{N}ORACI\u00d3N DE LOS DESTERRADOS{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}Estas son las palabras del libro de Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
descendiente de Maas\u00edas, de Sedec\u00edas, de Sede\u00ed, de Helc\u00edas. 
{R}_{I}2_{/}Lo escribi\u00f3 en Babilonia el a\u00f1o quinto, el d\u00eda siete del mes, 
desde que los caldeos se apoderaron de Jerusal\u00e9n y la incendiaron.
[=]_{R}_{I}3_{/}Baruc ley\u00f3 las palabras de este libro en presencia de 
Jecon\u00edas, hijo de Joaquim, rey de Jud\u00e1, y delante de todo el 
pueblo que acud\u00eda a o\u00edrlas. {R}_{I}4_{/}Estaban todos los personajes de 
la familia real, los ancianos y el pueblo, desde el m\u00e1s peque\u00f1o 
hasta el m\u00e1s grande, cuantos habitaban en Babilonia junto al r\u00edo 
Sud.
{I}5_{/}Entonces lloraron, ayunaron y rezaron {I}6_{/}e hicieron una 
colecta de dinero, de acuerdo a las posibilidades de cada uno. 
{R}_{I}7_{/}Enviaron a Baruc a Jerusal\u00e9n, hacia Joaquim, hijo de Helc\u00edas, 
hijo de Sal\u00f3n, sacerdote, a los sacerdotes y a todo el pueblo que 
se hallaba con \u00e9l en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}8_{/}Antes de partir, el d\u00eda diez 
del mes de Siv\u00e1n, hab\u00eda tomado los vasos del Templo del Se\u00f1or que 
hab\u00edan sido robados, para devolverlos a la tierra de Jud\u00e1. Eran 
los vasos de plata que hab\u00eda hecho Sedec\u00edas, hijo de Jos\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, {R}_{I}9_{/}cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, aprision\u00f3 a 
Jecon\u00edas y a los pr\u00edncipes, a todos los ricos y al pueblo y los 
llev\u00f3 de Jerusal\u00e9n a Babilonia.
[=]_{R}_{I}10_{/}Y les dijeron: "Les mandamos dinero para que compren 
holocaustos y ofrendas por el pecado e incienso, y para que 
ofrezcan sacrificios en el altar del Se\u00f1or nuestro Dios, 
{R}_{I}11_{/}rueguen por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y 
por la vida de Baltasar, su hijo, para que en todo tengan \u00e9xito. 
As\u00ed el Se\u00f1or nos conceder\u00e1 a nosotros fortaleza y salud, 
{R}_{I}12_{/}viviremos bajo la protecci\u00f3n de Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, y de su hijo Baltasar, los serviremos por largo tiempo 
y nos tratar\u00e1n bien.
{R}_{I}13_{/}Rueguen tambi\u00e9n por nosotros al Se\u00f1or, nuestro Dios, porque 
lo hemos ofendido y hasta el d\u00eda de hoy el enojo y la c\u00f3lera del 
Se\u00f1or no se han apartado de nosotros. {R}_{I}14_{/}Finalmente, lean este 
libro que les mandamos para que sea le\u00eddo en el Templo del Se\u00f1or 
en d\u00eda de fiesta y en los d\u00edas que conviene.
[=]_{R}_{I}15_{/}Dir\u00e1n: Que todos reconozcan la justicia del Se\u00f1or, 
nuestro Dios. En cambio, a nosotros nos corresponde la verg\u00fcenza y 
tambi\u00e9n a los habitantes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, {R}_{I}16_{/}a nuestros 
reyes y nuestros pr\u00edncipes, a nuestros sacerdotes, nuestros 
profetas y nuestros padres, {I}17_{/}porque hemos pecado delante del 
Se\u00f1or. {I}18_{/}Le hemos desobedecido, no hemos escuchado su voz ni 
hemos caminado de acuerdo con las \u00f3rdenes que el Se\u00f1or nos puso 
delante. {R}_{I}19_{/}Desde el d\u00eda en que el Se\u00f1or sac\u00f3 a nuestros padres 
de Egipto hasta hoy, hemos sido desobedientes con \u00e9l y nos hemos 
rebelado en vez de escuchar su voz.
[=]_{R}_{I}20_{/}Por eso, nos sobrevinieron calamidades y la maldici\u00f3n 
que el Se\u00f1or dijo a su siervo Mois\u00e9s el d\u00eda en que sac\u00f3 a nuestros 
padres de Egipto para darnos una tierra que destila leche y miel. 
Vivimos entre desgracias hasta el d\u00eda de hoy. {R}_{I}21_{/}No escuchamos 
la voz del Se\u00f1or, seg\u00fan lo que dec\u00edan los profetas que nos envi\u00f3; 
{I}22_{/}y todos nos fuimos, seg\u00fan las inclinaciones de nuestro 
perverso coraz\u00f3n, a servir a otros dioses y a hacer lo que 
desagrada al Se\u00f1or.
