
LOS ANTEPASADOS DE JES\u00daS{/}

{1}1{/}

{I}1_{/}Libro de los 
or\u00edgenes de Jesucristo, 
hijo de David e hijo de 
Abrah\u00e1n.
{I}2_{/}Abrah\u00e1n fue padre de 
Isaac, y \u00e9ste de Jacob. 
Jacob fue padre de Jud\u00e1 y 
de sus hermanos.
{I}3_{/}De la uni\u00f3n de Jud\u00e1 y 
de Tamar nacieron Far\u00e9s y 
Zera. Far\u00e9s fue padre de 
Esr\u00f3n y Esr\u00f3n de Aram. 
{I}4_{/}Aram fue padre de 
Aminadab, \u00e9ste de Naas\u00f3n 
y Naas\u00f3n de Salm\u00f3n.
{I}5_{/}Salm\u00f3n fue padre de 
Booz y Rahab su madre. 
Booz fue padre de Obed y 
Rut su madre. Obed fue 
padre de Jes\u00e9.
{I}6_{/}Jes\u00e9 fue padre del 
rey David. David fue 
padre de Salom\u00f3n y su 
madre la que hab\u00eda sido 
la esposa de Ur\u00edas.
{I}7_{/}Salom\u00f3n fue padre de 
Roboam, que fue padre de 
Ab\u00edas. Luego vienen los 
reyes As\u00e1, {I}8_{/}Josafat, 
Joram, Oc\u00edas, {I}9_{/}Joat\u00e1n, 
Ajaz, Ezequ\u00edas, 
{I}10_{/}Manas\u00e9s, Am\u00f3n y 
Jos\u00edas.
{I}11_{/}Jos\u00edas fue padre de 
Jecon\u00edas y de sus 
hermanos, en tiempos de 
la deportaci\u00f3n a 
Babilonia.
{I}12_{/}Despu\u00e9s de la 
deportaci\u00f3n a Babilonia, 
Jecon\u00edas fue padre de 
Salatiel y \u00e9ste de 
Zorobabel.
{I}13_{/}Zorobabel fue padre 
de Abiud, Abiud de 
Eliacim y Eliacim de 
Azor. {I}14_{/}Azor fue padre 
de Sadoc, Sadoc de Aquim 
y \u00e9ste de Eliud. 
{I}15_{/}Eliud fue padre de 
Eleazar, Eleazar de Mat\u00e1n 
y \u00e9ste de Jacob.
{I}16_{/}Jacob fue padre de 
Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda, de 
la que naci\u00f3 Jes\u00fas, 
llamado Cristo.
{I}17_{/}De modo que fueron 
catorce las generaciones 
desde Abrah\u00e1n a David; 
otras catorce desde David 
hasta la deportaci\u00f3n a 
Babilonia, y catorce m\u00e1s 
desde esta deportaci\u00f3n 
hasta el nacimiento de 
Cristo.
JES\u00daS NACE DE UNA MADRE 
VIRGEN{/}

{I}18_{/}Este fue el 
principio de Jesucristo: 
Mar\u00eda, su madre, estaba 
comprometida con Jos\u00e9; 
pero antes de que 
vivieran juntos, qued\u00f3 
embarazada por obra del 
Esp\u00edritu Santo.
{I}19_{/}Su esposo, Jos\u00e9, 
pens\u00f3 despedirla, pero 
como era un hombre bueno, 
quiso actuar 
discretamente para no 
difamarla.
{I}20_{/}Mientras lo estaba 
pensando, el \u00c1ngel del 
Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en 
sue\u00f1os y le dijo: "Jos\u00e9, 
descendiente de David, no 
tengas miedo de llevarte 
a Mar\u00eda, tu esposa, a tu 
casa; si bien est\u00e1 
esperando por obra del 
Esp\u00edritu Santo, {I}21_{/}t\u00fa 
eres el que pondr\u00e1s el 
nombre al hijo que dar\u00e1 a 
luz. Y lo llamar\u00e1s Jes\u00fas, 
porque \u00e9l salvar\u00e1 a su 
pueblo de sus pecados".
{I}22_{/}Todo esto sucedi\u00f3 
para que se cumpliera lo 
que hab\u00eda dicho el Se\u00f1or 
por boca del profeta: 
{I}23_{/}La virgen concebir\u00e1 
y dar\u00e1 a luz un hijo, y 
le pondr\u00e1n por nombre 
Emmanuel, {/}que significa: 
Dios-con-nosotros.{/}

{I}24_{/}Cuando Jos\u00e9 se 
despert\u00f3, hizo lo que el 
\u00c1ngel del Se\u00f1or le hab\u00eda 
ordenado y tom\u00f3 consigo a 
su esposa. {I}25_{/}Y sin que 
hubieran tenido 
relaciones, dio a luz un 
hijo, al que puso por 
nombre Jes\u00fas.
DEL ORIENTE VIENEN UNOS 
MAGOS{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas hab\u00eda 
nacido en Bel\u00e9n de Jud\u00e1 
durante el reinado de 
Herodes. Unos Magos que 
ven\u00edan de Oriente 
llegaron a Jerusal\u00e9n 
{I}2_{/}preguntando: "\u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1 el rey de los jud\u00edos 
reci\u00e9n nacido? Porque 
hemos visto su estrella 
en el Oriente y venimos a 
adorarlo."
{I}3_{/}Herodes y toda 
Jerusal\u00e9n quedaron muy 
alborotados al o\u00edr esto. 
{I}4_{/}Reuni\u00f3 de inmediato a 
los sumos sacerdotes y a 
los que ense\u00f1aban la Ley 
al pueblo, y les hizo 
precisar d\u00f3nde ten\u00eda que 
nacer el Mes\u00edas. 
{I}5_{/}Ellos le contestaron: 
"En Bel\u00e9n de Jud\u00e1, pues 
as\u00ed lo escribi\u00f3 el 
profeta: {I}6_{/}Y t\u00fa, Bel\u00e9n, 
tierra de Jud\u00e1, no eres 
en absoluto la m\u00e1s 
peque\u00f1a entre los pueblos 
de Jud\u00e1, porque de ti 
saldr\u00e1 un jefe, el que 
apacentar\u00e1 a mi pueblo, 
Israel.{/}

{I}7_{/}Entonces Herodes 
llam\u00f3 en privado a los 
Magos, y les hizo 
precisar la fecha en que 
se les hab\u00eda aparecido la 
estrella. {I}8_{/}Despu\u00e9s los 
envi\u00f3 a Bel\u00e9n y les dijo: 
"Vayan y averig\u00fcen bien 
todo lo que se refiere a 
ese ni\u00f1o, y apenas lo 
encuentren, av\u00edsenme, 
porque yo tambi\u00e9n ir\u00e9 a 
rendirle homenaje."
{I}9_{/}Despu\u00e9s de esta 
entrevista con el rey, 
los Magos se pusieron en 
camino; y f\u00edjense: la 
estrella que hab\u00edan visto 
en el Oriente iba delante 
de ellos, hasta que se 
detuvo sobre el lugar 
donde estaba el ni\u00f1o. 
{I}10_{/}\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda m\u00e1s 
grande: hab\u00edan visto otra 
vez la estrella! {I}11_{/}Al 
entrar en la casa vieron 
al ni\u00f1o con Mar\u00eda, su 
madre; se arrodillaron y 
le adoraron. Abrieron 
despu\u00e9s sus cofres y le 
ofrecieron sus regalos de 
oro, incienso y mirra.
{I}12_{/}Luego se les avis\u00f3 
en sue\u00f1os que no 
volvieran donde Herodes, 
as\u00ed que regresaron a su 
pa\u00eds por otro camino.
LA HUIDA A EGIPTO{/}

{I}13_{/}Despu\u00e9s de 
marchar los Magos, el 
\u00c1ngel del Se\u00f1or se le 
apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 
y le dijo: "Lev\u00e1ntate, 
toma al ni\u00f1o y a su madre 
y huye a Egipto. Qu\u00e9date 
all\u00ed hasta que yo te 
avise, porque Herodes 
buscar\u00e1 al ni\u00f1o para 
matarlo."
{I}14_{/}Jos\u00e9 se levant\u00f3; 
aquella misma noche tom\u00f3 
al ni\u00f1o y a su madre, y 
parti\u00f3 hacia Egipto, 
{I}15_{/}permaneciendo all\u00ed 
hasta la muerte de 
Herodes. As\u00ed se cumpli\u00f3 
lo que hab\u00eda anunciado el 
Se\u00f1or por boca del 
profeta: Llam\u00e9 de Egipto 
a mi hijo.{/}

{I}16_{/}Herodes se enoj\u00f3 
much\u00edsimo cuando se dio 
cuenta de que los Magos 
lo hab\u00edan enga\u00f1ado, y 
fij\u00e1ndose en la fecha que 
ellos le hab\u00edan dicho, 
orden\u00f3 matar a todos los 
ni\u00f1os menores de dos a\u00f1os 
que hab\u00eda en Bel\u00e9n y sus 
alrededores.
{I}17_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 lo 
que hab\u00eda anunciado el 
profeta Jerem\u00edas: {I}18_{/}En 
Ram\u00e1 se oyeron gritos, 
grandes sollozos y 
lamentos: es Raquel que 
llora a sus hijos; \u00e9stos 
ya no est\u00e1n, y no quiere 
que la consuelen.{/}

JOS\u00c9 Y MAR\u00cdA VUELVEN A 
NAZARET{/}

{I}19_{/}Despu\u00e9s de la 
muerte de Herodes, el 
\u00c1ngel del Se\u00f1or se 
apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 
en Egipto y le dijo: 
{I}20_{/}"Lev\u00e1ntate, toma 
contigo al ni\u00f1o y a su 
madre y regresa a la 
tierra de Israel, porque 
ya han muerto los que 
quer\u00edan matar al ni\u00f1o."
{I}21_{/}Jos\u00e9 se levant\u00f3, 
tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su 
madre, y volvieron a la 
tierra de Israel. 
{I}22_{/}Pero al enterarse de 
que Arquelao gobernaba en 
Judea en lugar de su 
padre Herodes, tuvo miedo 
de ir all\u00e1. Conforme a un 
aviso que recibi\u00f3 en 
sue\u00f1os, se dirigi\u00f3 a la 
provincia de Galilea 
{I}23_{/}y se fue a vivir a 
un pueblo llamado 
Nazaret. As\u00ed hab\u00eda de 
cumplirse lo que dijeron 
los profetas: Lo llamar\u00e1n 
''Nazoreo''.{/}

JUAN BAUTISTA ANUNCIA LA 
VENIDA DE JES\u00daS{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}Por aquel tiempo 
se present\u00f3 Juan Bautista 
y empez\u00f3 a predicar en el 
desierto de Judea; 
{I}2_{/}\u00e9ste era su mensaje: 
"Renuncien a su mal 
camino, porque el Reino 
de los Cielos est\u00e1 
cerca."
{I}3_{/}Es a Juan a quien se 
refer\u00eda el profeta Isa\u00edas 
cuando dec\u00eda: Una voz 
grita en el desierto: 
Preparen un camino al 
Se\u00f1or; hagan sus senderos 
rectos.{/} {I}4_{/}Adem\u00e1s de la 
piel que llevaba colgada 
de la cintura, Juan no 
ten\u00eda m\u00e1s que un manto 
hecho de pelo de camello. 
Su comida eran langostas 
y miel silvestre. 
{I}5_{/}Ven\u00edan a verlo de 
Jerusal\u00e9n, de toda la 
Judea y de la regi\u00f3n del 
Jord\u00e1n. {I}6_{/}Y adem\u00e1s de 
confesar sus pecados, se 
hac\u00edan bautizar por Juan 
en el r\u00edo Jord\u00e1n.
{I}7_{/}Juan vio que un grupo 
de fariseos y de saduceos 
hab\u00edan venido donde \u00e9l 
bautizaba, y les dijo: 
"Raza de v\u00edboras, \u00bfc\u00f3mo 
van a pensar que 
escapar\u00e1n del castigo que 
se les viene encima? 
{I}8_{/}Muestren los frutos 
de una sincera 
conversi\u00f3n, pues de nada 
les sirve decir: "Abrah\u00e1n 
es nuestro padre". {I}9_{/}Yo 
les aseguro que Dios es 
capaz de sacar hijos de 
Abrah\u00e1n aun de estas 
piedras. {I}10_{/}El hacha ya 
est\u00e1 puesta a la ra\u00edz de 
los \u00e1rboles, y todo \u00e1rbol 
que no da buen fruto, 
ser\u00e1 cortado y arrojado 
al fuego.
{I}11_{/}Yo los bautizo en el 
agua, y es el camino a la 
conversi\u00f3n. Pero despu\u00e9s 
de m\u00ed viene uno con mucho 
m\u00e1s poder que yo -yo ni 
siquiera merezco llevarle 
las sandalias-, \u00e9l los 
bautizar\u00e1 en el Esp\u00edritu 
Santo y el fuego. {I}12_{/}Ya 
tiene la pala en sus 
manos para separar el 
trigo de la paja. 
Guardar\u00e1 el trigo en sus 
bodegas, mientras que la 
paja la quemar\u00e1 en el 
fuego que no se apaga."
JES\u00daS RECIBE EL BAUTISMO 
DE JUAN{/}

{I}13_{/}Por entonces 
vino Jes\u00fas de Galilea al 
Jord\u00e1n, para encontrar a 
Juan y para que \u00e9ste lo 
bautizara. {I}14_{/}Juan 
quiso disuadirlo y le 
dijo: "\u00bfT\u00fa vienes a m\u00ed? 
Soy yo quien necesita ser 
bautizado por ti."
{I}15_{/}Jes\u00fas le respondi\u00f3: 
"Deja que hagamos as\u00ed por 
ahora. De este modo 
respetaremos el debido 
orden." Entonces Juan 
acept\u00f3.
{I}16_{/}Una vez bautizado, 
Jes\u00fas sali\u00f3 del agua. En 
ese momento se abrieron 
los Cielos y vio al 
Esp\u00edritu de Dios que 
bajaba como una paloma y 
se posaba sobre \u00e9l. 
{I}17_{/}Al mismo tiempo se 
oy\u00f3 una voz del cielo que 
dec\u00eda: "Este es mi Hijo, 
el Amado; \u00e9ste es mi 
Elegido."
JES\u00daS ES TENTADO EN EL 
DESIERTO{/}

{1}4{/}

{I}1_{/}El Esp\u00edritu 
condujo a Jes\u00fas al 
desierto para que fuera 
tentado por el diablo, 
{I}2_{/}y despu\u00e9s de estar 
sin comer cuarenta d\u00edas y 
cuarenta noches, al final 
sinti\u00f3 hambre.
{I}3_{/}Entonces se le acerc\u00f3 
el tentador y le dijo: 
"Si eres Hijo de Dios, 
ordena que estas piedras 
se conviertan en pan." 
{I}4_{/}Pero Jes\u00fas le 
respondi\u00f3: "Dice la 
Escritura: El hombre no 
vive solamente de pan, 
sino de toda palabra que 
sale de la boca de 
Dios."{/}

{I}5_{/}Despu\u00e9s el diablo lo 
llev\u00f3 a la Ciudad Santa y 
lo puso en la parte m\u00e1s 
alta de la muralla del 
Templo. {I}6_{/}Y le dijo: 
"Si eres Hijo de Dios, 
t\u00edrate de aqu\u00ed abajo, 
pues la Escritura dice: 
Dios dar\u00e1 ordenes a sus 
\u00e1ngeles y te llevar\u00e1n en 
sus manos para que tus 
pies no tropiecen en 
piedra alguna."{/} 
{I}7_{/}Jes\u00fas replic\u00f3: "Dice 
tambi\u00e9n la Escritura: No 
tentar\u00e1s al Se\u00f1or tu 
Dios."{/}

{I}8_{/}A continuaci\u00f3n lo 
llev\u00f3 el diablo a un 
monte muy alto y le 
mostr\u00f3 todas las naciones 
del mundo con todas sus 
grandezas y maravillas. 
{I}9_{/}Y le dijo: "Te dar\u00e9 
todo esto si te 
arrodillas y me adoras." 
{I}10_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"Al\u00e9jate, Satan\u00e1s, porque 
dice la Escritura: 
Adorar\u00e1s al Se\u00f1or tu 
Dios, y a El s\u00f3lo 
servir\u00e1s."{/}

{I}11_{/}Entonces lo dej\u00f3 el 
diablo y se acercaron los 
\u00e1ngeles a servirle.
{I}12_{/}Cuando Jes\u00fas oy\u00f3 que 
Juan hab\u00eda sido 
encarcelado, se retir\u00f3 a 
Galilea. {I}13_{/}No se qued\u00f3 
en Nazaret, sino que fue 
a vivir a Cafarna\u00fan, a 
orillas del lago, en la 
frontera entre Zabul\u00f3n y 
Neftal\u00ed.
{I}14_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 lo 
que hab\u00eda dicho el 
profeta Isa\u00edas: 
{I}15_{/}Tierra de Zabul\u00f3n y 
tierra de Neftal\u00ed, en el 
camino hacia el mar, a la 
otra orilla del Jord\u00e1n, 
Galilea, tierra de 
paganos, escuchen:{/}

{I}16_{/}La gente que viv\u00eda 
en la oscuridad ha visto 
una luz muy grande; una 
luz ha brillado para los 
que viven en lugares de 
sombras de muerte.{/}

{I}17_{/}Desde entonces 
Jes\u00fas empez\u00f3 a proclamar 
este mensaje: "Renuncien 
a su mal camino, porque 
el Reino de los Cielos 
est\u00e1 ahora cerca."
{I}18_{/}Mientras Jes\u00fas 
caminaba a orillas del 
mar de Galilea, vio a dos 
hermanos: uno era Sim\u00f3n, 
llamado Pedro, y el otro 
Andr\u00e9s. Eran pescadores y 
estaban echando la red al 
mar. {I}19_{/}Jes\u00fas los 
llam\u00f3: "S\u00edganme, y yo los 
har\u00e9 pescadores de 
hombres." {I}20_{/}Al 
instante dejaron las 
redes y lo siguieron.
{I}21_{/}M\u00e1s adelante vio a 
otros dos hermanos: 
Santiago, hijo de 
Zebedeo, con su hermano 
Juan; estaban con su 
padre en la barca 
arreglando las redes. 
Jes\u00fas los llam\u00f3, {I}22_{/}y 
en seguida ellos dejaron 
la barca y a su padre y 
lo siguieron.
{I}23_{/}Jes\u00fas empez\u00f3 a 
recorrer toda la Galilea; 
ense\u00f1aba en las sinagogas 
de los jud\u00edos, proclamaba 
la Buena Nueva del Reino 
y curaba en el pueblo 
todas las dolencias y 
enfermedades.
{I}24_{/}Su fama se extendi\u00f3 
por toda Siria. La gente 
le tra\u00eda todos sus 
enfermos y cuantos 
estaban aquejados por 
alg\u00fan mal: endemoniados, 
lun\u00e1ticos y paral\u00edticos, 
y \u00e9l los sanaba a todos. 
{I}25_{/}Empezaron a seguir a 
Jes\u00fas muchedumbres: gente 
de Galilea, Dec\u00e1polis, 
Jerusal\u00e9n, Judea y del 
otro lado del Jord\u00e1n.
LAS BIENAVENTURANZAS{/}

{1}5{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas, al ver 
toda aquella_muchedumbre, 
subi\u00f3 al monte. Se sent\u00f3 
y sus disc\u00edpulos se 
reunieron a su alrededor. 
{I}2_{/}Entonces comenz\u00f3 a 
hablar y les ense\u00f1aba 
diciendo:
{I}3_{/}"Felices los que 
tienen el esp\u00edritu del 
pobre, porque de ellos es 
el Reino de los Cielos.
{I}4_{/}Felices los que 
lloran, porque recibir\u00e1n 
consuelo.
{I}5_{/}Felices los 
pacientes, porque 
recibir\u00e1n la tierra en 
herencia.
{I}6_{/}Felices los que 
tienen hambre y sed de 
justicia, porque ser\u00e1n 
saciados.
{I}7_{/}Felices los 
compasivos, porque 
obtendr\u00e1n misericordia.
{I}8_{/}Felices los de 
coraz\u00f3n limpio, porque 
ver\u00e1n a Dios.
{I}9_{/}Felices los que 
trabajan por la paz, 
porque ser\u00e1n reconocidos 
como hijos de Dios.
{I}10_{/}Felices los que son 
perseguidos por causa del 
bien, porque de ellos es 
el Reino de los Cielos.
{I}11_{/}Felices ustedes, 
cuando por causa m\u00eda los 
insulten, los persigan y 
les levanten toda clase 
de calumnias. 
{I}12_{/}Al\u00e9grense y 
mu\u00e9strense contentos, 
porque ser\u00e1 grande la 
recompensa que recibir\u00e1n 
en el cielo. Pues bien 
saben que as\u00ed 
persiguieron a los 
profetas que vivieron 
antes de ustedes.
SAL Y LUZ {/}

{I}13_{/}Ustedes son la 
sal de la tierra. Pero si 
la sal deja de ser sal, 
\u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 ser salada de 
nuevo? Ya no sirve para 
nada, por lo que se tira 
afuera y es pisoteada por 
la gente.
{I}14_{/}Ustedes son la 
luz del mundo: \u00bfc\u00f3mo se 
puede esconder una ciudad 
asentada sobre un monte? 
{I}15_{/}Nadie enciende una 
l\u00e1mpara para taparla con 
un caj\u00f3n; la ponen m\u00e1s 
bien sobre un candelero, 
y alumbra a todos los que 
est\u00e1n en la casa. 
{I}16_{/}Hagan, pues, que 
brille su luz ante los 
hombres; que vean estas 
buenas obras, y por ello 
den gloria al Padre de 
ustedes que est\u00e1 en los 
Cielos.
UNA LEY M\u00c1S PERFECTA{/}

{I}17_{/}No crean que he 
venido a suprimir la Ley 
o los Profetas. He 
venido, no para deshacer 
cosa alguna, sino para 
llevarla a la forma 
perfecta. {I}18_{/}En verdad 
les digo: mientras dure 
el cielo y la tierra, no 
pasar\u00e1 una letra o una 
coma de la Ley hasta que 
todo se realice.
{I}19_{/}Por tanto, el que 
ignore el \u00faltimo de esos 
mandamientos y ense\u00f1e a 
los dem\u00e1s a hacer lo 
mismo, ser\u00e1 el m\u00e1s 
peque\u00f1o en el Reino de 
los Cielos. En cambio el 
que los cumpla y los 
ense\u00f1e, ser\u00e1 grande en el 
Reino de los Cielos.
{I}20_{/}Yo se lo digo: si no 
hay en ustedes algo mucho 
m\u00e1s perfecto que lo de 
los fariseos, o de los 
maestros de la Ley, 
ustedes no pueden entrar 
en el Reino de los 
Cielos.
{I}21_{/}Ustedes han 
escuchado lo que se dijo 
a sus antepasados: "No 
matar\u00e1s; el homicida 
tendr\u00e1 que enfrentarse a 
un juicio."{/} {I}22_{/}Pero yo 
les digo: Si uno se enoja 
con su hermano, es cosa 
que merece juicio. El que 
ha insultado a su 
hermano, merece ser 
llevado ante el Tribunal 
Supremo; si lo ha tratado 
de renegado de la fe, 
merece ser arrojado al 
fuego del infierno. 
{I}23_{/}Por eso, si t\u00fa est\u00e1s 
para presentar tu ofrenda 
en el altar, y te 
acuerdas de que tu 
hermano tiene algo contra 
ti, {I}24_{/}deja all\u00ed mismo 
tu ofrenda ante el altar, 
y vete antes a hacer las 
paces con tu hermano; 
despu\u00e9s vuelve y presenta 
tu ofrenda.
{I}25_{/}Trata de llegar a un 
acuerdo con tu adversario 
mientras van todav\u00eda de 
camino al juicio. \u00bfO 
prefieres que te entregue 
al juez, y el juez a los 
guardias, que te 
encerrar\u00e1n en la c\u00e1rcel? 
{I}26_{/}En verdad te digo: 
no saldr\u00e1s de all\u00ed hasta 
que hayas pagado hasta el 
\u00faltimo centavo.
{I}27_{/}Ustedes han o\u00eddo 
que se dijo: "No 
cometer\u00e1s adulterio."{/} 
{I}28_{/}Pero yo les digo: 
Quien mira a una mujer 
con malos deseos, ya 
cometi\u00f3 adulterio con 
ella en su coraz\u00f3n.
{I}29_{/}Por eso, si tu ojo 
derecho te est\u00e1 haciendo 
caer, s\u00e1catelo y t\u00edralo 
lejos; porque m\u00e1s te 
conviene perder una parte 
de tu cuerpo y no que 
todo tu cuerpo sea 
arrojado al infierno. 
{I}30_{/}Y si tu mano derecha 
te lleva al pecado, 
c\u00f3rtala y al\u00e9jala de ti; 
porque es mejor que 
pierdas una parte de tu 
cuerpo y no que todo tu 
cuerpo sea arrojado al 
infierno.
{I}31_{/}Tambi\u00e9n se dijo: 
"El que se divorcie de su 
mujer, debe darle un 
certificado de 
divorcio."{/} {I}32_{/}Pero yo 
les digo: Si un hombre se 
divorcia de su mujer, a 
no ser por motivo de 
infidelidad, es como 
mandarla a cometer 
adulterio: el hombre que 
se case con la mujer 
divorciada, cometer\u00e1 
adulterio.
NO JURAR{/}

{I}33_{/}Ustedes han o\u00eddo 
lo que se dijo a sus 
antepasados: "No jurar\u00e1s 
en falso, y cumplir\u00e1s lo 
que has jurado al 
Se\u00f1or."{/} {I}34_{/}Pero yo les 
digo: \u00a1No juren! No juren 
por el cielo, porque es 
el trono de Dios;{/} 
{I}35_{/}ni por la tierra, 
que es la tarima de sus 
pies; ni por Jerusal\u00e9n, 
porque es la ciudad del 
Gran Rey. {/}{I}36_{/}Tampoco 
jures por tu propia 
cabeza, pues no puedes 
hacer blanco o negro ni 
uno solo de tus cabellos. 
{I}37_{/}Digan s\u00ed{/} cuando es 
s\u00ed, y no{/} cuando es no; 
cualquier otra cosa que 
se le a\u00f1ada, viene del 
demonio.
AMAR A LOS ENEMIGOS{/}

