
{1}1{/}

{I}1_{/}Pablo, ap\u00f3stol, 
enviado no por los 
hombres ni por 
intervenci\u00f3n de hombres, 
sino por Cristo Jes\u00fas y 
por Dios Padre que lo 
resucit\u00f3 de entre los 
muertos.
{I}2_{/}Yo y todos los 
hermanos que est\u00e1n 
conmigo saludamos a las 
Iglesias de Galacia.
{I}3_{/}Reciban gracia y paz 
de Dios nuestro Padre y 
de Cristo Jes\u00fas nuestro 
Se\u00f1or.
{I}4_{/}El se entreg\u00f3 por 
nuestros pecados para 
arrancarnos de nuestra 
mala condici\u00f3n presente, 
cumpliendo as\u00ed la 
voluntad de Dios nuestro 
Padre.
{I}5_{/}Gloria a \u00e9l por los 
siglos de los siglos. 
Am\u00e9n.
NO HAY OTRO EVANGELIO{/}

{I}6_{/}Me sorprende que 
ustedes abandonen tan 
pronto a Aquel que seg\u00fan 
la gracia de Cristo los 
llam\u00f3 y se pasen a otro 
evangelio. {I}7_{/}Pero no 
hay otro; solamente hay 
personas que tratan de 
dar vuelta al Evangelio 
de Cristo y siembran 
confusi\u00f3n entre ustedes.
{I}8_{/}Pero aunque nosotros 
mismos o un \u00e1ngel del 
cielo viniese a 
evangelizarlos en forma 
diversa a como lo hemos 
hecho nosotros, yo les 
digo: \u00a1Fuera con \u00e9l! 
{I}9_{/}Se lo dijimos antes y 
de nuevo se lo repito: si 
alguno viene con un 
evangelio que no es el 
que ustedes recibieron, 
\u00a1fuera con \u00e9l! \u00a1Anatema!
{I}10_{/}\u00bfCon qui\u00e9n tratamos 
de conciliarnos?: \u00bfcon 
los hombres o con Dios? 
\u00bfAcaso tenemos que 
agradar a los hombres? Si 
tratara de agradar a los 
hombres, ya no ser\u00eda 
siervo de Cristo.
PABLO ENSE\u00d1A LO QUE 
RECIBI\u00d3 DE DIOS{/}

{I}11_{/}Les recordar\u00e9, 
hermanos, que el 
Evangelio con el que los 
he evangelizado no es 
doctrina de hombres.
{I}12_{/}No lo he recibido de 
un hombre, ni me fue 
ense\u00f1ado, sino que lo 
recib\u00ed por una revelaci\u00f3n 
de Cristo Jes\u00fas. 
{I}13_{/}Ustedes han o\u00eddo 
hablar de mi actuaci\u00f3n 
anterior, cuando 
pertenec\u00eda a la comunidad 
jud\u00eda, y saben con qu\u00e9 
furor persegu\u00eda a la 
Iglesia de Dios y trataba 
de arrasarla. {I}14_{/}Estaba 
m\u00e1s apegado a la religi\u00f3n 
jud\u00eda que muchos 
compatriotas de mi edad y 
defend\u00eda con mayor 
fanatismo las tradiciones 
de mis padres. {I}15_{/}Pero 
un d\u00eda, a Aquel que me 
hab\u00eda escogido desde el 
seno de mi madre,{/} por 
pura bondad le agrad\u00f3 
llamarme {I}16_{/}y revelar 
en m\u00ed a su Hijo para que 
lo proclamara entre los 
pueblos paganos. En ese 
momento no ped\u00ed consejos 
humanos, {I}17_{/}ni tampoco 
sub\u00ed a Jerusal\u00e9n para ver 
a los que eran ap\u00f3stoles 
antes que yo, sino que 
fui a Arabia, y de all\u00ed 
regres\u00e9 despu\u00e9s a 
Damasco. {I}18_{/}M\u00e1s tarde, 
pasados tres a\u00f1os, sub\u00ed a 
Jerusal\u00e9n para 
entrevistarme con Pedro y 
permanec\u00ed con \u00e9l quince 
d\u00edas. {I}19_{/}Pero no vi a 
ning\u00fan otro ap\u00f3stol fuera 
de Santiago, hermano del 
Se\u00f1or. {I}20_{/}Todo esto lo 
digo ante Dios; \u00e9l sabe 
que no miento.
{I}21_{/}Luego me fui a las 
regiones de Siria y 
Cilicia, {I}22_{/}de manera 
que las Iglesias de 
Cristo en Judea no me 
conoc\u00edan personalmente. 
{I}23_{/}Tan s\u00f3lo hab\u00edan o\u00eddo 
decir de m\u00ed: "El que en 
otro tiempo nos 
persegu\u00eda, ahora anuncia 
la fe que trataba de 
destruir." {I}24_{/}Y 
glorificaban a Dios por 
m\u00ed.
PABLO RECONOCIDO POR LOS 
AP\u00d3STOLES{/}