{1}2{/}

{R}_{I}1_{/}Por eso, el Se\u00f1or cumpli\u00f3 la palabra que hab\u00eda pronunciado en 
contra nuestra, contra nuestros gobernantes que gobernaron a 
Israel, contra nuestros reyes y nuestros jefes, tanto en Israel 
como en Jud\u00e1.
{R}_{I}2_{/}Bajo la inmensidad del cielo jam\u00e1s se produjo nada semejante 
a lo que \u00e9l hizo en Jerusal\u00e9n, de acuerdo a lo que est\u00e1 escrito en 
la Ley de Mois\u00e9s: {I}3_{/}llegamos a comer la carne de nuestros hijos 
e hijas. [=]_{R}_{I}4_{/}Adem\u00e1s, nos someti\u00f3 al poder de todas las 
naciones que nos rodean, para que fu\u00e9ramos maldecidos y humillados 
entre los pueblos de los alrededores en que el Se\u00f1or nos dispers\u00f3. 
[=]_{I}5_{/}Fuimos sometidos en vez de dominar, porque hab\u00edamos 
ofendido al Se\u00f1or, al no escuchar su voz.
{I}6_{/}Que todos reconozcan la justicia del Se\u00f1or, pero nosotros hoy 
y nuestros padres no merecemos sino verg\u00fcenza. Todas estas 
calamidades que nos han sobrevenido, {I}7_{/}el Se\u00f1or las hab\u00eda 
pronunciado en contra nuestra. {I}8_{/}No hemos suplicado al Se\u00f1or 
para que nos hiciera volver de nuestros perversos pensamientos. 
{R}_{I}9_{/}Entonces el Se\u00f1or mand\u00f3 estas calamidades sobre nosotros, 
porque es justo en todo lo que nos manda hacer, {I}10_{/}y nosotros no 
escuchamos su voz, que nos mandaba caminar seg\u00fan sus \u00f3rdenes.
[=]_{R}_{I}11_{/}Y ahora, Se\u00f1or, Dios de Israel, t\u00fa que sacaste a tu 
pueblo de Egipto con firme mano, con se\u00f1ales y milagros, con gran 
poder\u00edo y brazo fuerte, haciendo as\u00ed famoso tu Nombre hasta el d\u00eda 
de hoy, {I}12_{/}hemos pecado, hemos sido impios e injustos, Se\u00f1or, 
descuidando todos tus mandamientos. {I}13_{/}Que tu c\u00f3lera se aparte 
de nosotros, puesto que quedamos poqu\u00edsimos entre las naciones en 
que nos dispersaste.
{I}14_{/}Se\u00f1or, escucha nuestra oraci\u00f3n y nuestra s\u00faplica, l\u00edbranos 
por tu honor y conc\u00e9denos el favor de los que nos desterraron. 
{R}_{I}15_{/}Que la tierra entera sepa que t\u00fa eres el Se\u00f1or, Dios 
nuestro, ya que Israel y su raza lleva tu Nombre. {I}16_{/}Se\u00f1or, mira 
desde tu santa Morada y piensa en nosotros, inclina tu o\u00eddo y 
escucha. {R}_{I}17_{/}Se\u00f1or, abre los ojos y considera: no son los 
muertos que yacen en el sepulcro, los que celebrar\u00e1n tu justicia y 
tu gloria despu\u00e9s que se les arrebat\u00f3 el aliento del pecho; 
{R}_{I}18_{/}m\u00e1s bien te celebrar\u00e1 el alma llena de aflicci\u00f3n del que 
camina inclinado y sin fuerzas, con los ojos desfallecidos y el 
alma hambrienta. Esos reconocer\u00e1n tu gloria y justicia, Se\u00f1or.
[=]_{R}_{I}19_{/}Nosotros no nos apoyamos en los m\u00e9ritos de nuestros 
padres y de nuestros reyes para depositar nuestra s\u00faplica en tu 
presencia, Se\u00f1or Dios. {R}_{I}20_{/}Porque t\u00fa mandaste sobre nosotros tu 
c\u00f3lera y tu furor, como lo hab\u00edas declarado por el ministerio de 
tus servidores los profetas, en estos t\u00e9rminos: [=]_{R}_{I}21_{/}As\u00ed 
habla el Se\u00f1or: "Som\u00e9tanse y sirvan al rey de Babilonia; entonces 
permanecer\u00e1n en el pa\u00eds que di a sus padres. {R}_{I}22_{/}Pero si ustedes 
no escuchan la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or de servir al rey de Babilonia, 
[=]_{R}_{I}23_{/}har\u00e9 cesar en las ciudades de Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n el 
canto de gozo y de alegr\u00eda, el canto del esposo y de la esposa, y 
todo el pa\u00eds llegar\u00e1 a ser una desolaci\u00f3n, sin habitantes." 
[=]_{R}_{I}24_{/}Pero nosotros no escuchamos tu invitaci\u00f3n de servir al 
rey de Babilonia; entonces t\u00fa cumpliste las palabras que hab\u00edas 
pronunciado por ministerio de tus siervos los profetas: los huesos 
de nuestros reyes y los de nuestros padres ser\u00edan sacados de su 
lugar. {I}25_{/}Y fueron expuestos al calor del d\u00eda y al fr\u00edo de la 
noche, despu\u00e9s que murieron en medio de terribles miserias: 
hambre, espada y peste. {R}_{I}26_{/}Y de esta casa que lleva tu Nombre 
t\u00fa hiciste lo que hoy vemos, a causa de la maldad de la gente de 
Israel y de la gente de Jud\u00e1.