{I}38_{/}Ustedes han o\u00eddo 
que se dijo: "Ojo por ojo 
y diente por diente."{/} 
{I}39_{/}Pero yo les digo: No 
resistan al malvado. 
Antes bien, si alguien te 
golpea en la mejilla 
derecha, ofr\u00e9cele tambi\u00e9n 
la otra. {I}40_{/}Si alguien 
te hace un pleito por la 
camisa, entr\u00e9gale tambi\u00e9n 
el manto. {I}41_{/}Si alguien 
te obliga a llevarle la 
carga, ll\u00e9vasela el doble 
m\u00e1s lejos. {I}42_{/}Da al que 
te pida, y al que espera 
de ti algo prestado, no 
le vuelvas la espalda.
{I}43_{/}Ustedes han o\u00eddo 
que se dijo: "Amar\u00e1s a tu 
pr\u00f3jimo y no har\u00e1s 
amistad con tu enemigo."{/} 
{I}44_{/}Pero yo les digo: 
Amen a sus enemigos y 
recen por sus 
perseguidores, {I}45_{/}para 
que as\u00ed sean hijos de su 
Padre que est\u00e1 en los 
Cielos. Porque \u00e9l hace 
brillar su sol sobre 
malos y buenos, y env\u00eda 
la lluvia sobre justos y 
pecadores.
{I}46_{/}Si ustedes aman 
solamente a quienes los 
aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tiene? 
Tambi\u00e9n los cobradores de 
impuestos lo hacen. 
{I}47_{/}Y si saludan s\u00f3lo a 
sus amigos, \u00bfqu\u00e9 tiene de 
especial? Tambi\u00e9n los 
paganos se comportan as\u00ed. 
{I}48_{/}Por su parte, sean 
ustedes perfectos como es 
perfecto el Padre de 
ustedes que est\u00e1 en el 
Cielo.
HACER EL BIEN S\u00d3LO POR 
DIOS{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Gu\u00e1rdense de las 
buenas acciones hechas a 
la vista de todos, a fin 
de que todos las 
aprecien. Pues en ese 
caso, no les quedar\u00eda 
premio alguno que esperar 
de su Padre que est\u00e1 en 
el cielo. {I}2_{/}Cuando 
ayudes a un necesitado, 
no lo publiques al son de 
trompetas; no imites a 
los que dan espect\u00e1culo 
en las sinagogas y en las 
calles, para que los 
hombres los alaben. Yo se 
lo digo: ellos han 
recibido ya su premio.
{I}3_{/}T\u00fa, cuando ayudes a 
un necesitado, ni 
siquiera tu mano 
izquierda debe saber lo 
que hace la derecha: 
{I}4_{/}tu limosna quedar\u00e1 en 
secreto. Y tu Padre, que 
ve en lo secreto, te 
premiar\u00e1.
{I}5_{/}Cuando ustedes recen, 
no imiten a los que dan 
espect\u00e1culo; les gusta 
orar de pie en las 
sinagogas y en las 
esquinas de las plazas, 
para que la gente los 
vea. Yo se lo digo: ellos 
han recibido ya su 
premio. {I}6_{/}Pero t\u00fa, 
cuando reces, entra en tu 
pieza, cierra la puerta y 
ora a tu Padre que est\u00e1 
all\u00ed, a solas contigo. Y 
tu Padre, que ve en lo 
secreto, te premiar\u00e1.
{I}7_{/}Cuando pidan a Dios, 
no imiten a los paganos 
con sus letan\u00edas 
interminables: ellos 
creen que un bombardeo de 
palabras har\u00e1 que se los 
oiga. {I}8_{/}No hagan como 
ellos, pues antes de que 
ustedes pidan, su Padre 
ya sabe lo que necesitan.
EL PADRENUESTRO{/}

{I}9_{/}Ustedes, pues, 
recen as\u00ed:
Padre nuestro, que est\u00e1s 
en el Cielo,
santificado sea tu 
Nombre,
{I}10_{/}venga tu Reino,
h\u00e1gase tu voluntad
as\u00ed en la tierra como en 
el Cielo.
{I}11_{/}Danos hoy el pan que 
nos corresponde;
{I}12_{/}y perdona nuestras 
deudas,
como tambi\u00e9n nosotros 
perdonamos
a nuestros deudores;
{I}13_{/}y no nos dejes caer 
en la tentaci\u00f3n,
sino l\u00edbranos del 
Maligno.
{I}14_{/}Porque si ustedes 
perdonan a los hombres 
sus ofensas, tambi\u00e9n el 
Padre celestial les 
perdonar\u00e1 a ustedes. 
{I}15_{/}Pero si ustedes no 
perdonan a los dem\u00e1s, 
tampoco el Padre les 
perdonar\u00e1 a ustedes.
{I}16_{/}Cuando ustedes 
hagan ayuno, no pongan 
cara triste, como los que 
dan espect\u00e1culo y 
aparentan palidez, para 
que todos noten sus 
ayunos. Yo se lo digo: 
ellos han recibido ya su 
premio. {I}17_{/}Cuando t\u00fa 
hagas ayuno, l\u00e1vate la 
cara y perf\u00famate el 
cabello. {I}18_{/}No son los 
hombres los que notar\u00e1n 
tu ayuno, sino tu Padre 
que ve las cosas 
secretas, y tu Padre que 
ve en lo secreto, te 
premiar\u00e1.
{I}19_{/}No junten 
tesoros y reservas aqu\u00ed 
en la tierra, donde la 
polilla y el \u00f3xido hacen 
estragos, y donde los 
ladrones rompen el muro y 
roban. {I}20_{/}Junten 
tesoros y reservas en el 
Cielo, donde no hay 
polilla ni \u00f3xido para 
hacer estragos, y donde 
no hay ladrones para 
romper el muro y robar.
{I}21_{/}Pues donde est\u00e1 tu 
tesoro, all\u00ed estar\u00e1 
tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n.
{I}22_{/}Tu ojo es la 
l\u00e1mpara de tu cuerpo. Si 
tus ojos est\u00e1n sanos, 
todo tu cuerpo tendr\u00e1 
luz; pero si tus ojos 
est\u00e1n malos, todo tu 
cuerpo estar\u00e1 en 
obscuridad. {I}23_{/}Y si la 
luz que hay en ti ha 
llegado a ser obscuridad, 
\u00a1c\u00f3mo ser\u00e1 de tenebrosa 
tu parte m\u00e1s obscura!
PONER LA CONFIANZA EN 
DIOS Y NO EN EL DINERO{/}

{I}24_{/}Nadie puede 
servir a dos patrones: 
necesariamente odiar\u00e1 a 
uno y amar\u00e1 al otro, o 
bien cuidar\u00e1 al primero y 
despreciar\u00e1 al otro. 
Ustedes no pueden servir 
al mismo tiempo a Dios y 
al Dinero.
{I}25_{/}Por eso yo les digo: 
No anden preocupados por 
su vida con problemas de 
alimentos, ni por su 
cuerpo con problemas de 
ropa. \u00bfNo es m\u00e1s 
importante la vida que el 
alimento y m\u00e1s valioso el 
cuerpo que la ropa? 
{I}26_{/}F\u00edjense en las aves 
del cielo: no siembran, 
ni cosechan, no guardan 
alimentos en graneros, y 
sin embargo el Padre del 
Cielo, el Padre de 
ustedes, las alimenta. 
\u00bfNo valen ustedes mucho 
m\u00e1s que las aves?
{I}27_{/}\u00bfQui\u00e9n de ustedes, 
por m\u00e1s que se preocupe, 
puede a\u00f1adir algo a su 
estatura? {I}28_{/}Y \u00bfpor qu\u00e9 
se preocupan tanto por la 
ropa? Miren c\u00f3mo crecen 
las flores del campo, y 
no trabajan ni tejen. 
{I}29_{/}Pero yo les digo que 
ni Salom\u00f3n, con todo su 
lujo, se pudo vestir como 
una de ellas. {I}30_{/}Y si 
Dios viste as\u00ed el pasto 
del campo, que hoy brota 
y ma\u00f1ana se echa al 
fuego, \u00bfno har\u00e1 mucho m\u00e1s 
por ustedes? \u00a1Qu\u00e9 poca fe 
tienen!
{I}31_{/}No anden tan 
preocupados ni digan: 
\u00bftendremos alimentos?, o 
\u00bfqu\u00e9 beberemos?, o 
\u00bftendremos ropas para 
vestirnos? {I}32_{/}Los que 
no conocen a Dios se 
afanan por esas cosas, 
pero el Padre del Cielo, 
Padre de ustedes, sabe 
que necesitan todo eso. 
{I}33_{/}Por lo tanto, 
busquen primero el Reino 
y la Justicia de Dios, y 
se les dar\u00e1n tambi\u00e9n 
todas esas cosas. {I}34_{/}No 
se preocupen por el d\u00eda 
de ma\u00f1ana, pues el ma\u00f1ana 
se preocupar\u00e1 por s\u00ed 
mismo. A cada d\u00eda le 
bastan sus problemas.
HIJOS DEL REINO{/}

{1}7{/}

{I}1_{/}No juzguen a los 
dem\u00e1s y no ser\u00e1n juzgados 
ustedes. {I}2_{/}Porque de la 
misma manera que 
ustedesjuzguen, as\u00ed ser\u00e1n 
juzgados, y la misma 
medida que ustedes usen 
para los dem\u00e1s, ser\u00e1 
usada para ustedes. 
{I}3_{/}\u00bfQu\u00e9 pasa? Ves la 
pelusa en el ojo de tu 
hermano, \u00bfy no te das 
cuenta del tronco que hay 
en el tuyo? {I}4_{/}\u00bfY dices 
a tu hermano: D\u00e9jame 
sacarte esa pelusa del 
ojo, teniendo t\u00fa un 
tronco en el tuyo? 
{I}5_{/}Hip\u00f3crita, saca 
primero el tronco que 
tienes en tu ojo y as\u00ed 
ver\u00e1s mejor para sacar la 
pelusa del ojo de tu 
hermano.
{I}6_{/}No den lo que es 
santo a los perros, ni 
echen sus perlas a los 
cerdos, pues podr\u00edan 
pisotearlas y despu\u00e9s se 
volver\u00edan contra ustedes 
para destrozarlos.
{I}7_{/}Pidan y se les 
dar\u00e1; busquen y hallar\u00e1n; 
llamen y se les abrir\u00e1 la 
puerta. {I}8_{/}Porque el que 
pide, recibe; el que 
busca, encuentra; y se 
abrir\u00e1 la puerta al que 
llama. {I}9_{/}\u00bfAcaso alguno 
de ustedes dar\u00eda a su 
hijo una piedra cuando le 
pide pan? {I}10_{/}\u00bfO le 
dar\u00eda una culebra cuando 
le pide un pescado? 
{I}11_{/}Pues si ustedes, que 
son malos, saben dar 
cosas buenas a sus hijos, 
\u00a1con cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n 
el Padre de ustedes, que 
est\u00e1 en el Cielo, dar\u00e1 
cosas buenas a los que se 
las pidan!
{I}12_{/}Todo lo que ustedes 
desear\u00edan de los dem\u00e1s, 
h\u00e1ganlo con ellos: ah\u00ed 
est\u00e1 toda la Ley y los 
Profetas.
{I}13_{/}Entren por la 
puerta angosta, porque 
ancha es la puerta y 
espacioso el camino que 
conduce a la ruina, y son 
muchos los que pasan por 
\u00e9l. {I}14_{/}Pero \u00a1qu\u00e9 
angosta es la puerta y 
qu\u00e9 escabroso el camino 
que conduce a la 
salvaci\u00f3n! y qu\u00e9 pocos 
son los que lo 
encuentran.
EL \u00c1RBOL SE CONOCE POR 
LOS FRUTOS{/}

{I}15_{/}Cu\u00eddense de los 
falsos profetas: se 
presentan ante ustedes 
con piel de ovejas, pero 
por dentro son lobos 
feroces. {I}16_{/}Ustedes los 
reconocer\u00e1n por sus 
frutos. \u00bfCosechar\u00edan 
ustedes uvas de los 
espinos o higos de los 
cardos?
{I}17_{/}Lo mismo pasa con un 
\u00e1rbol sano: da frutos 
buenos, mientras que el 
\u00e1rbol malo produce frutos 
malos. {I}18_{/}Un \u00e1rbol 
bueno no puede dar frutos 
malos, como tampoco un 
\u00e1rbol malo puede producir 
frutos buenos. {I}19_{/}Todo 
\u00e1rbol que no da buenos 
frutos se corta y se echa 
al fuego. {I}20_{/}Por lo 
tanto, ustedes los 
reconocer\u00e1n por sus 
obras.
LA CASA EDIFICADA SOBRE 
LA ROCA{/}

{I}21_{/}No bastar\u00e1 con 
decirme: \u00a1Se\u00f1or!, 
\u00a1Se\u00f1or!, para entrar en 
el Reino de los Cielos; 
m\u00e1s bien entrar\u00e1 el que 
hace la voluntad de mi 
Padre del Cielo. 
{I}22_{/}Aquel d\u00eda muchos me 
dir\u00e1n: \u00a1Se\u00f1or, Se\u00f1or!, 
hemos hablado en tu 
nombre, y en tu nombre 
hemos expulsado demonios 
y realizado muchos 
milagros. {I}23_{/}Entonces 
yo les dir\u00e9 claramente: 
Nunca les conoc\u00ed. 
\u00a1Al\u00e9jense de m\u00ed ustedes 
que hacen el mal!{/}

{I}24_{/}Si uno escucha estas 
palabras m\u00edas y las pone 
en pr\u00e1ctica, dir\u00e1n de \u00e9l: 
aqu\u00ed tienen al hombre 
sabio y prudente, que 
edific\u00f3 su casa sobre 
roca. {I}25_{/}Cay\u00f3 la 
lluvia, se desbordaron 
los r\u00edos, soplaron los 
vientos y se arrojaron 
contra aquella casa, pero 
la casa no se derrumb\u00f3, 
porque ten\u00eda los 
cimientos sobre roca. 
{I}26_{/}Pero dir\u00e1n del que 
oye estas palabras m\u00edas, 
y no las pone en 
pr\u00e1ctica: aqu\u00ed tienen a 
un tonto que construy\u00f3 su 
casa sobre arena. 
{I}27_{/}Cay\u00f3 la lluvia, se 
desbordaron los r\u00edos, 
soplaron los vientos y se 
arrojaron contra esa 
casa: la casa se derrumb\u00f3 
y todo fue un gran 
desastre."
{I}28_{/}Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 
este discurso, la gente 
estaba admirada de c\u00f3mo 
ense\u00f1aba, {I}29_{/}porque lo 
hac\u00eda con autoridad y no 
como sus maestros de la 
Ley.
CURACI\u00d3N DE UN LEPROSO{/}

{1}8{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas, pues, baj\u00f3 
del monte, y empezaron a 
seguirlo muchedumbres.
{I}2_{/}Un leproso se acerc\u00f3, 
se arrodill\u00f3 delante de 
\u00e9l y le dijo: "Se\u00f1or, si 
t\u00fa quieres, puedes 
limpiarme." {I}3_{/}Jes\u00fas 
extendi\u00f3 la mano, lo toc\u00f3 
y le dijo: "Quiero, queda 
limpio." Al momento qued\u00f3 
limpio de la lepra. 
{I}4_{/}Jes\u00fas le dijo: "Mira, 
no se lo digas a nadie; 
pero ve a mostrarte al 
sacerdote y ofrece la 
ofrenda ordenada por la 
Ley de Mois\u00e9s, pues t\u00fa 
tienes que hacerles una 
declaraci\u00f3n."
LA FE DEL CENTURI\u00d3N{/}

{I}5_{/}Al entrar Jes\u00fas en 
Cafarna\u00fan, se le acerc\u00f3 
un capit\u00e1n de la guardia, 
suplic\u00e1ndole: {I}6_{/}"Se\u00f1or, 
mi muchacho est\u00e1 en cama, 
totalmente paralizado, y 
sufre terriblemente." 
{I}7_{/}Jes\u00fas le dijo: "Yo 
ir\u00e9 a sanarlo." {I}8_{/}El 
capit\u00e1n contest\u00f3: "Se\u00f1or, 
\u00bfqui\u00e9n soy yo para que 
entres en mi casa? Di no 
m\u00e1s una palabra y mi 
sirviente sanar\u00e1. 
{I}9_{/}Pues yo, que no soy 
m\u00e1s que un capit\u00e1n, tengo 
soldados a mis \u00f3rdenes, y 
cuando le digo a uno: 
Vete, \u00e9l se va; y si le 
digo a otro: Ven, \u00e9l 
viene; y si ordeno a mi 
sirviente: Haz tal cosa, 
\u00e9l la hace."
{I}10_{/}Jes\u00fas se qued\u00f3 
admirado al o\u00edr esto, y 
dijo a los que le 
segu\u00edan: "Les aseguro que 
no he encontrado a nadie 
en Israel con tanta fe. 
{I}11_{/}Yo se lo digo: 
vendr\u00e1n muchos del 
oriente y del occidente 
para sentarse a la mesa 
con Abrah\u00e1n, Isaac y 
Jacob en el Reino de los 
Cielos, {I}12_{/}mientras que 
los que deb\u00edan entrar al 
reino ser\u00e1n echados a las 
tinieblas de afuera: all\u00ed 
ser\u00e1 el llorar y rechinar 
de dientes."
{I}13_{/}Luego Jes\u00fas dijo al 
capit\u00e1n: "Vete a casa, 
h\u00e1gase todo como has 
cre\u00eddo." Y en ese mismo 
momento el muchacho qued\u00f3 
sano.
{I}14_{/}Jes\u00fas fue a casa de 
Pedro; all\u00ed encontr\u00f3 a la 
suegra de \u00e9ste en cama, 
con fiebre. {I}15_{/}Jes\u00fas le 
toc\u00f3 la mano y se le pas\u00f3 
la fiebre. Ella se 
levant\u00f3 y comenz\u00f3 a 
atenderle.
{I}16_{/}Al atardecer le 
llevaron muchos 
endemoniados. \u00c9l expuls\u00f3 
a los esp\u00edritus malos con 
una sola palabra, y san\u00f3 
tambi\u00e9n a todos los 
enfermos. {I}17_{/}As\u00ed se 
cumpli\u00f3 lo que hab\u00eda 
anunciado el profeta 
Isa\u00edas: \u00c9l tom\u00f3 nuestras 
debilidades y carg\u00f3 con 
nuestras enfermedades.{/}

{I}18_{/}Jes\u00fas, al verse 
rodeado por la multitud, 
dio orden de cruzar a la 
otra orilla. 
{I}19_{/}Entonces se le 
acerc\u00f3 un maestro de la 
Ley y le dijo: "Maestro, 
te seguir\u00e9 adondequiera 
que vayas." {I}20_{/}Jes\u00fas le 
contest\u00f3: "Los zorros 
tienen cuevas y las aves 
tienen nidos, pero el 
Hijo del Hombre ni 
siquiera tiene d\u00f3nde 
recostar la cabeza." 
{I}21_{/}Otro de sus 
disc\u00edpulos le dijo: 
"Se\u00f1or, deja que me vaya 
y pueda primero enterrar 
a mi padre." {I}22_{/}Jes\u00fas 
le contest\u00f3: "S\u00edgueme y 
deja que los muertos 
entierren a sus muertos."
JES\u00daS CALMA LA TEMPESTAD{/}

{I}23_{/}Jes\u00fas subi\u00f3 a la 
barca y sus disc\u00edpulos le 
siguieron. {I}24_{/}Se 
levant\u00f3 una tormenta muy 
violenta en el lago, con 
olas que cubr\u00edan la 
barca, pero \u00e9l dorm\u00eda. 
{I}25_{/}Los disc\u00edpulos se 
acercaron y lo 
despertaron diciendo: 
"\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvanos, que 
estamos perdidos!" 
{I}26_{/}Pero \u00e9l les dijo: 
"\u00a1Qu\u00e9 miedosos son 
ustedes! \u00a1Qu\u00e9 poca fe 
tienen!" Entonces se 
levant\u00f3, dio una orden al 
viento y al mar, y todo 
volvi\u00f3 a la m\u00e1s completa 
calma.
{I}27_{/}Grande fue el 
asombro; aquellos hombres 
dec\u00edan: "\u00bfQui\u00e9n es \u00e9ste, 
que hasta los vientos y 
el mar le obedecen?"
LOS ENDEMONIADOS DE 
GADARA{/}

{I}28_{/}Al llegar a la otra 
orilla, a la tierra de 
Gadara, dos endemoniados 
salieron de entre los 
sepulcros y vinieron a su 
encuentro. Eran hombres 
tan salvajes que nadie se 
atrev\u00eda a pasar por aquel 
camino. {I}29_{/}Y se 
pusieron a gritar: "\u00a1No 
te metas con nosotros, 
Hijo de Dios! \u00bfHas venido 
aqu\u00ed para atormentarnos 
antes de tiempo?"
{I}30_{/}A cierta distancia 
de all\u00ed hab\u00eda una gran 
piara de cerdos comiendo. 
{I}31_{/}Los demonios 
suplicaron a Jes\u00fas: "Si 
nos expulsas, env\u00edanos a 
esa piara de cerdos." 
Jes\u00fas les dijo: "Vayan". 
{I}32_{/}Salieron y entraron 
en los cerdos. Al momento 
toda la piara se lanz\u00f3 
hacia el lago por la 
pendiente, y all\u00ed se 
ahogaron.
{I}33_{/}Los cuidadores 
huyeron, fueron a la 
ciudad y contaron todo lo 
sucedido, y lo que hab\u00eda 
pasado con los 
endemoniados. 
{I}34_{/}Entonces todos los 
habitantes salieron al 
encuentro de Jes\u00fas y, no 
bien lo vieron, le 
rogaron que se alejase de 
sus tierras.
JES\u00daS SANA AL PARAL\u00cdTICO 
Y PERDONA SUS PECADOS{/}

{1}9{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas volvi\u00f3 a la 
barca, cruz\u00f3 de nuevo el 
lago y vino a su ciudad. 
{I}2_{/}All\u00ed le llevaron a un 
paral\u00edtico, tendido en 
una camilla. Al ver Jes\u00fas 
la fe de esos hombres, 
dijo al paral\u00edtico: 
"\u00a1Animo, hijo; tus 
pecados quedan 
perdonados!"
{I}3_{/}Algunos maestros de 
la Ley pensaron: "\u00a1Qu\u00e9 
manera de burlarse de 
Dios!" {I}4_{/}Pero Jes\u00fas, 
que conoc\u00eda sus 
pensamientos, les dijo: 
"\u00bfPor qu\u00e9 piensan mal? 
{I}5_{/}\u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s f\u00e1cil: 
decir "Quedan perdonados 
tus pecados" o "Lev\u00e1ntate 
y anda"? {I}6_{/}Sepan, pues, 
que el Hijo del Hombre 
tiene autoridad en la 
tierra para perdonar 
pecados." Entonces dijo 
al paral\u00edtico: 
"Lev\u00e1ntate, toma tu 
camilla y vete a casa." 
{I}7_{/}Y el paral\u00edtico 
se levant\u00f3 y se fue a su 
casa.
{I}8_{/}La gente, al ver 
esto, qued\u00f3 muy 
impresionada y alab\u00f3 a 
Dios por haber dado tal 
poder a los hombres.
JES\u00daS LLAMA AL AP\u00d3STOL 
MATEO{/}

{I}9_{/}Jes\u00fas, al irse de 
all\u00ed, vio a un hombre 
llamado Mateo en su 
puesto de cobrador de 
impuestos, y le dijo: 
"S\u00edgueme." Mateo se 
levant\u00f3 y lo sigui\u00f3. 
{I}10_{/}Como Jes\u00fas estaba 
comiendo en casa de 
Mateo, un buen n\u00famero de 
cobradores de impuestos y 
otra gente pecadora 
vinieron a sentarse a la 
mesa con Jes\u00fas y sus 
disc\u00edpulos. {I}11_{/}Los 
fariseos, al ver esto, 
dec\u00edan a los disc\u00edpulos: 
"\u00bfC\u00f3mo es que su Maestro 
come con cobradores de 
impuestos y pecadores?"
{I}12_{/}Jes\u00fas los oy\u00f3 y 
dijo: "No es la gente 
sana la que necesita 
m\u00e9dico, sino los 
enfermos. {I}13_{/}Vayan y 
aprendan lo que significa 
esta palabra de Dios: Me 
gusta la misericordia m\u00e1s 
que las ofrendas{/}. Pues 
no he venido a llamar a 
los justos, sino a los 
pecadores."
{I}14_{/}Entonces se le 
acercaron los disc\u00edpulos 
de Juan y le preguntaron: 
"Nosotros y los fariseos 
ayunamos en muchas 
ocasiones, \u00bfpor qu\u00e9 tus 
disc\u00edpulos no ayunan?"
{I}15_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"\u00bfQuieren ustedes que los 
compa\u00f1eros del novio 
est\u00e9n de duelo mientras 
el novio est\u00e1 con ellos? 
Llegar\u00e1 el tiempo en que 
el novio les ser\u00e1 
quitado;_entonces 
ayunar\u00e1n.
{I}16_{/}Nadie remienda un 
vestido viejo con un 
pedazo de tela nueva, 
porque el pedazo nuevo 
tirar\u00eda del vestido y la 
rotura se har\u00eda mayor. 
{I}17_{/}Y nadie echa vino 
nuevo en recipientes de 
cuero viejos, porque si 
lo hacen, se reventar\u00e1n 
los cueros, el vino se 
desparramar\u00e1 y los 
recipientes se 
estropear\u00e1n. El vino 
nuevo se echa en cueros 
nuevos, y as\u00ed se 
conservan bien el vino y 
los recipientes."
JES\u00daS RESUCITA A UNA NI\u00d1A 
Y CURA A UNA MUJER 
ENFERMA{/}

{I}18_{/}Mientras Jes\u00fas 
hablaba, lleg\u00f3 un jefe de 
los jud\u00edos, se postr\u00f3 
delante de \u00e9l y le dijo: 
"Mi hija acaba de morir, 
pero ven, pon tu mano 
sobre ella, y vivir\u00e1." 
{I}19_{/}Jes\u00fas se levant\u00f3 y 
lo sigui\u00f3 junto con sus 
disc\u00edpulos.
{I}20_{/}Mientras iba de 
camino, una mujer que 
desde hac\u00eda doce a\u00f1os 
padec\u00eda hemorragias, se 
acerc\u00f3 por detr\u00e1s y toc\u00f3 
el fleco de su manto. 
{I}21_{/}Pues ella pensaba: 
"Con s\u00f3lo tocar su manto, 
me salvar\u00e9." {I}22_{/}Jes\u00fas 
se dio vuelta y, al 
verla, le dijo: "Animo, 
hija; tu fe te ha 
salvado." Y desde aquel 
momento, la mujer qued\u00f3 
sana.
{I}23_{/}Al llegar Jes\u00fas a la 
casa del jefe, vio a los 
flautistas y el alboroto 
de la gente. 
{I}24_{/}Entonces les dijo: 
"V\u00e1yanse, la ni\u00f1a no ha 
muerto sino que est\u00e1 
dormida." Ellos se 
burlaban de \u00e9l. 
{I}25_{/}Despu\u00e9s que echaron 
a toda la gente, Jes\u00fas 
entr\u00f3, tom\u00f3 a la ni\u00f1a por 
la mano, y la ni\u00f1a se 
levant\u00f3. {I}26_{/}El hecho se 
divulg\u00f3 por toda aquella 
regi\u00f3n.
OTRAS CURACIONES{/}

{I}27_{/}Al retirarse 
Jes\u00fas de all\u00ed, lo 
siguieron dos ciegos que 
gritaban: "\u00a1Hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
nosotros!" {I}28_{/}Cuando 
Jes\u00fas estuvo en casa, los 
ciegos se le acercaron, y 
Jes\u00fas les pregunt\u00f3: 
"\u00bfCreen que puedo hacer 
esto?" Contestaron: "S\u00ed, 
Se\u00f1or."
{I}29_{/}Entonces Jes\u00fas les 
toc\u00f3 los ojos, diciendo: 
"H\u00e1gase as\u00ed, tal como han 
cre\u00eddo". Y sus ojos 
vieron. {I}30_{/}Despu\u00e9s les 
orden\u00f3 severamente: 
"Cuiden de que nadie lo 
sepa." {I}31_{/}Pero ellos, 
en cuanto se fueron, lo 
publicaron por toda la 
regi\u00f3n.
{I}32_{/}Apenas se fueron los 
ciegos, le trajeron a uno 
que ten\u00eda un demonio y no 
pod\u00eda hablar. {I}33_{/}Jes\u00fas 
ech\u00f3 al demonio, y el 
mudo empez\u00f3 a hablar. La 
gente qued\u00f3 maravillada y 
todos dec\u00edan: "Jam\u00e1s se 
ha visto cosa igual en 
Israel." {I}34_{/}En cambio, 
los fariseos comentaban: 
"Este echa a los demonios 
con la ayuda del pr\u00edncipe 
de los demonios."
{I}35_{/}Jes\u00fas recorr\u00eda todas 
las ciudades y pueblos; 
ense\u00f1aba en sus 
sinagogas, proclamaba la 
Buena Nueva del Reino y 
curaba todas las 
dolencias y enfermedades. 
{I}36_{/}Al contemplar 
aquel gran gent\u00edo, Jes\u00fas 
sinti\u00f3 compasi\u00f3n, porque 
estaban deca\u00eddos y 
desanimados, como ovejas 
sin pastor. {I}37_{/}Y dijo a 
sus disc\u00edpulos: "La 
cosecha es abundante, 
pero los trabajadores son 
pocos. {I}38_{/}Rueguen, 
pues, al due\u00f1o de la 
cosecha que env\u00ede 
trabajadores a recoger su 
cosecha."