{1}2{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de 
catorce a\u00f1os sub\u00ed de 
nuevo a Jerusal\u00e9n con 
Bernab\u00e9, llevando a Tito 
con nosotros. 
{I}2_{/}Siguiendo una 
revelaci\u00f3n, fui para 
exponerles el evangelio 
que anuncio a los 
paganos. Me entrevist\u00e9 
con los dirigentes en una 
reuni\u00f3n privada, no sea 
que estuviese haciendo o 
hubiera hecho un trabajo 
que no sirve. {I}3_{/}Pero ni 
siquiera obligaron a 
circuncidarse a Tito, que 
es griego, y estaba 
conmigo; {I}4_{/}y esto a 
pesar de que hab\u00eda 
intrusos, pues unos 
falsos hermanos se hab\u00edan 
introducido para vigilar 
la libertad que tenemos 
en Cristo Jes\u00fas y quer\u00edan 
hacernos esclavos (de la 
Ley). {I}5_{/}Pero nos 
negamos a ceder, aunque 
s\u00f3lo fuera por un 
momento, a fin de que el 
Evangelio se mantenga 
entre ustedes en toda su 
verdad.
{I}6_{/}En cuanto a los 
dirigentes de m\u00e1s 
consideraci\u00f3n (lo que 
hayan sido antes no me 
importa, pues Dios no se 
fija en la condici\u00f3n de 
las personas), no me 
pidieron que hiciera 
marcha atr\u00e1s. {I}7_{/}Por el 
contrario, reconocieron 
que a m\u00ed me hab\u00eda sido 
encomendada la 
evangelizaci\u00f3n de los 
pueblos paganos, lo mismo 
que a Pedro le hab\u00eda sido 
encargada la 
evangelizaci\u00f3n de los 
jud\u00edos. {I}8_{/}Pues de la 
misma manera que Dios 
hizo de Pedro el ap\u00f3stol 
de los jud\u00edos, hizo 
tambi\u00e9n de m\u00ed el ap\u00f3stol 
de los paganos.
{I}9_{/}Santiago, Cefas y 
Juan reconocieron la 
gracia que Dios me ha 
concedido. Estos hombres, 
que son considerados 
pilares de la Iglesia, 
nos estrecharon la mano a 
m\u00ed y a Bernab\u00e9 en se\u00f1al 
de comuni\u00f3n: nosotros nos 
dirigir\u00edamos a los 
paganos y ellos a los 
jud\u00edos. {I}10_{/}S\u00f3lo 
deb\u00edamos acordarnos de 
los hermanos pobres de 
Jerusal\u00e9n, lo cual he 
tenido cuidado en 
cumplir.
EL CONFLICTO CON PEDRO{/}