{I}27_{/}Sin embargo, Se\u00f1or, has obrado con nosotros seg\u00fan toda tu 
indulgencia y tu inmensa ternura, {R}_{I}28_{/}como lo hab\u00edas declarado 
por ministerio de tu servidor Mois\u00e9s el d\u00eda en que t\u00fa le mandaste 
que escribiera la Ley en presencia de los hijos de Israel, en 
estos t\u00e9rminos: [=]_{R}_{I}29_{/}"Si no escuchan mi voz, con toda 
seguridad esta inmensa y ruidosa muchedumbre ser\u00e1 reducida a un 
peque\u00f1o n\u00famero entre las naciones donde los dispersar\u00e9, 
[=]_{I}30_{/}porque s\u00e9 que no me escuchar\u00e1n; es un pueblo de cabeza 
dura.
Pero en el pa\u00eds de su destierro entrar\u00e1n en s\u00ed mismos {R}_{I}31_{/}y 
conocer\u00e1n que yo soy el Se\u00f1or su Dios. Les dar\u00e9 un coraz\u00f3n y unos 
o\u00eddos que escuchen {I}32_{/}y me alabar\u00e1n en el pa\u00eds de su destierro y 
se acordar\u00e1n de mi nombre; {I}33_{/}se arrepentir\u00e1n de su cabeza dura 
y de sus malas acciones, recordando la suerte de sus padres, que 
pecaron delante del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}34_{/}Entonces los devolver\u00e9 al 
pa\u00eds que con juramento promet\u00ed a sus padres, Abraham, Isaac y 
Jacob, y lo poseer\u00e1n; ah\u00ed los multiplicar\u00e9 y ya no ser\u00e1n 
disminuidos; [=]_{R}_{I}35_{/}con ellos establecer\u00e9 una alianza eterna, 
ser\u00e9 su Dios y ellos ser\u00e1n mi pueblo. Yo no arrojar\u00e9 m\u00e1s a mi 
pueblo Israel del pa\u00eds que les di."
{1}3{/}

{R}_{I}1_{/}Se\u00f1or todopoderoso, Dios de Israel, un alma angustiada, un 
esp\u00edritu turbado es quien te clama. {I}2_{/}Se\u00f1or, escucha y api\u00e1date, 
porque hemos pecado contra ti.
{I}3_{/}T\u00fa reinas para siempre, y nosotros perecemos para siempre, 
Se\u00f1or todopoderoso. {R}_{I}4_{/}Dios de Israel, escucha, pues, la s\u00faplica 
de los muertos de Israel. Somos los hijos de los que pecaron en 
contra de ti y no escucharon la voz del Se\u00f1or, su Dios; de ah\u00ed las 
calamidades que se nos han apegado. {I}5_{/}No te acuerdes de las 
injusticias de nuestros padres, sino acu\u00e9rdate en esta hora de tu 
poder y de tu Nombre.
{R}_{I}6_{/}S\u00ed, t\u00fa eres el Se\u00f1or, nuestro Dios, y nosotros queremos 
alabarte, Se\u00f1or. {I}7_{/}Por eso, pusiste en nuestros corazones tu 
temor para que invoquemos tu Nombre. Queremos alabarte en nuestro 
destierro, ya que hemos alejado de nuestro coraz\u00f3n toda la malicia 
de nuestros padres que pecaron delante de ti. {R}_{I}8_{/}Aqu\u00ed estamos, 
todav\u00eda hoy, en este destierro en que nos dispersaste para ser 
despreciados, maldecidos y condenados, despu\u00e9s de todas las faltas 
de nuestros padres que se alejaron del Se\u00f1or Dios nuestro."
{N}\u00bfQUI\u00c9N ENCONTR\u00d3 LA SABIDUR\u00cdA?{/}

[\u0095]_{R}_{I}9_{/}Escucha, Israel, los mandatos de la vida,
pon atenci\u00f3n para que puedas discernir.
{R}_{I}10_{/}Israel, \u00bfpor qu\u00e9 moras en tierra de enemigos?
y envejeces en un pa\u00eds extra\u00f1o
[=]_{I}11_{/}donde te manchas con hombres impuros,
y te cuentan entre los que van al abismo?
{R}_{I}12_{/}Es que dejaste la fuente de la sabidur\u00eda.
{R}_{I}13_{/}Si hubieras seguido el camino de Dios,
ser\u00eda la paz tu morada para siempre.
[=]_{I}14_{/}Aprende d\u00f3nde est\u00e1 la prudencia,
la fuerza y la inteligencia,
para saber d\u00f3nde est\u00e1n vida y largos d\u00edas,
tiempos alegres y paz.
