueros certeros,
cuyas flechas no caen en 
el vac\u00edo.
{I}10_{/}Caldea ser\u00e1 
entregada al saqueo
y los saqueadores 
quedar\u00e1n repletos.
{I}11_{/} \u00a1Ustedes se 
alegraban y triunfaban,
saqueadores de mi 
propiedad,
y relinchaban como 
potros!
{I}12_{/}Pero ahora ven a su 
madre humillada,
la que los dio a luz ha 
sido humillada;
ha pasado a ser la \u00faltima 
de las naciones,
un desierto seco y 
triste.
{I}13_{/}La c\u00f3lera de Yav\u00e9 la 
ha devastado,
nadie ya habitar\u00e1 en 
ella.
El que pase cerca de 
Babilonia se detendr\u00e1 
asombrado,
y silbar\u00e1 al ver tantas 
heridas.
{I}14_{/}Ord\u00e9nense frente a 
Babilonia, rod\u00e9enla,
\u00a1ustedes que manejan el 
arco!
\u00a1T\u00edrenle flechas, sin 
ahorrar ninguna!
{I}15_{/}De todas partes han 
lanzado contra ella 
gritos de guerra y se ha 
rendido. Han ca\u00eddo sus 
torres de defensa, se han 
derrumbado sus murallas. 
Ustedes que son los 
instrumentos de la c\u00f3lera 
de Yav\u00e9, \u00a1hagan con ella 
lo mismo que hizo con 
ustedes!
{I}16_{/}Saquen de Babilonia 
al sembrador y al segador 
que maneja la echona. 
Ante la espada 
destructora, que cada uno 
se vuelva a su pueblo y 
huya a su tierra.
{I}17_{/}Israel era una oveja 
perdida, perseguida por 
leones. Primero, el rey 
de Asur la devor\u00f3, y 
luego, Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, se comi\u00f3 
sus huesos. {I}18_{/}Por eso, 
as\u00ed habla Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos, el Dios de 
Israel: Estoy listo para 
castigar al rey de 
Babilonia y a su pa\u00eds, 
como ya castigu\u00e9 al rey 
de Asur. {I}19_{/}Yo har\u00e9 
volver a Israel a su 
corral y comer\u00e1 el pasto 
en el Carmelo y en el 
Bas\u00e1n y en los cerros de 
Efra\u00edm y Galaad tendr\u00e1 
para saciarse.
{I}20_{/}En aquellos d\u00edas, 
entonces, se buscar\u00e1 la 
culpa de Israel, pero no 
existir\u00e1; los pecados de 
Jud\u00e1, pero no se hallar\u00e1 
ninguno, porque al que 
salvo, yo le perdono.
{I}21_{/}Contra el pa\u00eds de 
Meratayim.{/}

"Sube al pa\u00eds de Meratim, 
y at\u00e1calo;
a los habitantes de Pecod 
pers\u00edguelos,
toma la espada y m\u00e1talos, 
dice Yav\u00e9.
Ejecuta mis \u00f3rdenes 
fielmente."
{I}22_{/}Ruido de batalla en 
el pa\u00eds, \u00a1gran desastre!
{I}23_{/}\u00bfC\u00f3mo se ha partido 
en mil pedazos el 
martillo de toda la 
tierra? \u00bfC\u00f3mo es posible 
que Babilonia se haya 
convertido en una cosa 
que produce horror a 
todas las naciones?
{I}24_{/}Te coloqu\u00e9 una 
trampa y ca\u00edste en ella, 
sin darte cuenta. Fuiste 
capturada y dominada 
porque te sublevaste 
contra Yav\u00e9.
{I}25_{/}Yav\u00e9 ha abierto su 
arsenal
y ha sacado las armas de 
su ira,
porque hay trabajo para 
el Se\u00f1or Yav\u00e9
en la tierra de los 
caldeos:
{I}26_{/}"Vengan de todas 
partes,
abran sus graneros,
amont\u00f3nenlo todo y 
pr\u00e9ndanle fuego,
para que no quede nada.
{I}27_{/}Deg\u00fcellen todos sus 
novillos,
que marchen al matadero.
\u00a1Ay de ellos, porque ha 
llegado su d\u00eda,
la hora de su castigo!"