{I}11_{/}Tiempo despu\u00e9s, 
cuando Cefas vino a 
Antioqu\u00eda, le enfrent\u00e9 en 
circunstancias en que su 
conducta era reprensible. 
{I}12_{/}En efecto, antes de 
que vinieran algunos 
allegados de Santiago, 
com\u00eda con los hermanos de 
origen no jud\u00edo; pero 
despu\u00e9s de que llegaron 
\u00e9stos empez\u00f3 a alejarse, 
y ya no se juntaba con 
ellos por temor al grupo 
jud\u00edo. {I}13_{/}Los dem\u00e1s de 
raza jud\u00eda lo siguieron 
en este doble juego, y 
hasta Bernab\u00e9 se dej\u00f3 
arrastrar en esta 
falsedad. {I}14_{/}Cuando 
advert\u00ed que no andaban 
derecho seg\u00fan la verdad 
del Evangelio, le dije a 
Cefas delante de todos: 
"Si t\u00fa, que has nacido 
jud\u00edo, te has pasado del 
modo de vivir de los 
jud\u00edos al de los otros 
pueblos, \u00bfpor qu\u00e9 ahora 
impones a esos pueblos el 
modo de vivir de los 
jud\u00edos?
{I}15_{/}Nosotros somos 
jud\u00edos de nacimiento; no 
pertenecemos a esos 
pueblos pecadores. 
{I}16_{/}Sin embargo hemos 
reconocido que las 
personas no son justas 
como Dios las quiere por 
haber observado la Ley, 
sino por la fe en Cristo 
Jes\u00fas. Por eso hemos 
cre\u00eddo en Cristo Jes\u00fas, 
para ser hechos justos a 
partir de la fe en Cristo 
Jes\u00fas, y no por las 
pr\u00e1cticas de la Ley. 
Porque el cumplimiento de 
la Ley no har\u00e1 nunca de 
ning\u00fan mortal una persona 
justa seg\u00fan Dios.
{I}17_{/}Escogimos esta 
rectitud verdadera, 
propia de Cristo, y 
\u00bfestar\u00edamos ahora en 
pecado? Entonces Cristo 
tendr\u00eda parte en el 
pecado. \u00a1Esto no puede 
ser! {I}18_{/}Pero miren: si 
echamos abajo algo y 
luego lo restablecemos, 
reconocemos que hemos 
actuado mal. {I}19_{/}En 
cuanto a m\u00ed, la misma Ley 
me llev\u00f3 a morir a la Ley 
a fin de vivir para Dios.
He sido crucificado con 
Cristo, {I}20_{/}y ahora no 
vivo yo, es Cristo quien 
vive en m\u00ed. Todo lo que 
vivo en lo humano lo vivo 
con la fe en el Hijo de 
Dios, que me am\u00f3 y se 
entreg\u00f3 por m\u00ed. {I}21_{/}Esta 
es para m\u00ed la manera de 
no despreciar el don de 
Dios; pues si la 
verdadera rectitud es 
fruto de la Ley, quiere 
decir que Cristo muri\u00f3 
in\u00fatilmente.
SOMOS SALVADOS POR LA FE{/}