[=]_{I}15_{/}\u00bfQui\u00e9n ubicar\u00e1 la sabidur\u00eda
y entrar\u00e1 a la bodega de sus tesoros?
[=]_{I}16_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n ahora los soberanos
que dominaban hasta las bestias del campo
{I}17_{/}y jugaban con las aves del cielo,
{I}18_{/}los que acumulaban plata y oro,
y la gente les ten\u00eda respeto
Nunca se cansaban de acumular la plata
y sab\u00edan el arte de aprovecharla:
\u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 contar todas sus obras?
{I}19_{/}Desaparecieron, 
bajaron al lugar de los muertos
y otros tomaron sus puestos.
{I}20_{/}Una nueva generaci\u00f3n goza la luz
y ocupa la tierra,
que tampoco sabe los caminos de la sabidur\u00eda.
{I}21_{/}No han encontrado sus senderos
ni han dado con ella,
y sus hijos se han extraviado.
[=]_{I}22_{/}De ella no se oy\u00f3 en Cana\u00e1n
ni fue vista en Tem\u00e1n.
{I}23_{/}No la encontraron los \u00e1rabes inquietos,
los mercaderes de Madi\u00e1n y Tem\u00e1n,
los autores de f\u00e1bulas ni los fil\u00f3sofos;
no conocieron el camino de la sabidur\u00eda
ni descubrieron sus senderos.
{R}_{I}24_{/}\u00a1Oh Israel, qu\u00e9 grande es la casa de Dios
y el lugar de su dominio!
{I}25_{/}Alto y ancho, no tiene l\u00edmites ni medidas.
{I}26_{/}All\u00ed nacieron los antiguos y famosos gigantes,
fuertes y entendidos en el arte de la guerra,
{R}_{I}27_{/}pero Dios no los eligi\u00f3
ni les ense\u00f1\u00f3 el camino de la sabidur\u00eda.
{I}28_{/}Murieron por carecer de prudencia,
perecieron por su locura.
[=]_{I}29_{/}\u00bfQui\u00e9n fue al cielo y la trajo?
\u00bfQui\u00e9n la baj\u00f3 desde las nubes?
[=]_{R}_{I}30_{/}\u00bfQui\u00e9n atraves\u00f3 el mar y la encontr\u00f3?
\u00bfQui\u00e9n la comprar\u00e1 a precio de oro?
{I}31_{/}No hay qui\u00e9n conozca su camino,
nadie imagina sus senderos.
[=]_{I}32_{/}La conoce el que todo lo sabe,
la descubri\u00f3 con su inteligencia
el que arregl\u00f3 la tierra para siempre,
y la llen\u00f3 de animales.
{I}33_{/}El que env\u00eda la luz, y la luz llega,
el que la llama y vuelve temblorosa:
[=]_{I}34_{/}por \u00e9l se enciendan los astros, llenos de gozo,
y cada uno en su puesto vela sobre la noche.
{I}35_{/}Los llama \u00e9l y responden: \u00a1Aqu\u00ed estamos!
Y brillan alegres a su Creador.
{R}_{I}36_{/}Este es nuestro Dios,
ning\u00fan otro se puede comparar a \u00e9l.
[=]_{R}_{I}37_{/}Recorri\u00f3 todos los caminos de la ciencia,
y se la dio a su servidor Jacob,
a los hijos de Israel, sus predilectos.
{I}38_{/}Despu\u00e9s apareci\u00f3 la sabidur\u00eda en la tierra
y vino a convivir con los hombres.
{1}4{/}

[=]_{R}_{I}1_{/}Ella misma es el libro de los mandamientos,
y la Ley de Dios que permanece para siempre.
Todos los que la conservan alcanzar\u00e1n la vida;
pero los que la abandonan, morir\u00e1n.
[=]_{R}_{I}2_{/}Vuelve, Jacob, y abr\u00e1zala,
camina hacia la gloria a la claridad de su luz.
{I}3_{/}No cambies por la de otro pueblo
la sabidur\u00eda que s\u00f3lo t\u00fa tienes.
{R}_{I}4_{/}\u00a1Felices somos, Israel,
pues sabemos nosotros lo que gusta al Se\u00f1or!
Consuelo para Jerusal\u00e9n
{R}_{I}5_{/}Valor, pueblo m\u00edo, t\u00fa que conservas el nombre de Israel.
{R}_{I}6_{/}Fuiste vendido a las naciones, pero no para tu destrucci\u00f3n. 
Por haber provocado la c\u00f3lera de Dios fuiste entregado a tus 
enemigos. [=]_{R}_{I}7_{/}porque irritaste a tu Creador ofreciendo 
sacrificios a los demonios y no a Dios. {R}_{I}8_{/}olvidaste al Dios 
eterno que te cri\u00f3, llenaste de tristeza tambi\u00e9n a Jerusal\u00e9n, tu 
nodriza.
{R}_{I}9_{/}La ciudad santa vio caer la c\u00f3lera de Dios sobre ustedes, y 
dijo: Ciudades vecinas de Si\u00f3n, escuchen, Dios me ha mandado un 
gran dolor.