LOS DOCE AP\u00d3STOLES{/}

{1}10{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas llam\u00f3 a sus 
doce disc\u00edpulos y les dio 
poder sobre los malos 
esp\u00edritus para 
expulsarlos y para curar 
toda clase de 
enfermedades y dolencias.
{I}2_{/}Estos son los nombres 
de los doce ap\u00f3stoles: 
primero Sim\u00f3n, llamado 
Pedro, y su hermano 
Andr\u00e9s; Santiago, hijo de 
Zebedeo, y su hermano 
Juan; {I}3_{/}Felipe y 
Bartolom\u00e9; Tom\u00e1s y Mateo, 
el recaudador de 
impuestos; Santiago, el 
hijo de Alfeo, y Tadeo; 
{I}4_{/}Sim\u00f3n, el cananeo y 
Judas Iscariote, el que 
lo traicionar\u00eda.
JES\u00daS ENV\u00cdA A LOS 
PRIMEROS MISIONEROS{/}

{I}5_{/}A estos Doce 
Jes\u00fas los envi\u00f3 a 
misionar, con las 
instrucciones siguientes: 
"No vayan a tierras de 
paganos ni entren en 
pueblos de samaritanos. 
{I}6_{/}Dir\u00edjanse m\u00e1s bien a 
las ovejas perdidas del 
pueblo de Israel.
{I}7_{/}A lo largo del camino 
proclamen: \u00a1El Reino de 
los Cielos est\u00e1 ahora 
cerca! {I}8_{/}Sanen 
enfermos, resuciten 
muertos, limpien leprosos 
y echen los demonios. 
Ustedes lo recibieron sin 
pagar, denlo sin cobrar. 
{I}9_{/}No lleven oro, plata 
o monedas en el cintur\u00f3n. 
{I}10_{/}Nada de provisiones 
para el viaje, o vestidos 
de repuesto; no lleven 
bast\u00f3n ni sandalias, 
porque el que trabaja se 
merece el alimento.
{I}11_{/}En todo pueblo o 
aldea en que entren, 
busquen alguna persona 
que valga, y qu\u00e9dense en 
su casa hasta que se 
vayan.
{I}12_{/}Al entrar en la 
casa, des\u00e9enle la paz. 
{I}13_{/}Si esta familia la 
merece, recibir\u00e1 vuestra 
paz; y si no la merece, 
la bendici\u00f3n volver\u00e1 a 
ustedes. {I}14_{/}Y si en 
alg\u00fan lugar no los 
reciben ni escuchan sus 
palabras, salgan de esa 
familia o de esa ciudad, 
sacudiendo el polvo de 
los pies. {I}15_{/}Yo les 
aseguro que esa ciudad, 
en el d\u00eda del juicio, 
ser\u00e1 tratada con mayor 
rigor que Sodoma y 
Gomorra.
{I}16_{/}Miren que los env\u00edo 
como ovejas en medio de 
lobos: sean, pues, 
precavidos como la 
serpiente, pero sencillos 
como la paloma.
LOS TESTIGOS DE JES\u00daS 
SER\u00c1N PERSEGUIDOS{/}

{I}17_{/}\u00a1Cu\u00eddense de los 
hombres! A ustedes los 
arrastrar\u00e1n ante sus 
consejos, y los azotar\u00e1n 
en sus sinagogas. 
{I}18_{/}Ustedes incluso 
ser\u00e1n llevados ante 
gobernantes y reyes por 
causa m\u00eda, y tendr\u00e1n que 
dar testimonio ante ellos 
y los pueblos paganos.
{I}19_{/}Cuando sean 
arrestados, no se 
preocupen por lo que van 
a decir, ni c\u00f3mo han de 
hablar. Llegado ese 
momento, se les 
comunicar\u00e1 lo que tengan 
que decir. {I}20_{/}Pues no 
ser\u00e1n ustedes los que 
hablar\u00e1n, sino el 
Esp\u00edritu de su Padre el 
que hablar\u00e1 en ustedes.
{I}21_{/}Un hermano 
denunciar\u00e1 a su hermano 
para que lo maten, y el 
padre a su hijo, y los 
hijos se sublevar\u00e1n 
contra sus padres y los 
matar\u00e1n. {I}22_{/}Ustedes 
ser\u00e1n odiados por todos 
por causa m\u00eda, pero el 
que se mantenga firme 
hasta el fin, se salvar\u00e1.
{I}23_{/}Cuando los 
persigan en una ciudad, 
huyan a otra. En verdad 
les digo: no terminar\u00e1n 
de recorrer todas las 
ciudades de Israel antes 
de que venga el Hijo del 
Hombre.
{I}24_{/}El disc\u00edpulo no est\u00e1 
por encima de su maestro, 
ni el sirviente por 
encima de su patr\u00f3n. 
{I}25_{/}Ya es mucho si el 
disc\u00edpulo llega a ser 
como su maestro y el 
sirviente como su patr\u00f3n. 
Si al due\u00f1o de casa lo 
han llamado demonio, \u00a1qu\u00e9 
no dir\u00e1n de los dem\u00e1s de 
la familia!
{I}26_{/}Pero no les tengan 
miedo. Nada hay oculto 
que no llegue a ser 
descubierto, ni nada 
secreto que no llegue a 
saberse.{I}27_{/}Lo que yo 
les digo en la oscuridad, 
rep\u00edtanlo ustedes a la 
luz, y lo que les digo en 
privado, procl\u00e1menlo 
desde las azoteas.
{I}28_{/}No teman a los 
que s\u00f3lo pueden matar el 
cuerpo, pero no el alma; 
teman m\u00e1s bien al que 
puede destruir alma y 
cuerpo en el infierno. 
{I}29_{/}\u00bfAcaso un par de 
pajaritos no se venden 
por unos centavos? Pero 
ni uno de ellos cae en 
tierra sin que lo permita 
vuestro Padre. {I}30_{/}En 
cuanto a ustedes, hasta 
sus cabellos est\u00e1n todos 
contados. {I}31_{/}\u00bfNo valen 
ustedes m\u00e1s que muchos 
pajaritos? Por lo tanto 
no tengan miedo.
{I}32_{/}Al que se ponga 
de mi parte ante los 
hombres, yo me pondr\u00e9 de 
su parte ante mi Padre de 
los Cielos. {I}33_{/}Y al que 
me niegue ante los 
hombres, yo tambi\u00e9n lo 
negar\u00e9 ante mi Padre que 
est\u00e1 en los Cielos.
{I}34_{/}No piensen que 
he venido a traer paz a 
la tierra; no he venido a 
traer paz, sino espada. 
{I}35_{/}Pues he venido a 
enfrentar al hombre 
contra su padre, a la 
hija contra su madre y a 
la nuera contra su 
suegra. {I}36_{/}Cada cual 
ver\u00e1 a sus familiares 
volverse enemigos.
{I}37_{/}El que ama a su 
padre o a su madre m\u00e1s 
que a m\u00ed, no es digno de 
m\u00ed; y el que ama a su 
hijo o a su hija m\u00e1s que 
a m\u00ed, no es digno de m\u00ed. 
{I}38_{/}El que no carga con 
su cruz y viene detr\u00e1s de 
m\u00ed, no es digno de m\u00ed. 
{I}39_{/}El que_vive su vida 
para s\u00ed, la perder\u00e1, y el 
que sacrifique su vida 
por mi causa, la hallar\u00e1.
{I}40_{/}El que los recibe a 
ustedes, a m\u00ed me recibe, 
y el que me recibe a m\u00ed, 
recibe a Aquel que me ha 
enviado. El que recibe a 
un profeta porque es 
profeta, recibir\u00e1 
recompensa digna de un 
profeta. {I}41_{/}El que 
recibe a un hombre justo 
por ser justo, recibir\u00e1 
la recompensa que 
corresponde a un justo. 
{I}42_{/}Asimismo, el que d\u00e9 
un vaso de agua fresca a 
uno de estos peque\u00f1os, 
porque es disc\u00edpulo, no 
quedar\u00e1 sin recompensa: 
soy yo quien se lo digo."
JES\u00daS Y JUAN BAUTISTA{/}

{1}11{/}

{I}1_{/}Cuando Jes\u00fas 
termin\u00f3 de dar estas 
instrucciones a sus doce 
disc\u00edpulos, se fue de 
all\u00ed para predicar y 
ense\u00f1ar en las ciudades 
jud\u00edas.
{I}2_{/}Juan, que estaba en 
la c\u00e1rcel, oy\u00f3 hablar de 
las obras de Cristo, por 
lo que envi\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos {I}3_{/}a 
preguntarle: "\u00bfEres t\u00fa el 
que ha de venir, o 
tenemos que esperar a 
otro?"
{I}4_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Vayan y cu\u00e9ntenle a Juan 
lo que ustedes est\u00e1n 
viendo y oyendo: {I}5_{/}los 
ciegos ven, los cojos 
andan, los leprosos 
quedan limpios, los 
sordos oyen, los muertos 
resucitan, y una Buena 
Nueva llega a los pobres. 
{I}6_{/}\u00a1Y dichoso aqu\u00e9l para 
quien yo no sea motivo de 
esc\u00e1ndalo!"
{I}7_{/}Una vez que se fueron 
los mensajeros, Jes\u00fas 
comenz\u00f3 a hablar de Juan 
a la gente: "Cuando 
ustedes fueron al 
desierto, \u00bfqu\u00e9 iban a 
ver? \u00bfUna ca\u00f1a agitada 
por el viento? {I}8_{/}\u00bfQu\u00e9 
iban ustedes a ver? \u00bfUn 
hombre con ropas finas? 
Los que visten ropas 
finas viven en palacios. 
{I}9_{/}Entonces, \u00bfqu\u00e9 fueron 
a ver? \u00bfA un profeta? Eso 
s\u00ed y, cr\u00e9anme, m\u00e1s que un 
profeta. {I}10_{/}Este es el 
hombre de quien la 
escritura dice: Yo voy a 
enviar mi mensajero 
delante de ti, para que 
te preceda abri\u00e9ndote el 
camino.{/}

{I}11_{/}Yo se lo digo: de 
entre los hijos de mujer 
no se ha manifestado uno 
m\u00e1s grande que Juan 
Bautista, y sin embargo 
el m\u00e1s peque\u00f1o en el 
Reino de los Cielos es 
m\u00e1s que \u00e9l.
{I}12_{/}Desde los d\u00edas de 
Juan Bautista hasta ahora 
el Reino de Dios es cosa 
que se conquista, y los 
m\u00e1s decididos son los que 
se adue\u00f1an de \u00e9l.
{I}13_{/}Hasta Juan, todos 
los profetas y la Ley 
misma se quedaron en la 
profec\u00eda. {I}14_{/}Pero, si 
ustedes aceptan su 
mensaje, Juan es este 
El\u00edas que hab\u00eda de venir. 
{I}15_{/}El que tenga o\u00eddos 
para o\u00edr, que lo escuche.
{I}16_{/}\u00bfCon qui\u00e9n puedo 
comparar a la gente de 
hoy? Son como ni\u00f1os 
sentados en la plaza, que 
se quejan unos de otros: 
{I}17_{/}Les tocamos la 
flauta y ustedes no han 
bailado; les cantamos 
canciones tristes y no 
han querido llorar.
{I}18_{/}Porque vino Juan, 
que no com\u00eda ni beb\u00eda, y 
dijeron: {I}19_{/}Est\u00e1 
endemoniado. Luego vino 
el Hijo del Hombre, que 
come y bebe, y dicen: Es 
un comil\u00f3n y un borracho, 
amigo de cobradores de 
impuestos y de pecadores. 
Con todo, se comprobar\u00e1 
que la Sabidur\u00eda de Dios 
no se equivoca en sus 
obras."
{I}20_{/}Entonces Jes\u00fas 
comenz\u00f3 a reprochar a las 
ciudades en que hab\u00eda 
realizado la mayor parte 
de sus milagros, porque 
no se hab\u00edan arrepentido:
{I}21_{/}"\u00a1Ay de ti, 
Coroza\u00edn! \u00a1Ay de ti, 
Betsaida! Porque si en 
Tiro y Sid\u00f3n se hubiesen 
hecho los milagros que se 
han realizado en ustedes, 
seguramente se habr\u00edan 
arrepentido, poni\u00e9ndose 
vestidos de penitencia y 
cubri\u00e9ndose de ceniza. 
{I}22_{/}Yo se lo digo: Tiro 
y Sid\u00f3n ser\u00e1n tratadas 
con menos rigor que 
ustedes en el d\u00eda del 
juicio. {I}23_{/}Y t\u00fa, 
Cafarna\u00fan, \u00bfsubir\u00e1s hasta 
el cielo? No, bajar\u00e1s 
donde los muertos. Porque 
si los milagros que se 
han realizado en ti, se 
hubieran hecho en Sodoma, 
todav\u00eda hoy existir\u00eda 
Sodoma. {I}24_{/}Por eso les 
digo que, en el d\u00eda del 
Juicio, Sodoma ser\u00e1 
tratada con menos rigor 
que ustedes."
CARGUEN CON MI YUGO{/}

{I}25_{/}En aquella 
ocasi\u00f3n Jes\u00fas exclam\u00f3: 
"Yo te alabo, Padre, 
Se\u00f1or del Cielo y de la 
tierra, porque has 
mantenido ocultas estas 
cosas a los sabios y 
entendidos y las has 
revelado a la gente 
sencilla. S\u00ed, Padre, pues 
as\u00ed fue de tu agrado.
{I}26_{/}Mi Padre ha puesto 
todas las cosas en mis 
manos.{I}27_{/}Nadie conoce 
al Hijo sino el Padre, y 
nadie conoce al Padre 
sino el Hijo y aquellos a 
quienes el Hijo se lo 
quiera dar a conocer.
{I}28_{/}Vengan a m\u00ed los que 
van cansados, llevando 
pesadas cargas, y yo los 
aliviar\u00e9. {I}29_{/}Carguen 
con mi yugo y aprendan de 
m\u00ed, que soy paciente y 
humilde de coraz\u00f3n, y sus 
almas encontrar\u00e1n 
descanso. {I}30_{/}Pues mi 
yugo es suave y mi carga 
liviana."
JES\u00daS, SE\u00d1OR DEL S\u00c1BADO{/}

{1}12{/}

{I}1_{/}En cierta ocasi\u00f3n 
pasaba Jes\u00fas por unos 
campos de trigo, y era un 
d\u00eda s\u00e1bado. Sus 
disc\u00edpulos, que ten\u00edan 
hambre, comenzaron a 
desgranar espigas y a 
comerse el grano. {I}2_{/}Al 
advertirlo unos fariseos, 
dijeron a Jes\u00fas: "Tus 
disc\u00edpulos est\u00e1n haciendo 
lo que est\u00e1 prohibido 
hacer en d\u00eda s\u00e1bado."
{I}3_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"\u00bfNo han le\u00eddo ustedes lo 
que hizo David un d\u00eda que 
ten\u00eda hambre, \u00e9l y su 
gente? {I}4_{/}Pues entr\u00f3 en 
la casa de Dios y 
comieron el pan ofrecido 
a Dios, que les estaba 
prohibido tanto a \u00e9l como 
a sus compa\u00f1eros, pues 
estaba reservado a los 
sacerdotes. {I}5_{/}\u00bfNo han 
le\u00eddo en la Ley que los 
sacerdotes en el Templo 
no observan el descanso, 
y no hay culpa en eso?
{I}6_{/}Yo se lo digo: 
ustedes tienen aqu\u00ed algo 
m\u00e1s que el Templo. {I}7_{/}Y 
si ustedes entendieran 
estas palabras: Quiero 
misericordia, no 
sacrificios,{/} ustedes no 
condenar\u00edan a quienes 
est\u00e1n sin culpa.
{I}8_{/}Adem\u00e1s, el Hijo del 
Hombre es Se\u00f1or del 
s\u00e1bado."
{I}9_{/}Saliendo de aquel 
lugar, Jes\u00fas entr\u00f3 en una 
sinagoga de los jud\u00edos. 
{I}10_{/}Se encontraba all\u00ed 
un hombre que ten\u00eda una 
mano paralizada. Le 
preguntaron a Jes\u00fas, con 
intenci\u00f3n de acusarlo 
despu\u00e9s: "\u00bfEst\u00e1 permitido 
hacer curaciones en d\u00eda 
s\u00e1bado?"
{I}11_{/}Jes\u00fas les dijo: "Si 
alguno de ustedes tiene 
una sola oveja y se le 
cae a un barranco en d\u00eda 
s\u00e1bado, \u00bfno ir\u00e1 a 
sacarla? {I}12_{/}\u00a1Pues un 
ser humano vale mucho m\u00e1s 
que una oveja! Por lo 
tanto, est\u00e1 permitido 
hacer el bien en d\u00eda 
s\u00e1bado." {I}13_{/}Dijo 
entonces al enfermo: 
"Extiende tu mano." La 
extendi\u00f3 y le qued\u00f3 tan 
sana como la otra.
{I}14_{/}Al salir, los 
fariseos planearon la 
manera de acabar con \u00e9l. 
{I}15_{/}Jes\u00fas lo supo y se 
alej\u00f3 de all\u00ed, pero 
muchas personas lo 
siguieron, y \u00e9l san\u00f3 a 
cuantos estaban enfermos. 
{I}16_{/}Pero les ped\u00eda 
insistentemente que no 
hablaran de \u00e9l.
{I}17_{/}As\u00ed deb\u00edan cumplirse 
las palabras del profeta 
Isa\u00edas:
{I}18_{/}Viene mi siervo, mi 
elegido, el Amado, en 
quien me he complacido. 
Pondr\u00e9 mi Esp\u00edritu sobre 
\u00e9l, para que anuncie mis 
juicios a las naciones.{/} 
{I}19_{/}No discutir\u00e1, ni 
gritar\u00e1, ni se oir\u00e1 su 
voz en las plazas.{/} 
{I}20_{/}No quebrar\u00e1 la ca\u00f1a 
resquebrajada ni apagar\u00e1 
la mecha que todav\u00eda 
humea, hasta que haga 
triunfar la justicia. 
{/}{I}21_{/}Las naciones 
pondr\u00e1n su esperanza en 
su Nombre.{/}

EL PECADO QUE NO SER\u00c1 
PERDONADO{/}

{I}22_{/}Algunos le 
trajeron un endemoniado 
que era ciego y mudo. 
Jes\u00fas lo san\u00f3, de modo 
que pudo ver y hablar. 
{I}23_{/}Ante esto, toda la 
gente qued\u00f3 asombrada y 
preguntaban: "\u00bfNo ser\u00e1 
\u00e9ste el hijo de David?" 
{I}24_{/}Lo oyeron los 
fariseos y respondieron: 
"\u00a1Este expulsa los 
demonios por obra de 
Beelzeb\u00fa, pr\u00edncipe de los 
demonios!"
{I}25_{/}Jes\u00fas sab\u00eda lo que 
estaban pensando, y les 
dijo: "Todo reino que se 
divide, corre a la ruina; 
no hay ciudad o familia 
que pueda durar con 
luchas internas. {I}26_{/}Si 
Satan\u00e1s expulsa a 
Satan\u00e1s, est\u00e1 dividido; 
\u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 mantenerse su 
reino? {I}27_{/}Y si Beelzeb\u00fa 
me ayuda a echar los 
demonios, \u00bfqui\u00e9n ayuda a 
la gente de ustedes 
cuando los echan? Ellos 
mismos les dar\u00e1n la 
respuesta.
{I}28_{/}Pero si el Esp\u00edritu 
de Dios es el que me 
permite echar a los 
demonios, entiendan que 
el Reino de Dios ha 
llegado a ustedes. 
{I}29_{/}\u00bfQui\u00e9n entrar\u00e1 en la 
casa del Fuerte y le 
robar\u00e1 sus cosas, sino el 
que pueda amarrar al 
Fuerte? S\u00f3lo entonces le 
saquear\u00e1 la casa.
{I}30_{/}El que no est\u00e1 
conmigo, est\u00e1 contra m\u00ed; 
y el que no recoge 
conmigo, desparrama.
{I}31_{/}Por eso yo les digo: 
Se perdonar\u00e1 a los 
hombres cualquier pecado 
y cualquier insulto 
contra Dios. Pero 
calumniar al Esp\u00edritu 
Santo es cosa que no 
tendr\u00e1 perd\u00f3n. {I}32_{/}Al 
que calumnie al Hijo del 
Hombre se le perdonar\u00e1; 
pero al que calumnie al 
Esp\u00edritu Santo, no se le 
perdonar\u00e1 ni en este 
mundo ni en el otro.
{I}33_{/}Planten ustedes un 
\u00e1rbol bueno, y su fruto 
ser\u00e1 bueno; planten un 
\u00e1rbol da\u00f1ado, y su fruto 
ser\u00e1 malo. Porque el 
\u00e1rbol se conoce por sus 
frutos. {I}34_{/}Raza de 
v\u00edboras, si ustedes son 
tan malos, \u00bfc\u00f3mo pueden 
decir algo bueno? La boca 
siempre habla de lo que 
est\u00e1 lleno el coraz\u00f3n. 
{I}35_{/}El hombre bueno saca 
cosas buenas del bien que 
guarda dentro, y el que 
es malo, de su mal 
acumulado saca cosas 
malas.
{I}36_{/}Yo les digo que, en 
el d\u00eda del juicio, los 
hombres tendr\u00e1n que dar 
cuenta hasta de lo dicho 
que no pod\u00edan justificar. 
{I}37_{/}Tus propias palabras 
te justificar\u00e1n, y son 
tus palabras tambi\u00e9n las 
que te har\u00e1n condenar."
JES\u00daS CRITICA A LOS DE SU 
GENERACI\u00d3N{/}

{I}38_{/}Entonces algunos 
maestros de la Ley y 
fariseos le dijeron: 
"Maestro, queremos verte 
hacer un milagro." 
{I}39_{/}Pero \u00e9l contest\u00f3: 
"Esta raza perversa e 
infiel pide una se\u00f1al, 
pero solamente se le dar\u00e1 
la se\u00f1al del profeta 
Jon\u00e1s. {I}40_{/}Porque del 
mismo modo que Jon\u00e1s 
estuvo tres d\u00edas y tres 
noches en el vientre del 
gran pez, as\u00ed tambi\u00e9n el 
Hijo del Hombre estar\u00e1 
tres d\u00edas y tres noches 
en el seno de la tierra.
{I}41_{/}Los hombres de 
N\u00ednive resucitar\u00e1n en el 
d\u00eda del juicio junto con 
esta generaci\u00f3n y la 
condenar\u00e1n, porque ellos 
cambiaron su conducta 
ante la predicaci\u00f3n de 
Jon\u00e1s, y aqu\u00ed ustedes 
tienen mucho m\u00e1s que 
Jon\u00e1s. {I}42_{/}La reina del 
Sur resucitar\u00e1 en el d\u00eda 
del juicio junto con los 
hombres de hoy y los 
condenar\u00e1, porque ella 
vino desde los confines 
de la tierra para 
escuchar la sabidur\u00eda de 
Salom\u00f3n, y aqu\u00ed ustedes 
tienen mucho m\u00e1s que 
Salom\u00f3n.
{I}43_{/}Cuando el esp\u00edritu 
malo sale del hombre, 
empieza a recorrer 
lugares \u00e1ridos, buscando 
un sitio de descanso, y 
no lo encuentra. 
{I}44_{/}Entonces se dice: 
Volver\u00e9 a mi casa de 
donde sal\u00ed. Al llegar la 
encuentra desocupada, 
bien barrida y ordenada. 
{I}45_{/}Se va, entonces, y 
regresa con otros siete 
esp\u00edritus peores que \u00e9l, 
entran y se quedan all\u00ed. 
La nueva condici\u00f3n de la 
persona es peor que la 
primera, y esto es lo que 
le va a pasar a esta 
generaci\u00f3n perversa."
{I}46_{/}Mientras Jes\u00fas 
estaba todav\u00eda hablando a 
la muchedumbre, su madre 
y sus hermanos estaban de 
pie afuera, pues quer\u00edan 
hablar con \u00e9l. 
{I}47_{/}Alguien le dijo: "Tu 
madre y tus hermanos 
est\u00e1n ah\u00ed fuera y quieren 
hablar contigo."
{I}48_{/}Pero Jes\u00fas dijo al 
que le daba el recado: 
"\u00bfQui\u00e9n es mi madre y 
qui\u00e9nes son mis 
hermanos?" {I}49_{/}E 
indicando con la mano a 
sus disc\u00edpulos, dijo: 
"Estos son mi madre y mis 
hermanos. {I}50_{/}Tomen a 
cualquiera que cumpla la 
voluntad de mi Padre de 
los Cielos, y \u00e9se es para 
m\u00ed un hermano, una 
hermana o una madre."
LA PAR\u00c1BOLA DEL 
SEMBRADOR{/}