{I}28_{/}\u00a1Escuchen! Son los 
fugitivos y los que 
escaparon del pa\u00eds de 
Babilonia que vienen a 
contar en Si\u00f3n la 
venganza de Yav\u00e9 nuestro 
Dios.
{I}29_{/}Llamen a los 
arqueros para que ataquen 
a Babilonia. Ustedes que 
manejan el arco, pongan 
sus campamentos alrededor 
de ella, para que nadie 
pueda escapar.
P\u00e1guenle a ella seg\u00fan sus 
obras; todo lo que ella 
hizo, hagan con ella, 
porque se port\u00f3 insolente 
con Yav\u00e9, con el Santo de 
Israel.
{I}30_{/}Por eso, sus j\u00f3venes 
caer\u00e1n en sus plazas y 
sus soldados perecer\u00e1n 
aquel d\u00eda, dice Yav\u00e9.
{I}31_{/}Contra ti me dirijo, 
Insolencia{/}, dice el 
Se\u00f1or Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos; ha llegado tu 
d\u00eda, la hora de tu 
castigo.
{I}32_{/} tropezar\u00e1 y caer\u00e1 
al suelo, sin tener qui\u00e9n 
la levante. Prender\u00e9 
fuego a tus ciudades y 
arder\u00e1n todos tus 
alrededores.
{I}33_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos: Los hijos 
de Israel est\u00e1n 
oprimidos, todos los que 
los han hecho cautivos 
los retienen y no quieren 
soltarlos.
{I}34_{/}Pero su Redentor es 
poderoso, su nombre es 
Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos. El 
ha tomado la defensa de 
su causa; dar\u00e1 paz al 
mundo, pero har\u00e1 temblar 
a los habitantes de 
Babilonia.
{I}35_{/}Espada para los 
caldeos,
para los babilonios, sus 
jefes y sus sabios.
{I}36_{/}\u00a1Espada para sus 
adivinos, para que se 
vuelvan tontos!
\u00a1Espada para sus 
soldados, para que se 
acobarden!
{I}37_{/}\u00a1Espada para toda la 
mezcolanza
de tropas aliadas que hay 
dentro de ella,
para que se porten como 
mujeres!
\u00a1Espada a sus tesoros, 
para que sean saqueados!
{I}38_{/}\u00a1Espada a sus aguas, 
para que se sequen!
Porque es un pa\u00eds de 
\u00eddolos y est\u00e1n locos por 
sus horribles im\u00e1genes.
{I}39_{/}Por eso, los linces 
har\u00e1n all\u00e1 sus guaridas 
con los chacales, y los 
avestruces vivir\u00e1n all\u00ed; 
nunca m\u00e1s ser\u00e1 habitada y 
quedar\u00e1 despoblada para 
siempre.
{I}40_{/}Como despu\u00e9s que 
Dios destruy\u00f3 a Sodoma, 
Gomorra y las ciudades 
vecinas, dice Yav\u00e9, all\u00ed 
nadie vivir\u00e1, y ning\u00fan 
ser humano all\u00ed se 
radicar\u00e1.
{I}41_{/}Miren ese pueblo que 
viene del norte,
es una gran naci\u00f3n,
sus reyes poderosos se 
levantan
desde los confines del 
mundo.
{I}42_{/}Empu\u00f1an el arco y la 
lanza,
son b\u00e1rbaros y crueles;
su griter\u00edo es como el 
rugido del mar;
andan a caballo;
cada hombre est\u00e1 equipado 
para la batalla
para atacarte a ti, hija 
de Babilonia.
{I}43_{/}Apenas el rey de 
Babilonia tuvo noticias 
de todo esto,
comenzaron a temblarle 
las manos,
y le asalt\u00f3 la angustia
y un dolor como de una 
mujer que da a luz.
{I}44_{/}Alguien sale como un 
le\u00f3n
de la espesura del 
Jord\u00e1n,
y se dirige a un potrero 
siempre verde;
as\u00ed, en un abrir y cerrar 
de ojos 
los echar\u00e9 de all\u00ed
y colocar\u00e9 a mi elegido.
\u00bfQui\u00e9n es, en efecto, 
como yo?