{I}10_{/}He visto el cautiverio de mis hijos y de mis hijas, a que los 
llev\u00f3 el Eterno. {I}11_{/}Yo los hab\u00eda criado con gozo; con llanto y 
tristeza los vi partir.
[=]_{R}_{I}12_{/}Que nadie goce en verme viuda y abandonada por tantos; 
sufr\u00ed la soledad por los pecados de mis hijos, porque se apartaron 
de la Ley de Dios.
{I}13_{/}Desconocieron sus preceptos, no caminaron por los caminos de 
sus mandamientos, ni han seguido los senderos de disciplina de su 
verdad.
{I}14_{/}Vengan las ciudades vecinas de Si\u00f3n y recuerden el cautiverio 
de mis hijos e hijas a que el Eterno los llev\u00f3.
[=]_{I}15_{/}Porque \u00e9l hizo venir contra ellos una naci\u00f3n lejana, 
prepotente, de lengua desconocida.
{I}16_{/}No respetaron al anciano ni tuvieron piedad de los ni\u00f1os; se 
llevaron al hijo \u00fanico de la viuda, le quitaron sus hijas y la 
dejaron sola.
{I}17_{/}Y ahora, hijos m\u00edos, \u00bfc\u00f3mo puedo ayudarlos?
{I}18_{/}El que les mand\u00f3 estas calamidades los arrancar\u00e1 de manos de 
sus enemigos.
{I}19_{/}Vamos, hijos m\u00edos, sigan su camino. Yo me quedo abandonada y 
solitaria.
{I}20_{/}Me saqu\u00e9 el manto de paz y me vest\u00ed del saco de penitencia; 
quiero clamar hacia el Eterno mientras viva.
{R}_{I}21_{/}Valor, hijos m\u00edos, clam\u00e9 hacia Dios; \u00e9l los librar\u00e1 de la 
violencia de sus enemigos.
{I}22_{/}S\u00ed, yo esperaba que el Eterno les vendr\u00eda a salvar y el Santo 
me ha consolado; me alegro por la misericordia que pronto les 
mostrar\u00e1.

{R}_{I}23_{/}Porque con l\u00e1grimas y duelo los vi partir, pero Dios me los 
devolver\u00e1, tendr\u00e9 gozo y alegr\u00eda para siempre.
{R}_{I}24_{/}Y as\u00ed como sus vecinos los han visto cautivos, as\u00ed pronto 
ver\u00e1n la salvaci\u00f3n que llega de parte de Dios cuando se manifieste 
la gloria inmensa y el esplendor del Eterno.
[=]_{R}_{I}25_{/}Hijos m\u00edos, soporten con paciencia el castigo que Dios 
les ha mandado. Tu enemigo te ha perseguido, pero pronto ver\u00e1s su 
ruina y pondr\u00e1s tu pie sobre su cuello.
{I}26_{/}Mis hijos predilectos caminaron por dif\u00edciles senderos, 
arrebatados como un reba\u00f1o robado por el enemigo.
{R}_{I}27_{/}Valor, hijos m\u00edos, clamen a Dios; \u00e9l, que los desterr\u00f3, se 
acordar\u00e1 de ustedes.
{R}_{I}28_{/}As\u00ed como ustedes se alejaron de Dios, vuelvan ahora a \u00e9l y 
b\u00fasquenlo con redoblado amor.
{R}_{I}29_{/}Pues \u00e9l, que les envi\u00f3 estas calamidades, les traer\u00e1 la 
salvaci\u00f3n y la dicha perpetuas.
[=]_{R}_{I}30_{/}Jerusal\u00e9n, ten valor. El que te dio tu nombre te 
consolar\u00e1.
{I}31_{/}\u00a1Malditos sean los que te maltrataron y se alegraron de tu 
ca\u00edda!
{I}32_{/}\u00a1Malditas sean las ciudades en que tus hijos fueron esclavos! 
Maldici\u00f3n a la ciudad que los cautiv\u00f3 {I}33_{/}y se alegr\u00f3 de tu ca\u00edda 
y estuvo feliz con tu ruina, porque se ver\u00e1 afligida a su vez y 
destruida.
{I}34_{/}Yo le quitar\u00e9 su alegr\u00eda de ciudad muy populosa, su orgullo 
se cambiar\u00e1 en duelo.
{I}35_{/}Por largos d\u00edas caer\u00e1 fuego sobre ella de parte del Eterno, 
ser\u00e1 por mucho tiempo morada de demonios.
[\u0095]_{R}_{I}36_{/}Jerusal\u00e9n, mira al oriente y contempla la alegr\u00eda que te 
viene de Dios.
[=]_{R}_{I}37_{/}Vuelven, est\u00e1n aqu\u00ed los hijos que viste partir; vuelven 
reunidos de oriente y occidente a la voz del Santo, gozosos de la 
gloria de Dios.
{1}5{/}

{R}_{I}1_{/}Jerusal\u00e9n, qu\u00edtate tu vestido de duelo y desdicha y v\u00edstete 
para siempre con el esplendor de la gloria de Dios.