{1}13{/}

{I}1_{/}Ese d\u00eda Jes\u00fas 
sali\u00f3 de casa y fue a 
sentarse a orillas del 
lago. {I}2_{/}Pero la gente 
vino a \u00e9l en tal 
cantidad, que subi\u00f3 a una 
barca y se sent\u00f3 en ella, 
mientras toda la gente se 
qued\u00f3 en la orilla. 
{I}3_{/}Jes\u00fas les habl\u00f3 de 
muchas cosas, usando 
comparaciones o 
par\u00e1bolas.
Les dec\u00eda: "El sembrador 
sali\u00f3 a sembrar. {I}4_{/}Y 
mientras sembraba, unos 
granos cayeron a lo largo 
del camino: vinieron las 
aves y se los comieron. 
{I}5_{/}Otros cayeron en 
terreno pedregoso, con 
muy poca tierra, y 
brotaron en seguida, pues 
no hab\u00eda profundidad. 
{I}6_{/}Pero apenas sali\u00f3 el 
sol, los quem\u00f3 y, por 
falta de ra\u00edces, se 
secaron. {I}7_{/}Otros 
cayeron en medio de 
cardos: \u00e9stos crecieron y 
los ahogaron. {I}8_{/}Otros 
granos, finalmente, 
cayeron en buena tierra y 
produjeron cosecha, unos 
el ciento, otros el 
sesenta y otros el 
treinta por uno. {I}9_{/}El 
que tenga o\u00eddos, que 
escuche."
{I}10_{/}Los disc\u00edpulos se 
acercaron y preguntaron a 
Jes\u00fas: "\u00bfPor qu\u00e9 les 
hablas en par\u00e1bolas?"
{I}11_{/}Jes\u00fas les 
respondi\u00f3: "A ustedes se 
les ha concedido conocer 
los misterios del Reino 
de los Cielos, pero a 
ellos, no. {I}12_{/}Porque al 
que tiene se le dar\u00e1 m\u00e1s 
y tendr\u00e1 en abundancia, 
pero al que no tiene, se 
le quitar\u00e1 aun lo que 
tiene. {I}13_{/}Por eso les 
hablo en par\u00e1bolas, 
porque miran, y no ven; 
oyen, pero no escuchan ni 
entienden.
{I}14_{/}En ellos se verifica 
la profec\u00eda de Isa\u00edas: 
Por m\u00e1s que oigan no 
entender\u00e1n, y por m\u00e1s que 
miren no ver\u00e1n.{/} 
{I}15_{/}Este es un pueblo de 
conciencia endurecida. 
Sus o\u00eddos no saben 
escuchar, sus ojos est\u00e1n 
cerrados. No quieren ver 
con sus ojos, ni o\u00edr con 
sus o\u00eddos y comprender 
con su coraz\u00f3n... Pero 
con eso habr\u00eda conversi\u00f3n 
y yo los sanar\u00eda{/}.
{I}16_{/}\u00a1Dichosos los ojos 
de ustedes, que ven!; 
\u00a1dichosos los o\u00eddos de 
ustedes, que oyen! 
{I}17_{/}Yo se lo digo: 
muchos profetas y muchas 
personas santas ansiaron 
ver lo que ustedes est\u00e1n 
viendo, y no lo vieron; 
desearon o\u00edr lo que 
ustedes est\u00e1n oyendo, y 
no lo oyeron.
{I}18_{/}Escuchen ahora 
la par\u00e1bola del 
sembrador: {I}19_{/}Cuando 
uno oye la palabra del 
Reino y no la 
interioriza, viene el 
Maligno y le arrebata lo 
que fue sembrado en su 
coraz\u00f3n. Ah\u00ed tienen lo 
que cay\u00f3 a lo largo del 
camino.
{I}20_{/}La semilla que cay\u00f3 
en terreno pedregoso, es 
aquel que oye la Palabra 
y en seguida la recibe 
con alegr\u00eda. {I}21_{/}En \u00e9l, 
sin embargo, no hay 
ra\u00edces, y no dura m\u00e1s que 
una temporada. Apenas 
sobreviene alguna 
contrariedad o 
persecuci\u00f3n por causa de 
la Palabra, 
inmediatamente se viene 
abajo.
{I}22_{/}La semilla que cay\u00f3 
entre cardos, es aquel 
que oye la Palabra, pero 
luego las preocupaciones 
de esta vida y los 
encantos de las riquezas 
ahogan esta palabra, y al 
final no produce fruto.
{I}23_{/}La semilla que cay\u00f3 
en tierra buena, es aquel 
que oye la Palabra y la 
comprende. Este 
ciertamente dar\u00e1 fruto y 
producir\u00e1 cien, sesenta o 
treinta veces m\u00e1s."
EL TRIGO Y LA HIERBA 
MALA{/}

{I}24_{/}Jes\u00fas les 
propuso otra par\u00e1bola: 
"Aqu\u00ed tienen una figura 
del Reino de los Cielos. 
Un hombre sembr\u00f3 buena 
semilla en su campo, 
{I}25_{/}pero mientras la 
gente estaba durmiendo, 
vino su enemigo, sembr\u00f3 
malas hierbas en medio 
del trigo y se fue.
{I}26_{/}Cuando el trigo 
creci\u00f3 y empez\u00f3 a echar 
espigas, apareci\u00f3 tambi\u00e9n 
la maleza.{I}27_{/}Entonces 
los trabajadores fueron a 
decirle al patr\u00f3n: 
"Se\u00f1or, \u00bfno sembraste 
buena semilla en tu 
campo? \u00bfDe d\u00f3nde, pues, 
viene esa maleza?" 
{I}28_{/}Respondi\u00f3 el patr\u00f3n: 
"Eso es obra de un 
enemigo." Los obreros le 
preguntaron: "\u00bfQuieres 
que arranquemos la 
maleza?" {I}29_{/}"No, dijo 
el patr\u00f3n, pues al quitar 
la maleza podr\u00edan 
arrancar tambi\u00e9n el 
trigo. {I}30_{/}D\u00e9jenlos 
crecer juntos hasta la 
hora de la cosecha. 
Entonces dir\u00e9 a los 
segadores: Corten primero 
las malas hierbas, hagan 
fardos y arr\u00f3jenlos al 
fuego. Despu\u00e9s cosechen 
el trigo y gu\u00e1rdenlo en 
mis bodegas."
EL GRANO DE MOSTAZA{/}

{I}31_{/}Jes\u00fas les 
propuso otra par\u00e1bola: 
"Aqu\u00ed tienen una figura 
del Reino de los Cielos: 
el grano de mostaza que 
un hombre tom\u00f3 y sembr\u00f3 
en su campo. {I}32_{/}Es la 
m\u00e1s peque\u00f1a de las 
semillas, pero cuando 
crece, se hace m\u00e1s grande 
que las plantas de 
huerto. Es como un \u00e1rbol, 
de modo que las aves 
vienen a posarse en sus 
ramas."
{I}33_{/}Jes\u00fas les cont\u00f3 otra 
par\u00e1bola: "Aqu\u00ed tienen 
otra figura del Reino de 
los Cielos: la levadura 
que toma una mujer y la 
introduce en tres medidas 
de harina. Al final, toda 
la masa fermenta."
{I}34_{/}Todo esto lo 
cont\u00f3 Jes\u00fas al pueblo en 
par\u00e1bolas. No les dec\u00eda 
nada sin usar par\u00e1bolas, 
{I}35_{/}de manera que se 
cumpl\u00eda lo dicho por el 
Profeta: Hablar\u00e9 en 
par\u00e1bolas, dar\u00e9 a conocer 
cosas que estaban ocultas 
desde la creaci\u00f3n del 
mundo.{/}

{/}{I}36_{/}Despu\u00e9s Jes\u00fas 
despidi\u00f3 a la gente y se 
fue a casa. Los 
disc\u00edpulos se le 
acercaron y le dijeron: 
"Expl\u00edcanos la par\u00e1bola 
de las malas hierbas 
sembradas en el campo."
{I}37_{/}Jes\u00fas les dijo: "El 
que siembra la semilla 
buena es el Hijo del 
Hombre. {I}38_{/}El campo es 
el mundo. La buena 
semilla es la gente del 
Reino. La maleza es la 
gente del Maligno. 
{I}39_{/}El enemigo que la 
siembra es el diablo; la 
cosecha es el fin del 
mundo, y los segadores 
son los \u00e1ngeles.
{I}40_{/}Vean c\u00f3mo se recoge 
la maleza y se quema: as\u00ed 
suceder\u00e1 al fin del 
mundo. {I}41_{/}El Hijo del 
Hombre enviar\u00e1 a sus 
\u00e1ngeles; \u00e9stos recoger\u00e1n 
de su Reino todos los 
esc\u00e1ndalos y tambi\u00e9n los 
que obraban el mal, 
{I}42_{/}y los arrojar\u00e1n en 
el horno ardiente. All\u00ed 
no habr\u00e1 m\u00e1s que llanto y 
rechinar de dientes. 
{I}43_{/}Entonces los justos 
brillar\u00e1n como el sol en 
el Reino de su Padre. 
Quien tenga o\u00eddos, que 
entienda.
EL TESORO, LA PERLA Y LA 
RED{/}

{I}44_{/}El Reino de los 
Cielos es como un tesoro 
escondido en un campo. El 
hombre que lo descubre, 
lo vuelve a esconder; su 
alegr\u00eda es tal, que va a 
vender todo lo que tiene 
y compra ese campo.
{I}45_{/}Aqu\u00ed tienen otra 
figura del Reino de los 
Cielos: un comerciante 
que busca perlas finas. 
{I}46_{/}Si llega a sus manos 
una perla de gran valor, 
se va, vende cuanto tiene 
y la compra.
{I}47_{/}Aqu\u00ed tienen otra 
figura del Reino de los 
Cielos: una red que se ha 
echado al mar y que 
recoge peces de todas 
clases. {I}48_{/}Cuando est\u00e1 
llena, los pescadores la 
sacan a la orilla, se 
sientan, escogen los 
peces buenos, los echan 
en canastos y tiran los 
que no sirven. {I}49_{/}As\u00ed 
pasar\u00e1 al final de los 
tiempos: vendr\u00e1n los 
\u00e1ngeles y separar\u00e1n a los 
malos de entre los buenos 
{I}50_{/}y los arrojar\u00e1n al 
horno ardiente. All\u00ed ser\u00e1 
el llorar y el rechinar 
de dientes."
{I}51_{/}Pregunt\u00f3 Jes\u00fas: 
"\u00bfHan entendido ustedes 
todas estas cosas?" Ellos 
le respondieron: "S\u00ed." 
{I}52_{/}Entonces Jes\u00fas dijo: 
"Est\u00e1 bien: cuando un 
maestro en religi\u00f3n ha 
sido instruido sobre el 
Reino de los Cielos, se 
parece a un padre de 
familia que siempre saca 
de sus armarios cosas 
nuevas y viejas."
{I}53_{/}Cuando Jes\u00fas 
termin\u00f3 de decir estas 
par\u00e1bolas, se fue de 
all\u00ed. {I}54_{/}Un d\u00eda se fue 
a su pueblo y ense\u00f1\u00f3 a la 
gente en su sinagoga. 
Todos quedaban 
maravillados y se 
preguntaban: "\u00bfDe d\u00f3nde 
le viene esa sabidur\u00eda? 
\u00bfY de d\u00f3nde esos 
milagros? {I}55_{/}\u00bfNo es 
\u00e9ste el hijo del 
carpintero? \u00a1Pero si su 
madre es Mar\u00eda, y sus 
hermanos son Santiago, y 
Jos\u00e9, y Sim\u00f3n, y Judas! 
{I}56_{/}Sus hermanas tambi\u00e9n 
est\u00e1n todas entre 
nosotros, \u00bfno es cierto? 
\u00bfDe d\u00f3nde, entonces, le 
viene todo eso?" Ellos se 
escandalizaban y no lo 
reconoc\u00edan.
{I}57_{/}Entonces Jes\u00fas les 
dijo: "Si hay un lugar 
donde un profeta es 
despreciado, es en su 
patria y en su propia 
familia." {I}58_{/}Y como no 
cre\u00edan en \u00e9l, no hizo 
all\u00ed muchos milagros.
LA MUERTE DE JUAN 
BAUTISTA{/}

{1}14{/}

{I}1_{/}Por aquel tiempo, 
la fama de Jes\u00fas hab\u00eda 
llegado hasta el virrey 
Herodes. {I}2_{/}Y dijo a sus 
servidores: "\u00c9ste es Juan 
Bautista; Juan ha 
resucitado de entre los 
muertos y por eso act\u00faan 
en \u00e9l poderes 
milagrosos."
{I}3_{/}En efecto, Herodes 
hab\u00eda ordenado detener a 
Juan, lo hab\u00eda hecho 
encadenar y encerrar en 
la c\u00e1rcel a causa de 
Herod\u00edas, esposa de su 
hermano Filipo. 
{I}4_{/}Porque Juan le dec\u00eda: 
"La Ley no te permite 
tenerla como esposa." 
{I}5_{/}Herodes quer\u00eda 
matarlo, pero ten\u00eda miedo 
de la gente, que 
consideraba a Juan como 
un profeta.
{I}6_{/}En eso lleg\u00f3 el 
cumplea\u00f1os de Herodes. La 
hija de Herod\u00edas sali\u00f3 a 
bailar en medio de los 
invitados, y le gust\u00f3 
tanto a Herodes {I}7_{/}que 
le prometi\u00f3 bajo 
juramento darle todo lo 
que le pidiera. {I}8_{/}La 
joven, a instigaci\u00f3n de 
su madre, le respondi\u00f3: 
"Dame aqu\u00ed, en una 
bandeja, la cabeza de 
Juan Bautista."
{I}9_{/}El rey se sinti\u00f3 muy 
molesto, porque se hab\u00eda 
comprometido bajo 
juramento en presencia de 
los invitados; acept\u00f3 
entreg\u00e1rsela, {I}10_{/}y 
mand\u00f3 decapitar a Juan en 
la c\u00e1rcel. {I}11_{/}Su cabeza 
fue tra\u00edda en una bandeja 
y entregada a la 
muchacha, quien a su vez 
se la llev\u00f3 a su madre. 
{I}12_{/}Despu\u00e9s vinieron los 
disc\u00edpulos de Juan a 
recoger su cuerpo y lo 
enterraron. Y fueron a 
dar la noticia a Jes\u00fas.
PRIMERA MULTIPLICACI\u00d3N DE 
LOS PANES{/}

{I}13_{/}Al conocer esa 
noticia, Jes\u00fas se alej\u00f3 
discretamente de all\u00ed en 
una barca y fue a un 
lugar despoblado. Pero la 
gente lo supo y en 
seguida lo siguieron por 
tierra desde sus pueblos. 
{I}14_{/}Al desembarcar Jes\u00fas 
y encontrarse con tan 
gran gent\u00edo, sinti\u00f3 
compasi\u00f3n de ellos y san\u00f3 
a sus enfermos.
{I}15_{/}Cuando ya ca\u00eda la 
tarde, sus disc\u00edpulos se 
le acercaron, diciendo: 
"Estamos en un lugar 
despoblado y ya ha pasado 
la hora. Despide a esta 
gente para que se vayan a 
las aldeas y se compren 
algo de comer."
{I}16_{/}Pero Jes\u00fas les dijo: 
"No tienen por qu\u00e9 irse; 
denles ustedes de comer." 
{I}17_{/}Ellos respondieron: 
"Aqu\u00ed s\u00f3lo tenemos cinco 
panes y dos pescados". 
{I}18_{/}Jes\u00fas les 
dijo:_"Tr\u00e1iganmelos para 
ac\u00e1."
{I}19_{/}Y mand\u00f3 a la gente 
que se sentara en el 
pasto. Tom\u00f3 los cinco 
panes y los dos pescados, 
levant\u00f3 los ojos al 
cielo, pronunci\u00f3 la 
bendici\u00f3n, parti\u00f3 los 
panes y los entreg\u00f3 a los 
disc\u00edpulos. Y los 
disc\u00edpulos los daban a la 
gente. {I}20_{/}Todos 
comieron y se saciaron, y 
se recogieron los pedazos 
que sobraron: \u00a1doce 
canastos llenos! {I}21_{/}Los 
que hab\u00edan comido eran 
unos cinco mil hombres, 
sin contar mujeres y 
ni\u00f1os.
JES\u00daS CAMINA SOBRE LAS 
AGUAS{/}

{I}22_{/}Inmediatamente 
despu\u00e9s Jes\u00fas oblig\u00f3 a 
sus disc\u00edpulos a que se 
embarcaran; deb\u00edan llegar 
antes que \u00e9l a la otra 
orilla, mientras \u00e9l 
desped\u00eda a la gente. 
{I}23_{/}Jes\u00fas, pues, 
despidi\u00f3 a la gente, y 
luego subi\u00f3 al cerro para 
orar a solas. Cay\u00f3 la 
noche, y \u00e9l segu\u00eda all\u00ed 
solo.
{I}24_{/}La barca en tanto 
estaba ya muy lejos de 
tierra, y las olas le 
pegaban duramente, pues 
soplaba el viento en 
contra. {I}25_{/}Antes del 
amanecer, Jes\u00fas vino 
hacia ellos caminando 
sobre el mar. {I}26_{/}Al 
verlo caminando sobre el 
mar, se asustaron y 
exclamaron: "\u00a1Es un 
fantasma!" Y por el miedo 
se pusieron a gritar.
{I}27_{/}En seguida Jes\u00fas les 
dijo: "Animo, no teman, 
que soy yo." {I}28_{/}Pedro 
contest\u00f3: "Se\u00f1or, si eres 
t\u00fa, manda que yo vaya a 
ti caminando sobre el 
agua." {I}29_{/}Jes\u00fas le 
dijo: "Ven." Pedro baj\u00f3 
de la barca y empez\u00f3 a 
caminar sobre las aguas 
en direcci\u00f3n a Jes\u00fas. 
{I}30_{/}Pero el viento 
segu\u00eda muy fuerte, tuvo 
miedo y comenz\u00f3 a 
hundirse. Entonces grit\u00f3: 
"\u00a1Se\u00f1or, s\u00e1lvame!" 
{I}31_{/}Al instante Jes\u00fas 
extendi\u00f3 la mano y lo 
agarr\u00f3, diciendo: "Hombre 
de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 has 
vacilado?"
{I}32_{/}Subieron a la barca 
y ces\u00f3 el viento, {I}33_{/}y 
los que estaban en la 
barca se postraron ante 
\u00e9l, diciendo: 
"\u00a1Verdaderamente t\u00fa eres 
el Hijo de Dios!"
{I}34_{/}Terminada la 
traves\u00eda, desembarcaron 
en Genesaret. {I}35_{/}Los 
hombres de aquel lugar 
reconocieron a Jes\u00fas y 
comunicaron la noticia 
por toda la regi\u00f3n, as\u00ed 
que le trajeron todos los 
enfermos. {I}36_{/}Le rogaban 
que los dejara tocar al 
menos el fleco de su 
manto, y todos los que lo 
tocaron quedaron 
totalmente sanos.
MANDATOS DE DIOS Y 
ENSE\u00d1ANZAS DE HOMBRES{/}

{1}15{/}

{I}1_{/}Unos fariseos y 
maestros de la Ley hab\u00edan 
venido de Jerusal\u00e9n. Se 
acercaron a Jes\u00fas {I}2_{/}y 
le dijeron: "\u00bfPor qu\u00e9 tus 
disc\u00edpulos no respetan la 
tradici\u00f3n de los 
antepasados? No se lavan 
las manos antes de 
comer."
{I}3_{/}Jes\u00fas contest\u00f3: "Y 
ustedes, \u00bfpor qu\u00e9 
quebrantan el mandamiento 
de Dios en nombre de sus 
tradiciones? {I}4_{/}Pues 
Dios orden\u00f3: Cumple tus 
deberes con tu padre y 
con tu madre. {/}Y tambi\u00e9n: 
El que maldiga a su padre 
o a su madre debe ser 
condenado a muerte.{/} 
{I}5_{/}En cambio, seg\u00fan 
ustedes, es correcto 
decir a su padre o a su 
madre: Lo que pod\u00edas 
esperar de m\u00ed, ya lo 
tengo reservado para el 
Templo. {I}6_{/} En este 
caso, seg\u00fan ustedes, una 
persona queda libre de 
sus deberes para con su 
padre y su madre. Y es 
as\u00ed como ustedes anulan 
el mandamiento de Dios en 
nombre de sus 
tradiciones.
{I}7_{/}\u00a1Qu\u00e9 bien salvan las 
apariencias! Con justa 
raz\u00f3n profetiz\u00f3 Isa\u00edas de 
ustedes cuando dijo: 
{I}8_{/}Este pueblo me honra 
con los labios, pero su 
coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de 
m\u00ed.{/} {I}9_{/}El culto que me 
rinden no sirve de nada, 
las doctrinas que ense\u00f1an 
no son m\u00e1s que mandatos 
de hombres." {/}

MANCHA AL HOMBRE LO QUE 
SALE DE \u00c9L{/}

{I}10_{/}Luego Jes\u00fas 
mand\u00f3 acercarse a la 
gente y les dijo: 
"Escuchen y entiendan: 
{I}11_{/}Lo que entra por la 
boca no hace impura a la 
persona, pero s\u00ed mancha a 
la persona lo que sale de 
su boca."
{I}12_{/}Poco despu\u00e9s los 
disc\u00edpulos se acercaron y 
le dijeron: "\u00bfSabes que 
los fariseos se han 
escandalizado de tu 
declaraci\u00f3n?" {I}13_{/}Jes\u00fas 
respondi\u00f3: "Toda planta 
que no haya plantado mi 
Padre celestial ser\u00e1 
arrancada de ra\u00edz. 
{I}14_{/}\u00a1No les hagan caso! 
Son ciegos que gu\u00edan a 
otros ciegos. Y si un 
ciego gu\u00eda a otro ciego, 
los dos caer\u00e1n en el 
hoyo."
{I}15_{/}Entonces Pedro le 
pidi\u00f3: "Expl\u00edcanos esta 
sentencia." {I}16_{/}Jes\u00fas le 
respondi\u00f3: "\u00bfTambi\u00e9n 
ustedes est\u00e1n todav\u00eda 
cerrados? {I}17_{/}\u00bfNo 
comprenden que todo lo 
que entra por la boca va 
al est\u00f3mago y despu\u00e9s 
termina en el basural? 
{I}18_{/}En cambio lo que 
sale de la boca procede 
del coraz\u00f3n, y eso es lo 
que hace impura a la 
persona.
{I}19_{/}Del coraz\u00f3n proceden 
los malos deseos, 
asesinatos, adulterios, 
inmoralidad sexual, 
robos, mentiras, chismes. 
{I}20_{/}Estas son las cosas 
que hacen impuro al 
hombre; pero el comer sin 
lavarse las manos no hace 
impuro al hombre."
JES\u00daS SANA A LA HIJA DE 
UNA PAGANA{/}

{I}21_{/}Jes\u00fas march\u00f3 de all\u00ed 
y se fue en direcci\u00f3n a 
las tierras de Tiro y 
Sid\u00f3n. {I}22_{/}Una mujer 
cananea, que llegaba de 
ese territorio, empez\u00f3 a 
gritar: "\u00a1Se\u00f1or, hijo de 
David, ten compasi\u00f3n de 
m\u00ed! Mi hija est\u00e1 
atormentada por un 
demonio." {I}23_{/}Pero Jes\u00fas 
no le contest\u00f3 ni una 
palabra. Entonces sus 
disc\u00edpulos se acercaron y 
le dijeron: "Ati\u00e9ndela, 
mira c\u00f3mo grita detr\u00e1s de 
nosotros."
{I}24_{/}Jes\u00fas contest\u00f3: "No 
he sido enviado sino a 
las ovejas perdidas del 
pueblo de Israel."
{I}25_{/}Pero la mujer se 
acerc\u00f3 a Jes\u00fas y, puesta 
de rodillas, le dec\u00eda: 
"\u00a1Se\u00f1or, ay\u00fadame!" 
{I}26_{/}Jes\u00fas le dijo: "No 
se debe echar a los 
perros el pan de los 
hijos." {I}27_{/}La mujer 
contest\u00f3: "Es verdad, 
Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los 
perritos comen las 
migajas que caen de la 
mesa de sus amos." 
{I}28_{/}Entonces Jes\u00fas le 
dijo: "Mujer, \u00a1qu\u00e9 grande 
es tu fe! Que se cumpla 
tu deseo." Y en aquel 
momento qued\u00f3 sana su 
hija.
SEGUNDA MULTIPLICACI\u00d3N 
DEL PAN{/}

{I}29_{/}De all\u00ed Jes\u00fas 
volvi\u00f3 a la orilla del 
mar de Galilea y, 
subiendo al cerro, se 
sent\u00f3 en ese lugar. 
{I}30_{/}Un gent\u00edo muy 
numeroso se acerc\u00f3 a \u00e9l 
trayendo mudos, ciegos, 
cojos, mancos y personas 
con muchas otras 
enfermedades. Los 
colocaron a los pies de 
Jes\u00fas y \u00e9l los san\u00f3. 
{I}31_{/}La gente qued\u00f3 
maravillada al ver que 
hablaban los mudos y 
caminaban los cojos, que 
los lisiados quedaban 
sanos y que los ciegos 
recuperaban la vista; 
todos glorificaban al 
Dios de Israel.
{I}32_{/}Jes\u00fas llam\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos y les dijo: 
"Siento compasi\u00f3n de esta 
gente, pues hace ya tres 
d\u00edas que me siguen y no 
tienen comida. Y no 
quiero despedirlos en 
ayunas, porque temo que 
se desmayen en el 
camino." {I}33_{/}Sus 
disc\u00edpulos le 
respondieron: "Estamos en 
un desierto, \u00bfd\u00f3nde vamos 
a encontrar suficiente 
pan como para alimentar a 
tanta gente?" {I}34_{/}Jes\u00fas 
les dijo: "\u00bfCu\u00e1ntos panes 
tienen ustedes?" 
Respondieron: "Siete, y 
algunos pescaditos."
{I}35_{/}Entonces Jes\u00fas mand\u00f3 
a la gente que se sentara 
en el suelo. {I}36_{/}Tom\u00f3 
luego los siete panes y 
los pescaditos, dio 
gracias y los parti\u00f3. Iba 
entreg\u00e1ndolos a los 
disc\u00edpulos, y \u00e9stos los 
repart\u00edan a la gente.
{I}37_{/}Todos comieron hasta 
saciarse y llenaron siete 
cestos con los pedazos 
que sobraron. {I}38_{/}Los 
que hab\u00edan comido eran 
cuatro mil hombres, sin 
contar mujeres y ni\u00f1os. 
{I}39_{/}Despu\u00e9s Jes\u00fas 
despidi\u00f3 a la 
muchedumbre, subi\u00f3 a la 
barca y fue al territorio 
de Magad\u00e1n.
LOS FARISEOS PIDEN UNA 
SE\u00d1AL{/}

{1}16{/}

{I}1_{/}Los fariseos y 
los saduceos se acercaron 
a Jes\u00fas. Quer\u00edan ponerlo 
en apuros, y le pidieron 
una se\u00f1al milagrosa que 
viniera del Cielo.
{I}2_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: "Al 
atardecer ustedes dicen: 
Har\u00e1 buen tiempo, pues el 
cielo est\u00e1 rojo y 
encendido. {I}3_{/}Y por la 
ma\u00f1ana: Con este cielo 
rojo obscuro, hoy habr\u00e1 
tormenta. Ustedes, pues, 
conocen e interpretan los 
aspectos del cielo, \u00bfy no 
tienen capacidad para las 
se\u00f1ales de los tiempos? 
{I}4_{/} \u00a1Generaci\u00f3n mala y 
ad\u00faltera! Ustedes piden 
una se\u00f1al, pero se\u00f1al no 
tendr\u00e1n, sino la se\u00f1al de 
Jon\u00e1s."
Jes\u00fas, pues, los dej\u00f3 y 
se march\u00f3.
{I}5_{/}Los disc\u00edpulos, 
al pasar a la otra 
orilla, se hab\u00edan 
olvidado de llevar pan. 
{I}6_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"Tengan cuidado y 
desconf\u00eden de la levadura 
de los fariseos y de los 
saduceos." {I}7_{/}Ellos 
empezaron a comentar 
entre s\u00ed: "\u00a1Caramba!, no 
trajimos pan."
{I}8_{/}Jes\u00fas se dio cuenta y 
les dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 se 
preocupan, hombres de 
poca fe? \u00bfPorque no 
tienen pan? {I}9_{/}\u00bfEs que 
a\u00fan no comprenden? \u00bfNo se 
acuerdan de los cinco 
panes para los cinco mil 
hombres, y cu\u00e1ntas 
canastas recogieron? 
{I}10_{/}\u00bfNi de los siete 
panes para los cuatro mil 
hombres, y cu\u00e1ntos cestos 
llenaron con lo que 
sobr\u00f3? {I}11_{/}Yo no me 
refer\u00eda al pan cuando les 
dije: Cu\u00eddense de la 
levadura de los fariseos 
y de los saduceos. \u00bfC\u00f3mo 
puede ser que no me hayan 
comprendido?"
{I}12_{/}Entonces entendieron 
a lo que Jes\u00fas se 
refer\u00eda: que deb\u00edan tener 
los ojos abiertos, no 
para cosas de levadura, 
sino para las ense\u00f1anzas 
de los fariseos y 
saduceos.
LA FE DE PEDRO Y LAS 
PROMESAS DE JES\u00daS{/}