\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 demandarme 
ante la justicia?
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el pastor 
capaz de hacerme frente?
{I}45_{/}As\u00ed, pues, escuchen 
lo que ha decidido hacer 
Yav\u00e9 con Babilonia y lo 
que piensa realizar en el 
pa\u00eds de los caldeos: s\u00ed, 
hasta las ovejas m\u00e1s 
peque\u00f1as ser\u00e1n llevadas a 
la rastra, y, al verlo, 
el reba\u00f1o temblar\u00e1 de 
miedo.
{I}46_{/}Con el estruendo de 
la ca\u00edda de Babilonia se 
estremece la tierra, y el 
eco retumba en todos los 
pueblos.
EL SE\u00d1OR, CONTRA 
BABILONIA{/}

{1}51{/}

{I}1_{/}As\u00ed habla Yav\u00e9: Voy a 
levantar contra los 
habitantes de Babilonia 
un viento impetuoso. 
{I}2_{/}Enviar\u00e9 a Babilonia 
gente que limpia el grano 
en la era para que la 
aventen y limpien su 
territorio, pues la van a 
atacar por todas partes 
en el d\u00eda de su 
desgracia.
{I}3_{/}Que ninguno de sus 
arqueros pueda estirar su 
arco y que nadie se pueda 
enderezar en su coraza. 
No tengan piedad con sus 
j\u00f3venes, destruyan 
totalmente su ej\u00e9rcito.
{I}4_{/}Los caldeos caer\u00e1n 
heridos en su tierra y 
acuchillados en las 
calles de Babilonia; 
{I}5_{/}porque Israel no es 
viuda de su Dios, Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos, aunque su 
pa\u00eds estaba lleno de 
pecados contra el Santo 
de Israel.
{I}6_{/}Salgan de en medio de 
Babilonia y que cada cual 
salve su vida; para que 
no perezca cuando llegue 
su castigo, pues \u00e9ste es 
el momento de la venganza 
de Yav\u00e9 en que \u00e9l le dar\u00e1 
su merecido.
{I}7_{/}Babilonia era una 
copa de oro en manos de 
Yav\u00e9 que embriag\u00f3 al 
mundo entero, ya que 
todas las naciones 
tomaron vino en ella y 
perdieron la raz\u00f3n.
{I}8_{/}De repente ha ca\u00eddo 
Babilonia y se ha hecho 
pedazos; \u00a1lloren por 
ella! Vayan a buscar 
pomada para su mal, a lo 
mejor se cura.
{I}9_{/}"Atendimos a 
Babilonia, pero no se 
recuper\u00f3. Dej\u00e9mosla ah\u00ed y 
partamos cada uno para 
nuestra tierra; porque el 
juicio en su contra llega 
hasta el cielo y se eleva 
hasta las nubes."
{I}10_{/}Yav\u00e9 ha hecho 
brillar nuestros 
derechos. Vengan y 
contemos en Si\u00f3n las 
obras de Yav\u00e9, nuestro 
Dios.
{I}11_{/}Afilen las flechas, 
llenen con ellas las 
cajas. Yav\u00e9 ha movido la 
voluntad del rey de los 
medos, para que \u00e9ste 
marche contra Babilonia y 
la destruya: \u00e9sta ser\u00e1 la 
venganza de Yav\u00e9, la 
venganza por su Templo.
{I}12_{/}Frente a las 
murallas de Babilonia 
levanten banderas, 
refuercen la guardia, 
coloquen centinelas, 
preparen emboscadas, 
porque Yav\u00e9 mismo pens\u00f3 
el plan, y ahora cumplir\u00e1 
lo que dijo contra los 
habitantes de Babilonia.
{I}13_{/}T\u00fa que resides cerca 
de grandes r\u00edos, t\u00fa, rica 
en tesoros ha llegado tu 
fin, el t\u00e9rmino de tus 
rapi\u00f1as.
{I}14_{/}Yav\u00e9 de los 
Ej\u00e9rcitos lo ha jurado 
por s\u00ed mismo: Te llenar\u00e9 
de hombres tan numerosos 
como langostas, que 
lanzar\u00e1n gritos de guerra 
contra ti.