{1}3{/}

{I}1_{/}\u00a1Qu\u00e9 tontos son 
ustedes, g\u00e1latas! \u00bfC\u00f3mo 
se han dejado hipnotizar 
ustedes, a quienes se les 
present\u00f3 a Cristo Jes\u00fas 
crucificado como si lo 
vieran? {I}2_{/}Les 
preguntar\u00e9 s\u00f3lo esto: 
\u00bfrecibieron el Esp\u00edritu 
por haber practicado la 
Ley o por haber aceptado 
la fe? {I}3_{/}\u00a1Qu\u00e9 tontos 
son! \u00a1Empezar con el 
esp\u00edritu para terminar 
con la carne! {I}4_{/}\u00a1Haber 
probado in\u00fatilmente 
favores tan grandes! Pues 
en ese caso no les 
habr\u00edan servido de nada.
{I}5_{/}Cuando Dios reparte 
los dones del Esp\u00edritu y 
obra milagros entre 
ustedes, \u00bfqu\u00e9 tiene que 
ver con la Ley? \u00bfNo ser\u00e1 
m\u00e1s bien porque han 
acogido la fe? 
{I}6_{/}Acu\u00e9rdense de 
Abrah\u00e1n: Crey\u00f3 a Dios, 
que se lo tom\u00f3 en cuenta 
y lo consider\u00f3 un justo.{/} 
{I}7_{/}Entiendan, pues, que 
quienes toman el camino 
de la fe son hijos de 
Abrah\u00e1n.
{I}8_{/}La Escritura anticip\u00f3 
que Dios dar\u00eda a los 
paganos la verdadera 
rectitud por el camino de 
la fe. Por eso Abrah\u00e1n 
recibi\u00f3 esta promesa: La 
bendici\u00f3n pasar\u00e1 de ti a 
todas las naciones. 
{/}{I}9_{/}As\u00ed los que entran 
por la fe reciben la 
bendici\u00f3n junto con el 
creyente Abrah\u00e1n. 
{I}10_{/}Por el contrario, 
pesa una maldici\u00f3n sobre 
todos los que se van a 
las observancias, pues 
est\u00e1 escrito: Maldito el 
que no cumple siempre 
todo lo que est\u00e1 escrito 
en la Ley.{/} {I}11_{/}Con la 
Ley nadie llega a ser 
justo a los ojos de Dios; 
la cosa es cierta, pues 
el justo vivir\u00e1 por la 
fe,{/} {I}12_{/}y la Ley no da 
lugar a la fe cuando 
dice: El que cumple estas 
cosas tendr\u00e1 vida por 
medio de ellas.{/}

{I}13_{/}Pero Cristo nos ha 
rescatado de la maldici\u00f3n 
de la Ley, al hacerse 
maldici\u00f3n por nosotros, 
como dice la Escritura: 
Maldito todo el que est\u00e1 
colgado de un madero.{/} 
{I}14_{/}De este modo la 
bendici\u00f3n de Abrah\u00e1n 
alcanz\u00f3 a las naciones 
paganas en Cristo Jes\u00fas: 
por la fe recibimos la 
promesa, que es el 
Esp\u00edritu.
{I}15_{/}Hermanos, 
tomemos una comparaci\u00f3n. 
Cuando alguien ha hecho 
su testamento en debida 
forma, nadie puede 
anularlo ni agregarle 
nada. {I}16_{/}En el caso de 
Abrah\u00e1n, las promesas 
eran para \u00e9l y para su 
descendencia.{/} La 
Escritura no dice para 
los descendientes,{/} como 
si hubiera varios, sino 
que habla en singular: 
para tu descendencia,{/} y 
\u00e9sta es Cristo.
{I}17_{/}Ahora digo lo 
siguiente: si Dios ha 
hecho un testamento en 
debida forma, la Ley, que 
vino cuatrocientos 
treinta a\u00f1os despu\u00e9s, no 
pudo anularlo ni dejar 
sin efecto la promesa de 
Dios. {I}18_{/}Si la herencia 
es el fruto de la Ley, ya 
no es fruto de la 
promesa, y precisamente 
la herencia era promesa y 
don de Dios a Abrah\u00e1n.
LA PEDAGOG\u00cdA DE DIOS{/}