{I}13_{/}Jes\u00fas se fue a 
la regi\u00f3n de Cesarea de 
Filipo. Estando all\u00ed, 
pregunt\u00f3 a sus 
disc\u00edpulos: "Seg\u00fan el 
parecer de la gente, 
\u00bfqui\u00e9n soy yo? \u00bfQui\u00e9n es 
el Hijo del Hombre?" 
{I}14_{/}Respondieron: "Unos 
dicen que eres Juan el 
Bautista, otros que eres 
El\u00edas o Jerem\u00edas, o 
alguno de los profetas."
{I}15_{/}Jes\u00fas les pregunt\u00f3: 
"Y ustedes, \u00bfqui\u00e9n dicen 
que soy yo?" {I}16_{/}Pedro 
contest\u00f3: "T\u00fa eres el 
Mes\u00edas, el Hijo del Dios 
vivo." {I}17_{/}Jes\u00fas le 
replic\u00f3: "Feliz eres, 
Sim\u00f3n Barjona, porque 
esto no te lo ha revelado 
la carne ni la sangre, 
sino mi Padre que est\u00e1 en 
los Cielos.
{I}18_{/}Y ahora yo te digo: 
T\u00fa eres Pedro (o sea 
Piedra{/}), y sobre esta 
piedra edificar\u00e9 mi 
Iglesia; los poderes de 
la muerte jam\u00e1s la podr\u00e1n 
vencer. {I}19_{/}Yo te dar\u00e9 
las llaves del Reino de 
los Cielos: lo que ates 
en la tierra quedar\u00e1 
atado en el Cielo, y lo 
que desates en la tierra 
quedar\u00e1 desatado en el 
Cielo."
{I}20_{/}Entonces Jes\u00fas les 
orden\u00f3 a sus disc\u00edpulos 
que no dijeran a nadie 
que \u00e9l era el Mes\u00edas.
JES\u00daS ANUNCIA SU PASI\u00d3N{/}

{I}21_{/}A partir de ese 
d\u00eda, Jesucristo comenz\u00f3 a 
manifestar a sus 
disc\u00edpulos que \u00e9l deb\u00eda 
ir a Jerusal\u00e9n y que las 
autoridades jud\u00edas, los 
sumos sacerdotes y los 
maestros de la Ley lo 
iban a hacer sufrir 
mucho, que incluso deb\u00eda 
ser muerto y que 
resucitar\u00eda al tercer 
d\u00eda.
{I}22_{/}Pedro lo llev\u00f3 
aparte y se puso a 
reprenderlo: "\u00a1Dios no lo 
permita, Se\u00f1or! Nunca te 
suceder\u00e1n tales cosas." 
{I}23_{/}Pero Jes\u00fas se volvi\u00f3 
y le dijo: "\u00a1Pasa detr\u00e1s 
de m\u00ed, Satan\u00e1s! T\u00fa me 
har\u00edas tropezar. Tus 
ambiciones no son las de 
Dios, sino las de los 
hombres."
{I}24_{/}Entonces dijo Jes\u00fas 
a sus disc\u00edpulos: "El que 
quiera seguirme, que 
renuncie a s\u00ed mismo, 
cargue con su cruz y me 
siga. {I}25_{/}Pues el que 
quiera asegurar su vida 
la perder\u00e1, pero el que 
sacrifique su vida por 
causa m\u00eda, la hallar\u00e1. 
{I}26_{/}\u00bfDe qu\u00e9 le servir\u00eda 
a uno ganar el mundo 
entero si se destruye a 
s\u00ed mismo? \u00bfQu\u00e9 dar\u00e1 para 
rescatarse a s\u00ed mismo?
{I}27_{/}Sepan que el Hijo 
del Hombre vendr\u00e1 con la 
gloria de su Padre, 
rodeado de sus \u00e1ngeles, y 
entonces recompensar\u00e1 a 
cada uno seg\u00fan su 
conducta. {I}28_{/}En verdad 
les digo: algunos que 
est\u00e1n aqu\u00ed presentes no 
pasar\u00e1n por la muerte sin 
antes haber visto al Hijo 
del Hombre viniendo como 
Rey."
LA TRANSFIGURACI\u00d3N DE 
JES\u00daS{/}

{1}17{/}

{I}1_{/}Seis d\u00edas 
despu\u00e9s, Jes\u00fas tom\u00f3 
consigo a Pedro, a 
Santiago y a su hermano 
Juan, y los llev\u00f3 aparte 
a un monte alto. {I}2_{/}A la 
vista de ellos su aspecto 
cambi\u00f3 completamente: su 
cara brillaba como el sol 
y su ropa se volvi\u00f3 
blanca como la luz. 
{I}3_{/}En seguida vieron a 
Mois\u00e9s y El\u00edas hablando 
con Jes\u00fas.
{I}4_{/}Pedro tom\u00f3 la palabra 
y dijo a Jes\u00fas: "Se\u00f1or, 
\u00a1qu\u00e9 bueno es que estemos 
aqu\u00ed! Si quieres, 
levantar\u00e9 aqu\u00ed tres 
tiendas: una para ti, 
otra para Mois\u00e9s y otra 
para El\u00edas."
{I}5_{/}Estaba Pedro todav\u00eda 
hablando cuando una nube 
luminosa los cubri\u00f3 con 
su sombra y una voz que 
sal\u00eda de la nube dijo: 
"\u00a1Este es mi Hijo, el 
Amado; \u00e9ste es mi 
Elegido, esc\u00fachenlo!"
{I}6_{/}Al o\u00edr la voz, los 
disc\u00edpulos se echaron al 
suelo, llenos de miedo. 
{I}7_{/}Pero Jes\u00fas se acerc\u00f3, 
los toc\u00f3 y les dijo: 
"Lev\u00e1ntense, no tengan 
miedo." {I}8_{/}Ellos 
levantaron los ojos, pero 
ya no vieron a nadie m\u00e1s 
que a Jes\u00fas.
{I}9_{/}Mientras bajaban del 
monte, Jes\u00fas les orden\u00f3: 
"No hablen a nadie de 
esta visi\u00f3n hasta que el 
Hijo del Hombre haya 
resucitado de entre los 
muertos." {I}10_{/}Los 
disc\u00edpulos le 
preguntaron: "\u00bfPor qu\u00e9 
dicen los maestros de la 
Ley que El\u00edas ha de venir 
primero?" {I}11_{/}Contest\u00f3 
Jes\u00fas: "Bien es cierto 
que El\u00edas ha de venir 
para reordenar todas las 
cosas. {I}12_{/}Pero cr\u00e9anme: 
ya vino El\u00edas y no lo 
reconocieron, sino que lo 
trataron como se les 
antoj\u00f3. Y as\u00ed tambi\u00e9n 
har\u00e1n sufrir al Hijo del 
Hombre."
{I}13_{/}Entonces los 
disc\u00edpulos comprendieron 
que Jes\u00fas se refer\u00eda a 
Juan el Bautista.
JES\u00daS SANA A UN 
EPIL\u00c9PTICO{/}

{I}14_{/}Cuando volvieron 
donde estaba la gente, se 
acerc\u00f3 un hombre a Jes\u00fas 
y se arrodill\u00f3 ante \u00e9l. 
Le dijo: {I}15_{/}"Se\u00f1or, ten 
piedad de mi hijo, que es 
epil\u00e9ptico y su estado es 
lastimoso. A menudo se 
nos cae al fuego, y otras 
veces al agua. {I}16_{/}Lo he 
llevado a tus disc\u00edpulos, 
pero no han podido 
curarlo."
{I}17_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: 
"\u00a1Qu\u00e9 generaci\u00f3n tan 
incr\u00e9dula y malvada! 
\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e9 
entre ustedes? \u00bfHasta 
cu\u00e1ndo tendr\u00e9 que 
soportarlos? Tr\u00e1iganmelo 
ac\u00e1." {I}18_{/}En seguida 
Jes\u00fas dio una orden al 
demonio, que sali\u00f3, y 
desde ese momento el ni\u00f1o 
qued\u00f3 sano.
{I}19_{/}Entonces los 
disc\u00edpulos se acercaron a 
Jes\u00fas y le preguntaron en 
privado: "\u00bfPor qu\u00e9 
nosotros no pudimos echar 
a ese demonio?" 
{I}20_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"Porque ustedes tienen 
poca fe. En verdad les 
digo: si tuvieran fe, del 
tama\u00f1o de un granito de 
mostaza, le dir\u00edan a este 
cerro: Qu\u00edtate de ah\u00ed y 
ponte m\u00e1s all\u00e1, y el 
cerro obedecer\u00eda. Nada 
ser\u00eda imposible para 
ustedes. {I}21_{/}(Esta clase 
de demonios s\u00f3lo se puede 
expulsar con la oraci\u00f3n y 
el ayuno)."
{I}22_{/}Un d\u00eda, estando 
Jes\u00fas en Galilea con los 
ap\u00f3stoles, les dijo: "El 
Hijo del Hombre va a ser 
entregado en manos de los 
hombres, {I}23_{/}y le 
matar\u00e1n, pero resucitar\u00e1 
al tercer d\u00eda." Ellos se 
pusieron muy tristes.
EL IMPUESTO PARA EL 
TEMPLO{/}

{I}24_{/}Al volver a 
Cafarna\u00fan, se acercaron a 
Pedro los que cobran el 
impuesto para el Templo. 
Le preguntaron: "El 
maestro de ustedes, \u00bfno 
paga el impuesto?" 
{I}25_{/}Pedro respondi\u00f3: 
"Claro que s\u00ed". Y se fue 
a casa.
Cuando entraba, se 
anticip\u00f3 Jes\u00fas y le dijo: 
"Dame tu parecer, Sim\u00f3n. 
\u00bfQui\u00e9nes son los que 
pagan impuestos o 
tributos a los reyes de 
la tierra: sus hijos o 
los que no son de la 
familia?" {I}26_{/}Pedro 
contest\u00f3: "Los que no son 
de la familia." Y Jes\u00fas 
le dijo: "Entonces los 
hijos no pagan.27_Sin 
embargo, para no 
escandalizar a esta 
gente, vete a la playa y 
echa el anzuelo. Al 
primer pez que pesques 
\u00e1brele la boca, y 
hallar\u00e1s en ella una 
moneda de plata. T\u00f3mala y 
paga por m\u00ed y por ti."
\u00bfQUI\u00c9N ES EL M\u00c1S GRANDE? 
LOS ESC\u00c1NDALOS{/}

{1}18{/}

{I}1_{/}En aquel momento 
los disc\u00edpulos se 
acercaron a Jes\u00fas y le 
preguntaron: "\u00bfQui\u00e9n es 
el m\u00e1s grande en el Reino 
de los Cielos?"
{I}2_{/}Jes\u00fas llam\u00f3 a un 
ni\u00f1ito, lo coloc\u00f3 en 
medio de los disc\u00edpulos, 
{I}3_{/}y declar\u00f3: "En verdad 
les digo: si no cambian y 
no llegan a ser como 
ni\u00f1os, nunca entrar\u00e1n en 
el Reino de los Cielos. 
{I}4_{/}El que se haga 
peque\u00f1o como este ni\u00f1o, 
\u00e9se ser\u00e1 el m\u00e1s grande en 
el Reino de los Cielos. 
{I}5_{/}Y el que recibe en mi 
nombre a un ni\u00f1o como 
\u00e9ste, a m\u00ed me recibe.
{I}6_{/}Al que haga caer a 
uno de estos peque\u00f1os que 
creen en m\u00ed, mejor le 
ser\u00eda que le amarraran al 
cuello una gran piedra de 
moler y que lo hundieran 
en lo m\u00e1s profundo del 
mar.
{I}7_{/}\u00a1Ay del mundo a causa 
de los esc\u00e1ndalos! Tiene 
que haber esc\u00e1ndalos, 
pero, \u00a1ay del que causa 
el esc\u00e1ndalo!
{I}8_{/}Si tu mano o tu pie 
te est\u00e1 haciendo caer, 
c\u00f3rtatelo y t\u00edralo lejos. 
Pues es mejor para ti 
entrar en la vida sin una 
mano o sin un pie que ser 
echado al fuego eterno 
con las dos manos y los 
dos pies. {I}9_{/}Y si tu ojo 
te est\u00e1 haciendo caer, 
arr\u00e1ncalo y t\u00edralo lejos. 
Pues es mejor para ti 
entrar tuerto en la vida 
que ser arrojado con los 
dos ojos al fuego del 
infierno.
{I}10_{/}Cu\u00eddense, no 
desprecien a ninguno de 
estos peque\u00f1os. Pues yo 
se lo digo: sus \u00e1ngeles 
en el Cielo contemplan 
sin cesar la cara de mi 
Padre del Cielo. ({I}11_{/})
{I}12_{/}\u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1, 
seg\u00fan ustedes, si un 
hombre tiene cien ovejas 
y una de ellas se 
extrav\u00eda? \u00bfNo dejar\u00e1 las 
noventa y nueve en los 
cerros para ir a buscar 
la extraviada? {I}13_{/}Y si 
logra encontrarla, yo les 
digo que \u00e9sta le dar\u00e1 m\u00e1s 
alegr\u00eda que las noventa y 
nueve que no se 
extraviaron.
{I}14_{/}Pasa lo mismo donde 
el Padre de ustedes, el 
Padre del Cielo: all\u00e1 no 
quieren que se pierda ni 
tan s\u00f3lo uno de estos 
peque\u00f1itos.
C\u00d3MO CONVIVEN LOS 
HERMANOS EN LA FE{/}

{I}15_{/}Si tu hermano ha 
pecado, vete a hablar con 
\u00e9l a solas para 
reproch\u00e1rselo. Si te 
escucha, has ganado a tu 
hermano. {I}16_{/}Si no te 
escucha, toma contigo una 
o dos personas m\u00e1s, de 
modo que el caso se 
decida por la palabra de 
dos o tres testigos. 
{/}{I}17_{/}Si se niega a 
escucharlos, informa a la 
asamblea. Si tampoco 
escucha a la iglesia, 
consid\u00e9ralo como un 
pagano o un publicano.
{I}18_{/}Yo les digo: "Todo 
lo que aten en la tierra, 
lo mantendr\u00e1 atado el 
Cielo, y todo lo que 
desaten en la tierra, lo 
mantendr\u00e1 desatado el 
Cielo.
{I}19_{/}Asimismo yo les 
digo: si en la tierra dos 
de ustedes se ponen de 
acuerdo para pedir alguna 
cosa, mi Padre Celestial 
se lo conceder\u00e1. 
{I}20_{/}Pues donde est\u00e1n dos 
o tres reunidos en mi 
Nombre, all\u00ed estoy yo, en 
medio de ellos."
{I}21_{/}Entonces Pedro 
se acerc\u00f3 con esta 
pregunta: "Se\u00f1or, 
\u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que 
perdonar las ofensas de 
mi hermano? \u00bfHasta siete 
veces?" {I}22_{/}Jes\u00fas le 
contest\u00f3: "No te digo 
siete, sino setenta y 
siete veces."
EL QUE NO PERDON\u00d3 A SU 
COMPA\u00d1ERO{/}

{I}23_{/}"Aprendan algo 
sobre el Reino de los 
Cielos. Un rey hab\u00eda 
decidido arreglar cuentas 
con sus empleados, {I}24_{/}y 
para empezar, le trajeron 
a uno que le deb\u00eda diez 
mil monedas de oro. 
{I}25_{/}Como el hombre no 
ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el 
rey orden\u00f3 que fuera 
vendido como esclavo, 
junto con su mujer, sus 
hijos y todo cuanto 
pose\u00eda, para as\u00ed recobrar 
algo. {I}26_{/}El empleado, 
pues, se arroj\u00f3 a los 
pies del rey, 
suplic\u00e1ndole: "Dame un 
poco de tiempo, y yo te 
lo pagar\u00e9 todo." {I}27_{/}El 
rey se compadeci\u00f3 y lo 
dej\u00f3 libre; m\u00e1s todav\u00eda, 
le perdon\u00f3 la deuda.
{I}28_{/}Pero apenas sali\u00f3 el 
empleado de la presencia 
del rey, se encontr\u00f3 con 
uno de sus compa\u00f1eros que 
le deb\u00eda cien monedas. Lo 
agarr\u00f3 del cuello y casi 
lo ahogaba, grit\u00e1ndole: 
"P\u00e1game lo que me debes." 
{I}29_{/}El compa\u00f1ero se ech\u00f3 
a sus pies y le rogaba: 
"Dame un poco de tiempo, 
y yo te lo pagar\u00e9 todo." 
{I}30_{/}Pero el otro no 
acept\u00f3, sino que lo mand\u00f3 
a la c\u00e1rcel hasta que le 
pagara toda la deuda.
{I}31_{/}Los compa\u00f1eros, 
testigos de esta escena, 
quedaron muy molestos y 
fueron a cont\u00e1rselo todo 
a su se\u00f1or. {I}32_{/}Entonces 
el se\u00f1or lo hizo llamar y 
le dijo: "Siervo 
miserable, yo te perdon\u00e9 
toda la deuda cuando me 
lo suplicaste. {I}33_{/}\u00bfNo 
deb\u00edas tambi\u00e9n t\u00fa tener 
compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero 
como yo tuve compasi\u00f3n de 
ti?" {I}34_{/}Y tanto se 
enoj\u00f3 el se\u00f1or, que lo 
puso en manos de los 
verdugos hasta que pagara 
toda la deuda.
{I}35_{/}Y Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: "Lo 
mismo har\u00e1 mi Padre 
Celestial con ustedes, a 
no ser que cada uno 
perdone de coraz\u00f3n a su 
hermano."
MATRIMONIO, DIVORCIO Y 
CONTINENCIA "POR EL 
REINO"{/}

{1}19{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de 
terminar este discurso, 
Jes\u00fas parti\u00f3 de Galilea y 
lleg\u00f3 a las fronteras de 
Judea por la otra orilla 
del Jord\u00e1n. {I}2_{/}Tambi\u00e9n 
all\u00ed mucha gente vino a 
\u00e9l y los san\u00f3.
{I}3_{/}Se le acercaron unos 
fariseos y lo pusieron a 
prueba con esta pregunta: 
"\u00bfEst\u00e1 permitido a un 
hombre divorciarse de su 
mujer por cualquier 
motivo?"
{I}4_{/}Jes\u00fas respondi\u00f3: "\u00bfNo 
han le\u00eddo que el Creador 
al principio los hizo 
hombre y mujer{/} {I}5_{/}y 
dijo: El hombre dejar\u00e1 a 
su padre y a su madre y 
se unir\u00e1 con su mujer, y 
ser\u00e1n los dos una sola 
carne?{/} {I}6_{/}De manera que 
ya no son dos, sino una 
sola carne. Pues bien, lo 
que Dios ha unido, no lo 
separe el hombre."
{I}7_{/}Los fariseos le 
preguntaron: "Entonces, 
\u00bfpor qu\u00e9 Mois\u00e9s orden\u00f3 
que se firme un 
certificado en el caso de 
divorciarse?" {I}8_{/}Jes\u00fas 
contest\u00f3: "Mois\u00e9s vio lo 
tercos que eran ustedes, 
y por eso les permiti\u00f3 
despedir a sus mujeres, 
pero al principio no fue 
as\u00ed. {I}9_{/}Yo les digo: el 
que se divorcia de su 
mujer, fuera del caso de 
infidelidad, y se casa 
con otra, comete 
adulterio."
{I}10_{/}Los disc\u00edpulos le 
dijeron: "Si \u00e9sa es la 
condici\u00f3n del hombre que 
tiene mujer, es mejor no 
casarse." {I}11_{/}Jes\u00fas les 
contest\u00f3: "No todos 
pueden captar lo que 
acaban de decir, sino 
aquellos que han recibido 
este don. {I}12_{/}Hay 
hombres que han nacido 
incapacitados para el 
sexo. Hay otros 
incapacitados, que fueron 
mutilados por los 
hombres. Hay otros 
todav\u00eda, que se hicieron 
tales por el Reino de los 
Cielos. \u00a1Entienda el que 
pueda!"
JES\u00daS Y LOS NI\u00d1OS{/}

{I}13_{/}Entonces trajeron a 
Jes\u00fas algunos ni\u00f1os para 
que les impusiera las 
manos y rezara por ellos. 
Pero los disc\u00edpulos los 
recib\u00edan muy mal. 
{I}14_{/}Jes\u00fas les dijo: 
"Dejen a esos ni\u00f1os y no 
les impidan que vengan a 
m\u00ed: el Reino de los 
Cielos pertenece a los 
que son como ellos." 
{I}15_{/}Jes\u00fas les impuso las 
manos y continu\u00f3 su 
camino.
EL JOVEN RICO{/}

{I}16_{/}Un hombre joven 
se le acerc\u00f3 y le dijo: 
"Maestro, \u00bfqu\u00e9 es lo 
bueno que debo hacer para 
conseguir la vida 
eterna?" {I}17_{/}Jes\u00fas 
contest\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 me 
preguntas sobre lo que es 
bueno? Uno solo es el 
Bueno. Pero si quieres 
entrar en la vida, cumple 
los mandamientos." 
{I}18_{/}El joven dijo: 
"\u00bfCu\u00e1les?" Jes\u00fas 
respondi\u00f3: "No matar, no 
cometer adulterio, no 
hurtar, no levantar falso 
testimonio,{/} {I}19_{/}honrar 
al padre y a la madre y 
amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed 
mismo."{/}

{I}20_{/}El joven le dijo: 
"Todo esto lo he 
guardado, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s me 
falta?" {I}21_{/}Jes\u00fas le 
dijo: "Si quieres ser 
perfecto, vende todo lo 
que posees y reparte el 
dinero entre los pobres, 
para que tengas un tesoro 
en el Cielo. Despu\u00e9s ven 
y s\u00edgueme."
{I}22_{/}Cuando el joven oy\u00f3 
esta respuesta, se march\u00f3 
triste, porque era un 
gran terrateniente.
{I}23_{/}Entonces Jes\u00fas dijo 
a sus disc\u00edpulos: "En 
verdad les digo: el que 
es rico entrar\u00e1 muy 
dif\u00edcilmente en el Reino 
de los Cielos. {I}24_{/}Les 
aseguro: es m\u00e1s f\u00e1cil 
para un camello pasar por 
el ojo de una aguja que 
para un rico entrar en el 
Reino de los cielos."
{I}25_{/}Los disc\u00edpulos, al 
escucharlo, se quedaron 
asombrados. Dijeron: 
"Entonces, \u00bfqui\u00e9n puede 
salvarse?" {I}26_{/}Fijando 
en ellos su mirada, Jes\u00fas 
les dijo: "Para los 
hombres es imposible, 
pero para Dios todo es 
posible."
{I}27_{/}Entonces Pedro tom\u00f3 
la palabra y dijo: "Ya 
ves que nosotros lo hemos 
dejado todo para 
seguirte. \u00bfQu\u00e9 
recibiremos?" {I}28_{/}Jes\u00fas 
contest\u00f3: "A ustedes que 
me han seguido, yo les 
digo: cuando todo 
comience nuevamente y el 
Hijo del Hombre se siente 
en su trono de gloria, 
ustedes tambi\u00e9n se 
sentar\u00e1n en doce tronos, 
para juzgar a las doce 
tribus de Israel. {I}29_{/}Y 
todo el que haya dejado 
casas, hermanos, 
hermanas, padre, madre, 
hijos o propiedades por 
causa de mi Nombre, 
recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y 
tendr\u00e1 por herencia la 
vida eterna.
{I}30_{/}Muchos que ahora son 
primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y 
otros que ahora son 
\u00faltimos, ser\u00e1n primeros."
LOS TRABAJADORES DE LA 
VI\u00d1A{/}

{1}20{/}

{I}1_{/}Aprendan algo del 
Reino de los Cielos. Un 
propietario sali\u00f3 de 
madrugada a contratar 
trabajadores para su 
vi\u00f1a. {I}2_{/}Se puso de 
acuerdo con ellos para 
pagarles una moneda de 
plata al d\u00eda, y los envi\u00f3 
a su vi\u00f1a.
{I}3_{/}Sali\u00f3 de nuevo hacia 
las nueve de la ma\u00f1ana, y 
al ver en la plaza a 
otros que estaban 
desocupados, {I}4_{/}les 
dijo: "Vayan ustedes 
tambi\u00e9n a mi vi\u00f1a y les 
pagar\u00e9 lo que sea justo." 
Y fueron a trabajar.
{I}5_{/}Sali\u00f3 otra vez al 
mediod\u00eda, y luego a las 
tres de la tarde, e hizo 
lo mismo. {I}6_{/}Ya era la 
\u00faltima hora del d\u00eda, la 
und\u00e9cima, cuando sali\u00f3 
otra vez y vio a otros 
que estaban all\u00ed parados. 
Les pregunt\u00f3: "\u00bfPor qu\u00e9 
se han quedado todo el 
d\u00eda sin hacer nada?" 
{I}7_{/}Contestaron ellos: 
"Porque nadie nos ha 
contratado." Y les dijo: 
"Vayan tambi\u00e9n ustedes a 
trabajar en mi vi\u00f1a."
{I}8_{/}Al anochecer, dijo el 
due\u00f1o de la vi\u00f1a a su 
mayordomo: "Llama a los 
trabajadores y p\u00e1gales su 
jornal, empezando por los 
\u00faltimos y terminando por 
los primeros." 
{I}9_{/}Vinieron los que 
hab\u00edan ido a trabajar a 
\u00faltima hora, y cada uno 
recibi\u00f3 un denario (una 
moneda de plata). 
{I}10_{/}Cuando lleg\u00f3 el 
turno a los primeros, 
pensaron que iban a 
recibir m\u00e1s, pero tambi\u00e9n 
recibieron cada uno un 
denario. {I}11_{/}Por eso, 
mientras se les pagaba, 
protestaban contra el 
propietario.
{I}12_{/}Dec\u00edan: "Estos 
\u00faltimos apenas trabajaron 
una hora, y los 
consideras igual que a 
nosotros, que hemos 
aguantado el d\u00eda entero y 
soportado lo m\u00e1s pesado 
del calor." {I}13_{/}El due\u00f1o 
contest\u00f3 a uno de ellos: 
"Amigo, yo no he sido 
injusto contigo. \u00bfNo 
acordamos en un denario 
al d\u00eda? {I}14_{/}Toma lo que 
te corresponde y 
m\u00e1rchate. Yo quiero dar 
al \u00faltimo lo mismo que a 
ti. {I}15_{/}\u00bfNo tengo 
derecho a llevar mis 
cosas de la manera que 
quiero? \u00bfO ser\u00e1 porque 
soy generoso y t\u00fa 
envidioso?"
{I}16_{/}As\u00ed suceder\u00e1: los 
\u00faltimos ser\u00e1n primeros, y 
los primeros ser\u00e1n 
\u00faltimos."
TERCER ANUNCIO DE LA 
PASI\u00d3N{/}