HIMNO{/}

{I}15_{/}El hizo la tierra 
con su poder, afirm\u00f3 el 
mundo con su sabidur\u00eda y 
con su inteligencia 
extendi\u00f3 los cielos. 
{I}16_{/}A su voz se acumulan 
las aguas en el cielo, 
hace subir las nubes 
desde el extremo de la 
tierra, produce 
rel\u00e1mpagos en medio del 
aguacero y saca el viento 
de sus dep\u00f3sitos.
{I}17_{/}Todo hombre entonces 
se siente est\u00fapido, 
imb\u00e9cil, y el platero se 
averg\u00fcenza de su \u00eddolo, 
pues sus estatuas no son 
m\u00e1s que mentiras, que 
nunca respiran. {I}18_{/}Son 
cosas in\u00fatiles, puras 
tonter\u00edas que 
desaparecer\u00e1n cuando 
llegue su castigo.
{I}19_{/}No es as\u00ed, en 
cambio, el Dios de Jacob, 
pues \u00e9l ha formado el 
universo e Israel es su 
tribu heredera. Su nombre 
es Yav\u00e9 de los Ej\u00e9rcitos.
EL MARTILLO DE YAV\u00c9{/}

{I}20_{/}Yo te us\u00e9 como un 
martillo,
como una maza para el 
combate.
{I}21_{/}Contigo aplast\u00e9 
naciones,
contigo destru\u00ed reinos,
contigo derrib\u00e9 al 
caballo y al jinete,
al carro de guerra y al 
que lo monta.
{I}22_{/}Contigo golpe\u00e9 a 
hombres y mujeres,
al viejo y al muchacho,
al joven y a la doncella.
{I}23_{/}Contigo aplast\u00e9 al 
pastor y su reba\u00f1o,
al labrador y su yunta,
a gobernantes y 
funcionarios.
{I}24_{/}Pero le devolver\u00e9 a 
Babel
y a todos los caldeos
en presencia de ustedes, 
dice Yav\u00e9,
todo el mal que hicieron 
a Si\u00f3n.
Ya vengo a ti, cerro 
destructor,
que arruinabas la faz de 
la tierra.
{I}25_{/}Apenas extienda mi 
mano contra ti
te har\u00e9 rodar de lo alto 
de las rocas
y te convertir\u00e9 en un 
cerro quemado.
Jam\u00e1s sacar\u00e1n de ti una 
piedra de cimientos,
{I}26_{/}ni tampoco buscar\u00e1n 
piedras
para volver a edificarte.
Ser\u00e1s un mont\u00f3n de ruinas 
para siempre,
porque as\u00ed lo ha dicho 
Yav\u00e9.
{I}27_{/}\u00a1Agiten banderas por 
el mundo entero y toquen 
el clar\u00edn en todas las 
naciones! Preparen los 
pa\u00edses para atacarla, 
citen a los reinos de 
Ararat, Minni y Askenaz 
para que marchen contra 
ella; que entre en acci\u00f3n 
el oficial de 
reclutamiento. Lancen a 
la carga la caballer\u00eda 
como una nube de 
langostas rabiosas. 
{I}28_{/}Alisten las naciones 
para el ataque, el rey de 
Media, sus gobernadores, 
todos sus jefes y todos 
los pa\u00edses que est\u00e1n bajo 
su imperio.
{I}29_{/}La tierra tembl\u00f3 y 
se estremeci\u00f3 porque se 
cumpli\u00f3 lo que Yav\u00e9 hab\u00eda 
decretado contra 
Babilonia: reducir el 
territorio de Babilonia a 
un desierto despoblado.
{I}30_{/}Los valientes de 
Babilonia han abandonado 
la batalla y se han 
sentado en las 
ciudadelas; se les 
acabaron las fuerzas y 
parecen unas mujeres. 
{I}31_{/}Han prendido fuego a 
sus aposentos y han hecho 
pedazos sus trancas.
Carteros y mensajeros 
salen unos despu\u00e9s de 
otros para comunicar al 
rey de Babilonia que su 
ciudad ha sido totalmente 
tomada, {I}32_{/}los vados 
del r\u00edo ocupados, las 
fortificaciones 
incendiadas y los 
soldados se ha han 
acobardado.