{R}_{I}2_{/}Reviste cual un manto la justicia de Dios, ponte como corona 
la gloria del Eterno; [=]_{R}_{I}3_{/}porque Dios mostrar\u00e1 tu grandeza a 
todo lo que hay bajo el cielo.
{R}_{I}4_{/}Dios te llamar\u00e1 para siempre: "Paz en la justicia y gloria en 
el temor de Dios."
{R}_{I}5_{/}Lev\u00e1ntante, Jerusal\u00e9n, ponte en lo alto, mira al oriente y ve 
a tus hijos reunidos del oriente al poniente por la voz del Santo, 
felices porque Dios se acord\u00f3 de ellos.
{R}_{I}6_{/}Salieron a pie escoltados por los enemigos, pero Dios te los 
devuelve, tra\u00eddos con gloria, como hijos de rey.
[=]_{R}_{I}7_{/}Porque Dios ha ordenado que todo cerro elevado y toda 
cuesta interminable sean rebajados, y rellenados los valles hasta 
aplanar la tierra, para que Israel camine seguro bajo la gloria de 
Dios.
{R}_{I}8_{/}Hasta los bosques y todo \u00e1rbol oloroso les dar\u00e1n sombra por 
orden de Dios.
{R}_{I}9_{/}Porque \u00e9l guiar\u00e1 a Israel en la alegr\u00eda y a la luz de su 
gloria, escolt\u00e1ndolos con su misericordia y justicia.
{N}CARTA DE JEREM\u00cdAS{/}

{C}Copia de una carta que dirigi\u00f3 Jerem\u00edas a los prisioneros que 
iban a ser deportados a Babilonia, para darles a conocer el 
mensaje que Dios le hab\u00eda encargado.{/}

{1}6{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}"Por los pecados que han cometido en la presencia de 
Dios, ser\u00e1n llevados cautivos a Babilonia por Nabucodonosor, rey 
de los babilonios.
{R}_{I}2_{/}Llegados, pues, a Babilonia, estar\u00e1n all\u00ed much\u00edsimos a\u00f1os y 
por muy largo tiempo, hasta siete generaciones, despu\u00e9s los sacar\u00e9 
de all\u00ed en paz.
{R}_{I}3_{/}Ahora bien, ustedes ver\u00e1n en Babilonia dioses de oro, de 
plata, de piedra y de madera, llevados a hombros, que causan un 
temor respetuoso a las gentes.
{I}4_{/}Gu\u00e1rdense, pues, ustedes de imitar lo que hacen los 
extranjeros, de modo que vengan a temerlos.
{I}5_{/}Cuando vean, pues, detr\u00e1s y delante de ellos la turba que los 
adora, digan all\u00e1 en su coraz\u00f3n: \u00a1Oh Se\u00f1or, s\u00f3lo a ti se debe 
adorar!
[=]_{I}6_{/}Porque mi Angel est\u00e1 con ustedes y yo mismo tendr\u00e9 cuidado 
de sus almas.
[=]_{I}7_{/}Puesto que la lengua de los \u00eddolos fue pulida por el 
art\u00edfice, son un mero enga\u00f1o, e incapaces de poder hablar aunque 
est\u00e9n dorados y plateados.
{I}8_{/}Y al modo que se hace un adorno para una muchacha que gusta 
engalanarse, as\u00ed, echando mano del oro, los adornan con esmero.
{R}_{I}9_{/}A la verdad, los dioses de ellos tienen puestas en la cabeza 
coronas de oro; oro que, despu\u00e9s, juntamente con la plata, les 
arrebatan los sacerdotes a fin de gastarlo para s\u00ed mismos {I}10_{/}y 
aun lo hacen servir para engalanar a los prostitutas de su casa. 
Visten a estos dioses como a hombres, aunque son de oro, plata y 
madera, {I}11_{/}pero estos dioses no saben librarse del or\u00edn ni de la 
polilla.
{I}12_{/}Y despu\u00e9s que los han revestido de p\u00farpura, les limpian el 
rostro con motivo del much\u00edsimo polvo que hay en sus templos.
{I}13_{/}Tiene tambi\u00e9n el \u00eddolo un cetro en la mano, como lo tiene el 
que gobierna el pa\u00eds; mas \u00e9l no puede quitar la vida al que lo 
ofende.
{I}14_{/}Tiene igualmente en la mano la espada y el hacha; pero no se 
puede librar a s\u00ed mismo de la guerra ni de los ladrones; por todo 
lo cual pueden ver que no son dioses.
{I}15_{/}Por eso, no tienen que temerlos; porque los tales dioses son 
como una vasija hecha pedazos, que para nada sirve.
{R}_{I}16_{/}Una vez colocados en un templo, sus ojos se cubren luego del 
polvo que levantan los pies de los que entran.
{R}_{I}17_{/}Y al modo que encierran detr\u00e1s de muchas puertas al que 
ofendi\u00f3 al rey, como se practica con un muerto que se lleva al 
sepulcro, as\u00ed los sacerdotes aseguran las puertas con cerraduras y 
cerrojos para que los ladrones no despojen a sus dioses.