{I}19_{/}Entonces, \u00bfpara 
qu\u00e9 la Ley? Fue a\u00f1adida 
con miras a las 
desobediencias; pero 
solamente val\u00eda hasta que 
llegara ese descendiente 
de Abrah\u00e1n para quien era 
la promesa, y fueron 
\u00e1ngeles los que la 
concertaron, haciendo de 
mediador Mois\u00e9s {I}20_{/}(no 
se hablar\u00eda de un 
mediador si hubiera una 
sola parte, y Dios es uno 
solo).
{I}21_{/}\u00bfAcaso la Ley 
contradice las promesas 
de Dios? En absoluto. Si 
se hubiera dado una ley 
capaz de darnos vida, 
nuestro paso a la 
verdadera justicia podr\u00eda 
resultar de esa Ley. 
{I}22_{/}Pero no; la 
Escritura lo encerr\u00f3 todo 
en los marcos del pecado, 
de tal manera que lo 
prometido llega a los 
creyentes por medio de la 
fe en Cristo Jes\u00fas.
{I}23_{/}Hasta que no 
llegaran los tiempos de 
la fe, la Ley nos 
guardaba bajo llave, a la 
espera de la fe que se 
iba a revelar. {I}24_{/}La 
Ley nos conduc\u00eda al 
maestro, a Cristo, para 
que crey\u00e9ramos y as\u00ed 
fu\u00e9ramos justos. 
{I}25_{/}Pero al llegar la 
fe, ya no obedecemos a la 
que nos llevaba al 
maestro.
{I}26_{/}Ustedes est\u00e1n en 
Cristo Jes\u00fas, y todos son 
hijos de Dios gracias a 
la fe. {I}27_{/}Todos se han 
revestido de Cristo, pues 
todos fueron entregados a 
Cristo por el bautismo. 
{I}28_{/}Ya no hay diferencia 
entre jud\u00edo y griego, 
entre esclavo y hombre 
libre; no se hace 
diferencia entre hombre y 
mujer, pues todos ustedes 
son uno solo en Cristo 
Jes\u00fas. {I}29_{/}Y si ustedes 
son de Cristo, tambi\u00e9n 
son descendencia de 
Abrah\u00e1n y herederos de la 
promesa.
{1}4{/}

{I}1_{/}Ahora yo digo: 
mientras el hijo del 
due\u00f1o de casa es a\u00fan 
ni\u00f1o, no tiene ninguna 
ventaja sobre los 
esclavos, a pesar de que 
es due\u00f1o de todos ellos. 
{I}2_{/}Est\u00e1 sometido a 
quienes lo cuidan o se 
encargan de sus asuntos 
hasta la fecha fijada por 
su padre. {I}3_{/}De igual 
modo, tambi\u00e9n nosotros 
pasamos por una etapa de 
ni\u00f1ez y estuvimos 
sometidos a las normas y 
principios que rigen el 
mundo. {I}4_{/}Pero, cuando 
lleg\u00f3 la plenitud de los 
tiempos, Dios envi\u00f3 a su 
Hijo, que naci\u00f3 de mujer 
y fue sometido a la Ley, 
{I}5_{/}con el fin de 
rescatar a los que 
estaban bajo la Ley, para 
que as\u00ed recibi\u00e9ramos 
nuestros derechos como 
hijos. {I}6_{/}Ustedes ahora 
son hijos, por lo cual 
Dios ha mandado a 
nuestros corazones el 
Esp\u00edritu de su propio 
Hijo que clama al Padre: 
\u00a1Abb\u00e1!, {/}o sea: \u00a1Pap\u00e1!
{I}7_{/}De modo que ya no 
eres esclavo, sino hijo, 
y siendo hijo, Dios te da 
la herencia.
{I}8_{/}En otros tiempos no 
conoc\u00edan a Dios y 
sirvieron a los que no 
son dioses; {I}9_{/}pero si 
ahora conocen a Dios o, 
m\u00e1s bien, Dios los ha 
conocido a ustedes, \u00bfc\u00f3mo 
pueden volver a normas y 
principios miserables y 
sin fuerza? \u00bfQuieren ser 
de nuevo sus esclavos? 
{I}10_{/}Y van a observar 
ciertos d\u00edas, y las lunas 
nuevas, y tal tiempo, y 
ese a\u00f1o... {I}11_{/}Me temo 
que todas mis penas hayan 
sido in\u00fatiles.
\u00bfPOR QU\u00c9 HAN VUELTO 
ATR\u00c1S?{/}