{I}33_{/}Pues as\u00ed habla Yav\u00e9 
de los Ej\u00e9rcitos, el Dios 
de Israel: La hija de 
Babilonia se parece a una 
era al tiempo de la 
trilla; para ella dentro 
de poco vendr\u00e1 el tiempo 
de la siega.
{I}34_{/}El pueblo de Si\u00f3n 
dice: "Me comi\u00f3 y me 
chup\u00f3 el rey de 
Babilonia; me dej\u00f3 como 
un plato vac\u00edo, me trag\u00f3 
igual que un drag\u00f3n, se 
llen\u00f3 su est\u00f3mago con mis 
mejores presas.
{I}35_{/}\u00a1Caigan sobre 
Babilonia mi humillaci\u00f3n 
y mis sufrimientos, y mi 
sangre sobre los 
habitantes de Caldea!, 
dice Jerusal\u00e9n.
{I}36_{/}Por lo tanto, as\u00ed 
habla Yav\u00e9: Aqu\u00ed estoy 
para tomar la defensa de 
tu casa y para asegurarte 
tu venganza. Voy a secar 
su r\u00edo y a agotar sus 
vertientes. 
{I}37_{/}Babilonia se 
convertir\u00e1 en un mont\u00f3n 
de piedras, ven una 
guarida de chacales que 
cause horror y desprecio, 
sin un solo habitante.
{I}38_{/}Todos rugen como 
leones y andan gru\u00f1endo 
como leoncitos. 
{I}39_{/}\u00bfTienen calor? Ya 
les tengo listo un 
refresco, se lo dar\u00e9 para 
que tomen hasta perder 
los sentidos y caigan en 
un sue\u00f1o eterno y nunca 
m\u00e1s puedan levantarse, 
afirma Yav\u00e9. {I}40_{/}Los 
empujar\u00e9 como corderos al 
matadero, como carneros y 
chivatos.
{I}41_{/}\u00a1C\u00f3mo! \u00bfHa ca\u00eddo, ha 
sido conquistada la m\u00e1s 
famosa del mundo entero? 
\u00a1C\u00f3mo! \u00bfBabilonia ahora 
es la m\u00e1s miserable de 
las naciones? {I}42_{/}El mar 
se sali\u00f3 en Babilonia y 
la sumergi\u00f3 bajo el 
tropel de sus olas. 
{I}43_{/}Sus ciudades se han 
convertido en un desierto 
seco y triste, donde 
nadie vive y por donde 
nadie pasa m\u00e1s.
{I}44_{/}Har\u00e9 una visita a 
Bel en Babilonia y le 
quitar\u00e9 de su boca lo que 
ha comido. Ya no vendr\u00e1n 
m\u00e1s a \u00e9l las naciones.
\u00a1Los muros de Babilonia 
se vinieron abajo, 
{I}45_{/}salgan de all\u00ed, 
pueblo m\u00edo! \u00a1Que cada uno 
de ustedes salve su vida 
ante el fuego de la 
c\u00f3lera de Yav\u00e9! {I}46_{/}Pero 
que no desfallezca su 
coraz\u00f3n ni se asuste por 
las noticias que 
circular\u00e1n por el pa\u00eds, 
pues un a\u00f1o correr\u00e1 un 
rumor, al a\u00f1o siguiente, 
otro; la violencia se 
impondr\u00e1 en el pa\u00eds y un 
tirano derrocar\u00e1 a otro.
{I}47_{/}Pues bien, ya se 
acercaron los d\u00edas en que 
voy a castigar a los 
\u00eddolos de Babilonia; se 
avergonzar\u00e1 todo su 
territorio, todos sus 
muertos quedar\u00e1n tirados 
en el centro de la 
ciudad. {I}48_{/}Entonces el 
cielo y la tierra y todo 
lo que hay en ellos, 
aplaudir\u00e1n contra 
Babilonia, cuando del 
norte vengan a atacarla 
los destructores, dice 
Yav\u00e9.
{I}49_{/}Cuando le toque su 
turno, Babilonia debe 
caer por todos los 
muertos de Israel, as\u00ed 
como por Babilonia muri\u00f3 
tanta gente en el mundo 
entero.