{I}17_{/}Mientras iban 
subiendo a Jerusal\u00e9n, 
Jes\u00fas tom\u00f3 aparte a los 
Doce y les dijo por el 
camino: {I}18_{/}"Ya estamos 
subiendo a Jerusal\u00e9n; el 
Hijo del Hombre va a ser 
entregado a los jefes de 
los sacerdotes y a los 
maestros de la Ley, que 
lo condenar\u00e1n a muerte. 
{I}19_{/}Ellos lo entregar\u00e1n 
a los extranjeros, que se 
burlar\u00e1n de \u00e9l, lo 
azotar\u00e1n y lo 
crucificar\u00e1n. Pero 
resucitar\u00e1 al tercer 
d\u00eda."
LA MADRE DE SANTIAGO Y 
JUAN PIDE LOS PRIMEROS 
PUESTOS{/}

{I}20_{/}Entonces la 
madre de Santiago y Juan 
se acerc\u00f3 con sus hijos a 
Jes\u00fas y se arrodill\u00f3 para 
pedirle un favor. 
{I}21_{/}Jes\u00fas le dijo: "\u00bfQu\u00e9 
quieres?" Y ella 
respondi\u00f3: "Aqu\u00ed tienes a 
mis dos hijos. Aseg\u00farame 
que, cuando est\u00e9s en tu 
reino, se sentar\u00e1n uno a 
tu derecha y otro a tu 
izquierda."
{I}22_{/}Jes\u00fas dijo a los 
hermanos: "No saben lo 
que piden. \u00bfPueden 
ustedes beber la copa que 
yo tengo que beber?" 
Ellos respondieron: 
"Podemos." {I}23_{/}Jes\u00fas 
replic\u00f3: "Ustedes s\u00ed 
beber\u00e1n mi copa, pero no 
me corresponde a m\u00ed el 
concederles que se 
sienten a mi derecha o a 
mi izquierda. Eso ser\u00e1 
para quienes el Padre lo 
haya dispuesto."
{I}24_{/}Los otros diez se 
enojaron con los dos 
hermanos al o\u00edr esto. 
{I}25_{/}Jes\u00fas los llam\u00f3 y 
les dijo: "Ustedes saben 
que los gobernantes de 
las naciones act\u00faan como 
dictadores y los que 
ocupan cargos abusan de 
su autoridad. {I}26_{/}Pero 
no ser\u00e1 as\u00ed entre 
ustedes. Al contrario, el 
que de ustedes quiera ser 
grande, que se haga el 
servidor de ustedes,27_y 
si alguno de ustedes 
quiere ser el primero 
entre ustedes, que se 
haga el esclavo de todos. 
{I}28_{/}Hagan como el Hijo 
del Hombre, que no vino a 
ser servido, sino a 
servir y dar su vida como 
rescate por una 
muchedumbre."
{I}29_{/}Al salir de Jeric\u00f3, 
les iba siguiendo una 
gran multitud de gente. 
{I}30_{/}En alg\u00fan momento, 
dos ciegos estaban 
sentados a la orilla del 
camino, y al enterarse de 
que pasaba Jes\u00fas, 
comenzaron a gritar: 
"\u00a1Se\u00f1or, hijo de David, 
ten compasi\u00f3n de 
nosotros!" {I}31_{/}La gente 
les dec\u00eda que se 
callaran, pero ellos 
gritaban a\u00fan m\u00e1s fuerte: 
"\u00a1Se\u00f1or, hijo de David, 
ten compasi\u00f3n de 
nosotros!"
{I}32_{/}Jes\u00fas se detuvo, los 
llam\u00f3 y les pregunt\u00f3: 
"\u00bfQu\u00e9 quieren que haga 
por ustedes?" {I}33_{/}Ellos 
dijeron: "Se\u00f1or, que se 
abran nuestros ojos." 
{I}34_{/}Jes\u00fas sinti\u00f3 
compasi\u00f3n y les toc\u00f3 los 
ojos. Y al momento 
recobraron la vista y lo 
siguieron.
JES\u00daS ENTRA EN JERUSAL\u00c9N{/}

{1}21{/}

{I}1_{/}Estaban ya cerca 
de Jerusal\u00e9n. Cuando 
llegaron a Betfag\u00e9, junto 
al monte de los Olivos, 
{I}2_{/}Jes\u00fas envi\u00f3 a dos 
disc\u00edpulos con esta 
misi\u00f3n: "Vayan al 
pueblecito que est\u00e1 al 
frente, y all\u00ed 
encontrar\u00e1n una burra 
atada con su burrito al 
lado. Des\u00e1tenla y 
tr\u00e1iganmela. {I}3_{/}Si 
alguien les dice algo, 
cont\u00e9stenle: El Se\u00f1or los 
necesita, y los devolver\u00e1 
cuanto antes."
{I}4_{/}Esto sucedi\u00f3 para que 
se cumpliera lo dicho por 
el profeta: {I}5_{/}Digan a 
la hija de Si\u00f3n: "Mira 
que tu rey viene a ti con 
toda sencillez, montado 
en una burra, un animal 
de carga."{/}

{I}6_{/}Los disc\u00edpulos se 
fueron e hicieron como 
Jes\u00fas les hab\u00eda mandado. 
{I}7_{/}Le trajeron la burra 
con su cr\u00eda, le colocaron 
sus mantos sobre el lomo 
y \u00e9l se sent\u00f3 encima.
{I}8_{/}Hab\u00eda much\u00edsima 
gente; extend\u00edan sus 
mantos en el camino, o 
bien cortaban ramas de 
\u00e1rboles, con las que 
cubr\u00edan el suelo. {I}9_{/}Y 
el gent\u00edo que iba delante 
de Jes\u00fas, as\u00ed como los 
que le segu\u00edan, empezaron 
a gritar: "\u00a1Hosanna al 
hijo de David! \u00a1Bendito 
sea el que viene en el 
nombre del Se\u00f1or! 
\u00a1Hosanna en lo m\u00e1s alto 
de los cielos!"{/}

{I}10_{/}Cuando Jes\u00fas entr\u00f3 
en Jerusal\u00e9n, toda la 
ciudad se alborot\u00f3 y 
preguntaban: "\u00bfQui\u00e9n es 
\u00e9ste?" {I}11_{/}Y la 
muchedumbre respond\u00eda: 
"\u00a1Este es el profeta 
Jes\u00fas, de Nazaret de 
Galilea!"
JES\u00daS EXPULSA A LOS 
VENDEDORES{/}

{I}12_{/}Jes\u00fas entr\u00f3 en 
el Templo y ech\u00f3 fuera a 
todos los que vend\u00edan y 
compraban en el Templo. 
Derrib\u00f3 las mesas de los 
que cambiaban monedas y 
los puestos de los 
vendedores de palomas. 
Les dijo: {I}13_{/}"Est\u00e1 
escrito: Mi casa ser\u00e1 
llamada Casa de Oraci\u00f3n.{/} 
Pero ustedes la han 
convertido en una cueva 
de ladrones."{/}

{I}14_{/}Tambi\u00e9n en el Templo 
se le acercaron algunos 
ciegos y cojos, y Jes\u00fas 
los san\u00f3.
{I}15_{/}Los sacerdotes 
principales y los 
maestros de la Ley vieron 
las cosas tan asombrosas 
que Jes\u00fas acababa de 
hacer y a los ni\u00f1os que 
clamaban en el Templo: 
"\u00a1Hosanna al hijo de 
David!". Estaban furiosos 
{I}16_{/}y le dijeron: "\u00bfOyes 
lo que dicen \u00e9sos?" Les 
respondi\u00f3 Jes\u00fas: "Por 
supuesto. \u00bfNo han le\u00eddo, 
por casualidad, esa 
Escritura que dice: T\u00fa 
mismo has puesto tus 
alabanzas en la boca de 
los ni\u00f1os y de los que 
a\u00fan maman?"{/}

{I}17_{/}En seguida Jes\u00fas los 
dej\u00f3 y sali\u00f3 de la ciudad 
en direcci\u00f3n a Betania, 
donde pas\u00f3 la noche.
MALDICI\u00d3N DE LA HIGUERA{/}

{I}18_{/}Al regresar a la 
ciudad, muy de ma\u00f1ana, 
Jes\u00fas sinti\u00f3 hambre. 
{I}19_{/}Divisando una 
higuera cerca del camino, 
se acerc\u00f3, pero no 
encontr\u00f3 m\u00e1s que hojas. 
Entonces dijo a la 
higuera: "\u00a1Nunca jam\u00e1s 
volver\u00e1s a dar fruto!" Y 
al instante la higuera se 
sec\u00f3.
{I}20_{/}Al ver esto, los 
disc\u00edpulos se 
maravillaron: "\u00bfC\u00f3mo pudo 
secarse la higuera, y tan 
r\u00e1pido?" {I}21_{/}Jes\u00fas les 
declar\u00f3: "En verdad les 
digo: si tienen tanta fe 
como para no vacilar, 
ustedes har\u00e1n mucho m\u00e1s 
que secar una higuera. 
Ustedes dir\u00e1n a ese 
cerro: {I}22_{/}\u00a1Qu\u00edtate de 
ah\u00ed y \u00e9chate al mar!, y 
as\u00ed suceder\u00e1. Todo lo que 
pidan en la oraci\u00f3n, con 
tal de que crean, lo 
recibir\u00e1n."
JES\u00daS RESPONDE A LAS 
AUTORIDADES{/}

{I}23_{/}Jes\u00fas hab\u00eda 
entrado al Templo y 
estaba ense\u00f1ando, cuando 
los sumos sacerdotes y 
las autoridades jud\u00edas 
fueron a su encuentro 
para preguntarle: "\u00bfCon 
qu\u00e9 derecho haces todas 
estas cosas? \u00bfQui\u00e9n te lo 
ha encargado?"
{I}24_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"Yo tambi\u00e9n les voy a 
hacer a ustedes una 
pregunta. Si me la 
contestan, yo tambi\u00e9n les 
dir\u00e9 con qu\u00e9 autoridad 
hago todo esto. 
{I}25_{/}H\u00e1blenme del 
bautismo que daba Juan: 
este asunto \u00bfde d\u00f3nde 
ven\u00eda: de Dios o de los 
hombres?"
Ellos reflexionaron: "Si 
decimos que este asunto 
ven\u00eda de Dios, \u00e9l nos 
replicar\u00e1: Pues \u00bfpor qu\u00e9 
no le creyeron? {I}26_{/}Y si 
decimos que era cosa de 
hombres, \u00a1cuidado con el 
pueblo!, pues todos 
consideran a Juan como un 
profeta." {I}27_{/}Entonces 
contestaron a Jes\u00fas: "No 
lo sabemos."
Y Jes\u00fas les replic\u00f3: 
"Pues yo tampoco les dir\u00e9 
con qu\u00e9 autoridad hago 
estas cosas."
LA PAR\u00c1BOLA DE LOS DOS 
HIJOS{/}

{I}28_{/}Jes\u00fas agreg\u00f3: 
"Pero, d\u00edganme su 
parecer. Un hombre ten\u00eda 
dos hijos. Se acerc\u00f3 al 
primero para decirle: 
"Hijo, hoy tienes que ir 
a trabajar en la vi\u00f1a." 
{I}29_{/}Y \u00e9l le respondi\u00f3: 
"No quiero". Pero despu\u00e9s 
se arrepinti\u00f3 y fue. 
{I}30_{/}Luego el padre se 
acerc\u00f3 al segundo y le 
mand\u00f3 lo mismo. Este 
respondi\u00f3: "Ya voy, 
se\u00f1or." Pero no fue.
{I}31_{/}Ahora bien, \u00bfcu\u00e1l de 
los dos hizo lo que 
quer\u00eda el padre?" Ellos 
contestaron: "El 
primero." Entonces Jes\u00fas 
les dijo: "En verdad se 
lo digo: en el camino al 
Reino de los Cielos, los 
publicanos y las 
prostitutas andan mejor 
que ustedes. {I}32_{/}Porque 
Juan vino a abrirles el 
camino derecho y ustedes 
no le creyeron, mientras 
que los publicanos y las 
prostitutas le creyeron. 
Ustedes fueron testigos, 
pero ni con esto se 
arrepintieron y le 
creyeron.
LOS VI\u00d1ADORES ASESINOS{/}

{I}33_{/}Escuchen este 
otro ejemplo: Hab\u00eda un 
propietario que plant\u00f3 
una vi\u00f1a. La rode\u00f3 con 
una cerca, cav\u00f3 en ella 
un lagar y levant\u00f3 una 
torre para vigilarla. 
Despu\u00e9s la alquil\u00f3 a unos 
labradores y se march\u00f3 a 
un pa\u00eds lejano. 
{I}34_{/}Cuando lleg\u00f3 el 
tiempo de la vendimia, el 
due\u00f1o mand\u00f3 a sus 
sirvientes que fueran 
donde aquellos labradores 
y cobraran su parte de la 
cosecha. {I}35_{/}Pero los 
labradores tomaron a los 
enviados, apalearon a 
uno, mataron a otro y a 
otro lo apedrearon.
{I}36_{/}El propietario 
volvi\u00f3 a enviar a otros 
servidores m\u00e1s numerosos 
que la primera vez, pero 
los trataron de la misma 
manera.
{I}37_{/}Por \u00faltimo envi\u00f3 a 
su hijo, pensando: "A mi 
hijo lo respetar\u00e1n". 
{I}38_{/}Pero los 
trabajadores, al ver al 
hijo, se dijeron: "Ese es 
el heredero. Lo matamos y 
as\u00ed nos quedamos con su 
herencia". {I}39_{/}Lo 
tomaron, pues, lo echaron 
fuera de la vi\u00f1a y lo 
mataron. {I}40_{/}Ahora bien, 
cuando venga el due\u00f1o de 
la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con 
esos labradores?" {I}41_{/}Le 
contestaron: "Har\u00e1 morir 
sin compasi\u00f3n a esa gente 
tan mala y arrendar\u00e1 la 
vi\u00f1a a otros labradores 
que le paguen a su debido 
tiempo."
{I}42_{/}Jes\u00fas agreg\u00f3: "\u00bfNo 
han le\u00eddo cierta 
Escritura? Dice as\u00ed: La 
piedra que los 
constructores desecharon 
lleg\u00f3 a ser la piedra 
principal del edificio; 
\u00e9sa fue la obra del Se\u00f1or 
y nos dej\u00f3 maravillados.{/}

{I}43_{/}Ahora yo les digo a 
ustedes: se les quitar\u00e1 
el Reino de los Cielos, y 
ser\u00e1 entregado a un 
pueblo que le har\u00e1 
producir sus frutos." 
({I}44_{/})
{I}45_{/}Al o\u00edr estos 
ejemplos, los jefes de 
los sacerdotes y los 
fariseos comprendieron 
que Jes\u00fas se refer\u00eda a 
ellos. {I}46_{/}Hubieran 
deseado arrestarlo, pero 
tuvieron miedo del 
pueblo, que lo 
consideraba como un 
profeta.
EL BANQUETE DE BODAS{/}

{1}22{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas sigui\u00f3 
habl\u00e1ndoles por medio de 
par\u00e1bolas: {I}2_{/}"Aprendan 
algo del Reino de los 
Cielos. Un rey preparaba 
las bodas de su hijo, 
{I}3_{/}por lo que mand\u00f3 a 
sus servidores a llamar a 
los invitados a la 
fiesta. Pero \u00e9stos no 
quisieron venir.
{I}4_{/}De nuevo envi\u00f3 a 
otros servidores con 
orden de decir a los 
invitados: "He preparado 
un banquete, ya hice 
matar terneras y otros 
animales gordos y todo 
est\u00e1 a punto. Vengan, 
pues, a la fiesta de la 
boda". {I}5_{/}Pero ellos no 
hicieron caso, sino que 
se fueron, unos a sus 
campos y otros a sus 
negocios. {I}6_{/}Los dem\u00e1s 
tomaron a los servidores 
del rey, los maltrataron 
y los mataron.
{I}7_{/}El rey se enoj\u00f3 y 
envi\u00f3 a sus tropas, que 
dieron muerte a aquellos 
asesinos e incendiaron su 
ciudad. {I}8_{/}Despu\u00e9s dijo 
a sus servidores: "El 
banquete de bodas sigue 
esperando, pero los que 
hab\u00edan sido invitados no 
eran dignos. {I}9_{/}Vayan, 
pues, a las esquinas de 
las calles e inviten a la 
fiesta a todos los que 
encuentren".
{I}10_{/}Los servidores 
salieron inmediatamente a 
los caminos y reunieron a 
todos los que 
encontraron, malos y 
buenos, de modo que la 
sala se llen\u00f3 de 
invitados.
{I}11_{/}Despu\u00e9s entr\u00f3 el rey 
para conocer a los que 
estaban sentados a la 
mesa, y vio un hombre que 
no se hab\u00eda puesto el 
traje de fiesta. {I}12_{/}Le 
dijo: "Amigo, \u00bfc\u00f3mo es 
que has entrado sin traje 
de bodas?" El hombre se 
qued\u00f3 callado. 
{I}13_{/}Entonces el rey dijo 
a sus servidores: "Atenlo 
de pies y manos y \u00e9chenlo 
a las tinieblas de fuera. 
All\u00ed ser\u00e1 el llorar y el 
rechinar de dientes".
{I}14_{/}Sepan que muchos 
son llamados, pero pocos 
son elegidos."
EL IMPUESTO DEBIDO AL 
C\u00c9SAR{/}

{I}15_{/}Los fariseos se 
movieron para ver juntos 
el modo de atrapar a 
Jes\u00fas en sus propias 
palabras. {I}16_{/}Le 
enviaron, pues, 
disc\u00edpulos suyos junto 
con algunos partidarios 
de Herodes a decirle: 
"Maestro, sabemos que 
eres honrado y que 
ense\u00f1as con sinceridad el 
camino de Dios. No te 
preocupas por qui\u00e9n te 
escucha, ni te dejas 
influenciar por nadie. 
{I}17_{/}Danos, pues, tu 
parecer: \u00bfEst\u00e1 contra la 
Ley pagar el impuesto al 
C\u00e9sar? \u00bfDebemos pagarlo o 
no?"
{I}18_{/}Jes\u00fas se dio cuenta 
de sus malas intenciones 
y les contest\u00f3: 
"\u00a1Hip\u00f3critas! \u00bfPor qu\u00e9 me 
ponen trampas? 
{I}19_{/}Mu\u00e9strenme la moneda 
que se les cobra." Y 
ellos le mostraron un 
denario.
{I}20_{/}Entonces Jes\u00fas 
pregunt\u00f3: "\u00bfDe qui\u00e9n es 
esta cara y el nombre que 
lleva escrito?" 
Contestaron: "Del C\u00e9sar." 
{I}21_{/}Jes\u00fas les replic\u00f3: 
"Devuelvan, pues, al 
C\u00e9sar las cosas del 
C\u00e9sar, y a Dios lo que 
corresponde a Dios."
{I}22_{/}Con esta respuesta 
quedaron muy 
sorprendidos. Dejaron a 
Jes\u00fas y se marcharon.
LA RESURRECCI\u00d3N DE LOS 
MUERTOS{/}

{I}23_{/}Ese mismo d\u00eda 
vinieron a \u00e9l algunos 
saduceos. Seg\u00fan ellos, no 
hay resurrecci\u00f3n de los 
muertos, y por eso mismo 
le propusieron este caso: 
{I}24_{/}"Maestro, Mois\u00e9s 
dijo que si alguno muere 
sin tener hijos, el 
hermano del difunto debe 
casarse con la viuda para 
darle un hijo, que ser\u00e1 
considerado descendiente 
del difunto. {I}25_{/}Sucedi\u00f3 
que hab\u00eda entre nosotros 
siete hermanos. Se cas\u00f3 
el mayor y muri\u00f3, y al no 
tener hijos, dej\u00f3 su 
mujer a su hermano. 
{I}26_{/}Lo mismo pas\u00f3 con el 
segundo y el tercero, 
hasta el 
s\u00e9ptimo.{I}27_{/}Despu\u00e9s de 
todos ellos muri\u00f3 tambi\u00e9n 
la mujer. {I}28_{/}Ahora 
bien, cuando venga la 
resurrecci\u00f3n de los 
muertos, \u00bfcu\u00e1l de los 
siete se quedar\u00e1 con esta 
mujer, si todos la 
tuvieron?"
{I}29_{/}Jes\u00fas contest\u00f3: 
"Ustedes andan muy 
equivocados. Ustedes no 
entienden ni las 
Escrituras ni el poder de 
Dios. {I}30_{/}Primeramente, 
en la resurrecci\u00f3n no se 
toma mujer ni esposo, 
sino que son como \u00e1ngeles 
en el Cielo. {I}31_{/}Y en 
cuanto a saber si hay 
resurrecci\u00f3n de los 
muertos, \u00bfno han le\u00eddo lo 
que Dios les dijo: 
{I}32_{/}Yo soy el Dios de 
Abrah\u00e1n, el Dios de Isaac 
y el Dios de Jacob? {/}\u00c9l 
no es un Dios de muertos, 
sino de vivos."
{I}33_{/}Era mucha la gente 
que escuchaba a Jes\u00fas, y 
estaba asombrada de sus 
ense\u00f1anzas.
{I}34_{/}Cuando los fariseos 
supieron que Jes\u00fas hab\u00eda 
hecho callar a los 
saduceos, se juntaron en 
torno a \u00e9l. {I}35_{/}Uno de 
ellos, que era maestro de 
la Ley, trat\u00f3 de ponerlo 
a prueba con esta 
pregunta: {I}36_{/}"Maestro, 
\u00bfcu\u00e1l es el mandamiento 
m\u00e1s importante de la 
Ley?".
{I}37_{/}Jes\u00fas le dijo: 
"Amar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios 
con todo tu coraz\u00f3n, con 
toda tu alma y con toda 
tu mente.{/} {I}38_{/}Este es 
el gran mandamiento, el 
primero. {I}39_{/}Pero hay 
otro muy parecido: Amar\u00e1s 
a tu pr\u00f3jimo como a ti 
mismo.{/} {I}40_{/}Toda la Ley 
y los Profetas se 
fundamentan en estos dos 
mandamientos."
EL MES\u00cdAS, HIJO Y SE\u00d1OR 
DE DAVID{/}

{I}41_{/}Aprovechando que los 
fariseos estaban all\u00ed 
reunidos, {I}42_{/}Jes\u00fas les 
pregunt\u00f3: "\u00bfQu\u00e9 piensan 
ustedes del Mes\u00edas? \u00bfDe 
qui\u00e9n tiene que ser 
hijo?" Contestaron: "De 
David."
{I}43_{/}Jes\u00fas entonces 
a\u00f1adi\u00f3: "\u00bfC\u00f3mo es que 
David llama al Mes\u00edas su 
Se\u00f1or en un texto 
inspirado? {I}44_{/}En un 
salmo dice: El Se\u00f1or ha 
dicho a mi Se\u00f1or: 
Si\u00e9ntate a mi derecha 
hasta que ponga a tus 
enemigos bajo tus pies.{/} 
{I}45_{/}Si David lo llama su 
Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo puede ser 
hijo suyo?"
{I}46_{/}Y nadie supo qu\u00e9 
contestarle. Desde ese 
d\u00eda nadie se atrevi\u00f3 a 
hacerle m\u00e1s preguntas.
NO IMITEN A LOS MAESTROS 
DE LA LEY{/}

{1}23{/}

{I}1_{/}Entonces Jes\u00fas 
habl\u00f3 tanto para el 
pueblo como para sus 
disc\u00edpulos:
{I}2_{/}"Los maestros de 
la Ley y los fariseos han 
ocupado el puesto que 
dej\u00f3 Mois\u00e9s. {I}3_{/}Hagan y 
cumplan todo lo que ellos 
dicen, pero no los 
imiten, porque ellos 
ense\u00f1an y no practican. 
{I}4_{/}Preparan pesadas 
cargas, muy dif\u00edciles de 
llevar, y las echan sobre 
las espaldas de la gente, 
pero ellos ni siquiera 
levantan un dedo para 
moverlas. {I}5_{/}Todo lo 
hacen para ser vistos por 
los hombres. Miren esas 
largas citas de la Ley 
que llevan en la frente y 
los largos flecos de su 
manto. {I}6_{/}Les gusta 
ocupar los primeros 
lugares en los banquetes 
y los asientos reservados 
en las sinagogas. {I}7_{/}Les 
agrada que los saluden en 
las plazas y que la gente 
los llame Maestro.
{I}8_{/}Lo que es ustedes, no 
se dejen llamar Maestro{/}, 
porque no tienen m\u00e1s que 
un Maestro, y todos 
ustedes son hermanos. 
{I}9_{/}No llamen Padre {/}a 
nadie en la tierra, 
porque ustedes tienen un 
solo Padre, el que est\u00e1 
en el Cielo. {I}10_{/}Tampoco 
se dejen ustedes llamar 
Gu\u00eda{/}, porque ustedes no 
tienen m\u00e1s Gu\u00eda que 
Cristo. {I}11_{/}El m\u00e1s 
grande entre ustedes se 
har\u00e1 el servidor de 
todos. {I}12_{/}Porque el que 
se pone por encima, ser\u00e1 
humillado, y el que se 
rebaja, ser\u00e1 puesto en 
alto.
SIETE MALDICIONES CONTRA 
LOS FARISEOS{/}