{I}12_{/}Les ruego, 
hermanos, que me imiten a 
m\u00ed como yo me hice 
semejante a ustedes. 
Siempre me han tratado 
bien. {I}13_{/}Recuerden que 
en los comienzos, cuando 
les anunci\u00e9 el Evangelio, 
yo estaba enfermo. 
{I}14_{/}Aunque mis pruebas 
eran una prueba para 
ustedes, no me 
despreciaron ni me 
rechazaron, sino que me 
acogieron como a un \u00e1ngel 
de Dios, como a Cristo 
Jes\u00fas.
{I}15_{/}\u00bfPor qu\u00e9 se perdi\u00f3 
la alegr\u00eda de aquel 
tiempo? No miento, pero 
se habr\u00edan sacado los 
ojos para d\u00e1rmelos. 
{I}16_{/}\u00bfY me he vuelto un 
enemigo ahora porque les 
digo la verdad?
{I}17_{/}Esa gente les 
demuestra mucho inter\u00e9s, 
pero no es para bien; 
quieren apartarlos de m\u00ed 
y que se interesen por 
ellos. {I}18_{/}\u00a1Ojal\u00e1 
ustedes fueran siempre 
objeto de gran atenci\u00f3n, 
y no solamente de la m\u00eda 
cuando estoy con ustedes!
{I}19_{/}Hijitos m\u00edos, de 
nuevo sufro por ustedes 
dolores de alumbramiento, 
hasta que Cristo haya 
tomado forma en ustedes. 
{I}20_{/}Cu\u00e1nto desear\u00eda 
estar ahora con ustedes y 
hablarles de viva voz, 
porque ya no s\u00e9 qu\u00e9 hacer 
por ustedes.
COMPARACI\u00d3N DE SARA Y 
AGAR{/}

{I}21_{/}Ustedes, que 
quieren obedecer a la 
Ley, d\u00edganme: \u00bfacaso la 
entienden? {I}22_{/}Est\u00e1 
escrito que Abrah\u00e1n tuvo 
dos hijos: uno de la 
esclava y el otro de la 
mujer libre, su esposa. 
{I}23_{/}El hijo de la 
esclava le naci\u00f3 como 
cualquier ser humano, 
mientras que el hijo de 
la libre se lo deb\u00eda a 
una promesa de Dios.
{I}24_{/}Aqu\u00ed hay una figura, 
y reconocemos dos 
alianzas. La primera, la 
del monte Sina\u00ed, es Agar, 
que da a luz a esclavos. 
{I}25_{/}Agar era de Arabia, 
donde est\u00e1 el monte 
Sina\u00ed, y representa a la 
Jerusal\u00e9n actual, que es 
esclava, lo mismo que sus 
hijos.
{I}26_{/}En cambio, la 
Jerusal\u00e9n de arriba es 
libre y es nuestra madre. 
{I}27_{/}La Escritura dice: 
Al\u00e9grate, mujer est\u00e9ril y 
sin hijos; estalla en 
gritos de alegr\u00eda, t\u00fa que 
no has conocido los 
dolores de parto, pues 
muchos ser\u00e1n los hijos de 
la madre abandonada, m\u00e1s 
que los de la que ten\u00eda 
marido.{/}

{I}28_{/}Hermanos, ustedes, 
como Isaac, son hijos de 
la promesa. {I}29_{/}Pero as\u00ed 
como entonces el hijo 
seg\u00fan la carne persegu\u00eda 
a Isaac, hijo seg\u00fan el 
esp\u00edritu, lo mismo pasa 
ahora. {I}30_{/}Y \u00bfqu\u00e9 dice 
la Escritura? Echa a la 
esclava y a su hijo, 
porque el hijo de la 
esclava no puede 
compartir la herencia 
junto al hijo de la mujer 
libre.{/} {I}31_{/}Hermanos, 
nosotros somos hijos de 
la mujer libre y no de la 
esclava.
{1}5{/}