{I}50_{/}\u00a1Ustedes, que se 
libraron de la espada, 
partan, no se queden 
all\u00ed! Acu\u00e9rdense de Yav\u00e9 
en esta tierra lejana, y 
que Jerusal\u00e9n les venga a 
la memoria:
{I}51_{/}"Est\u00e1bamos 
indignados al o\u00edr tantos 
insultos y nos tap\u00e1bamos 
la cara de verg\u00fcenza al 
saber que extranjeros 
hab\u00edan entrado en los 
lugares santos de la Casa 
de Yav\u00e9."
{I}52_{/}No importa, ya viene 
el d\u00eda, dice Yav\u00e9, en que 
castigar\u00e9 a sus \u00eddolos, y 
en toda su tierra se 
quejar\u00e1n los heridos. 
{I}53_{/}Aunque Babilonia se 
levante hasta el cielo y 
alce su poder a donde 
nadie puede llegar, 
llegar\u00e1n, sin embargo, 
hasta all\u00ed los 
saqueadores que yo mand\u00e9, 
asegura Yav\u00e9.
{I}54_{/}Escuchen el griter\u00edo 
que sale de Babilonia y 
el crujido inmenso del 
pa\u00eds de los caldeos. 
{I}55_{/}Es Yav\u00e9 que destruye 
a Babilonia y hace callar 
su gran ruido, sus olas 
pueden rugir como las del 
mar y sentirse el resonar 
de su voz.
{I}56_{/}Es que viene sobre 
Babilonia el que la va a 
destruir; sus soldados 
son hechos prisioneros, y 
sus arcos, rotos. S\u00ed, 
Yav\u00e9 es el Dios de las 
represalias que paga 
estrictamente.
{I}57_{/}Har\u00e9 emborracharse a 
sus jefes y a sus sabios, 
a sus gobernantes, 
funcionarios y soldados, 
que caer\u00e1n en un sue\u00f1o 
eterno para no despertar 
m\u00e1s. \u00a1As\u00ed lo declara el 
Rey, que se llama Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos!
{I}58_{/}Esto dice Yav\u00e9 de 
los Ej\u00e9rcitos: La ancha 
muralla de Babilonia ser\u00e1 
totalmente demolida y sus 
altas puertas ser\u00e1n 
quemadas, pues los 
pueblos trabajan para que 
todo quede en nada, y las 
naciones se esfuerzan 
para que todo lo consuma 
el fuego.
EL LIBRO ARROJADO AL 
EUFRATES{/}

{I}59_{/}Viene a continuaci\u00f3n 
la orden que dio Jerem\u00edas 
a Sera\u00edas, hijo de 
Ner\u00edas, al partir \u00e9ste 
junto a Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, a Babilonia, el 
cuarto a\u00f1o de su reinado 
(Sera\u00edas era el mayordomo 
de viaje).
{I}60_{/}Entonces Jerem\u00edas 
hab\u00eda reunido en un libro 
todas las profec\u00edas que 
hab\u00eda escrito respecto de 
Babilonia para anunciar 
todo el mal que caer\u00eda 
sobre ella.
{I}61_{/}Y Jerem\u00edas dio esta 
orden a Sera\u00edas: "Cuando 
llegues a Babilonia, 
cuida de leer en voz alta 
todo esto, y agrega: 
{I}62_{/}"Yav\u00e9, t\u00fa has 
declarado respecto a este 
lugar que ser\u00e1 destruido 
de manera que nadie lo 
vuelva a habitar y que 
quede arruinado para 
siempre."
{I}63_{/}Terminado de leer el 
libro, lo atar\u00e1s a una 
piedra y lo tirar\u00e1s al 
Eufrates, {I}64_{/}diciendo: 
"As\u00ed se hundir\u00e1 Babilonia 
y nunca se levantar\u00e1 de 
la ruina que yo traigo 
sobre ella.""
Hasta aqu\u00ed, nada m\u00e1s, las 
palabras de Jerem\u00edas.
LA TOMA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{1}52{/}

{I}1_{/}Veinti\u00fan a\u00f1os ten\u00eda 
Sedec\u00edas cuando comenz\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 once a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Jamital y era 
hija de Jerem\u00edas, de 
Libna.