{I}13_{/}Por lo tanto, 
\u00a1ay de ustedes, maestros 
de la Ley y fariseos, que 
son unos hip\u00f3critas! 
Ustedes cierran a la 
gente el Reino de los 
Cielos. No entran 
ustedes, ni dejan entrar 
a los que querr\u00edan 
hacerlo.
{I}14_{/}\u00a1Ay de ustedes, 
maestros de la Ley y 
fariseos, que son unos 
hip\u00f3critas! {I}15_{/}Ustedes 
recorren mar y tierra 
para ganar un pagano y, 
cuando se ha convertido, 
lo transforman en un hijo 
del demonio, mucho peor 
que ustedes.
{I}16_{/}\u00a1Ay de ustedes, que 
son gu\u00edas ciegos! Ustedes 
dicen: "Jurar por el 
Templo no obliga, pero 
jurar por el tesoro del 
Templo, s\u00ed". {I}17_{/}\u00a1Torpes 
y ciegos! \u00bfQu\u00e9 vale m\u00e1s, 
el oro mismo o el Templo 
que hace del oro una cosa 
sagrada? {I}18_{/}Ustedes 
dicen: "Si alguno jura 
por el altar, no queda 
obligado; pero si jura 
por las ofrendas puestas 
sobre el altar, queda 
obligado". \u00a1Ciegos! 
{I}19_{/}\u00bfQu\u00e9 vale m\u00e1s, lo 
que se ofrece sobre el 
altar o el altar, que 
hace santa la ofrenda? 
{I}20_{/}El que jura por el 
altar, jura por el altar 
y por lo que se pone 
sobre \u00e9l. {I}21_{/}El que 
jura por el Templo, jura 
por \u00e9l y por Dios que 
habita en el Templo. 
{I}22_{/}El que jura por el 
Cielo, jura por el trono 
de Dios y por Aquel que 
est\u00e1 sentado en \u00e9l.
{I}23_{/}\u00a1Ay de ustedes, 
maestros de la Ley y 
fariseos, que son unos 
hip\u00f3critas! Ustedes pagan 
el diezmo hasta sobre la 
menta, el an\u00eds y el 
comino, pero no cumplen 
la Ley en lo que 
realmente tiene peso: la 
justicia, la misericordia 
y la fe. Ah\u00ed est\u00e1 lo que 
ustedes deb\u00edan poner por 
obra, sin descartar lo 
otro. {I}24_{/}\u00a1Gu\u00edas ciegos! 
Ustedes cuelan un 
mosquito, pero se tragan 
un camello.
{I}25_{/}\u00a1Ay de ustedes, 
maestros de la Ley y 
fariseos, que son unos 
hip\u00f3critas! Ustedes 
purifican el exterior del 
plato y de la copa, 
despu\u00e9s que la llenaron 
de robos y violencias. 
{I}26_{/}\u00a1Fariseo ciego! 
Purifica primero lo que 
est\u00e1 dentro, y despu\u00e9s 
purificar\u00e1s tambi\u00e9n el 
exterior.
{I}27_{/}\u00a1Ay de ustedes, 
maestros de la Ley y 
fariseos, que son unos 
hip\u00f3critas! Ustedes son 
como sepulcros bien 
pintados, que se ven 
maravillosos, pero que 
por dentro est\u00e1n llenos 
de huesos y de toda clase 
de podredumbre. 
{I}28_{/}Ustedes tambi\u00e9n 
aparentan como que fueran 
personas muy correctas, 
pero en su interior est\u00e1n 
llenos de falsedad y de 
maldad.
{I}29_{/}\u00a1Ay de ustedes, 
maestros de la Ley y 
fariseos, que son unos 
hip\u00f3critas! Ustedes 
construyen sepulcros para 
los profetas y adornan 
los monumentos de los 
hombres santos. 
{I}30_{/}Tambi\u00e9n dicen: "Si 
nosotros hubi\u00e9ramos 
vivido en tiempos de 
nuestros padres, no 
habr\u00edamos consentido que 
mataran a los profetas". 
{I}31_{/}As\u00ed ustedes se 
proclaman hijos de 
quienes asesinaron a los 
profetas. {I}32_{/}\u00a1Terminen, 
pues, de hacer lo que sus 
padres comenzaron!
{I}33_{/}\u00a1Serpientes, raza de 
v\u00edboras!, \u00bfc\u00f3mo lograr\u00e1n 
escapar de la condenaci\u00f3n 
del infierno? {I}34_{/}Desde 
ahora les voy a enviar 
profetas, sabios y 
maestros, pero ustedes 
los degollar\u00e1n y 
crucificar\u00e1n, y a otros 
los azotar\u00e1n en las 
sinagogas o los 
perseguir\u00e1n de una ciudad 
a otra.
{I}35_{/}Al final recaer\u00e1 
sobre ustedes toda la 
sangre inocente que ha 
sido derramada sobre la 
tierra, desde la sangre 
del justo Abel hasta la 
sangre de Zacar\u00edas, hijo 
de Baraqu\u00edas, al que 
ustedes mataron ante el 
altar, dentro del Templo. 
{I}36_{/}En verdad les digo: 
esta generaci\u00f3n pagar\u00e1 
por todo eso.
{I}37_{/}\u00a1Jerusal\u00e9n, 
Jerusal\u00e9n, qu\u00e9 bien matas 
a los profetas y apedreas 
a los que Dios te env\u00eda! 
\u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido 
reunir a tus hijos, como 
la gallina re\u00fane a sus 
pollitos bajo las alas, y 
t\u00fa no has querido! 
{I}38_{/}Por eso se van a 
quedar ustedes con su 
templo vac\u00edo. {I}39_{/}Y les 
digo que ya no me 
volver\u00e1n a ver hasta que 
digan: \u00a1Bendito sea el 
que viene en nombre del 
Se\u00f1or!"{/}

LA DESTRUCCI\u00d3N DE 
JERUSAL\u00c9N Y EL FIN DEL 
MUNDO{/}

{1}24{/}

{I}1_{/}Jes\u00fas sali\u00f3 del 
Templo, y mientras 
caminaba, sus disc\u00edpulos 
le hac\u00edan notar las 
imponentes construcciones 
del Templo. {I}2_{/}Jes\u00fas les 
dijo: "\u00bfVen todo eso? En 
verdad les digo: no 
quedar\u00e1 ah\u00ed piedra sobre 
piedra. Todo ser\u00e1 
destruido."
{I}3_{/}Como Jes\u00fas despu\u00e9s se 
sentara en el monte de 
los Olivos, los 
disc\u00edpulos se acercaron y 
le preguntaron en 
privado: "Dinos cu\u00e1ndo 
ocurrir\u00e1 todo eso. \u00bfQu\u00e9 
se\u00f1ales anunciar\u00e1n tu 
venida y el fin de la 
historia?"
{I}4_{/}Jes\u00fas les contest\u00f3: 
"No se dejen enga\u00f1ar 
{I}5_{/}cuando varios usurpen 
mi nombre y digan: Yo soy 
el Mes\u00edas. Pues enga\u00f1ar\u00e1n 
a mucha gente. 
{I}6_{/}Ustedes oir\u00e1n hablar 
de guerras y de rumores 
de guerra. Pero no se 
alarmen; todo eso tiene 
que pasar, pero no ser\u00e1 
todav\u00eda el fin. {I}7_{/}Unas 
naciones luchar\u00e1n contra 
otras y se levantar\u00e1 un 
reino contra otro reino, 
habr\u00e1 hambre y terremotos 
en diversos lugares. 
{I}8_{/}Esos ser\u00e1n los 
primeros dolores del 
parto.
{I}9_{/}Entonces los 
denunciar\u00e1n a ustedes y 
ser\u00e1n torturados y 
asesinados. Todas las 
naciones los odiar\u00e1n por 
mi causa. {I}10_{/}En esos 
d\u00edas muchos tropezar\u00e1n y 
caer\u00e1n; de repente se 
odiar\u00e1n y se traicionar\u00e1n 
unos a otros.
{I}11_{/}Aparecer\u00e1n falsos 
profetas, que enga\u00f1ar\u00e1n a 
mucha gente, {I}12_{/}y tanta 
ser\u00e1 la maldad, que el 
amor se enfriar\u00e1 en 
muchos. {I}13_{/}Pero el que 
se mantenga firme hasta 
el fin se salvar\u00e1. 
{I}14_{/}Esta Buena Nueva del 
Reino ser\u00e1 proclamada en 
el mundo entero, y todas 
las naciones oir\u00e1n el 
mensaje; despu\u00e9s vendr\u00e1 
el fin.
{I}15_{/}Cuando ustedes vean 
lo anunciado por el 
profeta Daniel: el \u00eddolo 
del invasor instalado en 
el Templo {/}(que el lector 
sepa entender), 
{I}16_{/}entonces los que 
est\u00e9n en Judea huyan a 
los montes. {I}17_{/}Si est\u00e1s 
en la azotea de tu casa, 
no te demores ni bajes a 
buscar tus cosas. {I}18_{/}Si 
te hallas en el campo, no 
vuelvas a buscar tu 
manto.
{I}19_{/}\u00a1Pobres de las que 
en aquellos d\u00edas est\u00e9n 
embarazadas o criando! 
{I}20_{/}Rueguen para que no 
les toque huir en 
invierno o en d\u00eda s\u00e1bado. 
{I}21_{/}Porque ser\u00e1 una 
prueba tan enorme como no 
ha habido igual desde el 
principio del mundo hasta 
ahora, ni jam\u00e1s la 
volver\u00e1 a haber. {I}22_{/}Y 
si ese tiempo no fuera 
acortado, nadie saldr\u00eda 
con vida. Pero Dios lo 
acortar\u00e1 en consideraci\u00f3n 
a sus elegidos.
{I}23_{/}Entonces, si alguien 
les dice: Miren, el 
Mes\u00edas est\u00e1 aqu\u00ed o est\u00e1 
all\u00e1, no le crean. 
{I}24_{/}Porque se 
presentar\u00e1n falsos mes\u00edas 
y falsos profetas, que 
har\u00e1n cosas maravillosas 
y prodigios capaces de 
enga\u00f1ar, si fuera 
posible, aun a los 
elegidos de Dios. 
{I}25_{/}Miren que yo se lo 
he advertido de antemano.
{I}26_{/}Por tanto, si 
alguien les dice: \u00a1Est\u00e1 
en el desierto!, no 
vayan. Si dicen: \u00a1Est\u00e1 en 
tal lugar retirado!, no 
lo crean. {I}27_{/}Pues as\u00ed 
como refulge el rel\u00e1mpago 
desde el oriente e 
inflama el cielo hasta el 
poniente, as\u00ed ser\u00e1 la 
venida del Hijo del 
Hombre. {I}28_{/}En otras 
palabras: "Donde hay un 
cad\u00e1ver, all\u00ed se juntan 
los buitres."
LA VENIDA DEL HIJO DEL 
HOMBRE{/}

{I}29_{/}Despu\u00e9s de esos d\u00edas 
de angustia, el sol se 
oscurecer\u00e1, la luna 
perder\u00e1 su brillo, caer\u00e1n 
las estrellas{/} del cielo 
y se bambolear\u00e1n los 
mecanismos del universo. 
{I}30_{/}Entonces aparecer\u00e1 
en el cielo la se\u00f1al del 
Hijo del Hombre. Mientras 
todas las razas de la 
tierra se golpear\u00e1n el 
pecho, ver\u00e1n al Hijo del 
Hombre viniendo sobre las 
nubes del cielo{/} con el 
poder divino y la 
plenitud de la gloria. 
{I}31_{/}Enviar\u00e1 a sus 
\u00e1ngeles, que tocar\u00e1n la 
trompeta y reunir\u00e1n a los 
elegidos de los cuatro 
puntos cardinales, de un 
extremo al otro del 
mundo.
{I}32_{/}Aprendan esta 
lecci\u00f3n de la higuera: 
Cuando est\u00e1n ya tiernas 
sus ramas y empiezan a 
brotar las hojas, ustedes 
saben que se acerca el 
verano. {I}33_{/}Asimismo, 
cuando ustedes noten 
todas estas cosas que les 
he dicho, sepan que el 
tiempo ya est\u00e1 cerca, a 
las puertas. {I}34_{/}En 
verdad les digo: no 
pasar\u00e1 esta generaci\u00f3n, 
hasta que sucedan todas 
estas cosas. {I}35_{/}Pasar\u00e1n 
el cielo y la tierra, 
pero mis palabras no 
pasar\u00e1n.
{I}36_{/}Por lo que se 
refiere a ese D\u00eda y 
cu\u00e1ndo vendr\u00e1, nadie lo 
sabe, ni siquiera los 
\u00e1ngeles de Dios, ni aun 
el Hijo, sino solamente 
el Padre.
{I}37_{/}La venida del Hijo 
del Hombre recordar\u00e1 los 
tiempos de No\u00e9. {I}38_{/}Unos 
pocos d\u00edas antes del 
diluvio, la gente segu\u00eda 
comiendo y bebiendo, y se 
casaban hombres y 
mujeres, hasta el d\u00eda en 
que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca. 
{I}39_{/}No se dieron cuenta 
de nada hasta que vino el 
diluvio y se los llev\u00f3 a 
todos. Lo mismo suceder\u00e1 
con la venida del Hijo 
del Hombre: {I}40_{/}de dos 
hombres que est\u00e9n juntos 
en el campo, uno ser\u00e1 
tomado, y el otro no; 
{I}41_{/}de dos mujeres que 
est\u00e9n juntas moliendo 
trigo, una ser\u00e1 tomada, y 
la otra no.
EST\u00c9N ALERTA{/}

{I}42_{/}Por eso est\u00e9n 
despiertos, porque no 
saben en qu\u00e9 d\u00eda vendr\u00e1 
su Se\u00f1or. {I}43_{/}F\u00edjense en 
esto: si un due\u00f1o de casa 
supiera a qu\u00e9 hora de la 
noche lo va a asaltar un 
ladr\u00f3n, seguramente 
permanecer\u00eda despierto 
para impedir el asalto a 
su casa. {I}44_{/}Por eso, 
est\u00e9n tambi\u00e9n ustedes 
preparados, porque el 
Hijo del Hombre vendr\u00e1 a 
la hora que menos 
esperan.
{I}45_{/}Imag\u00ednense un 
administrador digno de 
confianza y capaz. Su 
se\u00f1or lo ha puesto al 
frente de su familia, y 
es \u00e9l quien les reparte 
el alimento a su debido 
tiempo. {I}46_{/}Afortunado 
ser\u00e1 este servidor si, al 
venir su se\u00f1or, lo 
encuentra cumpliendo su 
deber. {I}47_{/}En verdad les 
digo: su se\u00f1or lo pondr\u00e1 
al cuidado de todo lo que 
tiene.
{I}48_{/}No ser\u00e1 as\u00ed con el 
servidor malo que piensa: 
"Mi se\u00f1or se ha 
retrasado", {I}49_{/}y 
empieza a maltratar a sus 
compa\u00f1eros y a comer y a 
beber con borrachos. 
{I}50_{/}El patr\u00f3n de ese 
servidor vendr\u00e1 en el d\u00eda 
que no lo espera y a la 
hora que menos piensa. 
{I}51_{/}Le quitar\u00e1 el puesto 
y lo mandar\u00e1 donde los 
hip\u00f3critas. All\u00ed ser\u00e1 el 
llorar y el rechinar de 
dientes.
PAR\u00c1BOLA DE LAS DIEZ 
J\u00d3VENES{/}

{1}25{/}

{I}1_{/}Escuchen, pues, 
lo que pasar\u00e1 entonces en 
el Reino de los Cielos. 
Diez j\u00f3venes salieron con 
sus l\u00e1mparas para salir 
al encuentro del novio. 
{I}2_{/}Cinco de ellas eran 
descuidadas y las otras 
cinco precavidas.
{I}3_{/}Las descuidadas 
tomaron sus l\u00e1mparas como 
estaban, sin llevar m\u00e1s 
aceite consigo. {I}4_{/}Las 
precavidas, en cambio, 
junto con las l\u00e1mparas, 
llevaron sus botellas de 
aceite. {I}5_{/}Como el novio 
se demoraba en llegar, se 
adormecieron todas y al 
fin se quedaron dormidas.
{I}6_{/}A medianoche se oy\u00f3 
un grito: "\u00a1Viene el 
novio, salgan a su 
encuentro!" {I}7_{/}Todas las 
j\u00f3venes se despertaron y 
prepararon sus l\u00e1mparas. 
{I}8_{/}Entonces las 
descuidadas dijeron a las 
precavidas: "Dennos un 
poco de su aceite, porque 
nuestras l\u00e1mparas se 
est\u00e1n apagando." {I}9_{/}Las 
precavidas dijeron: "No 
habr\u00eda bastante para 
ustedes y para nosotras; 
vayan mejor a donde lo 
venden, y compren para 
ustedes."
{I}10_{/}Mientras fueron a 
comprar el aceite lleg\u00f3 
el novio; las que estaban 
listas entraron con \u00e9l a 
la fiesta de las bodas, y 
se cerr\u00f3 la puerta.
{I}11_{/}M\u00e1s tarde llegaron 
las otras j\u00f3venes y 
llamaron: "Se\u00f1or, Se\u00f1or, 
\u00e1brenos." {I}12_{/}Pero \u00e9l 
respondi\u00f3: "En verdad se 
lo digo: no las conozco."
{I}13_{/}Por tanto, est\u00e9n 
despiertos, porque no 
saben el d\u00eda ni la hora.
PAR\u00c1BOLA DE LOS TALENTOS{/}

{I}14_{/}Escuchen tambi\u00e9n 
esto. Un hombre estaba a 
punto de partir a tierras 
lejanas, y reuni\u00f3 a sus 
servidores para 
confiarles todas sus 
pertenencias. {I}15_{/}Al 
primero le dio cinco 
talentos de oro, a otro 
le dio dos, y al tercero 
solamente uno, a cada 
cual seg\u00fan su capacidad. 
Despu\u00e9s se march\u00f3.
{I}16_{/}El que recibi\u00f3 cinco 
talentos negoci\u00f3 en 
seguida con el dinero y 
gan\u00f3 otros cinco. {I}17_{/}El 
que recibi\u00f3 dos hizo otro 
tanto, y gan\u00f3 otros dos. 
{I}18_{/}Pero el que recibi\u00f3 
uno cav\u00f3 un hoyo en la 
tierra y escondi\u00f3 el 
dinero de su patr\u00f3n.
{I}19_{/}Despu\u00e9s de mucho 
tiempo vino el se\u00f1or de 
esos servidores y les 
pidi\u00f3 cuentas. {I}20_{/}El 
que hab\u00eda recibido cinco 
talentos le present\u00f3 
otros cinco m\u00e1s, 
dici\u00e9ndole: "Se\u00f1or, t\u00fa me 
entregaste cinco 
talentos, pero aqu\u00ed est\u00e1n 
otros cinco m\u00e1s que gan\u00e9 
con ellos." {I}21_{/}El 
patr\u00f3n le contest\u00f3: "Muy 
bien, servidor bueno y 
honrado; ya que has sido 
fiel en lo poco, yo te 
voy a confiar mucho m\u00e1s. 
Ven a compartir la 
alegr\u00eda de tu patr\u00f3n."
{I}22_{/}Vino despu\u00e9s el que 
recibi\u00f3 dos, y dijo: 
"Se\u00f1or, t\u00fa me entregaste 
dos talentos, pero aqu\u00ed 
tienes otros dos m\u00e1s que 
gan\u00e9 con ellos." {I}23_{/}El 
patr\u00f3n le dijo: "Muy 
bien, servidor bueno y 
honrado; ya que has sido 
fiel en lo poco, yo te 
confiar\u00e9 mucho m\u00e1s. Ven a 
compartir la alegr\u00eda de 
tu patr\u00f3n".
{I}24_{/}Por \u00faltimo vino el 
que hab\u00eda recibido un 
solo talento y dijo: 
"Se\u00f1or, yo sab\u00eda que eres 
un hombre exigente, que 
cosechas donde no has 
sembrado y recoges donde 
no has invertido. 
{I}25_{/}Por eso yo tuve 
miedo y escond\u00ed en la 
tierra tu dinero. Aqu\u00ed 
tienes lo que es tuyo."
{I}26_{/}Pero su patr\u00f3n le 
contest\u00f3: "\u00a1Servidor malo 
y perezoso! Si sab\u00edas que 
cosecho donde no he 
sembrado y recojo donde 
no he invertido, 
{I}27_{/}deb\u00edas haber 
colocado mi dinero en el 
banco. A mi regreso yo lo 
habr\u00eda recuperado con los 
intereses. {I}28_{/}Qu\u00edtenle, 
pues, el talento y 
entr\u00e9guenselo al que 
tiene diez. {I}29_{/}Porque 
al que produce se le dar\u00e1 
y tendr\u00e1 en abundancia, 
pero al que no produce se 
le quitar\u00e1 hasta lo que 
tiene. {I}30_{/}Y a ese 
servidor in\u00fatil, \u00e9chenlo 
a la oscuridad de afuera: 
all\u00ed ser\u00e1 el llorar y el 
rechinar de dientes."
EL JUICIO FINAL{/}

{I}31_{/}Cuando el Hijo 
del Hombre venga en su 
gloria rodeado de todos 
sus \u00e1ngeles, se sentar\u00e1 
en el trono de gloria, 
que es suyo. {I}32_{/}Todas 
las naciones ser\u00e1n 
llevadas a su presencia, 
y separar\u00e1 a unos de 
otros, al igual que el 
pastor separa las ovejas 
de los chivos. 
{I}33_{/}Colocar\u00e1 a las 
ovejas a su derecha y a 
los chivos a su 
izquierda.
{I}34_{/}Entonces el Rey dir\u00e1 
a los que est\u00e1n a su 
derecha: "Vengan, 
benditos de mi Padre, y 
tomen posesi\u00f3n del reino 
que ha sido preparado 
para ustedes desde el 
principio del mundo. 
{I}35_{/}Porque tuve hambre y 
ustedes me dieron de 
comer; tuve sed y ustedes 
me dieron de beber. Fui 
forastero y ustedes me 
recibieron en su casa. 
{I}36_{/}Anduve sin ropas y 
me vistieron. Estuve 
enfermo y fueron a 
visitarme. Estuve en la 
c\u00e1rcel y me fueron a 
ver."
{I}37_{/}Entonces los justos 
dir\u00e1n: "Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te 
vimos hambriento y te 
dimos de comer, o 
sediento y te dimos de 
beber? {I}38_{/}\u00bfCu\u00e1ndo te 
vimos forastero y te 
recibimos, o sin ropa y 
te vestimos? {I}39_{/}\u00bfCu\u00e1ndo 
te vimos enfermo o en la 
c\u00e1rcel y fuimos a verte? 
{I}40_{/}El Rey responder\u00e1: 
"En verdad les digo que, 
cuando lo hicieron con 
alguno de los m\u00e1s 
peque\u00f1os de estos mis 
hermanos, me lo hicieron 
a m\u00ed."
{I}41_{/}Dir\u00e1 despu\u00e9s a los 
que est\u00e9n a la izquierda: 
"\u00a1Malditos, al\u00e9jense de 
m\u00ed y vayan al fuego 
eterno, que ha sido 
preparado para el diablo 
y para sus \u00e1ngeles! 
{I}42_{/}Porque tuve hambre y 
ustedes no me dieron de 
comer; tuve sed y no me 
dieron de beber; {I}43_{/}era 
forastero y no me 
recibieron en su casa; 
estaba sin ropa y no me 
vistieron; estuve enfermo 
y encarcelado y no me 
visitaron."
{I}44_{/}Estos preguntar\u00e1n 
tambi\u00e9n: "Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo 
te vimos hambriento o 
sediento, desnudo o 
forastero, enfermo o 
encarcelado, y no te 
ayudamos?" {I}45_{/}El Rey 
les responder\u00e1: "En 
verdad les digo: siempre 
que no lo hicieron con 
alguno de estos m\u00e1s 
peque\u00f1os, ustedes dejaron 
de hac\u00e9rmelo a m\u00ed."
{I}46_{/}Y \u00e9stos ir\u00e1n a un 
suplicio eterno, y los 
buenos a la vida eterna."
{1}26{/}

{I}1_{/}Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 
todos estos discursos, 
dijo a sus disc\u00edpulos: 
{I}2_{/}"Ustedes saben que la 
Pascua cae dentro de dos 
d\u00edas, y el Hijo del 
Hombre ser\u00e1 entregado 
para ser crucificado."
{I}3_{/}Por entonces, los 
jefes de los sacerdotes y 
las autoridades jud\u00edas se 
reunieron en el palacio 
del sumo sacerdote, que 
se llamaba Caif\u00e1s, {I}4_{/}y 
se pusieron de acuerdo 
para detener a Jes\u00fas con 
artima\u00f1as y darle muerte. 
{I}5_{/}Pero se dec\u00edan: "No 
ser\u00e1 durante la fiesta, 
para que el pueblo no se 
alborote."
LA UNCI\u00d3N EN BETANIA{/}

{I}6_{/}Jes\u00fas se encontraba 
en Betania, en casa de 
Sim\u00f3n el leproso. {I}7_{/}Se 
acerc\u00f3 a \u00e9l una mujer, 
mientras estaba a la 
mesa, con un frasco de 
m\u00e1rmol precioso lleno de 
un perfume muy caro, y se 
lo derram\u00f3 en la cabeza. 
{I}8_{/}Al ver esto, los 
disc\u00edpulos protestaban: 
"\u00bfPara qu\u00e9 tanto 
derroche? {I}9_{/}Este 
perfume se pod\u00eda haber 
vendido muy caro para 
ayudar a los pobres."
{I}10_{/}Jes\u00fas se dio cuenta 
y les dijo: "\u00bfPor qu\u00e9 
molestan a esta mujer? Lo 
que ha hecho conmigo es 
realmente una buena obra. 
{I}11_{/}Siempre tienen a los 
pobres con ustedes, pero 
a m\u00ed no me tendr\u00e1n 
siempre. {I}12_{/}Al derramar 
este perfume sobre mi 
cuerpo, ella preparaba mi 
entierro. {I}13_{/}En verdad 
les digo: dondequiera que 
se proclame el Evangelio, 
en todo el mundo, se 
contar\u00e1 tambi\u00e9n su gesto, 
y ser\u00e1 su gloria."
{I}14_{/}Entonces uno de los 
Doce, que se llamaba 
Judas Iscariote, se 
present\u00f3 a los jefes de 
los sacerdotes {I}15_{/}y les 
dijo: "\u00bfCu\u00e1nto me dar\u00e1n 
si se lo entrego?" Ellos 
prometieron darle treinta 
monedas de plata. {I}16_{/}Y 
a partir de ese momento, 
Judas andaba buscando una 
oportunidad para 
entreg\u00e1rselo.
LA ULTIMA CENA{/}

{I}17_{/}El primer d\u00eda de la 
Fiesta en que se com\u00eda el 
pan sin levadura, los 
disc\u00edpulos se acercaron a 
Jes\u00fas y le dijeron: 
"\u00bfD\u00f3nde quieres que 
preparemos la comida de 
la Pascua?" {I}18_{/}Jes\u00fas 
contest\u00f3: "Vayan a la 
ciudad, a casa de tal 
hombre, y d\u00edganle: El 
Maestro te manda decir: 
Mi hora se acerca y 
quiero celebrar la Pascua 
con mis disc\u00edpulos en tu 
casa."
{I}19_{/}Los disc\u00edpulos 
hicieron tal como Jes\u00fas 
les hab\u00eda ordenado y 
prepararon la Pascua.
{I}20_{/}Llegada la tarde, 
Jes\u00fas se sent\u00f3 a la mesa 
con los Doce. {I}21_{/}Y 
mientras com\u00edan, les 
dijo: "En verdad les 
digo: uno de ustedes me 
va a traicionar." {I}22_{/}Se 
sintieron profundamente 
afligidos, y uno a uno 
comenzaron a preguntarle: 
"\u00bfSer\u00e9 yo, Se\u00f1or?"
{I}23_{/}El contest\u00f3: "El que 
me va a entregar es uno 
de los que mojan su pan 
conmigo en el plato. 
{I}24_{/}El Hijo del Hombre 
se va, como dicen las 
Escrituras, pero \u00a1pobre 
de aquel que entrega al 
Hijo del Hombre! \u00a1Ser\u00eda 
mejor para \u00e9l no haber 
nacido!" {I}25_{/}Judas, el 
que lo iba a entregar, le 
pregunt\u00f3 tambi\u00e9n: "\u00bfSer\u00e9 
yo acaso, Maestro?" Jes\u00fas 
respondi\u00f3: "T\u00fa lo has 
dicho."
{I}26_{/}Mientras com\u00edan, 
Jes\u00fas tom\u00f3 pan, pronunci\u00f3 
la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y 
lo dio a sus disc\u00edpulos, 
diciendo: "Tomen y coman; 
esto es mi cuerpo." 
{I}27_{/}Despu\u00e9s tom\u00f3 una 
copa, dio gracias y se la 
pas\u00f3 diciendo: "Beban 
todos de ella: {I}28_{/}esto 
es mi sangre, la sangre 
de la Alianza, que es 
derramada por una 
muchedumbre, para el 
perd\u00f3n de sus pecados. 
{I}29_{/}Y les digo que desde 
ahora no volver\u00e9 a beber 
del zumo de cepas, hasta 
el d\u00eda en que lo beba 
nuevo con ustedes en el 
Reino de mi Padre."
{I}30_{/}Despu\u00e9s de cantar 
los salmos, partieron 
para el monte de los 
Olivos. {I}31_{/}Entonces 
Jes\u00fas les dijo: "Todos 
ustedes caer\u00e1n esta 
noche: ya no sabr\u00e1n qu\u00e9 
pensar de m\u00ed. Pues dice 
la Escritura: Herir\u00e9 al 
Pastor y se dispersar\u00e1n 
las ovejas.{/} {I}32_{/}Pero 
despu\u00e9s de mi 
resurrecci\u00f3n ir\u00e9 delante 
de ustedes a Galilea."
{I}33_{/}Pedro empez\u00f3 a 
decirle: "Aunque todos 
tropiecen, yo nunca 
dudar\u00e9 de ti." {I}34_{/}Jes\u00fas 
le replic\u00f3: "Yo te 
aseguro que esta misma 
noche, antes de que cante 
el gallo, me habr\u00e1s 
negado tres veces." 
{I}35_{/}Pedro insisti\u00f3: 
"Aunque tenga que morir 
contigo, jam\u00e1s te 
negar\u00e9". Y los dem\u00e1s 
disc\u00edpulos le aseguraban 
lo mismo.
EN EL HUERTO DE 
GETSEMAN\u00cd{/}