{I}1_{/}Cristo nos liber\u00f3 
para ser libres. 
Mant\u00e9nganse, pues, firmes 
y no se sometan de nuevo 
al yugo de la esclavitud.
{I}2_{/}Yo, Pablo, se lo 
digo: si ustedes se hacen 
circuncidar, Cristo ya no 
les servir\u00e1 de nada. 
{I}3_{/}De nuevo declaro a 
todo el que se haga 
circuncidar: ahora est\u00e1s 
obligado a practicar toda 
la Ley. {I}4_{/}Ustedes, que 
se ganan m\u00e9ritos con las 
observancias de la Ley, 
se han desligado de 
Cristo y se han apartado 
de la gracia. {I}5_{/}A 
nosotros, en cambio, el 
Esp\u00edritu nos da la 
convicci\u00f3n de que por la 
fe seremos tales como 
Dios nos quiere. {I}6_{/}Para 
los que est\u00e1n en Cristo 
Jes\u00fas ya no son ventajas 
el tener o no tener la 
circuncisi\u00f3n; solamente 
vale la fe que act\u00faa 
mediante el amor.
{I}7_{/}Ustedes caminaban 
bien; \u00bfqui\u00e9n les dio la 
se\u00f1al de detenerse, para 
que ahora no sigan la 
verdad? {I}8_{/}Porque \u00e9sa no 
era la voz de Aquel que 
los llam\u00f3. {I}9_{/}Aunque la 
levadura sea poca, hace 
fermentar toda la masa. 
{I}10_{/}Tengo la convicci\u00f3n 
en el Se\u00f1or de que 
piensan como yo, pero el 
que los perturba, sea 
quien fuere, debe ser 
juzgado.
{I}11_{/}Por mi parte, 
hermanos, si mantuviera 
la circuncisi\u00f3n: \u00bfcreen 
que seguir\u00eda siendo 
perseguido? Pero con eso 
habr\u00eda removido el 
esc\u00e1ndalo de la cruz. 
{I}12_{/}\u00bfY por qu\u00e9 no llegan 
hasta mutilarse esos que 
los perturban?
LA VERDADERA LIBERTAD{/}

{I}13_{/}Nuestra 
vocaci\u00f3n, hermanos, es la 
libertad. No hablo de esa 
libertad que encubre los 
deseos de la carne, sino 
del amor por el que nos 
hacemos esclavos unos de 
otros. {I}14_{/}Pues la Ley 
entera se resume en una 
frase: Amar\u00e1s al pr\u00f3jimo 
como a ti mismo.{/} 
{I}15_{/}Pero si se muerden y 
se devoran unos a otros, 
\u00a1cuidado!, que llegar\u00e1n a 
perderse todos.
{I}16_{/}Por eso les digo: 
caminen seg\u00fan el esp\u00edritu 
y as\u00ed no realizar\u00e1n los 
deseos de la carne. 
{I}17_{/}Pues los deseos de 
la carne se oponen al 
esp\u00edritu y los deseos del 
esp\u00edritu se oponen a la 
carne. Los dos se 
contraponen, de suerte 
que ustedes no pueden 
obrar como quisieran. 
{I}18_{/}Pero dejarse guiar 
por el Esp\u00edritu no 
significa someterse a la 
Ley.
{I}19_{/}Es f\u00e1cil reconocer 
lo que proviene de la 
carne: libertad sexual, 
impurezas y 
desverg\u00fcenzas; {I}20_{/}culto 
de los \u00eddolos y magia; 
odios, ira y violencias; 
celos, furores, 
ambiciones, divisiones, 
sectarismo {I}21_{/}y 
envidias; borracheras, 
org\u00edas y cosas 
semejantes. Les he dicho, 
y se lo repito: los que 
hacen tales cosas no 
heredar\u00e1n el Reino de 
Dios.
{I}22_{/}En cambio, el fruto 
del Esp\u00edritu es caridad, 
alegr\u00eda, paz, comprensi\u00f3n 
de los dem\u00e1s, 
generosidad, bondad, 
fidelidad, 
{I}23_{/}mansedumbre y 
dominio de s\u00ed mismo. 
Estas son cosas que no 
condena ninguna Ley.
{I}24_{/}Los que pertenecen a 
Cristo Jes\u00fas han 
crucificado la carne con 
sus impulsos y deseos. 
{I}25_{/}Si ahora vivimos 
seg\u00fan el esp\u00edritu, 
dej\u00e9monos guiar por el 
Esp\u00edritu; {I}26_{/}depongamos 
toda vanagloria, dejemos 
de querer ser m\u00e1s que los 
dem\u00e1s y de ser celosos.
CONSEJOS VARIOS{/}