{I}2_{/}Se port\u00f3 mal a los 
ojos de Yav\u00e9, tal como se 
hab\u00eda portado Joaquim. 
{I}3_{/}Todo lo que le pas\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n y a Jud\u00e1 fue 
porque Yav\u00e9 se hab\u00eda 
enojado tanto con ellos 
que acab\u00f3 por echarlos de 
su presencia.
{I}4_{/}Sedec\u00edas se rebel\u00f3 
contra el rey de 
Babilonia. El a\u00f1o nueve 
del reinado de Sedec\u00edas, 
el d\u00eda diez del d\u00e9cimo 
mes del a\u00f1o, 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, lleg\u00f3 con todo 
su ej\u00e9rcito a atacar a 
Jerusal\u00e9n, instal\u00f3 su 
campamento frente a la 
ciudad y la rode\u00f3 de 
trincheras. {I}5_{/}La ciudad 
estuvo sitiada hasta el 
a\u00f1o und\u00e9cimo del reinado 
de Sedec\u00edas.
{I}6_{/}El d\u00eda nueve del 
cuarto mes, cuando el 
hambre reinaba en la 
ciudad y la poblaci\u00f3n no 
ten\u00eda ya nada m\u00e1s que 
comer, {I}7_{/}se abri\u00f3 un 
hoyo en el muro de la 
ciudad; el rey y todos 
los combatientes salieron 
de noche y escaparon de 
la ciudad por el camino 
de la puerta que est\u00e1 
entre las dos murallas y 
que est\u00e1 cerca del parque 
del rey -los caldeos 
rodeaban la ciudad-, y 
tomaron el camino del 
valle del Jord\u00e1n. 
{I}8_{/}Pero las tropas 
caldeas persiguieron al 
rey y alcanzaron a 
Sedec\u00edas en los llanos de 
Jeric\u00f3, donde todos sus 
soldados, dej\u00e1ndolo solo, 
huyeron.
{I}9_{/}Tomaron preso al rey 
y lo llevaron a la 
presencia del rey de 
Babilonia, que estaba en 
Ribla, en tierra de 
Jamat, el cual lo someti\u00f3 
a juicio. {I}10_{/}En Ribla 
mand\u00f3 degollar a los 
hijos de Sedec\u00edas ante 
sus propios ojos, y lo 
mismo hizo con todos los 
jefes de Jud\u00e1. 
{I}11_{/}Luego, le sac\u00f3 los 
ojos a Sedec\u00edas y lo 
amarr\u00f3 con cadenas de 
bronce. Despu\u00e9s el rey de 
Babilonia se lo llev\u00f3 a 
Babilonia, donde lo tuvo 
prisionero hasta el d\u00eda 
de su muerte.
{I}12_{/}El d\u00eda diez del 
quinto mes, era el a\u00f1o 
diecinueve de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia 
y uno de los acompa\u00f1antes 
m\u00e1s cercanos del rey de 
Babilonia, hizo su 
entrada en Jerusal\u00e9n. 
{I}13_{/}Incendi\u00f3 el Templo 
de Yav\u00e9, el palacio real 
y todas las casas de 
Jerusal\u00e9n. {I}14_{/}Las 
tropas caldeas, que 
mandaba el comandante de 
la guardia, demolieron 
todas las murallas que 
rodeaban a Jerusal\u00e9n.
{I}15_{/}Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, 
desterr\u00f3 el resto de la 
poblaci\u00f3n que hab\u00eda 
quedado en la ciudad, a 
los desertores que se 
hab\u00edan pasado al rey de 
Babilonia y a los pocos 
artesanos que a\u00fan hab\u00eda. 
Pero Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, 
{I}16_{/}dej\u00f3 una parte de la 
gente pobre del pa\u00eds como 
vinateros y labradores.
{I}17_{/}Los caldeos hicieron 
pedazos las columnas de 
bronce de la Casa de 
Yav\u00e9, las basas redondas 
y el Mar de Bronce que 
hab\u00eda en la Casa de Yav\u00e9, 
y se llevaron todo el 
bronce a Babilonia.