{I}18_{/}Encienden tambi\u00e9n delante de ellos l\u00e1mparas, incluso m\u00e1s 
numerosas que para s\u00ed mismos, pero no pueden ver ninguna de ellas; 
{I}19_{/}estos dioses son como las vigas de una casa que est\u00e1n ro\u00eddas 
por dentro; la polilla se los come a ellos y sus vestiduras sin 
que ellos se den cuenta. {I}20_{/}Negras se vuelven sus caras con el 
humo que hay en su casa.
{I}21_{/}Sobre su cuerpo y sobre su cabeza vuelan las lechuzas, las 
golondrinas y otras aves, y tambi\u00e9n los gatos andan sobre ellos.
{I}22_{/}Por donde pueden conocer que no son dioses; y, por lo mismo, 
no los teman.
{I}23_{/}Adem\u00e1s de esto, si el oro que tienen como adorno no lo limpia 
alguno del or\u00edn, ya no relucir\u00e1. Ni aun cuando los estaban 
fundiendo sintieron nada.
{R}_{I}24_{/}Y a pesar de que no hay en ellos esp\u00edritu alguno, fueron 
comprados a gran precio.
{I}25_{/}Son llevados a hombros, ya que no tienen pies, demostrando 
as\u00ed a los hombres su vergonzosa impotencia. Avergonzados sean 
tambi\u00e9n los que los adoran.
[=]_{I}26_{/}Por eso, si caen a tierra no se levantan por s\u00ed mismos; 
ni por s\u00ed mismos se echar\u00e1n a andar si alguno los pone de pie; y 
les tienen que poner delante las ofrendas como a los muertos.
[\u0095]_{R}_{I}27_{/}Estas ofrendas las venden y aprovechan sus sacerdotes, 
tambi\u00e9n sus mujeres las salan y no dan nada de eso al enfermo ni 
al mendigo.
[=]_{I}28_{/}Las mujeres embarazadas y las que est\u00e1n impuras por sus 
reglas comen los sacrificios de ellos. Conociendo, pues, por todas 
estas cosas que no son dioses, no tienen que temerlos.
{I}29_{/}Mas \u00bfpor qu\u00e9 los llaman dioses? Las mujeres presentan dones a 
esos dioses de plata, de oro y de madera; {R}_{I}30_{/}los sacerdotes 
est\u00e1n sentados en los templos de ellos, llevando rasgadas sus 
t\u00fanicas y rapado el cabello y la barba, y con la cabeza 
descubierta, {I}31_{/}y rugen dando gritos en la presencia de sus 
dioses, como se practica en un banquete f\u00fanebre.
{R}_{I}32_{/}Con los vestidos que quitan a sus \u00eddolos visten a sus 
mujeres y a sus hijos.
Y aunque a los \u00eddolos se les haga alg\u00fan bien, no pueden premiar o 
castigar en ning\u00fan caso. No pueden poner a un rey ni quitarlo. 
{I}33_{/}Y tampoco pueden dar riquezas, {I}34_{/}ni siquiera una monedita. 
Si alguno les hace un voto y no lo cumple, ni de esto se quejan.
[=]_{R}_{I}35_{/}No pueden librar a un hombre de la muerte ni amparar al 
d\u00e9bil contra el poderoso.
{I}36_{/}No restituyen la vista a ning\u00fan ciego ni sacar\u00e1n de la 
miseria a nadie.
[=]_{I}37_{/}No se compadecer\u00e1n de la viuda ni ser\u00e1n bienhechores de 
los hu\u00e9rfanos.
{R}_{I}38_{/}Son semejantes a las piedras del monte esos dioses de 
madera, de piedra, de oro, de plata. Los que los adoran ser\u00e1n 
confundidos.
{I}39_{/}\u00bfC\u00f3mo, pues, puede pensarse o decirse que son dioses?
{I}40_{/}Incluso los mismos caldeos los desprecian. Cuando ven que uno 
no puede hablar, porque es mudo, lo presentan a Bel, rog\u00e1ndole que 
lo haga hablar; como si fuera capaz de entender. {I}41_{/}Ellos, que 
piensan, no son capaces de rechazar a dioses que no tienen 
entendimiento.
{I}42_{/}Las mujeres, ce\u00f1idas de cordones, se sientan en los caminos 
quemando afrechillo, como si fuera incienso.
{I}43_{/}Y si alguna de ellas, atra\u00edda por alg\u00fan pasajero, ha dormido 
con \u00e9l, reprocha a su compa\u00f1era por no haber sido escogida como 
ella y porque no ha sido roto su cinto.
{I}44_{/}Todo lo que se hace en honor de estos dioses es enga\u00f1o. 
\u00bfC\u00f3mo, pues, podr\u00e1 nunca juzgarse o decirse que \u00e9sos sean dioses?
{I}45_{/}Han sido fabricados por carpinteros y por plateros, y no son 
otra cosa que lo que quisieron sus art\u00edfices.
{I}46_{/}Los art\u00edfices mismos de los \u00eddolos duran poco tiempo; 
\u00bfpodr\u00e1n, pues, ser dioses las cosas que ellos mismos se fabrican?