{1}6{/}

{I}1_{/}Hermanos, si alguien 
cae en alguna falta, 
ustedes, los 
espirituales, corr\u00edjanlo 
con esp\u00edritu de bondad. 
Piensa en ti mismo, 
porque t\u00fa tambi\u00e9n puedes 
ser tentado. {I}2_{/}Lleven 
las cargas unos de otros, 
y as\u00ed cumplir\u00e1n la ley de 
Cristo. {I}3_{/}Si alguno se 
cree algo, cuando no es 
nada, se enga\u00f1a a s\u00ed 
mismo. {I}4_{/}Que cada uno 
examine sus propias obras 
y, si siente alg\u00fan 
orgullo por ellas, que lo 
guarde para s\u00ed y no lo 
haga pesar sobre los 
dem\u00e1s. {I}5_{/}Para esto s\u00ed, 
que cada uno cargue con 
lo suyo.
{I}6_{/}El que se hace 
instruir, debe retribuir 
al que lo instruye con 
cualquier cosa que tenga.
{I}7_{/}No se enga\u00f1en, nadie 
se burla de Dios: al 
final cada uno cosechar\u00e1 
lo que ha sembrado. El 
que siembra en la carne, 
y en la propia, cosechar\u00e1 
de la carne corrupci\u00f3n y 
muerte. {I}8_{/}El que 
siembra en el esp\u00edritu, 
cosechar\u00e1 del esp\u00edritu la 
vida eterna.
{I}9_{/}As\u00ed, pues, hagamos el 
bien sin desanimarnos, 
que a su debido tiempo 
cosecharemos si somos 
constantes. {I}10_{/}Por 
consiguiente, mientras 
tengamos oportunidad, 
hagamos el bien a todos, 
y especialmente a los de 
casa, que son nuestros 
hermanos en la fe.
ESTOY CRUCIFICADO CON 
CRISTO{/}

{I}11_{/}Miren qu\u00e9 letras 
tan grandes estoy 
trazando: \u00e9sta es mi 
letra.
{I}12_{/}Los que tratan de 
imponerles la 
circuncisi\u00f3n son sobre 
todo gente preocupada por 
ser m\u00e1s considerados en 
el mundo; no quieren que 
la cruz de Cristo les 
acarree problemas. 
{I}13_{/}Por estar 
circuncidados no es que 
observen la Ley; tan s\u00f3lo 
les interesa la marca en 
el cuerpo, y se sentir\u00edan 
orgullosos de que ustedes 
la tuvieran.
{I}14_{/}En cuanto a m\u00ed, no 
quiero sentirme orgulloso 
m\u00e1s que de la cruz de 
Cristo Jes\u00fas, nuestro 
Se\u00f1or. Por \u00e9l el mundo ha 
sido crucificado para m\u00ed 
y yo para el mundo. 
{I}15_{/}No hagamos ya 
distinci\u00f3n entre pueblo 
de la circuncisi\u00f3n y 
mundo pagano, porque una 
nueva creaci\u00f3n ha 
empezado. {I}16_{/}Que la paz 
y la misericordia 
acompa\u00f1en a los que viven 
seg\u00fan esta regla, que son 
el Israel de Dios.
{I}17_{/}Por lo dem\u00e1s, que 
nadie venga a molestarme, 
pues me basta con llevar 
en mi cuerpo las se\u00f1ales 
de Jes\u00fas.
{I}18_{/}Hermanos, que la 
gracia de Cristo Jes\u00fas, 
nuestro Se\u00f1or, est\u00e9 con 
su esp\u00edritu. Am\u00e9n.