{I}36_{/}Lleg\u00f3 Jes\u00fas con 
ellos a un lugar llamado 
Getseman\u00ed, y dijo a sus 
disc\u00edpulos: "Si\u00e9ntense 
aqu\u00ed, mientras yo voy m\u00e1s 
all\u00e1 a orar."
{I}37_{/}Tom\u00f3 consigo a Pedro 
y a los dos hijos de 
Zebedeo y comenz\u00f3 a 
sentir tristeza y 
angustia. {I}38_{/}Y les 
dijo: "Siento una 
tristeza de muerte. 
Qu\u00e9dense aqu\u00ed conmigo y 
permanezcan despiertos."
{I}39_{/}Fue un poco m\u00e1s 
adelante y, postr\u00e1ndose 
hasta tocar la tierra con 
su cara, or\u00f3 as\u00ed: "Padre, 
si es posible, que esta 
copa se aleje de m\u00ed. Pero 
no se haga lo que yo 
quiero, sino lo que 
quieres t\u00fa." {I}40_{/}Volvi\u00f3 
donde sus disc\u00edpulos, los 
hall\u00f3 dormidos; y dijo a 
Pedro: "\u00bfDe modo que no 
pudieron permanecer 
despiertos ni una hora 
conmigo? {I}41_{/}Est\u00e9n 
despiertos y recen para 
que no caigan en la 
tentaci\u00f3n. El esp\u00edritu es 
animoso, pero la carne es 
d\u00e9bil."
{I}42_{/}De nuevo se apart\u00f3 
por segunda vez a orar: 
"Padre, si esta copa no 
puede ser apartada de m\u00ed 
sin que yo la beba, que 
se haga tu voluntad." 
{I}43_{/}Volvi\u00f3 otra vez 
donde los disc\u00edpulos y 
los encontr\u00f3 dormidos, 
pues se les cerraban los 
ojos de sue\u00f1o. {I}44_{/}Los 
dej\u00f3, pues, y fue de 
nuevo a orar por tercera 
vez repitiendo las mismas 
palabras.
{I}45_{/}Entonces volvi\u00f3 
donde los disc\u00edpulos y 
les dijo: "\u00a1Ahora pueden 
dormir y descansar! Ha 
llegado la hora y el Hijo 
del Hombre es entregado 
en manos de pecadores. 
{I}46_{/}\u00a1Lev\u00e1ntense, vamos! 
El traidor est\u00e1 a punto 
de llegar."
TOMAN PRESO A JES\u00daS{/}

{I}47_{/}Estaba todav\u00eda 
hablando, cuando lleg\u00f3 
Judas, uno de los Doce. 
Iba acompa\u00f1ado de una 
chusma armada con espadas 
y garrotes, enviada por 
los jefes de los 
sacerdotes y por las 
autoridades jud\u00edas. 
{I}48_{/}El traidor les hab\u00eda 
dado esta se\u00f1al: "Al que 
yo d\u00e9 un beso, \u00e9se es; 
arr\u00e9stenlo." {I}49_{/}Se fue 
directamente donde Jes\u00fas 
y le dijo: "Buenas 
noches, Maestro." Y le 
dio un beso. {I}50_{/}Jes\u00fas 
le dijo: "Amigo, haz lo 
que vienes a hacer." 
Entonces se acercaron a 
Jes\u00fas y lo arrestaron.
{I}51_{/}Uno de los que 
estaban con Jes\u00fas sac\u00f3 la 
espada e hiri\u00f3 al 
sirviente del sumo 
sacerdote, cort\u00e1ndole una 
oreja. {I}52_{/}Entonces 
Jes\u00fas le dijo: "Vuelve la 
espada a su sitio, pues 
quien usa la espada 
perecer\u00e1 por la espada. 
{I}53_{/}\u00bfNo sabes que podr\u00eda 
invocar a mi Padre y \u00e9l, 
al momento, me mandar\u00eda 
m\u00e1s de doce ej\u00e9rcitos de 
\u00e1ngeles? {I}54_{/}Pero as\u00ed 
hab\u00eda de suceder, y 
tienen que cumplirse las 
Escrituras."
{I}55_{/}En ese momento, 
Jes\u00fas dijo a la gente: "A 
lo mejor buscan un ladr\u00f3n 
y por eso salieron a 
detenerme con espadas y 
palos. Yo sin embargo me 
sentaba diariamente entre 
ustedes en el Templo para 
ense\u00f1ar, y no me 
detuvieron. {I}56_{/}Pero 
todo ha pasado para que 
as\u00ed se cumpliera lo 
escrito en los Profetas." 
Entonces todos los 
disc\u00edpulos abandonaron a 
Jes\u00fas y huyeron.
JES\u00daS COMPARECE ANTE EL 
CONSEJO JUD\u00cdO{/}

{I}57_{/}Los que tomaron 
preso a Jes\u00fas lo llevaron 
a casa del sumo sacerdote 
Caif\u00e1s, donde se hab\u00edan 
reunido los maestros de 
la Ley y las autoridades 
jud\u00edas.
{I}58_{/}Pedro lo iba 
siguiendo de lejos, hasta 
llegar al palacio del 
sumo sacerdote. Entr\u00f3 en 
el patio y se sent\u00f3 con 
los polic\u00edas del Templo, 
para ver en qu\u00e9 terminaba 
todo.
{I}59_{/}Los jefes de los 
sacerdotes y el Consejo 
Supremo andaban buscando 
alguna declaraci\u00f3n falsa 
contra Jes\u00fas, para 
poderlo condenar a 
muerte. {I}60_{/}Pero pasaban 
los falsos testigos y no 
se encontraba nada. Al 
fin llegaron dos {I}61_{/}que 
declararon: "Este hombre 
dijo: Yo soy capaz de 
destruir el Templo de 
Dios y de reconstruirlo 
en tres d\u00edas."
{I}62_{/}Entonces el sumo 
sacerdote se puso de pie 
y pregunt\u00f3 a Jes\u00fas: "\u00bfNo 
tienes nada que 
responder? \u00bfQu\u00e9 es esto 
que declaran en contra 
tuya?" {I}63_{/}Pero Jes\u00fas se 
qued\u00f3 callado.
Entonces el sumo 
sacerdote le dijo: "En el 
nombre del Dios vivo te 
ordeno que nos contestes: 
\u00bfEres t\u00fa el Mes\u00edas, el 
Hijo de Dios?" {I}64_{/}Jes\u00fas 
le respondi\u00f3: "As\u00ed es, 
tal como t\u00fa lo has dicho. 
Y yo les digo m\u00e1s: a 
partir de ahora ustedes 
contemplar\u00e1n al Hijo del 
Hombre sentado a la 
derecha del Dios 
Todopoderoso, y lo ver\u00e1n 
venir sobre las nubes del 
cielo."{/}

{I}65_{/}Entonces el sumo 
sacerdote se rasg\u00f3 las 
ropas, diciendo: "\u00a1Ha 
blasfemado! \u00bfPara qu\u00e9 
necesitamos m\u00e1s testigos? 
Ustedes mismos acaban de 
o\u00edr estas palabras 
blasfemas. {I}66_{/}\u00bfQu\u00e9 
deciden ustedes?" Ellos 
contestaron: "\u00a1Merece la 
muerte!"
{I}67_{/}Luego comenzaron a 
escupirle en la cara y a 
darle bofetadas, mientras 
otros lo golpeaban 
{I}68_{/}dici\u00e9ndole: "Mes\u00edas, 
\u00a1adivina qui\u00e9n te peg\u00f3!"
LAS NEGACIONES DE PEDRO{/}

{I}69_{/}Mientras Pedro 
estaba sentado fuera, en 
el patio, se le acerc\u00f3 
una sirvienta de la casa 
y le dijo: "T\u00fa tambi\u00e9n 
estabas con Jes\u00fas de 
Galilea." {I}70_{/}Pero \u00e9l lo 
neg\u00f3 delante de todos, 
diciendo: "No s\u00e9 de qu\u00e9 
est\u00e1s hablando."
{I}71_{/}Y como Pedro se 
dirigiera hacia la 
salida, lo vio otra 
sirvienta, que dijo a los 
presentes: "Este hombre 
andaba con Jes\u00fas de 
Nazaret."
{I}72_{/}Pedro lo neg\u00f3 por 
segunda vez, jurando: "Yo 
no conozco a ese hombre."
{I}73_{/}Un poco despu\u00e9s se 
acercaron los que estaban 
all\u00ed y dijeron a Pedro: 
"Sin duda que eres uno de 
los galileos: se nota por 
tu modo de hablar." 
{I}74_{/}Entonces Pedro 
empez\u00f3 a proferir 
maldiciones y a afirmar 
con juramento que no 
conoc\u00eda a aquel hombre. Y 
en aquel_mismo momento 
cant\u00f3 un gallo.
{I}75_{/}Entonces Pedro se 
acord\u00f3 de las palabras 
que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: 
"Antes de que cante el 
gallo me negar\u00e1s tres 
veces". Y saliendo fuera, 
llor\u00f3 amargamente.
{1}27{/}

{I}1_{/}Al amanecer, 
todos los jefes de los 
sacerdotes y las 
autoridades jud\u00edas 
celebraron una reuni\u00f3n 
para decidir la manera de 
hacer morir a Jes\u00fas. 
{I}2_{/}Luego lo ataron y lo 
llevaron para 
entreg\u00e1rselo a Pilato, el 
gobernador.
LA MUERTE DE JUDAS{/}

{I}3_{/}Cuando Judas, el 
traidor, supo que Jes\u00fas 
hab\u00eda sido condenado, se 
llen\u00f3 de remordimientos y 
devolvi\u00f3 las treinta 
monedas de plata a los 
jefes de los sacerdotes y 
a los jefes jud\u00edos. 
{I}4_{/}Les dijo: "He pecado: 
he entregado a la muerte 
a un inocente." Ellos le 
contestaron: "\u00bfQu\u00e9 nos 
importa eso a nosotros? 
Es asunto tuyo." 
{I}5_{/}Entonces \u00e9l, 
arrojando las monedas en 
el Templo, se march\u00f3 y 
fue a ahorcarse.
{I}6_{/}Los jefes de los 
sacerdotes recogieron las 
monedas, pero dijeron: 
"No se puede echar este 
dinero en el tesoro del 
Templo, porque es precio 
de sangre." {I}7_{/}Entonces 
se pusieron de acuerdo 
para comprar con aquel 
dinero el Campo del 
Alfarero y lo destinaron 
para cementerio de 
extranjeros. {I}8_{/}Por eso 
ese lugar es llamado 
Campo de Sangre hasta el 
d\u00eda de hoy.
{I}9_{/}As\u00ed se cumpli\u00f3 lo que 
hab\u00eda dicho el profeta 
Jerem\u00edas: Tomaron las 
treinta monedas de plata, 
que fue el precio en que 
lo tasaron los hijos de 
Israel, {/}{I}10_{/}y las 
dieron por el Campo del 
Alfarero, tal como el 
Se\u00f1or me lo orden\u00f3.{/}

JES\u00daS COMPARECE ANTE 
PILATO{/}

{I}11_{/}Jes\u00fas compareci\u00f3 
ante el gobernador, y 
\u00e9ste comenz\u00f3 a 
interrogarlo. Le 
pregunt\u00f3: "\u00bfEres t\u00fa el 
rey de los jud\u00edos?" Jes\u00fas 
contest\u00f3: "T\u00fa eres el que 
lo dice."
{I}12_{/}Los jefes de los 
sacerdotes y las 
autoridades jud\u00edas lo 
acusaban, pero Jes\u00fas no 
contest\u00f3 nada. 
{I}13_{/}Pilato le dijo: "\u00bfNo 
oyes todos los cargos que 
presentan contra ti?" 
{I}14_{/}Pero Jes\u00fas no dijo 
ni una palabra, de modo 
que el gobernador se 
sorprendi\u00f3 mucho.
{I}15_{/}Con ocasi\u00f3n de 
la Pascua, el gobernador 
ten\u00eda la costumbre de 
dejar en libertad a un 
condenado, a elecci\u00f3n de 
la gente. {I}16_{/}De hecho 
el pueblo ten\u00eda entonces 
un detenido famoso, 
llamado Barrab\u00e1s. 
{I}17_{/}Cuando se junt\u00f3 toda 
la gente, Pilato les 
dijo: "\u00bfA qui\u00e9n quieren 
que deje libre, a 
Barrab\u00e1s o a Jes\u00fas, 
llamado el Cristo?" 
{I}18_{/}Porque sab\u00eda que le 
hab\u00edan entregado a Jes\u00fas 
por envidia.
{I}19_{/}Mientras Pilato 
estaba en el tribunal, su 
mujer le mand\u00f3 a decir: 
"No te metas con ese 
hombre porque es un 
santo, y anoche tuve un 
sue\u00f1o horrible por causa 
de \u00e9l."
{I}20_{/}Mientras tanto, los 
jefes de los sacerdotes y 
los jefes de los jud\u00edos 
persuadieron al gent\u00edo a 
que pidieran la libertad 
de Barrab\u00e1s y la muerte 
de Jes\u00fas. {I}21_{/}Cuando el 
gobernador volvi\u00f3 a 
preguntarles: "\u00bfA cu\u00e1l de 
los dos quieren que les 
suelte?", ellos 
contestaron: "A 
Barrab\u00e1s." {I}22_{/}Pilato 
les dijo: "\u00bfY qu\u00e9 hago 
con Jes\u00fas, llamado el 
Cristo?" Todos 
contestaron: 
"\u00a1Crucif\u00edcalo!" 
{I}23_{/}Pilato insisti\u00f3: 
"\u00bfQu\u00e9 ha hecho de malo?" 
Pero ellos gritaban cada 
vez con m\u00e1s fuerza: "\u00a1Que 
sea crucificado!"
{I}24_{/}Al darse cuenta 
Pilato de que no 
consegu\u00eda nada, sino que 
m\u00e1s bien aumentaba el 
alboroto, pidi\u00f3 agua y se 
lav\u00f3 las manos delante 
del pueblo. Y les dijo: 
"Ustedes responder\u00e1n por 
su sangre, yo no tengo la 
culpa." {I}25_{/}Y todo el 
pueblo contest\u00f3: "\u00a1Que su 
sangre caiga sobre 
nosotros y sobre nuestros 
hijos!"
{I}26_{/}Entonces Pilato les 
solt\u00f3 a Barrab\u00e1s. Mand\u00f3 
azotar a Jes\u00fas y lo 
entreg\u00f3 a los que deb\u00edan 
crucificarlo.
EL CAMINO DE LA CRUZ{/}

{I}27_{/}Los soldados 
romanos llevaron a Jes\u00fas 
al patio del palacio y 
reunieron a toda la tropa 
en torno a \u00e9l. {I}28_{/}Le 
quitaron sus vestidos y 
le pusieron una capa de 
soldado de color rojo. 
{I}29_{/}Despu\u00e9s le colocaron 
en la cabeza una corona 
que hab\u00edan trenzado con 
espinos y en la mano 
derecha le pusieron una 
ca\u00f1a. Doblaban la rodilla 
ante Jes\u00fas y se burlaban 
de \u00e9l, diciendo: "\u00a1Viva 
el rey de los jud\u00edos!" 
{I}30_{/}Le escup\u00edan en la 
cara y con la ca\u00f1a le 
golpeaban en la cabeza.
{I}31_{/}Cuando terminaron de 
burlarse de \u00e9l, le 
quitaron la capa de 
soldado, le pusieron de 
nuevo sus ropas y lo 
llevaron a crucificar.
{I}32_{/}Por el camino se 
encontraron con un hombre 
de Cirene, llamado Sim\u00f3n, 
y le obligaron a que 
cargara con la cruz de 
Jes\u00fas. {I}33_{/}Cuando 
llegaron al lugar que se 
llama G\u00f3lgota (o 
Calvario), o sea, 
"calavera",{/} {I}34_{/}le 
dieron a beber vino 
mezclado con hiel. Jes\u00fas 
lo prob\u00f3, pero no lo 
quiso beber.
{I}35_{/}All\u00ed lo crucificaron 
y despu\u00e9s se repartieron 
entre ellos la ropa de 
Jes\u00fas, ech\u00e1ndola a 
suertes. {I}36_{/}Luego se 
sentaron a vigilarlo. 
{I}37_{/}Encima de su cabeza 
hab\u00edan puesto un letrero 
con el motivo de su 
condena, en el que se 
le\u00eda: "Este es Jes\u00fas, el 
rey de los jud\u00edos." 
{I}38_{/}Tambi\u00e9n crucificaron 
con \u00e9l a dos ladrones, 
uno a su derecha y el 
otro a su izquierda.
{I}39_{/}Los que pasaban por 
all\u00ed lo insultaban; 
mov\u00edan la cabeza {I}40_{/}y 
dec\u00edan: "\u00a1Vaya! \u00a1T\u00fa que 
destruyes el Templo y lo 
levantas de nuevo en tres 
d\u00edas! Si eres el Hijo de 
Dios, l\u00edbrate del 
suplicio y baja de la 
cruz."
{I}41_{/}Los jefes de los 
sacerdotes, los jefes de 
los jud\u00edos y los maestros 
de la Ley tambi\u00e9n se 
burlaban de \u00e9l. Dec\u00edan: 
{I}42_{/}"\u00a1Ha salvado a otros 
y no es capaz de salvarse 
a s\u00ed mismo! \u00a1Que baje de 
la cruz el Rey de Israel 
y creeremos en \u00e9l! 
{I}43_{/}Ha puesto su 
confianza en Dios. Si 
Dios lo ama, que lo 
salve, pues \u00e9l mismo 
dijo: Soy hijo de Dios."
{I}44_{/}Hasta los ladrones 
que hab\u00edan sido 
crucificados con \u00e9l lo 
insultaban.
{I}45_{/}Desde el mediod\u00eda 
hasta las tres de la 
tarde todo el pa\u00eds se 
cubri\u00f3 de tinieblas. 
{I}46_{/}A eso de las tres, 
Jes\u00fas grit\u00f3 con fuerza: 
El\u00ed, El\u00ed, lam\u00e1 
sabactani,{/} que quiere 
decir: "Dios m\u00edo, Dios 
m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has 
abandonado?" {I}47_{/}Al 
o\u00edrlo, algunos de los 
presentes dec\u00edan: "Est\u00e1 
llamando a El\u00edas." 
{I}48_{/}Uno de ellos corri\u00f3, 
tom\u00f3 una esponja, la 
empap\u00f3 en vinagre y la 
puso en la punta de una 
ca\u00f1a para darle de beber. 
{I}49_{/}Los otros le dec\u00edan: 
"D\u00e9jalo, veamos si viene 
El\u00edas a salvarlo."
{I}50_{/}Pero nuevamente 
Jes\u00fas dio un fuerte grito 
y entreg\u00f3 su esp\u00edritu.
DESPU\u00c9S DE LA MUERTE DE 
JES\u00daS{/}

{I}51_{/}En ese mismo 
instante la cortina del 
Santuario se rasg\u00f3 de 
arriba abajo, en dos 
partes. {I}52_{/}La tierra 
tembl\u00f3, las rocas se 
partieron, los sepulcros 
se abrieron y resucitaron 
varias personas santas 
que hab\u00edan llegado ya al 
descanso. {I}53_{/}Estas 
salieron de las 
sepulturas despu\u00e9s de la 
resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, 
fueron a la Ciudad Santa 
y se aparecieron a mucha 
gente.
{I}54_{/}El capit\u00e1n y los 
soldados que custodiaban 
a Jes\u00fas, al ver el 
temblor y todo lo que 
estaba pasando, se 
llenaron de terror y 
dec\u00edan: "Verdaderamente 
este hombre era Hijo de 
Dios."
{I}55_{/}Tambi\u00e9n estaban 
all\u00ed, observ\u00e1ndolo todo, 
algunas mujeres que desde 
Galilea hab\u00edan seguido a 
Jes\u00fas para servirlo. 
{I}56_{/}Entre ellas estaban 
Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda, 
madre de Santiago y de 
Jos\u00e9, y la madre de los 
hijos de Zebedeo.
SEPULTAN A JES\u00daS{/}

{I}57_{/}Siendo ya tarde, 
lleg\u00f3 un hombre rico de 
Arimatea, llamado Jos\u00e9, 
que tambi\u00e9n se hab\u00eda 
hecho disc\u00edpulo de Jes\u00fas. 
{I}58_{/}Se present\u00f3 a Pilato 
y le pidi\u00f3 el cuerpo de 
Jes\u00fas, y el gobernador 
orden\u00f3 que se lo 
entregaran. {I}59_{/}Jos\u00e9 
tom\u00f3 entonces el cuerpo 
de Jes\u00fas, lo envolvi\u00f3 en 
una s\u00e1bana limpia {I}60_{/}y 
lo coloc\u00f3 en el sepulcro 
nuevo que se hab\u00eda hecho 
excavar en la roca. 
Despu\u00e9s hizo rodar una 
gran piedra sobre la 
entrada del sepulcro y se 
fue. {I}61_{/}Mientras tanto, 
Mar\u00eda Magdalena y la otra 
Mar\u00eda estaban all\u00ed, 
sentadas frente al 
sepulcro.
ASEGURAN EL SEPULCRO{/}

{I}62_{/}Al d\u00eda siguiente (el 
d\u00eda despu\u00e9s de la 
Preparaci\u00f3n de la 
Pascua), los jefes de los 
sacerdotes y los fariseos 
se presentaron a Pilato 
{I}63_{/}y le dijeron: 
"Se\u00f1or, nos hemos 
acordado que ese 
mentiroso dijo cuando a\u00fan 
viv\u00eda: Despu\u00e9s de tres 
d\u00edas resucitar\u00e9. 
{I}64_{/}Ordena, pues, que 
sea asegurado el sepulcro 
hasta el tercer d\u00eda, no 
sea que vayan sus 
disc\u00edpulos, roben el 
cuerpo y digan al pueblo: 
Resucit\u00f3 de entre los 
muertos. Este ser\u00eda un 
enga\u00f1o m\u00e1s perjudicial 
que el primero." 
{I}65_{/}Pilato les 
respondi\u00f3: "Ah\u00ed tienen 
una guardia. Vayan 
ustedes y tomen todas las 
precauciones que crean 
convenientes." 
{I}66_{/}Ellos, pues, fueron 
al sepulcro y lo 
aseguraron. Sellaron la 
piedra que cerraba la 
entrada y pusieron 
guardia.
JES\u00daS RESUCITADO SE 
APARECE A LAS MUJERES{/}

{1}28{/}

{I}1_{/}Pasado el s\u00e1bado, 
al aclarar el primer d\u00eda 
de la semana, fueron 
Mar\u00eda Magdalena y la otra 
Mar\u00eda a visitar el 
sepulcro. {I}2_{/}De repente 
se produjo un violento 
temblor: el Angel del 
Se\u00f1or baj\u00f3 del cielo, se 
dirigi\u00f3 al sepulcro, hizo 
rodar la piedra de la 
entrada y se sent\u00f3 sobre 
ella. {I}3_{/}Su aspecto era 
como el rel\u00e1mpago y sus 
ropas blancas como la 
nieve. {I}4_{/}Al ver al 
Angel, los guardias 
temblaron de miedo y se 
quedaron como muertos.
{I}5_{/}El Angel dijo a las 
mujeres: "Ustedes no 
tienen por qu\u00e9 temer. Yo 
s\u00e9 que buscan a Jes\u00fas, 
que fue crucificado. 
{I}6_{/}No est\u00e1 aqu\u00ed, pues ha 
resucitado, tal como lo 
hab\u00eda anunciado. Vengan a 
ver el lugar donde lo 
hab\u00edan puesto, {I}7_{/}pero 
vuelvan en seguida y 
digan a sus disc\u00edpulos: 
Ha resucitado de entre 
los muertos y ya se les 
adelanta camino a 
Galilea. All\u00ed lo ver\u00e1n 
ustedes. Con esto ya se 
lo dije todo."
{I}8_{/}Ellas se fueron al 
instante del sepulcro, 
con temor, pero con una 
alegr\u00eda inmensa a la vez, 
y corrieron a llevar la 
noticia a los disc\u00edpulos.
{I}9_{/}En eso Jes\u00fas les 
sali\u00f3 al encuentro en el 
camino y les dijo: "Paz a 
ustedes." Las mujeres se 
acercaron, se abrazaron a 
sus pies y lo adoraron. 
{I}10_{/}Jes\u00fas les dijo: "No 
tengan miedo. Vayan ahora 
y digan a mis hermanos 
que se dirijan a Galilea. 
All\u00ed me ver\u00e1n."
{I}11_{/}Mientras las mujeres 
iban, unos guardias 
corrieron a la ciudad y 
contaron a los jefes de 
los sacerdotes todo lo 
que hab\u00eda pasado. 
{I}12_{/}Estos se reunieron 
con las autoridades 
jud\u00edas y acordaron dar a 
los soldados una buena 
cantidad de dinero 
{I}13_{/}para que dijeran: 
"Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas 
vinieron de noche y, como 
est\u00e1bamos dormidos, 
robaron el cuerpo. 
{I}14_{/}Si esto llega a 
o\u00eddos de Pilato, nosotros 
lo arreglaremos para que 
no tengan problemas." Los 
soldados recibieron el 
dinero e hicieron como 
les hab\u00edan dicho. {I}15_{/}De 
ah\u00ed sali\u00f3 la mentira que 
ha corrido entre los 
jud\u00edos hasta el d\u00eda de 
hoy.
JES\u00daS ENV\u00cdA A SUS 
AP\u00d3STOLES{/}

{I}16_{/}Por su parte, 
los Once disc\u00edpulos 
partieron para Galilea, 
al monte que Jes\u00fas les 
hab\u00eda indicado. 
{I}17_{/}Cuando vieron a 
Jes\u00fas, se postraron ante 
\u00e9l, aunque algunos 
todav\u00eda dudaban.
{I}18_{/}Jes\u00fas se acerc\u00f3 y 
les habl\u00f3 as\u00ed: "Me ha 
sido dada toda autoridad 
en el Cielo y en la 
tierra. {I}19_{/}Vayan, pues, 
y hagan que todos los 
pueblos sean mis 
disc\u00edpulos. Baut\u00edcenlos 
en el Nombre del Padre y 
del Hijo y del Esp\u00edritu 
Santo, {I}20_{/}y ens\u00e9\u00f1enles 
a cumplir todo lo que yo 
les he encomendado a 
ustedes. Yo estoy con 
ustedes todos los d\u00edas 
hasta el fin de la 
historia."