{I}18_{/}Tomaron tambi\u00e9n los 
ceniceros, las palas, los 
cuchillos, las copas para 
rociar, las cucharas; en 
una palabra, todos los 
objetos de bronce que se 
utilizaban en el templo. 
{I}19_{/}El comandante de la 
guardia tom\u00f3 adem\u00e1s las 
vasijas, los braseros, 
los jarros, los 
ceniceros, los 
candelabros, los tazones 
y los platos para los 
sacrificios, todo de oro 
y de plata.
{I}20_{/}En cuanto a las dos 
columnas, al Mar, a los 
doce bueyes de bronce que 
estaban debajo del Mar, y 
a las basas redondas que 
el rey Salom\u00f3n hab\u00eda 
mandado fabricar para la 
Casa de Yav\u00e9, no se pudo 
calcular lo que pesaba el 
bronce de todos estos 
objetos.
{I}21_{/}Cada una de las dos 
columnas ten\u00eda dieciocho 
codos de alto, doce de 
circunferencia y cuatro 
dedos de grosor, y eran 
huecas por dentro. 
{I}22_{/}Encima ten\u00edan un 
capitel de bronce de 
cinco codos de altura, 
rodeado totalmente por un 
trenzado con granadas, 
todo de bronce. Ambas 
columnas eran iguales. 
{I}23_{/}Hab\u00eda noventa y seis 
granadas de relieve en 
torno a ellas. Y hab\u00eda 
cien granadas alrededor 
del trenzado.
{I}24_{/}El comandante de la 
guardia tom\u00f3 prisionero 
al sumo sacerdote Seraya, 
a su vicario Sofon\u00edas y a 
los tres guardianes del 
Templo.
{I}25_{/}Entre los ciudadanos 
hizo apresar a un oficial 
del palacio que mandaba a 
los soldados, a siete 
familiares del rey que 
fueron encontrados en la 
ciudad, al secretario del 
jefe del ej\u00e9rcito, 
encargado del 
reclutamiento, y a 
sesenta personas de 
condici\u00f3n que se hallaban 
en la ciudad. 
{I}26_{/}Nebuzard\u00e1n, 
comandante de la guardia, 
los mantuvo detenidos y 
los llev\u00f3 al rey de 
Babilonia, que estaba en 
Ribla, {I}27_{/}quien los 
mand\u00f3 matar en Ribla, en 
la regi\u00f3n de Jamat. 
Entonces fue desterrado 
Jud\u00e1 lejos de su tierra.
{I}28_{/}Este es el n\u00famero de 
las personas que desterr\u00f3 
Nabucodonosor: en el a\u00f1o 
s\u00e9ptimo: 3_.023{I}_{/} 
jud\u00edos; {I}29_{/}en el a\u00f1o 
dieciocho de 
Nabucodonosor fueron 
sacadas de Jerusal\u00e9n 
83_2{I}_{/} personas; {I}30_{/}en 
el a\u00f1o veintitr\u00e9s de 
Nabucodonosor, 
Nebuzard\u00e1n, comandante de 
la guardia, mand\u00f3 al 
destierro 74_5_ jud\u00edos. 
Lo que da un total de 
4_.60_0 personas.
{I}31_{/}Pero en el a\u00f1o 
treinta y siete del 
destierro de Joaqu\u00edn, rey 
de Jud\u00e1, el d\u00eda 
veinticinco del duod\u00e9cimo 
mes, Evilmerodac, rey de 
Babilonia, durante el 
primer a\u00f1o de reinado, 
indult\u00f3 a Joaquim, rey de 
Jud\u00e1, y lo sac\u00f3 de la 
c\u00e1rcel. {I}32_{/}Le habl\u00f3 
amigablemente y le 
concedi\u00f3 un trato 
superior al de los otros 
reyes que estaban con \u00e9l 
en Babilonia. 
{I}33_{/}Joaquim dej\u00f3 sus 
ropas de prisionero y, en 
adelante, se sent\u00f3 a 
comer en la mesa del rey. 
{I}34_{/}Su mantenimiento fue 
siempre asegurado por el 
rey de Babilonia, d\u00eda a 
d\u00eda, hasta su muerte, 
mientras vivi\u00f3.