{I}47_{/}No dejan a sus descendientes sino mentira y oprobio. 
{R}_{I}48_{/}Porque, si sobreviene alguna guerra o desastre, los 
sacerdotes andan discurriendo d\u00f3nde refugiarse con sus dioses.
{I}49_{/}\u00bfC\u00f3mo no entienden entonces que no son dioses los que no 
pueden librarse de la guerra ni sustraerse de las calamidades?
{R}_{I}50_{/}Porque siendo, como son, cosa de madera, dorados y 
plateados, conocer\u00e1n finalmente todas las naciones y reyes que son 
un enga\u00f1o; reconocer\u00e1n que no son dioses, sino obra de las manos 
de los hombres, y que nada hacen en prueba de que son dioses.
{I}51_{/}Pero, \u00bfy c\u00f3mo se conoce que no son dioses, sino obra de las 
manos de los hombres, y que no hacen nada que sea propio de 
dioses?
{R}_{I}52_{/}Ellos no pueden nombrar a rey alguno en ning\u00fan pa\u00eds ni 
pueden dar la lluvia a los hombres. {I}53_{/}No decidir\u00e1n, 
ciertamente, los pleitos ni librar\u00e1n de la opresi\u00f3n al que sufre 
injusticias, porque nada pueden; {R}_{I}54_{/}son como las golondrinas 
que se quedan entre cielo y tierra.
Porque si se incendia el templo de esos dioses de madera, de plata 
y de oro, seguramente que sus sacerdotes huir\u00e1n y se pondr\u00e1n a 
salvo; pero ellos se quemar\u00e1n dentro, lo mismo que las vigas.
{R}_{I}55_{/}No opondr\u00e1n resistencia a un rey o a un ej\u00e9rcito. 
{I}56_{/}\u00bfC\u00f3mo, pues, puede creerse o admitirse que sean dioses?
{I}57_{/}No se librar\u00e1n de ladrones ni de salteadores esos dioses de 
madera y de piedra, dorados y plateados; seguramente aqu\u00e9llos 
pueden m\u00e1s que ellos, y les quitar\u00e1n el oro, la plata y el vestido 
de que est\u00e1n cubiertos, y se marchar\u00e1n sin que los \u00eddolos puedan 
defenderse a s\u00ed mismos.
{R}_{I}58_{/}De manera que vale m\u00e1s un rey que muestra su poder, o 
cualquier mueble \u00fatil en una casa, del cual se precia el due\u00f1o, o 
la puerta de la casa, que guarda lo que hay dentro de ella, que 
los falsos dioses.
[=]_{R}_{I}59_{/}Ciertamente que el sol, la luna y las estrellas, que 
est\u00e1n puestas para alumbrarnos y sernos provechosos, obedecen a 
Dios.
[=]_{I}60_{/}Asimismo, el rel\u00e1mpago se deja ver cuando aparece, y el 
viento que sopla por todas las regiones.
{R}_{I}61_{/}Igualmente, las nubes, cuando Dios las manda recorrer todo 
el mundo, ejecutan lo que se les ha mandado.
{I}62_{/}El fuego, tambi\u00e9n enviado de arriba para abrasar los cerros y 
los bosques, cumple lo que se le ha ordenado. Mas estos \u00eddolos no 
se parecen a ninguna de esas cosas ni en la belleza ni en la 
fuerza.
{I}63_{/}Y, as\u00ed, no debe pensarse ni decirse que sean dioses, ya que 
no pueden ni hacer justicia ni proporcionar bien alguno a los 
hombres.
{I}64_{/}Sabiendo, pues, que ellos no son dioses, no tienen que 
temerlos. {R}_{I}65_{/}No env\u00edan maldici\u00f3n ni bendici\u00f3n a los reyes; 
{R}_{I}66_{/}no muestran tampoco a los pueblos se\u00f1ales en el cielo, ni 
lucen como el sol, ni alumbran como la luna.
{I}67_{/}M\u00e1s que ellos valen las bestias, que pueden huir o refugiarse 
bajo cubierto y valerse a s\u00ed mismas.
{I}68_{/}De ninguna manera son dioses, como es evidente; por lo tanto, 
no tienen que temerlos. {I}69_{/}Porque as\u00ed como no es buen guardi\u00e1n 
de un melonar un espantap\u00e1jaros, as\u00ed son sus dioses de madera, de 
plata y de oro.
{I}70_{/}Son como la zarza de un huerto, sobre la cual viene a posarse 
toda clase de p\u00e1jaros. Tambi\u00e9n estos dioses de madera, dorados y 
plateados, se asemejan a un cad\u00e1ver que yace en la oscuridad.
{I}71_{/}Al ver que la p\u00farpura y escarlata se apolillan sobre ellos, 
conocer\u00e1n claramente que no son dioses. Ellos mismos son devorados 
al fin por la polilla, y pasan a ser la verg\u00fcenza de su 
pa\u00eds.{R}_{I}72_{/}M\u00e1s vale el var\u00f3n justo que no tiene \u00eddolos, porque 
nadie le quitar\u00e1 su fama.

